[Cine] The dead don’t die (2019)

Cine

The dead don’t die (2019; 36/20190709)

Como viene sucediendo en los últimos años, nos está costando encontrar motivación para ir a las salas de cine durante el verano. Una programación pobre, un maltrato a las versiones originales en cuanto a disponibilidad horaria y permanencia en cartelera, y cierto escepticismo que se ha ido desarrollando hacia cierto tipo de producciones, hace que nos cueste, o por lo menos a mí, tomar la decisión de afrontar el calor de este tórrido verano para ir a las únicas salas de cine donde se exhiben versiones originales. Cada vez soporto menos los (horribles) doblajes de las películas, frente al orgullo sobre los mismos que muestran en ocasiones diversos componentes de la industria en España, más preocupados por el dinero que por la cultura o el respeto a la obra.

Había que buscar un cementerio… y porqué no el de Malmo, que sirve también de parque. Pero de dónde van a salir los “no muertos” si no es de un cementerio.

Y en estas estamos cuando recibo la propuesta de ir a ver la última de Jim Jarmusch, director de quien he visto cosas estupendas, pero también pestiños pedantes y pretenciosos que no me han convencido, me cuenten lo que me cuenten algunos críticos. Se tuvieron que emplear a fondo para convencerme en ir a ver una, la enésima, de zombis.

Afortunadamente. A mí esta película me suena a divertimento entre amigos. Lo bueno es que a mí me divirtió con carácter general. Una pequeña población del medio oeste americano en la que se enfrentan, como en el resto del mundo, aunque eso no lo vemos, a un apocalipsis zombi. Con el jefe de policía (Bill Murray) y sus ayudantes (Adam Driver y Chloë Sevigny) al frente. Y la peculiar dueña de una funeraria (Tilda Swinton). Todo ello visto a través de los ojos del automarginado del pueblo (Tom Waits) y con una serie de rupturas indirectas de la cuarta pared o autorreferencias a la propia película y a otras películas, tanto del propio Jarmusch como de otros directores habituales del género. O de otros géneros.

Como digo, tiene toda la apariencia de un divertimento. Jarmusch y varios de los actores que han aparecido en sus anteriores películas, más una serie de actores y actrices que hace pequeños papeles, cameos en algún caso, irreconocibles si se esconden tras las pintas de un zombi, se han juntado y se han divertido haciendo una película que, a pesar de estas circunstancias no es banal. Puesto que en diversos detalles a los que se suma la declaración final de Hermit Bob (Waits), comprobamos que es una nueva crítica hacia esa América profunda adocenada, pasiva políticamente o votante de monstruos como quien les gobierna en estos momentos, como crítica es ante los desmanes medioambientales del capitalismo y las mentiras gubernamentales descaradas sobre los mismo, ante todo lo cual esta película de Jarmusch es una declaración de que mejor todos muertos a seguir como estamos.

Tampoco creo que pase a la historia del cine de forma especial. Pero si acudes con el estado de ánimo adecuado, y prestas atención a las distintas referencias del filme, te lo pasas bastante bien. Lo mejor de todas formas,… Tilda Swinton, que va a lo suyo, con acento escocés, y una salida de escena propia de los mejores tiempos de los Monty Python.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Silencio (2016)

Cine

Silencio (Silence, 2016; 022017-0901)

Siempre me da miedo el ir a ver una película de Martin Scorsese. Siendo uno de los maestros del cine desde hace varias décadas, siendo un señor que me cae muy bien y con el que he disfrutado mucho leyendo alguno de sus libros, por algún motivo, sus películas, no importa lo bien hechas que estén, no me suelen llegar. Por algún motivo, no estamos en la misma honda. Existen películas suyas que me parecen maravillosas desde luego. Por no necesariamente disfruto de su cine por sistema. A esto hay que añadir que el tema religioso me da mucho miedo… Hay muy muy muy muy pocas películas que hablen sobre la creencias religiosas que me hayan llegado. Y encima, los horarios de las sesiones en versión original eran tan malos e inconvenientes, que acabamos acudiendo a la versión doblada. Que de verdad, no os podéis imaginar hasta que punto el doblaje de las película es una calamidad…

20140921-L1080994-Editar.jpg

Por supuesto, fotográficamente nos vamos a Japón… en el que las mezcla de creencias es considerable y uno cree apreciar que entran más en el ámbito de las supersticiones que en el de los credos organizados.

