[Cine] Under the skin (2013)

Cine

Under the skin (2013; 39/20200808)

Primera película en versión original que se puede ver en sala de cine, en la gran pantalla, en Zaragoza, desde que dio comienzo el confinamiento de la población y cierre de los espectáculos por la epidemia de covid-19 haya por marzo de este año. Parece que haya pasado tanto tiempo ya. Esta película ya había sido anunciada para su estreno en primavera. Pero la peculiar mezcla de terror y ciencia ficción que nos ofrece Jonathan Glazer no ha llegado hasta el verano. Eso sí… el retraso en el estreno es mucho mayor, porque fue presentada en 2013. Y estrenada en el Reino Unido en 2014. Curioso, para una película que tiene unas críticas extremadamente positivas. Aunque no parece que haya gozado del favor del publico.

Hoy, fotográficamente, Edimburgo. Inevitablemente.

Tras un incidente de un motorista en la carretera, este rescata a una mujer y la lleva a una furgoneta. De ella saldrá completamente recuperada y circulando por las calles de Edimburgo con el inconfundible aspecto de Scarlett Johansson. A partir de ahí la veremos recorrer Escocia, seleccionando de vez en cuando hombres a los que lleva a una misteriosa casa donde desaparecen en un… mejor que lo veáis vosotros.

Es difícil definir el género de la película. Como ya he dicho oscila entre el terror y, ¿la ciencia ficción, quizá? Muchos dirían que sí, asumiendo la condición de alienígena de la mujer sin nombre. Un ser que parece más movido por la curiosidad o por un impulso que no soy capaz de definir que por el impulso sexual que sí parece mover a los que podríamos definir sus víctimas. Pero tal vez no sea una alienígena, tal vez sea otro tipo de monstruo. O ser. O los monstruos somos los hombres que la hemos creado de alguna forma. La película está abierta a interpretaciones. Y quizá ese sea el motivo del limitado éxito entre el público. Un público demasiado acostumbrado a que le de resueltos los misterios.

Pero esto no va a suceder en una película con un final que aclara pocas cosas. Sólo que la mujer, el ser interpretado por Johansson cambia, sus motivaciones evolucionan, lo cual puede no bastar para salvarla de sí misma o de su entorno. Película muy atractiva visual y sonoramente, con una Johansson a su mejor nivel, que no veíamos desde que se lanzó a ganar dinero a espuertas en el cine de acción más o menos superheroico. La película tiene muchos y buenos valores cinematográficos. Pero su intención y su mensaje resulta demasiado críptico y deja un cierto desconcierto. Así que, bueno, vosotros veréis. A mí, me mereció la pena.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Last and First Men (2017)

Cine

Last and First Men (2017; 38/20200802)

Ayer viernes se abrieron al público después de casi ocho meses los cines más céntricos de Zaragoza. Con una cartelera un poco de circunstancias, pero que ahí está. Y con una película, sólo una, de estreno… o algo así. Si la vamos a ver ya os cuento. De momento, tiro de estreno en el catálogo de Filmin, de los debidos al Atlantida Film Festival. Un película que estará disponible en la plataforma durante unos días.

La película fue dirigida por el islandés Jóhann Jóhannsson, habitualmente compositor, cuya música ha estado presente en diversos títulos de éxito en la última década. Y sobre cuya carrera como director poco más podremos decir, puesto que murió incluso antes de que estuviese totalmente terminada. Una película de carácter más bien experimental, muy poco usual. Está basada en la novela del mismo título del británico Olaf Stapledon. La novela narraba la historia del género humano a lo largo de 18 especies que abarcan dos mil millones de años. Homo sapiens sería la primera. Cuando se publicó, en 1930, no se concebía todavía que las especies precursoras, como los neandertales, fueran humanas. Hoy habrá que incluirlas en el listado. En cualquier caso, la película está narrada desde el futuro remoto, cuando una persona de la última de estas especies, con la voz de Tilda Swinton, envía un mensaje al pasado con la esperanza de que sirva para salvar de la extinción a esta última especie y, por lo tanto, al género humano.

Salvo la narración de Swinton, no aparecen más personas en la metraje. Un signo quizá de que el mensaje fue lanzado en vano. Mientras escuchamos la narración, acompañadas de la música del propio Jóhannsson y de Yair Elazar Glotman, vemos una serie de imágenes rodadas en blanco y negro, con película de 16 mm, lo que les da un aspecto granuloso orgánico, el director de fotografía es Sturla Brandth Grøvlen, que se centran principalmente en antiguos monumentos de la antigua República de Yugoslavia, del tipo brutalista, hormigón puro y duro, que tanto gustaban a los antiguos regímenes comunistas. Aunque hay cierta variedad. En cualquier caso, nos sirven para representar esas civilizaciones desaparecidas en la historia del género humano, imaginada por Stapledon.

