Cuaderno de Ruta V.2

Diario no diario de Carlos Carreter

Archivo para la categoría "Política y sociedad"

Felices fiestas… supongo

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En estos días, buena parte de la humanidad, o por lo menos esa impresión da, está de fiesta. Naturalmente, en nuestras sociedades occidentales, todo está contaminado por la creencia religiosa dominante, la cristiana, en sus diversas versiones. Así que a estas fiestas las llamamos Navidad.

Sin embargo, yo no soy creyente, y por lo tanto la Navidad no tiene ningún significado para mí, más allá de la expresión más o menos multitudinaria de una superstición de las muchas que recorren las poblaciones humanas. Se crea un sentimiento o una presión social en el sentido de que en estos días todo es buen rollito. Independientemente de la insolidaridad creciente que nos rodea el resto del año.

Para colmo, estos días están siendo difíciles en mi entorno familiar por problemas de salud. De hecho, no pensaba tener ni tiempo para escribir estas líneas. Pero he encontrado un huequito. Lo cual hace que maldita la gracia nos hace todo este jolgorio. Ni siquiera vamos a tener la oportunidad de disfrutar apropiadamente de esos regalos que con mayor o menor prodigalidad circulan en estos días.

En la parada del autobús

Una parada de autobús, relacionada con el tema del os regalos festivos - Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8

En cualquier caso, aunque las poderosas religiones cristianas se hallan apoderado de estas fiestas, no deja de ser un reflejo de algo que se lleva celebrando por siglos y siglos. El solsticio de invierno, adaptado por las distintas religiones y supersticiones, por lo que adopta formas diversas en todo el mundo. Fiestas similares podemos encontrar entorno a los equinoccios y al solsticio de verano. Si a eso añadimos la proximidad del cambio de año del calendario gregoriano, predominante también en el mundo,… pues ya está el jolgorio montado del todo. Para bien o para mal.

Así que nada. Ya que estamos. Pues buen rollito para todos. Y que todos aquellos que pueda, que pasen muy felices fiestas.

Puesta de sol en Primrose Hill

En las proximidades del equinoccio de otoño, hace unos años en Londres, vemos el sol ponerse desde Primrose Hill - Canon Digital Ixus 400

Escrito por Carlos

Viernes, 24 diciembre, 2010 a 11:32

[Libro] Algo va mal

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Hace algo más de un año, puede que casi dos, soy muy despistado para las fechas y los tiempos, leí el libro Posguerra de Tony Judt. Un gran libro de la historia europea después de la Segunda Guerra Mundial, que expone con lucidez muchas de las cuestiones que surgieron durante ese periodo. Algunas de ellas todavía pendientes en la actualidad. Me pareció muy importante, y me sirvió para matizar mi pensamiento social y político. Quedé con la idea de que, en cuento fuera posible, leería algún otro volumen del historiador británico. Y hace diez días me encontré con el libro que hoy voy a comentar, publicado a título póstumo, ya que el autor falleció este verano, víctima de la esclerosis lateral amiotrófica, a la edad de 62 años.

Algo va mal
Tony Judt
Taurus; Madrid, 2010
ISBN: 9788430607969

El presente libro es un análisis de la situación actual de la política en las naciones del mundo occidental, de sus vertientes económicas y sociales, del impacto de la crisis financiera y económica que comenzó en 2008, y de los antecedentes históricos que nos han conducido hasta el punto en el que nos encontramos. La tesis básica del autor es que en los últimos 20 a 30 años, según a la velocidad o el país en el que se produjeron los cambios, se ha ido produciendo un desprestigio del concepto de estado de bienestar. Un concepto que deberíamos a las políticas socialdemócratas que se impusieron en la Europa de posguerra, independiente del partido político, de izquierdas o de derechas que estuviera en el poder. Políticas que, con otros nombres y enfoques, también se dieron en los Estados Unidos hasta finales de la década de los 70s. Tras un análisis relativamente pesimista de la situación actual, el autor propone algunas líneas por las que circular en el futuro, si queremos evitar las peores consecuencias de un liberalismo desmadrado, que tantos sustos y tragedias produjo en el pasado.

Luz de farolas

En la lógica ultra liberal, un parque público es superfluo si no genera unas ganancias que le doten de eficiencia; sin embargo, desde un punto de vista del estado bienestar, los espacios verdes contribuyen a la salud, y al esparcimiento de los ciudadanos, disminuyendo las tensiones y mejorando los tiempos de ocio... tienen rentabilidad social aunque no económica - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH.

A lo largo de los capítulos y con gran claridad en la exposición de las ideas y de los conceptos, el autor va exponiendo una serie de hechos:

