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[Libro] Fuckowski, memorias de un ingeniero
Me encuentro con la recomendación de este libro a partir de la iniciativa de un par de simpáticas blogueras para “apadrinar libros”. El desembolso de su versión electrónica es realmente modesto, y puede ser una experiencia distinta. Porque este es uno de esos libros que se gestó a través de internet, y que poco a poco van tomando forma, y puede suponer la forma en que se geste la literatura del futuro inmediato. Bueno. No tengo ni idea de si será así. Pero a lo mejor.
Fuckowski, memorias de un ingeniero
Alfredo de Hoces
Edición electrónica
Libro que suponemos con tintes autobiográficos que su autor Alfredo de Hoces publicó en internet, donde está disponible para su lectura gratuita si se quiere, aunque yo compré el libro electrónico, para mayor comodidad. En una serie de capítulos, este ingeniero que no tiene la carrera terminada va contándonos las miserias de su vida laboral como programador en una empresa de consultoría informática, hasta alcanzar la epifanía que le lleva a dar un cambio en su vida, y afrontarla con otra perspectiva.
En líneas generales, es un libro divertido. A veces muy divertido. El episodio de los huevos es para morirse de la risa. Pero yo soy funcionario público y, por lo tanto, la casuística de las relaciones laborales tiene elementos distintos en algunos aspectos, que ahora no voy a comentar. Simplemente decir que hay cosas que he visto reflejadas que también se dan en mi entorno, otras que no aunque las intuía o había oído hablar de ellas, y otras que me parecen marcianas. Y si así va la empresa privada, como para que me vengan criticando a los que ejercemos la función pública. Y tengo razones, por los contactos eventuales entre empresa privada y administración pública, que no poco de verdad hay en el libro.
Sin embargo, he encontrado la obra más superficial de lo que esperaba. Como parodia funciona bastante bien, pero como reflexión en profundidad tengo la sensación de que voy navegando mientras leo en un mar de lugares comunes, algunos bastantes predecibles. Entendámonos, es divertido. Más si tienes alguna profesión similar de alguna forma a la del bueno de Fuckowski, pero supongo que algunos matices se podrían haber añadido, especialmente a la retahíla de estereotipados personajes que van desfilando por el libro.
[Libro] Diario de un don nadie
Sigo explorando lo que tienen que ofrecernos las editoriales que se dedican a libros menos habituales. Entre ellas está la Colección Otras Latitudes de Nórdica. Y en esta ocasión, visito a un escritor humorístico tardovictoriano, en lo que prometía ser una novela muy divertida. Vamos a ver en que ha quedado.
Diario de un don nadie
George Grossmith (texto) y Weedon Grossmith (ilustraciones); traducción de Íñigo Jáuregui
Colección Otras Latitudes, Nórdica Libros; Madrid, 2012
Edición electrónica
Tenemos ante nosotros una novelita cómica en forma de diario escrito por Mr. Pooter, empleado de una firma de la City londinense a finales del siglo XIX, y nos cuenta lo que le pasa a él, a su familia y a sus más o menos extravagantes amistades desde que se mudan a una nueva casita, muy pequeño burguesa, en un suburbio londinense, Holloway, hasta que Lupin, su hijo, les anuncia que se va a casar con una improbable pretendiente.
Ante nosotros no tenemos una historia propiamente dicha. Estamos ante una crítica sin paliativos de la acomodada y acomodaticia sociedad londinense de finales de la época victoriana. Anclados en un conservadurismo estéril, los autores representan en el inepto social que es Pooter y en sus amistades y parientes todos los defectos de esta sociedad. Eso sí, sin que las alternativas, más dinámicas, representadas por Lupin, Pooter hijo, representan valores éticos superiores.
El libro es divertido, pero a mí sólo consigue arrancarme alguna risa de vez en cuando. Supongo que me faltan referentes culturales para entender todas las ironías y coñas que se permiten los autores. En cualquier caso, ha sido una lectura entretenida. Y ahora, a otra cosa mariposa,… que al protagonista le gusta hacer chistes, pareados, juegos de palabras,… todos ellos absolutamente ridículos.
[Libro] Por la boca muere el pez
Llevaba muchas semanas sin comentar un libro en estas páginas. He empezado varios en estos últimos tiempos, pero he terminado pocos. Y luego,… pues leo bastante pero otras cosas. Así que el otro día, me pasé por un comercio de una conocida multinacional del ocio, y vi este que hoy os traigo, una aventura del comisario Montalbano, en compañía de otra policía literaria italiana que yo no conocía, pero que debe ser famosa en su país de origen. El caso es que como el crimen transcurría en Bolonia, me parecía a tono con mis recientes experiencias viajeras, y lo cogí. A ver. Muy original. En seguida os cuento porqué.
Por la boca muere el pez
Andrea Camilleri y Carlo Lucarelli (Traducción de José Moreno)
Editorial Papel de liar; Barcelona, 2011
ISBN: 9788493667894
Estamos ante una novela epistolar corta, escrita mano a mano por los dos escritores, creadores de los dos personajes protagonistas de la historia, el comisario Montalbano (de Camilleri) y la inspectora Grazia Negro (de Lucarelli).
En la ciudad de Bolonia se ha encontrado el cadáver de un hombre, aparentemente asfixiado con una bolsa de plástico, pero la inspectora Negro no se conforma con los primeros informes periciales y sospecha que hay algo más que se le está ocultando. También siente recelo de la orden de inhibirse que recibe de sus superiores, y sospecha que hay gato encerrado. Así que por su cuenta y riesgo, mucho riesgo, decide seguir la investigación por su cuenta, y pide ayuda a Montalbano, ya que el fallecido y su entorno tenían relación con Vigata donde el comisario desarrolla su actividad. Pronto, ambos habrán metido las narices en un grupo corrupto de los servicios secretos italianos, y se las habrán de ver con una atractiva, pechugona y peligrosa asesina, que firma sus asesinatos, siempre relacionados con el agua, con un ejemplar de Betta splendens.
Como ya he comentado, estamos ante una novela epistolar. Es decir, la comunicación entre los dos protagonistas se produce a través de cartas. Primero remitidas a través de los correspondientes servicios de correos y, conforme el caso se enmaraña y complica, a través de las formas y medios más peregrinos. El desarrollo de la acción lo iremos conociendo también por la lectura de las cartas. Cartas que incluyen eventualmente transcripciones de atestados policiales, declaraciones de testigos, informes forenses. Eventualmente se transcribe alguna noticia periodística. Evidentemente, esta fórmula permite que cada uno de los dos escritores presente la parte de su protagonista, sin mayor problema. Entiendo, por los comentarios finales, que el desarrollo de la obra no estaba pactado, y que cada escritor fue respondiendo a lo largo de un proceso de cinco años ante el desarrollo que iba planteando el otro. Una especie de juego de ajedrez en la que las figuras son los personajes de la historia, y los jugadores van moviendo ficha por turno.
El resultado me ha parecido muy interesante. Ciertamente, el final no está del todo conseguido, pero en su conjunto la historia mantiene su interés y la fórmula permite dotar de su personalidad propia a cada personaje. Otra cuestión es que la novela destila humor y socarronería por arrobas. El cachondeo que se lleva con la redacción de los informes policiales y forenses, o con las declaraciones de los testigos, hace que las risas te vengan a la boca con cierta frecuencia. Es muy divertida. Una mezcla de novela negra y parodia de los servicios policiales.
Dado que la novela no es muy larga, y con lo comentado anteriormente, se lee en un momento. Un par de ratos antes de dormir son suficientes para terminarla. Casi podríamos decir que sabe a poco. Aunque entiendo que dada las peculiaridades de su redacción, sería complicado hacerla más larga. Pero desde luego, puedo decir que es una obrita francamente recomendable.

Instantánea tomada en la estación de Bolonia, poco antes de la salida del tren regional con destino a Venezia-Santa Lucia, pero del que me bajé en la estación de Ferrara. Uno de los momentos más delirantes de la novela cuenta cómo el agente Catarella, colaborador de Montalbano, se pierde en la red ferroviaria italiana cuando se dirigía de Palermo a Bolonia, en un tren con destino Milán.
[Libro] Flora Poste y los artistas
Después de las risas y el buen sabor en general que me dejaron las aventuras de Flora Poste en la granja de sus primos los Starkadder, Cold Confort, decidí rematar la tarea leyendo la segunda parte de las aventuras de esta encantadora metomentodo que salió de la pluma de Stella Gibbons. ¿Se confirmará el viejo dicho de que nunca segundas partes fueron buenas?
Flora Poste y los artistas (título original: Conference at Cold Comfort Farm)
Stella Gibbons (traducción: José C. Vales)
Impedimenta; Madrid, 2011
ISBN: 9788415130086
Han pasado 16 años desde que Flora Poste (ahora Flora Fairford, casado y con cinco hijos), resolviera a su plena satisfacción los problemas de la granja de sus primos Starkadder, Cold Confort. Pero tras los Recientes Acontecimientos (representan a la segunda guerra mundial en estas historias de un mundo ligeramente alternativo), y con el Reino Unido deprimido tanto moral como económicamente, dependiendo de la caridad norteamericana, le llegan noticias de que ya no quedan Starkadder en la granja. Y que esta se ha convertido en un centro de congresos y convenciones. Aprovechando la próxima celebración de una convención de intelectuales de toda Europa, acepta colaborar con la organización de la misma, y así poder volver a ejercer de entrometida que resuelva de nuevo los problemas de Cold Confort.
Respondiendo a la pregunta que planteaba en el primer párrafo de esta entrada. Sí. Se confirma en este caso que segundas partes no son buenas. Escrita esta novela en la posguerra inmediata a la segunda guerra mundial, no es difícil detectar tonos de amargura en la escritura de la autora. Nunca se menciona el conflicto bélico. Ni siquiera hay ninguna referencia a que los Recientes Acontecimientos fueran un conflicto bélico. Pero está ahí. Las ayudas de los norteamericanos que son vistas como caridad. La ruptura de la antigua sociedad británica, entrada en crisis, y la llegada del laborismo al poder. Un conjunto de intelectuales que representan los distintos “ismos” que pulularon por Europa antes y después del conflicto bélico. Todo ello puede ser objeto de la mordacidad de la pluma de la artista, pero esa amargura no deja que esa mordacidad fluya con la frescura, la alegría y el desenfado de la novela anterior. El propio personaje protagonista, apenas se convierte en una espectadora de un estrambótico congreso donde se ridiculiza el mundo intelectual, dejando apenas un par de capítulos como auténtico agente protagonista de los cambios. Los Starkadder quedan en un segundo plano, y pierden todo su potencial humorístico.
Creo que Gibbons debió dejar en paz a Flora y a sus primos. Así como la lectura de la primera novela es muy recomendable, muy divertida, esta otra es absolutamente prescindible. Me ha costado trabajo engancharme a la misma a pesar de la predisposición favorable. Apenas un par de episodios me han parecido que se acercaban al nivel de la anterior. Una lástima.
[Libro] La hija de Robert Poste
Dos factores influyeron para comprar y elegir este libro de cara a llevarme una lectura a mi reciente viaje por tierras suecas. Por un lado, la atractiva presentación de los libros de la editorial Impedimenta, que permiten tener libros bonitos en un tamaño compacto aunque no sea de bolsillo. Por otro lado, la promesa de que se trataba de un libro muy divertido. Cosa que me apetecía. Así que me decidí por esta novela de la escritora británica Stella Gibbons, desconocida hasta ahora para mí. Os lo cuento a la vuelta de la información técnica.
La hija de Robert Poste (título original: Cold Confort Farm)
Stella Gibbons (traducción: José C. Vales)
Editorial Impedimenta; Madrid, 2010
ISBN: 978-84-937601-3-7
Flora Poste es una joven de 20 años, que vive en la Inglaterra de un futuro alternativo próximo a la época en que se publicó el libro (1932). Acaba de quedar huérfana de ambos padres, debido a la “epidemia anual de gripe española”, las rentas que le han quedado en herencia son limitadas, y no le apetece trabajar ni casarse, de momento. Por lo tanto, en compañía de su amiga Mary Smiling, una viuda de 26 años a la que pretenden todo tipo de aventureros, traza un plan para ir a vivir en casa de algunos parientes que la acojan. Y quienes la acogerán son los Starkadder, unos rústicos primos que viven en la granja Cold Confort Farm en algún lugar del sur de Inglaterra, y que consideran que tienen una deuda que pagar con Flora por alguna ofensa desconocida (y que nunca conoceremos) realizada a su padre, Robert Poste, en tiempos pretéritos. Y allí se encamina Flora, encontrándose con un panorama absolutamente desolador, con una granja sucia y ruinosa, y una galería de personajes imposibles, a cual más tosco, o deteriorado mentalmente. Todos ellos viviendo bajo la tiranía de la abuela Ada, que no sale de su habitación más que dos veces al año, por en algún momento del pasado “vio algo sucio en la leñera”. Frase que se repetirá constantemente en el relato, sin que lleguemos a saber qué es lo que vio. Flora no se quedará de brazos cruzados y se impone la tarea de que antes de abandonar la granja tendrá que colocar las cosas en su debido sitio.
Toda la historia es una parodia, entiendo yo que a muchas cosas. No conozco determinados aspectos de la cultura inglesa de principios de siglo como para analizarlos correctamente, para lo cual remito al potencial lector a leer con calma la introducción del traductor al principio de la novela. Para mí, Flora es un trasunto de las entrometidas protagonistas de Jane Austen, pero seguramente habrá mucho más. Situada como e dicho en un futuro próximo alternativo con respecto a la fecha publicación (en un momento dado se habla de la guerra “anglonicaragüense” de 1946), el ambiente descrito es el propio de la sociedad de entreguerras. Pero con elementos de modernidad. Ahí tenemos que algunos pilotan aviones privados para desplazarse de un lado a otro como quien conduce un automóvil. Y a partir de ahí, la actividad de la protagonista, y sus apreciaciones sobre el mundo y las personas que la rodean, no dejará títere con cabeza. Se critica a los intelectuales, al mundo rural, a la nobleza provinciana,… a todos. Es una novela moderna en el sentido en que si bien las mujeres no han alcanzado la misma posición social que los hombres sí que son entidades activas que toman sus propias decisiones. Hay tenemos por ejemplo a Flora instruyendo a una rústica campesina que se queda preñada cada vez que florece la “parravirgen”, sea lo que sea esta planta, en los beneficios de la contracepción.
Desde luego es una lectura tremendamente divertida y adictiva. De hecho, dado que el viaje a Estocolmo exigió a la ida algún transbordo, conseguí leer casi toda la novela antes de llegar a la capital sueca, por lo que esa noche en el hotel la finiquité. Y tiene 350 páginas. Un libro muy recomendable para refrescar intelectualmente los días de verano.
[Cine] Paul (2011)
Paul (2011), 31 de julio de 2011.
Cuando hace unas semanas vi el avance de esta película en un cine, no me imaginé que acabaría viéndola. Dos tontos graciosos de turno, un marcianito cabroncete, y mucho humor escatológico y sal gorda. Lo habitual en el cine paródico actual. Sin embargo, ayer nos pillo con ganas de comedia, y tras mucho cavilar (la posibilidad de hace la comedia nosotros mismos vista la cartelera), decidimos darle una oportunidad a este filme, cuando descubrimos que cierto componente británico anda escondido en su concepción. Veamos cómo nos fue.
Sinopsis
Clive (Nick Frost) y Graeme (Simon Pegg) son dos friquis (nerds es la palabra original inglesa), británicos, aspirantes a escritor e ilustrador de ciencia ficción respectivamente, que acuden a la tradicional convención del cómic en San Diego (Comic-Con), y que luego emprenden un viaje en autocaravana por el sur de los Estados Unidos, peregrinando por los lugares más icónicos de avistamientos de platillos volantes y extraterrestres. En una de estas topan con Paul (Seth Rogen, voz), un auténtico extraterrestre, gamberro y malhablado, que quedó prisionero del gobierno en los años cuarenta. Ha escapado e intenta evitar a los malos agentes del gobierno que le buscan, liderados por el misterioso Zoil (Jason Bateman). A esta huida, acabará sumándose en un momento dado Ruth (Kristen Wiig), una integrista cristiana tuerta que regenta con su padre un estacionamiento de autocaravanas. A partir de ahí, nuevos elementos se irán sumando a la persecución hasta el desenlace final.
Realización y producción
Dirigida por Greg Mottola, no nos engañemos, esta película no pretende ser una obra de arte. Sólo pretende ser un entretenimiento. Entretenimiento basado en la parodia de las películas de extraterrestres, especialmente de las de Steven Spielberg que hace un pequeño cameo sonoro en la película. Eso sí, es una parodia sin mala leche, a pesar de lo malhablado e irreverente del extraterrestre. Es una parodia con cariño; incluso se podría decir que es un homenaje. Lo cual la distancia notablemente de otros productos paródicos que asaltan periódicamente la cartelera. Colateralmente, se van introduciendo en el guion otros elementos de crítica, parodia u homenaje, como las continuas referencias a Star Wars, las mordaces referencias al fundamentalismo cristiano y a las teorías creacionistas, a los estereotipos británicos vistos por los americanos y a los americanos vistos por los británicos. Y toda la realización está encaminada a esto, bajo el guion de los dos protagonistas británicos del filme. Un guion que comienza con fuerza y garra, pero que se va estirando y haciendo cansino hasta el final del filme.
Interpretación
Antes que nada una advertencia. Para que muchas cosas tengan sentido, esta película hay que verla y escucharla en su idioma original. Hay que tener en cuenta que la forma de expresarse británica y norteamericana es distinta, no sólo en el acento, sino también en determinados vocabularios. La traducción, el maldito doblaje, elimina muchos de estos matices. Dicho lo cual, los intérpretes de la película se aplican a su misión que es llevar una sonrisa a los labios del espectador. Lo cual sucede con suficiente frecuencia como para darles un aprobado general. Comentar que a los intérpretes mencionados hasta el momento, conviene saber que hay tres pequeños papeles destinados a Jane Lynch (que ha alcanzado cierta fama interpretando la mala de la televisiva Glee), Sigourney Weaver, y Blythe Danner, madre de Gwyneth Paltrow, que puede que a no mucho tardar consideremos, que pareciéndose como se parecen madre e hija, se conserva más guapa y elegante la madre que la hija, un tanto zarrapastrosa esta última en ocasiones.
Conclusión
El resultado final de esta película es mucho mejor de lo que yo me temía. Ya estaba yo pensando en asignar un número ridículo de estrellitas en la valoración del filme, cuando poco a poco vi que había algo de materia gris detrás del producto. Probablemente, originado en el origen británico de las ideas. No es el humor zafio norteamericano que en tantas parodias hemos visto. Siempre han tenido un fino humor los originarios de la pérfida Albión. Pero no nos engañemos. Tampoco es un comedión tremendo. El guion va y viene constantemente desde momentos divertidos a otros prescindibles e incluso aburridos. Y el final, por lo demás es previsible casi desde el momento en que los dos friquis británicos se encuentran con el alienígena cabezón. Normalmente, esta película la encuentro apropiada para verla en televisión si no tienes nada mejor que hacer. Pero tal y como está la cartelera, igual es de lo mejor en comedias que se puede ver en estos momentos.
Calificación
Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: **
Recomendación musical
Mientras escribo esto, me he puesto la banda sonora de La guerra de las galaxias. Lo que ahora se llama Star Wars, episodio IV, una nueva esperanza o algo así. Hay constantes guiños a la saga del tío Lucas, pero un momento simpático es escuchar cierta melodía por parte de un grupo de country en un garito durante la película.
Los hombres que miraban fijamente a las cabras (2009)
Los hombres que miraban fijamente a las cabras (The Men Who Stare at Goats, 2009), 15 de marzo de 2010.
“Guárdate de las Idus de Marzo”, le dijo el ciego a Julio Cesar, y éste no le hizo caso y así le fue. Recordando el mal presagio, me dejo convencer en las idus de marzo de este año para ir a ver esta película de la que no me fiaba un pelo. Pero es lo que tiene ir al cine con mujeres; que de vez en cuando quieren ver películas de George Clooney. Da igual de que vayan. No se lo voy a reprochar… en exceso. Si no me recordarán algún fiasco que vimos en años pasados por culpa de Charlize o Scarlett…
El filme, dirigido por Grant Heslov, trata de un periodista provinciano norteamericano, Ewan McGregor, que tras una vida rutinaria y el fracaso de su matrimonio, se dirige a Iraq con el fin de realizarse como periodista, donde se encuentra con un curioso personaje, Clooney, que le va contando la historia del Ejército de la Nueva Tierra. Este fue un experimento de los años setenta dirigido por un militar hippie, Jeff Bridges, que pretende luchar contra el enemigo usando tácticas pacíficas mediante técnicas paranormales. Mientras, se van internando en el país invadido, en el que tras una serie de catástrofes autoinducidas llegarán al cuartel general de los descendientes de aquel experimento, actualmente dirigidos por uno de los más desleales participantes de aquella época, Kevin Spacey.
El filme es una sucesión de ironías, sátiras y críticas a diferentes elementos de la política, el ejército, la sociedad y la cultura norteamericanas, pivotando alrededor de elementos extraídos de Star Wars, especialmente del concepto de los Caballeros Jedi, como guerreros pacíficos y espirituales. El guion apela a continuos flashbacks entre el presente de la era Bush y el pasado del Vietnam, de los hippies, o de la Guerra de las Galaxias de Reagan. También hace un uso continuado de la voz en off. A ratos un poco cargante, la verdad. No extrajo de mí carcajadas; ni siquiera alguna tímida risa. Moderadas sonrisas.
En lo que se refiere a la interpretación, creo que hay dos personajes muy desaprovechados, especialmente por que sus actores son los que más juego pueden dar. Y son los interpretados por Bridges y Spacey. Bridges es el que tiene los momentos más inspirados, por el propio absurdo de su personaje como coronel hippie. En algún momento, incluso, parece que rezuma alguna reminiscencia de aque personaje que fue el Gran Lebowsky. Realmente tengo la impresión de que nos hubiese gustado saber más de la historia del pasado. Clooney está razonablemente bien, y McGregor da la impresión de que lo han puesto ahí como parte de la broma sobre los jedis ya que el interpretó a uno de ellos en la fallida segunda trilogía de Star Wars.
Resumiendo, una película que tenía elementos para ser muy divertida, muy crítica y muy interesante, pero que se queda a medio camino a penas de las tres características. Además te la venden en el avance como comedia trepidante y desternillante, para luego encontrarte con un producto que se mueve con parsimonia, y a ratos lentamente y con más melancolía que disparate. Un producto fallido que pudo ser, y que ya nunca será. Bueno. Vete tú a saber… Que con esto de los remakes… Pero casi todos son mucho peores al original. Mi puntuación:
Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: **











