[Televisión] Cosas de series; altas, bajas y dos finales más que interesantes – Rectify y The Honourable Woman

Televisión

Semana movida de la que ni siquiera voy a comentar todas las novedades, limitándome a lo más llamativo.

En el lado de las bajas, he eliminado de cartelera dos dramas de época. El de la bomba atómica, Manhattan, que no me acababa de llegar y me parecía confuso en su discurrir, y The Knick, drama médico en el que más allá de la ambientación del Nueva York de principios del XX, no he acabado de encontrarle el interés, con personajes y situaciones demasiado estereotipados.

He visto el piloto emitido por adelantado de una sitcom que llegará en octubre, A to Z, comedia romántica en la que han decidido aprovechar el tirón que ha mostrado la “madre” Cristin Millioti para darle su propia comedia con más protagonismo. Simpático piloto, dejaremos más comentarios para cuando llegue la temporada.

Esperado regreso de Doctor Who con el Duodécimo Doctor (Peter Capaldi) acompañado por la Chica Imposible (Jenna Coleman). Parece ser que a John Hurt han dedicido dejarlo como el Doctor Innumerado. Todo el mundo a la expectativa. Incluso la propia serie parece que en su primer episodio de esta nueva época estaba a la expectativa lo cual ha hecho que de momento no podamos decantarnos sobre lo que puede dar de sí la novedad. Todos buscando la zona de confort ante la incertidumbre. Cosa que no sucedió con anteriores reencarnaciones de uno de nuestros alienígenas favoritos, que nos engancharon desde el principio. Por lo menos, esta aventura victoriana nos ha permitido reencontrarnos con Jenny Flint (Catrin Stewart), la encantadora esposa de Madame Vastra (Neve McIntosh).

Puente del Milenio y San Pablo

Con dos series británicas en el comentario de hoy, nos vamos a orillas del Támesis.

Y vamos con dos finales, uno de temporada y otro de miniserie, definitivo por lo tanto, de dos producciones realmente destacadas y  que merecen un comentario atento.

Por un lado tenemos el final de la segunda temporada de Rectify. Si la corta primera temporada se centraba en los problemas de adaptación de alguien que se ha pegado veinte años en una celda de alta seguridad, en esta ocasión, hay que sumar que hemos ido entrando en el problema de la culpabilidad o la inocencia del protagonista en la violación y asesinato de la joven de 16 años que se le atribuyeron en su momento. Y también hemos empezado a introducirnos más en las historias y en los problemas del resto de las personas de su familia. Sigue siendo una serie de ritmo pausado. Sin llegar a moverse en un lapso de tiempo tan escueto como la primera temporada, seguimos desarrollando los temas a tiempo lento. Y a pesar de todo, vemos cómo los personajes evolucionan. Pero además empiezan a pasar cosas, quizá perdiendo la pureza del planteamiento introspectivo de la primera temporada. Quizá porque hubiera sido difícil de mantener la serie de aquella forma. Es una serie menos apta para el público general, y está más encaminada para quienes disfruten de un producto más reflexivo, quienes prefieran tener una actitud activa antes los problemas y situaciones planteadas a los caracteres de la serie. Desde mi punto de vista, un imprescindible… si te gusta este tipo de “cine”. Muy importante el trabajo actoral, que es el que sostiene la serie en gran medida.

Albert Memorial

Una escena clave de la “mujer honorable” sucede en torno al Albert Memorial.

Y terminaremos con la agradable sorpresa que ha sido The Honourable Woman. Esta historia sobre la rica heredera judía, Nessa Stein (Maggie Gyllenhaal), que a pesar de un acontecimiento trágico en su pasado, representa los mayores esfuerzos empresariales para llevar paz, desarrollo y estabilidad a Israel/Palestina. Pero detrás del misterio que se esconde detrás del inicial rapto del hijo del ama de llaves palestina, Atika (Lubna Azabal), nos encontramos ante una historia de espionaje dentro de la más pura tradición británica, en el que destaca un notable reparto. Una historia que tiene momentos más intensos y otros menos, pero que va construyendo un desenlace in crescendo que nos ofrece un par de episodios finales que nos mantienen totalmente atrapados a televisor. Cumple la protagonista sin problemas con su papel, pero destaca el buen trabajo de Azabal, de lo mejor de la serie, el siempre eficaz Stephen Rea, o la frialdad de Eve Best. La historia no deja de sorprender aquí y allá, lo cual te mantiene en alerta; cualquier detalle que te planteen ante la pantalla puede tener repercusión futura. Y en un tema tan delicado como el del conflicto israelí-palestino, se aleja de maniqueismo, resultando en que la tesis que defiendo no es otra que la que las gentes con dos dedos de frente defienden. Alguien tiene que dejar de contar las afrentas en un momento dado, si se quiere romper el círculo vicioso de la violencia y el odio. Alguien tiene que poner un límite a lo que se puede vengar y a lo que no. A cómo se puede uno vengar y cómo no. Qué justifica una causa, y qué la desautoriza, la desprestigia o la banaliza. Lástima que en la vida real, el círculo de la violencia se siga cerrando y realimentando día a día, en las calles de las poblaciones afectadas, en las cancillerías de los grandes potencias, y en los despachos de quienes tienen la capacidad de tomar las decisiones que nos harían humanos, pero que siguen reduciéndonos al estado de bestias. Una serie que merece la pena también.

Albert Bridge

Y con esta vista del Albert Bridge, despido esta entrada televisiva hasta la próxima semana.

[Historia – Televisión] Cómo contaron la Gran Guerra los que participaron en ella

Historia, Televisión

Introduzco hoy uno de esos artículos que sin frecuencia definida voy metiendo con cualquier excusa para hablar de la Primera Guerra Mundial en el centenario de su comienzo. La “guerra que iba a acabar con todas las guerra”, pero que da la sensación a veces que es la guerra que todavía no ha acabado. Sus consecuencias se hacen sentir incluso 100 años después.

Mi libro favorito sobre esta contienda es La belleza y el dolor en la batalla del historiador sueco Peter Englund. Podéis ver lo que me pareció en el enlace anterior. Y sin duda, aparte del buen estilo literario con el que está escrito, uno de los factores importantes del interés que despertó en mí está en que se basa en los testimonios de personas reales que estuvieron allí, en los distintos escenarios de la guerra, y que nos legaron sus testimonios mediante diarios, cartas u otros escritos. Una lectura absolutamente recomendable.

