[Libro] Una comida en invierno – Hubert Mingarelli

Literatura

Esta vez no es un libro que apareciera de oferta en mi tienda de libros “habitual”. La entrecomillo porque, dado que las tiendas usan formatos propietarios para los libros que venden con sistemas de protección de derechos también exclusivos, si te regalan un lector determinado, estás abocado a comprar los libros en ese tienda. Y luego las otras se quejan… claro. No se quejarían si tuvieran una posición dominante… claro. Todos critican la ética de los demás aunque todos se comportan igual. El caso es que no era una oferta. Era una recomendación expresa… de no recuerdo quien, aunque me maten. Tengo que acostumbrarme a conservar mis marcadores/recordatorio después de usados…

Distintas vistas en Polonia, fundamentalmente Cracovia y la fortaleza de Malbork.

Hubert Mingarelli es un escritor y guionista francés cuya literatura suele hablar de las relaciones entre hombres principalmente. Entre compañeros, padres-hijos, camaradas en la guerra… este tipo de cuestiones. No parece excesivamente conocido fuera de su país. Pero la sinopsis de esta novela, corta, me interesó.

Mingarelli nos traslada a Polonia, durante la Segunda Guerra Mundial. Tres soldados alemanes se enteran de que ha llegado un grupo. De “gente”. E inmediatamente buscan un excusa para salir de patrulla al día siguiente desde primera hora de la mañana. A pesar del tremendo frío y de las malas condiciones. A “cazar” más “gente”. Buscan evadirse del trabajo cotidiano de la unidad. Fusilar a la “gente”. Así salen y encuentran a un refugiado en los bosques, al que captura. De regreso paran a comer en una casa abandonada. Allí se les une un polaco, mientras intentan cocer un sopa en el gélido ambiente, con agua procedente de la nieve, y con los muebles de la casa como combustible.

Aunque lo supones, aunque lo sabes, hasta la mitad del libro no se menciona que la “gente” son judíos. Y los tres soldados deben de estar asignados a una unidad de los einsatzgruppen, los grupos militarizados de las SS, aunque también de la wehrmacht, encargados del exterminio de judíos y otras minorías. Por sus conversaciones, por sus edades, rondan los cuarenta, probablemente no son fanáticos enrolados para ello. Son reservistas destinados a ello mientras otras tropas más jóvenes están en el frente. Es la impresión que da. No es explícito el libro. El relato habla del agotamiento moral de estas personas, de su añoranza de la normalidad, de las familias. De su extraña relación, tanto con el prisionero judío como con el polaco. El polaco es tan despreciativo con el judío o más que los alemanes, que desprecian más al polaco que al judío. En cualquier caso, alrededor de esa cazuela donde cuece la sopa van surgiendo los dilemas éticos imposibles de una guerra inhumana y deshumanizante.

No son muchas páginas. No pueden ser. Muy bien escrito, pero muy complejo y difícil de leer. Por las implicaciones. Por lo que se cuenta y por lo que no se cuenta. Porque, al fin y al cabo, esos tres soldados, el polaco y el prisionero judío, no son monstruos. Son seres humanos corrientes en una situación monstruosa. Recomendable, sin lugar a dudas.

[Libro] La brigada de Anne Capestan – Sophie Hénaff

Literatura

Ya lo he comentado en otras ocasiones. Mantengo una difícil relación con el género policíaco o el género negro. Que a veces coinciden en un mismo relato, y otras no. Por ejemplo, la novela que traigo hoy me parece una novela de policías,… pero no con los elementos más propios del género negro. En la novela policíaca, lo importante es la resolución de los casos. En la novela negra, lo importante es la vivencia de los personajes que viven en un entorno donde el crimen o los crímenes se dan. Es mi apreciación, en grandes trazos, de la diferencia entre ambos géneros, que no obstante, en ocasiones se mezclan. El caso es que cuando alguna novela de estos géneros me gusta, me suele gustar mucho. Pero mucho mucho. Por contra, es algo que sucede en muy pocas ocasiones. La mayor parte de las novelas que leo con estos temas me dejan… muy frío. Claro. No las leo de seguido… sería masoquista. Pero de vez en cuando intento encontrar esa que me va a gustar… mucho mucho.

En los últimos tiempos he mantenido buenas relaciones con el policíaco/negro francés. El polar, que llaman ellos. Especialmente con determinadas novelas de Pierre Lemaitre, aquí y aquí. Y quizás aquí. Quizá por eso, cuando vi de oferta la primera novela policíaca de la francesa Sophie Hénaff, y leí algunas críticas alabándola, me animé con ella. La escritora sólo lleva en su haber tres novelas, las tres policíacas, y las tres con la misma protagonista, la comisaria caída en desgracia Anne Capestan, y su brigada de marginados de la policía. Una cosa me llamó la atención… el título original de la novela es Poulets grillés, pollos a la parrilla. Y creo que hubiera estado bien conservarlo en la traducción… pero bueno,… los editores piensan que los lectores son tontos y que hay que darles todo mascadito para que se enteren.

