[Cine] Three Thousand Years of Longing (2022)

Cine

Three Thousand Years of Longing (2022; 46/20220917)

No sabíamos qué esperar de esta película de George Miller. Un director que no se ha prodigado mucho en sus más de cuatro décadas de carrera. Y que, aunque alabado por muchos, son poquitas las cosas que ha hecho que me interesen. Que no me interesen no quiere decir que esté mal o que sea mal director… es eso… que no me interesan. Las expectativas sobre esta película era altas antes del estreno, pero los críticas después del estreno eran mixtas, y la atracción del público… parece que escasa. Pero el elenco del filme nos decidió a acercarnos a las salas de cine un sábado por la tarde. Una hora poco propia para nosotros por que va mucha gente poco respetuosa con el cine. Se habla y se come, ruidosamente, demasiado en esta ciudad.

Miller nos cuenta un cuento moderno sobre los mitos de los cuentos tradicionales. Una profesora universitaria (Tilda Swinton) especializada en cuentos y sus mitos asociados viaja a Estambul para dar una conferencia. Y tras un desmayo, se relaja en el Gran Bazar, donde compra una botellita de la que aparece un genio (Idris Elba). Sí, como el de Aladino. Y como a Aladino, le concede tres deseos. Pero la universitaria duda, ante lo cual el genio le contará su historia, que nos llevará del mítico reino de Saba a la Estambul de Suleiman el Magnífico y a la de la decadencia del siglo XIX. Hasta que la profesora exprese su interesante pero problemático primer deseo.

Sinceramente, nos acercamos a ver esta película con cierta reticencia, por lo ya comentado en el primer párrafo de esta entrada. Pero salimos de buen humor. Miller tiene ciertamente mucho oficio a la hora de narrar con la cámara, a la hora de poner en escena y a la hora de dirigir unos intérpretes que necesitan poca dirección, porque también andan muy sobrados de oficio. Y el conjunto, muy bonito visualmente, te traslada a un mundo de fantasía, de romances malhadados y de esperanzas y desesperanzas, que nos enganchó, por lo menos a mí, mucho más de lo que esperaba.

La película no es una mera narración fantástica. Es también una reflexión sobre el significado del amor, muchas veces unido a la soledad, a lo largo de los tiempos. O tal vez una reflexión sobre la soledad, sólo aliviada, aquí o allá, por el amor… o simplemente la pasión y el deseo. Y la idea más rompedora… Que en su soledad, Alithea, la protagonista, no quiera desear nada… que pueda estar satisfecha con su soledad y sus libros. ¿Será convencida por el genio de la botella de que no está realmente satisfecha? Tendréis que ir a verla para saberlo. No es perfecta, pero está bastante bien.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Libro] Un domingo en Ville-d’Avray – Dominique Berbéris

Literatura

Novela corta que apareció de oferta en mi tienda de libros electrónicos habitual. La experiencia me dice que en la editorial Libros del Asteroide se pueden encontrar pequeñas joyas literarias que no se encuentran en las grandes editoriales. Y está bien dar cancha a las pequeñas editoriales independientes que pelean por estar ahí en la maraña de los grandes grupos editoriales multinacionales, cada vez más concentrados en pocas manos. Y por lo tanto, cada vez menos fiables y sesgados.

Estampas parisinas, tanto en el centro de la ciudad como en la «banlieu» que la rodea.

Es el primer libro que leo de la escritora francesa Dominique Barbéris, y por lo tanto supone en gran medida entrar en territorio inexplorado. La premisa de partida es muy simple. Una mujer, ya de mediana edad, sea lo que sea lo que signifique esta expresión hoy en día, de clase media, nivel sociocultural alto, parisina de los barrios centrales, se dirige a Ville-d’Avray, en la periferia de la capital francesa, pero en la periferia más puestita, no la de los inmigrantes, para visitar a su hermana. En el camino, va recordando fragmentos de su vida en familia cuando eran niñas y adolescentes. Y en la conversación que mantendrán después de comer, la hermana se sincerará y le contará cosas de su pasado que no podía sospechar.

Novela cortita, sencilla, pero muy elegante. Tanto en su planteamiento como en su escritura. Conforme me adentré en la lectura comencé a lamentar que tuviese ante mis ojos el original en lengua francesa, puesto que la supongo una excelente lectura para refrescar mis conocimientos en el idioma de Molière. En cualquier caso, la escritora se adentra en la mentalidad y en la sensibilidad femenina cuando ha de desvelar sus secretos, aquellos que no se ha atrevido a desvelar hasta el momento.

Prácticamente la leí en un día. Aunque la comencé cuando volvía del viaje a Múnich, el grueso del texto lo leí en las horas de tren en el viaje en el día al Museo Würth La Rioja. Me gustó. Mucho. Muy recomendable.

[TV] Cosas de series; más terrible será la venganza

Televisión

Recuerdo hace unos años una serie norteamericana, un guilty pleasure de tomo y lomo, con dos protagonista muy atractivas, una muy joven y otra no tanto, con la que me lo pasé muy bien hasta que me cansé… porque en realidad era… mala. Se llamaba Revenge. O sea, venganza. Y es que este es un género en sí mismo, de carácter universal, que lleva con nosotros desde que la ficción se inventó. Y algunas obras están en el imaginario popular de forma notable, como cierto tochazo tremendo, aunque muy entretenido, de Alejandro Dumas, padre. Pero las historias de venganza se digieren mejor si hay mujeres muy guapas y mucho mucho glamur. Y ahí es donde brillas los guilty pleasures de la televisión surcoreana. Hoy traigo dos. Aunque no son de los mejores. Ambos los seleccioné o decidí ponerme con ellos por que apetecía ver el trabajo de alguna de sus protagonistas.

