[Cine] Tenéis que venir a verla (2022)

Cine

Tenéis que venir a verla (2022; 34/20220622)

Esta película de Jonás Trueba dura sólo 64 minutos. Te cobran lo mismo que si durase 150 minutos. Pero a mí, intuitivamente, me sale decir que es un mediometraje, no un largometraje. Me entra la duda y me intento informar. Parece que la Academia de las artes y las ciencias cinematográficas, en España, no tiene una definición oficial de lo que es un corto-, medio- o largometraje. El diccionario de la RAE nos dice que un largometraje tiene «una duración generalmente superior a los 60 minutos». Dentro de la habitual ambigüedad académica, que cada cual interprete ese adverbio infiltrado en la definición, y que elimina cualquier precisión de la misma. Porque… ¿cuando 60 minutos sería largometraje y cuando no? O quizá la cosa vaya por debajo,… ¿en ocasiones 55 minutos contaría como largometraje aunque «generalmente» no?.

Lo más próximo que tengo a mano sobre la periferia madrileña son las fotos que hice en la etapa prólogo de mis recientes vacaciones a Italia y Austria, que transcurrió en Alcalá de Henares. Con las cercanías de Madrid… en dirección opuesta a Alpedrete,… donde se pierden los urbanitas protagonistas de la película de hoy.

Los franceses del Centre national de la cinématographie son más claros. No existen los mediometrajes. Cortometraje cuando durante entre 1 y 59 minutos, largometraje a partir de 60 minutos. Parece ser, no obstante, según nos dice la Wikipedia en francés, que François Truffaut, una autoridad muy respetable, sí que consideraría el mediometraje, entre los 30 y 65 minutos. Por razones de tradición histórica en el medio. Me gusta esta visión… supongo que porque se adapta a mi percepción absolutamente subjetiva de que esta película es un mediometraje.

No obstante, el mundo anglosajón, considera que los largometrajes (feature film) son cuando la duración de la película llega a los 40 minutos. O más. Claro. En fin… que esta película es cortita y se ve pronto. Y por supuesto, con ese título, es evidente que está haciendo un juego de palabras. Entre lo que sucede en el relato, en el que el pronombre la hace referencia a la casa de una pareja de protagonistas, y la invitación de los responsables de esta películita a verla.

Así que, peliculita de tono y ambiente postpandémico. Dos parejas jóvenes, pero no tanto, en sus treintaitantos. Clase media culta, con estudios universitarios, relacionados con el mundo de la cultura y el arte. Unos conservan todavía un punto de bohemia en su vida diaria, mientras que los otros anuncian que en el mundo pandémico se han instalado en una casa en la periferia madrileña, y van a tener un bebé. E invitan a su amigos a visitar su casa en esa periferia madrileña, cercana a las sierras. Lo cual hacen tras una minúscula odisea con las cercanías ferroviarias.

Trueba nos ofrece en esos 64 minutos una visión relativamente pesimista de unos tramos de edad en los que se supone que la persona tiene que estar en su plenitud personal, laboral o profesional. O por lo menos acercándose a ella. Aunque estamos en una sociedad en la que los tiempos se han ralentizado, y las personas «maduran» más tarde. Dos parejas de amigos. Una, que tiende a lo convencional. Casita en la periferia, que es más grande. Tener un bebé. Una vida tranquila, familiar. Pero, ¿lo hacen por convicción o porque toca? ¿O por resignación? La otra pareja, aferrándose a su estilo de vida urbanita, algo bohemio. Enganchados a sus artes y a sus lecturas… filosóficas, más o menos pretenciosas. La película se mueve, en lo que yo entiendo, entre la descripción de una realidad, más bien deprimente, y la parodia de esa realidad. Como en la lectura de ese tocho de Peter Sloterdijk, mal digerido por los protagonistas. Incluso por la entusiasta del texto, que se mueve entre las buenas intenciones y la más absoluta pedantería.

O eso me parece a mí, porque empieza a costarme entender las intenciones de algunos autores/directores. Nunca me he considerado el más listo de la clase, pero tampoco corto de entendederas. Pero empiezo a notar la distancia generacional. Y me cuesta comprender a los «jóvenes» maduros de esta película. Cuando dejé atrás mis años de universitario y de formación especializada, con 29 años y un trabajo estable, sentía la necesidad de reivindicar mi iniciativa, mi capacidad de aportar. Me sentía maduro y seguro. Incluso si me faltaba experiencia, me sentía seguro de mi formación. Y muchos de mis amigos y conocidos tenían ilusiones similares. Pero ahora siento que la gente de esas edades siente la necesidad de mantenerse en un estado de perpetua «juventud» irresponsable. Y soy consciente que me puedo estar equivocando. Pero obras como esta reafirman esta sensación.

La película se deja ver, por eso, pero no entusiasma. En los días entre su estreno en viernes y el miércoles cuando la vi, escuché muchos comentarios favorables, alguno incluso entusiasta, en diversos medios. Cada vez desconfío más de estos comentarios. Me da la sensación de que hay un intento de llevar al cine a la gente a ver la película que han hecho sus amigos, sobrevalorando producciones de cine nacional que no son malas, pero tampoco se elevan en exceso sobre la medianía. Y esto a la larga penaliza al cine español… porque dejas de confiar en él. Pocas cosas destacables en esta película, salvo algún parrafito puntual.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The Bubble (2022)

Cine

The Bubble (2022; 33/20220615)

No voy a perder mucho tiempo con esta película. Es una de las mayores calamidades que he visto en los últimos tiempos. Como ya vengo comentando en otras semanas, la cartelera en salas no está muy activa o atractiva. Se estrena mucho, llama la atención poco. Así que no quedamos para ir al cine la semana pasada, y decidí darle una oportunidad a los estrenos directos en plataforma en línea. Y esta película tenía un director con nombre en el ámbito de la comedia, Judd Apatow, y algunos nombres más o menos de moda en el reparto como Karen Gillan, David Duchovny, Pedro Pascal, Rob Delaney entre otros, muchos británicos, en un reparto muy coral y con abundantes cameos.

