Viajes y cine/TV – Patrimonios de la humanidad y las valoraciones de IMDb

Cine, Cultura, Televisión

Las fotografías acompañantes son de la ciudad amurallada de Carcasona, uno de los lugares declarados patrimonio de la humanidad este año. Entrada publicada también en Substack.

Llevo unas semanas raras en lo que se refiere a publicaciones en el blog. Si antes publicaba seis o siete entradas a la semana, ahora no me da más que para tres o cuatro. Y no sé cuando volveré a los niveles de dedicación de antes. Curiosamente, llevo unos meses en los que el número de visitas al mismo, en su versión WordPress, se ha triplicado. Pensaba en cerrar o dejar en stand-by esa versión y dedicar más esfuerzo a Substack, pero lo cierto es que aquella está al alza, mientras que esta no consigue despegar. Substack está demasiado orientado al ámbito anglófono y poco implantado en las comunidades que hablan en castellano. O español, como lo queráis llamar, que hablamos de lo mismo. Pero bueno. Hoy tengo un día raro, por obras en casa, pero quiero aprovechar para publicar algo aunque sea anecdótico.

Por un lado, UNESCO a publicado las 25 nuevas entradas en la lista del Patrimonio Mundial acreditado por esta organización. Desde hace muchos años guardó mi propia lista de aquellos lugares acreditados en esta lista que he visitado total o parcialmente. Son 177 lugares repartidos en 26 países. Los 10 países en los que más lugares reconocidos como patrimonio de la humanidad he visitado son los siguientes:

Estos países agrupan más del 80 % de los lugares patrimonio de la humanidad que he visitado a lo largo de mi vida. He de decir que cuando visité algunos de ellos, no estaban reconocidos como tales. Lo fueron después. Y los añadía a la lista después. Es lo que ha sucedido este año con dos lugares en Francia reconocidos este año; las playas del desembarco de Normandía el Día D, que visité en 1990, y los castillos capetianos del Languedoc, que visité en 1999, aunque la ciudad amurallada de Caracasona la volví a visitar en 2022.

Y por otro lado, estos días atrás me ha llamado la atención lo artefactadas que pueden estar las puntuaciones promedio de los usuarios de IMDb para las películas y series de estreno. Veamos dos ejemplos extremos. Las gráficas son tal y como estaba la situación el 4 de agosto de 2026 a las 10 de la noche hora española.

Hace unos días consulté las puntuaciones de The Odyssey. La situación era más extrema que la que muestro a continuación.

Como se puede comprobar, las curva de valoraciones tiene su moda en el 10. Pero hay un pico en el 1. Que en los dos o tres primeros días tras el estreno era más acusado. Probablemente hubo un grupo que se organizó esos días para desprestigiar a la película, influir en otros espectadores, bajando el promedio de valoración. Con el paso de las semanas, ese efecto se ha diluido, y en estos momentos es marginal. Pero se aprecia en el diagrama de barras con claridad suficiente. Lamentable.

Ayer comencé a ver un estreno muy reciente de una serie española en Amazon Prime Video, El homenaje. Y me encontré con esto.

¡Vamos hombre! En una curva que marca claramente una distribución con una moda en el 7, aparece un pico enorme en el 10. ¿Qué pasa? ¿La productora ha organizado a sus empleados para que voten masivamente en la máxima puntuación? ¿Hay una claque pagada o incentivada para que puntúen alto? En estos momentos esta serie está siendo valorada por un número de espectadores mil veces inferior a la anterior. Con el tiempo se irá corrigiendo hasta cierto punto la anomalía. Dependerá de cuantos espectadores pierdan algo de su tiempo en puntuar. Claro, sin esos votantes, la puntuación media sería apreciablemente más baja. Lo cual es muy posible que suceda en un futuro, cuando ya no haya más de ellos y sólo haya votos honestos. Pero que triste es ¿no? El caso es que he visto dos episodios, y aunque no sea la octava maravilla de la humanidad, se deja ver.

Cine – Majo no Takkyūbin [魔女の宅急便] (Kiki’s Delivery Service) (1989)

Cine

Fotografías realizadas en Estocolmo. Que en Visby no he estado. Aunque ya me gustaría. Y eso que en pocas semanas volveré a tierras suecas, aunque sea un poquito. Entrada disponible también en Substack.

Majo no Takkyūbin [魔女の宅急便] (Kiki’s Delivery Service) (1989; 31/20260726)

Le ha tocado el turno a Kiki, la joven brujita de 13 años que, siguiendo la tradición familiar, al llegar a esa edad abandona el hogar para, durante un año, en una ciudad donde no se halle ninguna otra bruja, aprenda a valerse por sí misma. Esta es la historia que Hayao Miyazaki, hace más de 35 años trasladó al cine, adaptándola de la novela familiar del mismo título que unos años antes había publicado la escritora japonesa Eiko Kadono.

Cuando digo que le ha tocado el turno quiero decir que es el momento en que se reestrene en salas de cine en una versión remasterizada en 4K. Lo de que sea en 4K o lo que sea me trae un poco sin cuidado. Creo que sobre eso, me hubiera apetecido todavía más una proyección con una copia bien conservada de celuloide. Pero en cualquier caso, nunca habíamos tenido la ocasión de ver la película en pantalla grande. Y aunque yo la he visto varias veces en la pantalla del televisor,… nunca es lo mismo.

