[Libros] De niños y adolescentes en una Europa en guerra

Literatura

Hoy voy en modo comparativo. En las últimas semanas he leído dos libros, una novela y una novela gráfica, que nos han llevado por las vivencias de dos niñas/adolescentes durante la Segunda Guerra Mundial. Su tono y consecuencias son muy diferentes, pero está bien comprobar las distintas visiones que se pueden plantear ante un mismo fenómeno. Tan diferentes como las vivencias de las personas que las sufren.

La ladrona de libros

Libro del australiano Markus Zusak, publicado originalmente en 2005 y que se convirtió en un éxito de ventas, que impulsó el estreno en 2013 de una película basada en él mismo. Que no he visto.

Múnich, culta, cosmopolita, católica, las esencias de Baviera, los Biergärten,… pero también la cuna del nazismo, o la de los parques en las colinas formadas por los escombros de los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. Lo ideal para ilustrar la entrada de hoy, una de cuyas historias transcurre a sus puertas.

Inspirada por las vivencias de sus padres durante el conflicto mundial, aunque entiendo que en modo alguno es biográfica, el libro nos cuenta los años de guerra de la joven Liesel Memminger, hija de un matrimonio de represaliados por motivos políticos en la Alemania nazi, y que es acogida por un matrimonio ya mayor en la población ficticia de Molching (hay un Olching en la zona, que cuadraría geográficamente con la ciudad ficticia), en las afueras de Múnich y cerca del infame campo de concentración de Dachau. No sólo es la historia de Liesel, sino también de todos aquellos que conviven con ella en el barrio pobre de la población. De sus padres adoptivos, de un refugiado judío, de sus mejores amigos,…

Uno de los aspectos más notables del libro es que está narrado por la Muerte. Un ente que hace su trabajo, que nos cuenta la historia como si la hubiera leído escrita por la propia Liesel, pero que no carece de sentimientos hacia las almas que se lleva. Por lo tanto, la Muerte no aparece como un ser deshumanizador. Este papel se lo llevan los fanáticos que llevan a su país y a Europa a la catástrofe. Y que están ahí presentes continuamente.

Los temas que trata el libro son diversos. Las consecuencias de los fascismo, por supuesto, tan importante ahora que se ve un repunte preocupante de estas ideologías. Aunque muchos de sus votantes crean, puede que sinceramente, que son otra cosa distinta. Grave error que pueden sufrir algún día. Pero también habla del poder de las palabras, especialmente las escritas. De los pequeños (o grandes) actos de solidaridad. Y de la tremenda realidad de que las guerras nunca son justas y que en muchas veces castigan con más dureza a los inocentes, a quienes no las quisieron, ni las buscaron, a quienes se supone hay que liberar de la tiranía. No hay ejércitos buenos y malos. Perversos son los alemanes nazis. Pero perversos son los bombarderos aliados que matan a decenas de miles de personas en un ataque aéreo, la cuarta parte de ellas niños, como sucedió en Hamburgo, o que sueltan sus bombas indiscriminadamente sobre los hogares de quienes más sufren.

Clasificado habitualmente como literatura juvenil, por la edad de su protagonista probablemente y algún otro factor. No es una historia complaciente, y es perfectamente válida sin reparos para la lectura por adultos de cualquier edad. Aunque tiene ciertas miras en sus formas de los típicos productos prefabricados anglosajones, lo cierto es que consigue trascender a esto y configurarse con personalidad propia, siendo bastante recomendable.

La guerra de Catherine

Catherine se llama Rachel. Y es una niña/adolescente judía que es recogida tras la caída de Francia en 1940 en la Maison d’enfants de Sèvres al perder a sus padres, cuyo paradero se desconoce. Vemos paralelismos con el libro anterior. Allí se integrará en el ambiente abierto y cordial de la casa, y aprenderá ha realizar y procesar fotografías. Pero las políticas antisemitas obligarán a la joven a ser desplazada por toda Francia, de un hogar-refugio a otro, bajo una identidad encubierta. Acompañada eventualmente por otros refugiados y, siempre, por la Rolleiflex, la cámara que “Pingüino”, uno de sus profesores en Sèvres le regala antes de irse.

Escrita por Julia Billet, basada en las vivencias de su madre, sin ser tampoco biográfica, es ficción, otra cosa en común con el libro anterior, e ilustrada por Claire Fauvel. Al contrario que en la anterior, aquí la propia protagonista es la narradora de la historia, y el enemigo aparece siempre como una amenaza que está cerca, pero pocas veces presente. Incluso cuando se materializa es para dar la visión optimista de que incluso entre los alemanes hay tipos decentes. El tono es en general más optimista, aunque no dejan de suceder pequeñas (o grandes) tragedias a lo largo de los años en los que se extiende el conflicto y la historia de Rachel/Catherine.

El tono es en general optimista, puesto que la historia resalta más la solidaridad de las gentes que van acogiendo y ayudando a Rachel/Catherine que las amenazas. Como ya he dicho, estas existen, sea bajo la forma de los propios alemanes, pero frecuentemente bajo la identidad de los propios colaboracionistas y fascistas antisemitas franceses, que delatan a los refugiados. Es tradición en la historiografía y en la ficción francesa el “vender” más su condición de resistentes, que la amplia colaboración de sectores de la población con el ocupante. Este es un debe de la cultura y la sociedad francesa, que se paga con el auge que también tienen en ese país las ideologías de extrema derecha xenófoba. Deberían hacer un poquito más de reflexión, reconocimiento de culpas y catarsis nacional, sobre el papel real de Francia a la hora de desencadenar las dos guerras mundiales y el papel dentro de las mismas.

En cualquier caso estamos ante una entretenida historieta, que se puede recomendar sin problemas. Especialmente a los que además sean amantes de la fotografía. Porque, ¿a quién no le gustaría tener la sensibilidad de Rachel/Catherine para encuadrar los importante con una Rolleiflex e época? ¿saber evaluar la luz sin necesidad de ayudas externas? ¿saber cuándo hacer la fotografía y cuando no? ¿saber cuáles son los motivo importantes cuáles los banales? Y la importancia de los reflejos y la luz reflejada.

[Libro] Japón 1941

Historia, Literatura

Cuando leí hace unos meses la excelente novela de Jun’ichiro Tanizaki dedicada a la vida de una familia japonesa en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, me entró una curiosidad notable por saber cómo es posible que una sociedad culta y civilizada, si bien de rasgos muy conservadores, pudo llevar al pacífico occidental a semejante catástrofe. Y especialmente, cómo pudo Japón provocar una guerra en la que las posibilidades de éxito parecieron siempre extremadamente bajas, por no decir nulas.

Encontré no hace mucho ese libro que os presento hoy, un ensayo histórico de la tokiota Eri Hotta, sobre los meses que transcurrieron previos al ataque japonés a Pearl Harbor. Varios son los factores que me llevaron a interesarme por el libro. En primer lugar, lo mencionado anteriormente; a través de mi contacto con la narrativa de ficción japonesa, había surgido en mí una curiosidad por el periodo histórico. En segundo lugar, que estuviera escrito por una japonesa. Es fácil acceder a ensayos históricos sobre el escenario del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial; pero habitualmente están escritos por autores occidentales, norteamericanos o ingleses. La visión desde una autora nipona hacía de este libro doblemente atractivo. Bien es cierto que Hotta, aunque realizó su formación inicial en Japón, con posterioridad ha circulado tanto en su carrera académica como profesional por universidades occidentales, tanto de la historia como de las relaciones internacionales. Ahora mismo está casada con otro historiador especializado en asuntos asiáticos, y viven en Nueva York. Pero bueno… menos da una piedra.

