[Libro] Juntos, nada más

Literatura

Hace tiempo que me hablaron ya, en buenos términos, de la escritora francesa Anna Gavalda. Pero no había encontrado momento, ocasión o excusa para enterarme un poquito más de su obra y saber si iba a leer algo o qué iba a leer. Amazon salió en mi ayuda hace unas semanas, en forma de oferta navideña, cuando apareció esta novela de la autora gala a un precio muy económico. Así que no lo dudé, la adquirí… y fue mi primera lectura de este año. A punto he estado de retrasar mi comentario sobre ella, porque mientras tanto terminé la segunda parte del “comendador” del que me apetece mucho hablar. Pero he decidido ser disciplinado, especialmente cuando casi se me olvidó reseñar el último relato gráfico que comenté.

La acción transcurre principalmente en París, aunque hacemos alguna excursión a provincias; un destino cada vez más probable para la próxima semana santa, el primer viaje de carácter familiar desde hace 15 años. En aquella ocasión, también fue París, y aquí os dejo algunas fotografía de aquel momento.

Me pasó una cosa cuando leí los primeros capítulos de este libro. Tenía la sensación de que esta historia ya la conocía. Desde luego no la había leído. Pero decidí comprobar si tenía versión cinematográfica. Y sí, la tiene. Pero no aparece en mi base de datos de las películas que he visto desde el 28 de diciembre de 1997 hasta la fecha. Puede haber olvidos… pero me extraña. Sólo he detectado olvidos en épocas en las que he frecuentado las salas de cine con mucha asiduidad, un par de veces a la semana, y tal cosa no sucedía en 2007 cuando se estrenó la película en España. Tal vez en algún momento apareciera en mi televisor… Quizá. El caso es que tampoco recordaba muchos de los detalles de la historia que eran nuevos para mí.

El caso es que, al investigar si existía una versión cinematográfica, cometí un error. En ningún momento se me había ocurrido asignar a Camille, la protagonista de la película, el físico de Audrey Tautou. Y al quedar asociadas, ha habido momentos que no me cuadraba la lectura. Es bueno dejar que tu imaginación construya el físico y los escenarios de la historia a partir de la información que te da la novela. El caso es que Camille es una pintora y dibujante de 27 años que, por motivos que desconocemos al principio de la novela, ha tocado fondo en su vida y está absolutamente perdida. Como lo están Philibert, un joven aristócrata patológicamente tímido, y Frank, un cocinero con ganas de convertirse en chef de cocina, pero que carga con dosis de violencia y autodestrucción. Los tres proceden de entornos familiares muy conflictivos y disfuncionales, y los tres, a pesar de sus caracteres opuestos, contradictorios casi, acaban viviendo juntos.

La novela tiene cosas buenas y cosas “menos buenas”. Las cosas buenas es que se lee con agilidad y con interés, que está bastante bien escrita, o al menos la traducción al castellano está bastante bien, y que empatizas razonablemente bien con los personajes, llegas con facilidad a preocuparte por sus destinos. Como cosas menos buenas… la película deriva a un romanticismo simplón, rosa, menos profundo de lo que parece, hasta llegar a un final “peliculero”, en un sentido poco positivo del término. Quizá la autora pensaba ya en una lucrativa adaptación al cine, que al final se hizo. Aunque no parece haber concitado muchos entusiasmos. Es una novela que va de más a menos. Sin llegar a una situación catastrófica. Que plantea conflictos personales profundos, complejos, pero que se va haciendo muy previsible y cada vez más complaciente. Por lo tanto, acaba dejándote con una sensación insatisfecha, que quizá no hace justicia a algunos de los mejores capítulos del libro, especialmente en la primera mitad del libro, que me parecen bastante inspirados. Para colmo se complace en un epílogo absolutamente superfluo que todavía te machaca más la coherencia de un drama con un final de comedia romántica del montón. Pero bueno, es entretenida de leer.

[Cine] Tonari no Totoro [となりのトトロ] (1988)

Cine

Tonari no Totoro [となりのトトロ] (1988; 02/20190906)

Reestreno con motivo del 30º aniversario de la película de uno de los largometrajes de animación más emblemáticos del director Hayao Miyazaki, del Studio Ghibli, del cine de animación japonés, y probablemente de la historia del cine de animación.

En esta ocasión no tiene especial gracia hacer el comentario. Es ir sobre seguro. Pero la incluyo aquí, entre las películas de estreno en pantalla grande, como hago habitualmente con estos reestrenos conmemorativos y porque, además, yo no llegué a ver nunca la película en pantalla grande. Sí que la había visto en varias ocasiones en mi televisor, pero no en pantalla grande. Y a pesar de que hubo que hacer un esfuerzo, porque el horario en que la proyectaban no era quizá el más apropiado, pues se hizo.

La naturaleza primordial, el mundo de las tradiciones mitológicas japonesas, jóvenes decididas y autónomas y los vaivenes de la vida contemporánea son ingredientes habituales en las películas de Studio Ghibli.

La historia es sencilla. De hecho, la película en sí misma apenas llega a la hora y media de duración. Un padre con dos hijas, una en educación primaria pero ya mayorcita, y otra de cuatro años, se traslada a una casa en el campo para estar más cerca del hospital donde está convaleciente la madre de una madre que se supone ha sido grave. Y todos los cambios son llevados a cabo con un optimismo vital notable que atrae incluso a los espíritus del bosque, los totoro de distinto tamaño que viven en un alcanforero cercano a la casa, y que se convierten en aliados de las niñas en sus inquietudes cotidianas.

