[Cine en TV] Cider no yō ni kotoba ga wakiagaru サイダーのように言葉が湧き上がる [Palabras que burbujean como un refresco] (2020)

Cine

Cider no yō ni kotoba ga wakiagaru サイダーのように言葉が湧き上がる (2020; 49/20210722)

Esta misma semana se produjo este estreno de animación japonesa en Netflix. Y me dio buena espina. Dirigida por
Kyohei Ishiguro, esta comedia romántica adolescente, siempre con tonos de drama entremezclados, fue realizada para conmemorar el 10º aniversario de la discográfica FlyingDog Inc., especializada en música para animación en Japón. Es una de esas películas cuyo estreno se hubo de retrasar por la pandemia de Covid-19, y que para paliar las consecuencias del retraso en el estreno, se acordó con Netflix el estreno en todo el mundo, casi simultáneamente con el estreno en Japón.

Creo que el centro comercial de la película se llamaba Oda City… pero no me pareció inspirado por los de Odaiba en Tokio. Pero bueno. Ahí lo dejo.

Nos cuenta la historia de dos adolescentes durante las vacaciones de verano en torno al centro comercial de su ciudad. “Cherry”, el chico, es introvertido, y sólo es capaz de comunicar sus sentimientos a través de los haikus que compone, su afición principal. “Smile” tiene un cierto complejo por sus dientes de “conejo”, aunque vivaz y dicharachera, teniendo éxito en las redes sociales buscando y encontrando cosas “kawaii” (monas). Eso sí, tapa su boca con una mascarilla (premonitorio…). Cuando se conozcan, irán más adelante en su relación gracias a la búsqueda que iniciarán con algunos amigos de un disco perdido de la mujer de un anciano del centro de día donde colabora “Cherry”, cuyo rostro, la de la mujer, que falleció joven, hará que “Smile” cambie su percepción de sí misma.

No es la animación más maravillosa en factura y en profundidad de lo que nos llega del País del Sol Naciente. Pero la película tiene ritmo, buen rollo, diversión y sentimientos, por lo que es un entretenimiento más que aceptable. Encantado de haber pasado la sobremesa del jueves en compañía de estos simpáticos personajes. Sin más. Pero, también, sin menos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Domangchin yeoja 도망친 여자 [La mujer que escapó] (2020)

Cine

Domangchin yoeja 도망친 여자 (2020; 48/20210721)

Una entrada breve para una película breve. Porque sólo 77 minutos dura la ¿penúltima? película que el director surcoreano Hong Sang-soo ha presentado con la que actualmente es su musa, y algo más, la actriz Kim Min-hee. Desde que vi una de sus más celebradas colaboraciones en las salas de cine, me he hecho adicto a estas películas, donde el director exorciza sus propios demonios a través de los ojos y las andanzas de una o varias mujeres. Con Kim Min-hee como habitual protagonista. Después de aquella, que tanto me gustó, alguna más vi en el cine, muy interesantes, y terminé de dar un repaso a la filmografía del director, especialmente en la última década, en Filmin.

Recorreremos los barrios periféricos de Seúl, con vistas a los montes, como en la película de hoy.

En esta última película estrenada en nuestro país, y que fue muy bien recibida en la Berlinale de 2020, donde el director ganó el Oso de Plata al mejor realizador, una mujer que, según ella dice, su marido, del que no se ha separado en cinco años, ha salido de viaje, visita a tres de sus amigas que viven en los barrios periféricos de Seúl, con quienes habla de cómo les va la vida y de sus relaciones con los hombres. Sean sus maridos u otras figuras masculinas.

La película tiene una realización ultra simple. Una cámara fija que filma a las personas que dialogan, con eventuales movimientos laterales o zoom para centrarse en uno de los personajes, no siempre el que habla. Es el estilo habitual del director. Muy sobrio. Sin banda sonora musical, y con medios técnicos básicos. Lo que importa es el diálogo, en el que tanto importa lo que se dice como lo que no. Y en el que nunca está claro qué es real y qué no. Y aunque quienes dialogan son mujeres, los hombres sólo aparecen en tres escenas, alguna de las cuales bordea el dadaísmo, no deja de ser una autocrítica del propio director y una exorcismo de sus propios demonios, especialmente los relacionados con su vida matrimonial y sentimental.

Aunque en Berlín gustase tanto, a mí me parece que está un escalón por debajo de otras que les he visto de este estilo. Aunque tiene momentos muy interesantes. No apta para público palomitero. Además no te puedes perder detalle del diálogo… porque si no nada puede tener sentido.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Supai no tsuma スパイの妻 [La mujer del espía] (2020)

Cine

Supai no tsuma スパイの妻 (2021; 47/20210714)

Sensaciones muy contradictorias con esta película de Kiyoshi Kurosawa. Tras el fiasco, esperable, de la última superproducción de Marvel, nos acercamos esta semana en grupito pequeño a ver este drama de época japonés del cual habíamos leído alguna crítica muy elogiosa, tanto a la dirección como a la interpretación de su protagonista femenina, Yû Aoi.

