[Cine] Detroit (2017)

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Detroit (2017; 372017-1909)

No pensaba que esta entrada pudiese salir hasta el lunes o el martes de la semana que viene. Este sábado lo tenía/tengo con un programa muy apretado, en el que sorprendentemente ha surgido un hueco de aproximadamente sesenta minutos, que he decidido aprovechar.

Conocíamos de antemano el tema de esta película de Kathryn Bigelow, directora que tiene una cierta capacidad de hacer muy bien películas que me interesan regular. O sea, al estilo de Scorsese, aunque se parezcan como un huevo a una castaña, que es un director magistral de películas que me aburren. Y espero que esto no me merezca una condena a la hoguera por hereje. En el caso de ambos directores hay ejemplos de películas que me gustan mucho, por cierto. Siempre recordaré cierta película de la directora de ambiente un poco distópico que vi en los años noventa, que siempre me ha parecido que estaba un poco infravalorada. Pero bueno, vamos a la película actual, que he estoy desbarrando.

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No he visitado Detroit. De hecho, no parece que sea en estos momentos un destino turístico muy apetecido, tras la decadencia por los ajustes de la industria del automóvil. Así que tiraré de las calles de Nueva York para ilustrar la entrada, donde en la época también se produjeron disturbios raciales, y en la que durante años después el ambiente fue cargadito… por decir algo.

Decía que sabíamos el tema del film, habíamos visto el avance, y las críticas eran unánimes. Una película muy muy bien hecha, pero saliendo del cine con una sensación de cabreo supina. La acción se sitúa en los disturbios de Detroit en 1967, cuando los problemas de discriminación racial saltaron de los estados sureños y su falta de respeto por los derechos civiles de los afroamericanos, a la discriminación en las empresas y los barrios obreros en los estados industrializados del norte, a los que muchas familias habían emigrado en décadas anteriores con el fin de alcanzar un futuro mejor. Una buena parte del principio de la película no deja de ser un docudrama de cómo se gestaron estos disturbios y como se desarrollaron hasta que llegamos al plato fuerte. Este se centra sobre la muerte de tres personas de raza negra en el Motel Algiers en un episodio de violencia policial. A falta de un conocimiento preciso de lo acontecido en el mismo, ya que los hechos no quedaron claros en el juicio penal posterior que absolvió a los policías, el guion se ha confeccionado con los testimonios de aquella noche, y con el relleno de lagunas mediante deducciones o ficción plausible.

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Decir que esta película tiene un carácter histórico sería una simpleza absoluta. Ya sabemos que está contando cosas que sucedieron y que las cinco décadas que han transcurrido las dejan instaladas en el juicio histórico. Pero así como al principio de M*A*S*H se nos recordaba que “aquello era Corea”, aunque todo el mundo llevase en mente por la época y las circunstancias sociopolíticas que se estaba hablando de la sinrazón militar de Vietnam, en esta película que nos ocupa hoy se está aprovechando un hecho histórico para dar un repaso al presente de los Estados Unidos, donde todavía surgen brotes de violencia racial debida al acoso y arbitrariedad de los cuerpos policiales hacia los afroamericanos. Agravado por el hecho de que el gobierno actual del país tiene un carácter marcadamente racista. Por lo tanto, lejos de un recordatorio histórico, la película funciona como una denuncia de un problema crónico y enquistado en la presunta democracia más importante del mundo.

Hablar a estas alturas de las habilidades narrativas de Bigelow sería un ejercicio banal por conocidas y demostradas. Tiene mucho oficio y voz propia la ya veterana directora. Porque hay un estilo definido en su puesta en escena que tiene una continuidad y una evolución a lo largo de su carrera. Probablemente sea una de las candidatas más serias, tanto en la dirección como en la producción, en la temporada de premios, aunque tal vez su temprano estreno, casi veraniego, le puede restar oportunidades.

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El reparto está a buen nivel, siendo bastante coral. Es cierto que hay dos personajes que merecen algo más de atención que el resto, el bueno interpretado por John Boyega, y el malo a quien encarna de forma muy inquietante Will Poulter. Este último compone un personaje tremendamente inquietante en una interpretación que también merecerá probablemente figurar en las candidaturas de la temporada de premios. Si se dice que cualquier película con acción está siempre a la altura del malo del relato, hemos de decir que Poulter consigue que la producción quede a gran nivel.

Dicho todo lo cual, eran tales las expectativas que se habían generado sobre lo que íbamos a ver, que el resultado fue casi anticlimático. O con el tiempo te acostumbras a digerir sin necesidad de antiácidos las barbaridades que la historia te ofrece, por crudamente que te las narren. Salimos razonablemente impresionados, pero no shockados como nos habían vaticinado los críticos. Aun con la crudeza de lo narrado, Bigelow no se recrea en los aspectos potencialmente más gores, sin ahorrar detalles por eso. La película merece la pena su visionado. No creo que llegue a la categoría de obra maestra como en la han calificado en algún lugar, pero creo que está realmente muy interesante. Por fin parece que hemos salido de la inanidad del verano.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

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[Cine] Star Wars: The Force Awakens (2015)

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Star Wars: The Force Awakens (2015); vista el 18 de diciembre de 2015.

