[Cine] Nomadland (2020)

Cine

Nomadland (2020; 23/20210408)

Hace casi una semana que vimos esta película dirigida por Chloé Zhao, y que está siendo una de las grandes triunfadoras en la temporada de premios de la industria cinematográfica, configurándose como una de las favoritas para la anómala ceremonia de entrega de los Oscar dentro de 10 u 11 días a partir de hoy. Y como de estos se viene hablando desde la temporada de festivales, mucho antes de que se estrenase en las salas de cine, la expectación sobre esta película era alta.

La película nos habla de una mujer en su cincuentena avanzada, Fern (Frances McDormand), que tras quedar viuda y tras el cierre de la mina que mantenía la ciudad donde vivía, Empire, y que esta quedase prácticamente vacía, adopta un estilo de vida nómada. Adapta su furgoneta para poder guardar en ella sus posesiones y poder hacer la vida en ella, y va recorriendo el país aceptando trabajos de temporada en medio de la crisis económica que siguió a la crisis financiera de 2008, tras el colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, y que afectó a la economía global. En sus desplazamientos por todo el país, principalmente las grandes llanuras, las Badlands y en general el oeste americano, irá interaccionando con otras personas que viven el mismo estilo de vida, en su mayor parte personas mayores, con pocos recursos. Y sólo muy raramente interaccionará con su propia familia u otras personas de estilo de vida más convencionalmente sedentario.

Mucho paisaje de “badlands” en el oeste americano. Paisajes que yo no he visitado. Aunque en Aragón tenemos nuestros paisajes tipo “badlands” propio, tanto en el oeste, las Bardenas, como en el este, los Monegros.

La película ha recibido una valoración casi unáninemente positiva por parte de la crítica especializada, en muchas ocasiones muy entusiasta. La reacción del público ha sido también positiva, aunque no tan entusiasta. La película no tiene los elementos propios de los grandes éxitos de público actuales, en su mayor parte productos destinados a la evasión y la mercadería y no a la reflexión sobre la sociedad actual, o hacía los segmentos menos conocidos y menos favorecidos de la sociedad actual. De lo que no cabe la menor duda es que el trabajo de dirección de Zhao es primoroso y cuidadoso, pudiendo decir que la puesta en escena de una realidad que es dura, aunque con momentos para la esperanza, es muy bella. Sin tomar demasiados riesgos tampoco, ni falta que le hace. Gran trabajo en la cinematografía de Joshua James Richards, y notabilísima banda sonora de Ludovico Einaudi, que sin embargo no es candidato al eunuco dorado.

Y por otro lado, tiene de cara la interpretación de McDormand, un valor seguro, una de las intérpretes de referencia en el cine actual, una actriz de una profesionalidad y una solidez en su trabajo, constante durante décadas que, desde luego, no falla. Si además contamos la aportación de algún otro sólido secundario como David Strathairn, otro valor seguro, aunque haya acumulado pocos protagonistas en su carrera y haya dedicado buena parte de ella a la televisión, y la espontaneidad con la que se desenvuelven a la cámara los intérpretes no profesionales, auténticas personas de vida nómada, que aceptan representar versiones alternativas de sí mismas, con un resultado prácticamente óptimo, realmente la película tiene casi todo a su favor.

Y sin embargo… Tengo algún “sin embargo”. Y es que da igual la excelencia de un producto… si no te entra en lo más íntimo y personal… la cosa se queda a un nivel racional y emocional, y la valoración subjetiva no puede ser elevada. Siempre pongo el caso de Scorsese,… excelente director de todo punto de vista, cuyas películas, en general, no me suelen interesar. En esta ocasión es mala comparación. El problema emocional para mí es que cuando veo ficción quiero saber claramente que es ficción y que tenga el tratamiento de la ficción. Y si es un documental, es un documental y tiene el tratamiento de tal. Pero este tipo de películas juegan a caballo entre ambos géneros. Partimos de un personaje ficticio, aunque verosímil, para acercarnos a un análisis de un realidad, introduciendo en el juego a personajes reales o procedentes de la realidad a analizar… pero siempre con unos límites imprecisos entre ficción y realidad,… en los que me muevo mal. Soy demasiado cartesiano para eso y me gusta sentirme cómodo sabiendo con qué me estoy enfrentando. No es la primera vez que me pasa, por poner un ejemplo de gran éxito crítico y social, y que no me entró en lo emocional. Y no será la última. Son “ficciones” que muchas veces me parecen más cerca del docudrama que otra cosa. A lo que hay que sumar una visión excesivamente poética y romántica de las vidas de estos nómadas, gracias a la magnificencia de los paisajes del oeste americano, que no se corresponde con la realidad de un estilo de vida propenso a todo tipo de problemas que van desde la precariedad en la salud y otros elementos del bienestar personal, hasta problemas de violencia, alcoholismo, drogas y otro tipo de cuestiones, soslayados al presentar una visión parcial de esta realidad. Es lo que hay. Excelente película,… con un pero. Al menos, para mí.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Zack Snyder’s Justice League (2021)

Cine

Zack Snyder’s Justice League (2021; 23/20210405)

Me he estado pensando mucho si incluir o no entre los estrenos esta nueva versión de una película que ya se estrenó en cines en 2017. Además, dado que es larguísima, y aprovechando que está dividida en partes bien diferenciadas, la he visto más como una serie que como una película. No estoy ahora para dedicar casi cuatro horas a una película; ni en el cine ni en casa. No sé si mi cabeza es capaz de concentrarse tanto tiempo. Pero antes de verla, me había quedado claro que el montaje la había convertida en una película distinta. Y además tengo el antecedente de haber incluido una operación comercial no muy diferente. Así que aquí va.

He de decir que antes de verla tomé una decisión que me resultó muy dolorosa. Vi la versión que se estrenó en cines y que es… mala, no, peor, peor, peor. Pero al fin y al cabo, si me decidí por verla fue más por curiosidad por el fenómeno que por interés en lo que me fueran a contar. A mi, las películas de superhéroes no… vamos,… ¡que no! Son muy defectuosas en sus valores cinematográficos en su mayoría. No voy a entrar ahora en los defectos generales, varios de los cuales aplican aquí. Tanto a la película que se estrenó en cines como a esta versión especial.

Una de las múltiples localizaciones de la película es Islandia. Lugar donde me gustaría estar ahora. En la península de Reykjanes, donde está en estos momentos activa una bonita erupción de lava fluida en un volcan en escudo inactivo desde hace 800 años. Pero en el rift entre las placas continentales eurasiáticas y norteamericana, donde están tomadas las fotos de esta entrada, también en la península de Reykjanes.

La cosa va de una amenaza tremenda que pude acabar con el mundo, que fuerza la unión de un equipo de superhéroes para hacerle frente, y que tras una serie de peripecias intermedias, culmina en una enorme pirotecnia final. Pues eso. Como todas las de superhéroes. Resumida una resumidas todas. Si alguna parece que finaliza de forma distinta, simplemente es que se trata de una película dividida en dos, y al final el resumen argumental es el mismo. Así que vamos con las cuestiones que hacen o pueden hacer especial a la película. Esta versión del director incial previsto, Zack Snyder, que sigue acreditado en IMDb como director también de la versión “original”.