Como ya he dicho, los protagonistas son policías marginados por uno u otro motivo de la división de policía judicial de la policía nacional francesa en París (mi “nomenclatura” no pretende ser precisa, sólo orientativa; la organización de la policía francesa, teóricamente similar a la española y a otras de países occidentales, no deja de ser liosa en ocasiones). Son reunidos bajo el mando de Capestan, suspendida recientemente de funciones por haber matado a un delincuente a tiros, y se les encomiendan casos no resueltos y prácticamente abandonados. Pero dos de ellos llaman la atención de Capestan, resultarán relacionados, y constituyen la base del misterio a resolver. Así como el del porqué de la creación de esta peculiar brigada de policía.

La novela pretende tener un tono más bien humorístico y desenfadado. No profundiza en exceso en los dramas personales de los protagonistas, por lo que se convierte más bien en una whodunit policial, sin grandes rastros de lo que sería el género negro. Sin embargo, en mi caso por lo menos, fracasa muy pronto en tres grandes aspectos. Uno, no siento una especial empatía sobre esta banda de policías marginados, ni siquiera sobre su personaje principal, Anne Capestan. Dos, el caso sobre el que trabajan no despierta ningún interés intelectual por mi parte y me resulta rutinario. Tres, el humor que se supone que destila la novela no me alcanza,… y no añade ningún aliciente que haga que se sobreponga a los dos anteriores hándicaps. Por lo tanto… me he tenido que obligar a terminarla, porque he estado a punto de abandonarla varias veces. Y una novela que no me debería haber durado más que una semana o semana y media como mucho, se ha prolongado durante tres semanas, arruinándome el promedio que debería llevar para mis objetivos de lectura anual.

En Goodreads me propuse leer al menos 40 libros este año, siempre soy modesto en mis pretensiones, aunque en 2019 alcancé los 53; 46 en 2018. Hemos llegado a la mitad de 2020, y sólo llevo 19. Uno bajo par. Con 329 páginas por libro en 2018, 280 páginas por libro en 2019 y 219 páginas por libro en lo que va de 2020. No llevo un año muy brillante en la cosa lectora, no. Con varios bloqueos, algún abandono y algunas novelas que me han defraudado.

[Libro] La edad de oro – Wang Xiaob

Literatura

Cuando adquirí el entretenido libro de Ricarda Huch cuando estaba de oferta, me apareció entre las recomendaciones otro, que no estaba de oferta, del autor chino Wang Xiaob, cuya premisa de partida me llamó la atención. Vi que no era muy extenso, y decidí comprarle y darle una oportunidad. No me he arrepentido, como veréis.

Inevitablemente, al leer en una reseña que los protagonistas de esta novela eran jóvenes enviados a provincias remotas de la República Popular de China para su “reeducación” durante la época de la Revolución Cultural, no pude evitar recordar aquella delicia de novela, también llevada con acierto al cine que fue Balzac y la joven costurera china. Probablemente, las semejanzas no vayan mucho más allá, pero sirvió para desencadenar el interés. Bueno. Sí que van más allá, puesto que hay una historia de amor en cada uno de estos libros. Aunque… ¡tan distintas!

Los dos protagonistas de la novela son un joven de 21 años que es enviado a una provincia del sur de China para su reeducación, y una joven médica de 23 años, casada, pero que está separada de su marido por similares razones. Ambos inician en un momento dado relaciones sexuales, en las que los sentimientos ocupan un lugar… complejo. Incluso llegan a escaparse y a vivir aislados en una cabaña de montaña. Son descubiertos y son sometidos a sesiones de autoacusación pública y también a humillaciones y maltratos. Veinte años después se reencuentran. Quizá para descubrir, demasiado tarde, lo que era demasiado obvio para la época en que vivieron.

La novela está inspirada por las propias vivencias de su autor, que sufrió la “reeducación” en la provincia de Yunnan, donde transcurre buena parte de la novela, aunque no es autobiográfica. El escritor se malogró a una edad relativamente joven, falleció con 44 años por un ataque al corazón, y buena parte de su obra, entre ella las mejores piezas, no se conocieron hasta años después de su muerte. La novela corta que traigo aquí forma parte de un ciclo de novela, cada una centrada en una de las edades de la persona. Siendo la “edad de oro” la juventud. El momento de los impulsos, de los sentimientos poderosos, sin frenos, aunque también aquella en la que falta perspectiva y referentes. Especialmente en un entorno potencialmente hostil.

