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[Fotos] El 2012 en fotos (2): de viaje con la cámara al hombro
Inevitablemente, si tengo que hacer este resumén que va a ser en tres partes de lo que ha sido mi año en fotos, he de incluir mis viajes. Un aspecto del que no me quejo este año. Aunque siempre pueda ser mejor. En cualquier caso, con fotos os lo cuento.

Primeros de marzo, y después de dos meses atascado en Zaragoza, una escapada a Barcelona que debía desde hace tiempo me vino de perlas. En la foto, la iglesia de Santa Ana.

Pero sin duda, mi primer viaje interesante fue mi escapada de cinco días por Italia. Qué agradable pasear por los “rampari” de Ferrara.

En ese viaje, estuve alojado en la bulliciosa pero bella ciudad de Bolonia, donde cada tarde abundante gente se daba cita en las piazzas de Nettuno y Maggiore.

También tuve ocasión de conocer en ese viaje las bonitas basílicas bizantinas de Rávena. Quizá la más espectacular la de Sant’Apollinare in Classe.

Aunque sin duda, y aunque ya estuviese en terreno conocido, el día fuerte de esa escapada fuera un día de paseo en buena compañía entre los canales y las “calli” de Venecia.

En mayo, cojo el coche, de lo poco que lo he cogido este año de abril a esta parte, y me acerco a las Cinco Villas para conocer el sitio arqueológico de Los Bañales.

En junio me acerco a Madrid para ver fotografía. MadridFoto, PhotoEspaña,… y en el Matadero, un grupo de jóvenes bailarinas preparando su espectáculo.

También en junio paso un de los mejores fines de semana de los últimos tiempos con unos amigos en Navarra y el País Vasco francés. En San Juan de Luz, estuvimos, donde fuimos testigo de una boda en la iglesia de San Juan Bautista.

Aquí, en Zuaztoi, un barrio de Azpilkueta en el valle de Baztán, fue donde alquilamos la bonita casa rural, Casa Indaburúa, donde pasamos tan buen fin de semana.

Las vacaciones principales del año las hice en Noruega. Fueron un tanto improvisadas, pero salieron bien. Aquí podemos ver el ayuntamiento de Oslo desde Aker Brygge.

Aunque claro, lo suyo en Noruega es la naturaleza. Los fiordos, los saltos de agua, las montañas,… como el área declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en el Nærøyfjord.

O también patrimonio de la humanidad por la UNESCO, el barrio de los muelles, Bryggen, en la costera ciudad de Bergen.

O el gran fiordo de Hardanger, que nos acogió con una mezcla de nubes, nieblas y ratos de sol.

En agosto pude aprovechar unos días para escaparme con unos amigos a Ginebra. Unos días calurosos, pero muy agradables.

En los que nos pudimos perder no sólo entre las calles de Ginebra sino también en los de otros lugares a orillas del Lemán, como Lausana.

O visitar el vistoso Castillo de Chillón, en las mismas orillas del Lemán, cerca de la cola del lago.

Nos despedimos en la ciudad de Sion, protegida por sus castillos y fortalezas. No dejan de dejarme una cierta melancolía aquellas despedidas.

Intentando sacudirme las morriñas, me escapo el primero de septiembre a Madrid para ver la exposición de Edward Hopper en el Thyssen-Bornemisza, y me veo obligado a adelantar un poco mi vuelta a la estación para escapar de unas celebraciones futboleras en Neptuno.

El último viaje al extranjero del año es en octubre. A Londres principalmente, a relajarse paseando, viendo fotos y entrando en tiendas.

Aunque hay un momento para acercarse a Canterbury y a su imponente catedral gótica.

Y desde Canterbury, en un momento con el tren, a pasear a orillas del mar del Norte en Margate.

La última escapada es modesta. A principios de noviembre cojo el coche y me dirijo a visitar a la “Hulla”, una veterana locomotora de vapor de Minas y Ferrocarriles de Utrillas, que ha sido restaurada y es encendida y puesta en la vía de vez en cuando. Esperemos que el 2013 sea interesante también en esto de conocer mundo.
[Fotografía] Recomendaciones semanales; encontrado en internet
Creo que mi selección de este sábado ha quedado un poco orientada a los aparatos fotográficos… No sé. Debo estar imbuido porque últimamente estoy desempolvando mis estanterías para usar viejos aparatos de tecnología aparentemente en decadencia. En concreto, ayer puse en marcha la Leica IIIf, con su objetivo estándar el Elmar 5 cm f/3,5. Claro, como hay que llevar a revelar y esas cosas, hasta dentro de unos días no podremos ver las fotos. En cualquier caso, me llevé como “fotómetro” la Panasonic Lumix GF1 con la “tapita” de Olympus, y la entrada de hoy la ilustro con fotos tomadas con este discreto artilugio.