Pero bueno. Es obligatorio ir a ver las películas de Scorsese. En este caso, estamos hablando de la segunda adaptación que se realiza para la gran pantalla de una novela del mismo título de Shusaku Endō. En ella, se nos cuenta las peripecias de dos jesuitas portugueses, Rodrigues (Andrew Garfield) y Garrpe (Adam Driver) a finales de la década de 1630 e inicios de la de 1640, cuando se dirigen a Japón desde Macao con el fin de conocer el paradero y situación de otro jesuita que les precedió, Ferreira (Liam Neeson), este último una figura histórica. También buscarán apoyar a las comunidades cristianas clandestinas en la abrupta costa de la región de Nagasaki. Y tendrán que evitar a los inquisidores del samurai Inoue (Issei Ogata).

La película tiene tres partes claras, la llegada de los jesuitas a Japón, su interacción con los campesinos y pescadores cristianos y, finalmente, el tira y afloja de Rodrigues e Inoue, representado muchas veces por su intérprete (Tadanobu Asano), cuando el samurai busca conseguir la apostasía de Rodrigues. El ritmo del filme es pausado, de acuerdo a la naturaleza reflexiva del mismo, representada en las dudas de Rodrigues. Es no es malo en sí mismo. Lo que si sucede es que a partir de determinado momento, la película entra en una situación repetitiva, recreándose en los tiras y aflojas entre los principales oponentes mediados por las escenas de tortura a los campesinos cristianos. Se llega a hacer pesada, sin que realmente se aporte nada a expuesto.

20140923-_9230301.jpg

La película, con su mensaje, nos desconcertó. Durante buena parte del metraje, el mencionado tira y afloja entre las dos posturas irreconciliables, es llevada con cierta ecuanimidad. Es cierto que las escenas de torturas reiteradas pueden condicionar al espectador poco informado en contra de los argumentos de los japoneses. Pero hemos de  recordar al respecto, si quieres mantener la ecuanimidad ante lo que ves, que hay una serie de hechos históricos que ponen en perspectiva la situación. Los repasaremos:

La motivación principal de Japón para oponerse al cristianismo viene dada de dos aspectos. Mientras que sus religiones propias, la tradicional sintoísta y la importada budista, no se oponen unas a otras y conviven de forma sincrética, el cristianismo y especialmente su versión católica es exclusivista. No admite sincretismo alguno con otros credos. Aunque este exista. Siempre he pensado que el catolicismo español es un politeísmo camuflado, que probablemente esté en su origen relacionado con las religiones politeístas indoeuropeas. Aunque formalmente un solo dios, las devociones a la virgen o a los santos han sido practicadas de forma confusa por muchas gentes iletradas a lo largo de los siglos como un politeísmo encubierto. Por otro lado, los japoneses ya habían constatado una cosa. Una vez introducida la religión católica en un país, a continuación llegaba la dominación económica y política… Por lo tanto, esta religión extranjera fue rechazada por motivos básicamente políticos.

Eso mismo estaba sucediendo en Europa. Tras una Edad Media de uniformidad religiosa en Europa, la llega de la Edad Moderna trajo la reforma protestante que surgió en paralelo a los principios de la formación de los estados modernos, que se culminaría más tarde tras la ilustración. Inglaterra había conformado su credo anglicano para potenciar su independencia política. La Monarquía Hispánica, en esos momentos un mismo rey de la casa de los Habsburgo o Austrias como se les llamaba en la península, reunía bajo su corona todos los reinos hispánicos y varias posesiones por el resto de Europa. Y el denominador común de los mismos era su férrea defensa de la fe católica. En los principados del Sacro Imperio, se va a estar en guerra durante 30 años, y una de las causas de alineamiento entre los estados involucrados va a ser el mantenerse fieles a la ortodoxia católica u optar por hacer oficial en los mismos una forma alternativa derivada de las reformas protestantes. En Francia, Enrique IV, el rey para el que París bien vale una misa, había promulgado el Edicto de Nantes por el que permitía cierta permisividad ante el calvinismo, aunque con el catolicismo como religión dominante. Pero en 1630 ya estaba en cuestión su eficacia, recordad las aventuras de los Tres Mosqueteros, y acabaría con el Edicto de Fontainebleau, promulgado por Luis XIV unas décadas más tarde.

