[Televisión] Cosas de series; la carrera por el átomo, las carreritas por las Highlands y la carrera por la droga

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En  este repaso semanal a mi cartelera de series, mencionar un abandono. El drama de ciencia ficción distópica y con alienígenas Defiance se cae de mis semanas televisivas porque cada vez me interesa menos, y cada vez me parecen más cutres los alienígenas y las situaciones. Es una serie que ha ido de más a menos, hasta un punto que sus personajes me resultaban insufribles. Punto final para mí.

He de mencionar algunos logros notables. Uno es la sitcom gamberra You’re the Worst, en el que el par de canallas sin escrúpulos que se enrollan están empezando a parecerme una de las parejas más divertidas, más sexys y más honestas de la televisión actual. Especialmente la chica, Gretchen (Aya Cash), que sin ser la típica buenorra, me parece un personaje muy sexy y muy inteligente. Bien elegida. Probablemente una de las pocas agradables sorpresas de un verano nutrido pero de calidad irregular.

Holyrood Park - Edimburgo

Hoy las series de televisión nos invitan a acercarnos a Escocia – Holyrood Park, Edimburgo.

Otra cuestión destacable, aunque llevo algo de retraso con esta y varias series. El tercer episodio de la segunda temporada de Masters of Sex, una pequeña obra de teatro en sí misma que nos ofrece una situación, unas interacciones entre los personajes y unas interpretaciones magníficas de los dos protagonistas de la serie ha marcado un hito de calidad en lo que llevamos de verano, y probablemente de año. Uno de los mejores capítulos de una serie de televisión que se puede ver, sin tener que tirar de espectacularidad ni de asesinatos. Simplemente diálogos y situaciones. Fenomenal. Magníficos ambos.

Entramos en el campo de las novedades. En primer lugar, Manhattan, nueva serie sobre el desarrollo de las primeras bombas atómicas en las bases militares en el desierto de Nuevo Méjico. Varias líneas dramáticas. La competencia entre equipos de científicos con distintos diseños del arma, las cuestiones relacionadas con seguridad, espionaje y el contraespionaje secreto, y los dramas de las familias de los científicos y técnicos que trabajan en el proyecto. Bastante coral el reparto. Está bien hecha. Parece prometer, especialmente tras el segundo episodio. Hay que darle una oportunidad para ver si acaba destacando como una serie de nivel o pincha por el camino.

Bosque de Cruach Tarbeit - Loch Lommond

Bosque de Cruach Tarbeit, en las cercanías de Loch Lommond.

Otra novedad es Outlander. En principio esta es una adaptación del típico producto que se encuentra en las estanterías de novela romántica en las librerías, destinado a las mujeres, en las que guapas mozas ligan con fornidos y osado galanes, a ser posible con algo de picante, con descripciones más o menos eróticas de las relaciones entre ambos. Sin llegar a lo manifiestamente pornográfico claro. Pero esta adaptación de las novelas de Diana Gabaldón tiene el añadido de que hay un toque de no sé si llamarlo ciencia ficción o magia, lo he visto descrito de las dos formas, con un viaje en el tiempo de la protagonista, una enfermera de la Segunda Guerra Mundial, a las conflictivas Highlands escocesas del siglo XVIII. Paisajes estupendos, mozas y mozos guapos, algo de tetas y culos, algún malo malísimo,… tenemos los elementos de un culebrón total, que puede que hasta esté bien. Tendrá que verse. La imagen promocional es una copia descarada de las fotografías del proyecto Follow Me de Murad Osmann.

Finalmente, ha llegado al final la primera temporada de Power. Es la del traficante de alto nivel, Ghost, que se esconde tras su tapadera, un club nocturno de alto nivel, y que se convierte en el objetivo de un grupo de trabajo secreto en el que participan varias agencias estatales y en el que participa Ángela, un antiguo amor de instituto, convertida ahora en fiscal del departamento de justicia, y que se vuelven a enamorar, ignorando cada uno a que se dedica el otro. Entre medio las traiciones y crímines del mundo mafioso, y los enredos de carácter más personal. Ha tenido momentos mejores y peores, y también es de la que tira de tetas y culos y alguna que otra tórrida escena para enganchar al personal. Pero se deja ver, es entretenida, y ha tenido un buen episodio final en el que todos saben algo nuevo sobre los demás, pero nadie sabe lo que realmente querría saber, poniendo un nuevo escenario sobre la mesa. Creo que si continúa, parece que volverá en mayo del 2015, la seguiré viendo.

Dunnotar Bay - Stonehaven

Bahía de Dunnotar, bajo el castillo del mismo nombre, en Stonehaven.

[Televisión] Cosas de series; adiós a la Dra. Black y la mala marcha de la ciencia ficción

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No hay mucho que comentar esta semana. La pasada ya hice un repaso a las cuestiones más destacadas que tengo en la cartelera seriéfila del verano, así que seré breve.

He probado los dos primeros capítulos de The Lottery, una serie que plantea un futuro cercano en el que han dejado de nacer niños en el mundo. Una premisa que explotó de maravilla la película Hijos de los hombres de Cuaron, basada en una novela de P. D. James. Pero ciertamente esta serie no me ha convencido nada en sus dos capítulos iniciales. Ya el de presentación me pareció que cojeaba de muchas patas que no me voy a detener a analizar, pero le di la segunda oportunidad, porque nunca se sabe… Pero no. Una vulgaridad. Y esto hace que me sienta preocupado por el género de las series de ciencia ficción, porque casi nada de lo que se está estrenando en este género me parece convincente. Por ejemplo, estoy a punto de tirar a la papelera Extant. Si el capítulo que tengo pendiente de ver de esta semana no me convence… fuera.

El Río Ebro en Escatrón

Ver una serie sobre un futuro distópico y que todo tenga el mismo aspecto que siempre no me parece muy convincente, así que para desahogarme, unos paisajes del río Ebro.