Hay que reconocer que la Leica IIIf es una cámara bonita. Y una vez que te vas acostumbrando, más rápida de usar de lo que pensaba. Es preciso recuperar viejos reflejos abandonados por las comodidades que la técnica nos proporciona.
Ya que estamos con Leica, no son pocos los que se hacen con estas cámaras por un interés fetichista, coleccionista. Y aparatos que son una maravilla de usar para hacer fotos, quedan confinados en una vitrina, en pristino estado, y sin cumplir su misión. No es el caso de Blake Andrews, que no tiene inconveniente en mostrarnos el baqueteado estado de su M6. Que a pesar de todo le funciona sin mayores problemas. A la vista de los “dymos” de la base de su cámara, nos queda la duda de si a este estado ha llegado haciendo fotos o machacando cabezas de fascistas. Seguro que es por las fotos, seguro que no es de las personas que se ponen al nivel de los violentos.
En la parte moderna de la tecnología, esta semana hemos lamentado como nos informaban en distintos medios la muerte de Bryce Bayer, científico de Kodak que desarrolló la pauta Bayer para la fotografía digital en color. Es un sistema que no voy a explicar aquí, pero que funciona en casi todas las cámaras fotográficas comerciales digitales.

En cuanto a la “tapita” (Body Cap Lens) de Olympus, mi ejemplar se sigue mostrando flojo en su nitidez de los planos generales, aunque con un poco de trabajo en el Lightroom se obtienen resultados aceptables.

O incluso en las distancias medias, como se pone de manifiesto en estas fotografías en las escaleras del Batallador en el Parque Grande de Zaragoza.
Y de la moderna tecnología digital, pasamos a los procesos más antiguos. Y así, en The Online Photographer nos presentan a Harry Taylor, un fotógrafo que utiliza el antiguo proceso del ferrotipo para obtener sus fotografías. Y además han hecho una bonita película que se ve en Vimeo.
En Le Journal de la Photographie aparecían fotografías de la serie Amoureux de Renée Jacobs, bellos y sensuales desnudos tomados con película Polaroid en hojas de 4 x 5 pulgadas (aprox 10 x 13 cm). Ya había visto imágenes de esta serie en la revista dedicada a la fotografía en blanco y negro Adore Noir, descargable pero no gratuita. Así que ya veis que hoy tenemos una gran variedad de procesos y resultados.
Vamos ahora con paisajes de diverso tipo:
En Feature Shoot nos han hablado de la serie de idílicos paisajes árticos de la británica Lottie Davies. Los paisajes nórdicos, cuando las circunstancias se dan, tienen una luz muy especial, y un ambiente entre lo paradisiaco y lo desolado. Y está muy bien reflejado en esta serie. A mí cada vez me atrae más esta parte del mundo.
En alguna ocasión he hablado de la potencial influencia del pintor Edward Hopper en la fotografía. Según nos cuentan en La Lettre de la Photographie, en la serie Hopper Redux, la fotógrafa Gail Albert Halaban persigue expresamente replicar las sensaciones de las pinturas de Hopper a través de una rigurosa técnica fotográfica, y buscando las localizaciones específicas donde el pintor buscó sus temas e inspiración. De esta fotógrafa, ya había mencionado su serie Out my window.
Y se me quedan cosas en el tintero,… pero en algún momento hay que parar, y tampoco hay que hacer se pesado o prolijo. Hasta la semana que viene.
[Libros] Hopper, y algo más
Cuando en el título de esta entrada digo Hopper, no quiere decir que vaya a hablar del famoso pintor norteamericano. Digo que voy a hablar de un libro que se titula así. Y que claro, trata sobre el famoso pintor norteamericano. Cuando en el título de la esta entrada digo “…, y algo más”, es porque el libro lo compré el día que estuve visitando la exposición del pintor en Madrid. Pero no fue el único libro que compré aquel día o relacionado con aquel día. Y os hablaré del libro, y poquito de los otros.
Hopper
Mark Strand (traducción, Juan Antonio Montiel)
Editorial Lumen; Barcelona, 2012 (2ª edición)
ISBN: 9788426416476
Este librito, cuyas primeras ediciones originales tienen años, y cuya primera edición en español data de hace cuatro años, parece que se ha reeditado oportunamente (u oportunistamente) aprovechando la exposición ya comentada. Está escrito por el poeta norteamericano Mark Strand, aunque básicamente es un ensayo sobre la forma, la estética y los posibles significados de algunas de las pinturas de Edward Hopper. Los cuadros de este pintor han suscitado siempre mucho debate sobre lo que realmente representaban las escenas que nos muestran. Siempre con un tono relativamente melancólico, no pocas veces misteriosos, y cuando pinta personas en sus cuadros, estas adoptan en no pocas ocasiones actitudes que nos llevan a preguntarnos sobre lo que hacen o lo que piensan. Y sobre esto reflexiona por escrito Strand. Pero lo hace basándose fundamentalmente en los aspectos formales, en las elecciones estéticas del pintor. Sin dejarse llevar por la imaginación más allá de los límites que racionalmente sugieren las escenas descritas y comentadas.
Particularmente, he encontrado la lectura interesante. Cada cuadro reseñado lo es durante breves páginas. Muchas veces una o dos sólo. Lo que hace posible una lectura progresiva del libro, dando tiempo a reflexionar sobre lo propuesto. Particularmente, creo que nunca he desarrollado historias a partir de los cuadros del pintor. Acepto sus escenas, acepto sus personajes, pero los acepto desde un punto de vista estético. Me gustan sus formas, sus proporciones y sobre todo sus luces. Ir más allá, salvo cuando el título que el propio autor otorga al cuadro sugiere algo, nunca ha sido lo mismo. Pero escuchar lo que otro ve, especialmente cuando es alguien que evidentemente tiene una formación y un conocimiento muy superior al lector, es muy ilustrativo.
Me gustaría poder recomendar el libro a todo el mundo. Pero el ensayo, y menos tan especializado, no suele ser del gusto de la mayor parte de los potenciales lectores. Así que me limitaré a recomendarlo a quienes interese el tema.