Miyazaki no había realizado todavía sus películas más destacadas… salvo que ya nos había presentado a Nausicaä y a Totoro. Y había recreado alguno de los mundos que visitó Gulliver en sus viajes. Sin contar los múltiples trabajos en series de animación para televisión. Era un buen director de animación, reconocido, quizá todavía no una leyenda. Pero siguió con su tendencia de buscar heroínas para sus películas que fuesen jóvenes esforzadas, a las que ningún príncipe viniera a salvar, ni falta que hacía, eso son tontadas de Disney, pero que fuesen capaces salir adelante con la ayuda y la solidaridad de sus amigos y vecinos. Ese el mensaje de la película.

Kiki… me niego al eufemístico Nicky de la versión traducida al castellano… ha sido de siempre uno de los personajes más queridos de Miyazaki. No tan espectacular en su fantasía como Mononoke Hime o Chihiro, pero elegante en ese traslado de la acción a una idealizada Europa de una época indefinida entre los años 50 y 70 del siglo XX. En una ciudad que siempre me pareció una versión alternativa de Trieste, pero que recientemente supe que está más inspirada en la sueca Visby que en la ciudad italiana de fuerte influencia austriaca. Y hay motivos para sentir afecto por el personaje y la historia.

Una de las películas más dirigida a la chiquillería, a un público un poquito más joven que otras, me lo parece a mí, pero que complace a espectadores de cualquier edad que quiera vivir la magia de la imaginación y de las historias bien contadas. Así… que ya sabéis. A por ella, si tenéis la ocasión. Y a ver cuál es la siguiente,… que no hace tanto que pudimos visitar en una situación similar al reino flotante de Laputa.

Valoración:

Dirección: *****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: *****

Cine – Hablemos de Homero y Nolan; The Odyssey (2026)

Cine

Fotografías realizadas en Agrigento, colonia griega en Sicilia (Italia). También disponible en versión Substack.

The Odyssey (2026; 30/20260718)

En estos momentos, que Christopher Nolan estrene película tiene carácter de acontecimiento. Mundial. No faltan quienes aseguran que es el mejor director de cine contemporáneo. No me gusta esa categorización. Pero sí me atrevería a decir que es el más inspirado, o uno de los más inspirados. Si repaso su filmografía, hay muchas de sus películas que están entre mis preferidas de las últimas décadas. Aunque también hay algunas que no me dicen gran cosa. Como esta. O estaesa, y aquella, que ya por su tema,… No digo que no estén bien hechas. Simplemente que también es capaz de hacer cosas que no me interesan nada o poco. Del resto, lo he visto casi todo, y me gusta. Realmente me gusta. Incluso Tenet, que me parece incomprendida por muchos, aunque en general guste.

Nolan coge y decide que toca adaptar a Homero. En concreto, las peripecias de Ulises, el más astuto de los aqueos que pusieron sitio a Troya. Lo cual me parece muy bien. LaOdisea me parece, desde varios puntos de vista, más interesante que la Iliada. Que conste que no la he leído. Hasta ahora no me he atrevido, aunque tengo una copia. Y me han pasado la de Stephen Fry. Que no es una traducción de la de Homero. Es contar la misma historia desde el punto de vista del bueno de Fry. Eso sólo ya me parece interesante. Pero bueno, todo lo que conozco de historia de Ulises me parece muy interesante.

En los últimos tiempos he percibido mucho interés por este mito. Véase la interesante “adaptación” de los Coen a los tiempos de la Gran Depresión. También cine, no hace mucho que veíamos una más que interesante visión del regreso a Ítaca del héroe. O cómo Margaret Atwood ponía el punto de vista en Penélope. Lo grande de las obras atribuidas al aeda o aedas que denominamos Homero es que son universales. Da igual la peripecia; lo importante son los temas. Especialmente en la Odisea. Ya he dicho que es la que más me interesa.

Y Nolan deja muy claro porqué le interesa a él. Porque habla de cosas que son plenamente actuales. De la guerra. De los motivos para la guerra. Del impacto en quienes van a la guerra y tienen que volver a un hogar donde quizá ya no tengan sitio. Y del sufrimiento que supone volver de la guerra. Y de como niños, mujeres y ancianos, especialmente las mujeres que son las que cuidan tradicionalmente a los dos grupos, son las que pagan el pato muchas veces de las aventuras guerreras de los hombres. Pero aquí, Nolan se centra en Ulises (Matt Damon), dando un digno papel a Penélope (Anne Hathaway) y Telémaco (Tom Holland). Y como será el tema que los sectores políticos y económicos más conservadores, los que más se benefician de las guerras, se lo olían hasta el punto de iniciar una campaña previa en contra de la película nada más ver el avance.