La BBC ha ofrecido una miniserie de tres capítulos que de alguna forma se basa en el mismo concepto. Ha cogido tres situaciones importantes durante la guerra, ha tirado de los testimonios de personas que participaron en ella, y nos ha ofrecido una versión dramatizada de lo que sucedió. Bajo el título Our World War, se centra en las vivencias de los soldados de la Fuerza Expedicionaria Británica al Frente Occidental.

Soldado de la guardia montada

A muchos les parece que hoy en día el ejército británico, antaño una de las glorias del imperio, se ha quedado relegado a actividades ceremoniales para turistas, como este soldado de la guardia monta en Whitehall.

El primero de los capítulos nos llevaba al primer enfrentamiento entre el ejército de levas forzosas alemán, atacando en masa, contra el ejército voluntario profesional británica, con unidades más reducidas pero mucho mejor adiestradas, en la batalla de Mons (1914)a. La victoria fue alemana, pero a costa de muchísimas bajas, y no pudieron impedir la retirada ordenada de las maltrechas divisiones británicas.

El segundo de los capítulos, sobre el que me extenderé un poco más adelante, nos sitúa ya con el ejército no profesional de voluntarios que se agrupaban en unidades homogéneas respecto al lugar de procedencia de sus componentes. Así, seguiremos a una compañía de voluntarios de Manchester, amigos y conocidos también en los tiempos de paz, que sufren duramente en los primeros días de la batalla del Somme (1916), cuyo primer día marcó el record de soldados muertos en un día de batalla para el ejército británico en toda su historia. Esta agrupación por afinidad de origen y por sentimiento de pertenencia viene potenciándose desde la antigüedad. Los hoplitas griegos y las falanges macedónicas formaban unidades compactas con fuerte sentido de pertenencia y de solidaridad con los compañeros de armas de la misma ciudad. Los regimientos de voluntarios de la guerra civil americana se formaban en cada uno de los estados combatientes, y con frecuencias los voluntarios se alistaban juntos en los mismos.

El tercero de los capítulos nos habla de la introducción a gran escala del carro de combate como arma fundamental en las ofensivas por tierra, y lo hace a propósito de la batalla de Amiens (1918), en lo que sería el inicio de la ofensiva de los 100 días que dejó al ejército alemán en el frente occidental al borde del colapso, y que aceleró el final de la contienda. A estas alturas de la guerra los británicos empezaban a dar señales de agotamiento en su capacidad para alistar voluntarios, y empezaron a recurrir a la levas forzadas.

Cambio de guardia en Buckingham Palace

Pero eso no es así. De nuevo un ejército profesional, participa en abundantes conflictos por el mundo como un apéndice casi inseparable del ejército de los Estados Unidos. Creo que incluso los regimientos que guardan Buckingham Palace van de vez en cuando a la guerra.

Tenemos por lo tanto un tríptico de situaciones que nos hablan de la evolución de la guerra, así como de la evolución del ejército británico y de las motivaciones y las relaciones entre sus componentes a lo largo de la misma, contados por los propios protagonistas. Aunque con un realización menos homogénea de los deseable, la miniserie en su conjunto, es bastante recomendable, especialmente a quien se interese por temas históricos con razonable rigor. No se ceba en los temas conflictivos pero tampoco los evita. La cobardía, los rencores entre compañeros, las ejecuciones sumarias de prisioneros, el fuego “amigo”,… no son los temas importantes pero sí temas secundarios que aparecen en las historias.

Mención especial merece el segundo capítulo de la serie. La que nos sitúa en la batalla del Somme, y en la que se plantean las relaciones entre compañeros de armas que son compañeros y amigos también en la vida civil. Y todo alrededor de la detención de un soldado por cobardía, su sometimiento a un consejo de guerra y su posterior asesinato oficial por fusilamiento. Sin embargo, este es el trasfondo. El capítulo, con un guion magnífico, alterna una conversación de un soldado con un capellán castrense, ante las dudas éticas del muchacho que ha sido elegido para formar parte del pelotón de fusilamiento. Y el capellán que se ve obligado a defender la decisión del alto mando de castigar con dureza las deserciones. La conversación no tiene desperdicio y, alternada con el relato visual de las peripecias del muchacho en un bosque bajo la niebla en el que se mezclan las compañías británicas y alemanas, junto con soldados perdidos de todos los bandos, nos ofrece una pequeña obra de teatro de apenas una hora de duración que podemos calificar de primer nivel. Totalmente recomendable. Magistral.

Guardia en Windsor Castle

Podemos ver en esta imagen de un guardia en el castillo de Windsor que las armas que “lucen” no son precisamente de juguete.

[Televisión] Cosas de series; a ver si esta vez no matan a Sean Bean…

Televisión

La próxima semana será más jugosa. Habrá algún final de temporada o de serie destacado y también habrá algún esperado retorno. Mientras, esta última semana ha sido más tranquila así que no me extenderé mucho.

Me apunté a ver las andanzas de Garfunkel & Oates, donde dos actrices de comedia, Kate MicucciRiki Lindhome, que formaron hace un tiempo un duo de música con toques folk y básicamente humorística o satírica, se han montado una serie con el mismo título que el duo y se interpretan a sí mismas. El primer episodio no estuvo mal, así que seguiré probando. No tengo muchas comedias de situación en cartelera, así que…

También hemos tenido la oportunidad de ver el primer episodio de Legends, sobre un agente que trabaja encubierto del FBI, interpretado por Sean Bean. Esperemos que no lo maten a las primeras de cambio,… otra vez. Creo que no, que esta vez  es el protagonista.

Namur y el Sambre

Además de Serbia en el frente oriental, Bélgica en el occidental fue una de las primeras naciones en recibir el embate de la guerra del 14-18. Namur, a orillas del Sambre, fue sitiada en agosto del 14 por el invasor alemán.

