[Cine] Enola Holmes 2 (2022)

Cine

Enola Holmes 2 (2022; 57/20221114)

Nuestro grupo cinéfilo, las personas que vamos juntas en grupitos más o menos numerosos según la disponibilidad de cada cual desde hace casi quince años, está en crisis. Diversas obligaciones familiares y profesionales, sumadas a la deficiente oferta en cuanto a diversidad de horarios en las películas no adulteradas, sin nefastos doblajes, complica nuestro acceso a las salas de cine. En un momento en el que las películas realmente interesantes llegan con cuentagotas a la gran pantalla, no siempre encontramos momento para ir a verlas. Como consecuencia, es muy probable que en un futuro próximo base mis comentarios de estrenos con más frecuencia en las plataformas en internet. No porque las prefiera… sino porque la oferta comercial de las salas de cine es insuficiente, cutre o inflexible. Es lo que hay. Hace unos meses se abrió una luz de esperanza, cuando en las sesiones matinales de sábados y domingos de las únicas salas de cine que ofrecen versiones originales no adulteradas, incluyeron algunas de estas en esos horarios. Pero parece que fue flor de un día… han desaparecido en las últimas semanas. Es más que probable que los cambios en el consumo de cine cambie no por voluntad propia, sino por el imperativo de la oferta comercial. Y en este panorama, triste desde mi punto de vista, lo único que puedo ofrecer en estas páginas de lo visto la semana pasada es esta secuela absolutamente prescindible, basada en la explotación de la popularidad de una actriz adolescente, Millie Bobby Brown, sobrevalorada en sus capacidades interpretativas.

El trabajo de esta chica no es ninguna catástrofe, pero tampoco demuestra nada en especial en esta película a su mayor gloria dirigida por Harry Bradbeer, un director competente, pero muy funcional. De estilo televisivo. Un medio en el que la dimensión autoral no descansa en la figura del director, sino en el creador de la serie, que suele ser también la cabeza del equipo de escritores de los guiones. Pero la originalidad de esta secuela también brilla por su ausencia. Las aventuras de esta hermana pequeña de Sherlock Holmes están basadas en una serie de novelas destinadas al público adolescente, y son muy formulaicas. Y por lo tanto, sorprenden poco. Con un reparto de postín acompañante, el argumento va repartiendo minutos entre el reparto de secundarios prestigiosos, sin preocuparse mucho de la adecuada ligazón y fluidez en el argumento, del que me ocuparé poco, porque poco importa. Si a eso le sumas un presunto aire feminista, la políticamente correcta diversidad étnicoracial, tenemos un producto políticamente correcto para una plataforma de emisión de contenidos en línea, apto para ¿todos los públicos? Sigo preguntándome qué tipo de gentes y criterios generan la clasificación de recomendación por edades para calificar esta película para mayores de 16 años.

Ya habréis comprobado que no aprecio mucho la estructura argumental de la película. A la que he de añadir una continua ruptura de la cuarta pared con la protagonista mirando a la cámara y hablando directamente a la audiencia, un recurso que hay que utilizar con extremada parsimonia si es que es necesario en absoluto. Y cuyo abuso, dando explicaciones al público, suele ser consecuencia de una mala narración cinematográfica. O de la necesidad de mantener constantemente en pantalla, una presencia permanente, de la protagonista del evento, que también figura en la nómina de productores de la película, al igual que su hermana mayor, por lo que hemos de suponer que la chica, además de un fijo por su interpretación, se llevará un porcentaje de las ganancias. Como digo, una operación comercial al servicio de una adolescente convertida en producto. La chica no es ninguna catástrofe interpretando, pero tampoco aporta nada en especial. Desde luego, han existido y existen otras chicas de su edad, supongo que rondaría los 16 o 17 años cuando la película se rodó, ahora tiene 18 años, tan competente o más como actrices.

¿Se puede recomendar la película? No especialmente. Pero en las tardes y las noches del otoño avanzado y el invierno, en familia (o no), con un té o un cacao caliente (no me gusta el café), si no tienes otras cosas mejores que te apetezca hacer… pues vale. Ya está. Ahora, a olvidarla.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Causeway (2022)

Cine

Causeway (2022; 56/20221110)

Cuando Jennifer Lawrence comenzó su carrera en la pantalla grande, no pocos la vieron en aquellos sus jóvenes años de adolescencia, o poco después de abandonar la adolescencia, como un soplo de aire fresco en la interpretación femenina. Es cierto que pertenece a una generación en la que no escasean las buenas intérpretes. Pero en aquellas sus primeras películas, sus interpretaciones contenidas, su expresivo rostro, tenían una madurez poco frecuente en actrices tan jóvenes. A algunos no nos extrañó que encadenara reconocimientos y premios, y en 2016, con sólo 26 años, tenía en su haber cuatro de candidaturas a los Oscar, tres de ellas como actriz protagonista y una como secundaria, de las cuales cosechó una estatuilla como actriz protagonista, cuando sólo tenía 22 años. Pero luego, como ha sucedido con otras actrices prometedoras, entró en la dinámica de aceptar papeles en películas de acción de gran presupuesto, tipo superhéroes, franquicias juveniles, o desastradas películas de ciencia ficción, y se comenzó a diluir, estando poco activa en los últimos tiempos. Y lejos del nivel de sus primeros años.

Por lo tanto, había curiosidad por ver cómo se desenvuelve en esta películas de Lila Neugebauer, directora teatral que debuta en la gran pantalla, en un largometraje con sabor a cine independiente, como los de sus primeros tiempos, y que nos llega en la plataforma en internet Apple TV+. En ella interpreta a Lynsey, una soldado norteamericana que es gravemente herida en acción en Afganistan, con una lesión craneoencefálica que le obliga a una lenta y costosa rehabilitación, que la sume en cierta depresión, y con riesgo de secuelas neurológicas. Aunque su intención es volver al servicio militar, antes de conseguir el alta médica para ello vuelve a su ciudad natal, a casa de su madre (Linda Emond), donde tendrá que afrontar viejos demonios, los que le llevaron a alistarse en el ejército para escapar de un entorno que la agobiaba. Y quizá allí, y con la ayuda de un veterano mecánico negro (Brian Tyree Henry), quizá… pueda entrar en un camino de recuperación personal.

Estamos ante un película correcta. Casi sacada del manual de la perfecta película indie norteamericana. Una de estas películas con un limitado estreno en salas de cine en algún lugar de Estados Unidos, con el fin de poder optar a premios en la temporada correspondiente, pero que en la actualidad confían en las plataformas en línea para su carrera comercial. Está correctamente realizada y planteada. Pero durante los poco más de noventa minutos que dura, títulos de crédito incluidos, tienes una sensación constante de déjà vu. De que esta película… ya está vista. Que te puedes imaginar lo que va a pasar… que te está hablando de lo de siempre. Lo cual no quiere decir que no sea visible, porque estando dignamente realizada, a muchos críticos les ha gustado, lo que sí que está es muy bien interpretada. Y no me refiero exclusivamente a Lawrence, que está bien. Me refiero a los dos intérpretes ya mencionados, que con gran solvencia colaboran a unos diálogos e interacciones con la protagonista que aportan vida a una cinta que corría el riesgo de pasar totalmente desapercibida por sus manidos temas.

Por lo tanto, para todos aquellos que dispongáis de la plataforma de la manzana, porque no se ha estrenado ni creo que se estrene en salas de cine en España, una buena opción para ver una película digna, que no os robará mucho tiempo de vuestras vidas. Y con la esperanza de que poco a poco Jennifer Lawrence vuelva a demostrar que era una gran actriz.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] 20segi Sonyeo 20세기 소녀[Cine]

Cine

20segi Sonyeo 20세기 소녀 (2022; 55/20221108)

Entre las películas largometrajes que se han estrenado en las últimas semanas en Netflix, sistemáticamente aparecía en las listas de más vistas en los últimos tiempos lo que parecía una comedia romántica surcoreana… que no sabía que me parecía. Si verla o no verla. ¿Una variante de lo que se ve en teleseries, pero reducido a 121 minutos de duración? ¿U otra cosa? En los últimos años ha quedado claro que el cine surcoreano tiene buen nivel. Y que los intérpretes del país asiático son capaces de demostrar un oficio que no aparece con facilidad en la forma en que se ruedan las series de televisión. Al final decidí dar una oportunidad a esta película dirigida por la directora Bang Woo-ri, debutante en largometrajes.

El planteamiento inicial es simplón. Na Bo-ra (Kim Yoo-jeong) es una animada estudiante de instituto, cuya mejor amiga (Roh Yoon-seo, no parece tener ficha en IMDb, aunque yo ya he visto a esta actriz en alguna serie) está colada por un compañero de clase (Park Jung-woo), pero tiene que irse al extranjero para una compleja intervención quirúrgica cardiaca. Y le pide que a Bo-ra que averigüe todo lo que pueda sobre el chico para cuando vuelva. Fiel a su amiga, la protagonista se aplica a la tarea, pero… sufre una confusión porque el chico tiene un amigo (Byeon Woo-Seok), que acaba gustándole, lo cual se añade a una confusión previa de su amiga, lo cual garantiza el enredo.

Con el planteamiento inicial, durante la primera mitad de la cinta tenemos la impresión de estar ante una comedia romántica adolescente en clave de enredo entre cuatro compañeros de clase. Lo cual haría de esta película una producción absolutamente prescindible y previsible. Sin embargo, la película sabe evolucionar, y acaba teniendo un tono más profundo, superando ese tono intrascendente, convirtiéndose en un drama inesperado.

La película canta a la amistad y a los primeros amores, con menos superficialidad de lo esperado. Y con la ayuda del buen trabajo de sus intérpretes, especialmente de su protagonista, una chica con mucho carisma y versatilidad, que supera a sus compañeros con facilidad. No es que vaya a pasar a la historia del séptimo arte de forma destacada, pero se deja ver con agrado, y funciona bien como un entretenimiento cálido, con su puntito de drama, en una desapacible tarde de otoño o invierno, ahora que entramos en la época.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] See how they run (2022)

Cine

See hoy they run (2022; 54/20221102)

Un grupo de amigos comentábamos hace unos días lo poco atractiva que resulta la cartelera de cine en estos momentos, en el mes de noviembre. Tradicionalmente, solía ser el otoño una época fuerte para los estrenos. Es cierto que muchas de las películas que optan a algo en la temporada de premios en los Estados Unidos cada vez nos llegan más tarde, a principios del año, cuando las salas se aprovechan de los anuncios de las candidaturas a los Oscar. Pero siempre había algunas que se adelantaban. O están esas películas con menos probabilidades, pero no nulas, que llegan a la intención con intención de avisar a los que organizan las candidaturas de lo bien que funciona su película con el público. No es que yo pille muy bien la lógica de estas cosas en muchas ocasiones, tengo mis limitaciones a la hora de entender los tejemanejes de la política de la industria del cine. Por eso, en estos momentos tengo más películas pendientes de ver en plataformas en línea que en las salas de cine.