La bella Helena (Lupita Nyong’o) y su hermana gemela Clitemnestra, negras como un tizón. Atenea (Zendaya), menos negra, pero también. Circe (Samantha Morton), una hechicera de la mediana edad que vive en una cabaña en el campo. Y el glorioso saqueo de Troya, el culmen victorioso de la grandiosidad de la guerra, relegado a una añagaza cruel de un ejército resentido que se pasa por el forro de la entretela lo más sagrado de las costumbres de la civilizada Grecia, la cuna de la civilización. O habría que decir de la civilizada Micenas, prototipo de la posterior Grecia clásica, Roma y otros imperios que en el mundo han sido. Civilizada, pero de una civilización que se derrumbó. Como se derrumbó Roma. Como se puede derrumbar la civilización global actual víctima de los movimientos migratorios, las crisis climáticas, el agotamiento de las materias primas o la disrupción de las vías de comunicación. Lean cosas sobre la crisis de la civilización de la Edad de Bronce o sobre la decadencia del Imperio Romano y quizá tengan una visión un poco más pesimista del mundo actual.

Y luego están los especialistas en lengua, literatura y cultura clásicas, encontrando todo tipo de anacronismos en la historia de Nolan. Vamos a ver, señores sabios de las culturas clásicas. Seguro que saben que cuando un ateniense de tiempo de Aristóteles escuchaba la Odisea en su cabeza no tenía la visión de cómo era el mundo en los últimos siglos de la Edad de Bronce. Pero si ni siquiera sabía qué era la Edad de Bronce. Que la cosa había pasado ocho siglos antes o más. En la misma escala de tiempo que pasó desde la caída oficial de Roma, el Imperio Romano de Occidente, y la caída de Constantinopla, el Imperio Romano de Oriente. Los constantinopolitanos se veían a sí mismo como romanos. ¿Creen que se parecían en algo a los romanos de siglos atrás? Pues eso. Que la Odisea es un mito. Y aparecen dioses, y monstruos, y ninfas, y los perros viven más de veinte años, y las ciudades de 10000 habitantes como sería la Troya histórica parecen que tienen el tamaño de Nueva York, pero con muros de piedra. Es un mito. Nada hay inválido, porque podemos imaginar los mitos como nos pase por allí.

A partir de ahí, y resumiendo, habiendo visto la película en una sala Imax, aunque sea con proyección digital, pero con el formato 1.43:1, grande, la película es un espectáculo de primera magnitud que merece desde ya un puesto de honor en la historia del cine. Lo que antes se llamaba un “peliculón”. Y, es cierto que las estrellas de hoy en día no tienen el glamour de las de antaño, cuando imperaba el star system, pero que está muy bien ver una colección de estrellas funcionando bien y haciendo su papelón o su papelito. Que uno se reconcilia con el cine. Que el séptimo arte, últimamente, nos da una de cal y otra de arena. Que afortunadamente no es una de superhéroes con cascos, escudos, minifaldas y sandalias. Que algo más. Que es mucho más. Ójarla viniera más como esta.

Valoración:

Dirección: *****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: *****

Cine – Propeller: One-way night coach (2026)

Cine

Fotografías realizadas en Toulouse, en Aeroscopia y Ailes Anciennes de Toulouse. También en versión Substack.

Propeller: One-way night coach (2026; 29/20260716)

No me voy a extender mucho en esta película. Un mediometraje de una hora de duración que supone el debut en la dirección de John Travolta, adaptando un libro infantil que él mismo escribió hace casi 30 años. Aunque lo presentó en Cannes fuera de competición, a ido directo a plataforma en línea, siendo Apple TV quien se quedó con los derechos.

A principios de los años 60, un niño de ocho años entusiasmado con los aviones, viaja con su madre desde Nueva York a Los Ángeles en un vuelo por etapas, principalmente en un Super Constelation, unos de los modelos de avión de pasajeros más populares con motor radial de hélice, antes de que se impusieran los reactores. En el largo viaje por etapas, el niño y su madre irán encontrando distintas personas con las que iniciaran amables relaciones hasta llegar a destino.

Es una película amable, pensada para un público familiar, en la que Travolta hecha el resto en el aspecto visual, fotografía, color y estilismo, pero se le olvida, o quizá carece de la capacidad, de que tiene que contar una historia que interese a la audiencia. Y la historia es anodina. Un ejercicio de nostalgia, que tampoco lleva a muchas partes. Una película estilo “Juan Palomo” en la que dirige, escribe el guion, basado en su novela, y en la que participan varios miembros de su familia. Mira. Si tienes Apple TV y lo ves, pues no pierdes muchos. Pero si no, tampoco te pierdes gran cosa. Decepcionante, en realidad. Esperaremos al comentario de la siguiente película, el peliculón del año. Creo.

Valoración:

Dirección: **

Interpretación: ***

Valoración subjetiva: **

Cine – The death of Robin Hood (2026)

Cine

Fotografías realizadas en Warwick y su castillo, Inglaterra. Tambien en versión Substack.

The death of Robin Hood (2026; 28/20260707)

Ya adelanto algo. De alguna forma, voy a la contra de la opinión de muchos en mi valoración de esta película. Creo que está muy bien realizada. Creo que tiene unas interpretaciones excelentes. Tanto por parte de su protagonista prinicipal, un envejecido Robin Hood interpretado por Hugh Jackman, como por su coprotagonista femenina, Jodie Comer, que aporta sutileza y elegancia a un personaje que llena la pantalla sin arredrarse ante la presencia de Jackman.