Primero, la historia… No. No la hace especial. Ya lo he dicho. Es lo de siempre. Aunque cambia con respecto a la versión “original”. Y realmente la mejora. Especialmente en su tramo final. Sin contar con el epílogo, que sólo tiene sentido si funciona como prólogo a una secuela… que parece ser que no va a ser. El tramo final elimina elementos superfluos y patéticos de la versión “original” y se centra más en lo esencial,… pirotecnias aparte.

Segundo, el guion y los diálogos… No. Tampoco. Palabrería en exceso, explicaciones superfluas para cuestiones que no hace falta explicar porque ya existe eso que se llama “suspensión de la incredulidad” que se pone en marcha especialmente en las películas de fantasía (esto no es ciencia ficción, es fantasía de aspecto futurista), y textos de diálogos estereotipados y previsibles.

Tercero, la puesta en escena y el diseño de producción… Pues ahí sí que le han dado. Con una dirección de fotografía bastante buena, un procesado digital de la película de la gama Kodak Vision, fotoquímica, muy atractivo, y un formato de rodaje y proyección en 1,33:1 que le va muy bien, la película es visualmente muy atractiva. También han estrenado una versión monocroma… en blanco y negro, pero con una tonalidad cálida, de la que he repasado algunos fragmentos, que también está muy bien. Y el montaje… el montaje es mejor. Hay secuencias que son muy similares o casi iguales. Pero otras no,… y mejoran.

Cuarto, las interpretación… Eso no hay quien lo arregle. Con la diversidad de intérpretes, de niveles de interpretación, de mezcolanza de caracteres y de penosos diálogos… mejor ignorar las interpretaciones.

Globalmente, la experiencia me ha parecido curiosa. Una curiosidad cinematográfica. Obviamente es muy superior a la versión “original”… porque la versión “original” está al nivel de Plan 9 from Outer Space, pero con un presupuesto descomunal y sin la gracia de lo cutre. Pero dejando esto aparte, es curioso. Un esfuerzo más digno de un producto mejor, con una historia mejor encajada, con un elenco más coherente… vamos… de aventuras y lo que quieras, pero saliéndose del cine de superhéroes, que al fin y al cabo es un género enoooooooooooooooormente sobrevalorado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The Father (2020)

Cine

The Father (2021; 22/20210330)

Hace tiempo que vimos esta película en el cine. En enero. Pero me negué en su momento a hacer el comentario, porque la versión original subtitulada en español duró muy poco en las salas, y a horarios inconvenientes para nosotros, y al final la vimos doblada. Y si hay algo que no tiene sentido es ver una película con tantos matices, en la que el trabajo actoral es tan principal, en versión adulterada. Con el tiempo he tenido la posibilidad de acceder a la versión original de esta obra firmada por el francés Florian Zeller. Y ya estoy en disposición de opinar lo que me ha parecido.

Londres… donde al parecer transcurre la acción de la película.

Es la primera película dirigida por Zeller, que es más conocido como escritor, en la que adapta una obra teatral propia. Zeller tiene un gran prestigio como dramaturgo, y esta obra teatral, Le Père, se ha traducido a una variedad de idiomas y estrenado en teatros de al menos una cincuentena de países. En ella, y también en la película, asistimos a cómo avanza una persona mayor, Anthony (Anthony Hopkins), empieza a sufrir fallos en la memoria y confusión en su vida, al mismo tiempo que interacciona habitualmente con su hija Anne (Olivia Colman), y con otras personas de su entorno, otros familiares, cuidadores,… (Mark Gatiss, Olivia Williams, Imogen Poots, Rufus Sewell).

Con un reparto de primera categoría como el mencionado en el párrafo anterior, y jugando con los decorados en un número limitado de localizaciones (uno o más apartamentos, una residencia de personas mayores,…), Zeller realiza un análisis detallado de lo que supone una demencia, centrándose en lo que pueden ser las vivencias de la propia persona que sufre la enfermedad. El relato, por lo tanto, sufre las mismas alteraciones en la continuidad espaciotemporal que podríamos suponer en la mente deteriorada de la persona, de Anthony en concreto. Confusión de lugar, confusión de tiempo, confusión de personas,… Determinados detalles ayudan al espectador a conectar y evitar la confusión propia. La luz, el reloj, el decorado de las habitaciones, los distintos roles que pueden adoptar los intérpretes.

En su conjunto, el trabajo de dirección y producción es encomiable, aunque muy académico, lo cual puede resultar en cierta frialdad en algunos momentos. No hay riesgo en la realización. Hay que considerar que es el primer largometraje de Zeller. Y quizá esta historia, en su translación cinematográfica, pedía alguna desviación de la obra original y ciertos riesgos en la dirección y en la visualización de lo que pasa con Anthony. La historia es muy poderosa, es una visión distinta de los muchos acercamientos cinematográficos, algunos muy muy buenos, que se han hecho en las dos últimas décadas al problema de la demencia. Creo que es una película que hay que ver. La interpretación del elenco ya justifica la decisión de hacerlo. Y está muy correctamente realizada en general. Así que ya sabéis. Pero si podéis… en versión original. Siempre en versión original.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The Mauritanian (2021)

Cine

The Mauritanian (2021; 21/20210325)

Si algo nos enseñó las guerras de Irak y Afganistán tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, suponiendo que no lo supiéramos conociendo la historia de la guerra fría, es que los Estados Unidos no son los adalides de la democracia que han pretendido ser a lo largo de su historia. Incluido el tiempo en el que permitieron la esclavitud entre finales del siglo XVIII y la séptima década del XIX, las leyes segregacionistas de muchos estados, las veces que han aplicado la política de las cañoneras, los numerosos regímenes totalitarios que apoyaron después de la Segunda Guerra Mundial, los golpes de estado militares de ultraderecha que han apoyado y otras lindezas. Pero a esto hubo que sumar en la primera década del siglo XXI las torturas en las cárceles de Irak y Afganistán, y la extremadamente irregular e intolerable situación, en el ámbito de un estado derecho, de la prisión militar de Guantánamo. Y esta película dirigida por Kevin Macdonald nos habla de esto último.

Toda la sinrazón de la política norteamericana comenzó con los atentados en Nueva York contra el World Trade Center. Y la ciudad está llena de símbolos o lugares asociados con la libertad, que en un momento dado se convierten en símbolos confusos, cuando repasas la historia real.

El “Mauritano” (Tahar Rahim) fue uno de los presos en Guantánamo que fue detenido, que nunca fue llegado a ser acusado realmente de nada, que nunca fue condenado por nada, y estuvo 14 años preso y sometido a torturas en los primeros de ellos en la base militar norteamericana en Cuba. La película cuenta los muchos años de proceso legal hasta llegar a su liberación, con dos abogadas interpretadas por Jodie Foster y Shailene Woodley, luchando por un proceso legal y con garantías para su cliente. Que por otra parte fue intentado encausar por la admininistración de George W. Bush, aunque un primer abogado (Benedict Cumberbatch) acabó comprendiendo lo nefasto de la situación. Esto es la base de la película. Se pasa más de puntillas y con más rapidez por el hecho de que la administración de Barak Obama, incomprensible e inmerecido Premio Nobel de la Paz cuando no había hecho absolutamente nada para merecerlo, no lo liberó, ni cerró Guantánamo, y siguió poniendo pegas a instaurar el estado derecho en la infame cárcel para prisioneros de guerra selectos.