Algunas escenas tomadas en Inglaterra, donde parece que se hace el rodaje de la película, aunque según IMDb esta tenga nacionalidad nortamericana.

Pretende se una crítica o parodia de los rodajes de blockbusters de franquicias de acción, centrándose en concreto en los dinosaurios, pero en tiempos de pandemia. La «burbuja» del título hace referencia a la medida de contención en la transmisión de un patógeno, aislando entre sí a grupos de personas, cada uno de ellos una «burbuja», de otros grupos, permitiendo la realización de una actividad colectiva o productiva. La «burbuja» en este caso es el equipo de rodaje de la película ficticia Cliff Beasts 6 (Bestias del acantilado 6), con dinosaurios voladores… pero que no tienen nada que ver con los pterodactilos, sino como T. rex con alas. Pero en el rodaje todo va mal, todo está mal organizado, y lo que iba a ser una estancia en un hotel-mansión británico apartado del mundo durante unas pocas semanas se eterniza durante muuuuuuchas semanas.

El problema es que no sólo van las cosas mal en la película de ficción. El problema es que el guion de la película está lleno de lugares comunes, muy vulgares, muy manidos, con poco enlace entre sí y que hacen poca gracia y van cansando cada vez más durante la larga duración del largometraje. Y encima… los intérpretes no están a la altura. Recibiendo mucho peso en la película, muy coral por lo demás, Karen Gillan, quien, por buenos recuerdos que nos traiga por su Amelia Pond, no ha mostrado después una especial buena progresión como actriz, quedando en el grupo de las mediocridades capaces de destacar algo si hay un director que es capaz de exprimir sus limitadas capacidades.

Película que empieza con buenas premisas pero que acaba haciéndose larga, casi insoportable, estando a punto de apagar el televisor en varias ocasiones. Yo no la recomendaría ni a los abonados a Netflix insomnes.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *

[Cine] Everything everywhere all at once (2022)

Cine

Everything everywhere all at once (2022; 32/20220609)

Digámoslo claro. Sin saber muy bien qué es lo que iba a ver, incluso con cierto reparo ante lo que había oído/leído, mi principal motivación para llegarme a las salas de cine por esta película era su protagonista, Michelle Yeoh (楊紫瓊, Yeoh Chukeng es su nombre real). No sé cómo será esta señora en la realidad, pero por algún motivo siempre me transmite buenas sensaciones, y por poco interesante que sea la película o serie de televisión en la que participa, su trabajo siempre me parece interesante. Fíjate que aguanté viendo cierta serie de la franquicia Star Trek mientras ella apareció en la misma. Así que nos dirigimos el jueves pasado a ver esta película dirigida y escrita por los Daniels, Dan Kwan y Daniel Scheinert, y que me ha resultado mucho más interesante y divertida de lo que pensaba.

De cuando visitamos Nueva York, de vez en cuando recuerdo el follón que montaban los visitantes chinos en torno al «Charging Bull» de Arturo di Modica en el Bajo Manhattan, entusiasmados por el bicho. Y no… no estábamos en el año del Buey del calendario chino.

Estos directores están especializados en la representación de la realidad a través del absurdo, de cierto dadaísmo. Y nos habla de una familia, la formada por Evelyn Wang (Yeoh) junto con su marido, Waymond (Ke Huy Quan), su hija lesbiana, Joy (Stephanie Hsu), y su temido padre, Gong Gong (James Hong), que está de visita en el momento en que son sometidos a una inspección de hacienda por parte de una estricta funcionaria (Jamie Lee Curtis). Y mientras esto sucede… Evelyn se verá sumida en una vorágine de aventuras cuando se vea mezclada con los alter ego de todos estos personajes procedentes de distintas versiones de sí mismos en un infinito multiverso, con viajes entre distintos universos, realidades alternativas, luchas de artes marciales, villanas que buscan destruir el universo con todo el mal concentrado en un baguel de choclate, o versiones evolutivas con salchichas de Fráncfort en lugar de dedos. ¿Conseguirá Evelyn salvar el multiverso? ¿Conseguirá Evelyn salvar a su familia? ¿Conseguirá Evelyn salvarse a sí misma?

Si lo anterior os ha parecido confuso… es que la película utiliza la confusión y el absurdo, y múltiples homenajes a múltiples géneros cinematográficos, para hablarnos de hechos muy cercanos, muy humanos y muy próximos. La Evelyn que protagoniza la película, inmigrante china en Estados Unidos, copropietaria de una lavandería, es definida en un momento dado de la película como la versión de sí misma que existe en un universo en el que sistemáticamente va tomando las peores decisiones posibles cada vez que le surge una disyuntiva. Y, por lo tanto, su vida, su familia, ella misma, acaban siendo unas catástrofes. Unas catástrofes que nos recuerdan demasiado a las vidas de muchas personas corrientes. Y como digo siempre, una buena película de ciencia ficción o fantasía siempre nos habla con claridad de nosotros mismos y de las cosas que suceden en el mundo real. En este caso, a través del absurdo.

Y como no, también entusiasmados con la genitalidad de la bestia de bronce.

