[Cine] Shorta (2020)

Cine

Shorta (2020; 38/20210608)

El cine danés nos ofrece con cierta frecuencia buenas producciones, muy interesantes y muy bien realizadas. Tiene una cantera de directores competentes, innovadores y que trata los temas con profundidad, sin perder de vista que el cine también que ser atrayente para el público. Hace unos días leí un par de buenas críticas de esta película que he visto recientemente, dirigida por Frederik Louis HviidAnders Ølholm, dos cineastas que se habían movido hasta ahora en el ámbito de los cortometrajes, de la televisión y de la escritura de guiones. Pero inmediatamente me sentí interesado, especialmente con una cartelera que no se ha recuperado todavía de los efectos de la pandemia.

Cuando uno visita Dinamarca, Copenhague en concreto, no ve, salvo de lejos cuando se desplaza en los trenes de cercanías, los barrios de inmigrantes. Siempre vemos la cara amable de las zonas animadas, o de los festivales de jazz con los que me encontré yo en 2014.

Estamos en Dinamarca, tal vez Copenhague u otra ciudad importante, y tras una introducción en la que presenciamos la violenta detención de joven inmigrante africano por la policía, nos metemos en la rutina de un día de trabajo de dos policías que son emparejados para las patrullas de ese día. Ambos han tenido relación, aunque sea indirecta, con la detención del inmigrante, que se encuentra hospitalizado en estado grave, lo cual da lugar a una situación de malestar social en los barrios de inmigrantes, hasta el punto que los agentes reciben la recomendación de no entrar en uno de ellos, Svalegården. Mike Andersen (Jacob Lohmann) y Jens Høyer (Simon Sears) nunca han trabajado juntos. El primero tiene fama de irascible y violento. El segundo es tranquilo y callado. Pero las vicisitudes de la patrulla les llevará a estar en Svalegården, con un joven musulmán, Amos (Tarek Zayat), detenido en el coche de patrulla, cuando salta la noticia de que el hospitalizado ha fallecido, y se desatan violentos disturbios en el barrio, por no llamarlo gueto. Y van a tener difícil salir de allí.

Esta producción es una película incómoda. No hay blancos y negros, no hay maniqueísmos, no hay buenos y malos, incluso si a priori lo parece. Nadie está a salvo del reproche ético. Nadie carece de valores positivos. El problema es que no hay concesiones al distinto. Es una dura reflexión, por la fuerte violencia, a las intolerancias sociales. A los racismos. A los integrismos. Y la violencia incomoda. Pero la película está fenomenalmente realizada. Jugando con el primer plano y con la acción fuera de foco, vemos y no vemos. Sabemos qué pasa, o lo intuimos, pero como si no lo quisiéramos o como si no quisiéramos ser totalmente conscientes. La película va al grano. Con poco más de hora y media de duración, condensa lo que sucede en casi 24 horas, y suceden muchas cosas. Deteniéndose en momentos concretos, unos que invitan a la reflexión, otros a la esperanza, otros a la desesperación y otros al horror. Sin saber muy bien con qué quedarte. Porque no se proponen soluciones ni salidas fáciles.

Esta camiseta no es del Real Madrid… lo que no tengo ni idea es si podría ser del Arsenal… ni idea de fútbol. El niño no parece inmigrante… aunque vete tú a saber, que del este de Europa vienen unos inmigrantes muy rubitos.

Además hemos de señalar la más que notable interpretación de ambos protagonistas, muy bien acompañados de los secundarios, en una interpretación muy física, con un trabajo que debió ser realmente duro. Aunque con diálogos notables, que elevan el problema, desde lo local, en uno de los que se presume como uno de los países más felices y prósperos del mundo, al ámbito europeo, con ese diálogo notable de que “los inmigrantes son del Arsenal y los policías del Real Madrid”. Menuda carga de profundidad y cuánto hay para reflexionar en ese diálogo aparentemente tan banal.

Película de gran nivel, pero muy incómoda. No se ofrecen seguridades de ningún tipo. Nos quedamos al final con la misma sensación de inseguridad con la que hemos empezado. Un final áspero y sin concesiones. Yo la recomendaría sin duda, porque tiene muchos valores cinematográficos y sociales importantes. Pero eso no quiere decir que guste universalmente. Por cierto, shorta [شرطة] es policía en árabe.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
No deja de ser irónico que el jazz fuera una evolución de la música de esclavos africanos en sus descendientes, “libres” pero segregados, y ahora sea abrazada con entusiasmo por la blanca y culta Europa nórdica.

[Cine] Cruella (2021)

Cine

Cruella (2021; 37/20210602)

Vamos a ver si lo dejo claro desde el principio. Yo no quería ir a ver esta película. Incluso cuando salió ganadora en la votación me planteé quedarme en casa. No ir. Al final, en los últimos tiempos han sido tan escasos los momentos para juntarse con determinada gente, que venció este último impulso. Las adaptaciones de acción real de los clásicos animados de Disney o sus derivadas son meros productos de mercadotecnia en los que, hasta ahora, poca calidad he visto. Muy poca. Es cierto que esta nueva visión de la mejor malvada de la factoría dirigida por Craig Gillespie tiene como atractivo a priori su reparto. Hay mucha gente en el elenco que casi nunca lo hace mal. Pero aun así, mi reluctancia a ver esta película era… enorme. Pero fui.

Vista de Great Marlborough Street con los almacenes Liberty en primer plano. Es una de las localizaciones de la película, que transcurre en los años 70 del siglo XX.