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Ilustro la entrada de hoy con un paseo por los templos budistas de Nanzen-ji y Eikan-dō (o Zenrin-ji), en Kioto.

Desde el primer momento, la tesis del libro está orientada a demostrar que el comienzo de la guerra con Estados Unidos fue un fenomenal error colectivo de las clases politicas y militares japonesas, que no supieron estar a la altura de las necesidades. Errores que venían desde el comienzo del “incidente con China”, eufemismo por el que conocían los nipones la segunda guerra sinojaponesa, la cual, estando marcada por las atrocidades del ejército imperial y por la incapacidad de obtener una derrota definitiva de la coalición china que se les oponía, nacionalista y comunista, era un problema económico, militar y político de primer orden. También venía de su acercamiento al bloque fascista europeo, que culminó en la gran metedura de pata que fue suscribir el pacto que constituía el eje Berlín-Roma-Tokio. En medio de una catástrofica guerra en Europa, y con el profundo sentimiento antinazi presente en Estados Unidos, fue un error garrafar que le quitó mucha credibilidad a la diplomacia nipona. También fue un error continuado las ambiciones de expansión hacia Indochina, que presentaban al País del Sol Naciente como una potencia imperialista y agresiva por naturaleza.

No conviene olvidar que el mundo occidental también echó leña al fuego. El tradicional racismo del mundo anglosajón hacia los países no “blancos”, la forma en que Estados Unidos había forzado la entrada de Japón en la modernidad, utilizando la diplomacia de los “cañones navales”, la actitud de Estados Unidos, teóricamente partidarios de la descolonización y de la liberalización del comercio, pero que tras la guerra con España se había comportado en Filipinas como una potencia colonias, así como la imcomprensión mutua en las formas propias de cada cultura,… colaboró a generar un sentimiento de orgullo nacionalista japonés que sirvió para alimentar a los sectores más belicosos de la sociedad y del ejército nipones. No podemos olvidar que el comportamiento que tuvo la administración norteamericana con sus nacionales de origen japonés, a los que privó de todos sus derechos constitucionales y ciudadanos por decreto y de forma apabullante, no hizo más que confirmar que algo de razón llevaban quienes acusaban a los Estados Unidos de llevar una trayectoria política y legal de carácter racista y discriminatoria. Existen otros ejemplo previos en el tiempo de ello.

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Es difícil evaluar la religiosidad de los japoneses, aunque creo que no es muy arriesgado decir que son, de promedio, relativamente conservadores y algo superticiosos. Cosas que desde mi punto de vista guardan una cierta relación con el hecho religioso.

Hotta es rigurosa. Y se ha dedicado a desenterrar un sinnúmero de actas de un sinnúmero de reuniones de mayor o menor calado que se sucedieron en la esfera del gobierno y las fuerzas armadas japonesas durante los meses inmediatos al 7 de noviembre (hora de Hawai), 8 de noviembre (hora de Tokio). También sobre reuniones del espionaje activo y de las cancillerías de otros países. Indudable, el trabajo es meritorio. Y las conclusiones que sacas, en la medida que puedes entender el sorprendente desarrollo de muchas de esas reuniones son más o menos las siguientes.

El propio carácter y cultura japoneses supuso un freno a un intercambio de opiniones sincero y rotundo sobre la conveniencia de no ir a la guerra, lo que favoreció el camino hacia la misma.

La inteligencia japonesa sobre las intenciones de sus futuros enemigos, sobre su carácter, y sus capacidades era malísima. Incluso si habían un cierto número de personajes implicados que habían mantenido contactos previos de mayor o menor calado con occidente.

En un momento dado, todos se preocuparon más por salvar su culo y las apariencias, que las del país.

La influencia de los militares de menor graduación, más jóvenes, pero para quienes su ambición convertía las empresas guerreras en algo deseable, fue excesiva. Voy a a hacer un inciso de carácter personal.

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En cualquier caso, no carecen de códigos morales inspirados o derivados de los credos más o menos tradicionales, shintoismo y budismo, que son más populares o frecuentes en el país.

En 1993, en el ámbito de mi actividad profesional entablé relación con una joven oficial, una teniente, de las fuerzas o cuerpos de seguridad del estado. No voy a dar indicaciones concretas de dónde estaba. Es alguien por quien siento respeto, y no quiero emitir nada que se pueda interpretar como una crítica negativa. Aquella relación no desembocó en algo más serio o profundo por la diferencia de valores que vivíamos cada uno, pero la considero una persona honesta. En cualquier caso, tuve ocasión de estar presente en alguna ocasión en alguna reunión informal, tomando unas cervezas o unas copas, con algunos de sus compañeros de promoción y profesión. Todos ellos militares jóvenes en distintos destino. En aquellos momento, en los Balcanes se producía el desastre humano de la guerra étnica que siguió a la desmembración de la antigua Yugoslavia. En más de una ocasión escuché a alguno de aquellos oficiales expresiones de alegría, por las oportunidades de acción y de ascenso que les podía producir aquella guerra cuando Naciones Unidas o la OTAN interviniese… Aquellas expresiones me dejaban helado. Y me ayudaron a comprender que si existe un ejército, existirá siempre una tensión a entrar en conflicto, por absurda, inconveniente o desaconsejable que sea la situación. Con posterioridad, he encontrado nuevas situaciones similares, o he leído de situaciones históricas que favorecieron estos impulsos. Vuelvo al texto principal.

El miedo es una fuerza motriz en contra de la razón muy importante. De la misma forma que en 1914 muchos militares alemanes tenían miedo de los deseos revanchistas franceses y del poderío militar ruso que se produciría si el imperio de los zares prosperaba, los militares japoneses y algunos políticos civiles tenían mucho miedo del surgimiento de un nuevo equilibrio regional y mundial que los relegara, o les hiciera perder lo conseguido en las década que habían seguido a sus éxitos en la primera guerra sinojaponesa, seguida de la guerra rusojaponesa y de la alineación en la Primera Guerra Mundial del lado aliado.

La diplomacia japonesa era mala. Muy mala. Estaba mal dirigida. Por su ministro y por sus primeros ministros.

Los principales líderes del gobierno, desde el emperador hasta los ministros más importantes, carecían de la personalidad y de la autoridad para llevar al país por el camino adecuado. Y los mecanismos constitucionales de control eran deficientes, a lo que se sumó la deriva autoritaria, el desprecio por las instituciones parlamentaria y la destrucción de cualquier oposición política.

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El emperador fue siempre una figura más asociada al poder espiritual que al político, y el shintoismo era el sistema de creencias que sujetaba este poder; por otro lado, mucha de la nobleza, terrateniente y militar, abrazó desde tiempo inmemorial el budismo que trajeron los misioneros chinos.

Me resulta sorprendente que haya tantos admiradores de las formas de hacer japonesas en los negocios. Que se hable tanto del sentido del honor, de códigos ancestrales para hacer lo correcto, del deseo de no ofender al adversario,… de muchos mitos que oigo de vez en cuando. Si existen, en aquellos meses se tomaron unas vacaciones, o simplemente no funcionaron en absoluto. El egoísmo personal se sobrepuso casi siempre a las necesidades colectivas del país; contradicción absoluta de la afirmación de que al japonés se le educa para considerar las necesidades de la sociedad, de la comunidad o de la institución por encima de las personales.

El libro es muy revelador. Especialmente por la impresionante cantidad de documentación referenciada por una autora que, por su dominio del idioma es capaz de desentrañar correctamente lo que aquellos documentos transmiten. El idioma japonés es muy distinto a los idiomas occidentales no es tan fácil realizar traducciones correctas cuando se ponen en juego conceptos complejos.