Las actividades inquisitoriales eran tradicionales en la Iglesia Católica y fueron acogidas también con cierto entusiasmo en algunos principados protestantes. Durante la Edad Media se formaron diversos cuerpos inquisitoriales para la represión de las herejías. Algunas de ellas mucho más sangrientas que cualquier persecución que haya sufrido la Iglesia Católica, como la de los cátaros en el sur de Francia. En los reinos hispánicos funcionaba la Santa Inquisición. Calvino se empleaba con saña en churruscar disidentes religiosos en Ginebra. Y en muchos países de Europa, e incluso al otro lado del Atlántico, se produjo el curioso y cruel fenómeno de la caza de brujas en el que murieron miles de personas víctimas de la intolerancia, fundamentalmente mujeres.

20140926-_9260144.jpg

Como vemos, la actitud nipona no se desviaba gran cosa de lo que la civilizada Europa estaba haciendo incluso a una escala muy superior. Por lo tanto, el cargar las tintas en el tema de la tortura me parece que sin apartarse de la verdad, sí que da una visión exagerada del fenómeno e introduce una carga tendenciosa. Por lo tanto, lo realmente importante podría ser el debate entre los protagonistas. Especialmente ante la ausencia de ese Dios, que con su silencio provoca las dudas del protagonista. Rodrigues no identifica a Dios en ninguna parte. La crisis de fe es un hecho plausible.

Sin embargo, la escena final y las dedicatorias de Scorsese rompen la ecuanimidad del debate y la reflexión del espectador, tomando partido y convirtiendo la película de repente en un producto de propaganda, no muy distinto de ciertos péplums de los años 50. Así lo veo yo, y me defrauda.

La película, por supuesto, está excelentemente realizada en los aspectos técnicos, con una excelente cinematografía. Pero nadie ha negado nunca el oficio a Scorsese y los equipos que forma para realizar sus películas. Las interpretaciones las suponemos correctas, aunque el nefasto doblaje nos impide apreciarlas. Especialmente en su protagonista. Aprecio más las interpretaciones de los actores nipones. No los doblan, y los escuchamos en su natural ser. Y lo hacen realmente bien.

Globalmente, no he quedado satisfecho con este filme, que me parecía una buena ocasión para retomar el material de origen, y darle una vuelta adaptada al siglo XXI. Pero no es allí donde desde mi punto de vista ha llegado Scorsese que, a sus 74 años, más parece que viendo su vida ya bastante avanzada, quiera ponerse a buenas con su dios. Que dándole una vuelta a algo que dijo una vez Richard Dawkins, no sería más que uno más a parte de los “ocho millones” que tiene el panteón sintoísta nipón, o de los muchos y permanentemente enfrentados que se reparten a lo la largo y ancho del planeta. Eso sí me parece un buen motivo de reflexión.

Para que quede claro,… aborrezco de todas las confesiones religiosas, japonesas, españolas, germánicas, indias, itálicas, hebreas, árabes, o de donde sea, que en cualquier momento de la historia hayan usado la violencia para imponerse. Aborrezco la violencia en cualquiera de sus formas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

20140927-_9270425.jpg

[Cine] Paterson (2016)

Cine

Paterson (2016; 662016-2112)

Entre las buenas críticas que estaba leyendo y el boca a boca que me estaba llegando, me habían entrado muchas ganas de ver esta película. Pero al mismo tiempo, no encontraba con quien ir. Que “para la semana de Navidad que tendremos fiesta”, fue una contestación habitual. El caso es que temía que con la llegada de la época festiva, la versión original de esta película fuese fulminada dado “el interés de transmitir la cultura” que “suelen” manifestar los distribuidores y exhibidores de cine en determinadas fechas. Así que me fui solo a verla. No ha desaparecido de la programación, pero su presencia se ha reducido, y se la han llevado a un horario nocturno muy inconveniente. Lo dicho. Hay que dar paso a los “taquillazos” palomiteros.

Con Jim Jarmusch al mando, un director sobre el que tengo sentimientos contrapuestos, hay cosas que me gustan mucho de él y otras me resultan bastante indigestas, y con uno de los actores de moda, Adam Driver, que lo mismo se involucra en el cine independiente, que se asoma a las series de televisión de las cadenas más prestigiosas, que se convierte en el nuevo villano en una galaxia muy, muy, muy lejana.

20150616-_2230901.jpg

En Estados Unidos sólo he visitado Nueva York… así que representaré el espíritu de las ciudades pequeñas norteamericanas con las tranquilas calles de Kingston (Canadá). Aunque tal vez no necesariamente sea tan similares sociológicamente hablando. Es un pálpito que me entra viendo los desaguisados electorales en los EE.UU.

