Archivo para abril 2009
Vuelta a la cruda realidad, sobre las nieves…
Lo dicho ayer. Hoy no ha habido tiempo para nada más que volver, sin más. Nuevamente ha salido un día radiante en Viena. Y hemos sobrevolado unos hermosos paisajes de picos nevados. Lo sorprendente es que al cruzar los Pirineos, hemos sobrevolado más paisajes nevados, y no necesariamente montañosos. Hoy ha debido nevar por el norte de España. Lo que pasa es que estos me han pillado con la guardia cámara baja.
Pues nada… que hasta otro.
Último día de veranillo vienés
Es sorprendente que nos haya llegado la noticia de que en Aragón hay alerta de nieve, cuando en estas latitudes tan austriacas y cercanas a los Alpes, hace sol y calor. Pero de verdad. Insisto.
En cualquier caso, hoy era nuestro último día de hacer turismo. Mañana hay que volver; yo a Zaragoza, el resto se quedará en Madrid… un ratito menos de viaje… ¡qué suerte!
En un primer rato de esta mañana nos hemos dedicado a ver rarezas. Hemos comprobado que, al igual que en Bruselas, en Viena también los tranvías van subterráneos como el metro. Nos hemos rascado la cabeza con duda, pensando en si el edificio Secession es una maravilla de la arquitectura del siglo XIX o una quedada en toda regla, y hemos pensado que nos gustaría vivir en una casa tan divertida como Hundertwasser Haus.

Cualquiera diría que le han hecho un monumento a Nerón al lado del edificio Secession - Panasonic Lumix LX3
Después, un poquito más clásicos, hemos paseado por los bonitos jardines de Stadtpark, hemos curioseado las selectas tiendas de Ringstraßen Gallerien, y nos hemos acercado a ver el curioso edificio de la Volksopera, la ópera popular.

Monumento al pesado de Johan Strauss... sí, sí, el de los valses del concierto de Año Nuevo - Panasonic Lumix LX3

Anda que no deben ser caras ni nada las frutitas que se venden en las Ringstraße Gallerien, rodeadas de las mas selectas tiendas de moda - Panasonic Lumix LX3
Después, por la tarde, hemos tenido el gran momento “sissi” del viaje. Aunque ha resultado un momento más “mariateresen” que otra cosa. Hemos pasado la tarde visitando el palació y los jardines Schönbrunn. Y así, hemos admirado los bonitos parques vieneses, hemos jugado entre los laberintos y con espejos, hemos visto falsas ruinas romanas, nos hemos tomado unas cervezas en la Gloriette, y cómo no, hemos admirado el palacio al atardecer. Muy mono todo, y muy abundante.

Estos Habsburgo se creían sucesores de los emperadores romanos, y hasta colocaban falsas ruinas romanas en los parque... penita de dinastía, oiga - Panasonic Lumix LX3
Aún nos ha dado tiempo luego a hacer unas compras en Am Hof antes de cenar y dar un último paseo por el centro vienés. Y me temo,… que en la práctica se acabó… porque mañana sólo da tiempo a viajar. ¡Qué pronto se acaba lo bueno!
Bajo esta “ola de calor” no esperada, nos vamos de excursión a Bratislava
Siendo hoy un día festivo en Viena, como en muchos de los países con costumbres cristianas, y más aún católicas, decidimos irnos de excursión a Bratislava, la capital de Eslovaquia, que total está a 60 kilómetros, y es menos de una hora de tren. Así que, no sin antes alguna confusión que nos ha hecho coger el tren media hora más tarde de lo que pensábamos, salimos de Viena Südbahnhof por la mañana.

El Euroregio parte de Wien-Südbahnhof (Ost), dejando atrás un moderno tren de las líneas ferroviarias checas - Panasonic Lumix LX3
Como ya alguna vez he comentado en este blog, cuando el transporte público de una ciudad tienen tranvías, me suele gustar, y ya, si además tiene trolebuses, es la bomba. Neurosis que me quedan de cuando era crío, y Zaragoza tenía de los dos tipos de transportes de tracción eléctrica.
Por lo demás, Bratislava es una ciudad tranquila, que no parece mucho una capital de un país, ya que tiene un cierto toque provinciano, con un casco histórico muy mono, donde les gusta poner todo tipo de cosas entretenidas. Claro, que en cuanto te sales de ese casco histórico, corres el riesgo de darte de morros con el “realismo socialista”.