No es una película comercial. Es puro arte y ensayo. Ciencia ficción, claramente, pero también reflexión filosófica sobre la naturaleza del ser humano. Y sobre un hipotético destino. Optimista a pesar de su ominoso futuro en la narración, puesto que en estos momentos, nadie en sus cabales imagina 2.000 millones de evolución humana. Ya veremos (no quienes escribimos/leemos esto) si salimos vivos de los siglos inmediatos como civilización y de los próximos milenios como especie. A mí, la propuesta me ha convencido. Pero sólo la recomiendo a quienes quiera adquirir riesgos en la experiencia cinematográfica, con la mente muy abierta a lo que es o puede ser el cine. Quien se sienta incapaz de imaginar una narración que no sea bajo el esquema tradicional occidental de “planteamiento, nudo y desenlace”, que ni se lo plantee. Tiene una extraña belleza, la cinematografía del noruego Grøvlen es todo un tratado de fotografía en blanco y negro, la música cautiva y la narración de Swinton estremece.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] La isla de las mentiras (2020)

Cine

La isla de las mentiras (2020; 37/20200727)

Una semana más sin actividad cinematográfica en pantalla grande digna de mención. Algunos cines de la ciudad han abierto, pero a base de reestrenos y de estrenos de baratillo, que no llaman en especial la anterior, y de momento nada en versión original, todo adulterado con el doblaje. Así que vuelvo a confiar en las plataformas en línea. Se anuncia en Filmin el estreno de una película nacional, sobre “el Titanic español”. Veo que varios “sabios” de la cinematografía que pululan en internet se hacen eco de la noticia con palabras más o menos halagadoras. La cosa no me pinta bien… pero me arriesgo. Y me arrepiento.

Para representar las costas gallegas, lo único que tengo a mano son algunas fotos de La Coruña… y ahí las dejo.

La película está dirigida por Paula Cons, su primer largometraje de ficción, por lo que veo, y lo del “Titanic español” es porque la trama gira alrededor del naufragio del Santa Isabel, un vapor correo que hacía la ruta costera de la península entre el País Vasco y Cádiz, donde enlazaba con los trasatlánticos que llevaba emigrantes a Sudamérica. El barco tiene en común con el Titanic dos cosas; era un barco y naufragó unos años después del gigante. Fue una desgracia en la que murieron doscientas y pico personas al estrellarse el barco contra unas rocas en las costas de la isla de Sálvora, a la entrada de la ría de Arosa, en una noche de mal tiempo y mala visibilidad. Fue una noticia impactante en la sección de sucesos de la prensa de la época, y algunas de las mujeres que vivían en la isla recibieron alguna mención por la ayuda que prestaron en el salvamento de náufragos. No hay más.

Pero la directora y guionista aprovecha el suceso para montar una de misterio, en la que hay una serie de sucesos, ficticios en principios, de los que hace protagonistas a las mujeres mencionadas, y que habrían llevado por la malevolencia de algunos al naufragio del barco. Hay un trasfondo… llamémosle social,… de un cacique que es dueño de la isla y que explota a las pobres e incultas personas que viven en ella. Hay varias subtramas más que me da pereza comentar.

La película se sostiene malamente. Porque hay poca cosa que contar, las mujeres entre la que adquiere protagonismo la interpretada por Nerea Barros son objeto de investigación por un periodista argentino que, literalmente, pasaba por allí, encarnado por Darío Grandinetti, y unos cuantos personajes más, poco definidos, basados en tópicos más que en un desarrollo de caracteres. Las interpretaciones se sostienen porque se basan más en hablar poco y aparentar mucho. Salvo el periodista que sufre de una galopante verborrea. La película tiene una realización correcta… pero no tiene realmente nada que contar. Así que, una pérdida de tiempo. Porque la reivindicación social o femenina que pretende colar en la historia está también basada en tópicos y carece de mayor solidez que la de saber que en zonas rurales de la España de hace 100 años había analfabetismo, caciquismo y mujeres sufridas. En realidad, todos eran muy sufridos. Pero… bueno,… no vamos a entrar en políticas banales.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine en TV] Mi particular ciclo de cine asiático – 1ª parte, creo

Cine

No sé si lo he comentado ya. Desde hace unas semanas, estoy suscrito a la opción base de Filmin. Las cuentas estaban claras. Seguimos sin poder ir a las salas de cine en condiciones. Desde marzo. En la búsqueda de cine de estreno que ver en casa, de vez en cuando recalo en esta plataforma de cine y series. No es necesario suscribirse. Puedes alquilar por película. Pero prácticamente, con dos películas al mes, amortizas la suscripción base. Dado el “ahorro” en cine en pantalla grande. Pues a ello.

