[Fotos] Paseando con un equipo “vintage”

Fotografía

Así lo dicen los modernos… “vintage”. Que viene del francés “vin agé” o “vin d’age”, vino añejo; nunca he sabido cual de las dos opciones es exactamente. Pero hoy en día se aplica a todo lo que es antiguo, aunque no sea vino, pero resulta “guay”. O “cool”. Porque lo que es antiguo pero no es “cool”… eso no es “vintage”. Sólo es viejo. Mi objetivo Leitz Elmar 50/3,5 de 1951 será clasificado por la mayor parte de los aficionados como “vintage”, porque es “cool”. Al fin y al cabo es un Leitz… o Leica, para los que se me despisten.

Hace un par de fin de semanas estuve haciendo fotos con él. Quien quiera conocer los detalles técnicos puede visitar Más oportunidades para la Kodak TMax 400 – Leica M6 con Elmar 50/3,5. Para los demás, os dejo unas fotos.

[Cine] Shorta (2020)

Cine

Shorta (2020; 38/20210608)

El cine danés nos ofrece con cierta frecuencia buenas producciones, muy interesantes y muy bien realizadas. Tiene una cantera de directores competentes, innovadores y que trata los temas con profundidad, sin perder de vista que el cine también que ser atrayente para el público. Hace unos días leí un par de buenas críticas de esta película que he visto recientemente, dirigida por Frederik Louis HviidAnders Ølholm, dos cineastas que se habían movido hasta ahora en el ámbito de los cortometrajes, de la televisión y de la escritura de guiones. Pero inmediatamente me sentí interesado, especialmente con una cartelera que no se ha recuperado todavía de los efectos de la pandemia.

Cuando uno visita Dinamarca, Copenhague en concreto, no ve, salvo de lejos cuando se desplaza en los trenes de cercanías, los barrios de inmigrantes. Siempre vemos la cara amable de las zonas animadas, o de los festivales de jazz con los que me encontré yo en 2014.

Estamos en Dinamarca, tal vez Copenhague u otra ciudad importante, y tras una introducción en la que presenciamos la violenta detención de joven inmigrante africano por la policía, nos metemos en la rutina de un día de trabajo de dos policías que son emparejados para las patrullas de ese día. Ambos han tenido relación, aunque sea indirecta, con la detención del inmigrante, que se encuentra hospitalizado en estado grave, lo cual da lugar a una situación de malestar social en los barrios de inmigrantes, hasta el punto que los agentes reciben la recomendación de no entrar en uno de ellos, Svalegården. Mike Andersen (Jacob Lohmann) y Jens Høyer (Simon Sears) nunca han trabajado juntos. El primero tiene fama de irascible y violento. El segundo es tranquilo y callado. Pero las vicisitudes de la patrulla les llevará a estar en Svalegården, con un joven musulmán, Amos (Tarek Zayat), detenido en el coche de patrulla, cuando salta la noticia de que el hospitalizado ha fallecido, y se desatan violentos disturbios en el barrio, por no llamarlo gueto. Y van a tener difícil salir de allí.

Esta producción es una película incómoda. No hay blancos y negros, no hay maniqueísmos, no hay buenos y malos, incluso si a priori lo parece. Nadie está a salvo del reproche ético. Nadie carece de valores positivos. El problema es que no hay concesiones al distinto. Es una dura reflexión, por la fuerte violencia, a las intolerancias sociales. A los racismos. A los integrismos. Y la violencia incomoda. Pero la película está fenomenalmente realizada. Jugando con el primer plano y con la acción fuera de foco, vemos y no vemos. Sabemos qué pasa, o lo intuimos, pero como si no lo quisiéramos o como si no quisiéramos ser totalmente conscientes. La película va al grano. Con poco más de hora y media de duración, condensa lo que sucede en casi 24 horas, y suceden muchas cosas. Deteniéndose en momentos concretos, unos que invitan a la reflexión, otros a la esperanza, otros a la desesperación y otros al horror. Sin saber muy bien con qué quedarte. Porque no se proponen soluciones ni salidas fáciles.

