[Libro] Ragtime

Literatura

Cuando leí La Gran Marcha, me di cuenta que me había estado perdiendo una gran escritor, E. L. Doctorow. Norteamericano, que habla sobre cosas de su país, con una visión social y crítica, pero sobre asuntos universales. Decidí que tenía que leer más de este autor, que me había encandilado con su visión de la marcha de Sherman sobre Georgia durante la contienda civil norteamericana. Sin embargo, hasta ahora no me había puesto a ello a pesar de que todos los indicios mostraban la conveniencia de dedicar tiempo a este autor contemporáneo. Pasada la resaca del atracón medievo-fantástico de estas semanas atrás, voy con esta novela ambientada en los Estados Unidos de principios del siglo XX.

Ragtime
E. L. Doctorow; traducción de Jorge Rizzo
Miscelánea Editores, 2012
Edición electrónica

Estamos en el estado de Nueva York, en la primera década del siglo XX. Son los tiempos del ragtime, antecesor de la música de jazz. Y seguiremos los avatares durante los años que van desde el asesinato del arquitecto Stanford White en 1906 hasta la Primera Guerra Mundial de una familia ficticia, cuyos nombres no conoceremos, pequeños industriales en la ciudad de Nueva Rochelle, a pocos kilómetros de la ciudad de Nueva York. Estas personas verán sus vidas entremezclarse con las de una joven de raza negra embarazada, con un pianista de ragtime que quiere casarse con ella, y con una familia de inmigrantes judíos que intentan salir adelante. Pero también veremos como se cruzan en su camino algunos personajes históricos como la actriz Evelyn Nesbit, la anarquista Emma Goldman, el financiero John Pierpont Morgan, el escapista Houdini, el industrial Henry Ford, e incluso Freud, Emiliano Zapata o el archiduque Francisco Fernando de Habsburgo-Lorena. Y entremezclado entre los hechos históricos y la sociedad real de la historia, conoceremos del drama a propósito de un Ford T maltratado.

Imitador cómico de Houdini en Alexanderplatz

Uno de los personajes históricos que aparecen en la novela de hoy, y con frecuencia, es el escapista Harry Houdini. Y aquí tenemos a un imitador cómico que hace casi una semana veíamos actuar en la Alexanderplatz de Berlín.

Estamos ante un gran fresco histórico de cómo Doctorow, que no es precisamente un indocumentado, ve la sociedad estadounidense de principios de siglo XX. Un estado con numerosas contradicciones. Paradigma del estado democrático y liberal nacido de la ilustración y transformado por la revolución industrial, es al mismo tiempo bandera de libertades y caldo de cultivo para la pobreza, la discriminación racial y el abuso de las clases más desfavorecidas. Entre revolucionarios y capitalistas nos muestra el germen de lo que va a ser la sociedad norteamericana futura. Todo ello desde el punto de vista de algunos de sus protagonistas reales, sin dejar de aportar su pequeño, o grande según se mire, drama ficticio que nos sitúa al nivel de ciudadano común en medio de una sociedad en profunda transformación. Un drama al que no le falta sentido del humor y de la ironía, tanto en sus parte ficticias como en las históricas.

Lo cierto es que este segundo libro que leo de Doctorow me deja tan buen sabor de boca o mejor que el anterior, y empieza a configurarlo como uno de mis escritores contemporáneos favoritos. Tengo el propósito, en esta ocasión más firme, de ir leyendo su obra, donde espero encontrar más joyas más o menos conocidas, más o menos escondidas. Total y absolutamente recomendable.

La novela fue adaptada al cine por Milos Forman en 1981, pero no he tenido la oportunidad de ver la película. Algo que tendré que remediar lo antes posible

Binnenalster

Houdini es el protagonista de uno de los capítulos más curiosos, cuando aprende a volar una aeroplano, y realiza una exhibición ante el archiduque Francisco Fernando, cuyo asesinato en Sarajevo desencadenaría la Primera Guerra Mundial. Dicha exhibición se realizó en Hamburgo, cuyo Binnenalster contemplamos en la fotografía.

[Cine] Lincoln (2012)

Cine

Lincoln (2012), 18 de enero de 2013.

Seguimos en plena temporada previa a los premios Óscar, y seguimos viendo películas candidatas a las preciadas estatuillas. Aunque claro, cuando Steven Spielberg estrena película, uno la va a ver independientemente de este hecho. O habitualmente. Siempre con la esperanza de comprobar que es uno de los grandes de la dirección cinematográfica actual, siempre con el miedo de que cometa una y otra vez los mismos fallos que hacen que yo me quede con frecuencia insatisfecho. Aunque algunos no los considerarán fallos sino virtudes… veremos.

Con semejante título, uno pensaría que estamos ante la biografía cinematográfica de uno de los presidentes más populares y más queridos de los EE.UU. Pero no. La acción se centra en las semanas que precedieron a la aprobación por la Cámara de Representantes de los Estados Unidos de la decimotercera enmienda a la constitución de este país, aquella en la que se declara fuera de la ley la esclavitud y cualquier forma de servidumbre involuntaria distinta de la que derive de un castigo judicial por una conducta criminal. Y en este filme, que debemos considerar una reconstrucción ficticia sobre hecho ciertos, vemos la determinación de Abraham Lincoln (Daniel Day-Lewis) por sacar adelante la enmienda, por encima de cualquier otra consideración, con la colaboración de su Secretario de EstadoWilliam Seward (David Strathairn). Paralelamente, asistiremos a sus conflictos domésticos con su esposa, Mary Todd Lincoln (Sally Field), derivados de la muerte prematura de uno de sus hijos y del empeño de su hijo mayor, Robert (Joseph Gordon-Levitt), por alistarse en el ejército cuando la guerra civil no ha terminado todavía.

