Archivo para febrero 2008
Bienvenidos al Cuaderno de Ruta V.2
Hola amigo,
Durante tres años y 769 768 entradas, he ido narrando algunas de mis experiencias y de mis opiniones en mi Cuaderno de Ruta. Blogger me ha dado durante esos tres años un buen servicio, pero tras un período de prueba de dos semanas, he decidido que me convenía más el que ofrece WordPress. De momento, los contenidos que aparecerán no variarán mucho de los que ya venía ofreciendo. Pero la forma de elaborarlos me parece más conveniente a mis necesidades.
La dirección de acceso que ofrece WordPress es:
http://carloscarreter.wordpress.com
También podéis utilizar la dirección:
que se encuentra redirigida a la anterior. Con el tiempo, si consigo resolver algunos problemas, también espero que se encuentre redirigida la dirección:
http://www.carloscarreter.co.cc
El feed para subscribirse a estas entradas tiene la dirección siguiente:
http://carloscarreter.wordpress.com/feed/
Cualquier problema que surja o cualquier cosa que queráis comentar, me la podéis indicar en los comentarios o bien a través de un mensaje de correo electrónico.
Finalmente, ilustraré esta entrada con una foto captada en mayo de 2006 en Valonsadero, un paraje natural próximo a Soria. Me han pedido la utilización de esta y otras fotos, tomadas con mi Fujifilm Finepix F10, para un Centro de Interpretación de la Naturaleza, lo que me ha hecho cierta ilusión. La verdad es que a esta foto no le había hecho mucho caso, pero ahora, cuanto más la miro, más me va gustando.
Juno (2007)
(Blog en período de pruebas;
entrada duplicada en Cuaderno de Ruta)
Juno (2007), 4 de febrero de 2008.
De vez en cuando, las películas que nos llegan del otro lado del charco son diferentes. De vez en cuando, no tienen grandes presupuestos “muchomultimillonarios”, no tienen grandes efectos especiales, no tienen un cartel con estrellas de relumbrón que están de moda, no tienen… pues todo aquello que suele identificar al cine norteamericano. Estas películas, que no tienen todas estas cosas, suelen recibir el calificativo “independientes”. Y aunque el calificativo “independientes” no garantiza nada, es cierto que las historias están más cuidadas, los ritmos están más pausados, los personajes más trabajados, hay más atención a los pequeños detalles y, por lo tanto, hay más probabilidad de que nos sorprendan. Para bien o para mal, pero que nos sorprendan. Cosa que no consigue últimamente el cine “no independiente”, ni aunque acudamos a las salas ciegos de cubatas. Que no es el caso.
Pues bien. La historia que nos cuenta el director de este filme, Jason Reitman, que podemos calificar de cine “independiente”, tiene todos esos ingredientes. Es una historia pequeñita. No mínima, pero casi. Una adolescente de 16 años (Ellen Page) pierde la virginidad con su mejor amigo (Michael Cera) con el tino suficiente de quedarse embarazada a la primera. Se plantea abortar, pero decide finalmente conservar al embrión y darlo en adopción. Todo lo demás es un relato de algunas cosas que le pasan hasta que alumbra al retoño. Con alguna que otra sorpresa por el camino, aunque sin excesivos sobresaltos.
Entre medio van surgiendo otras historias acompañantes o de fondo, como es la relación con sus padres (padre biológico y madrastra de buen corazón), con la futura pareja adoptante y la relación interna de estos entre sí (aquí se producen las principales sorpresas y puntos de interés), con su mejor, alegre y solidaria amiga, y con el mozalbete que la deja preñada y que permanece con cara de susto hasta el final de la película. En general todo ello enmarcado en un pequeño drama, teñido con toques de humor razonablemente inteligente. Le llaman “comedia dramática”, pero este término me parece un oxímoron.
Uno de los aspectos más notables del filme es la interpretación de la Page. Es tanto más interesante cuanto consigue que nos traguemos sin dolor a una adolescente con un nivel de madurez en sus reflexiones o en sus decisiones que, una de dos, o es inverosimil o es marciana. Pero acabamos quedándonos con ella. La queremos. Y la cámara quiere, con locura, a esta joven y diminuta actriz canadiense. Ya me llamó mucho la atención en su particular recreación de Caperucita Roja en Hard Candy (me hace gracia que en una de las primeras escenas del filme actual, aparezca con una sudadera roja con la capucha puesta, como en el anterior largometraje citado; ¿guiño o casualidad?). Creo que puede convertirse en una actriz excelente, salvo que su físico de aspecto aniñado y sus escasos 155 centímetros la encasillen o le roben oportunidades. Bueno, sólo tiene 20 años; esperemos. El resto de los actores también tienen buen nivel, a pesar de ser poco conocidos en la gran pantalla por proceder mayoritariamente de las series de televisión.
En general, una película interesante, agradable de ver, que te deja optimista, con buen sabor de boca, a pesar de que, insisto, es un drama. Independientemente del humor con el que lo hayan aderezado. Y aunque acabaremos viéndola en la sección de comedias en los estantes de DVDs de los grandes almacenes. Creo que la crítica la ha sobrevalorado un poco (candidaturas al Óscar y esas cosas), pero es maja de ver. Le pongo un siete, con la misma nota a la dirección, y un ocho a la interpretación.
La película de hoy, la ilustro con una carnavalera e inocente niñita que animaba el pasado Carnaval Infantil en Zaragoza.