No es la primera vez que se revisa el mito de Robin Hood, trasladando la acción a la madurez, casi entrando en la vejez, del popular héroe inglés. Sean Connery y Audrey Hepburn nos ofrecieron hace 50 años una revisión otoñal de los populares personajes de Robin de Locksley y Maid Marian. Hay que advertir también que no existen versiones únicas o “verdaderas” de este personaje. Que si bien ciertas novelas del siglo XIX, así como las adaptaciones cinematográficas del siglo XX han hecho que determinadas versiones se hayan hecho más populares, no son las únicas. Es decir, lo único común al personaje es que fue un forajido, un fuera de la ley. De por vida o circunstancialmente, según las versiones. Y en el imaginario popular, se fue convirtiendo en un héroe, que lucha contra el poderoso y favorece al desfavorecido. Pero esto son leyendas y cuentos populares.

Si olvidamos al personaje heroico más popular en las últimas décadas, el noble sajón que protege al pueblo sajón de los malvados invasores normandos, siendo fiel a Ricardo I Corazón de León que… paradójicamente… fue uno de los invasores normandos, hijo de Guillermo el Conquistador y Leonor de Aquitania, el personaje sobre el que se pudieron basarse las leyendas pudo ser… cualquiera, o varios, o nadie en particular. Y con ello juega la película. Con un héroe en el imaginario popular, pero un ladrón y asesino cruel para sus víctimas y sus descendientes.

En el momento en que empieza la película dirigida por Michael Sarnoski, un 1247 muy posterior a la época de Ricardo I y Juan sin Tierra, tenemos dos versiones del personaje. El que vive en la memoria del pueblo, y el forajido que vive escondido en los páramos, siempre en peligro de ser asesinado por un agraviado. Cuando es requerido por su viejo amigo, Little John (Bill Skarsgård), que cambió su identidad y se estableció como granjero, cuando es atacado y su familia secuestrada. Tras una dura lucha, malherido, es llevado a una isla con un monasterio, donde una priora (Comer), gestiona una comunidad de sanación autosuficiente. Pero allí hay secretos que se guardan, y que quizá no deban ser revelados.

La película ha sido muy criticada por su violencia, dura y muy explícita. Y es así. Es brusca, potencialmente desagradable. Pero Sarnoski opta por no dejar a dudas de quién es su Robin Hood. El “real” frente al idealizado de las leyendas populares. Y eso permite establecer un marco de dura realidad que, en mi opinión, da mucho más sentido al camino de sanación que se establece en compañía de la joven priora. En esta segunda fase de la película, la que realmente es fundamental y reveladora, es donde contemplamos el procedo de profundizar en la psicología de los personajes y en la catarsis que estos sufren. Una segunda fase de la película donde los intérpretes se luce y la película se podría calificar como bella. Con el reparto a buen nivel, especialmente, como ya he sugerido, Jodie Comer.

No tengo prejuicios sobre el autor por no haber visto sus películas de superhéroes que no me interesan, con alguna de las cuales han comparado el personajes. Comparaciones que, en lo que sé, no tocan, por lo que son los personajes. Juzgo la película por lo que vi. Y me parece una reflexión muy interesante sobre las leyendas populares, el concepto de héroe y el imaginario colectivo. Quizá peque la película demasiado de cebarse en esa imagen de la edad media fría, brumosa, áspera… lo cual contrasta con la realidad de que fue una época de especial bonanza y tiempo templado en Europa. Pero esto son cuestiones secundarias. También me ha recordado a cierto libro que leí no hace tanto de Kazuo Ishiguro, en el que se le daba la vuelta al mito artúrico. También una subversión del héroe popular que también me hizo pensar. Así que la verdad es que disfruté al película, y su recuerdo no ha disminuido lo más mínimo con el tiempo.

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ****

Cine – Akira [アキラ] (1988)

Cine

Fotografías realizadas la noche de Shibuya, Tokio. Disponible también en versión Substack.

Akira [アキラ] (1988; 27/202600705)

Había visto esta célebre película de animación japonesa dirigida por Katsuhiro Ōtomo en alguna ocasión. Pero siempre en la pequeña pantalla. En estos días atrás ha estado disponible en alta resolución en la pantalla grande, en la cartelera zaragozana. Y decidí acercarme a verla.

Para muchos es una película de referencia de la animación ciberpunk, con toques posapocalípticos. Para algunos, ocupa un lugar en el cine de animación similar al que ocupa Blade runner en el cine de acción real. Y desde luego, alguna cosica comparten en común… aunque muchas otras no. Estamos en Neo Tokio, la ciudad reconstruida a partir de la destruida Tokio en la Tercera Guerra Mundial. Una Neo Tokio afectada por la violencia, la desigualdades sociales, el gobierno corrupto. Y unos jóvenes moteros pandilleros acabarán entrometiéndose en un proyecto secreto del gobierno, siendo que uno de ellos empezará a adquirir los peligrosos poderes que llevaron al desarrollo de Akira, el agente que destruyó la antigua Tokio.

Akira, la película (pronúnciese más bien como esdrújula, Áquira), sigue la tradicción del cine catastrofista japonés que surge después de la guerra mundial y los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. También la tradición de gobiernos desconcertados, incompetentes, fuerzas armadas descontroladas, que no son capaces de dominar las fuerzas poderosas que desatan. Al mismo tiempo, muestra una sociedad alienada, cuyas estructuras básicas, la familia especialmente, parece haber desaparecido, sustituida por las bandas, o los grupos de acción política. Especialmente entre los jóvenes. La película es un producto claro de la posmodernidad, ciencia ficción, pero profundamente anticientífica, la respuesta japonesa a las mismas inquietudes que generaron los mutantes y superhéroes de Marvel, pero más pegada a las estructuras sociales, aunque estas estén desintegradas o, al menos, deformadas.