La película está correctamente realizada, pero no tiene por otra parte un especial mérito que la haga destacar de algo que podría haber funcionado como telefilm con medios. Es muy convencional, y no acaba de profundizar en todo el problema de la anómala situación de todos estos presos, quedándose simplemente en tratar con simpatía el caso del protagonista. Que es el plato fuerte de la película y lo que justifica realmente su visualización. La interpretación de Tahar Rahim es sobresaliente, acompañada adecuadamente por un trío de secundarios de lujo, ya que tanto Foster y Cumberbatch, como la más joven pero sólida Woodley, rara vez lo hacen mal. Son buenísimos profesionales de la interpretación.

Así pues, película recomendable por las interpretaciones, aunque nos deje algo más fríos en el planteamiento general de la situación. Pero es lo que hay. Y aunque la película es de director y producción británica, está demasiado pegada a los Estados Unidos como hacer sangre de determinadas instituciones, como la militar, o la buena fama de Obama entre los “liberales”, como para ser demasiado incisiva con el conjunto.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Sennen Joyū (2001), evento especial Kon Satoshi

Cine

Sennen Joyū [千年女優 Millenium Actress] (2001; 20/20210318)

Os hablaba el lunes de la única serie que concibió el director de cine de animación japonés Kon Satoshi (recordemos que en los nombres japoneses, el apellido va por delante). Y hoy voy con la película de este director que vi por primera vez, y en pantalla grande, el pasado jueves en un evento especial en un cine de Zaragoza. Hace algo más de un año, antes de los confinamientos por la pandemia de covid-19, ya pudimos ver en un evento similar la más famosa y alabada de las películas de Kon. Y lo cierto es que esperábamos que siguieran estos eventos con el resto de su filmografía que, lamentablemente, no es muy extensa. Cuatro largometrajes. De los que, antes del evento de enero del año pasado, sólo había visto tres en televisión, y ninguno en pantalla grande. Coincide que la película del pasado jueves es la única que nunca había visto del director, ni en televisión ni, por supuesto, en pantalla grande. Así que estreno para mí, 20 años después de su estrenos en festivales. En España nunca se estrenó en cines, fue directa a DVD, y sólo se ha podido ver en eventos especiales en salas de cine, y la versión digitalizada en 4K actual es una celebración de ese vigésimo aniversario. De momento no parece anunciada la programación del resto de las películas de Kon, en forma de ciclo.

He elegido unas cuantas fotos de Arashiyama en Kioto, porque al final del famoso bosque de bambúes es posible visitar la casa del actor de cine de época Ōkōchi Sansō, y de alguna forma, en la película de hoy, la casa donde vive retirada la actriz protagonista me la recordó.

La película nos cuenta cómo un director de documentales, junto con su videógrafo, se dirige al lugar donde vive retirada desde hace 30 años, alejada del mundo, la actriz Fujiwara Chiyoko. La que durante décadas fue una de las reinas de la pantalla, desapareció de repente, y Fujiwara quiere resolver el misterio de lo que pasó, al mismo tiempo que le entrega un objeto que encontró y que le pertenece, una pequeña llave… que es la clave para entender la vida de la actriz de los mil años. Porque a partir del momento en que le entrega la llave, la actriz le cuenta su vida de una forma absolutamente apasionante.

Por la película es realmente apasionante, divertida, emocionante, trepidante en algunos momentos. Al más puro estilo de Kon, constantemente mezcla la realidad con la ficción de las películas de la actriz. La vida de la actriz se enmarca entre dos famosos seísmos, el primero de ellos identificado claramente como el Gran terremoto de Kanto de 1923, día en el que nació, y menos claramente identificado, al final de su vida el Gran terremoto de Hanshin-Awaji o de Kobe de 1995. Ya digo que no creo que este último esté claramente mencionado, pero es el evento más famoso de este tipo en aquella época, y que marcó el imaginario nipón en cuestiones de catástrofes, hasta el Terremoto y tsunami de Tōhoku en 2011, con la catástrofe nuclear añadida. Al principio de su adolescencia, en la convulsa época de los años 30, dos eventos marcan su vida. Su encuentro con un joven pintor que huye de la infame kenpeitai por sus ideas políticas, que le entrega una llave y del que se enamora, y la propuesta de un estudio para debutar como actriz, lo cual acepta como forma de salir a buscar al pintor a Manchuria. El resto de su vida, hasta su retirada como actriz se ve marcada por estos dos sucesos. Por un lado la búsqueda del pintor, que adquiere caracteres dramáticos en los peores años de la represión durante las guerras de finales de los 30 contra China y contra el mundo en los 40; por otro lado, su prolífico trabajo como actriz interpretando heroínas en todo tipo de papeles y películas, películas que abarcan la historia de Japón desde la época Heian hasta la conquista espacial, pasando por el cine de samuráis o de monstruos tipo Godzilla. Mil años de historia, que dan origen al título, junto con la maldición de cierta bruja de ficción, y que además coinciden con el cambio del milenio durante la realización y el estreno de la película.

Mucho más sencilla de entender que otras películas de Kon Satoshi, conserva no obstante el sello del director. La constante mezcla de escenas de la realidad, con las escenas de sus películas, abren la puerta a una riqueza visual y conceptual impresionante, junto con una acción trepidante en la búsqueda de la actriz de su pintor amado. La diversión está asegurada. Y también la emoción, por las traiciones, por las fidelidades, por los sentimientos puestos en marcha… y especialmente ese cierre final tan espléndido, esa cita final “だって私…あの人を追いかけてる私が好きなんだもの。” [“Porque yo… lo que realmente he amado ha sido la búsqueda”]. Hay quien la ha incluido en listado de las 10 películas de animación que todo aficionado al cine debe ver. Y aunque eso es opinable porque hay mucho donde elegir, tampoco diría yo que no tuviese un lugar digno en esa decena de obras de referencia.

Fujiwara Chiyoko es una actriz ficticia. Los listos de la cosa dicen que está basada en dos actrices reales. A una la conozco, Hara Setsuko, por interpretar a las distintas Noriko de la denominada “trilogía de Noriko” de Ozu Yasujirō. Tres películas independientes entre sí, de la posguerra mundial, en las que Hara interpretaba tres personajes distintos, tres mujeres modernas de la época, de nombre Noriko, que asumían los valores positivos de la tradición nipona al mismo tiempo que se incorporaban a la modernidad como mujeres trabajadoras y que toman sus propias decisiones. La otra es Takamine Hideko, que no recuerdo haberla visto en ninguna película, aunque tiene una filmografía muy extensa. Ambas nacieron a principios de los años 20, ambas se retiraron en los años 70 mucho antes de su muerte y siendo relativamente jóvenes. Y entre las dos rodaron todo tipo de películas abarcando toda la gama que aparece en la película de Kon.

