[TV] Cosas de series; “arreglando” el mundo

Televisión

Dos series muy distintas, que nos llegan desde lejos, protagonizadas por gente empeñada en cambiar el mundo para mejor, con distintos tono, con distintos medios y con distinto… todo. Como dijo Jack el Destripador, vayamos por parte.

Sigo usando las fotos del sábado por la tarde para ilustrar esta entrada.

Why are you like this? es una comedia de situación australiana, seis episodios de apenas 20 o 25 minutos de duración, es decir… que si le ponéis un poco de empeño la veis de una tirada, en Netflix. Y tiene un gran aliciente. Es muy políticamente incorrecta. Pero en buen sentido. Frente a la oleada, por no decir tsunami, de series políticamente correctas en temas de “raza”, etnia, género, sexo… etcétera, la serie tiene como protagonistas tres jóvenes de veintitantos que centran su vida en ser políticamente correctos y arreglar la vida y el mundo de los que les rodean, pero que tienen las mismas debilidades que todo el mundo y la mayor parte lo que hacen es cagarla y arruinar la vida a los que les rodean. Una crítica, no a los valores de tolerancia y diversidad, sino a las hipócritas formas en los que los asumimos en nuestra vida diaria, especialmente en las redes sociales, para beneficio personal y no para el bien común. Es comedia… pero es amarga. Relativamente pesimista. Pero de lo más sincero que he visto últimamente. Lástima que los guiones no esté un poco más pulidos, la trama tenga algo más de ritmo, y los actores no estén un escalón por encima en sus capacidades interpretativas. No son malos… pero haría falta gente con más carisma. O quizá debería decir “anticarisma”.

시지프스 The myth [Sijipeuseu The myth; Sísifo: El mito] no tiene nada que ver con la anterior, salvo en que sus protagonistas también quieren salvar el mito. Serie surcoreana de 16 episodios de aproximadamente una hora de duración, con ciencia ficción y abundancia de conspiranoias, protagonizada por dos intérpretes que ya me resultan familiares de otras series, el habitualmente serio, no tanto aquí, Cho Seung-woo, y la muy guapa Park Shin-Hye, que sigue teniendo más presencia que capacidades actorales. Park interpreta a una joven que viene de un futuro postapocalíptico no muy lejano, con el fin de impedir que el ingeniero y empresario a quien encarna Cho invente una máquina que permite el viaje en el tiempo, siempre en el sentido del futuro al pasado. Pero eso sí… tendrán que vérselas con una perversa organización gubernamental empeñada en perseguir a los viajeros en el tiempo, contra un grupo que va por libre en lo de aprovecharse de estos y en una misteriosa amenaza que quiere que la guerra nuclear que devasta Corea tenga lugar para su propio interés. Resumiendo, tiene todos los defectos que habitualmente hacen que califique a las series surcoreanas como placeres inconfesables… pero ideal para dejar la mente en blanco los fines de semana, sin tener que pensar y de forma entretenida.

[Libros/revistas de fotografía] Últimas entradas entre el paisaje y la moda

Fotografía

Esta semana me han entrado varios pedidos que tenía desde algún tiempo para mi biblioteca fotográfica. Las fotografías acompañantes son de ayer, en un paseo al atardecer, cuyo objetivo principal era tomar fotografías de paisaje con la Hasselblad 500CM y un rollo de Kodak Portra 400, pero durante el cual también tomé algunos apuntes fotográficos con la Canon EOS RP y el veterano EF 50/1.4 USM, todo ello por los alrededores del soto de Cantalobos.

Por un lado han llegado los tres siguientes números de los field notes, cuadernos de campo, de Another Place. Tengo reservados tres más, hasta el número 30. Luego ya veremos si sigo. Al principio, prácticamente todos me gustaban. Desde hace un tiempo empieza a haber algún numero que me deja un poco más frío. Y al ritmo de entre 9 y 12 al año, creo que es algo así, son muchos números para que todos sea realmente trascendentes. Pero vamos con lo que ha llegado.

