Cine – Star Wars: The Mandalorian and Grogu (2026)

Cine

En las fotos, quien esto escribe en compañía del maestro Yoda, en San Francisco, cuando me quedaba una moderada esperanza por el universo Star Wars. Tambien en versión Substack.

Star Wars: The Mandalorian and Grogu (2026; 24/20260609)

Cuando hace un tiempo me enteré de que Disney volvía a producir largometrajes de la franquicia Star Wars, y que el primero de ellos tendría como protagonistas a Mando y Baby Yoda (lo siento, me niego a usar el estúpido nombre que le han puesto),… ciertamente no sentí nada. No me hizo ninguna ilusión. Indiferencia absoluta. Lo cual,… para alguien que veía las películas de la saga al menos un par de veces cada vez que las estrenaban… pues ya podéis imaginar lo que opino de los derroteros por los que Disney ha llevado a la franquicia.

Cierto es que The Mandalorian, junto con Andor, esta es la mejor desde mi punto de vista, son las que se salvan. Junto con las antologías conceptuales de Star Wars: Visionsen el campo de la animación japonesa. The Mandalorian es un entretenimiento digno, Star Wars: Visions es el tímido intento de aportar imaginación, innovación y una expansión real del universo de ficción, y Andor es la única que aporta algo al gran arco histórico que representa la saga en su conjunto. Todo lo demás es absolutamente prescindible y no aporta absolutamente nada positivo a la saga. Mera operación de ingreso de dinero y venta de mercadería por parte de Disney. 

Pero mi impresión era que esta película iba a ser simplemente un episodio “glorificado” por su pase por la gran pantalla de la serie de televisión. Y lamentablemente siento que estaba en lo cierto, pero de la peor forma posible. De hecho, mi intención era pasar de verla en la pantalla grande y verla cuando la llevasen a la pequeña pantalla. Por las cifras de recaudación, parece que esta idea se nos ha ocurrido a muchos. Al final, tras poner algunas condiciones ineludibles a la primera invitación para verla, que era verla en versión original, no doblada, y rechazar la segunda invitación, porque cada vez me apetecía menos, acepté la tercera porque me dijeron que estaba invitado de verdad, sin tener que pagar nada, a la sesión de cine y a las cervezas de después.

He dicho que de la peor forma posible, porque el argumento no tiene ni pies ni revés. Es como si hubieran comprimido tres o cuatro episodios de la serie en una película, pero de mala forma. Las interpretaciones son malas. O en el mejor de los casos, desganadas. Los efectos especiales y generados por ordenador, mediocres. Y el conjunto, absurdamente infantilizado, especialmente por culpa de Baby Yoda y de ese grupito de cuatro minúsculos seres que hacen banda con él en un momento dado. Malo.

Sinceramente, Disney quiere ingresar dinero, todo el que pueda, a partir de la franquicia. Pero lo está haciendo a base de destrozar el universo que tanto quisimos algunos desde nuestra adolescencia. Una cortina de luto cubre nuestro corazón por culpa de las puñaladas con las que Disney esta acabando con una saga mítica. Que Dave Filoni y Kathleen Kennedy sucumban entre múltiples sufrimientos, que el cuerpo se les llene de llagas purulentas fétidas, y que una diarrea incoercible arruine sus últimos años de vida. Ahí queda mi maldicion. Ah, y Jon Favreau, que dirige este despropósito, también. Al reparto no lo mencionaré para no avergonzarlos más de lo que deberían estar si tuvieran un mínimo de vergüenza.

Valoración:

Dirección: **

Interpretación: **

Valoración subjetiva: **

Cine – Kuángyě Shídài [狂野时代] (Resurrection) (2025)

Cine

Recién vuelto de un viaje a China, no es difícil encontrar fotos para ilustrar esta publicación. De Chonqing, concretamente. Entrada que también podéis encontrar en Substack.

Kuángyě Shídài [狂野时代] (Resurrection) (2025; 22/20260524)

Entre el verano de 2019 y la entrada de año de 2020, tuve la ocasión de ver un par de películas chinas bastante notables. Que invitaban a pensar que podría llegar un ola de películas de aquel país de buen nivel. Sin embargo… pues no ha sido así en los años siguientes. No deja de tener su ironía que la segunda de ellas estaba rodada en Wuhan, y que la viéramos cuando ya sonaba en las noticias una epidemia en la ciudad china producida probablemente por una variante del género coronavirus. Vimos aquella película dos días antes de que la OMS declarase el estado de emergencia por una posible pandemia en ciernes. El resto… es historia.