Perception ha llegado al final de su semitemporada de verano. Esta serie es de las que emite parte de la temporada en verano y parte después de navidad. Pues nada. Ha llegado al final de la parte veraniega. Es una de esas series que proporciona entretenimiento, intérpretes razonablemente competentes que resultan como conjunto y que se deja ver, sin levantar mayores emociones. Y sigue en la misma tónica. Final con tremendo cliffhanger que supongo que se resolverá en los cinco primeros minutos del siguiente episodio. Si llega.

Y de momento poco más. A poco que el tercer y último episodio de Our World War mantenga el tipo le dedicaré un especial a esta miniserie sobre la Primera Guerra Mundial, mientras que las enfermeras australianas y neozelandesas de la misma guerra se han desinflado bastante en su segundo episodio. Ya comentaré más adelante.

Dinant y el Mosa

También Dinant, no muy lejos, pero a orillas del Mosa, sufrió los embates de la guerra, produciéndose una masacre que sirvió a la Entente para satanizar a Alemania y agitar la propaganda contra los imperios centrales. Probablemente esta maniobra, la de atacar por Bélgica, era una de las pocas oportunidades de Alemania de ganar la guerra de forma rápida. Pero fue un catastrófico error de relaciones públicas, que le costó la entrada del Reino Unido en la guerra, y la definitiva etiqueta de ser “los malos” de esta guerra. Los agresores.

[Televisión] Cosas de series; la guerra mundial, médicos arrogantes, cuclillos y un asesino conocido

Televisión

Aunque he comentado en varias ocasiones que el nivel de las series que nos trae el verano está siendo irregular, no es menos cierto que ha habido mucha variedad y no han faltado novedades, incluso ahora con el verano tan avanzado. Veamos lo que nos ha deparado esta última semana.

Vuelve la segunda temporada de Cuckoo, comedia de situación británica donde se instaló hace un tiempo un extraño individuo como marido de la hija mayor, creando todo tipo de situaciones absurdas. Sigue la cuestión, pero cambiando el protagonista. Era simplemente razonable, todavía no tengo claro cómo le sentará el cambio de “cuclillo”.

Ha llega un nuevo drama de época, The Knick. El enésimo médico de carácter arrogante, casi insoportable, interpretado por protagonista de postín, Clive Owen, pero en esta ocasión trasladado a los primeros años del siglo XIX. Como leí el otro día en una crítica en The New York Times, el primer episodio ha sido estupendo, “a pesar” de los caracteres tópicos y manidos. Veremos como evoluciona. Al público de IMDb le ha encantado. Insisto, ya veremos…

Atardecer en Malmö

Con tanto país “en guerra”, le dedicaremos las fotos de hoy a otro que es tradicionalmente neutral.

Como no podía ser menos, ya que en estas semanas hemos estado en pleno centenario del comienzo de la Primera Guerra Mundial, algunas series de ficción han llegado para recordarnos el conflicto. Dos. Muy distintas.

Del Reino Unido nos llega Our World War, recreaciones de algunos momentos históricos del ejército británico durante la Gran Guerra. Es decir, combinamos drama con historia. Se busca el rigor, ya que está basado en documentos de la época. El primer episodio ha dramatizado el desastre de Mons, el primer encuentro entre el ejército de levas forzosas alemán y el ejército profesional británico, que no pudo contener el empuje germánico en agosto de 1914, y se vio obligado a una retirada ordenada pero que duró dos semanas, hasta las proximidades de París. Todo centrado en torno a una de las compañías de fusileros que mal defendían uno de los puentes de la ciudad belga. Mostrando los británicos sin complejos el hecho cierto de que iban a esa guerra sin tener ni idea de a lo que iban. De momento, diría que es una serie que no hay que perderse bajo ningún concepto.

Atardecer en Malmö

O por lo menos no beligerante,… nos iremos a Suecia, a la ciudad de Malmö…

Desde Australia nos llega ANZAC Girls, un drama sobre el cuerpo de enfermeras del ejército australiano, que incluía voluntarias neozelandesas, y que acompañaron a los ANZAC (Australian and New Zealand Army Corps). Mezcla de aventuras, situaciones dramáticas por la guerra y romance a costa de estas chicas que fueron a uno de los principales desastres aliados de la guerra, la campaña de Galípoli. Esta desde luego un escalón por debajo de la anterior en interés y calidad. Pero se deja ver. También habrá que ver como sostiene la comparación con otra serie de enfermeras en la guerra que presentaron los británicos hace unos meses, aunque creo que con elementos comunes, la orientación es distinta.

Y ha llegado a su final la primera temporada de Murder in the First, serie policiaca de un tipo que se está poniendo de moda últimamente. Aquellas que dedican toda una temporada a resolver un único caso. No se ha confirmado todavía si habrá o no segunda temporada, o yo no me he enterado. Los diez episodios han sido entretenidos en general, pero sin que sea tampoco el no va más del futbolín. Previsible en muchas ocasiones, la identidad del asesino no ha sido el misterio principal ya que apuntaba desde el principio, y lo confirmaron a mitad de temporada. La duda era cómo acababa. Pero eso también ha sido previsible. Algunas buenas interpretaciones, contrarrestadas por una cierta confusión inicial que no dejaba claro que líneas argumentales secundarias iban a ser importante y cuales no. Al final, se han centrado en el caso, ha sido como digo entretenido, aunque el final no ha deparado grandes sorpresas.

Atardecer en Malmö

… a la hora de la puesta del sol. Que en verano es bastante tarde.

[Televisión] Cosas de series; la carrera por el átomo, las carreritas por las Highlands y la carrera por la droga

Televisión

En  este repaso semanal a mi cartelera de series, mencionar un abandono. El drama de ciencia ficción distópica y con alienígenas Defiance se cae de mis semanas televisivas porque cada vez me interesa menos, y cada vez me parecen más cutres los alienígenas y las situaciones. Es una serie que ha ido de más a menos, hasta un punto que sus personajes me resultaban insufribles. Punto final para mí.

He de mencionar algunos logros notables. Uno es la sitcom gamberra You’re the Worst, en el que el par de canallas sin escrúpulos que se enrollan están empezando a parecerme una de las parejas más divertidas, más sexys y más honestas de la televisión actual. Especialmente la chica, Gretchen (Aya Cash), que sin ser la típica buenorra, me parece un personaje muy sexy y muy inteligente. Bien elegida. Probablemente una de las pocas agradables sorpresas de un verano nutrido pero de calidad irregular.

Holyrood Park - Edimburgo

Hoy las series de televisión nos invitan a acercarnos a Escocia – Holyrood Park, Edimburgo.

Otra cuestión destacable, aunque llevo algo de retraso con esta y varias series. El tercer episodio de la segunda temporada de Masters of Sex, una pequeña obra de teatro en sí misma que nos ofrece una situación, unas interacciones entre los personajes y unas interpretaciones magníficas de los dos protagonistas de la serie ha marcado un hito de calidad en lo que llevamos de verano, y probablemente de año. Uno de los mejores capítulos de una serie de televisión que se puede ver, sin tener que tirar de espectacularidad ni de asesinatos. Simplemente diálogos y situaciones. Fenomenal. Magníficos ambos.

Entramos en el campo de las novedades. En primer lugar, Manhattan, nueva serie sobre el desarrollo de las primeras bombas atómicas en las bases militares en el desierto de Nuevo Méjico. Varias líneas dramáticas. La competencia entre equipos de científicos con distintos diseños del arma, las cuestiones relacionadas con seguridad, espionaje y el contraespionaje secreto, y los dramas de las familias de los científicos y técnicos que trabajan en el proyecto. Bastante coral el reparto. Está bien hecha. Parece prometer, especialmente tras el segundo episodio. Hay que darle una oportunidad para ver si acaba destacando como una serie de nivel o pincha por el camino.

Bosque de Cruach Tarbeit - Loch Lommond

Bosque de Cruach Tarbeit, en las cercanías de Loch Lommond.

Otra novedad es Outlander. En principio esta es una adaptación del típico producto que se encuentra en las estanterías de novela romántica en las librerías, destinado a las mujeres, en las que guapas mozas ligan con fornidos y osado galanes, a ser posible con algo de picante, con descripciones más o menos eróticas de las relaciones entre ambos. Sin llegar a lo manifiestamente pornográfico claro. Pero esta adaptación de las novelas de Diana Gabaldón tiene el añadido de que hay un toque de no sé si llamarlo ciencia ficción o magia, lo he visto descrito de las dos formas, con un viaje en el tiempo de la protagonista, una enfermera de la Segunda Guerra Mundial, a las conflictivas Highlands escocesas del siglo XVIII. Paisajes estupendos, mozas y mozos guapos, algo de tetas y culos, algún malo malísimo,… tenemos los elementos de un culebrón total, que puede que hasta esté bien. Tendrá que verse. La imagen promocional es una copia descarada de las fotografías del proyecto Follow Me de Murad Osmann.

Finalmente, ha llegado al final la primera temporada de Power. Es la del traficante de alto nivel, Ghost, que se esconde tras su tapadera, un club nocturno de alto nivel, y que se convierte en el objetivo de un grupo de trabajo secreto en el que participan varias agencias estatales y en el que participa Ángela, un antiguo amor de instituto, convertida ahora en fiscal del departamento de justicia, y que se vuelven a enamorar, ignorando cada uno a que se dedica el otro. Entre medio las traiciones y crímines del mundo mafioso, y los enredos de carácter más personal. Ha tenido momentos mejores y peores, y también es de la que tira de tetas y culos y alguna que otra tórrida escena para enganchar al personal. Pero se deja ver, es entretenida, y ha tenido un buen episodio final en el que todos saben algo nuevo sobre los demás, pero nadie sabe lo que realmente querría saber, poniendo un nuevo escenario sobre la mesa. Creo que si continúa, parece que volverá en mayo del 2015, la seguiré viendo.

Dunnotar Bay - Stonehaven

Bahía de Dunnotar, bajo el castillo del mismo nombre, en Stonehaven.

[Televisión] Cosas de series; adiós a la Dra. Black y la mala marcha de la ciencia ficción

Televisión

No hay mucho que comentar esta semana. La pasada ya hice un repaso a las cuestiones más destacadas que tengo en la cartelera seriéfila del verano, así que seré breve.

He probado los dos primeros capítulos de The Lottery, una serie que plantea un futuro cercano en el que han dejado de nacer niños en el mundo. Una premisa que explotó de maravilla la película Hijos de los hombres de Cuaron, basada en una novela de P. D. James. Pero ciertamente esta serie no me ha convencido nada en sus dos capítulos iniciales. Ya el de presentación me pareció que cojeaba de muchas patas que no me voy a detener a analizar, pero le di la segunda oportunidad, porque nunca se sabe… Pero no. Una vulgaridad. Y esto hace que me sienta preocupado por el género de las series de ciencia ficción, porque casi nada de lo que se está estrenando en este género me parece convincente. Por ejemplo, estoy a punto de tirar a la papelera Extant. Si el capítulo que tengo pendiente de ver de esta semana no me convence… fuera.

El Río Ebro en Escatrón

Ver una serie sobre un futuro distópico y que todo tenga el mismo aspecto que siempre no me parece muy convincente, así que para desahogarme, unos paisajes del río Ebro.

Y ha llegado a su final la temporada de 13 episodios Black Box, la de la neuróloga bipolar que trabaja en un un hospital ultramoderno en Manhattan. Muy irregular. Demasiado. Con algún momento que parecía que remontaba, de vez en cuando ha caído en el exceso, en el culebrón e incluso en lo ridículo. Creo que la van a cancelar, que no sobrevivirá a su primera temporada. En fin. Tampoco la echaremos mucho de menos.

No se esperan grandes novedades para la semana que viene… creo… Igual me veo otra vez poco a poco la última temporada de Game of Thrones. Quien sabe. De todas formas, últimamente llevo retraso. Tengo menos tiempo para ver televisión.

El Río Ebro en Escatrón

A su paso por Escatrón. Aragón (España).

[Televisión] Cosas de series; alguna baja, alguna alta,… poca cosa de significativa

Televisión

Pues lo que comentaba en semanas anteriores. Que la temporada de verano seriéfila no está siendo muy brillante. También es cierto que no estoy siguiendo de forma uniforme las series, por líos diversos. Así que esta entrada no será muy prolija.

He dado de baja a Longmire. Son buenos actores, la serie no está nada mal en su conjunto, pero yo me canso enseguida del western aunque sea ambientado en el siglo XX. Y bastante he hecho con aguantar dos temporadas y media. Me caen bien, pero han dejado de engancharme.

Una novedad, You’re the Worst, que parece que puede ser una comedieta gamberra que anime alguna tarde de verano. Ya veremos. De momento, la añado a mi cartelera particular.

Teniendo en cuenta que solamente he tenido ocasión de ver un episodio de Masters of sex, de momento tengo que considerar como la serie de la temporada a la británica The Honourable Woman. La intriga político-criminal alrededor de Nessa Stein (Maggie Gyllenhaal) empieza a tener momentos brillantes. Incluso capítulos brillantes en su conjunto. Una trama compleja, pero bien urdida, donde no puedes dar nada por supuesto, aunque te imagines muchas cosas, y donde destacan unas interpretaciones de alto nivel. Es cierto que algunos papeles como el de Lubna Azabal recuerdan demasiado a las tramas de algún filme que protagonizó con anterioridad, pero ya digo que nos puede sorprender.

La serie que más me interesa en estos momentos se desarrolla en Londres, que aquí vemos desde Primrose Hill.

La serie que más me interesa en estos momentos se desarrolla en Londres, que aquí vemos desde Primrose Hill.

Un escalón por debajo, pero a buen nivel, está The Leftovers. El misterio de la desaparición del 2% de la población mundial es evidente que no es más que un enorme macguffin. La cosa no está en qué pasó y por qué pasó, sino en lo que les pasa a los que no desaparecieron. Momentos dramáticos, momentos estrambótico, entre el humor negro y la tragedia, pero en dosis justas y bien combinadas, con buenas interpretaciones. El episodio del niño Jesús robado ha tenido momentos estupendos también. Una de las series que espero con más ganas.

Empezó poco a poco, tímidamente, pero el drama policiaco-judicial Murder in the First con policias poco habituales y poco escrupulosos está dejando buenos momentos. Si encima contamos con el buen hacer de James Cromwell que ha cambiado King’s Landing por ser un abogado criminalista con muy mala baba, pues mejor que mejor.

Y finalmente, la serie que también empieza a tener mucho morbo con momentos muy entretenidos es Power. Los flirteos entre el traficante de alto nivel afroamericano con la agente del FBI latina que sin saberlo va a por él, han tenido también momentos muy conseguidos.

En fin. Que entre la flojera general, encontramos tres o cuatro series de interés, en medio de un panorama más anodino o de mero entretenimiento. Pues nada. A disfrutar de lo que se pueda.

Londres, desde luego, es un buen lugar para el que se junten en una misma trama judíos, musulmanes, yanquis,... y por supuesto, británicos. Algunos en la más pura tradición de los espías al servicio de su majestad, y no me refiero al petardo de 007.

Londres, desde luego, es un buen lugar para el que se junten en una misma trama judíos, musulmanes, yanquis,… y por supuesto, británicos. Algunos en la más pura tradición de los espías al servicio de su majestad, y no me refiero al petardo de 007.

 

[Televisión] Cosas de series; flojo verano “seriéfilo”

Televisión

Sí. La verdad es que está floja la cartelera televisiva que había ido seleccionando para este verano. He dado de baja en mi cartelera Under the DomeTyrant. La verdad es que ninguna de las dos me convencía un pelo. Y no estoy para perder el tiempo.

Tenemos nueva serie de ciencia ficción con Extant. Mezcolanza de temas. Astronauta, Halle Berry, que se ha pegado un año en el espacio y vuelve y resulta que está embarazada. Marido que fabrica niños artificiales al estilo A.I. Un par de toque conspiranoicos. Ya veremos por donde sale. El piloto es ambicioso pero no excesivamente bueno. Y Berry hace tiempo que se quedó en actriz mediocre. Tiene la maldición de los óscars.

Curiosidad que nos llega desde la televisión sueca con Welcome to Sweden. Comedia sobre un tipo, un americano, que se va a vivir a Suecia, abandonando su carrera, para seguir a su amor. Una valquiria rubia y buenorra. Cachondeo constante sobre los estereotipos, con algún golpe bueno y otros mediocres. Está por ver.

Lilla Torg - Malmö

Mi reciente estancia en tierras suecas me permite ilustrar la novedad de “Welcome to Sweden”. Lilla Torg (Plaza Pequeña) de Malmö.

Drama de intriga política en The Honourable Woman, serie británica con Magie Gyllenhaal al frente. Puede ser muy buena. Pero se tiene que desarrollar. El primer episodio ha sido irregular.

Ha terminado la segunda temporada de Beauty and the Beast, serie intrascendente de intérpretes guapetones pero flojos, y que tiene una trama de aventuretas que entretiene a ratos. Roza el guilty pleasure.

Ha regresado Masters of Sex. Con un episodio introductorio, resituando a los personajes. Las expectativas son altas después de la excelente primera temporada, pero habrá que ver como se desarrolla.

Buen episodio de The Leftovers, que parece que se va entonando poco a poco y encontrando su camino. Ya comentaremos más adelante sobre esta propuesta.

Playa de Falsterbo (S)

Playas y áreas protegidas de Falsterbo.

Y finalmente, lo más destacado es que he terminado de ver la segunda temporada de Orange is the New Black. En principio, iba a decir que no me había gustado tanto como la primera temporada. Piper (Taylor Schilling) ha perdido protagonismo, aunque siga siendo el hilo principal de la serie, pero hay muchos más personajes con más minutos. La pugna entre Vee (Lorraine Toussaint)Red (Kate Mulgrew), ambas impresionantes intérpretes es lo más destacado, pero ha habido momento momentos buenos con varias otras reclusas. Siempre entre la comedia y el drama, incluso bordeando la tragedia. El caso es que va y llega el último episodio de la temporada, con hora y media de duración, y resulta que es buenísimo, llenando de coherencia a todo lo que ha pasado durante la temporada. Como digo, uno de los mejores episodios televisivos que he visto últimamente. Fenomenal. Te atrapa. Te conmueve. Te divierte. Y por supuesto, confirma a Piper como un bicho retorcido de mucho cuidado. En fin. Que de repente me da pena tener que esperar casi un año para ver como sigue. Muy recomendable esta serie.

En fin. Veremos si hay más novedades la próxima semana, que merezcan ser destacadas, o dejamos espacio para comentar alguna de las serie en marcha.

Antiguo edificio en Ystad

Antiguo edificio en el casco antiguo de Ystad.

[Televisión] Cosas de series; especial final de Californication

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Aunque no estaba planificado así, ha coincidido que sea jueves, mi día habitual para las entradas televisivas, cuando publique mi artículo especial dedicado al final de Californication. Una serie que durante siete temporadas nos ha acompañado, con el protagonismo absoluto del “expedientado” David Duchovny como el escritor Hank Moody, y el encantador protagonismo de la siempre interesante Natascha McElhone como el amor de su vida, Karen. Por supuesto, no podemos olvidarnos de Charlie (Evan Handler)Marcy (Pamela Adlon)Becca (Madeleine Martin) y tantos otros nombres, algunos que se han dado a conocer y otros que ya eran ilustres y que han aportado su granito de arena a esta excelente serie de televisión.

El gancho de la serie inicial era el sexo y lo políticamente incorrecto. Recordar hoy en día la serie de imposibles personajes que han marcado las aventuras de Moody en Los Angeles desde el momento en que decide abandonar Nueva York, sintiéndose trasplantado y fuera de lugar en esta California demencial, sería prolijo y casi imposible. Pero cuando empieza a meterse en la serie, se empieza a dar cuenta de que hay mucho más detrás de ella, y que todo lo demás es un envoltorio. Magnífico y sexy envoltorio, pero envoltorio. La crisis del genio creador y la crisis del hombre atractivo que se resiste a dejar atrás la juventud para asumir sus responsables constituyen dos de los grandes temas que trata la serie, sin duda. Pero con lo que yo me quedo es con lo que me quedó más claro desde hace ya mucho tiempo. Esta es una tremenda historia de amor de un hombre hacia una mujer, que paradójicamente no puede colocar nunca por delante en su lista de prioridades. Junto con el amor a su hija, que es la consecuencia feliz de ambos, la mezcla perfecta. La sensatez y racionalidad de la una y el genio creador del otro. Es cierto que la consecuencia de un padre tal hace que Becca haya tenido siempre ese tono oscuro, gótico, pero la queremos igualmente. No sufre el “síndrome” de la hija odiable que encontramos en otras series. Pero sobre todo es la historia de amor con Karen, esa historia de amor en la que juntos no pueden y separados, menos.

No voy a entrar en comentar mucho la última temporada. Creo que ha sido la más floja, aunque con momentos absolutamente hilarantes. Pero el personaje de Levon (Oliver Cooper) ha sido tan grimoso que apenas he podido con él. Ni aun con la compensación del encanto de una madura pero encantador Heather Graham.

Dicho lo cual, la serie no ha tenido un final espectacular, ni memorable, ni nada de eso. Pero ha tenido un final adecuado. La serie finalmente, en los aspectos creativos, se contiene a sí misma, como el resultado del resurgir creativo tras todos estos años de crisis personal en todos los aspectos. Y nos deja con un razonable optimismo sobre esa historia de amor, que esperemos que nunca termine, pero que cualquiera sabe, que el mundo da muchas vueltas. A HankKarenBeccaMarcy,… sí… incluso al grimoso de Runkle… los echaremos mucho de menos.

Sólo una imagen hoy, recientemente tomada en la Stortorget de Malmö, pero muy representativa de lo que ha sido el principal tirón de la serie. ¿O no?

Sólo una imagen hoy, recientemente tomada en la Stortorget de Malmö, pero muy representativa de lo que ha sido el principal tirón de la serie. ¿O no?

[Televisión] Cosas de series; limpieza de la cartelera con alguna novedad, pocas realmente destacables

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Esta semana he decidido hacer limpieza. La temporada de verano trae estrenos que pueden parecer entretenidos dadas las circunstancias, pero que no hacen de ellos buenas series, que realmente merezcan la pena ser vistas. Así que Dominion (trama absurda la cojas por donde la cojas), Chasing Life (el personaje protagonista sólo se puede calificar de mona pero idiota) y The Last Ship (militarismo patriotero, excesivamente predecible), tras dos o tres episodios se van a la papelera. No merecen la pena.

Tren del Oresund en Helsingor

En pocos días, estaré por ahí por el mundo, y cogeré varias veces los Öresundtåg que comunican Malmö con la región de Copenhague.

Tenemos algunas novedades a cambio. The Leftovers… todavía no sé si es estupenda, pretenciosa o un pestiño. Misteriosas desapariciones y comidas de tarro en los que perdieron a los desaparecidos, con un reparto llamativo y con potencial. No suelo engancharme al género de abogados, pero la chica de Reckless parece tender salero. Le daremos alguna oportunidad. Pero todavía no es una incorporación segura tampoco.

Tren del Oresund en Copenhague

No muchas, porque no es mi destino principal, pero alguna parada haré en la estación central de Copenhague.

En el terreno de los retornos, Unforgettable es un policial entretenido que cumple con sus objetivos. Tenemos tercera temporada. A la que he dado una oportunidad de momento es a la segunda temporada de Under The Dome, aunque apuesto a que abandonaré en cuanto aparezca alguna alternativa mejor.

Un tren o un metro atraviesa Estocolmo

Y en los últimos días, me llegaré hasta Estocolmo.

Y tenemos finales. De serie, para Californication, pero ya le dedicaré un especial dentro de unos días. Y de temporada para Nurse Jackie. La buena de Jackie ha ido en picado en esta temporada. Si cuando empezó la serie mantenía un equilibrio entre su problema de drogas y las borderías que cometía como consecuencia, y su heteredoxa forma de practicar la enfermería para beneficio de los pacientes, en estos momento ha ido cayendo en picado. En estos momentos, el riesgo de perderlo todo es altísimo. Y ella lo sabe. Probablemente sólo queda una temporada para que sepamos si hay esperanza para ella, o no. Una esperanza que viene del hecho de que por muchos puentes que haya roto esta temporada pasada, todavía queda gente que se preocupa por ella. Por supuesto, ha ido habiendo una evolución de la comedia al drama. No podría ser de otra forma.

Atardecer en Estocolmo

Donde espero encontrar algún atardecer tan estupendo como estos.

[Televisión] Cosas de series; se acaba un ciclo en Westeros, hay que abrir fronteras

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Hay un par de series que se han sumado a mi cartelera semanal, aunque no se han consolidado; una drama policial, Murder in the First, y un drama familiar, Chasing Life. Esta parece una versión más para todos los públicos de The Big C. Ya veremos. Han vuelto Rizzoli & Isles, lo cual está bien por la parte del entretenimiento, y Perception, de la cual podríamos decir algo parecido. Power ha aguantado en su segundo capítulo. No es una maravilla pero este drama mafioso con culos y tetas, se deja ver de momento. Y hay un par de cierres de temporada que comentaré la semana que viene. Porque hoy quiero dedicar la parte principal de esta sección semanal dedicada a la televisión a una de las mejores series en cartel, y probablemente una de las que marcará un hito en la historia de la televisión. Me refiero al final de la cuarta temporada de Game of Thrones.

Esta temporada la afrontaba con un hecho diferencial muy importante respecto a las anteriores. En el verano del año pasado me leí los libros hasta ahora publicados de esta monumental saga epicofantástica. Sabía lo que iba a pasar, por lo menos en los grandes hechos. Quedaba la duda de cómo lo íbamos a ver, y cómo se reajustaban las tramas para hacerlas adecuadas al medio televisivo. Afortunadamente, ya adelanto esta opinión, los guionistas de la serie, entre los que se encuentra el propio George R. R. Martin no son fieles al pie de la letra a las novelas.

Clonmacnoise

Si bien he identificado varias veces Winterfell y el norte con Escocia, es en Irlanda donde se ruedan buena parte de los escenarios de Westeros. Conjunto paleocristiano de Clonmacnoise.

Intentaré explicar mis impresiones sin desentrañar la trama de la serie. Si no lo consigo del todo, humildemente pido perdón. Si algo sabíamos los que habíamos leído los libros, es que el final del tercero de ellos, Tormenta de espadas, iba a certificar algo que había empezado a pasar con el primero de ellos, Juego de tronos. Es en la práctica el derrumbe formal del régimen que durante siglos ha imperado en Westeros (Poniente). Como en cualquier imperio, reino, estado, o lo que queráis de la realidad, un régimen puede venirse abajo por las tensiones internas y externas a las que se ve sometido. Existen tensiones separatistas de algunas porciones del estado, existen luchas internas por el poder, existen grupos de interés económicos y políticos, unos conocido y abiertos y otros ocultos. También existen tensiones externas. Hay amenazas de otros estados, de otros territorios, que ansían con hacerse con los recursos, o que compiten con el estado en crisis. Nada que en estos momentos no pudieramos analizar de cualquier país del mundo, de la Europa Occidental o aun de la Península Ibérica. Un estado en crisis que conduce al final de un régimen. Un régimen en el que ha habido tensiones siempre, pero que ha sido muy estable durante siglos.

Durante estas cuatro temporadas, hemos ido contemplando cómo se ha ido produciendo el desgaste interior debido a las luchas intestinas por el poder. Con los Stark, los Lannister y los Baratheon como principales núcleos de poder, en estos tres libros/cuatro temporadas, hemos contemplado cómo se han ido debilitando, cómo han perdido liderazgo, cómo empiezan a surgir nuevas opciones que quieren un nuevo statu quo. Y la misión de estos tres libros/cuatro temporadas ha sido certificar esta pendiente descendente, y esta suprema debilidad de los siete reinos de Westeros unidos bajo el liderazgo del trono de hierro. Y no hay más que hacer un repaso a la lista de bajas para comprobar que es así.

Capilla en el parque de la abadía de Kylemore

No se puede negar que los verdes prados y densos bosques de la verde Erin dan el pego. Capilla en el parque de la abadía de Kylemore.

Tenemos atisbos de lo que suponen las amenazas externas. Sabemos de Daenerys Targarien y sus avances y problemas al otro lado del mar. Sabemos que la amenaza de los salvajes al Muro no es la amenaza real, sino un síntoma de las auténticas amenazas de las que hemos empezado a atisbar cada vez más imágenes más preocupantes. Y aun quedan otros escenarios que visitar en un futuro.

Las tramas no avanzan todas a la misma velocidad. Algunas importantes en los libros están olvidadas como las Iron Islands. Los acontecimientos del norte se han resumido. La trama del joven Bran Stark está muy avanzada. Pero en general, se ha avanzado bien desde el punto de vista televisivo, y hay algo que todos tenemos que tener claro. Hemos llegado a un punto y aparte. A partir de la quinta temporada toca abrir el mundo, conocer nuevos personajes, y empezar a definir quienes han de ser los candidatos últimos a instaurar un nuevo régimen en Westeros.

Condado de Clare

Incluso alguno de los paisajes marinos de alguno de los últimos capítulos tenía sabor a este paisaje de la costa del condado de Clare.

Todo esto funciona casi como un reloj gracias a dos aspectos. El primero es los impecables guiones, que aunque no pueden ser perfectos siempre, dan un ritmo y una coherencia a la serie impresionante. La adecuada combinación de diálogos de los que no te puedes perder ni una coma, con escenas de acción es estupenda. La adaptación televisiva de las tramas literarias, un modelo. Debieran aprender quienes adapta las obras de Tolkien, produciendo tostones vistos, pero tostones al fin y al cabo. El segundo son los personajes y los intérpretes que los encarnan. Sin la identificación de los espectadores con estos, no se producirían los impactos emocionales de los que “disfrutamos” con tanto “dolor”. Hay irregularidades. Creo que uno de los mayores errores de casting que tiene la serie es Jon Snow (Kit Harington), cuya inexpresividad ha estado a punto de arruinar un par de momentos clave en esta temporada. Pero en general, el trabajo de los intérpretes es superlativo. La excepción que confirma la regla de que los actores y actrices televisivos son más flojos. No voy a entrar a detallar entre todos ellos, pero el 90% son plenamente disfrutables.

Para dentro de 9 o 10 meses, qué largo se nos hará, vendrá el gran desafío. ¿Seguirán sabiéndo adaptarse a las dificultades, a los cambios de tono de la obra literaria? Porque las cosas no pueden ser iguales. A partir de ahora la historia es distinta. Es menos espectacular. Es más íntima. Y quizá más complejo sorprender al espectador. Yo espero que lo consigan. Porque lo paso muy bien. Buen cine en pequeña pantalla. Del mejor.

Condado de Clare

Y podemos imaginar a secuaces de los Lannister o de los Bolton en cualquier de las torres de defensa próximas a los acantilados de Moher. ¿O no?

[Televisión] Cosas de series; estado de situación a punto de empezar el verano

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Pues sí. Quizá después de muchos cierres de temporada y algunos principios de cara a la temporada de verano, quizá sea el momento de recapitular las cosas más notables de las últimas dos semanas.

Hay dos estrenos de primavera, los dos flojos, para qué nos vamos a engañar, que parece que han sido cancelados, o suspendidos, o demorados… vamos, que la emisión de su primera temporada se ha interrumpido sin que hayan terminado de emitir todos sus episodios. Una es la comedia de situación Friends with Better Lives, que la verdad es que tampoco era tan mala como parecía al principio. Fue mejorando algo con el paso del tiempo. Pero está definitivamente cancelada. La otras es el drama médico con problema psiquiátrico de fonto Black Box. Han dejado de emitir capítulos sin más noticias. O por lo menos yo no me he enterado. Tampoco sufriré por ello. Por ninguna de las dos.

Llegó una nueva serie, un drama médico, muy “original” esto lo de la gente que trabaja en urgencias. Pero con muchos protagonistas muy guapos y muy monos, con personajes que proceden todos del “aguerrido” ejército americano que se dedica a matar gentes de países subdesarrollados con “mucho sufrimiento” para “defensa de la libertad”. The Night Shift se llama el engendro, y no le concedí más beneficio que el de ver la piloto.

Otra novedad es Power, un drama también con intérpretes muy macizos, en el que el “prota” es un distribuidor de drogas a lo grande que tiene como tapadera un club de moda en Nueva York. Mi impresión, tras un primer episodio, es indecisa. Nada nuevo bajo el sol, muchos tópicos, pero todavía podría salir algo bueno de ahí. Aunque no soy optimista.

Holyrood Park

Una inmersión intensa en “Game of Thrones” me hace recordar los viajes por Escocia. Algunos de sus paisajes me recuerdan a los “glenns”, como este de Holyrood Park que, paradójicamente, se encuentra en la misma ciudad de Edimburgo.

Ha vuelto el shérif Longmire a la tele, y eso es siempre una buena noticia. Con nuevos problemas, con otros que lleva arrastrando desde hace tiempo, buenos guiones y buenas interpretaciones. Albricias.

Han vuelto también las reclusas de Orange is the New Black, en la que ya lo de menos es lo que le pase a la protagonista. La serie, como se puede ver en el segundo episodio de esta segunda temporada, tiene vida sin ella. Hay que plantearse que podría ser una serie que se puede ir renovando indefinidamente con nuevas protagonistas. En cualquier caso, siguen los diálogos inteligentes, los personajes interesantes, las buenas interpretacioens, y una dosis de cinismo que le sienta muy bien.

A punto de dejarno con una vacío enorme Game of Thrones, su episodio 9 de la temporada ha sido espectacular como de costumbre. Pero es que en esta ocasión en la que la acción ha avanzado más despacio que en otras ocasiones, los momentos impactantes no han faltado. Sin embargo, muchos de los mejores momentos han venido de escenas de serenos diálogos de los que no hay que perderse ni una coma. Y queda el episodio 10, que habiendo leído los libros y suponiendo por donde va, va a ser sonado también. Ya puedo decir que ha habido modificaciones en relación a la trama de los libros que le han sentado bien a la serie. Evidentemente, el medio literario y el audiovisual tienen reglas distintas y una adaptación excesivamente literal podría haber ido en contra del resultado final. Eso sí, me sumo a la queja de muchos. El actor que interpreta a Jon Snow, Kit Harington, es excesivamente inexpresivo y dada la importancia que parece tener el personaje, es uno de los lastres de la serie. Se ha demostrado en determinada escena del capítulo 9, a la que esta inexpresividad resta dramatismo. Decepcionado de ese momento. Como diría mi muy querida Ygritte (Rose Leslie), “You know nothing, Jon Snow”. Esta chica merecería mejor partenaire.

Castillo de Dunnotar

Y sobre todo, castillos casi inexpugnables como este de Dunnotar.

Mientras disfrutamos como enanos de la secuela televisiva de Fargo, que en su momento merecerá un comentario más amplio, nos entretenemos con la intrascendencia de los últimos y demorados capítulos de la segunda temporada de Beauty and The Beast, y a un nivel mucho más elevado con el humor de Californication y Nurse Jackie. La próxima semana decidiré si The 100 ha sido un acierto o una pérdida de tiempo. Y cada vez disfruto más con Orphan Black, que en su segunda temporada tiene momentos sorprendentes, divertidos y muchos, muchos clones. Mi favorita, la histérica y alcohólica maruja Alison (Tatiana Maslany), que convierte la serie en una comedia divertidísima.

Y finalmente, destacar el final de temporada de Cosmos: A SpaceTime Odyssey. Considerándose a sí misma como la heredera espiritual de la producción de los años 80 Cosmos de Carl Sagan, desde mi punto de vista, la serie actual cuyo rostro amable es el científico y divulgador Neil deGrasse Tyson, está algún paso por detrás de aquella. Falta el carisma de Sagan, falta la osadía, cierta transgresión con base científica sobre la visión general del mundo, del universo y de la ciencia. Tiene un tono más conservador, hasta el punto de mezclar en algún momento ciencia y creencias. Por no hablar de las críticas sobre alguna inexactitud sobre acontecimientos históricos narrados. Durante un tiempo vi episodios de la serie The Universe, que se viene emitiendo desde 2007, con menos alaraca propagandística, y me parece superior tanto en el rigor como en los medios infográficos utilizados. Por lo menos, lo que yo vi en su momento. ¿Quiere decir esto que la serie es mala? No. Simplemente que las expectativas que levantó, especialmente por las referencias a la serie de hace 30 años, no han sido cumplidas desde mi punto de vista. No se sabe todavía si habrá segunda temporada. O por lo menos, yo no lo sé.

Castillo de Urquhart

O el de Urquhart, a orillas de Loch Ness. Bueno, en realidad, este fue tomado repetidas veces. Pero es mono.