Bien. Vayamos por partes. La película está excelentemente filmada como no podría esperarse de otra forma, destacándose en el aspecto técnico la estupenda fotografía de Janusz Kaminski, director de fotografía de cabecera de Spielberg, y que ya ha demostrado sobradamente su valía. Todo perfecto en el aspecto técnico. Pero sin embargo la historia no me acaba de cuajar. Porque he encontrado algunos de los vicios que mencionaba del director. La película es morosa. A veces se pierde en detalles que desde mi punto de vista aportan poco a la historia. Y los diálogos resultan a veces pedantes, impostados, como si siempre tuvieran los personajes un cronista al lado para anotar lo que dicen y trasladarlo a los libros de historia. Lo cual es poco natural. Y como suele suceder con Spielberg, su mensaje ético o moral me parece dudoso. No me cabe duda de que el interés del director es el de elevar la figura de Lincoln, pero mostrando a su vez un lado humano. Sin embargo, por noble que fuera la iniciativa, difícilmente se puede llamar a sí mismo un régimen democracia si la esclavitud impera entre sus fronteras, los métodos que se proponen son cuanto menos cuestionables. En la historia doméstica, resulta notable la interacción entre los dos cónyuges de la Casa Blanca, pero me resulta más prescindible la historia del hijo que quiere ir a la guerra. Finalmente, como de costumbre en este director, la película no sabe terminar a tiempo. El final ideal es cuando un personaje secundario, pero que tal vez mereciera una película para sí solo, el del representante Thaddeus Stevens (Tommy Lee Jones), sale de la cámara. O poco más. A lo que es la esencia de la historia, el paseo a caballo por el campo de batalla de Petersburg, o la escena de la rendición de Lee en Appomattox, o el asesinato del presidente y su muerte final no son esenciales a lo principal de la historia, alargan innecesariamente la película, y simplemente tienen una finalidad hagiográfica que me sobra.

Desde luego, el reparto, lleno de nombres ilustres, es de primerísimo nivel. No sólo en los papeles protagonistas, sino en muchos de los secundarios. Disfrutamos con los sinvergüenzas Bilbo (James Spader)Latham (John Hawkes). Comprobamos lo bien que le sienta ser Ulyses S. Grant (Jared Harris) a un “mad men” de aspecto pusilánime. Simplemente por hablar de algunos de ellos. Los que están realmente bien son Day-LewisField como el matrimonio Lincoln, pero sobretodo, a quien disfrutas en cada una de sus apariciones, el que quisieras que fuese protagonista de la función es Tommy Lee Jones que borda el papel del radical antiesclavista en la cámara de representantes. Fenomenal. Realmente.

Dicho todo lo anterior, y a pesar de las críticas que he vertido, que no son muy distintas como se puede deducir de las que haría en otras películas del director, estamos ante una buena película que conviene ver. Sin duda.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

En lo que se refiere a mis valoraciones sobre quien merecen los premios Óscar, siendo Lincoln una película con muchas candidaturas, se sitúa en muchas de ellas. Pero yo sólo la pondría como ganadora en dos: Mejor actor de repartoMejor dirección de fotografía. Y me entran dudas en la categoría de Mejor actor protagonista. Aunque finalmente he decidido que prefiero al Jean Valjean encarnado por Hugh Jackman.

El Justicia

Si Lincoln es una de las figuras política en los EE.UU., en este rincón de Europa que es Aragón, es el antiguo Justicia del Reino quien representa las libertades y derechos de los ciudadanos, incluso frente a los poderosos monarcas. Aunque fuera al final un rey absoluto quien decapitara, literal y figuradamente, la institución.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; encontrado en internet

Fotografía, Historia

Como se puede deducir de la entrada del viernes, esta semana he estado más atento a las novedades en cacharrería fotográfica que las fotos y los fotógrafos. Pero aun así alguna cosa os traigo a esta sección habitual de los domingos.

En primer lugar, lo que tengo más reciente. En las últimas semanas, Le Journal de la Photographie está ofreciéndonos una selección de porfolios del fin de semana muy interesantes. Y ayer sábado nada menos que seleccioné cinco de ellos. Os los refiero a continuación.

Refuges Intimes II de Tilby Vallard. Paisajes montañosos con pequeños refugios extrañamente iluminados.

Turkish Coffee de Emynassy. Fotografía de calle, muy contrastada y saturada, en las calles de Estambul.

Japan de Karen Buttin. De como vivió la fotógrafa el año que vivió en Japón.

Ambrotypes de Eric Antoine. Procesos antiguos que dan lugar a imágenes muy interesantes. Especialmente los desnudos.

La noche de los muertitos de Héctor Mediavilla. Fotógrafo español que pasa parte de su tiempo en Méjico y que nos muestra cómo viven sus supersticiones los mejicanos en la noche de las animas.

Ranillas en Ranillas

Si más adelante hablo de los fantasmas guerreros de los estadounidenses, en Zaragoza también tenemos los nuestros. La exposición internacional de 2008 se hizo coincidir con el segundo centenario de los sitios que sufrio la ciudad bajo las bárbaras tropas francesas. Aunque ellos pensaban que era adecuado exportar la ilustración a bayonetazos y cañonazos. La expo se celebró en el meandro de Ranillas.

En Flaworwire nos enseñan cómmo el fotógrafo Tom Hunter reproduce, aunque sea parcialmente, algunas obras maestras de la pintura. Normalmente, más allá de la curiosidad, este tipo de inventos me dejan frío. Pero creo que en este caso el fotógrafo realmente aporta algo. También le ha interesado a Rafael Roa.