Concluyendo, creo que mi opinión se deduce fácilmente de lo comentado hasta ahora. La película es muy divertida, muy entretenida. Como además no es muy larga, no llega a los 90 minutos, se te pasa en un vuelo. Es emocionante, empatizas con los caracteres. Es un homenaje al cine enorme, que cualquier aficionado al cine agradecerá. Y además tenemos la estupenda animación de Kon Satoshi en su versión más asequible a todos los públicos. Totalmente recomendable.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

[Cine] Wong Kar-wai… resumiendo

Cine

Hace un poco más de un mes terminé de ver el ciclo de películas del director chino Wong Kar-wai, que se proyectaron en uno de los cines de Zaragoza desde principios de año. Siete películas en siete martes consecutivos, que abarcan su periodo más hongkonés desde su primer largometraje en 1988 hasta el octavo de su carrera en 2004. Es un ciclo de películas que se está distribuyendo por todo el mundo, en las que se restauraron los originales y se digitalizaron a una resolución 4K. Sólo una de las películas que rodó en ese periodo de tiempo no está incluida en el ciclo. Fue un wuxia que rodó en 1994, que recibió el título en inglés de Ashes of time, siendo su título original en mandarín/cantonés Dōng Xié, Xī Dú/Dung1 Ce4 Sai1 Duk6 東邪西毒. Como de costumbre, nada que ver el título original con el “internacional” en inglés, ya que entre el “mal del este, veneno del oeste” y “cenizas del tiempo” no hay mucho en común.

Como las últimas películas que he repasado del director incluyen el “wuxia”, y de alguna forma nos llevan al pasado de China, ilustraré la entrada con un paseo por la tumba del emperador Ming en Nanking.

Para no liarnos mucho… utilizaré en el resto de la entrada los títulos “internacionales”, o sea, en inglés. El caso es que desde hace ya un tiempo que me apetecía hacer una entrada de resumen sobre mis impresiones del cine de este director chino, que ha desarrollado buena parte de su carrera en Hong Kong.

Hay que decir una cosa. Si en el periodo mencionado fue un director relativamente prolífico, ocho películas en 16 años da una película cada dos años, desde entonces y hasta la fecha sólo ha rodado dos largometrajes más. No es que haya permanecido inactivo. Pero ha estado en otro ámbitos como la publicidad, los videos musicales o los cortometrajes. Ambos largometrajes, My Blueberry Nights y The Grandmaster, los vi en su momento en las salas de cine. Por lo que sólo me quedaba sin conocer el mencionado wuxia de los años 90. Durante las semanas que han pasado desde que termino el ciclo de películas en las salas de cine hasta hace unos días, me he dedicado a encontrar la forma de ver la película que me faltaba antes de escribir este resumen. Al final, lo conseguí. Y ahora ya puedo decir que he visto todo el cine. Como ya he comentado en semanas pasadas las películas del ciclo, voy a hacer un breve de las otras tres.

My Blueberry Nights (mis impresiones en su momento) es su primera película, y creo que única entre los largometrajes, rodada integramente en inglés y con un diagnóstico, de cierto prestigio, de intérpretes norteamericanos y británicos. Norah JonesJude LawNatalie Portman, David Strathairn, Rachel Weisz, Cat Power,… una mezcla de cantantes y actores. Con la peculiaridad de que su protagonista era una Norah Jones que estaba pegando fuerte en el mundo de la música, y que pretendía dar frescura y aire diferente a la película. En su momento me gustó mucho, aunque probablemente ahora la vería con una visión más crítica. Probablemente ahora quede simplemente como una “obra menor” del director. Sus temas no se desviaban mucho de los que había presentado, estaba impecablemente rodada, sus intérpretes lo hacían bien, pero comparada con sus anteriores obras, resulta que le falta la profundidad que aquellas ofrecía. Especialmente las más maduras.

Con The Grandmaster (mis impresiones en su momento) estamos en otra historia. Un wuxia de alto presupuesto basado en el maestro de las artes marciales Ip Man, rodado en mandarín y cantonés, con aspiraciones a conquistar el mercado mundial. Entre sus grandes atractivos está su pareja protagonista, Tony Leung y Zhang Ziyi, que tan buen sabor de boca nos dejaron con sus interacciones en 2046. Bien interpretada, con la magistral dirección de Wong… a mí me aburre soberanamente. La he intentado volver a ver en Filmin… y no la he terminado. Cosas que pasan.

Y debo hacer un comentario sobre Ashes of time, que he visto en su versión redux de 2008, ya que el material original con el que se rodó sufrió algunos percances y en esa fecha la remontaron y restauraron. Siendo también un wuxia, pero esta vez de una época antigua, casi legendaria, ya que está basada en una popular novela sobre el tema, temía que no me atrajese gran cosa. Pero reconozco que me enganchó y me intrigó. Con un notable reparto en el que encontramos muchos de los nombres que aparecen en sus películas de la época hongkonesa, Brigitte Lin, Leslie Cheung, Maggie Cheung, Tony Leung, Carina Lau, entre otros, estamos ante una película dividida en episodios sobre un asesino que intermedia en el límite del desierto con las personas que buscan contratar a otros asesinos. Y todos estos cargan sobre sí sus propios dramas y conflictos. Alguien la ha definido como una película distópica de ambiente postapocalíptico, pero que en lugar de estar ambientada en un futuro, está ambientada en un pasado indefinido. No es fácil de ver, pero creo que muchos cinéfilos la disfrutarán.

Y a partir de aquí… ¿cuáles son mis preferidas de entre las diez películas del director?

Hay cuatro películas que para mí destacan por encima de las otras. Y son, según mi orden de preferencia, In the mood for love, 2046 y Chunkgking Express ex-aequo, y Happy Together. Estas cuatro películas, desde mi punto de vista están en un nivel superior, y están entre el mejor cine que podría seleccionar del que he visto a lo largo de mi vida. Todos ellos tienen profundidad, una factura impecable, con más o menos medios, interpretaciones de primer orden, caracteres que te importan, con los que sufres y/o te alegras, y te cuentan una historia que trasciende la película. Es lo más que le puedes pedir al arte cinematográfico. Son películas que me apetece ver regularmente de nuevo. Que si dentro de un año me las ofrecieran de nuevo en una gran pantalla, me iría de cabeza.

En un segundo nivel están películas que reúnen muchas de las características de las anteriores, pero que no están tan redondas. Que no me importaría ver de nuevo, pero que no llegan a la emoción de las anteriores. Son, también por orden, Days of being wild, Ashes of time y Fallen angels.

Finalmente quedan las tres películas que a mí… me dicen menos. As tears goes by es una película con indudables méritos para ser una ópera prima, pero no deja de ser una película de pandilleros con una historia de amor relativamente convencional entre medio. Majeta, pero ya está. Aunque en ella el director apuntaba maneras y a base de bien. My blueberry nights es una película que me resultó simpática y de la que guardo buen recuerdo… pero ya está. Está un poco al margen de todo lo anterior. Y The Grandmaster… pues me pasa como con las películas de mafiosos de Scorsese,… impresionantemente realizada… pero me aburre como una ostra. Es lo que hay.

Animaos a conocer el cine de Wong Kar-wai. Es uno de los grandes autores de la historia del cine. No os dejéis llevar por lo prejuicios del idioma, la cultura o la nacionalidad… que los hay. A ello.

[Cine] Minari (2020), una belleza de película con inconsecuencias

Cine

Minari (2020; 19/20210312)

Como digo en el encabezado de esta entrada, Minari es una película muy bella. Realmente. Desde muchos puntos de vista. Simplemente, por la forma en que está planteada, rodada, por la belleza de sus sencillos personajes, por la belleza de muchos pequeños detalles… ya merece la pena acercarse a las salas de cine a verla. En versión original, por favor. Es una película bilingüe, coreano e inglés, en la que las transiciones entre los dos idiomas, usados “indistintamente” por la familia protagonista ES importante. Pero también tiene un grave problema. Está repleta de pequeñas inconsecuencias que afectan sobre todo a su tramo final… que a las personas que me acompañaron al cine y a mí… nos dejaron un poco… ¡meh! Incomprensibles para mí. Quizá su comentario desvele parte de su argumento, así que como se dice hoy en día… cuidado… posibles espoilers.