El tono de la novela es desenfadado. A veces casi frívolo. Pero cualquier lector mínimamente avezado no se engañará por el hecho. Detrás de los encuentros, a veces cómicos entre los dos jóvenes, otras veces tristes o dramáticos, está el hecho incuestionable de que de forma casi inevitable, a pesar de sus diferencias, de sus orígenes diversos, de su papel distinto en esa extraña sociedad, se enamoran uno del otro. Tampoco cuesta vez que detrás de la humorística forma que en ocasiones presenta las humillaciones a las que se ven sometidos, el desenfado con el que parecen afrontarlas, estas humillaciones son reales, son dolorosas. Cómo son consecuencia de un régimen totalitario y por definición corrupto, en el que las motivaciones de quien tiene el poder pueden tener más que ver con sus bajezas y rencores que con otra casa. Y que busca la deshumanización. De quien es represaliado, por intentar ser diferente, no digamos ya si intenta destacar. Y de la masa que participa en esas humillaciones, que por miedo a sufrir unas consecuencias similares se suma y se deshumaniza a sí misma. El gran peligro de los totalitarismos, de cualquier signo, el aislamiento y la deshumanización del individuo.

Una novela muy interesante, que estoy encantado de haber leído. Muy distinto a la que me motivó a hacerlo, aunque no dejan de ser distintas visiones de un mismo fenómeno, de un mismo clima social, de un mismo problema. Una lectura conveniente, en una época donde resurgen las ideologías deshumanizantes, por no hablar de las que nunca se fueron, y algunos quieren presentar como “exitosas” a pesar de que son una catástrofe humana más de las que pueblan la faz de la Tierra.

[Libro] Los dieciséis árboles del Somme – Lars Mytting

Literatura, Sin categorizar

Tres elementos se dieron en su momento para que me decidiese a comprar este libro en formato electrónico y, eventualmente, a leerlo. Por un lado, las buenas experiencias en los últimos años en lo que se refiere a autores noruegos, siempre fuera del machacado y sobreabundante nordic noir. Que no va de eso la cosa. Por otro lado, la oferta para comprar el libro electrónico por menos de dos euros cuando normalmente se vende a casi diez euros. Y finalmente, que encontré bastantes referencias positivas en una revisión rápida sobre su autor, Lars Mytting, y en concreto sobre la novela que nos ocupa hoy.

La novela tiene un título en noruego totalmente distintos, Svøm med dem som drukner, que se traduciría por algo así como Nada con quienes se están ahogando. Nunca he sido partidario de los cambios en los títulos; por algo el autor les puso el que les puso a sus obras. Pero bueno, tampoco me voy a poner pesado en esta ocasión sobre el tema, y sobre las “ocurrencias” y “genialidades” de los editores y editoriales a la hora de poner títulos “adaptados” al lector de otros países. Como creo que ya comenté en algún momento respecto a la obra de otro nórdico, un sueco, no es lo mismo “odiar a las mujeres” que “no amar a las mujeres”. Y sí… es una diferencia sustancial.

La Noruega que conocemos en la novela no es la más turística de paisajes con fiordos, nieves o montañas espectaculares. Es la interior, de granjas, bosques y salpicada de lagos, que tuvo tiempo de esbozar en mi mirada en el trayecto ferroviario entre Oslo y Bergen hace unos años.

En esta ocasión, nos trasladamos a los primeros años 90 del siglo XX, al interior de Noruega, a un ambiente rural y granjero, donde vive Edvard, un joven que vive marcado por una serie de hechos. Sus padres murieron prematuramente en Francia al explotar una bomba de gas de la Primera Guerra Mundial cuando él tenía sólo cuatro años. El estuvo desaparecido durante cuatro días cuando eso sucedió. Fue criado por su abuelo, que es odiado por sus vecinos por haber sido simpatizante de la Alemania nazi durante la guerra. Su abuelo vive extrañado de su hermano, que parece que luchó en el otro bando, y de quien le separan antagonismos no bien comprendidos. Y en estas estamos cuando la muerte repentina del abuelo, abre el camino a la posibilidad de desvelar las razones y los motivos de todas estas situaciones. Dando lugar a un recorrido que nos llevará de la Noruega interior a las islas Shetland, y de allí a los campos del valle del Somme. Y a la vez a las herencias que las tribulaciones históricas del siglo XX, especialmente sus dos guerras globales, dejó en las vidas de muchas personas.

Al terminar de leer la novela, esta me dejó un cúmulo de sensaciones. Mytting abre un pastel en los primeros capítulos que ofrece una infinidad de historias, todas ellas interesantes, todas ellas potencialmente trascendentes. Hay muchas posibles novelas en el universo que crea el autor. La de la reflexión sobre la sinrazón de las guerras. La del joven despistado que buscan encontrarse y saber quién es y con quién quiere estar. La de la historia del desarraigado, que cuando pierde su razón de ser principal, su pasión, pierde el rumbo y navega por su vida sin arribar a ninguno de los puertos que se le ofrecen. La del anciano que tiene que cuidar a su nieto, sufriendo por las consecuencias de sus decisiones de juventud. La de la mujer que nace en un infierno y en muere por las consecuencias de otro y cuya historia debe ser contada y recordada. La de una historia de amor, improbable, y tal vez, sólo tal vez, realmente imposible.

El problema es que muchas de estas historias quedan esbozadas, pero no bien desarrolladas, mientras vamos acompañando a un protagonista principal que carece de suficiente carisma como para que realmente nos importen sus cuitas. Nos interesan más todos aquellos que le rodean o con los que se encuentra, que él mismo. Y además, que la novela no encuentra un ritmo adecuado. Avanzando a trompicones, con distintas velocidades en cada momento, sin que encontremos un motivo para ello.