Y ha llegado a su final la temporada de 13 episodios Black Box, la de la neuróloga bipolar que trabaja en un un hospital ultramoderno en Manhattan. Muy irregular. Demasiado. Con algún momento que parecía que remontaba, de vez en cuando ha caído en el exceso, en el culebrón e incluso en lo ridículo. Creo que la van a cancelar, que no sobrevivirá a su primera temporada. En fin. Tampoco la echaremos mucho de menos.

No se esperan grandes novedades para la semana que viene… creo… Igual me veo otra vez poco a poco la última temporada de Game of Thrones. Quien sabe. De todas formas, últimamente llevo retraso. Tengo menos tiempo para ver televisión.

El Río Ebro en Escatrón

A su paso por Escatrón. Aragón (España).

[Televisión] Cosas de series; alguna baja, alguna alta,… poca cosa de significativa

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Pues lo que comentaba en semanas anteriores. Que la temporada de verano seriéfila no está siendo muy brillante. También es cierto que no estoy siguiendo de forma uniforme las series, por líos diversos. Así que esta entrada no será muy prolija.

He dado de baja a Longmire. Son buenos actores, la serie no está nada mal en su conjunto, pero yo me canso enseguida del western aunque sea ambientado en el siglo XX. Y bastante he hecho con aguantar dos temporadas y media. Me caen bien, pero han dejado de engancharme.

Una novedad, You’re the Worst, que parece que puede ser una comedieta gamberra que anime alguna tarde de verano. Ya veremos. De momento, la añado a mi cartelera particular.

Teniendo en cuenta que solamente he tenido ocasión de ver un episodio de Masters of sex, de momento tengo que considerar como la serie de la temporada a la británica The Honourable Woman. La intriga político-criminal alrededor de Nessa Stein (Maggie Gyllenhaal) empieza a tener momentos brillantes. Incluso capítulos brillantes en su conjunto. Una trama compleja, pero bien urdida, donde no puedes dar nada por supuesto, aunque te imagines muchas cosas, y donde destacan unas interpretaciones de alto nivel. Es cierto que algunos papeles como el de Lubna Azabal recuerdan demasiado a las tramas de algún filme que protagonizó con anterioridad, pero ya digo que nos puede sorprender.

La serie que más me interesa en estos momentos se desarrolla en Londres, que aquí vemos desde Primrose Hill.

La serie que más me interesa en estos momentos se desarrolla en Londres, que aquí vemos desde Primrose Hill.

Un escalón por debajo, pero a buen nivel, está The Leftovers. El misterio de la desaparición del 2% de la población mundial es evidente que no es más que un enorme macguffin. La cosa no está en qué pasó y por qué pasó, sino en lo que les pasa a los que no desaparecieron. Momentos dramáticos, momentos estrambótico, entre el humor negro y la tragedia, pero en dosis justas y bien combinadas, con buenas interpretaciones. El episodio del niño Jesús robado ha tenido momentos estupendos también. Una de las series que espero con más ganas.

Empezó poco a poco, tímidamente, pero el drama policiaco-judicial Murder in the First con policias poco habituales y poco escrupulosos está dejando buenos momentos. Si encima contamos con el buen hacer de James Cromwell que ha cambiado King’s Landing por ser un abogado criminalista con muy mala baba, pues mejor que mejor.

Y finalmente, la serie que también empieza a tener mucho morbo con momentos muy entretenidos es Power. Los flirteos entre el traficante de alto nivel afroamericano con la agente del FBI latina que sin saberlo va a por él, han tenido también momentos muy conseguidos.

En fin. Que entre la flojera general, encontramos tres o cuatro series de interés, en medio de un panorama más anodino o de mero entretenimiento. Pues nada. A disfrutar de lo que se pueda.

Londres, desde luego, es un buen lugar para el que se junten en una misma trama judíos, musulmanes, yanquis,... y por supuesto, británicos. Algunos en la más pura tradición de los espías al servicio de su majestad, y no me refiero al petardo de 007.

Londres, desde luego, es un buen lugar para el que se junten en una misma trama judíos, musulmanes, yanquis,… y por supuesto, británicos. Algunos en la más pura tradición de los espías al servicio de su majestad, y no me refiero al petardo de 007.

 

[Televisión] Cosas de series; flojo verano “seriéfilo”

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Sí. La verdad es que está floja la cartelera televisiva que había ido seleccionando para este verano. He dado de baja en mi cartelera Under the DomeTyrant. La verdad es que ninguna de las dos me convencía un pelo. Y no estoy para perder el tiempo.

Tenemos nueva serie de ciencia ficción con Extant. Mezcolanza de temas. Astronauta, Halle Berry, que se ha pegado un año en el espacio y vuelve y resulta que está embarazada. Marido que fabrica niños artificiales al estilo A.I. Un par de toque conspiranoicos. Ya veremos por donde sale. El piloto es ambicioso pero no excesivamente bueno. Y Berry hace tiempo que se quedó en actriz mediocre. Tiene la maldición de los óscars.

Curiosidad que nos llega desde la televisión sueca con Welcome to Sweden. Comedia sobre un tipo, un americano, que se va a vivir a Suecia, abandonando su carrera, para seguir a su amor. Una valquiria rubia y buenorra. Cachondeo constante sobre los estereotipos, con algún golpe bueno y otros mediocres. Está por ver.

Lilla Torg - Malmö

Mi reciente estancia en tierras suecas me permite ilustrar la novedad de “Welcome to Sweden”. Lilla Torg (Plaza Pequeña) de Malmö.

Drama de intriga política en The Honourable Woman, serie británica con Magie Gyllenhaal al frente. Puede ser muy buena. Pero se tiene que desarrollar. El primer episodio ha sido irregular.

Ha terminado la segunda temporada de Beauty and the Beast, serie intrascendente de intérpretes guapetones pero flojos, y que tiene una trama de aventuretas que entretiene a ratos. Roza el guilty pleasure.

Ha regresado Masters of Sex. Con un episodio introductorio, resituando a los personajes. Las expectativas son altas después de la excelente primera temporada, pero habrá que ver como se desarrolla.

Buen episodio de The Leftovers, que parece que se va entonando poco a poco y encontrando su camino. Ya comentaremos más adelante sobre esta propuesta.