Aunque globalmente satisfactorio, deja lagunas de insatisfacción en lo que se refiere a lo que pensaban, conocían y sabían los adversarios. Los Estados Unidos ¿quisieron la paz? ¿o alimentaron los mecanismos que llevaron a la guerra? Si bien la actuación de la diplomacia japonesa fue absolutamente nefasta en el incidente de Pearl Harbor, hubo que diplomáticos nipones que trabajaron por la paz. La sensación de que fueron engañados por ambas partes, y que ninguna de las dos parte quisieron llegar nunca a un acuerdo pacífico es grande. Japón fue el gran culpable de meter a su país en una guerra despreciable, cruel, inhumana, donde floreció el racismo y lo peor de la especie humana. Pero Estados Unidos tenía unos intereses demasiado poco claros como para liberarlos de toda responsabilidad en este embrollo. Y esa parte no queda tratada con suficiente profundidad en el libro. La gran ironía es que al final de la guerra, Japón estaba totalmente destruido, se había desencadenado el terror al uso del arma nuclear, y en Asia, lejos de instalarse ni la esfera de coprosperidad propugnada por Japón, ni el concierto de naciones libres y liberales, comerciantes, que buscaban los norteamericanos, lo que hubo fue un escenario de nuevos regímenes totalitarios. Nuevas guerras en Corea e Indochina. Y el surgimiento de una nueva potencia tan totalitaria o más, en China, que lo que fue Japón. Y mucho más peligrosa. Una gran éxito para los dos contendientes principales.

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Como muchas otras religiones, estas transmiten valores de piedad y compasión hacia el semejante; como los fieles de muchas otros religiones a lo largo de la historia, durante la guerra que dio comienzo con los acontecimientos narrados en este libro, los japoneses se comportaron de forma cruel, despiadada y atroz, hasta generar un rechazo solo ensombrecido por los crímenes nazis. Son difíciles de comprender las culturas humanas y las contradicciones entre los valores positivos comunes y los comportamientos depredadores habituales en tiempo de conflicto.

[Libro] Historia secreta de la Segunda Guerra Mundial

Historia, Literatura

Este no es un libro propiamente dicho. O quizá sí, si tomamos en cuenta la extensión final de la lectura. En realidad es una edición especial de la revista Historia de National Geographic, en dos volúmenes, parte 1 y parte 2, que han sido publicados en los últimos meses. Y que he ido leyendo poco a poco a lo largo de los mismos.

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Ilustraré esta entrada con algunas fotografías de ciudades o lugares trascendentes por un motivo u otro durante la contienda mundial y que he visitado en al menos una ocasión. Como Tokio, la capital nipona, en el encabezado, o Dresde, Alemania, sobre estas líneas.

En los mismos se trata la historia relacionada a las operaciones de espionaje, inteligencia, engaño y resistencia al invasor de los distintos actores de la contienda que asoló buena parte de Europa, Asia y el norte de África, así como los océanos Atlántico, Pacífico e Índico entre 1939 y 1945. Si la historiografía oficial no fuera tan eurocentrista, y especialmente influida por el mundo anglosajón, tal vez habría que considerar que esta guerra llevaba ya unos años antes librándose en España, Libia, Etiopía, China,… Pero bueno, esa es otra historia.

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Campo de exterminio de Auschwitz en Polonia.

El primero de los volúmenes tiene tres capítulos titulados como sigue:

Europa en llamas.

Los secretos de Japón.

La resistencia al Reich.

Como es lógico imaginar tratan de las fases iniciales de la guerra; las agresiones e invasiones llevadas a cabo por el Reich alemán en Europa, el militarismo japonés con el preludio de la invasión de China y finalmente el ataque a Pearl Habour y a las colonias europeas y americanas en el sudeste asiático, y las actividades de la resistencia al invasor en los países ocupados de Europa.

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Monumento al General Charles de Gaulle en los Campos Elíseos de París, Francia.

El segundo de los volúmenes tiene a su vez otros tres capítulos:

Descifrando el código de Enigma.

Desenlace en Europa.

Hora O en el Pacífico.

En esta ocasión, además de un entretenido capítulo sobre las acciones para descerrajar las comunicaciones del enemigo y obtener una inteligencia suficiente para sacar partido, tenemos las fases finales de la guerra en el teatro europeo y el asiático. En el primero, dedica especial atención a la preparación y el desarrollo del desembarco de Normandía. Se echa de menos algún capítulo dedicado al frente oriental, que adquiere un carácter secundario a pesar de la enorme trascendencia que tuvo en el resultado final y en la posguerra. Respecto al dedicado al Pacífico, aunque se hace un cierto relato a las operaciones que llevaron a finiquitar a la Flota combinada japonesa en el mar de Filipinas y el golfo de Leyte, se dedica sobre todo a relatar el desarrollo de las bombas atómicas que se lanzaron sobre Hiroshima y Nagasaki.

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En Londres, capital del Reino Unido, cerca de St. Pancrass.

National Geographic suele ser muy entretenido y ameno de leer, pero no siempre goza de la profundidad requerida en los temas que trata. A cambio es famosa por sus excelentes ilustraciones e infografías. Estos dos volúmenes siguen esta tónica general, aunque tienen un mejor equilibrio entre entretenimiento y profundidad. Esta última se alcanza en especial en un muy buen capítulo final. Con acierto, la historia del desarrollo del armamento nuclear se continúa con las consecuencias políticas inmediatas para la posguerra y los principios de la guerra fría entre el bloque occidental y el bloque prosoviético.

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Reproducción de la “Little Boy” que asoló Hiroshima, en Japón, en el Museo memorial de la Paz en dicha ciudad.

Hacía tiempo que no leía ensayo histórico, y esta ha sido una buena ocasión para retomar esta costumbre que tenía de hacerlo de vez en cuando. Estas dos revistas son muy recomendables.

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El S-bahn en la estación de Hackescher Markt de Berlín, Alemania.

[Cine] Dunkerque (2017)

Cine

Dunkerque (Dunkirk, 2017; 302017-2607)

En un verano que, como muchos, la cartelera flojea mucho, hasta el punto que nos cuesta encontrar motivación para incluso tomar la decisión de ir a las salas de cine, nos ha llegado el que probablemente sea el estreno más interesante para los amantes del séptimo arte. Quizá no para los amantes de las palomitas y de los fuegos artificiales, que seguramente encontrarán más atrayente cualquier repetitiva y repetida aventura de algún enmascarado vestido con un pijama de colores. Pero afortunadamente, para apaciguar los rigores del desierto estival cinematográfico, nos llega la última película de Christopher Nolan.

He de decir que no soy un incondicional de este director. También tiene su haber algunas sobrevaloradas películas de enmascarados vestidos con pijamas y capas. Pero realmente, cuando se pone las pilas, además de maestría en la creación de imágenes maravillosas, nos proporciona historias donde los vectores del espacio y el tiempo se entremezclan, cambian y nos aseguran las capacidad de vivirlas de un modo diferente.

Esclusas

Dunkerque, aunque localidad francesa, pertenece a la región de Flandes, al igual que Ostende en Bélgica, donde está tomada esta fotografía. El 25 de mayo de 1940 la bolsa en la que estaban encerrados británicos, franceses y belgas era relativamente amplia he incluía a esta ciudad costera. La discutida capitulación del rey de los belgas tres días más tarde hizo que la bolsa se encogiera peligrosamente para los aliados. No tengo más fotos digitalizadas de la zona, así que el resto son de Brujas, que no está muy lejos, y que en esa fecha de mayo estaba también en los límite de la bolsa.