Algunas vistas nocturnas de Seúl para la entrada televisiva de hoy.

Beullaeg-ui Sinbu [블랙의 신부] es conocida en Netflix como Remarriage & desires en inglés o Deseos VIP o Segundas nupcias y anhelos en castellano… creo. Los títulos varían para España y para los países de la América hispanohablante. Como tengo la plataforma configurada con el inglés como idioma por defecto para tener más oferta, no siempre me entero bien de los títulos que colocan a las series o películas en castellano. El título original significa La novia de negro. Título que recuerda mucho a una estupenda película de la Nouvelle vague, firmada por Truffaut como homenaje a Hitchcock y con una magnífica Jeanne Moreau como protagonista, aunque poco apreciada por su director y con la crítica dividida sobre ella. Pero nada que ver. Ciertamente, hay una motivación para que la protagonista (Kim Hee-seon) busque venganza por la muerte de su marido y su ruina, sobre la mujer que lo perpetró todo (Jeong Eu-Gene). Pero el entorno es una agencia matrimonial de altísimo nivel, encargada de buscar mujeres trofeos como esposas para hombres de elevadísimo estatus socioeconómico. Tenía curiosidad por ella por su protagonista, a la que vimos recientemente en otra serie de Netflix. Pero por buenas que sean las interpretaciones, la historia y el guion es infame, los valores que representan son extremadamente retrógrados, y sólo como un descomunal guilty pleasure tiene sentido. Porque todo el mundo es guapísimo y elegantísimo en esta serie. Sólo son ocho episodios; si llega a ser más larga, no creo que la hubiese aguantado.

Eve [이브], cuyo título todavía no me he enterado de dónde viene, nos cuenta la venganza de una joven de 28 años (Seo Ye-Ji) cuya familia se arruinó cuando la empresa de su padre fue adquirida de forma hostil e ilegal por unos empresarios y políticos corruptos, con resultado de la muerte de sus padres. Su principal contrincante es la hija (Seon Yu) del empresario y político líder, casada con el director general de la empresa que absorbió la empresa de su padre, y al que se le ofreció como dote. Es una serie con violencia, glamur, amoríos, infidelidades, engaños a tres o cuatro bandas,… y que me interesó de nuevo por sus protagonistas femeninas, que son muy buenas, especialmente la joven que busca venganza, a la que vimos en una divertida comedia hace un tiempo. Aunque su antagonista más veterana es una robaescenas de mucho cuidado. Cae también con frecuencia en algún exceso, tiene mejor historia y guion que la anterior, pero tampoco se le puede quitar la etiqueta de guilty pleasure, y no ha dejado de ser relativamente decepcionante en ocasiones. El nivel de las series surcoreanas que nos llega ha ido aumentando poco a poco en los seis años que hace que las veo, como para que estas series empiecen a no despertar la curiosidad que me despertaban al principio. Un defecto importante en todas ellas es que los protagonistas masculinos son, o les piden ser, unos siesos absolutamente inexpresivos, que molesta mucho en el conjunto.

[Cine] Persuasion (2022)

Cine

Persuasion (2022; 38/20220717)

Nuevamente una película de época ambientada en Inglaterra. Aunque… no es una producción inglesa,… o británica siquiera. Siendo una Netflix original, es una película estadounidense. Dirigida por Carrie Cracknell, que sí es británica, es una incursión en el cine de esta realizadora que procede del teatro, con éxito por lo que se puede leer. Y a priori es una película que tiene todas las pintas de buscar ocupar un nicho conveniente para la plataforma en línea y para la actriz protagonista, Dakota Johnson. La de las adaptaciones de las novelas de Jane Austen. ¿Qué actriz con aspiraciones no ha buscado protagonizar a una de las románticas heroínas de Austen para afianzar o lanzar su carrera? Creo que la última que recuerdo estaba preparada para terminar de lanza a Anya Taylor-Joy. Y no estaba mal, aunque lo que dio el espaldarazo a la actriz fue una estupendísima serie de televisión.

Dakota Johnson era famosa por ser hija de famosos, tanto por parte de papá como de mamá. Y de abuelita. Y de padrastro. Pero cuando consiguió un protagonista en el cine, lo hizo en un subproducto cinematográfico del género erótico, que procedía de un subproducto literario, todo ello de ínfima calidad real, por mucho que se hay revestido de… lo que sea que se haya revestido. Así que va buscando producciones que den más prestigio y en las que pueda demostrar que vale. Y supongo que de aquí viene la conveniencia de protagonizar a esta Anne Elliot de Austen, la joven cada vez menos joven que vive con los remordimientos de haberse sacudido de encima a un pretendiente guapo y galante (Cosmo Jarvis), pero pobretón, tras ser persuadida por los miembros de su familia. Una panda de snobs absolutamente estomagante. Y de repente el guapo pero pobre reaparece en su vida, guapo… pero rico. ¡Qué tremendo conflicto!

Buena parte de la acción en esta película transcurre en la muy «posh» y británica ciudad de Bath. Así que pondremos algunas fotos de esta bonita ciudad. Aunque mi visita a ella coincidiera con un día gris y poco vistoso.

