[Viajes/recomendación fotográfica] Fotografía experimental en Madrid

Arte, Fotografía, Viajes

El martes pasado me fui a pasar el día a Madrid. Básicamente lo que he hecho en múltiples ocasiones con anterioridad. Por la mañana, cultura, visitando algunas exposiciones que pudieran interesarme. Aunque no es buena época. Ya me ha pasado con anterioridad que, a finales de enero o principios de febrero, muchos espacios expositivos importantes están en transición de las exposiciones ya finalizadas que han durado hasta después de las fechas navideñas y el principio de año y la inauguración de las exposiciones que estarán abiertas durante el principio o buena parte de la primavera. Luego, a comer y por la tarde en compañía de buenas gentes que me cuentan entre sus amigos. Sin hacer nada de especial. Comer, dar un paseo, tomar un café, seguir caminando, entrar en alguna tienda, tomar una cerveza de media tarde y volver a la estación.

Por primera vez no he dependido exclusivamente de Renfe para el viaje en tren. El regreso lo hice con Iryo, la compañía que ha traído a las líneas de alta velocidad española los Frecciarossa italianos. La experiencia en comodidad y servicio es similar, pero me el viaje de vuelta, en un horario que me convenía mucho, fue apreciablemente más barato que el viaje por la mañana con Renfe, y todavía más considerando los precios de los AVE de Renfe para el regreso en horarios similares. Y descubrí una página, Trenes.com, donde se pueden comprar de una tacada los billetes de ida y vuelta aun de distintas compañías. En un procedimiento más sencillo y rápido que con la página de Renfe… que es bastante mala. Y eso que esta página que os comento no siempre va bien…

Bueno, al grano. En cuestión de exposiciones, que es a lo que dediqué la mañana, lo principal es que dediqué un buen rato a la exposición Visiones expandidas – Fotografía y experimentación en Caixaforum Madrid. Una estupenda exposición en la que lo pasé muy bien, dedicada a la fotografía experimental, a los procesos alternativos. Solarizaciones, cianotipias, agresiones químicas y físicas de negativos o copias, estenopeicas, rayogramas, fotogramas, radiografías,… de todo lo que se os ocurra. Y con nombres prestigiosos; Man Ray, Moholy-Nagy, Thomas Ruff, Germaine Krull, Erwin Blumenfeld, Lisa Oppenheim, Brassaï, Gilbert & George, Claude Cahun, Constantin Brancusi, Olafur Eliasson,… Estos son quizá los nombre más conocidos entre otros muchos, que lo son menos, pero que no son menos interesantes. Exposición dividida en temas más que en técnicas. Luces, movimiento, alteraciones, anatomías, recrear mundos, o la visión a prueba, son los escuetos, pero sugerentes títulos de las diferentes secciones en las que se divide la exposición.

Para redondear la visita, compra del catálogo, un libro de excelente calidad que da para muchas horas de contemplación y lectura, a un precio razonable para la que ofrece, en la siempre interesante tienda-librería de Caixaforum Madrid. Al igual que la de Zaragoza, sucursal de Laie de Barcelona, pero incomparablemente mejor surtida, más librería y menos tienda de regalos que la del centro homónimo de nuestra ciudad. Después, antes de comer, un paseo por El Retiro, con entrada en el Palacio de Cristal, con unos montajes a base de espejos de Pauline Boudry y Renate Lorenz, y la exposición dedicada a Manolo Quejido, Distancia sin medida, en el Palacio de Velázquez, también dentro del famoso parque madrileño. Me gustó mucho esta última, y lo pasé bien jugando con los espejos del Palacio de Cristal. Sobre la tarde no voy a comentar mucho más… puesto que fueron unas horas más privadas, de estar con gente a la que habitualmente echo de menos.

[Libro(s)] Dandadan (vol. 1 y 2) – Yukinobu Tatsu

Literatura

Ya he roto la maldición lectora, y por fin enganché a leer algo en este 2023. La verdad es que los cuatro días de fiesta que tuve en torno al fin de semana pasado me relajaron bastante, y como viajé a un par de lugares, de uno de los viajes ya os he hablado, aproveché para leer algún rato en los trenes. El caso es que, además de lo de hoy, he leído ya alguna cosa más. Bien.

Lo de hoy es un poco anecdótico. O quizá no. Lo cierto es que me lo he pasado bien. Y probablemente también en el futuro, al menos un tiempo. Pero voy a explicarme desde el principio. Hace un par de sábados fuimos al cine a una matinal, de la que también os he hablado, pero antes quedamos tomar un desayuno, visitamos la exposición actual de grabados japoneses dedicados al invierno en el Museo de Zaragoza, y nos acercamos a mirar una cosa al Centro de Historias de la ciudad. Vamos, que no paramos. El caso es que mientras una de nuestras acompañantes hacía su recado en este último centro cultural, nos detuvimos a contemplar un mural en el que explicaban el proceso de creación del manga Dandadan ダンダダン, escrito e ilustrado por Yukinobu Tatsu.

Fotografías realizadas en la exposición de xilografías japonesas, que en gran medida pueden ser consideradas en algunos casos como antecedentes del manga japonés.

