[Cine] Sesión doble: Yaksha 야차 (2022); Red Rocket (2022)

Cine

A partir de mañana o pasado mañana voy a entrar en modo «solo fotos» durante unos días. Esta semana no nos ha dado la vida para ir al cine. Ni siquiera para tirar de estrenos en plataformas. Y sin embargo, aun me quedaban dos estrenos de semanas anteriores para comentar. Voy a ponerme al día, y dentro de unos díar volveremos con la actividad cinéfila. Espero.

Yaksha 야차 (2022; 29/20220508)

En estos días estoy terminando de ver una serie surcoreana, algo viejuna ya, sobre espías, servicios de (poca) inteligencia, y rivalidades norte-sur en la península coreana. Quizá por eso me animé a ver en Netflix este estreno con intrigas entre servicios secretos y espías de buena parte del Asia más oriental.

Una de las películas está rodada en una ciudad asiática (china en concreto) sin más datos que su industria y que aparecen muchas calles y coches. Así que mostraremos unos paisajes urbanos de Suwon, con calles y coches.

A un tipo que es fiscal, tras una cagada profesional, lo manda a controlar a los servicios secretos. Y la jefa de estos lo manda a ver que pasa con una célula de espías destacada en una ciudad china, fronteriza con Corea del Norte. Al final se verá metido en un lío de intereses extraño, y redes de espionaje dentro de las redes de espionaje, que afecta a servicios secretos de las dos Coreas, China y Japón.

Un lío entretenido, pero sin más trascendencia, y al que, además, se le ven venir las intenciones y quienes son los malos más malos y los «buenos». Razonablemente bien actuada, no es chapucera en su realización tampoco, como digo, entretenida sin más. Dirigida por un tal Na Hyeon, parece ser que yaksha, el apodo de uno de los agentes, es el nombre de unos espíritus del hinduismo y del budismo, extendidos por toda Asia, que sería benevolentes, pero traviesos y engañosos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Red Rocket (2022; 30/20220512)

Más interés a priori presentaba esta película norteamericana que vimos en salas de cines, la segunda en pocos días en las que uno o varios protagonistas figuran ser o haber sido «actores/actrices» del cine porno. Dirigida por Sean Baker, pudimos leer varias reseñas muy favorables en los días previos a verla. Así que íbamos muy animados.

Nos habla de Mikey (Simon Rex), un actor porno venido a menos, que habiendose quedado sin blanca y con poco trabajo se refugia en su población de Tejas natal, en casa de su mujer (Bree Elrod) y su suegra (Brenda Deiss), de las que llevaba un tiempo extrañado. Y mientras allí se encuentra, intenta ganarse la vida trapicheando con «maría», al mismo tiempo que inicia una relación con una adolescente que trabaja en una tienda de dónuts (Suzanna Son). Pero siempre con punto de falta de talento a cuestas.

En algún sitio leí que es una nueva visión a las gentes que pueblan la América de Donald Trump y similares. Lo que los sureños esclavistas llamaban los white trash, la basura blanca, personas de origen europeo sin oficio ni porvenir, y que a pesar de todo se muestra fiel al sistema que los arrincona en los márgenes de la sociedad. Rodada en tono de comedia, comedia negra o comedia amarga en muchos momentos, es un monumento a los desatinos en las ilusiones, los sueños y las decisiones.

Está muy bien rodada, haciendo bello un lugar anodino en la costa tejana, e interpretada con mucho oficio. Sorprende mucho en ocasiones la joven Suzanna Son, menos joven en la realidad de lo que se muestra en la película, y que mezcla ingenuidad y procacidad a partes iguales al componer su personaje de Strawberry. Puede haber para algunos en las relaciones, alguna situación incómoda dada las edades de los protagonistas. Pero las cosas son así… es verosímil a la hora de plantear una cierta realidad. Al final, me agarró menos de lo que esperaba a pesar de reconocer sus innegables virtudes cinematográficas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] X (2022)

Cine

X (2022; 28/20220505)

Si no recuerdo mal, la última vez que acudí a una sala de cine a ver un slasher fue el 19 de enero de 1998. No es que mi memoria tenga tal capacidad de recuerdo. Es que el 28 de diciembre de 1997 comencé a registrar las películas que veo en una hoja de cálculo, unas pocas semanas antes de ese día, y tengo registrada la fecha en que vi la película. No recuerdo haber ido de nuevo al cine a ver una película de este tipo… hasta ahora. Hace unos días me invitaron a ver la última película estrenada de Ti West… no tenía nada mejor que hacer… y fui.

Casa extrañas, parajes poco transitados, el margen de la sociedad,… lugares adecuados para que jovencitas «ligeras de cascos» y «ligeras de ropa» caigan víctimas de los «ciudadanos de orden y valores tradicionales» con sierras, martillos, clavos, cuchillos, tenazas, escopetas y otros instrumentos igual de «simpáticos». En realidad todo esto es bastante machista ¿no?

Sobre el argumento… nada que no podamos suponer o imaginar. Un grupo de gente, relativamente joven, con chicas guapas, va a algún sitio olvidado del universo donde vive gente rara, en este caso pueblerinos integristas cristianos de los Estados Unidos, y se ponen a hacer cosas «moralmente reprobables», que les llevan a ser perseguidos para morir de formas grotescas y sangrientas. Lo «moralmente reprobable» en este caso es una película pornográfica. Nunca hubiera imaginado que una gente que vive en California necesitase irse al culo del mundo en Tejas para rodar una película pornográfica. Como veis la premisa de partida ya es totalmente absurda.