Si hay películas que gustan más o menos, pero que luego crecen en la memoria, y al final las recuerdas como estupendas, esta película de Netflix… es todo lo contrario. Aunque cuando termina estás ya convencido de su mediocridad, la asumes como normalita y aceptable. Hasta que con el tiempo, la memoria de la misma te va convenciendo de una realidad incontestable. Es peor que mediocre. Es una película que nunca se debió haber filmado. Con interpretaciones mediocres, todo el mundo está de acuerdo en que la película transforma el carácter principal en otro personaje totalmente distinto, una cínica alcohólica que bebe tintorro a morro directamente de la botella… y que ni siquiera funciona como parodia de las novelas de Austen. Llena de incongruencias respecto al lugar y el tiempo en el que se sitúa la acción, parece más influida por los Bridgerton que por las reales novelas de la célebre escritora británica. Y encima… las constantes rupturas de la cuarta pared, en las que la protagonista se dirige a un público que supone idiota para explicarle lo que pasa. Y no vamos ya a hablar de qué narices habrán podido ver los dos protagonistas el uno en el otro para explicar ese amor incomprensible y que perdura tanto en el tiempo, cuando ambos son de lo más enojoso, cada uno a su manera.

En resumen… no la vean. De verdad. Que no merece la pena. Si les gusta el universo de Jane Austen, se van a cabrear. Si les da igual, la película no les va a decir nada. Y no lo conocen… seguirán sin conocerlo y sin entenderlo. Una oportunidad desperdiciada. Una película que no debería existir. Y luego los responsables de Netflix se preguntarán porqué la gente se da de baja de su plataforma. ¿No han pensado que su abundante oferta cada vez vale menos lo que se paga por ella?

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Bergman Island (2021)

Cine

Bergman Island (2021; 36/20220707)

Vimos esta película de la francesa Mia Hansen-Løve el pasado jueves y, aunque ya habíamos leído buenas críticas de ella, lo cierto es que fue una sorpresa más agradable de lo que esperábamos. Coproducción internacional con intérpretes luxemburgeses, británicos, americanos, suecos… con múltiples idiomas aunque el principal sea el inglés, que gira alrededor del particular homenaje de la directora a Ingmar Bergman, aunque manteniendo un estilo propio y una visión propia de los temas que abordó el prestigioso director sueco a lo largo de su carrera.

No he tenido la ocasión de visitar la isla de Fårö. Quizá algún día. Pero de momento podemos ilustrar sus playas en el Báltico con las similares en las costas del sur de Suecia, en la pequeña península de Falsterbo, cerca de Malmo.

La isla de Bergman de la que habla el título es la isla de Fårö (pronúnciese como algo parecido a /foré/ más que /faro/). En esta isla, Bergman se recluía para escribir los guiones de sus películas, al mismo tiempo que rodó seis de ellas. También una de sus actrices preferidas, y directora a su vez, Liv Ullman, rodó alguna de sus películas aquí. Es una isla pequeña, con una superficie equivalente a la de un cuadrado de 10,5 kilómetros de lado (la quinta parte del tamaño de Ibiza aproximadamente), al norte de la más grande y populosa isla de Gotland. Y allí se encaminan un matrimonio de cineastas, ella, Chris (Vicky Krieps), apreciablemente más joven e inexperta que él, Tony (Tim Roth), más consolidado y prestigioso, y admirador del director sueco, que ha sido invitado a participar como conferenciante en la semana dedicada anualmente a Bergman. Aprovecharán para retirarse a una granja en la isla donde avanzarán en la escritura de sus propios proyectos. Pero las dudas y la mezcla entre su vida real y su historia de ficción, lo que afectará a su definición del personaje protagonista de su proyecto, Amy, encarnado por Mia Wasikowska.

La película es un ejercicio metarreferencial en el que además de las constantes alusiones al estilo, al hacer y a la vida de Ingmar Bergman, vemos una película, la protagonizada por Amy (Wasikowska), dentro de la película principal, la protagonizada por Chris (Krieps), y en la que en un momento se difumina hasta que punto son dos personas/personajes distintos, o dos narraciones sobre la misma persona/perosnaje. Pero todo ello está contado y desarrollado con mucha naturalidad, con transiciones entre los distintos niveles de realidad o de ficción muy suaves, pero que no desorientan al espectador. Al contrario, apetece entrar en el juego metarreferencial, que intriga y da frescura al conjunto. Todo ello sin caer en el sobredramatismo al que a veces invitan los conflictos internos de los personajes de Bergman, el director homenajeado, sino con la ligereza de la vida cotidiana en la que tenemos que lidiar al mismos tiempos con los profundo de nuestros sentimientos y con los problemas de convivencia de la vida diaria, que a veces incluso se pueden tratar con algo de humor.

Buen trabajo interpretativo, buena puesta en escena, un ritmo adecuado, una duración correcta, algunas ideas ingeniosas para contar la historia, todo contribuye a una buena experiencia, todavía mejor para el cinéfilo de corazón. Eso sí… si lo tuyo son los superhéroes vestidos de coloricos con abundante pirotecnia y destrucción del mundo,… pues igual no.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Shashin no onna 写真の女 (2020)

Cine

Shashin no onna 写真の女 (2020; 25/20220425)

Con esta película japonesa del director Takeshi Kushida entraremos en el terreno de las «inclasificables». Su título en castellano es una traducción fiel del japonés, La mujer de las fotografías. Esas películas que no sabes muy bien en qué género encuadrar, o que, al final de la proyección, te quedas sin saber muy bien qué opinas de ellas. Y tras dejarlas reposar… pues sigues en las mismas. Pues algo así me ha pasado con esta película, que vi un poco de casualidad, simplemente porque no siendo muy larga, 89 minutos, la proyectaban en versión original en un momento y en un lugar convenientes. Y bueno… había leído alguna alabanza festivalera ante lo «nuevo» del cine independiente nipón.