El caso es que nos hizo gracia, y estando pendiente un regalo al hijo de unos amigos, nos acercamos a una librería para ver si lo tenían. Y sí. Vendían los dos primeros volúmenes al precio de uno. Y como había tiempo antes de dárselos al chaval, me los leí. Y me lo pasé pipa. Entendámonos, es un shōnen manga 少年漫画, es decir, un manga cuyo grupo demográfico de interés es el de los adolescentes masculinos. Tiene mucha acción. Y siempre hay algo de fan service, aunque en esta ocasión es moderado y llevadero. El caso es que las aventuras de una gyaru ギャル de quince o dieciséis años, muy mona, que cree en espíritus y fantasmas, con un friqui de su misma clase, típico gafotas poco sociable, que cree en extraterrestres, son muy muy divertidas. Porque todo empieza por una apuesta mutua, ya que ella no cree en los extraterrestres, y él cree en espíritus y fantasmas. Y por supuesto los hay de los dos y en abundancia. Y la chica vive además con su abuela, que es médium, y que nadie cree que sea su abuela,… porque es joven y está muy buena. Pero lo es. Ah… y entre los dos, los adolescentes, surge por supuesto una tensión romanticosexual no resuelta.

Como he dicho, la lectura de estos libros era un hecho improbable, porque tienen un público muy definido, que no soy yo. Y además, estas historias suelen serializarse. Y si tienen éxito, durar una eternidad. Por lo que nos enteramos, en Japón ya deben de haber salido al mercado como el doble o más de volúmenes. Y parece que durará un tiempo, porque ha tenido éxito. Y es que realmente es muy divertido. No me importaría ver una serie o película de animación bien hechas basada en estas aventuras. El chaval dice que va a seguir la serie, que sus padres se han comprometido a comprarle los siguientes, y que ya tiene los volúmenes 3 y 4, los últimos en castellano, y que me los prestará si quiero. Probablemente le acepte la oferta. Pero no esperéis que siga comentando los libritos… puesto que lo que había que decir, ya está dicho.

[Cine en corto] Le pupille (2022) / My year of dicks (2022)

Cine

Es muy rara la ocasión en la que incluyo un cortometraje en mi base de datos de estrenos y películas vistas por primera vez en salas de cine. Hace tiempo que los cortometrajes se vieron expulsados de las salas de cine. Sólo en ocasiones puntuales acceden a este privilegio. Por lo tanto, si algún estreno veo que pueda encajar por algún motivo en mi base de datos, ha de ser en la pequeña pantalla. Por coincidencia, en los últimos días he visto dos de ellos que creo puede entrar. Os lo cuento.

Le pupille (2022; 9/20230124)

Encontré la recomendación sobre este cortometraje firmado por la italiana Alice Rohrwacher en un blog sobre cine y serie,… que cada vez me convence menos. Pero continuo siguiéndolo porque de vez en cuando es útil, como en esta ocasión. Podéis encontrar el corto en el catálogo de Disney+… y a pesar de que se trata de una historia con niñas y en Navidad… me parece el lugar más insospechado para encontrar una obra como esta.

Algunas instantáneas de las calles de Bolonia, para ilustrar esta entrada en la que pasearemos por las calles de esta ciudad italiana, si vemos uno de los cortometrajes recomendados.

En un orfanato de niñas, en una ciudad italiana, está rodada en Bolonia, regentado por monjas católicas, llega la Navidad en tiempos de guerra, Segunda guerra mundial, y de carencias. Monjas rácanas, que explotan a las niñas, aprovechando la ignorancia de los fieles supersticiosos. Unas niñas que obedecen a las monjas, hasta que una pequeña que asume que si las monjas dicen que es mala, pues será mala, ocasionará una disrupción en la vida del orfanato con la llegada de un gran pastel, durante la más triste comida de Navidad que os podáis encontrar.

Lejos de las formas amables propias de Disney a la hora de mostrar el «espíritu de la Navidad», Rohrwacher mete el dedo en el ojo de muchos con este cuento con niñas encantadoras, que con frecuencia y gran habilidad rompen la cuarta pared para comunicarse con sus canciones directamente con el público. El fascismo, la hipocresía de las organizaciones religiosas, la frivolidad burguesa, la simplicidad de las gentes crédulas… una obra realizada con elegancia y gran precisión, pero con una fuerte carga crítica, ácida, pero pertinente. Muy recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

My Year of Dicks (2022; 10/20230129)

Realizado por Sara Gunnarsdóttir sobre guion de Pamela Ribon que opta al Oscar al mejor corto de animación. Estaría basado en las experiencias de la propia Ribon, el personaje protagonista se llama Pam. Lo podéis ver libremente en Vimeo, aunque os tendréis que identificar, porque está calificado como de contenido para adultos, aunque me parece que su público diana más objetivo serían los adolescentes. Os lo dejo puesto aquí, por si se deja ver sin entrar en la plataforma directamente.

El cortometraje nos cuenta la aventuras y desventuras de una chica de quince años que ha decidido que ya es hora de perder la virginidad. Y lo hará contándonos sus cinco intentos, cuatro intencionados y el quinto más casual, en los que va optando por distintos chicos con distintas personalidades y características, a priori ideales,… pero luego no tanto, mientras de fondo se encuentra la presencia del chico con el que salió y rompió, pero que sigue cerca de ella.