  • Un gran crecimiento económico en un entorno de liberalismo acendrado, suele acompañarse de un fuerte aumento de las desigualdades, y esto hace que empeoren algunos indicadores relacionados con el progreso y la madurez de las sociedades.
  • Una gran libertad para la actividad económica no tiene porque estar asociada con una mayor libertad y democracia en los derechos sociales y políticos de las personas. Hay dictaduras que acogen sistemas capitalistas liberales, que restringen notablemente los derechos de sus súbditos.
  • En las poblaciones ha calado la idea de que el estado es ineficiente a la hora de prestar servicios y que la ineficiencia es necesaria. Pero son numerosos los ejemplos de ineficiencias en servicios esenciales prestados por el sector privado, ineficiencias que al final pagamos entre todos.
  • Se están produciendo tensiones debido a que la entrada de personal inmigrante rompe el sentimiento de cohesión interna de las sociedades, y desaparece el deseo de aportar solidariamente mediante un sistema impositivo progresivo.
  • Los partidos y organizaciones socialdemócratas han perdido su discurso. Abrumados por el dogmatismo liberal y el sistema de pensamiento único, desorientados por el fin de las políticas y economías socialistas en torno a la Unión Soviética, no aciertan a adquirir un nuevo mensaje que les haga aparecer como nuevos defensores del estado como suministrador de servicios del estado de bienestar, con un papel importante dentro de nuestras sociedades.
  • La globalización anula más el papel del estado en la protección del estado de bienestar, cuando las decisiones se toman en organismos supranacionales, o la dinámica de las nuevas transacciones económicas trasciende la capacidad reguladora de los estados.
  • El crecimiento propio de un sistema capitalista liberal no trae necesariamente un progreso económico y social para todos los ciudadanos de un país. Muchos de los cuales pueden perder sus empleos por falta de adecuación formativa, incrementándose las desigualdades. Esto es caldo de cultivo para futuros regímenes autoritaros.
  • Algunos partidos políticos, incluso tradicionalmente de derechas, empiezan a ver necesario moderar el ímpetu liberal y comenzar a defender el pacto entre los ciudadanos y el estado como garante del bienestar. Pero no son necesariamente los partidos socialdemócratas los que sacan beneficio o proponen con claridad estas ideas.

Seguramente hay otras muchas ideas que se pueden apuntar, o incluso las que he señalado, se podrían haber comentado mejor. Pero este es el tono del libro. Un libro dirigido sobretodo a las personas con orientación socialdemócrata, ya que difícilmente caerá en gracia a los apóstoles del liberalismo. Orientado también a gente joven a las que dirige indicaciones para que encaucen sus enfados y sus energías no a empresas colaterales, nobles pero particulares, sino a la acción política global, preocupada por el conjunto de la sociedad. Difícil por el desencanto que producen las instituciones políticas tal y como las conocemos.

No se corta el autor a la hora de criticar a los políticos actuales. De todo signo. Mediocridad es el adjetivo más suave y más frecuente que se les asigna. Falta de ideas, tendencia a la inacción,… Nada que muchos medios de comunicación y personas de la calle no observen y comenten cotidianamante. Pero mejor escrito.

En resumen, un libro muy interesante, de un escritor muy lúcido, a quien desgraciadamente echaremos en falta en un futuro próximo.

Recomendación musical:

Hoy son las alegres notas del Waltz for Debby del Bill Evans Trio las que me alegran un poco el cotarro mientras escribo tan sesudas cuestiones. No os lo perdáis. Está muy bien. Pero es jazz; tendréis que poner algo de vuestra parte.

Esperando al tranvía en Roosevelt tér

La juventud de los países del Este de Europa, en la imagen en Budapest, Hungría, son de los que más entusiastamente han acogido las reformas neoliberales; también pueden ser los que sufran más descarnadamente sus consecuencias - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Escrito por Carlos

Lunes, 29 noviembre, 2010 a 17:44

[Exposición] Quinquis de los 80 en el Centro de Historia

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Periódicamente me doy una vuelta algún domingo por la mañana por el Centro de Historia de Zaragoza, un lugar para la cultura que me agrada mucho, para ver que exposiciones hay en activo. Y es fácil que alguna de ellas me interese. Y este domingo pasado, además de una muestra de instrumentos tradicionales aragoneses, visité una exposición sobre el fenómeno de los quinquis en los años 80. Fundamentalmente, de principios de los años 80.

Exposición: Quinquis de los 80

El cine fue uno de los medios donde más se transmitió el fenómeno de la delincuencia juvenil; una mezcla de delicuentes y "sexploitation" nutrió las carteleras, en producciones de bajo presupuesto y calidad dudosa, salvo honrosas excepciones - Panasonic Lumix LX3

El final de los años 70 y el principio de los 80, lo que se ha dado en llamar desde el punto de vista histórico “la transición“, me pilló en plena adolescencia. Y recuerdo que por aquel entonces se pusieron de moda los “macarras“.  Este apelativo es como otros, por ejemplo rufián, que siendo en origen un sinónimo de proxeneta, especialmente lo de baja estofa, acaban aplicándose a los maleantes de todo tipo, o a individuos chulescos desagradables y con tendencia a la violencia. Cualquier adolescente con pinta de pardillo corría el peligro de ser atracado y de recibir algún sopapo si no se andaba con cuidado por parte de algunos individuos coetáneos o ligeramente mayores. El caso es que eso sólo era un aspecto más de un fenómeno que se dio en el país como un efecto más de la situación económica y social heredada del nefasto régimen franquista; la delincuencia juvenil.