La película es larga, y con cierta frecuencia cae en una confusión que me parece que no siempre es buscada o intencional. Quizá por eso no recibe una valoración subjetiva personal más alta. Pero deja buen sabor de boca, y lo que nos cuenta va creciendo en nuestro pensamiento incluso horas o días después de salir del cine. Pero si algo permite que tal cosa suceda es el estupendo trabajo de su reparto. Un reparto que recupera gente. Por supuesto, el buen hacer de Michelle Yeoh. Pero no deja de manejar enormes guiños cinéfilos y a la cultura popular a través de un reparto con mucho oficio. Cuanto tiempo hacía que no veíamos brillar, diviertiéndonos de paso, a Jamie Lee Curtis. Cuántos recuerdan que Ke Huy Quan es el Short Round (Tapón en la versión doblada al castellano de España) que recordamos con cariño en la segunda entrega de las aventuras de Indiana Jones. Cuántos identifican a James Hong con el fabricante de ojos para replicantes en Blade Runner. Y qué decir del excelente de la más joven del reparto, Stephanie Hsu, y el duelo interpretativo, y argumental, con Yeoh, interpretando el doble papel de hija incomprendida y cada vez más alejada de su madre, y de villana en su amenazante dominio de este peculiar multiverso. Muy recomendable. Francamente, poco convencional, dotada de abundante y desenfrenada acción, pero al servicio de muy interesantes reflexiones sobre nosotros mismos, nuestras decisiones y su repercusión sobre nuestras vidas y nuestro entorno social.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Sin embargo, estas chiquetas asiáticas no son escolares chinas mostrando, puño en alto, su fidelidad al PCCh, que gobierna dictatorialmente el gigante asiático. Son adolescentes japonesas imitando la pose de la Estatua de la Libertad, la única escultura que rivaliza en popularidad con el Toro de Wall Street en la ciudad de Nueva York.

[Cine] Memoria (2021)

Cine

Memoria (2021; 31/20220602)

Cuando el jueves pasado nos encaminamos a las salas de cine para ver esta película colombiana del director tailandés Apichatpong Weerasethakul, llevábamos muchos días sin acercarnos a ellas. Entre vacaciones, películas en plataformas en línea y falta de interés en la cartelera… pues eso. Y he reconocer que en esta ocasión lo hicimos con una actitud ciertamente reluctante. Es cierto que el director tailandés se ha convertido en uno de los mimados por cierta crítica y por los circuitos festivaleros,… pero no habíamos visto nada de él… y lo que leíamos, pues no acaba de invitarnos a sumarnos a sus espectadores. Cierto es también que la presencia de Tilda Swinton suponía otro atractivo indudable. La personalísima actriz es siempre interesante. Incluso cuando la película en la que participa, muchas de ellas muy arriesgadas, no lo es tanto. En fin. Que a falta de otras alternativas francamente más atractivas… pues fuimos.

No habiendo visitado Colombia, siendo la protagonista de ascendencia escocesa, estas vistas de los bosques de Argyll, próximos a Loch Lomond, me han parecido extrañamente apropiadas para ilustrar esta entrada de hoy.

La película nos cuenta la historia de una mujer escocesa (Swinton) que vive en Colombia dedicada a la cría de flores, más o menos exóticas. Y de repente empieza a escuchar un extraño sonido que no puede identificar. Por lo que empieza a investigar, dialogando con su hermana (Agnes Brekke), ingresada en un hospital, y con un ingeniero de sonido, Hernan (Juan Pablo Urrego), con el que busca reproducir el sonido. Y que en un momento dado desaparece como si no existiese. Finalmente, en su búsqueda, llega a un lugar de la campiña donde conoce a un pescador, que parece un alter ego de Hernan pero mayor (Elkin Díaz), con quien conversa… hasta una curiosa sorpresa final.

Que la película esta bien hecha es indudable. Que las interpretaciones, tremendamente hieráticas, nos dejan un poco sin saber por donde tirar, también. Y que yo fui incapaz de entrar en la película, comprender el significado o las intenciones de lo que se me estaba contando… pues también es indudable. Película que ha recibido los parabienes de muchos críticos, pero que incluso después de haberle dado numerosas vueltas tras la salida del cine… sigo sin haber conectado ni intelectualmente ni emocionalmente con ella.

No soy un espectador cobarde. Veo todo tipo de cine. Arriesgo dentro de eso que se ha dado en llamar el cine de arte y ensayo. Pero en este caso no he sentido que el director y yo mismo compartiéramos el mismo idioma, los mismo símbolos, las mismas metáforas. Porque, sin destripar las escenas finales de la película que para algunos ponen del revés todo el metraje, me resisto a clasificarlas en el ámbito de la fantasía, o ciencia ficción. El título de la película nos pone sobre algunas pistas. También los diálogos con la antropóloga forense. Pero aun así… constantemente hubo elementos durante la proyección que me expulsaron del filme. Por lo tanto, en un envoltorio de delicadeza y filigrana en el tratamiento visual y sonoro de la película, no encuentro motivos especiales para recomendarla. Aunque reconozco que esta es un película para que cada cualquier decida salirse de sus zonas de confort y arriesgar un par de horas de su tiempo buscando otras miradas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Sesión doble: Yaksha 야차 (2022); Red Rocket (2022)

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A partir de mañana o pasado mañana voy a entrar en modo «solo fotos» durante unos días. Esta semana no nos ha dado la vida para ir al cine. Ni siquiera para tirar de estrenos en plataformas. Y sin embargo, aun me quedaban dos estrenos de semanas anteriores para comentar. Voy a ponerme al día, y dentro de unos díar volveremos con la actividad cinéfila. Espero.