Después del “rollo” que escribí ayer sobre porqué merece la pena seguir viendo las entregas de la saga Star Wars, toca hablar de la película. Y el comentario lo referencio a la primera de las dos sesiones que le he dedicado, con algunos amigos, en versión original. De ahí que conserve el título original en inglés como tengo por costumbre. Pero ya conté que dos días más tarde la volví a ver en sesión familiar matinal, en versión doblada, con el título de “Star Wars: El despertar de la fuerza”.

Parece que hay “pena de muerte” para quien desvele los “secretos” del filme a quienes no lo han visto todavía… Pase… Aunque escuchamos a alguien quejarse de que le habían destripado la película original del año 1977… Hombre… Que la mitad de la humanidad se la sabe de memoria… Pero lo que sí sucederá con este comentario es que la gente sabrá qué puede esperar.

Para empezar, dejar una cosa clara. Yo me lo pasé muy bien con esta película. Me divertí mucho. Es claramente mejor y más interesante que cualquiera de la segunda y maldita trilogía de la saga, no me cabe la menor duda de que es mejor que el Episodio VI, los malditos ositos de peluche y un biquini de hojalata lastran mucho, y no es tan estupenda como el Episodio V. Porque cuando el imperio contraataca… esa película es mucha película. Tiene un guion que supera a todo lo que se ha venido haciendo en el género de acción y fantasía en mucho tiempo, género de superhéroes incluido.

La gran pregunta de la película... también de los aficionados que han analizado los avances estos meses pasados es ¿pero donde está Luke Skywalker?

La gran pregunta de la película… también de los aficionados que han analizado los avances estos meses pasados es ¿pero donde está Luke Skywalker?

Oye ¿y respecto a la original? Pues ahí le han dado… Tal vez hayáis podido leer en algunos sitios que acusan a este Episodio VII de ser un “remake” encubierto de la película original, el Episodio IV, de 1977. Yo no voy a decir tanto. Tiene suficientes elementos diferenciadores para considerar la nueva película como el inicio de una nueva historia. Pero tienen una estructura casi clavada.Tienen un “mcguffin” tremendamente similar, aunque lo perdonemos porque en eso nos permitió conocer a R2D2 en la primera película y a BB-8 en la actual. Y ambos son dos de los personajes más simpáticos de la saga. Abusan hasta el exceso de los famosos paralelismos entre películas de la saga que se han comentado desde hace años hasta la saciedad. Ante esta situación, sólo me queda decir una cosa… Para mí, empatan. El Episodio IV es más original, fue más sorprendente, más innovador, más rompedor. El Episodio VII tiene un guion mejor armado y coherente, está mejor dirigida y, atención, mejor interpretada en líneas generales. Que cada uno se quede a la hora de decantarse con lo que más valore.

Respecto a la realización, recordamos que se debe a J. J. Abrams (definitivamente J. J. no son las iniciales de Jar Jar), estoy de acuerdo con los que opinan que se agradece que vuelva a dominar el mundo real sobre los gráficos generados por ordenador. Aunque de esto hay lo suyo, inevitablemente, no tiene ni de lejos el aspecto de película de dibujos animados de la trilogía nefanda. Está rodada con ritmo, las dos horas y quince minutos se te pasan en un suspiro. Y la historia, se considere más o menos original, más o menos trillada, está bien contada.

Finalmente, la gran cuestión se desvela... y yo voy a contar aquí dónde estaba Luke... No tengáis miedo, que no es un "spoiler"...

Finalmente, la gran cuestión se desvela… y yo voy a contar aquí dónde estaba Luke… No tengáis miedo, que no es un “spoiler”…

Como he dicho, el guion está mejor armado, es globalmente más coherente. Aunque Lawrence Kasdan parece tener los mismos problemas con las unidades de espacio y tiempo que George Lucas en su momento. No. Los pársecs, sean 12 o 14, siguen sin ser una medida de tiempo. Un pársec es una unidad de longitud utilizada en astronomía que equivale a aproximadamente a casi 31 billones de kilómetros. Y además, la versión doblada de 1977 tenía la “virtud” de que tradujeron pársecs incorrectamente como “parasegundos”, lo que convertía el doble error en un aparente acierto… En esta ocasión, han decidido que los pársecs sean un error universal… Lo deben haber hecho intencionalmente… no creo que sean tan zoquetes. Pero es que además, al igual que en la película de 1977 el paso del tiempo es absurdamente rápido. Especialmente en la parte final, donde los minutos dan para recorrer edificios o estructuras del tamaño de Manhattan. Pero lo dejaremos en que esto forma parte de la idiosincrasia de la saga y, abusando de nuestra suspensión temporal de la incredulidad, asumiremos que un minuto en Star Wars no son los 60 segundos a los que estamos acostumbrados sino más bien algo parecido a media hora.

Pero nada de lo anterior es lo que condiciona en gran medida la aceptación o el rechazo hacia esta nueva entrega galáctica. Uno de los grandes fallos de la trilogía fallida es que los personajes nos importaban un rábano. Actores en estado de acartonamiento casi permanente, incapaces de producir la menor empatía en el espectador, y a los que habían robado toda la parte de humor que acompañaba a la acción y al drama en la trilogía original. En los Episodios I a III, la saga se tomó demasiado en serio a sí misma hasta tal punto de que nos dejó la impresión de que procedía de un universo totalmente distinto, y mucho más aburrido. En esta ocasión no es así… De los protagonistas de la primera trilogía… Bueno, salen los tres, más Chewbacca (Peter Mayhew) y los dos androides, aparte de algún otro personaje menor o anecdótico. Pero de todos ellos, los únicos que adquieren real protagonismo son Chewie y Han Solo (Harrison Ford). Y reconozcámoslo,… la película ya merece la pena simplemente porque nos ha devuelto al mejor Harrison Ford, un actor que creíamos ya muerto, independientemente de que un ente autómata con su aspecto se pasee por el mundo e incluso las carteleras de cine.

Luke está en la verde Irlanda... oye. Como os lo cuento.

Luke está en la verde Irlanda… oye. Como os lo cuento.

En cuanto a los nuevos protagonistas… Pues el piloto simpático y chulito, Poe Dameron (Oscar Isaac), tiene sus momentos, pero está en realidad en una posición secundaria. Ya veremos como crece el personaje, o no, en entregas futuras. El joven despistado que se encuentra sin comerlo ni beberlo en medio del follón, Finn (John Boyega), se hace querer. Le cogemos mucha simpatía. Majo de verdad. Corre el peligro de acabar siendo un “pagafantas”, pero allá él. El malo… ah, el malo. Difícil la tarea de sustituir a Darth Vader… He leído bastante que Kylo Ren (Adam Driver) no es un malo de la talla de Vader. Bueno… vamos a ver. Que he visto la primera trilogía lo suficiente como para valorar con racionalidad. Darth Vader (David Prowse) en el Episodio IV es un mascarón. Es casi una parodia de la maldad. El auténtico malo de aquella película, el que tomaba las decisiones más bordes era el Gran Moff Tarkin (excelente Peter Cushing). Darth Vader se hizo grande en el Episodio V. Con esta perspectiva, Kylo Ren no está nada mal y tiene mucho potencial por delante. Especialmente, gracias al enfrentamiento final que tiene con la auténtica protagonista del cotarro, que no es otra que Rey (Daisy Ridley). Es el gran hallazgo del filme, lo que hace que definitivamente yo no lo considere una nueva versión del Episodio IV. Porque aunque ambas historias avancen en paralelo y Rey ocupe el lugar de Luke (Mark Hamill), en realidad Rey es un personaje que nace mucho más complejo, con más capas, mucho mejor interpretado por ese gran acierto de “casting” que es Daisy Ridley. Si, Leia (Carrie Fisher) también sale por ahí. Y no molesta. Y también un montón de amigos de Abrams haciendo cameos. O la hija de Carrie Fisher, una chica desconocida que creo que tiene una o ninguna línea de diálogo, pero que reconoceréis por el peinado muy propio de las Skywalker y derivadas (aunque a mí me recuerda más a la tía Beru de joven que las ensaimadas de Leia).

Retomemos el personaje de Rey. El desarrollo de esta chica, de este personaje, y su antagonismo con Kylo Ren, es evidentemente el hilo conductor de las próximas entregas. Ya hay una variación con respecto a la primera trilogía. En aquella el antagonismo estaba entre una generación y la siguiente. Aquí los dos antagonistas son de la misma generación. Esto sólo ya debe ser el punto de partida para algo… una vez realizado el homenaje a la trilogía original, tienen que ser capaces de contarnos historias nuevas. Porque el gran problema del cine de acción de hoy en día es que nos cuenta una y otra vez la misma historia… y eso, cansa.

Quedan dos años para la siguiente entrega. El director y guionista cambian, y se concentran en Rian Johnson, que nos sorprendió agradablemente con una excelente película de viajes en el tiempo, con un muy buen y exigente guion. Terreno para la esperanza. Mientras tanto, en manos de Disney, la saga se expande, y al año que viene tendremos un “spin off”, situado en la cronología interna de la serie inmediatamente antes del Episodio IV. Que con el antecedente de la película que hemos visto hoy, casi seguro que le damos una oportunidad. Uiiggg, que impaciencia.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Disfrutando de los bellos paisajes del condado de Kerry que hoy os he traído aquí para vosotros.

Disfrutando de los bellos paisajes del condado de Kerry que hoy os he traído aquí para vosotros.