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[Televisión] Cosas de series (y rugby): una serie española y adiós al Daniel Pierce y la agente especial Moretti

Deporte, Televisión

Llevo un par de semanas sumido en el caos televisivo, por lo que lo mismo tengo vistos ya episodios de ayer o de antes de ayer, que me faltan por ver otros de hace 10 diez días. En cualquier caso, hoy hay alguna novedad y un par de despedidas, una de ellas definitiva a la que dedicaré un poquito más de extensión.

La semana pasada llegó Powers, pretendiendo dar un giro de tuerca más al asunto de los superhérores con poderes especiales. La verdad es que no me convenció gran cosa y no le voy a dedicar más tiempo. Pero supongo que puede tener su público, bajo la perspectiva de unos “superhéroes” con debilidades tan humanas como el resto de los aburridos bípedos presuntamente pensantes.

También hemos podido ver el comienzo de The Royals, o cómo ven los americanos a las monarquía británica, aunque sea a través de una ficticia familia real, que pretende partir de la idea de un Hamlet moderno. No parece gran cosa, aunque tiene algunos números para convertirse en guilty pleasure. Ya sabéis, esas series que ves aunque sabes que son malas, pero te tienen enganchado aunque sea por un tiempo. No digo que esto me haya pasado ya, pero… Si siguen los derroteros de la obra de Shakespeare, se han equivocado de muerto, o están a punto de matar a uno de los personajes principales de la serie… Y si no es que se van a tomar muchas más libertades de las que me pensaba.

Después de la meritoria victoria de Gales, será el país que visitemos hoy, empezando por el castillo de Cardiff, con vistas al estado del Millenium de la capital galesa.

Después de la meritoria victoria de Gales, será el país que visitemos hoy, empezando por el castillo de Cardiff, con vistas al estado del Millenium de la capital galesa.

La novedad más notable es que he incluido una serie española en mi cartelera. Imagino que veré la primera temporada completa. Son sólo ocho episodios y ya he visto tres. Es El ministerio del tiempo. Se supone que el secreto más guardado del gobierno español a través de la historia es que hay una organización gubernamental capaz de aprovechar una red de puertas en los territorios de España que comunican con las distintas épocas de nuestra historia. El primer episodio me pareció una mezcla de Men in Black pero con viajeros en el tiempo en vez de marcianos, y la idea de Asimov en la excelente El fin de la eternidad, de un lugar fuera del tiempo que permite viajar entre distintas épocas. Con respecto a la primera, aunque meten puyas humorísticas aquí y allí, a mí no consiguen arrancarme casi ni una sonrisa, y son demasiado obvias. Con respecto a la segunda,… aquello era ciencia ficción, y esta serie, aunque hay quien le ha puesto este calificativo, no. Es pura fantasía. La cosa es que las bases de la serie tienen posibilidades, que hasta ahora han aprovechado a medias. Desde luego, a los guionistas les falta la sutileza, el ingenio y la reflexión que necesitan las tramas sobre viajes en el tiempo; pero ofrece terreno a una serie de aventuras que puede ser entretenida. El reparto es razonable, lo que es mucho para un medio, las series de ficción españolas, que suelen pinchar mucho en la calidad interpretativa. No soy tan entusiasta como algunos medios que me animaron a verla; no es tan buena ni de lejos. Pero le daremos una oportunidad.

El pasado fin de semana nos despedimos de la tercera temporada de Banshee. Sin misterios ni sorpresas. La base tradicional de esta serie es el sexo y la violencia. En el principio de esta temporada hubo algo de lo primero, pero lo cierto es que se ha convertido en la temporada en que la violencia ha sido más notable, y más predominante. Con momentos buenos y momentos un poco excesivos; es de las que ponen a prueba la suspensión temporal de la incredulidad en el espectador con más dureza. También se ha llevado por delante varios personajes importantes en la serie, que aparentemente seguirá al año que viene pero con cambios. En fin, una serie que no engaña, que tiene sus limitaciones y sus virtudes, pero que está bien hecha y bien interpretada. Pero no es para todos los públicos.

También podemos pasear por la accidentada y bonita costa de Pembrokeshire.

También podemos pasear por la accidentada y bonita costa de Pembrokeshire.

Y por último, despedimos para siempre Perception. Las aventuras del profesor neuropsiquiatra Daniel Pierce (Eric McCormack), el mismo esquizofrénico, como consultor del FBI, yendo de la mano en los casos de la animosa agente especial Kate Moretti (Rachael Leigh Cook) nos han ofrecido durante tres años fundamentalmente entretenimiento. Sin mucho más que rascar. Pero lo ha hecho con solvencia. Normalmente, en los inicios y finales de temporada poco más comentario he hecho. Era todo lo que había. Pero no habían dejado de introducir una trama transversal en los episodios de la serie, y había curiosidad por ver cómo se resolvía. Desde el principio de la serie, entre ambos protagonistas se planteo una situación de tensión sexual no resuelta, en los que los sentimientos de Pierce hacia Moretti eran más claros, mientras que los de esta hacia el profesor han sido planteados siempre de forma más ambigua. Además estaba el segundo cateto que le hacía la corte a la hipotenusa en lo que se convirtió en el clásico triángulo amoroso. El ex de la chica, del que se divorció porque la engañó con su mejor amiga. Quizá aquí haya estado el pinchazo de la serie. El fiscal Donnie Ryan () siempre ha sido un personaje que caía regular, a pesar de que lo hayan dignificado con el tiempo. Por lo tanto… había finales que eran poco digeribles y lógicos en la serie. No diré por cual han optado, por si la véis. Los dos capítulos finales, que resuelven el asunto, no me han gustado. Me parecen que fuerzan una serie de situaciones, y son contradictorios con la ética de hierro que Moretti ha mostrado a lo largo de toda la serie. Me ha resultado insatisfactorio. Pero el conjunto de la serie es entretenido, oye. Si alguien quiere pasar el rato sin más pretensiones,…

O disfrutar del brumoso paisaje en los antiguos embalses de Ellan Valley.

O disfrutar del brumoso paisaje en los antiguos embalses de Ellan Valley.

En esta larga entrada de esta semana, sólo me queda hablar de la penúltima jornada del Seis Naciones 2015, donde me vi el partido más trascendente de la jornada, el que enfrentaba en Cardiff a Gales con Irlanda. Si ganaban estos últimos, prácticamente se hacían con el título a falta de un partido en el que serían favoritos. Pero si ganaba Gales, todo se decidiría en la última jornada, donde los dos equipos celtas, empatados a puntos con los ingleses, tienen cruces fáciles, mientras que estos últimos tienen que enfrentarse con una Francia, venida a menos, pero más complicada. El caso es que Irlanda no entró centrada en el partido, y se dejó encajar en poco rato una serie de puntos entre palos que luego se le hicieron imposibles de remontar, incluso si durante la mayor parte del encuentro mostrase ser un equipo superior. Pero los galeses defendieron de maravilla, salvaron la peor crisis del partido en la mitad del segundo tiempo, y consiguieron aprovechar la ventaja inicial que consiguieron.

Si los tres equipos empatados a puntos ganan en la última jornada, algo probable, la cosa se resolverá por la diferencia de tantos a favor y en contra, donde de momento lidera Inglaterra, pero con Irlanda pisándole los talones. Estos están obligados a arrollar a Escocia. Lo mismo que Gales contra Italia, especialmente si Inglaterra pinchase contra Francia. Porque Francia ha ido mejorando sus resultados conforme ha ido avanzando el torneo. Tarde para optar al título, pero puede dar un disgusto en Londres, aunque no sea más que forzando un marcado muy ajustado que permitiría un average ventajoso para alguno de los equipos celtas. Probablemente sólo vea uno de los partidos, y si he de elegir será el Inglaterra – Francia el domingo. Entonces sabremos qué tienen que hacer lo de la rosa para no perder el campeonato.

Y desde luego no podemos dejar de ascender al Monte Snowdon, bien sea caminando, bien en el tren de cremallera de vapor que nos dejará casi en la cima.