La primera de aquellas dos películas, la que vimos a principios del verano de 2019, cuando éramos felices, acabábamos de regresar de nuestro primer viaje a la China continental, y ya pensábamos en el segundo… que tardaría siete años en llegar, con dos intentos fallidos,… aquella película estaba dirigida por Bi Gan, y a mí me gusto mucho. Realmente. Se convirtió en una de mis favoritas de aquel año. Así que cuando el jueves de la semana pasada supe que había un par de sesiones con el estreno de la nueva película del director, que tuvo bastante éxito en la temporada de festivales del año pasado, decidí que tendría que verla. No estaban programadas más que dos sesiones, y sabía que a una no podía asistir. Conseguir ir a la del día siguiente. Ahora sé que este fin de semana habrá un par más de oportunidades.

Bi Gan nos presenta una serie de cuatro relatos cortos protagonizados por el mismo actor, Jackson Yee. Precedidos de un prefacio en el que se supone que estamos en un futuro en el que la gente es inmortal, a condición de que no sueñe. Pero hay algunos, los desvíados, que sí lo hacen, y nuestro protagonista lo es. También hay un posfacio en el mismo ambiente. Los cuatro relatos nos hablan de historias que transcurren a lo largo de los últimos cien años, no relacionadas entre sí. Y cada una está rodada emulando distintos estilos cinematográficos, dependiendo de la época y el género de la historia. Intriga bélica, reflexión filosófica, aventuras en los trasfondos de las mafias del juego, o una historia de amor vampírica en una ciudad portuaria industrial. Años 30, años 50, años 60-70 y 1999. Más o menos.

Bi Gan rueda con maestría. La presentación visual y formal de estos relatos es magnífica. De primer orden. A lo que se suma la imaginación de la entrada y el cierre de la película. No cabe duda, es un gran autor, que en esta ocasión homenajea a su forma al cine en general, y al de su país en particular. Las interpretaciones también están a un muy buen nivel, sin duda. Hay muchos buenos intérpretes en el gigante asiático que apenas conocemos porque sus películas no nos llegan, no son distribuidas en nuestro entorno.

No obstante, como pasa con muchos directores que muestran en un momento dado una gran maestría y que dan algún que otro pelotazo con sus primeros filmes, en más de un momento me quedé con la sensación de que había más preocupación por la forma que por el fondo. Y esto hizo que mi cabeza divagara de vez en cuando sin concentrarme en la historia. De las cuatro, la que más me llegó fue la última. Trágica historia de amor bellamente rodada e interpretada en un entorno a priori poco dado a la belleza. No me atrevo a recomendarla a cualquier espectador. Es una película exigente con quien la ve. No siempre es fácil. Pero desde luego es cine de alto nivel, para quien quiera arriesgarse a verla. Y son dos horas y media, si no recuerdo mal.

Valoración:

Dirección: *****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ***

Cine – Tenkū no Shiro Laputa [天空の城ラピュタ] (El castillo en el cielo) (1986)

Cine

Dicen que Miyazaki viajó a Gales para inspirarse en las localizaciones de los ambientes que aparecen en la película. Así que de allí proceden las fotografías acompañantes. La entrada tiene también su versión en Substack.

Tenkū no Shiro Laputa [天空の城ラピュタ] (El castillo en el cielo) (1986; 21/20260519)

Estamos en mayo. Así que, si sumamos el hecho de que en este mes suelo coger vacaciones y viajar a la triste situación de la cartelera zaragozana, especialmente en lo que a versiones originales se refiere, pocas oportunidades de visitar las salas de cine. Pero aquí llegó Studio Ghibli a salvar la situación. Con motivo del 40 aniversario de esta película, nos llega una versión mejorada para celebrarlo, y la oportunidad de verla en pantalla grande, algo que no había sido posible por mi parte hasta el momento. Aunque había visto la película en diversas ocasiones en la pequeña pantalla. Especialmente desde que Netflix se hizo con el catálogo de Ghibli.

La película fue la primera producida por Ghibli, aunque muchos creen que fue Kaze no Tani no Naushika 風の谷のナウシカ (Nausicaä del Valle del Viento). Las aventuras de la princesa Nausicaä fueron un precursor de lo que luego sería el estilo del estudio. Y probablemente su éxito permitió a sus fundadores reunir la financiación y las ganas de lanzarse a la aventura de convertirse en un estudio de producción de animación japonesa. La película no tiene la misma fama que otras películas del estudio, pero yo siempre he considerado que es una auténtica delicia de aventura, plena de valores que luego marcarán la trayectoria del estudio.