Esta camiseta no es del Real Madrid… lo que no tengo ni idea es si podría ser del Arsenal… ni idea de fútbol. El niño no parece inmigrante… aunque vete tú a saber, que del este de Europa vienen unos inmigrantes muy rubitos.

Además hemos de señalar la más que notable interpretación de ambos protagonistas, muy bien acompañados de los secundarios, en una interpretación muy física, con un trabajo que debió ser realmente duro. Aunque con diálogos notables, que elevan el problema, desde lo local, en uno de los que se presume como uno de los países más felices y prósperos del mundo, al ámbito europeo, con ese diálogo notable de que “los inmigrantes son del Arsenal y los policías del Real Madrid”. Menuda carga de profundidad y cuánto hay para reflexionar en ese diálogo aparentemente tan banal.

Película de gran nivel, pero muy incómoda. No se ofrecen seguridades de ningún tipo. Nos quedamos al final con la misma sensación de inseguridad con la que hemos empezado. Un final áspero y sin concesiones. Yo la recomendaría sin duda, porque tiene muchos valores cinematográficos y sociales importantes. Pero eso no quiere decir que guste universalmente. Por cierto, shorta [شرطة] es policía en árabe.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
No deja de ser irónico que el jazz fuera una evolución de la música de esclavos africanos en sus descendientes, “libres” pero segregados, y ahora sea abrazada con entusiasmo por la blanca y culta Europa nórdica.

[Fotos] “Patos” al agua; Sort y Salou, 1992

Fotografía, Viajes

Estoy en proceso de reinstauración en mi vida de instrumentos musicales. En su momento, y durante años, tuve en casa una flauta dulce soprano en Do de plástico Hohner, un armónica Hohner Preciosa de 24 orificios en Do, y una guitarra Serrallonga, comprada al mismo Antonio en su tienda de la calle Loscos de Zaragoza. Pero tras diversas cesiones, se supone que ya sólo tengo en casa la armónica. Y el domingo la estuve buscando. Encontré la caja, donde esperaba encontrarla. Pero no la armónica. A cambio, encontré un paquete de negativos fotográficos en color expuestos en los años 80 y principios de los 90. Los reservé para empezar a digitalizarlos, porque encontré cosas interesantes. Y he empezado por un rollo de Kodak Gold 400 procedente de una cámara de un solo uso, también de marca Kodak, de la primavera de 1992. Creo que fue en mayo cuando la usé. Pero podría ser principios de junio.

Os dejo aquí unas cuantas fotografías “acuáticas” de aquel rollo de hace casi 30 años. Si alguien está interesado en detalles técnicos, los podéis leer un poco más ampliados en Recuperando tiempos pasados – 1992, cámara acuática de un solo uso Kodak en Sort y Salou.

[TV] Cosas de series; misterios desde Escocia a Tailandia

Televisión

Traigo hoy dos series muy diferentes. Ya casi no tengo lista de espera para comentar series. Una temporada de una serie me quedará sin comentar después de esta, aunque a lo largo de la semana espero terminar de ver otras dos. Veremos.

Pasé por la estación de Dundee camino de Aberdeen, pero no he visitado la ciudad, así que pongo fotos de esta última.

Traces es un drama criminal británico que transcurre en Dundee, en tierras escocesas (aunque me he enterado que está rodada principalmente en Manchester). Una especie de CSI pero más serio, más de verdad y más centrado en las personas. Se puede ver su primera temporada de seis episodios en Filmin, no sé cuando pondrán la segunda que está prevista, pero no está emitida todavía en su país de origen. En la primera temporada seguimos a Emma (Molly Windsor) una técnico de laboratorio que es contratada por un laboratorio forense y antropológico en una universidad en la ciudad escocesa, adonde se desplaza. Ella es nacida en la ciudad, pero desde los siete años ha vivido fuera de ella con su tía, por la muerte por asesinato de su madre. Como consecuencia de su regreso, se desencadenan una serie de sucesos que hacen que el caso, no resuelto, se vuelva a abrir. Es una serie entretenida, pero que prometía más de lo que ofrece al final. Creo que lo lían de tal forma, que algunas coincidencias resultan un tanto inverosímiles. Pero está bastante bien interpretada. Para pasar el rato.