Playa de Falsterbo (S)

Playas y áreas protegidas de Falsterbo.

Y finalmente, lo más destacado es que he terminado de ver la segunda temporada de Orange is the New Black. En principio, iba a decir que no me había gustado tanto como la primera temporada. Piper (Taylor Schilling) ha perdido protagonismo, aunque siga siendo el hilo principal de la serie, pero hay muchos más personajes con más minutos. La pugna entre Vee (Lorraine Toussaint)Red (Kate Mulgrew), ambas impresionantes intérpretes es lo más destacado, pero ha habido momento momentos buenos con varias otras reclusas. Siempre entre la comedia y el drama, incluso bordeando la tragedia. El caso es que va y llega el último episodio de la temporada, con hora y media de duración, y resulta que es buenísimo, llenando de coherencia a todo lo que ha pasado durante la temporada. Como digo, uno de los mejores episodios televisivos que he visto últimamente. Fenomenal. Te atrapa. Te conmueve. Te divierte. Y por supuesto, confirma a Piper como un bicho retorcido de mucho cuidado. En fin. Que de repente me da pena tener que esperar casi un año para ver como sigue. Muy recomendable esta serie.

En fin. Veremos si hay más novedades la próxima semana, que merezcan ser destacadas, o dejamos espacio para comentar alguna de las serie en marcha.

Antiguo edificio en Ystad

Antiguo edificio en el casco antiguo de Ystad.

[Televisión] Cosas de series; especial final de Californication

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Aunque no estaba planificado así, ha coincidido que sea jueves, mi día habitual para las entradas televisivas, cuando publique mi artículo especial dedicado al final de Californication. Una serie que durante siete temporadas nos ha acompañado, con el protagonismo absoluto del “expedientado” David Duchovny como el escritor Hank Moody, y el encantador protagonismo de la siempre interesante Natascha McElhone como el amor de su vida, Karen. Por supuesto, no podemos olvidarnos de Charlie (Evan Handler)Marcy (Pamela Adlon)Becca (Madeleine Martin) y tantos otros nombres, algunos que se han dado a conocer y otros que ya eran ilustres y que han aportado su granito de arena a esta excelente serie de televisión.

El gancho de la serie inicial era el sexo y lo políticamente incorrecto. Recordar hoy en día la serie de imposibles personajes que han marcado las aventuras de Moody en Los Angeles desde el momento en que decide abandonar Nueva York, sintiéndose trasplantado y fuera de lugar en esta California demencial, sería prolijo y casi imposible. Pero cuando empieza a meterse en la serie, se empieza a dar cuenta de que hay mucho más detrás de ella, y que todo lo demás es un envoltorio. Magnífico y sexy envoltorio, pero envoltorio. La crisis del genio creador y la crisis del hombre atractivo que se resiste a dejar atrás la juventud para asumir sus responsables constituyen dos de los grandes temas que trata la serie, sin duda. Pero con lo que yo me quedo es con lo que me quedó más claro desde hace ya mucho tiempo. Esta es una tremenda historia de amor de un hombre hacia una mujer, que paradójicamente no puede colocar nunca por delante en su lista de prioridades. Junto con el amor a su hija, que es la consecuencia feliz de ambos, la mezcla perfecta. La sensatez y racionalidad de la una y el genio creador del otro. Es cierto que la consecuencia de un padre tal hace que Becca haya tenido siempre ese tono oscuro, gótico, pero la queremos igualmente. No sufre el “síndrome” de la hija odiable que encontramos en otras series. Pero sobre todo es la historia de amor con Karen, esa historia de amor en la que juntos no pueden y separados, menos.

No voy a entrar en comentar mucho la última temporada. Creo que ha sido la más floja, aunque con momentos absolutamente hilarantes. Pero el personaje de Levon (Oliver Cooper) ha sido tan grimoso que apenas he podido con él. Ni aun con la compensación del encanto de una madura pero encantador Heather Graham.

Dicho lo cual, la serie no ha tenido un final espectacular, ni memorable, ni nada de eso. Pero ha tenido un final adecuado. La serie finalmente, en los aspectos creativos, se contiene a sí misma, como el resultado del resurgir creativo tras todos estos años de crisis personal en todos los aspectos. Y nos deja con un razonable optimismo sobre esa historia de amor, que esperemos que nunca termine, pero que cualquiera sabe, que el mundo da muchas vueltas. A HankKarenBeccaMarcy,… sí… incluso al grimoso de Runkle… los echaremos mucho de menos.

Sólo una imagen hoy, recientemente tomada en la Stortorget de Malmö, pero muy representativa de lo que ha sido el principal tirón de la serie. ¿O no?

Sólo una imagen hoy, recientemente tomada en la Stortorget de Malmö, pero muy representativa de lo que ha sido el principal tirón de la serie. ¿O no?

[Televisión] Cosas de series; limpieza de la cartelera con alguna novedad, pocas realmente destacables

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Esta semana he decidido hacer limpieza. La temporada de verano trae estrenos que pueden parecer entretenidos dadas las circunstancias, pero que no hacen de ellos buenas series, que realmente merezcan la pena ser vistas. Así que Dominion (trama absurda la cojas por donde la cojas), Chasing Life (el personaje protagonista sólo se puede calificar de mona pero idiota) y The Last Ship (militarismo patriotero, excesivamente predecible), tras dos o tres episodios se van a la papelera. No merecen la pena.

Tren del Oresund en Helsingor

En pocos días, estaré por ahí por el mundo, y cogeré varias veces los Öresundtåg que comunican Malmö con la región de Copenhague.

Tenemos algunas novedades a cambio. The Leftovers… todavía no sé si es estupenda, pretenciosa o un pestiño. Misteriosas desapariciones y comidas de tarro en los que perdieron a los desaparecidos, con un reparto llamativo y con potencial. No suelo engancharme al género de abogados, pero la chica de Reckless parece tender salero. Le daremos alguna oportunidad. Pero todavía no es una incorporación segura tampoco.

Tren del Oresund en Copenhague

No muchas, porque no es mi destino principal, pero alguna parada haré en la estación central de Copenhague.

En el terreno de los retornos, Unforgettable es un policial entretenido que cumple con sus objetivos. Tenemos tercera temporada. A la que he dado una oportunidad de momento es a la segunda temporada de Under The Dome, aunque apuesto a que abandonaré en cuanto aparezca alguna alternativa mejor.

Un tren o un metro atraviesa Estocolmo

Y en los últimos días, me llegaré hasta Estocolmo.

Y tenemos finales. De serie, para Californication, pero ya le dedicaré un especial dentro de unos días. Y de temporada para Nurse Jackie. La buena de Jackie ha ido en picado en esta temporada. Si cuando empezó la serie mantenía un equilibrio entre su problema de drogas y las borderías que cometía como consecuencia, y su heteredoxa forma de practicar la enfermería para beneficio de los pacientes, en estos momento ha ido cayendo en picado. En estos momentos, el riesgo de perderlo todo es altísimo. Y ella lo sabe. Probablemente sólo queda una temporada para que sepamos si hay esperanza para ella, o no. Una esperanza que viene del hecho de que por muchos puentes que haya roto esta temporada pasada, todavía queda gente que se preocupa por ella. Por supuesto, ha ido habiendo una evolución de la comedia al drama. No podría ser de otra forma.

Atardecer en Estocolmo

Donde espero encontrar algún atardecer tan estupendo como estos.

[Televisión] Cosas de series; se acaba un ciclo en Westeros, hay que abrir fronteras

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Hay un par de series que se han sumado a mi cartelera semanal, aunque no se han consolidado; una drama policial, Murder in the First, y un drama familiar, Chasing Life. Esta parece una versión más para todos los públicos de The Big C. Ya veremos. Han vuelto Rizzoli & Isles, lo cual está bien por la parte del entretenimiento, y Perception, de la cual podríamos decir algo parecido. Power ha aguantado en su segundo capítulo. No es una maravilla pero este drama mafioso con culos y tetas, se deja ver de momento. Y hay un par de cierres de temporada que comentaré la semana que viene. Porque hoy quiero dedicar la parte principal de esta sección semanal dedicada a la televisión a una de las mejores series en cartel, y probablemente una de las que marcará un hito en la historia de la televisión. Me refiero al final de la cuarta temporada de Game of Thrones.

Esta temporada la afrontaba con un hecho diferencial muy importante respecto a las anteriores. En el verano del año pasado me leí los libros hasta ahora publicados de esta monumental saga epicofantástica. Sabía lo que iba a pasar, por lo menos en los grandes hechos. Quedaba la duda de cómo lo íbamos a ver, y cómo se reajustaban las tramas para hacerlas adecuadas al medio televisivo. Afortunadamente, ya adelanto esta opinión, los guionistas de la serie, entre los que se encuentra el propio George R. R. Martin no son fieles al pie de la letra a las novelas.

Clonmacnoise

Si bien he identificado varias veces Winterfell y el norte con Escocia, es en Irlanda donde se ruedan buena parte de los escenarios de Westeros. Conjunto paleocristiano de Clonmacnoise.

Intentaré explicar mis impresiones sin desentrañar la trama de la serie. Si no lo consigo del todo, humildemente pido perdón. Si algo sabíamos los que habíamos leído los libros, es que el final del tercero de ellos, Tormenta de espadas, iba a certificar algo que había empezado a pasar con el primero de ellos, Juego de tronos. Es en la práctica el derrumbe formal del régimen que durante siglos ha imperado en Westeros (Poniente). Como en cualquier imperio, reino, estado, o lo que queráis de la realidad, un régimen puede venirse abajo por las tensiones internas y externas a las que se ve sometido. Existen tensiones separatistas de algunas porciones del estado, existen luchas internas por el poder, existen grupos de interés económicos y políticos, unos conocido y abiertos y otros ocultos. También existen tensiones externas. Hay amenazas de otros estados, de otros territorios, que ansían con hacerse con los recursos, o que compiten con el estado en crisis. Nada que en estos momentos no pudieramos analizar de cualquier país del mundo, de la Europa Occidental o aun de la Península Ibérica. Un estado en crisis que conduce al final de un régimen. Un régimen en el que ha habido tensiones siempre, pero que ha sido muy estable durante siglos.

Durante estas cuatro temporadas, hemos ido contemplando cómo se ha ido produciendo el desgaste interior debido a las luchas intestinas por el poder. Con los Stark, los Lannister y los Baratheon como principales núcleos de poder, en estos tres libros/cuatro temporadas, hemos contemplado cómo se han ido debilitando, cómo han perdido liderazgo, cómo empiezan a surgir nuevas opciones que quieren un nuevo statu quo. Y la misión de estos tres libros/cuatro temporadas ha sido certificar esta pendiente descendente, y esta suprema debilidad de los siete reinos de Westeros unidos bajo el liderazgo del trono de hierro. Y no hay más que hacer un repaso a la lista de bajas para comprobar que es así.

Capilla en el parque de la abadía de Kylemore

No se puede negar que los verdes prados y densos bosques de la verde Erin dan el pego. Capilla en el parque de la abadía de Kylemore.

Tenemos atisbos de lo que suponen las amenazas externas. Sabemos de Daenerys Targarien y sus avances y problemas al otro lado del mar. Sabemos que la amenaza de los salvajes al Muro no es la amenaza real, sino un síntoma de las auténticas amenazas de las que hemos empezado a atisbar cada vez más imágenes más preocupantes. Y aun quedan otros escenarios que visitar en un futuro.

Las tramas no avanzan todas a la misma velocidad. Algunas importantes en los libros están olvidadas como las Iron Islands. Los acontecimientos del norte se han resumido. La trama del joven Bran Stark está muy avanzada. Pero en general, se ha avanzado bien desde el punto de vista televisivo, y hay algo que todos tenemos que tener claro. Hemos llegado a un punto y aparte. A partir de la quinta temporada toca abrir el mundo, conocer nuevos personajes, y empezar a definir quienes han de ser los candidatos últimos a instaurar un nuevo régimen en Westeros.

Condado de Clare

Incluso alguno de los paisajes marinos de alguno de los últimos capítulos tenía sabor a este paisaje de la costa del condado de Clare.

Todo esto funciona casi como un reloj gracias a dos aspectos. El primero es los impecables guiones, que aunque no pueden ser perfectos siempre, dan un ritmo y una coherencia a la serie impresionante. La adecuada combinación de diálogos de los que no te puedes perder ni una coma, con escenas de acción es estupenda. La adaptación televisiva de las tramas literarias, un modelo. Debieran aprender quienes adapta las obras de Tolkien, produciendo tostones vistos, pero tostones al fin y al cabo. El segundo son los personajes y los intérpretes que los encarnan. Sin la identificación de los espectadores con estos, no se producirían los impactos emocionales de los que “disfrutamos” con tanto “dolor”. Hay irregularidades. Creo que uno de los mayores errores de casting que tiene la serie es Jon Snow (Kit Harington), cuya inexpresividad ha estado a punto de arruinar un par de momentos clave en esta temporada. Pero en general, el trabajo de los intérpretes es superlativo. La excepción que confirma la regla de que los actores y actrices televisivos son más flojos. No voy a entrar a detallar entre todos ellos, pero el 90% son plenamente disfrutables.

Para dentro de 9 o 10 meses, qué largo se nos hará, vendrá el gran desafío. ¿Seguirán sabiéndo adaptarse a las dificultades, a los cambios de tono de la obra literaria? Porque las cosas no pueden ser iguales. A partir de ahora la historia es distinta. Es menos espectacular. Es más íntima. Y quizá más complejo sorprender al espectador. Yo espero que lo consigan. Porque lo paso muy bien. Buen cine en pequeña pantalla. Del mejor.

Condado de Clare

Y podemos imaginar a secuaces de los Lannister o de los Bolton en cualquier de las torres de defensa próximas a los acantilados de Moher. ¿O no?

[Televisión] Cosas de series; estado de situación a punto de empezar el verano

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Pues sí. Quizá después de muchos cierres de temporada y algunos principios de cara a la temporada de verano, quizá sea el momento de recapitular las cosas más notables de las últimas dos semanas.

Hay dos estrenos de primavera, los dos flojos, para qué nos vamos a engañar, que parece que han sido cancelados, o suspendidos, o demorados… vamos, que la emisión de su primera temporada se ha interrumpido sin que hayan terminado de emitir todos sus episodios. Una es la comedia de situación Friends with Better Lives, que la verdad es que tampoco era tan mala como parecía al principio. Fue mejorando algo con el paso del tiempo. Pero está definitivamente cancelada. La otras es el drama médico con problema psiquiátrico de fonto Black Box. Han dejado de emitir capítulos sin más noticias. O por lo menos yo no me he enterado. Tampoco sufriré por ello. Por ninguna de las dos.

Llegó una nueva serie, un drama médico, muy “original” esto lo de la gente que trabaja en urgencias. Pero con muchos protagonistas muy guapos y muy monos, con personajes que proceden todos del “aguerrido” ejército americano que se dedica a matar gentes de países subdesarrollados con “mucho sufrimiento” para “defensa de la libertad”. The Night Shift se llama el engendro, y no le concedí más beneficio que el de ver la piloto.

Otra novedad es Power, un drama también con intérpretes muy macizos, en el que el “prota” es un distribuidor de drogas a lo grande que tiene como tapadera un club de moda en Nueva York. Mi impresión, tras un primer episodio, es indecisa. Nada nuevo bajo el sol, muchos tópicos, pero todavía podría salir algo bueno de ahí. Aunque no soy optimista.

Holyrood Park

Una inmersión intensa en “Game of Thrones” me hace recordar los viajes por Escocia. Algunos de sus paisajes me recuerdan a los “glenns”, como este de Holyrood Park que, paradójicamente, se encuentra en la misma ciudad de Edimburgo.

Ha vuelto el shérif Longmire a la tele, y eso es siempre una buena noticia. Con nuevos problemas, con otros que lleva arrastrando desde hace tiempo, buenos guiones y buenas interpretaciones. Albricias.

Han vuelto también las reclusas de Orange is the New Black, en la que ya lo de menos es lo que le pase a la protagonista. La serie, como se puede ver en el segundo episodio de esta segunda temporada, tiene vida sin ella. Hay que plantearse que podría ser una serie que se puede ir renovando indefinidamente con nuevas protagonistas. En cualquier caso, siguen los diálogos inteligentes, los personajes interesantes, las buenas interpretacioens, y una dosis de cinismo que le sienta muy bien.

A punto de dejarno con una vacío enorme Game of Thrones, su episodio 9 de la temporada ha sido espectacular como de costumbre. Pero es que en esta ocasión en la que la acción ha avanzado más despacio que en otras ocasiones, los momentos impactantes no han faltado. Sin embargo, muchos de los mejores momentos han venido de escenas de serenos diálogos de los que no hay que perderse ni una coma. Y queda el episodio 10, que habiendo leído los libros y suponiendo por donde va, va a ser sonado también. Ya puedo decir que ha habido modificaciones en relación a la trama de los libros que le han sentado bien a la serie. Evidentemente, el medio literario y el audiovisual tienen reglas distintas y una adaptación excesivamente literal podría haber ido en contra del resultado final. Eso sí, me sumo a la queja de muchos. El actor que interpreta a Jon Snow, Kit Harington, es excesivamente inexpresivo y dada la importancia que parece tener el personaje, es uno de los lastres de la serie. Se ha demostrado en determinada escena del capítulo 9, a la que esta inexpresividad resta dramatismo. Decepcionado de ese momento. Como diría mi muy querida Ygritte (Rose Leslie), “You know nothing, Jon Snow”. Esta chica merecería mejor partenaire.

Castillo de Dunnotar

Y sobre todo, castillos casi inexpugnables como este de Dunnotar.

Mientras disfrutamos como enanos de la secuela televisiva de Fargo, que en su momento merecerá un comentario más amplio, nos entretenemos con la intrascendencia de los últimos y demorados capítulos de la segunda temporada de Beauty and The Beast, y a un nivel mucho más elevado con el humor de Californication y Nurse Jackie. La próxima semana decidiré si The 100 ha sido un acierto o una pérdida de tiempo. Y cada vez disfruto más con Orphan Black, que en su segunda temporada tiene momentos sorprendentes, divertidos y muchos, muchos clones. Mi favorita, la histérica y alcohólica maruja Alison (Tatiana Maslany), que convierte la serie en una comedia divertidísima.

Y finalmente, destacar el final de temporada de Cosmos: A SpaceTime Odyssey. Considerándose a sí misma como la heredera espiritual de la producción de los años 80 Cosmos de Carl Sagan, desde mi punto de vista, la serie actual cuyo rostro amable es el científico y divulgador Neil deGrasse Tyson, está algún paso por detrás de aquella. Falta el carisma de Sagan, falta la osadía, cierta transgresión con base científica sobre la visión general del mundo, del universo y de la ciencia. Tiene un tono más conservador, hasta el punto de mezclar en algún momento ciencia y creencias. Por no hablar de las críticas sobre alguna inexactitud sobre acontecimientos históricos narrados. Durante un tiempo vi episodios de la serie The Universe, que se viene emitiendo desde 2007, con menos alaraca propagandística, y me parece superior tanto en el rigor como en los medios infográficos utilizados. Por lo menos, lo que yo vi en su momento. ¿Quiere decir esto que la serie es mala? No. Simplemente que las expectativas que levantó, especialmente por las referencias a la serie de hace 30 años, no han sido cumplidas desde mi punto de vista. No se sabe todavía si habrá segunda temporada. O por lo menos, yo no lo sé.

Castillo de Urquhart

O el de Urquhart, a orillas de Loch Ness. Bueno, en realidad, este fue tomado repetidas veces. Pero es mono.

[Televisión] Cosas de series; recuperando a Verónica y a las nueve (o más) clones

Televisión

Esta semana me he ido de mi día habitual para hablar de televisión, de las series de televisión más precisamente, que es el jueves. Con dos días en los que no paré por casa y bastante menos tiempo para dedicarle tanto a la tele como a este Cuaderno de Ruta, he dejado para hoy sábado hacer un comentario a las cosas que salen en mi caja tonta. Y lo que voy a hacer es hablaros de un par de series que ya pasaron por ella, en muy diversas circunstancias, y que han vuelto en estas últimas semanas. Una para recordarla, la otra para recuperarla.

Veronica Mars fue una de las series que vi cuando empecé a aficionarme a esto de las series de televisión. Cuando descubrí que una parte del talento de los norteamericanos para narrar historias con medios audiovisuales se había ido de la pantalla grande a la chica. La cogí empezada, y tuve que recuperar el tiempo perdido. Si la serie empezó en 2004, yo la debí de pillar cuando empezó su segunda temporada, aunque rescatando antes la primera. Que es la mejor.

A priori, no parece una serie que pueda interesar a nadie que no pertenezca a eso que llamamos el público juvenil. Adolescentes y adultos muy jóvenes. Una chica de instituto, que como consecuencia del asesinato de su mejor amiga, pasa de ser una niña pija, hija del shériff del lugar, y con una familia ejemplar, a ser una chica marginada, hija de un investigador privado divorciado, y con una madre alcohólica perdida por el mundo. Y con los típicos tópicos que se nos cuentan en los institutos norteamericanos. Todos. Pero con una peculiaridad. La chica, Veronica (Kristen Bell), la que da nombre a la serie, comienza a ayudar a su padre en los casos como investigador, y empieza a investigar sus propios casos. Pasa a ser un procedimental detectivesco, con casos semanales, y una par o tres de misterios de fondo, el principal el asesinato de Lily (Amanda Seyfried), su mejor amiga, que sirven para dar ligazón a la temporada.

Gente en el Parque Grande

Rescato para hoy algunas fotografías tomadas con película en blanco y negro por el Parque Grande de Zaragoza.

Con estos elementos y unas interpretaciones flojas, Kristen Bell se desenvuelve bien en la acción, la ironía y la comedia pero no tan bien en el drama o la tragedia, el resto del reparto salvo Enrico Colantoni y algún eventual son muy, muy limitados. El chico que interpreta a la principal interés romántico de la protagonista, Logan (Jason Dohring), me parece tirando a lamentable. La serie se salva y te engancha porque los guiones son realmente buenos. Ahí es donde está la gracia de la serie. Es cierto que Bell se hace querer, y se queda con el espectador a pesar de sus limitaciones interpretativas mencionadas. Se hace con el personaje. Kristen es Veronica y viceversa. Pocas de las cosas que le he visto a posteriori me han parecido que demostrase gran cosa, más allá de su simpatía. Pero lo bueno son las historias, que atrapan.

La serie va de más a menos y, aunque siempre es entretenida, es comprensible que limitasen su extensión a las tres temporadas que tuvo. No sé si la propuesta que hubo de convertirla en agente del FBI podría haber tenido éxito. Me da que en ese momento ya estaban despuntando muchas otras series procedimentales con más tirón que lo que podía ofrecer una Veronica Mars adulta.

Gente en el Parque Grande

El Parque Grande de Zaragoza, salvo momentos muy puntuales, nunca tiene una gran ocupación, a pesar de ser un lugar muy agradable.

En cualquier caso, la serie se ganó un montón de fans que lloraron su ausencia durante años. La serie pasó a ser considerada dentro de esa confusa categoría que es “de culto”, que lo mismo se aplica al cine de arte y ensayo europeo de los años 50 y 60 que a una teleserie de un canal juvenil con fans incondicionales. Como ya comenté hace unos meses, este numeroso núcleo de fans permitió la financiación de una secuela cinematográfica mediante financiación colectiva (lo que se denomina habitualmente con el anglicismo crowdfunding). A mí la película me pareció floja. Y después de volverla a ver de forma seguida a toda la serie, el problema está en la protagonista. Carece de la soltura y el desparpajo que mostró durante la serie. Son unos cuantos años más. Además de estar físicamente rara. Me di cuenta de que estaba más rellenita e inexpresiva. Pensé que se debía a alguna cirugía plástica que es catastrófica para muchas actrices. Pero googleando por ahí, tal vez se deba a una explicación más sencilla. Los cambios físicos se debería a la reciente maternidad de la protagonistas, el resto a las limitaciones interpretativas sumadas a un interés relativo por el personaje. No sé. O lo que sea.

Orphan Black es una serie de ciencia ficción, supuestamente, canadiense, cuya temporada es del año pasado. Vi los primeros tres capítulo y lo dejé. No me convencía mucho. Pero tras muchos comentarios positivos por ahí, decidí darle una segunda oportunidad. Y es cierto a partir del quinto capítulo de la primera temporada, la serie mejora mucho. Así que las historia de los nueve (o más) clones interpretados por Tatiana Maslany ha pasado a formar parte de mi cartelera televisiva. Pronto me pondré al día. Al menos estaré a la par al finalizar esta segunda temporada. No es que me parezca el no va más del futbolín, pero sí una serie entretenida, donde la protagonista alterna versiones lamentables (Cosima) con algunas muy divertidas (Alison) de los clones, por no olvidarnos de las esperpénticas (Helena). Comentario más amplio, al final de la segunda temporada.

Gente en el Parque Grande

Por eso es un lugar agradable para pasear cuando el tiempo es razonable. Ni las fotografías a las comulgantas se hacen pesadas.

[Televisión] Cosas de series; ¿qué vamos a hacer sin Mad Men y The Americans? ¿desesperar?

Televisión

A ver. Algunas cosas rápidas. Le estoy dando una segunda oportunidad a Orphan Black, serie que interrumpí hace un año tras sus tres primeros capítulos. Pero todo el mundo la pone por las nubes, y su protagonista es candidata a premios, y es ciencia ficción,… o no… Bueno. Voy a ver cuanto aguanto.

Por otro lado, alguien me recomendó Vikingshill, una serie sueca de misterio, a base de minicapítulos de 9 o 10 minutos. Los vi. De tirón. Para ver si la televisión nórdica está realmente tan a buen nivel como en otras ocasiones a parecido. Bah. No perdáis el tiempo. Un drama de instituto bastante flojo y poco creíble. A ratos, absurdo. Especialmente en su desenlace.

Tres series han terminado temporada estos últimos días. Bueno. Una de ellas se toma un descanso de casi un año para seguir con la temporada. Absurdo también.

En primer lugar, Modern Family ha terminado una nueva temporada de humor inteligente, con esta familia moderna que ya es como parte de la nuestra. Quizá a estas alturas ya es más difícil que nos sorprendan, como lo hicieron en sus primeras temporadas. Pero sigue siendo un sólido producto televisivo, divertido, entrañable, agudo, inteligente,… lo que queráis. Que siga todavía bastante tiempo.

Downton desde el ferry de Staten Island

Últimamente, si hablo de Mad Men, os traigo imágenes de Nueva York. Como no podía ser de otra forma.

Mad Men. ¿Qué se puede decir de Mad Men que no se haya dicho ya? Frente a los que la critican diciendo que nunca pasa nada, yo soy de los que opinan que no tiene desperdicio. Que hay que estar atento a todos los detalles. Que es sutil. Inteligente. Bien interpretada. Y desde luego esta primera mitad de su última temporada, que ha ido en un in crescendo maravilloso, nos ha dejado momentos memorables, terminando con la despedida de Bert (Robert Morse) en una escena absolutamente maravillosa. Mucha tristeza también en esa llamada a Megan (Jessica Paré), nunca tan guapa, nunca tan odiable. Aunque se le pueda comprender. Desesperado estoy porque la semana que viene no va a seguir. No sé en qué medida es bueno dejarnos así a los espectadores. Odio a los programadores, que nos han dejado una mini temporada que sabe tan a poco, más sabiéndose como se sabe que quedan tan solo otros siete episodios para despedirlos para siempre.

Y si los hombres de Madison Avenue es una de las joyas de la televisión actual, también lo es The Americans, que nos ha brindado una temporada magnífica, llena de interpretaciones estupendas, y con unas tramas, tanto la principal de sus protagonistas con su hija y el hijo de sus amigos asesinado, como la del agente del FBI con la espía rusa. Aquí habrá americanos y soviéticos, capitalistas y comunistas, o lo que queráis, pero no hay buenos y malos. Las categorías morales no valen. Sólo los actos de cada momento, el magnífico y coherente desarrollo de caracteres en el que todo son matices, no hay blancos y negros, nada es sencillo, ni para los personajes ni para el espectador. Un producto televisivo donde no tratan al espectador de tondo, donde no insultan su inteligencia. Y bien hecho. Cuánto se agradece.

Supongo que a partir de ahora, bajará el número de novedades semanales, y serán menos intensas. Pero algo habrá todas las semanas.

Trinity Church

Aunque como ha habido noticias luctuosas, pasearemos por el cementerio de Trinity Church.

[Televisión] Cosas de series; de venganzas, guerras, “amores” paternos, ordenadores y tríos

Televisión

Se suponía que esta semana iba a ser tranquila. Comentar algún final de temporada y poco más. Pero no. Ha sido una semana muy entretenida.

En primer una novedad que no se va a asentar en mi cartelera. Una coproducción americana y británica de terror gótico, ambientada en el Londres del siglo XIX, y en la que mezclan vampiros, Frankenstein, momias, Dorian GreyJack el Destripador,… y todo lo que se os ocurra. Se titula Penny Dreadful, y está teniendo una excelente acogida. El reparto es de campanillas. Y los dos primeros episodios los firma un director español de moda. Pero a mí es un género que no me va. Me han aburrido estos episodios como a una ostra. Ni siquiera he aguantado terminar el segundo. Así que hasta aquí llego.

Notable episodio el de Game of Thrones con un magnífico enfrentamiento entre Tyrion (Peter Dinklage)Tywin (Charles Dance). Obviamente, este último no se ha enterado que el único hijo que merecería seguir su estela es justo aquel que desprecia por su aspecto. Pero claro, además del buen hacer de los responsables de la serie está la excelente composición de caracteres de ambos intérpretes. Dos auténticos leones, cara a cara. Y a quienes hemos leído los libros nos deja anhelando los próximos capítulos, que van a ser realmente potentes.

Almacenes Liberty

Esta semana hemos tenido la ocasión de pasear por Londres, televisivamente hablando.

Y excelente el episodio de Mad Men, en el que asistimos a un maravilloso homenaje a 2001: A Space Odyssey, con una reimaginación de una de las escenas más notables de aquella obra maestra de la ciencia ficción. Y por otro lado, sube el voltaje sensual/sexual de la serie con una escena que debemos agradecer a la imponente Mrs Draper (Jessica Paré), que ya nos regaló hace un tiempo aquel estupendo zou bizou bizou. Si además tenemos a Don (Jon Hamm) que parece que puede renacer de sus cenizas “gracias” al tabaco… Lo que queda de serie promete. Hasta Betty (January Jones) le está sacando las uñas al soso de su segundo marido… Aparte de que sigue estando estupenda también.

Y vamos con los finales de temporada. Por una lado, ha terminado la corta temporada de seis episodios de la británica The Crimson Field. Muy culebronera esta serie, que ha ido aumentando de tinterés y de miga conforme han pasado los episodios, dejándonos un intenso final de temporada que probablemente se lleve por delante a uno de los personajes más interesantes. Una de las enfermeras con más rasmia. No es una serie maravillosa. Desde luego, los británicos lo saben hacer mejor. Pero no está mal, y hay buenos intérpretes. Han recordado uno de los episodios más complejos de la Primera Guerra Mundial. La ejecución de la enfermera Edith Cavell, ampliamente usada propagandísticamente por los aliados en la guerra, y a la que dan un toque de crítica en este episodio. Todavía no se sabe si volverá con una segunda temporada.

Museo de la Guerra

Durante la Primera Guerra Mundial, que también se conmemora en el museo de la guerra londinense, se llevaron al campo de batalla hasta los autobuses urbanos de dos pisos.

Y hemos llegado al final de la tercera temporada de uno de mis guilty pleasuresRevenge. Culebronazo de mucho cuidado, que ha conseguido al final mantener una temporada muy entretenida. Es curioso que pueda enganchar un producto televisivo donde hay semejante acúmulo de actores y actrices malos. Especialmente, cuando más guapos/as peores intérpretes son. Pero da igual. Aquí sólo pinta el morbo y cierto tipo de exceso. El caso es que a pesar de sus numerosos defectos, no consigo desengancharme. Y encima, va y llega el episodio último de esta temporada, el número 22, y es como si hubiese sido una suma de episodios “9” de Game of Thrones, por que os hagáis una idea del nivel que ha tenido de sorpresas y de sangre. Evidentemente, siempre ha sido muy tramposa en sus guiones. Pero estamos ante una auténtica revolución en sus tramas, suponiendo que todo lo que hemos visto sea cierto. O a lo mejor sólo parece que ha pasado. Ya no me fio de nada. El caso es que por tramposas que sean las tramas, por malo que sea la mayor parte de su reparto, ahí estaré el próximo año para ver los enfrentamientos entre Emily/Amanda (Emily VanCamp)Victoria (Madeleine Stowe) Queremos más sangre y venganza…

Museo de la Guerra

Y lo que no hemos visto todavía en The Crimson Field es guapos y arrojados pilotos de biplanos…

[Televisión] Cosas de series; a vueltas con los retornados, los celos y el ejército americano

Televisión

Estamos en mayo. Y eso televisivamente quiere decir una cosa. Que muchas de las series de temporada larga, las que nos acompañan desde septiembre u octubre, van a ir cerrando ciclo, así como otras de temporada corta, que lo empezaron después de las fechas navideñas. Así que durante unas cuantas semanas, la entrada televisiva semanal estará dedicada al cierre de la temporada o temporadas de turno.

De momento, esta semana, sólo tenemos una. Resurrection, esta serie de nuevo cuño en la que de repente aparece un niño en china que murió 20 años antes, originario de Arcadia, un pueblecito de algún lugar del sur o el medio oeste de los Estados Unidos. Niño retornado de la muerte que no va a ser único. La premisa era muy similar a la serie francesa, bastante interesante, Les Revenants. Pero no se puede considerar, y así lo comunicaron, un versión de la misma historia. Sigue sus propios derroteros. Lo cierto es que ha sido una prudente primera temporada de sólo ocho episodios, en la que se han dedicado a marear un poco la perdiz con dos o tres de estos resucitados, personas muertas en distintas épocas, todas vinculadas con esta población ficción. Y han esperado hasta el final para declarar una auténtica “epidemia” de “retornados” o “resucitados”.

Cementerio de Staglieno

Hoy toca hablar de muertos que no se están quietos en el cementerio, ni aunque sea uno monumental, como el de Staglieno en Génova.

No falta quien considera este tipo de historias una variante de las historias de zombis, pero sin el caminar modorro tradicional y sin el gore. Yo creo que estamos ante otra cosa, pero todavía no sé qué. En cualquier caso, no ha acabado de convencerme. Y menos si al final montan el típico número con el ejército, helicópteros y todo el coponario. Para muchos esto quiere ir de un misterio tipo Lost (Perdidos). Incluso hay algún listo que habla de “precuela” porque el niño se llama Jacob, como uno de los personajes más misteriosos de aquel culebrón sobrenatural. No sé. Sigo diciendo que todavía no sé de que va esto. Y mientras que estoy con ganas de que vuelva la segunda parte de la producción francesa, me entran dudas de que me apetezca seguir con esta historia. Donde al final ha habido una estrambótica historia donde intervienen los celos del shérif, un coronel un poco tonto, y algunas situaciones un poco simplonas y de elaboración un poco chusca desde el punto de vista del guion. Cierre de temporada, con grave amenaza de nunca volver por estas páginas.

Cementerio de Staglieno

En fin,… a mi estas cosas de lo sobrenatural no es creáis que me llaman mucho la atención si no aportan algo realmente novedoso…