La película se inspira en una de las aventuras de Gulliver de Jonathan Swift, aquella en las que el aventurero en la tercera parte del libro visita la isla de Laputa, una isla flotante que domina y explota los países sobre los que vuela. En esta ocasión, seguiremos las peripecias de dos jóvenes huérfanos que se unen para encontrar la mítica isla en el cielo, mientras son perseguidos por diversas facciones con intereses diversos en encontrar también el mítico país flotante.

Hayao Miyazaki, que es quien dirige la película, explora, como será una constante en sus películas futuras, los temas de la convivencia armónica del ser humano con la naturaleza, la banalidad y capacidad corruptora del poder, y los sentimientos de amistad y solidaridad. Proporcionándonos, una vez más tras la princesa Nausicaä, y precediendo a un bueno número más posteriores, una figura central femenina, proactiva, que sabe lo que quiere, y que no necesita que ningún hombre “la salve”, aunque está dispuesta a colaborar y prestarse ayuda mutua con aquellos que compartan los valores positivos que defienden, y que son los que Miyazaki intenta trasmitirnos en su cine. Una princesa que no quiere ser princesa.

Como he mencionado antes, la película no goza de la misma fama que otras que vendrían después de la mano de Miyazaki y otros directores de Studio Ghibli. En los aspectos más objetivos de la película, quizá no alcance el nivel de realización de sus descendientes. Pero sus aventuras de corte clásico y lo mucho que se hacen querer su caracteres principales, así como los habitantes del valle minero y los piratas de Mama Dola, hacen que, en lo subjetivo, por lo menos para mí, se encuentre al misma nivel. Y por ello, no sabéis lo que me alegro de haber podido disfrutar de la experiencia de verla en pantalla grande. Que estupenda.

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: *****

Cine – Chien 51 (2025)

Cine

Fotografías realizadas en París… como no podría ser de otra forma dado el tema de la película. También en versión Substack.

Chien 51 (2025; 20/20260430)

A punto de pasar al modo “solo fotos” durante unos cuantos días, si la tecnología no lo impide, cerramos esta temporada cinematográfica del primer tercio de año con la cartelera zaragozana, francamente, muy poco interesante. No obstante, nos arrancamos a ver una película francesa, en la que los vecinos del norte deciden especular con las distopías asociadas a las inteligencias artificiales.

Dirigida por Cédric Jimenez y protagonizada por Gilles Lellouche y Adèle Exarchopoulos, nos traslada a un futuro no muy lejano en la que la sociedad parisina, presumiblemente la de toda Francia, se encuentra estratificada en zonas físicamente separadas, siendo la zona 1 la de los gobernantes y gentes con privilegios, la zona 2 la de la clase media alta con algunos privilegios, y la zona 3… la chusma. Y luego están los que contestan al sistema moviéndose en la clandestinidad. Para controlar el orden y la seguridad, y para ejercer la justicia, una inteligencia artificial, ALMA, guía a las fuerzas de policía. Pero el asesinato del creador de esta IA hará temblar el sistema, especialmente cuando se pongan a investigar un viejo policía de la zona 3 y una joven policía de la zona 2.

Supongo que cualquier parecido de la estratificación en tres niveles similares a los de 1984 es “pura coincidencia”, o la sustitución del “hermano mayor” por “ALMA”. Y alguna otra cosita. Y un sistema judicial gobernado cibernéticamente, como si no lo hubiéramos visto ya en el cine americano. Sinceramente, aunque la película se deja ver, no deja de ser un pastiche con mucha menos sustancia de la que pretende, ya que carece de auténtica reflexión sobre las cuestiones de base, limitándose a plantear una peripecia de acción en la que las relaciones entre los protagonistas se presentan de una forma un poco forzada. Con intérpretes que hacen lo que pueden, pero que en general están fríos. Y eso que son gente con oficio.

Aprueba esta película por los pelos. Muy por los pelos. De hecho sólo me atrevería a recomendarla a gente que le interese el género. Película que si la oferta hubiera sido un poco más variada, o con horarios que nos convinieran más, muy probablemente, no hubiéramos visto. Pero es lo que hay.

Valoración:

Dirección: ***

Interpretación: ***

Valoración subjetiva: ***

Cine – Good luck, have fun, don’t die (2026)

Cine

Fotografías realizadas en San Francisco. Como en la anterior película, transcurre en Los Ángeles, que no he visitado. Y tal como está la USAmérica, no es previsible que la visite próximamente. También en versión Substack.

