Cine – una de Koreeda que no es la que yo esperaba

Cine

Las fotografías del artículo están tomadas en los bosques del monte Kurama, no lejos de Kioto, lo cual tiene sentido dado el desarrollo final de la película. Y, como de costumbre, la entrada está disponible también en Substack.

Hako no naka no hitsuji 箱の中の羊 (2026; 45/20261019)

Desde hace unos meses estoy a la espera de lo último de Hirokazu Koreeda, director japonés que, en mi experiencia, alterna pequeñas o grandes joyas cinematográficas, con otras películas que pasan más desapercibidas. Pero esta película que llegó a las pantallas españolas sin publicidad y casi desapercibida no es. Pero es de Koreeda, así que buscamos un momento para acercarnos a las salas de cine y ver que nos ofrecía en esta ocasión el ya veterano director nipón. El título original japonés se traduce como la oveja en la caja, y en ingles ese el título ofrecido, Sheep in the box, pero en España la han presentado como Kakeru, el nombre del niño protagonista.

El tema principal que nos aparece en las películas de Koreeda es la familia. La convencional y la menos convencional, la (más o menos) funcional y la totalmente disfuncional, incluso francamente anómala. Y en esta ocasión nos lleva también a una familia. En un futuro que no sabemos si está muy cercano o muy lejano. Un matrimonio perdió a su hijo en circunstancias trágicas. Y ahora les presentan la posibilidad de crear un androide con el aspecto físico del niño, con su voz y con su personalidad, extraída de la información que pueda extraerse de los recuerdos familiares. Y aceptarán.

El tema y el planteamiento no es novedoso. Con tres temas fundamentales, el duelo no resuelto, las relaciones familiares y el concepto de lo que es ser persona, Koreeda desarrolla un drama amable, desde una mirada relativamente optimista. Quizá demasiado optimista para que resulte convincente. Las interpretaciones son correctas, aunque en alguna ocasión resultan un poquito rígidas, poco naturales.

Pero ni la crítica ni el público han tratado especialmente bien al filme. La crítica se ha considerado decepcionada, porque esperaba más del director, que nos ha malacostumbrado en los últimos años con algunas películas que, a algunos, nos extraña que no hayan alcanzado más repercusión por su brillantez. Yo creo que puede encuadrarse dentro del concepto ese que llaman “una obra menor” del director. No me parece mala en absoluto; me parece una película razonablemente digna. Pero es cierto que ni es novedosa, como ya he dicho, ni está del todo bien resuelta.

Mientras tanto esperaremos esa adaptación de un manga, que ya recibió una interesante adaptación en forma de animación, y que tanto éxito tuvo. Y que me apetece mucho ver. Se estrenó en Japón y otros países asiáticos entre septiembre y principios de octubre. Y por los países occidentales está recorriendo festivales. Supongo que habremos de esperar a la primera mitad del año que viene para verla. Como pronto.

Valoración:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

Cine – cuando España quiere un Oscar, y quizá lo consiga

Cine

Fotografías procedentes de un viaje por Cantabria en los días de Semana Santa de 1990. Disponible también en Substack.

Hoy vamos con dos películas españolas que, hasta hace unos días, eran dos de las tren candidatas para elegir una que represente al cine español en los Oscar. En el momento del estreno no de la segunda de ellas, ya se había desojado la margarita. Y sabemos que la candidata al eunuco dorado será la película de los Javis. Pero puede que sea o no sea la mejor película, aunque estoy convencido que es la que más posibilidades tiene. Así que es una elección racional. Y es una muy buena película, todo hay que decirlo. Por cierto, la tercera en discordia fue estrenada hace casi un año… pero supongo que como lo hizo después de seleccionar las candidatas del 2025, ha entrado en la remesa del 2026. Era mi menos favorita, con ventaja.

Santander

El ser querido (2026; 40/20260916)

Dirigida por Rodrigo Sorogoyen, tiene a su favor un reparto que funciona excepcionalmente bien, encabezado por Javier Bardem y Victoria Luengo. Ambos interpretan a un director de cine, de éxito internacional, algo excéntrico, con fama de brusco, incluso violento. Ella un actriz que vive de trabajar de camarera y de pequeños papeles en series de televisión sin llegar a destacar. El director le ofrece el protagonismo en su próxima película. Pero hay un problema, son padre e hija, y han vivido extrañados uno de otro y con cuentas pendientes no resueltas.

Quizá no tenga la vistosidad de la película que viene a continuación, aunque el rodaje en Lanzarote está lleno de escenas muy notables y de gran belleza. Pero a mi me ha llenado más. Yo he tenido buena relación con mis padres; no hubo más drama que los pequeños dramillas cotidianos que suceden en todas las familias. Y hubo buen querer. Pero he vivido la realidad de otras personas cercanas y su compleja relación con alguno de sus progenitores. El caso es que, acompañada por el notable trabajo actoral, la película me llegó y me dejó una fuerte impresión en el recuerdo. Ni qué decir que está perfectamente realizada, y que las dos horas y cuarto se pasan en un vuelo. Muy recomendable desde mi punto de vista.

Santander

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: *****
Valoración subjetiva: ****

La bola negra (2026; 42/20260925)

Los Javis, Javier Ambrossi y Javier Calvo, son directores de moda. No he visto mucho de ellos. Su largometraje previo, con temática religiosa, no me llamó la atención. Dice que fue un error por mi parte. Intentaré subsanarlo en cuanto pueda. Aunque por lo que veo en IMDb, la puntuación de los espectadores se quedó en la mediocridad. Pero bueno, la nueva película venía acompañada de un aura festivalera triunfante. Y los críticos, aunque fueran más sicofantes y corifeos que opinadores independientes, es lo que pasa en España, la ponían por las nubes. Y ha sido la elegida para la gloria hollywoodiense.

