Entradas etiquetadas ‘policiaco’
[Cine] El irlandés (The Guard) (2011)
El irlandés (The Guard, 2011), 25 de julio de 2012.
Hace ya unos días que vi esta película. Pero lamentablemente, a la cartelera de Zaragoza sólo ha llegado en versión doblada. Y hay filmes que notas en seguida que en el doblaje pierden parte de su esencia. Así que he buscado un versión en idioma original, aunque sea por medios no ortodoxos, para poder completar mi opinión sobre este largometraje irlandés dirigido por John Michael McDonagh.
El sargento de la policía irlandesa Gerry Boyle (Brendan Gleeson) desarrolla su trabajo en el condado de Galway, en su extremo occidental, en Connemara. Es grosero, racista, despectivo,… y se encuentra con un extraño asesinato, que parece ser obra de algún asesino en serie, justo el día en que tiene un nuevo compañero recién llegado de Dublín. Al día siguiente, sus superiores le ordenan colaborar con un envíado del FBI, el agente especial Wendell Everett (Don Cheadle), afroamericano, para intentar interceptar un importantísimo alijo de cocaína que va a entrar por la costa. El asesinato y desaparición de su recién llegado compañero vendrá a complicar las cosas. Y los intentos de soborno y las interferencias de los jefes indican que la cosa va a estar más complicada de lo que parece.

Estas semanas atrás han aparecido por aquí fotos de fiordos, que siempre asociamos al paisaje noruego. Pero en Connemara encontramos Killary Harbour, que también es un auténtico fiordo de origen glaciar, en el corazón de la Irlanda gaélica.
Bien. Nos encontramos ante la comedia negra de la temporada. Aunque quizá denominar a esta película comedia negra es simplificar en exceso. Desde luego es una mezcla de géneros. El policiaco, el de mafias, desde luego la comedia,… pero con toques de drama familiar también, y un final más propio del western que de otra cosa. Bueno. Estamo en el lejano oeste. De la verde Irlanda. Claro. El ritmo es pausado, pero constante. No dejan de pasar cosas que son trascendentes. La historia está bien desarrollada, y como comedia, es más de sonrisa constante, sólo entrecortada por algún momento dramático, e incluso trágico, que de carcajada.
Todo esto funciona porque sobre la base de la austera realización tenemos unas interpretaciones más que notables. Fundamentalmente de su veterano protagonista irlandés, que ya ha demostrado sobradamente en anteriores ocasiones su calidad. Pero bien secundado por el coprotagonista americano y, sobretodo, por una serie de secundarios que configuran un desfile de personajes a cual más peculiar, más extravagante, o más marginal.
No voy a decir que sea una obra maestra. Pero desde luego, es de lo mejor de lo que actualmente pulula por las carteleras veraniegas. Y allá donde sea posible, merece la pena verla en versión original. Y si no es posible, pues habrá que recurrir a métodos “poco ortodoxos”, por mucho que los quejicas de siempre lloren por lo de siempre. Pero es lo que hay. Y conste que pasé por taquilla primero.
Valoración
- Dirección: ***
- Interpretación: ****
- Valoración subjetiva: ***
[Televisión] Final de serie: In Plain Sight
Como ya adelanté en su momento, con la llegada del mes de mayo llegan finales de temporada para muchas series televisivas americanas. Y algunas de ellas, es el final de su temporada final. Final de la serie. En la medida de lo posible, a estas, si se lo han merecido, les dedicaré un artículo en exclusiva. Y hoy toca hablar de In Plain Sight, una serie policiaca de USA Network que en España es posible ver en AXN, y desconozco si en alguna cadena en abierto.
Durante cinco temporadas de duración variable, emitidas preferentemente en la épocas de primavera y verano, lo que ha contribuido a que permaneciera relativamente desapercibida, nos ha ido contando las aventuras de dos particulares U.S. Marshals, Mary Shannon (Mary McCormack) y Marshall Mann (Frederick Weller). Dedicados al programa de protección de testigos amenazados del gobierno federal de los EE.UU. y con base en un lugar tan poco glamuroso como Albuquerque (Nuevo Méjico), han tenido que lidiar con la protección de una variedad de testigos protegidos, muchos de los cuales merecían que les pegaran un tiro por su incapacidad de merecer dicha protección. Por malos o, mayormente, por tontos. Pero esto ha sido lo de menos. Lo importante es la caótica vida familiar y sentimental de Mary, con una familia, madre y hermana, como para suicidarse, con un padre delincuente que las abandonó siendo niña, y con unos novios estupendos pero incapaces de hacerse con ella. Su único soporte, el fiel y equilibrado marshal Marshall.
En su última y cortita temporada, ocho episodios, se ha dado resolución a los asuntos principales planteados. La cuestión del padre de Mary, el futuro de la simpática oficina de los U.S. Marshall de Albuquerque (nótese que la segunda sílaba de la ciudad es “bu” y no “bur” como en la ciudad extremeña de la que deriva probablemente su nombre), la resolución de la tensión sexual no resuelta entre los dos protagonistas, y el vislumbre de un prometedor en el plano sentimental y familiar para la atribulada oficial de policía federal.
Esta no ha sido una serie de campanillas, de gran originalidad o de gran calidad en la producción. Ha sido un producto de entretenimiento, que básicamente ha funcionado bastante bien por la excelente química de la pareja protagonista, por un buen grupo de secundarios que han acompañado sin molestar, y por unos guiones razonablemente bien planteados. No es una serie imprescindible. Pero sí adecuada para rellenar tiempos en las sobremesas de la comida o de la cena, en los que no apetece pensar mucho pero tampoco someterse a productos descerebrados. La recordaré con simpatía.
[Libro] Por la boca muere el pez
Llevaba muchas semanas sin comentar un libro en estas páginas. He empezado varios en estos últimos tiempos, pero he terminado pocos. Y luego,… pues leo bastante pero otras cosas. Así que el otro día, me pasé por un comercio de una conocida multinacional del ocio, y vi este que hoy os traigo, una aventura del comisario Montalbano, en compañía de otra policía literaria italiana que yo no conocía, pero que debe ser famosa en su país de origen. El caso es que como el crimen transcurría en Bolonia, me parecía a tono con mis recientes experiencias viajeras, y lo cogí. A ver. Muy original. En seguida os cuento porqué.
Por la boca muere el pez
Andrea Camilleri y Carlo Lucarelli (Traducción de José Moreno)
Editorial Papel de liar; Barcelona, 2011
ISBN: 9788493667894
Estamos ante una novela epistolar corta, escrita mano a mano por los dos escritores, creadores de los dos personajes protagonistas de la historia, el comisario Montalbano (de Camilleri) y la inspectora Grazia Negro (de Lucarelli).
En la ciudad de Bolonia se ha encontrado el cadáver de un hombre, aparentemente asfixiado con una bolsa de plástico, pero la inspectora Negro no se conforma con los primeros informes periciales y sospecha que hay algo más que se le está ocultando. También siente recelo de la orden de inhibirse que recibe de sus superiores, y sospecha que hay gato encerrado. Así que por su cuenta y riesgo, mucho riesgo, decide seguir la investigación por su cuenta, y pide ayuda a Montalbano, ya que el fallecido y su entorno tenían relación con Vigata donde el comisario desarrolla su actividad. Pronto, ambos habrán metido las narices en un grupo corrupto de los servicios secretos italianos, y se las habrán de ver con una atractiva, pechugona y peligrosa asesina, que firma sus asesinatos, siempre relacionados con el agua, con un ejemplar de Betta splendens.
Como ya he comentado, estamos ante una novela epistolar. Es decir, la comunicación entre los dos protagonistas se produce a través de cartas. Primero remitidas a través de los correspondientes servicios de correos y, conforme el caso se enmaraña y complica, a través de las formas y medios más peregrinos. El desarrollo de la acción lo iremos conociendo también por la lectura de las cartas. Cartas que incluyen eventualmente transcripciones de atestados policiales, declaraciones de testigos, informes forenses. Eventualmente se transcribe alguna noticia periodística. Evidentemente, esta fórmula permite que cada uno de los dos escritores presente la parte de su protagonista, sin mayor problema. Entiendo, por los comentarios finales, que el desarrollo de la obra no estaba pactado, y que cada escritor fue respondiendo a lo largo de un proceso de cinco años ante el desarrollo que iba planteando el otro. Una especie de juego de ajedrez en la que las figuras son los personajes de la historia, y los jugadores van moviendo ficha por turno.
El resultado me ha parecido muy interesante. Ciertamente, el final no está del todo conseguido, pero en su conjunto la historia mantiene su interés y la fórmula permite dotar de su personalidad propia a cada personaje. Otra cuestión es que la novela destila humor y socarronería por arrobas. El cachondeo que se lleva con la redacción de los informes policiales y forenses, o con las declaraciones de los testigos, hace que las risas te vengan a la boca con cierta frecuencia. Es muy divertida. Una mezcla de novela negra y parodia de los servicios policiales.
Dado que la novela no es muy larga, y con lo comentado anteriormente, se lee en un momento. Un par de ratos antes de dormir son suficientes para terminarla. Casi podríamos decir que sabe a poco. Aunque entiendo que dada las peculiaridades de su redacción, sería complicado hacerla más larga. Pero desde luego, puedo decir que es una obrita francamente recomendable.

Instantánea tomada en la estación de Bolonia, poco antes de la salida del tren regional con destino a Venezia-Santa Lucia, pero del que me bajé en la estación de Ferrara. Uno de los momentos más delirantes de la novela cuenta cómo el agente Catarella, colaborador de Montalbano, se pierde en la red ferroviaria italiana cuando se dirigía de Palermo a Bolonia, en un tren con destino Milán.
[Libro] La forma del agua
Una nueva, y corta, novela de la colección Xº aniversario de Salamandra. Corta. Un par de días han bastado para leerla. Y distinta. Nos adentramos ahora en el género de las novelas policíacas con crítica social que tan de moda se han puesto últimamente. Se trata de la primera aventura del comisario Montalbano, policía siciliano, cuyo nombre es un homenaje del autor, Andrea Camilleri, a Manuel Vázquez Montalbán que se adelantó al género con su célebre Carvalho. He de decir que este género literario no es de mis favoritos, y que si la he leído es por mi propósito de leer las 10 novelas de la colección. Pero tendréis que esperar un poco para saber que me ha parecido.
La forma del agua
Andrea Camilleri
Salamandra; Barcelona, 2010
ISBN: 9788498383362

No dispongo de fotografías en Sicilia, por lo que me tengo que situar algo más al norte, en Nápoles; desde donde también disfrutamos del Mediterráneo, y de la sombra amenazadora de un volcán, en este caso el Vesubio - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM
Estamos en algún lugar de la costa sur de Sicilia en los años 90. De fondo, tenemos los problemas asociados tradicionalmente a la sociedad y a la política italiana. Inestabilidad, corrupción, mafias, pelotazos urbanísticos, clientelismos varios,… Y en este entorno, dos arquitectos técnicos que se ven en la obligación de trabajar como basureros en una zona del ficticio pueblo de Vigàta conocida como el aprisco, donde se ejerce la prostitución al aire libre, encuentran dos cosas. Uno de ellos, un valioso collar de oro y diamantes que guardará en secreto. Entre los dos, un coche de lujo, en cuyo interior aparece muerto en condiciones poco decorosas un conocido líder político, a quien se reputa un comportamiento intachable. La investigación recaerá en el comisario Montalbano y, aunque todo indica a una muerte natural del político, algo hará que el comisario se demore unos días en cerrar el caso para saber algo más de una situación que huele mal.
El relato reúne todos los ingredientes del género. Un protagonista que no es ni guapo ni arrojado ni un machote, pero que anda dotado de una razonable cantidad de inteligencia, y bastante sentido común. Extraño por sus aficiones artísticas y culinarias refinadas, no duda en meterse en los barros de los bajos fondos, donde es respetado, probablemente porque no busca amargarle la vida a alguien. Sabe moverse entre los poderosos, con una mezcla de humildad y picardía que en ningún momento, ni de lejos, puede parecer servilismo. Y tenemos, por otro lado, un entorno social muy proclive a que pase casi cualquier cosa. Entre medio del relato sobre el caso, atendemos a vedenttas mafiosas, a tiroteos entre vecinos celosos, o a los trapicheos de los poticastros de turno.
Todo ello está narrado con agilidad y gracia. No carece el relato de sus puntos de humor, y cuando es el momento de dramatizar no carga las tintas con nada ni contra nadie. Estos relatos corren siempre el riesgo de estereotipar a los personajes, y no puedo decir que el autor no haya caído en este pecado. Pero con suavidad, y se le puede perdonar a cambio de una agilidad y una frescura en el relato que lleva a que este se termine cuando menos te lo esperas.
En conjunto, y dado que no es un género al que sea especialmente aficionado, me ha parecido bastante interesante. Muy entretenida. Así que la considero recomendable. Y me plantearé leer alguna otra aventura del comisario Montalbano en el futuro.
Recomendación musical
Un italiano muy divertido, Renato Carosone, con cosas como Tu vuò fà l’americano o su versión de la Picolissima serenata; por ponernos más ligeros que con la novela de hoy.
Millenium 2: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (2009)
Millenium 2: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Flickan som lecte med elden, 2009), 26 de octubre de 2009.
Nos encontramos con la adaptación del segundo libro de la trilogía Millenium de la que ya hablé en su momento. Por supuesto, en la película también han mantenido el título absurdamente largo y rebuscado del libro, ya que el título original significa simplemente la chica que jugaba con fuego. Título mucho más interesante. Por los diversos significados que puede tener la frase.
En esta ocasión, nos encontramos con que la protagonista, Lisbeth Salander nuevamente interpretada por Noomi Rapace, sin comerlo ni beberlo se ve como sospechosa de un triple crimen que obviamente y desde el principio se ve que ella no ha cometido. A partir de ahí, pasan un sinnúmero de peripecias hasta llegar a un final, que es un cliffhanger de tomo y lomo que se deberá resolver en la tercera entrega. En realidad, para quien haya leído la novela original, la película no supondrá ningún misterio ya que es muy fiel a la misma. La única libertad que se permite es que la novela narra primero lo que pasa desde el punto de vista del periodista (interpretado por Michael Nyqvist) y la policía, y después desde el punto de vista de Lisbeth. En la película todo se va entremezclando, lo cual no es malo para la mayor claridad del relato. También es destacable que el papel de la policía es mucho más secundario en la película que en el libro, lo mismo que sucede con el papel del periodista, coprotagonista en la primera entrega cinematográfica, y aquí convertido en secundario.
Desde mi punto de vista, la realización de este filme, que firma Daniel Alfredson, es más banal, menos cuidada que en la primera entrega. En realidad, me parecía estar viendo un capítulo muy largo de un serial televisivo al uso. De hecho, con posterioridad me he enterado que planean convertir las tres películas, con la adición de material rodado extra en una teleserie. Claro que todo ello creo que no le hace un especial favor a un filme que se hace largo y resulta un poco anodino. Sobre todo porque se centra en los hechos, e ignora de alguna forma lo que podría haberle dado interés a una historia de las que muchos conocerán el resultado, que es la evolución de los personajes, los sentimientos que manifiestan, la angustia de ser perseguido, etc.
Desde el punto de vista interpretativo, aparte de los dos mencionados, aparecen unos cuantos actores y actrices más, todos ellos suecos y por lo tanto desconocidos por estos lares. La protagonista cumple más o menos con lo que se esperaba. Que no era mucho, simplemente una caracterización y una pose suficiente para hacer creible el personaje. Esta menos intensa e interesante que en la primera entrega. El resto, también cumplen con su papel, pero son perfectamente olvidables.
Un entretenimiento más apto para la televisión, poco trascendente, al que como película cinematográfica no le pongo más que un cinco, con la misma nota en la dirección y un seis en la interpretación.
Paso de buscar fotos de Suecia y esas cosas, sigo con lo mío de mi recuperación de fotos parisinas.
Libro: La mujer del lunar
Después de un par de libros de ensayo, alguno de ellos particularmente serio, decido evadirme con un poco de novela policiaca, que no es mi género favorito, pero que de todo hay que leer. Y como están de moda los autores suecos, pues elijo uno de ellos, para mí desconocido hasta ahora, y me dispongo a seguir las aventuras de asesinos y policías en algún lugar del norte de Europa.
La mujer del lunar (Kvinna med födelsemärke)
Håkan Nesser
RBA Libros – Serie Negra, Barcelona, 2009
ISBN: 978-84-9867-555-9
Lo que nos encontramos en este libro es la historia de una venganza. Una venganza delegada de una madre que muere a su hija. Una hija que es una mujer de 29 años, castigada ya por la vida, y que siente que nada tiene que perder ya, y que puede iniciar su labor de venganza libre de otras ataduras. Y así, desde el principio de la novela sabemos quien es la asesina, pero no sabemos porqué, ni sabemos cómo, ni sabemos si lo conseguirá. Con el primero de sus asesinatos, dos tiros en el pecho, dos tiros en los genitales, ya entendemos que es directa y por donde van a ir los tiros, nunca mejor dicho. En frente, intentando descubrir y detener a la asesina, un grupo de policías normales y corrientes, con vidas normales y corrientes, con aspiraciones normales y corrientes, que no son tontos pero tampoco genios, y que costosamente irán atando cabos. No diré más.
Es importante el ambiente. El autor, sueco, nos sitúa en una ciudad medianamente grande del norte de Europa que podría estar en cualquier país, aunque los topónimos, inventados nos invitan a quedarnos con la idea que estamos en los Países Bajos. Pero los apellidos de los personajes y sus andanzas nos hablan de Dinamarca, Alemania, Polonia,… cualquier sitio a orillas del Mar del Norte o del Báltico. Eso sí. En invierno. Con frío. Con humedad por la nieve, la lluvia o la niebla. Con catarros. Parece que sólo la tímida llegada de la primavera servirá para desenmarañar el lío que monta nuestra mujer con lunar.
La historia se lee bien y te engancha lo suficiente para saber qué pasa al final. Las motivaciones de la asesina las vas descubriendo por tu cuenta. El autor te va dejando las suficientes pistas para que antes de que te lo cuente al final ya te imaginas cual es el origen de esta venganza. Una venganza de mujeres hacia hombre poco considerados con las mujeres. Parece que esto últimamente es una tónica en la literatura sueca, ¿verdad? En fin, una novelita que cumple su misión de entretener con una calidad más que suficiente para decir que es un mero vehículo de entretenimiento. Tiene algo más de chicha. Así que, a los que os guste el género, a por ella. Y a los que no, pues seguro que hay otra cosa que os apetezca más.
Como el ambiente en la novela está frío, os dejo un foto de un día que hacía frío, mucho frío.
La noche es nuestra (2007)
La noche es nuestra (We own the night, 2007), 30 de marzo de 2008.
En una cartelera que poco a poco, y a mucha distancia todavía del verano, se va convirtiendo en un erial, nos acercamos a ver un filme policiaco, cuya acción se situa a finales de los ochenta, y con el trasfondo de las actividades de la mafia rusa en el tráfico de drogas. Es una historia tradicional de padre con dos hijos, uno bueno y responsable, mientras que el otro es un tarambana que encontrará una ocasión para redimirse en la acción. El largometraje está dirigido por James Gray, el padre es el veterano Robert Duvall, los hijos están interpretados por Joaquin Phoenix y Mark Wahlberg, y el florero de turno es la guapísima Eva Mendes.
La película en sí misma no creo que aporte nada nuevo al género. Hablando de mafias rusas, la reciente Promesas del Este, injustamente olvidada en la temporada de premios, nos ofrecía mucho más. Pero encontramos un producto correcto, que nos entretiene, con una historia que si bien no está redondamente cerrada, se ve bien y nos permite salir de la sala de cine con la sensación de no haber perdido el tiempo. Que no es poco, hoy en día. Tiene incluso algunos logros. Me gusta mucho una persecución desarrollada bajo la lluvia, con un tratamiento distinto de lo que se ve habitualmente, con un punto de vista más subjetivo por parte de uno de los protagonistas. Por otra parte, hay aspectos de la evolución personal de los protagonista que no son del todo creibles, o no están bien explicados. Especialmente la evolución personal de los dos hermanos.
Sin embargo, la interpretación es uno de los puntos fuertes de este filme, ya que los tres personajes principales están trabajados con mucha solvencia. Lo que se agradece y mucho. Sobriedad y elegancia. Sin aspavientos. La chica, como ya he dicho, un florero, a pesar de tener un momento clave en el filme, que no está del todo bien resuelto.
En general, una película para pasar entretenidamente una tarde, a la que daré un seis a la dirección, un siete a la interpretación y otro siete a la valoración subjetiva.
Como de noche va la cosa, os pongo aquí el anochecer del sábado pasado en los Monegros, en el borde entre las provincias de Huesca y Zaragoza.