Lo mejor de la película es que, ambientada en los años 70, está muy bien hecha. Realmente hay mucho oficio cinematográfico en este largometraje. Incluso se disfruta. Lo malo de la película… pues casi todo lo demás. Es un caso típico de exploitation multidimensional. Sexploitation… porque salen chicas guapas, en pelotas, rodando pornografía. Blaxploitation… porque uno de los protagonistas es negro y, por no salirnos del tópico, tiene un pene muy largo. No se ve. Sólo se intuye. Teensploitation… porque una de las chicas es jovencita, y sólo iba de ayudante, hasta que hay una excusa para ponerse a la tarea «interpretativa» también. Gore… no mucho, pero algo hay, claro. Monster movie… porque hay una laguna con un enorme caimán dispuesto a merendarse a alguna incauta en pelotas que se deje caer por ahí. Y por supuesto, hicksploitation… porque los principales antagonistas son unos paletos del profundo sur norteamericano. Y seguro que me dejo algo. Vamos, que la intención era hacer algo que no sé si definir como «homenaje» o «parodia»… aunque bien hecho.

No me voy a molestar mucho en hablar de la interpretación… porque de alguna forma se busca que esta se adecúe a los tópicos del género. Que tradicionalmente implicaban interpretaciones muy flojas. Pero si se esfuerzan en hacerlo así intencionalmente, y puede ser que sí, no hay que desdeñar el oficio de los intérpretes. Pero bueno. No puedo negar que, yendo en grupo, lo pasamos bien. Pero nunca se me ocurriría a mí ir a ver una película de este tipo porque sí. Y no… por mucho de que haya oficio en su realización… no aporta absolutamente nada nuevo ni interesante al asunto.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Bubble バブル (2022)

Cine

Bubble バブル (2022; 27/20220502)

Sesión de cine de estreno en plataforma digital, animación japonesa adquirida por Netflix, que me pareció adecuada para un día de fiesta modorro, el lunes 2 de mayo, lastrado por el cansancio de mi viaje en el día 24 horas antes a Logroño. Y si recientemente comentaba una peculiar visión de los nipones de un cuento tradicional europeo,… pues aquí tenemos otra. En esta ocasión la también muy trillada historia de la Sirenita, llevada a un escenario futurístico en un Tokio catastrófico, y en el ámbito de la fanta-ciencia (mezclando fantasía y ciencia ficción). Dirigida por Tetsurō Araki, que se ha manejado hasta ahora fundamentalmente en el ámbito de las series televisivas de animación, reconozco que tenía curiosidad por esta película.

Tokio, visto desde lo alto, en unas tomas nocturnas durante mi último viaje al País del Sol Naciente en 2019. No sé cuando se podrá volver a visitar ese interesante país. Nos habíamos propuesto volver cuatro o cinco años después del último viaje… ya han pasado casi tres. Y el país está cerrado por la pandemia.

No es, ni mucho menos, la primera vez que los japoneses le dan una vuelta a esta conocida historia. Y desde mi punto de vista, existe una visión de la misma que supera a todas las demás, incluidas las versiones Disney y otras similares en la cultura europea occidental y sus derivados. Se trata de Ponyo, una de las grandes joyas del Studio Ghibli, dirigida al público más infantil, y que presenta una versión moderna y con valores actualizados del relato. Y más positiva y menos dramática, con un realce de la figura de la niña princesa de los mares. En la que ahora nos ocupa, nos trasladamos a un Tokio casi destruido del todo, con su centro inundado y abandonado por todos salvo por unos científicos y los huérfanos de la destrucción que se entretienen practicando competiciones de peligroso parkour o freerunning en un lugar lleno de anomalías en el espacio-tiempo en forma de burbujas. O algo así. Cuando uno de ellos cae al agua y está a punto de morir, una extraña joven surge entre las burbujas para salvarle.

Desde mi punto de vista estamos ante una película que va de más a menos. Muy vistosa desde el punto de vista visual, sus principales inconsistencias vienen de un argumento que presenta irregularidades al mezclar la acción de los traceurs con la historia de la relación entre los dos jóvenes protagonistas, el humano y la joven que surge de las burbujas. También viene penalizada por intentar ser demasiado «fiel» a la historia original en la que se inspira, en lugar de inspirarse en ella, pero respirar libremente y encontrar su propio camino en el siglo XXI y en un escenario futurista.

La película no es ninguna catástrofe, ni mucho menos, y se deja ver bien, pero está por debajo de lo que se ha podido ver en los tiempos recientes en la animación japonesa. Carece de los valores propios de esta, la historia es muy superficial, y realmente no aporta nada nuevo más allá del entretenimiento para pasar un rato.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The northman (2022)

Cine

The northman (2022; 26/20220429)

Lo cierto es que inicialmente no me veía a mí mismo yendo a ver esta película de acción de inspiración vikinga. Dirigida por Robert Eggers, un director con sólo dos largometrajes previos, solo he visto uno, pero que despierta mucha expectación, ya nos avisaba que no se podía considerar una película de autor como las anteriores, sino un encargo del estudio. Todo indicaba que se trataba de trasladar a la gran pantalla los éxitos de algunas series de televisión. Pero entre las cosas buenas a prior estaba el reparto, más que interesante, y el rosario de críticas y comentarios positivos ante esta producción, que se anunciaba espectacular, pero con chicha temática. Un poco escéptico, pero ilusionado, me fui al cine.