La película, por lo demás tiene ritmo, aventura, personajes carismáticos, aunque imperfectos, y carencia de maniqueísmo. Abre la puerta a pequeñas esperanzas. Y es muy expresiva en sus aspectos formales, con algunos diseños gráficos que han pasado a la posteridad, como la roja motocicleta de Kaneda. También es curiosa la representación de los personajes femeninos como relativamente asexuados, proactivos y dispuestos a actuar en pie de igualdad con los personajes masculinos. Aunque son muy escasos.

No voy a decir que sea mi película de animación favorita, ni siguiera mi género favorito. Pero creo que es un hito del cine animación, como ya he dicho antes, y conviene verla, a ser posible en la gran pantalla y en versión original. Es lo que hay.

Valoración:

Dirección: *****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

Cine – Tōi yama-nami no hikari (遠い山なみの光) / A pale view of hills (2026)

Cine

Fotografías de Hiroshima. No he estado en Nagasaki, pero ambas ciudades comparten el dudoso honor de ser las únicas bombardeadas por los Estados Unidos con bombas atómicas. «In God we trust»… dicen. También disponible en versión Substack.

Tōi yama-nami no hikari (遠い山なみの光) / A pale view of hills (2026; 26/20260628)

En primer lugar, siendo una coproducción anglojaponesa, no sé muy bien cual de los dos títulos es el original. Así que he puesto los dos. Os recuerdo que si pongo el título original de la película y no el que se la ha dado para su distribución en España es que he visto la versión original no doblada. Lo que desde hace unos años sucede siempre. Pero la película es bilingüe, aunque el director es japonés. Quizá tendría que haberme decidido por el título en japonés, que se traduce por La luz de las montañas lejanas.

Pero el título original en inglés, traducido al castellano como Pálida luz de las colinas, es el de la novela de Kazuo Ishiguro en la que se basa. Ishiguro es un escritor británico, nacido en Nagasaki, de padres japoneses, que se traslado a Inglaterra con su familia con cinco años de edad. Premio Nobel de Literatura en 2017, ha escrito siempre en inglés, y he leído unas cuantas de sus obras. Tanto traducidas como en versión original. Y me gusta. Mucho. Y esta novela la he leído dos veces… porque la primera vez no la entendí, la leí en un momento complicado de mi vida, en la que mi cabeza estaba muy confusa, me despisté por completo. En la segunda vuelta, sin embargo, me entusiasmó. Y la comprendí de forma muy distinta.

Ishiguro, y la película que dirige Kei Ishikawa, nos sitúan en Inglaterra en los años 80. Una joven (Camilla Aiko) acude a casa de su madre (Yō Yoshida) para ayudarle a cerrar la casa familiar, donde vive sola. La hermana mayor se suicidó y la casa, y los recuerdos, le pesan a la madre. Pero la joven, aprendiz de escritora, quiere trasladar al papel los recuerdos de su madre cuando era joven (Suzu Hirose) y vivía en Nagasaki, en la posguerra, habiendo sobrevivido a la bomba. Y la madre le hablará de una mujer (Fumi Nikaidō), vecina que vivía en una especie de chabola, con su hija, y de su familia y cosas diversas.

La novela en la que se basa la película fue la primera de Ishiguro. Y me parece curioso que la considere una obra de un inexperto, que llevó el relato a un final confuso, excesivamente complicado. Lo curioso es que ese final confuso es lo que para muchos es la gran virtud de la novela. Para mí es el ejemplo del narrador en primera persona no fiable. Niki, la joven escritora, pide a su madre que le hable de su pasado, y ahí entra su madre como narradora no fiable. Aunque al principio su historia tiene sentido, sus matrimonio, su suegro, la relación con la vecina, con la niña de la vecina, sus miedos por su embarazo al haber estado expuesta potencialmente a la radiación de la bomba… pero llegará un momento en el que las cosas no cuadren. Y sobretodo, en la que… no lo voy destripar.

Si diré una cosa. La película tiene un final mucho más definido y menos “confuso” que la novela. Mientras que en esta queda a la interpretación del lector qué pasó en Nagasaki realmente antes de que la protagonista emigre al Reino Unido, la película toma una serie de elementos para posicionarse en lo que fue la realidad. Y aquí viene la razón por la que sólo le he dado tres estrellas en la valoración subjetiva de la película, cuando quizá hubiera merecido la cuarta. Pierde la gracia. Siendo que es sabido que Ishiguro no quedó satisfecho de cómo le quedó la novela, siendo uno de los productores ejecutivos de la película (que puede querer decir mucho o poco en el mundo del cine), especulo en que en su participación quisiera que la conclusión fuera más clara. Pero es una especulación por mi parte.

Lo que no es una especulación es que, además de las claras virtudes formales de la película, las interpretaciones son muy buenas. Especialmente en el lado puramente japonés. No me pilla de sorpresa. Tanto como Hirose como Nikaidō me habían mostrado ya con anterioridad su valía interpretativa. Sólo necesitan un buen material y un buen director. Y aquí los tienen. Protagonizan una película que ha ido creciendo poco a poco en mi memoria y en mi sentimiento. Me parece bastante recomendable. Aunque apenas ha tenido promoción y pocos la verán.