Del director no soy consciente haber visto nada todavía, pero tengo reservadas en Filmin para ver cuatro de sus películas, especialmente dos de ellas, Tokyo Sonata y Kishibe no tabi 岸辺の旅 (Viaje hacia la orilla), de las que he oído hablar muy bien. A la actriz, la he visto en el simpático drama adolescente Hana to Arisu 花とアリス (Hana y Alice), donde interpretaba a アリス (Alice), una de las protagonistas, y en la nueva versión de Tōkyō monogatari 東京物語 (que se tituló Tōkyō kazoku 東京家族, una familia de Tokio) y sus lamentables secuelas, una nueva versión innecesaria del clásico inigualable de Yasujirō Ozu. En cualquier caso, Aoi interpretaba a Noriko, el mismo papel que Setsuko Hara, que interpreto a tres Norikos en tres películas distintas de Ozu, independientes entre sí, pero que se consideran una trilogía temática. Y Aoi era de lo más salvable de la versión moderna, igual que Hara era una de las piezas claves de la versión clásica.

Así que teníamos ciertas expectativas por la película. Las historia que nos relata comienza un año antes del comienzo de la guerra entre Japón y Estados Unidos. El imperio nipón está en guerra con China y mantiene en Manchuria un estado satélite, un títere con una independencia ficticia. En un viaje a Manchuria de Yusaku Fukuhara (Issey Takahashi), un comerciante de telas y cineasta aficionado, presencia algo que revuelve su conciencia por lo que considera su deber, como ciudadano del mundo por encima de ciudadano japonés, desvelarlo a los Estados Unidos. Pero la situación afectará además a su esposa, Satoko (Yū Aoi), a quien ronda un amigo de la infancia enamorado de ella que se ha convertido en un oficial de la kenpeitai 憲兵隊, temida policía militar del régimen militarista nipón.

La película juega durante todo el metraje con el equivoco. Y mi sensación es que lo hacía intencionalmente. ¿Realmente la vivencia de este matrimonio es real? ¿Realmente están en posesión de un secreto militar que puede poner en jaque la política japonesa si la información es difundida en el exterior? ¿Están en riesgo por entrar en una actividad de espionaje aun sin el respaldo de una potencia extranjera? ¿O estamos ante un delirio del matrimonio, o sólo de la esposa, en una época de incertidumbre, de represión, de falsas noticias, de pensamiento único? Unas frases al final de la acción todavía generan más incertidumbre, decantándola en cierta medida hacia que todo ha sido real… y a que la historia fue real, aunque no he encontrado ningún referente histórico a la misma. El caso es que al final sales más con una sensación de confusión que de una incertidumbre, buscada por el director. Y eso no es bueno para la película. Que además es irregular en sus ritmos y en la concatenación de situaciones.

A lo anterior hay que añadir que buena parte del peso de la película lo lleva la actriz principal… que en esta ocasión no me parece que esté acertada, aunque he visto alguna reseña en la que alababa su trabajo. A mí, sinceramente no me convence. Así que… me dejó bastante frío esta película. Originalmente concebida para televisión, donde se estrenó, con un nuevo tratamiento del color fue presentada en Venecia en 2020, y se decidió su estreno en salas. Supongo que por la satisfacción ante el resultado… pero yo, sinceramente, no le he pillado la gracia. Aunque os puedo asegurar que tengo bastante claro qué tipo de película creo que se buscaba, y podría haber sido muy muy muy interesante. Una pena.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Black Widow (2021)

Cine

Black Widow (2021; 46/20210710)

Cada vez que voy a ver una película de superhéroes me hago el propósito de no volver. De no gastar mi dinero en productos que, sinceramente, me suelen parecer absurdos y malos. Pero luego, de vez en cuando vuelvo. Porque gente que me cae bien, que me apetece ver, va. Y me invita. Y no me voy a poner talibán en negarme a ir, perdiéndome el placer de relacionarme con gente con la que me apetece estar. Y más, después de las restricciones impuestas por la pandemia. Así que nos fuimos a ver el sábado pasado esta película dirigida por Cate Shortland, y que, a priori, no me interesaba nada.

Últimamente se rueda mucho en Budapest, debe ser barato. Y además, llenito de partidarios de dictaduras y otros populismos.

Y a posteriori… pues tampoco. Es una de aventuras de superhéroes con un esquema tipo, es el mismo siempre, es como ver la misma película una y otra vez, cambiando elementos más cosméticos que de fondo. Se supone que en esta ocasión se mejora en que las principales protagonistas son todas chicas (Scarlett Johansson, Florence Pugh y Rachel Weisz), y que es una reivindicación del concepto de familia, aunque sea más falsa que un duro de cuatro pesetas. Y eso sí… se confirma el cambio de villanos, los terrenos, no los extraterrestres, que pasan de ser musulmanes a ser rusos o eslavos o parecidos. El revival llega a los tiempos de la guerra fría.

La realización de la película es funcional y rutinaria. La dosis habitual de pirotecnia y otras escenas de acción inverosímiles hasta el aburrimiento, pero realizadas con oficio. Porque a estas alturas, nadie le va a negar a la industria de Hollywood el oficio de hacer películas de serie B o Z en sus contenidos, pero con presupuestos de grandes producciones.