Exposición: Quinquis de los 80

Rock duro y urbano y gramolas en los bares eran dos elementos característicos de la época; hay de ti como algún fanático de alguna canción cogiera sitio junto a la ranura de las monedas,... así acabé odiando yo el "Gitanitos y morenos" del Gato Pérez - Panasonic Lumix LX3

Exposición: Quinquis de los 80

El cómic y las "ping-ball", otros dos elementos culturales de la época - Panasonic Lumix LX3

Nunca sabré hasta que punto fue algo realmente importante o preocupante, o simplemente fue la sensación que se produce cuando algo, que ya existía, de repente se conoce por mor de la recién llegada libertad de prensa. El franquismo tuvo muchas miserias que no salían a la luz por la mordaza que imponía el régimen. Pero lo que sí que es cierto es que tuvo una fuerte repercusión en la prensa, en la literatura y, sobre todo, en el cine de la época. Películas más bien malas, que tiraban de actores no profesionales que salían del propio mundillo que querían reflejar, y que alcanzaron cierta popularidad. Pues de todo esto nos habla esta interesante exposición. Así que, los que viváis por Zaragoza, ya sabéis.

Exposición: Quinquis de los 80

Me llamó la atención ver pasar en el vídeo la noticia de la muerte de Sonia Martínez; presentadora de un programa infantil de la mañana de los sábados, el Sabadabadá, era visto en algún rato por algunos que nos pasábamos de niños,... pero es que cómo nos gustaba la presentadora, que acabo víctima de la adicción a la heroína y del maldito virus que también se puso de moda en aquella época... - Panasonic Lumix LX3

Escrito por Carlos

Miércoles, 17 noviembre, 2010 a 17:57

Un premio para “Cifu”

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Ya he comentado desde hace un tiempo que estoy abonado a los podcasts de diversos programas de Radio 3 y Radio Clásica, emisoras ambas del ente público o como se denomine ahora. Y gracias al invento este de los podcasts puedo escuchar tipos de música que, por los horarios a los que se programan habitualmente, no puedo acceder. Y ahora sí. Porque los escucho cuando quiero y donde quiero.

Una consecuencia de ello es que, entre otros, escucho los programas de jazz de las emisoras mencionadas: Jazz porque sí en Radio Clásica y A todo Jazz en Radio 3. La consecuencia es que cada vez me siento más a gusto, más cómodo, con este estilo de música que siempre me había atraído, pero que al no ser de difusión habitual ni estar incardinada en nuestra cultura, resulta más difícil de comprender. Esto, en mi caso, está mejorando notablemente en los dos últimos años. Y esta muy bien.

El caso es que ambos programas están dirigidos y presentados por Juan Claudio Cifuentes “Cifu” que es un clásico de la difusión de la música de jazz en España. Yo recuerdo, aunque tan apenas los veía por su horario de difusión, el programa que hizo en los años 80 en el segundo canal de RTVE, el UHF que llamábamos entonces, la 2 que llaman ahora, Jazz entre amigos. El hombre, todo serio y con su barba, comenzaba el programa más o menos siempre con el mismo tono, entrando directamente al tema, presentando el contenido del mismo. Muy característico. Ahora, con su saber enciclopédico, va desgranando y emitiendo la historia de esta música norteamericana, pero ya a su vez internacional, para disfrute de los aficionados a la misma. Es cierto que he oído a alguno criticarlo por demasiado clásico o que mira demasiado hacia épocas pretéritas. Pero eso no es necesariamente malo, si es que es cierto; en todo caso es una opción. La pregunta que habría que hacerse es sobre quién cogerá el relevo cuando falte, para lo cual espero que pasen muchos años, pero, ley de vida es ley de vida , sucederá.

Pero bueno, volviendo al título de esta entrada, hace un par o tres de días, esta semana, se anunció que se le había otorgado un premio especial del jurado de los Premios Ondas. Se dice que son unos premios muy prestigiosos por su solera y tradición. Yo soy escéptico en estas cuestiones. No hay más que ver el palmarés de los últimos años. Siempre me parece que hay un tufillo de coyuntura y oportunismo en las concesiones, más que de auténticos méritos. Y esto de “premio especial del jurado” suena a que, precisamente por las coyunturas, estos premios suelen olvidar a quienes realmente merecen por su esfuerzo o su calidad la consideración general de la sociedad, pero por la minoría del público que lo sigue u otras razones no tienen un impacto mediático. Así que se acaban otorgando estos a modo de premios de consolación, que pueden ser especialmente lamentables si se otorgan a título póstumo. Pero bienvenidos sean si con ello se consigue reconocer a los profesionales como “Cifu”, cuando están todavía vivitos y coleando y en activo en las ondas. Eso está bien. Porque no. Y yo me alegro. Dicho queda.

Además de los enlaces a los podcasts que he puesto antes, quisiera enlazar también algunos programas de Jazz entre amigos que RTVE tiene subidos en su archivo público en internet.

Recordando a Miles Davis en el 50º aniversario de Kind of Blue: parte 1 y parte 2.
Dizzy Gillespie en el festival de jazz de San Sebastián de 1988:  parte 1 y parte 2.
Monográfico dedicado a Duke Ellington: parte 1 y parte 2.

No sé si hay más programas, pero es que el motor de búsqueda del archivo de RTVE es una auténtica cagarriña.

Tras las nubes, Collarada

Por mucho swing que tenga, la música de jazz siempre me genera un cierto humor melancólico; así que os dejo una imagen otoñal, casi invernal de las estribaciones de Collarada en el Pirineo aragonés, que le va mucho a ese estado de ánimo también - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Escrito por Carlos

Viernes, 5 noviembre, 2010 a 18:19

Trasteando con el teléfono en un domingo cualquiera

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A pesar de los agoreros pronósticos, el fin de semana ha hecho un tiempo excelente. Por lo menos hasta el anochecer del domingo, momento en el que comenzó a llover. Pero el resto del tiempo, sol y temperaturas templadas. Así que ayer domingo era buen día para pasear. Y decidí que hacía tiempo que no jugaba con la cámara fotográfica integrada en el teléfono móvil. Que es muy mala, pero con las aplicaciones incorporadas o incorporables al aparato, pues te entretienes.