Hay quien dice, jugando a emular a Pero Grullo, que la principal causa de divorcio en occidente es el matrimonio. Parece que en Japón, también.

Tras ver hace unos días la última película de Hamaguchi Ryūsuke, que me gustó bastante y, sobre todo, fue creciendo en el recuerdo como una película realmente muy buena, hice un repaso del abundante cine asiático que se puede encontrar en la plataforma. Y tengo seleccionadas guardadas películas como para hacer varios miniciclos de fin de semana de películas japonesas, chinas y coreanas. Vamos con una primera tanda. Podría incluir estas películas dentro de mi base de datos de “estrenos”, puesto que en lo que a mí se me alcanza no han sido estrenadas en salas de cine. Pero como ya llevan un tiempo en la plataforma, no las voy a considerar como tales.

Me llamó la atención la sinopsis de una película de Iwai Shunji (ya me había gustado algo de él bastante). Dos de ellas en realidad. Hana to Arisu [花とアリス, se suele occidentalizar como Hana & Alice] nació como una serie de cortos y anuncios comerciales para conmemorar la comercialización en Japón de un conocido dulce de galleta y chocolate presente en todo el mundo. Os pongo uno…

El caso es que a partir de ahí surge una comedia romántica adolescente, que me parece distinta de lo que habitualmente se ve, en la que lo fundamental es el desarrollo personal de las dos protagonistas Arai Hana (Suzuki Anne) y Arisugawa “Alice” Setsuko (Aoi Yū). El macguffin de la película es que, cuando todavía van al último curso de secundaria, Hana se cuela por un alumno de instituto con el que se cruzan a veces en el tren. Y al año siguiente caerán ambas en el mismo instituto que el chaval, y acabarán montando un enredo con triángulo con dos hipotenusas para el mismo cateto. Ya digo, que eso es el macguffin, que lo importante es el crecimiento de las dos chicas y su relación con el entorno… compleja. Tiene momentos de gran sensibilidad y belleza, y otros de humor y enredo. Y tiene algún personaje secundario que merecería una historia para sí solos. La película es de 2004.

En 2015, el mismo director juntó al reparto, ya muy creciditas para hacer los mismos papeles, pero hicieron una precuela en forma de animación con la técnica de rotoscopia. Una técnica que no es mi favorita, y de hecho esta película tampoco la convierte en ello, pero nos cuenta una historia simpática, sobre cómo se conocieron las dos jóvenes en un “misterio” detectivesco, con posibles influjos “sobrenaturales” y con una resolución de lo más natural y terrena. Pero entretiene y está bien. Recomendable para público joven, contando con los adultos pueden estar presentes en la visualización, entretenidos y sin arrepentirse.

Mucho más calado y fondo ha supuesto ver la película anterior de Hamaguchi Ryūsuke. Un leviatán cinematográfico, titulado Happī Awā [ハッピーアワー, Happy Hour] Y le llamo leviatán por su duración oficial de 5 horas y 17 minutos. La película recibió premios de cierto prestigio en una diversidad de festivales. Pero obviamente, con esa duración, y con el tipo de película que es, ahora lo explico, es difícil que tenga una trayectoria comercial significativa o llamativa. Además de en Japón, se ha estrenado comercialmente en Francia y Portugal, pero en tres partes, con los títulos Sense 1 & 2, Sense 3 & 4 y Sense 5.

La película surgió durante unos talleres de interpretación e improvisación para actores y actrices no profesionales en un centro cultural de Kobe, ciudad en la que trasncurre la acción. Y con cuatro actrices no profesionales como protagonistas, y con probablemente su ración de improvisación en los diálogos, se lanza a un análisis minuciosos y pormenorizado de la condición de la mujer japonesa, representadas por estas cuatro mujeres de clase media de 37 años, y sus problemas de relación, laborales y familiares. En Filmin esta dividida también en tres partes. La primera sirve como primer acto. Con un taller de conocimiento personal que organiza una de ellas y al que asisten las otras tres como pivote, sirve para presentarnos a las tres mujeres y sus entornos, en los que podemos intuir problemas. La segunda, segundo acto, con un juicio por divorcio como elemento desencadenante, obviamente la situación es mala para las mujeres en estos temas en Japón, van estallando poco a poco los auténtico problemas y desafíos a los que se enfrentan estas cuatro mujeres. El tercer acto, la tercera parte, con una lectura literaria como desencadenante, y con la ausencia de la protagonista que intenta divorciarse en contra de su marido y del sistema legal-judicial del país, los conflictos de las otras tres mujeres les estallarán en las manos, y todas ellas tendrán que tomar decisiones trascendentes para su vida.

Pareciera que con esa duración, con un ritmo pausado, con un desarrollo minucioso y detallado de muchas secuencias, la película puede hacerse pesada. Pero de hecho, atrapa. Y aun te atrapa más en cuanto que el recuerdo de la misma, el poso que deja, hace aumentar la valoración sobre la misma. Al mismo tiempo que nos presenta algunos de los problemas importantes que arrastra la sociedad y la cultura japonesa, tan brillante y llamativa en algunos aspectos, pero tan preocupante en otros. Siempre me ha despertado esos sentimientos contradictorios. Lo he dicho muchas veces, me interesa mucho la cultura del País del Sol Naciente. Pero no soy “nipónfilo” o “japonófilo” o como se diga. En cualquier caso, me ha parecido una película de nivel impresionante, prácticamente en las cinco estrellas si la incluyese en mi base de datos de estrenos.

[Cine] The Old Guard (2020)

Cine

The old guard (2020; 36/20200718)

Llega hace unas semanas a Netflix un estreno de cine de acción, dirigido por Gina Prince-Bythewood, pero cuyo principal atractivo o enganche es que viene protagonizada por Charlize Theron, que por mucho que siga de buen ver, es consciente que los años pasan, y dar un giro a hacer papeles de acción en lugar de otros papeles más tradicionalmente asignados a mujeres monas le debe parecer algo estupendo. Y tiene todo el derecho del mundo. Y creo que es una actriz muy capaz. Aunque nunca me ha enganchado ninguna de las películas que ha hecho de acción. Ni por aquí, ni por estas, ni por esta tan alabada; no me interesaron. Pero nunca culpé a la actriz; siempre hubo otras cuestiones que merecieron más mi crítica o desdén.

Aunque la película tiene localizaciones en varias partes del mundo. El desenlace de la misma se sitúa en Londres o algún sitio cercano. Pues ahí nos vamos con las fotos.

En esta ocasión, retoman la historia de gente “inmortal”. Personas que no pueden morir y pasan los siglos y siglos como espectadores, como justicieros, como guerrero, o como lo que sea. Theron, y cuatro más, forman parte de este tipo de gente. Y de repente son perseguidos por un empresario farmacéutico malo malísimo, con una jefa de investigación, farmacéutica, sin escrúpulos sin escrupulísima, que quiere investigar con ellos y hacerlos pedacitos entre terribles sufrimientos. No parece que vayan a presentar sus investigaciones ante un comité ético para la investigación científica.

Como veis, nada original. Elementos para una película de acción que son tomados de otros productos muchas veces vistos. Y con historia que no especialmente original, tampoco la dotan de un ritmo o una narración que la distingan de otras similares. Por lo tanto, queda como un producto inane. Curiosamente, dejan un final abierto a entregas sucesivas.

No la encuentro especialmente recomendable. Salvo como producto para ver sin romperse los cascos en un día de calor, que te quedas en casa con las neuronas fritas y el aire acondicionado a tope. Al personaje de Theron le llaman Andy como diminutivo de Andrómaca… aunque no parece que se refiera a la hogareña, fiel y prolífica esposa de Héctor de Troya… y de varios otros después.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Netemo sametemo [寝ても覚めても] (2018)

Cine

Netemo sametemo (2018; 35/20200714)

Llevaba tiempo sintiéndome muy atraído por el catálogo de Filmin, plataforma de cine (y series) bajo demanda, que apuesta más por el cine de autor, más conceptual o más minoritario. E incluso de vez en cuando había alquilado alguna de sus películas. Pero recientemente he hecho cuentas… y si alquilo un par de películas de esta plataforma al mes, ya me merece la pena la suscripción más sencilla. Probablemente baje mi ritmo de visualización de series, e intercale recuperar películas que nunca tuvieron la oportunidad de llegar a las salas de cine. Y tal vez haya menos entradas televisivas en este Cuaderno de ruta, y dedique entradas a esas películas. No todas irán a mi base de datos de estreno. Sólo los estrenos recientes en la plataforma que no hayan pasado por la pantalla grande.

Como es el caso de esta película japonesa dirigida por Hamaguchi Ryūsuke, que en España sólo había aparecido en algún festival y filmoteca y estaba pendiente de estreno, hasta que por la epidemia de covid-19 fue adquirida por Filmin, con el título “internacional” Asako I & II. Prefiero el título original japonés que se traduciría, si mi empeño con el idioma nipón en Duolingo no me traiciona, y dado del uso de la forma verbal “te” [て] y de la partícula “mo” [も], como Ya estés durmiendo o despierta. Más poético y adecuado una vez vista la película.

La película comienza y termina con Osaka como escenario, así que Osaka será nuestro destino fotográfico con esta película.