Good luck, have fun, don’t die (2026; 18/20260415)

No sabíamos muy bien qué íbamos a ver con esta película de Gore Verbinski, la verdad. Verbisnki sólo nos gusta a ratos. No sabíamos si íbamos a ver una película de ciencia ficción, de fantasía, o de falsa ciencia ficción fantasía. Pero había unas cuantas críticas positivas del filme, y no muchas más opciones para elegir. Y nos apetecía ir al cine. Y fuimos. Y lo pasamos estupendamente.

La cosa va de un tipo (Sam Rockwell) vestido de una forma extraordinariamente estrafalaria que entra en una cafetería de Los Ángeles anunciando a los presentes que viene del futuro, que tiene la misión de impedir que una inteligencia artificial acabe con la humanidad y que necesita un grupo de voluntarios que le ayuden en la misión. Y que esta escena ha transcurrido decenas de veces, con distintas variantes en los voluntarios, y que han fracasado siempre. Pero esta vez puede ser la definitiva. A partir de ahí… cualquier cosa puede pasar.

Mi primer valoración es que esta película es un pastiche. Unas cositas de TheTerminator, unas dosis de 12 monkeys, por qué no algo de The Fisher King… y vete tú a saber cuántas más. Pero, si habitualmente denominar a una obra pastiche suele tener connotaciones negativas, realmente no tiene por qué. Si está bien hecha. Si tiene un mensaje propio. Un estilo propio… bienvenido sea. Y eso es lo que sucede con esta película. Que además se acompaña de unas interpretaciones entre buenas y muy buenas según los casos.

Algunos la consideran irreverente, otras innovadora en su esencia si no en los elementos de los que está compuesta, un nuevo enfoque del bucle en el tiempo, centrado en un único bucle en lugar de en la repetición, claramente desprejuiciada y sin complejos, es una comedia de alto nivel, con cosas que decir. Y totalmente recomendable, aunque su llegada en temporada baja y sin mucha publicidad hará que probablemente pase, lamentablemente, desapercibida hasta cierto punto. Pero es lo que hay. Yo, encantado. 

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ****

Cine en TV – Outcome (2026)

Cine

Fotografías realizadas en San Francisco. La película transcurre en Los Ángeles, que no he visitado. Y tal como está la USAmérica, no es previsible que la visite próximamente. También en versión Substack.

Outcome (2026; 17/20260412)

No voy a perder mucho tiempo con esta entrada. Porque la película no vale mucho la pena. O nada. Así como Apple TV parece encontrarse en estado de gracia en lo que se refiere a sus series, la calidad de sus largometrajes da muchos bandazos. Y la de este, dirigido por Jonah Hill y protagonizado por Keanu Reeves, es de los que el bandazo lo da para mal… o al menos para regular.

Reeves interpreta a un popular autor, Reef… cuasi homófono con su propio nombre, muy querido por todo el mundo, muy apreciado como intérprete, que ha estado varios años de descanso en su actividad, y que quiere volver. Pero recibe una amenaza, alguien tiene un vídeo que puede destapar su lado más oscuro, y condenarlo a la cancelación. Asesorado por sus amigos, se lanza a una carrera contra reloj para pedir disculpas a todos aquellos a quienes considera que ha podido ofender o molestar en algún momento.

La idea no es original. La figura pública que inicia un viaje de catarsis, buscando el perdón de quienes han sido víctimas en su recorrido vital, lo hemos visto ya en varias ocasiones. Desde ese punto de vista, la película aporta poco. Reeves siempre me ha parecido un actor poco expresivo, que ha alcanzado una fama poco merecida en relación a sus aptitudes interpretativas. Pero ya se sabe, más vale caer en gracia… que ser gracioso.

La principal ventaja de la película es que es corta, menos de 90 minutos. No es exactamente ningún desastre. Creo que la valoración del público votante en IMDb, 4.6/10, es excesivamente dura. No es para tanto. Pero no tiene casi nada que aportar. Es lo que hay. Y sale Scorsese haciendo un pequeño papel… que ni fu ni fa.

Valoración:

Dirección: **

Interpretación: **

Valoración subjetiva: **

Cine – La grazia (2025)

Cine

Fotografías realizadas en Roma en la Semana Santa de 2018. Entrada disponible también en Substack.

La grazia (2025; 17/20260409)

A estas alturas, si nos dicen que se estrena una película dirigida por Paolo Sorrentino y protagonizada por Toni Servillo,… pues poco hay que pensárselo. Hay que ir a verla. Luego podrá convencer más o menos. Pero Sorrentino rueda bonito y rueda con intención, y el veterano actor italiano es uno de los mejores intérpretes del momento.

