Cuaderno de Ruta V.2.5

Diario no diario de Carlos Carreter

Archive for the ‘Televisión’ Category

[Televisión] Cosas de series; Doll, Em, Jackie, Don, Joffrey,… unos que vienen y otros que se van

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Adelanto un día mi sección televisiva, porque a partir de mañana pongo el Cuaderno de ruta en modo vacacional. Si aparece algo, será alguna foto de mis andanzas por el mundo. Pero mientras tanto, en esta última semana han llegado algunas novedades notables. Así como la ocasión de hablar de una curiosa miniserie.

En el marco de las celebraciones del centenario de la Primera Guerra Mundial, nos llega un serie británica de ficción basada en las aventuras de un grupo de enfermeras en un hospital de campaña en el frente occidental. El primer episodio nos ha dejado una serie de cosas claras. Una, que la difunta novia de la “boda roja”, la británico/madrileña Oona Chaplin, ha encontrado acomodo como protagonista en esta serie de época. Otra, que estos británicos saben producir series. Y por último, que The Crimson Field huele a culebronazo que tira para atrás. Pero esto no necesariamente es malo en una serie británica.

Otra novedad absoluta es que los Cohen se han lanzado a producir una serie televisiva titulada como una de sus más célebres películas, Fargo. De momento un piloto de más de una hora de duración que ha servido para presentar a los personajes principales, que recuerda argumentalmente a aquel fenomenal largometraje, pero que no es igual y deja cabos abiertos, y que desde luego no ha tenido el punch de aquel. No sé. No lo tengo claro. Ya veremos cuando se ponga en marcha.

El Empire State visto desde Roosevelt Island

El regreso de Jackie y Don Draper hace que hoy nos vayamos inevitablemente a la Gran Manzana. Vemos asomar el Empire State Building entre otros rascacielos desde Roosevelt Island.

Nurse Jackie ha vuelto. Echaba de meno a las gentes del All Saints Hospital. Creo que la serie tiene cuerda por lo menos hasta 2015. Y parece que Jackie (Edie Falco) vuelve poco a poco a las andadas. Seguro que nos divertimos.

Don Draper (Jon Hamm) y sus Mad Men, también están de vuelta, en su última temporada. Pero como la han dividido en dos partes, también tiene cuerda hasta 2015. Dos semitemporadas de siete episodios en lugar de los 13 de rigor. Me parece una tontería. En cualquier caso, no sé si nos sorprenderán con algún final imprevisto e imprevisible, pero parece que nos siguen contando el declive de Don. Y quizá de más. De momento, notable aparición de una atractiva Neve Campbell en el primer episodio. Más interesante esta mujer a sus 40 años que cuando tenía ventitantos en las estúpidas películas de terror que protagonizaba.

A quien seguro que estamos a punto de despedir es a Hank Moody (David Duchovny) y su Californication. Esto ha sido una historia de amor en toda regla con la madre de su hija en durante siete años. Dejando aparte las aventuras y desventuras descerebradas en las que se metan este año, la pregunta es si habrá final feliz o no.

Central Park

Si bien los “mad men” desarrollan su actividad en el entorno de Madison Avenue, supongo que algún rato se irán a pasear por Central Park.

En Game of Thrones van quemando trama a buen ritmo, dedicaron el primer episodio de esta cuarta temporada y parte del segundo a presentar personajes y situaciones, pero la segunda mitad del segundo episodio ya ha sorprendido. Por lo menos, a quienes no han leído los libros.  Lo que decía el cantante aquel, “unos que viene otros que se van, la vida sigue igual”.

Y lo que más me apetece destacar es que he visto una curiosa miniserie de seis episodios de 20 minutos de duración, Doll and Em. Producto que se ha montado la actriz Emily Mortimer con su amiga y también del mundo de la farándula Dolly Wells, con la ayuda de Alessandro Nivola, marido de la primera y productor. Que debieron ligar en aquella divertida adaptación de Love’s Labour’s Lost. El caso es que MortimerWells se interpretan a si mismas, a unas versiones alternativas de sí mismas, cuando la segunda le pide ayuda a la primera al sufrir un desengaño amoroso. Em la acoge como ayudante mientras rueda una película en Los Ángeles, pero las cosas no van a ser fáciles para quienes se presentan como las mejores amigas del mundo desde pequeñitas. La cosa es que funciona bien, con gracia, y con alguna dosis de mala leche. Desconozco en qué medida tiene cuestiones autobiográficas. Pero está bien. Podría funcionar también, vista de tirón, como un largometraje de dos horas de duración. Por cierto, mogollón de cameos de personajes famosos del mundo del cine.

Broadway, en el Downtown

Bastante más lejos les queda el Downtown, con los metros iniciales de larguísima Broadway.

Written by Carlos

Miércoles, 16 abril, 2014 at 18:12

[Televisión] Cosas de series; muchos adioses, especialmente a los Gallagher, y un saludo a los Stark, Lannister, Targaryen, etc, etc

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Pues sí. Muchos cambios en estos últimos días. Vamos con las novedades primero.

Serie de estreno. Turn. Drama de espionaje durante la guerra de la independencia norteamericana. Como siempre, los casacas rojas malos malísimos, y los continentales buenos buenísimos. Cuando contarán la verdad, que la mayor parte de las guerras coloniales americanas, del norte, del centro y del sur, tuvieron más de guerras civiles que de otra cosa. En cualquier caso, parece una serie razonablemente entretenida. Por lo menos el piloto. Veremos como sigue.

Tras el final de How I Met Your Mother, presentaron una serie, Friends with Better Lives, que recupera en parte la misma fórmula. Pero el piloto me pareció flojísimo. Un sucedáneo. No creo que siga con ella.

El regreso más esperado. Game of Thrones. Qué ganas teníamos todos. De lo mejor de la tele actual. Esta temporada la veo con otros ojos. Antes las veía con el anhelo de “a ver cómo nos sorprenden”. Pero el verano pasado, estaba con el mono. Me leí los libros. Ahora estoy con el anhelo de “a ver cómo les sorprenden”. Aunque sobran los acontecimientos  sorprendentes entre el final del tercer libro y el principio del cuarto. ¿A qué dedicarán el episodio 9 de la cuarta temporada? De momento no se conoce el título del episodio. Por si daba una pista. Valar morghulis. Valar dohaeris.

Bosque de Cruach Tarbeirt

El Norte está sin rey y de capa caída.

Entre las que están en activo… Por favor. Aunque sea una serie de la que se hable poco, no hay que perderse The Americans. En su segunda temporada, se confirma como una serie buenísima. Si fuese de una cadena de cable norteamericana, seguro que se consideraría de culto o algo así. Cada vez más estupendas las aventuras de los espías soviéticos infiltrados. Y con lo sosita que me resultaba Keri Russell en la serie que le dio fama, que impresionante y atractiva resulta en la actualidad. Me tiene chocho.