Hamaguchi nos narra la historia de Asako (Karata Erika), una joven de Osaka que se enamora muy jovencita de Baku (Higashide Masahiro), un apuesto joven de vida relativamente bohemia que le promete que, incluso si de vez en cuando desaparece momentáneamente, siempre volverá a ella. Hasta que no vuelve. Dos años más tarde, viviendo en Tokio, y trabajando en una cafetería, conoce a Ryōhei (también Higashide) que se físicamente parece idéntico a Baku, pero que lleva un estilo de vida totalmente distinto. Tras su desconcierto y reticencia, acabará aceptado a este segundo y comenzarán una vida juntos. Hasta que… recordemos la promesa de Baku. Y hasta aquí puedo contar.

Si hay algo que me guste de ver películas de filmografías, o leer novelas, distintas a la occidental es la posibilidad de romper con los tradicionales, demasiado encorsetados, esquemas narrativos de mi cultura occidental. Aquello que nos metían a presión en el cerebro, de los tres actos con las tres partes del relato, presentación, nudo y desenlace. La película de hoy no rompe con ese esquema excesivamente, pero realmente nos ofrece un desenlace abierto, porque en general estamos ante un tipo de película que no explican todo al espectador, que le obligan a participar y decidir qué derroteros lleva o llevará la historia que se le presenta. Lo fundamental en la película de hoy es la evolución de Asako. Asako, que puede representar ciertos ideales de mujer japonesa en el imaginario de muchos, muy mona, muy apacible, pasiva, se va dejando llevar por los hombres con los que se encuentra y por el entorno de amistades que le rodea. Por lo menos durante tres cuartas partes de la película, hasta que rompe esa dinámica y empieza a tomar decisiones activas. Lo cual da sentido a toda la película y la hace satisfactoria, incluso en ese final que plantea todo tipo de dudas para el destino final de los personajes principales. Un drama romántico que se rompe con no pocas de las convenciones del género, y sobriamente pero muy bien interpretado. desde luego, no puedes dejar de mirar el rostro de Karata, que arrastra los pensamientos o sensaciones que pocas veces expresa verbalmente.

Película que no sé si gustará o enganchará a muchos espectadores acostumbrados a protagonistas activos, ritmos acelerados y a unos esquemas demasiado rígidos en las narraciones del cine habitual, especialmente el que llega, más o menos prefabricado, desde Hollywood. Pero que en mi opinión tiene muchas virtudes y que crece en el pensamiento conforme dejas reposar la película.

Como aficionado a la fotografía no puedo dejar de mencionar que los momentos clave que ponen en marcha de una forma u otra las relaciones de Asako con Baku y Ryōhei coinciden con sendas visitas, en Osaka y Tokio, a exposiciones del japonés Gochō Shigeo, un fotógrafo que me parece muy interesante.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Greyhound (2020)

Cine

Greyhound (2020; 34/20200711)

La película de hoy dirigida por Aaron Schneider, un director con más trayectoria como director de fotografía que como tal, tiene un guion de Tom Hanks basado en una novela de C. S. Forester, autor muchas veces llevado al cine, en ocasiones con gran acierto. Como puede ser la película favorita de mi abuelo Agustín, de quien hablaba ayer, que también era una de las de mi madre. Y mía. En cualquier caso, a Forester le gustaban las historias ambientas en el mar o en los barcos. Se pretendía estrenar la película en la gran pantalla, está filmada con esas miras, pero la pandemia que todos conocemos hizo que encontrara refugio en Apple TV, donde se ha presentado como el gran estreno cinematográfico de esta plataforma. Y al parecer con gran éxito. La he visto acogiéndome a un periodo de prueba… que no renovaré.

Las tierras de Cornualles, las primeras que veían, descontando Irlanda que era neutral, los convoyes navales camino del Reino Unido si superaban la travesía del Atlántico.

La historia nos habla de la primera misión de un militar de carrera de la marina estadounidense, ya veterano, pero que consigue su primer mando en un barco, un destructor, como consecuencia de la entrada en guerra de su país a finales de 1941. Su primera misión es escoltar junto con varios destructores británicos a un grupo de mercantes y transportes de tropas a través del Atlántico norte, bajo la amenaza de las flotillas de submarinos alemanes. Especialmente, las 48 horas desde el momento en que dejan de estar bajo la protección de la aviación americana y hasta que recibirán la protección la británica.