Son varias las farmacias realmente bonitas e historiadas que hemos visto por el casco histórico de Bratislava - Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4

Como muchas otras ciudades europeas, Bratislava se ha apuntado a la moda de las esculturas divertidas en la calle - Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4

Es Bibiana, pero no es una ministra ni una transexual, es una antigua locomotora industrial de vía estrecha - Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4

En cuanto te sales del casco viejo te encuentras con la fealdad de los tiempos "soviéticos" - Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4
En Bratislava también hay un castillo, pero como estaba lleno de andamios lo hemos ignorado por completo. Así que hemos cogido una autobús y nos hemos ido a Devin, a pocos kilómetros de la ciudad, donde hay otro castillo donde el río Morava desemboca en el Danubio, con almenas, torreones y todas las cosas que tienen que tener los castillos. Y además el entorno natural es muy bonito. Y estaba lleno de gente pasando el día de fiesta, con las bicis, los patines, las meriendas, los turistas… de todo había…

Turistas de todos los orígenes visitan las ruinas del castillo de Devin - Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4

La barcaza pasa por el Danubio, pero el fotógrafo se encuentra a orillas del Morava; estamos en la desembocadura de este en el gran río europeo - Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4

La primavera está aquí, y con calorcito; lo árboles florecen a base de bien - Pentax K10D, SMC-DA 21/3,2
Después de la visita al castillo, hemos vuelto a Bratislava, donde hemos ido paseando de vuelta a la estación, para volvernos a Viena. Día cumplido.
Hemos recorrido Viena como auténticos, auténticos turistas… en verano, casi
Sigue haciendo calorctito en Viena. Desde que hemos salido del hotel, en mangas de camisa; y por que no hemos traído polos de manga corta, que si no… Menos mal que la eficiente red de transportes públicos de la capital austriaca nos lleva de un lado para otro sin mayores problemas.
Tan claro está que es primavera, que ya empieza a verse abundancia de flores en los muchos jardines de la ciudad. Y si además incluyes los huevos pintados que se venden en los mercadillos callejeros como el de Am Hof, pues es el ambiente es total. Lástima todos esos turistas que lo invaden todo y estropean el ambiente. Hay bastantes en la ciudad.
En lo que se refiere a monumentos, pues lo típico de la capital. Por la mañana hemos entrado en la Catedral de San Esteban, donde no cabía un alfiler de gente que había; y luego hemos paseado entre los edificios de Hofburg, el antiguo palacio imperial, aunque no hemos entrado en ninguno de los muchos museos y dependencias que se muestran al público. A mí me ha hecho ilusión pasear por Burggarten, donde hace 12 años tuvimos una divertida anécdota con unas señoras de edad respetable de algún lugar del medio oeste americano. Hemos comido por allí.
Y después de comer sí hemos visitado un museo, Albertina, que me ha gustado. Hemos visto cosas muy diversas, Rembrandt, Richter, Klimt, fotografía del siglo XIX, y el sitio es muy mono. Bien.
Como la tarde iba cayendo, y la luz mejorando, hemos puesto rumbo hacia los jardines y palacio del Belvedere, no sin antes parar a admirar la Karlskirche, donde hemos visto en qué consisten los placeres del cielo.

Angelote de esos que hinchan los carrillos... en los jardines del Belvedere - Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4
Después, hemos cogido un tranvía y el S-Bahn para ir a pasear al Prater, y montarnos en la noria para sentirnos un poco como en El Tercer Hombre… aunque sobraban los turistas. También hemos comprobado cómo la gente paga gustosamente para que la torturen de muchas formas y variadas…
Después nos hemos ido a cenar al centro de la ciudad, no sin antes dar un paseo al anochecer. Un chismito después de cenar, un pis, el blog y a la cama.

Bonito rincón "arruinado" por la terraza de un restaurante en el centro de Viena - Panasonic Lumix LX3
Estamos en Viena… hace calor… en serio
Ante todo había que pasar por Madrid. Con dos objetivos. Recoger al 66,666….% de la expedición, y coger el avión. Que de momento no nos han puesto directos desde Zaragoza hasta la capital austriaca… todo se andará, pero todavía no. Habrá que esperar a la “expo-nabo” o algo por el estilo.
El viaje ha ido sin problemas, aburridamente,… hemos salido a la hora, hemos llegado a la hora, en todo momento ha hecho buen tiempo… de hecho, en Viena, cuando hemos llegado a la caída de la tarde estábamos a 23º. Notablemente más cálido este clima que el de Zaragoza cuando he salido por la mañana. Y no digamos si lo comparamos con la tarde que hizo ayer.
Después de llegar al hotel y acomodarnos, lo único que nos ha quedado por hacer ha sido salir a cenar y un breve paseo. Mañana nos tomaremos en serio lo de hacer turismo y ver cosas. Por cierto, que estaba más bien sosita la ciudad…