Tal cosa sucede con esta su visión de la guerra, centrada sobre un episodio muy concreto, el desastre reconvertido convenientemente en “victoria” de la bolsa de Dunkerque. Tras la debacle del ejército francés en su intención de contener a las arrolladoras divisiones acorazadas alemanas, la Fuerza Expedicionaria Británica, carente por completo de divisiones blindadas en una demostración palmaria de la incompetencia del mando británico que no se había enterado de que iba la guerra moderna, se dejó embolsar casi por completo junto con algunas unidades francesas y belgas en Flandes, a caballo entre el norte de Francia y el sur de Bélgica, con el canal de la Mancha a sus espaldas. Con frecuencia he oido decir que la expresión “inteligencia militar” es un oxímoron. Si la escasa previsión del bando británico ya apoya esta afirmación, que los alemanes fueran incapaces de ponerse en el lugar de los británico y creyesen que por tener el mar a sus espaldas los británicos estaban en una “kessel” y aflojaran el avance en lugar de rematar la faena acaba por corroborarla. Los británicos son una gente que han confiado al mar su potencialidad durante siglos, por lo que no verán el mar como un obstáculo sino como una salida. Como así fue. Por lo tanto, una serie encadenada de errores propios y ajenos permitieron al ejército británico convertir una humillante derrota en una victoria moral y en un elemento propagandístico de primer orden que les costaría muy caros a la arrogante Alemania del año 40.

Contar esa historia cinematográficamente con detalle error hubiese sido un error. Es un tipo de película que se hizo en un tiempo, y pocas veces dio lugar a largometrajes memorables. Si es que alguna vez lo hizo. Por lo tanto, siguiendo el uso de los tiempos Nolan se centra en enfocar su atención en tres historias personales, capaces de llegar al espectador. Una, la del soldado (Fionn Whiteheadque escapando de las avanzadas alemanas llega a una playa, la de Dunkerque, donde pasará una semana intentando escapar y salir con vida. La segunda, la del padre (Mark Rylance) que cogerá un pequeña embarcación de recreo para ir a rescatar en una travesía de un día a todos aquellos soldados que fuese posible, arrostrando los peligros de acercarse a una zona de guerra con aviones y submarinos hostiles. La tercera, la del aviador (Tom Hardy) que tiene una hora de combustible para ir a apoyar las hostigadas fuerzas terrestres, atacando a los aviones de la Luftwaffe que los bombardean. Las de estos tres personajes y las de quienes se mezclan con ellos, sirviendo como ancla con la historia global los dos oficiales británico (Kenneth Branagh y James D’Arcy) que en el espigón intentan que la evacuación avance.

Canal en Brujas

2001. Viaje a Bélgica. Brujas. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

 

Desde mi punto de vista, el gran logro de Nolan en la que a mí me parece su mejor película y nueva obra de referencia en lo que al cine bélico se refiere es contar estas tres historias de forma simultánea, de modo que llega un momento en que confluyen, reflejando un mismo hecho nodal desde distintos puntos de vista, hasta que sus personajes vuelven a separar sus caminos hacia el desenlace del filme. He oído críticas, parece que hay a quien no convence esta forma de hacer. Algunos incluso han dicho que introduce confusión en la narración. No me lo parece a mí. Nolan ayuda al espectador a saber cómo funciona el tiempo interno de la película, y luego lo apoya con numerosos detalles. Toda la película está primorosamente planificada visualmente, con una sobria pero perfecta fotografía de Hoyte Van Hoytema, al mismo tiempo que apoyada por una no menos perfecta banda sonora de Hans Zimmer, sin nada que sobre ni nada que falte. Sólo lamento que en Zaragoza sólo podamos ver, creo, la versión de proyección digital. Inferior al 70 mm en celuloide y no digamos a aquellos lugares del mundo en la que se pueda ver de forma inmersiva en IMAX. Para entender un poco más las virtudes de la banda sonora voy a recomendar un par de artículo. Para la banda sonora, conoceremos el concepto de Escala de Shepard. Para la fotografía y la proyección, mejor nos enteramos de qué es el IMAX, el 70 mm y el DCP. En cualquier caso, si ya en película anteriores había mostrado Nolan su capacidad para acomodar a su conveniencia y a la de la narración la línea del espacio y el tiempo, aquí se doctora con suma cum laude y sienta catedra, partiendo de un guion absolutamente ideal.

Y a pesar de que la película abunda en personajes llegando a ser casi coral, aun nos da margen para ver unas interpretaciones convincentes, con unos actores que dotan de tremenda humanidad a quienes participaron en tan aberrantes e inhumanos hechos como son los que conlleva la lógica de la destrucción militar en tiempos de guerra. Y eso que es una pena que por la mala hora de las versiones originales, acabáramos viendo la película en versión doblada. He visto que esta semana han colocado alguna sesión en versión original en alguna hora más civilizada y, dada la calidad de la película, no descarto escaparme a verla otra vez en con el sonido en el que debe ser escuchada.

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Para mí, es una obra imprescindible. Acudía yo con miedo a verla. Muchas expectativas puestas en este film, algunos palos de algunos críticos, y antecedentes de prestigio. Recordemos que Joe Wright nos regaló hace 10 años un magnífico plano-secuencia de seis minutos de duración en la que estableció de forma magistral una forma de ver y entender lo que en la playa de Dunkerque sucedía. Si a eso añades algunas de las películas bélicas más conseguidas de la historia del cine que se han rodado en los últimos 20-25 años… el listón estaba muy alto. Pero sin duda estamos ante una de las mejores películas de lo que llevamos de siglo, a la que sólo le sobra el tono un pelín patriotero de los minutos finales. Pecata minuta. No olvidemos que Nolan es londinense. Ale… todos al cine a verla.

Por cierto… podríamos decir que en toda la película no se le ve la cara ni a un solo soldado alemán, aunque llevamos toda la semana debatiendo si en una escena determinada hacia el final se ve o sólo son siluetas.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

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[Libro] La guerra no tiene rostro de mujer

Literatura

Cuando el año pasado se anunció la ganadora del Premio Nobel de Literatura, la bielorrusa Svetlana Alexiévich, hubo determinados aspectos de su biografía que me atrajeron y me asomé a los comentarios que había sobre su obra. En los últimos tiempos, el comité encargado de conceder los premios se preocupa de premiar de vez en cuando a escritores de lenguas o países poco corrientes. Bueno… Alexiévich escribe en ruso, así que poco corriente su idioma no es. Pero lo de que sea bielorrusa es más raro. Aunque nació soviética. Y las consecuencias de haber nacido y vivido en el gigante caído han marcado su escritura. De entre todo los títulos de su bibliografía me llamó la atención el que hoy os traigo aquí. A ver que tal.

La guerra no tiene rostro de mujer
Svetlana Alexiévich; traducción de Yulia Dobrovolskaia y Zahara García González
Debate, noviembre de 2015
Edición electrónica

En julio de 2014, durante unas cortas, y acortadas a la fuerza, vacaciones visité el Moderna Museet en Malmo.

En julio de 2014, durante unas cortas, y acortadas a la fuerza, vacaciones visité el Moderna Museet en Malmo.

En primer lugar, por si no ha quedado claro, probablemente no porque no lo he mencionado, Alexiévich es periodista y buena parte de su obra es ensayo, no ficción. Y este libro de hoy sigue esa tónica. Pero como se ha dicho muchas veces, la historia y la realidad superan a la ficción. En esta ocasión se acerca a la historia de su país, a uno de los episodios más terribles. Lo que nosotros conocemos como el frente oriental de la Segunda Guerra Mundial, y que los soviéticos llamaron la Gran Guerra Patria. Si no recuerdo mal el dato, Alexiévich nos advierte que alrededor de un millón de mujeres participaron en el esfuerzo bélico contra la invasión alemana integradas en el ejército regular, en diversas milicias y organizaciones partisanas o guerrilleras y en organizaciones clandestinas. Muchas de ellas eran muy jóvenes en el momento de alistarse, entre los diecisiete y los veinte años de edad, no faltando las que se incorporaron incluso con menor edad.

Aunque muchas pertenecían a cuerpos auxiliares, especialmente sanitarios, no faltaron zapadoras, francotiradoras, artilleras antiaéreas e incluso aviadoras. Y las bajas y las secuelas fueron tremendas. Hay que tener en cuenta que las bajas soviéticas en la guerra se calculan entre veinte millones y veintisiete millones de personas, muchos de ellos civiles. Hay que contar también el sufrimiento de las mujeres como consecuencia misma de la invasión y las penurias de la guerra, o el esfuerzo en las fábricas de armamento y otros equipamientos para la guerra.

Este es una sucursal del Moderna Museet de Estocolmo, un excelente museo de arte moderno y contemporáneo.

Este es una sucursal del Moderna Museet de Estocolmo, un excelente museo de arte moderno y contemporáneo.

Sin embargo, y a pesar de las numerosas condecoraciones que se otorgaron a estas mujeres, siempre inferiores en proporción a las concedidas a los hombres, su esfuerzo no fue reconocido públicamente tras el final de la guerra. Incluso sus vecinos despreciaron a estas mujeres a las que, al haber convivido con hombres en el frente, suponían poco menos que prostitutas. Alexiévich busca rehabilitar la memoria de estas mujeres. Darles voz. Contar la historia de la guerra vista por las mujeres, que tiene un aspecto muy distinto de la que cuentan los hombres. Después de lo leído, humanamente mil veces más interesante.

Alexiévich nos ofrece fragmentos de conversaciones, de testimonios de mujeres, en su mayoría identificadas con nombre y condición durante la guerra, que sobrevivieron a la misma, y que ordena de forma más o menos temática. Qué les impulsó a alistarse. Cómo fue la vida en el frente. Cuál era su relación con la muerte o con las terribles heridas de la guerra. Hubo lugar para el amor. Cómo se relacionaron con sus compañeros varones. Qué visión tenían del enemigo. Cómo vieron las violaciones de mujeres alemanas en la fase final de la guerra. Qué papel tenía la política en todo este tinglado. No hay que olvidar que la Unión Soviética estaba gobernada por uno de los más terribles tiranos que ha visto la historia de la humanidad, Iósif Stalin. Cómo fue el regreso a casa.

El caso es que allí me encontré con la proyección de una película de Lene Berg sobre "Stalin by Picasso (or Portrait of Woman with Moustache)", una rocambolesca historia sobre la salida del pintor del Partido Comunista Francés por el cabreo de estos ante el dibujo que mandó por la muerte del tirano al periódico de este partido. Surrealismo en estado puro.

El caso es que allí me encontré con la proyección de una película de Lene Berg sobre “Stalin by Picasso (or Portrait of Woman with Moustache)”, una rocambolesca historia sobre la salida del pintor del Partido Comunista Francés por el cabreo de estos ante el dibujo que mandó por la muerte del tirano al periódico de este partido. Surrealismo en estado puro.

Encontramos miedo. Encontramos dolor. Encontramos orgullo. Encontramos quienes fueron jóvenes del Komsomol, comunistas convencidas. Encontramos quienes fueron para reahabilitarse a sí mismas y a sus familias por haber caído en desgracia en las purgas stalinistas. Encontramos a quienes contrarias al régimen, se unieron para expulsar al invasor. Encontramos a quienes no tenían opinión política pero creyeron que su deber era luchar contra los alemanes.

Me gustan los libros de testimonios, cuando están bien recopilados y tratados por los autores. Ya hubo uno sobre la Primera Guerra Mundial que disfruté más que muchas obras de ficción. Este también me ha gustado mucho. A ratos he vivido la intensidad de la acción y la aventura de estas mujeres. Otras me he conmovido. Muchas me he horrorizado. Porque estos testimonios son prueba de que no hay guerras nobles; nadie es grande como guerrero. Se puede ser grande como persona, pero no es la guerra nunca la que hace a nadie grande. Las guerras son miserables. Y tradicionalmente las han hecho los hombres. Y las han sufrido muy especialmente las mujeres.

Me gustaría pensar que si las mujeres tuvieran más capacidad de decisión no habría guerras. Que es cierto que las mujeres valoran más la vida, porque la llevan en su seno. Puede que sea así. Aunque ya hemos visto líderes políticas con capacidad de gobierno y decisión que se han imbuido del “ardor guerrero” de sus antecesores varones. Lo que parece que algo anda mal es con la especie humana. Y quizá más libros como este puedan ayudar a arreglarlo. Es por no perder la esperanza. Yo lo recomiendo.

En cualquier caso, no olvidemos que aunque el pueblo soviético sufrió mucho con la guerra, Stalin empezó en la misma como agresor al invadir Finlandia en la Guerra de Invierno, tras el reparto que hizo con Hitler del este de Europa en el Pacto Ribbentrop-Mólotov... no era un angelito precisamente el tío José... ni amaba especialmente a las mujeres de su país.

En cualquier caso, no olvidemos que aunque el pueblo soviético sufrió mucho con la guerra, Stalin empezó en la misma como agresor al invadir Finlandia en la Guerra de Invierno, tras el reparto que hizo con Hitler del este de Europa en el Pacto Ribbentrop-Mólotov… no era un angelito precisamente el tío José… ni amaba especialmente a las mujeres de su país. Fortaleza de Hämeenlinna.

[Libro] Operaciones secretas de la Segunda Guerra Mundial

Literatura

Un breve comentario para este libro de Jesús Hernández, historiador y periodista que desde hace un tiempo ya se ha dedicado a escribir libros de divulgación histórica, especializándose en la Segunda Guerra Mundial. Hace ya bastantes años leí algunos de ellos, especialmente un par de ellos que se dedicaban a recoger anécdotas más o menos entretenidas sobre esta contienda mundial, pero sin perder nunca el rigor histórico. Lo cierto es que disfrute de aquellas lecturas ya que tiene un estilo ameno y acabas introduciéndote en la historia del conflicto con el espíritu de que la realidad supera con frecuencia a la ficción.

Unos años más tarde leí también su libro dedicado a la guerra de secesión norteamericana, que sin embargo no me satisfizo de la misma forma. No sé muy bien porque no llegué a comentar aquel libro en este Cuaderno de ruta. El caso es que este hecho, unido a que ambos conflictos dejaron de interesarme en favor de otros episodios de la historia y otro tipo de lecturas, no había vuelto a leer un libro de este autor.

Una de las historias que se cuentan en el libro transcurre en la meseta noruega de Hardangervidda,... un lugar que atraviesa el ferrocarril Oslo-Bergen, y que aquí podéis ver el aspecto que tiene a principios de julio... en verano.

Una de las historias que se cuentan en el libro transcurre en la meseta noruega de Hardangervidda,… un lugar que atraviesa el ferrocarril Oslo-Bergen, y que aquí podéis ver el aspecto que tiene a principios de julio… en verano.

