Cuaderno de Ruta V.2.5

Diario no diario de Carlos Carreter

Archive for marzo 2011

[TV] Shameless, sin vergüenza en Chicago

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Esta es una adaptación americana de una serie de gran éxito británica con el mismo nombre y el mismo planteamiento. Shameless significa literalmente sinvergüenza. Y sin vergüenza alguna salen adelante los Gallagher, una familia altamente disfuncional de los suburbios de Chicago que nos ha llevado durante 12 episodios de esta primera temporada entre la comedia (ácida, muy ácida) y el drama (que bordea en ocasiones la tragedia).  Y lo ha hecho muy bien. No he visto nada de la serie británica. Y ahora que va ya por su octava temporada, no me veo con ganas de enfrentarme a ella. Todo el mundo dice que es espléndida. No voy a poder comparar. Pero la versión americana es de lo mejor que he visto últimamente en la caja tonta. Veamos de qué va.

Los Gallagher son un familia. En esta familia hay seis hermanos que van desde los veintipocos de Fiona (Emmy Rossum) hasta los apenas dos añitos del más pequeño. entre medio un grupo de adolescentes y niños, que por carácter y trazas parecen cualquier cosa menos hermanos o miembros de la misma familia. Sobreviven gracias a los esfuerzos de Fiona, que hace de madre de todos ellos, por establecer un mínimo de orden y aportar unos mínimos ingresos al grupo. Aunque todos ellos echan un mano en el tema del dinero, aunque sea en los límites de lo legal. Básicamente, tiran de picaresca. Hay un padre, Frank (William H. Macy), que cuando comienza la serie es poco más que un alcohólico sin techo, que se deja caer por el hogar familiar cuando está muy necesitado, y cuyos ingresos proceden fundamentalmente del fraude a las distintas agencias sociales gubernamentales. Y por supuesto, también tirará de picaresca. En un momento dado se instalará con Sheila (Joan Cusack), una mujer con un fuerte trastorno neurótico que le impide salir de casa, que le aceptará en su hogar gracias a la disposición de Frank para acomodarse a los peculiares, y dolorosos, gustos sexuales de Sheila. Y hay muchos más claro. Está Steve (Justin Chatwin), quien pretende a Fiona en competición con un policía local, y que está metido en turbios negocios con coches robados, mientras esconde su origen familiar. O los dos hijos adolescentes. Lip (Jeremy Allen White) que parece el más normal, muy inteligente, que acabará enamorado de Karen (Laura Wiggins), hija de Sheila,una adolescente también muy inteligente que usa el sexo como rebeldía ante su padre, aunque en sí misma roza la ninfomanía. Y Ian (Cameron Monaghan), homosexual que se lo monta con el dueño de la tienda donde trabaja, pero que va explorando otras opciones, siempre viviendo en un lío horrible. También está la peculiar Debbie (Emma Kenney), una niña que empieza a rondar la preadolescencia y que tiene una peculiar visión de la vida y los problemas… A estos hay que añadir dos vecinos, la madre que se hizo lesbiana y que vive con una camionera afroamericana, el marido de Sheila, etcétera.

Como se ve un reparto coral. El principio de la serie es soportado fundamentalmente Emmy Rossum que está realmente espléndida en su interpretación. Pero poco a poco, todos los personajes, y por lo tanto todos los actores, van cogiendo su parte de protagonismo, consiguiendo un equilibrio realmente difícil de conseguir con un reparto tan amplio y tan diverso. En cualquier caso, uno de los mejores elencos de las series de televisión actuales. Por supuesto, mientras que el trabajo de Rossum y otros consiste en vertebrar y mantener la calidad y la credibilidad de la serie, los momentos puntuales estelares se los debemos a William H. Macy, que está trágicamente divertido en la mayor parte de las situaciones.