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ***

Cine – Star Wars: The Mandalorian and Grogu (2026)

Cine

En las fotos, quien esto escribe en compañía del maestro Yoda, en San Francisco, cuando me quedaba una moderada esperanza por el universo Star Wars. Tambien en versión Substack.

Star Wars: The Mandalorian and Grogu (2026; 24/20260609)

Cuando hace un tiempo me enteré de que Disney volvía a producir largometrajes de la franquicia Star Wars, y que el primero de ellos tendría como protagonistas a Mando y Baby Yoda (lo siento, me niego a usar el estúpido nombre que le han puesto),… ciertamente no sentí nada. No me hizo ninguna ilusión. Indiferencia absoluta. Lo cual,… para alguien que veía las películas de la saga al menos un par de veces cada vez que las estrenaban… pues ya podéis imaginar lo que opino de los derroteros por los que Disney ha llevado a la franquicia.

Cierto es que The Mandalorian, junto con Andor, esta es la mejor desde mi punto de vista, son las que se salvan. Junto con las antologías conceptuales de Star Wars: Visionsen el campo de la animación japonesa. The Mandalorian es un entretenimiento digno, Star Wars: Visions es el tímido intento de aportar imaginación, innovación y una expansión real del universo de ficción, y Andor es la única que aporta algo al gran arco histórico que representa la saga en su conjunto. Todo lo demás es absolutamente prescindible y no aporta absolutamente nada positivo a la saga. Mera operación de ingreso de dinero y venta de mercadería por parte de Disney. 

Pero mi impresión era que esta película iba a ser simplemente un episodio “glorificado” por su pase por la gran pantalla de la serie de televisión. Y lamentablemente siento que estaba en lo cierto, pero de la peor forma posible. De hecho, mi intención era pasar de verla en la pantalla grande y verla cuando la llevasen a la pequeña pantalla. Por las cifras de recaudación, parece que esta idea se nos ha ocurrido a muchos. Al final, tras poner algunas condiciones ineludibles a la primera invitación para verla, que era verla en versión original, no doblada, y rechazar la segunda invitación, porque cada vez me apetecía menos, acepté la tercera porque me dijeron que estaba invitado de verdad, sin tener que pagar nada, a la sesión de cine y a las cervezas de después.

He dicho que de la peor forma posible, porque el argumento no tiene ni pies ni revés. Es como si hubieran comprimido tres o cuatro episodios de la serie en una película, pero de mala forma. Las interpretaciones son malas. O en el mejor de los casos, desganadas. Los efectos especiales y generados por ordenador, mediocres. Y el conjunto, absurdamente infantilizado, especialmente por culpa de Baby Yoda y de ese grupito de cuatro minúsculos seres que hacen banda con él en un momento dado. Malo.

Sinceramente, Disney quiere ingresar dinero, todo el que pueda, a partir de la franquicia. Pero lo está haciendo a base de destrozar el universo que tanto quisimos algunos desde nuestra adolescencia. Una cortina de luto cubre nuestro corazón por culpa de las puñaladas con las que Disney esta acabando con una saga mítica. Que Dave Filoni y Kathleen Kennedy sucumban entre múltiples sufrimientos, que el cuerpo se les llene de llagas purulentas fétidas, y que una diarrea incoercible arruine sus últimos años de vida. Ahí queda mi maldicion. Ah, y Jon Favreau, que dirige este despropósito, también. Al reparto no lo mencionaré para no avergonzarlos más de lo que deberían estar si tuvieran un mínimo de vergüenza.

Valoración:

Dirección: **

Interpretación: **

Valoración subjetiva: **

Cine – Kuángyě Shídài [狂野时代] (Resurrection) (2025)

Cine

Recién vuelto de un viaje a China, no es difícil encontrar fotos para ilustrar esta publicación. De Chonqing, concretamente. Entrada que también podéis encontrar en Substack.

Kuángyě Shídài [狂野时代] (Resurrection) (2025; 22/20260524)

Entre el verano de 2019 y la entrada de año de 2020, tuve la ocasión de ver un par de películas chinas bastante notables. Que invitaban a pensar que podría llegar un ola de películas de aquel país de buen nivel. Sin embargo… pues no ha sido así en los años siguientes. No deja de tener su ironía que la segunda de ellas estaba rodada en Wuhan, y que la viéramos cuando ya sonaba en las noticias una epidemia en la ciudad china producida probablemente por una variante del género coronavirus. Vimos aquella película dos días antes de que la OMS declarase el estado de emergencia por una posible pandemia en ciernes. El resto… es historia.

La primera de aquellas dos películas, la que vimos a principios del verano de 2019, cuando éramos felices, acabábamos de regresar de nuestro primer viaje a la China continental, y ya pensábamos en el segundo… que tardaría siete años en llegar, con dos intentos fallidos,… aquella película estaba dirigida por Bi Gan, y a mí me gusto mucho. Realmente. Se convirtió en una de mis favoritas de aquel año. Así que cuando el jueves de la semana pasada supe que había un par de sesiones con el estreno de la nueva película del director, que tuvo bastante éxito en la temporada de festivales del año pasado, decidí que tendría que verla. No estaban programadas más que dos sesiones, y sabía que a una no podía asistir. Conseguir ir a la del día siguiente. Ahora sé que este fin de semana habrá un par más de oportunidades.