Sorrentino nos lleva al palacio del Quirinal, residencia oficial del presidente de la República Italiana. Allí encontramos al presidente (Servillo), jurista de reconocido prestigio, al que le quedan seis meses para cesar en su mandato. Ya no tiene la potestad de disolver las cámaras parlamentarias, y tiene que ir cerrando asuntos. Y entre estos dos; la firma de la ley de eutanasia, hacia lo que tiene un dilema moral por ser un convencido católico, y el estudio de dos decretos de indulto. Uno hacia una mujer que mató a su marido de 18 puñaladas, y otro para un hombre mayor que asfixió a su mujer enferma de Alzheimer y con grave sufrimiento. Mientras, sobre sí pesa el recuerdo y el duelo por su esposa fallecida. Y la relación con sus hijos.

En lo formal, como es habitual, la puesta en escena de Sorrentino es absolutamente impecable. El cine del director italiano tiene gran belleza, al mismo tiempo que una realización precisa, milimétrica, en lo que no hay detalles sobrantes, en la que la propia puesta en escena forma parte del relato, de la información que se nos trasmite sobre lo que pasa por la mente de los personajes y lo que está sucediendo, muchas veces más allá de lo que se dice en los diálogos.

Estos, siempre con una mezcla de seriedad y humor, con su punto de ironía, pero sin desprestigiar la gravedad de los temas, recaen sobre un reparto, con Sevillo a la cabeza e imprescindible, que se encuentra en estado de gracia, como el propio título de la película. Aunque este título tiene más que ver con el concepto de perdón que otra cosa. En el sentido más amplio del concepto.

Para mí, una de las películas de Sorrentino que más me han llegado. Quizá, analizando de forma racional, no sea la mejor, a pesar de su innegable calidad. Pero es la que más me ha calado a mí personalmente. Y en cualquier caso, es más que recomendable para cualquier auténtico amante del séptimo arte.

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: *****
Valoración subjetiva: ****

Cine – Project Hail Mary (2026)

Cine

Fotografías del planeta Tierra realizadas con una vieja Zeiss Ikon Ikonta 521/16 sobre Ilford HP5 Plus. También en versión Substack.

Project Hail Mary (2026; 16/20260329)

Primero; ya sabemos que el rigor en la traducción de títulos de las películas al castellano en España no es precisamente un fuerte de las distribuidoras. Que de vez en cuando perpetran auténticos crímenes contra la humanidad. Esta vez no es para tanto. Pero yo, ni la hubiera traducido literalmente, Proyecto Ave María, ni me gusta lo de Proyecto Salvación. La nave espacial de la película es la Hail Mary, y por lo tanto Proyecto Hail Mary es la que yo hubiera elegido. Ya sé que algunos meapilas quieren ver un sentido místico al título. No sé. En el deporte yanqui, una Hail Mary es una jugada desesperada del equipo que va perdiendo para intentar al menos empatar. Como cuando en baloncesto el base del equipo perdedor se juega el triple desde media cancha a falta de 10 segundos para el final y sólo pierden de dos. Aunque creo que lo aplican más a jugada análogas en fútbol americano.

Pues de eso va, o ese el espíritu de la historia que nos cuentan los directores Phil LordChristopher Miller, basada en la novela de Andy Weir. No he leído a Weir. Pero vi la película The Martian, que fue agradablemente entretenida, y que comparte espíritu y elementos en común con la película que comentamos hoy. Un individuo, aislado de la humanidad, en una odisea espacial llena de buen rollo y buen humor. Incluso comicidad, con porciones de drama aquí y allí. En aquella película, Matt Damon tenía que salvarse a sí mismo, en la actual, Ryan Gosling tiene que salvarse a sí mismo y a toda la humanidad de una voraz ameba espacial devoradora de estrellas. Cada vez que me cuentan que pretenden ir de ciencia ficción dura con estas historias me entra la risa tonta. Parece que consideran adecuado para definir ciencia ficción dura no exceder en demasía los límites de la física, pero está bien pasarse por el forro de la entrepierna los límites de la biología.

Pero nada de estos importa en realidad. Porque lo que importa es que estamos ante una película muy bien hecha, rodada con mucho ritmo, con unos personajes muy carismáticos,… si, dos, pero del otro no hablaré por si acaso no te has enterado de la parte más fantástica del asunto,… con unos diálogos estupendos, con una excelente banda sonora, con una interpretación de Gosling de nivel muy alto en el difícil género de la comedia… Una película que no tiene nada original, que es un pastiche de ideas de otras historias y otras películas, pero que están todas muy bien combinadas. Y al final, te diviertes mucho.

