Entradas etiquetadas ‘Cine’
[Cine] Tonterías de cuento y algo del cine “de antaño”
Este miércoles pasado recibí la llamada de una antigua amiga. Nos vemos muy poco. Dijo que había estado siguiendo últimamente este Cuaderno de ruta. Y me invitó a ir a ver una película para así tener un rato para vernos y charrar. Ella iba con su hija de trece años y algún sobrino y amiguita de la niña. La película era Blancanieves (Mirror, mirror). No me apetecía nada. Pero me pareció mal no aceptar la invitación. No por la película sino por mantener la relación. Así que a las seis quedábamos a tomar unos chismes, y a las siete y media nos metíamos en la sala de cine. Ni siquiera me voy a molestar en hacer una reseña completa de semejante engendro. Un auténtico disparate y una auténtica tortura. Si Julia Roberts nunca ha sido santo de mi devoción, aquí queda ya condenada a la categoría de actrices en absoluta decadencia. Y el disparate llega hasta el extremo de que el director del sinsentido, el indio Tarsem Singh, indudablemente hasta el culo de pastillas cuando rodó el filme, obliga a la Blancanieves (Lily Collins) de turno a marcarse un número musical final al estilo bolliwood. Puestos a ponerle una puntuación, con benevolencia que sea de una estrella (*) a todas las categorías habituales.
Me confirman que está a punto de estrenarse otra película sobre el tema en la que la niña mema de los vampiros pijos hace de Blancanieves y Charlize Theron de Reina Mala. Si un “espejito mágico” dijese en cualquier momento que la más bella del reino es la mema, es que se toma las mismas pastillas que el director de la película anterior. Pero esperemos que el producto tenga algo más de sentido, porque sería muy doloroso ver a la actriz sudafricana seguir el mismo camino que la Roberts. No creo. Vale mucho más. En todos los sentidos que queráis pensar.
Mientras, he rescatado a través de TCM autor alguna de las colaboraciones que el director alemán Rainer Werner Fassbinder y la actriz de la misma nacionalidad Hanna Schygulla realizaron en los años 70. Especialmente, El matrimonio de Maria Braun. Recuerdo haber visto varias de estas películas a principios de los 80 al poco tiempo de abrir los ahora extintos Multicines Buñuel en Zaragoza. Desde luego, no eran las película que normalmente veía la gente de diecimuchos o ventipocos. Y dudo mucho que en aquellos momentos entendiera correctamente aquel cine, alejado de los estándares americanos. Pero tanto entonces como ahora reconozco que eran películas que tenía algo, ahora las asumo mucho mejor, y la Schygulla era en aquellos momentos una actriz notable. Tanto por sus interpretaciones como por lo guapísima que estaba. Estas son para compensar la tontería con la que he empezado esta entrada.
[Cine, fotografía, CineFoto] Películas con fotógrafos, sobre fotógrafos y de fotógrafos
Hoy os traigo breves comentarios sobre diversas películas relacionadas con la fotografía. Dos de ellas, de ficción, han pasado a formar parte de mi colección de películas sobre La fotografía en el cine. La una de forma premeditada, fui a por ella, la otra fue un encuentro casual y afortunado. Las otras dos están relacionadas con el fotógrafo Bert Stern, famoso entre otras cosas por ser quien realizó las últimas sesiones de fotografías para la revista Vogue de Marilyn Monroe pocas semanas antes de su muerte.
The Cameraman (El cameraman, 1928)
Con el estreno y el triunfo de The Artist, algunos dirían que se habrían puesto de moda las buenas películas de la época del cine mudo. Lo dudo. Que rima con mudo. Sin embargo, es bien cierto que hay muchas pequeñas joyas de aquella época, películas que merecen la pena ser rescatadas del olvido en el que la mayor parte de los aficionados al cine las tienen sumidas. En TCM Autor, recientemente comenzaron a programar esta película del genial y melancólico Buster Keaton. Que además tiene argumento relacionado con la fotografía y, por lo tanto, pasa a engrosar mi colección de películas sobre La fotografía en el cine. Y de paso todos nos enteramos de qué es un ferrotipo.

La cámara para rodaje que acarrea Buster Keaton en The Cameraman no es muy distinta que la que muestra la escultura de Eduardo Jimeno (por Manuel Arcón) en la plaza de Ariño en Zaragoza.
La peau douce (La piel suave, 1964)
Hace unos años, una noche de verano mientras nos tomábamos unos chismes después de cenar, surgía una conversación muy divertida sobre la geometría de los romances. Y por supuesto hablábamos de los triángulos. Y básicamente reconocíamos dos tipos fundamentales, los rectángulos sometidos pitagóricamente a las relaciones de dos catetos con una misma hipotenusa, y los obtusángulos en los que un tipo era suficientemente obtuso para liarse con dos mujeres al mismo tiempo. Si además tenemos en cuenta que el obtuso tiene una cámara de fotos, y que estas las carga el diablo, el drama o la tragedia están servidos. Como nos lo muestra de forma excelente François Truffaut en este filme de mediados de los años sesenta, donde además tenemos el placer de ver el trabajo de la guapa y malograda hermana de Catherine Deneuve, Françoise Dorléac, fallecida en plena juventud pocos años después. En cualquier caso también pasa a mi colección La fotografía en el cine.

El fotógrafo de ferrotipos de The Cameraman se puede considerar el antecesor de los fotógrafos minuteros. En Zaragoza, se recuerda con esta estatua de un caballito de juguete, a Ángel Cordero, que realizó durante décadas esta modesta profesión en los jardines de la Lonja de Zaragoza.