Hace unas semanas, apareció en Amazon.es como oferta Kindle Flash si no recuerdo mal, a un precio muy muy bajo este que traigo aquí hoy. Y decidí adquirirlo. En general, sigue el tono de aquellos primeros que leí. Sigue siendo una lectura muy entretenida, siempre que te interese el tema de la historia del conflicto mundial provocado por los alemanes y sus líderes nazis. Es especialmente curioso, porque algunas de estas operaciones secretas que narra Hernández han sido llevadas al cine, y uno puede comparar la versión histórica tal y como nos la cuenta con la forma en que Hollywood ve la historia… casi siempre “un poco” deformada.

En resumen. Al precio de oferta al que lo adquirí, un acierto de compra. Cuando no está de oferta, es un valor asegurado para los aficionados a la historia de los conflictos bélicos y en especial el que arrasó al mundo en los años 40. El resto de lectores… pues supongo que buscarán lectura en otras partes.

El episodio bélico sirvió de base para la película "The Heroes of Telemark (Los héroes de Telemar)" que adapta... mmmm, digamos,... "libremente" la historia real. Al estilo de Hollywood, aunque es un filme de producción británica.

El episodio bélico sirvió de base para la película “The Heroes of Telemark (Los héroes de Telemar)” que adapta… mmmm, digamos,… “libremente” la historia real. Al estilo de Hollywood, aunque es un filme de producción británica.

[Fotos/historia] 70º aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz

Fotografía, Historia

Hace poco más de 70 años, el 12 de enero de 1945, el ejército soviético inició la ofensiva final sobre la Alemania nazi en lo que habitualmente es conocido como la Batalla de Berlín, aunque fue una ofensiva que se extendió de norte a sur por toda la Europa oriental, aunque su fin último fuese la toma de la capital del reich aleman. Fue una campaña durísima, en la que se cometieron muchas atrocidades, por parte de ambos bandos, algunas no bien conocidas por ser cometidas por el bando vencedor. Y también se fueron descubriendo muchas otras cometidas por los alemanes durante los años previos.

Y algunos de esos descubrimientos más atroces tienen que ver con el descubrimiento y liberación de los campos de concentración y de exterminio que los alemanes habían sembrado por buena parte de la Europa central y oriental. El más significativo por sus dimensiones, por estar activo a principios de 1945, y por la cantidad de personas exterminadas en el se encontraba en la población polaca de Oświęcim, no lejos de Cracovia, que los alemanes habían rebautizado con el germánico nombre de Auschwitz. Y con este nombre han pasado el conjunto de campos de prisioneros y de exterminio de tan infame recuerdo, Auschwitz-Birkenau.

Ayer mismo se conmemoró, sigo sin entender por qué algunos medios utilizan la palabra “celebró”, el 70º aniversario de la liberación del campo. Lugar que yo tuve la ocasión de visitar el 10 de julio de 2008. Una visita que recomiendo a todo el mundo. Para tomar especial conciencia de en qué el ser humano, tan pagado de sí mismo, puede llegar a convertirse en ocasiones. Ojalá pudiéramos decir aquello de “que no se vuelva a repetir”. Lamentablemente, a pequeña escala, pequeños auschwitzs siguen dándose por todo el mundo, a los que muchas veces cerramos los ojos, como si nos molestara verlos. Como si la mejor forma de tranquilizar nuestras conciencias fuera ignorarlos y no acabar con ellos.

Os dejo algunas fotos de aquella visita.

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Estanque de las cenizas

 

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[Cine] Diplomacia (2014)

Cine

Diplomacia (Diplomatie, 2014)

Teníamos buenas referencias de esta película del alemán Volker Schlöndorff desde hace unas semanas. Pero nuestra preferencia por las películas en versión original habían postergado esta adaptación de una obra de teatro al cine por el hecho de que en Zaragoza, lamentablemente, sólo se puede ver doblada. Algo absurdo siempre, pero más por el hecho de ser una película rodada en más de un idioma, en la que el doblaje impide disfrutar de los matices introducidos por este hecho. Pero este fin de semana ha sido de estrenos anodinos, quizá por la entrada en cartelera de un blockbuster orientado al público adolescente, cuyo horrible nombre rima con ajo, badajo, carajo, rajo o tajo. O grajo, que parece que está en el origen del neologismo. A ver quien hace poesía con un “palabro” semejante por mona que sea la actriz protagonista. Así que le hemos dado una oportunidad a esta versión adulterada de esta película francoalemana.

Nos encontramos en el mes de agosto de 1944. Tras la invasión aliada en Normandía, las tropas americanas y de las divisiones blindadas francesas de Leclerc se encuentran a las puertas de los suburbios de París. El gobernador militar de la ciudad, el general Von Choltitz (Niels Arestrup), dispone de escasas tropas y escasos medios materiales para defender la ciudad. Y además ha recibido una orden clara de Hitler. Si no queda más remedio que abandonarla a los aliados, hay que destruirla. Y un plan hay establecido para ello. Pero en su habitación de un hotel de la Rue Rivoli, en medio de un apagón, recibe la visita sorpresa del cónsul general de Suecia en la capital francesa, Raoul Nordling (André Dussollier), que habiendo trabajado ya previamente en la liberación de presos políticos y en otras acciones de carácter humanitario, actuando de mensajero de las autoridades de la Francia Libre, intentará convencer a Choltitz para que desobedezca al demencial orden.

Palomas calentándose en l'Etoile

El Arco del Triunfo en la plaza de la Estrella, actualmente del General de Gaulle, un monumento emblemático a la gloria de otro personaje que también llevó la miseria de la guerra a toda Europa, y que hubiera quedado destruido según el plan de Hitler.

Siempre me ha gustado el teatro adaptado al cine. Hay varias obras maestras del séptimo arte que tiene su origen en textos pensados para los escenarios teatrales. Ahí está la habilidad del director de turno para saber realizar la adaptación, en la cual, respetando el texto literario, se enriquezca con las posibilidades visuales que permite el cine. La adaptación de Schlöndorff no es especialmente arriesgada. Un rodaje mayoritariamente centrado en una suite de hotel, convertida en cuartel general del militar, donde asistimos a un duelo interpretativo entre ambos protagonistas. Aparte de esto, unas pocas escenas que nos permite apreciar la belleza de la capital gala, o que complementan el desarrollo de la historia con un poco de dramatismo, aunque superfluas. Buen trabajo artesanal, corrección técnica, pero pocos riesgos. El interés, la profundidad y la viveza de los diálogos al fin y al cabo está en la obra original para las tablas.

Donde la película brilla es en las interpretaciones, ya que los dos veteranos actores que se lanzan al duelo argumentativo están estupendos. Bien sea la picardía escasamente nórdica y sí muy francesa que otorga Dusollier a su personaje, bien sea la angustia vital del militar alemán, roto entre su deber militar, su deber a sus seres queridos y su conciencia, más o menos establecida, de la inutilidad del acto de barbarie. Un personaje que mantiene a duras penas su dignidad, puesto que los propios diálogos que el autor pone en su boca manifiestan las barbaridades cometidas bajo su mando durante el conflicto. Quizá lo que más extrañe durante toda la representación,… perdón, la filmación, sea la edad de los intérpretes, mucho más avanzada de la que imaginas en los protagonistas reales de la situación histórica.

Pont Alexandre III

También el puente de Alejandro III se hubiera hundido y sumergido en las aguas, actuando sus restos y los de los demás puentes como represas para una crecida destructura del Sena.