Plató en el Museo Thyssen que reproduce las condiciones de iluminación del cuadro de Hopper, “Sol de la mañana”
Ese mismo día, en Madrid compré los siguientes libros:
El catálogo de la exposición que en la sala Azca de la Fundación Mapfre se dedicaba a Jitka Hanzlová. Si la fotógrafa te gusta, el catálogo esta muy bien presentado, con muy buena calidad de impresión, y puede considerarse una buena adición para mi biblioteca de libros de fotografía.
El catálogo de la exposición de Hopper… bueno, este no lo compré en Madrid. Sabía que lo vendían en alguna librería de Zaragoza y me ahorre el peso de traerlo. También está bastante bien.
Un libro, al que le tengo que dedicar tiempo, y que pasará tiempo antes de que lo aproveche por completo. Lo vi en la sede de la Librería La Central en la Fundación Mapfre – Recoletos, donde fuimos a por el catálogo de Hanzlová, y lo compré. Probablemente, uno de mis compositores de música clásica que más mi gusta, si no realmente mi favorito, es Claude Debussy. Pues bien, en una edición de Skira Flammarion, el Museo de la Orangerie y el Museo de Orsay, encontramos el título Debussy: La musique et les arts. Y en el encontramos un amplio repaso de obras de arte que influyeron en la música de Debussy, en las que influyó el músico francés. Abarca pintura, escultura, grabado, artes escénicas,… Y sobre todo, aunque no exclusivamente se trata de obras de arte a caballo entre el siglo XIX y el XX. Gran variedad de estilos y temas, pero muy interesante. Mucho que leer, y muchas obras que contemplar en sus páginas.
[Viajes] Hopper, Hanzlová y una maleta mejicana; un día en Madrid
Ya ayer comenté que el sábado pasé el día en Madrid. Bueno el día, tampoco madrugué mucho. Que eran casi las doce cuando llegué a la capital. Un café, un poquito de charla y a lo que íbamos a visitar la exposición de Edward Hopper en el Museo Thyssen. Ya he mencionado en otras ocasiones que Hopper es uno de mis pintores favoritos. No soy un gran entendido en arte en general ni en pintura en particular. Mi interés por las disciplinas artísticas nació de mi interés por la fotografía. Y poco a poco, con lo años se ha ido extendiendo. Intento modestamente ir tapando lagunas en mi formacion al respecto. Pero hace muchos años que me quedé encantado con la obra de este pintor tan norteamericano. Y ver una recopilación de la obra de este artista de golpe está muy bien, pero que muy bien. Y especialmente, si eres aficionado a la fotografía. En alguna entrada anterior, que encontraréis siguiendo el enlace previo, ya he mencionado la influencia del pintor en la fotografía norteamericana del siglo XX. Y desde luego, viendo la exposición es algo que se mastica. Pero es que además, estudiando la composición, analizando la luz de los cuadros de Hopper, reflexionando sobre cómo eso se puede aplicar a la fotografía, uno aprende mucho de este último arte. Y no hablo precisamente de los estilos pictorialistas, o de simplemente imitar al pintor. No. La cosa es mucho más profunda. Un excelente experiencia que recomiendo sin duda.

Prohibidas las fotos en la exposición, salvo en el set que el director de fotografía Ed Lachman (muy prolifíco, pero con cosas muy interesantes en su obra) ha diseñado para recrear con nuestros móviles y cámaras el famoso cuadro de Hopper “Sol de la mañana”.
Como teníamos la entrada para la una menos cuarto de la tarde, después nos fuimos directamente a tomar un aperitivo y comer algo en la zona de Huertas, en la que siempre puedes encontrar alguna cosa y escenas interesantes, incluso en el mediodía de verano madrileño.

“El punto medio es el punto miedo”, literatura callejera en el barrio de las letras en torno a la calle Huertas de Madrid.