Hay alguna escena absurda en la película. Cuando los vikingos llegaban a Islandia, se asentaban en la costa. Desde o en zonas bajas y relativamente explotables cerca de la costa. Era lo que les permitía pescar, comerciar, navegar, cultivar, criar ganado,… Entonces… siempre me preguntaré porqué los exiliados van atravesando la isla caminando por un glaciar para ir ¿adónde?

La película nos cuenta la historia de Amleth (Alexander Skarsgård), un príncipe de un pequeño reino vikingo de lo que hoy es Noruega, que se ve olvidado a huir cuando su padre (Ethan Hawke) es asesinado por su tío (Claes Bang), con la dudosa postura ante el hecho de su madre (Nicole Kidman). Y vuelve al cabo de un tiempo, con todos estos refugiados en Islandia, para tomar venganza, acompañado de un hechicera esclava de origen eslavo (Anya Taylor-Joy, que repite con el director). Sí. Bueno. Es fundamentalmente la historia de base del Hamlet de Shakespeare, pero sin que algo huela a podrido en Dinamarca. Y con una Ofelia que se llama Olga, menos moñas y sin tendencias al suicidio. Y bueno… por allí pasan también Willem Dafoe y Björk; pero como están tan caracterizados, nadie los reconoce cuando salen.

Lo primero que me sorprende es que se había dicho que la película ya merecía la pena como espectáculo visual. Pero a la primera escena de drakkars vikingos navegando por las procelosas agua del Atlántico norte, los efectos visuales digitales cantan más que el sobaco de un maratoniano. Mediocres en el mejor de los casos, aunque la dirección de fotografía este a buen nivel. Lo segundo es que, lejos de haber algún tipo de sutileza en la historia, todo se reduce a presentar a los vikingos como unos brutos violentos y sanguinarios, con todos los tópicos tradicionales, salvo el casco con cuernos… que no aparece. Ninguna sutileza. Tampoco me parece que engrane muy bien la parte místico-fantástica de la historia. Que incluso me parece superflua… incluso encorseta la historia sin dejarle respirar.

Las interpretaciones… están al nivel de la falta de sutileza que tiene el conjunto de la historia. Efectivamente, es un buen reparto de gente con oficio. Pero si el desarrollo de sus caracteres es previsible y tiene escaso recorrido, poco pueden hacer más que sacar adelante el trabajo con su capacidad de bien hacer.

¿Es una mala película? No. Incluso resultará muy entretenida para muchos, aunque no sea mi género preferido. Evidentemente, cuando la ves, te entran ganas de ir, en mi caso volver, a Islandia y sus magníficos paisajes. O a recorrer los fiordos noruegos. Todo muy chulo. Pero no es una película especial. Y ya te digo… en algún que otro momento, los efectos visuales me parecieron impropios de las pretensiones del filme.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Shashin no onna 写真の女 (2020)

Cine

Shashin no onna 写真の女 (2020; 25/20220425)

Con esta película japonesa del director Takeshi Kushida entraremos en el terreno de las «inclasificables». Su título en castellano es una traducción fiel del japonés, La mujer de las fotografías. Esas películas que no sabes muy bien en qué género encuadrar, o que, al final de la proyección, te quedas sin saber muy bien qué opinas de ellas. Y tras dejarlas reposar… pues sigues en las mismas. Pues algo así me ha pasado con esta película, que vi un poco de casualidad, simplemente porque no siendo muy larga, 89 minutos, la proyectaban en versión original en un momento y en un lugar convenientes. Y bueno… había leído alguna alabanza festivalera ante lo «nuevo» del cine independiente nipón.

Una de las secuencias de la película de hoy, en la que el protagonista, fotógrafo, sale a fotografiar insectos por el monte o un parque, me recordó a esta escena que viví en los jardines de Hamarikyu en Tokio, no lejos del mercado del pescado de Tsukiji. Un mercado que ya no existe. El mayorista. Uno más pequeño de venta minorista parece que subsiste.

Básicamente estamos ante una historia que entra dentro de eso que podríamos calificar como realismo fantástico, que transcurre en torno al negocio fotográfico de su protagonista masculino (Toshiaki Inomata). Este es un fotógrafo que se dedica al retrato, pero que se caracteriza por sus retoques en el ordenador. Y sus variantes principales son las fotos funerarias que le trae un cliente de un negocio funerario (Hideki Nagai), para que los fallecidos luzcan bien en su funeral, o como el caso de la mujer (Toki Koinuma) que quiere una foto para sus citas a ciegas con vistas a un matrimonio, donde quiere lucir joven y guapa,… aunque ya no sea tan joven… ni tan lozana. Y un día, en su afición a fotografiar insectos en la naturaleza, topa con una mujer joven (Itsuki Otaki), una bailarina venida a menos, que ahora se gana la vida promocionando productos en redes sociales, y que sufre un accidente que le genera unas heridas muy aparentes. Y ahí comienza una peculiar relación entre los dos, con intervenciones puntuales de los dos clientes.

Peculiar película con diálogos parcos. El protagonista… no habla. Los demás le cuentan cosas. En el que se tocan diversos temas. La soledad, la familia o su ausencia, la imagen personal frente a la apariencia personal, las expectativas frente a la realidad, la relación morbosa frente al romance basado en ¿qué? Con una realización austera, pero más que correcta. Sin banda sonora, pero con unos notables efectos de sonido que se apoderan de la imagen, ante la ausencia de diálogos. Y con unas interpretaciones que, a pesar de ser de intérpretes que se prodigan poco, o que proceden de otros campos, cumplen con un notable alto en sus peculiares papeles.