El número 25, Notes from the LIRR Walks de Bryan Formhals, es un ejemplo de lo que he mencionado. Fotografía en blanco y negro de 22 paseos por los caminos de un par de condados de Long Island en el estado de Nueva York. Habiendo alguna fotografía interesante, creo que es un buen cuaderno personal para uso propio, pero con un interés más limitado para el común del público, no aportando nada novedoso desde el punto de vista temático o estético.

El número 26, Pachacuti de Faustine Ferhmin, me ha resultado bastante más interesante. Un estudio en color sobre un determinado paisaje, la de rocas que emergen de la tierra, como esculturas naturales, mezcladas con los restos de estructura ruinosas, abandonadas por los seres humanos, todo ello tomado en Perú a final de la primera década del siglo XXI. Revisada la página web de la autora, una fotógrafa francesa que vive y trabaja en París, el conjunto de su obra me parece más interesante.

El número 27, The Seventh Zone de Ben Roberts (instagram), se encontraría a caballo entre los dos anteriores desde el punto de vista del interés general, aunque para mí ha resultado bastante interesante por su enfoque. Fotografías tomadas en los alrededores de Birmingham, una gran ciudad de las Midlands inglesas y con un cinturón de pequeñas localidades, yo he pernoctado en alguna de ellas, que incluyen algún interesante paisaje a caballo entre lo urbano y lo natural o agrícola. Lo curioso de este fotógrafo británico es que está afincado en Madrid… he incluye el paisaje urbano y natural madrileño/castellano entre su obra.

En otro orden de cosas, he recibido dos números que solicité recientemente, llegaron con prontitud, de la revista Whitelies Magazine. Llevaba ya un tiempo siguiendo la cuenta de instagram de esta revista de gran formato basada sobre todo en reportajes con gran número de fotografías de alta calidad, sobre arte, creatividad, moda y estilos de vida. La salida a la venta del número 009 PERMANENCE 永続性 con cuatro portadas a elegir, entre ellas una con una fotografía de Lena C. Emery, fotógrafa que me gusta bastante, me hizo plantearme comprar algún ejemplar. Y por mantener el estilo, compré también un número atrasado, el número 007 TRANSFORMATION, también con una portada de Emery, de un libro que ya tengo de ella. El interés de los artículos de la revista, aunque todos muy bien presentado y con material de calidad, varía para mí. Algunos me interesan,… otros me parecen que transcurren por temas más banales y superficiales. Así que no creo que insista en comprar más ejemplares, salvo alguno que lleve algún tema o reportaje de especial interés. Ya veremos. Aun tengo que repasar despacio algunos de los reportajes de estos dos números. Que pueden tener bastante más miga de lo que parece.

[Cine] Kanojo 彼女 [Ride or die] (2021)

Cine

Kanojo 彼女 [Ride or die] (2021; 29/20210430)

Vamos con una segunda película de una racha alrededor del puente del 1º de mayo, películas a las que doy un aprobado por los pelo. Netflix anunció a principios de año que iba a estrenar una película a la semana, y en ocasiones más. De diversas nacionalidades y estilos. Pero la verdad es que me atraen pocas. Son películas en su mayor parte que, si las viese anunciada en la cartelera de salas de cine, no iría a verlas. Así que tampoco pierdo en casa viéndolas. Tengo otras cosas que hacer. Supongo que después del verano llegarán las mejores, las que la plataforma digital quiera promocionar para la temporada de premios. En cualquier caso, me atrajo la sinopsis de esta película japonesa de Ryuichi Hiroki, y la víspera del último festivo, la vi tranquilamente en casa. Es larga… 2 horas y 22 minutos… larga.

Al huir de Tokio, una serie de detalles me indican que huyen en dirección hacia el norte de la isla de Honsu, pero no he podido dar con el detalle de las localizaciones de la película. En cualquier caso, como yo sólo he estado en un lugar al norte de Tokio, Nikko, lo ilustraré con paisajes o detalles de mi último viaje por Japón, en la localidad de Nachikatsuura,… que no se diferencia mucho de los paisajes que salen en la película.