Santillana del Mar

Ambrossi y Calvo plantean una ficción a partir de hechos reales, Rafael Rodríguez Rapún (Miguel Bernardeau) fue un miembro de La Barraca a quien se atribuye una relación sentimental con Federico García Lorca. Este, cuando fue asesinado por los sublevados anticonstitucionales fascistas, había esbozado unas páginas sobre una obra La bola negra, que en la película se nos dice que es teatro, aunque en Wikipedia se habla de ella como la única novela de Lorca cuyo protagonista sería abiertamente homosexual. Rapún murió en el cerco de Santander. Pero se especula ficticiamente con que fue herido y hecho prisionero, y estableció una relación con un soldado reclutado a la fuerza por los fascistas (Guitarricadelafuente). En paralelo, se nos va contando la historia del protagonista de La bola negra (Milo Quifes), así como de un joven historiador y autor de teatro contemporáneo (Carlos González) que algo tienen que ver con la trama.

El esfuerzo de producción y el oficio desplegado por el equipo de la película es sobresaliente. Pocas pegas se le pueden poner a los aspectos cinematográficos del largometraje. Máxima nota en fotografía, música, sonido, diseño de producción, todo muy bien conjuntando por sus responsables. Me daba algo de miedo el reparto, donde hay gente interesante, y otros… menos. No entraré en nombres. Porque el reparto cumple sobradamente, sin brillanteces, pero con oficio, y permite que la película salga adelante con la brillantez mencionada. Por lo tanto, como decía, la candidata perfecta a los Oscar. Aunque como decía, a mi gustó más la de Sorogoyen. Me dice que los Javis se ha separado como pareja. ¿Se resentirá su cine en un futuro? ¿Triunfará uno, los dos, ninguno? El tiempo lo dirá.

Valoración:

Dirección: *****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ****

Castro Urdiales

Cine – Nos vamos a divorciar y ¡hay dinosaurios en el vecindario!

Cine

Fotografías de dinosaurios realizadas en el Museo de Ciencias Naturales de Nueva York. Publicación disponible también en Substack.

The End of Oak Street (2026; 35/20260814)

Desde que Spielberg rescató a los dinosaurios cinematográficos, caídos en el olvido desde los tiempos en los que coincidían con esculturales rubias en bikini de piel (como aquí y aquí) en la gran pantalla, se han vuelto un elemento casi cotidiano de las carteleras de cine. No voy a decir que constantemente haya películas de dinosaurios, pero casi todos los años hay algo sobre este tema.

Reconozco que aquellas películas de los años 60 y muchos eran enternecedoras en su cutredad, hippismo y anacronismo. Grandes dinosaurios herbívoros devorando cavernícolas, o situar la época de los dinosaurios en “hace un millon de años”, con un error de -65 millones de años, al menos. Y mira que de la mano de un ex-Beatle llegó a haber una parodia de aquellas, una década más tarde, más infumable que las películas parodiadas. Lo cual no deja de ser hilarante y triste al mismo tiempo.

Pero ya con Spielberg, la cosa era serie. Se hablaba del ADN de la sangre de los dinosaurios en los mosquitos del ámbar. Y de las ranas hermafroditas. Todo muy “científico”. Y al mismo tiempo, una reiteración ad nauseam de la misma historia y de situaciones similares. Y mira que aquella primera de 1993 me pareció muy divertida. Ahora nos llega un vuelta de tuerca con dinosaurios a un vecindario de los suburbios de una ciudad ficticia en Michigan.

Su director, David Robert Mitchell, nos traslada a principios de los años 80, y le da a la película el espíritu aventurero de aquellos años. Aventura familiar, no muy larga de duración porque la historia son habas contadas, con una familia típica y tópica de norteamericana, papá que trabaja (Ewan McGregor), mamá ama de casa (Anne Hathaway), hija mayor adolescente (Maisy Stella) e hijo menor preadolescente (Christian Convery). Y los vecinos, unos más simpáticos y otros menos. Pero la idílica familia tiene problemas, serios, y… sólo un fenómeno extraño con agujeros de gusano que los lleven al jurásico con los dinosaurios podrá servir de revulsivo para que la familia vuelva a estar unida y feliz. Básicamente. Cómo no se les habrá ocurrido a las parejas a punto de divorciarse esta solución para salvar su matrimonio.

La película es muy entretenida. El guion… bueno,… la historia es tan absurda en tantas ocasiones, tan sin sentido, que no merece la pena preocuparse de ellos. Es una mera excusa para pasar noventa y algún minutos de correrías entre dinosaurios, con algunos momentos, eso sí, que rozan la brillantez, entre el humor, la parodia y el drama. Creo que el momento principal del personaje de Ewan McGregor que nos lleva de la carcajada generaliza a… bueno, no lo voy a destripar, es de lo más divertido y extraño que he vivido en tiempos en el cine. Pero lejos de ser un “salto del tiburón” que te saque de la película, es el clímax de lo que es y pretende ser la película. Un entretenimiento para todo el mundo.

Un entretenimiento de lujo. Porque normalmente no me hubiera yo visto yendo a ver esta película, salvo por el hecho de que me lo sugirieron una semana antes, porque se estrenaba en la sala IMAX de Zaragoza en versión original. Y tras la agradable experiencia de Ulises y compañía, queríamos confirmar que esta alternativa cinematográfica merecía la pena. Y ciertamente, la calidad en la realización, la acertada puesta en escena visual y sonora, el acertado ritmo de la acción y el no menos acertado hecho de su contenida duración, hace que la película, sin ser una obra de arte, sea un entretenimiento muy recomendable. Sin más pretensiones. Pero tan legítimo como cualquier otro producto cinematográfico que nos devuelva las sensaciones de lo que se supone que debe ser el cine. Puntos especiales para los intérpretes, especial para Hathaway, que consolida la película, permitiendo superar sus debilidades, las de la película no las de Hathaway, que las tiene y no pocas.