Con una animación muy dinámica, que va modificando su estilo según las situaciones, con un relato animado, muy entretenido, más teniendo en cuenta que todo se resuelve en veinticinco minutos, nos encontramos con una historia que en realidad resulta muy moralista y, hasta cierto punto, relativamente conservadora. No está mal, ya lo digo, y no sé cómo resultará en su carrera hacia el premio gordo, pero no me parece tan rompedora como para la califique como para «adultos» o como para despertar tanto entusiasmo como las recomendaciones que leí sobre ella. Aunque en general, sí que es recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Viajes] Un cultural paseo por Teruel

Viajes

He visitado varias veces la ciudad de Teruel. Pero pocas veces he tenido ocasión de pasearla despacio, para disfrutar de lo que en cultura e historia tiene que ofrecer. Este pasado lunes día 30 era fiesta local en Zaragoza. La fiesta local real es el 29 de enero, San Valero, pero como caía en domingo, el festivo laboral se trasladó al lunes. Y estas fiestas «trasladadas» suelen ser una sosada. Porque no hay nada realmente que hacer de especial. Así que como son unas fechas en las que nos solemos ir de excursión en el día… cogimos un tren a las 8 de la mañana y nos fuimos a Teruel.

Teruel es una pequeña y coqueta ciudad… que vive lejos de muchas partes. Incluso el hecho de quedar a medio camino entre la tercera y la quinta ciudades más grandes de España le beneficia poco. Más que nada porque estamos en un país «radial», donde todo está pensado para comunicarse con Madrid, pero nada para comunicarse de forma transversal entre sí. Como mucho hay pequeños núcleos radiales en torno a otras ciudades. Pero no hay redes de interrelación y comunicación en todos los sentidos. En los últimos siglos, Teruel sólo se ha hecho famosa por un par de cosas. Por ser una víctima destacada de la crueldad y la sinrazón de la Guerra civil española, tan cruel y sin razón como cualquier otra, y por un movimiento ciudadano, que algunos aplauden como ejemplo de movilización de las gentes, los del «Teruel existe», mientras que otros lo miran con desconfianza, tachándolo de simple victimismo, sin asumir iniciativas reales sobre su propio destino.

No me pronuncio. Bastante tengo con mis propias esquizofrenias como para responder de las ajenas. Pero recuerdo cuando en 1985, estando estudiando en la facultad, un compañero de esa ciudad me imprecó diciendo que la culpa del «subdesarrollo de Teruel» (sic) era de las decisiones políticas de los zaragozanos. En esos momentos llevábamos tres añitos de estatuto de autonomía en Aragón, con un puñado de competencias transferidas, ninguna gorda todavía, y en los casi trescientos años anteriores, desde los Decreto de Nueva Planta de Felipe V que supusieron la desaparición efectiva del Reino de Aragón, no había habido ninguna institución en Zaragoza que decidiera sobre los destinos de Teruel. Por otra parte, el número de votos que han de sumar los turolenses para dar un diputado en el parlamento autonómico o nacional es mucho menor que el de zaragozanos. Su voto vale más. Eso no es opinión. Son datos que cualquiera puede recoger y comprobar.

Pero fuimos a pasear, hacer fotos, tal vez comer. Lo más destacado es la arquitectura mudéjar, fundamentalmente en su arquitectura religiosa. Cuatro monumentos mudéjares de la ciudad están reconocidos conjuntamente como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1986. Posteriormente, en 2001, a esta lista se sumaron monumentos de otras poblaciones de Aragón, incluida la capital, Zaragoza. Ciertamente, es un reconocimiento significativo, ya que es un estilo arquitectónico exclusivo de la Península Ibérica, por la influencia de la albañilería de origen en la España musulmana en los edificios posteriores de la España cristiana. NO es el arte de los mudéjares, que fueron los musulmanes a los que se permitió vivir en los reinos cristianos hasta que fueron expulsados u obligados a convertirse. En fin… que paseamos, charlamos, hicimos fotos, y nos dimos cuenta que, aunque teníamos billete para el tren a las seis de la tarde, lo teníamos visto todo a las dos. Cambiamos los billetes desde el móvil, por los pelos, porque el tren venía bastante lleno, nos comimos unas fuentes de jamón y queso, y nos volvimos. Fue un buen día. …. …. …. No. No he hablado de los amantes de Teruel. Don Diego y doña Isabel. Tonta ella y tonto él. Pero es que me parece una historia tan tan tan… no sé… lo dejaremos.

[Fotocomentario] ¿Cuándo se estropean las cámaras?

Fotografía

He redactado hoy la tercera entrada de mi repaso a mi primeras cámara digitales, o por lo menos a las que todavía funcionan,… más o menos. Por que mi primera réflex digital se estropeó pronto… debía haber sido muy usada por su primer dueño. Y la que la sustituyó, de la que hablo en “Clásicos” digitales (III) – Canon EOS 10D (febrero de 2003, adquirida en julio de 2007), se estropeó mientras hacía las fotografías para ese artículo. Y es que si mi EOS D60 se estropeó porque su dueño original la usó mucho, la EOS 10D se ha estropeado porque llevaba muchos años sin usarla. Así son las cosas. Nada dura para siempre.

[Cine] JUNG_E (2023)

Cine

JUNG_E (2023; 06/20230122)

Una entrada rápida para el primer estreno del año en Netflix procedente de Corea del Sur. Mi intención para este año es ser mucho más cauto con lo que ven en Netflix en cuestión de largometrajes,… porque tienen muchas pifias. Pero claro, si estamos hablando de una película dirigida por Yeon Sang-ho, responsable de la entretenida Busanhaeng (Tren a Busán), había que darle una oportunidad. Así que vamos allá con este drama de ciencia ficción procedente del país asiático.

Unos paisajes de Seúl nos servirán para ilustrar la entrada; aunque son mucho más luminosos que los oscuros y «bladerunnerianos» ambientes de la película.