Rei Nagasawa (Kiko Mizuhara) es una mujer joven, exitosa, médica, cirujana plástica, que lleva una buena vida, conviviendo con su pareja, también mujer. Pero un día, reaparece en su vida Nanae (Honami Satō), la chica de la que estuvo enamorada, sin ser correspondida, en el instituto. Su marido la maltrata y necesita que alguien acabe con él. Y Rei acepta. Tras el asesinato, viene la huida de las dos. Una huida que les permitirá comprender mejor sus sentimientos y comprenderse mejor a sí mismas. O por lo menos esa es la premisa de la película.

A veces pretende ser un thriller criminal, a veces una especie de Thelma & Louise a la japonesa, a veces un romance en situaciones raras, otras una buddy road movie… el principal problema de esta película es que dedica mucho tiempo a saber lo que quiere ser, sin que al final lo consiga. Tiene algunos momentos inspirados y otros en los que el tedio acecha. Con un estiramiento innecesario de una historia que tiene mucho menos recorrido del que parece. La película está basada en una serie de historietas, Gunjō 群青 [azul ultramarino], y todo indica que el planteamiento del mismo que mezcla más bien una historia del tipo The fugitive con la compleja relación entre las dos mujeres, es más adecuado, por lo que quizá la historia hubiera podido dar para un serie con un plantemiento correcto.

Y otro tanto sucede con sus protagonistas. Una procede del modeleo (Mizuhara), tiene el exotismo del mestizaje al ser hija de norteamericano y zainichi (coreana viviendo en Japón), y tiene experiencia como actriz, pero no en grandes papeles. La otra procede de la música (Satō), donde es más conocida como Hona Ikoka, batería de un grupo de pop independiente japonés, que estos días atrás he estado escuchando, con algunos temas interesantes, y donde cumple con nota en su instrumento. Pero en su tarea de actriz, más limitada su experiencia que la de su compañera, es más limitada.

Considerado en su conjunto, la película no deja de ser un intento fallido de llevar a la pantalla una historia potencialmente interesante, pero con fallos en el planteamiento y, probablemente, en el reparto. O el director, a priori muy experimentado, aunque no me suena haber visto ninguna de sus películas anteriores, falla en guiar la interpretación de las protagonistas. Sin embargo, tiene sus puntos de interés, y quizá por ello, al conjunto de la película le doy el aprobado, aunque sea por los pelos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Extrarradio con gran angular en blanco y negro

Fotografía

Último de los rollos de la #FP4Party de este año. Llegado el domingo de la semana dedicada a realizar las fotos, había dado por descontado prácticamente que con los tres rollos realizados hasta ese momento y que ya he comentado (12 y 3), me iba a conformar. Pero ese domingo, por la tarde, me quedé liberado de cualquier obligación, la temperatura ambiente era buena, la luz era agradable, y me apeteció darme un amplio paseo por la zona agrícola en industrial de Zaragoza. Y pensé que tenía que sacar a pasear algún equipo distinto, poco habitual. Diferente a lo que había usado hasta el momento.

Así que le puse un amplio gran angular a una Canon EOS 650 y salí a pasear. Los detalles técnicos en # FP4Party Edición 2021 – Canon EOS 650 con Zuiko 21/3,5 adaptado.

[Cine] Bando 반도 [Peninsula] (2020)

Cine

Bando 반도 (2020; 28/20210429)

No me voy a complicar mucho con el comentario de esta película dirigida por Yeon Sang-ho, y que es secuela de una celebrada producción sobre zombis surcoreana que tuvo un cierto éxito hace unos años, justo el mismo en el que yo visité ese país. No la vi en el cine. La vi después en la televisión. Junto con la entretenida precuela de animación, todas ellas dirigidas por el mismo autor. No soy muy dado al cine de zombis, pero aquellas películas, especialmente la de acción real, me parecieron que tenía lo suyo. Por mero acto de relax y diversión sin pretensiones, decidimos a ver esta secuela.

Los intrépidos aventureros de la película entran y sale (no hay errata en la conjugación verbal, aunque no salga solo) de Corea del Sur por el puerto de Incheon, no lejos de Seúl, donde pasé una entretenida tarde hace casi cuatro años.