Puestos a debatir, podemos comentar las cualidades interpretativas de las tres heroínas de la película. Si Johansson fue aquella chica tan prometedora que nos llegó de la mano del cine independiente y de Sofia Coppola, casi veinte años después resulta una actriz más o menos vistosa físicamente, pero con unos recursos limitados y viciados por su casi permanente adhesión a la superproducción de acción. Como contraste, vengo observando desde hace unos años que Florence Pugh es una actriz, 12 años más joven, haciendo poco verosímil las escenas iniciales del film, que tiene ganas, potencialidad y es mucho mucho más interesante. Incluso en una película inane como esta. Y Rachel Weisz… su calidad está bien contrastada en muchas ocasiones,… supongo que le habrán pagado bien, ha cumplido con lo poco que le pedían y… ya está. A los actores masculinos les han pedido que hagan de muy malos o de muy zafios… y ni siquiera consiguen arrancar las pretendidas sonrisas.

Película absolutamente prescindible y que espero olvidar con rapidez, y que no se la recomendaría a nadie, pero que hará las delicias de los devoradores de palomitas, aficionados a este tipo de cine.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Kaze no denwa 風の電話 2020

Cine

Kaze no denwa 風の電話 (2020; 45/20210704)

El domingo pasado por la mañana no tenía ningún plan en especial. Salir a caminar por algún lado, quizá entrar en algún museo municipal, que sería gratuito por ser primer domingo de mes, algo. Me dio por mirar la cartelera de cine, y vi que había una película en versión original a las 12 del mediodía. Leí un poco de sus reseñas, y al fin decidí irme yo solo a ver esta película del japonés Nobuhiro Suwa, un director cuyas películas no me suena que hayan llegado a Zaragoza previamente, pero que tiene un cierto prestigio en el circuito festivalero.

Como el viaje comienza en las proximidades de Hiroshima, ilustraremos la entrada con fotos de esta ciudad, que también sufrió lo suyo. Supongo que la elección del lugar no es casual.

Este año ha sido el décimo aniversario del terremoto de Sendai, uno de los múltiples nombres que se le da a la tremenda catástrofe que azotó la costa nororiental de la isla de Honsu, la mayor y más poblada de Japón, y que dejó, oficialmente, casi 16 000 muertos y más de 2 500 desaparecidos. Seísmo que se complicó con el accidente nuclear de la central de Fukushima I, una de las varias que había en la región, de las cuales tres declararon incidentes, aunque sólo esta fue considerada accidente nuclear. Oficialmente sólo se ha reconocido un muerto como consecuencia del accidente, aunque se llegó a evacuar a 170 000 personas de una zona de al menos 30 km de radio alrededor del accidente, aunque hay imprecisiones en lo que se evacuó y lo que no. Lo del muerto en solitario… resulta difícil de digerir. Japón tiene grandes logros en su cultura,… pero su sistema político nunca ha alcanzado los niveles necesarios para pasar de ser definido como una “democracia defectuosa”, aunque los puntos lo dejan muy cerca en estos momentos de que lo califique como tal

En la población de Ōtsuchi, prefectura de Iwate, una de las localidades más afectas por el tsunami posterior al seismo, existía un jardín privado en una colina, cuyo dueño había instalado una cabina telefónica con un viejo teléfono de disco, sin conectar a la red, desde el cual, simbólicamente, conversaba con sus familiares fallecidos. Tras el desastre, la gente comenzó a acercarse al lugar para hablar, simbólicamente, con sus fallecidos en el desastre. El dueño del lugar lo permitió e incluso se encargó de mantener en condiciones el lugar. Dicen que 30 000 personas habrían pasado por allí para conversar con sus finados. Basado en este hecho, Suwa construye una historia ficticia centrada en una joven de 17 años, Haru [Haruka 春香 en realidad, Serena Motola] que perdió a sus padres y su hermano menor, vive cerca Hiroshima con su tía, quien sufre una grave enfermedad repentina (probablemente un ictus, aunque no se dice), lo cual deja desolada a la chica, que inicia un viaje de más de 1 300 km desde su domicilio actual hasta las ruinas del que tuvo en Ōtsuchi (los kilómetros los he calculado basándome en que el hospital donde se ingresa a la tía parece ser uno situado en Kure, cerca de Hiroshima). Pero para hacer este viaje habrá de recibir la ayuda de una serie de gente… que es lo realmente importante de la película. Así que estamos ante una interesante road movie.

La película tiene dos intenciones básicas; el recuerdo y homenaje de las personas que sufrieron las consecuencias de la catástrofe, falleciesen o sobreviviesen, y hacer pedagogía sobre los problemas que sufren, algunos asociados con los propios problemas que arrastra la sociedad japonesa, que por muy interesante que sea, tiene sus problemas como todas. Y entre ellos los de discriminación por causas diversas de miembros de su propia población, la falta de atención del gobierno a todas las víctimas o la xenofobia que caracteriza a una sociedad muy homogénea culturalmente, que admite a los extranjeros con cuentagotas. Y en esta pedagogía, vamos siguiendo la vivencia y la evolución de la joven, desde un momento en el que se siente absolutamente sola, gritando al aire un desolado aitaiyo 会いたいよ (quiero estar con vosotros), hasta que asume su duelo al final del viaje.