No sé cómo pensaré en ella en un futuro. Tal vez sea un recuerdo agradable durante mucho tiempo. Tal vez la vea alguna otra vez en la pantalla pequeña. Y entonces veremos lo que opino. Pero ahora, hoy en día, es de las mejores películas de entretenimiento que he visto en mucho tiempo. Por absurdas que me resulten algunas de las situaciones que se cuentan. Pero da igual. Unos la verán como ciencia ficción, otros como una fantasía, y otros… mitad y mitad. Pero id a verla. Que os lo pasaréis bien.

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

Cine; Amarga navidad (2026)

Cine

Fotografías de La Palma, islas Canarias. No es la isla volcánica del archipiélago que sale en la película, pero habrá de valer a efectos de ilustrar esta entrada.

Amarga navidad (2026; 15/20260323)

Sólo un día después de ver la película de animación que comenté el domingo, nos vamos a una sesión tempranera de un lunes para nuestra periódica dosis del cine de Pedro Almodóvar. Lo diré de entrada, con excepción de un par de películas francamente fallidas, que no deberían ser, el resto de la cinematografía del manchego me parece interesante. Quizá no todas las películas me gusten lo mismo, seguro que no. Algunas incluso me parecen flojas. Pero quitando esas dos excepciones que nunca he soportado, esta y esta, todas tienen algo interesante. Y por eso seguimos yendo cada vez que se estrena una de sus películas, incluso si no hemos sabido a priori nada sobre lo que vamos a ver.

En esta ocasión, sinceramente no sabía de que iba la película antes de ir a verla, aunque sí que sabía que las opiniones de la crítica estaban divididas. Pero que entre las opiniones negativas estaban las de los críticos, o voceras, del cine que me parecen más cretinos, así que… ni caso. Almodóvar nos lleva al cine dentro del cine. Dos historias en paralelo. Un director (Leonardo Sbaraglia) escribe un guion al mismo tiempo que algunos cambios se producen alrededor, el principal del cual que su principal asistente colaboradora durante 20 años (Aitana Sánchez-Gijón) se toma un permiso indefinido. La otra, es el guion que va escribiendo, una mujer (Bárbara Lennie) que hizo alguna película en su momento y que ahora se dedica a la publicidad, sufre ataques de ansiedad, cuyo origen no está claro.

En esta película, que comparte la riqueza visual y de diseño que es habitual en la realización del director, Almodóvar habla fundamentalmente de si mismo. Del proceso creador, de cómo va “robando” de las gentes y los acontecimientos que vive y le rodean para crear sus personajes y sus situaciones, de cómo puede unas veces acercar y otras alejar a las personas que le rodean, la potencial incompatibilidad entre el proceso creativo y el respeto a la intimidad de otras personas… una serie de facetas que suponen una reflexión y una buena dosis de autocrítica.

Cuenta con un reparto sólido y bien plantado; Sbaraglia y especialmente Sánchez-Gijón están recibiendo muchas alabanzas, aunque yo valor más el trabajo de Lennie, quizá con un personaje más ingrato. Pero esta actriz, siempre que la he visto en una película digna me ha parecido que ha hecho un gran trabajo; mucho oficio tiene. Y otros que no he nombrado, pero que contribuyen al buen tono general del elenco.

He de decir que no ha sido una película que nos enamorara de entrada. Es de digestión progresiva. Al igual que el guion que escribe el director ficticio, la historia de la ficción dentro de la ficción va dando algunos tumbos, hasta que se va afianzando lo que se quiere contar. Pero al final, el conjunto de la película cuadra. Y cuadra muy bien. Como hace tiempo que no sentía en una película de Almodóvar, dejando a un lado la película anterior, que me parece un paréntesis, un interesante paréntesis, en la trayectoria general del director. Me parece una película muy recomendable. Salvo que seas de los muchos españolitos que parten ya del prejuicio de que “a mí no me gusta Almodóvar”… que ahí… pues da igual.

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

Cine; Hateshinaki Sukāretto [果てしなきスカーレット] (Scarlet) (2026)

Cine

Fotografias del castillo de Kronborg en Helsingør, Dinamarca, la Élsinor del «Hamlet» de Shakespeare, y que aparece en forma de panorámica aérea, inconfundiblemente, al principio de la película.

Hateshinaki Sukāretto [果てしなきスカーレット] (2026; 14/20260322)

Últimamente he bajado ligeramente el ritmo de publicación y se me acumulan los temas a comentar. Ahora mismo tenía dos películas pendientes de comentario, y en un tris he estado de comentarlas al mismo tiempo. Pero son muy distintas… ya veremos como lo organizo. De momento vamos con una de animación japonesa que nos llegó de la mano del director Mamoru Hosoda. Hosoda hizo en su momento un par de películas de animación absolutamente estupendas; ambas las vi en televisión. No creo que se llegasen a estrenar en salas en su momento. Al menos en Zaragoza.

Una de ellas fue las aventuras de una chica de instituto capaz de dar saltos en el tiempo, y que me pareció un ejemplo claro de cómo hacer una película divertida y con corazón al mismo tiempo sin necesidad de grandes alaracas. Y luego estuvo esa joya llena de sentimiento que fue la historia de dos hermanos que son distintos al resto de los niños y son cuidadosamente protegidos por su joven madre. Cine de animación con corazón. Hosoda ha realizado o participado también otros proyectos muy interesantes. Así que cuando se anuncia una nueva película suya, la expectación, y las expectativas, crecen considerablemente. Y esto puede ser un problema.

La anterior película de Hosoda fue una reinterpretación de la historia de La bella y la bestia, que en su momento me gusto bastante… aunque mi recuerdo de ella no se ha sostenido especialmente bien. Quizá hoy en día la valoraría con más rigor. Fue un ejemplo de cómo el director se ha alejado de la fórmula de aquellas películas que tanto me gustaron; sencillas pero elegantes, y con corazón. De repente, con un buen presupuesto, apostó por un espectáculo visual aun a costa, hasta cierto punto, de la historia. No obstante, estuvo bien aquella película también.

En esta ocasión Hosoda vuelve también a una historia clásica, la de Hamlet. No adapta la obra de Shakespeare. Aprovecha sus elementos, transformando al príncipe de Dinamarca en la princesa Scarlet. Que tras ser envenenada por el traidor asesino de su padre, se ve envuelta en una serie de peripecias en el ultramundo, en el lugar a mitad de camino entre los vivos y los muertos. Donde en compañía de un joven del siglo XX, que presuntamente no está muerto aún, habrán de luchar contra la tiranía del rey usurpador que ha llegado también a ese lugar.

Visualmente no hay quejas. Es obvia la habilidad de Hosoda para crear universos. En esta ocasión un universo más oscuro, casi bordeando con el cine de terror, de alguna forma. Una historia no carente de violencia y de reflexiones sobre el bien y el mal. Pero de alguna forma el relato sufre todavía más que en la anterior película del director esa supeditación de la historia a la forma. La peripecia de la heroína es compleja de un modo forzado… incluso confuso. Y la forma en que se presenta a los personajes es con un cierto histrionismo, con muchos excesos que se supone deben transmitir emociones… pero que en ocasiones dejan frío.

La película no está mal, pero a mí no me ha acabado de convencer. Hosoda, nuevamente con medios para hacer, se ha dejado llevar por las formas sobre el fondo. Perdiendo lo importante de aquellas películas que hicieron que esperase con expectación sus nuevos proyectos; el alma, el corazón. Kokoro 心, como lo llamarían los nipones. 

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

Cine; Wuthering Heights (2026)

Cine

Fotografias de Durham y alrededores, en la región de Inglaterra próxima a las localizaciones de la novela/película de hoy… pero en una época nada borrascosa y tétrica. También en versión Substack.

Wuthering Heights (2026; 13/20260315)

Durante varias semanas me estuve resistiendo a ver esta película dirigida por Emerald Fennell y protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi. La nueva adaptación de la única novela que escribió Emily Brontë no pintaba bien. Una diversidad de críticos y sabelotodos cinematográficos lo venían anunciando. Y, sobre todo, se ha comentado muchas ocasiones que no se hacen versiones fieles al texto literario de esta compleja novela.

Como de costumbre en las adaptaciones de esta novela, la película se centra en el tortuoso y tormentoso romance entre Cathy (Robbie) y Heathcliff (Elordi), un romance que siempre se presenta como tóxico y con connotaciones cuasiincestuosas, por su relación como hermanos entre ambos desde la infancia, aunque no sea auténticos hermanos de sangre. Romance con final trágico como casi todo el mundo que lleva un tiempo sobre la faz de la Tierra cinematográfica y literaria sabe.

Como reclamo para la película, aparecieron muchas “críticas” anunciando el enfoque hacia lo sexual que Fennell había dado a esta nueva versión, hasta el punto que para muchos la expectativa era de una novela fuertemente erótica, cuasi pornográfica. Lo cual, dada la trayectoria de Robbie… me extrañaba. No estaba equivocado, hay mucho de gancho publicitario en esos comentarios “críticos”; el contenido auténticamente erótico de la película es mucho menor de lo que pareciera. Salvo que consideremos que haya en Hollywood una deriva conservadora que recoloque nuestra consideración sobre estos conceptos. Algo que no es de desdeñar. La industria se pone del lado del poderoso, y el poderoso actualmente es un señor sin escrúpulos sexuales, pero que vende una moralina conservadora muy hipócrita.

El texto literario va mucho más allá de este atormentado romance. Es un comentario social con muchas vertientes y matices. Que se suelen perder casi siempre en las adaptaciones cinematográficas, centradas en lo que se centran. Incluso la última versión cinematográfica que había visto, estrenada allá por 2011, filmada de forma sobria e interesante, con película cinematográfica y en formato académico, y protagonizada por la entonces jovencita e interesante Kaya Scodelario, se centraba en el romance. No fue muy apreciada por el público, pero a pesar de ello era desde muchos puntos de vista más interesante y fiel que la actual.

La película de Fennell, con unas interpretaciones que cumplen, pero que no tienen mayor interés, creo que es el peor papel que le he visto a Robbie, una actriz habitualmente interesante, en esta película, anodina, está en realidad sumamente vacía de contenido. Unas pasiones desatadas que surgen casi porque sí. Unos malos retorcidos, y en algún caso gratuitamente racializada, que son de opereta. Y un final excesivamente melodramático que te pilla ya ahíto de excesos dramáticos o trágicos. 

Sinceramente, la peor adaptación de la novela, y eso que la de Juliette Binoche tampoco era para tirar cohetes. ¿Algún día harán una versión que merezca la pena de esta interesante historia? Tal vez como serie de televisión, que también ha habido alguna, pero que no he visto… por la historia da para mucho.

Valoración:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: **

Cine; Den sidste viking (El último vikingo) 2025

Cine

Fotografias de la ciudad danesa de Roskilde, donde encontramos un museo de barcos vikingos. Versión en Substack.

Den sidste viking (2025; 12/20260311)

Después del parón cinematográfico motivado por el viaje a Salamanca de los primeros días de marzo, en una cartelera que ha perdido mucho interés en muy pocos días, rescatamos una película danesa del director Anders Thomas Jensen. Un filme que mezcla la comedia negra con el drama familiar y que cuenta con un reparto muy interesante, especialmente porque ya hace un tiempo que hemos podido comprobar que el cine danés es cuna de intérpretes muy sólidos, incluso brillantes. Cuyos nombres cada vez nos suenan más.

Manfred, o John, (Mads Mikkelsen) y Anker (Nikolaj Lie Kaas) son hermanos. Tienen una hermana más. Fruto de un matrimonio con un padre violento y abusivo que les marcó profundamente. Manfred, o John, es claramente neurodivergente, aunque yo no me atrevería a decir en qué punto del espectro se encuentra. Anker ha llevado mala vida. Y tras un atraco de campanillas es detenido y condenado a quince años. Pero dejo a Manfred, o John, el botín para esconderlo. Dejada atrás la cárcel es momento de reconectar y recuperar el botín. Porque Manfred a desarrollado un trastorno de personalidad disociativa y dice ser John Lennon. E inician un viaje a la vieja casa en los bosques de la familia donde Margrethe (Sofie Gråbøl) y su marido se han instalado, y donde junto con un “psiquiatra” (Lars Brygmann) formarán un nueva versión de The Beatles, junto con otros pacientes con personalidad disociativa. En algún caso, múltiple. Y hay mafiosos que quieren apoderarse del botín… claro.

Jensen conforma una historia cuyo género no siempre es fácil de definir. Comedia… tiene elementos de comedia. Comedia negra. Irónica. Paródica. Con mala baba. Pero también con ternura. Las tendencias suicidas de Manfred, o John, están entre la hilaridad y el horror… si lo piensas bien. Pero también es un drama familiar, más profundo de lo que parece. Sobre lo que es ser hermanos, sobre lo que es ser solidarios ante la adversidad. Y sobre la amistad, y las relaciones de apoyo mutuo. Incluso si la cabeza no siempre funciona como pensamos que debería.

Y a esto hay que añadir unos caracteres que, gracias al impecable trabajo del elenco, en estado de gracia, se nos van haciendo cada vez más entrañables. Todos. No sólo ese núcleo protagonista. Todos los secundarios que conforman esa improbable comunidad con el objetivo de lanzar al mundo los nuevo Beatles, aportan su grano de arena a generar unos sentimientos de comprensión y solidaridad hacia quien es diferente y sufre.

La película va creciendo en el recuerdo. No vamos a decir que es una obra maestra, pero es una película que sin lugar a dudas conviene ver. No tardéis mucho, porque es de las que, desgraciadamente, aguantan poco en cartelera, porque, desgraciadamente, la gente no se cosca y no va a verlas en los números que debería.

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****