Y desde luego no podemos dejar de ascender al Monte Snowdon, bien sea caminando, bien en el tren de cremallera de vapor que nos dejará casi en la cima.

Carlos Carreter

[Televisión] Cosas de series; juntos y revueltos, y un poco del East End londinense

Televisión

Esta semana llevo un poquito, bastante, de retraso en la cosa televisiva. he parado poco por casa, y por ejemplo no podré comentar alguna novedad que tengo por ahí, sobre potenciales entradas en cartelera.

Hacia el final de la semana pasado ya hubo novedades, de las cuales las aventuras arqueológicas de Dig y la comedia urbana Unbreakable Kimmy Schmidt no me convencieron y no se han sumado a mi cartelera. Todavía tengo indeciso American Crime. Ya veemos que pasa en el segundo episodio.

Tengo dos finales de temporada. De dos series muy, muy distintas en el tema y en el tono.

Por una lado tenemos el final de la corta temporada de ocho episodio de Togetherness. Están de moda las reflexiones y las crisis matrimoniales o personales para gente entre 35 y 45 años. Un matrimonio que acoge en su casa a la hermana de ella y al mejor amigo de él que han entrado en crisis de distinto tipo, para una convivencia todos juntos que acabará por poner en crisis a todo el cuarteto. A tenido momentos muy inspirados, y cuenta con buenas interpretaciones. Su ritmo reposado y su tono entre la comedia y el drama, aunque en el fondo haya más de este que de la primera, hacen que se vea bien.

Nunca he estado tal al este del East End como los barrios de la serie y de la película que comento hoy.

Nunca he estado tal al este del East End como los barrios de la serie y de la película que comento hoy.

Por otro lado, sorprendentemente he llegado hasta el final de la cuarta temporada de Call the Midwife. La marcha de su encantadora protagonista inicial y la deriva monjil de la serie ponían en duda que mantuviera mi interés por las comadronas de Nonnatus House en el East End londinense. Pero algo tendrá la serie cuando la he seguido viendo y he seguido considerando que tiene destellos de calidad. No obstante, viendo llegar el final de la temporada, decidí contrastar la serie con un largometraje emblemático también ambientado en el East End londinense. No es otro que To Sir, with Love (Rebelión en las aulas), que ambientada en el final de los años 60, nos permite ver cómo fue la adolescencia de los niños que ayudaron a nacer las comadronas de la serie en los años 50. Es una experiencia curiosa. Aparte que la película protagonizada por Sidney Poitier y con la emblemática canción del mismo título de la eurovisiva Lulu, que también tiene un papel en el filme, merece verse de vez en cuando.

Un breve para decir que el último hombre sobre la faz de la Tierra, ya está acompañado no por una sino por dos mujeres sobre la faz de la Tierra. Y que una es January Jones… No, si aun me quedaré de fijo con esta comedia. La semana que viene más novedades, y más finales de temporada e so quizá de serie.

Pero alguna zona apañadita como la coqueta Rivington Street con su bares, sus galerías de arte y sus librerías sí que he visitado.

Pero alguna zona apañadita como la coqueta Rivington Street con su bares, sus galerías de arte y sus librerías sí que he visitado.

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[Televisión] Cosas de series (y rugby); brujas y parejas apocalípticas poco convincentes

Televisión

Con un día de retraso sobre lo habitual, traigo las novedades seriéfilas, que no son muchas ni muy destacables, la semana que viene estará esto más lucido. Y también hablaré un poquito del Seis Naciones de Rugby.

Fuera de cartelera Allegiance, X Company e Indian Summers. Las dos primeras porque son realmente flojas. La tercera porque no me ha enganchado este culebrón británico situado en la India previa a la independencia. No le acabo de ver el asunto, por bien interpretada y ambientada que esté.

Por otro lado, ha habido un par de novedades. El piloto de hora y media de The Good Witch, comedia romántica con tonos de drama, que parece que quiere ser un híbrido entre Gilmore Girls y Bewitched. Sí, como si las chicas Gilmore fueran brujas, pero buenas. No tengo claro que esto me vaya a convencer. Además parece que viene precedida de seis o siete largometrajes televisivos que explotaban el personaje principal interpretado por Catherine Bell. Que es una señora muy guapa, que no está nada mal… No sé… igual le doy alguna oportunidad más.

En honor a la selección del trebol, nos iremos a Irlanda, y pasearemos por Connemara, acercándonos a la abadía de Kylemore.

En honor a la selección del trebol, nos iremos a Irlanda, y pasearemos por Connemara, acercándonos a la abadía de Kylemore.

Tampoco ha acabado de convencerme del todo los dos primeros episodios de The Last Man on Earth, comedia de situación ambientada en un futuro postapocalíptico no especialmente cuidado en su ambientación. Centrado en las relaciones. Prometen que sale January Jones. Aguantaré hasta que salga y vea si anima un poco el cotarro. Si no, la dejaré. O bueno,… igual mejora… El público votante en IMDb está encantado con ella… pero tampoco es un indicativo muy allá… ¡que a la gente le gusta unas cosas!

Se acabó la miniserie de tres episodios que adapta la novela The Casual Vacancy de J. K. Rowling. A mí no me ha dicho gran cosa, la verdad. Siempre me ha parecido que literariamente esta autora esta sobrevalorada con sus novelas de magos adolescentes. La adaptación televisiva de esta obra no me va a animar a leer sus obras para público adulto.

Luego pasaremos por Lough Nafooey en dirección a Cong, la Innisfree de John Huston

Luego pasaremos por Lough Nafooey en dirección a Cong, la Innisfree de John Huston

Y el fin de semana pasado hubo jornada del seis naciones. Y fue emocionante, porque hubo dos cruces importante. Primero el de Francia contra Gales, con la derrota de los gabachos en Saint-Denis, lo cual en la práctica supone que se han despedido del torneo. Dos derrotas, primer eliminado. No lo está matemáticamente, pero sería difícil que se dieran las carambolas necesarias para remontar el asunto. Gales va con una derrota, y le queda un hueso. El hueso es Irlanda que venció merecidamente aunque con trabajo a Inglaterra, una Inglaterra que quería verse como favorita del torneo, pero que no supo resolver, mientras que los de verde como hormiguitas fueron abriendo el marcador a su favor. Desde luego Irlanda podría tener un tropiezo con Gales en el Millenium de Cardiff, pero después le toca una Escocia que está amenazada por la Cuchara de Madera. Así que dependen de sí mismos para llevárselo todo. Inglaterra, con una derrota al igual que Gales tendrá que ganarlo todo y esperar los tropiezos de los demás. Pero todavía tiene a Francia en su camino. En estos momentos, el Seis Naciones 2015 se ha puesto muy, muy, muy verde.

Finalmente bordearemos la costa por la bahía de Galway, para ir a tomar a unas pintas a la ciudad que le da nombre.

Finalmente bordearemos la costa por la bahía de Galway, para ir a tomar a unas pintas a la ciudad que le da nombre.

Downtown desde el ferry de Staten Island

[Televisión] Cosas de series; la forzada continuidad de Broadchurch, la (p/m)aternidad a los 40 y el desparpajo de Peggy

Televisión

En primer lugar hablemos de las bajas en mi cartelera, que está demasiado poblada como para dirfrutar relajadamente de las series. De hecho, he dejado alguna en espera hasta que se despeje un poco. Así pues hay dos series que salen de la cartelera. Por un lado, Better call Saul, el spin-off de Breaking Bad. Si no conseguí engancharme a la serie madre, tampoco el tono de la hija ha conseguido que me centrara en ella. Y eso que bondades no le faltan,… pero,… si algo no te entra. Por otro lado, uno de los placeres culpables que tenía en cartelera, Bitten, también se va. La verdad es que la serie es muy mala. Y toda esta manada de hombres-lobo con maciza al frente me empezaban a aburrir mucho.

La semana pasada entró, en periódo de pruebas, una nueva serie bélica en la cartelera, X-Company. Es una serie canadiense que nos lleva a las actividades de una compañía de agentes encubiertos basada en Inglaterra y formada por ciudadanos de diversos países, que durante la Segunda Guerra Mundial perpetran acciones de sabotaje y resistencia en la Europa ocupada por los alemanes. El primer episodio, el piloto que sirve de presentación de personajes, no me entusiasmó. Parece echa con medios, pero el guion es flojo. Excesivos tópicos y acción muy previsible. No sé si aguantará en mi cartelera, con lo nutrida que está.

Las fotos de hoy, de Nueva York, en honor de la agradable sorpresa que ha supuesto una serie basada en el universo Marvel. Quién lo iba a esperar.

Las fotos de hoy, de Nueva York, en honor de la agradable sorpresa que ha supuesto una serie basada en el universo Marvel. Quién lo iba a esperar.

Pero vamos con lo más sustancioso que es el final de temporada de tres series interesantes por distintos motivos.

No sabíamos muy bien por dónde iría la segunda temporada de Broadchurch, serie policíaca, de las de una temporada por caso, que tan buen sabor de boca nos había dejado tras su primera temporada. El juicio del asesino de la temporada anterior junto con la resolución del antiguo caso que rompió la vida de uno de sus protagonistas han sido los motivos principales. Coincido con muchas apreciaciones que se pueden leer por ahí de que ha sido irregular. No siempre se han combinado bien ambas líneas argumentales. Y algunos aspectos del juicio me han parecido demasiado manidos. Cierto es que continúa la crítica a la “sociedad perfecta” de la población, donde todos parecen vecinos encantadores, pero donde todos tienen sus miserias. El caso es que este juicio ha hecho que la resolución del otro caso quedara demasiado diluida, cuando realmente tenía elementos excelentes para una temporada intensa y divertida. Excelente trabajo de su protagonista femenina, Olivia Colman, y de la pareja de sospechosos del viejo caso, James D’Arcy y especialmente Eve Myles, esta última con momentos excelentes y una interpretación camaleónica que le viene que ni pintada al personaje. El que me cansa un poco más es David Tennant, al que observo una tendencia acusada a sobreactuar, adecuada para ser el Doctor, pero no tanto para este tipo de dramas. El caso es que si ya la segunda temporada parecía una continuación un poco forzada, que en resumen ha quedado digna pero por debajo de la temporada original, ni idea de por dónde saldrán con la tercera temporada que han anunciado. Les debe funcionar muy bien en audiencias… claro.

Ya sé que la chica, tanto la actriz como el personaje, es inglesa... ya... y que hay dos series británicas más en el comentario de hoy...

Ya sé que la chica, tanto la actriz como el personaje, es inglesa… ya… y que hay dos series británicas más en el comentario de hoy…

Me lo he pasado realmente bien con Catastrophe. Este pequeña comedia de seis capítulos de apenas media hora de duración en la que dos personas en los cuarenta años se ven unidos por el embarazo de ella tras unos encuentros sexuales casuales, nos ha traído momentos buenísimos. Yo me he reído en abundancia, al mismo tiempo que he podido apreciar los pequeños o grandes dramas que pueden conllevar las consecuencias de nuestros actos o determinadas decisiones. Muy bien la pareja protagonista, tanto el norteamericano Rob Delaney, como especialmente la irlandesa Sharon Horgan, que sabe dotar a su personaje de espontaneidad, humor, profundidad, frescura y mucho atractivo, fundamental para que la historia nos resulte verosimil.

Y para terminar, otra protagonista británica. Ha terminado la primera temporada de Agent Carter, el único producto de Marvel que recuerde que haya visto con ganas en los últimos… en todos mis años. Y creo que la principal responsable es el buen trabajo de su carismática protagonista, la guapa inglesa Hayley Atwell. Nacida como spin-off de las aventuras del Capitán América, su origen está en un corto que acompañaba la edición para vídeo doméstico de la primera película del patriotero superhéroe, y en la que veíamos a su novia Peggy Carter convertida en agente secreto. Sólo diré que para el público votante en IMDb que suele ser incomprensiblemente entusiasta con las películas de superhéroes en pijama, esta serie supera en valoración por casi dos puntos a la superproducción que le dio origen. Muy entretenida, dinámica y bien ambientada en los años cuarenta. También es de agradecer tener como “mala” a Bridget Regan, que ya nos mostró que como “mala” es muy buena en las últimas temporadas de White Collar. Aunque en esta hace un papel más frío, en aquella estaba muy muy atractiva. En fin… que a pesar de su origen, esta serie es en estos momentos, cuando regrese, fija en mi cartelera.

Pero como estos días estoy revisando algunas de las fotografías de mi viaje a la Gran Manzana, pues me han venido a mano.

Pero como estos días estoy revisando algunas de las fotografías de mi viaje a la Gran Manzana, pues me han venido a mano.

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[Televisión] Cosas de series (y de rugby); a bofetadas, más espías y los británicos están que lo tiran

Televisión

Sinceramente, esta semana no he tenido mucho tiempo de ver tele, porque he estado realmente muy, muy, muy liado con las cosas del trabajo… un trabajo de “muerte” en concreto… Y paradójicamente ha habido muchas novedades. No he llegado a todas. Y encima no he podido a mi cita de los jueves a la hora de escribir esta entrada y llega con un día de retraso… qué agobio. A ver si me dedico el fin de semana a descansar, a ser posible alejado del mundanal ruido, y de paso me pongo al día con el retraso acumulado.

Esas novedades… como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes…

En primer lugar los regreso de mitad de temporada. Dos procedimentales simpáticos que suelen dividir sus temporadas entre el verano y el final del invierno, Perception y Rizzoli & Isles, están de vuelta con sus segundas mitades. Ambas nos habían dejado con sendos cliffhangers que ya han quedado debidamente resueltos, y pueden seguir adelante con su misión habitual de entretener sin mucha pretensiones, pero como digo con simpatía.

Cogí con alguna semana de retraso una nueva serie de espías, Allegiance. Una premisa muy similar a la de The Americans, pero mas comercial, con menos profundidad,… definitivamente con menos calidad y verosimilitud. Corre grave riesgo de que no aguante mucho en mi nutrida cartelera actual. Lo que pasa es que su protagonista femenina, Hope Davis, es una actriz poco conocida pero que me gusta, y le daré alguna oportunidad más. Desde luego es de lo que más vale en la serie, que por otro lado flojea bastante. Y si ya comparamos con la que he mencionado al principio del párrafo,…

Interesante propuesta a priori… En una fiesta de cumpleaños familiar uno de los invitados suelta un bofetón al impertinente y mal educado niño de otros invitados… si a eso sumas una serie de tensiones latentes que vamos presenciando a lo largo de la fiesta, ya tenemos el drama servido tal y como se presenta en The Slap. Confieso que todavía no sé si me gustará, pero que la premisa de partida me ha parecido atractiva.

Ya que mi cartelera televisiva tiene fuerte sabor británico, nos iremos a tierras inglesas.

Ya que mi cartelera televisiva tiene fuerte sabor británico, nos iremos a tierras inglesas.

Y de tierras británicas nos han llegado un par de nuevas producciones a priori interesantes…

Por un lado, Indian Summers, con aire de superproducción, un poco a la Downton Abbey pero situando la acción en la India de finales del período colonial. Buenos intérpretes y una ambientación impresionante. Pero no me ha enganchado de inmediato como hizo el culebrón de los Crawley. Pero supongo que le daré alguna otra oportunidad.

Con un aire muy distinto nos llega la primera adaptación televisiva de una de las escasas novelas para adultos de J. K. Rowling. Siempre había tenido entendido que la novela era muy normalita, pero eso no quiere decir que la serie no pueda ser interesante. De hecho, el primer episodio me pareció que tenía cosas muy interesantes, aunque lo vi un poco cansadillo y no sé si me perdí entre tanto personaje. La serie lleva el mismo título que la novela, The Casual Vacancy. Eso sí, es muy muy muy británica, culturalmente hablando.

Todo esto me deja con una cartelera muy apretada, con series en stand-by que no he podido degustar, y probablemente con la necesidad de hacer limpieza, eliminando algunas. Como la semana que viene terminan tres temporadas, aguantaremos un poco a tomar decisiones.