El principal problema del escueto largometraje es que toca tantos palos que, al final, no acaba de quedarte clara cual era la intención de director. ¿El extraño romance entre el maduro fotógrafo y la más joven bailarina? ¿Los problemas relacionados con la imagen personal y su representación en la sociedad, sea la real o sea la digital? ¿La soledad y la alienación del ser humano en la sociedad actual, un tema clásico en la ficción nipona? Muchas cosas para menos de 90 minutos de metraje, en las que se queda en la presentación de los temas pero sin profundizar realmente en ninguno. No sé si es recomendable. No es mala. Pero es inusual. Y poco compatible con los aficionados al cine contemporáneo más comercial, hollywoodiense. Así que cada cual sabrá si quiere correr el riesgo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Sarinui chueok 살인의 추억 (2003)

Cine

Sarinui chueok 살인의 추억 (2003; 24/20220421)

Y llegamos a la última película del ciclo de cine surcoreano que se ha desarrollado entre marzo y abril en los más céntricos cines de Zaragoza. Un ciclo de cine absolutamente excelente, de gran nivel, variado, y del que quizá me quedé una entrada más para comentar la nueva versión de una de las películas más emblemáticas del cine de esa nacionalidad y mis impresiones globales del ciclo. Pero antes vamos con estos recuerdos de un asesino en serie, el título más conocido de la película en inglés es Memories of murder, y en castellano se ha conocido también como Crónica de un asesino en serie, dirigida por Bong Joon Ho, director de la citada célebre y oscarizada película, por la que él mismo recibió también estatuillas como mejor director y mejor guion.

Opto por unas cuantas fotografías de la aldea cultural de Gamcheon, antigua población de pescadores anexa a Busan, hoy incluida en uno de los distritos de esta populosa ciudad al sur de la península de Corea.

Esta película que nos ocupa hoy, y que tiene casi 20 años, está inspirada por un caso de asesinatos en serie, entre 1986 y 1991, que no se resolvió del todo hasta mucho tiempo después de los hechos, cuando el asesino, en prisión, confesó los hechos. En una población rural, en algún lugar de Corea del Sur, durante los años 80 del siglo XX, comienzan a aparecer cadáveres de mujeres violadas y asesinadas, siendo los dos inspectores de policía locales encargados del caso (Song Kang-ho y Kim Roe-ha) incapaces de resolver el misterio, por lo que reciben el refuerzo de un inspector procedente de Seúl (Kim Sang-kyung). Y ahí comienza una investigación que va dando bandazos, pasando de un sospechoso a otro, con poco éxito.

La película tiene una realización absolutamente impecable, magistral. Y muestra que el director, en 2003, ya manejaba con maestría los mimbres que le dieron la fama internacional dieciséis años más tarde. Desde varios puntos de vista, la película de los parásitos, en ambas actúa también Song Kang-ho de forma destacada, es heredera de la que nos ocupa hoy. Y al mismo tiempo, como opinión personal, casi diría que la de 2003 me ha impactado más, me ha gustado más. Con una mezcla de comedia, los policías al cargo casi parecen una versión coreana de Mortadelo y Filemón cruzados con Torrente, y no pocas dosis de drama y tragedia, la película no se limita ha seguir el hilo de la investigación, sino que además es un repaso y crítica social a unos tiempos convulsos que anunciaban el final de las dictaduras del siglo XX en el sur de la península coreana, dando paso a una democracia que se ha ido consolidando hasta ser una de las más saneadas de la actualidad (calificada como democracia plena en el puesto 16º de los países del mundo, varios puestos por encima de España, que ocupa el puesto 24º, calificada como democracia deficiente). Nos encontramos con unos cuerpos de policía incultos, poco preparados, más dedicados a la represión, torturas incluidas, que a la investigación seria de los delitos, mientras la sociedad les da la espalda y les recrimina constantemente lo que no son capaces de hacer.

Con unas interpretaciones que también podemos calificar de primer nivel, la película es un más que digno colofón a un ciclo de cine que ha hecho felices a los más cinéfilos, pero con películas que deberían ser interesante para cualquier aficionado al séptimo arte. Totalmente recomendable, cine de primer nivel, difícil de encontrar hoy en día en la mayor parte de las producciones de las cinematografías más prestigiosas del planeta. Si la pilláis en alguna plataforma digital de contenidos audiovisuales, no dudéis en dedicarle un poco más de dos horitas a verla.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Han Gong-ju 한공주 (2013)

Cine

Han Gong-ju 한공주 (2013; 23/2022007)

Penúltima de las seis películas de las que consta el ciclo de cine surcoreano que está a punto de finalizar dentro de un par de días en Zaragoza. Sólo he dejado de ver una de las películas, ya vista en la pantalla grande. Y, de momento, he dejado de comentar la versión en blanco y negro de otra de ellas, también vista con antelación en pantalla grande,… pero que creo merecerá un comentario en algún momento. En cualquier caso, la que hoy nos ocupa, la historia de una adolescente (Chun Woo-hee) contada por Lee Su-jin, director del filme.

Muy al principio de la película vemos a la protagonista en el metro que va de Seúl a Incheon con su tutor en el instituto. No tengo claro que la película transcurra allí, en esta ciudad del área metropolitana de Seúl. Pero en ella pasé yo una tarde muy entretenida.