Yaksha 야차 (2022; 29/20220508)

En estos días estoy terminando de ver una serie surcoreana, algo viejuna ya, sobre espías, servicios de (poca) inteligencia, y rivalidades norte-sur en la península coreana. Quizá por eso me animé a ver en Netflix este estreno con intrigas entre servicios secretos y espías de buena parte del Asia más oriental.

Una de las películas está rodada en una ciudad asiática (china en concreto) sin más datos que su industria y que aparecen muchas calles y coches. Así que mostraremos unos paisajes urbanos de Suwon, con calles y coches.

A un tipo que es fiscal, tras una cagada profesional, lo manda a controlar a los servicios secretos. Y la jefa de estos lo manda a ver que pasa con una célula de espías destacada en una ciudad china, fronteriza con Corea del Norte. Al final se verá metido en un lío de intereses extraño, y redes de espionaje dentro de las redes de espionaje, que afecta a servicios secretos de las dos Coreas, China y Japón.

Un lío entretenido, pero sin más trascendencia, y al que, además, se le ven venir las intenciones y quienes son los malos más malos y los «buenos». Razonablemente bien actuada, no es chapucera en su realización tampoco, como digo, entretenida sin más. Dirigida por un tal Na Hyeon, parece ser que yaksha, el apodo de uno de los agentes, es el nombre de unos espíritus del hinduismo y del budismo, extendidos por toda Asia, que sería benevolentes, pero traviesos y engañosos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Red Rocket (2022; 30/20220512)

Más interés a priori presentaba esta película norteamericana que vimos en salas de cines, la segunda en pocos días en las que uno o varios protagonistas figuran ser o haber sido «actores/actrices» del cine porno. Dirigida por Sean Baker, pudimos leer varias reseñas muy favorables en los días previos a verla. Así que íbamos muy animados.

Nos habla de Mikey (Simon Rex), un actor porno venido a menos, que habiendose quedado sin blanca y con poco trabajo se refugia en su población de Tejas natal, en casa de su mujer (Bree Elrod) y su suegra (Brenda Deiss), de las que llevaba un tiempo extrañado. Y mientras allí se encuentra, intenta ganarse la vida trapicheando con «maría», al mismo tiempo que inicia una relación con una adolescente que trabaja en una tienda de dónuts (Suzanna Son). Pero siempre con punto de falta de talento a cuestas.

En algún sitio leí que es una nueva visión a las gentes que pueblan la América de Donald Trump y similares. Lo que los sureños esclavistas llamaban los white trash, la basura blanca, personas de origen europeo sin oficio ni porvenir, y que a pesar de todo se muestra fiel al sistema que los arrincona en los márgenes de la sociedad. Rodada en tono de comedia, comedia negra o comedia amarga en muchos momentos, es un monumento a los desatinos en las ilusiones, los sueños y las decisiones.

Está muy bien rodada, haciendo bello un lugar anodino en la costa tejana, e interpretada con mucho oficio. Sorprende mucho en ocasiones la joven Suzanna Son, menos joven en la realidad de lo que se muestra en la película, y que mezcla ingenuidad y procacidad a partes iguales al componer su personaje de Strawberry. Puede haber para algunos en las relaciones, alguna situación incómoda dada las edades de los protagonistas. Pero las cosas son así… es verosímil a la hora de plantear una cierta realidad. Al final, me agarró menos de lo que esperaba a pesar de reconocer sus innegables virtudes cinematográficas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] X (2022)

Cine

X (2022; 28/20220505)

Si no recuerdo mal, la última vez que acudí a una sala de cine a ver un slasher fue el 19 de enero de 1998. No es que mi memoria tenga tal capacidad de recuerdo. Es que el 28 de diciembre de 1997 comencé a registrar las películas que veo en una hoja de cálculo, unas pocas semanas antes de ese día, y tengo registrada la fecha en que vi la película. No recuerdo haber ido de nuevo al cine a ver una película de este tipo… hasta ahora. Hace unos días me invitaron a ver la última película estrenada de Ti West… no tenía nada mejor que hacer… y fui.

Casa extrañas, parajes poco transitados, el margen de la sociedad,… lugares adecuados para que jovencitas «ligeras de cascos» y «ligeras de ropa» caigan víctimas de los «ciudadanos de orden y valores tradicionales» con sierras, martillos, clavos, cuchillos, tenazas, escopetas y otros instrumentos igual de «simpáticos». En realidad todo esto es bastante machista ¿no?

Sobre el argumento… nada que no podamos suponer o imaginar. Un grupo de gente, relativamente joven, con chicas guapas, va a algún sitio olvidado del universo donde vive gente rara, en este caso pueblerinos integristas cristianos de los Estados Unidos, y se ponen a hacer cosas «moralmente reprobables», que les llevan a ser perseguidos para morir de formas grotescas y sangrientas. Lo «moralmente reprobable» en este caso es una película pornográfica. Nunca hubiera imaginado que una gente que vive en California necesitase irse al culo del mundo en Tejas para rodar una película pornográfica. Como veis la premisa de partida ya es totalmente absurda.