La película ha despertado mucha expectación y ha levantado muchas expectativas. Ayer se anunciaron las candidaturas a los Oscars, y acumula unas cuantas, muy significativas. Muchos dicen que habla del sueño americano… bueno… el que esto escribe no cree que exista el “sueño americano”. Es un concepto puramente propagandístico. Desde hace muchas décadas, las posibilidades y probabilidades de ascenso en la escala social son mucho mayores en Europa, especialmente en países con un fuerte desarrollo de estado del bienestar, que en Estados Unidos. Es mucho más importante un acceso los menos inequitativo posible a la educación que el mito del trabajo duro. Si fuera por eso… no tendría interés. Pero si hablamos del desarraigo, de la pérdida de referentes, del riesgo de ruptura de los puentes intergeneracionales,… hay estamos en un tema distinto. Y sobre el cual la película tiene mucho más que decir, y lo dicen. Y lo dice bastante bien. Al fin y al cabo, la planta que da título al film, minari (Oenanthe javanica), actúa como bella metáfora de la capacidad de aguante y la capacidad de echar raíces en un suelo distinto del propio.

Ya que estamos ante una pelíicula familiar, la playa de Haeundae en Busan fue uno de los entornos de ambiente más familiar que encontré en Corea del Sur.

Aunque el director, Lee Isaac Chung, es un inmigrante de segunda generación, es decir, sus padres son nacidos en Corea del Sur, pero él es nacido ya en los Estados Unidos, hace un planteamiento mas frecuente, en mi experiencia, en la ficción asiática que en la occidental. Frente al conocido planteamiento, nudo y desenlace de la narrativa tradicional occidental, estamos ante un fragmento de las vidas de los componentes de la familia Yi. Como curiosidad. Yi es el apellido más frecuente en el mundo, aunque no en Corea, donde es Kim, pero, por esas causas y azares de las transcripciones entre lenguas con distintas grafías, lo podemos encontrar como Yi, I, Li, Lee, Ri, Rhee, y probablemente alguna otra forma de la que no me acuerdo o desconozco. Un fragmento marcado por dos momentos… pero aunque vamos conociendo algunos de los antecedentes de la familia antes de que se establezcan en una región agrícola de Arkansas, nada sabemos sobre lo que pasa después del final de la película. He leído por ahí que hablaban de ella como de un “drama con final feliz”… yo diría que al final de la película le da su director y guionista, inspirado por sus propias vivencias y las de su familia, un tono optimista. Pero bueno… Las ganas que tenemos de finales felices.

El equipo de la película, encabezados por Chung, consigue introducirnos en un ambiente calmado, bello, tranquilo, en el que transcurre el drama de vivir de la familia Yi. Fotografía, banda sonora, sonido, diseño de producción, ambientación, son de muy buen nivel, al mismo que relativamente atemporales. Algunos detalles nos sitúan en los años 80 del siglo XX,… pero podríamos estar en cualquier momento del último medio siglo o más. Muy alto nivel. Pero donde destaca también es en el reparto… y en especial en la dirección de actores. Toda la familia raya a un nivel muy alto. La mayor parte de la crítica se ha fijado en los dos personajes más llamativos. El niño (Alan S. Kim) y la abuela (Youn Yuh-jung). Pero eso es lo fácil. Tienen la parte del guion más jugosa, las interacciones más entrañables y el juego con el sentimentalismo del espectador. No quiero desmerecer el trabajo de ambos intérpretes, pero hay que ajustarlo por las variables mencionadas. La segunda es candidata al Oscar, improbable… pero en un año loco y con determinadas modas y tendencias… cualquier cosa es probable.

También es candidato al Oscar Steven Yeun, el padre de familia. También es un ganador improbable, me parece a mí. Este actor no es nuevo, aunque poco conocido. Se ha dedicado más a la televisión, y en especial a poner voz en películas y series de animación… así que… difícil que sea conocido. Pero quiero destacar que hizo un papel muy interesante en una buenísima película coreana que paso más desapercibida de lo que merecía en su momento, adaptación de un cuento de Haruki Murakami. Y las intérpretes que les toca la peor parte, es decir los papeles menos vistosos, son las otras dos féminas de la familia. De la jovencita Noel Cho, poco se puede decir, pero cumple a la perfección con el papel de hermana mayor, noona, y creo que su trabajo, que pasará totalmente desapercibido, es bastante meritorio. Y luego está la esposa y madre de familia, la estoica mujer no carente de carácter que interpreta Han Yeri. Creo que la primera serie de televisión coreana que vi en Netflix fue Cheongchunsidae [Hello, my twenties!], y además una de las que más me ha convencido. Y allí conocí a esta actriz, que interpretaba a la mayor de las cinco compañeras de piso universitarias cuyas vidas acompañábamos en la serie. También un papel de chica seria y estoica. El caso es que me parece que esta intérprete, en la película que comento, lo borda. Pero la crítica, los comentaristas, la gente en general valora poco los papeles contenidos, poco vistosos, sin grandes frases grandilocuentes. Pero está realmente muy bien.

Y el comentario sobre el papel que hace Han Yeri me da paso a lo de las inconsecuencias que mencionaba al principio. Voy con algunas tonterías. Nos proponen una educación sensata y racional del padre hacia el hijo cuando desecha contratar a un zahorí para encontrar dónde instalar un pozo para obtener agua, fiándose mejor de la observación y lo que la naturaleza nos dicta… lo cual está muy bien… para al final generar un “fracaso” y acabar contratando al zahorí. La rabdomancia de los zahoríes es una pseudociencia, sin base alguna, pura superstición en sí misma… así que maldita la lección que nos da la película.

Otra… la familia, en un momento determinado, está formada por papá y mamá en sus treintaitantos, una hija de 10 u 11 años, sensata pero así de jovencita, y un niño de 4 o 5 años, junto con una anciana en sus 70 y que acaba de sufrir un ictus quedando parcialmente discapacitada en sus movimientos y en su habla. Sabemos que ambos miembros del matrimonio tienen capacidad para conducir un coche. Tienen que llevar al niño pequeño a una revisión cardiológica por una malformación congénita, por lo que se deben desplazar en el coche desde Arkansas a California en un viaje que será largo. ¿Cuál de las dos siguientes opciones elegirían ustedes? a) Uno de los esposos se va con el niño en el coche a California, mientras que el otro se queda tranquilamente en la granja supervisando a la abuela con la ayuda de la sensata y bien dispuesta niña; b) El matrimonio coge el coche y los dos niños y se van todos a California discutiendo sobre el final de su matrimonio, mientras dejan sola a la discapacitada anciana, en un entorno donde los accidentes son posibles. Ya. Lo suponía. Yo también. Pero el guion de esta película dispone lo contrario. Y sí, si algo puede pasar, al final pasa.

Y la última… En un momento dado, la esposa, con miedo por la inseguridad de la situación para la familia, y en especial para sus hijos, anuncia que los coge y se vuelve a Californa, a conseguir un trabajo asalariado que le permita mantener a sus retoños. Y si él quiere ir, vale, pero si no, hasta aquí ha llegado el matrimonio. Unas escenas más adelante,… cuando la calamidad derivada del párrafo anterior se produce… pelillos a la mar, todos contentos y a seguir. ¿De verdad que el futuro de esta familia tal y como se plantea en la película es optimista? Lo dudo. Inconsecuencias. Una cosa es que la ficción soporte cosas basadas en la suspensión parcial de la incredulidad y otra es la incongruencia y la inconsecuencia en lo narrado.

Por todo lo anterior, una película que en su mayor parte iba destinada a las cuatro o las cinco estrellas de mi valoración subjetiva… se queda en tres. Creo que es una película razonablemente recomendable. Tiene muchas cosas muy buenas, muy buenos valores cinematográficos… pero nunca he tenido capacidad para comulgar con ruedas de molino. Una pena.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Birdsong (2019) y el cine “schmaltz”

Cine

Birdsong (2019; 18/20210309)

No sé muy bien cómo acabamos viendo esta película de nacionalidad belga, dirigida por el director y músico Hendrik Willemyns, pero que está rodada íntegramente en japonés, con intérpretes japoneses y en Tokio. El caso es que ya adelanto que es una caso típico y tópico de cine schmaltz, fenómeno que se atribuye con frecuencia al cine nipón… pero no olvidemos que el director y la producción del film son fundamentalmente… belgas.

Sí… claro… nos daremos una vuelta por Tokio, ya que la película está rodada en la capital nipona.

¿Qué es eso del cine schmaltz? El término lo leí no hace mucho y me llamó la atención. El schmaltz es un tipo de grasa, extraída de aves, pollos o gansos, que parece tener su origen en la cocina centroeuropea, popular en la gastronomía judía. De alguna forma, es similar al confit de pato de los franceses… pero a un nivel más popular. Y realmente es una forma de meter calorías en el cuerpo, a base de grasas abundantes… pero sin más sustancia. Sin proteínas, sin hidratos de carbono, sin componentes esenciales de la alimentación… dando a los platos una apariencia de ser algo… sin ser nada. Y en algunos ambientes, la palabra es equivalente a nuestro empalagoso, aunque sustituyendo el empalago del dulce por el de lo grasiento. Así pues música, cine o literatura schmaltz o schmalzig sería aquella que sin aportar realmente mucho contenido o mucha sustancia, es pretenciosa, empalagosa o difícil de digerir.

Y sí… el calificativo le viene a esta película al pelo. Enganchándose a las películas que empiezan a surgir explotando el fenómeno #metoo, de denuncia de los abusos y acosos sexuales en el mundo del espectáculo, nos habla de una mujer de clase social modesta (Natsuko Kobayashi), que trabaja en el turno de noche de la limpieza de una empresa musical, y que en su momento soñó con dedicarse a la música. En un momento dado, consigue una prueba en un popular programa de búsqueda de talentos de la empresa en la que trabaja, y se convierte en sospechosa en un caso de muerte de un famoso músico un tiempo atrás, que le dio clases. A partir de la investigación interna de la empresa, la mujer destapara un negocio encubierto en la misma de prostitución y abusos sexuales.

El problema es que todo pretende ser tan estético, tan simbólico, tan minimalista… que en no pocas ocasiones roza el absurdo. Con una banda sonora basa en lo que se supone debe ser música high concept, y mezclado con ensoñaciones más o menos fantásticas, y con la representación visual de las composiciones musicales, entramos en una espiral de sin sentidos, acompañada de unas interpretaciones que no despegan en absoluto… esencialmente porque no los intérpretes, que no sé si son buenos, malos o todo lo contrario, no tienen dónde agarrarse. La película se mantiene la mayor parte dentro del insinuar y no mostrar, hasta que al final decide desmelenarse con un desnudo integral de la protagonista, hasta ese momento muy recatada, y una tórrida escena de sexo con una presunta colegiala de preparatoria (el equivalente al bachillerato nuestro), de las que visten uniforme y eso. A falta de otra cosa, supongo que los responsables de la película habrán decidido “premiar” a los que hayan aguantado la película hasta ese momento.

Ya digo que no sé muy bien cómo acabamos en esta película. Desconfío de las aventuras niponas de directores occidentales. Sinceramente, la mayor parte de las que recuerdo son fiascos… o en el mejor de los casos mediocridades pretenciosas. Pero parece que un cierto número de críticos o plumillas de la cosa del cine se dejan arrastrar por este tipo de producciones pretenciosas y es posible encontrar algún artículo apoyando esta película. Sinceramente… no. Ni por asomo. Olvidadla. Quizá no sea una catástrofe. Pero sí un aburrimiento.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Ran 乱 (1985)

Cine

Ran 乱 (1985; 17/20210304)

Volvemos al cine de “eventos”, que tanto promueve una de las más destacadas empresas de exhibición cinematográfica de la ciudad, especialmente desde que aparecieron las constricciones debidas a la pandemia. Ya venía practicando la programación de “eventos” antes de la misma, pero han aumentado su frecuencia en la actualidad. Supongo que es un forma de asegurar algunas entradas destacables… en la medida en que las restricciones de los aforos lo permiten. Algunos de estos eventos tienen forma de ciclos. Ya os he hablado bastante del dedicado a Wong Kar-wai, a cuyas siete películas asistí. Y suelen tener sesiones destacadas en versión original subtitulada en castellano, en una de las mejores salas, o al menos más grandes, con alta calidad de imagen y sonido.

El rodaje de la película está realizado en localizaciones reales como el castillo de Himeji, patrimonio de la humanidad, y otros castillos y lugares notables de Japón, como los paisajes volcánicos del monte Aso y del monte Fuji. Yo os traslado parcialmente a eso lugares con vistas del castillo de Himeji y de los santuarios de Shoshazan, no lejos de esta ciudad.

En febrero dio comienzo un nuevo ciclo de otro director de cine asiático. Nada más y nada menos que el emblemático Akira Kurosawa, uno de los grandes de la historia del cine. Pero no en forma de eventos, sino con las películas integradas en la programación habitual de los cines. Con alguna excepción. Y una de esas excepciones fue la película que hoy nos ocupa. La que con el permiso de sus “sueños” [Yume 夢] puede considerarse su gran testamento cinematográfico. Después de Yume, aun estrenaría un par de películas más, que no alcanzaron la misma fama y consideración, aunque también son muy estimables. Pero vamos a Ran que es la que nos ocupa hoy.

Concebida desde tiempo atrás de su realización y estreno, esta épica película no alcanzó el éxito de público deseado, aunque la crítica la ha celebrado como una película enorme, que no ha perdido su apreciación y validez con el tiempo. Pero es cierto que no es una película de fácil visualización, especialmente para el público occidental. Inspirada a partes igual por una de las más famosas tragedias de Shakespeare, The Tragedy of King Lear, y por el período histórico de casi continuo estado de guerra que asoló Japón en los siglos XV y XVI hasta que se impuso el shogunato Tokugawa, a principios del XVII, en 1603. Un período de caos político, de desastres bélicos y de sufrimiento para la población, que ha sido denominado el período Sengoku o de los estados combatientes, a semejanza con un período similar aunque no relacionado en la historia china. El título de la película, ran 乱, significa caos o confusión, que sería lo que mejor describe aquel periodo histórico.

A semejanza de la tragedia de Shakespeare, asistimos a la decadencia de un gran señor de la guerra, Hidetora (Tatsuya Nakadai), que reparte sus tierras y castillos entre sus dos hijos mayor, Taro (Akira Terao) y Jiro (Jinpachi Nezu), mientras destierra a su hijo menor, Saburo (Daisuke Ryû), que advierte al padre de los peligros de su retiro de la gobernanza del país, y desprecia la actitud aduladora de sus hermanos. Los dos hijos mayores están casados con dos mujeres de muy distinto talante, hijas de los señores derrotados y muertos por Hidetora en sus campañas guerreras. Sue (Yoshiko Miyazaki), esposa de Jiro, es piadosa, prudente y respetuosa de su suegro, a pesar del pasado trágico de su familia, confía en Amida buda sus penas. Kaede (Mieko Harada), esposa de Taro, al contrario, es rencorosa, manipuladora, y espera su momento para vengar la suerte de su familia, lo cual hará de forma cruel, significando el fin del clan Ichimonji.

Dos elementos destacan en la película. Por un lado su dirección y su diseño de producción, absolutamente impecables. Con una fotografía basada en el teleobjetivo, comprimiendo planos y guiándonos hacia los personajes centrales de la obra cuando estos hablan, y favoreciendo la confusión en las batallas, al mismo tiempo. Una notable banda sonora, una gran coordinación de extras. Vestuario, efectos visuales artesanos… rodaje en auténticos castillos históricos japoneses. Un espectáculo para la vista. Un alarde de coordinación y puesta en escena.

Por otro lado la interpretación. Contenida cuando toca. Expresiva cuando conviene. Con elementos expresivos que con toda probabilidad son más propios de las formas teatrales niponas que otra cosa. No estoy suficientemente al tanto del teatro japonés, pero leo que algunas de las interpretaciones fueron dispuestas para ser ejecutadas siguiendo las formas del teatro nō 能 (cuidado con la escritura de esta palabra; por influencia de los anglosajones, es frecuente verla escrita noh, pero lo más correcto es usar la o con el diacrítico, para indicar la o larga… sin hacer extraños sonido aspirados al final). Creo que el carácter que mejor ejemplifica esto es el de Kaede. Mieko Harada ejecuta una de las interpretaciones más notables de la película, uno de esas que prácticamente justifica que un aficionado al cine se acerque a la misma. Grandísima interpretación. Y qué decir del uso del bufón (Peter ピーター) para decir las verdades y las reflexiones que nadie quiere oír… como procedente del mismísimo bardo.

Si he de encontrarle algún pero a la película, es personal. No soy especialmente afín a las tragedias shakespearianas. Siempre he preferido las comedias del bardo. Pero más allá de eso, entra dentro de la categoría de obra maestra. Kurosawa fue uno de los grandes, con una ética profesional impresionante y con una gran claridad de dónde quería llegar. Y llegaba. O porque tenía los medio, o porque tenía el ingenio y la inteligencia para hacerlo. Imprescindible.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] 14 jours, 12 nuits (2019)

Cine

14 jours, 12 nuits (2019; 16/20210223)

La semana pasada, nuestra actividad pareció normal. Dejamos de lado por una semana las propuestas de las plataformas de cine bajo demanda en internet. No acudimos a ningún “evento” cinematográfico. Y optamos por una película que optaba, ya no, no ha pasado los cortes, al Oscar a la mejor película de habla extranjera (siendo lo “no extranjero” el inglés). Algo que podía haber sucedido cualquier año, con pandemia o sin pandemia. La película viene de Canadá, tiene como director a Jean-Philippe Duval, un realizador que se ha hecho más nombre en la televisión que en el cine. Y venía con críticas un tanto contradictorias… pero nos prometía viajar a bellos paisajes del sudeste asiático.

He dudado sobre ilustrar esta entrada con fotos de Canadá, del estuario del San Lorenzo, o buscar algún paisaje asiático. No tengo fotos de Vietnam. Todavía. Y no sé cuando podrá ser. Al final he optado por ir a Asia, a las montañas de Huangshan. No es lo más cercano a Vietnam que he estado, ese honor correspondería a Hong Kong/Macao,… pero me parece más apropiado por el tipo de paisaje.

Isabelle (Anne Dorval) es una mujer de mediana edad, oceanógrafa, canadiense, cuya hija adolescente, Clara (Laurence Barrette), adoptada, de origen vietnamita, ha fallecido en un accidente de circulación y está en pleno duelo. Por ello, decide realizar un viaje a Vietnam para reencontrarse con la cultura original de su hija. En el orfanato donde la cuidaron donde unos meses, le dan una indicación que le puede poner en contacto con la madre biológica de la niña, Thuy (Leanna Chea), que no la abandonó, que fue forzada por su familia a entregarla. Ahora es una artista, una pintora, que dedica parte del año a trabajar como guía en una agencia de turismo. Isabelle, sin hablar de sus motivos, contrata un viaje con ella por Vietnam, donde ambas conectarán.

La propuesta inicial de la película es bastante interesante. Qué se pueden contar, de qué pueden hablar dos mujeres que han perdido a una hija común, cada una con una perspectiva sobre esa maternidad totalmente distinta. Una procedente del mundo rico, del norte privilegiado. La otra, fruto de una nación que durante años fue devastada por la guerra y la violencia contra ese mundo, pero también de unas tradiciones y condicionamientos que le obligaron a perder a su hija. El problema es que la película, muy correctamente realizada desde un punto de vista académico, se recrea en exceso, hasta perderse en ocasiones, en ese viaje que parece promocionado por la oficina nacional de turismo de Vietnam, de maravillosos paisajes y simpáticas gentes. Al mismo tiempo que el ritmo de la película, su banda sonora y el ambiente general la dotan de una gravedad que resulta excesivamente pesada y morosa.

Lo bueno es la interacción de ambas actrices protagonistas, que establecen un duelo cara a cara de muy alto nivel, que va evolucionando durante la película, en el que siempre pesa la falta de sinceridad inicial de la canadiense. Aunque lastrado por ese ritmo pesado que mencionaba, son estos diálogos, los gestos de ambas, las miradas, las que hacen que la película merezca la consideración del aficionado al séptimo arte. Podría ser mejor, pero vale la pena acercarse a esta propuesta canadiense que nos propone una interesante reflexión sobre dos mundos distintos, a través de dos mujeres muy diferentes, pero con un mismo sufrimiento. La pérdida de la hija. Y lo mejor, resuenan sus palabras y sentimientos como mujeres auténticas, y no como productos de ficción. No hace mucho pudimos ver una película sobre el duelo por la pérdida de una hija, en la que no se reunían todos estos componentes, a pesar del excelente trabajo actoral. Curiosamente, también una película canadiense.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] News of the world (2020)

Cine

News of the world (2020; 15/20210221)

Sinceramente, no tenía muchas expectativas puestas en esta película. No soy muy fan del western, por muy crepuscular que sea. Últimamente, a todas las películas del lejano oeste les ponen el adjetivo crepuscular. Y la última película que vi a mayor gloria de su protagonista, Tom Hanks, me resultó un poco… meh. La última colaboración que vi yo entre este y el director de la película, Paul Greengrass, me gustó bastante no obstante. Y además, leí varias críticas positivas de este film, aunque la opinión de los votantes en IMDb es un poco fría… pero tampoco me caracterizo yo por estar muy de acuerdo con este tipo de democracias cinéfilas. Como se estrenó en salas de cine, ayer todavía se podía ver en ellas, hoy no sé, no me hubiera importado acudir a las mismas. Creo que es un ámbito cultural que hay que mantener, y que lo está pasando mal, aunque las empresas de distribución y de exhibición dan la impresión en ocasiones de que hacen todo lo posible por suicidarse. El caso es que no encontré una opción viable para ver la película en versión original, versiones dobladas NO por favor, así que esperé a su inmediato estreno en Netflix.