Lo que sigue adelante es el torneo de las Seis Naciones de rugby, que como ya dije la semana pasada este año no seguiré exhaustivamente. Veré algún partido. Los más interesantes a priori. Y muy interesante fue el que enfrento a Irlanda y Francia en Dublín. El presente campeón, los quince del trébol, se tuvieron que emplear a fondo para sacar adelante el partido ante un equipo galo, que a falta de brillantez en el juego, le puso ganas y especialmente en la segunda parte pudo comprometer el resultado para los que jugaban en casa.

En concreto a Glastonbury, en Somerset, un lugar con mucho sabor mitológico, asociado al ciclo artúrico.

En concreto a Glastonbury, en Somerset, un lugar con mucho sabor mitológico, asociado al ciclo artúrico.

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[Televisión] Cosas de series (y de rugby); montón de tele por culpa de la gripe

Televisión

Pues sí… Esta semana he tenido la salud hecha unos zorros, y aun arrastro algunas complicación de la maldita gripe. Prácticamente un semana de mi vida perdida, salvo en el aspecto televisivo.

Novedades, lo que se dice novedades… pues alguna que otra hay. Ha regresado a pantalla un guilty pleasure. Una de hombres y chica lobos canadiense, Bitten, que es bastante floja. Pero mucho. Ya digo que no entiendo porque la veo… esas cosas que pasan. Creo que ni siquiera se justifica porque la “prota” esté buena… En fin… durará en mi cartelera lo que dure…

Debido a las buenas críticas, decidí recuperar una serie británica que había decidido no atender, Catastrophe. Menos mal que he rectificado. Las peripecias de esta pareja de “maduritos”, ella irlandesa afincada en Inglaterra y el norteamericano, que tras un encuentro casual y fogoso se reúnen para iniciar una vida en común debido al inesperado embarazo de ella me parece buenísima. Humor del bueno al británico modo. No perdérsela.

Breaking Bad es una serie ya finiquitada que ha recibido en estos últimos años el aplauso generalizado de aficionados y crítica. Sin embargo, ninguna de las dos veces que la he “probado” me enganchó. Ahora le llega el turno a su spin off, Better Call Saul. Todavía no sé si me enganchará. Pero ya le he dado el doble de oportunidades que a su antecesora. He visto dos capítulos. Creo que todavía no hemos visto del todo por dónde va a ir, aunque se empieza a intuir… Qué difícil es ganarse holgadamente la vida en la sociedad moderna de forma honorable…

La leyenda de la simpática y animosa Korra, aunque un producto occidental, se desarrolla en un universo no notables resonancias orientales.

La leyenda de la simpática y animosa Korra, aunque un producto occidental, se desarrolla en un universo no notables resonancias orientales.

Un estreno de la semana pasada más curioso y que tiene potencial es Fresh Off the Boat. Es una comedia de situación que acompaña las peripecias de una familia de chinos originarios de Taiwan y establecidos en los EE.UU. que en la mitad de la década de los años 90 del siglo XX se trasladan a vivir desde Washington D. C. a Orlando, Florida. Contado desde el punto de vista de los recuerdos del niño mayor de los tres de la familia. Y su negocio es un restaurante… pero no un restaurante chino, sino uno típico norteamericano, de costillas, chuletones y aros de cebolla… que no va especialmente boyante. Una mala leche moderada, no tremendamente agresiva, y críticas a la sociedad norteamericana en general dosificadas con humor hace que tenga su gracia, aunque está por ver cuándo dará de sí…

Ya comenté que he recuperado series ya finiquitadas. Una reciente, de dibujos animados, destinada al público juvenil, The Legend of Korra. Como consecuencia de que me ha sobrado tiempo de aburrimiento, ya he visto la primera temporada y me he metido en la segunda. Un entretenimiento bien hecho que efectivamente va destinado a la chavalería más mayor, pero que no desagradará a adultos con imaginación.

Otra serie que también ha recibido un buen empujón, de ver un episodio a la semana como pensaba llevo ya la mitad de la primera temporada, es la revisión de la mítica Twin Peaks. Hay que reconocer que por mucho que haya influido en la televisión posterior, no se ven cosas como esa habitualmente. Desde luego la primera temporada fue muy inspirada, con su peculiar agente del FBI, un montón de extraños personajes de pueblo, y su perturbadora colección de guapas adolescentes y otros personajes femeninos con más o menos morbo. El caso es que si analizamos la cantidad de series que parten de una premisa similar, personaje asesinado e investigación que se prolonga en todo el transcurso de la serie, en un lugar que parece apartado del resto del mundo, y a ser posible con un investigador llegado de fuera,… pues hay un montón. Pero es una experiencia curiosa ir viéndola al mismo tiempo que la británica Fortitude, recientemente estrenada. A pesar del distinto tono entre ambas producciones las similitudes son también muy notable.

Supongo que eso consigue dos efectos. Uno, el artístico, dar una ambientación interesante a la serie.

Supongo que eso consigue dos efectos. Uno, el artístico, dar una ambientación interesante a la serie.

Y me lanzado a volver a ver Quark. Aquella parodia de las aventuras galácticas que duró una breve temporada, que en España se denominó La escoba espacial, que casi nadie recuerda haber visto, pero algunas de cuyas bromas he oído citar a gente que no tiene ni idea de la existencia de la serie… Misterios de la transmisión de la información en el mundo moderno. De momento, no me defrauda… es exactamente como yo la recuerdo de mi adolescencia… Y sí, Betty y su clon, sea cual sea Betty o cual sea el clon, estaban estupendas, a su setentero modo. No me extraña que mi otro yo adolescente se enganchara a la pequeña pantalla en las sobremesas del verano de 1980, tan amargo por otros motivos que no vienen a cuento por no ser de naturaleza televisiva… ay, qué pardillo es uno con 17 años… Me consta que alguna vez lee estas entradas. A estas alturas supongo que sabe que nunca la perdonaré…

Y en algún momento tendría que encontrar un momento para comentar sobre The Americans… ¿Por qué pasa tan desapercibida una serie que creo que es de las mejores de la televisión actual? ¿Tan bien interpretada? ¿Con tan buenos guiones? Una incógnita para mí…

Y finalmente, rugby. Ha comenzado el torneo de las Seis Naciones 2015. Este año no me voy a empeñar en ver todos los partidos. Sólo aquellos que me pillen a mano. Es que si no pringas todo el fin de semana entre un partido y otro, y hay otras cosas que hacer y que ver. En la primera jornada vi el final del Francia contra Escocia en Saint Denis, y vergüenza les debería dar a los gabachos, jugar como juegan aunque ganen estos partidos. Y también, muchíiiiiiiiiiiiiisimo más interesante, el Gales contra Inglaterra en Cardiff, en el que por mucho que me fastidie los de la Rosa fueron merecedores vencedores de un partido bonito y emocionante, hasta que los galeses se fueron desarbolando ante la solidez inglesa en defensa.

El otro, el comercial, abrir mercados en Asia y entre los aficionados al manga y demás tebeos orientales.

El otro, el comercial, abrir mercados en Asia y entre los aficionados al manga y demás tebeos orientales.

Carlos Carreter

[Televisión] Cosas de series; del frío ártico a las rocosas y la vida de Susan Sontag

Televisión

Semana con menos novedades, así que haré un repaso rápido de novedades.

Retornos destacados, sólo uno, The Americans. Y sigue tan intenso como de costumbre. Y cada vez es más peligrosa la vida de nuestros dos agentes encubiertos de la KGB. La tercera temporada de esta interesantísima serie promete. Qué bien.

Novedades absolutas, sólo una, Fortitude. Serie británica con la acción localizada en algún lugar de Noruega en el Círculo Polar Ártico. Un lugar donde no hay crímenes, porque nadie necesita cometerlos para vivir bien. Suponiendo que se pueda vivir bien en un témpano de hielo, rodeado de glaciares. Hasta que se comete uno. Un asesinato, ni más ni menos. Para qué vamos a andarnos con tontadas. Parece interesante. Y encima tenemos a la ubercharming Jessica Raine, que ha pasado de comadrona a esposa engañada. Su rival, mira tú por donde, la española Verónica Echegui… ¿Quién prefiere a quién?

Como con Fortitude, viajaremos a Noruega, aunque no tan norte o con tanto frío. Nos quedaremos en sitios templados como en la meseta de Hardangervidda en verano.

Como con Fortitude, viajaremos a Noruega, aunque no tan norte o con tanto frío. Nos quedaremos en sitios templados como en la meseta de Hardangervidda en verano.

Documentales, sólo uno, Regarding Susan Sontag (Recordando a Susan Sontag). Un mujer muy interesante, muy poliédrica, que no tiene despedicio. Yo he leído tres de sus obras. La enfermedad y sus metáforas, incorrecta traducción de Illness as Metaphor, y El sida y sus metáforas, esta vez sí correcta traducción de Aids and Its Metaphors. Se conoce que al editor español le apetecía que los dos se titulasen de la forma más parecida posible. Y en otro tono, he leído Sobre la fotografía (On Photography). Pero algún día me tengo que poner a leer alguna cosa más.

No hay que asustarse, que no demasiado lejos de esas nieves encontramos el verano noruego en todo su verde esplendor.

No hay que asustarse, que no demasiado lejos de esas nieves encontramos el verano noruego en todo su verde esplendor.

Y viajo en el tiempo. Si ya comenté hace unos días que he recuperado para su visualización la serie ya finiquitada, The Legend of Korra, he tomado la decisión de volver a recuperar un clásico de la televisión, también finiquitada. Hace más de 20 años. Leí recientemente que se aproxima una secuela de Twin Peaks, serie de culto por excelencia. Yo he visto la primera temporada, pero nunca terminé la segunda ni vi el largometraje posterior. Por si acaso David Lynch nos trae en 2016 un producto digno de aquella primera temporada, he decidido darme unos meses para verla completa.

Madre cómo se pone esto, que David Lynch vuelve a la tele y Woody Allen anuncia que en el 2016 no estrena película de cine sino serie de televisión…

Y entre ambos puntos, podemos tomar el Flåmsbana y bajar al Nærøyfjord, parando antes a "tomar una ducha" en el salto de agua de Kjosfossen.

Y entre ambos puntos, podemos tomar el Flåmsbana y bajar al Nærøyfjord, parando antes a “tomar una ducha” en el salto de agua de Kjosfossen.

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[Televisión] Cosas de series; guerras marcianas, sitcoms fracasadas, musical anecdótico y epopeya danesa

Televisión

Mucho que comentar en esta semana. Menos mal que hoy es festivo en Zaragoza y hay más tiempo para redactar.

En primer lugar decir que, como los estrenos y los retornos del mes de enero son más interesantes que lo que había antes de navidades, se me había superpoblado mucho la cartelera televisiva. Así que he hecho recortes:

He dicho adiós a ese placer culpable que era Revenge. Las principales tramas que iniciaron la serie están acabadas, y para mí la cosa no da más de sí con las nuevas. Echaré de menos algunos de los duelos protagonizados por Madeleine Stowe y Emily VanCamp, así como los vertiginosos escotes que lucía esta última en la segunda temporada. Pero poco más.

También he despedido a Jane the Virgin. A pesar del triunfo de Gina Rodriguez en algunos premios recientes y las buenas críticas de la serie, su tono de parodia de los culebrones latinoamericanos es simpático a ratos, pero tampoco me entusiasma. Un placer haber conocido a esta gente, pero ya está.

Recientemente comenzó Eye Candy, una policiaca claramente al público juvenil con asesino en serie incluido. La chica protagonista,Victoria Justice, es realmente muy guapa y tiene un tipazo. Pero la serie es más bien mala con interpretaciones muy mediocres. Y como dije, parece que están más preocupados en vender las canciones de la banda sonora que en otra cosa. No es para mí.

Las fotografías de hoy son de 1998, de cuando mi hermana vivía en Peñíscola y alguna vez me dejaba caer por allí a pasar unos días. No muy a menudo. A mis las playas masificadas no me gustan.

Las fotografías de hoy son de 1998, de cuando mi hermana vivía en Peñíscola y alguna vez me dejaba caer por allí a pasar unos días. No muy a menudo. A mis las playas masificadas no me gustan.

Uno de mis placeres culpables desde hace casi tres años es una de superhéroes, Arrow. Flojísimas interpretaciones de gente muy guapa, pero con una trama muy entretenida. Su serie hermana con la que han hecho algún que otro crossover, The Flash, tiene buena parte de los ingredientes de esta, pero le falta algo. Con mantener incomprensiblemente una de las dos en cartelera me basta. Así que adiós al mozuelo más rápido de la televisión. Me quedo con el arquero. De momento.

Después de dos episodios de 12 monkeys, tengo muy claro que no me aporta nada sobre la más que interesante película en la que se basa. Así que no le voy a dar más oportunidades. También desaparece de mi cartelera.

También he dicho adiós a Man Seeking Woman. Su peculiar humor absurdo y surrealista no ha acabado de engancharme. Y lejos de las risas que algunos han dicho que les provoca, a mí lo único que me ha suscitado en algún momento ha sido sorpresa y poco más.

Estas bajas más las series que han terminado ciclo recientemente garantizan que podré mantener un razonable ritmo de visualización de episodios, e incluso me he permitido añadir, para ir viendo los fines de semana, una muy alabada serie de animación que ya ha terminado su ciclo vital, The Legend of Korra. Los episodios que he visto hasta ahora me parecen que, aunque destinados al público más joven, están realmente bien y son muy entretenidos.

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Pero fuera de la temporada alta, pongamos en octubre, podía ser un sitio muy agradable y tranquilo, especialmente con la luz de la tarde.

 

Ahora comentaré las series que se han despedido recientemente. En las que ha habido de todo, aunque no grandes cosas.

Final de primera temporada para Bad Judge. Esta comedia de situación con una juez bandarra y descarada, ha sido más simpática y entretenida de lo que parecía al principio. Parece que esta destinada a no volver. A que se quedará en un única temporada. Tampoco pasa nada.

Algo parecido le ha sucedido a A to Z. Traía a favor el encanto que había mostrado su protagonista femenina, Cristin Milioti, como “la madre” misteriosa por excelencia. Pero parece que las audiencias no han acompañado. Lo cierto es que también es simpática y entretenida, y efectivamente Milioti tiene encanto, pero tampoco pasa nada si la cancelan. Tampoco ha encandilado. Normalita.

Y ya ha terminado el corto experimento de Galavant, esta comedia de situación con formato de musical, más bien de parodia de musical, que nos ha deparado momentos simpáticos y entretenidos, pero que no ha mantenido el magnífico tono de los dos primeros episodios de presentación. Al final ha resultado un poco anecdótica. Lo mismo que las anteriores. Si volviese, pues bien. Pero si la cancelan porque la fórmula resulta que se agota en seguida, pues tampoco pasa nada. Esta es de las típicas en las que muchas veces son los secundarios los que deparan los mejores momentos.

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O te podías dar un garbeo por alguna coqueta población vecina, menos masificada, como Alcocéber.

 

Ya he terminado de ver el drama histórico de carácter épico y tono de superproducción, 1864, que nos ofreció la televisión danesa. Realizado ha propósito del 150º aniversario del anno horribilis de la historia del país escandinavo, tenía como digo pretensiones de superproducción, con grandes presupuestos, muchos extras y grandes escenarios y una historia de amor desesperado en medio del escenario de la Guerra de los Ducados o Segunda Guerra de Schleswig. A mí, el conocer la historia de ese conflicto me ha interesado. Y ha habido momentos en que el desarrollo del mismo no ha estado mal. Pero la historia de amor desesperado ha sido culebronera, maniquea y un poco sacada de quicio, y la forma en que han representado a los políticos daneses, y en algún momento a los alemanes, me ha parecido casi más una parodia que un drama serio. Una pena ganarse tanto dinero para un guion tan flojo. Aunque el diseño de producción no está mal a pesar de algunas inconsistencias e incoherencias históricas. No sé cuenta del todo bien la historia y no se acaba de entender. Todo lo centran en la batalla de Dybbøld, presentado como un gran drama que fuese el meollo del conflicto, como si eso fuese lo único reseñable, cuando de hecho los prusianos y austriacos invadieron buena parte de Jutlandia sin gran oposición.

Y un producto televisivo que me pareció curioso cuando me enteré de su existencia y me apeteció verlo. Se trata de The Great Martian War 1913 – 1917. Se trata de un producto de ficción pero presentado como un documental de historia de los habituales en las televisiones británicas. Lo que hace es tomar la historia de La guerra de los mundos de H. G. Wells, sin ser fiel a ella pero tomando elementos claves, y mezclarla con imágenes procedentes de los archivos de la Primera Guerra Mundial, que en esta historia alternativo no habría existido por la invasión extraterrestre. Las premisas son interesantes y la cosa empieza realmente bien, con tensión e interés. Pero se alarga demasiado, la hora y media que dura es excesiva. Empieza a ser cansina por el hecho de que unas mismas imágenes se repitan unas y otra vez, y el desarrollo del conflicto bélico tal y como lo comentan, tiene elementos que resultan poco verosímiles incluso en la situación de suspensión temporal de la incredulidad en la que se sitúa el espectador. Una pena porque prometía más. Lo mejor es cuando ves “por primera vez” las escenas tomadas de los metrajes filmados en la guerra del 14-18 modificados digitalmente para incluir a los invasores. Lo malo es que acabas viendo las mismas tomas un montón de veces.

Como podéis ver, un montón de cosas para comentar esta semana… Ale… hay que dar una vuelta por la festiva Zaragoza de San Valero, tomar el aperitivo con los amigos y comer con la familia. Tradiciones del día.

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Siempre era posible encontrar algún paisaje interesante para tirar algunas Provias, las diapositivas de Fuji que eran mis preferidas en aquel momento.

 

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[Televisión] Cosas de series; una comedia indefinible, algunas monadas y un adiós bibliotecario

Televisión

En esta semana han continuado llegando algunas novedades de enero, aunque parece que lo más interesante nos llegó en las semanas anteriores. Y también parece que tenemos que decir algún adiós.

Primero decir que he retirado de mi cartelera al drama de espionaje State of Affairs. Ver esta versión de Homeland pero como si estuviera protagonizada por la muñeca Barbie y una legión de Kens sólo se podía calificar de estúpido guilty pleasure.

En el apartado de los retornos, ha comenzado la cuarta temporada de Call the Midwife. Tengo este drama amable británico amenazado de retirada de mi cartelera televisiva por ñoño, beato y porque se ha ido su protagonista original, la “ubercharming” Jenny Lee (Jessica Raine). Ya veremos si aguanta en mi pantalla. Pero si hasta la comadrona pendoncilla se va a casar con un cura…

Hoy sigo mostrando algunas fotografías realizadas con la Hasselblad.

Hoy sigo mostrando algunas fotografías realizadas con la Hasselblad.

Entre las comedias de situación, una situación habitual es la del chico soltero que busca el amor de su vida, siendo un romántico empedernido. Pues bien, la relativamente inclasificable Man Seeking Woman va de eso, cuando al protagonista su novia rompe con él. A partir de ahí comienza la búsqueda de ese amor de su vida… pero con unos tonos de absurdo y surrealismo que todavía no sé si son una genialidad o una ida de olla. Me igual que estemos hablando de una cita a ciegas con una trol o que tu ex esté saliendo con un Hitler de 120 años que nunca se suicidó. Ya veremos por donde sale esto.

Nos ha llegado la versión televisiva de 12 monkeys. No sé si aguantaré mucho más con ella. Si no hubiera el precedente de la interesante película de Terry Gilliam, a lo mejor me parecía curiosa. Pero en estos momentos, no le encuentro sentido. No aporta nada a la historia que ya hemos visto, sus intérpretes no tienen ni la vigésima parte del carisma de sus predecesores y los cambios que hasta ahora han hecho en la trama me parecen del todo intrascendentes. Su pongo que la curiosidad me hará ver algunos capítulos más, por sí remonta. Pero es una serie que no tiene mucho sentido desde mi punto de vista.

Estas corresponden a cuando por fin, tras diversos avatares, pude probar el Sonnar 150/4, un objetivo que equivale a un teleobjetivo corto de entre 80 y 85 mm de distancia focal en el formato de 24 x 26 mm.

Estas corresponden a cuando por fin, tras diversos avatares, pude probar el Sonnar 150/4, un objetivo que equivale a un teleobjetivo corto de entre 80 y 85 mm de distancia focal en el formato de 24 x 26 mm.

Y finalmente despedimos la primera temporada de The Librarians. Una serie basada en unos telefilmes previos de aventuras fantásticas que no eran gran cosa, una especie de Indiana Jones cutre, aunque con algún detalle simpático. Estos diez episodios tampoco han dado mucho más de sí. No sé si volverá o no. Y si vuelve, no sé si la veré o no. Si no tengo nada mejor que hacer…

Y hasta la semana que viene, en la que habrá varias despedidas y tal vez aproveche para comentar la marcha de alguna de las novedades de este mes de enero.

Lo cierto es que salvo por su limitada apertura máxima, f/4, es un objetivo agradable de usar y con unos resultados estupendos.

Lo cierto es que salvo por su limitada apertura máxima, f/4, es un objetivo agradable de usar y con unos resultados estupendos.

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[Televisión] Cosas de series; regresos, novedades y “le p’tit Quinquin”

Televisión

Semana de lo más entretenida desde el punto de vista televisiva. En la noche del domingo se entregaron los Golden Globes 2015, y aparte de confirmar que básicamente se dedicaron a premiar novedades, prestando poca atención a productos con tiempo en emisión, sirvieron para confirmar que las producciones de ciertas plataformas de televisión no tradicionales son una alternativa muy interesante. De ahí el premio a Transparent, de la que os hablaba hace unos días, producida por la plataforma televisiva de Amazon. Eso sí, sobre si esta premiada serie es realmente una comedia o un drama disfrazado de comedia… Nunca me han gustado estas divisiones radicales. Me encantó también el premio a Ruth Wilson, que es una actriz que siempre me ha parecido de lo más interesante. Pero no me voy a dedicar a hablar más de estos premios… Me aburre un tanto… A lo que iba… las nuevas plataformas… El caso es que otra de las noticias de la semana es que Woody Allen va a faltar un año a su cita con la pantalla grande porque está preparando una serie de televisión. Interesante, ¿no? Eso sí, a España estas innovaciones llegan tarde y mal.

En cuanto a mi cartelera televisiva, muchas novedades esta semana. Regresan unas cuantas veteranas: GirlsShamelessBansheeArcher,… Todas ellas excelentes productos en su estilo, y que han regresado fieles a su carácter. Mi cartelera televisiva, un poco lánguida antes de las fiestas invernales, se ha animado muchísimo.

Novedades absolutas también ha habido. Por ejemplo, he empezado a seguir 1864, costosa y lujosa producción danesa realizada con motivo del 150º aniversario de la Guerra de los Ducados, conflicto bélico que enfrento al país escandinavo con Prusia, Austria y otros estados alemanes de la época. El primer episodio no me convenció mucho. Muchas pretensiones, pero con una historia un poco hueca y mucho patrioterismo. El segundo mejoró algo. Pero algo me da que si la termino de ver, probablemente, no acabaré entusiasmado. Ya os contaré en su momento.

La Guerra de los Ducados o Segunda Guerra de Schleswig fue un conflicto, el segundo, por la soberanía de los ducados de Schleswig y Holstein. Por allí pasé yo en tren en 2011. En la fotografía, el canal de Kiel.

La Guerra de los Ducados o Segunda Guerra de Schleswig fue un conflicto, el segundo, por la soberanía de los ducados de Schleswig y Holstein. Por allí pasé yo en tren en 2011. En la fotografía, el canal de Kiel.

También hemos visto el primer episodio de Togetherness, una serie que parece que quiere explorar el mundo de las relaciones de pareja en el entorno de una familia y el mejor amigo de él y la hermana de ella, que acaban viviendo bajo el mismo techo.. Los primeros 26 minutos me parecieron que apuntaban maneras, pero no los consideré determinantes. Habrá que ver por donde evoluciona.

Me dio por ver el primer episodio de Eye Candy… Mmmmmmm,… Serie dedicada evidentemente al público joven, con protagonistas muy guapos y muy guays, la chica protagonista es realmente una monada, aunque parece sacada del estándar actual de chica morena, que parece que quiere contar una historia de criminal en serie al que se enfrenta una joven hacker traumatizada por el secuestro y desaparición de su hermana, pero que en realidad está más preocupada en vender las canciones de la banda sonora que otra cosa. No creo que dure mucho en mi cartelera, pero quien sabe. Las chicas son muy guapas. Y la carne es débil.

Y por último, en esta densa e interesante semana, pude ver los cuatro capítulos de que consta una serie francesa titulada P’tit Quinquin. Este pequeño Quinquin es un rapaz de un pueblo costero del Canal de la Mancha en el norte de Francia. Un lugar dedicado especialmente a la agricultura y la ganadería, una población cerrada, poco abierta al exterior. En este ambiente realiza sus correrías este chaval de 11 años, acompañado de su amiguita especial Eve, y un par de brutos más de edad parecida. Y en estas están cuando empiezan a aparecer restos de un cadáver, de un asesinato, en el interior de una vaca. La investigación la llevará un inspector llegado de Calais. Y pronto se complicará con nuevos asesinatos.

La derrota fue un trauma para los daneses porque perdieron prácticamente una tercera parte de su territorio. El tren que me llevaba desde Hamburgo en Alemania hasta Fredericia en Dinamarca, atraviesa el antiguo ducado de Schleswig, actualmente Alemania.

La derrota fue un trauma para los daneses porque perdieron prácticamente una tercera parte de su territorio. El tren que me llevaba desde Hamburgo en Alemania hasta Fredericia en Dinamarca, atraviesa el antiguo ducado de Schleswig, actualmente Alemania.

Lo cierto es que esta peculiar producción se beneficia de las peculiaridades de la región, una de las que tiene una señas de identidad más peculiares dentro del país galo, con su particular forma de hablar, el ch’ti, sea considerada una lengua propia, una forma de destrozar el idioma francés o el picardo, o una mezcla de ambas circunstancias, con los azares socioeconómicos del lugar, y con la cerrazón propia de las poblaciones rurales. Ya hubo una exitosa y celebrada película, Bienvenue chez les Ch’atis (Bienvenidos al norte), que explotaba estas características, aunque en un entorno más urbano y en tono de comedia ligera. Herederas de ese éxito se han realizado películas en ItaliaEspaña, que buscaban explotar las diferencias regionales llevadas al extremo, en nuestro país con notable éxito. La característica principal de la serie es la profunda crítica a esta sociedad cerrada e irracional, con notable mala leche a la hora de describir personajes y situaciones, en las que da la sensación que los únicos con una cierta inteligencia son los dos niños protagonistas. Particularmente, el inspector de policía situaría a su antepasado Clouseau como una inteligencia excepcional. En general, es un producto diferente de lo que vemos habitualmente y que merece la pena echarle un vistazo.

A pesar de que en la serie "1864" nos muestran constantemente unos paisajes daneses perpetuamente soleados, en ese viaje nos cayó agua a cántaros. Di que en el tren que nos llevaba se iba muy bien.

A pesar de que en la serie “1864” nos muestran constantemente unos paisajes daneses perpetuamente soleados, en ese viaje nos cayó agua a cántaros. Di que en el tren que nos llevaba se iba muy bien.

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[Televisión] Cosas de series; familias y orquestas sinfónicas… y algunas novedades

Televisión

Llevo la semana un poco destartalada. Y aunque la entrada televisiva en este Cuaderno de ruta tradicionalmente va los jueves, en esta ocasión se ha venido hasta el viernes. Y tengo pendiente una película que comentar, más que muy interesante, y el libro del que tenía pensado hablar esta semana también se me ha ido, dadas las circunstancias a otro día (en realidad tengo tres libros leídos que todavía no han aparecido en estas páginas). Y claro, como ya se han acabado las fiestas y mis pequeñas vacaciones, vuelvo a ir justito de tiempo. Bueno. Vamos a la cosa televisiva.

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En los días de frío y niebla del invierno de Zaragoza, apetece quedarse en casa; y por qué no, ver un poquito de cine para la pequeña pantalla.

 

Estamos ya comenzando la temporda invierno-primavera, y eso quiere decir que van llegando novedades.

Desde el Reino Unido nos llega la segunda temporada de la interesante Broadchurch, que yo imaginaba con un caso nuevo,… pero no. Le seguirán dando vueltas al caso de la primera temporada. Ya veremos cómo funciona, porque daba la sensación de que las cosas habían quedado relativamente atadas. Es cierto que hay novedades en personajes, y regresan los fantasmas del pasado del protagonista… pero… habrá que esperar un poco para decantarse.

Llega Galavant, una serie en forma de musical, con un ADN en sus dos primeros capítulos de poco más de 20 minutos de duración de digamos un 70-80% de genes disney, tipo Enchanted, y el resto, la parte con mala leche y más divertida, Monty Python. Preferiría una proporción a la inversa, pero esos dos episodios de estreno fueron entretenidos con algún momento realmente divertido. No soy tan entusiasta como muchos, pero me lo pasé bien.

Y después del éxito de aquel estupendísimo corto que se difundió de Peggy Carter, la chica que salía en la primera película del Capitán América, le han dado la oportunidad detener serie propia. También se ha estrenado con dos episodios. No están mal aunque no tengan el nivel de aquellos brillantes 15 minutos. Demasiados elementos prestados de otras series. Lo de la máquina de escribir ya nos suena de Fringe. Pero tiene algunos méritos que hacen que probablemente perdure en cartelera: la estupenda ambientación en los años 40, el sentido del humor, y una carismática protagonista interpretada por la británica Hayley Atwell, guapa, simpática y lista.Y con unos vertiginosos escotes, casi excesivos para mi gusto, que no sé hasta que punto van a explotar. De momento, bien por Agent Carter, aunque se puede estropear. Este pesimismo viene de un hecho… procede de la Marvel. Y no son santo de mi devoción.

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Porque las series de televisión son exactamente eso, pequeñas obras cinematográficas de 20, 40, 60 minutos, que a larga y cuando tienen calidad pueden constituir grandes historias, grandes relatos que ha merecido la pena vivir.

 

Y tras un comentario a estos estrenos destacables, vamos con lo que ha dado de sí el periodo navideño, que ha servido para rescatar alguna serie que no seguí en su momento, pero que he visto recomendadas con posterioridad.

Transparent. 10 capítulos de media hora de duración. Como la podríamos definir. Es como Modern Family, pero con muchísima mala leche y absolutamente para mayores de 18 años. Sin niños encantadores. Familia judía formada por padres divorciados y tres hijos: hermana mayor con familia estándar, hermano mediano ligón y poco comprometido y hermana menor más rara que la calentura. Y el patriarca que de repente sale del armario diciendo que se siente mujer y que quiere ser tratado como tal. A partir de ahí, cualquier cosa puede pasar. Me ha parecido brillantísima, inteligentísima, y muy muy recomendable. Sabor a cine independiente con excelentes interpretaciones. De lo mejor que he visto del 2014. No hay que perdérsela.