Qué bien, partidicos del “seis naciones”
(Blog en período de pruebas;
entrada duplicada en Cuaderno de Ruta)
Pues eso. Después de dos meses este otoño con el mundial de rugby, había dejado yo de ver retransmisiones deportivas, salvo algún partido de tenis ocasionalmente. Pero he aquí que este fin de semana pasado ha comenzado el Seis Naciones de rugby, y Canal+ en sus diversos canales nos ha ofrecido retransmisiones de los partidos.
Dos partidos he visto. El primero, el sábado, un sorprendente Inglaterra-Gales, en el que los ingleses llegaron a ir ganando por 19-6, para finalmente caer derrotados por un 19-26. Impresionante la voluntad de los galeses que, tras una mala primera parte, decidieron que esto no podía ser, que si querían ganar en Twickenham, tenía que ser contra esta débil selección inglesa. Y así lo hicieron. Con rabia y desparpajo.
El segundo partido, el domingo, enfrentaba a la fracasada Francia, que tan flojo papel hizo en “su mundial” frente a la últimamente floja, aunque siempre voluntariosa, Escocia. Las dos tenían cosas que demostrar. Los “del gallo”, que todavía son capaces de ser una potencia en esto del rugby. Los “del cardo”, que las malas épocas ya han pasado. Pero los únicos que demostraron algo fueron los franceses, que con un equipo muy renovado, pasaron por encima de los escoceses, sin piedad alguna.
No sé si veré muchos partidos o pocos del torneo. Pero estaré al tanto. Es de los pocos deportes que me entretienen por televisión.
En la fotografía de hoy, una nueva imagen del Carnaval Infantil de este año. Estos curioso individuos, que suelen salir todos los años, suelen ir armados con unos pollos pelados. No sufrió esa suerte el gallo francés este fin de semana.
(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)
Un nuevo año, el Carnaval Infantil
(Blog en período de pruebas;
entrada duplicada en Cuaderno de Ruta de Carlos Carreter)
Cuando empecé por la V.1 de mi Cuaderno de Ruta hace casi tres años, la imagen que ilustraba mi primera entrada correspondía al Carnaval Infantil celebrado el 6 de febrero de 2005. Este acontecimiento se está convirtiendo ya en un clásico de mis paseos fotográficos por Zaragoza. Este año ha sido notablemente temprano, más todavía que hace tres años. También comprobaréis que la V.1 no fue realmente la V.1. Consideraremos la experiencia anterior, ya desaparecida, como una fase beta. O alfa. O yo que sé.
La mañana, hoy, ha salido fría y nublada. La luz era escasa y aburrida. Aunque dada la hora del evento, entre las 12 y las 14 horas, tampoco es que sea mucho peor que la dura luz del mediodía.
En fin, que a continuación os dejo algunas imágenes de la edición de este año.
(Todas las fotos con Canon EOS 40D;
EF 24-105/4L IS USM, EF 200/2,8L USM)
Por fin una novedad interesante en fotografía…
(Blog en período de pruebas;
entrada duplicada en Cuaderno de Ruta de Carlos Carreter)
Lo cual tiene su coña. En estos momentos, se está celebrando en Las Vegas las convención anual de la Photo Marketing Association, y como consecuencia, están lloviendo las novedades en materia de material fotográfico. Como viene sucediendo en los últimos años, las reinas de esta feria son las novedades en materia de cámaras réflex digitales. La competencia en esta materia se está volviendo muy cerrada. Poco a poco, van siendo más las marcas que ofrecen gamas de productos cada vez más amplias e interesantes.
¿Interesantes? Pues la verdad es que cada vez me parece menos interesantes. Creo que ya hace un tiempo que se fabricó la cámara o las cámaras que bastaban para que una mayoría de aficionados tomaran buenas imágenes. La carrera de los megapíxeles no me atrae, y el resto de las novedades, como los estabilizadores de imagen, los sistemas de limpieza del sensor, la visión directa, poco a poco se ven clonados en todas las marcas de una u otra forma. La información de las características técnicas en estas cámaras resulta tan prolija, que aburre su lectura y análisis.
En este maremágnum, que todavía sería más confuso y borroso si observáramos las novedades en compactas, lo cual no merece la pena, de repente leo una novela que realmente despierta mi curiosidad. ¡¡¡Fujifilm presenta el prototipo de una nueva cámara para película!!! Vaya que esto si que llama la atención. Leo la noticia en DSLR Magazine, donde me sorprendo con el aspecto de la nueva cámara, que está pensada para ser utilizada con rollos de película de 120/220 para un formato del fotograma de 6 x 7 cms. El “nuevo” aspecto retrotrae a las “folding” que tan populares fueron hace 50 ó 60 años. Yo tengo, en perfecto estado de funcionamiento, pero destinada a una vitrina, una Zeiss Ikon Contessa que esencialmente tiene el mismo principio de uso que el nuevo prototipo, pero para película de 135,… ¡y siendo una cámara del año 1953! Lo cierto es que el prototipo es atractivísimo. Ya veremos si se convierte en una realidad comercial.
La pregunta que me hago también es… ¿por qué no hacen cámaras con estos bonitos diseños también con captores digitales? Me pirraría por algo como eso. Eso sí… algo más baratico que la telemétrica de Leica. Por favor.
Mientras tanto, la foto de hoy, tomada con una Pentax K10D y un SMC-A 50/2, en el Cementerio de Torrero en Zaragoza.