Aunque en la versión doblada al castellano se presenta con el título Princesa, la original se titula, escuetamente, con el nombre del personaje protagonista, Han Gong-ju. Una adolescente de 16 o 17 años (nunca sabes la edad exacta porque no sabes si en las traducciones transforman las edades coreanas al sistema occidental, no es la misma[*]) se ve en una comisaría donde su profesor de instituto la recoge para llevársela a vivir con su madre, careciendo de ella la chica, y no haciéndose cargo de ella el padre, un borracho jugador endeudado. No sabemos qué ha pasado, pero algo ha pasado. Un grupo de adolescentes, varones, son introducidos detenidos en la comisaría. A partir de ahí seguimos a Gong-ju en su esfuerzo de seguir adelante con su vida, mientras poco a poco vamos conociendo la tragedia de los hechos vividos.

Película difícil. Dura. Sin contemplaciones. Un implacable crítica contra una sociedad extremadamente patriarcal y conservadora, en la que ante una abominable agresión sexual contra dos jóvenes, esta sociedad en su conjunto, todos los estamentos, el familiar, el educativo, el sanitario, el policial,… cargan contra las víctimas. Una película que basa su fuerza en el impecable trabajo de su actriz protagonista. Chu Woo-hee (en realidad esta transcripción es adecuada para el inglés, la adecuada para el castellano sería Chu Wuhi), que tenía veintipocos años al filmar la película, y que tiene un pequeño pero importante papel en otra de las películas del ciclo, encarna a la perfección a la adolescente, con una mezcla de determinación, experiencia, fragilidad e inocencia, con escenas que incluso llegan a parece humorísticas, aunque conforme se desarrolla la historia nos abofetean con dureza y se convierten desoladores [la mención a los «43 gorilas» me dejó anodadado durante un par de días].

El contenido de esta película es como si tras la «sentencia de la manada» del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, la sociedad española se hubiera encogido de hombros, en lugar de la indignación popular que suscitó. Y si eso influyó la sentencia del Tribunal Supremo, me alegro de que entendiera de los valores que las gentes de una democracia quieren que se defiendan desde la justicia a la hora de interpretar las leyes. Siempre habrá cerriles en una sociedad… pero dejemos las cosas claras. La lástima es que no las tengan claras quienes deben defender a esta sociedad, como sucede en el planteamiento de la película; los educadores, las fuerzas del orden, los medios, los pares de las agredidas, las familias, los profesionales sanitarios, todos nosotros que podemos vernos o alguien a quien queremos en la misma situación lo cual no se debe tolerar.

Una película que roza la perfección y que es muy recomendable… pero que hay que ver con la mente serena y tranquila, porque abruma. Por cierto… que me acabo de dar cuenta que a esta chica la vi actuar también en una serie de Netflix, con título de gas noble. No especialmente buena ni mala, que es lo peor que se puede decir de estas series.

[*] La forma de calcular la edad tradicionalmente en Asia oriental es distinta a la de muchas otras partes del mundo. La forma más generalizada en el mundo es en años cumplidos. Una persona tiene «30 años» cuando han pasado al menos 30 años desde su nacimiento, pero menos de 31. Pero en aquella parte del mundo, aunque sólo se mantiene de forma efectiva en Corea, la edad se calcula con la fórmula siguiente:

EDAD = AÑO ACTUAL – AÑO DE NACIMIENTO + 1

Veamos la diferencia con un ejemplo. «Ana nació el 28 de diciembre de 2000. ¿Cuántos años tenía el 2 de enero de 2022?». En España sería restar el tiempo pasado entre ambas fechas y nos saldrían 21 años y 5 días, luego la respuesta sería «Ana tiene una edad de 21 años». En Corea del Sur sería hacer la cuenta <2022 – 2000 + 1> y la respuesta sería «Ana tiene una edad de 23 años». Este es un caso extremo de diferencia por haber nacido a final del año, y el «tiempo actual» del problema es muy a principio del año. En general, si un coreano te da su edad según sus cuentas, tiene al menos un año menos según las nuestras. En las series y películas, cuando los personajes son claramente adultos, la diferencia importa poco. Pero cuando se trata de adolescentes a punto de entrar a la universidad es confuso. Y de eso hablaremos dentro de un par de días.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Deep water (2022)

Cine

Deep water (2022; 22/20220330)

Adelanto ya que me arrepiento mucho de haber decidido ver este thriller «erótico» de Adrian Lyne. Un director que tuvo su momento de gloria en este género con una serie de películas que tuvieron un notable impacto en taquilla, y que se hicieron muy populares en los años 80 y 90 del siglo XX. Aunque pocas de ellas me convencieron realmente. E incluso alguna que me gustó en su momento, con el tiempo, la perspectiva y la experiencia, ahora la percibo de forma mucho menos favorable. Vamos… que no lo tenía muy claro…

Algunas fotografías en los bosques de ribera en torno a Zaragoza son apropiadas para ilustrar una película cuyo desenlace se da en un entorno no muy distinto.

Pero la película está libremente disponible en Amazon Prime Video, y se han leído comentarios en los medios que abrían una cierta esperanza a que la cosa no estuviese mal. Así que tranquilamente en casa, después de cenar, un miércoles me dispuse a ver esta adaptación de una novela del mismo título de Patricia Highsmith. Y nos encontramos ante un matrimonio en el que la mujer (Ana de Armas) toma esporádicamente amantes diversos, de forma tolerada por el marido (Ben Affleck), a pesar de que ambos dicen quererse mutuamente. La descripción de la situación en la sinopsis de la novela de Highsmith parece… «menos cariñosa». El caso es que uno de los amantes desapareció o falleció en un pasado, y el actual, tras una discusión con el marido en una fiesta… aparece ahogado. Y a partir de ahí podéis imaginar. Especialmente si hay un periodista (Tracy Letts) mosqueado con el asunto.