Escenas londinenses, como no podía ser de otro modo, para este «whodunit» clásica con toques de humor. Que también son clásicos en este tipo de películas.

No obstante, el miércoles de la semana pasada quedamos un grupito con intención de cenar algo, de forma tempranera, una merienda cena, y luego ver una película con intención de entretenimiento, para lo cual la whodunit que traigo hoy aquí, dirigida por Tom George, y con un reparto prometedor, parecía lo ideal. A caballo entre la parodia y el homenaje a este género literario y cinematográfico, en la celebración de la 100ª función de The Mousetrap de Agatha Christie en el West End londinense, se produce una asesinato, cuya investigación se encarga a un inspector de policía algo desencantado (Sam Rockwell), que será ayudado por una agente novata (Saoirse Ronan), muy voluntariosa, pero que tiene la costumbre de llegar a conclusiones precipitadas sin mucha reflexión.

Además de los dos protagonistas mencionados, el reparto incluye otros nombres conocidos y respetados en la interpretación como Ruth Wilson y Adrien Brody entre otros, menos conocidos, pero solventes dentro de las tradiciones del cine y el teatro británico. El directo es nuevo en los largometrajes de cine, pero tiene experiencia en televisión. Y es conocida la experiencia y oficio de los británicos a la hora de realizar este tipo de películas, y más si ya se pueden clasificar como «de época». Y sin embargo, la sensación final es que hay mucho talento desaprovechado en esta película. El reparto es prestigioso, pero tan coral que apenas se aprecia las calidades individuales de muchos de los intérpretes secundarios. Y la pareja protagonista muestra en todo momento su oficio, pero sin llegar a cuajar como una pareja memorable en sus interacciones, o en el desarrollo de sus personajes. Como parodia funciona a un bajo nivel, te arranca alguna sonrisa, pero no mucho más. Como homenaje… pues la historia tampoco llama la atención en especial.

Lo mejor que se puede decir de la película es que cuanta con un excelente diseño de producción, ya he comentado el oficio de los británicos para estas películas, y que sí suministra un suficiente grado de entretenimiento para que no te arrepientas (demasiado) de haber pagado la entrada. Quizá porque la de las sesiones en versión original y compradas por internet es algo más económica. Pero nada más. ¿Una ocasión perdida? ¿Aceptable pero fallida? No sé muy bien como calificarla.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] After Yang (2022)

Cine

After Yang (2022; 53/20221101)

Normalmente, siendo domingo, tendría que estar hablando de fotógrafos y sus fotografías. Pero se me han acumulado comentarios sobre cine, televisión y libros en abundancia que, al ritmo habitual, no me da tiempo a sacar adelante. Por ello, he decidido ir hoy con una de las dos películas de esta semana. En concreto, una película que en España ha sido un estreno directo en plataforma en línea, en Amazon Prime Video, y sobre la que llevaba varias semanas leyendo cosas buenas. Se estrenó en la plataforma hace casi un mes ya. Así que nos introduciremos en el terreno de la anticipación y la especulación futurística de la mano del coreano Kogonada, que tan buen sabor de boca nos dejó con una serie de televisión de la que tengo muchas ganas que llegue su segunda temporada.

Aunque la acción transcurre en Norteamérica, hay diversas referencias a la cultura de origen de la niña, China. Por ello, he optado por ilustrar la entrada con algunas fotos realizadas en Hong Kong, a orillas de Victoria Harbour, desde Tsim Sha Tsui Propende.

En un futuro, aparentemente no muy lejano, una familia formada por un padre de origen europeo (Colin Farrell), una madre de origen africano (Jodie Turner-Smith) y su niña adoptada de origen chino (Malea Emma Tjandrawidjaja), conviven en armonía con la ayuda de Yang (Justin H. Min), un androide, «inteligencia artificial» le llaman en la película, que fue adquirido para ayudar a la niña a integrarse en la familia al mismo tiempo que para ayudare a permanecer conectada con la cultura de su país de origen. Pero un día, Yang se estropea, aparentemente de forma irreparable, y la niña entra en un duelo que lleva al padre a buscar desesperadamente la posibilidad de reparar, de «devolver a la vida» a Yang. Porque para el resto, los talleres de reparación, la empresa fabricante, los comercios que lo venden, la sociedad en general, no es más que un objeto con una obsolescencia programada, destinado a ser sustituido con el tiempo.

Esta película parte de un material literario que parece interesante, no lo he leído, y que contienes muy buenas ideas. Por supuesto, siempre que en ciencia ficción aparecen androides/robots/inteligencias artificiales de aspecto humano, o como se les quiera llamar en cada momento, estamos ante un debate sobre lo que significa ser «humano». Aunque a mí ese enfoque lingüístico no me gusta y preferiría que fuera un debate sobre lo que significa ser «persona». También tenemos la cuestión de cómo se vive el duelo, tanto por los adultos como por los niños. O sobre lo que es una estructura familiar y qué es ser miembro de una familia. Como digo, posibilidades,… muchas. Sin embargo, siento que la película es hasta cierto punto fallida, aunque en mi valoración subjetiva haya optado por darle un aprobado.

