[Libro] Noches blancas – Fiódor Dostoyevski

Literatura

Debo reconocer que tengo grandes carencias en mi conocimiento de los clásicos rusos del siglo XIX tan celebrados por tantos, por sus aportaciones al relato literario, a la novela con mayúsculas. Pero mi única experiencia con ellos es Ana Karénina de León Tolstoi, que siempre me ha generado una sensación ambivalente. No puedo negar la gran calidad de la novela, pero al mismo tiempo me genera rechazo la ideología que Tolstoi destila detrás de la misma. Por mucho que reinterpretaciones actuales de la historia de la historia hayan querido ver en la Karénina como icono feminista, Tolstoi la expone como ejemplo de comportamiento impropio que merece castigo… como así sucede, mientras los machotes rusos de la época siguen con sus vidas.

No he ido y no sé cuando visitaré Rusia. Para ilustrar la entrada, usaré las salas de un palacio ruso, el de Catherinethal o Kadriorg, en Tallín.

Pero en vísperas de mis vacaciones en agosto apareció la novela corta de Dostoyevski que hoy nos ocupa en oferta en mi tienda de libros electrónicos habitual. Y fui a por ella.

Se lee en un plisplás. En ella se nos narran una serie de encuentros entre dos jóvenes. El, con veintipocos años, todavía pobre, se esfuerza por salir adelante trabajando y llegar a algo. Es solitario. Y como distracción se conforma con sus paseos por San Petersburgo. Ella, una adolescente que no ha llegado a los dieciocho años, también pobre, al cuidado de su abuela. Él se enamorará irremediablemente de ella. Pero ella,… ella espera que se realice una promesa una vez realizada.

Sencilla, ágil, pero profunda, es una delicada vuelta más al eterno tema de los amores no correspondidos. Y al terror que cualquiera siente ante la frase,… “pero podemos ser amigos”. Muy recomendable.

[Libro] Perfume de hielo – Yōko Ogawa

Literatura

Dos libros he leído previamente de la japonesa Yōko Ogawa, y los dos me gustaron bastante. Uno incluso me impresionó fuertemente; el otro no tanto, pero también me pareció notable. A eso he de sumar haber visto una adaptación al cine de una de sus más conocidas novelas, que algún día leeré. Y si algo se puede decir es que Ogawa cuenta historias interesantes, con corazón, que lo hace bien, que es muy diversa, no encasillada en un determinado estilo o género, y que le gustan las matemáticas. Incluso es autora de un ensayo sobre las matemáticas en forma de conversaciones con un matemático.

Cuando preparé las posibles lecturas para mis vacaciones, aunque fuera repitiéndome en lo que se refiere al origen nipón de los autores, lo cierto es que escogí algunos con cuya lectura ya había disfrutado bastante en anteriores ocasiones. Romper el bloqueo lector que me ha atenazado varias veces a lo largo del año.

Algunas fotografías en blanco y negro, una de ellas con una ceremonia de matrimonio sintoísta, servirán de ilustración a esta entrada.

Lo cierto es que la premisa a priori de esta novela de Ogawa presentaba ciertos riesgos sobre su idoneidad para la época vacaciones. Ryōko, una joven periodista se encuentra viuda de repente, un año después de “casarse”, por el suicidio de su pareja, de profesión perfumista. Y de repente tiene que afrontar dos realidades; que se encuentra sola, deprimida, en duelo, y que hay mucho de la vida y la personalidad de su marido que le era desconocido. Que no sabía exactamente quién era. Y hay comienza la animación del libro. La protagonista comienza una búsqueda en el pasado del muerto que le lleva a conocer a su familia, de la que no conocía nada, su genio para las matemáticas, un amor de adolescencia, y unos extraños sucesos que acontecieron en Praga durante esa adolescencia.

Ogawa no dota de una estructura lineal a esta búsqueda. Va alternando los capítulos de las indagaciones en la capital checa, con el recorrido por la vida familiar del fallecido antes del viaje a las orillas del Moldava. Con gran habilidad va alternando también la reflexión sobre el duelo que sufre Ryōko, mujer enamorada de la persona fallecida, con la incertidumbre y la emoción de la búsqueda que emprende. Pero es que además, Ogawa se suma a las corrientes del realismo fantástico, y dota de elementos de esta naturaleza la búsqueda de Ryōko, acercándola a otros contemporáneos japoneses como Murakami. Pero lo hace a su estilo, con elegancia y habilidad, integrándolos perfectamente en el viaje, interior y exterior, a emprendido la protagonista.

Algunos misterios se resuelven. Otros, sobre la personalidad Hiroyuki, quedan velados por un cierto misterio. Al cabo, nadie de quienes lo trataron y quisieron, Ryōko, el hermano, la madre sumida en la demencia, la joven que lo quiso en su adolescencia,… ninguno de ellos acabaron de entender al fallecido por completo y sólo sumando las distintas experiencias podemos alcanzar a entender a Hiroyuki. A mí, me ha gustado mucho esta novela. Muy recomendable.