Todavía nos estamos preguntando qué pintan el jamón y el salchichón en una tienda de cosmética - Panasonic Lumix LX3
Comienzan las fiestas; escapada a Viena y Bratislava
Creo que el título de la entrada lo dice casi todo. Adelanto el comienzo de los días de fiesta un día, y mañana miércoles cogeremos un avión con destino Viena. La idea es estar por la capital austriaca hasta el domingo, incluyendo una excursión a la cercana capital eslovaca, Bratislava, a menos de una hora de viaje en tren, aguas abajo del Danubio.
En 1997, ya visité brevemente la capital austriaca, en un excursión en coche desde Brno (República Checa). Por una serie de causas y azares, conseguimos pasar el día tres personas en tan imperial ciudad por sólo 3.500 pesetas de la época… creo. O menos. Aún nos llegó para tomarnos una cerveza antes de volver a Brno. Lo único que hicimos fue pasear,… y partirnos de risa con unas señoras de mediana edad, o casi avanzada edad, de algún lugar de las grandes praderas de Norteamérica que se sorprendieron de la existencia de un palacio imperial en Viena, cuando nos preguntaron por el origen de uno de los más notables edificios del centro de la capital y nosotros les indicamos lo que era. Genuinamente, desconocían la posibilidad de que los palacios imperiales se prodigasen tanto por Centroeuropa.
Por la estación de Bratislava pasamos unos días más tarde, camino de Budapest. Poco más puedo decir de la capital eslovaca.
Como viene siendo habitual en mis viajes, si consigo unas razonables conexiones a internet, que espero que sí, mantendré el ritmo de actualizaciones de este Cuaderno de ruta con mis andanzas por esos lugares. Y si no, las insertaré a la vuelta en los días que correspondan.
A falta de haber digitalizado las diapositivas de aquella estancia vienesa, para poder ilustrar convenientemente esta entrada, os mostraré una instantánea tomada hace unos meses en otra famosa ciudad austriaca; Salzburgo.
Diluvios y trincheras
Ayer por la mañana me dispuse a hacer algo que no hacía desde hace bastante tiempo. Ver un Gran Premio de Formula 1, el de Malasia, completo. Pero los dioses del tiempo (atmosférico) no estaban por la labor, y en Sepang se desató montó la de dios es cristo, se rasgaron los cielos, se inundaron las tierras, y dejaron de correr poco más allá de la mitad de la prueba. Creo que no merece la pena ni comentar los resultados. Quizá dentro de un par de semanas… en China…
Por la tarde, aprovechando el buen tiempo, decidí ir a hacer unas fotos por ahí. Me habían hablado de la restauración y conservación de las trincheras del frente de la Sierra de Alcubierre, un lugar particularmente activo y sangriento durante la Guerra Civil. Así que me acerqué por allí. Tomé algunas fotos. No particularmente bonitas, pero creo que documentalmente aptas. Para paisajes no estaba muy allá la luz, pero al final de la tarde, el ocaso estuvo bien.
Cine y fotografía: La insoportable levedad del ser y Los abrazos rotos
Este viernes pasado tuve una agradable cena en casa de unos amigos. Muchos de los comensales compartimos la afición por el cine, y alguien saco a colación lo guapa que estaba Juliette Binoche en La insoportable levedad del ser. Curiosamente, ayer sábado en Dadanoias nos ofrecían un pequeño clip, muy sensual, de esta película en la que vemos a Sabina (Lena Olin) fotografiando a Tereza (Juliette Binoche) de una forma que puede derretir a la banquisa ártica en un par de minutos (la entrada ya no está en el blog; es algo que sucede de vez en cuando en Dadanoias, pero la escena está en Youtube).
Así que ayer puse manos a la obra y volví a ver la película en cuestión, que no había revisitado desde su estreno, allá por el lejano 1988. Y cómo no, de inmediato decidí que había que incluirla en mi colección La fotografía en el cine. Y allá va.
Tenía pendiente de incluir en esta lista la última película de Pedro Almodóvar, Los abrazos rotos. También allí vemos cómo uno de los personajes se maneja cámara en mano de una forma trascendente para la acción del filme. Así que también esta película ha sido incluida en la lista.