Valoración:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

Libro – Mukudori, Aki Shimazaki

Literatura

Fotografías realizadas en Nagahama, a orillas del lago Biwa, con aves, en una tarde tristona y gris. Entrada también disponible en versión Substack.

Esta es la segunda novela corta del quinteto en desarrollo de la escritora nipocanadiense Aki Shimazaki. Recordemos que Shimazaki es una autora nacida en Japón, que se trasladó ya adulta a Canadá, donde se erradicó, y que ha desarrollado toda su carrera escribiendo en francés. Desarrolla sus historias en forma de novelas cortas agrupadas en quintetos, cada una de las cuales presenta una parte de la historia global que constituye el conjunto del quinteto. Y desde hace años, no me pierdo ninguna de estas novelas. He enlazado el nombre de la autora a su página en Wikipedia en francés, porque las de las versiones en inglés y en castellano están poco actualizadas. Especialmente esta última.

Su actual quinteto, o pentalogía, no sé cómo sería más adecuado, no ha recibido todavía un nombre genérico que yo sepa. Pero esta novela corta sigue a Ajisaï, que leí hace un año. Y si allí conocíamos los problemas del joven protagonista que veía su vida alterada por la quiebra de los grandes almacenes propiedad de la familia, en esta ocasión seguiremos a los padres de Shota, la madre Matsuko (léase Ma-tsu-ko y no Mat-su-ko) y el padre Atsushi (A-tsu-shi y no At-su-shi). Con lo que han salvado de la quiebra se han instalado en una casita a orillas del lago Biwa. Y van tirando. Pero al padre le diagnostican un cáncer que oculta a la familia. Mientras, Matsuko comienza a trabajar y conoce en la oficina de empleo a Matsuo, un hombre aficionado a la ornitología que se convertirá en buen amigo del matrimonio, dando sentido a los últimos meses en la vida de Atsushi.

Esta es una novela corta que ha crecido en mi recuerdo conforme han pasado las semanas. La leí nada más regresar del viaje a China, al poco de salir al mercado; un auténtico estreno. Pero mientras la vida del hijo me llenó de intriga, esta me dejó un poco menos interesado… temas demasiado próximos a mi vida laboral cotidiana. Pero sin embargo, en estos momentos en los que han pasado dos meses desde que la leí, mi recuerdo y mi valoración han mejorado. El enfoque de Shimazaki a la hora de abordar las relaciones familiares, de amistad o románticas es suave y elegante. Y también se pone de manifiesto en el tratamiento del duelo anticipado, que se encuentra presente en la novela, así como en la necesidad de seguir adelante frente a las adversidades. No obstante, creo que algunos de los temas son muy comunes a los del segundo libro, Semi,de la anterior pentalogía Une clochette sans battant.

TV / Libro; Ikoku nikki 違国日記 – anime y manga

Literatura, Televisión

Fotos realizadas en Shingū, ciudad que forma parte del camino de peregrinación Kumano Kudo, en la península de Kii. También en versión Substack.

Ayer mismo pude ver el decimotercero y último de los episodios de la serie de animación japonesa Ikoku nikki 違国日記, el que probablemente ha sido la sorpresa más agradable de la temporada de invierno de la animación del País del Sol Naciente. Tal fue el impacto de los primeros episodios que pude ver que busqué a ver si era posible leer el material de origen, el manga del mismo título bajo autoría de Tomoko Yamashita. Este no está disponible en español, y sus once tankobon se encuentran disponibles en inglés, con el título Journal with witch, y en francés, con el título Entre les lignes. No están en versión electrónica, pero por una serie de causas y azares me prestaron la versión francesa que leí entre febrero y marzo, al mismo tiempo que iba viendo la serie.

La serie, sea de manga o de anime, empieza cuando una adolescente de quince años, Asa Takumi, queda huérfana de padre y madre como consecuencia de un accidente de tráfico. Durante el funeral, aparece su tía Makio Kōdai, hermana de su madre, escritora de novelas de fantasía de profesión, de la que no se acuerda. Se vieron por última vez cuando era muy chiquita. Su madre y su tía se llevaban mal. No se hablaban. Pero Makio, en un acto ético, de decencia humana, ante las reticencias de otros parientes, da un paso adelante y decide invitar a Asa a vivir con ella y ser su tutora legal. No le promete ser una madre, no le promete amor eterno. Le promete un hogar, una seguridad y el compromiso de que le dejará libertad para que en el futuro sea lo que ella quiera ser. A partir de aquí, se desarrolla un largo proceso de ajuste entre dos mujeres que han vivido hasta ese momento en mundos muy muy muy distintos

Respecto al título, el original japonés viene a significar Diario en otro mundo y tiene que ver con la propuesta que le hace Makio a Asa al principio de la historia. Para lidiar con el duelo, con sus inseguridades y sus sentimientos, le propone escribir un diario. Que asa interpreta como el diario en un país extraño al que ha ido a parar tras la muerte de sus padres. Habitado por una bruja, lo que explica el título en inglés. El título en francés… pues eso, de la expresión “leer entre líneas”.