El Jardín del Ángel, que participa del mercado de las Ranas que los primeros sábados de cada mes se celebra en el barrio de las letras.
Nada más comer nos cogimos el metro y nos acercamos a esa mezcla de horrores que para mí constituye la combinación de los Nuevos Ministerios y AZCA. Quizá este último por separado no estaría mal, pero con los talabartes neoministeriales cerca queda,… no sé raro. En cualquier caso, nos apetecía visitar la exposición de la fotógrafa checa afincada en Alemania, Jitka Hanzlová. En la sala de exposiciones de la Fundación Mapfre en AZCA. Me habían hablado muy bien de ella. Fotografías procedentes probablemente de una cámara de formato 24×36, que de alguna forma recorren la biografía de la artista. Copias no excesivamente grandes. En formato vertical todas ellas, lo cual no deja de ser una apuesta compositiva y creativa arriesgada, trabajadas por ella misma. Con un estilo muy consistente desde las más antiguas de 1990 hasta las más actuales de series todavía en proceso, pero en absoluto repetitivas. No voy a decir que todo lo que esta extensa exposición retrospectiva me interesó, pero encontré algunas imágenes muy interesantes. Y me parece una excelente retratista.

Una de las cosas que a veces me encanta y otras aborrezco de Madrid son sus continuas contradicciones e inconsecuencias. Si sales de la estación de Nuevos Ministerios, verás que hay un indicador en el subterráneo que te indica dos salidas. Una a los pares de Castellana y otra a los impares. Eliges los impares, porque es la que toca. Pues bien. Las dos dan al lado de los impares, pero nos hubiera ido mejor cogiendo la de los “pares”. Enervante. A veces, por lo menos.

Deformación en la geometría de uno de los rascacielos de AZCA para colocar un mirador suspendido en el vacío.
Tras pasar brevemente por la sucursal de la Librería Central de Barcelona que tiene en la sala de exposiciones de la Fundación Mapfre en Recoletos, a por el catálogo de la exposición de Hanzlová y alguna cosa más, nos dirigimos al Círculo de Bellas Artes para visitar la exposición de La Maleta Mejicana. Hace tiempo que conozco la historia y las características de este hallazgo de hace unos años de los negativos perdidos de la Guerra Civil española de los fotógrafos Robert Capa, Gerda Taro y Chim. Tengo desde hace tiempo la publicación en forma de maletín sobre el tema, en versión inglesa. Con motivo de la exposición, está publicada ya en versión española. En esta ocasión, además del interés fotográfico está el interés de los documentos históricos que se presentan. Copias de época, copias modernas, hojas de contactos, revistas de la época, y un documental de la época norteamericano en el que desbarraban notablemente. Según sus análisis de lo que sucedía en la guerra española, la guerra relámpago de avance rápido de infantería con el apoyo combinado de los carros de combate. No hay más que mirar la extensión del máximo avance del ejército nazi y la larga duración de la guerra como consecuencia para entender que el término “inteligencia militar” sean considerado con cierta frecuencia como un oxímoron.
En cualquier caso, un feliz encuentro de una de mis acompañantes con un amigo nos permitió que nos invitaran a tomar una cerveza en la terraza del Círculo donde para subir habitualmente hay que pagar un impuesto revolucionario. Precios, un euro si quieres entrar a la cafetería de la institución, dos euros si quieres optar por visitar las exposiciones, tres euros si añades la visita a la terraza. En este caso nos ahorramos el último euro. Normalmente no hubieramos subido porque considero que sólo merece la pena subir cuando las condiciones de luz son óptimas en las horas próximas al crepúsculo.
Ya conté ayer la historia de la invasión futbolera como consecuencia de los éxitos de un club de fútbol local, así que no me repetiré. Solo diré que aún nos dio tiempo a pasarnos un momento por la librería de Caixaforum Madrid, que lleva la Librería Laie de Barcelona, aunque sin exito para el objetivo que llevábamos. Pero me dio ocasión de admirar el jardín vertical contiguo en su mejor hora cuando se encuentra en sombra por la tarde.
Con tiempo suficiente pero no de sobra, me dirigí a continuación a coger el tren. Que extrañamente no era un AVE, sino un Alvia, lo que prolongó la duración del viaje casi media hora más que en el de ida. Desconozco porque utilizan este tren para un trayecto que no implica cambios en el ancho de vía. Supongo que Renfe anda escasa de material. Parece que el otros días de la semana no hay servicios con este material. Pero bueno, salvo por la duración más larga, el viaje fue cómodo y sin problemas. Hasta la próxima.
[Fotografía] Recomendaciones semanales; encontrado en la web
Hoy traigo aquí algunas recomendaciones que abarcan las dos últimas semanas. La semana pasada dediqué este espacio en exclusiva a la fotografía en los Juegos Olímpicos de Londres. Pero guardé alguna de las cosas que me interesaron en la semana anterior, y que uno a otras de esta semana. Espero que os resulte interesante.
Pero antes, para terminar la cuestión de la fotografía deportiva olímpica, me pararé en algunas consideraciones.
Como la semana pasada os hablaba de David Burnett y sus fotos realizadas con la Speed Graphic, no quiero dejar pasar la oportunidad para sugerir la visita de un par de galerías. Una en el fotoblog Lens de The New York Times. Junto con algunas bellas imágenes en blanco y negro con la Speed Graphic, también encontramos una de las fotografías más icónicas de la historia de los juegos olímpicos. Se trata del incidente en el que la estadounidense Mary Decker tropezó con la sudafricana, polémicamente nacionalizada británica para saltarse el veto antiapartheid, Zola Budd, también famosa por correr descalza, en los juegos de Los Ángeles en 1984. Por terminar el apartado Burnett, os recomiendo también visitar la galería en su sitio web dedicada a las fotos procedentes de cámaras de gran formato, no necesariamente de tema deportivo.
El hombre más rápido del mundo en estos momentos, ganador de tres medallas de oro en los juegos, convertido en fotógrafo. Esto lo vi yo mismo en televisión. Al terminar la final de los 200 metros, el jamaicano Usain Bolt, ganador de la prueba, cogió la cámara de un fotógrafo sueco, Jimmy Wixtron, y empezó a hacer fotos de su entorno. Y el resto de los fotógrafos que siguieron fotografiándole armado con una Nikon D4 y un objetivo gran angular de focal variable. En un artículo de Daily Mail nos cuentan la historia y nos muestran las fotografías. Por cierto, las que hizo el jamaicano están sobreexpuestas. Se confirma una vez más. La calidad de la fotografías depende mucho más de la calidad del fotógrafo que de la cámara. Y el atleta tenía entre sus manos una de las mejores del momento.