Bi Gan nos presenta una serie de cuatro relatos cortos protagonizados por el mismo actor, Jackson Yee. Precedidos de un prefacio en el que se supone que estamos en un futuro en el que la gente es inmortal, a condición de que no sueñe. Pero hay algunos, los desvíados, que sí lo hacen, y nuestro protagonista lo es. También hay un posfacio en el mismo ambiente. Los cuatro relatos nos hablan de historias que transcurren a lo largo de los últimos cien años, no relacionadas entre sí. Y cada una está rodada emulando distintos estilos cinematográficos, dependiendo de la época y el género de la historia. Intriga bélica, reflexión filosófica, aventuras en los trasfondos de las mafias del juego, o una historia de amor vampírica en una ciudad portuaria industrial. Años 30, años 50, años 60-70 y 1999. Más o menos.

Bi Gan rueda con maestría. La presentación visual y formal de estos relatos es magnífica. De primer orden. A lo que se suma la imaginación de la entrada y el cierre de la película. No cabe duda, es un gran autor, que en esta ocasión homenajea a su forma al cine en general, y al de su país en particular. Las interpretaciones también están a un muy buen nivel, sin duda. Hay muchos buenos intérpretes en el gigante asiático que apenas conocemos porque sus películas no nos llegan, no son distribuidas en nuestro entorno.

No obstante, como pasa con muchos directores que muestran en un momento dado una gran maestría y que dan algún que otro pelotazo con sus primeros filmes, en más de un momento me quedé con la sensación de que había más preocupación por la forma que por el fondo. Y esto hizo que mi cabeza divagara de vez en cuando sin concentrarme en la historia. De las cuatro, la que más me llegó fue la última. Trágica historia de amor bellamente rodada e interpretada en un entorno a priori poco dado a la belleza. No me atrevo a recomendarla a cualquier espectador. Es una película exigente con quien la ve. No siempre es fácil. Pero desde luego es cine de alto nivel, para quien quiera arriesgarse a verla. Y son dos horas y media, si no recuerdo mal.

Valoración:

Dirección: *****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ***

Cine – Tenkū no Shiro Laputa [天空の城ラピュタ] (El castillo en el cielo) (1986)

Cine

Dicen que Miyazaki viajó a Gales para inspirarse en las localizaciones de los ambientes que aparecen en la película. Así que de allí proceden las fotografías acompañantes. La entrada tiene también su versión en Substack.

Tenkū no Shiro Laputa [天空の城ラピュタ] (El castillo en el cielo) (1986; 21/20260519)

Estamos en mayo. Así que, si sumamos el hecho de que en este mes suelo coger vacaciones y viajar a la triste situación de la cartelera zaragozana, especialmente en lo que a versiones originales se refiere, pocas oportunidades de visitar las salas de cine. Pero aquí llegó Studio Ghibli a salvar la situación. Con motivo del 40 aniversario de esta película, nos llega una versión mejorada para celebrarlo, y la oportunidad de verla en pantalla grande, algo que no había sido posible por mi parte hasta el momento. Aunque había visto la película en diversas ocasiones en la pequeña pantalla. Especialmente desde que Netflix se hizo con el catálogo de Ghibli.

La película fue la primera producida por Ghibli, aunque muchos creen que fue Kaze no Tani no Naushika 風の谷のナウシカ (Nausicaä del Valle del Viento). Las aventuras de la princesa Nausicaä fueron un precursor de lo que luego sería el estilo del estudio. Y probablemente su éxito permitió a sus fundadores reunir la financiación y las ganas de lanzarse a la aventura de convertirse en un estudio de producción de animación japonesa. La película no tiene la misma fama que otras películas del estudio, pero yo siempre he considerado que es una auténtica delicia de aventura, plena de valores que luego marcarán la trayectoria del estudio.

La película se inspira en una de las aventuras de Gulliver de Jonathan Swift, aquella en las que el aventurero en la tercera parte del libro visita la isla de Laputa, una isla flotante que domina y explota los países sobre los que vuela. En esta ocasión, seguiremos las peripecias de dos jóvenes huérfanos que se unen para encontrar la mítica isla en el cielo, mientras son perseguidos por diversas facciones con intereses diversos en encontrar también el mítico país flotante.

Hayao Miyazaki, que es quien dirige la película, explora, como será una constante en sus películas futuras, los temas de la convivencia armónica del ser humano con la naturaleza, la banalidad y capacidad corruptora del poder, y los sentimientos de amistad y solidaridad. Proporcionándonos, una vez más tras la princesa Nausicaä, y precediendo a un bueno número más posteriores, una figura central femenina, proactiva, que sabe lo que quiere, y que no necesita que ningún hombre “la salve”, aunque está dispuesta a colaborar y prestarse ayuda mutua con aquellos que compartan los valores positivos que defienden, y que son los que Miyazaki intenta trasmitirnos en su cine. Una princesa que no quiere ser princesa.

Como he mencionado antes, la película no goza de la misma fama que otras que vendrían después de la mano de Miyazaki y otros directores de Studio Ghibli. En los aspectos más objetivos de la película, quizá no alcance el nivel de realización de sus descendientes. Pero sus aventuras de corte clásico y lo mucho que se hacen querer su caracteres principales, así como los habitantes del valle minero y los piratas de Mama Dola, hacen que, en lo subjetivo, por lo menos para mí, se encuentre al misma nivel. Y por ello, no sabéis lo que me alegro de haber podido disfrutar de la experiencia de verla en pantalla grande. Que estupenda.

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: *****

Cine – Chien 51 (2025)

Cine

Fotografías realizadas en París… como no podría ser de otra forma dado el tema de la película. También en versión Substack.

Chien 51 (2025; 20/20260430)

A punto de pasar al modo “solo fotos” durante unos cuantos días, si la tecnología no lo impide, cerramos esta temporada cinematográfica del primer tercio de año con la cartelera zaragozana, francamente, muy poco interesante. No obstante, nos arrancamos a ver una película francesa, en la que los vecinos del norte deciden especular con las distopías asociadas a las inteligencias artificiales.

Dirigida por Cédric Jimenez y protagonizada por Gilles Lellouche y Adèle Exarchopoulos, nos traslada a un futuro no muy lejano en la que la sociedad parisina, presumiblemente la de toda Francia, se encuentra estratificada en zonas físicamente separadas, siendo la zona 1 la de los gobernantes y gentes con privilegios, la zona 2 la de la clase media alta con algunos privilegios, y la zona 3… la chusma. Y luego están los que contestan al sistema moviéndose en la clandestinidad. Para controlar el orden y la seguridad, y para ejercer la justicia, una inteligencia artificial, ALMA, guía a las fuerzas de policía. Pero el asesinato del creador de esta IA hará temblar el sistema, especialmente cuando se pongan a investigar un viejo policía de la zona 3 y una joven policía de la zona 2.

Supongo que cualquier parecido de la estratificación en tres niveles similares a los de 1984 es “pura coincidencia”, o la sustitución del “hermano mayor” por “ALMA”. Y alguna otra cosita. Y un sistema judicial gobernado cibernéticamente, como si no lo hubiéramos visto ya en el cine americano. Sinceramente, aunque la película se deja ver, no deja de ser un pastiche con mucha menos sustancia de la que pretende, ya que carece de auténtica reflexión sobre las cuestiones de base, limitándose a plantear una peripecia de acción en la que las relaciones entre los protagonistas se presentan de una forma un poco forzada. Con intérpretes que hacen lo que pueden, pero que en general están fríos. Y eso que son gente con oficio.

Aprueba esta película por los pelos. Muy por los pelos. De hecho sólo me atrevería a recomendarla a gente que le interese el género. Película que si la oferta hubiera sido un poco más variada, o con horarios que nos convinieran más, muy probablemente, no hubiéramos visto. Pero es lo que hay.

Valoración:

Dirección: ***

Interpretación: ***

Valoración subjetiva: ***

Cine – Good luck, have fun, don’t die (2026)

Cine

Fotografías realizadas en San Francisco. Como en la anterior película, transcurre en Los Ángeles, que no he visitado. Y tal como está la USAmérica, no es previsible que la visite próximamente. También en versión Substack.

Good luck, have fun, don’t die (2026; 18/20260415)

No sabíamos muy bien qué íbamos a ver con esta película de Gore Verbinski, la verdad. Verbisnki sólo nos gusta a ratos. No sabíamos si íbamos a ver una película de ciencia ficción, de fantasía, o de falsa ciencia ficción fantasía. Pero había unas cuantas críticas positivas del filme, y no muchas más opciones para elegir. Y nos apetecía ir al cine. Y fuimos. Y lo pasamos estupendamente.

La cosa va de un tipo (Sam Rockwell) vestido de una forma extraordinariamente estrafalaria que entra en una cafetería de Los Ángeles anunciando a los presentes que viene del futuro, que tiene la misión de impedir que una inteligencia artificial acabe con la humanidad y que necesita un grupo de voluntarios que le ayuden en la misión. Y que esta escena ha transcurrido decenas de veces, con distintas variantes en los voluntarios, y que han fracasado siempre. Pero esta vez puede ser la definitiva. A partir de ahí… cualquier cosa puede pasar.

Mi primer valoración es que esta película es un pastiche. Unas cositas de TheTerminator, unas dosis de 12 monkeys, por qué no algo de The Fisher King… y vete tú a saber cuántas más. Pero, si habitualmente denominar a una obra pastiche suele tener connotaciones negativas, realmente no tiene por qué. Si está bien hecha. Si tiene un mensaje propio. Un estilo propio… bienvenido sea. Y eso es lo que sucede con esta película. Que además se acompaña de unas interpretaciones entre buenas y muy buenas según los casos.

Algunos la consideran irreverente, otras innovadora en su esencia si no en los elementos de los que está compuesta, un nuevo enfoque del bucle en el tiempo, centrado en un único bucle en lugar de en la repetición, claramente desprejuiciada y sin complejos, es una comedia de alto nivel, con cosas que decir. Y totalmente recomendable, aunque su llegada en temporada baja y sin mucha publicidad hará que probablemente pase, lamentablemente, desapercibida hasta cierto punto. Pero es lo que hay. Yo, encantado. 

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ****