20141230-_1020256

[Televisión] Cosas de series; especiales navideños británicos

Televisión

Dedicaremos esta entrada de año nuevo, que como es jueves toca televisión, a los especiales navideños británicos, que en en algunos casos también suponen el final de la temporada de la serie correspondiente, por lo que igual toca un comentario sobre el conjunto de la temporada. En orden más o menos cronológico.

El especial White Christmas de Black Mirror se adelantó una semana a las navidades. Una fórmula nueva para esta serie que nos advierte de los peligros del uso de la tecnología, especialmente de las tecnologías de la información y la comunicación. Cosa a puntualizar. La tecnología no es peligrosa; los peligrosos son los seres humanos que le buscan aplicaciones dañinas. Aviso a posmodernos antitecnológicos y anticientíficos, que por según que demagogias no paso. Al grano. Dos personas se encuentran en una cabaña, en un lugar desconocido y atemporal. Y a partir de ahí nos van a contar una serie de episodios sobre aplicaciones de la tecnología que convierten este cuento de navidad en un auténtico cuento de terror. Nuevamente los creadores de esta serie británica nos generan la inquietud y la preocupación. El futuro dominado por la tecnología que nos presentan tiene mucho de distópico. Y desde luego, poca confianza tienen en las relaciones humanas y en cómo estas van a verse modificadas por las tecnologías. O simplemente es un aviso para navegantes. En cualquier caso, como producto televisivo es totalmente recomendable.

La comedia de situación Cuckoo tuvo su especial navideño. Esta simpática serie británica no tiene más interés que el de rellenar con una sonrisa algún rato muerto. Y para eso sirve también su especial navideño, que también ha servido para cerrar alguna de las tramas de su corta segunda temporada y dejar abierto el camino para una tercera.

No son exactamente mis últimas fotografías del año 2014, pero sí las últimas inmediatamente disponibles que pueden comunicar algo.

No son exactamente mis últimas fotografías del año 2014, pero sí las últimas inmediatamente disponibles que pueden comunicar algo.

Un clásico entre los clásicos es el especial de navidad de Doctor Who, Last Christmas, que en este caso también sirvió para cerrar algunos temas pendientes de la temporada regular de este otoño. Esta ha sido una temporada extraña, de transición. Con Peter Capaldi nos hemos encontrado con un Doctor muy distinto a los últimos. De aspecto más añoso, nos llega con una tono escéptico, casi cínico. Un Doctor al que parece que le empiezan a pesar mucho los cientos de años que acumula. Por otro lado, hemos tenido a una acompañante, Clara (Jenna Coleman), a la que le ha costado mucho encontrar su sitio en la serie, ya que en sus primeras apariciones era más un elemento argumental para empujar la acción que un carácter con personalidad propia. En una temporada menos espectacular y más oscura que las precedentes, el carácter se ha ido conformando a costa de no poco sufrimiento. Y su ambigua relación con el Doctor puede evolucionar hacia cualquier punto. En todo caso, es un personaje que ha crecido. Ha pesar de un especial de navidad que no me ha gustado demasiado, sí que tenemos una temporada que ha ido construyendo un nuevo escenario que veremos cómo se aprovecha en un futuro. Pero es distinta serie de la de los tiempos del anterior DoctorAmy Pond.

Con el especial de navidad de Call the Midwife se ha confirmado la deriva hacia la mojigatería y excesivo conservadurismo de esta serie que empezó mucho más interesante. Desde mi gusto personal sufre la pérdida de su protagonista original, la uber-encantadora Jenny Lee (Jessica Raine) que en el episodio navideño sólo hemos en fotos o representada por su versión anciana encarnada por la eterna y aparentemente incombustible Vanessa Redgrave, que en esta ocasión no sólo pone la voz en off, sino que también se deja ver en pantalla. Pero lo que nos queda es pasteloso y monjil en exceso. Con la insoportable por momentos historia entre el médico y la monja que se sale de monja, con la divertida Trixie (Helen George) de novia de un cura anglicano, con la excesivamente acomplejada Cynthia (Bryony Hannah) camino de los votos religiosos,… Buffff, empieza a ser un poco estomagante para mi gusto. Mucho tendrá que moverse en los primeros episodios de su siguiente temporada para que no acabe apartada de mi cartelera televisiva.

20141230-_1020258

Hace ya tiempo que las fiestas de navidad y fin de año me suelen colocar en un estado de ánimo más bien melancólico. Un poco brumoso.

 

Y finalmente, cómo no, el especial navideño de Downton Abbey. Este ya tradicional episodio nunca es banal. Siempre sirve para cerrar tramas de las desarrolladas en la temporada regular y para indicar por dónde puede ir el futuro. Encontramos despedidas, muy emotivas este año. Nos presentan nuevos personajes, para lo cual son propicias las vacaciones en los páramos de Northumberland previas a la navidad. Donde también encontraremos algún escandalillo que otro… No sé. Hemos tenido una temporada en su conjunto agradable, más tranquila, con menos sobresaltos. Con momentos divertidos como los amoríos de las mas provectas damas. Con algunas tramas un poco latosas como la maternidad de Lady Edith (Laura Carmichael) o los problemas con la justicia de John (Brendan Coyle)Anna Bates (Joanne Froggatt). Y esperemos que el cambio de vida de Lady Rose (Lily James) no nos robe esta encantadora joven tan despierta. Hay quien dice que están preparando el cierre de la serie. Que eso vendrá de la mano de un aumento del protagonismo de Lady Mary (Michelle Dockery), que ha estado mareando la perdiz, o mejor dicho los pretendientes, durante toda la temporada, pero parece que le ha salido uno digno de su nivel. E incluso parece que a la desamparada Edith le puede haber salido un posible novio que la saque de sus desdichas. Y qué vamos decir de la declaración de matrimonio final… No desvelaremos de quién a quién ¿vale? Hasta otoño.

Y hasta aquí estos especiales navideños. La próxima semana ya tendremos el retorno del ritmo habitual de series, con las incorporaciones que se producen en enero. Pero antes de comentar esas novedades, dedicaremos la entrada de la semana que viene a un par de series que he recuperado estas vacaciones y que me han parecido de buen nivel, e incluso una de ellas de altísimo nivel. Pero eso será la semana que viene.

Un estado de ánimo al que le vienen que ni pintadas estas crepusculares vistas, un tanto impresionistas, del bosque de ribera de Cantalobos.

Un estado de ánimo al que le vienen que ni pintadas estas crepusculares vistas, un tanto impresionistas, del bosque de ribera de Cantalobos.

Caganets a discreción en el mercadillo navideño de la plaza de la Catedral de Barcelona.

