Nunca me entero de cuándo va a suceder. Pero algunos años me los encuentro. Se trata de la concentración anual de Seiscientos. Estos minúsculos coches que SEAT fabricó bajo licencia Fiat durante el desarrollismo franquista. En algún sitio leí, no recuerdo dónde, que hubo una pugna entre el fabricante italiano y la Volkswagen por llevarse el beneplácito del régimen. Si hubieran ganado los alemanes, lo que hubieran poblado las carreteras del país hubiesen sido los escarabajos. Mucho más glamuroso.
En cualquier caso, dado que fue el utilitario desempeñó en nuestro país la función de vehículo para la clase media, no de ja de ser un símbolo de la birria de país que era este gracias a los salvapatrias de turno. Pero los coches se hacen simpáticos. Y más ahora que se ven con tantas décadas de por medio. Y los orgullos poseedores de alguno de ellos, los cuidan con esmero, y eventualmente los presentan en sociedad en concentraciones como esta.

Éste, además de lucir un frontal raro, llevaba baca; complemento imprescindible dado el pequeño maletero del vehículo y su paradójico, dado su tamaño, carácter de coche familiar - Panasonic Lumix LX3
Me los encontré en el Parque Grande, en Zaragoza. Supongo que encajados en los festejos de las fiestas del Pilar.