Lo mejor de la película es que, ambientada en los años 70, está muy bien hecha. Realmente hay mucho oficio cinematográfico en este largometraje. Incluso se disfruta. Lo malo de la película… pues casi todo lo demás. Es un caso típico de exploitation multidimensional. Sexploitation… porque salen chicas guapas, en pelotas, rodando pornografía. Blaxploitation… porque uno de los protagonistas es negro y, por no salirnos del tópico, tiene un pene muy largo. No se ve. Sólo se intuye. Teensploitation… porque una de las chicas es jovencita, y sólo iba de ayudante, hasta que hay una excusa para ponerse a la tarea «interpretativa» también. Gore… no mucho, pero algo hay, claro. Monster movie… porque hay una laguna con un enorme caimán dispuesto a merendarse a alguna incauta en pelotas que se deje caer por ahí. Y por supuesto, hicksploitation… porque los principales antagonistas son unos paletos del profundo sur norteamericano. Y seguro que me dejo algo. Vamos, que la intención era hacer algo que no sé si definir como «homenaje» o «parodia»… aunque bien hecho.

No me voy a molestar mucho en hablar de la interpretación… porque de alguna forma se busca que esta se adecúe a los tópicos del género. Que tradicionalmente implicaban interpretaciones muy flojas. Pero si se esfuerzan en hacerlo así intencionalmente, y puede ser que sí, no hay que desdeñar el oficio de los intérpretes. Pero bueno. No puedo negar que, yendo en grupo, lo pasamos bien. Pero nunca se me ocurriría a mí ir a ver una película de este tipo porque sí. Y no… por mucho de que haya oficio en su realización… no aporta absolutamente nada nuevo ni interesante al asunto.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Bubble バブル (2022)

Cine

Bubble バブル (2022; 27/20220502)

Sesión de cine de estreno en plataforma digital, animación japonesa adquirida por Netflix, que me pareció adecuada para un día de fiesta modorro, el lunes 2 de mayo, lastrado por el cansancio de mi viaje en el día 24 horas antes a Logroño. Y si recientemente comentaba una peculiar visión de los nipones de un cuento tradicional europeo,… pues aquí tenemos otra. En esta ocasión la también muy trillada historia de la Sirenita, llevada a un escenario futurístico en un Tokio catastrófico, y en el ámbito de la fanta-ciencia (mezclando fantasía y ciencia ficción). Dirigida por Tetsurō Araki, que se ha manejado hasta ahora fundamentalmente en el ámbito de las series televisivas de animación, reconozco que tenía curiosidad por esta película.

Tokio, visto desde lo alto, en unas tomas nocturnas durante mi último viaje al País del Sol Naciente en 2019. No sé cuando se podrá volver a visitar ese interesante país. Nos habíamos propuesto volver cuatro o cinco años después del último viaje… ya han pasado casi tres. Y el país está cerrado por la pandemia.

No es, ni mucho menos, la primera vez que los japoneses le dan una vuelta a esta conocida historia. Y desde mi punto de vista, existe una visión de la misma que supera a todas las demás, incluidas las versiones Disney y otras similares en la cultura europea occidental y sus derivados. Se trata de Ponyo, una de las grandes joyas del Studio Ghibli, dirigida al público más infantil, y que presenta una versión moderna y con valores actualizados del relato. Y más positiva y menos dramática, con un realce de la figura de la niña princesa de los mares. En la que ahora nos ocupa, nos trasladamos a un Tokio casi destruido del todo, con su centro inundado y abandonado por todos salvo por unos científicos y los huérfanos de la destrucción que se entretienen practicando competiciones de peligroso parkour o freerunning en un lugar lleno de anomalías en el espacio-tiempo en forma de burbujas. O algo así. Cuando uno de ellos cae al agua y está a punto de morir, una extraña joven surge entre las burbujas para salvarle.

Desde mi punto de vista estamos ante una película que va de más a menos. Muy vistosa desde el punto de vista visual, sus principales inconsistencias vienen de un argumento que presenta irregularidades al mezclar la acción de los traceurs con la historia de la relación entre los dos jóvenes protagonistas, el humano y la joven que surge de las burbujas. También viene penalizada por intentar ser demasiado «fiel» a la historia original en la que se inspira, en lugar de inspirarse en ella, pero respirar libremente y encontrar su propio camino en el siglo XXI y en un escenario futurista.

La película no es ninguna catástrofe, ni mucho menos, y se deja ver bien, pero está por debajo de lo que se ha podido ver en los tiempos recientes en la animación japonesa. Carece de los valores propios de esta, la historia es muy superficial, y realmente no aporta nada nuevo más allá del entretenimiento para pasar un rato.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The northman (2022)

Cine

The northman (2022; 26/20220429)

Lo cierto es que inicialmente no me veía a mí mismo yendo a ver esta película de acción de inspiración vikinga. Dirigida por Robert Eggers, un director con sólo dos largometrajes previos, solo he visto uno, pero que despierta mucha expectación, ya nos avisaba que no se podía considerar una película de autor como las anteriores, sino un encargo del estudio. Todo indicaba que se trataba de trasladar a la gran pantalla los éxitos de algunas series de televisión. Pero entre las cosas buenas a prior estaba el reparto, más que interesante, y el rosario de críticas y comentarios positivos ante esta producción, que se anunciaba espectacular, pero con chicha temática. Un poco escéptico, pero ilusionado, me fui al cine.

Hay alguna escena absurda en la película. Cuando los vikingos llegaban a Islandia, se asentaban en la costa. Desde o en zonas bajas y relativamente explotables cerca de la costa. Era lo que les permitía pescar, comerciar, navegar, cultivar, criar ganado,… Entonces… siempre me preguntaré porqué los exiliados van atravesando la isla caminando por un glaciar para ir ¿adónde?