No os confundáis. No me parece una mala novela. Al contrario, globalmente me ha resultado muy interesante. El problema es que se queda en algo que está bien, cuando había material, ideas y posibilidades para ser apasionante. Y al final, no llega a tanto, ni mucho menos. De lo que más te quedan ganas es de visitar los lugares por donde pasa. Y de conocer a Gwen.

[Libro] El último verano – Ricarda Huch

Literatura

No puedo recordar en este momento dónde encontré recomendado este libro… espera que lo miro… Sip… este fue una recomendación Kindle Flash y me costó muy baratito. Después de hacer una breve investigación sobre quién fue Ricarda Huch, su autora, alemana, a la que le fue mal por la situación política tanto antes de la guerra mundial, la segunda, como después. Cosa más de estar en el sitio inadecuado en el momento inadecuado… aunque no vivió mucho tras el final de la contienda.

Sigo sin tener fotografías de Rusia, país que aún no he visitado, ni perspectivas que tengo en estos momentos. Así que lo sustituiremos por vistas de Tallin en Estonia, que en 1905 pertenecía al Imperio ruso.

El caso es que tenemos aquí una entretenida novela en forma de intercambios epistolares, cuya acción se desarrolla en la primavera y el verano de 1905, en la residencia de verano de quien sería gobernador de San Petersburgo, Imperio ruso, en medio de los movimientos revolucionarios que se dieron aquellos años en el gigante de la Europa oriental. Allí se ha refugiado el gobernador y su familia, esposa, hijo y dos hijas, todos ellos de poco más de veinte años, y un individuo contratado para proteger al gobernador, que ha ordenado el cierre de la universidad y otras medidas represivas, pero que en realidad está allí para asesinarlo. De lo que sucederá, nos enteraremos por el intercambio epistolar con otros familiares y amigos de la familia y con otros conspiradores.

Planteada como una obra menor, casi como un divertimento, la novela aparece como un interesante documento sobre el modo de vida y el modo de pensar de las clases altas europeas en los países más conservadores y autoritarios, y especialmente en Rusia. Y no deja de tener un tono ligero, tiene claramente forma de comedia, a pesar de la gravedad de los hechos históricos de fondo, así como de lo que puede suceder en la propia casa de campo en la que se mueven los personajes de la novela.

He de decir que me encantó, que la disfruté mucho. Que me parece una novela moderna, ingeniosa. Ágil. Como no tiene mucha extensión, no tardé mucho en leerla. E incluso el final, que no está claro durante el desarrollo de la trama, sorprende en su forma, aunque hay detalles en el desarrollo que lo avanzan. No por ello se disfruta menos. La novela no sólo es una comedia costumbrista, también implica un misterio. ¿Conseguirá el agitador asesinar al gobernador o será descubierto y capturado? Lo tendréis que leer. Algo que os recomiendo.

[Libros] Ohan

Literatura

Encontré hace un tiempo un artículo que hablaba de la literatura de la japonesa Uno Chiyo [宇野 千代]. Os recuerdo que en la medida de lo posible intento respetar el orden de la onomástica asiática, en la que el apellido va delante. Cuando un nombre está muy establecido y reconocido en occidente, en esos artículos uso el orden occidental, pero no es el caso en esta ocasión. Así Uno, es el apellido o nombre familiar de un mujer cuyo nombre otorgado fue Chiyo. Uno fue una mujer polifacética. Joven moderna y actual en los años previos a la guerra mundial, fue una moga o modan gāru (モダンガール, modern girl) hasta el punto de desafiar las convenciones sociales de su país en lo que se refiere a sus romances y actividad sexual, tras la guerra se asentó como artista polifacética, puesto que tanto escribía como se dedicaba al diseño de kimonos.

Para ilustrar el comentario de una novela con geisha, nos iremos al mundo de las geiko y maiko de Gion en Kioto. Aunque son escurridizas y poco predispuestas a posar para los turistas curiosos.

Se dice que Ohan, el nombre de una de las protagonistas de la novela, es una de sus mejores obras si no la mejor. E incluso no pocos incluyen a esta novela corta entre las principales obras de la literatura japonesa del siglo XX. No se escribió con intención de crear una gran obra, de gran profundidad. Pero la naturaleza de sus temas y su trama la convirtió en eso. Su obra traducida al castellano tiene precios elevados y no ha sido trasladada a versión electrónica. Como a mí me da igual leer una traducción que otra del japonés a un idioma occidental, opté por adquirir la traducción al francés, en versión electrónica y con un coste de una tercera parte de las obras de la autora disponibles en castellano. No soy partidario del “pirateo” literario, pero tampoco me gustan que me tomen demasiado el pelo con las políticas de precios de la editoriales, y su serpiente que se muerde la cola; tengo pocos lectores por lo que tengo que poner precios caros para obras que no son de autores superventas, lo que hace que tengan menos lectores, entonces me quejo del pirateo, pero no hago nada por romper los círculos viciosos y acercar las obras al público, pido ayudas públicas, me quejo si no me las dan… Conclusión, cada vez leo más obras en otros idiomas, pero a precios razonables.

No tenemos héroes en esta novela corta. Ubicada, probablemente, en Iwakuni, la ciudad natal de la escritora, o al menos donde pasó su infancia, nos habla de un hombre separado de su mujer legítima, Ohan, viviendo a costa de Okayo, un geisha que regenta un local con un par de geishas más a su cargo. Básicamente no hace nada, tiene un hijo al que no trata. Un parásito. En un momento dado, reconecta con Ohan, y empiezan a verse en una tratienda. Engaña a su amante que lo mantiene, con su mujer legítima. Y conoce a su hijo, entrándole ganas de repente de ser padre, aunque este mantiene cierta distancia. Mientras, Okayo se trae a casa protegida una sobrina de 12 o 13 años que le empieza a llamar papá. Todo se “desorganiza” encaminándose inevitablemente a la tragedia.

La novela está escrita en primera persona, por el protagonista masculino del trío, el cual, constantemente advierte al lector de que se trata de un sujeto indigno, amoral, carente de principios y de vergüenza. Es capaz de identificar las fuentes de su indignidad, pero no hace absolutamente nada para evitarla. Dispuesto a ser mantenido por una u otra mujer, cuando no por ambas al mismo tiempo si se diese la ocasión. Y con una hipócrita visión de la paternidad. Uno hace un retrato de una sociedad, la de las décadas previas a la guerra mundial, totalmente, corrompida no sólo a un nivel macrosociológico, sino también a nivel microsociológico, a nivel de la institución familiar, en la que persisten comportamientos tóxicos en los que se mezclan las peores cualidades de la sociedad tradicional japonesa y las peores de las innovaciones que trae la modernidad. Relato duro, mordaz, implacable, no deja títere con cabeza. Y si alguien quiere leer entre líneas una crítica al patriarcado nipón, tampoco las mujeres quedan especialmente bien paradas. Y todo ello con una calidad literaria innegable. Por algo será que, a pesar de ser una lectura potencialmente incómoda, es uno de los superventas japoneses del siglo XX.

[Libros] El tribunal de las almas

Literatura

No perderé mucho el tiempo comentando este policíaco de Donato Carrisi. Me llegó recomendado de rebote, tras escuchar unas referencias al autor en una serie de televisión coreana que me parecieron curiosas, supongo que publicidad encubierta. Pero aparte de eso, realmente me lo recomendaron. El autor, más que este título en concreto.

Roma en octubre de 2008, tres años antes de la primera edición de esta novela en su idioma original, el italiano.

Dos personas que no se conocen llevan a cabo sendas investigaciones de crímenes reales o potenciales, y acabarán confluyendo en un mismo caso de un asesino en serie en Roma. Ella es una joven policía de la división científica en Milán, fotógrafa, cuyo marido, reportero gráfico, perdió la vida al caer de un edificio en construcción en la capital italiana. El es un sacerdote con amnesia y que pertenece a una extraña orden de dominicos cuyo fin es castigar los pecados más horrendos (ale, a tomar por el saco el famoso secreto de confesión de la iglesia católica).

Sinceramente, la investigación avanza de forma morosa, sin elementos de originalidad que la hagan destacar de otros productos parecidos, con dos personajes protagonistas a los que el autor de complejidad personal y emocional, pero que acaban siendo innecesariamente complicados más que complejos, y que, al menos en mi caso, fracasan a la hora de generar ningún tipo de empatía.

No siendo especial aficionado al género policíaco/género negro, de vez en cuando intento asomarme al mismo e intentar comprender porqué atrae a tanta gente y porqué se publican tantos títulos dentro del mismo. Y las más de las veces me quedo tristemente sorprendido de que sea así, y no entiendo el fenómeno. No es ninguna catástrofe, pero sólo para amantes del género. Supongo.

[Libros] Amor

Literatura

No sé muy bien por qué, había olvidado comentar este libro. Una novela corta de Hanne Østarvik que terminé de leer hace varias semanas y que tendría que haber comentado hace por lo menos tres. Despistes relacionados con las anómalas rutinas que he llevado en los últimos meses, que se van paliando poco a poco, aunque todavía persisten, debido a la epidemia de covid-19.

La acción transcurre a lo largo de una noche. Los protagonistas son una mujer relativamente joven y su hijo, que está a punto de cumplir los 9 años. Desde un tiempo, no mucho, se han trasladado a vivir a una ciudad, pequeña, en el norte de Noruega, más allá del Círculo Polar Ártico. Hace frío. Pero la mujer se arregla y sale a dar una vuelta, a tomar algo, a conocer gente. El niño también sale a dar una vuelta y también entra en contacto con otra gente. Y va pasando la noche, con ambos fuera de casa, con mucho frío, los dos suponiendo lo que hace el otro y sin encontrarse.

Paisajes noruegos, lo adecuado para ilustrar el libro de hoy.

Es una narración compleja. Por los muchos matices. Una familia de sólo dos personas, que se quieren y se necesitan, pero que tienen un problema de base. No se comunican. No saben qué lo que el otro quiere, no saben qué es lo que el otro necesita, no saben dónde encontrar al otro. Todos lo suponen, nada saben realmente y, por lo tanto, se equivocan. Un delicado y estremecedor canto sobre la incomunicación y la incomprensión de dos personas que se quieren.

La novela tiene un tono pesimista, oscuro, que se ve confirmado en su final. Cuando dos vidas toman caminos divergentes, las consecuencias son imprevisibles. La soledad de la mujer, que no encuentra suficiente confort en su hijo, acaba afectando al niño, que por el contrario mantiene la confianza en la madre. Una novela desasosegante, recomendable, pero con el estado de ánimo adecuado.

[Libro] Decamerón

Literatura

Hacía días que quería hacer esta entrada, que no sé si me quedará breve o larga. Si un libro me parece apropiado para los tiempos que corren son los cuentos del Decamerón de Giovanni Bocaccio, uno de los padres de la literatura italiana. Especialmente si consideramos que el italiano moderno actual deriva del toscano, idioma en el que escribieron tanto Bocaccio, como Dante Alighieri y Petrarca. Alighieri fue el precurso, Bocaccio y Petrarca sus seguidores y ambos contemporáneos entre sí.

Ciudades toscanas para ilustrar la entrada; Florencia, Arezzo, San Giminiano, Siena…

Es necesario conocer el trasfondo histórico. En 1348, Europa, así como otras parte del mundo, se ve devastada por una grave epidemia de peste bubónica, que tuvo una gran letalidad, con un fuerte mortalidad en el conjunto de Europa. Hoy en día, las tradicionales estimaciones de que pudo morir la tercera parte de la población europea, unos 25 millones de personas, se consideran demasiado optimistas. Y hay muchas sospechas de que la Yersinia que produjo la epidemia fuese una variante desconocida, ya que su avance, capacidad de transmisión y letalidad es claramente muy superior a otras epidemias conocidas de peste bubónica. Se habla de 1348, pero la epidemia parece que se extendió entre 1347 y 1353. Pandemia fue, ya que también afectó a Asia, Oriente medio y norte de África. Por otra parte el Trecento, el siglo XIV en la cultura italiana fue el de la transición del medievo al renacimiento, acontecimiento que en el resto de Europa llegó más tarde.

Bocaccio sitúa el escenario general de los cuentos del Decamerón en una villa a cierta distancia de Florencia, donde se refugian diez jóvenes, siete damas y tres caballeros, demostrando que el concepto de distancia social no es nuevo, huyendo de la capital toscana, donde la epidemia se cebó especialmente. Y allí durante diez días, los jóvenes se entretienen contando cada día una historia cada uno de ellos, hasta llegar a los cien cuentos del Decamerón [del griego déka, diez, y hēméra, día]. Cada día hay un tema. Y nueve de las historias se ajustan al tema. La décima no. Y suele tener un carácter más moral. Y los cuentos, de todo tipo, humorísticos, dramas, tragedias, paródicos, eroticofestivos,… muestran la transición del pensamiento medieval al renacimiento. Por ejemplo, los clérigos dejan de ser el referente moral para convertirse en el personaje cómico, que recibe las puyas de la historia. Incluso en el ambiente de la terrible epidemia, el libro se escribió poco después de la misma, hay optimismo por el futuro y confianza en el ser humano. Confianza en lo profano, en el buen sentido de la palabra. Es decir, de lo secular, de lo que no tiene relación con lo sagrado o la religión.

Este libro no lo he leído recientemente, ni mucho menos. Cuando yo era un adolescente de unos catorce años, como mucho quince, había un copia de mi madre, de las adquiridas en el Círculo de lectores. Le pregunté si lo podía leer, se me quedó mirando un momento,… y contestó que sí. Afortunadamente, mi madre tenía más confianza en mi criterio que obsesión con la edad y los rombos de la época. Y de vez en cuando me preguntaba que qué tal. Y yo le decía que bien. Que como eran muchos cuentos, me leía uno de vez en cuando. Por aquel entonces me señaló que también había un ejemplo de los Cuentos de las Mil y una noches. Tuve suerte con mi madre. Y sí, es muy recomendable. Muy muy recomendable. Y muy apropiado para los tiempos que corren.

[Libros] Tsugumi

Literatura

La semana pasada conseguí superar, al menos temporalmente, el bloqueo lector que me ha ido afectando desde que empezó el año, y que, paradójicamente, porque se supone que tenemos más tiempo, ha empeorado desde que nos sumergimos en la crisis del nuevo coronavirus. Y en una tarde me merendé este título de la japonesa Banana Yoshimoto, de la cual ya había leído algunas cosas, una novela y un libro de relatos. Como en otros libros de la autora, especialmente los que tienen ya cierta trayectoria, y este fue publicado en 1994 por primera vez, suele tener como tema central las vivencias de mujeres jóvenes.

No he visitado la península de Izu en Japón, aunque la línea Tokaido shinkansen pasa cerquita. No está lejos de Tokio. Así que el ambiente costero lo representaré con la península de Kii, en el golfo de Ise. Y también con una representación de las gentes en Tokio, localización secundaria de la novela.

Y en este caso son dos. La narradora, Maria (adaptación del nombre tradicional occidental al japonés, まりあ), una joven de 19 años en sus primeros años de universidad, que aporta el punto de vista, junto con sus vivencias personales, y Tsugumi, su prima, un año menor, y personaje central de la novela. Tsugumi lleva arrastrando toda su vida las consecuencias de una enfermedad crónica, con periódicas recaídas, y la amenaza constante de una vida corta. Maria culpa a esta circunstancia el carácter caprichoso, tiránico y algo borde de Tsugumi. Durante una buena parte del libro, se nos narran acontecimientos que explican el carácter de Tsugumi y su relación con Maria y, de forma más secundaria, con la hermana la primera, Yoko, la mayor de las tres por poco. En la segunda mitad, conocedores del contexto se nos narra las vacaciones de verano de Maria, las últimas que pasará en el hostal familiar de una localidad costera de la península de Izu, donde ha vivido su infancia, hasta que su padre se divorció de su primera mujer y reunió a la familia formada con la madre de Maria, hasta entonces su amante, y la propia joven, realojándose en Tokio. Y en ese mes en la vida de las jóvenes pasarán muchas cosas.

La novela no es muy extensa, y tiene un tono que tiene una apariencia relativamente ligera. Pero que está llena de cargas de profundidad hacia muchos convencionalismos sociales; la relación de los padres de Maria, la tolerancia hacia el carácter cuasi sociopático de Tsugumi, el contraste entre el mundo provinciano y la gran ciudad, la enfermedad como excusa y como metáforas, la formación del carácter, la esencia de lo que constituye una amistad,… y varios otros más que se nos pueden ir ocurriendo. Yoshimoto no es convencional, y lo demuestra en varios momentos, en principio situando como heroína de la novela a una joven que normalmente consideraríamos odiosa y que sin embargo acaba resultando enormemente atractiva. Pero también con el giro final que da una bofetada a las convenciones del género de historias con persona enferma y destino infausto.

Todo ello, junto con el hecho de que Yoshimoto conoce su oficio, y la traducción la siento de buen nivel, hace de esta novela una lectura interesante, que avanza deprisa y te deja con buen sabor de boca. A pesar de no ser una novela con grandes pretensiones. Pero que no os engañe la ligereza de la puesta en escena; hay más chicha de la que parece en esta historia.

[Libro] La sonrisa etrusca

Literatura

En los cuatro meses que llevamos de año, aun no se han cumplido, llevo dos bloqueos lectores. Cuando pensaba que estaba superando el primero que empezó a acontecerme hacia final de enero, llegó el nuevo coronavirus y puso mi cabeza en rompan filas con poca capacidad para concentrarme en la lectura. Y con mis tiempos habituales de lectura desordenados. Me pilló la cosa comenzando apenas la lectura de este conocido libro de José Luis Sampedro, un libro que data ya de hace más de 30 años, cosa que hay que tener en cuenta a la hora de valorarlo.

Sampedro nos habla de Salvatore Roncone, un sexagenario calabrés, diagnosticado de cáncer, cuyo hijo Renato se lo lleva a Milán para ser tratado, ciudad donde se ha casado con Andrea, profesora universitaria y hace poco ha tenido un niño, Brunettino. Comenzamos la novela con Salvatore, alias “Bruno” cuando fue partisano en la guerra mundial, contemplando el sarcófago de Los Amantes en el museo etrusco de Villa Giulia en Roma. Y a lo largo de la novela asistiremos a la transformación que se da en los últimos meses del anciano antes de que la Rusca, como llama a su enfermedad le lleve a su final.

Casi toda la novela de hoy transcurre en Milán, y allí me voy fotográficamente. A mi inolvidable primer viaje a la capital lombarda. Visita incluida a la Pietà Rondamini de Michelangelo en el palacio Sforzesco, que al igual que yo, admiró también el protagonista de la novela.

Adquirí el libro electrónico en una oferta de mi tienda habitual de los mismos. Por supuesto, había oído hablar mucho y bien tanto del autor como del libro, pero por motivos… los que sean, nunca se me había puesto a tiro un volumen de Sampedro. Salvo que he de decir, que según mis registros, muchos años ha intenté leer esta novela a partir de un ejemplar de una biblioteca pública y me atraganté. Comenté en su momento que empezaba a leer el libro, e inmediatamente recibí muchas opiniones positivas de diversas personas, casi todas algo mayores que yo, de forma muy entusiasta, lo que elevó mis expectativas. Que además se veían confirmadas por la trayectoria del primer tercio de la novela.

Sin embargo, poco a poco me di cuenta que mis sensaciones empezaban a divergir de las de quienes aplaudían mi elección. Primero, Sampedro cuenta desde la mirada del anciano, cuya “autenticidad” popular puede ser tan cuestionada como la presunta “maldad” de la urbanita de su nuera. Empecé a imagina la historia desde la mirada de Andrea, empecé a empatizar con ella, pese a que Sampedro lo pone difícil, y empecé a ver las cosas de una forma muy distinta a la de todos aquellos, especialmente aquellas, que entusiasmadas me alababan mi decisión de leer el libro. Segundo, cuando llegamos a un cierto punto de la novela y durante no pocas páginas… no aparecen ideas nuevas en ellas. Sampedro se dedica a dar vueltas una y otra vez a los mismos conceptos sin hacer avanzar la historia que, para lo que cuenta o lo que nos quiere hacer sentir, se hace innecesariamente prolongada. Y eso me lleva a que me descuelgue hasta cierto punto de la misma, contribuyendo a mi bloqueo lector. Aún se me hace más difícil seguir adelante con la lectura.

No creo que Sampedro sea honesto. En una recta final donde se vuelve a poner las pilar y a desgranar nuevas ideas y sensaciones, va poniendo en su sitio y haciendo justicia con los distintos personajes que pueblan las páginas del libro. No sé si con la debida intensidad, pero razonablemente. No podemos andar con falsos maniqueísmos a estas alturas. Y Salvatore Roncone, dejando a un lado la compasión que nos despierte o la simpatía por su evolución como abuelo y galán algo más que otoñal, no deja de ser un duro ejemplar de una cultura rica, pero también retrógrada, violenta, supersticiosa y bruta.

Sin duda un libro interesante, pero que hay que leer con mayor sentido crítico y con mayor perspectiva histórica y sociológica de lo que nos puede parecer sino queremos ser arrastrado a un simplismo en la interpretación de la historia, que no creo que sea lo que pretendía su autor.

[Libro] Indigno de ser humano

Literatura

No consigo recordar cómo llegué a este libro. A pesar de que fue algo que sucedió hace sólo dos semanas. Al terminar de leer algo o de ver algo, encontré una referencia a esta novela de Dazai Osamu, y me interesó. Me enteré en ese momento de que es la segunda novela más vendida en Japón después de Kokoro de Sōseki Natsume, que ya leí en su momento.

La novela nos habla de un joven de buena familia, que siempre ha encontrado enormes dificultades para comunicarse con sus semejantes y presentarse tal cual es, por lo que se esconde tras una actitud burlona, realizando payasadas que provocan la risa de los demás, que esconden su miedo hacia la interacción humana, pero que también hace que sea poco tomado en serio. Se traslada joven a Tokio donde vive en un ambiente de relaciones complejas con mujeres de todo tipo, de consumo de alcohol y finalmente de otras drogas. Con vocación de pintor, acaba viviendo de dibujar caricaturas y tiras cómicas. Intenta suicidarse varias veces y acaba ingresando en un centro psiquiátrico.

Nos iremos a las atestadas calles de Shibuya, Tokio, a principios de octubre del año pasado. Dejaré para otro rato mi mosqueo sobre porqué Japón declara tan pocos casos de enfermedad por coronavirus.

La novela es ficción, pero toma elementos reales de la vida de Dazai. Este tuvo una compleja relación con las mujeres, tuvo problemas con el consumo de alcohol y drogas, militó en el partido comunista en su juventud, por lo que fue detenido y torturado por el militarista estado japonés ultranacionalista de derechas, y tuvo varios intentos de suicidio, hasta que realmente se suicidó en 1948, padeció adicciones y tuberculosis, y procedía de una familia bien, con muchos hermanos.

La novela es dura. Nos presenta una vida dura, de incomunicación e incomprensión mutua, entre el protagonista y las personas que le rodean. Salvo algunos casos concretos, la visión de esas personas a través de la distorsionada del protagonista, nos impide conocer si tienen buenas o malas intenciones hacia el joven.

La novela se presenta con una introducción y un cierre de un escritor no identificado (que parece que se refiere a sí mismo como watashi, 私, una de las formas del pronombre de la primera persona en singular), y con un desarrollo central, aparentemente escrito por el protagonista de la novela (que parece ser se refiere a sí mismo en el original como jibun, 自分, yo mismo). Pero todo indica que la novela es una reflexión sobre sí mismo del propio escritor. La novela se publicó en 1948, en la cumbre de su éxito y de su carrera, pero poco después se suicidó tirándose a un ramal del río Tama, crecido por las lluvias de principio de junio, junto con su amante, una joven viuda de guerra, atados el uno al otro por una cuerda roja. Si después del éxito que tuvo cierta película de animación reciente, todavía no habéis pillado el sentido de las cintas o cordones rojos en el entorno de la ficción nipona… hacéoslo mirar.

Es buena, muy buena. Pero difícil de leer. Y más si no estás en un estado de ánimo adecuado.