Lo malo de esta película no es que Affleck sea un actor mediocre que sólo de vez en cuando nos ofrece una interpretación interesante. Tampoco que intente explotar los encantos de de Armas, más que el talento interpretativo que ya ha manifestado anteriormente. Lo malo es que la película es inane. Vacía. Sin mucho recorrido. Hasta cierto punto previsible. Sin que sientas especiales emociones. Ni empatizas con los protagonistas o su supuestas víctimas, ni sientes una especial emoción erótica en las escenas teóricamente pensadas para ello, ni hay sensación de suspense… nada.

De verdad. Aunque la tengáis «gratis» porque tengáis la suscripción a Amazon Prime Video… no malgastéis vuestro tiempo. Seguro que hay cosas más interesantes que ver.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Ryū to Sobakasu no Hime 竜とそばかすの姫 (2022)

Cine

Ryū to Sobakasu no Hime 竜とそばかすの姫 (2022; 21/20220326)

Llevo mucho retraso comentando películas de cine. La película de animación japonesa de hoy la tengo en espera desde hace muchos días ya. En principio, era para verla en la sesión especial del ciclo dedicado al director Mamoru Hosoda del jueves 17 de marzo. Pero optamos por ir a la sesión especial del ciclo de cine coreano de ese mismo día, dejando la última película de Hosoda para el momento de su estreno masivo en salas 10 u 11 días más tarde. Es la segunda de las tres películas del ciclo dedicado a Hosoda que hemos visto en marzo tras las simpáticas aventuras de un chico extraviado en tierra de los bakemono. La otra la vimos ya hace unos años. Y el título en español, y creo que en otros idiomas es Belle. Aunque no me gusta en exceso. El título original de la película significa El dragón y la princesa pecosa.

2014, Viaje a Japón. Kawaguchi-ko y monte Fuji.

Ciertamente, la historia es una reinterpretación modernizada del cuento tradicional francés de La bella y la bestia. Pero al igual que en otras de sus películas, y es algo que me gusta de Hosoda, la película nos habla de problemas sociales reales de la época actual, de la sociedad actual, al menos de la japonesa, aunque el tema es universal, con la ayuda de elementos fantásticos, o propios de la fantaciencia, esa mezcla de la fantasía y la ciencia ficción. Suzu (voz de la cantante Kaho Nakamura) es una adolescente que vive en un entorno provinciano en la isla de Shikoku, la más pequeña de las cuatro islas principales del archipiélago japonés, con su padre, huérfana de madre. Es insegura, cree no tener amigos, salvo otra compañera de clase, añora la amista de infancia con otro compañero, y con un rostro pecoso, se cree feílla. Y su compañera le enseña como navegar en la más avanzada red social, U, donde crea su alter ego, Bell (no Belle), pronúnciese beru (ベル), con una u muy poco marcada, pero sin llegar a ser muda. Y allí triunfa como cantante virtual, hasta que uno de sus conciertos se ve interrumpido por la persecución hacia otro habitante del mundo virtual de U, que se presenta como un fuerte y gran dragón (竜 ryū, la denominación para los dragones de origen asiático, distintos de los de origen europeo, que en japonés son ドラゴン doragon). Y hay surgirá una relación que le llevará a descubrir quién se esconde detrás de ese avatar, alguien que evidentemente tiene problemas y tiene lastres emocionales.

En un mundo virtual de gran imaginación, vistosidad, barroco en ocasiones, un gran alarde de animación cinematográfica, que ha recibido la aprobación universal de la crítica, y una excelente aceptación del público, especialmente en Asia, Hosoda, como ya hemos mencionado, sigue con su tónica de introducir problemas de la vida real a través de historias con esos componentes de fantasía o ciencia ficción, en este caso el mundo virtual de U. Vuelve a retomar la soledad de los huérfanos, ya sea en un entorno positivo, pero en el que no encuentran su lugar como es el caso de Kaho, o bien en otro entorno más desfavorable, del que no quiero desvelar mucho. En cualquier caso, película buenrollista, sobre el crecimiento personal, sobre la aceptación de si mismos, especialmente para ser aceptados por los demás, o más bien, para ser consciente que son aceptados por los demás.

2014, Viaje a Japón. carloscarreter.rs | carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

A mí me gustan las películas de Hosoda, desde que vi Toki wo takeru shōjo 時をかける少女 en Netflix, otra delicia de película que he visto varias veces, porque me parece una de las películas de animación más divertidas y entretenidas que he visto. Sus personajes protagonistas comparten rasgos con muchos de los de Studio Ghibli, pero su estilo es propio y singular, dentro del estilo general del anime, de presentar mundos de gran riqueza visual, con sus personajes humanos esquemáticos, pero fácilmente reconocibles y con personalidades complejas. Es muy recomendable, con una producción de primerísimo nivel, a veces casi apabullante. Pero sobretodo con una historia interesante y unos personajes con los que empatizas. Parte del mito de la bella y la bestia, pero tiene unos temas distintos y una profundidad muy superior a las tontadas de Disney, sin perder de vista que su público diana es el público adolescente, aunque pueda ser disfrutada por espectadores de todas las edades.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
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[Cine] Old Boy (2003)

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Old Boy (2003; 20/20220324)

Nuevamente alimentamos nuestra afición por el cine a base de eventos especiales, frente a lo relativamente anodino de la cartelera con el cine actual. Y seguimos con el ciclo de cine coreano contemporáneo que se está proyectando los jueves de marzo y abril en una sala de Zaragoza. Y en esta ocasión, con una de las películas más celebradas de lo que llevamos de siglo, dirigida por Park Chan-wook, que ha sido universalmente aclamada desde su estreno, y que sólo había tenido oportunidad de ver en la pequeña pantalla. Así que veamos como fue la experiencia en la gran pantalla.