La película nos cuenta la historia de Amleth (Alexander Skarsgård), un príncipe de un pequeño reino vikingo de lo que hoy es Noruega, que se ve olvidado a huir cuando su padre (Ethan Hawke) es asesinado por su tío (Claes Bang), con la dudosa postura ante el hecho de su madre (Nicole Kidman). Y vuelve al cabo de un tiempo, con todos estos refugiados en Islandia, para tomar venganza, acompañado de un hechicera esclava de origen eslavo (Anya Taylor-Joy, que repite con el director). Sí. Bueno. Es fundamentalmente la historia de base del Hamlet de Shakespeare, pero sin que algo huela a podrido en Dinamarca. Y con una Ofelia que se llama Olga, menos moñas y sin tendencias al suicidio. Y bueno… por allí pasan también Willem Dafoe y Björk; pero como están tan caracterizados, nadie los reconoce cuando salen.

Lo primero que me sorprende es que se había dicho que la película ya merecía la pena como espectáculo visual. Pero a la primera escena de drakkars vikingos navegando por las procelosas agua del Atlántico norte, los efectos visuales digitales cantan más que el sobaco de un maratoniano. Mediocres en el mejor de los casos, aunque la dirección de fotografía este a buen nivel. Lo segundo es que, lejos de haber algún tipo de sutileza en la historia, todo se reduce a presentar a los vikingos como unos brutos violentos y sanguinarios, con todos los tópicos tradicionales, salvo el casco con cuernos… que no aparece. Ninguna sutileza. Tampoco me parece que engrane muy bien la parte místico-fantástica de la historia. Que incluso me parece superflua… incluso encorseta la historia sin dejarle respirar.

Las interpretaciones… están al nivel de la falta de sutileza que tiene el conjunto de la historia. Efectivamente, es un buen reparto de gente con oficio. Pero si el desarrollo de sus caracteres es previsible y tiene escaso recorrido, poco pueden hacer más que sacar adelante el trabajo con su capacidad de bien hacer.

¿Es una mala película? No. Incluso resultará muy entretenida para muchos, aunque no sea mi género preferido. Evidentemente, cuando la ves, te entran ganas de ir, en mi caso volver, a Islandia y sus magníficos paisajes. O a recorrer los fiordos noruegos. Todo muy chulo. Pero no es una película especial. Y ya te digo… en algún que otro momento, los efectos visuales me parecieron impropios de las pretensiones del filme.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Shashin no onna 写真の女 (2020)

Cine

Shashin no onna 写真の女 (2020; 25/20220425)

Con esta película japonesa del director Takeshi Kushida entraremos en el terreno de las «inclasificables». Su título en castellano es una traducción fiel del japonés, La mujer de las fotografías. Esas películas que no sabes muy bien en qué género encuadrar, o que, al final de la proyección, te quedas sin saber muy bien qué opinas de ellas. Y tras dejarlas reposar… pues sigues en las mismas. Pues algo así me ha pasado con esta película, que vi un poco de casualidad, simplemente porque no siendo muy larga, 89 minutos, la proyectaban en versión original en un momento y en un lugar convenientes. Y bueno… había leído alguna alabanza festivalera ante lo «nuevo» del cine independiente nipón.

Una de las secuencias de la película de hoy, en la que el protagonista, fotógrafo, sale a fotografiar insectos por el monte o un parque, me recordó a esta escena que viví en los jardines de Hamarikyu en Tokio, no lejos del mercado del pescado de Tsukiji. Un mercado que ya no existe. El mayorista. Uno más pequeño de venta minorista parece que subsiste.

Básicamente estamos ante una historia que entra dentro de eso que podríamos calificar como realismo fantástico, que transcurre en torno al negocio fotográfico de su protagonista masculino (Toshiaki Inomata). Este es un fotógrafo que se dedica al retrato, pero que se caracteriza por sus retoques en el ordenador. Y sus variantes principales son las fotos funerarias que le trae un cliente de un negocio funerario (Hideki Nagai), para que los fallecidos luzcan bien en su funeral, o como el caso de la mujer (Toki Koinuma) que quiere una foto para sus citas a ciegas con vistas a un matrimonio, donde quiere lucir joven y guapa,… aunque ya no sea tan joven… ni tan lozana. Y un día, en su afición a fotografiar insectos en la naturaleza, topa con una mujer joven (Itsuki Otaki), una bailarina venida a menos, que ahora se gana la vida promocionando productos en redes sociales, y que sufre un accidente que le genera unas heridas muy aparentes. Y ahí comienza una peculiar relación entre los dos, con intervenciones puntuales de los dos clientes.

Peculiar película con diálogos parcos. El protagonista… no habla. Los demás le cuentan cosas. En el que se tocan diversos temas. La soledad, la familia o su ausencia, la imagen personal frente a la apariencia personal, las expectativas frente a la realidad, la relación morbosa frente al romance basado en ¿qué? Con una realización austera, pero más que correcta. Sin banda sonora, pero con unos notables efectos de sonido que se apoderan de la imagen, ante la ausencia de diálogos. Y con unas interpretaciones que, a pesar de ser de intérpretes que se prodigan poco, o que proceden de otros campos, cumplen con un notable alto en sus peculiares papeles.