Heredera, pero sin acritudes, de la tendencia marcada por Black Mirror, aunque dicha tendencia venía de antes, en la que se reflexiona sobre el impacto de las nuevas tecnologías en las sociedades humanas venideras. Pero en su forma tiene más que ver con un cine intimista, reflexivo, introvertido, del estilo de Terrence Malik entre otros, que no siempre es fácil de digerir. En ocasiones entras en este tipo de cine, en otras cuesta más. Y en esta ocasión, quizá por estar obligado a verla en la pantalla pequeña, me ha costado bastante. Y por otro lado, el protagonista absoluto es el padre. Y Colin Farrell es un actor que necesita de una dirección muy precisa y firme para que pueda dar de sí. Y compañeros de reparto con los que entre en sinergia. Porque si no, desde mi punto de vista, es un intérprete con limitaciones, y problemas de expresividad. Que creo que en esta película se manifiestan.

A mí me ha entrado a medias. Me sentí conflictuado entre las posibilidades de la historia y el interés que suscitan los temas planteados, y los aspectos formales y estéticos del filme. Como digo, he acabado dándole un aprobado. Pero allá cada cual. La anticipación futurista siempre es un deporte de riesgo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The Good Nurse (2022)

Cine

The Good Nurse (2022; 52/20221026)

Sinceramente… las películas «basadas en hechos reales», que no necesariamente son películas históricas, cada vez me apetecen mucho. Para empezar, porque tarde o temprano te enteras que no son fieles a los hechos reales, por mucho que lo insinúen, aunque nunca lo afirmen. Y en segundo lugar, porque siempre acabas con una sensación de déjà vu… que acaba cansando. Por ello, cuando vi anunciada está película de Tobias Lindholm… no me apeteció mucho. Pero luego me lo pensé mejor (o peor, ya veremos). Con Eddie Redmayne y Jessica Chastain al frente del reparto, la cosa apetecía bastante más. Y luego… el danés Lindholm ha sido guionista de películas absolutamente excelentes en su país natal, tanto propias como de otros, en el cine y en televisión. Así que… el mismo día que apareció en la parrilla de Netflix, me la cené.

En alguna de estas vistas desde, o alrededor del, Roosevelt Island Tram, un teleférico y no un tranvía a pesar del nombre, se ve algún importante hospital de Nueva York. No me consta que en el sucediesen las horribles cosas que se narran en la película de hoy.

El guion no es de Lindholm en esta ocasión, y nos habla del enfermero estadounidense Charlie Cullen (Redmayne), cuando se convierte en compañero de trabajo de la enfermera de UCI Amy Loughren (Chastain), momento en el que se producen algunas muertes sospechosas de pacientes. Mientras dos policías (Noah Emmerich y Nnamdi Asomugha) son llamado a investigar unos hechos, que no parecen interesar en realidad a nadie, la propia Loughren, que lo está pasando muy mal por su salud y por su situación familiar, y que ha encontrado consuelo en la amistad y el compañerismo de Cullen, empieza a sospechar de este.

La película no se cuenta desde el punto de vista del asesino, sino de su compañera. La película contiene un fondo de denuncia hacia una serie de cuestiones que padece el sistema sanitario norteamericano, fundamentalmente basado en el aseguramiento y provisión privados de servicios sanitarios, que ocasiona que muchas personas carezcan de cobertura sanitaria y de dinero para costearse los cuidados. A Loughren nos la presentan sufriendo el hecho de que carece de seguro sanitario por no haber trabajado el suficiente tiempo en la empresa, al mismo tiempo que sufre una miocardiopatía que le genera una insuficiencia cardiaca que le hace difícil trabajar. También nos muestra a las direcciones de los hospitales más dispuestos a tapar las muertes indebidas, por miedo a las repercusiones, que a solucionar los problemas de seguridad de los pacientes. Cullen confesó 29 asesinatos de pacientes, pero se sospecha que pudo haber matada a cerca de 400 en dieciséis años de carrera. Uno cada dos semanas de promedio.

Las interpretaciones son realmente buenas, nadie puede dudar de la calidad y oficio de los intérpretes, tanto protagonistas como secundarios. Y de alguna forma eso salva la película. Que por otra parte, avanza en su trama de forma un tanto morosa, con una realización que garantiza un ambiente convencionalmente frío y agobiante. Muy de manual. Es correcta, pero sin más. Una opción razonable para los suscritores de Netflix, eso sí. Lo de Noah Emmerich y su encasillamiento en papeles de policía/agente del FBI/CIA o lo que sea… ya casi es de chiste.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Ame wo Tsugeru Hyōryū Danchi [雨を告げる漂流団地] (2022)

Cine

Ame wo Tsugeru Hyōryū Danchi [雨を告げる漂流団地] (2022; 51/20221021)

En los últimos años ha aumentado la oferta de cine de animación japonés en las salas de cine. Pero también es cierto que, más recientemente todavía, están llegando muchos largometrajes que son extensiones de series o mangas de éxito. Si estás en el ajo de ese mundo te interesa, pero si no… no tienen mucho sentido. También se ha dado que, por culpa o gracias a la pandemia, las plataformas de contenidos en línea han adquirido muchas películas que no encontraban su camino hacia el público por las disrupciones en el sistema de exhibición. La consecuencia es que cuesta saber qué películas de animación nipona de las que se van estrenando aquí o allá van a tener interés o no. En cualquier caso, esta que nos ocupa, dirigida por Hiroyasu Ishida, ha llegado a Netflix… así que estando suscrito a la plataforma parecía obvio darle una oportunidad.

Titulada en castellano Hogar a la deriva, el título original viene a significar algo así como Edificio de apartamentos a la deriva con pronóstico de lluvia. Sí… los títulos de las película japonesas a veces son peculiares. En cualquier caso, una pareja, chico y chica, de unos 11 o 12 años, todavía van a la escuela primaria, que vivieron juntos, aun no siendo familia, bajo la tutela del abuelo de él, en un apartamento en un edificio que va a ser demolido, se encuentran en este, ya abandonado, con algunos otros críos de clase, para una última y clandestina visita antes de la demolición. Ambos se trataron durante un tiempo como hermanos, pero ahora viven extrañados uno de otro a pesar de compartir clase. Durante el encuentro en el edificio, una fuerte lluvia se levanta, y de repente se encontrarán todos en medio del océano, a la deriva, y sin saber cómo volver a sus vidas.