En un futuro, en una guerra que no acaba entre algunas colonias espaciales díscolas y una Tierra cuasi postapocalíptica por catástrofes diversas, una empresa cibernética trabaja en un androide soldado, JUNG_E, basado en una célebre capitana, Yun Jung-yi (Kim Hyun-joo), cuyo cerebro y personalidad fueron conservados tras ser herida mortalmente en su última misión (Nota: JUNG_E, el nombre del proyecto, y Jung-yi, el nombre de la capitana, serían homófonos, por lo menos desde el punto de vista del coreaninglés). En el equipo investigador está la hija de la soldado (Kang Soo-youn), pero no consiguen avanzar. En las simulaciones, la androide tiene un gran rendimiento, pero falla siempre en la misma misión. Y además, la situación de la guerra está por cambiar, afectando al proyecto de forma radical.

A pesar de la buena referencia de su director y que su reparto, por lo que he podido comprobar, tiene solidez interpretativa, la película peca de lo que pecan muchas películas de este tipo en el país asiático. Es un pastiche. Mezcla cosas y conceptos que pueden proceder de Blade Runner, Ex-Machina, The Expanse u otras producciones similares. Pero no se centra en nada. Parece que va a haber una tensión geopolítica como en The Expanse… pero eso es un macguffin sin más trascendencia. Podría haber una reflexión sobre la humanidad de la persona artificial, pero se queda a un nivel artificial. Y de los parecidos con Blade Runner… pues como tantas películas que copian ambientes o ideas de la genial película, porque ni reflexión sobre el ser artificial ni crítica profunda real a la gran empresa. Al final, lo que hay es un melodrama mal encajado y mal desarrollado por la peculiar relación madre-hija.

Ni siquiera podemos apreciar unas interpretaciones realmente mencionables, más bien nos movemos en los mediocre, en salvar los muebles como se pueda. Y sólo se salva un diseño de producción que sí que salva los muebles, siempre desde el punto de vista de que la película habrá costado su dinero, pero no habrá gastado lo que gasta Hollywood en producciones similares. En general, lo que decía… hay que ser muy selectivos a la hora de ver largometrajes de Netflix. Pero ya no sé que criterios usar para evitar los fiascos. Porque hasta las producciones con nombres de prestigio detrás son flojas. Y todo en medio de la gran crisis de las plataformas de contenidos bajo demanda, que van a tener que tomar medidas, empezar a generar fusiones, desaparecer algunas, porque no hay mercado ni dinero para compensar todo lo que se están gastando en producciones que atraigan suscriptores. Parece que pronto se hablará de burbuja que revienta, si no se está hablando ya.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[TV] Cosas de series; series japonesas, algunas estupendas

Televisión

Cuando me suscribí a Netflix y comprobé que había una oferta muy diversa de producciones, series en su mayor parte en ese momento, de todo tipo de países, y empecé a probar algunas de ellas, pensé que me lo iba a pasar muy bien con las series realizadas de Japón. Aparte de alguna comedia romántica que podían entrar en el saco de los placeres inconfesables, encontré algunas cosas muy curiosas y con personalidad propia. Sin embargo, con el tiempo, lo que más veo de esa nacionalidad es animación. Y sólo de vez en cuando surge alguna serie que me atrapa lo suficiente para pasar del primer o segundo episodio. Me pasó algo parecido con Amazon Prime Video, pero también con la misma irregularidad. Sin embargo, parece que en los últimos meses ha habido un aumento de oferta en series de acción real en Netflix. No sé si son de las abiertas a todo el mundo o sólo a quienes configuramos la interfaz de la aplicación en inglés; ya he comentado que existen diferencias en la oferta disponible con respecto a la configuración de la interfaz en castellano. El caso es que entre el final de 2022 y el principio del 2023 he estado muy activo con algunas de estas series. Para bien.

En primer lugar, hemos podido ver la segunda temporada de Imawa no Kuni no Arisu [今際の国のアリス], más conocida internacionalmente como Alice in Borderland, adaptación de un popular manga. Recordemos que el título de la serie es un juego de palabras. El apellido del protagonista Arisu (Kento Yamazaki), 有栖 o アリス en katakana, es homófono en japonés con Alice, la del País de las Maravillas, Wonderland en inglés. Y además, hay una correspondencia entre los personajes de la serie y el relato fantástico de Lewis Carroll. Un caso descarado es que el apellido de la coprotagonista femenina Usagi 宇佐木 (Tao Tsuchiya) es homófono con うさぎ, conejo en japonés, alusión al conejo blanco del País de las Maravillas. En cualquier caso, recordamos que la serie traslada a los personajes a un universo alternativo, a un Tokio desierto, convertido en un mortal y cruel campo de juego, adelantándose de alguna forma a una famosa serie coreana, aunque el sentido final de ambas series sea distinto. La segunda temporada ha tenido más carga dramática, los personajes, incluido los protagonistas, han adquirido mejor definición, y en general ha sido mejor y más interesante. Bastante recomendable. El ciclo argumental ha quedado cerrado, de una forma bastante satisfactoria, y no pasa nada si no volvemos a este universo en serie de televisión. Pero la escena final es un guiño, más a un spin-off que a una continuación de la historia. Yo me lo he pasado bien con esta serie.