El principal problema del escueto largometraje es que toca tantos palos que, al final, no acaba de quedarte clara cual era la intención de director. ¿El extraño romance entre el maduro fotógrafo y la más joven bailarina? ¿Los problemas relacionados con la imagen personal y su representación en la sociedad, sea la real o sea la digital? ¿La soledad y la alienación del ser humano en la sociedad actual, un tema clásico en la ficción nipona? Muchas cosas para menos de 90 minutos de metraje, en las que se queda en la presentación de los temas pero sin profundizar realmente en ninguno. No sé si es recomendable. No es mala. Pero es inusual. Y poco compatible con los aficionados al cine contemporáneo más comercial, hollywoodiense. Así que cada cual sabrá si quiere correr el riesgo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Sarinui chueok 살인의 추억 (2003)

Cine

Sarinui chueok 살인의 추억 (2003; 24/20220421)

Y llegamos a la última película del ciclo de cine surcoreano que se ha desarrollado entre marzo y abril en los más céntricos cines de Zaragoza. Un ciclo de cine absolutamente excelente, de gran nivel, variado, y del que quizá me quedé una entrada más para comentar la nueva versión de una de las películas más emblemáticas del cine de esa nacionalidad y mis impresiones globales del ciclo. Pero antes vamos con estos recuerdos de un asesino en serie, el título más conocido de la película en inglés es Memories of murder, y en castellano se ha conocido también como Crónica de un asesino en serie, dirigida por Bong Joon Ho, director de la citada célebre y oscarizada película, por la que él mismo recibió también estatuillas como mejor director y mejor guion.

Opto por unas cuantas fotografías de la aldea cultural de Gamcheon, antigua población de pescadores anexa a Busan, hoy incluida en uno de los distritos de esta populosa ciudad al sur de la península de Corea.

Esta película que nos ocupa hoy, y que tiene casi 20 años, está inspirada por un caso de asesinatos en serie, entre 1986 y 1991, que no se resolvió del todo hasta mucho tiempo después de los hechos, cuando el asesino, en prisión, confesó los hechos. En una población rural, en algún lugar de Corea del Sur, durante los años 80 del siglo XX, comienzan a aparecer cadáveres de mujeres violadas y asesinadas, siendo los dos inspectores de policía locales encargados del caso (Song Kang-ho y Kim Roe-ha) incapaces de resolver el misterio, por lo que reciben el refuerzo de un inspector procedente de Seúl (Kim Sang-kyung). Y ahí comienza una investigación que va dando bandazos, pasando de un sospechoso a otro, con poco éxito.

La película tiene una realización absolutamente impecable, magistral. Y muestra que el director, en 2003, ya manejaba con maestría los mimbres que le dieron la fama internacional dieciséis años más tarde. Desde varios puntos de vista, la película de los parásitos, en ambas actúa también Song Kang-ho de forma destacada, es heredera de la que nos ocupa hoy. Y al mismo tiempo, como opinión personal, casi diría que la de 2003 me ha impactado más, me ha gustado más. Con una mezcla de comedia, los policías al cargo casi parecen una versión coreana de Mortadelo y Filemón cruzados con Torrente, y no pocas dosis de drama y tragedia, la película no se limita ha seguir el hilo de la investigación, sino que además es un repaso y crítica social a unos tiempos convulsos que anunciaban el final de las dictaduras del siglo XX en el sur de la península coreana, dando paso a una democracia que se ha ido consolidando hasta ser una de las más saneadas de la actualidad (calificada como democracia plena en el puesto 16º de los países del mundo, varios puestos por encima de España, que ocupa el puesto 24º, calificada como democracia deficiente). Nos encontramos con unos cuerpos de policía incultos, poco preparados, más dedicados a la represión, torturas incluidas, que a la investigación seria de los delitos, mientras la sociedad les da la espalda y les recrimina constantemente lo que no son capaces de hacer.

Con unas interpretaciones que también podemos calificar de primer nivel, la película es un más que digno colofón a un ciclo de cine que ha hecho felices a los más cinéfilos, pero con películas que deberían ser interesante para cualquier aficionado al séptimo arte. Totalmente recomendable, cine de primer nivel, difícil de encontrar hoy en día en la mayor parte de las producciones de las cinematografías más prestigiosas del planeta. Si la pilláis en alguna plataforma digital de contenidos audiovisuales, no dudéis en dedicarle un poco más de dos horitas a verla.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Han Gong-ju 한공주 (2013)

Cine

Han Gong-ju 한공주 (2013; 23/2022007)

Penúltima de las seis películas de las que consta el ciclo de cine surcoreano que está a punto de finalizar dentro de un par de días en Zaragoza. Sólo he dejado de ver una de las películas, ya vista en la pantalla grande. Y, de momento, he dejado de comentar la versión en blanco y negro de otra de ellas, también vista con antelación en pantalla grande,… pero que creo merecerá un comentario en algún momento. En cualquier caso, la que hoy nos ocupa, la historia de una adolescente (Chun Woo-hee) contada por Lee Su-jin, director del filme.

Muy al principio de la película vemos a la protagonista en el metro que va de Seúl a Incheon con su tutor en el instituto. No tengo claro que la película transcurra allí, en esta ciudad del área metropolitana de Seúl. Pero en ella pasé yo una tarde muy entretenida.

Aunque en la versión doblada al castellano se presenta con el título Princesa, la original se titula, escuetamente, con el nombre del personaje protagonista, Han Gong-ju. Una adolescente de 16 o 17 años (nunca sabes la edad exacta porque no sabes si en las traducciones transforman las edades coreanas al sistema occidental, no es la misma[*]) se ve en una comisaría donde su profesor de instituto la recoge para llevársela a vivir con su madre, careciendo de ella la chica, y no haciéndose cargo de ella el padre, un borracho jugador endeudado. No sabemos qué ha pasado, pero algo ha pasado. Un grupo de adolescentes, varones, son introducidos detenidos en la comisaría. A partir de ahí seguimos a Gong-ju en su esfuerzo de seguir adelante con su vida, mientras poco a poco vamos conociendo la tragedia de los hechos vividos.