La película tiene un tono familiar y está dirigida a los más jóvenes de la familia. Reflexiona sobre las relaciones de familia, o sobre lo que significa ser familia, independientemente de que a las personas les unan o no lazos de sangre. No está mal, pero la historia se hace larga, innecesariamente larga. Hay momentos en que da la sensación de que se repite o no avanza, aunque es evidente que lo hará tarde o temprano hacia un final razonablemente feliz. Está bien hecha en lo técnico, pero sin nada que la haga realmente especial. No me dejará mucha huella, realmente. Pero ya digo que para un público infantil, en una tarde tonta de fin de semana, puede estar bien.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Im Westen nichts Neues (2022)

Cine

Im Westen nichts Neues (2022; 50/20221018)

En 2006 vi en mi aparato de televisión la película de 1930, dirigida por Lewis Milestone, All quiet on the Western Front. No suelo hacer reseñas en este Cuaderno de ruta de películas que no sean de estreno. Pero tanto me impresionó, que hice un breve comentario. No era la primera vez que la veía, de eso estoy seguro. Pero sí que había pasado mucho tiempo desde la vez o veces anteriores, quizá un par de décadas. Y la visión del mundo que te da la edad, mi mayor experiencia y conocimiento sobre el medio cinematográfico, y algunos elementos relacionados con ese momento de mi vida, hicieron que la apreciase de otro modo. La apreciase más y mejor. También había leído el libro de Erich Maria Remarque en el que se basa muchos años antes. Y lo volvía a leer en agosto de 2008, también con otros ojos y otra mentalidad, pasando a formar parte desde ese momento de mis imprescindibles en la biblioteca.

Así que, cuando me enteré que desde Alemania volvían a revisitar el texto de Remarque en una nueva adaptación al cine, me entró mucho interés. Es cierto que cuando supe que venía impulsada por Netflix se me enfriaron los ánimos, porque en materia de largometrajes, la plataforma en línea da muchas de arena por cada una de cal. En cualquier caso, dado que ha tenido un estreno limitado en cines para poder optar a determinados premios, decidimos que era película para verla en pantalla grande, y la vimos la semana pasada, antes de que este próximo viernes esté a disposición de todos los abonados a la plataforma. Veamos pues qué tal la nueva versión de esta historia, ya universal, dirigida en esta ocasión por Edward Berger.

Originalmente, Remarque nos contó la historia del soldado alemán de la Primera Guerra Mundial Paul Bäumer (Felix Kammerer), homenaje al as de la aviación del mismo nombre en el mismo conflicto, que se presenta voluntario para el frente al principio de la guerra, siendo partícipe de la misma durante toda su extensión. La película de Berger presenta algunas diferencias, algunas de ellas notables. La primera es que Bäumer se alista a principios de 1917, con la guerra muy avanzada. Se nos presentan algunas acciones tras llegar al frente occidental, y luego hay una elipsis que nos traslada a finales de octubre de 2018, a muy pocas semanas del alto el fuego y el armisticio. La segunda es que, en paralelo a la peripecia de Bäumer, se nos cuenta la de Matthias Erzberger (Daniel Brühl), representante del reich alemán que firmó el armisticio en Compiegne que dio lugar al final de las hostilidades. Este episodio no aparece en la novela de Remarque.

Dos cosas tenía claras cuando salimos de la sala de cine, en la que sólo estuvimos cuatro personas, nosotros dos y dos personas aisladas más. La primera es que la realización del película y las interpretaciones son de primer orden, pudiendo equipararse a las superproducciones norteamericanas bélicas de las últimas décadas, aunque probablemente con bastante menos presupuesto, aunque no falta esfuerzo de producción en el filme. Además la película avanza con ritmo manteniendo el interés del espectador, el guion es bueno. La segunda es que no tenía nada claro si la película era realmente fiel a la obra de Remarque o no. Y ahora no me refiero a la cuestión argumental, ya he señalado las principales diferencias, sino a su espíritu.

Tras casi una semana de reflexión, he llegado a la conclusión de que esta última cuestión me da igual. Remarque, en su novela, insistía en que no quería hacer una obra política, que lo único que buscaba era que el lector alcanzase la comprensión sobre la vivencia del soldado en el frente. Claro… esto en sí mismo es un acto político. Si alcanzamos la comprensión de lo que es la vivencia de los soldados en el frente, el terror, la lucha por la supervivencia, la perversa «lógica» de las decisiones militares, el absoluto desafuero que supuso la guerra de trincheras en aquellos miserables años, necesariamente estamos adoptando una postura antibélica. Quizá Remarque no quería hacer política, o quizá no quería cabrear (demasiado) a los sectores conservadores de la sociedad alemana (su novela fue denostada y condenada por Hitler, y su lectura fue prohibida en mucho ejércitos de distintos países). No es esa la intención de Berger, que si toma una postura clara desde el principio contraria no sólo a la guerra y los ejércitos, sino también a la actitud del militarismo prusiano (y también francés, el revanchismo gabacho por la derrota de 1871 fue una de las causas subyacentes a la guerra), especialmente puesto de manifiesto en la figura de los militares de alta graduación que desfilan en la pantalla.

La película me parece altamente recomendable. Es más cruda y directa a las vísceras que la novela de Remarque, que también destila a veces cierta poesía melancólica. Berger no nos hace perder la humanidad. Al fin y al cabo Bäumer y, especialmente, su compañero de fatigas el veterano Katz (Albrecht Schuch, auténtico robaescenas de la película) no dejan de mantener restos de humanidad en sus acciones, incluso en los momentos más difíciles de esos últimos días de la guerra, y a pesar del desencanto en el que se ven inmersos. Si no queréis ir al cine… donde os recomiendo que la veáis (aunque creo que en Zaragoza la han retirado tras una única semana), vedla en Netflix. Y vedla en versión original, por favor. La única que se ha estrenado en salas. Es la única forma de apreciar las sutilezas del diálogo y de los personajes, incluso si no sabes nada de alemán (o francés).

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Los renglones torcidos de Dios (2022)

Cine

Los renglones torcidos de Dios (2022; 49/20221007)

Correría el año 1985 o 1986. Yo estudiaba quinto de medicina, curso en el que con aquel plan de estudios se trataba la asignatura de Psiquiatría. Una compañera de clase con la que en aquel momento mantenía una muy buen relación, de amistad, me recomendó encarecidamente un libro de Torcuato Luca de Tena,… el libro en el que se basa la película que traigo hoy a colación. Luca de Tena no es un autor que me atrajese. Vinculado a la prensa partidaria de la dictadura fascista, se reconvirtió como tantos otros en reformista de la noche a la mañana, presentándose como demócrata de toda la vida. Pero algunos dudábamos de estas conversiones ideológicas tan oportunas desde las filas del fascismo. De todas formas, no conozco la minucia de la biografía de este periodista y escritor y puedo estar siendo injusto; pero es lo que sentía o pensaba entonces. En cualquier caso, aquella compañera insistió tanto que acepté el préstamo del libro. Cuando compro un libro soy consciente de que hay una probabilidad del 10 % de que no termine de leerlo. Pero cuando me lo prestan me fuerzo a leerlo. Y aquel lo leí entero. No fue un sacrificio. Era de fácil lectura y razonablemente ameno. Pero…

El hospital psiquiátrico donde sucede la acción de la película de hoy está situado en algún lugar de Castilla… así que ilustraré la entrada con estampas de la castellana ciudad de Ávila.

Desde muy niño estoy familiarizado con los hospitales psiquiátricos. Manicomios los llamábamos en los años 60, centros de rehabilitación psicosocial en la actualidad. Una familiar cercana, con secuelas de una meningitis, en los años de posguerra inmediata, acabó ingresada de por vida en el psiquiátrico de la Diputación Provincial de Zaragoza, actualmente en la red del Servicio Aragonés de Salud. Y sistemáticamente íbamos a visitarla cada quince días desde que tengo memoria y hasta que falleció. Por lo tanto, asistí en directo, como espectador, cada dos semanas, a la evolución en estos centros. En un primer momento, cuando unas monjas de la orden de Santa Ana nos recibían con aire serio y, a los ojos del niño que yo era, amenazante, en un lugar donde no había libertad de movimientos para los pacientes a los que nunca veías, salvo a tu familiar que llevaban a un comedor donde la veíamos y le dábamos de merendar. Más adelante, en los años 70, se abrieron los pabellones, y empezamos a conocer por sus nombres a los pacientes, sobre todo mujeres por estar nuestra familiar en un pabellón femenino, que siempre nos pedían tabaco. Y hablaban con nosotros. A lo que llegué a la adolescencia, yo tenía normalizado el trato con estos enfermos, gracias también a la espontaneidad de mi madre con ellos, y nunca me produjeron ningún tipo de miedo o reparo. Simplemente, estaban enfermos. Aun se abrieron más, los pacientes salían del hospital y pedían tabaco a los paseantes. Estoy simplificando mucho… pero no voy a enrollarme más con los cambios de fondo que hubo. La atención a estos pacientes cambió. Siempre ha sido un caos… en el fondo,… eso lo aprendí como profesional de la medicina y la administración sanitaria, pero cambió. Al fin y al cabo, durante once años ocupe el puesto de director de un pequeño hospital en el que albergábamos alguna unidad de salud mental, aunque no fuera un hospital psiquiátrico. El caso es que cuando leí el libro, me pareció entretenido, pero irreal. No se ajustaba a mi experiencia de lo que era uno de estos hospitales.

Ya hubo una adaptación cinematográfica en 1983, cuatro años después de la publicación del libro, antes de que yo lo leyera, realizada en Méjico, que yo no he visto. Pero en 2022 nos llega la adaptación dirigida por Oriol Paulo, y protagonizada por Bárbara Lennie y Eduard Fernández, entre otros, y no dejó de entrarme la curiosidad, por lo que nos fuimos a verla. Además había alguna reseña sobre pases a periodista que parecía ponerle buena nota. Lennie es una actriz a la que siempre he respetado, especialmente desde aquella excelente película en la que hablaba poco y expresaba mucho. Y Fernández tiene una trayectoria más que respetable, con enormes cantidades de oficio. Y así vimos como planteaban el dilema sobre si Alice Gould (Lennie) estaba afectada de un delirio indicativo de un trastorno mental grave o se era víctima de una conspiración para despojarla de su fortuna.

El chasco fue monumental. La película es un pastiche en el que se mezclan todos los tropos propios del género de centros psiquiátricos, con préstamos (o robos) de las películas más emblemáticas del género. Castigos físicos a los enfermos, jaulas para los rebeldes, electroshocks, enfermeras de faz antipática casi terrorífica, un reparto de pacientes que parece un calco, a veces caricaturesco, del «cuco«. Por no hablar de la clara inspiración del «corredor» en el planteamiento inicial; el profesional que se hace pasar por enfermo para destapar un misterio. Desde luego, un hospital no creíble para 1979, fecha en la que se sitúa la acción de la película, un dislate con el fin de producir una película de misterio, con dosis de terror o suspense cutre, rodada con medios, pero sin sentido. Ni siquiera las interpretaciones, a cargo de un reparto tan solvente, se sostienen.

Sinceramente… no recomendable. Y cada vez sospecho más de los comentaristas de cine españoles cuando hablan de películas nacionales. Como si hubiera un acuerdo para llevar espectadores a las salas sea como sea la calidad de la película. ¿Estaré yo delirando y viendo conspiraciones donde no existen?

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Blonde (2022)

Cine

Blonde (2022; 48/20221005)

No sabía muy bien sobré qué hablar en este domingo en este Cuaderno de ruta. Me he levantado muy tarde para lo que es habitual en mí, lo habitual en domingo es que hable de fotógrafos y sus fotografías, pero me he encontrado también conque tengo acumuladas dos películas, dos adaptaciones literarias a la gran pantalla, y que durante los próximos días este Cuaderno de ruta estará en modo «sólo fotos». Al final me he decidido por el cine. Entre otras cosas por las vueltas a la cabeza que le he dado a la adaptación de la novela del mismo título de Joyce Carol Oates, que reconstruyen en forma de ficción la vida de Marilyn Monroe, y que me ha despertado sensaciones muy contradictorias. Vamos a ella.

Aunque tenga que compartir la condición de icono con personajes mucho menos glamurosos, no hace falta irse muy lejos para comprobar que la figura de Marily Monroe todavía goza de ese nivel. Si bien, para ilustrar esta entrada sí que nos hemos ido lejos, hasta Nueva York.

Leí la novela de Oates entre diciembre de 2019 y enero de 2020. En un momento en el que no tenía problemas para engancharme a la lectura en cualquier lugar y en cualquier momento. Semanas después comenzó el desbarajuste pandémico, y mi capacidad de concentración ante un libro descendieron a niveles alarmantes. En 2019 leí un total de 53 libros, mientras que en 2021 sólo leí 23, siendo muchos de ellos de muy corta extensión. En este 2022, con un canto en los dientes me daré si sobrepaso los 30. El caso es que aquella novela dedicada a Marilyn, o más bien a Norma Jeane, me impresionó. Basada en la vida de la persona real, Oates creo un personaje de ficción a través del cual denuncia la explotación de una mujer y de su sexualidad por la sociedad patriarcal. Nos cuenta una biografía ficticia que puede no ser verdadera, pero es plausible. Desgraciadamente.

En esta película de 2022, el director Andrew Dominik confía en tres elementos para salir airoso de la difícil adaptación de una novela compleja, árida en ocasiones, es muy poco complaciente con nadie ni con nada, y larga, con más de 900 páginas de texto. El primero es ser razonablemente fiel al texto, aunque no pueda detenerse en todos los detalles del mismo, lo que haría la película interminable. El segundo es una realización que mimetiza algunas de las imágenes procedentes de las películas de la época, con una relación de aspecto 4:3, más o menos, aunque existan escenas en otros formatos, tanto en blanco y negro como en color, siempre con una gradación tonal o del color que recuerda a la época de los años 40, 50 y principios de los 60. Y el tercero y más importante, confía en la presencia física y el buen hacer de la protagonista absoluta del filme, Ana de Armas. Por lo demás… el argumento es el mismo de la novela, la vida de Norma Jeane a través de sus más o menos tóxicas relaciones, tanto profesionales como personales, con los hombres. Aclarar que la relación a tres de Norma Jean con Cass Chaplin y Eddy G Robinson Jr no está constatada en la historia real. De hecho Cass Chaplin no murió antes que Norma Jean sino

En general, la película tiene todos los ingrediente para ser una gran película, candidata a premios y recordada en el tiempo. Y sin embargo, desde mi punto de vista no transmite las mismas sensaciones que la novela en que se basa, a la que sin embargo, en los argumental, es muy fiel. Pero es un tema de enfoque y de visión. Inmediatamente tras visionarla no sabía muy bien cómo explicarlo. Pero tras leer otras revisiones y reseñas del filme fui haciéndome a la idea de los motivos de mi alejamiento subjetivo de la película. Si Oates utiliza la figura de Norma Jeane para cuestionar la mirada masculina hacia la mujer, convirtiéndola en un objeto del deseo, en un ente sexual sin personalidad propia, mi sensación final es que el enfoque de Dominik no sólo no consigue cuestionar la explotación sistemática de la mujer sino que cae en la trampa y nos ofrece también un mirada explotadora de la sexualidad tanto de la actriz protagonista como de la mujer a la que representa. Y esto me generó incomodidad. Por otro lado, de Armas es una actriz muy solvente, pero en contra de los mucho que se ha alabado su interpretación, no acabo de ver a la persona real en su ella. No me parece que haga mal trabajo ni mucho menos, pero no la acabo de ver como Marilyn ni como Norma Jean.

La película no es una mala película ni mucho menos, pero no la veo al nivel de los catorce minutos de aplausos en la bienal de Venecia. Tampoco la veo en la bajísima puntuación del público votante en IMDb, plataforma en la que no llega al seis sobre diez. En algún lugar en el medio de estas dos visiones, de cierta crítica y de la mayor parte del título, está la valoración en la que yo situaría esta película. Como curiosidad, decir que esta novela ya tuvo una adaptación temprana en forma de miniserie de dos episodios poco después de su publicación en 2000, que se emitió en 2001. Pasó sin pena ni gloria.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Crimes of the Future (2022)

Cine

Crimes of the Future (2022; 47/20220925)

David Cronenberg es un director complejo, con películas que me han gustado mucho y otras que me han dejado… mmm… con una mirada atónica y una ceja de cierto escepticismo levantada. Sus películas no suelen ser amables. Físicamente muy poco amables. Pero aun con la violencia de películas como esta y esta, he de reconocer que fueron excelentes largometrajes, que merecen un lugar más que honroso en la historia del cine. Y con cierta frecuencia, con mucha frecuencia, con una actor fetiche para el como Viggo Mortensen. Pero he de reconocer que ha habido otras películas del director con las que no he podido, que me han tirado para atrás. No obstante, nos arriesgamos con este nuevo estreno del director canadiense.

Ambiente crepuscular, como en la película, procedente del amanecer desde el tren de mi viaje del miércoles pasado a Vitoria.

Hace ya bastantes días que vi la película, antes de mi escapada por el sur de Francia, hace doce días ya. Y quizá no la vi en el mejor estado de ánimo para este tipo de cine. En un entorno extraño, entre distópico y postapocalíptico, la especie humana a comenzado un proceso de poderosas mutaciones que producen cambios corporales profundos que, junto con la aparición de personas con insensibilidad al dolor, dan lugar a «artistas» que organizan performances públicas de intervenciones quirúrgicas para mostrar estos cambios. Saul Tenser (Mortensen) y su compañera Caprice (Léa Seydoux) son una pareja de estos artistas. Pero pronto empezarán a surgir tensiones con los burócratas y policías que buscan tener controladas las mutaciones y los cambios, especialmente con la misteriosa Timlin (Kristen Stewart) y con grupo extremistas del cambio.

Visualmente muy atractiva, con excelentes interpretaciones, especialmente por parte de Mortensen y Seydoux, lo de Stewart no lo tengo tan claro, en un ambiente oscuro, claustrofóbico, desasosegante, no conseguí entrar del todo en la propuesta de Cronenberg y en sus puntos de vista. Incluso en varios momentos del largometraje este me expulsó y perdí en parte el hilo de lo que en la pantalla sucedía. Este horror corporal, como se ha definido, no es un tema que me enganche en exceso. Y en ocasiones me resulta más un entorno de explotación visual, no pocas veces imbricada con la explotación sexual, que otra cosa. Pero allá cada cual. A los críticos parece que les encanta; no se cuantos minutos se pegaron aplaudiendo en Cannes. Pero bueno… Por cierto, Cronenberg dirigió en 1970 otro largometraje con el mismo título, que no tiene nada que ver con este. Pero debe ser incluso más perturbador que la película actual.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Three Thousand Years of Longing (2022)

Cine

Three Thousand Years of Longing (2022; 46/20220917)

No sabíamos qué esperar de esta película de George Miller. Un director que no se ha prodigado mucho en sus más de cuatro décadas de carrera. Y que, aunque alabado por muchos, son poquitas las cosas que ha hecho que me interesen. Que no me interesen no quiere decir que esté mal o que sea mal director… es eso… que no me interesan. Las expectativas sobre esta película era altas antes del estreno, pero los críticas después del estreno eran mixtas, y la atracción del público… parece que escasa. Pero el elenco del filme nos decidió a acercarnos a las salas de cine un sábado por la tarde. Una hora poco propia para nosotros por que va mucha gente poco respetuosa con el cine. Se habla y se come, ruidosamente, demasiado en esta ciudad.

Miller nos cuenta un cuento moderno sobre los mitos de los cuentos tradicionales. Una profesora universitaria (Tilda Swinton) especializada en cuentos y sus mitos asociados viaja a Estambul para dar una conferencia. Y tras un desmayo, se relaja en el Gran Bazar, donde compra una botellita de la que aparece un genio (Idris Elba). Sí, como el de Aladino. Y como a Aladino, le concede tres deseos. Pero la universitaria duda, ante lo cual el genio le contará su historia, que nos llevará del mítico reino de Saba a la Estambul de Suleiman el Magnífico y a la de la decadencia del siglo XIX. Hasta que la profesora exprese su interesante pero problemático primer deseo.

Sinceramente, nos acercamos a ver esta película con cierta reticencia, por lo ya comentado en el primer párrafo de esta entrada. Pero salimos de buen humor. Miller tiene ciertamente mucho oficio a la hora de narrar con la cámara, a la hora de poner en escena y a la hora de dirigir unos intérpretes que necesitan poca dirección, porque también andan muy sobrados de oficio. Y el conjunto, muy bonito visualmente, te traslada a un mundo de fantasía, de romances malhadados y de esperanzas y desesperanzas, que nos enganchó, por lo menos a mí, mucho más de lo que esperaba.

La película no es una mera narración fantástica. Es también una reflexión sobre el significado del amor, muchas veces unido a la soledad, a lo largo de los tiempos. O tal vez una reflexión sobre la soledad, sólo aliviada, aquí o allá, por el amor… o simplemente la pasión y el deseo. Y la idea más rompedora… Que en su soledad, Alithea, la protagonista, no quiera desear nada… que pueda estar satisfecha con su soledad y sus libros. ¿Será convencida por el genio de la botella de que no está realmente satisfecha? Tendréis que ir a verla para saberlo. No es perfecta, pero está bastante bien.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***