[Televisión] Cosas de series: se nos va por un tiempo lo mejor de la temporada hasta ahora

Televisión

En primer lugar, felices fiestas a todos. Espero que lo estéis pasando realmente bien. Ya advierto que no son mis fiestas favoritas. Ni de lejos. Y en los últimos años, menos. Sólo la presencia de algún pequeño por ahí de cinco años las hace llevaderas. Dichosa credulidad… está visto que son más felices aquellos que menos se preguntan sobre cómo es el mundo. Los que lo aceptan tal y como se lo cuentan, sin sentido crítico. Lo cual está muy bien cuando tienes cinco años… ¡pero a los cincuenta! En fin. Vamos a lo que toca. Que es jueves. La tele.

Pues sí. Hemos llegado al final de temporada de las que probablemente han sido las mejores series de la temporada de otoño e invierno. Por lo menos de las que yo tengo en cartelera y he seguido. Os comento.

Desde el Reino Unido, nos llega esta serie policíaca con asesino en serie que es The Fall, que si ya en su primera temporada nos dejó momentos buenísimos, en esta segunda ha rozado la excelencia total. Intensidad, introspección, desarrollo de caracteres, buena ligazón entre todas las tramas, temas desasosegantes, interpretaciones buenísimas. Absolutamente sobresalientes sus dos protagonistas Gillian AndersonJamie Dornan, a quienes los guionistas han sabido dotar de innumerables matices y de una evolución personal durante la acción. Pero no son los únicos, ya que están rodeados de un buen número de secundarios que dan un excelente soporte a la acción. Rodada en Belfast, dosifica como pocas el examen psicológico y social del entorno y los personajes, y el justo grado de acción, siempre creíble y proporcionada. Aquí no hay fuegos artificiales. La serie se planeo para doce episodios, que ya sean cumplido, más o menos. Creo que en realidad, entre las dos temporadas han sido once.  En cualquier caso, el final nos da pie a una posible continuación que no me importaría ver, aunque el caso esté resuelto. La verdad es que lo que menos importaba era la resolución del caso, ya que siempre hemos sabido quien era quien.

Los motivos navideños de este año los encuentro en una escapada que hice el año pasado a Barcelona en diciembre (En el Born).

Los motivos navideños de este año los encuentro en una escapada que hice el año pasado a Barcelona en diciembre (En el Born).

Cuando Homeland alcanzó tamañas las cotas de éxito y aplauso de audiencia y crítica en su primera temporada, se lo puso muy difícil a sus guionistas para sus eventuales continuaciones. Ciertamente, la segunda y tercera temporadas que cerraban el ciclo en torno a Brody tuvieron momentos de irregularidad. Pero a mí no me ha dejado de gustar nunca. Lo único que no siempre brilló con la misma intensidad y paso de momentos sublimes a otros donde simplemente era entretenida. En esta cuarta temporada, de alguna forma se ha tenido que reinventar, encontrar su propio camino, independientemente de Brody, y ya con Carrie Mathison (Claire Danes) como protagonista absoluta, aunque comparta plató con excelentes secundarios. Lo cierto es que en la cuarta temporada nos hemos encontrado una trama más cercana a las tradicionales de espías británicas, con su grupo de espías, trabajando juntos, con sus disensiones, con sus lealtades dudosas, con sus meteduras de pata, con su más que probable topo, y con un resultado final más que incierto. No han faltado momentos de acción más a la americana. Pero contenidos y bien realizados. Y en el aspecto interpretativo Danes ha estado más contenida, más creíble, hemos tenido en Peter Quinn (Rupert Friend) un excelente segundo protagonista, y hemos contado con la siempre estimable presencia de Mandy Patinkin, siempre a buen nivel. Yo creo que ha encontrado su sitio y realmente he disfrutado de temporada. Y espero con ganas, qué pasa en la siguiente.

Supongo que hay muchos elementos que son muy universales en estas celebraciones; los adornos, las luces,... (Mercadillo de la plaza de la Catedral)

Supongo que hay muchos elementos que son muy universales en estas celebraciones; los adornos, las luces,… (Mercadillo de la plaza de la Catedral)

Una excepción al buen tono que vengo comentando hoy es la miniserie Ascension. Pensada como seis episodios de 40 minutos, al final han sido tres de 80 minutos. La idea de su productora era iniciar un fenómeno similar a Battlestar Galactica, siendo también una serie de presunta ciencia ficción. Lanzar una miniserie que enganchase al público, y si todo iba bien, luego lanza una serie con temporadas regulares. He de decir que esta historia alternativa en la que supuestamente los americanos lanzan un enorme cohete con cientos de personas hacia Proxima Centauri en los años 60, pero en la que nada es lo que parece, no ha acabado de engancharme. La calidad está varios enteros por debajo de Galactica, las tramas son muy banales, aunque tuviesen mucho potencial, y las interpretaciones, tamaño de los pechos de las chicas aparte, son menores. Pero parece que no ha disgustado al potencial público objetivo de esta producción y a lo mejor, o a lo peor, vuelve. Ya veremos que hago entonces. Si le dos alguna oportunidad, o no. Si Galactica fue para los aficionados de la ciencia ficción lo que Lost a los aficionados a los misterios sobrenaturales, parece que al igual que estos últimos, no hemos encontrado una serie que la sustituya en nuestros corazoncitos.

Y la música, que no falte la música (En los alrededores de la catedral).

Y la música, que no falte la música (En los alrededores de la catedral).

Finalmente, uno de los mejores estrenos de la temporada, sino el mejor, ha llegado a su final de temporada. Con todo abierto para el desarrollo de todo tipo de tramas en un futuro. The Affair nos cuenta la historia de una aventura entre un hombre, padre de familia, de Nueva York, que veranea en Montauk, en el extremo de Long Island con su familia política, y una mujer local, una esposa relativamente joven que ha perdido a su único hijo en un tremendo accidente. Este adulterio de verano tendrá consecuencias importantes en sus vidas y en las de quienes los rodean. Cada capítulo está contado desde dos puntos de vista distintos, el de Noah (Dominic West) y el de Alison (Ruth Wilson), los dos protagonistas de esta aventura. No nos cuentan exactamente lo mismo, ya que no siempre están juntos, y desde su punto de vista también vemos lo que sucede cuando están con otras personas. Con Helen (Maura Tierney), la mujer de Noah, con Cole (Joshua Jackson), el marido de Alison, o con los hijos y otros familiares y amigos o vecinos de todos ellos. La gracia es que los momentos comunes no siempre son contados de la misma forma. Y la intriga viene de que son contados a unos detectives de la policía que están investigando una muerte. Y cuándo esta muerte comienza a tomar importancia, llegamos al parcialmente sorprendente final de temporada. Uno de los principales atractivos de la serie, aparte de la originalidad del guion, son las excelentes interpretaciones. De todos en general, pero de las féminas en general. Reconozco que yo siento debilidad por Wilson por distintos trabajos, y por Tierney, mayormente por su personaje en E.R. (Urgencias). Pero la verdad es que son las que mejor están. La que más se luce es la primera, como protagonista. Pero Tierney tiene algunos momentos espléndidos.

Y con esto llego al final de esta entrada del día de Navidad. Probablemente, el próximo jueves vendrá el comentario de los especiales navideños de las series británica. Que hay cuatro o cinco este año. Lo dicho al principio, que las navidades os sean leves y lo paséis bien.

Y la comida... mucha comida,... espero que no os empachen las fiestas (Mercado de la Boquería).

Y la comida… mucha comida,… espero que no os empachen las fiestas (Mercado de la Boquería).

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

[Televisión/Fotografía] Cosas de series extra; algo de ética y un triste adiós a la redacción de noticias (The Newsroom)

Televisión

Pues sí. Como hago de vez en cuando con algunas selectas series cuando llegan a su final, voy a dedicar a The Newsroom una entrada especial televisiva cuando ha llegado al término de su tercera, corta y última temporada. Han tenido el detalle de dejar que la serie se despidiera con una minitemporada de seis episodios que, ya adelanto, a mí me han gustado bastante.

Veamos, probablemente podemos asegurar sin temor a equivocarnos que The Newsroom no ha sido una serie perfecta. Bueno. Ninguna lo es. Las hay mejores y las hay peores. Las hay muy buenas que no nos perderíamos, y otras que sin embargo abandonamos. La mayor parte de la series malas o flojas no las vemos, pero existen una serie de guilty pleasures que no nos perdemos tampoco. Bueno, pues para mí la redacción de la ficticia ACN ha sido una muy buena serie, llena de imperfecciones, que no me hubiese perdido por nada del mundo.

La serie que celebramos hoy es de ambiente básicamente neoyorquino, así que me trasladaré fotográficamente a Manhattan.

La serie que celebramos hoy es de ambiente básicamente neoyorquino, así que me trasladaré fotográficamente a Manhattan.

Esta serie ha recibido muchos palos de cierta crítica y de cierto sector de la sociedad. Se decía que no representa la realidad del periodismo y de las cadenas de televisión. Que era una utopía, un sueño de sus productores, pero que el mundo no es así… Que por lo tanto tendría más de fantasía que,… patatín, patatín, patatán. Efectivamente, eso es así. Desgraciadamente es así. Desgraciadamente, la prensa, los medios de comunicación, la televisión no son servicios públicos destinados a mantener una población informada y crítica. No son eso. Desgraciadamente, estamos rodeados de medios de comunicación que sirven a intereses empresariales y políticos no declarados. Desgraciadamente, las televisiones de hoy en día son el circenses del panem et circenses de finales del siglo XX y XXI. Efectivamente, hoy en día los listos de las televisiones son los que han convencido a la población de que si les hacen el trabajo de enviarles las noticias y las fotos desde casa, desde el móvil, desde la calle, así no tienen que pagar profesionales cualificados y críticos que informe si no objetivamente, que es muy difícil, sí con ecuanimidad. Nada eso es necesario. Si además la gente se siente orgullosa si su foto sale por la tele o la publica un periódico. Da igual la finalidad de tal publicación o las consecuencias éticas derivadas. Nada de eso importa. Desde este punto de vista, la serie es un engaño. No refleja la realidad, ni hacia donde va el mundo de la información. Un cuento.

Voy a comentar una situación particular. Para ilustrar la forma de hacer y de paso establecer mi visión ética personal. Quien siga este Cuaderno de ruta sabrá perfectamente que soy aficionado a la fotografía. Todas mis entradas llevan al menos una fotografía hecha por mí; la mayor parte de las veces más de una. Hace unos días, reunido para celebrar el fin de año con otros aficionados a la fotografía me dieron la noticia:

“Una de tus fotografías ha salido publicada en un periódico.”

O en la página web de un periódico; no sé.

“Hasta ponían tu nombre.”

¿¿¿??? Pues yo no sé nada. Nadie me ha dicho nada.

Nueva York, junto a todo el nordeste de los Estados Unidos, se presupone como la región más progresista del país, más predispuesta a las luchas por las libertades.

Nueva York, junto a todo el nordeste de los Estados Unidos, se presupone como la región más progresista del país, más predispuesta a las luchas por las libertades.

Algunos de lo que me lo comentaban me lo decían como si me tuviese que hacer ilusión o algo… No quise saber ni qué medio de comunicación fue, ni qué foto era, ni qué noticia era la que ilustraba la fotografía. Sólo sé que el medio de comunicación se había arrogado el derecho de publicar un fotografía hecha por mí, sin pedirme permiso, sin comunicármelo siquiera, no digamos ya sin preguntarme si yo estaba de acuerdo en que se publicase en el contexto que fuera. Se habían limitado a tirar por la calle del medio. La mayor parte de nosotros no vamos a protestar; estamos muy liados con nuestras cosas y nuestros problemas como para meternos en estos líos. A mucha gente, que le pase esto le hace ilusión. A ellos, a los medios, les sale más barato; así no tienen que pagar a fotógrafos profesionales.

Pues bien. Mejor dicho; pues mal. Yo no estoy de acuerdo con estas prácticas. Me parece que son de una falta de ética profesional y corporativa absoluta. Así no se hacen las cosas. Y si se lo comentas a algún periodista o profesional de los medios con tono de crítica se te queda mirando como si fueras un marciano. Me avergüenzo de los medios de comunicación que sufrimos en esta sociedad. En los que hace tiempo, por la falta de confianza que siento, evito invertir ni un céntimo. Yo que durante años era uno de los fieles que a primera hora de la mañana, cuando casi no había amanecido, pasaba por el quiosco a comprar mi ejemplar de la prensa. Nunca más.

Antes de terminar con mi opinión de la serie, para cualquier aficionado o profesional de la fotografía que pudiera leer esto, mi posición respecto a la utilización de las fotografías que hago como aficionado que soy.

Salvo algunas, todas mis fotografías las publico con un aviso de que me reservo el derecho de copia y de utilización. Las excepciones las publico bajo licencia Creative Commons, con las condiciones de que se pueden compartir con reconocimiento de autoría, para usos estrictamente no comerciales y sin permitir obras derivadas. El uso por un medio de comunicación no reúne estas condiciones. En dos ocasiones, medios de comunicación me han llamado para obtener mi permiso. Les he dicho que no, que el uso para el que las querían no me parecía adecuado. Uno de ellos se ofreció a pagarme una cierta cantidad. Contesté que no soy profesional, que me gano la vida de otro modo, y que no tengo interés en pisar el terreno a otras personas que se dedican profesionalmente a la fotografía de prensa y que considero más idóneos que yo para proporcionarles el producto que necesitan.

Cuanto haya de cierto en ese hecho y cuanto no, eso es algo que no me considero capacitado para analizar.

Cuanto haya de cierto en ese hecho y cuanto no, eso es algo que no me considero capacitado para analizar.

Los únicos usos para los que he cedido fotografías que se podrían considerar comerciales han sido a tres o cuatro artistas, danzantes, mimos, animadores callejeros, que tienen muy poco o ningún presupuesto para crear material de promoción y de los que he obtenido fotografías en alguno de sus espectáculos. Entiendo que son casos en los que no piso los derechos de ningún profesional,… porque esta gente no tiene dinero ni presupuesto para contratarlos. Por lo tanto no hay lucro cesante posible.

También he negado mi colaboración a administraciones públicas. Creo que aunque usen el dinero público también tienen que pagar a profesionales adecuados por sus obras. El dinero público tiene que crear empleo y riqueza, no satisfacer mi ego de aficionado.

Dicho todo lo cual, volvemos a la televisión. Efectivamente, tal y como está el panorama, la redacción de noticias que nos presentaba The Newsroom era utópica e irreal. Desgraciadamente. Y precisamente por eso, porque ejercía la función de informarnos de qué debemos exigir y esperar de los medios de comunicación, porque ejercía una función crítica con la realidad tal y como existe, a la vez que nos entretenía y mucho con las aventuras de sus protagonistas, considero que era una serie imprescindible. Que no me he perdido ningún capítulo. Con sus cosas buenas, que las tenía y muchas. Con sus cosas malas, que también tenía alguna. Lo siento pero Maggie Jordan (Alison Pill) me ha resultado estomagante durante casi toda la serie. Pero había otros personajes que la compensaban de sobras. Yo me he divertido mucho. Me lo he pasado bien. He disfrutado.

Y por último, lo más importante, me he enamorado desde el primer momento y hasta el día que me despida de este perro mundo, de la única, la guapísima, la inteligente, la incomparable, la despistada, la morenaza,… de Sloan Sabbith (Olivia Munn). Aayyy…

También es un lugar donde prosperan muchas empresas que tienen poder e intereses en los medios y que no necesariamente están dispuestos a luchar por la independencia de los mismos.

También es un lugar donde prosperan muchas empresas que tienen poder e intereses en los medios y que no necesariamente están dispuestos a luchar por la independencia de los mismos.

Carlos Carreter

[Televisión] Cosas de series; muchas idas y venidas justo antes de Navidad

Televisión

Como consecuencia de mi semana en París, cogí mucho retraso en el seguimiento de las series de televisión. También ha habido muchos cambios en las últimas dos semanas. Novedades y finales diversos. Me encuentro también con que parece que ando con menos tiempo para ver televisión. En fin. Que en estos momentos, dejo para el parón navideño el recuperar el ritmo con las series que se encuentran hacia mitad de temporada, y voy a comentar las novedades y los finales que se están produciendo en estos días.

Sí quería anunciar mi adiós definitivo a dos series, Resurrection y The 100, que nunca me convencieron mucho, y que definitivamente en esta su segunda temporada no había conseguido llegar a interesarme. Así pues, dado que como digo tengo menos tiempo, se han caído de mi cartelera, sabiendo que no las voy a echar mucho de menos. Mientras, ha regresado una comedia de situación, no especialmente brillante, pero simpática y con algún momento divertido, Ground Floor, que de momento parece segura en mi cartelera. Especialmente dada la escabechina de este tipo de series que ya comenté en semanas pasadas se ha producido este año.

Ha habido dos novedades, Girlfriends’ guide to divorceMarco Polo, que no me interesaron ni para que terminara de ver su primer episodio. Así que nada. Fuera. En la que más expectativas tenía puestas era en la segunda, un drama histórico, que no me convenció nada. Su fórmula es la habitual; intriga, algo de sexo, algo de violencia y nulo rigor histórico.

Han creado una serie, The Librarians, a partir de un personaje de telefilmes televisivos, un sucedáneo de Indiana Jones, que no eran muy buenos en sí mismos. Más bien cutres. No les concedo un futuro muy alagüeño. Al menos en mi televisor. Pero lo probaré durante las navidades.

Hoy nos pasearemos por los barrios de Londres que más nos recuerden al de los años 70. Como en los alrededores de King's Cross.

Hoy nos pasearemos por los barrios de Londres que más nos recuerden al de los años 70. Como en los alrededores de King’s Cross.

También nos llega una drama de ciencia ficción, Ascension, en formato de miniserie de seis episodios, sobre el que había muchas expetativas. Tal vez Syfy intentando recuperar la gloria de los tiempos de Battlestar Galactica. Pero lo cierto es que el primer episodio me ha dejado un poco frío. Como son solo seis episodios, para ver estas navidades, supongo que la terminaré.

Y hemos tenido tres finales. A uno de ellos, final definitivo de la serie, The Newsroom, le dedicaré un artículo en exclusiva. A lo mejor el sábado.

De la comedia de humor negro y sarcástico en entorno médico Getting On, no sabemos todavía si volverá o no. Con su cortas temporadas, hasta ahora dos, de seis episodios de media hora de duración, las aventuras de esta disfuncional sala de atención geriátrica de un hospital americano nos provoca momentos absolutamente surrealistas mezclados con críticas mordaces al sistema sanitario norteamericano. A mí me parece muy buena, pero en ocasiones tremendamente dura. No hay piedad por parte de los guionistas hacia los caracteres de esta peculiar unidad de hospitalización, donde continuamente se ponen en cuestión temas éticos, tanto a nivel personal como de las organizaciones sanitarias.

Finalmente, hemos podido disfrutar también de los seis episodios de una hora de duración de The Game. Historia de espías británicos de corte tradicional, ambientada durante los años 70 en plena Guerra Fría. Un grupo de agentes del MI5 británico que se tienen que enfrentar a una grave amenaza por parte del KGB soviético, que puede hacer tambalear el equilibrio de fuerzas del momento. Desconocen la naturaleza de la amenaza. Y está claro que parece que entre ellos hay un topo. Quizá no sea una historia novedosa, pero está muy bien hecha y muy bien interpretada. Se toma su tiempo para despegar, y al final llega al desenlace con coherencia, sorprendiendo al espectador al mismo tiempo. A mi me parece muy recomendable.

Como veis, muchos cambios y novedades. La semana que viene más.

La serie de espías que comento hoy también nos lleva por el Regent's Canal. Eso sí siempre en un ambiente brumoso, nada del sol que me hace a mí por esas tierras.

La serie de espías que comento hoy también nos lleva por el Regent’s Canal. Eso sí siempre en un ambiente brumoso, nada del sol que me hace a mí por esas tierras.

Carlos Carreter

[Televisión] Cosas de series; la chica se va a la mili

Televisión

En medio del medio parón debido a las festividades norteamericanas en las que dan gracias a algún dios porque comenzó el exterminio sistemático de nativos norteamericanos y de pavos, y sin grandes novedades que destacar en lo que se refiere a las series que llevo en cartelera, me dedico esta semana pasada a recuperar una miniserie, que puede ser la primera temporada de una serie con continuidad futura, de la televisión inglesa.

Se trata de Our Girl. Esta serie comenzó siendo un telefilme en el año 2013 de hora y media de duración, que a mi me pasó totalmente desapercibido. Y dado el éxito del telefilme, le dieron la oportunidad de desarrollar un poco más la historia con una serie de cinco episodios más de una hora de duración, que se emitió en este otoño. En un principio no me interesó, las aventuras y desventuras de una chica en el ejército británico no me llamaban la atención. Pero un par de reseñas que hablaban de aspectos interesantes me hizo recuperarla, y con la circunstancias  que he comentado al principio de esta entrada, verla casi de tirón.

Carlos Carreter

Mucho Londres en la serie,… no las partes monas, como Westminster, en la foto; más bien el East End, en el muy racialmente diverso Newham.

 

En principio, el telefilme inicial tenía un tono social. Molly Dawes (Lacey Turner), una “choni” del East End londinense que acaba de cumplir los 18 años, con una familia que si no es completamente disfuncional se esfuerzan por ello, en un entorno de diversidad social mal asumida, sobretodo debido a la inmigración, que ha terminado el instituto sin perspectivas de seguir estudiando, y por lo tanto entrando en una espiral de empleos basura,… Y en estas está en medio de una crisis absoluta cuando decide entrar a preguntar a una oficina de reclutamiento de las fuerzas armadas británicas. Y contra todo pronóstico, entra en el centro de instrucción donde se lo curra para intentar pasar el período de entrenamiento y formar parte de la clase de tropa de la sanidad militar británica. Como telefilme, me parece que tiene elementos interesantes en su planteamiento, aunque progresivamente se va convirtiendo poco menos que un programa propagandístico de las fuerzas armadas de la “Perfida Albión“. En condiciones normales, llega un momento en el filme en el que hubiera apagado la tele… salvo que hay algo que la sujeta y es el personaje central y la soltura con que lo interpreta su protagonista. La peliculilla está bien realizada, los ingleses tienen oficio para estas cosas, pero fundamentalmente sigues adelante porque la chica es un encanto, te cae bien y empatizas con el personaje lo suficiente para saber qué va a ser de ella. Aunque es ampliamente previsible.

Carlos Carreter

También muchos soldaditos, claro está, aunque no los pijos de la Home Guard y similares que sirven para entretenimiento de turistas en Whitehall o Buckingham Palace.

 

La serie lo que hace es darnos a conocer sus aventuras ya como soldado del cuerpo de sanidad militar, encuadrada en una compañía en servicio en Afganistán. Nuevamente nos encontramos con una situación de partida interesante, con mucho potencial. Nuevamente adquiere una deriva que hace que pierda interés por momentos. Nuevamente si sigues adelante es por la empatía de Molly/Lacey que hace que te apetezca saber qué va a ser de ella. Porque donde desde mi punto de vista la “cagan” en esta ocasión es montando un tríangulo amoroso en el que los dos catetos que se pelean por la hipotenusa protagonista son un soldado compañero de la chica y el apuesto capitán al mando. Está claro que el soldado no tiene nada que hacer, está algo venado (desaprovechado Iwan Rheon, a quien recordamos de su inquietante papel en Game of Thrones). Por lo tanto, a pesar de la buena factura técnica, esta serie rodada a caballo entre el Reino UnidoSudáfrica se convierte en algo muy parecido a un guilty pleasure, esos placeres culpables que combinan elementos positivos con otros infumables, pero que acabas viendo irremediablemente. Al público votante en IMDb le ha encantado. ¿Una mayoría de “marujitas” encantadas con el pitagórico romance? La crítica está más dividida, un poco conflictuada entre los elementos que he mencionado, la potencialidad de la historia y la banalidad de su desarrollo. Y parece relativamente probable que pueda haber una segunda temporada. Las líneas argumentales principales han quedado razonablemente resueltas, pero hay margen para retomar la historia. Si vuelve… ya veré lo que hago. Soy débil con los guilty pleasures; tengo varios en cartelera… 

Nota idiomática: Cuando en la versión original, en el ambiente militar se usa la palabra medic, nunca hay que traducirlo como “médico” (en inglés doctorphysician). La traducción más correcta sería la de “soldado de sanidad” o “sanitario” por hacerlo más breve. El error es muy común, demasiado común; lo he visto en doblajes de muchas películas cuyo idioma original es el inglés. En muchos sitios en castellano he visto que decía que la chica de dieciocho se convertía en “médico” del ejército tras una instrucción específica de seis meses. Una tontería como una piano de grande.

Bath

Y también una visita a la coqueta ciudad de Bath, de donde es originario uno de los “catetos” del triángulo amoroso de la serie; el apuesto capitán. Mucho más pijo que el East End de la protagonista o la galesa Newport del otro “cateto”.

 

20141124-CarlosCarreter-68

[Televisión] Cosas de series; malos tiempos para las “sitcoms”

Televisión

Ya vengo diciendo desde hace semanas que la cosecha del otoño de 2015 no está siendo buena. Ya de entrada, pocas series me llamaron la atención. Pero es que además, de las que me llamaron algo la atención, entre las que se cayeron de mi cartelera porque no respondieron a mis (modestas) expectativas y las que se están cargando las propias televisiones que las emiten… muchas bajas.