Como en otras películas del Studio, Miyazaki combina los problemas de una realidad cotidiana con la fantasía y las leyendas que se extraen de la rica mitología nipona. Los totoro, son tres aunque el título siempre se ha traducido en singular y todo el mundo atribuye el nombre al grandote y más proactivo, son espíritus del bosque benevolentes. Y la actitud de las niñas, de cariño y respeto hacia los árboles y el bosque, cataliza la alianza entre ambos. Y marcan algunas de las constantes del cine del director; las niñas o jóvenes empoderadas y proactivas, heroínas de lo cotidiano, y el canto a la naturaleza, el mensaje ecologista que siempre destilan sus películas.

Película de buenos sentimientos, viene además salpicada de otros personajes entrañables, como puede ser la abuela entre los humanos, o los susuwatari, pelusas de polvo y hollín con vida propia, y el Nekobasu [ネコバス ] (Gatobús), el espíritu de un gran gato multípodo que toma la forma de un autobús y que se alía también para ayudar a las niñas.

Ya se puede deducir desde el principio. Recomendable, no. Yo diría que obligatoria. Por lo menos para todos aquellos que se digan amantes del séptimo arte. Y la figura y la silueta del gran Totoro se han convertido ya en un icono popular, no sólo del Studio, sino del mundo actual en general. Fijaos, incluso hay un asteroide que lleva oficialmente el nombre de Totoro

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

[Libro] El embarazo de mi hermana

Literatura

Hace no mucho tiempo vi en casa la película japonesa Hakase no aishi ta sūshiki [博士の愛した数式 ], cuyo título en castellano es La fórmula preferida del profesor, bastante fiel al original. La encontré en Youtube en versión original subtitulada en inglés, aunque ahora no la localizo para enlazarla. Tal vez tuviera algún problema de derechos de exhibición y la han retirado. En cualquier caso, la película dirigida por
Koizumi Takashi me gustó. Es una película de buenos sentimientos, con una historia sencilla, pero no simple, que te acaba dejando con buen rollo. Supe en ese momento que se basaba en una novela de Ogawa Yōko, una escritora de cierto prestigio en el País del Sol Naciente. Y pensé que igual sería buena idea leer algo de esta escritora, varias veces premiada en su país.

¿Qué puede haber más ilusionante que la llegada de un bebé a una familia? Mmmmm… parece que Ogawa piensa que en las circunstancias actuales, la alienación que las rutinas cotidianas que en las mujeres jóvenes produce la sociedad actual, la cosa puede ser otra cosa distinta de los “ilusionante”…

Pero no opté por leer la versión literaria de la historia del película; decidí leer algo distinto. Una pequeña novela en forma de diario. De hecho, el título original de esta novelita es Ninshin karendaa [妊娠 カレンダー], que se traduciría más bien como el diario de un embarazo o el calendario de un embarazo. En él, una mujer joven, que vive con su hermana mayor y su cuñado, va recogiendo los sentimientos y las reflexiones que surgen con motivo del embarazo de su hermana, pasando por las distintas fases del mismo. Los miedos iniciales, la mala época de las náuseas y los vómitos, el momento de comer y engordar, y los momentos finales… en los que la cosa termina…

Por lo que he leído, el título original de la novela indujo a muchas mujeres gestantes japonesas a leerlo… con ilusión. El problema es que, lejos del buen rollo y los buenos sentimientos que desprende la historia que he comentado al principio, en la narración de la protagonista hay una ausencia total de empatía hacia su hermana. Hermana que tampoco es precisamente un ejemplo de gestante “radiante” y feliz.

Los sentimientos positivos que rodean a una gestación están completamente ausentes, y estamos ante una actitud absolutamente cínica, e incluso nihilista, ante el hecho. Hay momentos en que la situación alcanza situaciones grotescas, como cuando empieza a nutrir a su hermana gestante a base de confitura de pomelo americano… que “según dicen” está contaminado con agentes potencialmente teratógenos. Es decir, aun en un ambiente de completa normalidad cotidiana, llega a haber un punto de terror y psicopatía mezcladas en las conductas de las protagonistas de esta historia.

Con un final abierto, y muy inquietante, o es difícil ver en esta historia de aparente banalidad cotidiana en su planteamiento, una crítica a la alienación de las mujeres jóvenes, con trabajos escasamente interesantes, poco estimulantes, con poco tiempo para la relación social, viviendo con la familia, la cual tampoco anda sobrada de alegrías reales, produciendo esa ausencia de sentimientos y ese nihilismo vital, que es tanto más llamativo cuanto más ilusionante es a priori las circunstancias que lo rodean. A mi me dejó relativamente impactado, porque no me lo esperaba así. Pero reconozco que me gustó, y me parece muy recomendable. Aunque no apto para gestantes ilusionadas y sus familias.

[Cine] Manbiki kazoku [万引き家族] (2018)

Cine

Manbiki kazoku [万引き家族] (2018; 64/20181224)

Los críticos de cine tienen una función muy clara. Guiar a los espectadores a la hora de elegir entre las diversas opciones que les ofrece la cartelera. En función de sus gustos, de su disponibilidad de tiempo, de su capacidad de gasto,… todos ellos elementos limitados, por lo que es necesario realizar un ejercicio de gestión de bienes finitos. Pero realmente, al menos en España en estos momentos, es difícil, al menos para mí encontrar un crítico de cabecera que te guíe. Porque no te vale cualquier crítico; tienes comprobar que manejas unos valores similares. Por ejemplo, ahora hay mucha gente escribiendo de cine en internet. Y son útiles para decidir sobre las películas de superhérores; pero si no te interesa el género, como a mí, lo que escribe toda esta gente es… ruido. Yo confiaba en la crítica de un determinado sitio… pero últimamente… Por ejemplo, para la película que comento hoy, del japonés Kore-eda Hirokazu (voy a respetar la convención nipona de poner el apellido en primer lugar), ofreció una crítica más bien tibia. Que contrasta con el hecho de haber ganado la Palma de Oro en Cannes, y que en los sitios agregadores de opiniones de críticos hay bastante unanimidad en sus bondades. En Rotten Tomatoes tiene un 99 % de aprobación sobre un total de 155 críticas… por ejemplo. Y además… siendo un director japonés, de los pocos, que llega habitualmente a nuestras pantallas, hasta sus películas más sencillitas, eso que se llaman “obras menores” me han gustado. Así que vamos con ella.