Mozart in the Jungle. Un planteamiento similar al anterior, 10 capítulos de casi 30 minutos. Las vidas de un grupo de músicos en torno a la ficticia Orquesta Sinfónica de Nueva York (muchos pensarán que existe, pero la que realmente existe es la Filarmónica de Nueva York; las expresiones “orquesta sinfónica” y “orquesta filarmónica” son sinónimas). Un viejo director (Malcolm McDowell) que se retira, uno nuevo, joven, con ideas muy actuales pero muy inseguro (Gael García Bernal), una joven intérprete de oboe en busca de una oportunidad (Lola Kirke), la intrigante y guapa violonchelista que lleva de calle a los caballeros de la orquesta (Saffron Burrows),… y otros muchos personajes que van y vienen, proponiéndonos una comedia dinámica y divertida, típica de un entorno competitivo e intenso. Rivalidades, amoríos, éxitos, fracasos,… La publicidad es algo engañosa ya que el título de la serie viene seguido del subtítulo “sex, drugs and classical music”. Lo cierto es que no es especialmente rompedora, transgresora o escandalosa. Para nada. Pero se deja ver con mucho agrado, y los diez episodios se pasan enseguida y se hacen cortos. Dan ganas de más. Buenas interpretaciones, con caras conocidas y otras más nuevas. Muy impresionado por Saffron Burrows que hace 10 años me parecía una actriz muy guapa y muy rubia, pero fría e inexpresiva, y ahora con 40 años cumplidos y de morena, está mucho más interesante y atractiva, desde todos los puntos de vista. Ojala tuviera más papel…

Bueno. Como vemos, no está mal el balance del principio de año, y ahora se esperan nuevos e interesantes estrenos y estoy recuperando alguna otra serie también muy interesante. Con lo soso que fue el otoño.

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En cualquier caso, estas nieblas intensas, de un día 5 de enero cerca de las cinco de la tarde estaba ahí cuando íbamos camino del cine, de la pantalla grande, de una película de lo que si todo va bien os hablaré mañana. Una impresionante película.

 

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[Televisión] Cosas de series; especiales navideños británicos

Televisión

Dedicaremos esta entrada de año nuevo, que como es jueves toca televisión, a los especiales navideños británicos, que en en algunos casos también suponen el final de la temporada de la serie correspondiente, por lo que igual toca un comentario sobre el conjunto de la temporada. En orden más o menos cronológico.

El especial White Christmas de Black Mirror se adelantó una semana a las navidades. Una fórmula nueva para esta serie que nos advierte de los peligros del uso de la tecnología, especialmente de las tecnologías de la información y la comunicación. Cosa a puntualizar. La tecnología no es peligrosa; los peligrosos son los seres humanos que le buscan aplicaciones dañinas. Aviso a posmodernos antitecnológicos y anticientíficos, que por según que demagogias no paso. Al grano. Dos personas se encuentran en una cabaña, en un lugar desconocido y atemporal. Y a partir de ahí nos van a contar una serie de episodios sobre aplicaciones de la tecnología que convierten este cuento de navidad en un auténtico cuento de terror. Nuevamente los creadores de esta serie británica nos generan la inquietud y la preocupación. El futuro dominado por la tecnología que nos presentan tiene mucho de distópico. Y desde luego, poca confianza tienen en las relaciones humanas y en cómo estas van a verse modificadas por las tecnologías. O simplemente es un aviso para navegantes. En cualquier caso, como producto televisivo es totalmente recomendable.

La comedia de situación Cuckoo tuvo su especial navideño. Esta simpática serie británica no tiene más interés que el de rellenar con una sonrisa algún rato muerto. Y para eso sirve también su especial navideño, que también ha servido para cerrar alguna de las tramas de su corta segunda temporada y dejar abierto el camino para una tercera.

No son exactamente mis últimas fotografías del año 2014, pero sí las últimas inmediatamente disponibles que pueden comunicar algo.

No son exactamente mis últimas fotografías del año 2014, pero sí las últimas inmediatamente disponibles que pueden comunicar algo.

Un clásico entre los clásicos es el especial de navidad de Doctor Who, Last Christmas, que en este caso también sirvió para cerrar algunos temas pendientes de la temporada regular de este otoño. Esta ha sido una temporada extraña, de transición. Con Peter Capaldi nos hemos encontrado con un Doctor muy distinto a los últimos. De aspecto más añoso, nos llega con una tono escéptico, casi cínico. Un Doctor al que parece que le empiezan a pesar mucho los cientos de años que acumula. Por otro lado, hemos tenido a una acompañante, Clara (Jenna Coleman), a la que le ha costado mucho encontrar su sitio en la serie, ya que en sus primeras apariciones era más un elemento argumental para empujar la acción que un carácter con personalidad propia. En una temporada menos espectacular y más oscura que las precedentes, el carácter se ha ido conformando a costa de no poco sufrimiento. Y su ambigua relación con el Doctor puede evolucionar hacia cualquier punto. En todo caso, es un personaje que ha crecido. Ha pesar de un especial de navidad que no me ha gustado demasiado, sí que tenemos una temporada que ha ido construyendo un nuevo escenario que veremos cómo se aprovecha en un futuro. Pero es distinta serie de la de los tiempos del anterior DoctorAmy Pond.

Con el especial de navidad de Call the Midwife se ha confirmado la deriva hacia la mojigatería y excesivo conservadurismo de esta serie que empezó mucho más interesante. Desde mi gusto personal sufre la pérdida de su protagonista original, la uber-encantadora Jenny Lee (Jessica Raine) que en el episodio navideño sólo hemos en fotos o representada por su versión anciana encarnada por la eterna y aparentemente incombustible Vanessa Redgrave, que en esta ocasión no sólo pone la voz en off, sino que también se deja ver en pantalla. Pero lo que nos queda es pasteloso y monjil en exceso. Con la insoportable por momentos historia entre el médico y la monja que se sale de monja, con la divertida Trixie (Helen George) de novia de un cura anglicano, con la excesivamente acomplejada Cynthia (Bryony Hannah) camino de los votos religiosos,… Buffff, empieza a ser un poco estomagante para mi gusto. Mucho tendrá que moverse en los primeros episodios de su siguiente temporada para que no acabe apartada de mi cartelera televisiva.

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Hace ya tiempo que las fiestas de navidad y fin de año me suelen colocar en un estado de ánimo más bien melancólico. Un poco brumoso.

 

Y finalmente, cómo no, el especial navideño de Downton Abbey. Este ya tradicional episodio nunca es banal. Siempre sirve para cerrar tramas de las desarrolladas en la temporada regular y para indicar por dónde puede ir el futuro. Encontramos despedidas, muy emotivas este año. Nos presentan nuevos personajes, para lo cual son propicias las vacaciones en los páramos de Northumberland previas a la navidad. Donde también encontraremos algún escandalillo que otro… No sé. Hemos tenido una temporada en su conjunto agradable, más tranquila, con menos sobresaltos. Con momentos divertidos como los amoríos de las mas provectas damas. Con algunas tramas un poco latosas como la maternidad de Lady Edith (Laura Carmichael) o los problemas con la justicia de John (Brendan Coyle)Anna Bates (Joanne Froggatt). Y esperemos que el cambio de vida de Lady Rose (Lily James) no nos robe esta encantadora joven tan despierta. Hay quien dice que están preparando el cierre de la serie. Que eso vendrá de la mano de un aumento del protagonismo de Lady Mary (Michelle Dockery), que ha estado mareando la perdiz, o mejor dicho los pretendientes, durante toda la temporada, pero parece que le ha salido uno digno de su nivel. E incluso parece que a la desamparada Edith le puede haber salido un posible novio que la saque de sus desdichas. Y qué vamos decir de la declaración de matrimonio final… No desvelaremos de quién a quién ¿vale? Hasta otoño.

Y hasta aquí estos especiales navideños. La próxima semana ya tendremos el retorno del ritmo habitual de series, con las incorporaciones que se producen en enero. Pero antes de comentar esas novedades, dedicaremos la entrada de la semana que viene a un par de series que he recuperado estas vacaciones y que me han parecido de buen nivel, e incluso una de ellas de altísimo nivel. Pero eso será la semana que viene.

Un estado de ánimo al que le vienen que ni pintadas estas crepusculares vistas, un tanto impresionistas, del bosque de ribera de Cantalobos.

Un estado de ánimo al que le vienen que ni pintadas estas crepusculares vistas, un tanto impresionistas, del bosque de ribera de Cantalobos.