Lejos del planteamiento más original de las dos que la precedieron, esta película tiene un planteamiento mucho más sencillo. Es el típico esquema de “vamos, cogemos los que queremos, y salimos corriendo”, que parece tan sencillo, pero que se acaba complicando. Se aplica a películas de atracos, a películas de comandos de la Segunda guerra mundial, a travesuras escolares… Pero el argumento es similar. Se planifica una misión para entrar en algún sitio en el que hay algo que hay que conseguir, con unos riesgos claros, pero que todo el mundo considera controlables, hasta que algo se tuerce y comienzan las complicaciones. Pues eso. Pero aquí ese algo es un camión con dinero en dólares americanos, y el lugar donde hay que entrar es la península de Corea, aislada del mundo desde que se infestó por los zombis. Y por supuesto las cosas se complican.

Con unos efectos visuales que cantan un poquito comparados con otras producciones de más nivel presupuestario, la cosa es que te olvidas del tema porque los elementos que hacen que sea una película llevadera es que la acción es,… no original, pero diversa, llevada a buen ritmo, y los personajes principales se hacen empatizar. La película tiene un momento, pasada la primera mitad, que corre el riesgo de perderse, pero finalmente enfila el tramo final que es muy entretenido, para llegar a un final que chirría un poco, y que es prácticamente un deus ex-machina tipo séptimo de caballería, pero que… bueno. Da igual. No creo que nadie vaya a ver una película esperando una obra de arte.

Película que aprueba porque da lo que ofrece, ni más ni menos. Quien espere algo especial, original, al mismo nivel que su historia de partida… entonces la suspenderá. Porque no va de eso.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Ciudad, extrarradio y museo

Fotografía

No pocas de las fotos de esta entrada o tomadas con el mismo rollo que las que os presento en la misma se hicieron al mismo tiempo que las que os mostré hace unos días por el extrarradio industrial de la ciudad o en el Museo Pablo Gargallo. Forman parte de un mismo ejercicio fotográfico. Son complementarias para mis usos particulares.

Los detalles técnicos en Ciudad, extrarradio y museo – Leica Minilux y Kodak Ultramax 400. Por lo demás, os dejo unas cuantas fotos para que valoréis.

[TV] Cosas de series; entre los fantasmas victorianos y el tren sobre hielos

Televisión

Hoy traigo a estas páginas televisivas un comentarios sobre dos series que se pueden ver en Netflix. Una de ellas es un estreno relativamente reciente y la otra, una segunda temporada de una serie que llegó con muchas expectativas, pero que aún estamos esperando a ver hasta que punto es capaz de satisfacerlas. Vamos a ello.

Ambiente ferroviario, con una línea ferroviaria que se suele rodear de nieve en invierno, aunque lejos de las dimensiones monstruosas del Snowpiercer; el ferrocarril de vía estrecha del Harz, con sus molonas locomotoras de vapor.

Snowpiercer ha llegado a su segunda temporada. Basada en unas historietas de origen francés, estas fueron también adaptadas a una película del surcoreano Bong Joon-Ho, hoy más recordado por su oscarizada película sobre el sistema de clases en las sociedades desarrolladas que por aquel postapocalíptico drama de acción. El caso es que si bien la primera película, con matizaciones, viene a contar un historia similar a los primeros volúmenes de la historieta y a la película, aunque con estilos diferenciados, la segunda temporada tiene otro estilo narrativo. Con los mismas temas de fondo del material original, ahora tenemos más un difícil equilibrio entre dos “países” con sistemas políticos distintos, y ambos con tensiones internas. He de reconocer que la primera temporada me dejó relativamente insatisfecho, porque la adaptación al cine de la historia que hizo Bong Joon-Ho fue muy potente, es una película que hoy en día valoro más que cuando la vi por primera vez, y la serie no se acercó a todo ese potencial. Pero la introducción de un Wilford encarnado por Sean Bean, que probablemente es uno de los personajes que mejor lucen en esta segunda tanda de episodios, da alicientes a esta segunda temporada que supera a la primera tanto en la trama como en el interés. Otra cosa curiosa de esta serie… los personajes secundarios y sus intérpretes suelen ser mejores o más interesantes que los principales, salvo los buenos momentos, que no son todos, de Melanie Cavill (Jennifer Connelly). Nos queda, por lo tanto, comprobar si la tercera serie sigue la tendencia al alza… o si hemos llegado al máximo de lo que esta serie, puede ofrecer. Una serie que se deja ver a pesar de ser una serie fallida hasta cierto punto.