Basada en un manga japonés, nos cuenta la historia de un individuo (Choi Min-sik) bastante desagradable, violento, maltratador de su mujer, es secuestrado un día y llevado a la celda de una prisión, decorada como una habitación de hotel. Y allí permanecerá encerrado durante 15 años. Es puesto en libertad, sin más explicaciones, y decide encontrar los motivos por los que le encerraron todo este tiempo. Y vengarse. Nada más salir, conocerá a una joven cocinera de sashimi, o su equivalente coreano, (Kang Hye-jeong), y de repente descubrirá quien es el responsable de su cautiverio (Yoo Ji-Tae), quien le amenaza de que si no descubre porqué le ha pasado lo que le ha pasado, la chica morirá en cinco días.

Agobiante, violenta, intrigante, impactante, rompedora de todo tipo de tabús, no es una película para remilgados, desde luego. Los distintos derivados sobre la violencia y la sexualidad que van apareciendo pueden resultar francamente indigestos. Pero eso no quita para que podamos considerar la película como un muestra enormemente brillante en su concepción, en su realización y en su interpretación, no sólo del cine surcoreano, sino de la historia del cine en general. Con un final en falsa resolución, puesto que lo que se resuelve es más superficial de lo que parece, dejando en suspenso muchos elementos de incertidumbre generados durante la película y en el propio pseudofinal de la misma, el filme queda vivo en el imaginario del espectador que debe decidir cómo completar la historia… o simplemente decidir que no hay resolución aceptable posible. No me explico demasiado bien, porque no quiero destripar los elementos principales del argumento. La historia se inspira en cierto relato de la mitología griego que tampoco voy a mencionar… por lo mismo.

Si me preguntáis si la considero recomendable, mi respuesta es que sí, sin duda, pero con el adecuado estado de ánimo. Y sin remilgos, aceptando de antemano que el ser humano puede ser capaz de cosas estupendas… pero también de miserias sin fin. Me entero que Spike Lee realizó una versión en inglés de la historia… que fue un fiasco. Cosa que pasa con frecuencia, los intentos de adaptación de películas excelentes de otros países al gusto de los norteamericanos… no suelen funcionar o son superfluos.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Gokseong 곡성 (2016)

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Gokseong 곡성 (2016; 19/20220317)

Divagaba el viernes sobre la falta de emoción que nos suscitan los Oscar últimamente. Y si se nota esto, que no nos ha apetecido ir a ver en las últimas semanas alguna de las películas con candidaturas a estos premios, mientras que nos apuntamos al ciclo de cine coreano que en estas semanas se proyecta los jueves en proyecciones únicas en los más céntricos cines de Zaragoza. La primera del ciclo ya la habíamos visto en salas, y además la he visto alguna que otra vez de nuevo en televisión; estoy perdidamente enamorado de sus dos protagonistas. Así que me la perdí, porque tenía otra cosa que hacer que me interesaba relacionada con la fotografía. Pero no me perdí esta inquietante cinta de terror, que no de sustos, que el terror no va de eso, piensen lo que piensen los que hacen películas de consumo palomitero para adolescentes de 15 a 55 años.

Las calles de Gyeongju servirán para ilustrar la terrorífica película surcoreana de hoy.

Dirigida por Na Hong-jin, su título original es el nombre del pueblo coreano donde sucede la acción. En inglés se titulo The Wailing (el lamento), mientras que en España se la conoce por El extraño. Y nos traslada a ese pueblo donde comienzan a suceder extraños asesinatos, extraordinariamente cruentos, en los que los miembros de una familia aparecen violentamente acuchillados por alguno de sus familiares que es encontrado en estado estuporoso por las policía. Un policía (Kwak Do-won), algo torpe, pero buen tipo y amante de su familia, empieza a sospechar de un viejo japonés (Jun Kunimura) que vive en los alrededores, como de una misteriosa joven que aparece cerca del lugar de los hechos (Chun Woo-hee). Y las cosas se complican cuando su hija (Kim Hwan-hee) empieza a tener comportamientos extraños.

El género de terror no es de los que me entusiasmen, precisamente. Quizá porque se abuse en las películas más comerciales, como ya he insinuado al principio, de los sustos. Y también de la casquería y el gore. La sangre no falta en esta película, pero el enfoque es mucho más inquietante. Estamos ante una presencia insidiosa, las del mal por el mal, la del mal esencial, que asalta una pequeña y tranquila comunidad rural donde nunca falta nada. Y presenciamos cómo el mal hace mella en la confianza y en la credulidad de las gentes sencillas, que se dejan llevar por el prejuicio. Independientemente de que este esté o no justificado.