Como homenaje al buen trabajo de la jovencita berlinesa rubia que tan buenas maneras muestra en esta película que traigo hoy a estas páginas, nos daremos un paseo fotográfico por la capital berlinesa. Un paseo que ya tiene sus años, es de 2007, pero del que guardo un excelente recuerdo.

La película se sitúa en Tejas, en el llamado periodo de la reconstrucción, los diez o doce años que siguieron al final de la guerra civil norteamericana, en la que los estados secesionistas y esclavistas, como Tejas, perdieron su autonomía dentro del estado federal hasta que no se alcanzaron determinados objetivos y reformas legales. Estamos también en el momento en que el prestigioso general unionista Ulyses S. Grant, ha sido elegido por primera vez presidente de los Estados Unidos. Y los tiempos son complejos porque todavía existen rencores entre los contendientes, y la expansión al oeste con la colonización de los grandes espacios abiertos provocan conflicto con los nativos norteamericanos que son expulsados de sus territorios. El capitán Kidd (Hanks) es un antiguo militar secesionista que ahora se gana la vida transitando de población en población leyéndoles las noticias del mundo a los habitantes de las incomunicadas poblaciones del norte de Tejas. En una de estas se encuentra el cadáver de un hombre negro linchado y a una niña que viajaba con él escondida en el bosque cercano. Es una niña de 10 u 11 años, que fue robada por los kiowas cuando sólo tenía 3 o 4 años de su familia de colonos alemanes. La niña, Johanna (Helena Zengel), sólo habla kiowa y recuerda alguna expresión en alemán. Tras una serie de peripecias administrativas, Kidd decide responsabilizarse de devolver a la niña a su familia. Lo que implica un largo viaje con no pocos peligros.

La película no es precisamente original. No deja de ser un refrito de ideas y situaciones que se han visto ya en otras películas, algunas de ellas de gran prestigio. Las dos que me viene a la memoria de forma más inmediata son The Searchers (Centauros del desierto) o cualquiera de las dos versiones, 1 y 2, de True grit (Valor de ley). Lo que decíamos de las votaciones en IMDb, The Searchers es una obra maestra de John Ford, y no alcanza el ocho de promedio en las votaciones, por debajo de muchos de los productos prefabricados e inanes de la factoría Marvel, por ejemplo. Y además, la película no oculta las influencias e incluso las homenajea en algunos de sus encuadres y secuencias. La realización es correcta, académicamente correcta. No se le encuentran peros. Pero ya está. Bien. Eso.

Donde la película encuentra su fortaleza es en la excelente interpretación de sus dos protagonistas, hombre mayor y niña, incapaces de comunicarse al principio, pero que conectan con una química excelente. Espero que la jovencita actriz berlinesa siga por ese camino, porque nos depararía muchas alegrías a los amantes del cine. Y además, la historia sabe seguir un paso tranquilo, sin estridencias, pero sin perder ritmo y avanzando continuamente, como sucede con la relación entre los dos personajes.

Con un final previsible, pero que te deja de muy buen humor, es una película que nos habla de esperanza en tiempos difíciles. Y eso es algo que nos viene bien en los tiempos que corren. Quizá eso influye mucho en mi valoración subjetiva de la película, muy recomendable, pero así está bien para mí.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Dead Pigs (2018)

Cine

Dead Pigs (2018; 13/20210214)

Llevo cierto caos en el comentario de los estrenos cinematográficos, entre los que se producen directamente en plataformas en internet, debido o no a la pandemia, y los pocos que podemos ir rascando en las salas de cine. El caso es que a fecha de hoy, y contando la película que os traigo hoy, tengo tres películas pendientes. Esta película hace casi semana y media que la vi. Dirigida por la realizadora norteamericana nacida en la República Popular China Cathy Yan, es una coproducción sinonorteamericana, que consiguió estrenarse en salas en China en 2019, pero que no consiguió la distribución internacional al año siguiente por culpa de la pandemia en curso. En la actualidad se puede ver en la plataforma Mubi. Justamente, a los dos días de su estreno en la misma, como medida de promoción, esta plataforma permitió el acceso a la misma durante uno o dos días de forma gratuita. Y aproveché para ver esta y una estimable película de hace 25 años con Maggie Cheung como protagonista haciendo de sí misma y Olivier Assayas a la dirección. Cine dentro del cine.

Las fotografías de la entrada del domingo pasado, tomadas en el Bund de Shanghai, hubieran convenido perfectamente a esta entrada también, puesto que dicho lugar está a orillas del río Huangpu, donde se originó el incidente de los cerdos muertos. Para no repetirme, buscaré entornos más relajados, como los jardines y los canales de Suzhou, también en el área de influencia del delta del Yangtsé.

Rodada al estilo “vidas cruzadas“, la película parte de un hecho real que sucedió hace unos años en las cercanías de Shanghai, cuando en el río Huangpu , un ramal del Yangtsé en el delta de este río, comenzaron a aparecer cerdos muertos, de origen desconocido. Parece que hubo una epidemia infecciosa entre los gorrinos, que morían sin que los ganaderos recibieran apoyo institucional para deshacerse de los cadáveres, por lo que optaron por echarlas a los ríos y canales próximos, confluyendo en el delta del gran río chino por excelencia. A partir de ahí, Yan se introduce en las vidas de los miembros de una misma familia, dos hermanos de cierta edad, hombre (Yang Haoyu) y mujer (Vivian Wu), y el hijo de uno de ellos (Mason Lee), que viven relativamente extrañados unos de otros, cada uno con sus propios problemas, y en una situación de relativo aislamiento personal. También se incluyen las desventuras de otros personajes que acaban relacionándose con ellos, como una joven de la alta sociedad (Li Meng) que arrolla con su coche un puesto de frutas y al hombre que lo atiende, y un joven arquitecto norteamericano (Archibald C. McColl IV), que trabaja para promotoras de construcción chinas.

La película, con una realización sencilla, que no simple, pero efectiva, mezcla con habilidad el drama y la comedia, llegando incluso a emular en algún momento al musical, todo ello para realizar un efectivo retrato del desarrollismo de la sociedad china, que en cierto modo recuerda a algunas formas del desarrollismo franquista, aunque con mucho más dinero disponible. Especulación urbanística, deficiencias en el funcionamiento de los servicios públicos, aparición de una mayor desigualdad entre clases, las componendas y las corruptelas cotidianas… Algo no muy distinto en el fondo, y en algunas formas, a lo que Berlanga proponía en muchas de sus películas. Y confirmando lo que leí en algún sitio. En China puedes criticar lo que pasa, mientras no lo atribuyas al partido y a la élite gobernante. No obstante, quizá el principal activo de la película es sus acertadas interpretaciones, de bastante buen nivel.

Película interesante, que se deja ver con agrado, que incluso me hubiera animado a ir a ver a las salas de cines si hubiera llegado a ellas, aunque dista de ser redonda, ya que el conjunto de la historia y del guion no dejan de tener sus agujeros y sus resoluciones forzosas. Que no la estropean, pero le impiden brillar a mayor altura.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***