Por la mañana, quedé para ver la segunda parte de la exposición sobre el anarquismo en Aragón, que se viene celebrando desde hace unas semanas en los palacios de Sástago y Montemuzo. Habíamos visitado ya la sección del palacio de Sástago, dedicada al anarquismo en general, y ayer visitamos la del palacio de Montemuzo, dedicada a las mujeres dentro de este movimiento revolucionario.

Anarquismo en el Palacio de Montemuzo

Patio del palacio de Montemuzo, sede de la biblioteca-hemeroteca municipal de Zaragoza, en cuya sala de exposiciones nos muestran cómo se considero a la mujer desde las organizaciones anarquistas de principios del siglo XX - iPhone

Después, paseamos un ratito para tomar un aperitivo antes de que cada se fuese a comer a su casa, y yo seguí dando la tabarra con el teléfono a cuestas.

Repostería espiritual

Se acerca la festividad católica de Todos los Santos y Fantoba, o la Flor del Almíbar, como prefiráis, anuncia en su escaparate "repostería espiritual"; dudo que los "huesos de santo" y otras lindezas semejantes tengan nada de espiritual, y sí mucho de material, cuando se acumulen en forma de grasa en las partes más incovenientes del cuerpo de sus más ávidos consumidores y consumidoras - iPhone

Calle Santiago

En la calle de Santiago se preparan las terrazas para los paseantes que van a tomar el vermú, y para quienes, locales y turistas, irán a comer cuando sea el momento adecuado - iPhone

Por la tarde, siendo que la temperatura era excelente, aunque las nubes ya se mostraban algo amenazadoras, me dí un largo paseo por el Canal Imperial de Aragón hasta las esclusas de Casablanca. Es uno de mis paseos favoritos, y en otoño, más. Aquí me llevé también una cámara de verdad, aunque todavía no he procesado ninguna de las fotos. En fin, ya veremos que sale de ahí. De momento, os dejo con más entretenimiento teléfono-fotográfico.

Colegio

Sensación de abandono en los múltiples centros escolares que flanquean el canal entre los pinares y Casablanca, al atardecer un domingo; hoy lunes, habrán estado mucho más bulliciosos - iPhone

Casa Blanca

En las esclusas del canal, casi sin luz ya, asoma la Casa Blanca que da nombre al barrio zaragozano - iPhone

Escrito por Carlos

Lunes, 25 octubre, 2010 a 18:55

Ministerio de pulseritas mágicas… o lo que sea

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Normalmente, el comentario sobre la crisis de gobierno que se está produciendo estos días en España debería tener lugar en las próximas “Noticias del sábado” de este Cuaderno de ruta. Y así será, porque el asunto tiene trascendencia. Pero ha saltado a la escena pública el hecho de que la nueva ministra de Sanidad y Política Social utilice o haya utilizado en el pasado, pulseras milagreras de estas que prometen “salud, equilibrio, bienestar” y este tipo de cosas, gracias a presuntos “campos de fuerza”.

Digámoslo claro y con todas las palabras. Estas pulseras y otros objetos que se venden comercialmente con los mismos reclamos publicitarios son un engaño mayúsculo a la crédula población que los adquiere. El ser humano tiende a la creencia en lo sobrenatural. Parece ser que la credulidad irracional en elementos mágicos, divinos o más allá del conocimiento racional o empírico, pudo ser útil para la supervivencia de la especie en los difíciles tiempos del paleolítico superior, en los que un ser con conciencia de sí mismo, de sus limitaciones y de la cierta posibilidad de cotidiana de morir y dejar de existir. Y este rasgo ha perdurado hasta nuestros días, puesto que probablemente de alguna forma esté inscrito en nuestra herencia genética.

Sin embargo, la especie humana no evoluciona solamente siguiendo las leyes de la genética. También experimenta la evolución social y cultural. Y la cultura, y en especial el conocimiento del mundo que nos rodea y en el que vivimos, ha ido deshaciendo y desacreditando progresivamente muchos de los mitos supersticiosos. Si el trueno fue en su momento una expresión de la voz de un dios todopoderoso y cabreado, hoy se asume como una manifestación sonora de la descarga energética que se produce como consecuencia de las diferencias de potencial eléctrico en la atmósfera terrestre. Y cuanto más conocimiento se acumula, más supersticiones se desmontan.

Estación

La luna, el sol, las estrellas, el trueno, los vientos, el fuego,... fenómenos incomprendidos que fueron objeto de todo tipo de supersticiones hasta que el ser humano comprendió su naturaleza; aquí, nuestro satélite, sobre las catenarias de las estación de Pécs, Hungría - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

En general. Porque el sustrato personal a creer en lo irracional, se mantiene. Y uno tendería a pensar que una de las misiones de las administraciones públicas, como reguladoras del comercio y el consumo de los ciudadanos, es protegerlos de aquellos aprovechados que se benefician y se lucran de la credulidad de las personas prometiendo, mediante publicidad engañosa, todo tipo de propiedades “mágicas” en objetos absolutamente anodinos de valor intrínseco mísero. Esto va desde las pulseras con “campo de fuerza” a seudociencias como la homeopatía u otras disciplinas, presunta y falazmente médicas. Sólo recientemente se ha empezado a ver alguna actividad en instituciones europeas un cierto interés por poner coto a este comercio que, a mi juicio, en estos momentos es legal, pero totalmente ilegítimo y carente de ética.

Y he aquí que nos toca en suerte una ministra que ha sido vista en repetidas ocasiones como usuaria de este tipo de utensilios (véase aquí y aquí; éste último enlace por si escuchan alguna explicación para salir del paso que dice que aquello fue una cosa de circunstancias). Una ministra que reúne en su cartera dos materias relacionadas con el engaño; la salud y el consumo. Malos augurios, ya que nos ponemos místicos, los que nos lanzan los oráculos. Malos.

Y es que en este país vamos dados. Si viene la presunta izquierda, nos cuela una ministra adepta a las timopulseras. Si viene la derecha, nos colocará alguna conservadora adepta a la religión católica y a sus estructuras jerárquicas. Que al fin y al cabo, no deja de ser otra creencia supersticiosa. La mayor y más peligrosa, probablemente, por el grado de organización que tiene.

Calvario

Via crucis en la ciudad húngara de Pécs; una manifestación más de las creencias supersticiosas de las poblaciones por todo el mundo - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Escrito por Carlos

Jueves, 21 octubre, 2010 a 17:05

Sufrir con dignidad las fiestas populares… o cómo cruzarse con la comparsa de cabezudos y no morir en el intento

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Es verano. Todavía. Durante unas semanas. Y es tiempo de fiestas populares. En algún momento de la transición política española, se decidió que ante la gran seca la gran remojada, y que si las expresiones de alegría popular habían estado reprimidas durante 40 años, pues que tocaba que todo el mundo tenía sus fiestas. Y así, en cuanto llega el buen tiempo, los barrios zaragozanos, supongo que algo similar pasará en otras ciudades, van turnándose a la hora de organizar sus festejos.

Cabezudo

Uno de los cabezudos del barrio San José, azote de los adolescentes habitualmente, le suelta unas monerías a los más pequeños - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH

En algún caso, la cosa llega al extremo de que alguna calle tiene sus propias fiestas. Y así, una semana antes del Pilar, se celebran las fiestas de la calle Boggiero. O se celebraban. La verdad es que hace 20 años desde que presencié las últimas y en estos momentos no tengo ni idea de como van las cosas en esa zona de la ciudad. Pero centrémonos en lo que estamos. Yo vivo en el barrio de San José. Se llama así por un antiguo convento que había por el lugar. El San José en cuestión, entiendo que era el pater putativus de aquel infante que nació en Belén y cuyos fanáticos seguidores tanto mal han dado en la historia del mundo. Pero como la festividad religiosa de dicho santo cae en marzo, a los responsables del lugar se les ocurrió que como el 25 de agosto se celebra la festividad de otro San José, el de Calasanz, mucho más aragonés que el anterior, donde va usted a parar, pues que montaban el jolgorio en esas fechas. Así que cada final de agosto, el salir de casa en mi barrio se convierte en actividad de riesgo.

Cabezudo y diablo

Además de los cabezudos, un maligo diablo rojo zancudo, acompaña la comparsa maldiciendo a los asistentes - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH

Y el principal motivo de riesgo es la charanga de cabezudos. El presupuesto no da para gigantes, sólo tres o cuatro cabezudos, que van recorriendo las calles del barrio encorriendo(*) o siendo encorridos por la chavalería del barrio. Por lo tanto, cortes de tráfico, líneas de autobús desviadas, policias locales jodidos bajo el sol malencarados con quienes se acercan a preguntar… Lo de costumbre. Pero todavía es más grave si tienes que meterte en medio del guirigay. Este año, las circunstancias han hecho que haya tenido que atravesar la muchedumbre de menores y algún mayor con complejo de Peter Pan en un par de ocasiones. En ambas he sido embestido por algún zagal de entre 11 y 14 años. En la segunda ocasión, lamentablemente, el zagal llevaba un vaso con horchata en la mano, ocasionando el consiguiente desastre en el polo que yo vestía en ese momento. Poca cosa, para lo que podía haber sido.

En fin. Que afortunadamente todo se acaba. Y que hasta el año que viene.

Cabezudo descabezado

De vez en cuando, hay que hacer un descanso; ser portador de la cabeza y perseguir a la chavalería debe ser algo muy cansado - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH

(*) Encorrer: Correr detras de alguien. Perseguir a alguien corriendo. Es un verbo de uso común en Aragón, un localismo que por algún motivo que desconozco, más allá de su tradicional castellano-centrismo, parece ser que no es del gusto de la RAE, y no lo ha incluido nunca en su diccionario.

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Escrito por Carlos

Jueves, 2 septiembre, 2010 a 16:59

Gente nueva en el Centro de Historia de Zaragoza

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Es conocido por quien pase por este cuaderno de ruta de vez en cuando, que una de las cosas que me gusta hacer periódicamente es visitar las exposiciones del Centro de Historia de Zaragoza. Es un lugar que me resulta muy agradable, y el tipo y la variedad de lo que exponen también me gusta mucho. Así que me pasé ayer por la mañana, acompañado por la Panasonic Lumix LX3, y os cuento con fotos lo que vi.