Wim Wenders es un autor que ha aparecido de vez en cuando por estas páginas. Tanto como cineasta como fotógrafo. En esta ocasión, es Rafael Roa quien nos recuerda al alemán haciendo un interesante comentario sobre la serie Places, strange and quiet que se está exponiendo por diversos lugares de Europa.

Ranillas en Ranillas

Entre las obras de acondicionamiento de la ciudad, se realizó la reurbanización de lo que hoy como conocemos como avenida de Ranillas, y se ornamentó con unas curiosas y divertidas esculturas de ranas a lo largo de la misma.

Los estadounidenses tienen sus propios fantasmas como pueblo y nación. Y muchos de ellos están asociados a la guerra de secesión que provocaron los díscolos estados del sur de los Estados Unidos. En estos días han estado rememorando, no creo que se deba decir “celebrando”, el 150º aniversario de la batalla de Antietam, también conocida en los estados sureños como batalla de Sharpsburg. Fue el primer intento del ejército confederado del Norte de Virginia que comandaba el general Robert E. Lee, por llevar la iniciativa de la guerra, invadir estados del norte, y forzar un acuerdo de paz satisfactorio para los intereses del sur. La batalla es hasta el momento la más sangrienta de la historia de los EE.UU. que se haya librado en un solo día, con unas 23.000 bajas, de los cuales fallecieron en torno a 3.500. Aunque se considera que los contendientes quedaron en tablas, en general salieron beneficiados los del norte, ya que Lee tuvo que volver a su territorio para recuperarse de la dura batalla. Tuvo otras consecuencias aquella batalla, pero como nos recuerdan en No Caption Needed, las fotografías de los muertos de Antietam que tomó Alexander Gardner con una gran cámara de banco, modificaron la visitón que el público tenía de la guerra y las batallas. Una visión excesivamente romántica e idealizada. Aquellas fueron las primeras fotografías que mostraban a los muertos en el campo de batalla. Algunas de aquellas fotografías se pueden ver en las páginas del National Park Service. Relacionado con esto, en The Picture Show de la NPR (radio pública norteamericana) nos cuentan cómo para conmemorar este hecho, se ha hecho una experiencia de seguir los pasos que probablemente dio Gardner con su gran cámara con un modelo igual (si no es el mismo) en los campos de Sharpburg en la actualidad (Sharpburg es el nombre de la población cercana, Antietam es el nombre de un arroyo en torno al cual se libró la batalla). Para ver las fotografías de este experimento, comparadas con las originales, seguir este enlace.

Finalmente, todo el mundo acusa a Photoshop de adulterar el mundo de la fotografía con los amaños que permite. En Flavorwire nos muestran hasta que punto los amaños en la fotografía son antiguos. Lo que sucede con Photoshop es que ahora están al alcance incluso de los torpes.

Ranillas en Ranillas

La mayor parte de estas ranas las supongo ocultas por los densos arbustos que cubren actualmente el muro que limita la avenida con el cauce del río Ebro. Pero en algunos puntos, todavía podemos disfrutar de estos simpáticos animalillos de bronce.

[Libro] Guerra del 15

Literatura

Hace días que no traigo aquí ningún libro. Sigo en racha de empezar varios y no terminar casi ninguno. Me cuesta concentrarme en la lectura. Pero en estas mini-vacaciones de cinco días en Ginebra, entre el viaje de ida y el de vuelta, he leído esta obra sobre los inicios de la intervención militar italiana en la Primera Guerra Mundial. Elegir este libro para el viaje tiene que ver con algunos aspectos de la historia familiar de gente con la que he estado. De hecho pasamos una velada después de cenar comentando cosas. Pero bueno. Mejor os cuento el libro.

Guerra del 15
Giani Stuparich (traducción de Miguel Izquierdo)
Editorial Minúscula; Barcelona, 2012
ISBN: 9788495587855

Piazza dell'Unità d'Italia

La Piazza dell’Unità d’Italia en Trieste; ciudad natal del autor de estas memorias, que podía ver desde sus posiciones en el frente, pero que quedaba en territorio enemigo.

El libro es el diario del escritor e intelectual triestino Giani Stuparich, que con 23 años, y a pesar de ser oficialmente ciudadano del Imperio Austrohúngaro (Trieste pertenecía entonces a dicho imperio), se alista como voluntario con su hermano Carlo en un regimiento italiano de granaderos que se enfrenta a los imperios centrales en el frente del Isonzo, no lejos de su ciudad natal. Así nos cuenta su vida como soldado raso en el frente cerca de la ciudad de Monfalcone, durante dos meses en el verano de 1915, en las primeras batallas de las muchas que enfrentaron a italianos y austrohúngaros en esta región a caballo de lo que hoy es Italia y Eslovenia. En estos dos meses conoceremos sus vivencias y sus reflexiones, sus sentimientos, sus relaciones con compañeros y superiores. Si bien no nos sitúa en el gran panorama de lo que estaba pasando en aquel momento en este escenario de la Gran Guerra, sí que nos perfila con precisión lo que era la vida, muy penosa, en el frente de batalla. Termina cuando con abandona el frente para convertirse en oficial.

He de decir que el libro se lee solo. Escrito con fluidez, en forma de diario como he dicho, te atrapa y quieres saber más de lo que le va a pasar. También te deja con hambre de saber más sobre el contexto, sobre lo que está pasando. No es un libro de gestas guerreras. Apenas se ve envuelto en acción directa. Sufre hambre, bombardeos, es herido en un hombro, pero no hay asaltos a trincheras, ni se ve obligado a repeler los del enemigo. Todo es más vulgar, pero no menos interesante.