Una de las secuencias de la película de hoy, en la que el protagonista, fotógrafo, sale a fotografiar insectos por el monte o un parque, me recordó a esta escena que viví en los jardines de Hamarikyu en Tokio, no lejos del mercado del pescado de Tsukiji. Un mercado que ya no existe. El mayorista. Uno más pequeño de venta minorista parece que subsiste.

Básicamente estamos ante una historia que entra dentro de eso que podríamos calificar como realismo fantástico, que transcurre en torno al negocio fotográfico de su protagonista masculino (Toshiaki Inomata). Este es un fotógrafo que se dedica al retrato, pero que se caracteriza por sus retoques en el ordenador. Y sus variantes principales son las fotos funerarias que le trae un cliente de un negocio funerario (Hideki Nagai), para que los fallecidos luzcan bien en su funeral, o como el caso de la mujer (Toki Koinuma) que quiere una foto para sus citas a ciegas con vistas a un matrimonio, donde quiere lucir joven y guapa,… aunque ya no sea tan joven… ni tan lozana. Y un día, en su afición a fotografiar insectos en la naturaleza, topa con una mujer joven (Itsuki Otaki), una bailarina venida a menos, que ahora se gana la vida promocionando productos en redes sociales, y que sufre un accidente que le genera unas heridas muy aparentes. Y ahí comienza una peculiar relación entre los dos, con intervenciones puntuales de los dos clientes.

Peculiar película con diálogos parcos. El protagonista… no habla. Los demás le cuentan cosas. En el que se tocan diversos temas. La soledad, la familia o su ausencia, la imagen personal frente a la apariencia personal, las expectativas frente a la realidad, la relación morbosa frente al romance basado en ¿qué? Con una realización austera, pero más que correcta. Sin banda sonora, pero con unos notables efectos de sonido que se apoderan de la imagen, ante la ausencia de diálogos. Y con unas interpretaciones que, a pesar de ser de intérpretes que se prodigan poco, o que proceden de otros campos, cumplen con un notable alto en sus peculiares papeles.

El principal problema del escueto largometraje es que toca tantos palos que, al final, no acaba de quedarte clara cual era la intención de director. ¿El extraño romance entre el maduro fotógrafo y la más joven bailarina? ¿Los problemas relacionados con la imagen personal y su representación en la sociedad, sea la real o sea la digital? ¿La soledad y la alienación del ser humano en la sociedad actual, un tema clásico en la ficción nipona? Muchas cosas para menos de 90 minutos de metraje, en las que se queda en la presentación de los temas pero sin profundizar realmente en ninguno. No sé si es recomendable. No es mala. Pero es inusual. Y poco compatible con los aficionados al cine contemporáneo más comercial, hollywoodiense. Así que cada cual sabrá si quiere correr el riesgo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Libro] Luna llena – Aki Shimazaki

Literatura

La semana de Pascua fue una semana relativamente feliz y tranquila, con viaje a Italia incluido, y eso sin duda fue clave para romper con el bloqueo en la lectura que me tiene un poco atenazado desde hace unos meses. Bueno… con idas y venidas, desde que comenzó esta maldita pandemia. Me cuesta concentrarme en la lectura. Pero no durante esos días, por lo que aproveché para leer varios libros que tenía en espera. Vamos con el primero.

No es la primera vez que leo a Aki Shimazaki. Y realmente siempre he disfrutado de las obras de esta escritora japonesa, pero que no escribe en japonés. La escritora, nacida en 1954, se mudó en 1981 a Canadá y vive en la actualidad en Montreal. Comenzó a escribir a finales de los años 80 publicando su primera novela en 1991. Pero optó por escribir en la lengua de su país de adopción, el francés. Incluso si sus temas son fundamentales referidos a su país de origen. Lo cual, desde mi punto de vista, enriquece el conjunto por la capacidad de llegar con más facilidad a dos entornos culturales distintos, el asiático japonés, y el europeo occidental, o su extensión a Norteamérica.

A esta novela corta de Shimazaki que nos ocupa hoy, el editor español le ha dado un título no coincidente con el original. Ese Luna llena tiene que ver con lo que se nos narra, pero no es el original. En la edición original en francés, el título es Sémi, transcripción al francés de la palabra japonesa 蝉 semi, que significa cigarra, un título mucho más apropiado… bueno… es el que la autora quiso darle a su obra, así que necesariamente es más apropiado. Es habitual en la autora dar títulos de una sola palabra en japonés a sus obras, aunque este escritas en francés.

En esta novelita, acompañamos a un hombre, que reside con su esposa en una residencia para personas mayores, ya que esta tiene una demencia de Alzheimer en sus fases iniciales. Fases iniciales que evolucionan, de modo que un día, cuando se levantan por la mañana, ella ha olvidado que es su marido. Convenciéndole con la ayuda de una enfermera de la residencia de que es su prometido, tienen que volver a reconstruir su relación. Pero eso conllevará que se descubrirán secretos guardados durante décadas de matrimonio, aparentemente feliz y bien avenido, con los que nuestro protagonista tendrá que lidiar, puesto que pueden afectar a sus relaciones con toda la familia.

Shimazaki nos transporta a una delicada aproximación al mundo de las personas mayores y al peculiar mundo de relación con una persona con un deterioro cognitivo progresivo. Y al mismo tiempo, no dejamos de asistir a una peculiar historia de amor, un romance de edad avanzada que ha de sustituir a la ficción en la que los dos protagonistas de la historia se han sumido mutuamente durante los años de matrimonio. Un matrimonio gestado en los primeros años 70 del siglo XX, al estilo tradicional mediante un miai 見合い o en su modo formal omiai お見合い, encuentros organizados por un casamentero entre dos personas solteras que quieren formar una familia. Según leo, en los años 30 y 40 del siglo XX casi el 70 % de los matrimonios en Japón tenían este comienzo, aunque en la actualidad estaría en torno al 5 %.

Shimazaki se lee bien. Sus contenido son siempre delicados, incluso cuando se expresan conflictos complejos, difíciles. Y uno siente empatía por los protagonistas de sus historias. Generalmente gente que arrastran sus propios problemas durante sus vidas que les condicionan en mayor o menor medida. Para mí, su lectura es muy recomendable, y como autora un valor seguro a la hora de seleccionar algo para leer.

[Cine] Moreolsenseu 모럴센스 (2022)

Cine

Moreolsenseu 모럴센스 (2022; 10/20220114)

Confieso que en las dos últimas semanas hemos sufrido un cierto desconcierto con nuestra actividad cinematográfica. No hemos encontrado tiempo para acercarnos a las salas de cine, a pesar de que hay unas cuantas películas que nos gustaría ver, y al mismo tiempo tampoco sentimos entusiasmos especiales por casi nada. Y en los dos próximos meses nos atraen más los eventos especiales de reestrenos de películas de hace un tiempo que los posibles estrenos. En fin… Para paliar un poco la cosa, tiro de plataformas en línea. Y como el cine asiático, y en concreto el surcoreano, están en alza, me lío hace unos días a ver una comedia romántica de este último país en Netflix, dirigida por Park Hyeonjin. Por aclararnos, es una directora, no un director. Y no tiene mucho recorrido. La traducción del título sería sentido moral, pero en castellano recibe el título de Amarrados al amor y en inglés el de Love and leashes (amor y correas).

Escenas nocturnas en Seúl para ilustrar la entrada de hoy.

Estrenada claramente con intención de estar disponible para el día de San Valentín, la historia nos habla de la relación entre dos compañeros de trabajo. Ella, Jung Jiwoo (Seohyun), seria, eficiente, crítica con el ambiente sexista del lugar de trabajo. El, Jung Jihoo (Lee Joonyoung), popular, cordial, superior en el escalafón, atractivo para las mujeres. Pero por la similitud de nombres, ella recoge un día un paquete que llega para él. Lo abre… y encuentra que al tipo le va el rollo BDSM. Lo cual… le da igual. Pero a partir de ahí, se planteará la posibilidad de una relación muy especial, con ella como figura dominante y el como figura sumisa. Pero todo consensuado.

La película parte de una premisa que a nosotros se queda corta. La sociedad surcoreana es muy conservadora, y los previos a la película indicaban que allí había cierta expectación por este tipo de temas, poco adecuados para sus ídolos del espectáculo, que suelen presentar una imagen de moralidad intachable. Pero lo cierto es que su contenido es muy poco transgresor, y hace décadas que está superada este tipo de cuestiones en el cine en nuestro medio. Parece ser que ambos protagonistas proceden de grupos musicales de K-pop; a ella la vi en una serie, también de Netflix,… pero es de las flojitas. Es una chica mona, pero no es una actriz que destaque en lo que le he visto. Pero es este tipo de perfil lo que aparece en la serie.

De todos modos, la película no acaba de despegar, pero no es culpa de los intérpretes. Creo que tiene un guion flojo y un ritmo irregular. Está correctamente filmada, pero le falta garra. En parte por las diferencias culturales entre su público oriental y el público occidental. Pero también porque no acaba de desarrollar plenamente su premisa de partida, quedándose en una comedia romántica de corte relativamente tradicional en su desarrollo, que hace que no destaque por nada. No especialmente recomendable, sin ser ninguna catástrofe. Entre el telefilme y la película convencional de salas de cine, de las que se estrenan en verano.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/***

[Cine] Nightmare Alley (2021)

Cine

Nightmare Alley (2021; 08/20220103)

A priori… ver una nueva versión de una película de 1947 protagonizada por Tyrone Power… no es algo que necesariamente me haga ir al cine. No es mi actor preferido precisamente, incluso si aparece en alguna película que me gusta mucho. Y además me cansé mucho en su momento de un casposo chascarrillo frecuente en cierto individuo, cuando en la televisión única en blanco y negro programaban alguna película de aventuras del galán, sobre si murió de «una angina de pecho» o por «un pecho de la Gina (Lollobrigida)» durante el rodaje de un peplum en España. «Humor» del franquismo, con artículo determinado delante de nombre propio incluido. Pero cuando la empezamos a considerar como una nueva adaptación de una novela de William Lindsay Gresham dirigida por Guillermo del Toro, y que en el reparto aparecen nombres como Bradley Cooper (divertidísimo en su papel en la película de la semana pasada), Cate Blanchett y Rooney Mara (reunidas de nuevo después de aquella maravilla injustamente tratada en la temporada de premios), Toni Collette, Willem Dafoe… entre otros nombres prestigiosos… pues empezamos a pensar que esta película, después de todo había que verla.