Escenas tokiotas para ilustrar esta película; que tengo la sensación de que no corresponde a la época actual, sino que puede ser más bien de hace un par de décadas, cuando la crisis de los mercados asiáticos en 1997, que golpeó duramente la economía japonesa.

En España se ha llamado a esta película con el anodino Un asunto de familia. En inglés es más explícito, Shoplifters. Parece que la traducción del título sería algo así como “Robando en familia“. Y es que nos encontramos con una peculiar familia japonesa, que malvive de empleos precarios, pobre como ratas, y que para “complementar” sus ingresos se dedica a afanar en las tiendas lo que puede, transmitiendo el “saber” de “padres” a “hijos”. En un momento dado, se encuentran con una niña de cinco o seis años (Sasaki Miyu), con trazas de maltrato, en la calle, con frío, y la acogen como propia. Pero poco a poco, irán apareciendo datos y pistas que nos dicen que esta familia formada por abuela (Kiki Kirin), “padre” (Lily Franky), “madre” (Andō Sakura), “hijo” (Kairi Jyo) y nieta (Matsuoka Mayu), no es lo que parece.

Kore-eda vuelve al tema de la familia. Hay quienes afirman que se apartó de él en su última película, aunque yo no estoy de acuerdo. Una película que no encuentro entre mis reseñas, aunque estoy convencido de haberla visto en el cine… Misterio. El caso es que en esta ocasión tira por una familia extremadamente poco convencional, donde constantemente estamos ante la duda de lo que es real y lo que no lo es. Y por supuesto, hasta que punto es importante que dos personas sean realmente familia, si se crean los lazos apropiados entre ellas. Se ha acusado a Kore-eda de buenismo, pero no creo que sea así en esta ocasión. De hecho, conforme se desvelan los secretos de esta peculiar familia de rateros, nos queda una cierta sensación de tristeza por los destinos de estas personas con las que hemos simpatizado, y mucho durante el metraje. Un metraje procedente de un rodaje complejo, metidos en una pequeña casa sin apenas espacio para evolucionar, donde conviven todos ellos. Y con escenas que van a caballo entre lo duro y lo esperanzador. El personaje de Aki, la nieta, quizá es el menos desarrollado, pero se podría hacer toda una película en torno a su historia. Por ejemplo.

Y lo que sobresale en la película son las magníficas interpretaciones. Conocía de películas anteriores, entre otras cosas por ser acompañantes habituales del director a Lily Franky y Kiki Kirin. Esta última veterana actriz rodó con esta su última película, ya que murió hace tres meses. Intérpretes sólidos, que no fallan. Pero la que da un recital de interpretación es Andō, una joven actriz de poco más de 30 años, que da muestras de una madurez tremenda, componiendo uno de los caracteres maternales más enternecedores y a la vez duros que yo haya podido apreciar. Merece la pena ver la película sólo por disfrutar de la interpretación de esta actriz.

Creo que mi opinión está clara. Es una película altamente recomendable. Que no creo que dure mucho tiempo en cartelera, y menos en versión original. Creo que es una de las que más me han gustado del director. Y el recuerdo de ella me lleva acompañando toda la semana. Desde el lunes que la vimos.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Repesca de estrenos aprovechando las fiestas

Cine

Cuando el viernes salieron las novedades de la cartelera, pudimos comprobar que todavía permanecían en la misma algunas películas de estreno que nos habían llamado la atención en su momento, pero para las que no habíamos encontrado tiempo para acudir a verlas. Y nos propusimos un fin de semana con puente cinematográfico. Cinco días, cuatro películas. Una de ellas nos fue por los pelos, porque no aguantó más allá del fin de semana. A otra le dedicaré una entrada en exclusiva. Es el estreno real de la semana, y tiene más empaque. Vamos con las otras.

Si las fotos de ayer iban de la EOS 40D con el nuevo 35 mm de Tamron, en blanco y negro, hoy también pero en color. Porque como no hemos tenido realmente frío todavía en Zaragoza, la ciudad tiene todavía aspecto otoñal.

Bad Times at the El Royale (2018; 60/20181221)

Desde mediados de noviembre llevaba esta película de Drew Goddard, una película que había suscitado diversas alabanzas, “acusada” de ser bastante “tarantiniana” en su planteamiento, pero muy entretenida y bien interpretada. Algo de verdad hay en ello. En todo ello. Con un reparto llamativo (Jeff Bridges, Dakota Johnson, Jon Hamm, Chris Hemsworth,… entre otros) cumple con su misión de ser una película de “cine negro” colorido, inspirada por los lunáticos tipo “Charles Manson” y otros elementos propios de los años 70. Lo pasamos bien, aunque acusa un exceso de metraje para la sustancia real del film.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald (2018; 61/20181223)

Reconozcámoslo. Aunque reconozco que el universo mágico de J. K. Rowling tiene algunos logros interesantes, no soy especialmente fan de su obra. Sus libros me parecen en exceso extensos, prolijos, para la sustancia real que destilan sus obras. Y las adaptaciones de sus obras al cine son muy diversas. Desde cosas muy conseguidas como la dirigida por Cuarón, hasta pestiños absolutamente insoportables. Cuando empezó la nueva serie de películas sobre su obra,… la de los animales fantásticos, ni me plantee en ir al cine a verla. Pero cuando la vi en la pequeña pantalla me llevé la sorpresa de encontrarme con una película de aventuras, con sus dosis de humor y una trama muy entretenida. Además de algún logro en su reparto llamativo (Katherine Waterston, entre otros, sin duda; su protagonista, Eddie Redmayne, solo me pareció razonable). Y por ello, nos pareció también razonable ir a la gran pantalla para ver su secuela, también dirigida por David Yates.

Estrenada también a mediados de noviembre, pues… bien… llegamos a la irregularidad mencionada. A mí me pareció bastante pestiño. No me enganchó. No sentí empatía por los personajes, y la parafernalia mágica de las varitas me pareció más de lo mismo. No volveré a caer en el error. Con probar a ver la tele de casa, ya me basta con este universo mágico.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

The Escape (2018; 62/20181225)

Para el día de Navidad, una película mucho más reciente respecto a su estreno, ya que es del fin de semana anterior. Reconozco que el principal atractivo de esta película Dominic Savage era comprobar la evolución como actriz de su guapa protagonista, Gemma Arterton. La atractiva y escultural británica hace tiempo que apunta maneras como actriz más allá de su cara bonita. Pero la competencia en su país y en el cine internacional es dura, y no ha tenido la oportunidad de la película que la lance a primera fila de una vez por todas. El problema es que esta película sobre el aburrimiento y la crisis de un ama de casa treintañera es una recopilación de tópicos, lugares comunes mil veces trillados, con la enésima escapada a París o Francia para reencontrarse a sí misma. La película es tirando a aburrida. Y a ratos con ganas. Y aunque es cierto que Arterton le pone oficio, siendo el rostro que se lleva casi todo el porcentaje del tiempo de cámara en el film, no basta para sacarla adelante. Una oportunidad perdida.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

En fin… Irregular ha resultado nuestra repesca de títulos presuntamente interesantes. Pero ya digo que he dejado para otro día lo realmente interesante.

[Libros – historietas] Paper Girls 16 – Saga 8

Literatura

Ya me he puesto al día con el comentario de los libros leídos. Espero que no me demore mucho más con la recopilación de ensayos de Umberto Eco que estoy leyendo ahora, porque si no, la semana que viene no sé si habrá comentario de libros. Ya veremos. Quizá haga como esta semana y tire de algún libro de historietas, o cómics, como dicen los que no pueden pasar sin los anglicismos de rigor. Bueno, la verdad es que cómic ya es una palabra plenamente integrada en el castellano actual. Pero es que a mí me encanta la palabra “historieta”.

En medio de estas aventuras espaciales y en el tiempo, disfrutemos un poco de la belleza de nuestro minúsculo rincón en el universo… mientras sea posible.

Y las de hoy las dedicamos a Brian K. Vaughn, que poco a poco se confirma como uno de mis guionistas favoritos. Sea con la colaboración de Cliff Chiang a la ilustración como en Paper Girls, o especialmente con la de Fiona Staples en Saga. Cómo me gustan las ilustraciones de Staples… son fantásticas. En todos los sentidos de la palabra.

En ambas series, hemos tenido que esperar un año para leer sus continuaciones en castellano. Normal en el caso de la segunda ya que España se ha venido publicando en álbumes recopilatorios anuales. Pero la primera iba saliendo con una frecuencia casi mensual, y de repente se produjo el parón que ha durado un año.

En el caso de Paper Girls, seguimos con las aventuras de nuestras preadolescentes, repartidoras de periódicas en la estéticamente discutible década de los 80 del siglo XX, que de repente, sin comerlo ni beberlo se metieron en una sucesión de viajes en el tiempo, con un ritmo bastante frenético. Como toda aventura con personajes de esta edad, no deja de ser un camino de autodescubrimiento y reafirmación, de intentar dar de lado las inseguridades que les asaltan y de comprender quienes son. Quizá el público objetivo de esta serie sea gente muchísimo más jovencita que yo, pero se pueden leer por parte de un adulto sin desdoro. Y realmente son tremendamente entretenidas, con esa mezcla de aventura y drama. Y sobre todo, viajes en el tiempo. Me encantan los viajes en el tiempo.

Ya he afirmado varias veces que, para mí, Saga es una de las mejores space operas de las que he descubierto, todos los géneros narrativos (literatura, cine, televisión, historieta,…) incluidos. Situada en esa fantástica guerra galáctica que enfrenta a terranosluneros, junto a todos sus aliados, más o menos fieles, más o menos de conveniencia. En enorme y monumental alegato antibelicista, en el que además va incluyendo todos los temas trascendentes que puede importar a una persona preocupada por el mundo de hoy en día. La diversidad social, racial, sexual, la violencia, la explotación de las personas, la hipocresía de la política y los medios, ya he mencionado la sinrazón de la guerra… todo lo que se os ocurra. En este octavo volumen, el tema fundamental es la familia. No es que sea un tema que no haya estado presente de continuo. De hecho es casi el hilo conductor de la serie, la familia de Marko, Alana y Hazel… y todos los demás que les rodean. Porque como en todas las familias, están aquellos que lo son por nacimiento y lazos de sangre, pero también esta la familia extensa de aquellos que simplemente están ahí para apoyar, para querer, para luchar si es necesario. Analizamos el sentimiento de pérdida. También hay una crítica a la hipocresía antiabortista, los hipócritamente llamados “provida”, que mientras niegan el derecho a las mujeres a realizar sus propias elecciones, no dudan en ser instigadores de guerras, asesinatos, discriminaciones… justo como la vida real. Auténticos “provida”. Pero no nos pongamos sólo en lo negativo. Hay reflexiones sobre los lazos de hermandad, algo sobre lo que se ha empezado a reflexionar en la serie, pero que todavía tiene mucho margen para desarrollar. Y frente a volúmenes anteriores, más oscuros, con muchas pérdidas, este ha sido más esperanzador, con reencuentros más o menos felices. Esperando ya al otoño del año que viene.

[Libro] Ser feliz era esto

Literatura

Tengo bastantes cosas en reserva para comentar en los próximos días en este Cuaderno de ruta. Pero voy a empezar con algo de lectura, que siempre viene bien.

Hace unas cuantas semanas, apareció como oferta a un precio ridículo en Amazon Flash un libro del escritor argentino Eduardo Sacheri. El nombre me sonaba pero no terminaba de localizarlo, así que hice una búsqueda por internet. Sacheri publicó la novela La pregunta de sus ojos, la cual fue adaptada al cine por Juan José Campanella con gran éxito. Recibió el Oscar a la mejor película de habla no inglesa y, lo que es más importante, muchos disfrutamos y nos emocionamos con ella. Ya han pasado más de nueve años de aquello… como pasa el tiempo. El caso es que con semejante antecedente, decidí dar una oportunidad al novelista y leer esta oferta que me llegaba en un entorno en el que es raro encontrar buenos libros. Quizá por eso muchas de estas ofertas lo son.

20181012-9930323.jpg

Por una de esas causas y azares, Lucas es escritor, aunque sólo ha publicado una novela, que fue un éxito y que le permite vivir sin prácticamente trabajar. Pero su sueño es tener un vivero y trabajar con plantas. Incluso sin tener ni idea sobre el tema. Así que ilustraremos la entrada con algunas de las últimas rosas de la temporada en la rosaleda del Parque Grande de Zaragoza.

La novela nos presenta a Sofía, una adolescente de catorce años, menuda, reflexiva, que viaja sola en un autobús camino de Buenos Aires desde su ciudad natal, Villa Gesell, una ciudad turística de las de sol y playa a casi 400 kilómetros al sur de la capital argentina. Su madre ha muerto. Y le ha dejado una carta en la que le informa de quién es su padre, Lucas, y dónde vive. Un dato que recalcitrantemente le había ocultado hasta ese momento. Tampoco Lucas sabía que tenía una hija. A partir del inesperado encuentro entre padre e hija, dos desconocidos entre sí, les acompañaremos en su proceso de acercamiento, con las dificultades que surgen por el camino, con las dudas y miedos de ambos.

20181012-9930330.jpg

La novela no se ceba en el drama/melodrama. Al contrario, abunda en humor tranquilo e inteligente. Narrada en tercera persona, el punto de vista del relato es siempre el de Sofía. Son sus pensamientos, sus miedos y su interpretación de lo que sucede alrededor lo que conocemos. Sabemos de lo que hace y dice Lucas, pero difícilmente sabemos a ciencia cierta lo que realmente piensa, puesto que esta matizado por los juicios y prejuicios de Sofía que es la que escucha por nosotros, los lectores. En la novela abundan los diálogos ágiles, adecuadamente coloquiales. Y el lenguaje utilizado con frecuencia también se corresponde con el de los pensamientos de una chica de catorce años, inteligente pero llena de miedos, a encajar, a su desarrollo como mujer, a la pérdida,… Lo de cualquier adolescente, pero amplificado por la muerte de la madre. De quien conocemos poco. Incluso las circunstancias de su muerte no quedan claras hasta el final de la novela.

A mí me ha encantado. La devoré. Incluso si te obliga a consultar el diccionario más de lo habitual para no imaginar lo que significan algunos de los argentismos que, naturalmente, pueblan la obra y que no siempre debemos dar por hecho que sabemos lo que significan por el contexto. La obra es buenrollista, y pone en valor el hecho de ser diferente, de no ser convencional. Pero con naturalidad, sin estridencias. Muy recomendable. Especialmente si te cuesta menos de un euro. En ese caso, un chollo. Una agradable excepción a la tendencia que tienen las ofertas de Amazon a ser unos pestiños.

20181012-9930321.jpg

[TV] Atípicos, neurotípicos y estereotipados

Televisión

No voy a entrar a valorar seriamente una serie de animación japonesa, Jūshinki Pandōra [重神機パンドーラ], que Netflix presentó recientemente. Producción chinojaponesa, con un título occidental de lo más vulgar, Last Hope. Es la típica de monstruos que amenazan la humanidad, que los hace frente en un mundo postapocalípitico donde se mantienen algunas ciudades tecnológicamente avanzadas, usando robots tripulados más o menos grandes, más o menos armado, más o menos voladores. No tan tosco como Mazinger Z, pero descendiente conceptual. Cometen la banalidad de utilizar el “apellido” “cuántico” para cualquier cosa, lo que desde hace décadas es signo de mala escritura en ciencia ficción. Cuando quieres dar un aura misteriosa pero científica a algo, le llamas “cuántico/a”  y ya todo vale. Sólo cuando algún episodio se sale de su esquema habitual, con más sutileza argumental, la serie presenta algún interés.

20180916-1041473

No tengo fotos que se me ocurran especialmente adecuadas para la entra de hoy; pero algunas fotos del Festival Asalto 2018, que siempre se preocupa por la integración y la diversidad en la sociedad, nos valdrán. Si el domingo os enseñaba fotos tomadas con película en blanco y negro, hoy serán fotos digitales en color.

Así que vamos con lo realmente interesante de esta semana, la segunda temporada de Atypical, que ha pasado de 8 a 10 episodios, de media hora de duración, que ya adelanto me han sabido a poco. La primera temporada fue un poco de presentación y, aunque nos adelantaron algunos conflictos y algunas tramas interesantes, dejaba la sensación de no haberse metido a fondo en la historia. Sí que nos dejaron algunas claves, girando las tramas alrededor de Keir Gilchrist, su protagonista, que interpreta a un adolescente con un trastorno del espectro autista, pero altamente funcional, así como de su familia, la tesis es que estas personas no serían enfermos, sino variantes atípicas de la normalidad, que necesitarían la ayuda y la solidaridad de su entorno para poder funcionar en una sociedad pensada o diseñada por y para las personas denominadas neurotípicas.

20180916-1041492.jpg

Aunque por mi profesión pueda tener una opinión mejor informada que la población general sobre estas cuestiones, estando lejos de ser un especialista, lo cierto es que no me voy a meter en ese jardín y no entraré en valorar la plausibilidad científica de las situaciones presentadas. Asumiré mi ración de suspensión temporal de la incredulidad, como ante cualquier relato de ficción, y me centraré en el hecho de que en esta segunda temporada nos hemos encontrado con un intérpretes, de por sí de buen nivel, bien asentados, y una tramas más interesantes y mejor llevadas. Ambos padres, interpretados por Jennifer Jason Leigh y Michael Rapaport, son dos valores seguros, que cumplen bien. Se confirma que la chica que hace de hermana, Brigette Lundy-Paine, es una potente robaescenas, que ha rato me recuerda a Brie Larson en United States of Tara. Con una diferencia; Larson era realmente un adolescente interpretando a una adolescente, mientras que Lundy-Paine está a mitad de la década de los ventitantos interpretando a una chica que cumple 16 años.

20180916-1041483.jpg

Hay algún pero… Bueno, hay situaciones forzadas por culpa de lo “políticamente correcto”. Se fuerza la diversidad racial/étnica. El personaje de la psicóloga de origen asiático tenía importancia en la primera temporada, pero en la actual da la impresión de que está ahí para mantener la cuota. Lo mismo que la nueva amiga de las sesiones de terapia que es afroamericana. Y han forzado una salida del armario de uno de los personajes protagonistas, que tampoco sé si tiene mucho que ver con lo importante. Que además de que se veía venir, no sé si aporta mucho al tema central. En cualquier caso, la introducción de lo que últimamente vienen siendo nuevos estereotipos presentes en las series de televisión tampoco hace daño excesivamente a la serie en su conjunto. Serie que, como he dicho, me parece muy entretenida, y que me ha sabido a poco en esta temporada.

20180916-1041510.jpg

[Cine] Todos lo saben (2018)

Cine

Todos lo saben (2018; 44/20180917)

Reconozco que me llamó la atención la noticia que decía que el director iraní Asghar Farhadi, del cual he visto sus dos últimas películas, que me parecieron absolutamente magníficas, de primer orden, iba a rodar una película en España, con actores españoles, hablada en español, con financiación hispanofrancesa, esto último si no estoy mal informado.

El planteamiento es el siguiente. La boda de una de las hermanas de una familia destacada en su pueblo, que localizaríamos en algún lugar indeterminado de Castilla, en el sentido amplio de este término geográfico e histórico, lleva al reencuentro de todos sus miembros, incluidas Laura (Penélope Cruz) y su hija Irene (Carla Campra), que viven en Argentina. Nada extraño. Como muchas familias relativamente amplias de este país que tienen miembros dispersos por la geografía española, o incluso fuera de ella. Pero en la alegría de la fiesta un hecho tremendo sucede. Irene desaparece, aparentemente secuestrada. Y a partir de ahí saldrán a flote las miserias de una familia y de un pueblo, donde no faltan los antiguos o los rencores. La España profunda emergiendo de lo que parece un entorno rural pero actual; menos de lo que parece.

20180804-1040221

Cualquier entorno rural de la España interior nos puede vale para ilustrar la entrada de hoy. Poco importa dónde sea…

Nos preguntábamos hasta que punto el director iraní podía trasladar a España una de sus historias. Hasta que punto las realidades de la sociedad iraní, que conoce bien y que también había trasladado en películas anteriores, podían tener equivalencias y paralelismos en la sociedad española. El caso es que en ningún momento sientes que esta película esté realizada por un director extranjero que ni siquiera habla castellano y que ha tenido que trabajar con intérpretes. La historia encaja en nuestro medio, resulta creíble. Y nos hace reflexionar hasta que punto toda nuestra sociedad a avanzado en el siglo XXI, o hasta que punto hay valores anclados en lo más oscuro y carpetovetónico de los países de las culturas mediterránea, como España, o levantina, como la iraní. Supongo que carpetovetónico no es un término adecuado para Irán, pero seguro que hay alguno parecido.

Frente a películas anteriores, la historia no es perfecta. Se alarga, se hace algo reiterativa en una serie de situaciones, sin aportar nada en esos minutos de prolongación. Pero se sostiene por su excelente plantel de intérpretes, de lo más granado de la profesión actoral en España (o en Argentina). Cruz está al nivel de la mejor de sus interpretaciones, una interpretación que no aparece más que de vez en cuando y no precisamente en sus rentables aventuras americanas. Algo parecido sucede con Javier Bardem, que nos ofrece un papel distinto al encasillamiento que ha sufrido en EE.UU., más vulnerable, y que pone de manifiesto que puede ser un buen intérprete más allá de su determinante físico. Y que podemos decir que no se haya dicho ya de Ricardo Darín. Acompañados por unos cuantos ilustres que siempre enriquecen las películas donde aparecen; Eduard FernándezElvira MínguezRamón Barea,… Entre los más jóvenes, la presencia de Bárbara Lennie nos sabe a poco, tiene mucho oficio esta actriz. Sin embargo, Inma Cuesta sigue sin convencernos; no obstante, su papel no es lo suficiente importante como para que dañe el resultado final. Y otros que no menciono para no ser prolijo. Pero desde luego, el apartado interpretativo es probablemente lo más destacado de la película.

20180804-1040219.jpg

Película que no está el nivel de las anteriores de Farhadi, pero no obstante es perfectamente recomendable, y te reconcilia con las capacidades del cine español, tan vapuleado últimamente por interpretaciones mucho más pobres que lo que vemos aquí, por comedias banales y hasta casposas, y por películas de género mucho menos afortunadas de lo que muchos de sus fans son capaces de admitir. Que pena que tenga que venir un director de fuera a recordárnoslo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

20180804-1040224.jpg

[TV] El lenguaje de las flores con acento mejicano

Televisión

Hoy voy a dedicar principalmente mi recomendación televisiva a una reciente producción mejicana para Netflix que ciertamente me ha dejado muy buen sabor de boca. Pero he notado también una omisión reciente… y la quiero subsanar. A principios de agosto terminé de ver la segunda temporada de G.L.O.W., las entrañables mujeres de la lucha libre americana. Esta es una serie que, detrás de su horrible estética ochentera y de su tema aparentemente banal, desgrana una interesante historia de relaciones humanas entre gente de esos que a los anglosajones les encanta llamar loosers, literalmente “perdedores”, pero que los hispanohablantes, por los menos los de este lado del Atlántico, llamaríamos pringados o pardillos. Con una duración ajustada en sus episodios, unos guiones muy bien pensados, unas interpretaciones de muy muy buen nivel, esta comedia con tintes dramáticos es probablemente una de las mejores opciones que ofrece hoy en día Netflix, una plataforma que, desgraciadamente, está evolucionando más al terreno de la fantasía, el terror y los misterios paranormales de lo que desearía.

20180823-1041182

Las flores son muy bellas, pero suelen atraer a seres muy peligros. Pican y muerden… pues de eso va la serie mejicano de hoy, más o menos.

Pero vamos con otra de las agradables sorpresas de esta plataforma de vídeo bajo demandas. Que no es otra que La casa de las flores, producción que nos llega desde Méjico, y que ha sorprendido por varios motivos. Con un reparto notablemente sólido en su capacidad interpretativas, al frente del cual encontramos a Verónica Castro, una de esas reinas de los culebrones que aterrizaron en España en los años 80, encontramos una comedia ágil, que resuelve en 13 episodios de 30 minutos un argumento absolutamente de culebrón, de esos que tienen más de 150 o 200 episodios. Con todos sus elementos, una familia diversa, amoríos, traiciones, glamour, hijos secretos, ambiciones por el poder, la cárcel… de todo. Pero también una producción con muchas ganas de reírse de sí misma, de parodiar a todos esos culebrones, pero sin hacer sangre.

180823-1041176.jpg

El comienzo me resultó un poco preocupante. La narración de la historia por parte de una muerta, recuerda demasiado a otras series. Luego te das cuenta de que nos es una copia/plagio, sino que es precisamente un elemento más a parodiar, a introducir en el cóctel de tópicos y lugares comunes, para crear una idea original. Políticamente incorrecta, pero con inteligencia, no deja de poner en solfa una sociedad “bienpensante” y “educada” pero machista, intolerante a la diversidad social, sexual, racial, a los discapacitados… que critica todos aquellos “defectos” que no saben ver en sí mismos. A ratos algo “almodovariana” tiene señas de identidad propias. Y si bien no es un producto perfecto, tiene algún que otro altibajo, el conjunto te deja un excelente sabor de boca.

Como decía, además de la idea original, la alegre mezcla de elementos conocidos en otras producciones, y un excelente diseño de producción, cuenta con la baza de un excelente nivel de interpretaciones. Me he quedado encantado con esa Paulina (Cecilia Suárez), que con la cadencia de su hablar ha protagonizado algunos momentos casi sublimes. O la presencia del español Paco León, un actor que no es especialmente de mi gusto y simpatía, y que sin embargo está fenomenal como “marido” de la anterior.

Recomendable. Francamente, muy recomendable.

20180823-1041201.jpg

[Libro] Tres días y una vida

Literatura

Que Pierre Lemaitre se ha convertido en muy poco tiempo en uno de mis escritores favoritos es algo que no puedo, ni quiero ocultar. Su relato de la posguerra de la del 14-18, recientemente llevada al cine, ya me supuso una sorpresa literariamente tan estupenda como inesperada. Y eso que me había venido bien recomendada. El hecho que después haya leído dos (1 y 2) de su libros de polar, como llaman los franceses al género policiaco o detectivesco, un género al que no tengo excesiva simpatía, y sin embargo me hayan encantado, algo quiere decir. Pero sentía la necesidad de volver a leer algo, no policiaco, que me confirmase mis sensaciones. Y aquí aparece esta novela para cambiar un poco de tercio.

tumblr_opf4b1q0UW1r5mrsgo1_1280

Ilustro con diversas imágenes de la Francia rural, desde los Pirineos a la Alsacia, pasando por el valle del Dordoña, en el Perigord y en el Quercy.

Si hace unas semanas nos metíamos en el mundo de la Francia rural, más o menos profunda, y boscosa, en un relato televisivo de crímenes más o menos en serie, hoy volvemos a esa Francia con otro drama de muertes en los que se ven involucrados niños y adolescentes.  Y bosques. En algún lugar de Francia. La más tradicional. La católica. La que tiene mucho más en común con la España profunda de lo que ellos quiere creer. Un adolescente, inseguro, que no tiene claro su nivel de aceptación entre sus semejantes. Hijo de una mujer separada. En un momento de rabia, agrede a un niño de seis años y lo mata. No quería… pero lo mata. Y a partir de ese momento, en su vida y en la de sus paisanos se desatarán una serie de tormentas, una sociales y familiares, otras de carácter físico, meteorológico, que pondrán patas arriba la vida de todos.

tumblr_ow8ikvA1jN1r5mrsgo1_1280.jpg

El libro tiene dos vertientes. Por un lado, la vicisitud del joven protagonista, que verá marcado su destino por estos desafortunados hechos. Un destino que le condicionará siempre, y que le obligará a optar por caminos en su vida que lo alejarán para siempre de lo que quiso. A una vida que no iba a ser la suya. Una reflexión sobre las consecuencias de nuestros actos. O que no hay actos sin consecuencias. Es algo que se podría discutir… pero ahí esta la tesis de la novela.

Por otro lado, la crítica social ante una sociedad eminentemente hipócrita en su conservadurismo y en sus buenas costumbres, donde casi nadie es lo que parece. Donde ser rico no es sinónimo de ser listo, donde ser guapa no es sinónimo de ser atractiva más allá de la atracción animal, donde todo tiene que cambiar para que todo siga igual.

No está al mismo nivel, brillante, de las tres novelas predecesoras que he leído de este autor. Pero está a buen nivel, y es perfectamente recomendable.

tumblr_oedy83x47j1r5mrsgo1_1280.jpg

[TV] Crónicas de un pueblo a la coreana

Televisión

Antes de pasar durante unos días al modo “sólo fotos”, una entrada televisiva. En las últimas ocasiones en qué comenté alguna serie de ese placer vicioso y culpable en que se han convertido las series orientales, las coreanas en concreto, que emiten en Netflix, ya dije que estaba un tanto cansado del esquema repetitivo de la/os comedias/dramas románticos del país oriental. Todos ellos cortados por el mismo patrón. Así que me dije que me iba a negar a caer en la misma trampa. Por lo menos durante un tiempo. Y parecía que me iba a olvidar de las series coreanas.

20171010-1080448

Entorno agrícola, campos y paisajes de montaña, y una pequeña comunidad rural de personajes que bordean el friquismo agrorural.

En estas estábamos cuando me encontré con un artículo que hablaba de lo interesantes que eran. No recuerdo el enlace, lo siento. Pero el caso es que recomendaba algunas que, según decían, se salían de los caminos trillados mencionados en el párrafo anterior. Entre ellas, nos hablaban de un drama familiar, Heaven’s Garden en su título internacional, Cheonsangui Hwawon [천상의 화원-곰배령], que ponían muy bien. Algo que contrasté con otros sitios antes de meterme con esta producción de nada menos que 30 episodios de una hora larga de duración.

El comienzo era relativamente prometedor. Una mujer se refugia con sus dos hijas en casa de su padre en un pequeño pueblo, cuando su marido es ingresado en presión por irregularidades financieras en su negocio. De las dos niñas, una, la mayor, es hija del marido con una relación anterior. Y la mujer lleva extrañada de su padre desde que se casó, puesto que este no aprobó el matrimonio. Se planteaba por lo tanto un drama a múltiples bandas que podía ser interesante. Y así fue durante algunos episodios. Pero luego…

20171010-1080474.jpg

La serie se convierte progresivamente en una versión coreana de aquellas Crónicas de un pueblo con las que el tardofranquismo intentó adoctrinar a los españoles atados a la única televisión que podía ver. Un lugar cuasi idílico, donde los vecinos tenían algunos problemas, algunos conflictos, pero que el buenismo de los valores tradicionales superaban cualquier problema. Democracia orgánica y verticalidad social. Pues este pueblecito coreano en las montañas que parece que pasa la mayor parte del año nevado, parece regirse por los mismos principios; eso sí, triunfando en la difícil economía de mercado a base de comercializar mermelada de cebolla y bayas coloradas y cebolla liofilizada en polvo (¡?)

Entre medias, el drama familiar, en el que la mujer protagonista arrastra consigo las consecuencias de haber tomado la decisión de divorciarse, y con ello haber roto el matrimonio con un tipo que, lo mires por donde lo mires, es un gilipollas de mucho cuidado. Una lección hasta el último minuto de la serie de cuál es el “papel de la mujer” en el mundo ideal de quien quiera que haya ideado semejante producto carpetovetónico, o su equivalente coreano, en la segunda década del siglo XXI. Como para causar un infarto del disgusto a cualquier persona con una sensibilidad mínimamente feminista o cuando menos defensora de la igualdad de derechos y ante la ley entre las personas de distinto sexo.

20171010-1080399.jpg

No sé muy bien por qué aguanté hasta el final. Quizá con la esperanza de que en algún momento recuperarían el tino y al final devolverían un poco de modernidad al contenido y las tesis de la serie. Pero no. Esta mantiene el rumbo al pasado y al retroceso social sin desfallecer, al mismo tiempo que se pierde en tonterías argumentales que le dan un final casi berlanguiano, pero si en el tono crítico y mordaz del buen don Luis.

Pensaréis que he aprendido la lección y que he desterrado para siempre o durante una buena temporada las producciones del país oriental. Pero no… que estoy con una producción histórica que puede que me devuelva la confianza en las capacidades televisivas de un país que en el cine para pantalla grande ha demostrado buen hacer. De entrada, la protagonista es una de las de una de las películas más celebrada de los últimos años procedentes de Corea del Sur. Y eso supone un aumento de nivel interpretativo muy considerable.

20171010-1080370.jpg