El caballito de Ángel Cordero fue reproducido por Francisco Rallo, escultor zaragozano que tenía su taller en la calle Madre Sacramento. Visité en varias ocasiones el taller, ya que mi padre, marmolista, le realizaba encargos de vez en cuando. Siempre me sorprendían los caballos de tiovivo que esculpía para luego hacer moldes con los que se reproducirían después, para su instalación en esta diversión de ferias.
Bert Stern: Original Madman (2011)
El sábado pasado Canal+ programó este documental sobre la vida y obra del fotógrafo norteamericano Bert Stern. Como ya he dicho al inicio de esta entrada, el fotógrafo es especialmente recordado por sus fotografías de Marilyn Monroe en el verano de 1962, pocas semanas antes de la muerte por envenenamiento farmacológico de la actriz. Se trataba de un trabajo para la revista Vogue, y se realizó en un hotel de Bel Air. Desde hace mucho tiempo pienso que son las mejores fotografías que conozco de la actriz. De las pocas en las que parece una mujer hecha y derecha y no una muñeca. En cualquier caso, el documental dirigido por Shannah Laumeister, que fue modelo y musa del fotógrafo, y con quien convive actualmente, nos habla de muchas más cosas. De sus relaciones con las mujeres, de su trabajo, de su bajada al infierno de las drogas, etcétera. Aunque realizado con una mirada muy benévola hacia el fotógrafo, de quien sospecho hay zonas oscuras tanto en su personalidad como en su vida, merece bastante la pena. Está bien realizado, con ritmo y te engancha.
El título del documental hace referencia con avaricia coyuntural a una famosa serie de televisión. Sin embargo, creo que el asimilar al fotógrafo a los personajes de la serie está pillado un poco por los pelos. Cierto es que comenzó su carrera profesional como ayudante de director artístico de una empresa, incluso como el director artístico de facto de la misma. Pero aunque mucha de su obra esté vinculada al mundo de la publicidad, Stern fue fotógrafo y no un creativo de publicidad. Que son dos cosas diferentes. Aunque indudablemente fue un fotógrafo extraordinariamente creativo, y no me cabe la menor duda que influyó mucho sobre las campañas que se desarrollaron alrededor de su obra. Pero son dos conceptos diferentes para una misma palabra.
En mi biblioteca tengo un monográfico de Bert Stern publicado por la revista alemana Stern.
Jazz on a Summer’s Day (1959)
Durante el documental anterior me enteré que Bert Stern hizo también sus pinitos en el cine documental. Y a finales de los cincuenta filmó este documental sobre el festival de jazz y las regatas que se celebraron en Newport en 1958. El Newport Jazz Festival, que lleva más de cincuenta años celebrándose con distintas denominaciones y localizaciones, es un clásico en la música de jazz, y ha producido algunas de las más prestigiosas grabaciones de la historia de este género musical. Tengo en mi discoteca grabaciones en este festival de Duke Ellington, Miles Davis y Thelonious Monk. En cualquier caso, en ese año de 1958, el fotógrafo cambio la cámara fija por la de rodar, y enfocó con su objetivo a figuras del jazz como Louis Armstrong, Dinah Washington, Gerry Mulligan, George Shearing, Thelonious Monk, Anita O’Day, Eric Dolphy, Art Farmer, Mahalia Jackson, Jim Hall,… entre otras muchas que sería excesivamente mencionar. Rodado con pocas palabras, mucha música, y un estilo de imagen que nace en su formación como fotógrafo, es una obra realmente notable que debería hacer las delicias tanto del aficionado a la música de jazz, como al cine, como a la fotografía.
[Cine] Ajeossi (2010)
Ajeossi (2010), 20 de mayo de 2012.
Esta película ha sido vista en versión original y por ello se conserva su nombre original coreano. Sin embargo, es posible verla también en versión doblada al castellano, en cuyo caso la podéis encontrar en la cartelera española como El hombre sin pasado.
En un fin de semana muy pocho, en el que lo que parecía el principio del verano ha regresado casi a finales del invierno, quizá no para tanto pero bueno, con una cartelera bastante mustia lo que anuncia un mal verano cinematográficamente hablando, nos dedicamos a recuperar títulos que hemos considerado en semanas atrás, pero que por un motivo u otro no hemos ido a ver. Y nos centramos en esta película coreana, de la que habíamos leído muy buenas críticas, pero que con la nefasta distribución de este país, no ha llegado a nuestras pantallas más que con casi 2 años de retraso. Como siempre que tratamos con películas orientales, una advertencia con los nombres. En aquellos lejanos países suelen mencionar primero el apellido de la persona y después el nombre propio. Sin embargo, en esta entrada yo seguiré la convención occidental a la inversa. Pero no os sorprendáis si en otros escritos los encontráis al estilo oriental y no os parecen los mismos.
La película dirigida por Jeong-beom Lee nos habla de un solitario tipo, que regenta una casa de empeños, Tae-sik Cha (Bin Won), y cuya vecina es una prostituta drogadicta con una niña pequeña, So-mi Jeong (Sae-ron Kim), con la que el hombre mantiene un cierto grado de relación. La prostituta participará en un robo de un alijo de heroína a las mafias de la ciudad por lo que será perseguida y secuestrada junto con su hija. Tras un intento del tipo por liberar a la niña colaborando con los delincuentes, todo falla, la madre es encontrada muerta, víctima del tráfico de órganos, y la niña en manos de explotadores de menores. También perseguido por la policía que descubre que es una antiguo agente de la inteligencia militar, entrenado para matar, y que sufrió una grave desgracia familiar tras la que se retiró de la actividad. Ahora encuentra una nueva razón para vivir en el rescate de la niña.
Estamos ante una historia que no es exactamente nueva. El tipo violento que de repente se ve en la tesitura de convivir y proteger de un niño o niña la hemos visto en diversas ocasiones. Con los matices argumentales que queramos ponerle, básicamente hay un esquema general. El tipo que vive al margen de la sociedad, sea delincuente o no, solitario, que de repente encuentra un anclaje en la humanidad a través de la mirada de un niño, más frecuentemente niña, en graves problemas. Para mí, la más significativa de estas historias fue Léon (El profesional (Léon)), que nos confirmó la valía de Jean Reno y nos descubrió a una muy jovencita y esmirriada Natalie Portman. Por lo tanto, los logros de esta película coreana hay que buscarlos en otros elementos. Fundamentalmente en el ángulo que ofrece una sociedad distinta de la occidental, como puede ser la esquizofrénica sociedad surcoreana, a caballo entre lo tradicional y la modernidad, y también en el tratamiento de los caracteres y las situaciones del director. Y aquí están las principales virtudes del filme. Aunque hay escenas de acción y de violencia, también hay mucho que se dice mediante la insinuación y lo indirecto. También tiene una forma espléndida de permitir al espectador saber lo que viene a continuación, mantener la tensión, y sólo tras un desarrollo completo de la situación y el comportamiento de los personajes, llegamos a confirmar lo que ya sabíamos, con información sobreañadida. Un ejemplo claro es el descubrimiento del cadáver de la madre. O lo que podemos suponer que ha sido el destino final de la niña. No es perfecta. A veces se entretiene en exceso en determinadas situaciones. Sobra el flashback al desastre de la familia del protagonista, y el final es de un almíbar empalagoso también excesivo a todas luces. Pero las dos horas que dura la película se pasan en un momento, manteniendo perfectamente la atención del espectador.
Indudablemente, la buena interpretación de los dos protagonistas y algunos de los secundarios es fundamental para que todo funcione. Pocas palabra, y muchos gestos. Porque las pocas ocasiones en las que el guion se pone verborreico la cosa baja, más por culpa del guion que por la de los personajes. Entre los secundarios hay de todo. Desde mafiosos, malos malísimos que están muy bien, hasta unos policías que parecen un poco lelos y no sabemos muy bien que pintan en todo esto.
Como resumen podemos decir que es una película que no atraerá a quienes disguste la violencia, ya que aunque contenida, está presente y a veces de forma cruda. Sin embargo es un filme que como ya he dicho te mantiene perfectamente atado a la butaca, y que lo disfrutas bastante. No es tan perfecta como algunos críticos la han visto, pero es una buena opción en una cartelera tan poco sugestiva. Eso sí, no creo que dure mucho en cartelera.
Valoración
- Dirección: ***
- Interpretación: ***
- Valoración subjetiva: ***
[Cine] Dark Shadows (2012)
Dark Shadows (2012), 14 de mayo de 2012.
Esta película fue vista en version original, por lo que conserva su título en inglés en esta entrada. En España es posible verla también en versión doblada con el título de Sombras tenebrosas.
Si he de seros sinceros, no tenía muchas ganas de ver esta película del director Tim Burton. Aunque es un director que me ha gustado mucho, la progresiva acumulación de bodrios en la última década hace que empiece a dar miedo ver sus películas. Y no precisamente por el ambiente gótico y terrorífico que impone en ellas, sino por la amenaza del aburrimiento. De todas formas, la democracia participativa nos llevó a elegir este filme para esta semana, y me autoconvencí de que el reparto podía ser el aliciente. O si no… me iba a pasear y luego a casa. Bueno. Os cuento con lo que nos encontramos.
De la Inglaterra del siglo XVIII salió la familia Collins con el fin de aumentar su fortuna en América, instalándose en la costa atlántica de Maine. Todo parecía ir viento en popa, hasta que por culpa de los celos, una de las sirvientas, Angelique (Eva Green), bruja ella, se dedica a arrebatar lo más querido para el joven Barnabas Collins (Johnny Depp). Asesina a sus padres, obliga a su novia Josette (Bella Heathcote) a arrojarse por un acantilado, y cuando él mismo quiere correr la misma suerte, se encuentra con que no puede morir porque la bruja lo ha convertido en un vampiro. Vampiro que luego será enterrado en un sarcófago de hierro encadenado en los bosques de Maine por toda la eternidad. Eternidad que se ve interrumpida cuando hacia 1972, coincidiendo con la llegada de una nueva institutriz que dice llamarse Victoria (de nuevo Bella Heathcote) a la casa de los Collins, Barnabas es desenterrado y vuelve a la casa familiar, en grave declive, donde queda todavía Elizabeth (Michelle Pfeiffer) al mando, con su pusilánime hermano Roger (Jonny Lee Miller), su hija Carolyn (Chloë Grace Moretz), su sobrino David (Gulliver McGrath), una alcoholizada psiquiatra la Dra. Hoffman (Helena Bonham Carter), un improbable sirviente Willie (Jackie Earle Haley), y la amenaza constante de la némesis de la familia Collins, la bruja que todavía vive. Barnabas tomará la decisión de enfrentarse a Angelique y recobrar la fortuna de la familia.
Veamos. El aspecto visual de la película es el tradicional de las películas de Burton. Ambientes muy góticos, muy sombríos, tiempos tormentosos, y abundancia de maquillaje para todos los personajes. Encontraremos los elementos habituales de las producciones de terror en estos días. Vampiros, brujas, licántropos, fantasmas, casas encantadas,… Todo ello engarzado por un lamentable guion, que pretende navegar entre la comedia y el drama de terror, pero que ni produce risas ni miedo. Salvo como decía antes, el miedo al aburrimiento. La acción va dando tumbos de un lado a otro, todos los personajes nos son presentados, pero no desarrollados, por lo que cuando llega su destino final nos importa un rábano,… no sé, la verdad es que no tengo ni idea de por donde rescatar este filme. Ni siquiera su banda sonora basada en canciones de principio de los setenta, y la improbable aparición de un Alice Cooper con su banda, interpretándose a sí mismo pero con un montón de años de lo que le corresponden por la época, anima el cotarro.
Como ya habréis podido observar el reparto es notable. Algunos habituales del cine deBurton y otros ilustres, unos más alza y otros ya en declive. Pero ninguno consigue elevar el nivel de la película. No creo que sea su culpa. Es que con los materiales con los que tienen que currar,… pues nada. Que hay poco que hacer.
Pastiche poco original que basándose en una serie de los años 60 de la que no sé nada, mezcla elementos tomados de diversas películas del género para al final formar un rompecabezas que tienen de todo menos sentido y gracia. Realmente, da la impresión que Burton ha caído en un profundo agujero creativo. Y dedicar todo el esfuerzo a dotar de un determinado aspecto visual sus películas no garantiza absolutamente nada de cara a la calidad de las mismas, como hemos comprobado ya en varios de sus filmes. Mi recomendación… si no tenéis otra opción, iros a pasear o a tomar una cervezas en una terraza ahora que ha llegado el buen tiempo.
Valoración
- Dirección: **
- Interpretación: **
- Valoración subjetiva: *