Girl from nowhere es una serie tailandesa que ha llegado a su segunda temporada. Es una de las primeras series de esa nacionalidad que se pudieron ver en esta latitudes en Netflix. Y tiene un carácter semifantástico, ya que la “chica de ningún sitio” del título, Nanno (Chicha Amatayakul), aparece en cada episodio en un instituto de educación secundaria en el que existe algún conflicto. Unas veces relacionado con abusos, otras con la sexualidad, a veces con las drogas, en otras ocasiones con las redes sociales, también con sistemas de enseñanza tiránicos,… y Nanno se encarga de poner las cosas en su lugar. Aunque a veces le cueste aparentemente la vida,… pero siempre vuelve a aparecer. Entre el misterio, la crítica social y el terror, cada episodio es un caso distinto, aunque en esta segunda temporada ha aparecido una antagonista, Yuri (Chanya McClory), que representa una variante más perversa de Nanno. Al igual que la primera temporada, es irregular. Hay episodios muy conseguidos y otros mucho más flojos. Aunque creo que globalmente ha sido mejor, a pesar de que la línea argumental de Yuri me ha convencido a medias. Queda abierta a una tercera temporada, ya que el último episodio tiene forma de un cliffhanger… hasta cierto punto. Entretenida y curiosa para quienes no tememos arriesgarnos con terrenos menos trillados.

[Arte y cultura] Exposiciones en el Centro de Historias de Zaragoza y en la Lonja

Arte, Cultura

Hacía un tiempo que no quedábamos para ir de exposiciones. Supongo que ya es un tópico decir que hay cosas que han cambiado con la pandemia de covid-19. Rutinas que ya no son rutina. Gentes con las que ya no quedas con tanta frecuencia. Lugares a los que ir… ya no es lo mismo. Pero supongo que tenemos cierta “obligación” de ir retomando ciertas normalidades. De verdad, no como dicen los políticos.

Sin madrugar en exceso, pero sin perezas, para encontrar las salas de exposición tranquilas, ayer domingo nos fuimos a visitar tres exposiciones. Dos de ellas en el Centro de Historias de Zaragoza CHZ y otra en la Lonja. Vamos con ellas.

Enmarcada en la II Muestra Internacional de Arte Contemporáneo realizado por mujeres, organizada entre la Plataforma de Mujeres en el Arte Contemporáneo PMAC y el Servicio de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, tenemos la exposición Tierra Sujero Político en el CHZ. Es una exposición colectiva de autoras contemporáneas comprometidas con la tierra, el paisaje y el medio ambiente. Es una exposición sencilla, aunque bien estructurada, en la que se echa de menos una mayor profundización en los conceptos que quieren transmitir las artistas, uno de los problemas que tienen las exposiciones colectivas, con muestras limitadas de las obras de cada autor, autoras en este caso. Pero tiene algunas obras con conceptos interesantes.

Más popular de cada al gran público es la exposición (in)VISIBLE, en la que se utiliza la evolución de la ropa interior femenina desde el siglo XIX hasta nuestros días como metáfora del camino que ha tenido que recorrer, y sigue recorriendo, la mujer hacia la visibilidad social. Está bien, es una exposición más “tactil”, más material, y sobre un sujeto al alcance de la mayoría del público. También por ello corre el riesgo de caer en la anécdota o en lo superficial. A pesar de que tiene cierta extensión, creo que hay dimensiones del tema que no se tratan con la suficiente profundidad. Pero es muy entretenida.