En esta película se reimaginan los orígenes de Cruella de Vil, que en realidad se llama Estella (Emma Stone/Tipper Seifert-Cleveland, de niña). Una niña muy especial y querida por su madre (Emily Beecham) a la que pierde en unas circunstancias muy trágicas, lo que la fuerza a vivir una infancia y adolescencia en el mundo de la delincuencia. Impulsada por su deseo de trabajar en el mundo de la moda, consigue entrar a trabajar para La Baronesa (Emma Thompson), quien se convertirá en su mayor antagonista, especialmente por los secretos que esconde relacionados con ella misma.

Siempre recuerdo una de las frases de Jessica Rabbit en Who framed Rogger Rabbit?… “I’m not bad. I’m just drawn that way.” “Yo no soy mala, fui dibujada así”. Y no hay nada más que explicar sobre un personaje de ficción, especialmente en una comedia de acción, sea acción real o sea de animación. No hay que buscarle tres pies al gato. No hay que psicoanalizar al personaje. No hay que buscar razones para entender una infancia traumática y similares. Cuando las productoras, en un intento de ordeñar la vaca del dinero hasta dejarla exhausta, en el mejor de los casos no pasa nada. Pero con frecuencia, acaban desvirtuando el personaje que nos encantó. Porque Cruella de Vil era la salsa, lo que hacía interesante una historia como The hundred and one dalmatians, que si no hubiera sido una bobada. En este caso, pese a los esfuerzo del elenco… han creado un personaje que, realmente, a mí me ha parecido poco interesante, inconsecuente, y contrario en diversos aspecto a la maldad esencial del personaje original. Que nos encantó.

Separados del resto de Regent’s Park por el Inner Circle (vía urbana con paso de coches interior), los Queen Mary’s Gardens son la zona noble del parque. Regent’s Park es otra de las localizaciones típicas de la película.

La película es excesivamente larga, va muy rápida, pero no tiene un buen ritmo, se preocupa más de encajar la lista de éxitos musicales de los 60 y los 70 que de establecer un adecuado continuo narrativo, y en el único plano en el que se puede considerar que tiene algunos logros interesantes es en el diseño de producción. Las interpretaciones salen adelante por el oficio del reparto… y hasta ahí llega la cosa. Probablemente sea un éxito de taquilla… más o menos, dada la situación de la exhibición cinematográfica. Hasta yo fui a verla. Pero sinceramente, es un ejemplo de la mediocridad de Disney, más preocupada de aumentar el volumen del almacén del dinero del tío Gilito que de otra cosa. Por su puesto, es políticamente correcta y Anita (Kirby Howell-Baptiste) es negra, y aparece un personaje gay (John McCrea). Los dos son de los que apoyan a Estella, antes de convertirse en Cruella. O sea, ¿de los buenos? ¿Cruella de Vil es la “buena” de la película?

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Entre las Terraces que rodea Regent’s Park, impresiona la columnata de Park Crescent. Puede representar las residencias de los más pijos (posh) personajes de la película.

[Cine] The Mitchells vs the Machines (2021)

Cine

The Mitchells vs the Machines (2021; 36/20210528)

Las buenas críticas y comentarios, en algún caso muy elogiosos, me llevaron a ver esta película de animación estrenada recientemente en plataformas digitales, Netflix. Dirigida a dos manos por Michael Rianda y Jeff Rowe, es una de las muchas películas que han encontrado acomodo en estas plataformas a pesar de que fueron inicialmente concebidas para su estreno en salas de cine. No es producción propia de Neflix, sino de Sony a través de Columbia Pictures. Lo cierto es que no es una productora que me inspirase mucha confianza. Pero ante tanta alabanza…

Como no sabía cómo ilustrar esta entrada… me limito a poner algunas fotos recientes, tomadas digitalmente, en la ciudad de Zaragoza… que seguro que también es invadida por las máquinas en el apocalipsis robótico.

Nos habla de una familia, que en todas las reseñas es calificada como disfuncional, que se las tiene que apañar para impedir el triunfo de lo que llaman un “apocalipsis robótico”. Es difuncional porque son una panda de ineptos en su conjunto… No es que sean los Gallagher o similares… El caso es que papá e hija mayor que va a ir a la universidad no se entienden y… adivinad qué pasa al final de todas las aventuras contra los robots.

La película está correctamente realizada, con las habituales técnicas actuales de animación generada por ordenador y con un estilo visual que es muy similar al visto en otras producciones con el mismo origen. No tiene una acción tan destalentada como otros producciones similares, fundamentalmente dirigidas al público pequeño. Pero carece por completo de sutileza en sus mensajes y en sus explicaciones. Nada de considerar inteligente al público. Todo bien mascadico para que tengan claro cuál es el mensaje que tienen que entender.

Considerando que es entretenida y no chirría ninguno de sus elementos… sí… podríamos decir que no está mal, y es visible. Muy por debajo de lo que nos llega de otras filmografías. Convierte en peliculones la animación japonesa más normalita. Y teniendo en cuenta su público objetivo, los niños y familias palomiteras… pues tiene un aprobado. Pero sin más. Yo, no he encontrado ningún motivo para el entusiasmo más allá de lo que comento. Prescindible y olvidable, entretiene mientras la ves.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] First cow (2019)

Cine

First cow (2019; 35/20210526)

Seguimos con una cartelera cinematográfica absolutamente estorbada por la pandemia, a la que hay que añadir que, tradicionalmente, estas fechas del año, suelen ser temporada baja de estrenos, por lo que si sumas los dos efectos… es difícil la tarea de plantearse salir de casa para ir a las salas de cine. Muy difícil. Si sumas otras restricciones, como las limitaciones a la hora de elegir una versión original, a mí cada vez me cuesta más tragar con los doblajes, o las inconveniencias en los horarios… la cosa llega casi al imposible. En cualquier caso, el viernes llegó a la cartelera esta película de Kelly Reichardt, directora de quien no había visto nada hasta la fecha, que está fechada en 2019, aunque parece que tuvo una limitada vida comercial en su país de origen, Estados Unidos, hasta que la pandemia la condenó a las plataformas digitales. Ninguna de las cuales la ofrecen en nuestro país, al parecer, lo que ha favorecido su estreno en salas. En Filmin tiene página, pero no está disponible en estos momentos. Quizá se pudo ver algunos días cuando se mostró en el Festival de Gijón hace unos meses,… pero no soy consciente. No me cosqué.