Netflix tiene una fuerte querencia, excesiva desde mi punto de vista, por el género fantástico y paranormal. Y eso se manifiesta, una vez más, en The irregulars, una serie que me estuve pensando si ver o no. Ya os adelanto que el público votante en IMDb no la aprecia. Aunque no es tan catastrófica. De hecho, tengo curiosidad, no enorme pero alguna, por ver por donde va en un futuro. Esto va de una adaptación de una historieta con un un grupo de chavales huérfanos como protagonistas, que viven no muy lejos del 221B de Baker Street, en un sótano, saliendo adelante apoyándose mutuamente. Hasta que un día un tal John Watson, médico, residente en el mencionado domicilio, solicita su ayuda para resolver un crimen… que nos sumergirá en un mundo de amenazas fantásticas, paranormales o de dimensiones extrañas en el Londres victoriano. Efectivamente, estamos ante la enésima revisión del personaje de Sherlock Holmes, aunque sea un personaje virtual durante unos episodios, secundarios en otros, alcanzando sólo cierto protagonismo al final. La serie sufre de unos guiones un tanto caóticos, de la introducción en la trama de personajes con poco sentido, como uno de los hijos hemofílicos de la reina Victoria, y de exceso de barroquismo visual, junto a una alteración de los caracteres tradicionales del universo “sherlock” quizá excesiva. Y de unas interpretaciones pobres para lo que son los estándares de una serie británica. Aunque es posible empatizar con algunos de los personajes de la historia, casi todos muy planos, con alguna excepción. Es una serie floja. Aunque según parece ha tenido más audiencia de lo que parece, y con una acogida de la crítica menos negativa que de los espectadores que se manifiestan.

[Libro] Mi madre – Inoue Yasushi

Literatura

Me hubiera gustado escribir esta entrada el viernes, aunque sabía que iba a ser difícil encontrar el momento. Pero tenía la sensación de que el sábado iba a ser más difícil todavía. Y efectivamente, así ha sido. Por lo tanto, ha llegado el domingo… y la casa sin barrer. El caso es que en este primer domingo de mayo, en España se celebra el día de la madre. La mía murió hace ya muchos años, así que es una celebración con poca presencia en mi vida. Pero la cuestión es que, como ya se puede ver por el título, el tema de este libro de Inoue Yasushi (apellido, Inoue) viene al pelo. Es de lo más apropiado.

Hoy exploro visualmente las edades de la vida mientras recorremos o nos movemos entre los templos y santuarios de la antigua ciudad de Kioto.

No había leído nada de Inoue hasta ahora. Escritor y periodista, muy respetado en su país, considerado uno de los mejores escritores japoneses del siglo XX, quizá el hecho de que muriera en 1991, antes de que la literatura nipona fuese encontrando un número importante de adeptos en nuestro país ha hecho que de su abundante obra, no haya mucha disponible hoy en día. Y la mitad no está en formato electrónico.

La novela que traigo hoy no es una novela al uso. Es más bien una colección de tres relatos autobiográficos, que debemos situar en los años 60 y principios de los 70 del siglo XX, en los que el escritor narra las circunstancias que rodean la ancianidad de su madre, una mujer enérgica que a la muerte de su esposo, con 75 años, empieza a manifestar síntomas de deterioro cognitivo, que desembocarán en una demencia. Por lo tanto, los cuatro hijos de la mujer deberán intervenir en sus cuidados. Unas más, otros menos, pero todos intervienen. En Tokio, en el pueblo de Izu de donde es originaria la familia, en la casa de vacaciones en las montañas… La mujer, que tenía un buen estado de salud de base, vivió con su demencia durante 15 años.

En estos tres relatos, Inoue nos traslada su capacidad de observación y reflexión ante lo que le va sucediendo a su madre, dirigiendo la mirada del lector especialmente hacia el proceso de olvido que acontece a su madre, desde lo más reciente a lo más antiguo en su vida. De cómo los distintos miembros de su familia, empezando por el marido fallecido, hasta sus hijos, van desapareciendo de su memoria y quedando como extraños, mientras se agarran a su mente recuerdos profundos de su infancia y su adolescencia. En una vida azarosa, de una joven destinada a una vida confortable, que se casa con un médico que opta por servir en el ejército, lo que lleva a la familia de un lugar a otro de Japón en una época de conflictos históricos, para quedar sumidos en una relativa pobreza tras la guerra mundial.

Sinceramente, es uno de los relatos sobre la vejez y sobre el olvido, como una de las partes esenciales de la demencia, que más me han impresionado y conmovido. Veo condicionada mi visión de la enfermedad degenerativa por mi propia profesión, médico, lo que me dota de una estructura mental que me permite racionalizar, quizá en exceso, el proceso de la enfermedad. Introducirme en la visión de alguien, culto y observador, pero lego en materias médicas, me permite comprender mejor la visión de la mayor parte de las personas ante estos largos, y con frecuencia penosos, finales de la vida de una persona. Muy muy muy recomendable.

[Fotos] Bajando del cementerio con película blanco y negro

Fotografía

El sábado de la semana de la “FP4Party”, después de haber estado fotografiando con la Leica M6 buena parte de la mañana, tenía pensado usar la tarde para quehaceres domésticos antes de cenar con unos amigos, manteniendo siempre las precauciones debidas por la epidemia de covid-19. Pero a la hora de comer me llegó el mensaje de que el esposo de un compañera de trabajo había fallecido. Así que me sacudí la pereza y decidí subir un momento al cementerio para presentarle mis respetos y mostrarle mi solidaridad. Y conforme me preparaba para ello, viendo la suave luz de un nublado con claros esa tarde, decidí coger un cámara de formato medio con película en blanco y negro.

Así que después de visitar en el tanatorio municipal a mi compañera de trabajo, bajé caminando a casa recorriendo la zona del cementerio donde se encuentran las tumbas en tierra con las muestras más destacadas de arte funerario. Y también algunas situaciones que impresionan y que nos hablan de forma indirecta de algunos de los momentos más tristes de la ciudad, como la elevada mortalidad infantil de la posguerra. En fin… los detalles técnicos en # FP4Party Edicion 2021 – Hasselblad 500CM en el cementerio. Aquí, simplemente, os dejo unas fotos.

[Cine] Promising Young Woman (2020)

Cine

Promising Young Woman (2020; 28/20210423)

Hemos tenido los Oscar este domingo pasado. Lunes ya en España. Muy previsibles. Muy condicionados por la ausencia de lo no estrenado por la pandemia de covid-19. Extraños. Decidí no hacer un comentario general previo porque… porque en general la situación global de los premios me parecía aburrida. Y los resultados han sido… han sido aburridos. Curiosamente, el viernes 23 fuimos a ver esta película de Emerald Fennell, más popular en estos momentos por su trabajo como actriz, especialmente por interpretar a una joven Camilla Parker Bowles en The Crown, que por su trabajo de directora, y que está protagonizada por Carey Mulligan, que se sale por completo de esa sensación de aburrimiento. Que no será una obra maestra, pero es una película más que interesante. Sólo se llevó un estatuilla, para Fennell, como guionista. Guion original.

Las fotos acompañantes consideradlas un adelante de un rollo de película negativa en color de la que os hablaré en unos días en estas páginas, o en las de mi blog fotográfico alternativo.

Reconozco que la presencia de Carey Mulligan en una película es ya un aliciente para mí para ver la película. No siempre ha acertado con la elección de sus papeles. Pero es raro que su trabajo no tenga alicientes. Mi primer recuerdo de ella es del que probablemente sea el mejor episodio de Doctor Who, Blink, en el que paradójicamente el Doctor es un personaje secundario y la protagonista es la joven Sally Sparrow, interpretada por Mulligan. Desde mi punto de vista, un episodio digno de aparecer en las antologías de mejores episodios de serie de la historia de la televisión. Buenísimo. Desde entonces me parece una actriz muy elegante en su trabajo, muy contenida, con muchísimo oficio. Y en casos como su Kathy de Never let me go, capaz de conmoverme de forma extraordinaria. Ya adelanto que su trabajo me parece el más meritorio de las candidatas al Oscar a mejor actriz, pero su papel no es de los que se llevan los votos de los acomodaticios votantes de la Academia de Hollywood.