Precedida de buenas críticas y comentarios muy favorables llegó a Netflix First Love 初恋, o sea, primer amor en inglés y en japonés (se lee hatsukoi). La serie tiene una puntuación elevadísima entre los votantes de IMDb, 8,4, y ya digo que venía precedida de comentarios críticos muy positivos. Inspirada por dos canciones de una muy popular cantante japonesa, Hikaru Utada, o simplemente Utada cuando publica sus álbumes en inglés, una de ellas First Love, uno de sus primeros éxitos a finales de los años 90 que dio título a su primer álbum en 1999, y otra de ellas más reciente Hatsukoi 初恋 que dio título a su álbum de 2018. Ya he comentado que significan lo mismo. Y durante 20 años largos seguimos la peripecia de dos personas que se enamoraron de adolescentes, cada una con su sueño, ella, Yae (Rikako Yagi de adolescente, Hikari Mitsushima de adulta), el de ser azafata y viajar por el mundo, él, Harumichi (Ell de adolescente, Takeru Sato de adulto), derivado del anterior, el de ser piloto en la rama aérea de las Fuerzas de Autodefensa de Japón (constitucionalmente, Japón no tiene lo que se llama un ejército… o eso dicen, porque sus miembros uniformados se rigen por el sistema jurídico de los funcionarios civiles y están sometidos a la legislación civil y penal común a toda la población). Pero su relación ideal y sus sueños se romperán por sendos accidentes, y ella acabará de taxista y él de vigilante de seguridad en Sapporo. Ella divorciada de otro hombre y con un hijo adolescente que vivirá su propio primer amor, y él a punto de casarse con otra mujer… cuando vuelven a encontrarse con el tiempo. La acción no es lineal, y la serie se mueve constantemente hacia delante y hacia atrás en el tiempo. Hasta el final, el espectador no tiene toda la información para comprender lo sucedido. No está mal y tiene momentos buenos, pero abusa de las casualidades para hacer avanzar la trama, y de un algún que otro exceso melodramático en algún momento. También chirría algo el reparto. Entre el chico adolescente y el adulto me creo que sean la misma persona, pero no así en el caso de la chica, empezando porque la adolescente es claramente bastante más alta y con un físico muy distinto que la adulta. La actriz protagonista adulta lo hace muy bien y es uno de los motores que sostiene la serie. Se deja ver con agrado, en general, pero no me entusiasmó tanto como me habían prometido los «listos» de la cosa.

Y finalmente una serie, muy sencilla y amable, pero que me ha encantado. Y encima nos llega de la mano de Hirokazu Koreeda, uno de los directores japoneses que con más facilidad se abre camino hasta las grandes pantallas españolas, que a mí me encanta, y del que hace unas pocas semanas veíamos su último trabajo, rodado en coreano, con intérpretes coreanos y en Corea del Sur. La serie es Maikosanchi no makanaisan [舞妓さんちのまかないさん], internacionalmente conocida en inglés como The Makanai: Cooking for the maiko house. Bueno, el título japonés significa algo parecido, La cocinera de las maikos. Un poco de contexto. Maiko 舞妓 es una aprendiza de geiko 芸子 o geisha 芸者. Cuando hablamos de geisha lo hacemos en el contexto estricto, persona que profesionalmente entretiene a sus clientes en sus reuniones sociales con sus habilidades artísticas, como la danza, la música, la interpretación o la declamación. No son prostitutas. De hecho, el termino geisha es neutro respecto al sexo de la persona, mientras que geiko se referiría a cuando la persona es un mujer. Una actividad tradicional en Japón que hoy en día se limita a unos pocos lugares entre los cuales esta Gion, un barrio dentro del distrito de Higashiyama en Kioto, de los que mejor conservados están en lo que se refiere a arquitectura y tradiciones, y que por lo tanto… suele estar lleno de turistas y no tiene el aspecto tranquilo y relajado que nos ofrecen en la serie. Las fotos de hoy, proceden de Gion en Kioto, año 2014. Con alguna maiko y alguna geiko, mucho más escurridizas a la hora de dejarse fotografiar por los visitantes de lo que aparece en la serie.

Dos jóvenes, Kiyo (Nana Mori) y Sumire (Natsuki Deguchi) se desplaza desde el norte de Japón, en Aomori, hasta la antigua capital imperial nipona para el aprendizaje que les permita ser maikos. Sumire destacará, y con la ayuda de la geiko principal de la casa, Momoko (Ai Hashimoto), avanzará en ese camino. Pero Kiyo se quedará atrás, aunque sus habilidades en la cocina hará que se quede en la casa como cocinera. Makanai sería un término para designar a la cocinera de una casa de huéspedes o de un pequeño colectivo de personas. Koreeda ha dedicado buena parte de su filmografía a reflexionar sobre el concepto de familia. Y aquí, una vez más, configura una familia no tradicional. La serie se basa en un manga, Kiyo in Kyoto, que sigue publicándose. Y la familia está conformada por las dos veteranas geiko que ahora gobiernan y gestionan la casa y sus actividades, y que tienen el papel de madres, las geiko en activo, hermanas mayores, y las maiko y otras aprendizas, que son las hermanas menores. Así como otros personajes que rodean a esta comunidad. Es una serie amable. Rodada para que sea bonita, con bella fotografía, con atención al detalle, con ritmo pausado. Llena de momentos cotidianos, aparentemente banales, pero entre los que se cruzan los pequeños dramas y las pequeñas comedias de los miembros de la casa. Predomina el sentido de solidaridad y apoyo mutuo, como idea fundamental de la razón de ser de una familia. Y a mí me ha encantado. Como digo es muy muy bonita de ver. No creo que haya una segunda temporada… no tendría mucho sentido, sería más de lo mismo, o sería buscar algún elemento dramático, que quizá rompería lo que da encanto a una serie en la que, aparentemente, no pasa nada, pero, en realidad, pasa mucho. Pasa la vida. Muy recomendable.