Excelente realización y muy muy buena interpretación que demuestran que el bum de la ficción audiovisual coreana no es casualidad. Que quizá la estemos descubriendo en Occidente en estos últimos años, pero que ha venido incubándose desde hace tiempo. La película no es muy antigua por eso, tiene apenas seis años. Y es absolutamente recomendable. Sus más de 150 minutos de duración se me pasaron en un vuelo. Y ya hemos podido ver la siguiente, que comentaré dentro de unos días… que es algo más todavía.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Hubo en tiempo en que los Oscars…

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… nos divertían, nos emocionaban, provocaban debates,… incluso discusiones. Quién lo merecía más. Qué decepciones te llevabas por los que perdían. O… qué decepciones te llevabas por los que ganaban. Y sobretodo, el glamur de los artistas. De ellas en especial. El repaso a las fotos de la alfombra roja. Las más elegantes. Las más estrambóticas. Las más… raras. El fin de semana de los Oscars, en aquella época a finales de febrero, nos divertía. Si coincidía con temporada de esquí con subida a pistas el sábado de la víspera, el debate en el coche sobre los posibles ganadores.

Dentro de las alabanzas al cine asiático reciente, cada vez incluimos menos al cine chino. Aunque en los últimos veinte años nos ha deparado sorpresas muy agradables, cada vez se nota más controlado por el estado autoritario en el que se tiene que mover. Pero aun así, en esta entrada nos daremos un paseo fotográfico por Shanghái.

No creáis. No pecábamos de ingenuos. Nunca hemos mirado los premios de la Academia como si realmente fuesen un referente a la calidad real del cine que se hace sobre la faz de la Tierra. Son los premios de la industria a su cine, el de Hollywood, con admisiones puntuales al indie o los extranjeros. O como ellos les llaman, los de habla extranjera. Parece que a pesar de los millones de hispanohablantes, de asiáticos, de gentes de otros orígenes que hablan sus propias lenguas en un país que no tiene una norma legal federal que establezca ninguna lengua, tampoco el inglés como oficial, esas otras sean extranjeras. Así que el sesgo está ahí desde el principio. Y como tal industria, los dineros priman sobre el arte.

Dentro de unos límites claro. Los premios a la animación de Disney son aceptables en una categoría que parece creadas para esta productora, por más que de vez en cuando premien alguna producción de otras productoras. Cierto es que sorprendió el primer premio en esta categoría que se concedió, en 2001, a una película que no era Disney. Y la segunda a una película de Studio Ghibli, cosa que no se ha repetido a pesar de que la calidad promedio de esta productora ha sido claramente superior a la de Disney y otras productoras americanas. Por no hablar de excelentes animaciones para adultos que ni siquiera son consideradas. Y a pesar que las de Marvel dejen pingües beneficios a la industria, tienen cierto pudor a la hora de premiar estas películas que son el equivalente a macdonalds o burgerkings en el cine. Salvo que sea animación… ahí si tienen premio. Así pues, para ganar el Oscar hay que generar dividendos, tener una pose de artisteo y, en muchas ocasiones, ser sensiblera o espectacular. Claro… alguien me dijo hace poco… «Oye, que Pixar a ganado más premios que Disney en esta categoría». Y me le quedé mirando con pena… Pixar es una subsidiaria de Disney.

Pero llevamos unos años en los que ya no nos divertimos con los Oscar. Dicen algunos que la culpa del desinterés la tiene la inclusión de hasta diez películas entre las candidatas desde 2009 y el sistema de voto preferencial para esta categoría. Salvo que haya una dominadora muy clara en una edición determinada, se produce un regresión a la mediocridad, que acaba provocando que la ganadora sea la medianía más aceptada por un mayor número de votantes. Y hasta cierto punto estoy de acuerdo. Por lo que leo, es muy posible que este año suceda. Que la mediocridad, una película digna y correcta, pero no brillante, sea quien se lleve el gato al agua, dejando aparcadas las más brillantes películas, pero que son más arriesgadas y pueden dividir el voto. Es decir, las mejores películas compiten ferozmente entre sí, divididos los votos entre el colegio electoral, y al final gana una película que ni fu ni fa, pero que siendo simpática, aparece como segunda o tercera opción con frecuencia, y así desplaza a las apuestas de más calidad, pero más polarizadoras de la opinión. Observad que aplico el término «mediocridad» no como peyorativo, sino en un sentido estadístico, de película que esta entre las próximas a las medidas de tendencia central, y no entre los desviaciones de estas hacia la calidad.

Pero yo creo que hay más elementos en nuestro desinterés. Cada vez nos interesa menos el cine norteamericano. Ciertamente siguen haciendo películas brillantes. Pero también se hacen en otros puntos del globo. En los últimos años, la pujanza del cine asiático nos parece muy interesante. Incluyendo apuestas formales en la narración alternativas a los cánones de la cultura europea/occidental, pero que son muy interesantes. Y sin necesidad de gastar indecentes cantidades de dinero en pirotecnias banales. La mayor parte del cine made in Hollywood nos motiva menos que un nabo olvidado en el frigo cuando lo abrimos cuando pensamos en qué queremos cenar.

Reconozco que somos raros. Que la mayor parte de la peña, igual que se ha acostumbrado a las hamburguesas hechas en serie, o a la telebasura, o al café en vaso de cartón para llevar, se ha acostumbrado a las películas de digestión fácil. Cuando escucho a mucha gente en sus veintitantos me sorprendo cuando se maravillan ante películas que son exactamente lo mismo que todo lo que ha hecho esa productora en los últimos quince años, variando los disfraces de coloricos de los protagonistas. Así que el lunes por la mañana, nos asomaremos con pereza a los titulares de prensa y, probablemente, bostezaremos con aburrimiento con la lista de premiados este año. Sinceramente, me gustaría mucho equivocarme.