La joven Motola, una modelo de origen mixto, padre italoamericano y madre japonesa, pero con un físico peculiar que le permite pasar por plenamente japonesa, está un poquito verde todavía en los aspectos interpretativos, pero ofrece algunos momentos en los que es plenamente convincente en su dolor y desolación personal. Pero quienes consiguen llegarte realmente son los personajes complementarios que se va encontrando en su viajen, y que de alguna forma completan la historia, nos hablan de los problemas de la gente, y de cómo la forma de superarlas está asociada a la solidaridad de los demás.

Película que busca estimular el “buen corazón” de las personas, en una sociedad, en esto no distinta a las del resto del mundo desarrollado, en la que predominan los sentimientos egoístas. Y con una tendencia en avance desde que comenzó el siglo. La película no es perfecta, pero es realmente interesante, con un buen trabajo de dirección y buen trabajo en interpretación, más por el colectivo del reparto que por la protagonista, que tampoco lo hace mal.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The Tomorrow War (2021)

Cine

The Tomorrow War (2021; 44/20210702)

Otra película que nos llega de estreno en las plataformas de cine bajo demanda, Amazon Prime Video, por ser más concretos, y que desde el principio ha llegado con el halo de que esta plataforma, que lleva un tiempo produciendo cine, tanto para su estreno en la gran pantalla como para consumo digital, se ha querido sumar al carro de las superproducciones de acción. O algo parecido. Lo que pasa es que esta película de acción con alienígenas dirigida por Chris McKay,… no es originalmente de Amazon. Es de Paramount, que al ver el marrón que se les venía encima con la pandemia se la vendieron a Amazon para salvar los muebles financieros.

El tramo final de la película transcurre en algún remoto y frío lugar de la Siberia ártica… pero está rodado en Islandia. Así que os traigo unas fotos del glaciar Svínafellsjökull en Skaftafell.

La cosa va de que, de repente, en medio de un partido de fútbol o algo parecido, llegan del futuro unos soldados diciendo que si no mandamos gente a pelear al futuro, dentro de treinta años la humanidad se extinguirá en una guerra contra unos alienígenas muy malos, muy malos, muy malos. Menos mal que hay está el héroe del presente (Chris Pratt) que junto con la heroína del futuro (Yvonne Strahovski) y su padre (J.K. Simmons, ¿este sería el del pasado y así tenemos toda la conjugación del indicativo?), harán todo lo posible por evitar que esto pase. ¿Lo conseguirán? ¿Qué opináis?

Película total y absolutamente pensada para el público palomitero, que hace un refrito de todas las películas de alienígenas, viajes en el tiempo y mezclas de estos elementos diversos, para que la gente se atiborre de maíz con abundancia de sal y grasa añadida, a ser posible con abundantes refrescos azucarados por toneladas, con el fin de fomentar la morbimortalidad adelantada por enfermedades cardiovasculares, librándonos de morir en un futuro por otra pandemia borde. Lo cierto es que mientras la ves, y recién terminada, pues… te has entretenido. Tiene ritmos, los “protas” te caen bien… y esas cosas. Afortunadamente no están ahí ni Will Smith ni Bill Pullman para salvar el mundo, que haría la cosa insoportable… Pero cuando le dedicas un pensamiento a la cosa, te das cuenta de que no tiene ni pies ni revés, que el argumento hace aguas por todas partes, que el fuerte ritmo de la acción está hábilmente pensado para que no puedas coscarte de ello, y que hay otras películas con temas parecidos que son considerablemente superiores a esta producción basada en una fórmula prefabricada sin más interés que ser un vehículo para matar el rato. Ciertamente, el reparto ayuda a que el producto final resulte simpático; pero realmente tiene menos sustancia que las series B de marcianos de los años 50, aunque hecha con mucho dinero.

Si estás suscrito a Amazon Prime… pues si tienes un rato que no sabes qué hacer y no tienes ganas de pensar, puede ser tú opción ideal para evadirte un rato. Si te interesa el tema de viajes en el tiempo y alienígenas o jugar con el tiempo y los alienígenas, tu película se titula parecido pero no igual, es otra. A pesar de su protagonista masculino, esa es la que tienes que ver, que también está en Amazon Prime Video, pero apoquinando pasta. Que cosas. Más suerte tendrás si estás suscrito a Netflix, o a HBO, que no tendrás que pagar más… aunque la suscripción a estas plataformas cuesta más que la de Prime Video, claro. De todas formas, como la película cumple su misión básica, entretener sin tener que usar las neuronas… la aprobaremos. Pero que nadie os cuente la milonga de que es una película chachi, ¿va?

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Shiva Baby (2020)

Cine

Shiva Baby (2020; 43/20210630)

Esta semana empezamos muy fuertes, cinematográficamente hablando, con una potente película iraní. Pero entre que me cogí un día de fiesta en medio de la semana para resolver una serie de asuntos que tenia pendientes, y que, por ello, después he ido mas relajado, me han dado estos seis primeros días para ver un par de estrenos directos en plataforma. Y vamos a empezar por este corto largometraje de la directora Emma Seligman, solo 77 minutos, de la que había oído hablar buenas cosas.