Este papel es el de Cassie, una mujer en la treintena, que abandonó la carrera de medicina en la universidad por las consecuencias de la agresión sexual que sufrió su mejor amiga, y ahora, sin rumbo ni objetivos vitales, con un trabajo de camarera, vive una vida vacía que sólo se satisface en sus pequeñas (o grandes) venganzas contra los hombres que abusan de las mujeres. Hasta que se le pone a tiro la posibilidad de ejecutar su justicia sobre los agresores de su amiga.

Esta película de intriga y suspense mezcla drama o tragedia con una comedia de tintes negros y amargos, rodada en tonos pastel y chiclé en un trabajo con un equilibrio muy delicado entre trama, tema y sentimientos que se podría haber desmoronado en cualquier momento. Pero no lo hace. Y de ahí el merecido premio al guion de Fennell, que también hace un excelente trabajo de dirección; hay que prestar atención a lo que hace esta excelente profesional a partir de ahora. Y todo ello con la guinda de una carismática y camaleónica Mulligan que sabe trasladar carácter y fuerza a un personaje aparentemente carentes de ellos hasta que se enciende el motor que empuja al largometraje a una conclusión contundente y redonda. Llena de justicia y tristeza al mismo tiempo.

Si tuviera que elegir lo más destacado de las candidaturas a premios de este año, me quedaría con la resolución de esta película, y el trabajo de Mulligan, y con la secuencia final de Druk, y el trabajo de Mads Mikkelsen en aquella película. Para mí, esta película danesa y su director, Vinterberg, junto con Mulligan y Mikkelsen son lo mejor de lo que hemos podido ver como novedad en el año. Mulligan fue considerada la alternativa para mejor actriz, pero pocos creyeron que desbancara a la favorita. Vinterberg era candidato, uno de los mejores directores actuales, pero nadie lo consideró nunca con posibilidades. De Mikkelsen no se acordaron. Y Druk… sólo para película internacional, donde sí ganó. Como de costumbre, los Oscar y yo vivimos en galaxias cinematográficas distintas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Fotos] Entre el paisaje de extrarradio y el interior del museo

Fotografía

Agradables ratos de fotografía con negativos en color de alta sensibilidad en el extrarradio industrial y ferroviario de Zaragoza, o en el interior del Museo Pablo Gargallo. Mi intención era dedicar algunas tardes de los días de Semana Santa al paisaje en el extrarradio industrial. Pero las condiciones del tiempo atmosférico no siempre colaboraron. A veces, paradójicamente, por exceso de buen tiempo.

En fin… los detalles técnicos de las fotos están en Extrarradio ferroviario y museo – Hasselblad 500CM y Kodak Portra 800. Para quienes no estéis interesados, os dejo simplemente las fotos.

[TV] Cosas de series; auténticos pecados inconfesables

Televisión

Ya he comentado en numerosas ocasiones que las series de Asia oriental, especialmente las surcoreanas, son un placer culpable, pecados inconfesables, que disfruto a pesar de sus carencias en todo tipo de dimensiones. Si no lo he comentado previamente, reservo estas series para el fin de semana. Como parte del relax y alejamiento del mundo al que me entrego en esos escasos días, alejado del follón de la absurda vida laboral y cotidiana. Pero recientemente soy mucho más consistente ante el televisor los fines de semana que entre semana. En gran medida por culpa de la pandemia. Así que tengo con frecuencia placeres culpables para comentar. Y alguno de los de esta semana lo son y mucho. Placeres culpables, digo. Auténticos pecados inconfesables. Cosas que nunca hubiera pensado que iba a aguantar viendo de principio a fin. Y quien sabe si en segundas temporadas.

Vamos a la Corea más tradicional y nos pasearemos por el templo de Beomeosa en Busán.