[Fotocomentario] Ya parece invierno…

Fotografía

Síp. Llevamos unos días en los que cuesta venir a trabajar. Más de lo habitual. Además de que hay que salir de casa antes de las siete de la mañana, y de que mi entorno de trabajo no es para tirar cohetes de feria precisamente, hay que sumar que salimos de casa con temperaturas en torno al 0 ºC y a veces con viento. Desapacible, y poco apetecible. Y la temperatura no sube mucho durante el día.

Hoy, antes de escribir estas breves líneas, he estado comentando en Apuntar y disparar en un templado día de invierno – Olympus mju-II con Kodak Portra 400 sobre un las fotografías realizadas a mediados de diciembre. Algunas de las cuales os muestro aquí. Fueron días soleados, con temperaturas considerablemente altas para las fechas. Era muy agradable salir a pasear o hacer recados. Normalmente, en esas fechas, cuando el tiempo es estable, se acumulan nieblas y las temperaturas no suben mucho. Pero nada de eso subió. Y hasta hace unos pocos días bromeábamos con el hecho de que parecía que habíamos pasado directamente del otoño a la primavera, sin pasar por el invierno. Pero finalmente, el invierno está aquí. Ya parece invierno…

Reconozco que esto es lo normal. Que lo anómalo, año tras año, es lo otro. Pero que bien se está cuando la luz del sol ilumina sin ofender la vista y las temperaturas son fresquitas pero agradables. Cuánto apetece estar activo, hacer cosas, ir de un lado a otro… No como esta mañana, en la que tan destemplado me sentía, que de repente me he encontrado metido en un autobús urbano, cuando siempre vengo a trabajar caminando todo el trayecto. Es lo que había.

[Cine] Heeojil gyeolsim [헤어질 결심] (Decision to Leave) (2022)

Sin categorizar

Heeojil gyeolsim [헤어질 결심] (Decision to Leave) (2021; 05/20230121)

El cine asiático, y más concretamente el surcoreano, sigue dándonos alegrías. Las que no recibimos de cinematografías más próximas, al parecer carentes de nuevas ideas. Y ha llegado a nuestras carteleras esta decisión firme de romper una relación, que sería el sentido del título original de esta última película de Park Chan-wook, que tan prometía y que tanto cumple. Park es un director que tiene una prestigiosa filmografía en su haber, aunque yo no empecé a familiarizarme con su trabajo hasta el estupendo thriller cargado de erotismo y sensualidad que nos ofreció hace unos años. Había visto con antelación un par de películas suyas en televisión, y uno de sus trabajos en Estados Unidos, que no me convenció. Quizá debiera darle una segunda oportunidad,… No sé. Pero había más alicientes en esta película que ahora comentamos.

Busan, la populosa ciudad costera en el sur de la península coreana, es el escenario de buena parte de la película.

En una hora y en un día poco usuales, una matinal de sábado, de un día muy frío nos fuimos a ver la película. Elegimos esta sesión porque nos ofrecía una versión original en una de las mejores salas de Zaragoza, la sala 4 de los cines Palafox, proyección en 4K, y con un excelente sonido. Y merece la pena, porque es una película cuyos aspectos audiovisuales la hacen merecedora de la mejor calidad posible. El inconveniente es que, en esta época del año, hay que ir muy abrigado a estas sesiones matinales en salas tan grandes… porque hace mucho frío. En cualquier caso, ahí estaba el detective de Busan (Park Hae-il) investigando la muerte por accidente de montaña de un funcionario retirado de inmigración, sospechando de su atractiva e inteligente esposa de origen chino (Tang Wei), mientras sufre de insomnio y de un matrimonio a distancia, puesto que su propia esposa (Lee Jung-hyun) trabaja de técnico en una central nuclear de otra ciudad surcoreana.

Visualmente, auditivamente, «coreográficamente», en su puesta en escena, la película es prácticamente perfecta. La maestría de Park se demuestra en cada escena de la película. Y además, este thriller lleva incluida una carga de romance del bueno, de atracción que tiene que ver con lo físico, pero sobretodo con los intelectos, con la inteligencia, con la profundidad de una personalidad, donde el atractivo tiene que ver con un conjunto y no con un cascarón, que hace que tenga momentos absolutamente antológicos, especialmente su final inapelable y rotundo, cuando Seo-rae toma esa decisión firme y radical de romper con una relación que tanto daño ha causado y puede causar. Un final tan bello como desolador y perfecto.

Poco hay que objetar a las interpretaciones. Más bien nada. El reparto de actores coreanos es extremadamente competente. Sorprende la enorme calidad de la interpretación actoral en Corea del Sur, que pocas veces se demuestra en sus populares series de televisión, pero que arrasa en sus mejores largometrajes de cine. Pero claro… está Tang Wei, actriz por la que siempre he sentido debilidad, y de la que el dictatorial régimen chino nos privó con sus vetos y censuras durante unos por su participación de la estupenda película de espionaje y erotismo de Ang Lee, que evitó que pudiera participar en proyectos de más entidad. Pero a los jerarcas de la dictadura china no les gustaron las osadas escenas entre Tang y Tony Cheung. No obstante, ya he podido ver su excelente trabajo en películas tan diversas como esta, que vi en una plataforma en internet durante lo peor de la pandemia, o esta, que vi en cine y que se aproximaba a obra maestra, con Tang Wei fenomenal. El caso es que esta estupenda actriz lo hace fenomenal. Habéis de saber que la actriz está casada con un director de cine surcoreano, y no es la primera película que hace en este país y en este idioma.