Una película americana de judíos burgueses… pues ¿dónde va a estar localizada? En Nueva York. Nos daremos un paseo por Central Park.

Nos cuenta las peripecias de la protagonista, Danielle (Rachel Sennott), una universitaria judía procedente de un entorno burgués, durante un shiva, el período de duelo de siete días para los más allegados de un difunto, que se celebra en la casa de la fallecida. Y en la que se van a reunir sus padres (Fred Melamed y Polly Draper), su amante masculino (Danny Deferrari), que además la mantiene económicamente, pero que sucede que está casado, con una no judía (la rubísima Dianna Agron), y su exnovia (Molly Gordon), la de la protagonista. Y por supuesto… todo va a ser un lío para la protagonista.

La película está narrada con un humor sutil, de los de sonrisilla sin más, e irónico… no diré más que la protagonista está estudiando centrándose en las cuestiones feministas, pero está mantenida por un amante casado,… que viene a ser un cruce entre las neuras de toda la vida, por lo menos en los aspectos sentimentales, de Woody Allen, con las comedias negras de funerales, que se pusieron de moda en los últimos años a partir de cierta hilarante película británica. Más que por cualquier virguería cinematográfica, el filme destaca por sus vivos diálogos y su competente interpretación. Por todas las partes, aunque a veces destacan mucho más los secundarios veteranos, que los papeles protagonistas más jóvenes, no porque lo hagan mal, lo hacen bastante bien, sino porque la experiencia y la edad les permite asumir con más naturalidad la ironía que impregna la película.

Está bien. Y con esa duración, poco esfuerzo supone verla si uno tiene la suscripción a Filmin. No obstante, creo que le falta algo de mordiente para conseguir llegar a un notable o notable alto, que esto es muy subjetivo de cada cual. Pero como digo, está bien. Tiene su interés.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Sheytan vojud nadarad (La vida de los demás) (2020)

Cine

Sheytan vojud nadarad (2020; 42/20210628)

Desafortunado título en español, que recuerda demasiado al de una excelente película alemana de hace quince años, lo cual puede inducir a confusiones. Es lo único desafortunado, desde el punto de vista cinematográfico, y dejando aparte el triste tema principal de la película del director iraní Mohammad Rasoulof, de una película compuesta de cuatro relatos cortos e independientes entre sí, y que nos ha impresionado notablemente, siendo de lo mejor que hemos visto en lo que llevamos de año. La traducción del título original de la película sería “Satán no existe“, y en inglés se ha titulado “There is no Evil“, es decir, “No existe la maldad“.

No sabía muy bien cómo ilustrar la entrada. Como trata de cosas muy cotidianas, usaré algunos paisajes urbanos, o periurbanos, “muy cotidianos”, que he fotografiado recientemente con un rollo de película del que os hablaré pronto.

Los cuatro relatos nos presentan a personas corrientes de la sociedad iraní, sociedad sometida a la dictadura teocrática de los clérigos musulmanes chiitas desde la revolución islámica de 1979. Aunque nunca he tenido muy claro que se llame “revolución” a lo que es claramente una “involución” violenta a lugares muy oscuros. El primer relato nos habla de la jornada familiar de un esposo y padre de familia desde que sale de su trabajo hasta que vuelve a el a primeras horas de la madrugada. El segundo relato nos habla de un soldado de reemplazo, al que le ha tocado hacer la mili en una prisión, y tiene que encargarse de retirar el taburete a los pies de un prisionero al que van a ahorcar. El tercero nos habla de un soldado de permiso que se reúne con su novia para celebrar el cumpleaños de esta, pero se encuentra con que la familia está de luto por la ejecución de un profesor que les era muy querido. En el cuarto, una joven iraní que vive en Alemania con su familia y estudia medicina, llega al país para pasar unos días con un antiguo amigo de su padre, que estudiaron juntos medicina, y su esposa más joven.

El primero de los cuatro relatos sorprende enormemente en su desenlace. Especialmente si no has leído mucho sobre la película previamente. Los siguientes, progresivamente, se van haciendo más previsibles en su devenir. Lo cual tiene una importancia relativa. Al fin y al cabo, el objetivo de la película no es precisamente generar un entretenimiento palomitero a partir del suspense. La película es un potente alegato contra la pena de muerte en el ámbito de una dictadura extremadamente conservadora y con un estado de derecho supeditado a los designios de los clérigos. Sin embargo, la película no se centra en estos, sino en el impacto en las vidas cotidianas de la gente común, en como los valores de estas vidas cotidianas se ven corrompidos por la institución de la pena capital a niveles muy íntimos de la convivencia entre familias, amigos o vecinos. Todo ello apoyado en una realización sobria, pero potente, y en excelentes interpretaciones. Realmente muy buenas.