Los hechos iniciales suceden cuando Asa está terminando su educación secundaria obligatoria y va a empezar el bachillerato (estoy usando los términos españoles para hablar de los niveles educativos japoneses, aunque hay diferencias; el equivalente japonés de la ESO dura tres años en lugar de cuatro, y el equivalente del bachillerato dura tres años en lugar de dos). Por lo que en la historia entrarán en juego una serie de secundarios imprescindibles, como la mejor amiga de Asa y su madre, otras compañeras de clase, el club de música moderna al que se apunta, o el abogado que lleva la supervisión de la tutela de Asa.

Por el lado de Makio, estarán sus amigas, su exnovio con quien mantiene una relación de amistad importante, su editora y otros escritores. El mundo de Asa es el mundo de las relaciones sociales convencionales, el mundo organizado y “normal” como le gustaba a su madre. El mundo de Makio es un mundo menos convencional, donde la gente se divorcia, donde hay actividades creativas, donde se hacen cosas distintas y reina un cierto desorden.

Aunque en sus primeros pasos, por lo menos hasta la mitad de la serie de animación, la fidelidad al manga es muy alta, en el tramo final hay diferencias. El manga se prolonga durante tres años en la cronología de la serie, hasta el momento en que Asa termina su paso por el instituto y va a entrar en la universidad. El anime, sin embargo, trata del primer año de convivencia entre tía y sobrina. En ambos casos, de como van ajustándose la una a la otra, de como Asa ha de comprender que el mundo es más diverso y menos convencional que lo que su madre le decía, y que hay cosas distintas de comprender. De como Makio va a aprendiendo a responsabilizarse de otra persona, cuando sólo se ha responsabilizado de sí misma viviendo con absoluta libertad y sin ataduras. Y por supuesto, aunque Makio no le prometa nada en lo afectivo, cómo estos afectos surgirán y la relación entre ambas se afianzará.

Las conclusiones de ambas por lo tanto son algo distintas aunque con elementos comunes. Y con un mensaje también común. El final del manga me gusta más, porque es más profundo. El texto escrito e ilustrado llega más lejos en el desarrollo de ambos personajes. Ambas se influyen profundamente la una a la otra. Quizá uno de los aspectos más interesantes es como Asa, que al principio se ve a sí misma, y es vista por los demás, como una zoquete en lengua japonesa, liándose con las palabras y los kanji, al final se orienta por estudiar letras, por escribir canciones, por estudiar la lengua y escribir… lo que sea que pueda llegar a escribir de mayor. En el anime, culmina con su capacidad para atreverse a destacar, en lugar de permanecer integrada discretamente en el grupo, se atreve a cantar sus propias letras ante los alumnos de su instituto (hermosa canción de presentación de la serie de la cantante Tomoo).

Pero ambas series, la historia ilustrada y la animación, tienen un nivel muy alto. Es una historia destinada a los adolescentes, que conviene que vean los adultos… y en ocasiones es lo contrario, una historia destinada a los adultos, especialmente los que tienen adolescentes a su cargo, y que es apta para que la lean estos adolescentes. Es curioso, al comentar en mi entorno la premisa inicial, la orfandad de Asa, he observado rechazo en madres de adolescentes que no quieren ni imaginar esa situación para sus hijos o hijas. Y sin embargo, ¿acaso no es algo en lo que debería pensar especialmente, porque nada ni nadie puede garantizar cuando nos vamos a ir de esta vida o en qué circunstancias? Creo que es muy muy muy recomendable. Y el consenso es altísimo. Por ejemplo, un 8.8 sobre 10 entre los votantes de IMDb para el anime.

Libro – Mañana y tarde – Jon Fosse

Literatura

Fotos realizadas en las islas Lofoten, Noruega. También en versión Substack.

Jon Fosse es uno de los ganadores del Premio Nobel de Literatura más recientes. Galardonado en 2023, es escritor y dramaturgo, el cuarto noruego en recibir el premio. No lo conocía. Por lo que he visto en su biografía, cuenta con 66 años en la actualidad, y ha sido relativamente prolífico, tanto en su producción teatral como en en el número de novelas, y otros escritos. Tengo la costumbre de leer al menos una obra de cada ganador del premio cuando se me pone a tiro. Aunque sin una norma o dinámica definida; en cualquier caso, apareció de oferta esta novela corta hace pocos meses en mi tienda habitual de libros electrónicos y la cogí.

Fosse nos plantea una reflexión sobre la vida en esta pequeña obra. Y lo hace dividiendo el texto en dos partes. En la primera nos lleva al momento del nacimiento y el primer día de vida de un niño. En la segunda, ese mismo niño ya anciano comienza por la mañana el que va a ser su último día de vida. La primera parte está vista desde el punto de vista del padre del recién nacido y de otros miembros familiares, expresando las expectativas y deseos para la nueva vida que llega. La segunda… la segunda tiene desde mi punto de vista más enjundia.

En la segunda parte, el protagonista se despierta por la mañana, en la isla de la costa noruega donde ha vivido su vida, donde vivió con su esposa ya fallecida, donde tuvo a sus hijos, donde cultivó la relación con su mejor amigo, donde todavía vive su hija pequeña, la que, aunque casada y con una familia propia, sigue próxima a su padre, preocupándose por sus necesidades y cuidándolo cuando es necesario. Querrá verla. Pero es un día raro. ¿Acaso no se encuentra con ese su mejor amigo, que ya murió, y con el que saldrá a salir a navegar en la barca? ¿O no piensa que tal vez su esposa, que también murió, viéndola como el día que la conoció y lo eligió a él entre otros pretendientes? ¿O no es aquella su hija, que parece no verlo, mientras se dirige a visitarlo a su casa?

El relato tiene su punto de realismo fantástico. O quizá místico. Religioso. Leo en su biografía que el autor, tras una vida atribulada desde distintos puntos de vista, acabó por abrazar el catolicismo como refugio para muchas de sus tribulaciones, después de haber pasado por muchas fases respecto a sus creencias, incluida una etapa de ateísmo declarado. En el relato, a quien acompañamos en ese último día de vida no es a la persona, sino su alma, en tránsito a otra vida.