Sobre si esta confrontación dialéctica entre ambos hombres se produjo durante aquella noche se ha comentado de vez en cuando. Aparece en una novela y la obra de teatro que hemos mencionado hoy, ambas adaptadas al cine. Pero no está claro que sea un hecho histórico. Seguro que ambos hombres se entrevistaron varias veces en aquellas semanas. Pero el cómo París fue salvada del desastre total parece que fue algo en el que intervinieron muchos factores, muchos de los cuales tenían que ver con la progresiva desafección de los militares de carrera alemanes respecto a Hitler, que cada vez confiaba menos en ellos. Al fin y al cabo, la resistencia alemana en el frente occidental fue mucho menor, con más número de rendiciones y de acuerdos ante los aliados, que las que se produjeron en el frente oriental, donde el odio racial provocó una resistencia feroz y una lucha mucho más encarnizada.

Pero en esta película lo importante no son los hechos históricos, sino la defensa que se hace de la tolerancia, de la educación, de la cultura y de la civilización frente a la perversa lógica militarista y fascista. Y desde ese punto, disfrutamos de unos diálogos interesantes, bien llevados y que con una duración de menos de hora y media, no cansan nada en absoluto.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

Hôtel de Ville

Crecida que hubiera afectado especialmente al Marais (la marisma), que hubiera quedado inundada, lo que hubiera producido el derrumbe de edificios. Quizá entre ellos el Hôtel de Ville.

 

[Libro] La Ronde de nuit

Literatura

Hace unas semanas se anunció el nuevo nóbel de literatura, el francés Patrick Modiano. Dado que el francés es un idioma en el que puedo leer sin demasiados problemas, y dado que las versiones electrónicas de algunas de sus obras estaban a precios muy bajos en su idioma original, no así traducidas al castellano, me agencié dos para leerlas en este otoño, y conocer así los méritos de un autor hasta ahora desconocido para mí. Empezaré por una de sus primeras obras,… de allá por 1969.

La Ronde de nuit
Patrick Modiano
Ediciones Gallimard, 2012
Edición electrónica

Torre Eiffel

En un recorrido nocturno por la capital francesa, quizá qudemos para hacer nuestra ronda por Trocadero.

Estamos en París, en el verano de un tiempo evidentemente turbulento en la capital francesa, no cuesta imaginarse el tiempo inmediato a la derrota francesa ante el ejército alemán. Un verano en el que en la noche unos extraños personajes, con extraños nombres recorren las calles de la derrotada ciudad. Entre ellos aquel a quien conocemos como la Princesse de Lamballe, alterna entre dos grupos de esos personajes. Y que con el tiempo descubriremos que es un doble agente entre la Gestapo francesa y la incipiente resistencia clandestina a la ocupación alemana.

Guardia Republicana - Boulevard Henri IV

Pasaremos sin llamar demasiado la atención ante el cuartel de la Guardia Republicana del Boulevard Henri IV.

He reconocer que me costó entrar en este libro. Quizá porque el estilo de la narración, con la confusión de los apodos que los personajes llevaban me impedía entender lo que estaba sucediendo. Hasta el momento en que todo cuadró, y entonces me encuentro con que el autor ha ido forjando ante nosotros la figura del hombre, que muy joven, carece de motivación para vivir, de capacidad para establecer lealtades claras, dispuesto a morir, sin tener clara que causa merece la pena. Tengo la sensación de que Modiano hace una reflexión sobre esa Francia desmoralizada por la derrota, sin razón de ser en ese momento, y partida en dos, entre la colaboración del invasor y la resistencia al mismo.

La novela no es muy extensa, y si te entra, no tardas en leerla. Al final, me ha merecido la pena, y considero que es un obra interesante. Sin embargo, no es la obra que yo atribuiría a un candidato al nóbel. Bien es cierto que es una novela temprana. Veremos a ver que me dice la segunda novela que tengo en lista de espera.

Saint-Germain-des-Prés

Y si somos perseguidos, quizá encontremos refugio en la iglesia de Saint-Germain-des-Prés.

[Libro] Adios, Shanghai

Literatura

Tras el gran impacto que me supuso la lectura de las aventuras del sastre Izak Blumenfeld, en cinco nacionalidades y tres campos de concentración, decidí seguir la lectura de la trilogía de Angel Wagenstein sobre las tribulaciones de los judíos en el siglo XX. Pero no escogí el segundo libro de la serie; ya que las tres novelas son totalmente independientes unas de otras, opté por el exotismo de extremo oriente. Así que nos iremos hasta el Shanghai de la Segunda Guerra Mundial.

Adios, Shanghai
Angel Wagenstein; traducido por Venceslav Nikólov
Libros del Asteroide, 2013
Edición electrónica

Terrassenufer - Dresde

La novela es un enorme “flashback” que parte del último concierto de la “sección de cámara de Shanghai de la Filarmónica de Dresde”… por llamarla de alguna forma – Terrassenufer, Dresde

Si las aventuras del primero de los libros nos permitían seguir específicamente a una persona, un judío de la Europa Central durante la primera mitad del siglo XX, en esta ocasión concentramos el período de tiempo, pero abrimos el protagonismo ya que estamos ante una novela de carácter coral. Un violinista alemán judío y su mujer alemana cristiana soprano de prestigio, un rabino y su mujer que era profesora de educación secundaria, un prestigioso físico judío que no consigue escapar a América cuando pudo, un misterioso eslavo que se hace pasar por suizo y que no sabemos a quien sirve, un ratero sin escrúpulos pero con corazón, un bella, alta y rubia actriz judía, las monjas que tratan de ayudar a los miles de refugiados de todas las naciones y razas, los encargados de las concesiones internacionales en un juego de extrañas diplomacias y amistades/enemistades, y un fondo de miseria en el marco del conflicto sino-japonés en la ocupada ciudad de Shanghai, donde se refugian miles de judíos europeos huyendo de la persecución en su países de origen, y donde encontrarán su propio infierno en los años que dura la guerra.

Frauenkirche - Dresde

De allí parte algunos de los refugiados en la ciudad china, una ciudad alemana que también sufrió duramente las consecuencias de la guerra, convirtiéndose asimismo en una de las ciudades mártires de la misma por los bombardeos incendiarios de los aliados – Frauenkirche, Dresde

Estamos ante otra magnífica novela de de Wagenstein, que quizá no tiene la profundidad, el sarcasmo, el humor, o sea tan entrañable como el anterior volumen que leí. Pero que nos vuelve a mostrar una nueva forma de manifestación del ser humano en sus peores y en sus mejores versiones. Sin duda, la guerra en China, que comenzó mucho antes que en Europa y que alcanzó cotas de crueldad también muy dramáticas tiene episodios dolorosos para la especie humana para dar y vender. Pero quizá la del gueto judío creado en colaboración entre la kempeitai japonesa y la gestapo alemana sea una de los más desconocidos. Y sin duda, en esta historia que mezcla elementos de realidad y de ficción de modo muy bien dosificado e integrado, encontramos también una dosis de aventura e intriga que hacen que su lectura avance a la velocidad del rayo.

Aunque, aviso, Wagenstein no se siente acomodaticio a los gustos de la novela de aventuras bélicas occidental. Y no todas las historias acaban bien. Casi ninguna acaba bien. En el mejor de los casos, hay supervivientes. Que no es poco. Otro libro altamente recomendable.

Fürstenzug (Cabalgata de los Príncipes) - Dresde

Y es que algo que uno aprende con el tiempo es que en las guerras no está el bando de los “buenos” y el de los “malos”, sino el de los “malos” y el de los “peores”,… y en ocasiones es difícil elegir – Fürstenzug (Cabalgata de los príncipes), Dresde

[Libro] El Pentateuco de Isaac

Literatura

Si interesante fue la primera de las lecturas que me llevé de vacaciones y que ya comenté hace unos días, me atrevería a decir que todavía más interesante, sorprendente e impactante me resultó la segunda. Buscada también entre esas editoriales minoritarias que forman su fondo bibliográfico a partir de literaturas poco conocidas o recuperando obras de antaño pero de gran calidad, como es en este caso Libros del Asteroide, me adentro en esta ocasión en las consecuencias que trajo el desastre de la Primera Guerra Mundial, personalizadas en el ficticio Izak Blumenfeld  que nos propone el guionista de cine y escritor búlgaro Angel Wagenstein.

El Pentateuco de Isaac
Angel Wagenstein; traducción por Liliana Tabákova
Libros del Asteroide, 2008
Edición electrónica

Pentateuco los cinco primeros libros de la Biblia según los cristianos, se corresponden con la Torá judía. Y cinco libros, o cinco partes dividen la vida signficativa de Izak Blumenfeld, un sastre judío de Galitzia, una región al norte de los cárpatos que en 1918 cuando comienza el libro pertenecía la Imperio Austrohúngaro, y que en la actualidad está dividida entre el sur de Polonia y Ucrania. Una vida la de Izak en la que simultáneamente será súbdito austrohúngaro, polaco, soviético, de los terriotorios orientales del Tercer Reich y finalmente de la República de Austria. Una persona que no es en absoluto significativa para el devenir de la compleja, difícil y cruel historia de la primera mitad del siglo XX en la Europa Central, pero que representa a muchas personas comunes que sufrieron las consecuencias. Que fue alistado como soldado en diversos ejércitos, aunque nunca luchó una batalla, y que acabó sobreviviendo a tres campos de concentración de distinta naturaleza.

Cementerio judío en Cracovia

Lo más cercano que he estado yo a la Galitzia de Izak es en la región de Cracovia, ciudad en la que visitamos el viejo cementerio judío.

Wagenstein inició con este libro una trilogía sobre las vicisitudes de los judíos europeos, en Europa y fuera de ella. Y este su primer personaje pronto se descubre como un protagonista al que inevitablemente coges cariño y quieres casi como si fuera de la familia. La historia está contada en primera persona, desde el punto de vista de Izak, que no es un hombre complejo. Que como dice su cuñado el rabino Bendavid “eres un poco lerdo”. Pero la historia destila sabiduría. Una falsa sabiduría popular, ya que es puesta en boca de personajes muchas veces cómicos, pero que refleja las reflexiones del escritor. Un escritor, que siendo judío y habiendo sufrido en su familia las persecuciones de la época, por su etnia o por su ideología, no muestra excesivos rencores, sino que aplica, se aplica a sí mismo, viéndolo en la distancia, una cierta capacidad si no para el perdón, elemento difícil de conceder en distintas situaciones, por lo menos una actitud para reconstruir la convivencia.

Para Wagenstein, como para muchos otros que han ido surgiendo una vez que el patrioterismo nacionalista ha ido cediendo algo de terreno, menos del que a muchos nos gustaría, comprende que la Primera Guerra Mundial no fue sino el primer episodio de uno de los periodos históricos más negros de la historia europea y mundial. Y que dio lugar a un surgir de ideologías y regímenes perniciosos, especialmente para el hombre y la mujer común. Propone también un mensaje de tolerancia. Entre etnias, entre religiones, entre las ideas que buscan la redención de las gentes, y que movilizan los esfuerzos de los más jóvenes. Tremendos los papeles del rabino y de los hijos de Izak. Pero que muchas veces se ven corrompidas por los aparatos que se apropian de esas ideas, religiones oficiales, partidos políticos, ejércitos, para sostener el statu quo de quienes tienen control sobre el poder.

Auschwithz-Birkenau

Inevitable, y recomendable, en aquellos lugares visitar el campo de concentración que más representa la barbarie nazi, el de Auschwitz-Birkenau.

Duras son las palabras o las críticas contra los aparatos totalitarios, a diestra y siniestra, aunque se disfracen del humor asociado al absurdo a la sinrazón. Pero dando siempre la posibilidad de que las personas individuales se rediman, o den muestras de humanidad en medio de esa sinrazón.

Y en medio de todo esto, el recuerdo de los ojos verdegrisáceos de Sara. Porque si hay algo que mueva a Izak, y en esto creo que representa perfectamente a todas las personas comunes, es su amor por su esposa, por su familia, por sus vecinos, por lo que han construido juntos… aunque luego se lo lleve con violencia los vientos de la intolerancia y de la historia.

Una lectura importante, sin duda. Una ficción muy real que creo que viene al pelo para recordar en este centésimo aniversario a aquella guerra cruel que sacudió Europa y el mundo, especialmente porque nos habla más de sus consecuencias que de sus hechos. Absolutamente recomendable.

Estación de Oświęcim

La estación de Oświęcim, nombre polaco y actual de la población donde se encuentra el campo.

[Fotografía] La semana fotográfica – 15 al 21 de junio de 2014

Fotografía

Última semana de la primavera, pero con calor de verano. A pesar de todo, tiempo ha habido para las actividades relacionadas con la fotografía. Algunas de ellas, las comentaré más adelante. De momento os dejo aquí lo publicado en carloscarreter.es.

Comencé la semana comentando los resultados de practicar el bodegón con una cámara de formato medio como es la Hasselblad 503CX, calzada con el objetivo estándar Carl Zeiss Planar 80/2,8 y un tubo de aproximación de 10 mm. Película en blanco y negro Kodak Tri-X revelada en Rodinal.

Las fotografías de la entrada, tomadas hoy mismo, en el entorno del pabellón-puente, en una actividad también relacionada con la fotografía.

Las fotografías de la entrada, tomadas hoy mismo, en el entorno del pabellón-puente, en una actividad también relacionada con la fotografía.

Dediqué otro día a repasar algunas publicaciones periódicas, tanto en el tradicional papel, árboles muertos, como aquellas que tienen formato electrónico, llenas de 0 y 1 que en la pantalla del ordenador o de la tableta se convierte en letras y fotos. Las revistas revisadas fueron OjodePezFraction MagazineAdore NoirBJP.

Y finalmente, hoy mismo, con un día de antelación sobre lo habitual, porque mañana me voy a pasar el día fuera, mis recomendaciones semanales, que resumo a continuación:

Hemos visto cómo era la vida en los guetos durante la Segunda Guerra Mundial.

Hemos vuelto a repasar la actividad fotográfica de Stanley Kubrick.

Risaku Suzuki nos ha encantado con sus paisajes, especialmente aquellos cubiertos por la nieve.

 

El calor y el bochorno han nublado la ciudad, sin que haya habido gran riesgo de que rompiese a llover en ningún momento.

El calor y el bochorno han nublado la ciudad, sin que haya habido gran riesgo de que rompiese a llover en ningún momento.

Nos hemos permitido conocer algo más de la escuela de Helsinki a través de las fotografías de Elina Brotherus.

John Stember nos ha recordado la belleza y el destino malhadado de la supermodelo Gia Carangi.

Jason Larkin nos ha sensibilizado sobre las penosas condiciones de las comunidades mineras en el sur de Africa.

Y hemos descubierto otra niñera fotógrafa, Xyza Cruz Bacani, una joven filipina en Hong Kong.

También nos hemos deleitado con las escenografías de Paolo Ventura.

Y finalmente nos hemos informado de las nuevas tendencias y de algunas de las más destacadas exposiciones en PhotoEspaña.

Y con un día de antelación sobre lo habitual, me despido hasta la semana que viene.

En cualquier caso, nos hemos dado una vuelta, nos hemos tomado una cervecita, y me he venido a casa para preparar los chismes fotográficos de mañana.

En cualquier caso, nos hemos dado una vuelta, nos hemos tomado una cervecita, y me he venido a casa para preparar los chismes fotográficos de mañana.