La película nos traslada a lo que hoy en día es el estado de Oregón en los EE.UU., en los años 20 del siglo XIX, cuando era una región de frontera, donde confluían los buscadores de fortuna, exploradores, aventureros y nuevos colonos con los nativos de aquellas regiones. Un cocinero (John Magaro) llega hasta allí trabajando para una pequeña partida de mineros, y en el camino conoce a un fugitivo chino (Orion Lee), que huye de unos rusos que lo quieren matar. Y se unen para una curiosa empresa comercial. A la región ha llegado una vaca. La única vaca del lugar, para que el representante comercial de la compañía instalada en la zona (Toby Jones) pueda poner leche en su té. Ellos la ordeñan a escondidas, y con las habilidades del cocinero, venden una rica repostería que les reporta buenos beneficios. Aunque las cosas acabarán por torcerse.

La película, basada en una novela tiene un planteamiento original. Al principio, en los tiempos actuales, una mujer camina con un perro por el campo, y se encuentra dos esqueletos, de dos hombres, semienterrados uno junto a otro. Y a partir de ahí… de alguna forma, retrocedemos hasta la época pasada. La película está rodada con un sencillo equipo en formato cuadrodote, 1,37:1, sacrificando el bello paisaje de las montañas del oeste americano cerca del Pacífico con encuadres muy cerrados que se centran en los personajes, sean seres humanos o vacas, y en sus cuitas. En cualquier caso, tiene una bella cinematografía. Y buen trabajo de sonido, aunque tiene una banda sonora muy muy parca. El ritmo es pausado y se toma más de dos horas para contar una historia mínima.

Uno de los fuerte de la película son las competentes interpretaciones, con la peculiar química de los dos marginados protagonistas. Salvo Toby Jones, los nombres del reparto no son especialmente conocidos, y sin embargo hacen un excelente trabajo, mostrando que muchas veces los grandes nombres en el reparto son más un reclamo comercial que una necesidad para obtener unos resultados óptimos.

Mi valoración general… pues es un excelente trabajo en muchos aspectos, y no me extraña que haya tenido tan buena recepción por la crítica y en diversos festivales. Sin embargo, es poco comercial y eso la penalizará de cara al gran público. Yo he disfrutado sus buenas cualidades técnicas, aunque a mí, las del oeste, tienen que ser muy especiales para que me entusiasmen. Pero es una muy buena película. De verdad. Eso sí… si eres de los que te gustan los espectáculos palomiteros, tipo superhéroes y esas cosas… pues igual no es lo tuyo. Probablemente no. Aunque deberías dar sus oportunidades a estas películas, que muchas veces cuentan cosas mucho más interesantes sobre el ser humano.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Sora no aosa o shiru hito yo 空の青さを知る人よ [Her blue sky] (2020)

Cine

Sora no aosa o shiru hito yo [空の青さを知る人よ] (2020; 34/20210519)

He de reconocer que la decepción que me supuso la última película de animación japonesa que fuimos a ver a las salas de cine me dejó con el ánimo insatisfecho. Dejando aparte lo que pueda ver en forma de series, y ahora estoy viendo algo curioso y entretenido, la animación japonesa tiene algunas características y valores que me suelen atraer. O por lo menos determinada animación japonesa. Es un ámbito demasiado extenso como para meter todas las producciones en el mismo saco. El caso es que me enteré de que esta película de Tatsuyuki Nagai, de cuyo estreno en su país de origen me enteré en su momento, por las peripecias de la pandemia había acabando llegando a nuestro país estrenada en plataformas. Como Filmin. Y me animé. A ver si me quitaba el sabor de boca.

La película no deja de defender los valores más tradicionales y familiares de Japón… no es la película más progresista y osada que se pueda ver de ese país, ni mucho menos. Por eso, he decidido ilustrar la entrada con imágenes de una boda tradicional en el Kitaguchi hongu Fuji sengen Jinja… el santuario sintoísta del inicio de la ruta norte de subida al monte Fuji en Fujiyoshida.

Las hermanas Aioi, Akane, en su último curso de bachiller, y Aoi, 14 años menor, quedan huérfanas de padre y madre por un accidente. Akane, tranquila y responsable, se responsabiliza de su hermana pequeña, permaneciendo en su ciudad de provincias para cuidarla y proporcionarle una buena educación, al mismo tiempo que se integra en la comunidad, trabajando para el ayuntamiento. Y para ello renuncia a acompañar a su novio que se va a Tokio a triunfar como músico. Trece años más tarde, Aoi está en plena rebeldía adolescente y se siente culpable de que su hermana mayor haya perdido su vida por ella. Y además… no deja de estar enamorada del recuerdo de Shinno, el que fue novio de Akane. Hasta que un día, para unas actividades promocionales de la vida turística de la ciudad, aparece en la ciudad Shinno, como guitarrista acompañante de un famoso cantante enka. Aunque muy lejos de su sueño de ser un músico famoso. Y todo se enredará. Especialmente cuando también se aparezca a Aoi el espíritu reencarnado del Shinno adolescente…

La historia es una de las típicas de enredo con el fin de hacer sentir bien al espectador, porque independientemente de las tribulaciones de los protagonistas, todos son esencialmente buenas personas que, casi todos ellos, viven reconciliados con las decisiones que han tenido que tomar en su vida, por elección o por obligación. Y además, la definición de los personajes hace de ellos lo suficientemente adecuados para que el espectador empatice con ellos.

En el aspecto técnico, la película tiene las características típicas de mucha animación nipona, con unos personajes relativamente esquemáticos, aunque fácilmente reconocibles en toda ocasión, que se desenvuelven sobre fondos muy detallados y bien reproducidos y ambientados, en esta ocasión de la ciudad de Chichibu, en la región de Kantō, a unos 100 kilómetros del centro de Tokio. Tal es la diferencia entre el aspecto de los personajes y el realismo de los escenarios… que a veces chirría en exceso.

Resumiendo, película entretenida, adecuada para sentirse bien, lo cual era apropiado en este momento, pero que no tiene mucho más que aportar, y que probablemente quedará olvidada, más o menos, dentro de un tiempo. Desde luego, no a la altura de algunos de los éxitos más recientes de la animación japonesa.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] DAU. Natasha (2020)

Cine

DAU. Natasha (2020; 33/20210512)

Filmin estrenó recientemente dos producciones que forman parte de una única macroproducción o experimento artístico-antropológico, DAU, que se llevó a cabo durante los años 2008 a 2011, y del que resultan una serie de largometrajes y series de televisión, entre otros materiales. El objetivo último sería la reflexión sobre el pasado totalitario de la Unión Soviética, actualmente reconvertida en la Federación Rusa y una serie de repúblicas que han seguido distintos caminos de acuerdo a sus tradiciones o historia previas a la formación de la Unión Soviética. Si no lo he entendido mal… porque no creáis que la información disponible está muy clara. Estas dos producciones son un largometraje, del que os hablo hoy, y una serie, de la que he visto ya un episodio y de la que espero hablaros en su momento, aunque me la voy a tomar con calma.

Sigo sin visitar Rusia… y no tengo muchas ganas realmente de momento. Pero ilustraremos el “Instituto” de esta producción con el “Palacio de la Cultura y de la Ciencia”, “regalo” del pueblo soviético al polaco en los tiempos de posguerra mundial.

Dirigida por Ilya Khrzhanovskiy y Jekaterina Oertel, esta película es la primera entrega de las diversas producciones que han surgido en el proyecto. Aunque por lo que leo por ahí, en algún lugar, en 2019, se estrenó una película anterior, DAU, sobre la vida del físico soviético Lev Landáu, que tambien forma parte del proyecto. No está en la plataforma de vídeo bajo demanda. En la dedicada a Natasha (Natalia Berezhnaya), la mirada se dirige a la encargada de la cantina-restaurante del “Instituto”, una megaorganización de investigación científica controlada por el aparato estatal y político de la Unión Soviética. La película tiene una estructura en dos partes principales. En una primera, Natasha acaba mezclándose con los investigadores del “Instituto”, especialmente con un invitado, un científico francés, con quien mantendrá relaciones sexuales tras una fiesta. En una segunda, será retenida por un oficial de la KGB que la conminará con torturas a participar en las actividades de espionaje y delación hacia los miembros del instituto. Entre medio, asistiremos a las interacciones de Natasha con su jovencita compañera de trabajo, Olya (Olga Shkabarnya), hija de uno de los científicos, con la que mantiene una extraña relación de amor-odio, y para quien es una especie de “madre sustituta”.

La película forma parte, como he dicho, de un proyecto realizado principalmente con actores aficionados, algunos de ellos auténticos científicos, otros artistas de disciplinas diversas, otros… simplemente personas que quisieron participar, que duró años, filmación 24 horas al día y mucho mucho mucho metraje. La película ha resultado polémica por las explícitas escenas de sexo real y por las torturas, que han llevado a su prohibición en algunos países, especialmente Rusia y afines, calificada como pornográfica. Aunque posiblemente también incómodas con la visión del régimen política del país en la época soviética.

Es difícil realizar una valoración desde la perspectiva habitual de los largometrajes de cine. Con elementos de cine experimental, de performance, de experimento antropológico, con una dinámica de rodaje distinta de la habitual… Con un guion que no sé si es un guion, con unos sistemas de iluminación que no son los habituales, sin banda sonora, con aficionados… El punto de vista para valorar esta película, y probablemente todo lo que podamos ver de este proyecto en el futuro hay que situarlo en otro nivel. De momento vamos ha dejarlo que me ha parecido moderadamente interesante. En cuanto a los elementos de polémica… los he visto más crudo y más arduos. En fin… sólo apto para curiosos, personas con ganas de internarse en caminos poco recorridos, morbosos, y analistas de los sistemas políticos totalitarios. Y gentes similares. Yo entraría en alguno de los primeros grupos, curiosos con ganas de recorrer caminos poco trillados.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Āya to Majo (2020)

Cine

Āya to Majo (2020; 32/20210507)

Nos llega a la cartelera una nueva película de Studio Ghibli, que parece decidido a renovar su actividad como productora. Y de la mano de Gorō Miyazaki, nos llega una adaptación de una novela de Diana Wynne Jones, Earwig and the Witch (Tijereta y la bruja). Ghibli ya adaptó una novela de Jones, Hauru no Ugoku Shiro [ハウルの動く城] (El castillo ambulante), que es una película muy apreciada por los aficionado a las películas de Hayao Miyazaki, el padre del director de la película de hoy. A veces se genera una confusión, o yo la he visto escrita en alguna parte, porque Jones escribió una continuación a la película de Hauru/Howl, que se titula Castle in the Air (El castillo en el aire), mientras que hay otra película de Ghibli que en castellano se tituló El castillo en el cielo, siendo su título original Tenkū no Shiro Rapyuta [天空の城ラピュタ] (Laputa, el castillo en el cielo), que no tiene que ver, y que toma prestados elementos del universo gulliveriano. También es muy entretenida.

Se ha hecho mucha publicidad de que es la primera película de animación de Ghibli realizada en 3D generado por computadora, lo que lo aleja visualmente de lo que estamos acostumbrados a ver en las películas del estudio. Sin embargo, creo que el problema de la película no es ese… el problema es que la historia es muy floja, muy banal, muy trillada, y no acaba de enganchar por falta de empatía con los personajes. La niña protagonista, Āya (apodada Earwig), resulta a ratos hasta demasiado chirriante. Algo repelente. Las películas de huerfanitas están muy trilladas, y Ghibli tiene una bruja en su catálogo con un carisma tan arrollador, que cualquiera que llegue de rondón va a estar muy mal situada para convencer al respetable.

Hasta ahora decíamos que las peores películas de Ghibli no dejaban de ser películas entretenidas y correctas. Siendo además las de Gorō Miyazaki de las menos apreciadas, aunque a mí no me disgustan, especialmente Kokuriko-zaka kara [コクリコ坂から] (La colina de las amapolas). La de Terramar es realmente más floja, pero no es ninguna catástrofe y es perfectamente visionable.

Notable pinchazo por lo tanto del “heredero” del gran Hayao y del estudio que tantas alegrías nos ha dado, y que en estos momentos se sitúa muy por debajo de lo que están realizando otros estudios de animación nipones. Esperemos que se recompongan. Y se busquen buenos guionistas.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Minamata (2020)

Cine

Minamata (2020; 31/20210504)

Si os he de ser sinceros, en este momento, la presencia de Johnny Depp en el reparto de una película actúa hasta cierto punto de repelente para mí. Hace tiempo que dejé de admirar las dotes interpretativas de un actor que nos ha dejado papeles muy significativos, y no me refiero a los de pirata, y empecé a verlo con un histrión que impone su propia personalidad y desdibuja la del personaje que interpreta. Y las primeras críticas que leí de esta película, dirigida por el neoyorquino Andrew Levitas, no eran muy positivas. Pero… hay dos razones por las que siempre he sabido que iba a ir a verla. Incluso por mi cuenta si no encontraba acompañante.

En primer lugar, por mi profesión. Recuerdo perfectamente cuando oí hablar por primera vez de la enfermedad de Minamata, un envenenamiento crónico por metilmercurio, mientras estaba estudiando todavía en la facultad de Medicina. De los muy diversos desastres medioambientales que se han venido produciendo desde la revolución industrial, es uno en los que el método epidemiológico resultó fundamental para reconocer la asociación entre la enfermedad y los contaminantes de las aguas de la pequeña bahía de Minamata, antes de que otras técnicas de laboratorio demostraran la realidad de dicha asociación. Bueno… y que el problema no se restringía a la bahía, sino a las aguas de todo el mar de Yatsushiro, en el que se encuentra. Como especialista en medicina preventiva y salud pública siempre he considerado que es un caso que debe ser conocido por todos los especialista en formación.

En segundo lugar, por mi afición. Conozco desde hace mucho tiempo la fotografía central del ensayo fotográfico que realizó W. Eugene Smith (interpretado por Depp en la película) realizó durante tres años en el lugar, “Tomoko Uemura en el baño”. En 2009, una retrospectiva de la obra del fotógrafo en la Lonja de Zaragoza hizo que se convirtiera en uno de mis fotógrafos favoritos, incluso si esta famosa fotografía ya no podía ser exhibida por decisión de la propietaria de los derechos, la exmujer de Smith, Aileen Mioko Smith (encarnada por Minami), respetando los deseos de los familiares de Tomoko.

Como ya podéis haber deducido, la película narra la peripecia de Eugene Smith en Minamata. No voy a perder mucho tiempo en señalar las inconsistencias de la narración con la historia real. Hay gente que las justificará por las necesidades de la narración cinematográfica. Pero personalmente creo que desvirtúan al fotógrafo y a su forma de trabajar. Eugene Smith trabajaba a largo plazo, y en la película siempre dan la sensación de que la cosa va en semanas. Varias biografías que he leído indican que el fotógrafo y Aileen Smith ya estaban casados, o al menos eran pareja, cuando se desplazaron a Japón, y que esta era mucho más joven que la actriz que la interpreta. Tampoco el reportaje preliminar en la revista Life de 1972 sobre Minamata recibió el trato preferencial del que se habla en la película; coincidió con el atentado contra la Pietà de Michelangelo en el Vaticano,… que despertó más interés en la prensa y en el público que el reportaje de Minamata. Una diversidad de cosas… Como digo, si afectan o no a la esencia… unos defenderán que no, otros que sí.

A mí la película me ha dejado frío. No es una catástrofe como algunos críticos proclaman. La interpretación de Depp no es brillante, pero no es molesta como en otras de sus películas recientes. La película tiene defectos de producción… como anécdota, el tren en el que llegan a Minamata… no podía existir en 1971, así como la estación de la ciudad es algo más que el apeadero que aparece en imágenes. Que no es una ciudad grande, hoy en día tiene unos 25000 habitantes, pero tampoco es un pueblín perdido. Estos son ejemplos, detalles, en una película con una diversidad de pequeños problemas.