Película difícil. Dura. Sin contemplaciones. Un implacable crítica contra una sociedad extremadamente patriarcal y conservadora, en la que ante una abominable agresión sexual contra dos jóvenes, esta sociedad en su conjunto, todos los estamentos, el familiar, el educativo, el sanitario, el policial,… cargan contra las víctimas. Una película que basa su fuerza en el impecable trabajo de su actriz protagonista. Chu Woo-hee (en realidad esta transcripción es adecuada para el inglés, la adecuada para el castellano sería Chu Wuhi), que tenía veintipocos años al filmar la película, y que tiene un pequeño pero importante papel en otra de las películas del ciclo, encarna a la perfección a la adolescente, con una mezcla de determinación, experiencia, fragilidad e inocencia, con escenas que incluso llegan a parece humorísticas, aunque conforme se desarrolla la historia nos abofetean con dureza y se convierten desoladores [la mención a los «43 gorilas» me dejó anodadado durante un par de días].

El contenido de esta película es como si tras la «sentencia de la manada» del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, la sociedad española se hubiera encogido de hombros, en lugar de la indignación popular que suscitó. Y si eso influyó la sentencia del Tribunal Supremo, me alegro de que entendiera de los valores que las gentes de una democracia quieren que se defiendan desde la justicia a la hora de interpretar las leyes. Siempre habrá cerriles en una sociedad… pero dejemos las cosas claras. La lástima es que no las tengan claras quienes deben defender a esta sociedad, como sucede en el planteamiento de la película; los educadores, las fuerzas del orden, los medios, los pares de las agredidas, las familias, los profesionales sanitarios, todos nosotros que podemos vernos o alguien a quien queremos en la misma situación lo cual no se debe tolerar.

Una película que roza la perfección y que es muy recomendable… pero que hay que ver con la mente serena y tranquila, porque abruma. Por cierto… que me acabo de dar cuenta que a esta chica la vi actuar también en una serie de Netflix, con título de gas noble. No especialmente buena ni mala, que es lo peor que se puede decir de estas series.

[*] La forma de calcular la edad tradicionalmente en Asia oriental es distinta a la de muchas otras partes del mundo. La forma más generalizada en el mundo es en años cumplidos. Una persona tiene «30 años» cuando han pasado al menos 30 años desde su nacimiento, pero menos de 31. Pero en aquella parte del mundo, aunque sólo se mantiene de forma efectiva en Corea, la edad se calcula con la fórmula siguiente:

EDAD = AÑO ACTUAL – AÑO DE NACIMIENTO + 1

Veamos la diferencia con un ejemplo. «Ana nació el 28 de diciembre de 2000. ¿Cuántos años tenía el 2 de enero de 2022?». En España sería restar el tiempo pasado entre ambas fechas y nos saldrían 21 años y 5 días, luego la respuesta sería «Ana tiene una edad de 21 años». En Corea del Sur sería hacer la cuenta <2022 – 2000 + 1> y la respuesta sería «Ana tiene una edad de 23 años». Este es un caso extremo de diferencia por haber nacido a final del año, y el «tiempo actual» del problema es muy a principio del año. En general, si un coreano te da su edad según sus cuentas, tiene al menos un año menos según las nuestras. En las series y películas, cuando los personajes son claramente adultos, la diferencia importa poco. Pero cuando se trata de adolescentes a punto de entrar a la universidad es confuso. Y de eso hablaremos dentro de un par de días.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Deep water (2022)

Cine

Deep water (2022; 22/20220330)

Adelanto ya que me arrepiento mucho de haber decidido ver este thriller «erótico» de Adrian Lyne. Un director que tuvo su momento de gloria en este género con una serie de películas que tuvieron un notable impacto en taquilla, y que se hicieron muy populares en los años 80 y 90 del siglo XX. Aunque pocas de ellas me convencieron realmente. E incluso alguna que me gustó en su momento, con el tiempo, la perspectiva y la experiencia, ahora la percibo de forma mucho menos favorable. Vamos… que no lo tenía muy claro…

Algunas fotografías en los bosques de ribera en torno a Zaragoza son apropiadas para ilustrar una película cuyo desenlace se da en un entorno no muy distinto.

Pero la película está libremente disponible en Amazon Prime Video, y se han leído comentarios en los medios que abrían una cierta esperanza a que la cosa no estuviese mal. Así que tranquilamente en casa, después de cenar, un miércoles me dispuse a ver esta adaptación de una novela del mismo título de Patricia Highsmith. Y nos encontramos ante un matrimonio en el que la mujer (Ana de Armas) toma esporádicamente amantes diversos, de forma tolerada por el marido (Ben Affleck), a pesar de que ambos dicen quererse mutuamente. La descripción de la situación en la sinopsis de la novela de Highsmith parece… «menos cariñosa». El caso es que uno de los amantes desapareció o falleció en un pasado, y el actual, tras una discusión con el marido en una fiesta… aparece ahogado. Y a partir de ahí podéis imaginar. Especialmente si hay un periodista (Tracy Letts) mosqueado con el asunto.

Lo malo de esta película no es que Affleck sea un actor mediocre que sólo de vez en cuando nos ofrece una interpretación interesante. Tampoco que intente explotar los encantos de de Armas, más que el talento interpretativo que ya ha manifestado anteriormente. Lo malo es que la película es inane. Vacía. Sin mucho recorrido. Hasta cierto punto previsible. Sin que sientas especiales emociones. Ni empatizas con los protagonistas o su supuestas víctimas, ni sientes una especial emoción erótica en las escenas teóricamente pensadas para ello, ni hay sensación de suspense… nada.

De verdad. Aunque la tengáis «gratis» porque tengáis la suscripción a Amazon Prime Video… no malgastéis vuestro tiempo. Seguro que hay cosas más interesantes que ver.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **