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[Fotos] Como todos los años,… el Mercado Medieval
Todos los años por estas fechas nos traen en Zaragoza en los alrededores de La Seo lo que llaman el Mercado Medieval. Hace unos años lo llamaban el Mercado de las Tres Culturas por aquello del mito de la convivencia en la Península Ibérica durante la edad media de las culturas islámica, judía y cristiana. Pero esto parece que lo han dejado de lado. Y ahora es simplemente un mercadillo de artesanías, más o menos ambientado, con gente que instala sus chiringuitos procedentes de toda España, y que supongo que ahora se irán a instalarlos el próximo fin de semana en otra parte. Los primeros años aún te hacía ilusión ir, pero ahora entre el calor, la cantidad de gente que se acumula, y la sensación de déjà vu, pues te asomas un poco, pero no estás mucho rato. Yo no, por lo menos, que cada vez llevo peor lo de las multitudes. En cualquier caso, aunque apenas anduvimos media hora por unos puestos y otros, más de lo que me apetecía, aún me dio tiempo a tirar unas fotos.
Por cierto, que mañana vuelvo a mis rutinas habituales después de cuatro semanas “raras”. Así que lo de que algunos días haya dos entradas dudo que vuelva a suceder, por lo menos hasta las vacaciones.

La gente no sé si compra mucho, pero dado que estamos en crisis, supongo que aplica aquello de que las penas con pan son menos… Y si además de pan hay longanizas…
[Cine] Barbara (2012)
Barbara (2012), 10 de abril de 2013
Estamos aliacaídos esta temporada primaveral. Los dos primeros meses del año lo pasamos bastante bien yendo al cine, pero llevamos unas cuantas semanas donde no acabamos de acertar con las películas que vemos. Así que en un miércoles tonto, de salir a dar una vuelta y tomar un chisme, nos decidimos a ver la versión original de esta película alemana en sesión de merienda-cena, para ver si cambiando un poco de latitud y longitud, cambia también la tendencia. Y nos ponemos a volver al pasado de la RDA con este filme firmado por Christian Petzold. Aunque un poco cogida por los pelos, he de decir que también he incluido la película en mi colección de cine y ferrocarril.
Y retrocedemos a los años 80, en los que Barbara (Nina Hoss), una médica berlinesa que ha ejercido en la prestigiosa Charité, es represaliada políticamente por expresar su deseo de abandonar el país y enviada a ejercer a un pequeño hospital de provincias, cerca del Báltico, en el área de cirugía infanto-juvenil a las ordenes del afectuoso doctor André Raiser (Ronald Zehrfeld). Se adapta mal, es acosada por la Stasi, sufriendo humillaciones, y va aguantando por la ayuda que recibe del exterior, incluido un amante de la Alemania Occidental. También se involucra con la historia de Stella (Jasna Fritzi Bauer), una joven recluida en un centro de detención juvenil, del que intenta escaparse, en el que sufre malos tratos, y que además está embarazada, lo que aumenta su deseo de escapar. Pronto sus amigos exteriores prepararán un plan para su escape a Dinamarca por mar.

No faltan los Trabant en el “decorado” de la película de hoy; el de la fotografía estaba estacionado en Halle, en 2002, mientras daba un paseo esperando una conexión ferroviaria.
Nos encontramos ante uno de estos filmes que nos han llegado en los últimos años, unos con más fama otros con menos, en los que se revisa la historia más oscura de la Alemania Oriental. Un vistazo a la vida de sus gentes, y al ambiente opresor de un estado totalitario. Pero aquí no sólo se ponen en cuestión las condiciones sociales y políticas de dicho estado. También estamos ante un proceso de evolución y maduración, dotado de mucha introspección, en el que vemos como la protagonista que da nombre al filme va evolucionando. Y esto es lo que da vida, da cuerpo y da sentido a una película que de lo contrario podría haber quedado en la crítica fácil. Hay más chicha que cortar, y está bien cortada y bien presentada en el plato. Con un rodaje cuidado, con un iluminación que reproduce los colores de las fotografías de la época, bien ambientada, nos sumimos no sólo en la época sino también en la personalidad de la protagonista. Todo ello sin sordideces gratuitas, con realismo sin dejar de preocuparse por los aspectos estéticos.
Ni que decir tiene que el trabajo interpretativo es fundamental en el éxito de la empresa, y en general nos encontramos con un trabajo actoral de muy alto nivel, con interpretaciones sobrias pero convincentes, en un trabajo parco en diálogos, todos ellos significativos, e importante en los gestos.
Sinceramente, ha sido una buena sorpresa que nos ha roto la racha de mediocridad que veníamos aguantando, y que nos hizo salir animados del cine, al mismo tiempo que preocupados por el riesgo constante de las sociedades en que vivimos de caer de nuevo en las trampas de los totalitarismos. La libertad tiene un precio, no es gratis; pero el precio que se paga por un orden ciego y arbitrario es todavía mucho mayor.
Valoración
- Dirección: ***
- Interpretación: ****
- Valoración subjetiva: ****

Entre el Bundestag y la puerta de Brandemburgo, en los límites del Tiergarten, encontramos los memoriales a algunas de las víctimas que no pudieron alcanzar su objetivo de salir de la infame RDA.
[Libro] Pyongyang
Esta es la reseña que iba a publicar ayer, pero que decidí posponer porque me apetecía hablar del meteorito de los Urales. Por cierto, que he actualizado someramente esa entrada con algún dato añadido. Y que me he pegado un buen rato viendo el vídeo enlazado en la misma, a su máxima resolución de 1080p en la televisión de 42 pulgadas. Hipnótico el resplandor del momento en que se desintegra en la atmósfera. Lo curioso es que las características del bólido sideral han podido ser muy bien caracterizadas gracias a las estaciones de infrasonidos que vigilan las actividades nucleares de Corea del Norte y otros bárbaros. Bueno, oficialmente también los terremotos, volcanes y esas cosas,… pero… El caso es que el libro que os traigo hoy tiene mucho que ver con el pequeño, orwelliano y aberrante estado asiático, única monarquía hereditaria comunista del mundo a pesar de su denominación oficial como “república popular democrática”. No se puede decir más falsedades con sólo tres palabras. Por cierto, se trata de una novela gráfica. O comic. O historieta. Como prefiráis llamarlo.
Pyongyang
Guy Delisle (traducción de Laureano Domínguez)
Editorial Astiberri; 7ª edición, Bilbao, 2012
El libro tiene un carácter autobiográfico, ya que nos cuenta la estancia de dos meses del historietista quebequés en la capital norcoreana, cuando trabajó para un estudio de animación francés, y en el marco de la producción deslocalizada a países asiáticos de las producciones de cine y televisión de animación. Los choques que experimenta el protagonista son diversos. El régimen político que sólo puede estar a la altura del 1984 de Orwell, único libro que paradójicamente introduce en el país cuando llega. Los problemas de trabajar con personas con motivaciones, intereses y culturas muy distintas. La cultura de la sociedad norcoreana y el comportamiento habitual de sus gentes.
Todo ello tratado con un humor muy incisivo pero no borde. En ningún momento pretende hacer sangre. Intenta empatizar con los nativos con los que se relaciona, aunque se nota la desesperación personal por los fracasos sucesivos. No faltan las críticas a la actitud de los países del resto del mundo hacia la pequeña república/monarquia asiática, siempre impregnada de hipocresía, como suele ser habitual en las relaciones internacionales. Y desde luego, no falta el anecdotario hilarante ante las inimaginables situaciones a las que debe enfrentarse una persona procedente del extremo ideológico, social y económico del mundo como es Canadá.
Me cuesta centrarme en la historieta. Y aunque desde hace unos años me propongo no dejar de lado el género, para evitar desilusiones, procuro seleccionar mucho lo que leo. Pero en esta ocasión no me arrepiento en absoluto. De hecho, considero que la lectura pausada y reflexiva de este cómic debería ser casi obligatoria, y un complemento necesario a las obra de Orwell mencionada anteriormente. No os la perdáis. Merece la pena.

Tras la gélida realidad social norcoreana, he decidido acompañar la entrada con una foto de una fría mañana zaragozana, con el raro evento de la nieve sobre el parque Pignatelli, pero con la calidez que transporta el paseo de un niño con su padre, y con una sonrisa en sus gestos.
[Libro] El atlas de las nubes
Hace un par de meses leía una noticia sobre cine. Sobre la nueva película de los Wachowski (ninguna emoción se elevó en mi espíritu; no son santos de mi devoción) y Tom Tykwer (el director de la estupenda Lola rennt,… ligero aumento de interés). El reparto de campanillas,… pero bueno,… El caso es que ese mismo día, leía una reseña sobre la novela en la que se basaba la película. Y me interesó. Mucho. Así que la compré, y aquí os traigo mi opinión sobre esta original novela que es…
El atlas de las nubes
David Mitchell (traducción de Victor V. Úbeda)
Duomo Editorial, colección Nefelibata; Barcelona, 2012
ISBN: 9788492723799
Hay quien dice que es difícil de contar de qué va esta novela. No es para tanto. Son seis historias, que transcurren en distintas épocas y distintos lugares de este planeta. Y cada una de ella es contada en el interior de la siguiente en el tiempo. Así,
El diario que recoge la odisea del notario californiano Adam Ewing navegando por los mares del sur del Pacífico a mediados del siglo XIX es leído por Robert Frobisher, un joven músico que huyendo de sus acreedores en Londres se refugia a principio de los años 30 del siglo XX en la mansión belga del compositor Vivyan Ayrs.

No he estado en California, ni en Hawai, ni en Corea, ni en la Polinesia,… algunos de los paisajes de la novela. Pero como Robert Frobisher, he paseado por el beguinaje de Brujas, que junto con el resto de beguinajes flamencos, es patrimonio de la humanidad por la Unesco.
Y las epístolas que escribió Frobisher a su más que amigo, el joven físico Rufus Sixsmith, en el que cuenta sus aventuras musicales y románticas, son leídas por la periodista Luisa Rey que, en los años 70 de la misma centuria, descubre una maneja de corrupción económica, política y criminal en torno a unas centrales nucleares en el sur de California.
La historia de Rey, novelada, caerá en manos del editor londinense Timothy Cavendish, que a principios del siglo XXI pasará de la miseria a la gloria, y de está a la miseria y a un involuntaria reclusión, en pocas semanas.
Aventura que se convertirá en película de cine que será vista hacia mitad del siglo XXII por una chica clonada, Sonmi-451, esclava de una corporación en algún lugar de lo que fue Corea, en un mundo dañado por las guerras, la contaminación y las enfermedades, y cuyas ideas inspirarán una revolución y una esperanza para el ser humano.
Y las entrevistas que fueron grabadas en una “antífona” mientras estaba en la cárcel, serán vistas por Zachry, cabrero de una postapocalíptica isla de Hawaii en el siglo XXIV, mientras pelea por su supervivencia, la de su pueblo, y la de la extraña Meronima, en una sociedad primitiva y en degradación.
Estas historias se encuentran encerradas unas en otras, a imagen del sexteto que compone Frobisher, El Atlas de las Nubes, sexteto en el que cada instrumento es un solista cuyo tema se encuentra encapsulado por los de los otros instrumentos. Una original y bella estructura narrativa.
En su conjunto, Mitchell nos ofrece un retablo de las vidas e historias de un conjunto de seres humanos, cuyas vidas se vinculan unas a otras, y que todos ellos suponen lo que hay de bueno, la esperanza de un ser humano cuyos instintos son básicamente autodestructivos, cuyo interés es egoista es ruin. Una mirada crítica hacia las sociedades humanas, con sus hipocresías, sus racismos, sus vicios políticos, su capacidad destructiva del medio, mientras al mismo tiempo es capaz de ver lo de bueno que hay en las personas en individuos aislados que, aun no siendo perfectos, son capaces de amar, de luchar, de pensar,… de todo aquello de lo que presumimos como especie, pero sólo en ocasiones alcanzamos como individuos.
La lectura, que empecé con cierta morosidad, porque no sabía exactamente en qué me estaba metiendo, poco a poco se convirtió en un deseo de saber más de lo que entre las páginas del libro estaba pasando. Además, cada historia está escrita con estilos muy distintos, acordes a su época a al género con el que se trata cada una de ellas. Si en una encontramos la clásica novela de viajes, en otra es un thriller con tines de novela negra, aquí es el humor británico más ácido, y allí nos metemos en la más pura ciencia ficción y anticipación. Uno de los libros que más he disfrutado en los últimos años, y que recomiendo vivamente.
Después de leer el libro, he de decir que tengo serias dudas de que vaya a ver la película. Si la firma de los Wachowski ya me tiraba para atrás, encuentro muy difícil que hayan podido trasladar al cine los ricos matices que el libro contiene. Pero bueno. Soy débil. Creo que allá a finales de febrero podré contestar a esta cuestión. O si no digo nada, es que he pasado.
[Arte y exposiciones] Zaragoza desaparecida y Para Bamila Josaunse (Un paisaje a la sombra)
No había comentado, pero este domingo pasado me pasé por el Centro de Historias de Zaragoza, para ver qué había de nuevo. Y encontré dos exposiciones nuevas.
La primera, Zaragoza desaparecida, está dedicada al ocio de los zaragozanos en la posguerra española y hasta la transición. Los tranvías, los cafés, los night-clubs, las vedettes, los cines,… de todo un poco, y todo con mucha nostalgia. Curiosa, más que otra cosa, la exposición.

Y los viejos taxímetros, que de niño también, en las contadas ocasiones en las que cogíamos uno de estos vehículos, miraba fijamente viendo pasar los números hipnóticamente.

En los tiempos de las “vedettes” de los “cabaretes”, los cánones de belleza corporal femenina no eran exactamente igual que en la actualidad. Gustaban más redonditas.
La otra exposición que era nueva para mí era Para Bamila Josaunse, que es un anagrama de Un paisaje en la sombra. Según la propia reseña oficial de la exposición, es un proyecto que se enmarca en la temática del territorio, la identidad y el paisaje, como constructor y alteración de nuestro entorno. Incluye distintas disciplinas artísticas; pintura, dibujo, fotografía, vídeo, instalaciones,…
No sé. Me dejó un poco frío.
[Fotos] Un domingo de carnaval con los más pequeños
Era tradición que el domingo de carnaval me bajase al centro de la ciudad con la cámara para tirar unas fotos a los coloridos personajes que pululaban por las actividades de animación callejera que el ayuntamiento ofrece. Pero cuando hay un crío en la familia, en este caso mi sobrino, a veces hay que condicionar las actividades al “rey de la casa”. Aunque en definitiva, quien organiza y manda es la madre, que en esta ocasión determinó que el niño iba a ir con unos amiguitos a la fiesta que organizaban ese domingo por la mañana en un colegio del barrio.
Y allí fuimos en familia. Y yo con la cámara, la Canon EOS 5D Mark II. Que se llevó un susto, por el Canon EF 50/1,8 se tiró al suelo en acto suicida, pareciendo que había fallecido, aunque luego con cariño y cuidado ha revivido. No obstante, tengo encargado su hermano mayor el EF 50/1,4 USM, porque después de semejante cacharrazo. Así que la mayor de las fotos, dado que la luz era escasa para el EF 24-105/4L IS USM, más polivalente pero menos luminoso, se hicieron con el EF 85/1,8 USM. Que es un buen chisme, agradable de usar.
Os dejo algunas imágenes.
[Fotos] Llega la Navidad… qué se le va a hacer
Pues eso. Que llega la Navidad. Una mezcla de ritos y costumbres cristianas y paganas, acogidas por la población con extraño entusiasmo, ya que mientras oficialmente todos debemos sentirnos felices y solidarios, no dejan de ser unas fiestas que traen más tristeza que otra cosa a muchas gentes. En cualquier caso, están aquí y no lo podemos evitar. Así que para aquellos que puedan, a disfrutarlas. Para el resto, a llevarlas con dignidad y que pasen pronto. En cualquier caso, mis mejores deseos, no para estas fechas, sino para todos y cada uno de los días del año y de todos los años.
Si os vais a poner música navideña, os recomiendo el programa de ayer de Cuando los elefantes sueñan con la música. Los temas son tópicos, pero en el estilo nos saldremos un poco de lo trillado.

Los ritos de la Navidad comienzan con el impuesto a la avaricia y a la desesperación que oficialmente se denomina Sorteo Especial de la Lotería Nacional.

Ya sé que algunas costumbres están más asociadas al fin de año que a la Navidad, pero nunca he entendido el empeño de asociar el despelote festivo con los desprendimientos de retina.

Otros comercios van al grano, más allá de algún copo de nieve, de lo que se trata es de convertir a la ciudadanía en una nueva versión del "ataque de los clones"; ya combatiremos después la despersonalización crónica del personal con recetas del seguro.

Eso sí, en Zaragoza se ha perdido ambiente por las obras del tranvía, engendro amado por unos y odiado por otros.

De una forma u otra... claro que las fachadas iluminadas de ciertos comercios emblemáticos, ya no son lo que eran.

Pero miremos las cosas bellas, como la reproducción del claustro de San Juan de la Peña en los nacimientos típicos de la época.
Todas las fotos, tomadas una ventosa tarde de viernes, víspera de nochebuena, en Zaragoza,
con una Panasonic Lumix GF1 y M.Zuiko 45/1,8.
El desconcertante uso y abuso de la palabra “visionario” (a propósito del deceso de Steve Jobs)
Sí, hace un par de días falleció Steve Jobs. Una persona cuya definición más apropiada es la de un hombre de negocios en el campo de las tecnologías de la información y la electrónica de consumo, que en sus últimos años de vida lideró con éxito al empresas en las que trabajó activamente. Hubo periodos de su vida en los que su liderazgo no produjo tantos éxitos.
Indudablemente, el hecho de que haya llevado a la empresa Apple Inc. de estar a punto de desaparecer a finales de los 90 a ser una de las empresas de mayor cotización bursátil del mundo, nos habla de que algo debía saber de cómo hacer su trabajo. Negar este hecho me parecería una soberana tontería. Aunque creo a él mismo le gustaba recordar el viejo dicho latino, memento mori. Recuerda que eres mortal. La frase o una de las frases que según la tradición de la antigua Roma, un esclavo repetía al general victorioso durante la celebración del triunfo. Es posible que Jobs lo mencionase por ser consciente de que el tumor neuroendocrino de páncreas que padecía le iba a provocar una muerte prematura. Pero también hay que recordar que, en el mundo de los ne son muchas las grandes empresas que han parecido eternas e inmutables, y han desaparecido e incluso están olvidadas.

Llegué a planificar una escapada por Italia para estos días que vienen, pero me parece que no va a poder ser. Me consuelo recordando viajes pasados, como paseos nocturnos por el Campo de' Fiori de Roma (Canon Digital Ixus 400).
Lo que me ha llamado la atención es que el porcentaje de noticias que incluyen la palabra visionario, o sus equivalentes en otros idiomas, para referirse al personaje es elevadísimo. Y para mí denota dos cosas. Una, que los políticos, magnates y periodista que han hablado estos días tienen poca imaginación, un vocabulario muy limitado y se copian unos de otros. Dos, que hemos perdido de vista lo que significa ser visionario. Demos una vuelta por el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), que tiene dos acepciones para esta palabra, que ya adelanto que no me gusta mucho.
Que alguien quiera significar la primera acepción al aplicar este adjetivo, me parecería preocupante:
1. adj. Dicho de una persona: Que, por su fantasía exaltada, se figura y cree con facilidad cosas quiméricas. U. t. c. s.
Sinceramente, creo que esta definición de visionario se aplica mucho más a muchos de sus seguidores o detractores que basan sus filias y sus fobias hacia el personaje y sus productos más en aspectos irracionales y místicos que en tomas de decisiones meditadas o razonables (que no necesariamente racionales, que ser racional siempre es un aburrimiento). Lo que se ha podido leer desde el deceso del finado hasta el momento, habla mucho de la cantidad de gente falta de criterio y personalidad, gilipollas aparte, que pululan por la red de redes y por los medios de comunicación.
Pasemos a la segunda acepción:
2. adj. Que se adelanta a su tiempo o tiene visión de futuro. Apl. a pers., u. t. c. s.
Creo que es esta la definición que la mayor parte de la gente asume cuando se refiere a Steve Jobs.
Pues bien. No estoy en absoluto de acuerdo. No creo que se adelantara a su tiempo. Creo más bien que es el típico caso del viejo dicho “en el país de los ciegos, el tuerto es rey”. La gran acción que emprendió su empresa en su momento fue la de dejar de ser una empresa (sólo) de ordenadores y software, para para ser una empresa de distribución de contenidos musicales. Y lo hizo en un momento en el que todo el mundo estaba ya distribuyendo contenidos musicales y de otro tipo por internet, pero sin un modelo de negocio claro. No era algo de futuro. Era un presente, que nadie sabía como aprovechar. Y él lo hizo. Y todo lo demás ha sido presentar productos acompañantes pulcros, bonitos, con buen diseño, agradables de utilizar por el usuario, y con una atractiva imagen de marca. Valores que han estado presentes en el mundo de los negocios desde siempre.
Durante todo los años 90 me estuve preguntando, y fue objeto de conversaciones, porque los ordenadores personales eran tan puñeteramente feos. Y porque había que tener tantos conocimientos técnicos para conseguir que funcionaran bien. El valor añadido de Apple bajo la influencia de Jobs fue conseguir que la gente comprara sus ordenadores porque eran bonitos, incluso decorativos, y que funcionaran sin saber nada de las tripas de esos cacharros. Pero no fue este su negocio principal. Este negocio se aprovechó del tirón de lo que puso en marcha porque era un presente, porque estaba ahí, y el conservadurismo extremo que residen en la mayor parte de los hombres de negocios impedía que se pusiera en marcha. Distribuir música. De forma fácil. A precio razonable. Y luego aplicaciones. Para lo cual se sacó de la manga un teléfono. Que no es más potente, ni el más novedoso técnicamente, ni muchas cosas, pero que la gente usa con facilidad y además le induce a comprar aplicación a poco menos de un dolar/euro, del cual una parte va a Apple.
Steve Jobs no fue básicamente un visionario, porque las cosas ya estaban ahí y ya se veían venir. Sí se le puede aplicar el apelativo de innovador, y sobretodo el de gran comunicador. Pero sobre todo el de negociante. El de ser capaz de convertir ideas, trabajos y manufacturas en mucho dinero.
También hay una cosa que tengo que comentar. Este señor no ha cambiado el mundo. El mundo está pasando por una grave crisis económica y financiera en medio de la cual este señor ha sido capaz de seguir haciendo dinero para sí y los accionistas de sus empresas. Pero no ha cambiado ni mejorado el mundo. Sólo ha cambiado la forma en la que los que pueden gastar dinero, lo gastan. Y generalmente eso pasa por pensar en las clases altas y medias altas. Que son los que tiran hacia arriba en este tipo de consumo. Eso no es cambiar el mundo.
Dicho todo lo cual, estoy escribiendo esta entrada en un iMac, escucho música por la calle con un iPod Nano, tengo un iPhone 3G que me regalaron, y un portatil MacBook para gestionar mis fotos cuando salgo de viaje, o me quiero conectar a internet en el salón de mi casa. Pero Steve Jobs no me ha cambiado la vida ni me ha hecho más feliz en realidad. Sólo ha sido el tipo que ha dirigido la empresa que ha producido los útiles que en este momento de mi vida me han convenido. Si no hubiera estado él y su empresa habrían estado otros. Estoy seguro. Porque lo que nunca sabremos es qué buenas ideas y qué buenos productos nos estamos perdiendo por el dominio que determinados hombres de negocios ejercen sobre el mercado, impidiendo por interés egoísta que otros lleguen a la posición a la que ellos pudieron llegar.
Y recordad. Todos somos mortales. De las glorias que disfrutamos ahora, nada quedará en su momento. Todo lo demás, vanitas vanitatum et omnia vanitas, que es la frase que llevo grabada en la trasera de mi iPod Nano.
[Breve con fotos] Sequía
No llueve. Desde hace tiempo. Está siendo un año muy seco. Yo que todos los días viajo entre Zaragoza y Huesca, veo que los campos están tristes. Más polvorientos de lo que suelen estar a estas alturas tan avanzadas del verano. Pero es que no llueve. Ya hay noticias de restricciones en algunos lugares. Llevan anunciando toda la semana en las previsiones meteorológicas posibles lluvias que no llegan. Mientras, todas las tardes, el cielo de Zaragoza se llena de espectaculares nubes algodonosas, que parecen prometer algo, pero que no llegan a compactar y dejar caer su contenido de agua. Seguiremos esperando.
[Naturaleza y fotos] Excepto vehículos autorizados…
Este domingo nos dimos un paseo hacia el Soto de Cantalobos, una zona natural próxima, muy próxima a Zaragoza, y que a mí me resulta muy agradable para caminar. Ya he hablado de ella por aquí con antelación. Incluso le he dedicado algún libro virtual de fotografías, que también os había presentado. Y es que, como es natural, siempre me llevo una cámara de fotos conmigo. Por lo que pudiera surgir.
En esta ocasión no nos metimos por el soto propiamente dicho, sino que fuimos caminando por la pista que lo bordea. En esta época del año, y a la caída de la tarde, nos daban miedo las picaduras de los insectos. Y aun así, no las pudimos evitar. Cada vez que nos parábamos a hacer alguna foto, se nos llenaban las piernas de bichos. No eran mosquitos. Supongo que será la famosa mosca negra que se ha puesto de moda este año, y de la cual el ayuntamiento dijo que ya estaba controlada. Te diré los habones que llevo en las piernas. Y como pican. La próxima vez nos acordaremos de ir con pantalón largo. A pesar del calor.

No nos atrevimos a entrar en el soto, y aun así nos frieron los insectos - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited
Pero lo que más nos molestó es que, a pesar de las indicaciones que hay al comienzo del camino que indican la prohibición de circular vehículos de motor salvo autorizados, siempre te encuentras coches que pasan, te llenan de polvo y de ruido, y que obviamente son gente de la que va a pasar el día o la tarde como los paseantes o ciclistas a quienes está dedicada la ruta.
Y no les digas nada. Por mucha cortesía que utilices para llamarles la atención. Porque la agresividad verbal es la respuesta más habitual que te encuentras. Y todo tipo de alusiones a la libertad. A la suya claro. La de los demás es ignorada sistemáticamente. Muy españoles en su reacción. Idiosincrásicos.

No nos contentemos con ignorar la señalización; si tenemos un ratico, la vandalizamos un poco - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited
Pero por lo demás, el paseo fue tranquilo y relajante, y además nos regaló con una bonita puesta de sol cuando volvimos a incorporarnos al medio urbano. Que no está mal.
Recomendación musical
El último podcast de Toma uno dedicó una buena parte de su espacio al trío de folk rock America. Y acabo de escuchar la que probablemente es una de sus canciones más conocidas si no la que más: A horse with no name. La verdad es que tenía olvidado en la memoria este grupo, y lo cierto es que es muy agradable de escuchar.
[Breve - noticias] 92 + 1
92 muertos en Noruega por un individuo de extrema derecha. Tal vez más, si se confirma el fallecimiento de algunos desaparecidos. La mayor parte de ellos adolescentes de vacaciones. A manos de un sólo hombre. En una isla. Prácticamente sin escapatoria. El ser humano es capaz de convertir en un cuento infantil la más burra de las películas de terror. Sobre los motivos que llevan a que se produzcan estas cosas, prefiero reflexionarlos para mí mismo.
1 muerta en Londres por causas no aclaradas o no comunicadas. Suicidio. Sobredosis. Fracaso orgánico derivado de los excesos. Ya dirán. No sé si importa. Pero una más que se ha unido a los divinos del rock y del pop que no pasaron de los 27. Aparte de esto, he de decir que es de lo pocos músicos de pop en los últimos años que me han llamado la atención.
En estos momentos, prácticamente ocupa tanto espacio o más en los espacios informativos la “1 muerta” que los “92 muertos”. Los seres humanos seguimos equivocando nuestras prioridades.










