Cambiando de centro de exposiciones, nos vamos del CHZ en la plaza de San Agustín (que nadie intente entrar desde el parque Bruil, no se puede), y callejeando por el casco histórico de la ciudad nos llegamos a la Lonja en la plaza del Pilar para visitar la exposición retrospectiva dedicada a Ricardo Calero, Espacios del sentir. El veterano artista nacido en algún lugar de la provincia de Jaén, pero que lleva buena parte de su vida en Zaragoza, es definido en algunos lugares como escultor. Sin embargo es un artista que no duda en utilizar una variada panoplia de técnicas, en las que podemos incluir también dibujos y collages, obras gráficas y pictóricas, fotografías y vídeos para reflexionar sobre el mundo y el lugar del ser humano en el mundo. Los temas, en una retrospectiva, amplia en el tiempo, son variados, pero hay espacio para situarlos. Eso sí, si queremos empaparnos mejor de las obras, no bastará la visita que hicimos nosotros, relativamente limitada en el tiempo, y eso que no nos apresuramos mucho, sino que convendrá dedicar tiempo. E incluso hacer varias visitas; al cabo, la visita es gratuita.

[Fotos] #ZGZFlorece – Festival floral en el Parque Grande

Fotografía, naturaleza

Cuando he ido a mirar qué recomendaciones fotográficas tenía recogidas de esta última semana, me he encontrado con que sólo había una. Tres enlaces, pero todos relacionados con el mismo fotógrafo. Y es que esta semana he estado centrado en otros aspectos de mi tiempo libre de los que espero contaros algo en las próximas semanas. Quizá en los próximos días. No sé. Igual me estoy embarcando en algo que no lleva a ninguna parte. Salvo gastar algo de dinero. Nada exagerado,… y además uno de los objetos implicados es en la práctica un regalo… pero bueno. Ya os contaré.

Así que para no dejar en blanco el domingo en mi Cuaderno de ruta, os pondré unas cuantas fotografías realizadas ayer en el Parque Grande de Zaragoza. En realidad, salí a pasear con un objetivo principal que tenía que ver con mi Leica M6 y un rollo de película de un tipo que no he usado nunca. Pero por si acaso, eché también una cámara digital a la mochila. Y cuando me encontré con el evento Zaragoza Florece en el Parque Grande, dejé la Leica, que no era conveniente por ir en blanco y negro, para fotografiar el colorido del evento floral, y saqué la cámara digital que iba con un objetivo de focal variable bastante competente.

El evento me pareció un poco… no sé… caótico. Como planificado con cierta premura en torno a la avenida de San Sebastián, el quiosco de la música y la escalinata del Batallador. Puede que haya influido el problema de la pandemia. Pero se me antoja que al concentrar instalaciones en poco terreno, acumulan más a la gente que si estas estuvieran dispersas por todo el parque. No sé. Es lo que se me ha ocurrido. Porque gente había bastante. Y la que llegaba cuando me fui. Porque yo soy relativamente “madrugador”. En fin, lo dicho. Os dejo con las fotos. Por cierto, estaría bien que hubiese puesto cartelitos de interpretación sobre qué tipos de flores contemplábamos en cada momento. Y el busto de Goya, no hice foto, me pareció un horror.

[Cine] Cruella (2021)

Cine

Cruella (2021; 37/20210602)

Vamos a ver si lo dejo claro desde el principio. Yo no quería ir a ver esta película. Incluso cuando salió ganadora en la votación me planteé quedarme en casa. No ir. Al final, en los últimos tiempos han sido tan escasos los momentos para juntarse con determinada gente, que venció este último impulso. Las adaptaciones de acción real de los clásicos animados de Disney o sus derivadas son meros productos de mercadotecnia en los que, hasta ahora, poca calidad he visto. Muy poca. Es cierto que esta nueva visión de la mejor malvada de la factoría dirigida por Craig Gillespie tiene como atractivo a priori su reparto. Hay mucha gente en el elenco que casi nunca lo hace mal. Pero aun así, mi reluctancia a ver esta película era… enorme. Pero fui.

Vista de Great Marlborough Street con los almacenes Liberty en primer plano. Es una de las localizaciones de la película, que transcurre en los años 70 del siglo XX.

En esta película se reimaginan los orígenes de Cruella de Vil, que en realidad se llama Estella (Emma Stone/Tipper Seifert-Cleveland, de niña). Una niña muy especial y querida por su madre (Emily Beecham) a la que pierde en unas circunstancias muy trágicas, lo que la fuerza a vivir una infancia y adolescencia en el mundo de la delincuencia. Impulsada por su deseo de trabajar en el mundo de la moda, consigue entrar a trabajar para La Baronesa (Emma Thompson), quien se convertirá en su mayor antagonista, especialmente por los secretos que esconde relacionados con ella misma.

Siempre recuerdo una de las frases de Jessica Rabbit en Who framed Rogger Rabbit?… “I’m not bad. I’m just drawn that way.” “Yo no soy mala, fui dibujada así”. Y no hay nada más que explicar sobre un personaje de ficción, especialmente en una comedia de acción, sea acción real o sea de animación. No hay que buscarle tres pies al gato. No hay que psicoanalizar al personaje. No hay que buscar razones para entender una infancia traumática y similares. Cuando las productoras, en un intento de ordeñar la vaca del dinero hasta dejarla exhausta, en el mejor de los casos no pasa nada. Pero con frecuencia, acaban desvirtuando el personaje que nos encantó. Porque Cruella de Vil era la salsa, lo que hacía interesante una historia como The hundred and one dalmatians, que si no hubiera sido una bobada. En este caso, pese a los esfuerzo del elenco… han creado un personaje que, realmente, a mí me ha parecido poco interesante, inconsecuente, y contrario en diversos aspecto a la maldad esencial del personaje original. Que nos encantó.

Separados del resto de Regent’s Park por el Inner Circle (vía urbana con paso de coches interior), los Queen Mary’s Gardens son la zona noble del parque. Regent’s Park es otra de las localizaciones típicas de la película.

La película es excesivamente larga, va muy rápida, pero no tiene un buen ritmo, se preocupa más de encajar la lista de éxitos musicales de los 60 y los 70 que de establecer un adecuado continuo narrativo, y en el único plano en el que se puede considerar que tiene algunos logros interesantes es en el diseño de producción. Las interpretaciones salen adelante por el oficio del reparto… y hasta ahí llega la cosa. Probablemente sea un éxito de taquilla… más o menos, dada la situación de la exhibición cinematográfica. Hasta yo fui a verla. Pero sinceramente, es un ejemplo de la mediocridad de Disney, más preocupada de aumentar el volumen del almacén del dinero del tío Gilito que de otra cosa. Por su puesto, es políticamente correcta y Anita (Kirby Howell-Baptiste) es negra, y aparece un personaje gay (John McCrea). Los dos son de los que apoyan a Estella, antes de convertirse en Cruella. O sea, ¿de los buenos? ¿Cruella de Vil es la “buena” de la película?

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Entre las Terraces que rodea Regent’s Park, impresiona la columnata de Park Crescent. Puede representar las residencias de los más pijos (posh) personajes de la película.

[Fotos] Reencuentros con cámara por medio

Fotografía

Hace unas semanas me reencontré con Luis. No es su verdadero nombre, pero por motivos que no vienen al caso no lo voy a dar, y modificaré ligeramente sus circunstancias personales, de forma pactada con él, cuando me dio permiso para hablar un poco de su historia personal en esta entrada sobre fotografía. A Luis lo conocí cuando hice mi primer curso de fotografía. Yo había empezado a trabajar recientemente en mi “empresa” actual, tenía 29 años. Luis es más joven. Todavía estudiaba. Tendría entonces 22 o 23 años. 

Luis estaba estudiando todavía, pero tenía posibles. Y se había comprado un capricho. Él mismo lo reconoce. Es un caprichoso. Sus compras, más allá de la necesidad o el interés funcional que tengan los objetos, siempre tienen un punto de capricho. Eso nos sirvió para conectar, aunque nuestra amistosa relación no duró mucho, porque se fue a trabajar y a vivir a otra ciudad. Ahora nos hemos reencontrado. Y siguiendo su tradición de persona caprichosa, se compró en su momento una de las mejores cámaras que Canon realizó para su gama de cámaras de enfoque automático para película tradicional. Y la tiene y me la ha dejado. Los detalles técnicos están en La Canon EOS 3 de Luis, con un EF 50/1,4 USM e Ilford FP4 Plus. Aquí os dejo algunas fotos.

[Nostalgia] Abandonando el baúl de los recuerdos familiar

Fotografía, nostalgia

Fue el 21 de abril del año pasado, 2020, cuando subí la primera entrada de esta serie [Nostalgia], que me ha llevado más de un año completar, aunque con esta última son sólo 12 entradas. Os recuerdo que durante las vacaciones de Semana Santa del 2020, en pleno confinamiento por el estado de alarma decretado por la epidemia de covid-19, cogí mi Hasselblad 500cm, un rollo de Ilford Delta 400 caducado que tenía en la nevera, y me puse a hacer fotos de objetos, documentos y fotografías del baúl de los recuerdos familiar. Un baulito de latón en el que mi madre ponía este tipo de objetos, de alguna forma representativos de la historia y las peripecias familiares. Desde la infancia de nuestros padres hasta algún momento indefinido de los años 80 tras el cual no hay más incorporaciones.

De hecho, esta última entrada “nostálgica” contiene en su fotografía un objeto, la cámara Kodak Pocket A-1 que usé entre los 15 y los 20 años de edad, y algunas fotos tomadas con ella. Son de unos días de vacaciones en la Semana Santa de 1982 en los montes de Covaleda, en la provincia de Soria. Las fotos están echas con la Pocket A-1, que usa, la tengo todavía y funciona, con un cartuchito de película negativa en color de formato 110. O por lo menos lo hacía en 2015. Pero como la Delta 400 es en blanco y negro, así es como las vemos aquí. Estas fotos descansaron un tiempo en el baúl de los recuerdos familiar hasta que decidí montarme mis propios álbumes de fotos de recuerdos personales en 1987, a la vuelta de mi viaje de estudios a Rumania, cuando las saqué de allí. Pero esa ya es otra historia, nostálgica también, y debe ser contada en otra ocasión. Éramos diez personas en aquella excursión de vacaciones a los montes de Soria. Sólo mantengo el contacto con una de ellas. Creo que es el que más merecía la pena y con ventaja, visto en retrospectiva. Aunque en aquel momento éramos más conocidos que amigos. Hoy día nos gusta quedar y vernos con cierta frecuencia. Y yo, muy agusto. Cosas que pasan.

Fotos realizadas en marzo de 2015 con la Kodak Pocket A-1

[Cine] The Mitchells vs the Machines (2021)

Cine

The Mitchells vs the Machines (2021; 36/20210528)

Las buenas críticas y comentarios, en algún caso muy elogiosos, me llevaron a ver esta película de animación estrenada recientemente en plataformas digitales, Netflix. Dirigida a dos manos por Michael Rianda y Jeff Rowe, es una de las muchas películas que han encontrado acomodo en estas plataformas a pesar de que fueron inicialmente concebidas para su estreno en salas de cine. No es producción propia de Neflix, sino de Sony a través de Columbia Pictures. Lo cierto es que no es una productora que me inspirase mucha confianza. Pero ante tanta alabanza…

Como no sabía cómo ilustrar esta entrada… me limito a poner algunas fotos recientes, tomadas digitalmente, en la ciudad de Zaragoza… que seguro que también es invadida por las máquinas en el apocalipsis robótico.

Nos habla de una familia, que en todas las reseñas es calificada como disfuncional, que se las tiene que apañar para impedir el triunfo de lo que llaman un “apocalipsis robótico”. Es difuncional porque son una panda de ineptos en su conjunto… No es que sean los Gallagher o similares… El caso es que papá e hija mayor que va a ir a la universidad no se entienden y… adivinad qué pasa al final de todas las aventuras contra los robots.