Para ilustrar esta entrada, quisiera poner alguna imagen de Praga… y tengo muchas,… pero sin digitalizar… en forma de viejas diapositivas. Agggg…. O me tomo en serio lo de digitalizarlas o me vuelvo a ir a Praga para fotografiarla en digital… Casi me apetece más esto último. Pues nada, a falta de la República Checa os tendréis que conformar con Polonia.
Adiós al Cine de Lo que yo te diga
Un breve. Durante años y años, los sábados por la tarde, en lugar de adocenarme ante la televisión en casa antes de salir a tomar unos chismes o lo que tocase, me he retirado a escribir o a mis fotografías al cuarto del ordenador/biblioteca/cuarto de los trastos con una radio puesta. Y a las cinco de la tarde, hora del té, con puntualidad británica, aunque eso sí tras las noticias, aparecía el Cine de Lo que yo te diga o el Cine en la SER, que de las dos formas lo he conocido. Con suerte, en la misma tarde podía escuchar las dos horas del programa, aunque desgraciadamente el maldito fútbol tenía prioridad en la programación, por lo que sólo escuchaba la primera hora. El completo, de una a tres de la madrugada del domingo. Chungo. Cuando llegó internet y los podcasts, pude rescatar la hora perdida a los pocos días.
En cualquier caso, para mí, el mejor programa de cine en la radio. Por supuesto, hemos disfrutado de la crítica, en la voz de Teófilo el Necrófilo, torturando al pobre Antonio Lavirgen… pero siempre con humor. Sin la pedantería habitual de otros programas de cine en la radio. Desenfado sin renunciar al rigor. Comunicación. Sobretodo mucha comunicación. Para todos los públicos.
Y acabo de enterarme de que después de 20 años en antena… mañana… se acaba. Último programa. Me siento un poco triste. Parece que van a seguir con la página en internet, Loqueyotediga.net, a cuyo blog estoy naturalmente suscrito… pero no va a ser lo mismo. Esperemos que nos ofrezcan, de alguna forma, alguna alternativa razonable. Sobre cine. Y que le den por allá al fútbol. Que ya cansan.
Os dejo con una foto de un tren en una estación. Siempre evocan la melancolía del adiós. ¿No pensáis así?
Más fotos “cara B”; ahora Polonia
Hace un tiempo anuncié que iba a dar una segunda oportunidad a aquellas fotografías de mis viajes del año pasado que habían quedado abandonadas entre los bits de mis discos duros, sin haber recibido una oportunidad a ser reveladas y contempladas. Sólo por mí, que en un primer momento las deseché. No me gustaron, no me dijeron nada, estaba yo tonto en ese momento, no vi el reencuadre, su potencial en blanco y negro,… lo que fuese.
He terminado de revisar las de mi viaje por Trieste y Venecia, y algunas he encontrado que merecían la pena. En algún caso, incluso me da pena no haberlas incluido en mis álbumes de fotos en papel. En el enlace anterior, podréis verlas y juzgarlas.
Ahora he comenzado a revisar las fotografías de mis vacaciones por Polonia. Os voy dejando algunos ejemplos. Alguna cosica interesante se ve ya por Varsovia.
In memoriam, Helen Levitt y Maurice Jarre
Dos fallecimientos en los últimos días. Uno del mundo de la fotografía y otro del mundo del cine. Gente ya mayor. Pero imporntate en su momento.
Del mundo de la fotografía, hay que señalar el fallecimiento de Helen Levitt, una fotógrafa de la calle que dejó muy interesantes fotografías tanto desde el punto de vista estético como documental, especialmente fotografiando las calles de Nueva York, sus barrios menos favorecidos. En Lens Culture, cuyo enlace he situado recientemente de forma permanente en la barra lateral de este blog, podéis encontrar algunas de sus fotografías callejeras. También podéis encontrar un comentario sobre su vida y obra en The Online Photographer (en inglés).
Del mundo del cine, se nos ha ido un compositor, Maurice Jarre que ganó tres Oscars a lo largo de su carrera, tan significativos como por Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago y Pasaje a la India. Fue candidato en otras seis ocasiones. No voy a decir que su música fuera la que más me haya gustado nunca del mundo del cine, pero no por eso voy a dejar de reconocer su indudable importancia.
En la fotografía de hoy, dicen que partir es morir un poco. Y el AVE en Lérida estaba a punto de partir… aunque no de forma tan drástica como los homenajeados de hoy.













