Nota: He entrecomillado lo de “casarse” puesto que en Japón las cosas del matrimonio son algo distintas. Un pareja puede celebrar una boda, o simplemente irse a vivir juntos y decir que están casados, o lo que sea, pero el auténtico acto de “casarse” es un acto administrativo por el cual se modifica el koseki o registro familiar que identifica el hecho de que dos personas se han casado. No sé si lo explico bien del todo, pero es algo así. En la novela, la protagonista y su pareja fallecida se considerarían a sí mismos como “casados”, pero no registraron el hecho en el koseki.

[Libro] Tantos días felices – Laurie Colwin

Literatura

En las últimas semanas he recuperado, hasta cierto punto, no es lo que yo acostumbraba, el ritmo de lectura. Cuando llegó el 30 de junio, Goodreads me recordó que estaba un libro por debajo de mi compromiso de leer al menos 40 libros en 2020. O sea, a mitad de año, llevaba 19 libros leídos. Ahora ya me dice que estoy dos libros por encima de lo previsto… Pero a costa de seleccionar lecturas ágiles, de pocas páginas, y que no me atasquen porque su tema o naturaleza hagan que mi cabeza divague. Ahora, por ejemplo, estoy con una novela de Pierre Lemaitre, que normalmente hubiera devorado, pero con la que me atasqué el viernes, por lo que en el fin de semana he leído otra cosa. Ya he vuelto a la momentáneamente interrumpida.

El Nueva York más amable, intelectual y feliz… probablemente irreal, o casi.

Pero lo de hoy, fue una felicidad, como su título de lectura. No conocía yo a la autora. El libro lo compré en las ofertas diarias de mi tienda habitual de libros electrónicos por un precio muy muy razonable a principios de mayo. Y lo dejé ahí para cuando encontrara un hueco. Laurie Colwin fue una escritora malograda por una muerte prematura, con sólo 48 años. Y como tal cosa sucedió hace ya casi treinta años, ha quedado un tanto olvidada fuera de su país natal, Estados Unidos, donde tampoco es una escritora de actualidad. Sin embargo, todo indicaba que sus novelas eran interesantes y me animé. Rescatadas para su tradición al español por Libros del Asteroide, que siempre acogen autores menos conocidos pero interesantes.

Ciertamente, Colwin tiene una escritura amable. Con el Nueva York de los años 70 como escenario, la novela se publicó en 1978, nos presenta las historias y las relaciones, de dos buenos amigos, que se acercan a los 30 años, y que viven sin muchos problemas por tener sus familias una sobrada suficiencia económica y dedicarse ellos mismos a empleos intelectualmente estimulantes y bien remunerados, tras su paso por buenas universidades. Y en estas están cuando conocen cada uno por separado dos mujeres con las que iniciarán relaciones. El libro es el relato de cómo estas relaciones comienzan y se desarrollan en sus primeros tiempos, hasta que alcanzan un cierto grado de estabilidad.

Ciertamente, quien busque profundidad en el análisis de las relaciones sociales, en la complejidad de las relaciones humanas y otras cuestiones parecidas, este no es el tipo de libro. Hay algo de ello, pero desde un punto de vista muy optimista, con “buen rollo”. El diseño de caracteres sigue una dirección clara. Dos hombres inteligentes, con una vida fácil, que viven sin preocupaciones, por lo que se comportan de una forma más bien simple. Casi infantil a veces. El problema de uno es que le da demasiadas vueltas a los problemas que no son problemas; el del otro, que está acostumbrado a relaciones muy superficiales con mujeres con las cuales no ha lugar a compromiso de futuro alguno. Y encuentran dos mujeres que cuestionan sus posiciones. Una es directa, franca, dirigida a la acción y a su independencia personal. La otra, procede de una familia judía, y lleva consigo el fatalismo de que “tarde o temprano llegarán los cosacos” y todo se estropeará, y que el hombre del que se enamora… es un idiota. O eso dice ella.

Lectura amable. A veces me recordaba a las historias de Jardiel Poncela, con sus personajes despreocupados y alegres ante los enredos de la vida. Aunque obviamente, formalmente, y culturalmente, están en otro universo. A mí me ha resultado muy entretenida, me ha puesto de buen humor… y se notó porque la leí en pocos días.

[Libro] Los amores de Nishino – Hiromi Kawakami

Literatura

Antes de comenzar la lectura de esta novela o, más bien, conjunto de relatos cortos relacionados entre sí, con un mismo personaje central, dos eran las obras que había leído de la japonesa Hiromi Kawakami, una relación entre un hombre mayor y una mujer en sus treintaytantos, y el peculiar microscomos de una tienda de objetos usados. Ambas me gustaron mucho. Aunque por los motivos que sea, de la que conservo en recuerdo y una apreciación más nítida es de la segunda. En cualquier caso, me parecían buenos antecedentes para afrontar la lectura del libro que comento, un préstamos entre amigos, como se hacían antes. De esos que te da miedo que no te devuelvan el libro, cosa que ya he hecho, comportándome debidamente.