La película está correctamente realizada, con las habituales técnicas actuales de animación generada por ordenador y con un estilo visual que es muy similar al visto en otras producciones con el mismo origen. No tiene una acción tan destalentada como otros producciones similares, fundamentalmente dirigidas al público pequeño. Pero carece por completo de sutileza en sus mensajes y en sus explicaciones. Nada de considerar inteligente al público. Todo bien mascadico para que tengan claro cuál es el mensaje que tienen que entender.

Considerando que es entretenida y no chirría ninguno de sus elementos… sí… podríamos decir que no está mal, y es visible. Muy por debajo de lo que nos llega de otras filmografías. Convierte en peliculones la animación japonesa más normalita. Y teniendo en cuenta su público objetivo, los niños y familias palomiteras… pues tiene un aprobado. Pero sin más. Yo, no he encontrado ningún motivo para el entusiasmo más allá de lo que comento. Prescindible y olvidable, entretiene mientras la ves.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Palomas en el Día Internacional de los Museos

Fotografía

Hace dos domingos era el Día Internacional de los Museos, era día de entrada libre en algunos de ellos, y hacían actividades especiales. Así que agarré la Hasselblad 500CM con el visor PM 51 y el Planar 80/2,8 CF, abrí la nevera, vi un rollo de Bergger Pancro 400, lo cogí, y me fui al Museo Pablo Gargallo, donde el artista plástico Steve Gibson estaba “soltando palomas” por todo el museo.

Los detalles técnicos de la toma, que tuvo sus complicaciones y de la que no estoy satisfecho, están en Día internacional de los museos – Hasselblad 500CM y Bergger Pancro 400 a IE 1600. Para los no interesados, como de costumbre, os dejo algunas fotos del evento.

[TV] Cosas de series: más superhéroes y microrelatos de anticipación y miedo

Televisión

Seguimos adaptando historietas con superhéroes de lo más variado. Algunas de estas aportan algo nuevo, otras… no tanto. Jupiter’s Legacy parece ser de estas últimas. Aunque también hay que decir que a lo largo de los ocho episodios de su primera temporada, que se puede ver en Netflix, ha ido más bien de menos a más. Como ya he empezado diciendo, es una adaptación de una historieta, que en su momento recibió buenas críticas. Y en esta primera temporada hemos ido viendo en paralelo dos líneas argumentales, una situada en los tiempos de la crisis bursátil de 1929 y que nos va a explicar el origen del grupo de superhéroes, y otra, en los tiempos actuales, en los cuales se produce una crisis de principios y de fines entre la primera generación de superhéroes y sus descendientes. Los elementos argumentales no son especialmente originales, y van desde una isla misteriosa y desconocida, tipo King Kong, a elementos mitológicos clásicos. Un poco… un refrito. Como mucho, conforme avanza la serie, alcanza el nivel de entretenida. Sin más. Sus muchos personajes y líneas argumentales son también muy diversos en interés o en la empatía que generan en el espectador.

Aunque predominan los episodios cortos de animación de una de las series de hoy orientados a la aventura y la acción, también los hay más contemplativos y filosóficos. Uno de ellos “The Drowned Giant” es de estos, y tiene como escenario una playa de las islas Británicas. Motivo por el que yo me voy fotográficamente a las costas irlandesas. Que aunque no sean la Gran Bretaña, es otra de las islas Británicas.

Love, Death and Robots es una antología de relatos cortos de animación en el ámbito de la ciencia ficción, la anticipación, la fantasía y el terror. O de todo un poco, mezclado. Frente a los 18 episodios que van entre menos de diez minutos a algo más de quince de los que constaba la primera temporada, esta segunda temporada sólo tiene 8 episodios. Pero yo diría que están mejor seleccionados, con más rigor. Y por ello, yo diría que, pese a la diversidad de temas y formatos, dentro de la animación, hay una calidad media superior. Yo los he visto todos con agrado, aunque siempre hay algunos que te gustan más que otros. Y se ve en seguida. Los encajas en cualquier hueco que tengas para ver la televisión, y en pocos días los ves los ocho. Me han divertido bastante. Más que la primera temporada en su conjunto. Me parecen recomendables para quienes gustan de estos temas. También en Netflix.