Exposicion: Arrebato. Comunicacion social y cultura popular en la Magdalena

La exposición "Arrebato. Comunicación social y cultura popular en La Madalena" nos ofrece un recorrido de la historia y actividad de los 15 años de este grupo y después asociación del tradicional barrio zaragozano.

Exposicion: Vera. Viva la Muerte

En el Espacio Tránsito, Vera, artista callejera ecuatoriana, nos ofrece sus dibujos en el montaje "Viva la Muerte" dentro de la actividad "Quito en Zaragoza".

Exposicion: Graduados 2010. Escuela de Arte de Huesca. Fotografia Artistica

"Graduados 2010" ofrece la obra de los alumnos recién graduados de distintas disciplinas artísticas y técnicas de Aragón; en la imagen algunos visitantes contemplan obras de los alumnos de Fotografía Artística de la Escuela de Arte de Huesca.

Exposicion: Graduados 2010. Licenciados en Bellas Artes - Teruel

Un poco más adelante, también dentro de "Graduados 2010", contemplamos las ideas de los alumnos de la licenciatura en Bellas Artes de Teruel.

Exposicion: Quito en Zaragoza

"Quito en Zaragoza" nos ofrece una variedad de formas de expresión artística de la capital ecuatoriana; el mundo de la ilustración con fines comerciales también tiene cabida.

Escrito por Carlos

Lunes, 30 agosto, 2010 a 17:05

Inevitablemente, fútbol

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Pues eso; que aunque es un deporte que no me gusta, me aburre, que aunque la cultura popular que rodea a este espectáculo tampoco me gusta, siempre me ha parecido que tiene mucha caspa, al menos en este país, finalmente es prácticamente imposible sustraerse al fenómeno que en los últimos días nos ha rodeado por todas partes, informativamente hablando. Y lo que nos queda, por “culpa” de la victoria de la Selección Española de Fútbol.

Si habéis seguido mis andanzas en estas pasadas vacaciones, conoceréis cómo un partido de fútbol nos hizo atribularnos para encontrar la forma de ir a la estación de Baden-Baden a coger un tren, por la invasión de ciudadanos alegrándose de una victoria… en cuartos.

Esta alegría tan desbordada en un partido que no es en absoluto definitivo, que sólo es un paso más, me habla mucho de la necesidad que tiene la gente por sentirse feliz, por sentirse ilusionada, por agruparse en torno a algo. Y parece que no sólo sucede en Alemania. Que similares manifestaciones de alegría se dan en todos los países, incluso ante triunfos menores. Que se desborde la alegría ante la consecución de un campeonato,… pues normal. ¡Pero en un pase de eliminatoria…! Lo dicho, los tiempos deben ser más atribulados todavía de lo que nos parece, y la gente necesita cosas con las que ilusionarse.

Todos a las banderas y a los coches

Las gentes de Baden-Baden, locales y veraneantes, se subieron a los coches con sus banderas para celebrar la victoria de su selección sobre la de Argentina - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Aficionados ante la Trinkhalle

Aficionados con banderas ante la Trinkhalle de Baden-Baden - Panasonic Lumix LX3

Y además no es la primera vez que me pilla un evento mundialístico estando de vacaciones. Hace cuatro años me encontraba en Londres cuando se celebró la final en Alemania entre las selecciones de Francia e Italia. Nosotros pasamos la mayor parte de la duración del partido comiendo pato laqueado en un restaurante chino cercano al Soho, pero cuando terminó todo, el partido y nuestra cena, no pudimos evitar vernos rodeados por la alegría de los numerosos italianos de vacaciones en la capital británica que invadieron las calles con sus cantos de celebración y sus banderas.

En el recién terminado campeonato, ninguno de los dos equipos ha hecho un papel especialmente destacable. En Francia, se ha convertido la mala actuación de su selección en un asunto de estado (¡!), mientras que en Italia están muy entretenidos haciendo legal la censura y dando los pasos adecuados para volver al fascismo bajo el “duce” Berlusconi.

Sic transit gloria mundi. Apliquémonos la lección.

Aficionados italianos celebrando la victoria de su selección en Charing Cross Street - Fujifilm Finepix F10

Como ya he dicho, el fútbol es un deporte que me aburre. Así que no he visto partidos de este mundial, salvo algo de un partido de Argentina al principio del todo, en casa de unos amigos, y porque no me quedó más remedio, y anoche que cambié un par de veces de canal para ver cómo iban las cosas.

La primera fue en algún momento cerca del final de la primera parte. Y lo que más me llamó la atención fue la violencia, a veces desaforada, con la que se comportaban los jugadores holandeses. Uno de ellos dio una patada directa, claramente intencional, en el pecho de un jugador español que me dejó absolutamente espantado. Y el árbitro le dejó seguir jugando. Después del descanso, la tónica siguió más o menos igual. Pero allí no pasaba nada realmente interesante. Se supone que el objetivo del juego es marcar goles. Pero cuando volví a cambiar de canal por aburrimiento y porque debido a una tormenta, la señal del satélite se recibía mal y no podía disfrutar de la transmisión en alta definición, se llevaban cerca de 70 minutos de juego y nada. Este deporte siempre me ha parecido muy rancio.

La segunda conexión fue cuando escuché al vecindario en su conjunto dar alaridos de alegría. Finalmente, tras 114 minutos de juego, según el cronómetro que aparecía en la esquina del televisor, la selección española había marcado un gol. Era obvio suponer, que dado lo que les cuesta conseguir este objetivo y puesto que sólo faltaban seis minutos de juego, la probabilidad de que el resultado se alterase era muy baja. Y así fue. Finalizó el partido, y España ha sido campeona por primera vez en su historia.

Mantuve la retransmisión y mientras miré en la Wikipedia las estadísticas del campeonato. Me choca que el vencedor del campeonato, sobre el cual muchos aseguran que es el equipo nacional que mejor juega en estos momentos al fútbol, ha metido ocho goles en siete partidos. Teniendo en cuenta que ha jugado alguna prórroga, prácticamente le cuesta 90 minutos meter un gol. Me parece escasísimo. Sin embargo, la derrotada Alemania, metió 16 goles en siete partidos. Es decir, consigue el objetivo del juego con una frecuencia que es en la práctica el doble que la campeona. Algo más por la ausencia de prórrogas.

Lo dicho. O yo soy muy cenutrio para entender este deporte, o es que realmente es un deporte muy rancio.

Luego vino ya la alegría desbordada, la emotividad, los periodistas deportivos intentado conseguir que los jugadores contestaban lo que ellos querían que contestasen a sus escasamente informativas preguntas, etc. Y un misterioso asunto sobre un pulpo que parece que estos días que he estado fuera ha ocupado portadas, y que incluso ya tiene su entrada en la Wikipedia. Evidentemente, lo de que el ser humano es un ser racional no deja de ser un humorismo, ¿verdad? Básicamente es un ser supersticioso.

Y bueno… se acabó el panem et circenses de turno. Hasta que llegue el siguiente. Mientras tanto, intentaremos “disfrutar” de las alertas por calor que se suceden en estos días en el Valle del Ebro.

Composición de Kandinski (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo)

En fin, ondeemos las banderas de nuestro país en homenaje a nuestra selección... ¡uy, que me parece que no es la de la imagen la que está en vigor ahora! ¡mecachis! (Composición de Wassily Kandiski en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo) - Panasonic Lumix LX3

Escrito por Carlos

Lunes, 12 julio, 2010 a 10:59

El valor que damos a las cosas que realmente importan… piratería musical frente a desastres ecológicos

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Hoy no voy a tener mucho tiempo para hablar de nada, porque me he propuesto resolver la cuestión de mi declaración de la renta para hacienda. Pero si que vi el otro día un hallazgo de Microsiervos por ahí por Twitter que da que pensar sobre el valor que damos a las cosas, sobre lo que realmente importa en el mundo. Dice @TJHilton:

Limewire owes $1 billion+, BP owes $69 million. Because sharing music is 14.5x more damaging than catastrophic spills.

Que en la lengua de Cervantes, o más bien en la de sus descendientes, sería:

Limewire debe más de 1.000 millones de dólares, BP debe 69 millones. Porque compartir música es 14,5 veces más dañino que los derrames de petróleo catastróficos.

A la vista de lo cual, ¿alguien tiene alguna duda de hacia dónde se dirige la humanidad? Supongo que al mismo lugar que el Golfo de Méjico.

Lateral del foro

La civilización romana se fue a freír churros en su momento, como lo indican las ruinas de las decadentes ciudades romanas como Augusta Bilbilis; ¿sucederá lo mismo con la civilización actual, teniendo en cuenta los valores que la dominan? - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Escrito por Carlos

Martes, 15 junio, 2010 a 16:42

Exposiciones, animación cultural, animación callejera,… de todo en el fin de semana

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Hacía días que no me iba de exposiciones por Zaragoza. Y este fin de semana he tenido ocasión de hacerlo tanto el sábado por la tarde como el domingo por la mañana. El sábado quedé a tomar un chisme a media tarde con unos amigos y después de la cervecita algunos decidimos pasear un poco antes de dirigirnos a nuestros respectivos compromisos para la noche. Y nos dio por entrar en la Lonja donde el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) presentaba una exposición de pintura, escultura y artes decorativas modernistas. La verdad es que tuve ocasión de visitar este museo en septiembre pasado y me gustó. Y la exposición también.

Los primeros fríos (Miquel Blay)

Esta escultura, 'Los primeros fríos' de Miquel Blay, en su emplazamiento original del MNAC estaba en el catálogo de la exposición que estuvimos hojeando; pero no recuerdo haberla visto en el recorrido por la misma - Panasonic Lumix LX3

Después nos encontramos con una gran animación en la Plaza del Pilar, ya que se estaba celebrando una especie de festival llamado Zaragoza Diversa, de estos cuyo objetivo es mejorar la integración de las distintas culturas que conviven en la ciudad, especialmente desde que el fenómeno de la inmigración ha cobrado tanta importancia. Nos entretuvimos un rato con las actuaciones y los puestos de una especie de feria de artesanías.

Grupo ecuatoriano

Grupo de animación ecuatoriano en un escenario de la Plaza del Pilar - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Conversación y gestualidad

Animada conversación entre los puestos de artesanías de la Plaza del Pilar - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro Elmarit 45/2,8

Antes de ir a cenar, el sábado aun dio tiempo a pasar por la Plaza de San Felipe para ver la copia de una escultura de Pablo Gargallo, La Vendimiadora, que han instalado en el entorno del museo dedicado a este escultor. Al fin y al cabo, era adecuado complemento a la exposición visitada una hora antes.

La vendimiadora (Pablo Gargallo)

La vendimiadora de Pablo Gargallo y, al fondo, la iglesia de San Felipe - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

El domingo por la mañana me bajé al Centro de Historia, uno de mis lugares de exposiciones favoritos, donde visité una exposición del Estudio Camaleón, un estudio de diseño gráfico de Zaragoza que acaba de cumplir 20 años. Me gustó bastante. Muchos de sus diseños me resultaban conocidos por haber sido utilizados en diversas campañas oficiales de distintas instituciones de la ciudad y de la comunidad autónoma. Una pena que no tenga catálogo oficial. Creo que lo hubiera comprado.

Audrey y el Cariñena (Exposición Estudio Camaleón

No sé si Holly Golightly se hubiera dado al morapio y al chorizo, pero salvo por la tipografía demasiado "times new roman", el cartel me gusta - Panasonic Lumix GF1, G 40/1,7 ASPH.

Vida y muerte son lesbianas

En un espacio abierto del Centro de Historia, un montaje con pintura moral y espejos llamado 'Vida y muerte son lesbianas', que también me gustó; el autor, Luis Díez - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

A la salida del Centro de Historia, en la Plaza de San Agustín, un poco de animación callejera, con niños en un espectáculo de payasos y marionetas. Y luego una vuelta hasta el autobús, volviendo a pasar por la Plaza del Pilar y la Calle Alfonso, donde me encontré unos viejos conocidos que había visto en Madrid en el mes de marzo.

Marionetas en San Agustín

Marionetas en la Plaza de San Agustín - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Trícolo Traco

Trícolo Traco actuando en el escenario de Zaragoza Diversa - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Músicos callejeros

En Madrid, estos mismos no llevaban contrabajista cuando los vi en la calle Preciados - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Escrito por Carlos

Lunes, 31 mayo, 2010 a 17:14

Chernóbil… y el tiempo pasa y las consecuencias quedan

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Me di cuenta ya por la noche. Si no tal vez esta entrada hubiese sido escrita ayer en lugar de hoy. Pero el tema no llamó mucho la atención en los medios de comunicación, o yo estuve muy despistado que también puede ser. El caso es que ayer, 26 de abril, fue el aniversario de la catástrofe de Chernóbil. No un aniversario de los que se celebran, que suelen ser los que acaban en 0 ó en 5, cosas de tener 10 dedos en la mano y que sea predominante el sistema decimal de numeración. Era el 24º aniversario. Ahí es nada. 24 años. Muchas han sido las consecuencias del accidente. Pero son muy difíciles de cuantificar. La naturaleza aleatoria de determinadas consecuencias de la radiación, implican estudios estadísticos complejos y difíciles de interpretar.

Pero por salirme de lo trillado en materia de catástrofes humanas, dos cosas son las que me han llamado la atención. Una es que la vida se abre paso en condiciones insospechadas, y la despoblación humana de amplias zonas de Ucrania y Bielorrusia en torno a la antigua central nuclear ha hecho que la vida salvaje florezca, y se hayan constituido amplias reservas naturales en estos países donde los animales en estado salvaje viven sin miedo al gran depredador que es el ser humano. Cuando se les estudia, se encuentra que es una zona todavía afectada por la radiactividad. Los niveles de isótopos radiactivos en las carnes de estos animales son elevadísimos. Pero las poblaciones prosperan. El imperativo reproductor puede con situaciones muy difíciles.

El otro viene derivado del reportaje que ayer nos ofreció La mesa de luz, blog vinculado al diario Público. En su mayor parte son imágenes de la ciudad fantasma de Prípiat. Esta ciudad sólo tuvo 16 años de historia. No existía antes de la central nuclear. Se fundó para dar vivienda y servicios a los trabajadores de la central. No existe después de la central. Hubo de ser evacuada inmediatamente. Sus habitantes, aparte de los bomberos que pararon el horror, fueron los que más sufrieron las consecuencias del desastre. Y ahora está deshabitada por encontrarse en la llamada zona de alienación. Pero las estructuras quedan. Nunca mejor aplicada la expresión “ciudad fantasma”. Son muchas las sensaciones que te poseen al ver las imágenes.

Pocos después del accidente abogaban por el desarrollo de la energía nuclear. Pero hoy en día, con la crisis climática encima, resurgen quienes afirman que es más limpia que los combustibles fósiles que se usan habitualmente y que las centrales nucleares son una necesidad para librarnos de los peores contaminantes. Se nos afirma que hoy en día la seguridad desarrollado impediría una catástrofe como aquélla. Pero a las centrales nucleares, como a las armas, las cargan el diablo. O peor, las cargan los seres humanos. No sé muy bien qué pensar.

Viena desde la noria del Prater

La nube radioactiva se extendió en mayor o menor medida por Europa, encontrándose isótopos radiactivos en la vida salvaje; en la imagen, la ciudad de Viena vista desde la noria del Prater - Panasonic Lumix LX3

Escrito por Carlos

Martes, 27 abril, 2010 a 16:59

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