La primera cuestión que hay que decir es que, sorprendentemente para los tiempos que corren, la historia se cuenta en 90 minutos escasos, si descuentas el tiempo de los títulos de crédito. Y es más que suficiente. Estamos ante la historia inversa de las tradicionales películas de submarinos. No es la primera vez que sea hace, pero se ha visto mucho más el punto de vista de los tripulantes de los sumergibles. El protagonismo absoluto es del personaje del capitán del destructor, el interpretado por Hanks, a quien acompaña la cámara la mayor parte del tiempo. Sólo lo abandona para las tomas generales de las acciones bélicas. Y en general está hecha con razonable dinamismo y agilidad, aunque los efectos visuales podrían ser mejores. Cantan a veces, y eso que estamos con una pantalla pequeña. No quiero pensar lo que podrían cantar en en pantalla grande. Y a pesar de su corta duración… resulta algo repetitiva. Mira tú. Vigilancia, tensión, ataque, recuperación, vigilancia, tensión, ataque, recuperación…

Hay un problema con el desarrollo de personajes. Sólo hay un personaje del que sabemos algo. El resto de la tripulación aparece difuminado en segundo plano. Elisabeth Shue aparece en un par de escenas como interés amoroso del protagonista, pero su papel es perfectamente prescindible. Y el carácter del capitán del destructor viene definido muy rígidamente, sin matices. Un devoto cristiano con muy pocos matices personales, salvo el miedo a cagarla. Eso sí. Tom Hanks lo da todo, y es capaz de sustentar la presencia constante de la cámara ante él, porque tiene oficio y tablas de sobra.

Película bélica entretenida, visible… pero que tampoco dejará un recuerdo imborrable en mi memoria. Película cara para una trama de película de evasión con mucha menos profundidad temática de la que pretende tener. Lejos de los logros que otras películas bélicas han tenido en los últimos tiempos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The vast of night (2019)

Cine

The vast of night (2019; 33/202000707)

El grupo de amigos que solemos acudir juntos a las salas de cine, todos a la vez, o de dos en dos, o de tres en tres, según las posibilidades, andamos en medio de una discusión. Los estrenos que estamos siguiendo en las plataformas de vídeo bajo demanda: a) son mediocres, más que los estrenos en pantalla grande; b) son mediocres, como lo son la mayor parte de los estrenos en pantalla grande durante la primavera; c) no estamos sabiendo elegir los mejores estrenos. Yo estoy entre a) y b). Porque c) pasa de vez en cuando, en pantalla pequeña o grande. En cualquier caso, esta semana me llevé una agradable sorpresa. Me encontré en Amazon Prime Video con una peliculita hecha con cuatro duros pero muy muy muy muy bien hecha.

En algún momento de los años 50, en un pequeño pueblo de Nuevo Méjico, mientras la mayor parte de sus habitantes están en el partido local de baloncesto entre estudiantes de instituto, dos jóvenes, todavía casi en la adolescencia, el “pincha” de la emisora local, Everett Sloan (Jake Horowitz), y la joven telefonista Fay Crocker (Sierra McCormick), descubren que unos misteriosos ruidos se difunden por las ondas, que hay una misteriosa presencia sobre la población, y encuentran a testigos que tienen su teoría y sus experiencias sobre lo que puede estar pasando.

Sí. Es Nuevo Méjico, años 50… la misteriosa presencia, evidentemente son “platillos volantes”. Extraterrestres. Alinígenas. Y a mí no me mata el género, por lo que hacía tiempo que había desechado la posibilidad de ver esta película. Pero tras algunas referencias positivas, y dado que dura poco más de hora y media, me animé. Y oye, que está muy bien hecha. Con unos planos secuencia, más o menos verdaderos o falsos, pero muy resultones y apropiados. Con unos diálogos ágiles y funcionales. Con una iluminación y un sonido que se adaptan perfectamente al tema y a la época. Y con unas interpretaciones también funcionales pero bastante meritorias. Es un buen ejemplo de cómo hacer un película bien hecha con pocos medios. Y además con un final que parece ser una cosa pero resulta otra, lo que sorprende y se agradece. Sin resultar postizo. Porque su director, Andrew Patterson, totalmente novato, ha plantado durante la película todos los elementos necesarios para su desarrollo y desenlace. Ha hecho sus deberes, se ha aprendido la teoría y la ha llevado a la práctica de forma notable tirando a sobresaliente.

Para mí, el único pero que le puedo poner a esta película es que su tema no me atrae. Y esa afición a los hombrecitos verdes en los estados desérticos de norteamericana, comprensible por las neuras de la guerra fría, hoy en día me parece desfasada y a veces ridícula. Pero supongo que tiene sus seguidores. Y las bondades cinematográficas de la película compensan.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Da 5 bloods

Cine

Da 5 bloods (2020; 32/202000701)

La película de hoy es una de las que más ha llamado la atención entre los últimos estrenos de Netflix, en estos tiempos en los que no es posible acudir a las salas de cine a ver estrenos más o menos dignos. Dirigida por Spike Lee y con un reparto que sin ser primeras filas se trata de gente muy sólida interpretativamente. Así que busqué un momento para verla con calma… y todavía no tengo claro qué pretendía Lee con esta película. A lo peor es que pretendía demasiadas cosas y se acabó liando.

No he tenido todavía la oportunidad de visitar Vietnam, y difícil está ahora. Pero simularemos sus paisajes con los de las montañas Huangshan en China.

La película nos habla de cuatro hombres afroamericanos que lucharon juntos en la guerra del Vietnam, y ahora e vuelven a reunir en el país asiático en el presunto objetivo de recuperar los restos mortales de un quinto compañero de armas. Lo de “bloods” parece que es una mezcla de “bros” (hermanos en el argot afromericano) y “blood” (sangre), o sea “hermanos de sangre”. Pero pronto descubriremos que hay otra intención oculta en el viaje. Y que poco a poco, en la aventura se va a mezclar todo tipo de gente.

La película tiene varios problemas que le quitan cohesión, tono y confunden el tono final. Por un lado los mensajes que periódicamente salen en el filme informando de los datos que hacen que aquella guerra fuera injusta para los afroamericanos. Ciertamente. Y para mucha gente más. Una guerra prácticamente nunca es justa. Por otro lado, le cuesta decidirse sobre si estamos ante una comedia, un drama o una tragedia. Que de todo hay. Y salpicado por toda la historia. Aunque es previsible… porque Lee va advirtiendo; mira que cara de malo trae Jean Reno, fijate tú en los chicos sin piernas y en los franceses que desactivan minas, y así varias cosas… El caso es que en este descoloque de géneros e intenciones, a mí me acaba pareciendo más una nueva versión de cierto western tardío y trasnochado, que tampoco fue especialmente brillante aunque tuviera un destacado reparto. Con final solidario y bien intencionado absolutamente forzado y poco creíble.

Podemos hablar en esta película de que la intención es buena,… pero la ejecución mediocre. Se salva. Quizá por los pelos, alcanza el aprobado. Pero está muy lejos del mejor Spike Lee en sus mejores momentos. Hay tantas buenas películas sobre el conflicto del sudeste asiático… casi tantas con malísimas. Y esta se queda en un querer y no poder.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Nakitai watashi wa neko wo kaburu [鳴きたい私は猫を被ろ]

Cine

Nakitai watashi wa neko wo kaburu [鳴きたい私は猫を被ろ] (2020; 31/202000620)

Cuando viajas por Japón, especialmente en el entorno de los santuarios sintoístas, no es frecuente ver a la venta máscaras, caretas de animales, más o menos coloridas. Que algunos llevan, sobretodo chicas jóvenes, en la parte de atrás o en un lateral de la cabeza. Al principio me parecía gatos, pero las más frecuentes son kitsune y representan zorros. Pero hay de una diversidad de tipos, también gatos.

En Fushimi Inari Taisha, conocido santuario en Kioto, es el zorro el animal protagonista. Lo que sí es cierto es que a las nueve y media de la mañana menudeaban mucho más las chicas que los chicos visitando el lugar.

La película que traigo hoy, animación japonesa, debería haberse estrenado en salas de cine. Pero por los epidémicos motivos que ya nos son familiares, acabó siendo vendida para su distribución por Netflix a través de su plataforma de vídeo bajo demanda. Antes de que apareciera como estreno en la plataforma, desde hace algunos meses, había oído hablar de la película, dirigida por Jun’ichi SatōTomotaka Shibayama. Incluso había oído la pegadiza canción principal de su banda sonora. Y parecía que podía ser una película interesante. Vamos a ver qué tal.

La historia no resulta especialmente original dentro de la animación japonesa. Dos adolescentes chico y chica, la chica más alocada, más pizpireta, aunque problemas de integración en su familia, con padres divorciados, y con su padre que se ha vuelto a casar. El chico centrado, tranquilo, con ganas de seguir el camino de su abuelo, como alfarero. La chica se cuela por el chico, este no le responde, abrumado por los modos de ella. Y ella acaba haciendo un pacto con un gato tramposo que le ofrece una máscara con la que convertirse en gata y acercarse al chico y conocer sus secretos. Pero la cosa tiene su trampa, y las cosas se van a liar.

Lo cierto es que es una película que se queda en medio de la nada. No destaca ni por ser demasiado buena ni demasiado mala. Su guion no es brillante, pero es funcional y razonable. Su animación está dentro de lo competente en la animación japonesa. Y su planteamiento y resolución, previsibles, pero aceptables. Puede valer para pasar un rato si te gusta la animación nipona. Más dirigido a las jovencitas. Pero tampoco dejará un recuerdo especial en tu memoria. Pues eso. Aceptable, simpática,… y poco más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine en TV] Artemis Fowl (2020)

Cine

Artemis Fowl (2020; 30/202000616)

Lo voy a decir de entrada. Esta película es indigna. Indigna de una factoría cinematográfica como Disney, que por muchas discusiones que pueda haber sobre su ideología y su filosofía, también hay que reconocerla como una parte importante de la historia del cine. E indigna de un director como Kenneth Branagh, que parece haber perdido el rumbo como director de cine en los últimos años, muy alejado de las propuestas interesantes que nos hacía antaño, independientemente de que le salieran mejor o peor..

Vamos a ver cómo he llegado aquí. Con la progresiva restauración de la normalidad en la sociedad y los hogares españoles, fui invitado a cenar con los hermanos de una buena amiga hace unos pocos días. Tienen tres hijas, entre los 10 y los 17 años. Encantadoras… con quienes no son sus padres, como todos los adolescentes y preadolescentes. Bueno, encantadoras, sin más. Comentan al empezar la velada que se han suscrito a Disney+ y que si vemos algo mientras. Conocen nuestra afición al cine, y proponen la nueva película de Branagh en la reciente plataforma de vídeo bajo demanda.

Rodada en Irlanda, a Irlanda nos vamos, fotográficamente. A la coqueta ciudad de Killarney.

La gran virtud de la película es que dura sólo poco más de hora y media. Porque podría haber seguido la moda actual de película de dos horas y media y hasta tres horas de duración. Desconozco el material literario de origen. Me suena a un intento de seguir la estela abierta por Harry Potter en el ámbito de la literatura juvenil. Jóvenes adolescentes y un universo mezcla del nuestro actual y el de la magia. Pero la película es un correcalles estruendoso, donde hay muchas explosiones y peleas más o menos imposibles, con mucha palabrería pseudocientífica para explicar la magia, y donde nunca tenemos claro de dónde venimos y a dónde vamos. Especialmente en lo que se refiere a las motivaciones del niño protagonista (Ferdia Shaw) y las de la chica coprotagonista (Lara McDonnell). Y luego, por ahí salen caras con tirón para las taquillas haciendo tonterías, más o menos indignas de su prestigio actoral como Colin Farrell y Judi Dench. Habrán cobrado bien.

Una película con ínfulas, probablemente pensada para convertirse en saga. En una de esas “trilogías” de cuatro o cinco películas, a la que la pandemia le ha venido de perlas para no tener que someterla al juicio de la taquilla, que probablemente hubiese sido devastador, llevándola directamente a rellenar la plataforma que Disney se ha montado para no tener que compartir con terceros los beneficios de sus propios engendros, acertados o no. Veredicto, no ver.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *

[Cine en TV] Bad Education (2020)

Cine

Bad Education (2020; 29/202000606)
En esta ocasión nos vamos a una película estrenada recientemente en HBO. No creo que esta película hubiera llegado a la gran pantalla. Esta cadena televisiva lleva años haciendo excelentes largometrajes para su estreno dentro de la cadena, hoy en día en la plataforma de vídeo bajo demanda de la misma. Excelentes. Por lo tanto, independientemente de lo que digan los interesados “listos” de Hollywood y otras academias de cine, merecen la pena ser comentados estos estrenos en igualdad de condiciones con los que se estrenan en la gran pantalla o estaban pensados para ello, aunque luego las circunstancias los lleven a otros lugares.

Recupero algunas fotos de aquellos tiempos “lejanos” en los que la población estaba confinada por culpa de un virus, especialmente los escolares.

Supongo que esta película dirigida por Cory Finley debería haberse titulado Mala educación en castellano, pero como ya Almodóvar puso un título similar a una de sus películas, han optado por el anodino y poco sugestivo título de La estafa. Es cierto que se nos cuenta una… ¿estafa? Más bien es un caso de corrupción en organismos públicos. Una que fue real. El superintendente de un distrito escolar (Hugh Jackman) en una zona tremendamente pija de Long Island, que aspiraba a convertir sus escuelas e institutos en los más valorados del país, es descubierto por una estudiante con actividad extraescolar en el periódico escolar (Geraldine Viswanathan) como un malversador de fondos públicos de marca mayor, junto con su asistente principal (Allison Janney) y su familia.

Por lo que he podido deducir de lo que he leído sobre lo que sucedió realmente en Roslyn a principios de los 2000, la película se toma sus licencias sobre la forma en que sucedieron los hechos, con el fin de conseguir un relato dinámico y comprensible de lo que en esencia pasó. Pero sí que es fiel a la esencia del caso de corrupción en este acomodado distrito escolar norteamericano. Lo grandes aciertos de la película, de todos modos, son dos; el tono de comedia negra que recibe el conjunto de la historia, que la hace muy amena, y el absoluto estado de gracia en el que trabajan los dos personajes principales de la historia, Jackman y Janney. Ambos, pero especialmente el primero, en el que es probablemente el mejor trabajo que le he visto nunca.

Gran acierto de un director casi debutante, con un guion funcionalmente impecable, con un tono bien escogido, y con un reparto que justifica por sí solo el visionado de la película. Totalmente recomendable.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****