Archivo para diciembre 2009
Librerías y galería en Saint-Germain-des-Prés
Como comentaba ayer, poco a poco iré comentando alguna de las exposiciones y librerías que he visitado en mi estancia en París, así como eventualmente alguno de los libros de fotografía que he comprado. Y hoy empiezo, cronológicamente, por el principio.
El primer día después de mi llegada, tras un amplio paseo por distintas zonas de la capital parisina, que incluyó una visita al Cementerio de Montparnasse para presentar mis respetos a insignes fotógrafos como Brassaï y Man Ray, me di una vuelta por los alrededores del Boulevard de Saint-Germain-des-Prés, entre el Sena y los Jardines del Luxemburgo, zona propicia para las librerías y las galerías de arte.
Entre las librerías visité dos. Por un lado la Taschen Store de París que, como su propio nombre indica, está dedicada a los libros de la editorial alemana del mismo nombre, que tantos libros de fotografía a buen precio nos ofrece. La tienda es muy mona, muy moderna, muy organizada, pero limitada en sí misma al ofrecer únicamente el fondo editorial de la casa madre. Así que, salvo que vayas a buscar un producto muy exclusivo y poco frecuente, no tiene mayor interés.
Interés que sí que encontré en La chambre claire. Situada en la Rue Saint-Sulpice, esta librería no es muy grande pero está dispuesta en dos pisos, la planta calle y el sótano. La planta calle está cuajada de libros de fotografía, y el sotano de volúmenes dedicados al cine. En el centro, muchos libros novedosos, recomendados o en oferta. El tipo que atendía era muy amable a cualquier pregunta o duda. Para pasarse un buen rato. Además de alguna revista, compré a buen precio un librito de la editorial Phaidon sobre el fotógrafo de moda Guy Bourdin, que no está mal.
Después de visitar estas dos librerías, me dirigí a la galería que la Agencia Magnum tiene en la Rue de l’Abbaye, donde vi algunas fotografías a la venta de fotógrafos de la prestigiosa agencia. Como no llevaba suelto, dejé para otro día lo de comprar alguna.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo, George Rodger, Cartier-Bresson, Robert Capa y David "Chim" Seymour, fundadores de Magnum Photos
Y claro, no dejé de darme un paseo por los interesantes alrededores.
Todas las fotos, Panasonic Lumix GF1 + G 20/1,7 ASPH.
.
Humor y fotógrafos clásicos “on the T.O.P.”
Quienes hayáis seguido estos días atrás este Cuaderno de Ruta, sabréis que he estado por París.

El cementerio de Montparnasse con la torre del mismo nombre como fondo - Panasonic GF1, G 20/1,7 ASPH.
También sabréis que me he dedicado a visitar exposiciones de fotografía, donde ha habido de todo, moderno y clásicos. Marc Riboud, Denise Colomb, Michael Kenna, el editor Robert Delpire, fotógrafos de la Agencia Magnum,… Y también he comprado libros y revistas de fotografía. Nada de libros técnicos de cómo hacer fotografías. Libros sobre fotógrafos y sus fotografías. Incluidos algunos catálogos de las exposiciones visitadas. Ya iré hablando de algunos de ellos.
El caso es que con tanta imagen de fotógrafos, clásicos o al menos reconocidos, uno se plantea la forma que tiene de obtener fotografías. Además de inspirarse a la hora de tomar algunas de ellas.

El recuerdo de una fotografía de Lee Miller me inspiró una serie de imágenes en el carrusel de Montmartre - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.
Pues bien, revisando algunas entradas aparecidas en los últimos días o semanas en algunos blogs sobre fotografía, me he encontrado una muy divertida en The Online Photographer (T.O.P.). En esta entrada, y con mucha ironía, simulan lo que pasaría si algunos fotógrafos clásicos subieran algunas de sus más conocidas y “defectuosas” imágenes a los foros de internet. Y cómo serían los “sabios” consejos que recibirían de los habituales de estos foros. “Alguien” recomendando a Robert Capa que lleve un trípode la próxima vez que vaya a un desembarco en Normandía para que no le queden las fotos borrosas; “otro” pidiendo que muestre otra fotografía con las tetas al aire de un retrato clásico realizado por Gertrude Kasebier. Y así varios.
Conforme vas leyendo llegas a un punto donde descubres que hubo una primera parte publicada hace unos tres años, en el mismo tono y con idéntica intención, tan divertida o más.
Quizá algunos rechacéis esta recomendación de lectura por estar en inglés. Pero aquellos que no os llevéis demasiado mal con el idioma de Shakespeare, y os guste y comprendáis la fotografía, leedlos que son muy divertidos.

Cualquiera que conozca la obra de Brassaï comprenderá la inevitabilidad de realizar una fotografía al llegar a este lugar de Montparnasse, y luego al comparar, se arrepentirá de haberlo hecho - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.
Escaliers de Montmartre – Brassai
.
No he encontrado ninguna imagen en Google Images de las Vaches de manege de Lee Miller
.
.
De vuelta en Zaragoza, y aquello de “fallas más que un meteorólogo de Iberia”
Pues eso. Poco que contar. Salvo que un interrupción del servicio en la línea 13 del metro de París ha hecho mi vuelta un poco más interesante. Nada que no se haya podido resolver con un poco de decisión y rapidez a la hora de ir a la estación del RER de Saint-Denis. Y así he conocido más mundo.
Después un vuelo tranquilo y apacible, con nubes por encima de Francia, que se han ido despejando para ver parte de los Pirineos y todo el camino entre Guara y Zaragoza.
Luego está el tema de los pronósticos del tiempo. En el vuelo de ida, el amable piloto, cuando iniciamos el descenso y la aproximación a Orly, anunció buen tiempo con alguna nube. Había un nublado de preocupar y llovía. Hoy, quien sabe si el mismo amable piloto, cuando iniciábamos el descenso y la aproximación a Zaragoza, ha anunciado nubes y lluvia. Sol y buen tiempo. Yo que Iberia, o su filial Air Nostrum, cambiaba de meteorólogo.
Lluvia por la mañana y sol por la tarde; exposiciones de fotografía por la mañana y monumentos típicos por la tarde,… claro
Último día de paseos por París. Un último intento por ver si han suspendido la huelga del Centro Pompidou… pero no. Una lástima. Me quedo sin ver la exposición sobre la Subversión en las imágenes. Dadaísmo, surrealismo y otros ismos innovadores y creativos del período de entre guerras. Una época que me gusta. Me he comprado el catálogo, que venden en la FNAC, y de alguna forma lo compenso. Espero no pasarme de peso al facturar el equipaje en el avión.
Así que he decidido ir a ver la exposición de una fotógrafa francesa, Denise Colomb, en el Hotel de Sully, sucursal del Jeu de Paume, con unas estupendas imágenes tomadas en la Martinica. Mucha etnografía, pero de alta calidad. De camino, he paseado por el Marais, que estaba muy animado con mucha gente joven haciendo cola para tomar el “brunch” (ni breakfast, ni lunch, sino todo lo contrario; algo muy americano). Me ha llamado en especial la zona con abundancia de tiendas y establecimientos judíos.
Al salir del Hotel de Sully llovía, así que me he ido hacia la Biblioteca Nacional de Francia, donde he visto una exposición de Michael Kenna, con abundancia de paisajes de lo mejor que he visto. Está realmente bien. Despúes, comer algo y un paseo para rebajar la comida hasta la Opera.
Ante la feliz circunstancia de que se ha ido despejando, he decidido “turistear”, he cogido el metro y he bajado en el Campo de Marte. Un monográfico de Torre Eiffel, desde la Escuela Militar hasta Trocadero. Lo habitual.
Para finalizar la jornada y prácticamente el viaje, un paseo por los Campos Elíseos desde el Arco de Triunfo al caer la noche, para comprobar el ambiente festivo en vísperas de la Navidad. Desenfocado, fundido a negro y hasta la próxima. Mañana es día de regreso.
Ha llovido, pero luego, buen tiempo; la Defense y la Cartier-Bresson
Hoy ha caído bastante agua en poco rato, pero la mayor parte de lo peor me ha pillado en el metro. Tras visitar una tienda de fotografía que prometía, pero que luego me ha decepcionado un poco, me he encontrado con un parque muy mono, el parque de Monceau creo que se llama, y donde me he entrenido un ratito haciendo unas fotos.
Después, vuelta al metro, y como parecía que podía irse despejando, me he acercado a la Defense, un entorno que siempre me ha gustado y que hacía mucho que no visitaba. Y además, por primera vez en 20 años, he cogido el ascensor y he subido a la terraza. La vista, notable, y además hay un curioso museo de la informática, donde había una exposición específica de Apple. Curioso.
Después de comer algo, he paseado por la explanada de la Defense, donde estaba instalado un mercadillo navideño, en el que he hecho algunas compras. También he admirado como algunos voluntarios se tiraban desde lo alto de una grúa con una cuerda elástica atada a los pies. Pues que no se tiraban de un puente, no se puede decir que hicieran “puenting”; “gruing” tal vez.
Cuando me he cansado de la Defense, me he trasladado a Montparnasse para visitar la Fundación Henri Cartier-Bresson, donde he visitado una entretenida exposición del fotógrafo objetivista alemán August Sander.
Luego, un paseillo hasta la estación del RER, y unas últimas compras en la FNAC de Les Halles. Mañana, último día.
Buen tiempo y exposiciones de fotografía
Hoy ha salido un día soleado, totalmente despejado.
Hasta por la tarde, cuando ya faltaba poco para anochecer, lo que sucede a las cinco de la tarde, no han llegado las nubes. Así que la idea era ir paseando entre distintas exposiciones de fotografía. Así que he cogido el metro hasta los Campos Elíseos, y allí he comenzado a pasear hasta el Jeu de Paume, donde pensaba comenzar a visitar alguna exposición.

POCO A POCO VAN ABRIENDO POR LA MAÑANA LOS CHIRINGUITOS DEL MERCADILLO NAVIDEÑO EN LOS CAMPOS ELISEOS
Una vez en el Jeu de Paume, me he llevado la sorpresa de que faltaba más de una hora para que abriese sus puertas, así que he tenido que improvisar. He recorrido paseando las Tullerías, he pasado por delante del Louvre en huelga y me he dirigido hacia La Monnaie, donde he visto una interesante exposición de fotografía documental iraní.
Como ha ido avanzando el día, he cogido un metro hacia la plaza Vendome, desde donde he pasado por la Madeleine, para finalmente volver al Jeu de Paume donde he visitado una estupenda exposición sobre el director de cine italiano Federico Fellini. Ni que decir tiene que me he comprado el catálogo de la exposición en el cual aparecen abundantes fotografías de los rodajes de sus películas.
Tras comer allí mismo, y pasear un poco por los alrededores ya que el sol de la tarde daba una luz muy agradable, he cogido un metro para acercarme a los alrededores de la Place des Vosges, donde he desistido de visitar una librería especializada en fotografía, porque era un desastre de organización, y he visitado una exposición de Marc Riboud en la Galería Polka, responsables de la publicación de una revista temática en fotografía.
Después de alguna compra en alguna de las tiendas de fotografía de Beaumarchais y Filles du Calvaire, me he acercado a una original exposición en la Maison Rouge, en el Boulevard de la Bastille. Pintura, dibujo, vídeo, fotografía, arte conceptual, todo al servicio de una peculiar y crítica visión del mundo.
Ya oscuro, me he acercado a la Gallería Vu, responsables también de Vu magazine, revista especializada en fotografía, donde he visto imágenes de diversos autores, y finalmente, me he acercado a la Maison Eurpeenne de la Photographie, toda ella ocupada con una exposición dedicada al editor Robert Delpire, responsable entre otras muchas cosas, de la publicación de numerosos libros sobre fotografía. Son especialmente conocidos los de la colección Photo Poche. Y con eso ya vale, que con mi antecedente de hace una semana de fisura en el dedo del pie, con el mal apoyo que hago al caminar, acabo con el pie destrozado.
Menos frío del que pensaba, algo de sol y chubascos dispersos
Pues eso, que hace mucho menos frío de lo que pensaba. Y que si no fuera por algunos chubascos dispersos, hubiese sido un día casi perfecto, en el que incluso ha habido ratos de sol.
Como el día pintaba bien, he decidido postergar para otro día la visita de algunas exposiciones que tengo pendientes y me he dedicado a pasear. Empezando por la colina de Montmartre, que no visité el año pasado. Además estaba muy tranquila, muy lejos de las muchedumbres que la visitan en verano y que hacen de este típico destino un lugar absolutamente agobiante.
Como hacia el mediodía parecía que se cubría, he cogido un metro en dirección a Montparnasse, con la posibilidad de visitar la Fundación Cartier-Bresson. Pero al salir del Metro, se ha ido despejando y he optado por meterme en el cementerio de Montparnasse donde he rendido visita a algunas glorias de la fotografía como Brassaï y Man Ray.
Visto que seguía el día bueno, me he comido un bocata para no perder las buenas horas, y escasas, de luz y me he dirigido hacia los jardines del Luxemburgo. Pero me he llevado la sorpresa al asomarme del RER, que se había cubierto y ha comenzado a llover. A partir de ese momento, breves chubascos dispersos con periodos de calma e incluso algún rayo de sol.
Bajando hacia Saint-Germain-des-Prés, he visitado un par de librerías. Una de ellas, La chambre claire, me ha gustado mucho. También he visitado la Galería de la Agencia Magnum, donde me han ofrecido algunas fotografías para comprar “a precios muy asequibles”. Después he visitado la iglesia de Saint-Germain-des-Prés, que no conocía.
Como ya se ha ido haciendo de noche, he pensado en visitar también la librería del Centro Pompidou, y de paso recoger informaciones prácticas para visitar las exposiciones un día de estos. Pero me he levado un chasco; los trabajadores del centro están de huelga. Y parece que es indefinida. Esperemos que no afecte a otros centros. Mañana veremos.
Vuelo a París y tarde de relax
Pues eso, que según lo que anunciaba ayer, hoy me he venido a París. Pero no penséis que voy a empezar a contaros tremendas andanzas por la capital francesa. No. Me lo estoy tomando con tranquilidad. Que además, estos andurriales ya me los he pateado más de una vez.
Es la primera vez que hago un vuelo directo desde Zaragoza a París. Lamentablemente, a París-Orly. Me hubiera venido un poco mejor que hubiese sido a Charles de Gaule. Pero bueno, tampoco ha estado mal. Tras una breve en el sobredimensionado aeropuerto de Zaragoza, hemos embarcado en un avioncillo de Air Nostrum, filial de Iberia, de unas 50 plazas, que no iba lleno. Un autobús con alas, vamos. Mono, pero un poco justo de amplitud.
Tras sobrevolar con tiempo despejado las provincias de Zaragoza y Navarra, nos hemos introducido en el nuboso tiempo francés. El piloto del avión se debía de haber tomado unos tragos, porque cuando estábamos a punto de llegar a anunciado buen tiempo en París con algo de nubosidad. La realidad, un denso nublado que no se podía cortar no con cuchillo y lluvia floja de vez en cuando.
Viajecillo en RER y Metro a Saint-Denis, y tarde en compañía de la familia. Mañana me iré a recorrer un la llamada Ciudad de la Luz, que está un poquito sombría.
Unos días por París… a partir de mañana
Pues eso, como el año pasado por estas fechas, me voy a pasar unos días en París. Allí visitaré a mis primos que viven en Saint-Denis, y que tienen la bondad de acogerme unos días.
Este año no voy a dedicarme al slow-travel como el año pasado. Han cambiado algunos horarios de trenes, y las combinaciones no vienen tan cómodas para disfrutar del paisaje desde un confortable coche de pasajeros de los trenes de Renfe y SNCF. Más largo que en avión, pero más agradable para el espíritu. Luego me hartaré de coger “trenes” en París, bien sea de la red de Metro o de RER.
Al igual que el año pasado, tengo la intención de visitar unas cuantas exposiciones de fotografía, todas vinculadas al certament Paris Photo que se celebró hace unos días en el mes de noviembre. Para mí son obligadas las visitas al Jeu de Paume, a la Maison Européenne de la Photographie y a la Fundación Cartier-Bresson, pero no serán las únicas. También tengo la intención de dedicarle tiempo a las exposiciones del Centro George Pompidou y a sus estupendas librerías de arte.

Fotografías de Larry Clark en la exposición de la Biblioteca Nacional de Francia, diciembre de 2008 - Panasonic Lumix LX3
Si el año pasado visité el Cementerio Père-Lachaise, este año, aunque sea asomarme un poco, lo haré al de Montparnasse. Y quizá visite la tumba de alguna celebridad, pero por lo demás, no tengo unos planes definidos de por donde iré o pasearé. Quizá porque la principal atracción de París, son sus calles, siempre interesante. Ya os iré contando.











































