No voy a decir que comparta los puntos de vista del autor. Pero abstrayéndose de las creencias, el libro me ha parecido muy interesante. Y (al menos en su traducción al castellano) bien escrito. No deja de ser una reflexión sobre la vida de una persona. No tanto en lo que se refiere a los hechos puntuales que se viven como trascendentes, sino a las relaciones que lo acompañaron, y que realmente son trascendentes. Me parece un texto muy recomendable que, con poco más de 100 páginas, se lee bien y en poco tiempo. Aunque recomiendo una lectura pausada. No merendárselo en una tarde.

Libro – El declive – Osamu Dazai

Literatura

Fotos realizadas en Hakone, lo más próximo que tengo a la península de Izu, donde transcurre parte de la novela de hoy. Versión Substack de la entrada.

Este libro lo tenía en espera desde hacía ya bastante tiempo. Pero no había encontrado el momento de leerlo. Quizá, el estado de ánimo adecuado para hacerlo. Hasta el momento he leído dos libros de Osamu Dazai. Uno, muy reciente, relatos cortos inspirados entre los cuentos populares más conocidos de Japón, con sus historias modificadas de forma más realista, a veces cruel, a veces irónica. El otro, una novela, la más famosa del autor y una de las más leídas de literatura japonesa, con toques autobiográficos, y en la que manifiesta una actitud cínica y desesperanzada ante la vida.

La que hoy traigo aquí está en la misma tónica que la novela que acabo de mencionar. Posguerra mundial, una familia de corte aristocrático, que ha perdido al cabeza de familia, y que se encamina hacia la ruina económica. Una joven y su madre que se ven obligadas a abandonar su casa en Tokio y a mudarse a una zona rural del país. A ellas se sumará el hijo que fue a la guerra y será repatriado, con una fuerte adicción a las drogas, y capaz de terminar de arruinar más a esta familia. Un encuentro con una serpiente a la que la joven protagonista mata, será visto como un presagio de las desgracias que les han de llegar.

Dazai nos lleva a la inmediata posguerra mundial, con un Japón derrotado y arruinado, ocupado por los estadounidenses, en el que hacen falta ciertas habilidades para sobrevivir, y más aún para prosperar. Y que estas mujeres aristocráticas no poseen. Es una relato indirectamente sobre la muerte del Japón tradicional, incapaz de comprender y adaptarse a los cambios producidos tras la guerra y a la ruina que ellos mismo han traído sobre sí. La propia protagonista acabará buscando en relaciones con hombres una salida a su precaria situación… una salida presuntamente fácil, pero con consecuencias no especialmente favorables. Aunque finalmente tomará pasos para romper con el pasado y emanciparse en una nueva moral y con unos nuevos objetivos. De la misma forma que Japón necesitaba reinventarse a sí mismo.

La novela no creo que llegue al mismo nivel que la anterior que leí del autor, a la que precedió por un año en su publicación, siendo la penúltima que publicó. Pero es una novela psicológica indudablemente interesante y a la que merece la pena dar una oportunidad. Recomendable. Unas semanas más tarde leí otra novela psicológica ambientada en el mismo periodo, de la que hablare más adelante.

Libro – A love story from the end of the world – Juhea Kim

Literatura

Fotos realizadas en Gamcheon Culture Village, Busán (Corea del Sur). Versión Substack de la entrada.

Me motivó a leer este libro una reseña que encontré en alguna parte por la red de redes. No guardé el marcador,… creo. Un momento… nop… no lo encuentro. El caso es aquella reseña me llevó a localizar el libro, en su versión original en inglés, creo que no está traducida al castellano. En inglés, a pesar del claro nombre coreano de su autora, Juhea Kim (Instagram), que efectivamente nació en Corea del Sur, pero se educó en Estados Unidos y escribe, mayormente, en inglés.

Una colección de relatos cortos, de temas diversos pero relacionados. El título del libro se corresponde con uno de los relatos, pero de alguna forma resume esos temas relacionados. En todos ellos hay alguna historia de amor, o de desamor, no necesariamente de amor romántico. También hay relaciones familiares y relaciones de amistad. Y todos ellos tienen lugar en distintos lugares del planeta Tierra, en algún futuro más o menos próximo, más o menos lejano, según los casos y el relato, en el que la crisis del clima y otras crisis medioambientales están afectando considerablemente al planeta. Algunos tienen escenarios prácticamente apocalípticos, otros se parece más a nuestro tiempo actual, pero un poco más desesperadamente sin vuelta atrás en el futuro.

Generalmente, además de esos dos temas principales, hay otros secundarios, como pueden ser las injusticias sociales, la avaricia de las grandes multinacionales, la irresponsabilidad de los políticos, o la ineptitud de los líderes que deberían conducir los cambios… a ser posible a mejor.

El libro me ha parecido… aceptable. De alguna forma, la calidad y el interés de los relatos es variable. En su conjunto no está mal. Pero en algunos casos las situaciones son muy tópicas, los personajes estereotipados, las conclusiones previsibles. Quizá aquellos con un tono más apocalíptico están mejor. Esa arca navegando por el estrecho de Gibraltar sobre aguas de color rojo, la península de Corea desértica con ciudades sobreviviendo en bajo cúpulas translúcidas, estos relatos y algún otro por el estilo son los que más han despertado mi atención.

En su conjunto, ¿es recomendable? Si te van mucho los temas medioambientales igual te parece bien todo lo que se escribe sobre ello, y te entusiasma. Pero en general es normalito. No llego a comprender del todo por qué aquella reseña era tan positiva. No es ninguna catástrofe literaria, al contrario, es correcto, no es ninguna pérdida de tiempo, pero tampoco es una maravilla que se te vaya a quedar guardada en la memoria.

Cine; Amélie et la métaphysique des tubes (2025)

Cine

Entrada replicada también en Substack.

Amélie et la métaphysique des tubes (2025; 11/20260223)

Durante bastantes años fui lector habitual de los libros de la escritora belga Amélie Nothomb. Escritora muy prolífica, que venía a publicar un libro al año, generalmente novelas no muy extensas, pero muy diversas, su estilo me atraía bastante. Pero en un momento dado, mis gustos se ampliaron y se diversificaron, o se desplazaron a otros escritores, aunque el año pasado leí algo de ella. En cualquier caso, la mayor parte de lo que he leído de ella fue antes de empezar a comentar mis lecturas en el Cuaderno de ruta.

Metafísica de los tubos, lo leí en castellano y por eso aquí pongo el título traducido, fue de los primeros que leí. Y tengo el recuerdo de lo extraño que me pareció al principio. Aunque es uno de los que luego ha ido recuperando prestigio en la memoria. Metafísica, el pensamiento y el debate filosófico sobre la naturaleza de la existencia, la realidad y el ser, aplicada a un bebé, al que la autora compara con un tubo que por un extremo ingiere alimentos y por el otro excreta… pues ya sabéis. Y a partir de ahí un recuerdo y recorrido por los (supuestos) primeros años de vida de la autora en Japón, del que dice que es su país natal, con especial referencia a la mujer japonesa que la cuidó esos años. Y eso es lo que nos trasladan a la animación las directoras, francesa y belga, Liane-Cho Han Jin Kuang y MaÏlys Vallade. Primer largometraje en la dirección, aunque ambas tienen previa experiencia en la animación.

Para empezar, una cuestión. La historia esta inspirada en la infancia de Nothomb, y la autora a veces ha jugado a dejar creer que es biográfica. Pero consta que no nació en Kobe, donde su padre estaría destinado como diplomático belga, sino que nació en una población próxima a Bruselas. Hay otras novelas de la autora presuntamente autobiográficas, algunas muy buenas, pero que deben considerarse como ficción aunque estén inspiradas en sus experiencias vitales. Dicho lo cual, Kuang y Vallade hacen un trabajo maravilloso, lleno de sensibilidad, a la hora de trasladar de forma bastante fiel el relato de Nothomb a la animación.

La película, al igual que la novela, explora el significado del ser, y de ahí lo de la metafísica. Ser un ser humano, con capacidad de expresarse, de pensar y de sentir, quizá no en este orden, desde tierna infancia. Pertenecer a un lugar; alguien me dijo una vez que uno no es de donde nace, es de donde tiene la familia y los seres queridos. Y por ahí podemos coger la afirmación de Nothomb de considerarse japonesa, porque cuando adquirió conciencia de sí mismos es el país donde vivía. También es una reflexión de lo que significa ser familia, especialmente por la relación que la niña mantiene con su cuidadora, con quien llega a tener más afinidad que con su diplomático padre, su atareada madre pianista, y sus hermanos más mayores que van a lo suyo.

Me sorprendió muy gratamente esta película. No esperaba tanto. Y de hecho, al principio no teníamos interés en ella. Pero ante las elogiosas críticas fuimos a la sala de cine, y nunca me alegraré tanto. Una película que además crece en el recuerdo. Y que considero altamente recomendable. Casi imprescindible.

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

[Cine] Zuǒpiēzǐ nǚhái [左撇子女孩] (La chica zurda) (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. En las animadas calles de Taipéi.

[Cine] Zuǒpiēzǐ nǚhái [左撇子女孩] (2025; 08/20260209)

Esta película, que fuimos a ver en parte por casualidad, en parte por curiosidad, ha resultado ser una de las sorpresas cinematográficas más agradables de la temporada. Dirigida por Shih-Ching Tsou, guionista y directora taiwanesa, pero que ha trabajado habitualmente en Estados Unidos, de donde tiene también la nacionalidad, fue presentada por Taiwán como candidata a mejor película en lengua no inglesa a los Oscar, alcanzando la lista corta de candidatos, pero no la lista definitiva de cinco películas que optan al premio. Muy buenas tienen que ser las otras…

Tsou nos lleva a las calles de Taipéi, donde una madre soltera (Janel Tsai) con dos hijas, una de unos 20 años (Ma Shih-Yuan), la otra de 5 ó 6 (Nina Ye), de distintos padres, llega para instalarse en la capital taiwanesa, abrir un puesto de comidas en uno de los típicos night markets de la ciudad e intentar salir adelante como buenamente pueda. Aquí se encontrarán con distintos problemas. Los relacionados con los pagos de los alquileres, los relacionados con los problemas con los familiares, los relacionados con los problemas de los romances, los problemas con las relaciones entre las tres mujeres… Y la más pequeña, que acaba de empezar su escolarización, los relacionados con el hecho de que es zurda, y su abuelo, un carca de mucho cuidado, le cuenta que no debe usar la mano izquierda porque es la mano del diablo.

Aunque Tsou dedica tiempo a las tres protagonistas de la película, los principales puntos de vista que escoge son los de las dos hermanas, alternando las áspera realidades de la mayor, una chica inteligente y atractiva, pero cuya trayectoria quedó trastocada por algún hecho en su adolescencia del que sólo sabremos hacia el final de la película, y la juguetona (que no despreocupada) realidad de la menor. Con el fin de aportar subjetividad a la filmación, con el fin de introducirnos dentro del mundo de estas mujeres, la película está rodada con teléfonos móviles, cuyo gran angular obliga a rodar muy próximos al intérprete. A veces encima de él en la práctica. También ha servido para poder rodar en las populosas calles taiwanesas sin que las personas de alrededor supieran que allí se estaba rodando una película. Dicho lo cual, tanto la fotografía como el sonido son brillantes, muy buenos. El equipo de la película tenía claro lo que quería consegir en lo visual y en lo sonoro, y lo consiguen con muy buena nota.

Buena parte del peso de la película lo llevan los intérpretes. Todo el reparto. No solo el trío femenino protagonista. La mayor parte de los secundarios tienen su importancia. No hay personajes superfluos. Y lo hacen realmente muy bien. Mucho se ha hablado de lo bien que lo hace la pequeña Nina Ye, candidata a diversos premios en diversos festivales. Pero creo que a la que más hay que destacar es Ma Shih-Yuan, joven actriz de ventipocos años, que dota a su personaje de extraordinaria credibilidad, sensibilidad y profundidad. Es el auténtico travesaño que soporta buena parte del edificio interpretativo de la película, con algunas de las escenas más trascendentes del filme.

Tsou dirige en solitario, pero comparte la autoría del guion con Sean Baker, director estadounidense en alza, que destacó no hace mucho con una película ganadora de cinco Oscars importantes que la hicieron la ganadora de la edición de 2025. De él he visto un par de películas más, en dos de las cuales colaboró como guionista la directora de la película que comento hoy. Es decir, no es una mera película de una cinematografía exótica, que se ve con curiosidad por ese exotismo y tal. Es una película taiwanesa, pero realizada con el apoyo de la industria norteamericana, aunque sea desde sus sectores más independientes, y con intención de conseguir la atención global. Y yo creo que lo consigue y muy bien. Con ese tono a caballo entre el drama y la comedia, entre la angustia de la supervivencia y la esperanza de un futuro quizá no tan malo, entre los batacazos y la capacidad para superarse y remontar, con las revelaciones sorprendentes que nos cambian las coordenadas de la película por completo cuando pensábamos que ya la teníamos controlada y que era totalmente previsible… pero no.

Quizá no sea una obra maestra. Pero quizá eso no sea importante, porque lo más probable es que sea una obra imprescindible. Y si no es una obra maestra… quizá no le falte tanto, y quizá sea mucho más interesante que muchas obras maestras. La considero totalmente recomendable. Aunque no la va a ver mucha gente. En muchos países se estrenó directamente en Netflix este otoño pasado. Pero no en España. No sería la primera película interesante que se estrena en la plataforma, pero no llega a la sucursal española de la misma. No es algo que ya me importe, dado que ya no estoy abonado. Pero sería una pena que esta película, que poco va a durar en las salas comerciales, no esté al alcance de más potenciales espectadores.

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

[Libro] El sentido de un final – Julian Barnes

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La novela transcurre en ciudades no especificadas de Inglaterra; he elegido un día lluvioso en Bath para representarlas.

Libro electrónico que compré aprovechando una oferta de mi tienda de libros electrónicos habitual. Había oído hablar o leído sobre el escritor británico Julian Barnes en diversas ocasiones, generalmente de forma favorable. Hay varios escritores británicos que sigo habitualmente, por lo que hasta cierto punto atraía mi curiosidad y eso, sumado a la oferta, decidió la compra. Aunque no sea una novela corta, propiamente dicha, tampoco es muy extensa, 192 páginas en su versión de «árboles muertos», así que la pude encajar enseguida en mi actividad lectora, en las primeras semanas de este 2026.

Libro escrito en primera persona, con dos partes bien diferenciadas. En la primera, un jubilado nos habla de sus años de juventud, de su grupo de amigos y, especialmente de su relación, extraña desde el punto de vista de los años actuales, en los años 60 con una chica, una relación que finalmente fracasó, y que le dejó un sabor agrio en el recuerdo. Se cierra esa primera parte con un rápido repaso a lo que fue el resto de su vida hasta el momento; se casó, tuvo un hija, se divorció, mantiene una relación amistosa con su ex, se jubiló y, en general, ha llevado una vida anodina. En la segunda parte, recibe una herencia. O parte de una herencia. La madre de su antigua novia le deja un dinero y una carta de uno de sus antiguos amigos que se suicidó mientras mantenía una relación con aquella antigua novia. Pero la carta está en posesión de aquella y no parece dispuesta a cedérsela. Tendrán que volver a entrar en contacto, y eso supondrá desenterrar viejos recuerdos y revivir antiguos fantasmas, porque quizá el recuerdo de aquellos años no es precisamente fiable.

Uno de los temas fundamentales de esta novela es algo a lo que he dado vueltas personalmente en los últimos tiempos. No es que en mi vida haya tenido vivencias como las del protagonista de la novela. Pero sí que he comprendido que el tiempo y la distancia, y sobretodo las nuevas vivencias modifica el sentido de los acontecimientos del pasado. Lo que recordamos, o creemos recordar, no son necesariamente los hechos como fueron. Y especialmente, pueden no tener nada que ver a cómo los vivieron las personas que estaban allí con nosotros. Reinterpretamos el significado de las situaciones, los sentimientos, las relaciones que mantuvimos con otras personas. Y eso, en determinadas circunstancias, puede resultar perturbador.

Libro escrito en primera persona, he mencionado antes. Y como ya he comentado en numerosas ocasiones, en literatura, las más de las veces implica un relator que no es de fiar. Bien sea porque directamente miente, bien sea porque quiere presentar las cosas desde una luz favorable a sí mismo, bien sea porque no entendió lo que le estaba pasando, bien sea porque los recuerdos se debilitan y se tergiversan. Sea de buena o mala fe, tenemos que cuestionar si lo que pasó es lo que pasó. O más frecuentemente, si lo que pasó significó lo que paso. El protagonista de la novela va descubriendo poco a poco que su vida no ha sido como la ha vivido. Que se está quedando sólo. Que la visión que los demás tienen de él no se corresponde con la que tiene de sí mismo. Y que ya está mayor para rectificar los errores del pasado. Por lo tanto, en una persona que está llegando a la recta final de su vida, incluso si son 20 o 30 años, porque hablamos de alguien al principio de sus sesenta, las consecuencias pueden ser terribles.

Un libro notable, realmente bien escrito con un relato bien montado, de descubrimiento progresivo de la historia, que crece en la memoria después de finalizar su lectura. De lo que ya hace un mes. Y que al mismo tiempo te deja con una sensación de desasosiego. Aunque no sea más que porque uno está en edades similares, y va comprendiendo también, como antes decía, que las cosas del pasado, que vivimos de una determinada forma, quizá no fueron como fueron. Para bien, o para mal. La novela fue adaptada al cine hace unos años, con un reparto interesante. Pero no recuerdo haberla visto, ni la tengo registrada. No sé si me animaré a rescatarla. La recepción del público fue fría, la de la crítica, tibia.

[Cine] Father Mother Sister Brother (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. De las tres localizaciones de la película, elijo París. En una puesta de sol desde el Centro Pompidou.

Father Mother Sister Brother (2025; 07/20260202)

Esta película, dirigida por Jim Jarmusch, me había llamado la atención desde que se anunció su estreno, aunque daba la impresión de que estaba pasando relativamente desapercibida en cartelera. Sin embargo, los horarios de la sesión en versión original impidieron que fuéramos a verla hasta que, repentinamente, cambiaron y se me puso a tiro en un horario más asequible para mis posibilidades del momento. Jarmusch ha dirigido película que en su momento me parecieron interesantes, y el reparto era llamativo. Así que, por qué no. Hace tiempo que soy consciente que las tendencias populares en cine no tienen nada que ver con la calidad de las películas.

La película se divide en tres partes, tres historias no relacionadas entre sí argumentalmente, aunque sí por su temática. La familia.

  1. Father: Dos hermanos, él (Adam Driver) y ella (Mayim Bialik) viajan juntos para realizar una visita a su padre (Tom Waits) que vive en algún lugar entre los bosques y lagos de Nueva Inglaterra o un sitio similar, y con quien se ven poco. Ella apenas trata con el padre. Él habla de vez en cuando y le presta dinero para sus apaños domésticos. Cuando se encuentran, apenas tienen de qué hablar. Y uno tiene desde el principio que las cosas no son como parecen.
  2. Mother: Una escritora ya mayor (Charlotte Rampling) prepara la visita anual de sus hijas, la mayor (Cate Blanchett) y la menor (Vicky Krieps), para tomar el té. La mayor llega con ganas de agradar y de demostrar que todo va bien, pendiente de la aprobación de la madre. La menor acude por rutina, se presenta como triunfadora de forma casual, aunque no, y se siente desapegada de todo. La sensación es de cordialidad/cortesía fingidas.
  3. Sister/Brother: Dos hermanos, ella (Indya Moore) y él (Luka Sabbat), se reúnen para recoger las cosas del apartamento parisino donde vivían sus padres, una pareja multirracial que ha fallecido en un accidente, y a los que se sentían unidos y queridos, aunque, como descubrirán, ni siquiera estaban realmente casados. Ambos tienen buena sintonía y rememoran sus recuerdos y sentimientos más queridos.

Jarmusch lanza una mirada sarcástica a las relaciones familiares «convencionales» en las dos primeras historias. Familias bien, cuyos miembros tienen «éxito» en su vida, pero que se manifiestan distantes, sin apegos. En ambas falta uno de los cónyuges. En el primer caso, claramente, el que cohesionaba la familia. Las relaciones son formales, pero con sensación de hipocresía. La tercera historia, sin embargo, es una historia de una relación fluida, de confianza, la única en la que los personajes que dialogan no son blancos, anglosajones de familia bien. Es una familia poco convencional. Incluso de hábitos poco recomendables. Pero hay afecto. Y sinceridad. Claramente, un alegato no falto de humor, contra lo convencional, las buenas maneras, la hipocresía en las relaciones. Todas las historias tienen algunos puntos comunes que las unen, el agua, el te, los patinadores en monopatín, los coches que funcionan mejor o peor… pero con tonos distintos unos de otros.

Correctamente interpretados por un elenco con mucho oficio, las dos primeras historias hay que observarlas en clave casi de parodia. Las personas que desfilan ante nuestros ojos, si no son ridículas en sí mismas, hacen cosas ridículas o se muestran ridículas en la situación en la que son presentados. Y constantemente aparecen elementos que, quizá no provocarán una carcajada en el espectador, pero sí una sonrisa irónica amplia. La tercera es una historia similar en apariencia, pero muy diferente en el fondo. Relaciones naturales, orgánicas, sinceras. Amor fraternal, y añoranza de los progenitores perdidos y de los secretos que se llevaron a la tumba sobre su relación.

Globalmente considerada, hay que reconocer la excelente factura y las excelentes interpretaciones de todos los que en ella participan. Pero en lo que se refiere al balance final… pues la tesis expuesta, aunque mostrada con gracia y oficio, tampoco tiene mucho más que rascar. Y es que al final, es una simplificación sobre los tipos de familias o sobre las formas en que estas se relacionan, mucho más diversa que lo que aquí se muestra. Se deja ver, sí. Incluso puede ser recomendable, también. Pero tampoco es de los trabajos más destacados del director.

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***