Y las despedidas. Se fue la primera corta temporada de The Red Road, una intriga policial y criminal que prometía más en su capítulo piloto. Ha sido pasable, se deja ver, pero no ha respondido a las expectativas. Claro que, todavía no me explico porque he visto hasta el final la primera temporada de Bitten. Esta serie de hombres lobos y mujer loba que está como un queso, es malísima. Pretende ser del estilo de las series de corte fantástico que hay para adolescentes, pero con un corte más adulto. Vamos, que salen culos de vez en cuando. Eso sí, si alguien espera ver el de la protagonista, Laura Vandervoort, una malísima actriz guapísima y que está buenísima, aviso que le ponen un doble para las escenas en las que su personaje enseña el culo. Se nota mucho. Es mala esta serie hasta para eso. Pero mira tú, que se me ha acumulado entre los guilty pleasures. Guiones lamentables, diálogos prefabricados, interpretaciones flojísimas, pero… nadie somos perfectos.

Bosque de Cruach Tarbeirt

Sin embargo, tarde o temprano, cosas notables han de pasar por allí.

Y entre las despedidas tenemos la de los Gallagher, la cuarta temporada de Shameless, edición EE.UU. Creo que ha sido una temporada de un excelente nivel. Cada vez menos comedia, cada vez más drama. Con un humor cada vez más oscuro casi negro, vemos como a esta familia del sur de Chicago le siguen lloviendo piedras. Si hasta ahora era Fiona (Emmy Rossum) la que iba aguantando el temporal, en esta temporada la hemos visto caer en picado y tocar fondo. En esta ocasión ha sido Lip (Jeremy Allen White) quien, a veces a su pesar, ha sacado adelante las situaciones más difíciles. Pero todo esto dentro de un entorno en el que, a pesar de los vaivenes, de las catastróficas desdichas que se suceden, hay margen para el crecimiento personal. Algunos caen, pero otros se levantan. Y sólo la solidaridad colectiva familiar permite que las cosas se mantengan. Líneas aparte merece Frank (William H. Macy) a quien muchos dábamos por fenecido. Y la nueva hermana mayor que les ha aparecido a los Gallagher, Sammi (Emily Bergl), que no es que sirva de gran ayuda, pero que en su línea argumental paralela con FrankSheila (Joan Cusack), han aportado el toque tragicómico. Excelente el trabajo de Emma Kenney como Debbie, y hay que reconocer que Carl (Ethan Cutkosky) promete, desde todos los puntos de vista. Mucho para contar. ¿La mejor temporada de la serie? Quizá.

Bueno. Ya veis. Muchas cosas interesantes. Y la próxima semana, más novedades estupendas.

Bosque de Cruach Tarbeirt

Así que por lo menos de momento nos vamos a un norte real, a Caledonia, las tierra de los pictos y los scottos… por ejemplo, al bosque de Cruach Tarbeirt a orillas de Loch Lomond.

Written by Carlos Carreter

Jueves, 10 abril, 2014 at 20:10

[Historia / televisión] 37 días para declarar la guerra

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Ya he comentado en alguna ocasión con distintos motivos que este año se cumple el 100º aniversario del comienzo de la Primera Guerra Mundial. Con frecuencia eclipsada por la segunda, cuya memoria está mucho más impresa en el imaginario colectivo del mundo actual, fue una guerra atroz por sí misma. Y desde muchos puntos de vista, muy difícil de explicar. Una guerra que a no benefició a nadie en realidad, que produjo una ingente cantidad de muertos y destrucción, y que condicionó el devenir del siglo XX de modos muy negativos.

En mi sección de televisión, ya he comentado un par de producciones británicas que se han estrenado este año para reflexionar sobre el comienzo y la oportunidad de la guerra. Una bajo la forma de documental, sobre el papel de las monarquías en este embrollo, y otra, en forma de documental y debate televisivo, sobre la conveniencia de que el Reino Unido entrase en el conflicto o incluso sobre las “bondades” de una victoria alemana caso que los británicos se hubieran declarado neutrales.

A partir de ahora, a todas aquellas noticias que tengan que ver con este conflicto les dedicaré entradas exclusivas. Creo que puede merecer la pena recordar apropiadamente aquella sinrazón.

Cambio de la guardia a caballo - Londres

Los ingleses se presentan a sí mismos como un pueblo de comerciantes y no de guerreros. Lo cual es contradictorio con su historia reciente con respecto a la Primera Guerra Mundial, repleta de guerras coloniales, no sólo contra los indígenas sino también contra otros colonos. De los primeros campos de concentración para civiles fueron los que montaron en las guerras contra los boers.

En esta ocasión entramos en el terreno de la “ficción”. O más bien del documental teatralizado. Porque la intención de los productores de la miniserie 37 days fue la de ser rigurosos con toda la documentación existente sobre los días que transcurrieron desde que se produjo el asesinato de los archiduques de Austria en Sarajevo hasta que el Reino Unido declaró formalmente la guerra al reich alemán el 4 de agosto de 2014. Pero el formato es el de una serie de ficción basada sobre hechos reales. El punto de vista del hombre corriente, el que luego acabaría sufriendo en las trincheras está representado por dos jóvenes funcionarios, uno trabajando en el Foreign Office británico bajo la dirección Sir Edward Grey (Ian McDiarmid), principal personaje de la historia, y el otro en la cancillería alemana, ocupada en aquel momento por Theobald von Bethmann-Hollweg (Ludger Pistor). Otros personajes importantes son el kaiser alemán Guillermo II (Rainer Sellien), el primer ministro inglés Asquith (Tim Pigott-Smith), el jefe del estado mayor alemán Moltke el joven (Bernhard Schütz), entre otros muchos personajes históricos que van apareciendo.

Palacio de Westminster

En aquella época, temían más una guerra en Irlanda que en el continente. Paradójicamente, la serie está rodada en Irlanda, en la parte que ha sufrido violencias constantes durante el siglo XX como consecuencia de la extraña descolonización de la isla.

El punto central de la miniserie es el conjunto de circunstancias que llevaron a que el Reino Unido, poco deseoso según se presenta en entrar en una guerra continental, acabó por declarar la guerra al Imperio Alemán como consecuencia de la invasión de Bélgica, pequeño país creado tras las guerras napoleónicas, y que mediante un complejo sistema de tratados, tenía garantizada su supervivencia por los grandes potencias, entre las cuales, Prusia (después el Imperio Alemán), el Reino UnidoFrancia. Para llegar a este punto, la serie navega durante tres horas en tres episodios por las complejidades de un período de la historia, poco más de un mes, en el que no faltó la confusión, las informaciones contradictorias, a veces involutariamente, a veces intencionalmente ambiguas, y con intereses muy diversos sobre el resultado final de la crisis que desencadenaron los asesinatos de Sarajevo.

En la serie se pone de manifiesto principalmente, como gran “villano”, la incapacidad política de Guillermo II y el deseo de los militares alemanes de aprovechar el momento en que todavía se siente superiores para establecer un statu quo en Europa favorable a sus intereses, con el miedo en el cuerpo de un fortalecimiento futuro militar tanto de Rusia como de una rencorosa Francia, dolida por la derrota de 1871. Por otro lado, surge una crítica al complejo sistema de alianzas y compromisos generados en los años anteriores, en los que no se midió correctamente el efecto dominó que llevó a la conflagración general a partir de lo que parecía un problema local en los Balcanes, asociado a la decadencia de la monarquía de los Habsburgo.

A pesar de la complejidad argumental asociada al intento de ser fieles a la serie, esta está muy bien realizada y goza de interpretaciones de gran nivel, permitiéndonos comprobar que el “malvado Palpatine” es capaz de ofrecernos otros registros, tan interesantes o más que el que le dio la fama. Por mi parte, no puedo más que sentir una profunda envidia, ya que no me parece que las televisiones españolas sean capaces de semejantes ejercicios de excelencia y rigor televisivo, combinados con la información, la pedagogía y con el entretenimiento de la ficción.

Puerta de Brandemburgo

Eso sí, oficialmente en la serie, los militaristas sólo son los alemanes, dominados por la cultura prusiana. Indudablemente lo eran. Pero no los únicos. Aquella guerra mundial fue una catástrofe colectiva, una sinrazón del autodenominado, con poco motivo, mundo civilizado.

Written by Carlos Carreter

Lunes, 7 abril, 2014 at 18:55

[Televisión] Cosas de series – especial; y al final, conoció a la madre…

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Dado que la semana ha estado exenta de novedades televisivas salvo la ya prevista, dedicamos este jueves en exclusiva a hablar de los nueve años que nos ha estado acompañando ese grupo de amigos, vecinos de Manhattan, hasta que al final Ted Mosby (Josh Radnor) nos ha contado realmente cómo conoció a la madre. Que nunca llegué a imaginar que tendría nombre pero sí, Tracy McConell (Cristin Milioti)T.M. como Ted.

Dos cuestiones se pueden comentar: la serie en su conjunto, que me parece lo más importante, y el final de la serie, que me parece que ha atraído muchos de los comentarios de estos días, pero que me parece más accesorio.

Sobre la serie en su conjunto, he de decir algo. Desde que sé que se ha terminado he sentido una sensación de vacío que se había producido con muy pocas series anteriormente. En la mayor parte de los casos, cuando las series terminan, pues ya está. Han cumplido su ciclo… y a otra cosa, mariposa. Pero este neoyorquino grupo de amigos me ha dejado un hueco.

Constantemente se ha comparado con Friends. No voy a discutir qué serie es mejor. Probablemente, en una votación universal, sería aquella la que ganaría. Sin embargo, ha sido la que hoy termina la que siento que voy a echar de menos. Cosa curiosa, porque generacionalmente se supone que estoy más cerca de la que comenzó en los 90, que de la que comenzó en los 2000. Pero hay un aspecto básico. Las aventuras y desventuras de los habituales del Central Perk me parecieron muy divertidas, pero sus protagonistas nunca me cayeron realmente bien. Especialmente, los masculinos. Pero tampoco, los femeninos. No “me enamoré” de ellos. Me divirtieron. A veces mucho, pero nada más. Sin embargo, los habituales de MacLaren’s sí me caen bien y les cogí cariño. No ha todos por igual. A Barney (Neil Patrick Harris) desde luego, a Lily (Alyson Hannigan) con momentos inspiradísimos también, las cosas de Marshall (Jason Segel) tenían su encanto. Incluso Robin (Cobie Smulders)Ted, que siempre han sido los más sosos, han tenido su encanto. Aquí ya viene implícita en esta forma de ordenarlos algunas de las paradojas que comentaré después.

Italian Food Center

El sexto personaje principal de la serie es Manhattan. Especialmente, el Upper West Side. No tengo fotos de esa zona, o por lo menos no adecuadas. Así que os tendréis que conformar con algunas vistas del West Village y Chelsea. Donde no pueden faltar restaurantes italianos en los que puedan ir a cenar nuestros amigos.

Pero es que ha habido gente secundaria que también me han parecido estupendos. Me parece demasiado prolijo mencionarlos a todos, pero siempre he sentido pena porque no funcionó lo de Barney con Quin (Becki Newton), la stripper.  Siempre me parecieron una pareja más interesante que la de Barney con Robin.

Entrar ahora a analizar los altibajos, las temporadas buenas y las malas, las vueltas y vueltas para no llegar a ninguna parte, que si podría haber durado menos temporadas… pues yo que sé. Esto es como la familia. Que están ahí, que te dan momentos buenos y malos, pero los quieres, y te da pena si se van. Nada de esto me pasó nunca con Friends. Así que esto deja más o menos claro lo que opino de la serie en su conjunto.

Y luego está el problema del final de la serie. Intentaré no destripar la cosa, por quienes no lo hayan visto. Pero hay un problema tremendo con el final buscado. Que ha sido un final consecuente, que ha sido un final preparado y planificado, que retrospectivamente da mucho sentido a cosas que han pasado durante la serie, y sobretodo en la última temporada. Y que estaba lo suficientemente claro en los guionistas como para que grabaran el final con los hijos hace un montón de años, antes de que crecieran. El problema es que durante una temporada hemos disfrutado de la madre. De Tracy. Y Tracy ha sido uno de los mejores personajes de la serie. Un personaje emotivo y divertido. En la temporada final, los capítulos en los que aparecía activamente Tracy han sido de promedio superiores a los que no aparecía. Yo “me he enamorado” de Tracy. Si después de todo esto, después de la lata con “cómo encontré a vuestra madre”, la escena final corresponde a los que considero los dos personajes más flojos de la serie,… eso es lo que considero una paradoja. Y a mí no me ha convencido.

One Way

Esta foto tiene una referencia telecinéfila… a ver quien la reconoce. Al menos una. Vamos.

Y esto trae otra paradoja. Sinceramente, yo no necesitaba saber qué pasaba después del encuentro en el andén de la estación. Esperaba que se hubiesen esmerado en ese encuentro en el andén, pero no necesitaba saber más. No necesitaba que me resumieran en 30 minutos los siguientes 10 años de la vida de los protagonistas. Si hemos estado con ellos año a año durante nueve. Si los dos últimos días y medio de sus vidas pasadas han tardado, brillantemente, seis o siete meses en desarrollarse, no me parece que tenga sentido que me hagan un resumen de sus vidas futuras. No me importa.

De la misma forma que no me importa qué sea de House, después de dejar el hospital, por poner un ejemplo televisivo. O me parece aberrante, en otros ámbitos, que quieran hacer segundas partes de la vida de Scarlett O’Hara, o las relaciones de IlsaRick, por poner ejemplos de otros tipos. Porque cuando termina una ficción, cuando durante un tiempo hemos vivido las vidas que de otra forma no podríamos tener, tenemos cierto derecho a decidir el qué pasa después. La historia de los personajes ya no es solo de sus guionistas. Es de todos. Y todos tenemos algo que decir al respecto. Es un problema relativamente frecuentemente de la ficción norteamericana no saber parar a tiempo, dar todo bien masticadito al ciudadano. Claro, que entonces no podrían haber forzado ese final, coherente, pero superfluo. Y para mí, para mis gustos, paradójico.

En cualquier caso, esto no empaña el hecho de que los echaré de menos.

Paseando al perro

Y bueno, tengo la sensación que “el apartamento” está en una casa más grande que esta, pero resulta coqueta verdad. No bonita, pero coqueta…

Written by Carlos Carreter

Jueves, 3 abril, 2014 at 17:42

[Televisión] Cosas de series; series que van y vienen, despidiendo a las “chicas” hasta el año que viene

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En el lado de las bajas en la cartelera, ya suponía yo que Believe, esa serie sobre niña con superpoderes que hay que proteger de los ambiciosos que la ven como un arma, no aguantaría mucho tras ver la deriva del segundo episodio. En el tercero, la decisión estaba prácticamente tomada. Fuera de cartelera. Pensaba que Resurrection, la de la gente resucitada en un pueblo del sur de los Estados Unidos, podría seguir el mismo camino pronto, pero aun aguanta. Muy lejos del tono de la similar francesa Les Revenants, que en estos momentos considero mucho más interesante, estos resucitados aun mantienen su poquito de misterio que hace que tenga cierta curiosidad por ver por donde van a tirar. Pero sufre mucho de unas interpretaciones flojas y algunas situaciones poco convincentes, tópicas e incluso ridículas.

Revenge se convirtió en ese culebrón, guilty pleasure absoluto, que me encantaba por el glamour, el ritmo y lo guapas que estaban las protagonistas. Pero da la impresión de que últimamente va dando bandazos. Creo que veré sin dudar esta temporada completa, pero tengo la sensación de que mucho tienen que cambiar las cosas para que siga más allá. Empieza a bordear peligrosamente con una mediocridad absoluta. Y una de sus protagonistas, Emily/Amanda (Emily VanCamp) está empezando a mostrar sus limitaciones como actriz. Aunque siempre está guapísima.

Broocklyn Bridge

El final de temporada de “Girls” nos lleva necesariamente a Manhattan, aquí visto desde el puente de Brooklyn.

Entre las incorporaciones, vi el piloto de una serie de ciencia ficción, con mucho adolescente. The 100 plantea una humanidad reducida a la mínima expresión y refugiada en una estación espacial con graves problemas de mantenimiento y supervivencia, debido a un cataclismo nuclear casi 100 años antes. Las draconianas leyes impuestas han llevado a que 100 adolescentes considerados como delincuentes sean lanzados de vuelta a la Tierra con el fin de evaluar sus capacidades de supervivencia. Veré el segundo capítulo y tomaré la decisión de si merece la pena o no seguir con ella. Está demasiado orientada a los adolescentes, carece de verosimilitud (no se le pide veracidad, que es otra cosa), y hay demasiados tópicos absurdos. Difícil que se quede en la cartelera. Ni siquiera el habitualmente complaciente público votante de IMDb le otorga un siete de media, lo cual indica que ha suscitado realmente poco entusiasmo.

Vayamos con los finales de temporada, de los cuales hemos tenido tres.

Rizzoli & Isles es ese drama policiaco, procedimental que se  sostiene fundamentalmente por la simpatía de sus personajes y por la química entre ellos. Puro entretenimiento sin más pretensiones, ideal para un rato de relax sin plantearse complicaciones. Algo parecido sucede con Perception, aunque a veces tenga ínfulas más pretenciosas con eso de la neuropsicología. Pero en resumen vamos a lo mismo. Casos procedimentales entretenidos y un grupo de personajes que funcionan bien entre sí, sin más pretensiones. No son maravillas, pero no molestan y entretienen. Hasta dentro de unos meses.

Grand Central Terminal

Hemos visto viajar a Hannah en tren en algún momento, aunque no me acuerdo si cogía el tren en Grand Central Terminal, que vemos en la foto, o en Penn Station.

Otra cuestión es Girls, comedia dramática de una prestigiosa cadena de cable, cuya primera temporada me pareció bien pero sin despertar tanto entusiasmo como en la mayoría del público, pero que sí me enganchó bien en una segunda temporada que me pareció muy divertida, muy ácida e interesante. En esta tercera temporada, nos tendremos que situar en un punto intermedio. Con episodios buenísimos y otros bastante menos, en general sigue siendo una propuesta lo suficientemente atractiva para tener en cartelera una sitcom con cierta profundidad, y que en esta temporada ha dado más juego a los personajes secundarios. Lo cual es su principal acierto en este momento, porque si por su protagonista Hannah (Lena Dunham) dependiera ya la habría mandado a freir espárragos. Insoportable personaje. Quiero pensar que es un producto de ficción y no basado en alguien real.

Nos queda un único capítulo, doble, para el final de How I Met Your Mother. Así que la semana que viene hay acontecimiento. Por supuesto, una serie que he tenido en cartelera durante tantos años, y que tantos buenos momentos me ha generado, merecerá una entrada extra, dedicada en exclusiva a ella. Ahora, esperemos que tenga el final que se merece.

Staten Island Ferry

En cualquier caso, nos relajaremos un poco, por ejemplo viajando en el ferry de Staten Island, en lugar de ir siempre a borde del ataque de nervios.

Written by Carlos

Jueves, 27 marzo, 2014 at 17:23

[Televisión] Cosas de series; pequeña revolución en mi cartelera televisiva

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Pues sí. En medio de un par de semanas donde se han producido novedades y despedidas, he decidido comenzar una pequeña revolución en mi cartelera televisiva, determinada en gran medida porque mi disponibilidad de tiempo es limitada, y porque mi estado de ánimo me invita a ver determinados productos, mientras que empieza a rechazar otros. Bien sea por su carencia de interés, por su limitada calidad, o porque no estoy de humor para según que cosas.

Dos series de largo recorrido, y otra reciente de esta temporada, han salido de mi cartelera. BonesThe Mentalist hace ya un tiempo que no me aportaban nada nuevo y han perdido la frescura que tenían en un momento dado. The Blacklist ha llegado a un punto que tampoco me interesa gran cosa lo que están contando, que parece que es un dar vueltas en círculo constantemente. Así que estas tres series queda fuera.

En el parque del Tío Jorge

El día de la Cincomarzada llevé conmigo en mi paseo una cámara de película tradicional, la Leica M2, con el Elmar 50/3,5, cargada con un carrete de 27 exposiciones de Fujicolor Superia Premium 400, expuesta a 200 ISO.

Me entretuve mucho con Vikings en su primera temporada, pero siendo que es una serie bien hecha e interpretada, realmente trata de cuestiones que no me interesan gran cosa. Esta estética de guerreros, con algo de gore y alguna salpicadura de sexo… pues si no tienes el nivel de Game of Thrones no me suele interesar. Así que lo he dejado.

Se han despedido dos sitcoms, una intrascendente pero entretenida y la otra con más sustancia. Men at Work es un sitcom tradicional americana de grupo de amigos que tira de una fórmula muy estandarizada pero que es entretenida. No da para más, pero rellena ratos muertos, con sus 20 minutos de duración por capítulo. Ha despedido su tercera temporada, con este tono que comento. Mucha más sustancia han tenido los seis capítulos de la británica Inside no. 9, serie con su punto de mala leche, bastante humor negro, tramas y guiones originales, bien interpretadas, en ocasiones por caras bien conocidas de la interpretación británica, y con una realización bien cuidada. Pequeñas obras teatrales en su mayoría, restringidas a escenarios limitados, que nos han hecho pasar un rato excelente.

En el parque del Tío Jorge

Pero he tardado un tiempo en revelar el carrete, que ya tengo aquí con la digitalización del comercio. Que sinceramente no me ha convencido en exceso.

Se nos ha despedido también Banshee, en su segunda temporada, en la que hemos visto cierta evolución en el personaje principal y en sus relaciones, siempre dentro del marco de peleas, balaceras, algún polvo que otro con chicas espectaculares y su punto gore. A caballo entre un producto interesante y el guilty pleasure, esta no peligra en mi cartelera mientras vaya apareciendo periódicamente en la pequeña pantalla.

Comenté el buen estreno de Resurrection, cuyo segundo capítulo me ha parecido más flojo. No sé si aguantaré mucho con esta serie. Definitivamente, aunque se parezca no es como la francesa Les revenants. Y algo parecido puede suceder con Believe, en torno a una niña con “poderes” que es ambicionada por unos malos, y es protegida por unos “buenos” que buscan a un condenado a muerte para que la proteja. Su planteamiento tiene cosas buenas y malas, su primer episodio fue interesante. Pero el segundo, ya me pareció de bajón. Grave riesgo de que le abandone pronto.

En el parque del Tío Jorge

Prefiero en estos momentos el rendimiento de las películas negativas en color de Kodak, las de la gama Portra, pero aun así, creo que en casa podré hacer una digitalización con tonos más sutiles y matizados.

En su momento encontraré algún rato para explicar por qué The Americans es una de mis series favoritas, no sólo del momento, sino de los últimos diez años. De momento sólo diré que hay que verla.

Y dejo para una entrada especial un comentario sobre la película de Veronica Mars, secuela de la serie del mismo título, que todavía no sé si será bajo el epígrafe [Cine] o [Televisión]. O ambos. Es muy posible que siga con cambios en las próximas semanas. Tengo que alcanzar un equilibrio entre las series de calidad pero que me interesen, y el producto de entretenimiento para cuando quiero liberar mi mente.

En el parque del Tío Jorge

No obstante, de momento aquí os dejo algunos ejemplos tomados en el día festivo de principios de mes.

Written by Carlos

Jueves, 20 marzo, 2014 at 17:55

[Televisión] Cosas de series extra; los verdaderos detectives y el concepto de “macguffin”

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Yo pensaba que a estas alturas el concepto de macguffin, tal y como lo conceptualizó y lo acuñó el maestro Hitchcock estaría claro. En la Wikipedia nos lo cuentan así:

Un Macguffin (también MacGuffinMcGuffin o Maguffin) es un elemento de suspenso que hace que los personajes avancen en la trama, pero que no tiene mayor relevancia en la trama en sí. MacGuffin es una expresión acuñada por Alfred Hitchcock y que designa a una excusa argumental que motiva a los personajes y al desarrollo de una historia, y que en realidad carece de relevancia por sí misma.

Recientemente asistimos al final de la primera temporada de la nueva serie de la HBO dirigida Cary Fukunaga, True Detective, con un par de protagonistas excepcionales, Woody Harrelson y Matthew McConaughey, interpretando respectivamente a dos detectives de un cuerpo de policía del estado de LuisianaMarty HartRust Cohle. El principal papel secundario corresponde a Michelle Monaghan, encarnando a Maggie Hart, la esposa del primero. Hart es un tipo propio de su lugar y de su tiempo, el sur de los Estados Unidos a caballo entre los siglos XX y XXI. Profundamente conservador y religioso, por lo menos aparentemente, con la familia perfecta. Eso sí, como buen macho algo carca, le apetece tirarse a todo lo que se mueve. Y eso que tiene una esposa guapa, fiel, cariñosa y de buena familia. Cohle sin embargo es un hombre torturado. Procedente de Tejas donde tuvo un trabajo policial difícil que lo dejó marcado, es profundamente escéptico, y su sistema de valores entre en colisión frontal con el de su compañero, con el que comenzará una relación de dos décadas en la que habrá de todo.

Río Ebro en Escatrón

Además de paisajes humanos, también es una serie de paisajes naturales. Alterados por el hombre, en ocasiones muy profundamente. En la más pura tradición norteamericana.

Y es que para mí esta es la parte importante de esta serie. El asesinato inicial de la chica en 1995 y las derivaciones posteriores del caso no son más que un monumental y elaborado macguffin para permitirnos entrar en una relación entre dos hombres muy distintos pero unidos en por el azar o el destino, cada uno según prefiera interpretar. Es un estudio profundo y comparativo de personalidades, de motivaciones, de valores, de objetivos en la vida.

No voy a decir que la serie es perfecta, porque no lo es. Hay elementos muy desaprovechados. A pesar de la importancia del personaje de Maggie en determinados momentos, creo que es un personaje desaprovechado para haber incidido algo más en los contrastes entre ambos hombres. Especialmente porque queda claro que es una mujer que les gusta a ambos. Aunque cada cual analizará cual la respeta más. Y alguna otra cuestión. Pero sobre todo es una oportunidad de ver técnicas y soluciones visuales propias de la cinematografía más ambiciosa aplicadas al formato de serie de televisión. Porque sigue habiendo diferencias entre ambos medios, por presupuestos, por planteamientos, por ritmos de producción. Y con producciones de este tipo se acortan, y los aficionados al cine disfrutamos.

Ni que decir tiene que la base en que se sostiene todo el tinglado reside en la excelente interpretación del elenco de la serie. Especialmente de los dos protagonistas. Especialmente de McConaughey que parece confirmar su giro hacia el lado luminoso del trabajo actoral, con un annus mirabilis que le ha llevado a ganar su primer óscar, por una película que espero ver en estos días, ya que está recién estrenada en la cartelera española. Con mucho retraso.

A partir de lo comentado, sinceramente, las coherencias e incoherencias del caso que persiguen durante casi 20 años los dos protagonistas me parecen pecata minuta. Pero parece que los listos de la crítica prestigiosa van por otros derroteros.

Saladas de Sástago-Bujaraloz

Así que aquí traigo hoy algunos notables paisajes de este mes de enero, a orillas del Ebro en Escatrón y en las saladas de Bujaraloz, humedales de estepa que no se pueden comparar a la región del delta del Misisipí, pero que no están mal.

Written by Carlos Carreter

Sábado, 15 marzo, 2014 at 9:17

[Televisión] Cosas de series; algunas novedades, y se nos despiden comadronas y detectives

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La semana pasada debía de estar yo un poco tonto porque se me pasó comentar el regreso de los espías soviéticos de The Americans y de los brutos escandinavos de Vikings. Grandes cosas espero yo de estas dos series, especialmente la primera, que ha empezado con muy buen tono. Ya iremos comentando.

Ha habido incorporaciones interesantes. Mejor dicho, ha habido sensaciones contradictorias en nuevas incorporaciones.

Muchas expectativas había con la nueva Cosmos: A SpaceTime Odissey, presentada por el divulgador Neil deGrasse Tyson, y que se dice heredera de la legendaria Cosmos de Carl Sagan. A mí me dejó un poco frío. La encontré falta de ritmo, con efectos visuales entre normalitos y chabacanos, y con un buen trozo dedicado al teólogo, en el mejor de los casos filósofo, Giordano Bruno, a quien algunos consideran astrónomo porque especuló desde el punto de vista teológico con la infinitud del espacio. Pero el acertar por casualidad no equivale a la investigación y aplicación del método científico. Que era el espíritu que alimentó al fallecido Sagan. Me alineo con los críticos frente a la masa entusiasta y favorable que vota en internet.

Mercadillo de la plaza San Bruno

El domingo estuve en una actividad fotográfica con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza (AFZ). Fundamentalmente, fotografía callejera. Por ejemplo, en la plaza de San Bruno con su mercadillo.

Pocas o ninguna expectativa tenía respecto a Resurrection, drama fantástico y de misterio, con un comienzo argumental muy similar a la francesa Les Revenants. El caso es que el primer episodio me pareció bastante entretenido.

Por el contrario, tres clásicos de mi cartelera están con tarjeta amarilla, y a punto de caerse de la misma para siempre. The Mentalist estaba en situación incómodo desde que desenmascararon a Red John. Lo que pasa es que el último episodio visto me pareció entretenido y nos introdujo otro misterio a medio o largo plazo. Bones es posible que no vuelva ya a mi cartelera la semana que viene. Ya veremos. Y Revenge está así así, porque desde luego este culebronazo ya no tiene el tirón con el que empezó, y tengo la vida muy liada y me sobran series en mi cartelera. Y eso que la recientemente inaugurada personalidad de Emily/Amanda (Emily VanCamp) podría dar mucho de sí. Pero ya empieza a haber situaciones cómicas en contra de la voluntad de la serie.

Librería de viejo en la calle de las Armas

O cotilleando en una librería de viejo de la calle de las Armas.

He terminado de ver ya la segunda parte de la segunda temporada de Unforgettable, que según IMDb “tiene previsto volver” para el 4 de abril (¡?). Parece ser que a pesar de su caótica emisión que ha llevado a ser vista antes en algún canal en español (afortunadamente con banda sonora también en inglés) que en su programación americana original, volverá en verano con una tercera temporada. Lo ciertos es que desde que dejaron de tomarse en serio asimismos, la serie es más entretenida y los personajes más simpáticos. Un entretenimiento.

Y hemos asistido a dos cierres de temporada. Call the Midwife ha terminado diciendo adiós a su protagonista, la comadrona Jenny Lee (Jessica Raine). Si a este hecho, esta chica es absolutamente un encanto la mires como la mires, le sumas que ha derivado a un tono excesivamente monjil y buenrollista con tono beaturrio y ñoño, es muy posible que ya no me reenganche a su confirmada cuarta temporada. Fue bonito mientras duró,… pero esto ya no es para mí. Me empieza a empalagar demasiado.

Mercadillo en el patio de las Armas

Viendo como chicos y grandes disfrutaban de una actuación en el patio de las Armas.

Y se ha despedido de nosotros la primera temporada de True Detective,… pero he decidido que a esto le he dedicaré cuando pueda una entrada en exclusiva.

Autorretrato - Plaza de San Bruno

O simplemente, llevándome un recuerdo del día.

[Televisión] Cosas de series; de guerras mundiales y alfombras rojas

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Esta ha sido una semana en la que no ha pasado nada realmente importante en el mundo de mis series de televisión. Aunque se va recuperando algo de ritmo tras los juegos olímpicos y la ceremonia de los oscar, tendremos que esperar a la semana que viene para dos acontecimientos; el final de temporada de True Detective, serie que por su complejidad y los acentos de los protagonistas a lo mejor merece la pena que cuando haya tiempo le hagamos una nueva visita, y la nueva versión de Cosmos, aquella serie de ciencia de Carl Sagan que en los años 80 hizo que todavía me gustase más la ciencia y la cosmología en particular. Pero por lo demás, rutinas sin sobresaltos ni grandes novedades. Bueno, ha vuelto a Call the Midwife su protagonista, Jessica Raine. Debió cogerse un permisillo en su momento para rodar alguna otra cosa.

Paso bajo la antigua vía ferroviaria

Ayer por la tarde… iba a decir que estuve haciendo fotografías en el paraje junto al Ebro en Escatrón donde estuve hace mes y medio con Fotógraf@s en Zaragoza. Pero me parece que lo único que hice fue el indio. Una tarde poco inspirada.

Por lo tanto sólo comentaré un par de novedades. En la BBC siguen echando de vez en cuando algún programa para conmemorar el comienzo de la Primera Guerra Mundial, en este año su centenario. Y pudimos ver hace unos días el programa The Pity of War, llevado por el historiador Niall Ferguson. Este historiador escocés afirma que fue un error que el Reino Unido entrará en guerra, que lo único que sirvió fue para prolongar el estado de guerra y aumentar el número de muertes, e incluso que una victoria rápida de los imperios centrales sobre FranciaRusia hubiera tenido consecuencias menos nefastas a lo largo del siglo XX, que el derrumbe del Reich alemán tras cuatro años de muy sangrientas guerras, con la inestabilidad mundial, el auge de los fascismos y el comunismo y la Segunda Guerra Mundial como broche de oro a una posguerra nefasta. Incluso se discutió a qué se debió el final de la guerra, que contra toda la lógica pudo haber llegado a ganar Alemania, aunque finalmente sus ejércitos colapsaron. Llevó al estudio de televisión algunos otros historiadores y público general, que en general no estuvieron de acuerdo con su tesis. Pero algunos elementos de reflexión son interesantes. No obstante hubo mucho de “qué hubiera pasado si…”, sin que nadie tenga la respuesta a estas hipótesis.

Por otro lado, hubo mucha ceremonia de los oscar, que yo no vi, salvo el ratito de la alfombra roja. Para ver lo guapa que estaba Jennifer Lawrence, mucho, y si se caía este año, que se cayó, pero no lo sacaron en la televisión. Una pena.

Creciente

En cualquier caso, ya que se acerca la nueva “Cosmos”, hubo un momento para mirar al cielo.

Written by Carlos

Jueves, 6 marzo, 2014 at 20:14

[Televisión] Cosas de series; los “indios” están de moda

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En una semana en la que se está produciendo regresos, por ejemplo la continuación de la 4ª y 2ª temporada respectivamente de Rizzoli & IslesPerception, y otros que llegarán de aquí al fin de semana, también hay algunas novedades y algunos cierres, aunque sean en falso, que merecen ser comentados.

Definitivamente, Killer Women ha sido dada de baja del universo seriéfilo, siendo el episodio sexto el último emitido, y que se emitió saltándose alguno entre medias, resolviendo alguna trama, y dejando un cliffhanger que supongo nunca veremos resuelto.  La verdad es que la serie era muy, muy, muy, muy floja, y que el único aliciente era ver a la excylona Tricia Helfer. Pero lo cierto es que ir siguiendo esta serie tenía más de guilty pleasure que de otra cosa.

En la huerta de las Fuentes (paisajes)

Si ayer eran fotografías de los suburbios de la ciudad, hoy ya hemos salido plenamente al campo. A la huerta de las Fuentes, donde alguien quiso montar la “expo-nabo”.

Y parece que están de moda los “indios”. O como se denominan hoy en en día más correctamente, los pueblos nativos americanos. Los vemos todos los veranos a vueltas con el sherif Longmire, forman parte del extraño y violento universo de Banshee, y ahora nos los proponen en una nueva serie The Red Road, cuyo episodio piloto pude ver hace unos días, se estrena oficialmente este fin de semana, y que me transmitió buenas sensaciones. Ya comentaré algo más amplio conforme tenga más material para opinar. En principio, parece que el sherif local de un localidad a unos 40 kilómetros de Jersey CityNueva York, va a tener que llegar a algún pacto con un torvo lider de la comunidad de nativos americanos del lugar, ante las consecuencias de los desequilibrios de su mujer, interpretada por la interesante Julianne Nicholson, que tan buen sabor de boca nos deja en Masters of Sex o en el largometraje August.

En la huerta de las Fuentes (paisajes)

Ese domingo salí con el viejo Elmar 5 cm 1:3,5, diseño de los años 20 del siglo XX con fabricación de principios de los 50. Y que a diafragmas de trabajo normales poco tiene que envidiar a objetivos más moderno, con su cuatro únicas lentes en tres grupos. Incluso aguanta bastante bien la presencia del sol en el encuadre.

Ya que mencionamos Banshee, aparte de las palizas habituales al protagonista, que compensa con los polvos que se pega con tías estupendas, que no sé como aguante con la cantidad de cardenales que tiene que llevar por todo el cuerpo, la serie ha alcanzado nuevas cotas de nivel gore a propósito de una picadora de carne. Y mira por donde que una de las macizas oficiales de la serie, de las que no tienen inconveniente en mostrar generosamente sus encantos, Lili Simmons, ha decidido mostrarlos también con igual generosidad en True Detectives. Si es que estamos que lo tiramos. Sus cualidades interpretativas no acaban de convencerme en exceso, pero que está como un queso es indudable…

Y finalmente, entre los pilotos candidatos a convertirse en series que hace unas semanas puso Amazon a disposición del público, vi el de Transparent. Tres hermanos/as y un padre que tienen unas vidas no excesivamente bien centradas y con sus secretillos, y que es el único de estos pilotos que he visto que me ha dejado con auténticas ganas de que me sigan contando lo que pasa. A ver si hay suerte.

En la huerta de las Fuentes (paisajes)

Aunque también usé el C-Biogon 35/2,8 de Zeiss, muy nitido. Y que aún hubiera aguantado mejor el sol en el encuadre. Pero lo usé cuando la luz empezó a escasear.

Written by Carlos

Jueves, 27 febrero, 2014 at 19:05

[Televisión] Cosas de series: De chicas sufridoras, por unos u otros motivos…

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Como en estas últimas semanas las televisiones del otro lado del charco están al ralentí para no tener que competir por las audiencias con los discutibles juegos olímpicos de Sochi (atentos al cinismo del zar Putin), apodados por algunos como “The Hunger Games“, la semana pasada experimenté y esta me he puesto al día con algunas cosillas. No es que no haya probado cosas nuevas.

Por ejemplo, he visto un primer episodio de Mixology, una sitcom sobre gente que liga en un bar, que la verdad sea dicha no me ha convencido gran cosa. O he tenido la curiosidad de ver el piloto no emitido de SherlockStudy in Pink, una variante más corta y menos pulida del primer episodio de la serie con el mismo título y la misma trama. La verdad es que siempre me he planteado que por buena e interesante que sea esta serie, tal vez los episodios de hora y media de duración sean un poco largos. Este piloto fue de sólo una hora, y funciona bastante bien.

En el bando de las desafecciones, decir que he dejado de lado a los piratas de Black Sails, que no han conseguido engancharme.

Rebajas 55%

Acompaño la entrada de unas fotografías tomadas recientemente con la cámara para película tradicional perforada de 35 mm, Olympus mju-II, con un carrete de 400 ISO y en condiciones de poca luz.

Pero lo que es de notar es que en estas dos últimas semanas, lo más notable es lo que maltratan los guionistas o las productoras o quien sea a las chicas televisivas. Terrible. Algunos ejemplos, todos muy diversos.

Tengo como guilty pleasure la serie Killer Women, donde la asesina es siempre una mujer, que a veces nos cae bien y a veces nos cae mal. La serie es floja, floja, tirando a mala. Pero como sale la excylona Tricia Helfer, que me cae simpática, ahí la tengo. Y aquí viene el maltrato, después de un episodio quinto con un inesperado cliffhanger, empiezo a ver el sexto y me encuentro con que se han saltado uno. No lo he visto. Esperaré a ver si arreglan de alguna forma el desaguisado. De todas formas, parece una serie condenada a la extinción.

Maltrato sufre la “chica” del segundo episodio de Inside no 9, Oona Chaplin, esta serie inglesa de humor negro que me está divirtiendo mucho. Un segundo episodio, A Quiet Night In, prácticamente sin diálogos, muy divertido y con mucha mala leche.

Se han cebado con la pobre comadrona Jenny Lee (Jessica Raine), la protagonista de Call the Midwife, que si ya apareció en el primer capítulo con un desengaño amoroso, y no le funcionó su primer noviete, ahora lo ha pasado de pena con el ingeniero que le estaba tirando los tejos pese a su renuencia. Dramón tremendo para un cuarto episodio de muy buen nivel en esta la tercera temporada de la serie. Lo que me temo es que las consecuencias del mismo van a ser dos. Que Raine va a abandonar la serie, lo cual elimina uno de los alicientes de la misma, y que la serie va a profundizar en los derroteros monjiles que estaba tomando en esta temporada. Es decir, que por bien hecha que esté, ha perdido buena parte del interés de sus temporadas iniciales y corre el riesgo que me desenganche de ella al terminar esta temporada.

Santa Engracia

Con un 35/2,8 y una película que no sufra demasiado con subexposiciones de hasta un paso, aguanta bastante bien en un lluvioso atardecer en Zaragoza, con poca luz.

Y no podía ser de otra forma, los guionistas de Shameless se siguen cebando y dándoles duro, en el hígado especialmente, a los Gallagher de Chicago. Y ahora que parecía que a la buena de Fiona (Emmy Rossum) le empezaban a ir bien las cosas, en parte por su maldición de Gallagher, en parte por los hombres de quien se rodea, le están empezando a llover piedras. Duros tiempos para la simpática hermana mayor, que además ha perdido en esta temporada la primogenitura. Pero que conste que yo la quiero.

Y automaltrato colectivo es el que podríamos calificar para las chicas de Girls que tras la muy interesante segunda temporada estaban en una tercera entretenida pero de menor nivel, cosa que puede cambiar tras un estupendo séptimos capítulo en el que las cuatro chicas se van a una casa en la playa para arreglar sus cosas y acaban dándose para el pelo verbalmente las unas a las otras. A estas se les puede aplicar los mismo que a los Gallagher. Nos lo cantaba la Orquesta Platería en su versión de Pedro Navaja,

Cuando lo manda el destino no lo cambia el más pintado;
si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos.

Independencia

Aunque se ve dificultado el trabajo por la imposibilidad de ajustar manualmente el índice de exposición elegido. No obstante, hay que cuidar no meterse en zona de peligro, con velocidades de obturación excesivamente lentas. Salen movidas las fotos, claro.

Written by Carlos Carreter

Jueves, 20 febrero, 2014 at 17:25

[Televisión] Cosas de series; empezando la “guerra del 14″ y algunas cosas más

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En mi intento de hacer las entradas de este Cuaderno de Ruta más claras, concretas y concisas, puede que esta sección televisiva sea la más difícil de adaptar. Pero lo intentaré cuanto menos.

De una forma un tanto rara, ha comenzado la segunda parte de la segunda temporada de Unforgettable. Lo cierto es que el tono más ligero y más dinámico de la serie, con tonos de comedia, le ha sentado bien. No es la maravilla de las maravillas, pero es muy entretenida. Intrascendente, pero simpática.

Mucho se ha hablado esta semana del plano secuencia de seis minutos que Cary Fukunaga nos ha ofrecido en True Detective. La verdad es que esta serie es muy buena, aunque con alguna irregularidad que ya comentaré más adelante. Pero diré que se nota que es importante que haya un director de verdad y no meramente un realizador técnico detrás de sus capítulos. De hecho, igual merece la pena una segunda mirada más tranquila más adelante. Es de las que tienes que estar concentrado ante la pantalla, y eso últimamente me cuesta.

Comedia negra, británica. Un elemento común; todas las historias se producen en el número 9 de alguna calle o plaza. Cada historia, sin relación con las demás. El primer episodio, Sardines, me encantó por ese humor negro, particular, que a veces destilan los británicos. La serie se llama Inside No. 9. Probablemente sepa a poco.

En internet han aparecido una serie de pilotos de posibles futuras series. Algunas seguirán adelante, otras no. He visto dos; Bosch The After. Un policía peculiar que va por libre, y un drama apocalíptico con tintes de terror. Probablemente no me quedase con ninguna de las dos.

Siegessäule

Series documentales rememorando una de las guerras más sangrientas y crueles; una de las causas, el militarismo prusiano, que sorprendentemente todavía se recuerda con orgullo en Berlín, como en el pedestal de la Siegessäule, la columna de la victoria.

Final de la miniserie The Spoils of Babylon, parodia de aquellos “grandes relatos” que nos ofrecía la televisión hace unas décadas, con sagas familiares llenas de traiciones, amores imposibles, amores retorcidos, odios, y un montón de tópicos que intentaban disfrazar el noble género del culebrón de algo más trascendente. En plan hombre rico, hombre pobre. Muchos nombres famosos en el reparto para un resultado que me ha resultado irregular. Pero total, han sido seis episodios de algo menos de media hora cada uno… así que…

Y quizá lo más significativo de la semana haya sido la miniserie documental Royal Cousins at war. Este año se conmemora, espero que nadie lo celebre, el 100º aniversario del comienzo de la Primera Guerra Mundial, un acontecimiento histórico que conmovió al mundo, que hizo temblar las raíces de la cultura y la civilización occidental y que condicionó un siglo XX que nos ha hecho plantearnos si las expresiones civilizaciónser humano civilizado están asociadas a valores positivos, negativos o daigualelserhumanoescomoes y caben pocas esperanzas. La televisión británica tiene pensado ofrecer a lo largo del año una serie de producciones recordando el hecho. Y aquí tenemos esta producción documental histórica que nos habla del (triste) papel de las monarquías europeas en el desencadenamiento de la catástrofe humana bélica. Los nietos de la reina Victoria, cabezas coronadas del Reino Unido, el Imperio Alemán y el Imperio Ruso, no quedan especialmente bien parados, incluso si hay cierto natural sesgo probritánico. Pero sin propagandismos. Me ha parecido muy bien documentada y muy interesante. Un nueva perspectiva en algunos hechos históricos y una oportunidad para aprender. He echado de menos el papel de la enfermiza monarquía austro-húngara, pero estos no eran más endogámicos, más germánicos, y no descendían de la emperatriz británica, así que no salen.

Cambio de la guardia a caballo - Londres

Y es que a pesar de la barbarie y las desgracias que traen las guerras, las naciones siguen honrando el hecho bélico y militar, como los británicos con sus paradas ceremoniales para los turistas.

Written by Carlos

Jueves, 13 febrero, 2014 at 17:27

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