En esta película, Driver interpreta, muy coherente con su apellido, a un conductor de autobús urbano en la ciudad de Paterson, Nueva Jersey, que se llama a su vez Paterson. Casado con Laura (Golshifteh Farahani), de la que está muy enamorado, su vida transcurre en una rutina repetitiva. Se levanta pronto para ir a trabajar, desayuna, conduce su autobús, vuelve a casa, saca a pasear al feo perro familiar, se toma durante el paseo una cerveza en el bar de Doc (Barry Shabaka Henley), y vuelta a la cama. Mientras, Laura, que se queda en casa, se muestra inquieta porque quiere más. Aunque de forma poco clara. O bien se dedica a decorar la casa con múltiples motivos geométricos en blanco y negro, o le propone a su marido tener gemelos, o se dedica a hacer pastelitos para el mercadillo del sábado, o quiere aprender a tocar la guitarra para convertirse en una estrella del country. Paterson rompe la monotonía escuchando a sus viajeros, conversando con la gente con la que se encuentra, pero sobre todo, escribiendo poesía.

20150616-_2230910.jpg

La película es sencilla y compleja al mismo tiempo. Comienza un lunes a las 6:15 de la mañana, y termina al lunes siguiente a la misma hora. Y acompañamos a Paterson cada día, con una rutina que cada día va cambiando ligeramente. Y así comprendemos que detrás de la calmada rutina, de la bonhomía pacífica y solidaria de la que hace gala, algunos conflictos están larvados. Jarmusch trata al espectador con inteligencia. No cuenta mucho sobre la historia y el trasfondo de los personajes, pero nos va dejando pistas en toda la película, en los decorados, en determinados sucesos que nos hablan de los conflictos internos de los personajes, que inevitablemente afloran. Todo ello enmarcado por la ciudad de Paterson, una ciudad aparentemente anodina a poco más de 30 kilómetros de Manhattan, pero que parece encerrada en sí misma, y excelentemente retratada por el excelente aunque poco intrusivo trabajo del director de fotografía Frederick Elmes.

Y como piezas fundamentales de este mecano, las contenidas pero altamente convincentes interpretaciones de su reparto, empezando por un sobrio pero fenomenal Adam Driver, que muestra que puede estar destinado a ser uno de los grandes actores, sin necesidad de caer en el exceso que muchas veces muestran los actores masculinos más notables. Perfecta en su papel Farahani, que nos transmite esa mezcla de candidez e inquietud, capaz de enamorar o volver loco a cualquiera. Actriz iraní que merece que se le den oportunidades, alejadas de la notoriedad alcanzada por motivos políticos. Está condenada al exilio en su país por haber aparecido parcialmente desnuda en alguna publicación, acto que respondía también a una denuncia de la falta de libertades, especialmente entre las mujeres, en su país. Y no nos olvidemos de esos personajes secundarios que van apareciendo por el filme y dejando sus pequeñas perlas, aportaciones siempre interesantes. Imperdibles las conversaciones de los extraños en el autobús urbano.

20150616-_2230914.jpg

Realmente, en estas fechas del año en las que todo el mundo pretende ir de buen rollo cuando tanta gente practica el egoísmo más recalcitrante, esta película nos traslada a unos valores mucho más auténticos, ejercidos en el día a día. De alguna forma, el modesto conductor de autobús Paterson en Paterson, Nueva Jersey, se convierte en un héroe de lo cotidiano. Una propuesta de hombre sencillo y tranquilo, pero sensible y creativo, quizá un modelo a seguir, del que además te puedes montar su propia historia con los datos que el director te va dejando aquí y allí. Muy recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

20150616-_2230932.jpg

[Cine] Star Wars: The Force Awakens (2015)

Cine

Star Wars: The Force Awakens (2015); vista el 18 de diciembre de 2015.

Después del “rollo” que escribí ayer sobre porqué merece la pena seguir viendo las entregas de la saga Star Wars, toca hablar de la película. Y el comentario lo referencio a la primera de las dos sesiones que le he dedicado, con algunos amigos, en versión original. De ahí que conserve el título original en inglés como tengo por costumbre. Pero ya conté que dos días más tarde la volví a ver en sesión familiar matinal, en versión doblada, con el título de “Star Wars: El despertar de la fuerza”.

Parece que hay “pena de muerte” para quien desvele los “secretos” del filme a quienes no lo han visto todavía… Pase… Aunque escuchamos a alguien quejarse de que le habían destripado la película original del año 1977… Hombre… Que la mitad de la humanidad se la sabe de memoria… Pero lo que sí sucederá con este comentario es que la gente sabrá qué puede esperar.

Para empezar, dejar una cosa clara. Yo me lo pasé muy bien con esta película. Me divertí mucho. Es claramente mejor y más interesante que cualquiera de la segunda y maldita trilogía de la saga, no me cabe la menor duda de que es mejor que el Episodio VI, los malditos ositos de peluche y un biquini de hojalata lastran mucho, y no es tan estupenda como el Episodio V. Porque cuando el imperio contraataca… esa película es mucha película. Tiene un guion que supera a todo lo que se ha venido haciendo en el género de acción y fantasía en mucho tiempo, género de superhéroes incluido.

La gran pregunta de la película... también de los aficionados que han analizado los avances estos meses pasados es ¿pero donde está Luke Skywalker?

La gran pregunta de la película… también de los aficionados que han analizado los avances estos meses pasados es ¿pero donde está Luke Skywalker?

Oye ¿y respecto a la original? Pues ahí le han dado… Tal vez hayáis podido leer en algunos sitios que acusan a este Episodio VII de ser un “remake” encubierto de la película original, el Episodio IV, de 1977. Yo no voy a decir tanto. Tiene suficientes elementos diferenciadores para considerar la nueva película como el inicio de una nueva historia. Pero tienen una estructura casi clavada.Tienen un “mcguffin” tremendamente similar, aunque lo perdonemos porque en eso nos permitió conocer a R2D2 en la primera película y a BB-8 en la actual. Y ambos son dos de los personajes más simpáticos de la saga. Abusan hasta el exceso de los famosos paralelismos entre películas de la saga que se han comentado desde hace años hasta la saciedad. Ante esta situación, sólo me queda decir una cosa… Para mí, empatan. El Episodio IV es más original, fue más sorprendente, más innovador, más rompedor. El Episodio VII tiene un guion mejor armado y coherente, está mejor dirigida y, atención, mejor interpretada en líneas generales. Que cada uno se quede a la hora de decantarse con lo que más valore.

Respecto a la realización, recordamos que se debe a J. J. Abrams (definitivamente J. J. no son las iniciales de Jar Jar), estoy de acuerdo con los que opinan que se agradece que vuelva a dominar el mundo real sobre los gráficos generados por ordenador. Aunque de esto hay lo suyo, inevitablemente, no tiene ni de lejos el aspecto de película de dibujos animados de la trilogía nefanda. Está rodada con ritmo, las dos horas y quince minutos se te pasan en un suspiro. Y la historia, se considere más o menos original, más o menos trillada, está bien contada.

Finalmente, la gran cuestión se desvela... y yo voy a contar aquí dónde estaba Luke... No tengáis miedo, que no es un "spoiler"...

Finalmente, la gran cuestión se desvela… y yo voy a contar aquí dónde estaba Luke… No tengáis miedo, que no es un “spoiler”…

Como he dicho, el guion está mejor armado, es globalmente más coherente. Aunque Lawrence Kasdan parece tener los mismos problemas con las unidades de espacio y tiempo que George Lucas en su momento. No. Los pársecs, sean 12 o 14, siguen sin ser una medida de tiempo. Un pársec es una unidad de longitud utilizada en astronomía que equivale a aproximadamente a casi 31 billones de kilómetros. Y además, la versión doblada de 1977 tenía la “virtud” de que tradujeron pársecs incorrectamente como “parasegundos”, lo que convertía el doble error en un aparente acierto… En esta ocasión, han decidido que los pársecs sean un error universal… Lo deben haber hecho intencionalmente… no creo que sean tan zoquetes. Pero es que además, al igual que en la película de 1977 el paso del tiempo es absurdamente rápido. Especialmente en la parte final, donde los minutos dan para recorrer edificios o estructuras del tamaño de Manhattan. Pero lo dejaremos en que esto forma parte de la idiosincrasia de la saga y, abusando de nuestra suspensión temporal de la incredulidad, asumiremos que un minuto en Star Wars no son los 60 segundos a los que estamos acostumbrados sino más bien algo parecido a media hora.

Pero nada de lo anterior es lo que condiciona en gran medida la aceptación o el rechazo hacia esta nueva entrega galáctica. Uno de los grandes fallos de la trilogía fallida es que los personajes nos importaban un rábano. Actores en estado de acartonamiento casi permanente, incapaces de producir la menor empatía en el espectador, y a los que habían robado toda la parte de humor que acompañaba a la acción y al drama en la trilogía original. En los Episodios I a III, la saga se tomó demasiado en serio a sí misma hasta tal punto de que nos dejó la impresión de que procedía de un universo totalmente distinto, y mucho más aburrido. En esta ocasión no es así… De los protagonistas de la primera trilogía… Bueno, salen los tres, más Chewbacca (Peter Mayhew) y los dos androides, aparte de algún otro personaje menor o anecdótico. Pero de todos ellos, los únicos que adquieren real protagonismo son Chewie y Han Solo (Harrison Ford). Y reconozcámoslo,… la película ya merece la pena simplemente porque nos ha devuelto al mejor Harrison Ford, un actor que creíamos ya muerto, independientemente de que un ente autómata con su aspecto se pasee por el mundo e incluso las carteleras de cine.

Luke está en la verde Irlanda... oye. Como os lo cuento.

Luke está en la verde Irlanda… oye. Como os lo cuento.

En cuanto a los nuevos protagonistas… Pues el piloto simpático y chulito, Poe Dameron (Oscar Isaac), tiene sus momentos, pero está en realidad en una posición secundaria. Ya veremos como crece el personaje, o no, en entregas futuras. El joven despistado que se encuentra sin comerlo ni beberlo en medio del follón, Finn (John Boyega), se hace querer. Le cogemos mucha simpatía. Majo de verdad. Corre el peligro de acabar siendo un “pagafantas”, pero allá él. El malo… ah, el malo. Difícil la tarea de sustituir a Darth Vader… He leído bastante que Kylo Ren (Adam Driver) no es un malo de la talla de Vader. Bueno… vamos a ver. Que he visto la primera trilogía lo suficiente como para valorar con racionalidad. Darth Vader (David Prowse) en el Episodio IV es un mascarón. Es casi una parodia de la maldad. El auténtico malo de aquella película, el que tomaba las decisiones más bordes era el Gran Moff Tarkin (excelente Peter Cushing). Darth Vader se hizo grande en el Episodio V. Con esta perspectiva, Kylo Ren no está nada mal y tiene mucho potencial por delante. Especialmente, gracias al enfrentamiento final que tiene con la auténtica protagonista del cotarro, que no es otra que Rey (Daisy Ridley). Es el gran hallazgo del filme, lo que hace que definitivamente yo no lo considere una nueva versión del Episodio IV. Porque aunque ambas historias avancen en paralelo y Rey ocupe el lugar de Luke (Mark Hamill), en realidad Rey es un personaje que nace mucho más complejo, con más capas, mucho mejor interpretado por ese gran acierto de “casting” que es Daisy Ridley. Si, Leia (Carrie Fisher) también sale por ahí. Y no molesta. Y también un montón de amigos de Abrams haciendo cameos. O la hija de Carrie Fisher, una chica desconocida que creo que tiene una o ninguna línea de diálogo, pero que reconoceréis por el peinado muy propio de las Skywalker y derivadas (aunque a mí me recuerda más a la tía Beru de joven que las ensaimadas de Leia).

Retomemos el personaje de Rey. El desarrollo de esta chica, de este personaje, y su antagonismo con Kylo Ren, es evidentemente el hilo conductor de las próximas entregas. Ya hay una variación con respecto a la primera trilogía. En aquella el antagonismo estaba entre una generación y la siguiente. Aquí los dos antagonistas son de la misma generación. Esto sólo ya debe ser el punto de partida para algo… una vez realizado el homenaje a la trilogía original, tienen que ser capaces de contarnos historias nuevas. Porque el gran problema del cine de acción de hoy en día es que nos cuenta una y otra vez la misma historia… y eso, cansa.

Quedan dos años para la siguiente entrega. El director y guionista cambian, y se concentran en Rian Johnson, que nos sorprendió agradablemente con una excelente película de viajes en el tiempo, con un muy buen y exigente guion. Terreno para la esperanza. Mientras tanto, en manos de Disney, la saga se expande, y al año que viene tendremos un “spin off”, situado en la cronología interna de la serie inmediatamente antes del Episodio IV. Que con el antecedente de la película que hemos visto hoy, casi seguro que le damos una oportunidad. Uiiggg, que impaciencia.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

Disfrutando de los bellos paisajes del condado de Kerry que hoy os he traído aquí para vosotros.

Disfrutando de los bellos paisajes del condado de Kerry que hoy os he traído aquí para vosotros.