No sabía muy bien cómo ilustrar esta entrada. Ni tenía mucho tiempo para explorar mi fototeca. Así que he optado por algunas escenas neoyorquinas, ciudad que ha sido escenario de obras del género negro diversas,… aunque no en esta ocasión. Pero bueno, la acción transcurre en Buffalo, que está en el mismo estado.

Nos habla de la historia de un hombre que huye de lo que parece la escena de un homicidio, y se reúne con una troupe de feriantes ambulantes, donde se lía de con la «clarividente» (Collette), se enamora de «la mujer eléctrica» (Mara), aprende los trucos del «mentalismo» de un viejo «mentalista» (estupendo David Strathairn, como de costumbre), se horroriza del destino del geek de la feria a manos de un desalmado (Dafoe), y acaba huyendo con su enamorada para triunfar como artista del mentalismo. Hasta que conoce a una arrebatadora psiquiatra (Blanchett), prototipo de femme fatale, que descubrirá sus secretos y explotará su ambición para llevar a término sus propios planes de venganza.

Un fatalismo propio de la novela y el cine negros clásicos impregna el largometraje, dirigido en sus aspectos más técnicos y visuales con maestría por del Toro. Poco hay que objetar a este punto. Sin embargo, aunque la película empieza con interés, preguntándonos qué es lo que hay detrás de ese individuo callado, introvertido y curioso que se refugia en el particular universo de los feriantes, pronto evoluciona a una serie de situaciones que van por otros derroteros, y lo hace de una forma un tanto morosa y un tanto estereotipada. En algún momento, tras el primer tercio de la película empecé a perder interés, para seguir rutinariamente un argumento y llegar a un desenlace que encontré, ambos, muy predecibles. Más propio de un cine negro de serie B, que de un cineasta como Guillermo del Toro al que se le suponen mayores ambiciones.

El reparto cumple sobradamente con sus obligaciones, porque hay oficio interpretativo para dar y vender en esta película. Pero hay mucho nombre ilustre en papeles que tienen poco lustre, que son meramente instrumentales en el devenir del protagonista. La misma Rooney Mara tiene un papel con poco desarrollo, bastante plano, que le impide lucirse, siendo Blanchett la reina de la fiesta en un papel que le viene como anillo al dedo, pero que tampoco tiene todo el desarrollo y profundidad que podría haber tenido. Son intérpretes buenos, pero no levantan en esta ocasión el nivel del largometraje.

Entendámonos, no es una película mala, y se puede ver, e incluso disfrutar, sin problema. Siempre que ajustes tus expectativas. Que en nuestro caso eran demasiado elevadas, dados los mimbres con los que se tejió esta cesta. Una pena que el resultado final no tuviera la brillantez y profundidad que esperábamos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Licorice Pizza (2021)

Cine

Licorice Pizza (2021; 07/20220127)

Siempre he tenido unas sensaciones ambivalentes con el cine de Paul Thomas Anderson. Considero que es un excelente director de cine, con una visión muy personal, muy expresiva… pero las cosas que cuenta, la mayor parte de las veces… no me interesan. Y mira que no ha hecho muchas cosas. En el ámbito del largometraje, digo. Y creo que las he visto, de una forma u otra, todas. Pero en alguna de sus películas, tan alabadas por la crítica y por el público más cinéfilo… pues me he aburrido. Así que cuando empecé a oír hablar de esta película me quedé frío. A la expectativa. Cierto es que pronto empezaron a lloverle las alabanzas. Y premios. Pero claro, ya he dicho que sus anteriores películas… No obstante parece que era «obligatorio» ir a verla.

Si no hubiese llegado la pandemia, es probable que a estas alturas ya tuviese fotos de California para ilustrar esta entrada. Pero no ha podido ser. Así que como Nueva York también está en la película, Central Park de la Gran Manzana tendrá que valer.

La ocasión surgió un par de semanas antes de su estreno, cuando anunciaron una sesión especial, con proyección de la película sobre película de 70 mm, a lo grande. En una de las pantallas de proyección más grandes de Zaragoza; la sala 4 de los Palafox. O sea, el Palafox de toda la vida, de cuando era niño, cuando no había multicines, y el paseo de la Independencia estaba salpicado de salas de cines o teatros que sólo hacían teatro en contadas ocasiones, la mayor parte de las ocasiones proyectaban películas de cine. Por supuesto, está rodada sobre película tradicional, no sobre digital… pero no está rodada sobre película de 65 mm, sino sobre películas Kodak Vision3, de distintas sensibilidades a la luz y al color, de 35 mm. Supongo que el copiar el fotograma de 35 mm sobre el de 70 mm para la proyección, sirve para aumentar también el tamaño del grano, que hace que la película tenga el aspecto de una película de principios de los años 70, época en la que se localiza la acción. Dentro de unas semanas volvemos a otro evento similar, con una película de la que temo me arrepentiré, que sí que está rodada con 65 mm (Sí, el formato «medio» del cine es película de 65 mm para rodar, y 70 mm para proyectar. El formato «pequeño» es de 35 mm para ambas acciones. Uso nomenclatura propia de la fotografía para denominar los formatos. Habría también formatos «subminiatura» de 16 mm, como en esta excelente película, o de 8 mm, de uso por aficionados, estudiantes y principiantes).

Transcurre en la película en los años 70, a principios, en torno a 1973, la crisis del petróleo de ese año que influye en el argumento de la película nos sitúa, en uno de los valles que conforman el área metropolitana de Los Ángeles, donde el día de la foto escolar un alumno de instituto de 15 años, Gary (Alana Haim), se enamora a primera vista y empieza a tirarle los tejos a Alana(Cooper Hoffman), una de las asistentes del fotógrafo, de 23 años. Y ahí empieza una peculiar historia de amor, improbable e incluso imposible si tenemos en cuenta las edades de los protagonistas. Él es además actor infantil, y los reencuentros frecuentes comienza cuando Alana es contratada como carabina para cuidar de los actores y actrices infantiles que van a participar en un programa de televisión en Nueva York. Y así, en una serie de episodios encadenados, más que en una historia única y lineal, van produciéndose los reencuentros de los protagonistas, con altibajos en la naturaleza de su relación.

La película, como decía, está rodada para que mantenga un aspecto en la luz y la estructura de la imagen similar a las películas de aquella época. Anderson es codirector de fotografía junto con Michael Bauman, en una trabajo realmente meritorio, muy notable. Es el primer trabajo en un largometraje como director de fotografía de Bauman, aunque ha trabajado en numerosas producciones dentro del equipo de iluminación como jefe de iluminación o electricistas. El tono es luminoso, muy angelino, muy californiano, y acompaña perfectamente una historia formada por una serie de historias pequeñas que mantienen un tono de comedia, realmente muy divertido. Yo me reí varias veces. El conjunto está perfectamente enlazado y se siente como una unidad a pesar de la naturaleza episódica del argumento. Hay una progresión en la relación.

Pero es que además la película está salpicada con la presencia de conocidos actores y actrices, mucho más famosos que los protagonistas, que interpretan a personajes reales, aunque con los nombres algo cambiados, pero muy reconocibles. Así Christine Ebersole es Lucy Doolittle, alter ego de Lucille Ball; Sean Penn interpreta a Jack Holden, protagonista de «Los puentes de Toko-san», alter ego de William Holden que protagonizó Los puentes de Toko-ri (The bridges at Toko-ri); Tom Waits, interpreta a Rex Blau, un director de cine basado en Mark Robson… que rodó entre muchos títulos conocidos lo mencionados «puentes»; Bradley Cooper es Jon Peters, sin el nombre cambiado, peluquero, o estilista capilar si lo preferís, y productor que mantuvo una cierta relación con Barbra Streissand. Por poner unos ejemplos. El reparto es muy coral, aunque dominado por los dos personajes protagonistas, y podemos decir que el trabajo del conjunto está a un alto nivel. De los dos protagonistas, me quedo con el trabajo de Alana Haim, que también se lo curra en el mundo de la música. Toda su familia sale en mayor o medida en la película. Anderson ha dirigido vídeos musicales para el grupo que forma con sus hermanas mayores. Su trabajo es más consistente… pero también es más madura en edad que su compañero de reparto, que también lo hace muy bien. Pero si se confirma que es una contendiente para los Oscars, lo tendrá merecido.

Resumiendo, estamos ante una película con la que lo pasamos muy bien. Una comedia romántica que rompe con todos los esquemas habituales del género, que da un repaso a una época ya en la historia y a su cultura popular, y que escondidos entre lo cómico y lo romántico, no deja de hablarnos de otros valores importantes, relacionados con la tolerancia, la amistad o la familia. Por poco convencionales que puedan ser en un momento dado. Muy recomendable. De lo mejor del último año.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine en TV] HELLO WORLD (2019)

Cine

HELLO WORLD (2019; 72/20211127)

Sigo acumulando estrenos, así que voy a intentar sacar comentarios cinematográficos cada vez que pueda. Aunque no sean con mucha profundidad, dependiendo de mi disponibilidad de tiempo. Como esta animación japonesa que acabó siendo estrenada directamente en plataforma digital, en Amazon Prime Video, hace unas semanas. Dirigida por Tomohiko Itō, que tiene experiencia dirigiendo sobretodo episodios de series de animación, aunque también ha trabajado en otras posiciones adjuntas a la dirección en algún largo de animación de cierto prestigio. Y aquí nos presenta una historia de romance entre estudiantes de secundaria con toques ciberfuturistas.

Fotos de Kioto para una película que transcurre en la antigua Miyako, capital imperial de Japón durante siglos.

HELLO WORLD (directamente en inglés en el original) es el típico «Hola mundo» que parece ser que es un tópico en todas partes cuando una persona da sus primeros pasos en el mundo de la programación de computadoras. Crear un programa que muestre en pantalla esa frase. Pero al mismo tiempo también orienta sobre la trama de la película. En un Kioto de un futuro no muy lejano pero más avanzado tecnológicamente, un jovencito y tímido estudiante de secundaria recibe la visita de un extraño individuo, que le confiesa que es un avatar de su realidad en el futuro y que está allí para salvar la vida de la compañera de clase de la que se va a enamorar, una guapa chica, un tanto reservada también y, como el protagonista, amante de los libros.

Al final todo va a resultar en una enmarañada historia de mundos reales y virtuales alternativos, en el que es fácil liarse sobre quien es un personaje real de carne y hueso y quien vive en un mundo virtual en un sistema «cuántico» de memoria ilimitada. Vamos… una película absolutamente fantástica, disfrazada de ciencia ficción, donde como en muchos producciones de este tipo se abusa del término «cuántico», aplicándolo a todo aquello que es fantástico y sin sentido.

La película está técnicamente bien realizada, pero tiene un argumento al mismo tiempo complicado en las interrelaciones entre «realidades virtuales o no virtuales», pero con un romance adolescente simplón y lleno de tópicos. Por alguna cosa que había leído por ahí de esta película, esperaba algo más, pero me dejó más bien frío. Y ya está. Pero sirvió para entretener un rato del frío fin de semana pasado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Gūzen to sōzō 偶然と想像 (2021)

Cine

Gūzen to sōzō 偶然と想像 (2021; 68/20211109)

Cuando llevábamos un tiempo con las restricciones a la movilidad y a los lugares de entretenimiento debidas a la pandemia de covid-19, viendo que lo de ir al cine se había puesto realmente difícil, opté por dedicar el presupuesto mensual que gastaba en entradas a las salas de cine en un par de suscripciones adicionales a plataformas de contenidos visuales bajo demanda. Entre ellas, la más interesante para quienes gusten del cine menos comercial y con un plus de calidad, Filmin. Y esto me permitió acceder a varias películas del japonés Hamaguchi Ryūsuke, del que vi varias películas que me gustaron bastante. Aunque reconozco que por su introspección y por sus ritmos pueden no ser del gusto de los consumidores de «comida rápida (¿basura?) cinematográfica», tipo Marvel/Disney y similares, que es el gusto predominante entre los espectadores en estos tiempos. Pero a mí me gustó.

Unas vistas de Tokio en las primeras horas del día, antes de coger el tren en dirección al monte Fuji, para ilustrar esta película japonesa, pero que trata temas universales, aptas para cualquier nacionalidad.

Por ello, cuando anunciaron el estreno en salas de la película que hoy nos ocupa, precedido además por una serie de críticas positivas e incluso entusiastas, no me quedó la menor duda de que había que ir a verla. Y no solamente se cumplieron las expectativas depositadas en el largometraje, sino que además fueron superadas, y nos encontramos sin comerlo ni beberlo con una de las cintas más interesantes de lo que llevamos de año. La primera que me ha llevado a darle mi máxima valoración en impresión subjetiva, la primera del año, descontando los eventos especiales de principio de año, de películas ya conocidas por su calidad, pues eran reestrenos de largometrajes que en su momento no pude ver en salas.

Desde el primer momento, la propia película te dice que vas a ver tres relatos cortos. En un símil con el mundo literario, si en un largometraje de ficción sería el equivalente a una novela, esta película sería el equivalente a un libro de relatos cortos, tres de ellos. He de decir que cada vez me siento más a gusto con los relatos cortos en la literatura japonesa, y si dais un repaso a las entradas que a ella dedico lo podréis comprobar. Y la cosa va mucho más allá de mi tradicional afición a Murakami, que al fin y al cabo quizá sea el menos «japonés» de los escritores japoneses más conocidos hoy en día. Los tres relatos tienen como protagonistas principales mujeres, y los tres relatos tienen una estructura similar. Una introducción a una situación de cierto conflicto vivencial, una conversación en profundidad entre dos de los personajes y en los que se desarrolla este conflicto, y un cierre en el que apreciamos un cambio de actitud de la mujer protagonista principal; la joven interpretada por Furukawa Kotone en el primer episodio, que ha de confrontar la situación de que su mejor amiga se siente atraída por su antiguo novio, la joven madre y esposa interpretada por Mori Katsuki, que se presta a ser el vehículo de venganza de su amante contra el profesor universitario que le cortó sus aspiraciones profesionales, y la mujer más madura interpretada por Urabe Fusako, que acude a su ciudad natal, a una reunión de exalumnas, con la expectativa de reencontrarse con su primer amor, otra chica de su instituto, lo cual cree que sucede cuando se topa en la estación con el personaje interpretado por Kawai Aoba. En la veintena, al principio de la treintena o al principio de la cuarentena… estas cuatro son las mujeres que vehiculan los conflictos interiores planteados por Hamaguchi.

Las situaciones planteadas siempre tienen un desencadenante que tiene mucho que ver con el azar, con la casualidad, con estar en el momento oportuno en el lugar adecuado, la fortuna o casualidad (gūzen 偶然) del título, y su resolución pasa por un acto de imaginación o fantasía (sōzō 想像), que de alguna forma hará madurar y crecer al personaje, lo convertirá, incluso con las pérdidas que acarree lo sucedido, en alguien mejor. Si esto lo aderezas con una realización sobria, centrada en las conversaciones, de cámara estática, a nivel del personajes, o pequeños movimientos, unos diálogos que no tienen desperdicio, de los que no puedes perder palabra, y unas interpretaciones sobrias, pero tremendamente efectivas que hacen que te «enamores» del personaje, que empatices con ellas con mucha facilidad, tienes una película que quizá no sea perfecta, pero sea sumamente atractiva a nivel personal. Una disección de la mentalidad femenina realizada desde el respeto, la solidaridad y la empatía.

Como ya he dicho, la película ha superado mis expectativas. Incluso cuando ya ha pasado más de una semana desde que la vi, todavía hay momentos escenas o diálogos que me vienen a la memoria y que amplían las sensaciones vividas durante la proyección. Como ya digo, una de las películas que más me han impactado en lo que llevamos de año, si no la que más, que probablemente pase relativamente desapercibida por la cartelera y que merecería más repercusión que la que tiene.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****