Ya que una de las recomendaciones de hoy tiene que ver con fotografiar bosques, o en los bosques, os traigo algunas fotos de los sotos en el meandro de Ranillas, Zaragoza.
Dejemos los deportes y pasemos a las recomendaciones diversas, como otros fines de semana.
Ya que hemos visitado anteriormente el fotoblog de The New York Times, Lens, ayer mismo nos ofrecía un porfolio de fotografías de la fotógrafa Gail Albert Halaban. Todas ellas son imágnes de gentes a las que podemos ver en su vida cotidiana a través de sus ventanas. No sé si me parece muy correcto este tipo de “voyeurismo” o espionaje indiscreto vecinal, pero reconozco que las fotografías están muy bien. La serie se denomina Out my Window. Que recomiendo ver a través del enlace en su página web y en pantalla completa. Bueno, en este país tenemos costumbre de poner cortinas en las ventanas, cosa que no parece suceder en algunos países de tradición anglosajona o germánica. Así que no es tan fácil que nos pillen en plan “ventana indiscreta”.
En plan también ventana indiscreta son las fotografías del coreano In Sook Kim, recomendado por Rafael Roa. En este caso, no se sorprende a nadie en su actividad cotidiana. Son fotografías en las que se ha dispuesto un escenario para representar la variedad de las pasiones humanas. Tienen mucho de cinematográfico. La serie se llama Saturdays Nights.
Y ya que estamos con las recomendaciones de Roa, también convendrá hechar un vistazo a los desnudos de René Groebli. Luces, sombras, texturas,… un blanco y negro de aspecto pictórico que me ha resultado muy atractivo. No apto para los que luchan vigorosamente contra el grano/ruido en las fotos. Ellos se lo pierden.

Se accede a estos sotos a través del Parque del Agua, y mantienen buena parte de su estado asilvestrado original.
En Feature Shoot nos ofrecen las imágenes que David Jay ha dedicado a las mujeres intervenidas quirúrgicamente de cáncer de mama. Estas fotografías no se pueden ver en su página web, dedicada al mundo de la moda. Existe una página específica, The SCAR Project (El proyecto CICATRIZ), con el título secundario Breast Cancer Is Not A Pink Ribbon (El cáncer de mama no es un lazo rosa), que denota su intención de despojar de cursilería el tema y centrarlo en aspectos que asustan más a los ciudadanos, más crudos, pero que al mismo tiempo pretende ser un homenaje a las mujeres que han sufrido esta enfermedad. A mí me ha convencido. Tanto desde el punto de vista fotográfico como del concepto.
Estamos en tiempo veraniego y muchos ciudadanos se van a destinos playeros para aplacar los rigores del calor estival. Por eso me ha parecido interesane la galería de retratos en Orchard Beach que nos ofrece aCurator, del fotógrafo Wayne Lawrence. No son los retratos playeros habituales.
Y ya que estamos con retratos, Lenscratch nos propone la obra de Greg Miller, que captura imágenes de sus compatriotas norteamericanos con una cámara de banco de 8×10″. Si antes defendía la acción del fotógrafo sobre la del equipo, aquí tengo que reconocer que la herramienta es también importante a la hora de definir las sensaciones que transmite una fotografía.
En Siéntate y observa… nos hablan de la retrospectiva de Jitka Hanzlová que se está exponiendo en la Sala Azca de la Fundación Mapfre. Especialmente nos recomienda su serie Forest. Me gustaría poder ir a Madrid algún rato este verano. Para ver esta exposición entre otras cosas interesantes que hay. Pasaré por allí el miércoles y el domingo, pero no me podré detener. Pena. De todos modos igual me hago con el catálogo.
Ya que he hablado de ir a Madrid, obviamente me gustaría visitar la exposición de Edward Hopper. Pintor, para el que no esté al tango. Rafael Roa dedicó hace poquito un artículo en su blog a la influencia de Hopper en la fotografía, que os recomiendo. Sobre el tema, uno de mis libros favoritos de mi biblioteca dedicada a la fotografía es Edward Hopper & Company editado por la Fraenkel Gallery que nos ilustra perfectamente esta cuestión.

Lamentablemente, cuando estuve hace unas semanas, lo hice de forma descuidada y llevaba la batería de la cámara casi agotada, y sin coger recambio, por lo que sólo pude hacer unas pocas fotos, y no en la mejor hora.
[Libros de arte y fotografía] Graciela Iturbide, la Factory de Warhol y Hopper
Como colofón a las entradas dedicadas a mi viaje del pasado viernes a Madrid, hoy os voy a hablar de libros. Esta es una manía que tengo cuando viajo a Madrid o Barcelona. Incluso a alguna otra ciudad europea. Visito ciertas librerías que me gustan especialmente, de las que hacen que me dé mucha envidia no vivir en esas ciudades, y me traigo algún libro. Esta es una actividad de riesgo. Merma tanto tu cuenta corriente, como el espacio siempre escaso en las estanterías de casa. En las dos ciudades españolas mencionadas hay librerías cuya especialización está en la fotografía. Kowasa en Barcelona, La Fábrica en Madrid. Son dos tiendas muy distintas, de aspecto y orientación muy diferente. Pero no me atrevería a elegir una sobre otra.

El libro de Graciela Iturbide me ha hecho pensar en blanco y negro, y os traigo algunas fotografías tomadas el domingo pasado, con la Canon EOS 5D Mk II y el EF 50/1,4 USM. Cerca de casa. En el entorno del camino de Miraflores.
En años anteriores, cuando he visitado PhotoEspaña, he organizado la visita de modo que la última exposición visitada coincidiera con alguna de aquellas que incluyen la librería oficial del festival. Bien en el Teatro Fernán Gómez, bien en el Jardín Botánico. Estas librerías son gestionadas La Fábrica, como muchos aspectos del festival. Esta empresa no sólo es editorial y librería, sino que en su conjunto es una actividad de gestión de actividades y bienes culturales. Y en esa librería, y según lo visto, escoger algún recuerdo del festival de ese año. Este año incluía también la visita a MadridFoto que en años anteriores también tenía puestos de las librerías antes mencionadas y alguna otra, o alguna editorial especializada. Este año no ha sido así. El caso es que en fechas recientes recibí un correo electrónico de La Fábrica en la que se me anunciaba la reforma de su tienda física, también tiene tienda en internet, y como iba bien de tiempo, me pasé a visitarles. Y piqué como no podía ser de otra forma.
The Factory
Fotografías de Andy Warhol y otros fotógrafos de The Factory;
texto introductorio de Catherine Zuromskis
Editorial La Fábrica – PhotoEspaña; Madrid, 2012
ISBN: 9788415303725
Este libro es el catálogo de la exposición que se está celebrando en la sala de exposiciones del Teatro Fernán Gómez. Cuando escojo los libros que en ocasiones como esta me voy a llevar, lo hago bajo criterios muy subjetivos. Seguro que había otros catálogos que mostraban obras fotográficamente más interesantes. Pero tengo debilidad por la historia. La historia en general, o la historia de lo que sea. Y este libro, básicamente fotografías, nos presenta un fragmento de la historia de la cultura de la última mitad del siglo XX, que me parece muy interesante. Apasionante. Y ese es el motivo fundamental por el que lo elegi. Y no me arrepiento en absoluto. Lo estuve hojeando ya en el tren de vuelta, y todos los días desde entonces he encontrado un rato para dedicarle.
No hay nadie/There is no one
Graciela Iturbide (fotografías)
Editorial La Fábrica; Madrid, 2011
ISBN: 9788415303176
La editorial La Fábrica tiene diversas colecciones de libros, en los que presentan la obra fotográfica de formas diversas. Unas con más intensidad, de forma total, otras de formas más parciales,… hay para todos los gustos. El año pasado comenzaron a publicar libros de la colección Álbum, en la que reúnen trabajos concretos y escogidos de autores de reconocimiento internacional. En este caso de la mejicana Graciela Iturbide, cuya obra me había llamado en otras ocasiones la atención, pero de quien no tenía ningún libro. Cuando lo hojee someramente en la tienda, decidí comprarlo. Fotografías en blanco y negro, en formato cuadrado, en la que se nos muestran entornos humanos, pero sin la presencia explícita del ser humano. Gran maestría en el manejo de la tonalidad, las formas, la materia y sus texturas y la composición. Y por supuesto, en los conceptos que transmiten estas imágenes carentes de personas, pero en las que sentimos constantemente su presencia. Una buena compra, por un precio razonable. Van a publicar dos libros al año de esta colección.
Edward Hopper – Pinturas y dibujos de los cuadernos personales
Edward Hopper (pinturas y dibujos); Deborah Lyons y Brian O’Doherty (ensayos)
Editorial La Fábrica – Museo Thyssen-Bornemisza; Madrid, 2012
ISBN: 9788415303794
Nada de fotografía en esta ocasión. Cuando vi este libro en una mesa de novedades, imaginé que se trataba del catálogo de la exposición que sobre el pintor Edward Hopper se habrá abierto al público hoy mismo en el Museo Thyssen-Bornemisza. Pero parece que no es así. Que la exposición tendrá su propio catálogo. En cualquier caso, hay que considerar que Hopper es uno de los pintores que más me gustan, si no mi favorito. Esto es difícil de decir, depende de otros factores y del momento. Ya tengo algún otro libro sobre el pintor. Y tengo otro titulado Edward Hopper & Company sumamente interesante en el que se analiza la influencia del pintor en los fotógrafos americanos del siglo XX, con abundancia de imágenes y fotografías. El libro que aquí nos ocupa nos presenta algunas de las obras del pintor, entre ellas algunas muy conocidas, junto con los dibujos y bocetos que el artista realizó en sus cuadernos como preparación para las mismas. Siempre me han atraído mucho los libros de arte que más allá de presentar la obra de los artistas, nos hablan de los elementos del proceso creativo. Tan interesante en muchas ocasiones como el resultado final.
Y bueno… ya vale. Habrá que contener gastos durante el resto del mes. Pero creo que merece la pena la compra realizada.
[Fotografía] Recomendaciones semanales: encontrado en la web
Estoy un poco espeso esta mañana, así que hoy no esto por la literatura. Directo a los fotógrafos que me han interesado esta semana de los que proponen distintos sabios de la cuestión por ahí por internet.
Uno de mis pintores favoritos es Edward Hopper, y Rafael Roa nos recuerda las similitudes tanto formales como conceptuales de Philip-Lorca DiCorcia con la obra de ese pintor. Así que me lo apunto para considerarlo de vez en cuando.
También Roa nos presenta la serie de Chen Jiagang en la que nos presenta obras faraónicas abandonadas en China, un país que nos asombra y nos atemoriza por igual. Especialmente mientras siga siendo una dictadura del tipo que es. Página web del autor.
Hasta hace poco proclamaba que la fotografía de moda no me interesaba, pero tambien de la web de Rafael Roa conozco algo más de la obra de Peter Lindbergh y me quedo encantado con las fotografías que veo. Ya son varias las recomendaciones de Roa en esta materia que me demuestran que no hay que dejarse llevar por prejuicios y etiquetas.

Ayer estuve un rato entretenido fotografiando naturalezas muertas con la Yashica Mat 124 G como objeto principal; y también hice fotografías a través de su visor.
En Flavorwire nos redirigen hacia una serie de fotografías de antaño, vintage se dice ahora a las cosas antiguas como si fuesen vinos, sobre el trabajo infantil en American Suburb X. Muy interesantes. Lamentablemente, hoy en día se siguen produciendo imágenes similares en muchos países del mndo.
En Lenscratch no hablan de las fotografías de Jean Laughton que demuestran que el far west de los cowboys (y cowgirls en los tiempos que corren), todavía existe. Me gustan las panorámicas en blanco y negro. Página web de la autora.
Cuentan en La Lettre de la Photographie que en el Bronx exponen la obra de Sylvia Plachy. Y yo considero que es adecuado conocer a esta fotógrafa húngara.
Esta revista en internet también nos informa de la presentación de la obra de otra fotógrafa húngara, Eva Besnyö, en el Jeu de Paume parisino. Ya me gustaría ir a visitarla yo mismo.
Mientras, parece que por Pekín se exponen las fotografías de Hamid Sardar que nos introducen en los paisajes de los pueblos nómadas de Mongolia. Siempre he tenido la sensación que lo más parecido que conozco al centro del mundo, Asia central, es justo uno de las regiones más desconocidas y salvajes que existen todavía. Página web del autor.
En Madrid; algunas exposiciones y la terraza del Círculo de Bellas Artes
Como ya comenté ayer, el viernes estuve de escapada por Madrid. En plan lúdico. He tenido una semana de fiesta en la que, además de resolver algunas cuestiones particulares, me apetecía airearme un poco, ya que no podía escaparme en un viaje más consistente. Estuve el martes en Barcelona, y el viernes, tocó Madrid. El mismo plan. Ver algunas exposiciones, hacer alguna compra si se terciaba, y comer con alguna gente a la que me apetecía ver.
Finalmente, lo de las compras quedó en casi nada. Pero lo demás cundió bastante. Para empezar nos pasamos a ver la exposición de Mario Testino en el Museo Thyssen-Bornemisza. Una colección de fotografías de gran tamaño, en las que el fotógrafo peruano retrata a las principales modelos y algunas actrices, bien en imágenes para firma de alta costura, bien por el retrato en sí mismo. Un recorrido que llevaba desde unas primeras imágenes muy barrocas, con las modelos vestidas con modelos abigarrados de grandes firmas, muy coloridas, hasta los desnudos en blanco y negro, sencillos, sin aderezos en el final de la exposición. Todo muy progresivo. No es la fotografía de moda mi favorita, especialmente en sus formas más barrocas, pero no estuvo mal.
A continuación, nos acercamos a la Sala Recoletos de la Fundación Mapfre, que nos venía bien porque habíamos quedado a comer en el Café Gijón. De lo más castizo. En esta estupenda sala de exposiciones había una oferta doble. Para los interesados en la pintura, Made in USA Arte americano de la Phillips Collection, obras de pintores norteamericanos de finales del siglo XIX y primera mitad del siglo XX. Bastante interesante. Yo no conocía a la mayor parte de los pintores. Los que más conocía, Georgia O’Keeffe y Edward Hopper. Es último, uno de mis favoritos. Pero había mucho más. E interesante.
Para los amantes de la fotografía, una interesantísima y muy completa exposición dedicada al alemán afincado en EE.UU., John Gutmann. De este fotógrafo conocía algunas imágenes, pero no había tenido ocasión de ver el conjunto de su obra. Muy en la tradición de los muchos y buenos fotógrafos que documentaron la vida en los EE.UU. durante décadas, tuvo la curiosidad del extranjero, que mira con ilusión y con interés hasta las escenas más banales. Dedicó buena parte de su vida profesional a la docencia.

La exposición John Gutmann es anunciada en la Sala Recoletos de la Fundación Mapfre, con el Café Gijón en primer plano - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8
Tras comer, decidimos abandonar la idea de hacer algunas compras, y decidimos visitar la exposiciones de fotografía de la Sala Alcalá 31 y de la Fundación Telefónica ya que ambas eran de alguna forma, y no intencionadamente, complementarias. En la primera, una exposición de Santos Yubero, reportero gráfico que cubrió diversos aspectos de la actualidad y la vida madrileña entre aproximadamente 1930 y finales de la dictadura. En la segunda, la exposición se dedicó a Brangulí, primero de los fotógrafos de esa firma, que realizó un trabajo similar en la primera mitad del siglo XX pero en Barcelona. Mi conclusión es que ambos fotógrafos tomaban unas tomas muy interesantes, tanto desde el punto de vista informativo como desde el estético, y que el conjunto de ambas obras suponen un conjunto de documentos históricos de primer orden. Por lo tanto, son muy recomendables.

El edificio de la Telefónica de Gran Vía, visto aquí desde la terraza del Círculo de Bellas Artes, en la tercera planta, se encuentra la sala de exposiciones - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8
A continuación, optamos por dejar la cultura para otro rato, y dado el lugar donde nos encontrábamos, la Gran Vía, y la hora, en torno a las cinco de la tarde, decidimos que si estaba abierta sería buena cosa ver la puesta del sol desde la terraza del Círculo de Bellas Artes. Y dicho y hecho. Y sólo diré que merece la pena, especialmente en una tarde con una luz tan estupenda como la de ese viernes. Recomendable experiencia. Pero recordad seleccionar la hora apropiada para el atardecer y el crepúsculo. Por cierto, que había alguna exposición interesante, pero a mí ya no me quedó tiempo.

Terraza del Círculo de Bellas Artes, con la estatua de Atenea (según los griegos) o Minerva (según los romanos) - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8
Así que tras esta visita, yo me dirigí a la estación, aunque dejé a mis acompañantes en el Caixaforum, donde esta abierta una exposición sobre Federico Fellini que tuve la oportunidad de ver hace una año en París. No me hubiera importado revisitarla si hubiese tenido tiempo, pero por lo menos dispongo del excelente catálogo para hacerlo cuando quiera.
Música recomendada:
Esta semana fue el aniversario del asesinato de John Lennon. Siendo recomendable su discografía en general, una de las diversas causas que abrazó en sus últimos años fue el de dignificar a las mujeres del mundo en general, y les dedicó una de sus más célebres canciones, Woman.
El mundo es cascada de colores…
Pero a veces estos nos aparecen de forma apagada, incluso cuando utilizamos nuestras aplicaciones de tratamiento de la imagen favoritas. Esta es la sensación que tengo con algunas de mis imágenes, incluso cuando fuerzas un poquito el contraste y la saturación de los colores, como en la fotografía de este bello clásico deportivo, estacionado en el Monasterio de Rueda, Sástago, Zaragoza.
Aprendo en internet cómo variar la paleta de colores de una imagen, aplicando la de otra que nos guste. Así que cojo la imagen anterior, antes de tocar contraste y saturación, y le aplico la paleta de colores de una pintura de Edward Hopper. Esta que tanto me gusta.
Cómo me gusta este pintor. Así que obtengo una imagen con un aspecto distinto, con colores más saturados, con mayor contraste, sin haber tocado ni los niveles ni las curvas en la imagen original, y evidentemente distinta. Son mis primero tanteos. Todavía no tengo claras las ideas de hasta donde llegar,… o cómo llegar para obtener resultados previsibles y estéticamente razonables. En cualquier caso os dejo el resultado. La imagen es más fuerte, más potente,… más… ¿amarilla?… Quizá lo peor es la sustitución de algunos colores, obsérvese la matrícula, aunque eso es algo que se puede trabajar. En fin, ya veremos (que dijo un ciego a otro ciego).


