Paseemos por las calles de Tokio una vez más…

Los amores de Nishino es un conjunto de diez relatos con un denominador común. Nishino. Yukihiko Nishino. Sin embargo, el protagonista no este hombre del que a la larga no sabemos mucho más tras el décimo relato que tras el primero. Es atractivo para las mujeres, tiene buenas maneras y detalles, razonablemente hábil en la cama, y capaz de amar a más de una al mismo tiempo. O quizá, incapaz de amar sólo a una en cada momento. Pero hay muchos aspectos de Nishino que no conocemos bien, porque todos ellos están tamizados por la subjetividad de las mujeres que hablan de él. Estas van desde la escolar de 14 años que afronta sus primeras relaciones con los chicos de su edad, hasta la señora mayor, “señora en la flor de la vida” como ironiza con cariño la autora poniendo estas palabras en boca de su personaje, que siente un yo que sé que sé yo por Nishino. Pasando por mujeres de todo tipo que en un momento dado se sienten enamoradas, atraídas, y mantienen una relación, física también por el hombre. Todas son distintas, todas tienen una visión diferente del hombre, aunque haya coherencia entre las distintas versiones de Nishino. Y en realidad, todas nos están hablando más de sí mismas, de sus circunstancias y contigencias, a través de la relación con Nishino, que del propio personaje central. Así pues, ellas son las protagonistas.

No hay agresividades, ni desgarros, ni ira, ni enfados en ninguno de los relatos. Prácticamente todas cierran su etapa con Nishino con una mezcla de alivio y nostalgia. Algunas reconocen haberse enamorado en algún momento del hombre; otras son más reticentes en hablar de amor. Pero ninguna es indiferente. Pero en general, en todas ellas hay una sensación de buen rollo, de buenas sensaciones. Ni siquiera hay enfados por la consciencia de que Nishino, mujeriego impenitente, se vea o pueda estarse viendo con otras mujeres. Al final, sabemos qué piensan estas diez mujeres. Pero, como decía, sólo sabemos a medias lo que pensaba Nishino. Que desde los primeros relatos sabemos que no llega a viejo, y que arrastra desde su adolescencia un trauma familiar. Sabemos que se enamoraba de las mujeres, pero muy poquitas, quizá una de la que nos cuentan su historia pudo ser una posibilidad permanente en la vida de Nishino.

El libro se lee bien, con ganas. La prosa es fluida. Siempre debemos considerar que las traducciones del japonés al castellano son realmente complejas, pero nada chirría en lo que he leído. Transmite bien las sensaciones y los sentimientos de las mujeres. Una vez que empiezas cada uno de los diez relatos te cuesta dejarlo sin haberlo terminado. Con lo que se lee pronto, ya que el conjunto no es muy extenso. A mí me parece muy recomendable. Realmente, esta escritora me gusta bastante. En su tono y en lo que nos cuenta.

[Cine] Netemo sametemo [寝ても覚めても] (2018)

Cine

Netemo sametemo (2018; 35/20200714)

Llevaba tiempo sintiéndome muy atraído por el catálogo de Filmin, plataforma de cine (y series) bajo demanda, que apuesta más por el cine de autor, más conceptual o más minoritario. E incluso de vez en cuando había alquilado alguna de sus películas. Pero recientemente he hecho cuentas… y si alquilo un par de películas de esta plataforma al mes, ya me merece la pena la suscripción más sencilla. Probablemente baje mi ritmo de visualización de series, e intercale recuperar películas que nunca tuvieron la oportunidad de llegar a las salas de cine. Y tal vez haya menos entradas televisivas en este Cuaderno de ruta, y dedique entradas a esas películas. No todas irán a mi base de datos de estreno. Sólo los estrenos recientes en la plataforma que no hayan pasado por la pantalla grande.

Como es el caso de esta película japonesa dirigida por Hamaguchi Ryūsuke, que en España sólo había aparecido en algún festival y filmoteca y estaba pendiente de estreno, hasta que por la epidemia de covid-19 fue adquirida por Filmin, con el título “internacional” Asako I & II. Prefiero el título original japonés que se traduciría, si mi empeño con el idioma nipón en Duolingo no me traiciona, y dado del uso de la forma verbal “te” [て] y de la partícula “mo” [も], como Ya estés durmiendo o despierta. Más poético y adecuado una vez vista la película.

La película comienza y termina con Osaka como escenario, así que Osaka será nuestro destino fotográfico con esta película.

Hamaguchi nos narra la historia de Asako (Karata Erika), una joven de Osaka que se enamora muy jovencita de Baku (Higashide Masahiro), un apuesto joven de vida relativamente bohemia que le promete que, incluso si de vez en cuando desaparece momentáneamente, siempre volverá a ella. Hasta que no vuelve. Dos años más tarde, viviendo en Tokio, y trabajando en una cafetería, conoce a Ryōhei (también Higashide) que se físicamente parece idéntico a Baku, pero que lleva un estilo de vida totalmente distinto. Tras su desconcierto y reticencia, acabará aceptado a este segundo y comenzarán una vida juntos. Hasta que… recordemos la promesa de Baku. Y hasta aquí puedo contar.

Si hay algo que me guste de ver películas de filmografías, o leer novelas, distintas a la occidental es la posibilidad de romper con los tradicionales, demasiado encorsetados, esquemas narrativos de mi cultura occidental. Aquello que nos metían a presión en el cerebro, de los tres actos con las tres partes del relato, presentación, nudo y desenlace. La película de hoy no rompe con ese esquema excesivamente, pero realmente nos ofrece un desenlace abierto, porque en general estamos ante un tipo de película que no explican todo al espectador, que le obligan a participar y decidir qué derroteros lleva o llevará la historia que se le presenta. Lo fundamental en la película de hoy es la evolución de Asako. Asako, que puede representar ciertos ideales de mujer japonesa en el imaginario de muchos, muy mona, muy apacible, pasiva, se va dejando llevar por los hombres con los que se encuentra y por el entorno de amistades que le rodea. Por lo menos durante tres cuartas partes de la película, hasta que rompe esa dinámica y empieza a tomar decisiones activas. Lo cual da sentido a toda la película y la hace satisfactoria, incluso en ese final que plantea todo tipo de dudas para el destino final de los personajes principales. Un drama romántico que se rompe con no pocas de las convenciones del género, y sobriamente pero muy bien interpretado. desde luego, no puedes dejar de mirar el rostro de Karata, que arrastra los pensamientos o sensaciones que pocas veces expresa verbalmente.

Película que no sé si gustará o enganchará a muchos espectadores acostumbrados a protagonistas activos, ritmos acelerados y a unos esquemas demasiado rígidos en las narraciones del cine habitual, especialmente el que llega, más o menos prefabricado, desde Hollywood. Pero que en mi opinión tiene muchas virtudes y que crece en el pensamiento conforme dejas reposar la película.

Como aficionado a la fotografía no puedo dejar de mencionar que los momentos clave que ponen en marcha de una forma u otra las relaciones de Asako con Baku y Ryōhei coinciden con sendas visitas, en Osaka y Tokio, a exposiciones del japonés Gochō Shigeo, un fotógrafo que me parece muy interesante.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Nakitai watashi wa neko wo kaburu [鳴きたい私は猫を被ろ]

Cine

Nakitai watashi wa neko wo kaburu [鳴きたい私は猫を被ろ] (2020; 31/202000620)

Cuando viajas por Japón, especialmente en el entorno de los santuarios sintoístas, no es frecuente ver a la venta máscaras, caretas de animales, más o menos coloridas. Que algunos llevan, sobretodo chicas jóvenes, en la parte de atrás o en un lateral de la cabeza. Al principio me parecía gatos, pero las más frecuentes son kitsune y representan zorros. Pero hay de una diversidad de tipos, también gatos.

En Fushimi Inari Taisha, conocido santuario en Kioto, es el zorro el animal protagonista. Lo que sí es cierto es que a las nueve y media de la mañana menudeaban mucho más las chicas que los chicos visitando el lugar.

La película que traigo hoy, animación japonesa, debería haberse estrenado en salas de cine. Pero por los epidémicos motivos que ya nos son familiares, acabó siendo vendida para su distribución por Netflix a través de su plataforma de vídeo bajo demanda. Antes de que apareciera como estreno en la plataforma, desde hace algunos meses, había oído hablar de la película, dirigida por Jun’ichi SatōTomotaka Shibayama. Incluso había oído la pegadiza canción principal de su banda sonora. Y parecía que podía ser una película interesante. Vamos a ver qué tal.

La historia no resulta especialmente original dentro de la animación japonesa. Dos adolescentes chico y chica, la chica más alocada, más pizpireta, aunque problemas de integración en su familia, con padres divorciados, y con su padre que se ha vuelto a casar. El chico centrado, tranquilo, con ganas de seguir el camino de su abuelo, como alfarero. La chica se cuela por el chico, este no le responde, abrumado por los modos de ella. Y ella acaba haciendo un pacto con un gato tramposo que le ofrece una máscara con la que convertirse en gata y acercarse al chico y conocer sus secretos. Pero la cosa tiene su trampa, y las cosas se van a liar.

Lo cierto es que es una película que se queda en medio de la nada. No destaca ni por ser demasiado buena ni demasiado mala. Su guion no es brillante, pero es funcional y razonable. Su animación está dentro de lo competente en la animación japonesa. Y su planteamiento y resolución, previsibles, pero aceptables. Puede valer para pasar un rato si te gusta la animación nipona. Más dirigido a las jovencitas. Pero tampoco dejará un recuerdo especial en tu memoria. Pues eso. Aceptable, simpática,… y poco más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Libro] La edad de oro – Wang Xiaob

Literatura

Cuando adquirí el entretenido libro de Ricarda Huch cuando estaba de oferta, me apareció entre las recomendaciones otro, que no estaba de oferta, del autor chino Wang Xiaob, cuya premisa de partida me llamó la atención. Vi que no era muy extenso, y decidí comprarle y darle una oportunidad. No me he arrepentido, como veréis.

Inevitablemente, al leer en una reseña que los protagonistas de esta novela eran jóvenes enviados a provincias remotas de la República Popular de China para su “reeducación” durante la época de la Revolución Cultural, no pude evitar recordar aquella delicia de novela, también llevada con acierto al cine que fue Balzac y la joven costurera china. Probablemente, las semejanzas no vayan mucho más allá, pero sirvió para desencadenar el interés. Bueno. Sí que van más allá, puesto que hay una historia de amor en cada uno de estos libros. Aunque… ¡tan distintas!

Los dos protagonistas de la novela son un joven de 21 años que es enviado a una provincia del sur de China para su reeducación, y una joven médica de 23 años, casada, pero que está separada de su marido por similares razones. Ambos inician en un momento dado relaciones sexuales, en las que los sentimientos ocupan un lugar… complejo. Incluso llegan a escaparse y a vivir aislados en una cabaña de montaña. Son descubiertos y son sometidos a sesiones de autoacusación pública y también a humillaciones y maltratos. Veinte años después se reencuentran. Quizá para descubrir, demasiado tarde, lo que era demasiado obvio para la época en que vivieron.

La novela está inspirada por las propias vivencias de su autor, que sufrió la “reeducación” en la provincia de Yunnan, donde transcurre buena parte de la novela, aunque no es autobiográfica. El escritor se malogró a una edad relativamente joven, falleció con 44 años por un ataque al corazón, y buena parte de su obra, entre ella las mejores piezas, no se conocieron hasta años después de su muerte. La novela corta que traigo aquí forma parte de un ciclo de novela, cada una centrada en una de las edades de la persona. Siendo la “edad de oro” la juventud. El momento de los impulsos, de los sentimientos poderosos, sin frenos, aunque también aquella en la que falta perspectiva y referentes. Especialmente en un entorno potencialmente hostil.

El tono de la novela es desenfadado. A veces casi frívolo. Pero cualquier lector mínimamente avezado no se engañará por el hecho. Detrás de los encuentros, a veces cómicos entre los dos jóvenes, otras veces tristes o dramáticos, está el hecho incuestionable de que de forma casi inevitable, a pesar de sus diferencias, de sus orígenes diversos, de su papel distinto en esa extraña sociedad, se enamoran uno del otro. Tampoco cuesta vez que detrás de la humorística forma que en ocasiones presenta las humillaciones a las que se ven sometidos, el desenfado con el que parecen afrontarlas, estas humillaciones son reales, son dolorosas. Cómo son consecuencia de un régimen totalitario y por definición corrupto, en el que las motivaciones de quien tiene el poder pueden tener más que ver con sus bajezas y rencores que con otra casa. Y que busca la deshumanización. De quien es represaliado, por intentar ser diferente, no digamos ya si intenta destacar. Y de la masa que participa en esas humillaciones, que por miedo a sufrir unas consecuencias similares se suma y se deshumaniza a sí misma. El gran peligro de los totalitarismos, de cualquier signo, el aislamiento y la deshumanización del individuo.

Una novela muy interesante, que estoy encantado de haber leído. Muy distinto a la que me motivó a hacerlo, aunque no dejan de ser distintas visiones de un mismo fenómeno, de un mismo clima social, de un mismo problema. Una lectura conveniente, en una época donde resurgen las ideologías deshumanizantes, por no hablar de las que nunca se fueron, y algunos quieren presentar como “exitosas” a pesar de que son una catástrofe humana más de las que pueblan la faz de la Tierra.

[Libro] Los dieciséis árboles del Somme – Lars Mytting

Literatura, Sin categorizar

Tres elementos se dieron en su momento para que me decidiese a comprar este libro en formato electrónico y, eventualmente, a leerlo. Por un lado, las buenas experiencias en los últimos años en lo que se refiere a autores noruegos, siempre fuera del machacado y sobreabundante nordic noir. Que no va de eso la cosa. Por otro lado, la oferta para comprar el libro electrónico por menos de dos euros cuando normalmente se vende a casi diez euros. Y finalmente, que encontré bastantes referencias positivas en una revisión rápida sobre su autor, Lars Mytting, y en concreto sobre la novela que nos ocupa hoy.

La novela tiene un título en noruego totalmente distintos, Svøm med dem som drukner, que se traduciría por algo así como Nada con quienes se están ahogando. Nunca he sido partidario de los cambios en los títulos; por algo el autor les puso el que les puso a sus obras. Pero bueno, tampoco me voy a poner pesado en esta ocasión sobre el tema, y sobre las “ocurrencias” y “genialidades” de los editores y editoriales a la hora de poner títulos “adaptados” al lector de otros países. Como creo que ya comenté en algún momento respecto a la obra de otro nórdico, un sueco, no es lo mismo “odiar a las mujeres” que “no amar a las mujeres”. Y sí… es una diferencia sustancial.

La Noruega que conocemos en la novela no es la más turística de paisajes con fiordos, nieves o montañas espectaculares. Es la interior, de granjas, bosques y salpicada de lagos, que tuvo tiempo de esbozar en mi mirada en el trayecto ferroviario entre Oslo y Bergen hace unos años.