En cuanto a la historia, se puede deducir de lo dicho hasta ahora. Una sucesión de situaciones que comprometen a la familia. Su situación económica siempre precaria, su relación con la ley, la cohesión del grupo,… De todas irán saliendo básicamente gracias a dos caracteres. A la inteligencia básica, innata, pero poderosa de sus componentes, que les permite ejecutar todo tipo de picardías y fraudes con resultados llamémos les felices, y al sentido de solidaridad entre los miembros de la familia. Porque este es uno de los hechos diferenciadores de la serie. Es un canto a la solidaridad entre los desfavorecidos. Es una serie adulta, que procede de una de las cadenas de cable norteamericana. Y eso quiere decir que hay sexo, entre adultos, entre adolescentes, y entre adultos y adolescentes, y salen desnudos. Hay consumo de drogas, hay alcoholismo, hay engaños, mentiras, violencia, se dicen tacos… hay una fuerte crítica hacia las condiciones económicas y sociales que están llevando en la actualidad a fuertes desequilibrios en las sociedades ricas del planeta. No es por casualidad que tanto esta serie como la de origen estén basadas en los EE.UU. tan influidos por las políticas neoconservadoras, como en el Reino Unido, que quedó como quedó tras el paso del thatcherismo, no corregido por los gobiernos laboristas posteriores. Así que los partidarios de lo políticamente correcto que se busquen una reposición de Con ocho basta, si quieren un drama familiar.

En cualquier caso, he disfrutado mucho de estos doce capítulos, y tengo ganas de más. Pero habrá que esperar un tiempo. Porque se ha confirmado una segunda temporada. Y eso es una buena noticia.

Recomendación musical

Frente a la sordidez en que viven los Gallagher, hoy me apetece algo elegante. Como por ejemplo el Gloria’s Step del Bill Evans Trio.

El sol tras la lluvia

Para los Gallagher, todos los días son de tormenta, al final de los cuales puede salir algún rayo de sol que ilumine su existencia - Pentax K-x, SMC-A 50/2

Written by Carlos Carreter

Jueves, 31 marzo, 2011 at 17:01

Un viaje en las cercanías de Zaragoza… curioso…

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Ayer tuve ocasión de hacer mi primer viaje en las cercanías de Zaragoza. Fue una cuestión muy circunstancial. Tenía que hacerle llegar a un conocimiento mío que vive en Alagón, unos documentos; y necesariamente tenían que ser los originales. No valían copias por correo electrónico ni nada de eso. Normalmente, lo que hacemos cuando queremos vernos es aprovechar alguna tarde que baja a Zaragoza, nos tomamos unos chismes, recordamos viejos tiempos, y a otra cosa mariposa. Pero ante la incapacidad para encontrar un momento, organizamos una curiosa quedada. Ella se acercaba con su coche a la estación de Casetas, y yo llegaba hasta allí en el tren de cercanías que puedo coger en Miraflores, muy cerca de casa, y que luego me dejaba al lado del Centro Deportivo Municipal de La Granja donde practico tenis un par de días a la semana. Dicho y hecho.

Lateral de la estación de Miraflores

Entrada lateral a la estación de Miraflores; más adelante mostraré donde queda la 'entrada principal' - Leica D-Lux 5

Civia entra vía 5 de Miraflores

Los trenes van y vienen cada media hora; poco antes de las seis y cuarto de la tarde, entra en la vía 5 de Miraflores el tren que me llevará a Casetas - Leica D-Lux 5

Y cuando tomé la foto anterior, y alguna otra, como recuerdo de este mi primer viaje en las cercanías de mi ciudad,… la sorpresa. Se abalanzaron sobre mí, afortunadamente con unos modos razonables, el maquinista del tren y una encargada de seguridad, cuestionando el que estuviera haciendo fotos. Que no estaba claro si podía o no podía hacerlas, pero que por si acaso lo mejor es que guardase la cámara, y así todos contentos. Quedé tan anonadado que me calle y guardé la cámara. Luego, en el trayecto hasta Casetas empecé a pensar en lo siguiente:

Todos los anteriores enlaces han sido previamente publicados en este Cuaderno de ruta. Todos ellos son entradas en las que hay fotografía que han sido tomadas en distintos países de Europa. Incluida España. Y en todas esas entradas, algunas de las fotografías están tomadas en ferrocarriles y estaciones de toda Europa, con alguna de las cámaras que llevo a mano siempre, con el fin de documentar mis viajes y mis andanzas. Nunca me he escondido para hacerlas. Siempre lo he hecho a la vista. Hay imágenes de estaciones y trenes de Roma, París, Poitiers, Burdeos, Dax, Biarritz, Hendaya, Irún, Tudela, Viena, Bratislava, Zurich, Lucerna, Zermatt, Jungfrau, los alrededores de Berlín, Weimar, Lisboa, La Haya, Estrasburgo, Baden-Baden, Metz, los alrededores de Mulhouse, Colonia, Budapest y Pécs. Podría haber puesto más entrada con más ciudades y más países, pero me he limitado a los últimos dos años y medio aproximadamente. Y en ningún caso nadie me ha dicho nunca nada por hacer esas fotos.

Pero dos empleados, a diez minutos caminando de mi hogar, que ni siquiera estaban seguros de si lo que yo estaba haciendo estaba prohibido o no, sí.

Al llegar a Casetas, pasado el pequeño cabreo contra Renfe y sus memeces, volví a sacar la cámara.

Vieja locomotora eléctrica oxidándose en Casetas

Una vieja locomotora eléctrica se oxida en las vías de la estación de Casetas - Leica D-Lux 5

Civia esperando la salida en Casetas

El tren Civia con salida hacia las siete y cuarto de la tarde con dirección a Miraflores, espera al sol en la estación de Casetas - Leica D-Lux 5

Silo a la salida de Casetas

Ya en marcha, a través de la ventanilla tomo imágenes de un silo a la salida de la estación de Casetas - Leica D-Lux 5

Nadie volvió a decirme nada. Y como habéis podido ver, mientras esperaba la salida del tren de vuelta, me pasee por los alrededores de la estación de Casetas, le hice una foto al tren de vuelta, e hice alguna foto al paisaje que veía al pasar.

Podría comentar cosas diversas sobre este servicio. Tal vez otro día. Que si no esta entrada me va a quedar muy larga. Lo que sí que me llamó mucho la atención es el diseño de la estación de cercanías de Miraflores. Se entra por una puerta lateral del edificio. Lo que a todas luces es la puerta principal del edificio, está a cuatro o cinco metros de altura sobre la calle, y no hay ninguna escalera u otro medio de acceso para llegar a ella. ¿Se desvelará alguna vez el misterio de tan curioso diseño?

Recomendación musical

Take the “A” Train, emblemático swing de la orquesta de Duke Ellington, compuesto por Billy Strayhorn. ¿Cuál si no?

Estación de Miraflores desde los campos de deportes de la Granja

La estación de Miraflores se puede ver desde los campos de deportes de La Granja; el balconcillo bajo el letrero rojo, a unos cuatro o cinco metro de altura, parece ser la entrada principal de la estación - Leica D-Lux 5

Written by Carlos Carreter

Miércoles, 30 marzo, 2011 at 17:10

[TV] De cómo Hank Moody salió del mayor apuro de su vida,… si es que salió, y aprendió algo en el intento

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Está recién terminada la cuarta temporada de Californication, una temporada cuyo eje central es el juicio contra su protagonista Hank Moody (David Duchovny) por el delito norteamericano conocido como statutory rape, que algunos identifican en español con el estupro, aunque no es lo mismo. Esencialmente es mantener relaciones con un menor por debajo de la  edad legal de consentimiento, aunque no concurran las circunstancias que sirvan para definir el delito como violación. La cuestión es que la edad de consentimiento sexual es muy variable. En España es muy baja, situándose en los 13 años, aunque la probabilidad de que a un adulto le condenen por estupro en caso de mantener relaciones con un menor de 16 son muy altas. En EE.UU. suele ser bastante más alta, dependiendo de los distintos estados, que la sitúan entre los 16 y los 18 años. Y si todos recordamos, el pícaro Moody se lo montó en el primer capítulo de la primera temporada de la serie con Mia (Madeline Zima), la hija de quien en ese momento era novio de su ex, la siempre interesante Karen (Natasha McElhone). Aunque el desconocía el dato de la edad de tan desarrollada físicamente criatura.

La temporada ha tenido dos partes claramente diferenciadas. La primera en el que nuestro protagonista y buena parte de su entorno caen en un estado de descontrol absoluto, tanto en el sexo como en el consumo de drogas y alcohol, que les lleva a situaciones demenciales, en una especie de huída hacia adelante ante lo que se viene encima. En su línea de tirarse a toda bicho viviente femenino que se pone por delante, vuelve a arruinar toda posibilidad de arreglar las cosas con Karen, de quien no podemos olvidar que está perdidamente enamorado pese a todo. En una segunda parte, conforme se acercaba el momento del juicio, las cosas se han vuelto más calmadas, Moody se ha vuelto más reflexivo y, dentro de su innato cinismo, menos autodestructivo. Guiado, a duras penas, por su abogada, la guapísima Carla Gugino, con quien también mantiene el consiguiente affair, llega al momento del juicio en el que muchas cosas se plantean. Pero tendremos que esperar a una quinta temporada para ver si hacen mella en el escritor.

La serie ha seguido con sus constantes. Por un lado, el sexo desenfrenado de Moody y su cohorte. Chicas, y no tan chicas, guapas mostrando generosamente sus encantos. Tipos extravagantes que viven su vida como si no estuvieran en este mundo. Y Moody por ahí perdido y a lo suyo, sin que sepa exactamente qué es lo suyo. Por otro lado, desde el primer momento, esta serie es la historia de amor entre Moody y Karen, una historia de amor que todavía no sabemos si podrá tener un final feliz. Aunque a algunos nos gustaría decir que sí. De momento, hemos dejado a ambos en la carretera, alejándose de California. Está por ver cómo y dónde vuelven a encontrarse sus caminos. Bueno,… supongo que en California, pero ya veremos.

Recomendación musical

He escuchado mientras escribía esta entrada a Fernanda Takai cantando Diz que foi por aí. Me encanta la vocalista de Pato Fu cuando canta en solitario. Aunque no la he encontrado en Spotify

Ánades junto al puente de hierro

Pato fu... no, sólo patos, bajo las arcadas del puente de hierro en Zaragoza - Pentax K-x, SMC-A 50/2

Written by Carlos Carreter

Martes, 29 marzo, 2011 at 9:32

[Cine] Sucker Punch

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Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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Sucker Punch (2011), 27 de marzo de 2011

Lo cierto es que cuando me invitaron a ver este filme dirigido por Zack Snyder no sabía muy bien lo que iba a ver. También es muy posible que si hubiera recordado que el director es responsable de ciertos engendros de gran fama, a lo mejor hubiese declinado la oferta. Pero bueno, lo típico, “te vendrá bien despejarte con una de acción”, “las chicas son guapas”, “es en versión original”,… así que fuimos a verla.

Sinopsis

Bueno. Con la excusa de que un malvado padrastro encierra a la hija de su fallecida esposa en un frenopático, donde se ve amenazada por todo tipo de males, la imaginación de esta se traslada a un burdel, donde ella y otras chicas se ven obligadas a bailar para babosos clientes. Gracias a sus especiales bailes conseguirán los elementos necesarios para iniciar una fuga. En estos bailes se trasladan las cinco chicas a distintos escenarios donde mediante la acción consiguen sus objetivos. El japón de los samurais, una primera guerra mundial con sabor steampunk, un ferrocarril en un lejano planeta con una bomba a bordo, un castillo lleno de orcos al puro estilo “señor de los anillos”, etc. No sé si os habéis enterado muy bien de lo que va, pero es que tampoco tiene mucho más sentido.

Realización y producción

Hablar de guion en un producto así no es más que un chiste. La mínima historia de fondo, la de la fuga, no es más que una excusa como otra cualquiera, ni siquiera muy bien conseguida para mostrar un grupo de cinco chicas jóvenes, con pose de lolitas, en escenas de acción que no tienen más interés que mostrar los grandes adelantos que en los últimos tiempos ha habido en el cine de animación asistido por ordenador. Mucho fuego de artificio, y poco más.

Interpretación

Las cinco lolitas están interpretadas por Emily Browning, Abbie Cornish, Jena Malone, Vanessa Hudgens y Jamie Chung. No se les pide que actúen. Sólo que estén monas y que den volteretas. Desde ese punto de vista, cumplen. Por ahí sale también Carla Gugino en su papel más patético de los que le he visto hasta la fecha. El resto de los que por ahí salen, no merecen ni mención.

Conclusión

Esta película sólo puede ser apta para fanáticos de este ridículo director de mascaradas, para pervertidos aficionados a las lolitas aunque pasen de los 20, y para despistados que se sientan incapaces de salirse del cine una vez que han pagado la entrada y están en el interior de la sala. Salvo alguna que otra escena de acción, poco más hay que salvar. A mí me hicieron gracia los soldados alemanes de la primera guerra mundial en versión steampunk, pero poco más.

Calificación

Dirección: *
Interpretación: *
Valoración subjetiva:
*

A orillas del Ebro

Para olvidar los excesos visuales de la película esta, las relajantes vistas de las riberas del Ebro a su paso por Zaragoza, en una tarde tras la lluvia - Pentax K-x, SMC-A 50/2

Written by Carlos Carreter

Lunes, 28 marzo, 2011 at 9:31

Publicado en Cine

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[TV] Adios al diario secreto de nuestra ‘pilingui’ favorita,… o una de ellas al menos

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Cuatro temporadas de 8 capítulos cada una han durado las andanzas televisivas de Belle… o Hanna. Como prefiráis. Basada en el éxito editorial de hace unos años en el cual una call girl a través primero de un blog y posteriormente de un libro nos contaba la vida de una prostituta de lujo, Secret Diary of a Call Girl ha sido una adaptación libre a la televisión, protagonizada de forma absoluta por la encantadora Billie Piper, que pasó de heroína de la ciencia ficción, casi infantil, como acompañante del Doctor, a animar las veladas de los papas de sus anteriores admiradores.

Desde luego, la presencia de la Piper siempre fue un estimulante aliciente para seguir la serie, que basó sus primeras temporadas en contarnos las andanzas de la call girl, con alguna incursión en sus dificultades para compaginar su vida ‘profesional’ con su vida de relación privada y familiar. Temporadas desenfadadas, divertidas, básicamente en el terreno de la comedia, aunque eventualmente tuvieran algún puntito dramático. De esos de, no todo es de color de rosa.

Sin embargo, en sus últimas temporadas se ha puesto más énfasis en su vida de noviazgos y amistades, y sus dificultades para compaginarlas con su vida como prostituta, especialmente conforme sus mejores amigos o potenciales novios conocer cual es su modo de ganarse la vida. Hasta la tercera temporada todo fue bien. Sin embargo, creo que la última temporada ha supuesto un bajón notable. Tanto las situaciones como las interpretaciones han sido más exageradas, rozando la protagonista la histeria. Me ha dejado un poco frío.

En cualquier caso, ha sido la despedida de un personaje que nos ha ofrecido momentos muy buenos y divertidos y a la que recordaremos con cariños. Y por supuesto, sigo pensando que Billie está estupenda. Aunque cada vez se notaba más que le doblaban las escenas de cuerpos ligeros de ropa.

Recomendación musical

Mientras escribo esta entrada, estoy viendo en la televisión una actuación de Diana Krall, interpretando The Boy From Ipanema, una canción sobre la música de Garota de Ipanema, en inglés, en la que hay un cambio de sexo del protagonista. Sin embargo, cada  vez me casa más la Krall dedicada a los estándares facilones. Prefiero cuando arriesga un poquito como su The Girl in the Other Room, mi álbum preferido de la cantante canadiense.

Leicester Square Underground

Belle/Hanna no sería Belle/Hanna sin Londres; aquí, follón de taxis junto a la estación de metro de Leicester Square - Canon Digital Ixus 400

Written by Carlos Carreter

Viernes, 25 marzo, 2011 at 18:58

[In memoriam] Elizabeth Taylor, la de los ojos violetas

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Es inevitable que, cuando uno es amante del cine, deje para otro rato otros temas, y dedique un espacio a recordar a Elizabeth Taylor, actriz norteamerican aunque nacida en Londres, que tuvo momentos gloriosos para sí misma y para la historia del cinematógrafo en la década de los cincuenta y más puntualmente en los sesenta. Varias son las características de la actriz que merecen la pena ser destacadas:

Fue una mujer guapa. Muy guapa. Destacaba Maruja Torres ayer en un artículo en El País, que los mejores ojos de Hollywood han pertenecido a actrices nacidas en el Reino Unido. Y mencionaba a Vivien Leigh, a Jean Simmons y a Liz Taylor. Nada que objetar. Para empezar porque me confieso uno de los mayores admiradores de la Leigh. Pero es que también he de reconocer que la perfección de los rasgos de la Taylor podría haberse quedado en nada sino hubiese tenido la mirada que tenía, y que conservó toda su vida. Recordad que dos de las miradas más atractivas de la historia del cine se reunieron para nuestro gozo en The Cat on a Hot Tin Roof (La gata sobre el tejado de zinc).

Y a propósito de La gata… viene el segundo hecho destacable de la actriz. Y es que por temperamento y actitud estaba sobresalientemente dotada para la interpretación dramática. Lo cual puso sobradamente de manifiesto en su participación en adaptaciones de obras de Tennessee Williams, o en lo que podríamos considerar su máximo esplendor como actriz en Who’s Affraid of Virginia Woolf? (¿Quien teme a Virginia Woolf?) Dos ‘eunucos dorados’ ganó durante su carrera actoral de cinco candidaturas a los premios de la academia de Hollywood. Y más podría haber ganada, y seguirían siendo merecidos.

Finalmente, fue una mujer de carácter y de pasiones. Pasiones que quizá acortaron en exceso el período de esplendor como actriz, ya que quizá su aspecto físico envejeció demasiado rápidamente. Pero no nos olvidemos que en el universo, las estrellas más grandes, son las que arden con más esplendor y más rápidamente se consumen. Vivió una larga decadencia, y acabó destinando su vida a otros menesteres. Pero siempre la recordaremos por lo mucho y bueno que nos dejó en su momento.

Repasar aquí y ahora sus películas sería prolijo y banal. Por favor, buscadlas y vedlas. Es el mejor homenaje que podemos ofrecer a esta gran estrella. Su fatigado corazón dejó de latir ayer 23 de marzo. Pero seguirá batiendo con fuerza en los auténticos aficionados al cine, mientras se pueda ver sus películas sobre la faz de la Tierra.

Otro bonita forma de homenajearla es echar un vistazo a las imágenes de su vida como nos propone The Framework de Los Angeles Times.

Recomendación musical

Aunque no particularmente una de sus mejores películas, The Sandpiper (Castillos en la arena) nos ofreció un tema musical, The Shadow of Your Smile, que alcanzó cierta relevancia, y que nuevamente recomiendo en la suave voz de Astrud Gilberto. Siempre he tenido yo cierta debilidad por la cantante bahiana.

Piccadilly Circus

Londinense, como esta escena en Piccadilly Circus; pero de padres norteamericanos, se trasladó pronto a vivir a la otra orilla del charco - Fujifilm Finepix F10

Written by Carlos Carreter

Jueves, 24 marzo, 2011 at 17:14

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[TV] Mad Men… los chulos machistas también lloran,… o algo así…

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Desde su primera temporada, Mad Men, y en especial su carácter protagonista, Don Drapper (Jon Hamm), han recibido el beneplácito unánime de la crítica televisiva. No son pocos los que la ven como una de las mejores series de ficción de la historia de la pequeña pantalla. Pero, lo que son las cosas, las andanzas de unos publicistas a principios de los años 60 nunca me parecieron algo realmente interesante. Así que pasé de ella, resistiendo con valentía todos los comentarios positivos, todas las candidaturas a los premios, y todas las aseveración de que Betty Drapper (January Jones) está como un queso. Esto último es cierto, aunque un poco delgaducha para mi gusto, la Jones está como un queso.

El caso es que finalmente he aprovechado la emisión de la cuarta temporada de la serie en alta definición, y en versión original subtitulada, en Canal Plus para darle una oportunidad. He de decir que efectivamente la factura de la serie es un primor. Ambientación perfecta, fotografía y diseño artístico como pocas se pueden ver, interpretaciones contenidas pero firmes y eficaces, hombres duros que fuman y beben como cosacos, pero en clubes muy refinados, una colección de secretarias y otras señoras y señoritas que cada cual está más buena que la anterior y que en su conjunto quitan el hipo,…

Pero a mí, no me ha sabido emocionar. La he visto con curiosidad. En algunos momentos con mucho interés. Es cierto que el personaje protagonista tiene mucha miga. Pero en realidad, por listo que sea en esto de la publicidad, me parece un imbécil. Si eso es lo que quieren que creamos, chapeau, porque en mi caso lo han conseguido plenamente. Del resto de los personajes de la serie, el conjunto de mad men me han parecido una banda de cretinos, y donde me ha parecido que realmente hay jugo es en las mujeres, que independientemente de sus cualidades físicas, son los únicos personajes que me han parecido realmente multidimensionales, y dignos de ser seguidos en sus dificultades por superar las limitaciones impuestas por el machismo empresarial, especialmente virulento en la época de la acción, y sus propias autolimitaciones. Peggy Olson (Elisabeth Moss), la doctora Miller (Cara Buono, qué guapa, qué elegante y qué interesante), la propia Betty… todas ellas son mucho más interesantes que cualquier de los chulos machistas que protagonizan el título de la serie. La única pega a la parte femenina es el aspecto caricaturesco que ofrece en ocasiones Christina Hendricks interpretando a la muy eficiente Joan Harris. Luciendo una figura y unos pechos prácticamente imposibles, me resulta imposible tomarme en serio un personaje que tiene o podría tener una profundidad y una importancia sobresalientes. Probablemente la intención es que los tenga,… pero,… me resulta una presentación chabacana del personaje. Los enormes pechos nunca han sido de mi gusto. Y que conste que le tengo mucho cariño a la actriz por la abundante diversión que nos proporcionó interpretando a la pícara y traidora Saffron en un par de episodios de Firefly. Uno de mis personajes favoritos de aquella estupenda space opera con aire de western.

Supongo que seguirá alguna temporada más. Ya me pensare si la veo. Probablemente sí. Pero aunque no puedo negar muchas de las excelencias que se le atribuyen, ha sido incapaz de emocionarme o intrigarme lo que yo esperaba.

Recomendación musical

Estoy convencido de que el tema que voy a recomendar ha sonado alguna vez en la serie. Pero la canción que me viene a la memoria cuando la veo es indefectiblemente esa baladita ligera tan deliciosa que es In Other Words, popularmente conocida como Fly Me To The Moon. Son muchos los ilustres que la han cantado, aunque las versiones más famosas suelen corresponder a Sinatra. Pero mi recomendación va para la dulce voz de Astrud Gilberto.

Elysée-Montmartre

El teatro Elysée-Montmartre, recientemente destruido por un incendio, hace poco más de un año, en todo su esplendor - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH

Written by Carlos Carreter

Miércoles, 23 marzo, 2011 at 17:20

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