A esta película le falta poco para ser perfecta. Probablemente pincha un poquito, no mucho, en su trama policiaca. Al fin y al cabo, el gran misterio inicial, si la mujer mató o no mató a su marido, se desvela cuando llevamos un 60 % de la película, más o menos. Y luego todo se enreda un poco demasiado. También queda un poco deslucida la evolución de la relación del protagonista masculino con su esposa. Pero en realidad son minucias que no impiden que sea una película altamente recomendable y disfrutable. Lo que impiden es que sea una obra maestra.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Recomendaciones fotográficas] Un podcast y otras cosas

Fotografía

Esta mañana he redactado una entrada en El viaje fotográfico de Carlos, donde cuento mis experiencias como fotógrafo aficionado. Principalmente en fotografía con película tradicional. Pero no exclusivamente, porque de vez en cuando también dedico alguna entrada a la fotografía digital. Como la de esta mañana, La compleja cuestión de la compacta digital – Sony ZV1, donde discuto lo complicado que se ha vuelto llevar una cámara digital de bolsillo con buena calidad, en estos tiempos de móviles que hacen de todo, aunque no necesariamente bien, o todo lo bien que yo quisiera. Y cuando redacto una entrada en ese ámbito, siempre la reflejo en este Cuaderno de ruta, bien con un fotocomentario, o simplemente mostrando algunas fotos de las que iban en la entrada. Pero hoy coincide que es domingo, y usaré algunas de esas fotos para ilustrar unas recomendaciones fotográficas, que tradicionalmente traigo en este día de la semana.

Un blog que me gusta mucho y del que he traído muchas recomendaciones, aunque no últimamente, es Cartier-Bresson no es un reloj, realizado por Leire Etxazarra, periodista pero que también se preocupa por la cuestión fotográfica. El caso es que junto con la fotógrafa Inma Barrio (instagram) se ha montado un podcast. Que seguro que es muy interesante. Seguro. El problema es que a mí me cuesta mucho escuchar podcast que no sean de música. Esto de escuchar pasivamente algo a lo que hay que prestar atención no va conmigo. Porque yo veo activamente, leo activamente, pero la escucha… sin más interacción, me cuesta. Pero bueno… intentaré escucharlas de vez en cuando. De todos modos, mi plataforma para podcast es la de Apple… y allí no están todavía al parecer. También están los podcast, uno de momento, con vídeo en Youtube… pero una hora viendo cabezas parlantes… tampoco es mi cosa favorita.

Me llamó la atención un artículo en AnOther Magazine con fotografías de Benjamin Rasmussen, en un trabajo en el que pone de manifiesto que eso que llaman América, o sea Estado Unidos, es algo muchísimo menos uniforme y más diverso de lo que algunos quieren ver y algunos quieren pretender. Fotografías de objetos, de personas, de animales… Me llamó mucho la atención el retrato de una niña nativa norteamericana, descendiente de Tom White Shirt, uno de los supervivientes de la masacre de Sand Creek, un ataque contra población no guerrera, fundamentalmente mujeres y niños, por parte del ejército norteamericano. Parece ser que ese superviviente era un niño de cinco años, del cual descienden en la actualidad unas trescientas personas. El coronel que dirigió el ataque era clérigo o predicador de una religión cristiana. Claro.

También en AnOther Magazine apareció recientemente un artículo dedicado a Alex Prager (instagram). Es una habitual de las páginas de fotografía. Pero hacía mucho que no la mencionaba. Suele realizar fotografías escenificadas, a modo de fotogramas de una película o algo similar, en las que frecuentemente se encuentra la propia fotógrafa como un personaje más. Sus fotografías son reflexiones sobre el alineamiento del individuo en las sociedades actuales. O al menos eso me transmiten a mí. Y a pesar de su alegre colorido, me resultan tristes.

Hace tiempo que no hago cianotipias. Generalmente las hago a partir de negativos en acetatos transparentes procedentes de fotografías mías. Aunque también he positivado también algún negativo de los grandotes, de los de 6 x 9 cm. Pero es una técnica fotográfica que, cuando está bien planteada, me gusta mucho. Como el proyecto de Luis Carlos Tovar (instagram) que nos muestran en Lensculture, en recuerdo de su padre, que fue secuestrado por los guerrilleros colombianos. Un trabajo complejo, artísticamente realizado con técnicas mixtas entre las cuales la cianotipia, y que me ha llamado mucho la atención.

[Cine] 7 donne e un mistero (2021)

Cine

7 donne e un mistero (2021; 05/20230119)

Mmmmm… casi no acierto a encontrar motivación y ganas a ponerme con cosas esta tarde sábado. Esta mañana ha sido rara… no recuerdo cuándo fue la última vez, si es que había sucedido alguna vez antes, que fui a una matinal de cine. Ya hablaré de la película en su momento, que ha estado muy bien. Pero hacía un frío horrible en la sala. Y si a eso sumas el viento frío a la salida, por mucho que fueran las tres de la tarde, cuando he llegado a casa estaba totalmente destemplado. Y me he acurrucado en el sofá… que no me hubiese levantado en toda la tarde… hasta mañana. Por fin, un té bien caliente que me he tomado me ha despabilado algo y, siendo cerca de las seis de la tarde, me he puesto a aprovechar la tarde. Por lo menos comentaré esta película… que la verdad es que tampoco tiene mucho que comentar.

Para mansiones italianas… las que bordean el Lago Maggiore, que me sirve para ilustrar la entrada de hoy.

Película de 2021, estrenada en diciembre de ese año en su país de origen, Italia, pero que no ha llegado a otros lugares hasta que Netflix decidió su distribución internacional y la estrenó en diciembre de 2022, un año más tarde. Eso… ya resulta sospechoso. Pero cuando la vi anunciada en la plataforma de contenidos en línea, y leí su sinopsis, comprendía que era una nueva adaptación o versión de, o está basada en, la obra de teatro Huit femmes de Robert Thomas. No puede ser adaptación de la obra al cine, porque hay un diferencias en los personajes con diálogo, que además pasan de ser ocho mujeres a siete. Así que diremos que «está basada en». La obra ya fue adaptada en 2002 por François Ozón con un reparto de relumbrón,… y con canciones. Mirad que chics lucían Virginie Ledoyen y Ludivine Sagnier con ese look tan años 50 del siglo XX.

Así pues, de nuevo el sultán de la mansión ha sido asesinado y todo su harén se ha reunido para intentar saber quién de ellas es la culpable. Y todas son sospechosas, y todas tenían sus motivos para hacerlo.

Vayamos por partes. El reparto no me resultaba familiar, pero como el cine italiano llega con menos frecuencia a nuestras pantallas y televisores me resulta difícil de decir si está a la altura, de alguna forma, del francés. A mí se me hace que no. Que no sólo es cuestión de que las gabachas fuesen más conocidas. Que sin ser malas actrices, las italianas no están al mismo nivel. Cierto que no se lo ponen fácil. La obra es igualmente muy colorida, con un esfuerzo de diseño de producción aceptable, en un entorno muy similar a la película de Ozon. Tengo la sensación que la época no es la misma… que el vestuario de la película italiana es más propio de los años 30 que de los 50 del siglo XX. Y la moda de la Italia fascista no es tan chic como la moda francesa de la existencialista posguerra tardía. Pero claro… tampoco es ahí donde falla la cosa… La cuestión es que esto tiene que ser una comedia. Con un toquecito borde. Y sin embargo,… el sentimiento que predomina en este espectador durante toda la sesión es… la indiferencia. No es que iguale, y mucho menos haga sombra a la versión francesa, que a pesar del reparto y el prestigio del director era simpática pero no maravillosa,… es que ni se le acerca. Tengo la sensación de que puede haber un problema con el material de base. Que hace 20 años se resolvía con muy buen hacer en ingenio. Pero que no da para más.

Para quien tenga Netflix… haya ellos si se animan. Aunque por lo menos no es larga. Menos de hora y media, y algo menos si le quitamos los créditos finales. Pero bueno… yo dedicaría el rato a alguna otra cosa. Mmmmm… se me olvidaba, la dirige Alessandro Genovesi.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Fotocomentario] La calidad, ¿se paga… o no se paga? ¿O se paga la marca?

Fotografía

Sobre el coste y el precio de la calidad, dos conceptos distintos si lo pensáis bien, se debate mucho. Están los partidarios de comprar cosas «de marca», porque aseguran que salen más caros, pero merece la pena porque son más fiables, y «quien compra barato, compra dos veces». Pero están aquellos que aseguran que «pagas la marca». Que seguro que en el mercado hay productos similares en calidad más baratos… pero que la gente no lleva «porque no son de marca». A partir de ahí… sean «youtubers» dando su «honesta opinión», sean «influencers», sean organizaciones de consumidores y usuarios, sea la prensa (especializada o no), sea lo que sea, si escuchas lo que cuentan o lees lo que escriben con un mínimo de sentido crítico,… sientes que no sabes de qué fiarte.

Por ello, muchas personas tendemos a ser prudentes, y analizar con cuidado los resultados de nuestras compras para ver cuales son los puntos débiles de los productos, y sacar enseñanzas para el futuro. Aunque no siempre podamos fiarnos de nuestra propia experiencia tampoco, porque a propósito de un caso o de unos poquitos casos, es difícil sacar conclusiones generales. Pero poco a poco encuentras patrones.

Recientemente, con el rollo de película fotográfica del que salieron las fotos de esta entrada, y sobre las que podéis saber más en Sensibilidad alta como todoterreno para el formato medio – Fujifilm GS645S Wide 60 con Lomography Color Negative 800. En la práctica, sólo hay dos opciones para fotografiar con cámaras de medio formato con sensibilidades altas de película; o compras la película que viene bajo la marca Kodak, que es muy cara, o compras película fabricada por Kodak, pero que viene presentada o envasada por otros, y que, eventualmente, no siempre, es más barata. Pero con la cámara que usé, por lo arcaico de los rollos de película tipo 120, hay que cuidar cómo se carga la película y cómo se avanza tras cada foto. Si no se hace correctamente, corres el riesgo de que se enrolle defectuosamente y tengas filtraciones de luz que estropeen tus preciados negativos. Ya os lo avanzo. Con la película fabricada, envasada y bajo la marca Kodak, es un problema que sólo te pasa si eres muy descuidado y torpe. O desconoces el problema y no tomas precauciones. Pero con la fabricada por Kodak, pero bajo otras marcas… incluso si tienes cuidado, es más probable que tengas problemas… ¡Qué dilema! Pero es lo que hay. Que cada adopte los riesgos y las ventajas que prefiera.