En esta ocasión, nos trasladamos a los primeros años 90 del siglo XX, al interior de Noruega, a un ambiente rural y granjero, donde vive Edvard, un joven que vive marcado por una serie de hechos. Sus padres murieron prematuramente en Francia al explotar una bomba de gas de la Primera Guerra Mundial cuando él tenía sólo cuatro años. El estuvo desaparecido durante cuatro días cuando eso sucedió. Fue criado por su abuelo, que es odiado por sus vecinos por haber sido simpatizante de la Alemania nazi durante la guerra. Su abuelo vive extrañado de su hermano, que parece que luchó en el otro bando, y de quien le separan antagonismos no bien comprendidos. Y en estas estamos cuando la muerte repentina del abuelo, abre el camino a la posibilidad de desvelar las razones y los motivos de todas estas situaciones. Dando lugar a un recorrido que nos llevará de la Noruega interior a las islas Shetland, y de allí a los campos del valle del Somme. Y a la vez a las herencias que las tribulaciones históricas del siglo XX, especialmente sus dos guerras globales, dejó en las vidas de muchas personas.

Al terminar de leer la novela, esta me dejó un cúmulo de sensaciones. Mytting abre un pastel en los primeros capítulos que ofrece una infinidad de historias, todas ellas interesantes, todas ellas potencialmente trascendentes. Hay muchas posibles novelas en el universo que crea el autor. La de la reflexión sobre la sinrazón de las guerras. La del joven despistado que buscan encontrarse y saber quién es y con quién quiere estar. La de la historia del desarraigado, que cuando pierde su razón de ser principal, su pasión, pierde el rumbo y navega por su vida sin arribar a ninguno de los puertos que se le ofrecen. La del anciano que tiene que cuidar a su nieto, sufriendo por las consecuencias de sus decisiones de juventud. La de la mujer que nace en un infierno y en muere por las consecuencias de otro y cuya historia debe ser contada y recordada. La de una historia de amor, improbable, y tal vez, sólo tal vez, realmente imposible.

El problema es que muchas de estas historias quedan esbozadas, pero no bien desarrolladas, mientras vamos acompañando a un protagonista principal que carece de suficiente carisma como para que realmente nos importen sus cuitas. Nos interesan más todos aquellos que le rodean o con los que se encuentra, que él mismo. Y además, que la novela no encuentra un ritmo adecuado. Avanzando a trompicones, con distintas velocidades en cada momento, sin que encontremos un motivo para ello.

No os confundáis. No me parece una mala novela. Al contrario, globalmente me ha resultado muy interesante. El problema es que se queda en algo que está bien, cuando había material, ideas y posibilidades para ser apasionante. Y al final, no llega a tanto, ni mucho menos. De lo que más te quedan ganas es de visitar los lugares por donde pasa. Y de conocer a Gwen.

[Libros] Ohan

Literatura

Encontré hace un tiempo un artículo que hablaba de la literatura de la japonesa Uno Chiyo [宇野 千代]. Os recuerdo que en la medida de lo posible intento respetar el orden de la onomástica asiática, en la que el apellido va delante. Cuando un nombre está muy establecido y reconocido en occidente, en esos artículos uso el orden occidental, pero no es el caso en esta ocasión. Así Uno, es el apellido o nombre familiar de un mujer cuyo nombre otorgado fue Chiyo. Uno fue una mujer polifacética. Joven moderna y actual en los años previos a la guerra mundial, fue una moga o modan gāru (モダンガール, modern girl) hasta el punto de desafiar las convenciones sociales de su país en lo que se refiere a sus romances y actividad sexual, tras la guerra se asentó como artista polifacética, puesto que tanto escribía como se dedicaba al diseño de kimonos.

Para ilustrar el comentario de una novela con geisha, nos iremos al mundo de las geiko y maiko de Gion en Kioto. Aunque son escurridizas y poco predispuestas a posar para los turistas curiosos.

Se dice que Ohan, el nombre de una de las protagonistas de la novela, es una de sus mejores obras si no la mejor. E incluso no pocos incluyen a esta novela corta entre las principales obras de la literatura japonesa del siglo XX. No se escribió con intención de crear una gran obra, de gran profundidad. Pero la naturaleza de sus temas y su trama la convirtió en eso. Su obra traducida al castellano tiene precios elevados y no ha sido trasladada a versión electrónica. Como a mí me da igual leer una traducción que otra del japonés a un idioma occidental, opté por adquirir la traducción al francés, en versión electrónica y con un coste de una tercera parte de las obras de la autora disponibles en castellano. No soy partidario del “pirateo” literario, pero tampoco me gustan que me tomen demasiado el pelo con las políticas de precios de la editoriales, y su serpiente que se muerde la cola; tengo pocos lectores por lo que tengo que poner precios caros para obras que no son de autores superventas, lo que hace que tengan menos lectores, entonces me quejo del pirateo, pero no hago nada por romper los círculos viciosos y acercar las obras al público, pido ayudas públicas, me quejo si no me las dan… Conclusión, cada vez leo más obras en otros idiomas, pero a precios razonables.

No tenemos héroes en esta novela corta. Ubicada, probablemente, en Iwakuni, la ciudad natal de la escritora, o al menos donde pasó su infancia, nos habla de un hombre separado de su mujer legítima, Ohan, viviendo a costa de Okayo, un geisha que regenta un local con un par de geishas más a su cargo. Básicamente no hace nada, tiene un hijo al que no trata. Un parásito. En un momento dado, reconecta con Ohan, y empiezan a verse en una tratienda. Engaña a su amante que lo mantiene, con su mujer legítima. Y conoce a su hijo, entrándole ganas de repente de ser padre, aunque este mantiene cierta distancia. Mientras, Okayo se trae a casa protegida una sobrina de 12 o 13 años que le empieza a llamar papá. Todo se “desorganiza” encaminándose inevitablemente a la tragedia.

La novela está escrita en primera persona, por el protagonista masculino del trío, el cual, constantemente advierte al lector de que se trata de un sujeto indigno, amoral, carente de principios y de vergüenza. Es capaz de identificar las fuentes de su indignidad, pero no hace absolutamente nada para evitarla. Dispuesto a ser mantenido por una u otra mujer, cuando no por ambas al mismo tiempo si se diese la ocasión. Y con una hipócrita visión de la paternidad. Uno hace un retrato de una sociedad, la de las décadas previas a la guerra mundial, totalmente, corrompida no sólo a un nivel macrosociológico, sino también a nivel microsociológico, a nivel de la institución familiar, en la que persisten comportamientos tóxicos en los que se mezclan las peores cualidades de la sociedad tradicional japonesa y las peores de las innovaciones que trae la modernidad. Relato duro, mordaz, implacable, no deja títere con cabeza. Y si alguien quiere leer entre líneas una crítica al patriarcado nipón, tampoco las mujeres quedan especialmente bien paradas. Y todo ello con una calidad literaria innegable. Por algo será que, a pesar de ser una lectura potencialmente incómoda, es uno de los superventas japoneses del siglo XX.

[Cine] The half of it (2020)

Cine

The half of it (2020; 24/20200502)

Netflix se está especializando en comedia/drama adolescente. Y especialmente dentro de lo políticamente correcto; mucha, muchísima diversidad étnica y de identidad de género y preferencias sexuales, aunque sea cogida por los pelos. Que no es que me parezca mal… es que a veces llega a ser inverosímil. Así que tenemos aquí esta ¿comedia? adolescente dirigida por Alice Wu, con protagonista de origen asiático y con preferencias homosexuales.

No había oído yo hablar de la directora, aunque parece que adquirió cierta fama por una película de hace más de quince años en la que se permitía hablar también de su situación personal como joven de origen asiático y homosexual. Pero poco más le veo en lo cinematográfico desde entonces. Ahora nos trae lo que no sino una adaptación del Cirano de Bergerac de Rostand, aunque con un final necesariamente modificado, y con un toque de cine “indie”. El rol de Cirano corresponde a Ellie (Leah Lewis), quinceañera nacida en China pero inmigrada de pequeñita con su familia al medio oeste americano, que ayuda al “Christian” de turno, un bonachón pero tosco atleta de instituto (Daniel Diemer) a conquistar a la chica, la “Roxanne” de turno (Alexxis Lemire), de la que secretamente está enamorada Ellie.

Visité yo Bergerac cuando recorrí el Dordoña hace ya… años. Aunque Cyrano no era de allí. Era parisino. Pero adoptó el apellido por las tierras que poseía la familia por el lugar. Tienen una estatua allí dedicada,… más al narigudo personaje de Rostand que al auténtico Hercule-Savinien de Cyrano (de Bergerac).

La película se aguanta y aprueba porque hay cierta empatía hacia algunos de los personajes principales de la trama. Aunque sinceramente, es una película a la que se falta garbo y tensión, y a la que no sienta bien el tono excesivamente melancólico que le aplica su directora, en un trabajo por lo demás bastante más convencional de lo que nos quieren hacer cree cono lo del tono “indie” que he mencionado. Quizá lo que cuesta más de tragar sean los motivos por los que Ellie y el tocho están enamorados de la “Roxanne”, ya que este personaje está muy poco desarrollado y, más allá de que se pueda considerar más o menos guapa, yo no le veo un interés especial.

La película vale para pasar un rato y quizá poco más. Pero tal y como está el “pavorama”… ya valdrá.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine en TV] Tigertail (2020)

Cine

Tigertail (2020; 22/20200423)

Nuevo intento de encontrar una película de estreno interesante en las plataformas de cine y vídeo bajo demanda. De nuevo en Netflix, voy a por este drama, primer largometraje del norteamericano de padres taiwaneses, Alan Yang, que ha reunido ya varios premios y reconocimientos en el ámbito de la comedia televisiva. Pero aquí no se mueve en el ámbito de la comedia sino del drama existencial. Dicen que esta historia está basada en hechos acaecidos en su propia familia.

Para representar la vida en Taiwán del protagonista, opto por darme un paseo fotográfico por Tainan, la “capital” del sur del país.

Tigertail es la traducción al inglés de la localidad taiwanesa, Huwei, de donde procede el protagonista de la película, Pinjui (Hong-Chi Lee/Tzi Ma), un niño en la época en que el Kuomintang se hizo el poder en la isla proclamándose gobierno legítimo de la República de China, momento en el que ejerció gran represión sobre la población. Crecido en la pobreza, trabajador de un fábrica, se enamora de un guapa chica que está socialmente por encima de sus posibilidades, por lo que acaba aceptando el dinero de otro hombre para casarse con su hija y emigrar a Estados Unidos, donde pasa el resto de su vida. No precisamente feliz. La película va hacia delante y hacia atrás en la vida de Pinjui para contarnos su historia, y especialmente se ancla en su relación con su hija, ya adulta, Angela (Christine Ko), plenamente americanizada, pero con sus propios problemas.

La película está correctamente realizada e interpretada. Sin embargo, aunque leo que ha recibido buenas críticas en los medios especializados, a mí me parece que le falta algo. Especialmente le falta alma. Le falta ese toque que haga que nos importa lo que les pasa o por lo que han pasado los personajes que circulan por la pantalla. No soy partidario de las películas largas. Esta no lo es, poco mas de hora y media. Pero sí que opino que hay que contar todo lo que es importante. Y en esta ocasión, creo que hay muchas cosas que se dejan meramente indicadas, quizá se den por sabidas, pero el problema es que eso me descontextualiza mucho, y al fin me parece que el protagonista principal me parece un melón y deja de interesarme.

La película tiene los mimbres necesarios para hacer de ella, si no una producción memorable, por lo menos para que sea interesante hablando de diversos posibles temas; el clima político en Taiwan durante buena parte del siglo XX, la emigración china a Estados Unidos, los matrimonios concertados o por interés frente a la libertad de emparejamiento, los problemas de comunicación entre generaciones de familias en la inmigración, el papel de la mujer en determinadas culturas y su deseo de emancipación… de todos esos temas se podría haber hablado con los mimbres de la historia. Y al final en todos ellos nos quedamos con ganas. Una pena.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Libros] Tsugumi

Literatura

La semana pasada conseguí superar, al menos temporalmente, el bloqueo lector que me ha ido afectando desde que empezó el año, y que, paradójicamente, porque se supone que tenemos más tiempo, ha empeorado desde que nos sumergimos en la crisis del nuevo coronavirus. Y en una tarde me merendé este título de la japonesa Banana Yoshimoto, de la cual ya había leído algunas cosas, una novela y un libro de relatos. Como en otros libros de la autora, especialmente los que tienen ya cierta trayectoria, y este fue publicado en 1994 por primera vez, suele tener como tema central las vivencias de mujeres jóvenes.

No he visitado la península de Izu en Japón, aunque la línea Tokaido shinkansen pasa cerquita. No está lejos de Tokio. Así que el ambiente costero lo representaré con la península de Kii, en el golfo de Ise. Y también con una representación de las gentes en Tokio, localización secundaria de la novela.

Y en este caso son dos. La narradora, Maria (adaptación del nombre tradicional occidental al japonés, まりあ), una joven de 19 años en sus primeros años de universidad, que aporta el punto de vista, junto con sus vivencias personales, y Tsugumi, su prima, un año menor, y personaje central de la novela. Tsugumi lleva arrastrando toda su vida las consecuencias de una enfermedad crónica, con periódicas recaídas, y la amenaza constante de una vida corta. Maria culpa a esta circunstancia el carácter caprichoso, tiránico y algo borde de Tsugumi. Durante una buena parte del libro, se nos narran acontecimientos que explican el carácter de Tsugumi y su relación con Maria y, de forma más secundaria, con la hermana la primera, Yoko, la mayor de las tres por poco. En la segunda mitad, conocedores del contexto se nos narra las vacaciones de verano de Maria, las últimas que pasará en el hostal familiar de una localidad costera de la península de Izu, donde ha vivido su infancia, hasta que su padre se divorció de su primera mujer y reunió a la familia formada con la madre de Maria, hasta entonces su amante, y la propia joven, realojándose en Tokio. Y en ese mes en la vida de las jóvenes pasarán muchas cosas.

La novela no es muy extensa, y tiene un tono que tiene una apariencia relativamente ligera. Pero que está llena de cargas de profundidad hacia muchos convencionalismos sociales; la relación de los padres de Maria, la tolerancia hacia el carácter cuasi sociopático de Tsugumi, el contraste entre el mundo provinciano y la gran ciudad, la enfermedad como excusa y como metáforas, la formación del carácter, la esencia de lo que constituye una amistad,… y varios otros más que se nos pueden ir ocurriendo. Yoshimoto no es convencional, y lo demuestra en varios momentos, en principio situando como heroína de la novela a una joven que normalmente consideraríamos odiosa y que sin embargo acaba resultando enormemente atractiva. Pero también con el giro final que da una bofetada a las convenciones del género de historias con persona enferma y destino infausto.

Todo ello, junto con el hecho de que Yoshimoto conoce su oficio, y la traducción la siento de buen nivel, hace de esta novela una lectura interesante, que avanza deprisa y te deja con buen sabor de boca. A pesar de no ser una novela con grandes pretensiones. Pero que no os engañe la ligereza de la puesta en escena; hay más chicha de la que parece en esta historia.