Ya comenté la semana pasada las bajas de un procedimental, Forever, y una comedia de situación, Selfie. Ambas por cancelación de las series en origen. Pues ahora hay que sumar dos más, por el mismo motivo. Una es Bad Judge, que es cierto que tuvo un comienzo flojo y que no generaba especial entusiasmo, pero con el tiempo algún episodio razonablemente entretenido había tenido. En cualquier caso, parecía condenada desde el principio,… y desaparecerá del panorama televisivo sin pena ni gloria. La otra prometía más. Aprovechando el tirón de “la madre” por antonomasia, la actriz Cristin Millioti, parecía que A to Z podía cuajar. Y lo cierto es que sin ser una serie brillante como podría ser, la simpatía de sus personajes hacía que fuera agradable de ver. Pero parece que las audiencias no han sido lo que deberían haber sido, y también la han fulminado. No sé si con los posibles capítulos grabados, veremos algunos más, o simplemente las habrán retirado definitivamente. Es posible que veamos algunos capítulos más de ambas, ya veremos. En cualquier caso, pronto nos olvidaremos de ellas.

Como hoy no voy a comentar mucho más, os dejo con unas cuantas fotos tomadas con la Fujifilm GS645S Wide Professional, que al igual que la que os presentaba hace unos días de la Voigtländer Perkeo II, son tomas con película tradicional de formato medio.

20141124-CarlosCarreter-9

Parque Grande de Zaragoza.

20141124-CarlosCarreter-10

Parque Grande de Zaragoza.

20141124-CarlosCarreter-39

Parque Grande de Zaragoza – Rosaleda.

20141124-CarlosCarreter-54

Canal Imperial de Aragón.

20141124-CarlosCarreter-61

Canal Imperial de Aragón.

20141124-CarlosCarreter-67

Vista desde el Tercer Cinturón de Zaragoza.

 

20141021-_1220754

[Televisión] Cosas de series; miniserie que hay que ver, Olive Kitteridge

Televisión

No hay mucho que comentar esta semana, pero sí que hay alguna cosa muy, muy interesante. El título de la entrada de este jueves ya lo dice todo. Pero vamos primero con lo más ligero.

Nos llega la noticia de que una de las series ligeras veraniegas, razonablemente agradables de ver, Perception, ha sido cancelada. Y eso que terminó con cliffhanger incluido. Bueno. No sería el no va más televisivo. Pero entretenía un rato, y los personajes eran simpáticos. Me da un poquito de pena, pero qué se le va a hacer.

Parece que Selfie ha sido borrada de la existencia. Karen Gillan no ha triunfado en su aventura americana. Lo cierto es que la serie, sin ser tan mala como pareció en un momento dado, tampoco pasaba de cierta mediocridad. Es posible que les quede por ahí algún episodio que emitan de vez en cuando. Como está sucediendo con Forever, un procedimental del estilo de Perception, y que sí me entretiene bastante.

Ambiente otoñal, para una entrada en el que el personaje más destacado es una mujer en el otoño de su vida.

Ambiente otoñal, para una entrada en el que el personaje más destacado es una mujer en el otoño de su vida.

Tenemos una novedad, State of Affairs. Sus productores son los de Grey’s Anatomy, y la protagonista es Katherine Heigl que también salió de aquel culebrón médico. Esto nos da una idea de por donde pueden ir el tono. Pero eso sí, esta chica ahora protagoniza a una analista de la CIA, relacionada a nivel personal con la presidenta de los EE.UU. Veremos lo que sale, pero puede ser como un híbrido entre Homeland y un drama de high school. De momento la mantengo en cartelera, aunque puede convertirse en uno de mis guilty pleasures. Porque sus guiones, sus diálogos y sus interpretaciones hacen aguas por todas partes, y sin embargo en ningún momento me he planteado no ver el segundo episodio. Por lo menos la Heigl sigue estando de toma pan y moja. Buena actriz nunca lo ha sido, y a estas alturas es difícil que aprenda… pero…

A vuelto The Fall. Ese duelo irlandés entre un asesino en serie de mujeres morenas y guapas y una policía un poco de vuelta de todo. Reconozco que hace tanto tiempo de la primera temporada que no recuerdo mucho por dónde íbamos. Pero las interpretaciones de Jamie DornanGillian Anderson son tan estupendas que ya sólo por eso merece la pena. Y además es desasosegante con ganas.

Hojas de tonos ocres sobre las remansadas aguas de los ríos y canales.

Hojas de tonos ocres sobre las remansadas aguas de los ríos y canales.

Y finalmente mi recomendación absoluta de esta semana. Se trata de Olive Kitteridge, una miniserie de cuatro episodios en el que recorreremos la vida durante 25 años de una mujer de mediana edad, Olive (Frances McDormand), profesora de instituto en algún lugar perdido en el norte de Nueva Inglaterra, de muy difícil carácter, y sus relaciones con su familia, especialmente su marido Henry (Richard Jenkins). Adaptación de la novela del mismo título de Elizabeth Strout, que tiene una estructura similar de historias cortas interrelacionadas pero con discontinuidades entre ellas, con lapsos de tiempo entre las mismas. Por lo tanto, si Olive es de mediana edad en el primer episodio, es ya prácticamente una anciana en el último. Recital interpretativo por todo lo alto de McDormand, no es que no supiéramos de sus cualidades, perfectamente acompañada por un reparto en estado de gracia. A no perdérsela.

Una historia de cuando la vida empieza a ponerse cuesta arriba y el tiempo empieza a correr rápidamente cuesta abajo.

Una historia de cuando la vida empieza a ponerse cuesta arriba y el tiempo empieza a correr rápidamente cuesta abajo.

[Televisión] Cosas de series; novedades y falsos finales de temporada

Televisión

Muchas novedades esta semana, que expondré de forma telegráfica. Aunque antes de nada, decir que Doctor WhoDownton Abbey, dos de los éxitos británicos del momento con distintos públicos, han llegado a su falso final de temporada. Y digo falso, porque es evidente que ambos van a cerrar sus tramas en los especiales navideños. Así que será entonces cuando comentemos la temporada de ambas series.

Tenemos regresos. White Collar para se breve y última sexta temporada. Esperemos que tenga el final que se merece, porque ha sido muy, muy entretenida, y los echaremos de menos. Y especialmente a las novias de Neal

Regent Street

Mucho Londres esta semana; de todas las épocas. Seguro que en algún momento ha salido Regent Street.

También para su tercera y última temporada vuelve The Newsroom, que a mí siempre me ha gustado aunque las opiniones sobre la misma han estado muy divididas. El primer episodio de esta última temporada me ha parecido estupendo. Y sí, estoy enamorado de Sloan Sabbith a la que encarna la guapísima Olivia Munn. Pero que conste que además de por lo guapa, el personaje me enamora por muchas cosas más. Perdidamente.

Ha regresado con su segunda temporada la ácida comedia sobre ese hospital geriátrico situado en algún lugar de California que aparece en Getting On (versión EE.UU.). Y ha vuelto más ácida que en su primera temporada.

Picadilly Circus

O Picadilly Circus… Mmmm, estas fotos tienen ya diez años… el primer viaje que hice con fotografía exclusivamente en digital.

Nos llega la que parece una intensa e interesante miniserie, Olivia Kitteridge, de la que he visto un muy buen primer episodio y que intentaré terminar de ver este fin de semana que viene.

Y nos llega desde el Reino Unido una de espías, de estilo totalmente británico. Se trata de The Game, situada en plena guerra fría en la primera mitad de los años 70 del siglo XX. De las que hay que estar muy atento. Me gustó bastante el primer episodio. Así que ya veis… Muy movida la semana.

Southbank

Entonces fue cuando descubrí lo agradables que eran los paseos por el South Bank,… que también suele salir en las series de ambiente contemporáneo con frecuencia.

Personajes rápidos, fuertes, ágiles, contra malvados todavía más fuertes y ágiles, pero que siempre meten la pata, o no pueden contra el ingenio de los amigos del héroes.

[Televisión] Cosas de series; un superhéroe entra en la cartelera rápido como un rayo

Televisión

Esto son las paradojas de la vida televisiva. Si la semana pasada comentaba que el mundo de los superhéroes y los cómics apenas estaba produciendo series que me interesasen, al día siguiente vi una recomendación sobre una a la que inicialmente no le di ni siquiera una oportunidad; The Flash. El comentario hacía referencia a un crossover, capítulo en el que se mezclan las tramas de dos series distintas, con Arrow.

He comentado varias veces que Arrow es casi lo que llamamos un guilty pleasure. Un placer culpable. Es una serie con unas tramas de aventuretas, protagonizada por actores y actrices muy guapos pero francamente flojos, con diálogos muy estandarizados que pueden rozar el ridículo, pero que globalmente es muy entretenida. Pasas un rato en el que no te apetezca pensar, sin problemas, por ejemplo tras una jornada cansada y antes de irte a la cama a dormir, pronto, sin llevarte los problemas del día a la almohada. Pues bien, The Flash es más de lo mismo, pero un tono algo más ligero, algo más de humor, y un poco más de ciencia ficción. No me han disgustado los primeros capítulo, con las mismas pretensiones que su serie hermana, y la he añadido a la cartelera televisiva.

Nocturno suele ser el ambiente de las series de superhéroes. Es cuando salen los malos ha hacer sus fechorías. Nocturno suele ser el ambiente de las series de superhéroes. Es cuando salen los malos ha hacer sus fechorías.

Un comentario sobre otro de mis guilty pleasuresRevenge. Algo que suponía en el momento en que vi por dónde iban los derroteros de esta temporada. De las dos protagonistas de la serie, Madeleine Stowe es mucho mejor actriz, llena más la pantalla, tiene mucha más presencia que la joven Emily VanCamp, muy guapa, pero mucho más limitada interpretativamente. Esto se compensaba porque el personaje de VanCamp era el que llevaba la iniciativa en sus aspiraciones “vengativas” y eso le daba más presencia a través del guion y la trama. Pero ahora que las tornas han cambiado, ahora que en la trama la iniciativa es del personaje de Stowe, se notan mucho las limitaciones de VanCamp. Y eso me parece un problema en esta serie. Esperemos que las vueltas de la trama que se han producido puedan compensar este desequilibrio. O la serie perderá buena parte del interés que tiene; que es limitado, por su naturaleza básica de simple culebrón con envoltorio lujoso.

Personajes rápidos, fuertes, ágiles, contra malvados todavía más fuertes y ágiles, pero que siempre meten la pata, o no pueden contra el ingenio de los amigos del héroes. Personajes rápidos, fuertes, ágiles, contra malvados todavía más fuertes y ágiles, pero que siempre meten la pata, o no pueden contra el ingenio de los amigos del héroes.

Homeland generó en su momento una serie de reacciones de amor-odio hacia la serie y hacia su protagonista principal. Creo que desde ese momento no se juzga esta producción con ecuanimidad. Creo que sigue siendo una buena serie, que nos ofrece momentos muy buenos. Es cierto que ya existe la potencia de la primera temporada cuando disfrutábamos del sargento Brody y sus misterios, pero es más que visible. Es de lo mejor que tengo en estos momentos en cartelera. Y el último capítulo que he visto, el sexto de la cuarta temporada es un ejemplo de ello. Por eso digo que me sigue pareciendo una serie de lo más recomendable.

Por último, me permito confirmar que el mejor estreno en mi opinión de la temporada es The Affair. Y que las posibilidades de desarrollo a partir de la infidelidad que da nombre a la serie son infinitas. Estoy muy intrigado, al mismo tiempo que disfruto de cada interacción entre sus dos protagonistas. La doble visión con la que se presenta cada episodio, que ya hemos visto que adoptará distintas formas, nos permite saber una cosa. Que en ningún momento sabemos si lo que pasa es verdad o es mentira. Pero el episodio cuatro, donde el esquema ha cambiado , ha supuesto un avance interesante en la trama. Aunque tardaremos en conocer realmente quienes son esos dos “infieles”. Grande Ruth Wilson.

Personajes que en ocasiones se diluyen en el agua, o desaparecen en el aire, o dominan el fuego... cuanto dan de sí los superhérores... y las fotografías nocturnas en el Parque Grande de Zaragoza ¿verdad? Personajes que en ocasiones se diluyen en el agua, o desaparecen en el aire, o dominan el fuego… cuanto dan de sí los superhérores… y las fotografías nocturnas en el Parque Grande de Zaragoza ¿verdad?

[Televisión] Cosas de series; malos tiempos para las novedades en mi cartelera… especialmente si proceden del mundo del cómic

Televisión

Después de lo comentado la pasada semana, pensaba que en esta me iba a tomar un descanso sobre televisión, por ausencia de novedades destacables. Pero ha acabado habiendo alguna novedad y las comentaré aunque sea brevemente.

Ví el episodio piloto de Constantine. Drama sobrenatural sobre un tipo que tiene su alma condenada, pero se dedica a cazar demonios. Basada en una película del mismo nombre, a su vez basada en un cómic. El cómic no lo conozco, la película de origen no me gustó, y el piloto de la serie menos. Así que no se incorpora a mi cartelera.

Del mundo de los cómics viene también Gotham, novedad de esta temporada que venía siguiendo, aunque sin mucha convicción. Bien. Yo soy una persona que tiene mucha dificultad para dormir siestas. Pues con el episodio de la semana pasada de esta serie me dormí. No necesito decir más, ¿verdad? Para mí, un aburrimiento. Fuera.

En fin. Que paradójicamente, de todas las series del mundo del superhéroes y los cómics que se han estrenado en los últimos años, la única que aguanta en mi cartelera es Arrow, que como siempre digo es una serie de gente muy guapa, muy malos actores, pero con tramas muy entretenidas.

Kyudo en Engaku-ji - Kamakura

Ya que la única serie en mi cartelera procedente del mundo de los superhéroes de cómic es Arrow, nos iremos a Engaku-ji, en Kamakura.

Ya que he abierto esta entrada, decir que la comedia, parodia de los culebrones latinoamericanos, Jane the Virgin, por la que no daba ni un duro, resulta que tiene momentos muy divertidos, y de momento se mantiene con agrado en mi cartelera televisiva. Lo que son las cosas. Es muy previsible y esas cosas, pero los personajes tiene gracia y llegan.

Finalmente, parece que ha llegado a final de temporada Forever. Estaban anunciados ocho episodios y al final se han quedado en siete. Parece ser, porque no encuentro datos fiables sobre lo que va a ser de esta serie. El caso es que las aventuras del médico inmortal con la guapa y seria policía latina de Nueva York pueden haber llegado a su fin. El piloto estuvo muy bien. El resto de los episodios no han alcanzado el mismo nivel, pero eran entretenidos y los personajes caían simpáticos. A mí me servía para pasar el rato. Una pena, porque en esta temporada tan floja, parece que me va a quedar una cartelera de lo más escurrida. Estaremos al tanto de lo que pasa, aunque no pinta bien. En IMDb aun ponen algún episodio más pero sin fecha definida de emisión. Parece que las audiencias eran bajas, aunque el público votante en IMDb la ha valorado muy bien.

Kyudo en Engaku-ji - Kamakura

En este templo budista se practica el Kyudo, o tiro con arco a la japonesa.

[Televisión] Cosas de series; una en la luna fallida y una virginal que ya veremos

Televisión

Pocas novedades ya avanzado el mes de octubre. Me permití ver el piloto de High Moon, la que iba a ser una serie de ciencia ficción entre la aventura y la comedia que se iba a desarrollar en la Luna. Cuando lo emitieron ya avisaron que la serie no se haría, pero que presentaban el piloto como un telefilme. Nunca sabremos que podría haber salido. Lo cierto es que a partir de un piloto no especialmente brillante de casi hora y media de duración, lo mismo podría haber salido un fiasco que una serie entretenida del estilo de Eureka. Aunque me parece que los protagonistas carecían del carisma de aquella.

Cruce de Shibuya - Tokio

Este año están de moda las series de superhéroes. No especialmente buenas, por cierto, desde mi humilde punto de vista.

Parece que la cada vez más notoria presencia de la minoría hispana en los Estados Unidos está haciendo que empiecen a surgir series cuyos protagonistas pertenezcan a estas minorías. Recordemos que por “hispana” en este caso nos referimos a las gentes originalmente procedentes de Centroamérica y Sudamérica, de habla española. Nada que ver con los hablantes de esta lengua de este lado del Atlántico. Y entre estas series ha levantado cierta expectativa Jane the Virgin. Una chica hispana de madre soltera que decide conservar la virginidad hasta el matrimonio (sí, estas cosas pasan al otro lado del charco…). Pero por error, en una visita a la ginecóloga es inseminada artificialmente y se queda preñada. Con lo cual tenemos un lío entre ella, su novio, el rico propietario del esperma y la pérfida mujer de este. La había descartado, pero las buenas críticas me hicieron ver el primer capítulo. No me he decantado todavía. Probablemente la abandonaré. Pero le dará alguna oportunidad más.

Shibuya - Tokio

Series que suelen suceder en grandes metrópolis, ciudades con grandes rascacielos, y se suelen ambientar de noche y muchas veces con ambiente lluvioso. Debe ser un cliché.

Y podemos hacer un balance del principio de temporada. Y el balance es muy claro. Hay diversos productos de entretenimiento básico que no están mal. Pero salvo la prometedora The Affair, pocas cosas interesantes y potentes realmente he incluido como novedades. Pocas, pocas. Por supuesto, puede haber por ahí alguna producción que sea de buena calidad, pero en la que no me he fijado porque su tema o estilo no me ha apetecido a priori… Seguro que es así. Pero en cualquier caso, esta sección, que era fija los jueves hasta ahora, a partir de este momento surgirá cuando haya algo interesante que contar. Si no, no merecerá la pena perder el tiempo.

O estoy volviendo a perderle el gusto a la televisión como sucedió durante décadas, o la llamada edad de oro de las series de televisión pasó a la historia.

Cruce de Shibuya - Tokio

En cualquier caso, en nuestro reciente viaje a Japón, exactamente ese era el aspecto de Tokio, mientras paseábamos por el populoso barrio de Shibuya… pero sin superhéroes.

[Televisión] Cosas de series; vuelve Carrie,… y una juez “mala”,… y nos despedimos de los demenciales profesores británicos,… y sobretodo, The Affair

Televisión

Hoy una breve sobre televisión, por no perder las tradiciones. Pero breve, que hoy ya me he currado la entrada sobre Córdoba, que ha llevado su rato.

No. No me había olvidado de Homeland. Es que por un problema técnico no me dio tiempo a ver los dos episodios iniciales antes del jueves pasado. Y sí. Me sigue gustando, aunque no sea lo mismo que la primera temporada. Pero es que aquella les salió muy redonda.

Hay por ahí una sitcom nueva que se llama Bad Judge, que todavía está por ver si convence o no. Pero es una sitcom de menos de media hora y molesta poco en la cartelera.

Mezquita - Córdoba

Un poquito más de Córdoba, ya que lo tengo a mano… la mezquita… como no.

Y hemos dicho adiós a los demenciales profesores de Big School, otra sitcom, británica en esta ocasión. No lo mejor que han hecho los británicos. Pero entretiene. Sin más.

Y a falta de hacer un balance del principio de temporada, que no es especialmente positivo, decir que lo más interesante que ha aparecido hasta ahora es The Affair, con un primer episodio que me pareció bastante, bastante bueno. Y encima con Ruth Wilson como protagonista, ¿quien dijo morbo?, y la siempre simpática Maura Tierney, responsable de que me enganchase a las últimas temporadas de ER, en un papel también destacado. Hablaré de ella más adelante, más despacio. De momento, ahí queda esto.

Puente Romano - Córdoba

Y el Ángel Custodio sobre el puente romano, con el pegote catedralicio sobre la elegante estructura de la antigua mezquita de fondo.