La película es totalmente recomendable. Está a un nivel muy alto. Y cabe recordar que en estos momentos su director se encuentra a la espera del veredicto de apelación de una sentencia por “propaganda contra el sistema”. Es decir, una represión de la libertad de expresión y de conciencia así de grande.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] In the Heights (2021), o “to’l mundo es güeno”

Cine

In the Heights (2021; 41/20210623)

El “chico” de oro de los últimos tiempos en Broadway, el norteamericano de origen puertorriqueño Lin-Manuel Miranda, cantante, compositor, letrista, productor,… lo que le echen encima, y especialmente después del éxito de Hamilton, encarga al director Jon M. Chu, muy funcional, con algún éxito de público encima, pero con pocas películas realmente memorables, la adaptación al cine de uno de los musicales del primero, aquel en el que homenajea sus orígenes étnicos y su infancia en Washington Heights. Este es un barrio de Nueva York, en el extremo norte de la isla de Manhattan, donde las tres cuartas partes de la población de origen hispanoamericano, y donde abundan las personas nacidas fuera de Estados Unidos. Cuando visité Nueva York en 2013, me acerqué a este barrio, que no suele ser visitado por los turistas, porque en él se encuentran The Cloisters, una sucursal del Metropolitan Museum dedicada al arte y cultura medievales europeos.

Nueva York, claro, aunque nada de The Washington Heights, porque sólo tengo fotos del museo, de The Cloisters.

Sinceramente, hace unas semanas vimos el adelanto de la película cuando íbamos a ver otra. Y a mí, lo que vi… no me hizo tilín. A pesar de que el cine musical siempre me ha apetecido, en esta ocasión no estaba especialmente motivado. No obstante, cuando me propusieron ir el miércoles a la versión original de la película… acepté. Por salir de casa y charrar con gente. Es la historia de una serie de gente que vive en el barrio que he mencionado y que se encuentran con las incertidumbres de que el barrio se gentrifique y acaba siendo imposible para ellos vivir allí. De hecho, durante la película, algunos personajes cantan y bailan su adiós al barrio. Y luego está la historia del narrador (Anthony Ramos), que tiene el sueño de volver a la República Dominicana a montar un negocio, de la chica macizorra (Melissa Barrera), que va quiere dar el salto de manicura a diseñadora y artista, y que es el interés amoroso del anterior, y de la lista (Leslie Grace), la primera del barrio que va a la universidad, Stanford nada menos, y que está a punto de abandonar, por no encontrar su sitio fuera del barrio. Y luego salen un montón de personajes más, como el senador Organa (Jimmy Smits) y otros. Y todo muy latino, con variedad de orígenes nacionales, y con muchos cantares y bailes, y mezclando constantemente el inglés con el español.

Lo cierto es que es el típico producto hiperpolíticamente correcto, aunque eché a faltar la presencia del colectivo LGTBQ+, ¿no protestarán?… y muy postizo. Irreal. Utópico, y mucho menos conectado con la realidad de lo que puedo imaginar. Los conflictos que se supone que hacen avanzar la historia son tan previsibles en su resolución buenrollista, que desmotivan. Y se hace larga. Y en los aspectos musicales, ni la música ni las coreografías ni la puesta en escena de las mismas me llaman especialmente la atención. Las interpretaciones normalitas. Muy condicionadas por la irrupción constante de números musicales, son escasamente valorables.

Supongo que es una película que se deja ver… pero que es fácilmente olvidable. Yo no le daría más importancia. Y su calidad global está por debajo de sus pretensiones.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Raya and the Last Dragon (2021)

Cine

Raya and the Last Dragon (2021; 40/20210616)

Tras la decepción de la última película de producción española que nos hemos visto, osamos a acercarnos de nuevo a un producto Disney… aunque por no uno de esos engendros de “acción real”, que últimamente sacan adelante, desapolillando viejas historias que se contaron en forma de dibujos animados. En esta ocasión, con una animación 3D generada por ordenador, hasta cuatro directores, los importantes Don Hall, Carlos López Estrada, y los menos importantes, Paul Briggs y John Ripa, son necesarios para contar una historia ambientada en un país ficticio del sudeste asiático, en un intento de incrementar la diversidad, y los mercados, de los productos de la factoría que es “cascada de colores”.

Tengo una deuda viajera con el sudeste asiático, que en el invierno de 2019 estábamos pensando en empezar a saldar en este 2021… pero no sé si habéis oído hablar de una pandemía que… y tal. Así que os dejaré fotos de Hong Kong, como punto más cercano.

La protagonista, Raya (voz de Kelly Marie Tran, la maltratada Rose de la última trilogía Star Wars) es una princesa de uno de los reinos que antaño estuvieron unidos y prósperos bajo la protección de los dragones. Dragones orientales, benéficos, como serpientes peludas con cabecitas de perro y patitas residuales, no los dinosaurios con alas y aliento de fuego de la mitología nórdica que se han extendido por la cultura occidental. Pero las discrepancias y las desconfianzas hacen que el mundo sea invadido por una criaturas malévolas. Especialmente tras la acción traidora de Namaari (con voz de Gemma Chan, excelente en Humans). Raya iniciará una búsqueda de los pedazos de la gemma que todavía contenía el poder de los dragones hasta encontrarse con Sisu (con la voz cazallera inconfundible de Awkwafina), un último dragón, con cuya ayuda y la de otros que se encontrará por el camino, intentará devolver al mundo su antigua prosperidad.

Historia funcional y correcta, llena de buenos sentimientos, que en general funciona bastante bien. La animación está muy bien hecha, y la dinámica actoral es bastante divertida. Aunque en líneas generales tampoco creo que sea una película de animación que vaya a marcar una época o ser un referente, ni nada de eso. Pero se deja ver.

Llena de elementos “políticamente correctos”, todos sus actores y actrices de voz son de origen asiático, aunque ha sido criticada por no haber suficientes de origen en el sudeste asiático. Para un película cuya versión original es un perfecto inglés americano estándar, sea lo que sea esto. También hay quien ha querido ver en las dos antagonistas de la película, Raya y Namaari, una tensión sexual no resuelta de naturaleza lésbica. Bueno… pues no sé. Realmente la interacción entre estas es de las menos conseguidas en la película, siendo muy inferior a la de Raya con Sisu, que tiene muy buenos momentos, o con otros personajes secundarios. En general, se deja ver bien. Yo la vi en el cine. Creo que se puede ver en Disney+ pagando un pastón hasta dentro de unas semanas que se podrá ver dentro del precio de la suscripción general. Pues bien… vedla entonces si estáis suscritos a este servicio.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Historias lamentables (2020)

Cine

Historias lamentables (2021; 39/20210611)

Cuando hace 25 años o más, Javier Fesser, entonces “el hermano de uno de los Gomaespumas“, emblemático dúo humorístico de mi época universitaria y aun después, nos hacía cortos tan interesantes como los del “ritmillo” o la “tompleta“, imaginábamos, todavía muy ilusionados con el cine nacional, lo que sería cuando saltase al mundo del largometraje. Pero si os he de ser sinceros… nunca alcanzó situarse ni siquiera cerca de las expectativas que nos despertaron aquellos cortometrajes. De hecho, siempre se ha mantenido más fiel, como director, a esta fórmula que a los largometrajes. Hace unos meses, aparecieron esta “historias lamentables” en Amazon Prime Video. Y aunque me propuse verlas… sus 130 minutos de duración me tiraban para atrás.

Los protagonistas de una de las “historias lamentables” de hoy son de Zaragoza. Incluso los actores lo son. Pero impostan demasiado el acento, supongo que para que se note bien el origen… lo que convierte sus actuaciones en artificiosas, y poco llevaderas. Es lo que hay.

La semana pasada, para mi sorpresa, en los previos a la película que estábamos preparados para ver, nos proyectaron un avance de esta película, que después de meses en una plataforma digital en línea, se preparaba para su estreno en la gran pantalla. Del avance no me fíe. No me llamó la atención demasiado. Así que cuando me propusieron ir a verla el viernes siguiente, de entrada dije no. Para qué iba a pagar por algo que, teniéndolo disponible en casa, desde noviembre a esta parte no había encontrado motivación ni ganas para verlo. Pero me lo que pensaba eran “buenos” amigos insistieron y, para terminar de convencerme, dijeron que me invitaban, así fue, y que luego podíamos tomar unos chismes y charrar. Acepté. Así se las ponían a Fernando VII.

Fiel a su afinidad por el cortometraje, esta película reúne un total de cuatro historias cortas, de ámbito costumbrista, que supongo pretende cierta crítica o preocupación social, aunque no siempre tengo claro en qué sentido va, y sobre todo desde el punto de vista del humor, haciendo reír. Un homenaje a un empresario que empezó su ascenso social con un viejo Seat 127 o algo así. Un señor de rígidas costumbres que madruga una mañana para hacer una foto del amanecer en la playa de Gandía el día San Roque, cosa se convierte en misión imposible. La extraña relación entre una mujer enfrentada a la sociedad y un voluntarioso inmigrante subsahariano. Y las desventuras de un señor de Zaragoza, cuyas hermanas sospecha que ha estado malversando los fondos de la empresa familiar y que necesita “la excusa” perfecta para salir del paso… porque es verdad.

El primer problema es que si el enfoque es el humor,… hacer reír,… o cuando menos que esbocemos una sonrisa… al menos conmigo el fracaso es absoluto. Humor facilón, evidente, en alguna ocasión rozando peligrosamente con la caspa, tan predecible que lo que voy pensando durante las más de dos horas que dura la proyección que ya me imagino por donde van los tiros. Porque supones que el final de la historia no dejará de tener un lado amable. Al fin y al cabo, para el director, el buenrollismo es marca de la casa. Faltan ironías relativamente afiladas que nos despierten y nos hagan interesarnos por el mensaje que se supone que nos están lanzando.

Con unas interpretaciones que difícilmente pueden levantar un producto mucho más relacionado con el “landismo” y el “ozorismo” de lo que probablemente se quiera reconocer… o vete tú a saber, igual en estos momentos se reivindica aquella casposa etapa del cine nacional,… el nerviosismo aumenta en la butaca del cine, porque el tiempo pasa excesivamente despacio. Y la conclusión es muy clara. Realmente, son unas historias lamentables. Por un momento desfilan ante mis ojos las imágenes de ciertos “relatos salvajes” que nos llegaron desde Argentina hace unos años. Y comprendo que no estoy en sintonía con el señor Fesser. Que el buenrollismo no basta ni para hacer reír ni para lanzar un mensaje suficiente contundente y mucho menos para cambiar nada, si tal cosa es posible. Con los “gomaespumas” de los años 80 sí me sentía en sintonía. Con el hermano… nop. Casi lo siente como una pérdida de tiempo. Y lo siento. Es lo que hay. Como de costumbre, los medios nacionales son más benévolos de lo que toca con las películas españolas. Lo cual creo que es flaco favor.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Shorta (2020)

Cine

Shorta (2020; 38/20210608)

El cine danés nos ofrece con cierta frecuencia buenas producciones, muy interesantes y muy bien realizadas. Tiene una cantera de directores competentes, innovadores y que trata los temas con profundidad, sin perder de vista que el cine también que ser atrayente para el público. Hace unos días leí un par de buenas críticas de esta película que he visto recientemente, dirigida por Frederik Louis HviidAnders Ølholm, dos cineastas que se habían movido hasta ahora en el ámbito de los cortometrajes, de la televisión y de la escritura de guiones. Pero inmediatamente me sentí interesado, especialmente con una cartelera que no se ha recuperado todavía de los efectos de la pandemia.

Cuando uno visita Dinamarca, Copenhague en concreto, no ve, salvo de lejos cuando se desplaza en los trenes de cercanías, los barrios de inmigrantes. Siempre vemos la cara amable de las zonas animadas, o de los festivales de jazz con los que me encontré yo en 2014.

Estamos en Dinamarca, tal vez Copenhague u otra ciudad importante, y tras una introducción en la que presenciamos la violenta detención de joven inmigrante africano por la policía, nos metemos en la rutina de un día de trabajo de dos policías que son emparejados para las patrullas de ese día. Ambos han tenido relación, aunque sea indirecta, con la detención del inmigrante, que se encuentra hospitalizado en estado grave, lo cual da lugar a una situación de malestar social en los barrios de inmigrantes, hasta el punto que los agentes reciben la recomendación de no entrar en uno de ellos, Svalegården. Mike Andersen (Jacob Lohmann) y Jens Høyer (Simon Sears) nunca han trabajado juntos. El primero tiene fama de irascible y violento. El segundo es tranquilo y callado. Pero las vicisitudes de la patrulla les llevará a estar en Svalegården, con un joven musulmán, Amos (Tarek Zayat), detenido en el coche de patrulla, cuando salta la noticia de que el hospitalizado ha fallecido, y se desatan violentos disturbios en el barrio, por no llamarlo gueto. Y van a tener difícil salir de allí.

Esta producción es una película incómoda. No hay blancos y negros, no hay maniqueísmos, no hay buenos y malos, incluso si a priori lo parece. Nadie está a salvo del reproche ético. Nadie carece de valores positivos. El problema es que no hay concesiones al distinto. Es una dura reflexión, por la fuerte violencia, a las intolerancias sociales. A los racismos. A los integrismos. Y la violencia incomoda. Pero la película está fenomenalmente realizada. Jugando con el primer plano y con la acción fuera de foco, vemos y no vemos. Sabemos qué pasa, o lo intuimos, pero como si no lo quisiéramos o como si no quisiéramos ser totalmente conscientes. La película va al grano. Con poco más de hora y media de duración, condensa lo que sucede en casi 24 horas, y suceden muchas cosas. Deteniéndose en momentos concretos, unos que invitan a la reflexión, otros a la esperanza, otros a la desesperación y otros al horror. Sin saber muy bien con qué quedarte. Porque no se proponen soluciones ni salidas fáciles.

Esta camiseta no es del Real Madrid… lo que no tengo ni idea es si podría ser del Arsenal… ni idea de fútbol. El niño no parece inmigrante… aunque vete tú a saber, que del este de Europa vienen unos inmigrantes muy rubitos.

Además hemos de señalar la más que notable interpretación de ambos protagonistas, muy bien acompañados de los secundarios, en una interpretación muy física, con un trabajo que debió ser realmente duro. Aunque con diálogos notables, que elevan el problema, desde lo local, en uno de los que se presume como uno de los países más felices y prósperos del mundo, al ámbito europeo, con ese diálogo notable de que “los inmigrantes son del Arsenal y los policías del Real Madrid”. Menuda carga de profundidad y cuánto hay para reflexionar en ese diálogo aparentemente tan banal.

Película de gran nivel, pero muy incómoda. No se ofrecen seguridades de ningún tipo. Nos quedamos al final con la misma sensación de inseguridad con la que hemos empezado. Un final áspero y sin concesiones. Yo la recomendaría sin duda, porque tiene muchos valores cinematográficos y sociales importantes. Pero eso no quiere decir que guste universalmente. Por cierto, shorta [شرطة] es policía en árabe.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
No deja de ser irónico que el jazz fuera una evolución de la música de esclavos africanos en sus descendientes, “libres” pero segregados, y ahora sea abrazada con entusiasmo por la blanca y culta Europa nórdica.