El mejor ejemplo de esto es una serie que inglés se titula Love (ft marriage & divorce), título original coreano Gyeolhonjaksa Ihonjakgok [결혼작사 이혼작곡, Letras de matrimonio y composiciones de divorcio]. En dos palabras; es espantosa. Con una producción glamurosa de casas montadísimas, de abundancia de marcas, de gente muy guapa, nos cuenta la historia de tres matrimonios, uno en la treintena, otro en la cuarentena y otro en la cincuentena, que se relacionan porque las tres esposas trabajan juntas en la radio. Dos de ellos están en crisis, con amenaza de divorcio. El otro aparentemente no, aunque el marido también tiene una amante. La primera mitad de la serie conocemos la realidad desde el punto de vista de las esposas. En la segunda, se centra en cómo los maridos van conociendo a sus amigas/ligues/amantes. Y en medio, suegros y suegras diversas, cizañeando y conspirando. Todo ello con una moralina ultraconservadora bastante hipócrita. Y con algunas escenas “pedagógicas” para la audiencia que harían sonrojar a cualquiera que tenga un mínimo interés en la interpretación artística por un lado y en la dignidad de las personas por otro lado. Con una tendencia al melodrama barato apotorrante. ¡¡¡Y con un asesinato a base de provocar en el cónyuge una diabetes…??? ¡Qué malvada! Y sin embargo, no pude dejar de verla hasta el final. De lo más infame que he visto de lo que llega a Netflix desde Corea del Sur. Y con cliffhanger para una segunda temporada, después de estos inverosímiles 16 episodios. Ni siquiera tiene una valoración alta entre los votantes de IMDb, donde los fanáticos sin seso de los k-dramas hacen estragos en estas valoraciones elevándolas sin sentido. Totalmente a evitar. Menor para mí. Que volveré a pecar. Claro… yo no la veo como un drama… para mí está al nivel del absurdo o el dadá más ajeno al mundo.

Como sucede en España, es frecuente que los coreanos hagan series al rebufo de de los éxitos americanos. Ahora una de médicos y hospitales. Ahora una de políticos malévolos y corruptos. Ahora una de abogados sagaces. Ahora una de mujeres desesperadas. Lo cierto es que los placeres inconfesables que prefiero son aquellos más propios de la ideosincrasia propia. Los dramas románticos. Pero… He aquí que alguien debió pensar que sería buena idea hacer algo a rebufo de The Newsroom, HBO en 2012, una serie interesante, aunque con un éxito limitado. Y se sacaron de la manga Argon, serie de 2017. Con sólo 8 episodios, empieza la serie cuando una novata llega a la redacción de un noticiario de televisión, liderado por un carismático periodista y presentador, que empieza a estar cuestionado por las presiones de los poderosos a los que investiga. Que conste que es decente. No es buena, pero sí decente. Y a veces peca de excesiva ingenuidad. Pero casi no vale como placer inconfesable. No obstante, es bastante olvidable.

Y queda en el ámbito de lo anecdótico una reciente serie de animación china en Netflix, pero muy al estilo anime, basada en mitos diversos de la religión popular del gigante asiático. Se denomina Tiān Guān Cì Fú [天官赐福, La bendición del oficial del cielo], y a priori es una serie de aventuras. Pero pertenece a un género que yo no conocía. Al parecer es frecuente en Japón, pero menos en China, donde la diversidad sexual está muy vista. Son series en los que hay una pareja protagonista, ambos chicos, que tienen una amistad con un carácter muy confundible con una relación homosexual, aunque sin que tal cosa quede nunca explícita. Y lo curioso es que al parecer el público de estas series es fundamentalmente femenino, ya que a las jóvenes les pone ver a dos guapos jóvenes, aunque sean en dibujos, siendo cariñosos uno con el otro. Bien… si les gusta, perfecto. Obviamente, en sociedades relativamente conservadoras, o dictatoriales como la china, siempre aparecerá como una amistad… bordeando lo “políticamente” correcto/incorrecto… Cuando la serie se centra en la acción y la aventura es entretenida. Cuando se centra en la “amistad” de los dos protagonista… entonces, yo no soy el público objetivo de la serie. Y me aburre como ostra. Una curiosidad. Pero también un tipo de serie al que no volveré salvo por despiste.