Para quien le guste la historia, será un libro que le gustará, e imprescindible para quien esté interesado en aquel conflicto bélico. Pero también puede gustar a cualquier persona que guste de una buena lectura sobre el ser humano puesto en circunstancias difíciles.

Atardecer

Como en muchas ciudades italianas, no faltan monumentos dedicados a los caídos en aquella guerra, aquí a orillas del mar Adriático.

[Fotografía, con obituario] Día internacional de la fotografía, con un recuerdo a Martine Franck

Fotografía

No sé muy bien a criterio de quien, pero hoy me desayuno con la noticia de que es el día internacional de la fotografía. Parece que asociada al anuncio oficial de la realización de los primeros daguerrotipos, por Mr. Daguerre claro está, en 1839. Reconociendo sus debidos méritos a Mr. Daguerre, Me joroba un poco el ninguneo que realizó el tipo de quien me parece que marcó realmente el inicio de la fotografía, Joseph Nicéphore Niépce, a quien Daguerre procuró siempre dejar al margen, a pesar de que sus propios avances estuvieron basados en los del anterior..

Por otra parte, al otro lado del Canal de la Mancha, William Fox Talbot hacía sus pinitos simultáneamente con material sensible, pudiéndose considerarse coinventor de la fotografía. Los anglosajones lo consideran simplemente el inventor de la fotografía. Son tan chovinistas venidos al caso como los franceses. Fuera de tontadas es una de esas situaciones en las que una serie de personas trabajan en una dirección, gracias a los avances tecnológicos, y es una de ellas la que llega primera, o son varias simultáneamente con mayor o menor comunicación entre ellas o conocimiento de lo que se cuece en otros lados.

Jet d'eau

Apenas me ha dado tiempo todavía a ir procesando fotografías de mi viaje a Ginebra y lago Lemán. Pero alguna puedo ir mostrando ya, como el inevitable “Jet d’Eau” que domina el paisaje en la rada de Ginebra.

En mi reciente visita al Museo Suizo del Aparato Fotográfico en Vevey lo consideraban con bastante ecuanimidad y razonable precisión. En cualquier caso, cualquier momento es bueno para celebrar la fotografía, sea como técnica, como arte, como afición o como profesión. Cada uno según le toque más de cerca. La efemérides, metida así entre los calores veraniegos, sospecho que pasará relativamente desapercibida. Aunque hay honrosas excepciones. Por ejemploHeraldo de Aragón ha hecho un repaso a la historia de la fotografía en estas tierras.

Gandhi Says

En el “Pont de la Machine” encontramos las maquinarias que suben y bajan los telones que comunican o separan las aguas de los dos brazos del Ródano.

Pero también hay noticias tristes en este mundillo. Y mientras estaba de viaje estos días atrás me llegaba la noticia de la muerte de Martine Franck, fotógrafa belga de la Agencia Magnum, y que fue la última esposa de Henri Cartier-Bresson, cuya fundación póstuma presidió. Pero es una fotógrafa que, más allá de sus relaciones conyugales, tiene una obra con valor por sí misma y que merece la pena ser conocida. Una posibilidad es hacerlo a través de sus páginas en Magnum Photos.

Me queda pendiente el tema al que quería dedicar esta entrada, primera tras el viaje a Ginebra, que también tiene relación con la fotografía. Y los viajes. Con los viajeros fotográficos. Más que con los fotógrafos viajeros. Bueno. Ya os lo cuento otro día.

Ródano nocturno

En la noche, los colores de los neones se reflejan en las relativamente tranquilas aguas del Ródano, nada más abandonar el lago Lemán.

[Arte – exposiciones] Arte contemporáneo chino y el Compromiso de Caspe en el Palacio de Sástago

Arte

Así a bote pronto, que no tengo mucho tiempo, una recomendación. En estos días se está presentando en el Palacio de Sástago, lujosa sala de exposiciones de la Diputación Provincial de Zaragoza, la exposición China Next Door. Colección de los coleccionistas italianos hermanos Espósito, tenemos unas 40 obras de pintura, fotografía, e ilustración de artistas chinos contemporáneos. No muy conocidos para el gran público pero con un interés innegable. Quizá el más conocido el fotógrafo Li Wei, pero no el único de interés. Yo recomiendo darse una vuelta.

Como añadido, y en conmemoración del 600º aniversario del Compromiso de Caspe, se expone en el piso superior el cuadro y algunos bocetos del cuadro Los compromisarios del pintor Marín Bagües, junto a algunas presentaciones que exponen la importancia de aquel acontecimiento histórico.

Exposición: China Next Door

Entre las obras de artistas chinos, un Warhol con el colorido y repetido rostro de Mao.

Exposición: China Next Door

Vista de la exposición en el patio central del Palacio de Sástago.

"Los compromisarios" de Marín Bagüés

Los compromisarios de Marín Bagüés.

[Historia / exposiciones] La curiosa historia de los alemanes del Camerún en Zaragoza

Arte, Historia

Este es un pasaje de la historia de mi ciudad, Zaragoza, que yo no conocía. Que había elementos en la ciudad que indicaban una cierta vinculación con Alemania, era obvio. ¿Qué pinta un cementerio alemán en Torrero, junto al cementerio para todos? Muchos lo han asociado a la “visita” de la Legión Condor a la ciudad durante la Guerra Civil, porque además se abrió durante este nefasto episodio de nuestra historia. Pero me constaba que el uso de este camposanto iba mucho más allá de esto.

El caso es que en el Centro de Historias hay una exposición que incluye fotografías, objetos y narraciones sobre las peripecias de estos tres centenares de alemanes que se vieron obligados a dejar las tierras del Camerún, donde tenía el Reich Alemán establecida una colonia, por las visicitudes de la Primera Guerra Mundial. El caso es que fue gente que se estableció en Zaragoza y han dejado su recuerdo. Os dejo algunas fotos de la exposición.

Fotos y postales de la época

Fotografías y postales que los exiliados alemanes se trajeron de las tierras camerunesas.

Monedas indígenas

Monedas de madera usadas por los indígenas de aquella parte de África.

Una auténtica Cruz de Hierro

Alguno de los exiliados recibió por su desempeño en la campaña camerunesa la Cruz del Hierro, la principal condecoración alemana en tiempos de guerra.

Gramófono con disco "Die Nacht von Zaragoza"

El disco de este gramófono contiene un tango en alemán titulado “Die Nacht von Zaragoza; “La noche de Zaragoza”. Se desconoce si fue motivado por la vinculación germano-maña, o simplemente al compositor le pareció que Zaragoza era lo suficientemente exótica como para escribir un apasionado tango que transcurriese aquí.

Salchicas Kurtz

Yo he comido salchichas Kurtz, claro. Negocio de cárnicos debido a la iniciativa de uno de los exiliados.

También visité la pequeña exposición del Espacio Tránsito del Centro de Historias que bajo el nombre de Utsuroi presentan los artistas Vicky Mendiz (de Zaragoza) y Shino Hisano (de Sapporo).

Utsuroi

Detalle de una de las obras expuestas en Utsuroi.

[Cine] Adiós a la reina (2012)

Cine

Adiós a la reina (Les adieux à la reine, 2012), 5 de mayo de 2012.

Sin duda alguna María Antonieta (ver disquisición idiomática más adelante) es la reina francesa favorita de la literatura y el cine francés e internacional. Nada como un destino trágico para pasar a la posteridad. Morir joven, guapa y en dramáticas circunstancias es mucho más “chic” que convertirse en una anciana y morir de cualquier achaque mundano en su propia cama. Esto último esta muy bien para los burgueses y los plebeyos; pero para una reina… Supongo que por eso hoy en día las reinas son tan aburridas. Están aburguesadas. Y en los últimos años ha habido cierta actividad cinematográfica en torno a la reina guillotinada. En 2001, fue encarnada por Joely Richardson en la poco afortunada The Affair of the Necklace (El misterio del collar). En 2006, fue la protagonista, encarnada en Kirsten Dunst, de la postmoderna y pretenciosa película de su mismo nombre Marie Antoinette (María Antonieta), dirigida por Sofia Coppola, tremendo pinchazo de una directora que prometía, y que ya no ha vuelto a dar en el clavo. Hasta el moño sales de los zapatos de la reina y sus damas. Y ahora son los propios franceses, con el director Benoît Jacquot a la cabeza, que nos traen una nueva visión de su reina favorita, encarnada por la germánica Diane Kruger, a la que no dudaron en decapitar. Hay más representaciones de esta reina en los últimos años, pero me he limitado a mostrar las más representativas, en películas que yo mismo he visto.

Jardines y estanques

Los estanques de Versalles no aparecen tan pulcros y aseados en el filme como se mantienen en la actualidad para las visitas turísticas.

La película es una adaptación de una obra literaria, y pese a lo que se suele leer por ahí, no nos habla de los últimos días de la reina, sino de los tres o cuatro turbulentos días que siguieron a la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789. María Antonieta aún tardaría más de cuatro años en perder la cabeza tras el amañado juicio que la condenó. Los acontecimientos que pudieron suceder en estos días los vivimos a través de los ojos de Sidonie Laborde (Léa Seydoux), personaje ficticio, joven lectora de la reina a la que profesa una devoción absoluta. A través de los ojos de esta joven, nos introduciremos en el ambiente de Versalles, conoceremos lo que pudieron pensar, hacer o sentir los cortesanos, aislados del mundo, ya que todo se cocía en París, de la que les separaban unos veinte kilómetros, varias horas de desplazamiento. En aquellos momentos no llegaba hasta los alrededores de palacio la línea C del RER. Entre los cortesanos, destaca la figura de la duquesa de Polignac (Virginie Ledoyen), favorita de la reina. Entre las tres mujeres se constituirá un triángulo que terminará con la huída de la Polignac por consejo de la reina en compañía de la joven lectora.

Gran Trianón

Los “Trianones” eran parte de los dominios de la reina María Antonieta; aunque preferentemente el pequeño Trianón, y no el grande que aparece en la foto.

Lo primero que nos llama la atención de la película es que dedica unas primeras escenas, mientras acompañamos a la guapa Seydoux en su vida cotidiana un 14 de julio, cuando nada se sabe en palacio de los alborotos en París, a retratar el ambiente de Versalles. Pero no un ambiente idílico, de lugar magnífico e ideal, como se nos presenta habitualmente. Recorremos los apartamentos y los pasillos de servicio. Estamos en verano. Hace calor. Los mosquitos pican. Hay ratas. Las aguas de los estanques están turbias y emiten olores. No me cabe la duda de que esta descripción, en la que más adelante no se insistirá, busca establecer dos cosas. Una, el auténtico ambiente del lugar; dos, una metáfora de la corte y el gobierno de Luis XVI (Xavier Beauvois). Frente a la representación de Coppola de una reina eternamente adolescente que no parece cambiar desde los 15 años en que llega a Versalles hasta los 33 que tenía en julio de 1789, aquí nos encontramos a una reina insegura, claramente en sus treinta y tantos, y muy dependiente de quienes le rodean. Una inseguridad y una dependencia que se refleja también en el conjunto de los habitantes de palacio. Sólo la desvergüenza de algunos sirvientes, o la serenidad de algún funcionario público como Moreau (Michel Robin) el bibliotecario de la reina.

Uno de los aspectos más destacados de la película es que poco a poco se centra en las relaciones y sentimientos entre las tres mujeres. Distintas escenas y situaciones dan a entender que entre las tres mujeres surge una atracción que va más allá de la amistad entre las aristócratas, o de la devoción de la sirviente. Que existe una atracción física, lésbica, que no puede ser expresada de forma explícita; pero el argumento y la dirección de la película no dejan lugar a dudas, existe.

Galería de los espejos

No hay película de ambiente versallesco que no nos muestre varias veces la célebre Galería de los Espejos.

Mas allá de la cuidada ambientación, más realista que en otras producciones como ya he comentado, la base del filme es la interpretación de las tres mujeres. Especialmente de Léa Seydoux, protagonista principal de la película, ya que son sus ojos los que nos sirven de mirada para que veamos lo que sucede, y nada conocemos de lo que pasa donde no está la joven. La que es calificada de “nueva musa” del cine francés y europeo hacen un excelente y convincente trabajo. Pero también de una Diane Kruger, que encarnando a la reina austriaca, realiza el que probablemente es el mejor trabajo que le he visto. Y de paso, componiendo una Maria Antonieta bastante más convincente que la de Kirsten Dunst en el filme de Sofia Coppola. La tercera en discordia, la guapa Virginie Ledoyen, por quien no parecen pasar los años, tiene un minutaje más reducido, aunque está igualmente convincente. El resto de secundarios, cumplen con buen nivel.

¿Qué podemos concluir de esta película? Mi primera sensación fue contradictoria. No acababa de estar satisfecho de lo que había visto. Pareciera que la película no se acaba de definir entre su vertiente documental de los hechos históricos de aquellos días, y el drama más novelesco que progresivamente se desarrolla entre el trío de mujeres protagonistas. Sin embargo, el regusto que me ha dejado ha sido bueno. No he dejado de pensar en ella, eventualmente. Incluso me indujo a darle una segunda oportunidad a la película de Sofia Coppola ayer domingo en la sobremesa, sólo para dejar constancia de que mi primera impresión sobre la misma había sido válida. En lo que se refiere a la película actual, sin ser una obra maestra, sí que creo que es una producción que se puede ver sin problemas, y que tiene buenos valores tanto en su producción, como en su mensaje. Así que en unos momentos en los que la cartelera está un poco floja, y dominada por los blockbusters palomiteros, es una opción más que razonable. Y bueno,… las “protas” son muy “chics” y están muy buenas. Lo digo para animar a los “maromos” que siempre son más reticentes a acompañar a sus parejas femeninas a este tipo de películas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Disquisición idiomática: El nombre Marie Antoinette debiera traducirse al castellano como Maria Antonia. “Antoinette” no es un diminutivo, no aplicable a alguien del rango de una reina francesa salvo “en famille”, sino el femenino de “Antoine”. De hecho el nombre de pila original de esta reina de origen austriaco fue Maria Antonia Josepha Johanna, de la casa Habsburg-Lothringen (Habsburgo-Lorena). Pero existe cierta tontería en España a la hora de traducir los nombres de los soberanos extranjeros. Otros ejemplos… Pues por ejemplo, si cogemos a los papas que como el actual llevan el nombre en latín de Benedictus. Su traducción más sencilla sería Benito o sus equivalentes en otros idiomas. En Francia se les llama simplemente Benoît. En España, un rimbombante Benedicto. O los reyes británicos de nombre James. La traducción más propia hubiese sido Santiago o, mejor aún, Jaime, nombre que llevaron varios reyes de la Corona de Aragón, y muy similar al original inglés. Pero no. Se opta por denominarlos con la inusual forma Jacobo, de escasa aunque correcta utilización en el idioma castellano. Tonterías que tenemos en este país, de hacer complicado o rimbombante lo que podría ser sencillo.

Jardines

Y nos despedimos de Versalles paseando por sus neoclásicos jardines, tan llenos de turistas habitualmente en la actualidad.

[Fotografía e historia] Ya está completa la retrospectiva de In Focus – The Atlantic sobre la II Guerra Mundial; y es muy recomendable

Fotografía, Historia

A lo largo de las últimas 20 semanas, hemos podido ir siguiendo en el fotoblog In Focus de The Atlantic el transcurso del más horrible conflicto bélico mundial que se ha dado sobre la faz de la Tierra. Algunos de los capítulos más destacables han ido apareciendo en estas páginas en forma de entradas breves. Pero ahora ya podemos encontrar los 20 capítulos recopilados y disponibles para su visita por cualquier persona interesada.

Iglesia conmemorativa

Si hay una ciudad que contiene elementos conmemorativos por excelencia del tremendo conflicto bélico es Berlín; como por ejemplo, la iglesia conmemorativa, con sus elementos antiguos y modernos (Pentax *ist DS, SMC-A 50/2).

A la hora de analizar las imágenes que nos ofrecen, que son muchas y de calidad muy diversa, hay que distinguir distintos tipos de capítulos:

La serie empieza y se inicia con dos capítulos de reflexión social y política. El primero dedicado a las causas que desembocaron en el conflicto. El último a las consecuencias más visibles del mismo. Imágenes de caracter fundamentalmente documental.

Aquellos destinados a narrar los acontecimientos que sucedieron durante el conflicto. Son el relato histórico, y sus imágenes están básicamente seleccionadas también por su calidad documental. Son la mayoría de los capítulo que encontramos. Quizá, las más tremendas las encontramos en las dedicadas a la guerra entre Alemania y la Unión Soviética. Tanto en el momento de la invasión alemana, como en la lenta retirada hasta el final de la guerra.

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El Reichstag, actualmente Bundestag, fue el edificio emblemático; tanto por su incendio que marcó el triunfo del nazismo, como por su toma por las tropas soviéticas que marcó el final de la guerra en Europa (Pentax *ist DS, SMC-DA 21/3,2 Limited).

Los capítulos que narran determinados aspectos característicos que se dieron durante el conflicto. Si es evidente que ha de haber uno dedicado al genocidio judío, y que se sitúa tras la caída de la Alemania nazi, cuando se encontraron las pruebas de los terrores en los campos de exterminio, menos evidentes a priori, pero muy oportunos, son los dedicados a las mujeres durante la guerra, al internamiento de ciudadanos americanos de origen japonés en campos de concentración, o la colección de imágenes en color que se hicieron por encargo de agencias gubernamentales norteamericanas para documentar el frente interno. El dedicado a los americanos de origen japonés creo que es de los más conmovedores. Estéticamente hablando, el dedicado al frente interno, con sus imágenes en color producidas por la celebrada Kodachrome son impresionantes. Claro que la mayor parte de estas imágenes no son espontáneas son posados orquestados por el fotógrafo para imágenes de carácter propagandístico. Pero si esto les roba, poco, carácter documental, les dota de cualidades estéticas muy notables.

Resumiendo, y como he ido insistiendo durante estas 20 semanas, una serie imprescindible para todos aquellos amantes tanto a la historia como a la fotografía. Y si como a mí te gustan las dos cosas, no te digo.

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Uno de los monumentos e impresionantes berlineses más nuevos, es el memorial de los judíos asesinados en la guerra (Pentax *ist DS, SMC-A 100/4 Macro).

[Breve con foto – historia] World War II: The Holocaust – Alan Taylor – In Focus – The Atlantic

Fotografía, Historia

World War II: The Holocaust – Alan Taylor – In Focus – The Atlantic.

La colección de 20 reportajes fotográficos sobre la segunda guerra mundial que está publicando The Atlantic está acercándose al final. Y en el número 18 encara la realidad gráfica del asesinato en masa de judíos y otros prisioneros por la eficiente máquina de matar nazi. Las imágenes, por su horrible contenido, pueden afectar a la sensibilidad del espectador. O por lo menos eso espero.

Auschwitz-Birkenau - Pabellones

Pabellones de prisioneros en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau (Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM).

[Historia] 500º aniversario del nacimiento de Miguel Servet

Historia

Sin duda alguna, uno de los aragoneses más universales que en la historia han sido fue Miguel Servet, o más correctamente debiéramos decir Miguel Serveto. También conocido en Francia como Michel de Villeneuve (que traducido sería Miguel de Villanueva habiendo nacido el prohombre en la población aragonesa de Villanueva de Sigena). Hoy hace 500 años del nacimiento de Servet. Ha querido la casualidad que me haya pasado la mañana encerrado en el macrohospital zaragozano que lleva su nombre.

Por lo que he deducido a lo largo de los años, la gente de la calle no tiene mucha idea de por qué Servet fue importante. Muchos son conocedores de que fue condenado a morir en la hoguera en la Ginebra de Calvino. Lo cual, para algunos es una expresión de que los españoles llevamos la mala fama de la inquisición a cuestas, pero que el resto de Europa por ahí le anduvo. No les faltará su punto de razón. Pero parecen ignorar que también la iglesia católica lo condenó a la hoguera, pero que a falta de echarle el guante lo quemaron simbólicamente en Viena pocos meses antes que los supuestamente civilizados suizos lo hicieran realmente en la emblemática ciudad helvética. De hecho, cuando yo estudiaba en uno de los colegios de los padres escolapios en Zaragoza, poco me hablaron de sus inquietudes teológicas, o de que había abrazado con pasión muchos elementos de la reforma protestante, aunque con desacuerdos con el intransigente teólogo franco-suizo. Nos contaban que su principales logros fueron en el campo de la medicina, porque había descubierto la circulación de la sangre.

No tal. Es cierto que describió en sus escritos el circuito menor de la circulación sanguínea, el que lleva al vital líquido a oxigenarse en los alvéolos pulmonares. Pero parece que este hecho así como otros aspectos de la circulación de la sangre por el conjunto del organismo ya habían sido descritos por algunos fisiólogos árabes tan pronto como trescientos años antes. En cualquier caso, esta afición a la medicina es lo que más ha trascendido en estos pagos, reforzada por el hecho de que el principal hospital de la comunidad autónoma lleve su nombre.

Pero esto no quiere decir que careciera de virtudes. Ni mucho menos. Se trataba de un hombre que hacía algo muy importante. Pensar. También era hijo del renacimiento y era curioso. Investigaba y estudiaba. Que no es poco como ejemplo. Y sobretodo. Hay muchos historiadores y eruditos que consideran que la ejecución de Servet en Ginebra marcó un punto de inflexión. Un cambio en las tendencias europeas que poco a poco llevó a mayores niveles de tolerancia y libertad de pensamiento. Esperemos que esta herencia sea algo que no se pierda. Y en cualquier caso, quedémonos con lo que el humanista francés Sebastián Castellion dijo posteriormente sobre la ejecución de Servet.

Matar a un hombre no es defender una doctrina, es matar a un hombre. Cuando los ginebrinos ejecutaron a Servet, no defendieron una doctrina, mataron a un hombre.

Así sea, y así se entienda. Valga para el pensador aragonés y para todos los muertos por la intransigencia de las muchos doctrinarios que han infestado e infestan el mundo.