Para mí, el principal, que se centra tanto en el fotógrafo… que queda en segundo plano la tragedia de las familias, que venía de los años cincuenta y se mantuvo un tiempo, por el efecto acumulativo del metilmercurio en los organismos durante mucho tiempo. Porque no denuncia las deficiencias del sistema político y social japonés implantado por los EE.UU. en la posguerra, que dificultan los ejercicios de derechos de los ciudadanos. Que en 1971 ya estaba reconocido desde 1968 la relación causa-efecto de la enfermedad, que lo que se estaban discutiendo eran las responsabilidades y las indemnizaciones. De una historia que quedó muy oculta en la prensa de la época, lo que dejó vía abierta a posteriores catástrofes como Seveso en Italia, Bhopal en la India, por citar sólo dos de las decenas que hay, sin contar los desastres nucleares tipo Chernóbil o Fukushima, o los alimentarios como los aceites adulterados de Mequinez en Marruecos o de la colza en España. Y sigo diciendo que esto es una pequeña parte.

La película no es ninguna catástrofe. Incluso para muchas personas sin los conocimientos a priori con los que fui a verla puede estar bien. Pero a mí me dejó insatisfecho, porque es una medianía a todos los niveles, sobre un tema importante y trascendente. La importancia de una prensa, escrita o gráfica, independiente, no necesariamente objetiva, que Eugene Smith nunca pretendió ser, volcaba su subjetividad en los temas, para el equilibrio social de las comunidades humanas, y los peligros de las agresiones medioambientales, cada vez más presentes en nuestros entornos, con una tendencia a la desregulación de las empresas, que tanto trabajo y esfuerzo costó controlar… en algunos rincones privilegiados del mundo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Kanojo 彼女 [Ride or die] (2021)

Cine

Kanojo 彼女 [Ride or die] (2021; 29/20210430)

Vamos con una segunda película de una racha alrededor del puente del 1º de mayo, películas a las que doy un aprobado por los pelo. Netflix anunció a principios de año que iba a estrenar una película a la semana, y en ocasiones más. De diversas nacionalidades y estilos. Pero la verdad es que me atraen pocas. Son películas en su mayor parte que, si las viese anunciada en la cartelera de salas de cine, no iría a verlas. Así que tampoco pierdo en casa viéndolas. Tengo otras cosas que hacer. Supongo que después del verano llegarán las mejores, las que la plataforma digital quiera promocionar para la temporada de premios. En cualquier caso, me atrajo la sinopsis de esta película japonesa de Ryuichi Hiroki, y la víspera del último festivo, la vi tranquilamente en casa. Es larga… 2 horas y 22 minutos… larga.

Al huir de Tokio, una serie de detalles me indican que huyen en dirección hacia el norte de la isla de Honsu, pero no he podido dar con el detalle de las localizaciones de la película. En cualquier caso, como yo sólo he estado en un lugar al norte de Tokio, Nikko, lo ilustraré con paisajes o detalles de mi último viaje por Japón, en la localidad de Nachikatsuura,… que no se diferencia mucho de los paisajes que salen en la película.

Rei Nagasawa (Kiko Mizuhara) es una mujer joven, exitosa, médica, cirujana plástica, que lleva una buena vida, conviviendo con su pareja, también mujer. Pero un día, reaparece en su vida Nanae (Honami Satō), la chica de la que estuvo enamorada, sin ser correspondida, en el instituto. Su marido la maltrata y necesita que alguien acabe con él. Y Rei acepta. Tras el asesinato, viene la huida de las dos. Una huida que les permitirá comprender mejor sus sentimientos y comprenderse mejor a sí mismas. O por lo menos esa es la premisa de la película.

A veces pretende ser un thriller criminal, a veces una especie de Thelma & Louise a la japonesa, a veces un romance en situaciones raras, otras una buddy road movie… el principal problema de esta película es que dedica mucho tiempo a saber lo que quiere ser, sin que al final lo consiga. Tiene algunos momentos inspirados y otros en los que el tedio acecha. Con un estiramiento innecesario de una historia que tiene mucho menos recorrido del que parece. La película está basada en una serie de historietas, Gunjō 群青 [azul ultramarino], y todo indica que el planteamiento del mismo que mezcla más bien una historia del tipo The fugitive con la compleja relación entre las dos mujeres, es más adecuado, por lo que quizá la historia hubiera podido dar para un serie con un plantemiento correcto.

Y otro tanto sucede con sus protagonistas. Una procede del modeleo (Mizuhara), tiene el exotismo del mestizaje al ser hija de norteamericano y zainichi (coreana viviendo en Japón), y tiene experiencia como actriz, pero no en grandes papeles. La otra procede de la música (Satō), donde es más conocida como Hona Ikoka, batería de un grupo de pop independiente japonés, que estos días atrás he estado escuchando, con algunos temas interesantes, y donde cumple con nota en su instrumento. Pero en su tarea de actriz, más limitada su experiencia que la de su compañera, es más limitada.

Considerado en su conjunto, la película no deja de ser un intento fallido de llevar a la pantalla una historia potencialmente interesante, pero con fallos en el planteamiento y, probablemente, en el reparto. O el director, a priori muy experimentado, aunque no me suena haber visto ninguna de sus películas anteriores, falla en guiar la interpretación de las protagonistas. Sin embargo, tiene sus puntos de interés, y quizá por ello, al conjunto de la película le doy el aprobado, aunque sea por los pelos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Bando 반도 [Peninsula] (2020)

Cine

Bando 반도 (2020; 28/20210429)

No me voy a complicar mucho con el comentario de esta película dirigida por Yeon Sang-ho, y que es secuela de una celebrada producción sobre zombis surcoreana que tuvo un cierto éxito hace unos años, justo el mismo en el que yo visité ese país. No la vi en el cine. La vi después en la televisión. Junto con la entretenida precuela de animación, todas ellas dirigidas por el mismo autor. No soy muy dado al cine de zombis, pero aquellas películas, especialmente la de acción real, me parecieron que tenía lo suyo. Por mero acto de relax y diversión sin pretensiones, decidimos a ver esta secuela.

Los intrépidos aventureros de la película entran y sale (no hay errata en la conjugación verbal, aunque no salga solo) de Corea del Sur por el puerto de Incheon, no lejos de Seúl, donde pasé una entretenida tarde hace casi cuatro años.

Lejos del planteamiento más original de las dos que la precedieron, esta película tiene un planteamiento mucho más sencillo. Es el típico esquema de “vamos, cogemos los que queremos, y salimos corriendo”, que parece tan sencillo, pero que se acaba complicando. Se aplica a películas de atracos, a películas de comandos de la Segunda guerra mundial, a travesuras escolares… Pero el argumento es similar. Se planifica una misión para entrar en algún sitio en el que hay algo que hay que conseguir, con unos riesgos claros, pero que todo el mundo considera controlables, hasta que algo se tuerce y comienzan las complicaciones. Pues eso. Pero aquí ese algo es un camión con dinero en dólares americanos, y el lugar donde hay que entrar es la península de Corea, aislada del mundo desde que se infestó por los zombis. Y por supuesto las cosas se complican.

Con unos efectos visuales que cantan un poquito comparados con otras producciones de más nivel presupuestario, la cosa es que te olvidas del tema porque los elementos que hacen que sea una película llevadera es que la acción es,… no original, pero diversa, llevada a buen ritmo, y los personajes principales se hacen empatizar. La película tiene un momento, pasada la primera mitad, que corre el riesgo de perderse, pero finalmente enfila el tramo final que es muy entretenido, para llegar a un final que chirría un poco, y que es prácticamente un deus ex-machina tipo séptimo de caballería, pero que… bueno. Da igual. No creo que nadie vaya a ver una película esperando una obra de arte.

Película que aprueba porque da lo que ofrece, ni más ni menos. Quien espere algo especial, original, al mismo nivel que su historia de partida… entonces la suspenderá. Porque no va de eso.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Promising Young Woman (2020)

Cine

Promising Young Woman (2020; 28/20210423)

Hemos tenido los Oscar este domingo pasado. Lunes ya en España. Muy previsibles. Muy condicionados por la ausencia de lo no estrenado por la pandemia de covid-19. Extraños. Decidí no hacer un comentario general previo porque… porque en general la situación global de los premios me parecía aburrida. Y los resultados han sido… han sido aburridos. Curiosamente, el viernes 23 fuimos a ver esta película de Emerald Fennell, más popular en estos momentos por su trabajo como actriz, especialmente por interpretar a una joven Camilla Parker Bowles en The Crown, que por su trabajo de directora, y que está protagonizada por Carey Mulligan, que se sale por completo de esa sensación de aburrimiento. Que no será una obra maestra, pero es una película más que interesante. Sólo se llevó un estatuilla, para Fennell, como guionista. Guion original.

Las fotos acompañantes consideradlas un adelante de un rollo de película negativa en color de la que os hablaré en unos días en estas páginas, o en las de mi blog fotográfico alternativo.

Reconozco que la presencia de Carey Mulligan en una película es ya un aliciente para mí para ver la película. No siempre ha acertado con la elección de sus papeles. Pero es raro que su trabajo no tenga alicientes. Mi primer recuerdo de ella es del que probablemente sea el mejor episodio de Doctor Who, Blink, en el que paradójicamente el Doctor es un personaje secundario y la protagonista es la joven Sally Sparrow, interpretada por Mulligan. Desde mi punto de vista, un episodio digno de aparecer en las antologías de mejores episodios de serie de la historia de la televisión. Buenísimo. Desde entonces me parece una actriz muy elegante en su trabajo, muy contenida, con muchísimo oficio. Y en casos como su Kathy de Never let me go, capaz de conmoverme de forma extraordinaria. Ya adelanto que su trabajo me parece el más meritorio de las candidatas al Oscar a mejor actriz, pero su papel no es de los que se llevan los votos de los acomodaticios votantes de la Academia de Hollywood.

Este papel es el de Cassie, una mujer en la treintena, que abandonó la carrera de medicina en la universidad por las consecuencias de la agresión sexual que sufrió su mejor amiga, y ahora, sin rumbo ni objetivos vitales, con un trabajo de camarera, vive una vida vacía que sólo se satisface en sus pequeñas (o grandes) venganzas contra los hombres que abusan de las mujeres. Hasta que se le pone a tiro la posibilidad de ejecutar su justicia sobre los agresores de su amiga.

Esta película de intriga y suspense mezcla drama o tragedia con una comedia de tintes negros y amargos, rodada en tonos pastel y chiclé en un trabajo con un equilibrio muy delicado entre trama, tema y sentimientos que se podría haber desmoronado en cualquier momento. Pero no lo hace. Y de ahí el merecido premio al guion de Fennell, que también hace un excelente trabajo de dirección; hay que prestar atención a lo que hace esta excelente profesional a partir de ahora. Y todo ello con la guinda de una carismática y camaleónica Mulligan que sabe trasladar carácter y fuerza a un personaje aparentemente carentes de ellos hasta que se enciende el motor que empuja al largometraje a una conclusión contundente y redonda. Llena de justicia y tristeza al mismo tiempo.