Viejos caserones en ruinas son imprescindibles en estas producciones de “terror” gótico; la ermita de los Bañales también tenía un aspecto algo ruinoso en alguna de sus dependencias,… pero no pasé miedo.
[CineFoto] Dos nuevas entradas, de cine europeo, francés y alemán
Hoy traigo dos nuevos añadidos a mi colección de películas de CineFoto: La fotografía en el cine.
La Belle Personne (2008)
Cuando el fin de semana pasado fuimos a ver en el cine Los adiós a la reina (Adieux à la reine), no pudimos evitar quedarnos prendados hasta cierto punto de la chica protagonista, Léa Seydoux. Guapa, pero no artificial. Sólida interpretativamente. Con ese algo indefinido que llamamos encanto que va más allá de ser más o menos mona. Y siendo francesa, “chic”. Muy “chic”. Yo sólo la recordaba haber visto en un pequeño papelito, aunque trascendente, en la reciente aventura francesa de Woody Allen, Midnight in Paris. Y revisando su filmografía parece confirmarse que es así, que no la he visto en ninguna otra producción, salvo el breve papel que hizo para una de Tarantino. Así que me he puesto a buscar, y lo cierto es que sus películas francesas no han llegado a nuestro país. He conseguido una copia de la que hoy os presento aquí, que tiene un par o tres de escenas a propósito de una fotografía y como es tomada, y me han parecido excusa suficiente para incluirla en esta colección de La fotografía en el cine.

Durante el filme, también hay varias escenas importantes en el metro parisino que casi me hacen incluirla en mi colección de cine y ferrocarril, pero al final consideré que no era para tanto.
Palermo Shooting (2008)
Cuando por primera vez oí el título de esta película pensé que iba de tiroteos entre mafiosos. Pero recientemente me enteré que en este filme dirigido nada más y nada menos que por Wim Wenders, el “shooting” se refiere al acto de disparar la cámara fotográfica. Hacer fotos. Y que el protagonista es un fotógrafo. Así que decidí verla pensando que podría ser una producción interesante, y que quedaría añadida a mi colección de La fotografía en el cine. Lo segundo es muy cierto y muy justificado. Respecto a lo primero, que sea una producción interesante…
[Cine] Adiós a la reina (2012)
Adiós a la reina (Les adieux à la reine, 2012), 5 de mayo de 2012.
Sin duda alguna María Antonieta (ver disquisición idiomática más adelante) es la reina francesa favorita de la literatura y el cine francés e internacional. Nada como un destino trágico para pasar a la posteridad. Morir joven, guapa y en dramáticas circunstancias es mucho más “chic” que convertirse en una anciana y morir de cualquier achaque mundano en su propia cama. Esto último esta muy bien para los burgueses y los plebeyos; pero para una reina… Supongo que por eso hoy en día las reinas son tan aburridas. Están aburguesadas. Y en los últimos años ha habido cierta actividad cinematográfica en torno a la reina guillotinada. En 2001, fue encarnada por Joely Richardson en la poco afortunada The Affair of the Necklace (El misterio del collar). En 2006, fue la protagonista, encarnada en Kirsten Dunst, de la postmoderna y pretenciosa película de su mismo nombre Marie Antoinette (María Antonieta), dirigida por Sofia Coppola, tremendo pinchazo de una directora que prometía, y que ya no ha vuelto a dar en el clavo. Hasta el moño sales de los zapatos de la reina y sus damas. Y ahora son los propios franceses, con el director Benoît Jacquot a la cabeza, que nos traen una nueva visión de su reina favorita, encarnada por la germánica Diane Kruger, a la que no dudaron en decapitar. Hay más representaciones de esta reina en los últimos años, pero me he limitado a mostrar las más representativas, en películas que yo mismo he visto.

Los estanques de Versalles no aparecen tan pulcros y aseados en el filme como se mantienen en la actualidad para las visitas turísticas.
La película es una adaptación de una obra literaria, y pese a lo que se suele leer por ahí, no nos habla de los últimos días de la reina, sino de los tres o cuatro turbulentos días que siguieron a la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789. María Antonieta aún tardaría más de cuatro años en perder la cabeza tras el amañado juicio que la condenó. Los acontecimientos que pudieron suceder en estos días los vivimos a través de los ojos de Sidonie Laborde (Léa Seydoux), personaje ficticio, joven lectora de la reina a la que profesa una devoción absoluta. A través de los ojos de esta joven, nos introduciremos en el ambiente de Versalles, conoceremos lo que pudieron pensar, hacer o sentir los cortesanos, aislados del mundo, ya que todo se cocía en París, de la que les separaban unos veinte kilómetros, varias horas de desplazamiento. En aquellos momentos no llegaba hasta los alrededores de palacio la línea C del RER. Entre los cortesanos, destaca la figura de la duquesa de Polignac (Virginie Ledoyen), favorita de la reina. Entre las tres mujeres se constituirá un triángulo que terminará con la huída de la Polignac por consejo de la reina en compañía de la joven lectora.

Los “Trianones” eran parte de los dominios de la reina María Antonieta; aunque preferentemente el pequeño Trianón, y no el grande que aparece en la foto.
Lo primero que nos llama la atención de la película es que dedica unas primeras escenas, mientras acompañamos a la guapa Seydoux en su vida cotidiana un 14 de julio, cuando nada se sabe en palacio de los alborotos en París, a retratar el ambiente de Versalles. Pero no un ambiente idílico, de lugar magnífico e ideal, como se nos presenta habitualmente. Recorremos los apartamentos y los pasillos de servicio. Estamos en verano. Hace calor. Los mosquitos pican. Hay ratas. Las aguas de los estanques están turbias y emiten olores. No me cabe la duda de que esta descripción, en la que más adelante no se insistirá, busca establecer dos cosas. Una, el auténtico ambiente del lugar; dos, una metáfora de la corte y el gobierno de Luis XVI (Xavier Beauvois). Frente a la representación de Coppola de una reina eternamente adolescente que no parece cambiar desde los 15 años en que llega a Versalles hasta los 33 que tenía en julio de 1789, aquí nos encontramos a una reina insegura, claramente en sus treinta y tantos, y muy dependiente de quienes le rodean. Una inseguridad y una dependencia que se refleja también en el conjunto de los habitantes de palacio. Sólo la desvergüenza de algunos sirvientes, o la serenidad de algún funcionario público como Moreau (Michel Robin) el bibliotecario de la reina.
Uno de los aspectos más destacados de la película es que poco a poco se centra en las relaciones y sentimientos entre las tres mujeres. Distintas escenas y situaciones dan a entender que entre las tres mujeres surge una atracción que va más allá de la amistad entre las aristócratas, o de la devoción de la sirviente. Que existe una atracción física, lésbica, que no puede ser expresada de forma explícita; pero el argumento y la dirección de la película no dejan lugar a dudas, existe.

No hay película de ambiente versallesco que no nos muestre varias veces la célebre Galería de los Espejos.
Mas allá de la cuidada ambientación, más realista que en otras producciones como ya he comentado, la base del filme es la interpretación de las tres mujeres. Especialmente de Léa Seydoux, protagonista principal de la película, ya que son sus ojos los que nos sirven de mirada para que veamos lo que sucede, y nada conocemos de lo que pasa donde no está la joven. La que es calificada de “nueva musa” del cine francés y europeo hacen un excelente y convincente trabajo. Pero también de una Diane Kruger, que encarnando a la reina austriaca, realiza el que probablemente es el mejor trabajo que le he visto. Y de paso, componiendo una Maria Antonieta bastante más convincente que la de Kirsten Dunst en el filme de Sofia Coppola. La tercera en discordia, la guapa Virginie Ledoyen, por quien no parecen pasar los años, tiene un minutaje más reducido, aunque está igualmente convincente. El resto de secundarios, cumplen con buen nivel.
¿Qué podemos concluir de esta película? Mi primera sensación fue contradictoria. No acababa de estar satisfecho de lo que había visto. Pareciera que la película no se acaba de definir entre su vertiente documental de los hechos históricos de aquellos días, y el drama más novelesco que progresivamente se desarrolla entre el trío de mujeres protagonistas. Sin embargo, el regusto que me ha dejado ha sido bueno. No he dejado de pensar en ella, eventualmente. Incluso me indujo a darle una segunda oportunidad a la película de Sofia Coppola ayer domingo en la sobremesa, sólo para dejar constancia de que mi primera impresión sobre la misma había sido válida. En lo que se refiere a la película actual, sin ser una obra maestra, sí que creo que es una producción que se puede ver sin problemas, y que tiene buenos valores tanto en su producción, como en su mensaje. Así que en unos momentos en los que la cartelera está un poco floja, y dominada por los blockbusters palomiteros, es una opción más que razonable. Y bueno,… las “protas” son muy “chics” y están muy buenas. Lo digo para animar a los “maromos” que siempre son más reticentes a acompañar a sus parejas femeninas a este tipo de películas.
Valoración
- Dirección: ***
- Interpretación: ****
- Valoración subjetiva: ***
Disquisición idiomática: El nombre Marie Antoinette debiera traducirse al castellano como Maria Antonia. “Antoinette” no es un diminutivo, no aplicable a alguien del rango de una reina francesa salvo “en famille”, sino el femenino de “Antoine”. De hecho el nombre de pila original de esta reina de origen austriaco fue Maria Antonia Josepha Johanna, de la casa Habsburg-Lothringen (Habsburgo-Lorena). Pero existe cierta tontería en España a la hora de traducir los nombres de los soberanos extranjeros. Otros ejemplos… Pues por ejemplo, si cogemos a los papas que como el actual llevan el nombre en latín de Benedictus. Su traducción más sencilla sería Benito o sus equivalentes en otros idiomas. En Francia se les llama simplemente Benoît. En España, un rimbombante Benedicto. O los reyes británicos de nombre James. La traducción más propia hubiese sido Santiago o, mejor aún, Jaime, nombre que llevaron varios reyes de la Corona de Aragón, y muy similar al original inglés. Pero no. Se opta por denominarlos con la inusual forma Jacobo, de escasa aunque correcta utilización en el idioma castellano. Tonterías que tenemos en este país, de hacer complicado o rimbombante lo que podría ser sencillo.
[CineTren] Un muy poco recomendable “asalto al tren del dinero”
Money Train (1995)
Repasando hace unos días la programación de cine de la televisión por satélite, me encuentré con este título que no conocía, y que decido grabar para ver por su temática ferroviaria. Y ese es el motivo por el que la traigo aquí. Porque no se me ocurren muchos más motivos por los que a alguien le podría interesar este filme dirigido por Joseph Ruben.
En cualquier caso, si alguien se siente interesado, mi reseña está disponible, o bien a través del portal principal de CineTren: El ferrocarril en la historia del cine.
[Cine] The Avengers (2012), y de cómo cada vez me siento más un marginado en los gustos sobre cine
The Avengers (2012), 2 de mayo de 2012.
Este filme fue visto en versión original subtitulada y por ello se ha conservado el título original en inglés. En las pantallas españolas se ha estrenado también en versión doblada bajo el título Los vengadores.
En diversas ocasiones me he propuesto que no iba a volver a ver películas de superhéroes. El 90% de las ocasiones salgo escaldado. El fin de semana me resistí a sumarme a esta moda. Incluso la misma mañana del miércoles, comentaba con una amiga esta resistencia. Pero por la tarde, sin un plan mejor que hacer, acepté ir a ver la película. Sólo puse como condición que la veríamos en versión original. Aun a costa de sufrir el prescindible y cefalálgico 3D. Por lo menos, que tuviese la utilidad de hacer oreja con los idiomas.
Yo durante un tiempo fui aficionado a los cómics de superhéroes. Comenzó mi afición cuando nació mi hermana, tenía yo 9 años, y me duró hasta poco antes de cumplir los 11. Ni siquiera de adolescente me sentí atraído por este tipo de productos. Eso sí. En esos apenas dos años en los que leí este tipo de tebeos, mis favoritos eran Los vengadores. Siempre he creído que, a pesar de mi corta edad, se debía a las curvas que lucía una de sus miembros que no aparece en la película, La Bruja Escarlata. Que si no recuerdo mal tenía el exótico nombre de Wanda. Tal vez equivoco el personaje. No recuerdo bien.
El argumento, por si alguien no lo sabe o tiene algún defecto mental que le impide imaginárselo, es que hay un malo muy malo que quiere dominar o destruir al mundo, y un grupo de aguerridos superhéroes que tienen que impedírselo, eso sí con grandes dificultades y destrozando Nueva York, que es lo habitual. No hay más. El esquema, el habitual desde los tiempos de las primeras películas de OO7, si no antes. Una primeras escenas de acción trepidante y un final muy pirotécnico, salpicado de alguna persecución y algunas otras balaceras, ligadas por escenas con diálogos, generalmente prescindibles. Todas las películas de acción en las nosecuantas últimas décadas siguen este esquema. Debe estar en el manual del guionista. Que los diálogos sean prescindibles o soportables depende de otros factores, que no suelen acompañar a las producciones Marvel en lo que es mi experiencia.
La cuestión es que todas las críticas que pude leer en los días o semanas previos sobre esta película fue bueno. Incluso algunos ponían el filme por la nubes. Y esto me hace pensar que el problema es mío. Que de alguna forma, en esta cuestión, como en tantas otras, me he ido del mundo.
No voy a cuestionar la capacidad del director, Josh Whedon, un tipo que quiere hacerse un nombre en el mundo del cine tras haber conseguido algunos productos más o menos interesantes pero de cierto éxito en televisión, para dirigir escenas de acción. Pero es que a mí, todo lo que vi, sólo me podía parecer coherente, hasta cierto punto, si consideraba la película como una parodia. Como entiendo que no es esta la intención de sus creadores, algo falla. O la película, o yo. Si tenemos que admitir la democracia en estas cuestiones, evidentemente quien tiene una grave tara es mi humilde persona.
Porque claro sólo a mí me puede parecer absolutamente ridículo que el motivo por el que los superhéroes se unen es que a un tipo que lo han apiolado su superhéroe favorito no le ha firmado los cromos. O absolutamente incoherente que un monstruo grande y verde que no atiende a razones, y que intenta en un momento dado masacrar a la guapa curvilínea de la película, que no le ha hecho nada, de repente es capaz de formar equipo con los demás. Por cierto, que puestos a elegir entre portaviones voladores capitaneados por alguien tuerto, prefiero los de Sky Captain y el Mundo del Mañana. Es que aquella capitana está más buena que el de esta película. Desconozco cual es el original y la copia. Aunque la mencionada película es anterior, pudieron copiar la idea del portaviones volador con tuerto de algún tebeo.
De las interpretaciones prefiero no hablar demasiado. Van de lo razonable dadas las circunstancias de Mark Ruffalo, Jeremy Renner, o Scarlett Johansson (ésta es que además está muy buena), a lo desagradablemente histriónico de Robert Downey Jr, pasando por la sosez más absoluta de Chris Evans, la nulidad interpretativa de Chris Hemsworth, o el caracartonismo de Samuel L. Jackson y la televisiva y mediocre aunque también guapa Cobie Smulders. El que me desconcierta es el que hace de malo, Tom Hiddleston. No parece mal actor, pero su personaje es tan caricaturesco…
Bien. Ya he reconocido que probablemente el problema es mío. Que no entiendo de cine. O por lo menos del cine actual. Que soy de esos pesados que opinan que la pirotecnia es insuficiente para salvar una película, que algo de sustancia ha de haber en ella. Un outsider, eso es lo que soy. Para mí sólo hay dos cosas buenas en haber ido al cine a verla. Las curvas de la Johansson, y las cervezas y las risas de después. Así que da igual que propósitos haga ahora, no puedo garantizar que no tropieza dieciocho veces en la misma piedra y vuelva a ver otra de superhéroes.
En la puntuación seré relativamente benevolente, teniendo en cuenta el beneplácito de gran parte de la afición.
Valoración
- Dirección: **
- Interpretación: **
- Valoración subjetiva: **
[Cine] Martha Marcy May Marlene (2011)
Martha Marcy May Marlene (2011), 29 de abril de 2012.
Esta fue una película de la que ya oí hablar hace unos meses ya que, aunque no apareció entre las candidatas a los óscar, si se comentó la posibilidad de que se metiera en alguna de las categorías, especialmente las interpretativas. Al final no fue así, pero los buenos comentarios que leí en su momento hacían que esperase con ganas su estreno en España, que se ha demorado algo más de lo conveniente, desde mi punto de vista. Probablemente, coincidiendo su estreno con el de uno de los blockbusters de héroes en pijama, pasará relativamente desapercibida. Pero veamos a ver lo que da de sí esta película dirigida por Sean Durkin, su primer largometraje, que respira el inconfundible aroma de lo que se ha dado en llamar cine independiente.
Martha (Elizabeth Olsen) es una joven que en un momento dado reúne el valor para escapar de la comunidad sectaria en la que vive, en algún lugar de los montes Catskills. Un lugar que se nos aparece como remoto, pero que está a unas tres horas del centro de Nueva York en automóvil. Al huir, contacta con su hermana Lucy (Sarah Paulson), que la recoge y la lleva a su segunda residencia, al borde de un idílico lago, también a tres horas en automóvil del lugar donde recoge a la chica, donde pasa unas vacaciones con su marido Ted (Hugh Dancy). Las relaciones entre las hermanas y con el marido serán difíciles desde el principio. Lucy se siente culpable por el alejamiento de Martha. Esta no le cuenta toda la verdad de dónde ha estado o que ha hecho. Ted desconfía de Martha, a la que siente como una extraña. Y el comportamiento de Martha, condicionado todavía por la vida sectaria, choca con las convenciones sociales a las que tan están apegados están sus anfitriones. Por otra parte, al chica va recordando en forma de flashbacks, las circunstancias de los años pasados con la secta, donde la conocían por el nombre de Marcy May. Especialmente las extraña relaciones con el lider, Patrick (John Hawkes), los abusos que sufrió, su género de vida, y las vivencias que le llevaron a desear abandonar a esa gente. En un momento dado llama por teléfono a sus antiguos compañeros de comunidad, y es reconocida. A partir de ese momento, el miedo a ser encontrada despierta un comportamiento paranoide, que hace imposible la vida con su familia, y termina por ser llevada a una institución de salud mental. La película es ambigua, deliberadamente, en su tramo final, y nos deja con un final abierto a la interpretación del espectador.

Ambientes umbríos en los bosques y los montes del estado de Nueva York, aquí recreados en los bosques de ribera del Ebro a su paso por Zaragoza.
Ciertamente nos encontramos con una de esas operas primas que nos impactan y nos hacen desear ver más de lo que el director tenga que contarnos. En este caso, una reflexión sobre el efecto que sobre la personalidad y la mente de una persona a prior normal, alegre, confianda, tiene la vida de las sectas. Comunidades cerradas que absorben la personalidad de las personas, hasta de despojarlas de sus rasgos de identidad, y que luego les produce graves problemas para reintegrarse en sociedad. En esta ocasión, contado desde el punto de vista de la protagonista. No hay narración externa, pero la acción sigue de forma constante lo que pasa alrededor de Martha. No sabemos que están haciendo los demás en otros sitios. Por lo tanto, al igual que hace Martha, en su caso con miedo, lo único que podemos hacer es interpretar los signos que aparecen a su alrededor. Tanto sobre el grado de aceptación de su recuperada familia, como la amenaza real o imaginada de la secta. Todo ellos acompañado por una realización que nos sumerge en el interior de esta vorágine psicológica, tanto por sus planos, como por el uso de la luz y del paisaje circundante. Ya he dicho que estamos hablando de lugares a un paso de una de las grandes conurbaciones mundiales, y que por lo tanto seguro que es visitada con asiduidad por quienes busque escapar de la ciudad y pasar un tiempo en la naturaleza. Pero constantemente sentimos aislamiento y desprotección.
La actriz protagonista, miembro de una familia ligada al espectáculo y otras farándulas, que ha dado al mundo algunos parásitos mediáticos, es todo un descubrimiento en sí misma. Lleva a cuestas gran parte de la película. Con su aspecto de chica guapa pero normal, de carne y hueso, la sentimos lo suficientemente cercana como para pensar que esto le podría pasar a cualquiera en nuestro alrededor. Desde luego debemos considerar a Elizabeth Olsen como una de las apuestas más seguras en el campo de la interpretación joven. Espero que siga eligiendo buenos proyectos y que mantenga el buen nivel demostrado en este filme. Claro que el apoyo a su alrededor ha sido bueno, tanto Paulson como Dancy, o el siempre inquietante Hawkes que tanto impresionó hace algo más de un año, completan un elenco excelentemente escogido para este drama psicológico.
Una película muy interesante y muy recomendable, que me ha interesado más incluso de lo que yo pensaba. Para aclarar ideas, no es un thriller, ni es una de miedo en las montañas, ni nada por el estilo. Es un drama psicológico, donde nos sumergimos en la mente de una persona que ha pasado por una experiencia dura, y cuyas secuelas probablemente tardarán en desaparecer. Y esto sale bien, gracias a los buenos planteamientos del autor del filme, como a la excelente interpretación de los caracteres.
Valoración
- Dirección: ***
- Interpretación: ****
- Valoración subjetiva: ****
[CineTren / CineFoto] Renovación de páginas y nuevo añadido, Al otro de las vías
Cuando comencé mis colecciones de películas de cine relacionadas con el ferrocarril o con el mundo de la fotografía, lo hice escribiendo mis reseñas como documentos en Google Docs. En aquellos momentos, era una forma ideal de elaborar con rapidez pequeñas páginas web, ya que dichos documentos eran fácilmente publicables como tal, con un aspecto limpio y claro. Sin embargo, este servicio de publicación fue evolucionando, y cada vez se ha ido orientando más hacia otro tipo de documentos, distintos de la web. Paradójicamente, hasta cierto punto. El caso es que ya no conseguía el aspecto despejado y agradable a la vista para las reseñas.
Por ello, he migrado ambas colecciones de reseñas de películas a sendos blogs en WordPress. Lo cierto es que el aspecto es mucho mejor, mucho más organizado, y mucho más sencillo y rápido de publicar. Lo debería haber hecho antes. O desde un principio.
Las direcciones son:
CineTren, el ferrocarril en la historia del cine: cinetren.wordpress.com
CineFoto, la fotografía en el cine: cinefoto.wordpress.com
De lo más claro, ¿no es así?
Aprovecho también para subir la reseña de una película que vi hace una semana en televisión con ambiente cinematográfico. Se trata de Al otro lado de las vías, un drama sobrenatural, que ciertamente no recomiendo. Salvo que alguien tenga la curiosidad ferroviaria. Pero bueno, ahí queda, en la colección.

La locomotora de vapor "Garrafeta" reposta agua en la estación de Cellers-Limiana, en su camino desde Lérida hasta la Pobla de Segur, allá por la primavera de 1999.
[Cine] Salmon fishing in the Yemen (2011)
Salmon fishing in the Yemen (2011), 23 de abril de 2012.
Esta película fue vista en versión original y, por consiguiente, conserva su título original en esta entrada. En España se ha estrenado también en versión doblada con el título de La pesca del salmón en Yemen.
Como ya comentaba hace un par de días, el trato para ir a ver The Hunger Games era que en el mismo fin de semana había que ver alguna película más adulta. Y nos decidimos por una de Lasse Hallström, director algo irregular del que guardamos muy buenos recuerdos por unas cosas u otras, y además la proyectaban en versión original, con un reparto que a priori tenía su interés. No es que hubiéramos oído hablar mucho de ella, pero es que ya se sabe que no hay relación entre la potencial calidad de un filme y su repercusión en los medios de cualquier tipo. El dinero es lo que manda. No la calidad.

El domingo pasado seguí probando la Yashica Mat 124G, en esta ocasión con un par de carretes en blanco y negro. A la espera de los resultados, os dejo con algunas imágenes tomadas con la Panasonic Lumix GF1 que también llevaba encima.
Como consecuencia de las malas noticias que rodean constantemente las relaciones del Reino Unido con el mundo árabe, Patricia Maxwell (Kristin Scott Thomas), jefa de prensa del primer ministro británico, se lanza a la caza de buenas noticias al respecto. Así, se entera de que un excéntrico jeque yemení de nombre Muhammed (Amr Waked), solicita colaboración a través de la consultora que lo representa en Londres y en concreto de la eficiente Harriet (Emily Blunt), para transplantar salmones escoceses a los wadis yemeníes y poder practicar la pesca en su país de origen. Le encargarán el tema al doctor Alfred Jones (Ewan McGregor), funcionario del departamento de pesca, que considerará la cuestión una idea delirante, pero que se verá forzado a colaborar, en medio de la monotonía de su vida profesional y matrimonial. Durante la puesta en marcha del proyecto, Harriet recibirá la noticia de la desaparición en acción en algún lugar de Afganistán de su reciente novio el capitán Robert Mayers (Tom Mison). Por lo tanto en un momento dado, todos los proyectos personales o pesqueros en los que están involucrados los protagonistas se verán suspendidos en el aire, proclives al fracaso.
Filmada con un tono de comedia con toques dramáticos, el director aprovecha la realmente delirante idea de partida, absurda desde muchos puntos de vista aunque durante el filme se busque que empaticemos con los motivos del jeque yemení, para hacer un repaso a dos asuntos. Desde un punto de vista no especialmente profundo, cuestiona las formas de actuar del mundo de la política y de la administración pública, que incluso sumida en una crisis, es capaz de desviar esfuerzos hacia proyectos absurdos, cuando lo que importa no es el servicio a los ciudadanos sino los intereses de la clase política. Y a lo largo de todo el filme, y convirtiéndose en el tema protagonista con el paso de los minutos, las relaciones personales y románticas de los protagonistas. En este caso, claramente la tesis de la película es que por encima de otras cuestiones, para que una relación funcione, ha de haber un proyecto común que la empuje hacia delante. Rodada con competencia técnica y buen ritmo, la cosa funciona.

En plena primavera, las pelusas de los árboles alfombraban el camino a orillas del Canal Imperial de Aragón.
Y funciona entre otras cosas por el buen que hacer de los protagonistas. Kristin Scott Thomas constituye el lado humorístico fundamental del filme, junto con otros secundarios, generalmente en el entorno de las administraciones públicas y la política. Ewan McGregor hace, bien, un papel al que ya nos tiene acostumbrados. El de pasmado que en un momento dado despierta y se vuelve un tipo más proactivo para salir adelante de sus problemas. Un poco encasillado veo yo a este mozo. Pero la que da brillo al filme es Emily Blunt, derrochando encanto por donde pasa, y consiguiendo los momentos más dramáticos del filme con razonable solvencia y convicción.
En fin, una comedia dramática que quizá no pasará a la historia del cine como un gran peliculón, pero que se ve con mucho agrado, que produce algunas buenas risas, pero también algún momentito dramático. Sales del cine con buen sabor de boca y con optimismo, aunque quizá no sea una película de las que dejan mucho poso en el futuro. En mi caso sirvió para compensar el “esfuerzo” de ir a ver el blockbuster juvenil del viernes anterior.
Valoración
- Dirección: ***
- Interpretación: ***
- Valoración subjetiva: ***
[Cine] The Hunger Games (2012), y alguna reflexión sobre los ‘blockbusters’
The Hunger Games (2012), 20 de abril de 2012.
Esta película fue vista en versión original, y por ello se conserva su título en inglés. En España se puede ver también en versión doblada bajo el título de Los juegos del hambre.
En los últimos años, cada vez voy a ver menos blockbusters. Para quien no lo sepa, en el mundo del espectáculo, un blockbuster es un producto (película, obra teatral, etcétera) que supone un taquillazo, con una recaudación elevada. El equivalente al best-seller en el mundo editorial. Lo que pasa es que a partir de su concepción inicial, que no presupone nada sobre el tipo de película que se ha rodado, se ha pasado a un género en sí mismo. La de las películas diseñadas para ser un blockbuster. Con frecuencia películas de aventuras, con la espectacularidad como seña de identidad, muchos efectos especiales, grandes inversiones, repartos llamativos, fuertes campañas publicitarias, buscan atraer a muchos espectadores a la salas, y que se vendan las versiones para vídeo así como los productos derivados. Bandas sonoras, figuritas de juguete, videojuegos, y todo lo demás. Pero algo que he ido constatando con el tiempo es que el hecho de que algo se venda en cantidad, no significa que sea algo de calidad. Y la mayor parte de los blockbusters de la última época, son productos que desde el punto de vista del arte cinematográfico son prescindibles. Como la mayor parte de los best-seller, o de la música pop,… Así que cada vez consumo menos de este tipo de productos.
Una variante de los blockbusters son los orientados al público juvenil. O adolescente más bien. Sagas de películas basadas generalmente en best-sellers literarios, y que suelen integrar una trama aventurera para atraerlOS, y una trama romanticona para atraerlAS. Los dos productos más característicos en la última década de este tipo de productos son la saga de Harry Potter, de calidad irregular (he visto todas, algunas en el cine, la mayor parte en televisión), y la de Crepúsculo, de calidad nefasta (vi la primera de la saga en televisión, y no me he atrevido a acercarme más; pero los comentarios son lo que son). Da igual la calidad. Los adolescentes van. Consumen. No tienen criterio todavía, y se tragan lo que les echen siempre y cuando esté convenientemente publicitado. La película que hoy nos ocupa vendría a integrarse en esta corriente. Así que… dados los antecedentes… la probabilidad de que yo fuera al cine a ver este filme era más bien pequeña. Muy próxima a cero.

Siendo como es el día de San Jorge, día de la comunidad autónoma de Aragón, hoy daré un pequeño paseo por la comunidad. De la provincia de Teruel, el castillo de Peracense.
Pero se han dado una serie de circunstancias que me llevaron el viernes pasado a ver esta película. Hace un año aproximadamente, comentábamos tomando café en casa de una amiga con una hija adolescente la excelente impresión que nos causó Winter’s Bone, y la excelente interpretación como adolescente curtida, dura y decidida en medio de un paisaje humano muy hostil de la joven actriz Jennifer Lawrence, muy merecida candidata al óscar por ese trabajo. Y la hija adolescente comentó que esta actriz iba a protagonizar la primera entrega de la adaptación de unos libros que ella había leído recientemente. Lo que hoy nos ocupa. Inmediatamente, tiré de prejuicios y aseguré que seguro que todo era un bodrio del tipo comentado en el párrafo anterior. La chica, ni corta ni perezosa, me sacó el libro (en inglés, que la chica es muy aplicadita), y me retó. Léelo y ya me dirás. Lo leí muy por encima. Que no andaba yo con mucho tiempo. Mi opinión… sólo apto para adolescentes. Preferentemente femeninas. Pero no malo. Simplemente con un público objetivo muy definido. Un año después, vino la segunda parte del reto. Ver la película, con mi amiga, su hija, y un par de amigas de esta. Y luego comerse unas pizzas… Un ritual poco habitual para mí, a mis años, pero bueno. Potencialmente divertido.
El argumento de la película… Pues en una sociedad distópica futura, en lo que hoy llamamos Norteamérica, tras una guerra, se ha instaurado un régimen dictatorial, que tiene sometido a los distintos territorios. Y como recordatorio de quien manda, anualmente se celebran unos “juegos” en los que 24 adolescentes, dos por territorio, chico y chica, tienen que enfrentarse hasta que todos menos uno han muerto. Y del distrito más pobre, sale la protagonista, Katniss (Jennifer Lawrence) que se presta voluntaria cuando su hermana pequeña sale elegida. Así que asistimos a la preparación de los juegos, y al desarrollo de los mismos. La chica, eso sí, es muy independiente y habilidosa, habituada a cazar furtivamente para suministrar comida a su pobre familia, muy hábil con el arco.

De la provincia de Huesca, una vista del Tozal de Guara desde el dolmen de Ibirque.
Para lo que son las producciones actuales, la producción es “modesta”. No tiene los mejores efectos especiales, y ahorran mucho situando la mayor parte de la acción en un bosque. El director, Gary Ross, no es muy conocido. Hizo alguna cosa interesante allá por finales de los noventa y poco más. Tiene aciertos y fallos. En el lado de los aciertos, la película avanza con ritmo. Aunque mis recuerdos de la novela son difusos por la superficialidad con la que me acerqué a ella, tengo la sensación de que está bien adaptada. Con el fin de que la película sea para una gama de públicos amplia, han evitado las situaciones más escabrosas en lo que es ver a adolescentes matándose entre sí. También han suavizado el carácter de la heroína. Como recordábamos mientras comíamos las pizzas-cineforum, en una de las escenas más dramáticas, la heroína, en el libro, mata a un contrincante como venganza. En la película, la escena está rodada de forma que que lo haga en defensa propia. Un matiz no desdeñable. Más discutible es la forma de rodar y el montaje, que con cámara en mano y planos cortos, especialmente en las escenas de acción, acaba mareando un poco. O mucho, a ratos. Otros aspectos que podrían ser mejores es la ambientación. El distrito de la protagonista y sus habitantes parecen sacado de la época de la Gran Depresión; del pasado más que de un futuro indefinido. Poco imaginativos.
Todo el peso interpretativo lo lleva la protagonista. La Lawrence, en lo que le voy viendo, es una actriz muy competente en los papeles dramáticos. Y en gran medida, este que nos ofrece ahora es heredera de la Ree Dolly de Winter’s Bone. Cuando le toca poner sonrisas o mostrar alegría parece más panfilona. Y en general, hace un gran trabajo, siendo el principal aliciente del filme. Con un pero. Que será más o menos importante según como lo considere cada cual. El personaje de la novela es una chica de 16 años, físicamente más bien delgada y no muy alta. Ágil y fibrosa. Y Jennifer Lawrence es ya una mujer de 20 o 21 años, bien conformada, con formas redondeadas, que en determinados momentos cantan. Sobretodo cuando la sacan rodeada de auténticos adolescentes. Pero bueno,… lo hace bien por lo demás. El resto del reparto tiene una presencia mucho más secundaria, aunque tiene intérpretes de prestigio haciendo papelitos. Stanley Tucci, Donald Sutherland, Elizabeth Banks, Lenny Kravitz metido a actor, y otros. Los dos catetos que se supone constituyen el conflicto triangular típico romántico y pitagórico alrededor de la hipotenusa, pasan sin pena ni gloria.
Si tengo que resumir mis impresiones de esta película, sería alrededor de dos conceptos. Uno, la película es muy entretenida. A pesar de su duración de bastante más de dos horas, no se hace larga. Es un buen espectáculo a pesar de sus defectos. La virtudes que permiten esto es una historia bastante aprovechable, cosa de la que carecen muchos de los blockbusters actuales, y una heroína con la que empatizas, que te cae bien y que te preocupa. Mérito a medias de quien creó el personaje y quien lo interpreta. El otro,… pues que básicamente es una película que dejará insatisfecho al público adulto por la gran cantidad de oportunidades perdidas de hacer algo más profundo e intenso con unos buenos materiales que estaban ahí. Pero probablemente, la reflexión política, la violencia necesaria, y otros aspectos, hubieran hecho que esta película perdiera su norte, que es sacarle la pasta al público adolescente. Pero vamos. Que no pasa nada por verla si ya has dejado atrás la edad del pavo.
Eso sí, tengo prometido que en este fin de semana larga por fiesta autonómica en Aragón, como compensación por haber ido a ver este filme, iríamos a ver otro más acorde con edad y circunstancias. Os lo cuento. Mañana o pasado. Espero.
Valoración
- Dirección: **
- Interpretación: ***
- Valoración subjetiva: ***

Y para finalizar, Zaragoza, con alguno de sus paisajes más característicos, desde la terraza del IAACC Pablo Serrano.

