Miguel Servet ante el Hospital Miguel Servet

La bella escultura de Miguel Servet que encontramos ante la fachada del hospital que lleva su nombre en Zaragoza, es reproducción de la que la escultura Clothilde Roch realizó en 1908 para ser colocada en Ginebra; aunque diferencias religiosas, siempre éstas, hizo que acabase instalada en la población francesa de Annemasse, en el área metropolitana de la ciudad suiza (Leica D-Lux 5).

[Fotografía] Charles W. Cushman, fotógrafo aficionado

Fotografía

He llegado hasta las fotografías de Charles W. Cushman a través de un tweet de FotoDNG. Este era un retuiteo de un tweet de CalidaDigital, y a su vez me dirigía al diario británico Daily Mail, que ha publicado una colección de fotografías en color tomados entre 1941 y 1942 por Cushman. El mérito de las fotografías es triple. Por un lado, documentan de forma espléndida el Nueva York de la época. Por otro lado, son fotografías en color, tomadas con película Kodachrome, la cual todavía estaba en sus inicios y era muy cara. Finalmente, Cushman es un fotógrafo aficionado. Un tipo que en sus viajes de trabajo o personales, cargaba siempre con su cámara encima y documentaba lo que veía. Y chico. Me siento vinculado a este individuo. Es algo que me gusta hacer a mí también, como quienes sigan este Cuaderno de ruta sabrán.

Puente en la desembocadura del Severn

Al igual que al personaje protagonista de la entrada de hoy, me gusta documentar el mundo que veo cuando viajo; como el largo puente en la desembocadura del Severn, en un desplazamiento entre Cardiff, Gales, y Wells, Inglaterra (Fujifilm Finepix F10).

Le he denominado fotógrafo aficionado… y he dudado mucho al respecto. Ya descubrí hace tiempo que era más sencilla mi vida diciendo que soy “aficionado a la fotografía” en lugar de “fotógrafo aficionado”. Parece ser que muchos profesionales andan muy sensibles por el impacto que la fotografía digital ha producido en sus negocios, y sienten que el intrusismo de los “fotógrafos aficionados” les está afectando negativamente. Como no deseo inmiscuirme en los asuntos que no son míos, y para poner un poco de distancia en estas cuestiones, prefiero pues aplicarme la etiqueta de “aficionado a la fotografía”. Que además me permite encuadrar otros aspectos de la afición, como ir coleccionando libros de fotografía y fotógrafos, asistir a exposiciones, y formarme en los aspectos estéticos y documentales del medio tanto como sujeto activo detrás de la cámara como pasivo ante la obra de otros.

Pero Charles W. Cushman era una persona de otros tiempos, evidentemente un sujeto afortunado, con un buen nivel socioeconómico, que le permitía tener un buen equipo fotográfico, y apuntarse a la fotografía en color cuando muy pocas personas lo consideraban por los costes implicados. Y creo que es justo ponerle la etiqueta de “fotógrafo”, aun cuando su profesión fuera otra. Pero es que su actividad fotográfica fue más allá de las imágenes que nos presenta el Daily Mail. Y es que esta persona legó su archivo de diapositivas en color Kodachrome, bien archivadas y documentadas, tomadas entre 1939 y 1969 a la Universidad de Indiana, donde estudió y se formó. Y este archivo está formado por nada menos que 14.500 diapositivas. Aunque sea aficionado, si esto no le da derecho a recibir la etiqueta de “fotógrafo” en aquellos tiempos, dígame usted… Este archivo se puede visitar en internet, actividad que recomiendo por su interés no sólo fotográfico sino histórico y documental.

Río Ebro

No sólo los sitios más o menos exóticos que encontramos en los viajes se pueden documentar; también la realidad cotidiana. Como ver a los deportistas entrenar en sus piraguas por el río Ebro en el atardecer zaragozano (Leica D-Lux 5).

Recientemente se publicaban las fotografías tomadas con el último rollo de la mítica película diapositiva de Kodak, ya fuera de producción. Este último rollo fue confiado al famoso fotógrafo de National Geographic Steve McCurry, el de la niña afgana, y el último fotograma fue tomado en el cementerio de Parsons (Kansas) donde se encuentra el último laboratorio en admitir para revelado los rollos de esta especial emulsión fotográfica. Y el tema me ha hecho reflexionar sobre una cuestión que periódicamente encuentro en la red. ¿Perdurarán los archivos digitales actuales como perduraron los carretes de negativos y la diapositivas de otras épocas? ¿O se perderán en forma de señales electromagnéticas indescifrables dentro de unos años en el interior de los dispositivos de almacenamiento de datos?

Personalmente he tomado la decisión de ir generando libros de fotografías con aquellas que me parecen más significativas, o me apetecen sin más. Para que además de los archivos digitales haya copias físicas en papel susceptibles de ser contempladas. No sé que será de ellas el día que yo ya no esté. Pero eso será responsabilidad de otros. Pero quizá, las mías, o más probablemente las de otros más dotados que yo, sean en un futuro dignas de ser guardadas en archivos que ayuden a preservar la memoria visual del mundo.

Música recomendada

Como ya sucedió en otra ocasión, me vuelve a la cabeza y tarareo el Kodachrome de Paul Simon.

Kodachrome
They give us those nice bright colors
They give us the greens of summers
Makes you think all the world’s
a sunny day
I got a Nikon camera
I love to take a photograph
So mama don’t take my Kodachrome away

Chopera

Una selección de mis fotografías va a parar a mis libros fotográficos. Ahora estoy preparando la selección del correspondiente al segundo cuatrimestre de 2011, en el que se encuentran los paisajes de las choperas cerca de Casetas, Zaragoza (Canon EOS 5D Mk. II, EF 85/1,8 USM).