Si tuviera que elegir lo más destacado de las candidaturas a premios de este año, me quedaría con la resolución de esta película, y el trabajo de Mulligan, y con la secuencia final de Druk, y el trabajo de Mads Mikkelsen en aquella película. Para mí, esta película danesa y su director, Vinterberg, junto con Mulligan y Mikkelsen son lo mejor de lo que hemos podido ver como novedad en el año. Mulligan fue considerada la alternativa para mejor actriz, pero pocos creyeron que desbancara a la favorita. Vinterberg era candidato, uno de los mejores directores actuales, pero nadie lo consideró nunca con posibilidades. De Mikkelsen no se acordaron. Y Druk… sólo para película internacional, donde sí ganó. Como de costumbre, los Oscar y yo vivimos en galaxias cinematográficas distintas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Nagwonui bam 낙원의 밤 (2020) – Stowaway (2021)

Cine

Se acerca la noche de los Oscar. Y en otras ocasiones escribiría una entrada sobre ello. Pero no estoy muy por la labor. Quizá mañana… pero no creo. Todo se resumen en pocas cosas. Ante una falta de estrenos global, hay una falta de “peliculones” entre los candidatos, aunque estamos de retorno a un cine de actores, en los que son estos los que animan las películas, más que de directores y autores. Por mucho que las películas de este año vengan más del circuito independiente, donde los directores tiene más presencia que los intérpretes. Es lo que hay. Desde mi punto de vista.

En cualquier caso… en las últimas semanas, mis comentarios de cine han sido de películas vistas en salas. Lo cual está bien. Sensación de (relativa) normalidad. Pero hoy quiero hacer comentario de algún estreno en plataforma. Netflix está estrenando constantemente nuevas películas. La mayor parte de ellas no me atraen. Pero algunas sí. Intentaré verlas poco a poco. Hoy van dos.

Nagwonuibam [낙원의 밤] (2020; 26/20210416)

Hace unas semanas que se estrenó en la plataforma en internet esta película del surcoreano Park Hoon-jung, que no se estrenó en la gran pantalla por culpa de la pantalla a pesar de haber pasado por algún festival previamente, como la bienal de Venecia, aunque fuera de competición, y con éxito de la crítica. Ha ido directamente al estreno en plataformas como tantas producciones interesantes pero modestas.

Hace unos días ilustraba una entrada con la vida nocturna en Seúl. Hoy es parecido, pero en Busan. A los coreanos les gusta salir a comer y divertirse con la familia y los amigos. En eso, son muy parecidos a nosotros.

Protagonizada por Eom Tae-goo, como un mafioso que tras unos incidentes en Seúl se ve obligado a ocultarse en la isla de Jeju, y Jeon Yeo-bin, como una joven que ha tenido mala suerte en la vida, tanto en su pasado como en su dudoso futuro, es una historia mínima de conflictos entre mafias, en la que estos dos habrán de ponerse de acuerdo para defenderse de… todo el mundo.

Aunque relativamente previsible y, como ya he dicho, una historia mínima, la película está rodada con esmero y tiene buenos momentos. Está lastrada fundamentalmente por una duración excesiva para lo que ha de contar, es algo fría en sus planteamientos, intencionadamente me parece a mí, pero tiene a su favor unas interpretaciones razonablemente correctas de unos protagonistas que consiguen que nos importen lo que nos lleva introducirnos en la película. Especialmente, la chica. Creo que pronto se la podrá ver en alguna serie de las muchas que estrenan en Netflix.

Interesante especialmente para los interesados en el género negro-mafioso, es una propuesta que puede interesar a los suscriptores de la platafoma. Pero no suficientemente interesante para inducir la suscripción de quienes no lo son. En inglés/español es conocida como Nigth in paradise/Noche en el paraíso.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Stowaway (2021; 27/20210422)

Pequeño reparto de cuatro personajes, internacional, con algún nombre de interés como Anna Kendrick y Toni Collette, para una película de ciencia ficción de producción también internacional, aunque fundamentalmente alemana, dirigida por el brasileño Joe Penna

Una más de las diversas producciones, tanto en cine como en televisión, que recientemente se apuntan a la moda de la exploración de Marte, nos habla de la hipótesis de un viaje tripulado a Marte en el que tras pasar el punto de no retorno a la Tierra descubren que hay un polizonte a bordo, que pone en riesgo la misión por el consumo de recursos asociado, especialmente porque su aparición coincide con una importante avería del sistema de reciclaje de CO2 a oxígeno respirable.

No nos andemos con paños calientes. La película es mala. El guion, una vez más, está basado en el supuesto de que los que organizan los viajes espaciales son una panda de inútiles chapuceros, y la historia resulta bastante inverosímil. Los efectos visuales son flojitos, nunca te imaginas a los personajes en un lugar que no sea un plató de rodaje, la definición de caracteres es penosa. Un trabajo con oficio, pero sin mucho más, de los intérpretes no basta para levantar esta película que, sin ser un despropósito absoluto, es un aburrimiento considerable. Por momentos pensé que entre los productores de esto estaría la propia Kendrick, que se erige en protagonista y heroína de acción de la película… pero no… simplemente a alguien le debió parecer la adecuada. La médica de la misión y no un ingeniero como responsable de resolver los problemas de ingeniería… manda narices. Y la curiosa visión que tienen de una “tormenta solar”… que no se ve de ninguna forma salvo en la Tierra en forma de auroras polares. Claro que podríamos hablar de cómo ven el fenómeno en un episodio de cierta serie cuya segunda temporada estoy viendo ahora…

No ver. Sinceramente. Un aburrimiento. Que además cabreará a las buenas gentes que se han dedicado a las ciencias y a la ingeniería. De verdad… si no lo saben hacer mejor, olvídense de las película de naves a Marte.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **