Cuaderno de Ruta V.2.5

Diario no diario de Carlos Carreter

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[Historia / exposiciones] La curiosa historia de los alemanes del Camerún en Zaragoza

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Este es un pasaje de la historia de mi ciudad, Zaragoza, que yo no conocía. Que había elementos en la ciudad que indicaban una cierta vinculación con Alemania, era obvio. ¿Qué pinta un cementerio alemán en Torrero, junto al cementerio para todos? Muchos lo han asociado a la “visita” de la Legión Condor a la ciudad durante la Guerra Civil, porque además se abrió durante este nefasto episodio de nuestra historia. Pero me constaba que el uso de este camposanto iba mucho más allá de esto.

El caso es que en el Centro de Historias hay una exposición que incluye fotografías, objetos y narraciones sobre las peripecias de estos tres centenares de alemanes que se vieron obligados a dejar las tierras del Camerún, donde tenía el Reich Alemán establecida una colonia, por las visicitudes de la Primera Guerra Mundial. El caso es que fue gente que se estableció en Zaragoza y han dejado su recuerdo. Os dejo algunas fotos de la exposición.

Fotos y postales de la época

Fotografías y postales que los exiliados alemanes se trajeron de las tierras camerunesas.

Monedas indígenas

Monedas de madera usadas por los indígenas de aquella parte de África.

Una auténtica Cruz de Hierro

Alguno de los exiliados recibió por su desempeño en la campaña camerunesa la Cruz del Hierro, la principal condecoración alemana en tiempos de guerra.

Gramófono con disco "Die Nacht von Zaragoza"

El disco de este gramófono contiene un tango en alemán titulado “Die Nacht von Zaragoza; “La noche de Zaragoza”. Se desconoce si fue motivado por la vinculación germano-maña, o simplemente al compositor le pareció que Zaragoza era lo suficientemente exótica como para escribir un apasionado tango que transcurriese aquí.

Salchicas Kurtz

Yo he comido salchichas Kurtz, claro. Negocio de cárnicos debido a la iniciativa de uno de los exiliados.

También visité la pequeña exposición del Espacio Tránsito del Centro de Historias que bajo el nombre de Utsuroi presentan los artistas Vicky Mendiz (de Zaragoza) y Shino Hisano (de Sapporo).

Utsuroi

Detalle de una de las obras expuestas en Utsuroi.

Written by Carlos Carreter

Martes, 29 mayo, 2012 at 10:48

Publicado en Arte, Historia

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[Cine] Adiós a la reina (2012)

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Adiós a la reina (Les adieux à la reine, 2012), 5 de mayo de 2012.

Sin duda alguna María Antonieta (ver disquisición idiomática más adelante) es la reina francesa favorita de la literatura y el cine francés e internacional. Nada como un destino trágico para pasar a la posteridad. Morir joven, guapa y en dramáticas circunstancias es mucho más “chic” que convertirse en una anciana y morir de cualquier achaque mundano en su propia cama. Esto último esta muy bien para los burgueses y los plebeyos; pero para una reina… Supongo que por eso hoy en día las reinas son tan aburridas. Están aburguesadas. Y en los últimos años ha habido cierta actividad cinematográfica en torno a la reina guillotinada. En 2001, fue encarnada por Joely Richardson en la poco afortunada The Affair of the Necklace (El misterio del collar). En 2006, fue la protagonista, encarnada en Kirsten Dunst, de la postmoderna y pretenciosa película de su mismo nombre Marie Antoinette (María Antonieta), dirigida por Sofia Coppola, tremendo pinchazo de una directora que prometía, y que ya no ha vuelto a dar en el clavo. Hasta el moño sales de los zapatos de la reina y sus damas. Y ahora son los propios franceses, con el director Benoît Jacquot a la cabeza, que nos traen una nueva visión de su reina favorita, encarnada por la germánica Diane Kruger, a la que no dudaron en decapitar. Hay más representaciones de esta reina en los últimos años, pero me he limitado a mostrar las más representativas, en películas que yo mismo he visto.

Jardines y estanques

Los estanques de Versalles no aparecen tan pulcros y aseados en el filme como se mantienen en la actualidad para las visitas turísticas.

La película es una adaptación de una obra literaria, y pese a lo que se suele leer por ahí, no nos habla de los últimos días de la reina, sino de los tres o cuatro turbulentos días que siguieron a la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789. María Antonieta aún tardaría más de cuatro años en perder la cabeza tras el amañado juicio que la condenó. Los acontecimientos que pudieron suceder en estos días los vivimos a través de los ojos de Sidonie Laborde (Léa Seydoux), personaje ficticio, joven lectora de la reina a la que profesa una devoción absoluta. A través de los ojos de esta joven, nos introduciremos en el ambiente de Versalles, conoceremos lo que pudieron pensar, hacer o sentir los cortesanos, aislados del mundo, ya que todo se cocía en París, de la que les separaban unos veinte kilómetros, varias horas de desplazamiento. En aquellos momentos no llegaba hasta los alrededores de palacio la línea C del RER. Entre los cortesanos, destaca la figura de la duquesa de Polignac (Virginie Ledoyen), favorita de la reina. Entre las tres mujeres se constituirá un triángulo que terminará con la huída de la Polignac por consejo de la reina en compañía de la joven lectora.

Gran Trianón

Los “Trianones” eran parte de los dominios de la reina María Antonieta; aunque preferentemente el pequeño Trianón, y no el grande que aparece en la foto.

Lo primero que nos llama la atención de la película es que dedica unas primeras escenas, mientras acompañamos a la guapa Seydoux en su vida cotidiana un 14 de julio, cuando nada se sabe en palacio de los alborotos en París, a retratar el ambiente de Versalles. Pero no un ambiente idílico, de lugar magnífico e ideal, como se nos presenta habitualmente. Recorremos los apartamentos y los pasillos de servicio. Estamos en verano. Hace calor. Los mosquitos pican. Hay ratas. Las aguas de los estanques están turbias y emiten olores. No me cabe la duda de que esta descripción, en la que más adelante no se insistirá, busca establecer dos cosas. Una, el auténtico ambiente del lugar; dos, una metáfora de la corte y el gobierno de Luis XVI (Xavier Beauvois). Frente a la representación de Coppola de una reina eternamente adolescente que no parece cambiar desde los 15 años en que llega a Versalles hasta los 33 que tenía en julio de 1789, aquí nos encontramos a una reina insegura, claramente en sus treinta y tantos, y muy dependiente de quienes le rodean. Una inseguridad y una dependencia que se refleja también en el conjunto de los habitantes de palacio. Sólo la desvergüenza de algunos sirvientes, o la serenidad de algún funcionario público como Moreau (Michel Robin) el bibliotecario de la reina.

Uno de los aspectos más destacados de la película es que poco a poco se centra en las relaciones y sentimientos entre las tres mujeres. Distintas escenas y situaciones dan a entender que entre las tres mujeres surge una atracción que va más allá de la amistad entre las aristócratas, o de la devoción de la sirviente. Que existe una atracción física, lésbica, que no puede ser expresada de forma explícita; pero el argumento y la dirección de la película no dejan lugar a dudas, existe.

Galería de los espejos

No hay película de ambiente versallesco que no nos muestre varias veces la célebre Galería de los Espejos.

Mas allá de la cuidada ambientación, más realista que en otras producciones como ya he comentado, la base del filme es la interpretación de las tres mujeres. Especialmente de Léa Seydoux, protagonista principal de la película, ya que son sus ojos los que nos sirven de mirada para que veamos lo que sucede, y nada conocemos de lo que pasa donde no está la joven. La que es calificada de “nueva musa” del cine francés y europeo hacen un excelente y convincente trabajo. Pero también de una Diane Kruger, que encarnando a la reina austriaca, realiza el que probablemente es el mejor trabajo que le he visto. Y de paso, componiendo una Maria Antonieta bastante más convincente que la de Kirsten Dunst en el filme de Sofia Coppola. La tercera en discordia, la guapa Virginie Ledoyen, por quien no parecen pasar los años, tiene un minutaje más reducido, aunque está igualmente convincente. El resto de secundarios, cumplen con buen nivel.

¿Qué podemos concluir de esta película? Mi primera sensación fue contradictoria. No acababa de estar satisfecho de lo que había visto. Pareciera que la película no se acaba de definir entre su vertiente documental de los hechos históricos de aquellos días, y el drama más novelesco que progresivamente se desarrolla entre el trío de mujeres protagonistas. Sin embargo, el regusto que me ha dejado ha sido bueno. No he dejado de pensar en ella, eventualmente. Incluso me indujo a darle una segunda oportunidad a la película de Sofia Coppola ayer domingo en la sobremesa, sólo para dejar constancia de que mi primera impresión sobre la misma había sido válida. En lo que se refiere a la película actual, sin ser una obra maestra, sí que creo que es una producción que se puede ver sin problemas, y que tiene buenos valores tanto en su producción, como en su mensaje. Así que en unos momentos en los que la cartelera está un poco floja, y dominada por los blockbusters palomiteros, es una opción más que razonable. Y bueno,… las “protas” son muy “chics” y están muy buenas. Lo digo para animar a los “maromos” que siempre son más reticentes a acompañar a sus parejas femeninas a este tipo de películas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Disquisición idiomática: El nombre Marie Antoinette debiera traducirse al castellano como Maria Antonia. “Antoinette” no es un diminutivo, no aplicable a alguien del rango de una reina francesa salvo “en famille”, sino el femenino de “Antoine”. De hecho el nombre de pila original de esta reina de origen austriaco fue Maria Antonia Josepha Johanna, de la casa Habsburg-Lothringen (Habsburgo-Lorena). Pero existe cierta tontería en España a la hora de traducir los nombres de los soberanos extranjeros. Otros ejemplos… Pues por ejemplo, si cogemos a los papas que como el actual llevan el nombre en latín de Benedictus. Su traducción más sencilla sería Benito o sus equivalentes en otros idiomas. En Francia se les llama simplemente Benoît. En España, un rimbombante Benedicto. O los reyes británicos de nombre James. La traducción más propia hubiese sido Santiago o, mejor aún, Jaime, nombre que llevaron varios reyes de la Corona de Aragón, y muy similar al original inglés. Pero no. Se opta por denominarlos con la inusual forma Jacobo, de escasa aunque correcta utilización en el idioma castellano. Tonterías que tenemos en este país, de hacer complicado o rimbombante lo que podría ser sencillo.

Jardines

Y nos despedimos de Versalles paseando por sus neoclásicos jardines, tan llenos de turistas habitualmente en la actualidad.

Written by Carlos Carreter

Lunes, 7 mayo, 2012 at 11:10

[Fotografía e historia] Ya está completa la retrospectiva de In Focus – The Atlantic sobre la II Guerra Mundial; y es muy recomendable

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A lo largo de las últimas 20 semanas, hemos podido ir siguiendo en el fotoblog In Focus de The Atlantic el transcurso del más horrible conflicto bélico mundial que se ha dado sobre la faz de la Tierra. Algunos de los capítulos más destacables han ido apareciendo en estas páginas en forma de entradas breves. Pero ahora ya podemos encontrar los 20 capítulos recopilados y disponibles para su visita por cualquier persona interesada.

Iglesia conmemorativa

Si hay una ciudad que contiene elementos conmemorativos por excelencia del tremendo conflicto bélico es Berlín; como por ejemplo, la iglesia conmemorativa, con sus elementos antiguos y modernos (Pentax *ist DS, SMC-A 50/2).

A la hora de analizar las imágenes que nos ofrecen, que son muchas y de calidad muy diversa, hay que distinguir distintos tipos de capítulos:

La serie empieza y se inicia con dos capítulos de reflexión social y política. El primero dedicado a las causas que desembocaron en el conflicto. El último a las consecuencias más visibles del mismo. Imágenes de caracter fundamentalmente documental.

Aquellos destinados a narrar los acontecimientos que sucedieron durante el conflicto. Son el relato histórico, y sus imágenes están básicamente seleccionadas también por su calidad documental. Son la mayoría de los capítulo que encontramos. Quizá, las más tremendas las encontramos en las dedicadas a la guerra entre Alemania y la Unión Soviética. Tanto en el momento de la invasión alemana, como en la lenta retirada hasta el final de la guerra.

20071016-IMGP3112.jpg

El Reichstag, actualmente Bundestag, fue el edificio emblemático; tanto por su incendio que marcó el triunfo del nazismo, como por su toma por las tropas soviéticas que marcó el final de la guerra en Europa (Pentax *ist DS, SMC-DA 21/3,2 Limited).

Los capítulos que narran determinados aspectos característicos que se dieron durante el conflicto. Si es evidente que ha de haber uno dedicado al genocidio judío, y que se sitúa tras la caída de la Alemania nazi, cuando se encontraron las pruebas de los terrores en los campos de exterminio, menos evidentes a priori, pero muy oportunos, son los dedicados a las mujeres durante la guerra, al internamiento de ciudadanos americanos de origen japonés en campos de concentración, o la colección de imágenes en color que se hicieron por encargo de agencias gubernamentales norteamericanas para documentar el frente interno. El dedicado a los americanos de origen japonés creo que es de los más conmovedores. Estéticamente hablando, el dedicado al frente interno, con sus imágenes en color producidas por la celebrada Kodachrome son impresionantes. Claro que la mayor parte de estas imágenes no son espontáneas son posados orquestados por el fotógrafo para imágenes de carácter propagandístico. Pero si esto les roba, poco, carácter documental, les dota de cualidades estéticas muy notables.

Resumiendo, y como he ido insistiendo durante estas 20 semanas, una serie imprescindible para todos aquellos amantes tanto a la historia como a la fotografía. Y si como a mí te gustan las dos cosas, no te digo.

20071016-IMGP3138.jpg

Uno de los monumentos e impresionantes berlineses más nuevos, es el memorial de los judíos asesinados en la guerra (Pentax *ist DS, SMC-A 100/4 Macro).

Written by Carlos Carreter

Martes, 1 noviembre, 2011 at 10:19

[Breve con foto - historia] World War II: The Holocaust – Alan Taylor – In Focus – The Atlantic

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World War II: The Holocaust – Alan Taylor – In Focus – The Atlantic.

La colección de 20 reportajes fotográficos sobre la segunda guerra mundial que está publicando The Atlantic está acercándose al final. Y en el número 18 encara la realidad gráfica del asesinato en masa de judíos y otros prisioneros por la eficiente máquina de matar nazi. Las imágenes, por su horrible contenido, pueden afectar a la sensibilidad del espectador. O por lo menos eso espero.

Auschwitz-Birkenau - Pabellones

Pabellones de prisioneros en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau (Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM).

Written by Carlos Carreter

Domingo, 16 octubre, 2011 at 17:56

[Historia] 500º aniversario del nacimiento de Miguel Servet

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Sin duda alguna, uno de los aragoneses más universales que en la historia han sido fue Miguel Servet, o más correctamente debiéramos decir Miguel Serveto. También conocido en Francia como Michel de Villeneuve (que traducido sería Miguel de Villanueva habiendo nacido el prohombre en la población aragonesa de Villanueva de Sigena). Hoy hace 500 años del nacimiento de Servet. Ha querido la casualidad que me haya pasado la mañana encerrado en el macrohospital zaragozano que lleva su nombre.

Por lo que he deducido a lo largo de los años, la gente de la calle no tiene mucha idea de por qué Servet fue importante. Muchos son conocedores de que fue condenado a morir en la hoguera en la Ginebra de Calvino. Lo cual, para algunos es una expresión de que los españoles llevamos la mala fama de la inquisición a cuestas, pero que el resto de Europa por ahí le anduvo. No les faltará su punto de razón. Pero parecen ignorar que también la iglesia católica lo condenó a la hoguera, pero que a falta de echarle el guante lo quemaron simbólicamente en Viena pocos meses antes que los supuestamente civilizados suizos lo hicieran realmente en la emblemática ciudad helvética. De hecho, cuando yo estudiaba en uno de los colegios de los padres escolapios en Zaragoza, poco me hablaron de sus inquietudes teológicas, o de que había abrazado con pasión muchos elementos de la reforma protestante, aunque con desacuerdos con el intransigente teólogo franco-suizo. Nos contaban que su principales logros fueron en el campo de la medicina, porque había descubierto la circulación de la sangre.

No tal. Es cierto que describió en sus escritos el circuito menor de la circulación sanguínea, el que lleva al vital líquido a oxigenarse en los alvéolos pulmonares. Pero parece que este hecho así como otros aspectos de la circulación de la sangre por el conjunto del organismo ya habían sido descritos por algunos fisiólogos árabes tan pronto como trescientos años antes. En cualquier caso, esta afición a la medicina es lo que más ha trascendido en estos pagos, reforzada por el hecho de que el principal hospital de la comunidad autónoma lleve su nombre.

Pero esto no quiere decir que careciera de virtudes. Ni mucho menos. Se trataba de un hombre que hacía algo muy importante. Pensar. También era hijo del renacimiento y era curioso. Investigaba y estudiaba. Que no es poco como ejemplo. Y sobretodo. Hay muchos historiadores y eruditos que consideran que la ejecución de Servet en Ginebra marcó un punto de inflexión. Un cambio en las tendencias europeas que poco a poco llevó a mayores niveles de tolerancia y libertad de pensamiento. Esperemos que esta herencia sea algo que no se pierda. Y en cualquier caso, quedémonos con lo que el humanista francés Sebastián Castellion dijo posteriormente sobre la ejecución de Servet.

Matar a un hombre no es defender una doctrina, es matar a un hombre. Cuando los ginebrinos ejecutaron a Servet, no defendieron una doctrina, mataron a un hombre.

Así sea, y así se entienda. Valga para el pensador aragonés y para todos los muertos por la intransigencia de las muchos doctrinarios que han infestado e infestan el mundo.

Miguel Servet ante el Hospital Miguel Servet

La bella escultura de Miguel Servet que encontramos ante la fachada del hospital que lleva su nombre en Zaragoza, es reproducción de la que la escultura Clothilde Roch realizó en 1908 para ser colocada en Ginebra; aunque diferencias religiosas, siempre éstas, hizo que acabase instalada en la población francesa de Annemasse, en el área metropolitana de la ciudad suiza (Leica D-Lux 5).

Written by Carlos Carreter

Jueves, 29 septiembre, 2011 at 18:37

Publicado en Historia

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[Fotografía] Charles W. Cushman, fotógrafo aficionado

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He llegado hasta las fotografías de Charles W. Cushman a través de un tweet de FotoDNG. Este era un retuiteo de un tweet de CalidaDigital, y a su vez me dirigía al diario británico Daily Mail, que ha publicado una colección de fotografías en color tomados entre 1941 y 1942 por Cushman. El mérito de las fotografías es triple. Por un lado, documentan de forma espléndida el Nueva York de la época. Por otro lado, son fotografías en color, tomadas con película Kodachrome, la cual todavía estaba en sus inicios y era muy cara. Finalmente, Cushman es un fotógrafo aficionado. Un tipo que en sus viajes de trabajo o personales, cargaba siempre con su cámara encima y documentaba lo que veía. Y chico. Me siento vinculado a este individuo. Es algo que me gusta hacer a mí también, como quienes sigan este Cuaderno de ruta sabrán.

Puente en la desembocadura del Severn

Al igual que al personaje protagonista de la entrada de hoy, me gusta documentar el mundo que veo cuando viajo; como el largo puente en la desembocadura del Severn, en un desplazamiento entre Cardiff, Gales, y Wells, Inglaterra (Fujifilm Finepix F10).

Le he denominado fotógrafo aficionado… y he dudado mucho al respecto. Ya descubrí hace tiempo que era más sencilla mi vida diciendo que soy “aficionado a la fotografía” en lugar de “fotógrafo aficionado”. Parece ser que muchos profesionales andan muy sensibles por el impacto que la fotografía digital ha producido en sus negocios, y sienten que el intrusismo de los “fotógrafos aficionados” les está afectando negativamente. Como no deseo inmiscuirme en los asuntos que no son míos, y para poner un poco de distancia en estas cuestiones, prefiero pues aplicarme la etiqueta de “aficionado a la fotografía”. Que además me permite encuadrar otros aspectos de la afición, como ir coleccionando libros de fotografía y fotógrafos, asistir a exposiciones, y formarme en los aspectos estéticos y documentales del medio tanto como sujeto activo detrás de la cámara como pasivo ante la obra de otros.

Pero Charles W. Cushman era una persona de otros tiempos, evidentemente un sujeto afortunado, con un buen nivel socioeconómico, que le permitía tener un buen equipo fotográfico, y apuntarse a la fotografía en color cuando muy pocas personas lo consideraban por los costes implicados. Y creo que es justo ponerle la etiqueta de “fotógrafo”, aun cuando su profesión fuera otra. Pero es que su actividad fotográfica fue más allá de las imágenes que nos presenta el Daily Mail. Y es que esta persona legó su archivo de diapositivas en color Kodachrome, bien archivadas y documentadas, tomadas entre 1939 y 1969 a la Universidad de Indiana, donde estudió y se formó. Y este archivo está formado por nada menos que 14.500 diapositivas. Aunque sea aficionado, si esto no le da derecho a recibir la etiqueta de “fotógrafo” en aquellos tiempos, dígame usted… Este archivo se puede visitar en internet, actividad que recomiendo por su interés no sólo fotográfico sino histórico y documental.

Río Ebro

No sólo los sitios más o menos exóticos que encontramos en los viajes se pueden documentar; también la realidad cotidiana. Como ver a los deportistas entrenar en sus piraguas por el río Ebro en el atardecer zaragozano (Leica D-Lux 5).

Recientemente se publicaban las fotografías tomadas con el último rollo de la mítica película diapositiva de Kodak, ya fuera de producción. Este último rollo fue confiado al famoso fotógrafo de National Geographic Steve McCurry, el de la niña afgana, y el último fotograma fue tomado en el cementerio de Parsons (Kansas) donde se encuentra el último laboratorio en admitir para revelado los rollos de esta especial emulsión fotográfica. Y el tema me ha hecho reflexionar sobre una cuestión que periódicamente encuentro en la red. ¿Perdurarán los archivos digitales actuales como perduraron los carretes de negativos y la diapositivas de otras épocas? ¿O se perderán en forma de señales electromagnéticas indescifrables dentro de unos años en el interior de los dispositivos de almacenamiento de datos?

Personalmente he tomado la decisión de ir generando libros de fotografías con aquellas que me parecen más significativas, o me apetecen sin más. Para que además de los archivos digitales haya copias físicas en papel susceptibles de ser contempladas. No sé que será de ellas el día que yo ya no esté. Pero eso será responsabilidad de otros. Pero quizá, las mías, o más probablemente las de otros más dotados que yo, sean en un futuro dignas de ser guardadas en archivos que ayuden a preservar la memoria visual del mundo.

Música recomendada

Como ya sucedió en otra ocasión, me vuelve a la cabeza y tarareo el Kodachrome de Paul Simon.

Kodachrome
They give us those nice bright colors
They give us the greens of summers
Makes you think all the world’s
a sunny day
I got a Nikon camera
I love to take a photograph
So mama don’t take my Kodachrome away

Chopera

Una selección de mis fotografías va a parar a mis libros fotográficos. Ahora estoy preparando la selección del correspondiente al segundo cuatrimestre de 2011, en el que se encuentran los paisajes de las choperas cerca de Casetas, Zaragoza (Canon EOS 5D Mk. II, EF 85/1,8 USM).

Written by Carlos Carreter

Jueves, 15 septiembre, 2011 at 17:10

[Breve - foto e historia] Bill Biggart: Photographer

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Bill Biggart: Photographer.

En otro orden de cosas, parece que se considera que sólo un fotógrafo profesional murió en los atentados del 11 de septiembre de 2001. Siempre es difícil saber eso, ¿no? En cualquier caso, cuando se encontró el cadáver de Bill Biggart, se encontraron también sus cámaras de fotografías con los carretes y las tarjetas de memoria que contenían las imágenes que había impresionado en los minutos anteriores a su muerte en el derrumbe de las torres. En el enlace que os he dejado, se pueden ver. 20 minutos antes de morir llamó a su mujer diciéndole que no había peligro, que “estaba con los bomberos”.

Via: Caborian.

Written by Carlos Carreter

Domingo, 11 septiembre, 2011 at 18:51

[Breve - foto e historia] Sudden Journeys: September 11th 2001: Through My Lens

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Sudden Journeys: September 11th 2001: Through My Lens.

En los medios hemos podido ver durante la pasada década, y especialmente en estos días de conmemoración, muchas imágenes sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. Pero estas que propongo ahora tienen la particularidad de estar domadas por una particular, aficionada a la fotografía, que salió a la calle a ver que pasaba, y se llevó su cámara de fotos.

Vía: Caborian.

Written by Carlos Carreter

Domingo, 11 septiembre, 2011 at 18:46

[Historia] ¿Qué hacías tú cuando… ?

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Hoy es el décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, que conmocionaron al mundo y que han marcado, y no poco, la historia de la primera década del siglo XXI. No pocas guerras, convulsiones económicas y acontecimientos políticos anclan sus causas a las decisiones tomadas por los líderes mundiales por aquellos hechos. Pero como son muchos los sitios que hay por ahí para leer sobre el acontecimiento y sus consecuencias, así como para ver y rememorar las imágenes que lo acompañaron, yo meditaré sobre otras cuestión. Y es que estos acontecimientos también nos sirven de ancla para muchos de nuestros recuerdos. Es la típica pregunta: ¿te acuerdas que hacías tú cuando los atentados del 11 de septiembre?

El primer acontecimiento de alcance histórico que marcó un “¿que hacías tu cuando…? en mi vida, fue la llegada del hombre a la luna. El primer alunizaje tripulado se produjo el 20 de julio de 1969, y yo estaba de vacaciones en Benicarló. Solía ir con mi familia a esta localidad costera de veraneo hasta que nació mi hermana. Y aunque difusos, porque yo era muy niño, tengo recuerdos de la expectación que se levantó a mi alrededor. Asociada a mis vacaciones en Benicarló está también el brote de cólera que se produjo en 1971 en Aragón. La prensa nacional, sometida a la censura de la dictadura, poco comentaba. Así que durante el periodo vacacional se buscaban los periódicos que traían los turistas extranjeros para ver que decía. De forma harto sensacionalista, un periódico francés “hablaba” de gente cayendo enferma por la calle Alfonso I de Zaragoza, en aquellos momentos la principal arteria comercial de la ciudad, probablemente. A mi me vacunaron, o eso dijeron, algo me inyectaron, en la Casa de Socorro del ayuntamiento, en el Paseo de la Mina.

Músicos callejeros

Músicos callejeros en la calle Alfonso I de Zaragoza. Ni entonces ni ahora cae enferma por dicha calle la gente, entonces concurrida por los zaragozanos de compras y hoy más por los turistas que visitan la ciudad (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).

Los siguientes acontecimientos históricos que marcaron recuerdos en mi vida fueron las muertes de los jerarcas de la dictadura. Primero fue el asesinato de Carrero Blanco, en diciembre de 1973, del que tengo recuerdos difusos. De haber vuelto, deprisa a casa con otros compañeros del colegio, sabiendo que algo grave había sucedido, pero sin capacidad para medir el alcance, ni para identificar la naturaleza del político asesinado. Todavía era muy joven. Pero todo estuvo ya muy nítido y diáfano cuando la muerte de Franco. Recuerdo haberme levantado pronto por la mañana para ir al colegio, bajar a comprar el pan y la leche, como hacía todos los días, y escuchar a mi madre debatir consigo misma sobre la oportunidad de dejarme salir hacia el colegio. Se suponía que no iba a haber clase, pero nada habían mencionado al respecto en la televisión y en la radio. Sólo marchas militares. Así que cogí la cartera y salí. No pasé de la avenida de San José, cuando alguien nos dijo a mí y a un compañero que vivía cerca y con el que me encontré, que mejor nos volvíamos a casa. Como mi madre me había advertido que ante cualquier cosa “rara” me volviese, me volví. En los años siguientes fueron diversos los momentos de anclaje histórico de mi memoria, fundamentalmente asociados a las convulsiones de la transición y a los principales procesos electorales y referendos.

A ver si os enteráis ¡a 20!

No tenía este aspecto la avenida de San José en 1975. Todavía circulaban los tranvías, aunque no llegaban tan arriba (Leica D-Lux 5).

Por supuesto, el gran acontecimiento histórico que da lugar al consabido “¿qué hacías tú cuando… ?” fue el intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981, del que se ha conmemorado este año el 30º aniversario. Me pilló a mí en la adolescencia tardía, cursando COU. Y de forma inopinada pasamos con algunos compañeros y compañeras de clase la tarde después de las horas lectivas en la plaza de los Sitios, ya que aun estando en febrero, recuerdo que el día fue agradable. Así que nos demoramos algo por allí, merendamos algún bocadillo y luego cansinamente nos fuimos a casa. Cuando llegué, mi madre me echó la bronca. Que dónde había estado con lo que estaba pasando y esas cosas. Yo no tenía ni idea de nada. Lo cierto es que en esos momentos en la calle no se notaba nada. O por lo menos yo no lo noté. Tal vez habría menos gente por la calle, pero no me di cuanta. Iba pensando en mis cosas. Un adolescente.

Bellas Artes

El museo de bellas artes de Zaragoza en la plaza de los Sitios, donde nos demoramos aquella tarde de golpes de estado antes de volver a casa (Pentax *ist DS, SMC-A 50/2).

Es curioso, que durante los años de mi juventud universitaria no tengo recuerdos de grandes eventos que me marcaran la memoria. Y seguro que hubo cosas. Pero no. Tampoco cosas como la caída del muro de Berlín, me marcaron especialmente. Fue después de esta etapa, cuando empecé a trabajar, cuando empecé a tener la sensación de que si me iba de vacaciones en agosto, algo iba a pasar en el mundo. Así, en agosto de 1990, mientras nos íbamos de vacaciones a París durante casi tres semanas, el ejercito de Iraq invadía Kuwait, y cinco meses más tarde comenzaba la Guerra del Golfo. Un acontecimiento que porque se mezcló con otros aconteceres más personales que no vienen al caso, me sumió en una época de mucho pesimismo. Pero es que al año siguiente, justo cuando nos íbamos de vacaciones de nuevo por Francia, el Loira y Normandía fue el destino, se produjo el intento de golpe de estado contra Gorvachov en la extinta Unión Soviética, evento que contribuyó notablemente a la desintegración de este gigante con pies de barro. Durante unos años, cuando cogía vacaciones, me iba de viaje con aprensión. Aunque en realidad, el único acontecimiento notable fue ya en 1996 cuando el día que nos íbamos de vacaciones a Escocia, una fuerte avenida produjo la catástrofe del camping de Biescas, una localidad que visitábamos de vez en cuando y que nos hizo partir un poco mohínos.

Tours

De vacaciones en la ciudad de Tours, mientras en la Unión Soviética las pasaban canutas (Pentax P30N, probablemente con un Sigma 28-70/3,5-4,5 en las manos de MJS).

Y llegamos pues a la fecha famosa que ha dado lugar a todo este rollo. Septiembre de 2001. Llevaba yo entonces en mi actual puesto de trabajo, en Huesca, poco más de tres meses. El día 11 era martes. Y yo me quedé a trabajar un rato por la tarde. Así que a la hora apropiada, bajé a comer un bocadillo a la cafetería del centro de trabajo. Sólo estábamos la mujer que la llevaba y yo. Tenía puesta la primera cadena de RTVE. Y me quedé atónito mirando como estaban echando imágenes de una de las dos torres del WTC en llamas. Los locutores comentaban que una avión había impactado contra el edificio no se sabía nada más. De repente presencié un situación absolutamente surrealista. La cámara mostraba como un avión venía volando e impactaba contra una de las torres. Los locutores decía que estaban mostrando imágenes en diferido del choque del avión contra la torre. ¡Pero yo veía claramente como las imágenes mostraban una torre ardiendo, y el avión chocando contra la otra! Evidentemente aquello tenía que ser un acontecimiento nuevo, del que los inútiles que estaban comentando las imágenes no se estaban dando cuenta. Presencié por lo tanto en directo y por televisión el choque del segundo avión. Difícil olvidar lo que estaba haciendo en aquel momento. ¿No creéis?

WTCZ

El World Trade Center de Zaragoza, también dos torres gemelas, pero mucho más modestas de tamaño (Leica D-Lux 5).

Lo que siguió en los años siguientes estuvo nutrido de acontecimientos. Tantos, que no han contribuido tanto a fijar momentos en mi memoria. Pero estuvieron los atentados del 11 de marzo de 2004, que hicieron que viviéramos una mañana y los días siguientes pegados a la televisión y a los transistores como no sucedía desde el 23-F. Por supuesto, con las consecuencias políticas que se derivaron de aquel momento.

Memorial 11-M (Madrid-Atocha)

Memorial de los atentados del 11M en Madrid-Atocha (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

O los atentados del 7 de julio de 2005 en Londres, que a mí me pillaron de vacaciones en Irlanda, lo que me hizo recordar aquella época en la que asociaba mis vacaciones a acontecimientos catastróficos.

Como podéis ver, existen esos anclajes a nuestra memoria que provocan los acontecimientos históricos, que nos hacen recordar con mayor precisión qué hacíamos en aquellos momentos. Aunque los expertos aseguran que también producen sesgos o falsos recuerdos. Es decir que nos parece recordar con precisión los acontecimientos históricos de los que se trata, cuando en realidad son recuerdos inducidos por las repeticiones constantes de los mismos. En la medida de lo posible, he intentado ser honesto con lo que recordaba y lo que no. Se me han quedado algún otro acontecimiento en el tintero, que me viene ahora a la memoria, como el incendio del Hotel Corona de Aragón, que sucedió un día que yo tenía que pasar por allí por un recado que me mandó mi padre, y sobre el que curiosamente siempre he tenido un problema de situación en el tiempo. Siempre tengo la sensación de que pasó un par de años antes del año en el que realmente sucedió. Y algún otro… pero bueno. Tampoco es cuestión de aburrir más con esta entrada histórico-nostálgica que he pergeñado hoy.

Cerca de Leicester Square

Justo un año después de los atentados de Londres, un 7 de julio, yo estaba en la capital británica de vacaciones (Fujifilm Finepix F10).

Written by Carlos Carreter

Domingo, 11 septiembre, 2011 at 9:50

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[Breve - historia] 11-09-01

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La Lettre de la Photographie.

The Week Before – In Focus, The Atlantic.

9/11: The Day of the Attacks – In Focus, The Atlantic.

Ya van apareciendo artículos y reportajes conmemorando el 10º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Yo también escribiré el mío. Desde un personal punto de vista. Espero.

Written by Carlos Carreter

Viernes, 9 septiembre, 2011 at 17:29

Publicado en Historia

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[Breve - cine/foto/historia] Nada nuevo bajo el sol; los abusos sobre las mujeres en tiempos de guerra

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Ayer vi en vídeo la película alemana Anonyma – Eine Frau in Berlin. Es la adaptación cinematográfica de un libro que leí hace 3 años y que ya comenté en estas páginas. Trata sobre las violaciones y la supervivencia de las mujeres alemanas tras la invasión de las tropas soviéticas de la capital alemana. La película es más melodramática que el libro y obvia algunos aspectos importantes no relacionados con las violaciones. Pero no está mal.

Hoy me encuentro en La Lettre de la Photographie un artículo sobre el trabajo del fotógrafo Gwenn Dubourthoumieu titulado Raped Lives (vidas violadas). En este caso, es sobre las mujeres africanas que soportan los constantes conflictos que asolan diversas regiones de África. Allí también han de soportar el desprecio y el abuso sexual por parte de las partes en conflicto.

Alguien dijo una vez que las guerras las hacen los hombres y las sufren las mujeres. No recuerdo la cita exacta. Pero creo que lamentablemente es una realidad. Y que por mucho que pasen los años, las cosas no cambian. Lamentablemente.

Written by Carlos Carreter

Lunes, 5 septiembre, 2011 at 17:32

[Libro] Visiones de Asia

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Como hago de vez en cuando, me paso el otro día por la librería Cálamo en la que siempre es posible encontrar libros de editoriales pequeñas, y distintos. Opto por llevarme un pequeño volumen de la editorial Minúscula que puede ser interesante por reflejar hechos sociales, geográficos e históricos de una región del mundo de la que poco sabemos habitualmente; Asia central.

Visiones de Asia
Vasili Golovánov (traducción: Ricardo San Vicente)
Editorial Minúscula (colección Paisajes narrados); Barcelona, 2010
ISBN: 9788495587633

Es difícil definir el género al que pertenece este libro. No es ficción. Tiene dos partes, con una estructura y unos objetivos muy distintos, pero que hacen referencia a ese inmenso espacio geográfico que he mencionado antes, Asia central.

La primera de ellas, Visión de Asia, es un relato de viajes. Un grupo de personas de origen ruso o pertenecientes a la Federación Rusa, se encuentra en la República de Tuvá, un rincón perdido del gigante eurasiático en la frontera con Mongolia, cercana a los montes del macizo de Altái. Están preparando un viaje de jubilados norteamericanos interesados en el chamanismo, el cual todavía se practica en este rincón del mundo. El choque cultural y físico con las gentes y la geografía de este lugar es lo que va describiendo el autor, junto con algunas notas históricas que van desde la época de Gengis Kan hasta las correrías del barón von Ungern-Sternberg como señor de la guerra.

La segunda de ellas, Las conversiones de Alejandro, es un ensayo sobre la figura de Alejandro Magno, y concretamente sobre su evolución personal y política conforme se fue adentrando en Asia en sus camapañas de conquista militar. La tesis básica del autor es que el Alejandro macedonio teñido de civilización helénica, se convirtió en el guerrero asiático cuando llegó a las inhóspitas regiones más alejadas del núcleo del Imperio Persa. Esencialmente, la propuesta es negar la posibilidad de convivencia entre la mentalidad asiática y la europea. La imposibilidad del eurasismo.

El principal problema de este librito es que no sabes muy bien qué estás leyendo en cada momento, especialmente con la primera parte. Esta oscila constantemente entre la observación antropológica, la descripción geográfica y la referencia histórica. No obstante, el regusto final es bueno. Te da la impresión de que a través de la subjetiva mirada del autor, un ruso, conoces algo más de esa región del mundo tan ignorada pero que tanta importancia ha tenido en la historia, ya que ha sido fuente de numeras migraciones de pueblos nómadas que han dado lugar a otras tantas culturas que han influido tanto en Asia como en Europa. Por otra parte, el volumen es pequeño y se lee con con agilidad.

Un libro que puede ser recomendable si te gustan los temas que trata. Si buscas una lectura de carácter general, quizá sea mejor buscar en otro lado.

Friso de unicornios Babilonia

Friso de uros en el Pergamon Museum de Berlín, procedente de Babilonia, una de las ciudades importantes del imperio persa (Panasonic Lumix LX3).

Written by Carlos Carreter

Lunes, 29 agosto, 2011 at 16:59

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