[TV] Cosas de series; amables médicos coreanos y “absurdos” militares espaciales

Televisión

A pesar de que el viernes me tomé un día de fiesta, que me tendría que haber permitido esponjar mi tiempo el fin de semana, pudiendo hacer más cosas en estos tres días, lo cierto es que he estado tan liado que ni el sábado ni el domingo he escrito nada en este Cuaderno de ruta, a pesar de que tenía temas para ello. Bueno. Hoy tampoco ando sobrado de tiempo, así que voy a lo fácil, como la mayor parte de los lunes. Televisión.

Hoy también nos vamos a Corea del Sur, fotográficamente hablando, a Dondaemun y sus modernos edificios dedicados al mundo del diseño.

En no muchos días me merendé la que parece ser primera temporada de Hospital Playlist [Seulgiroun Euisasaenghal, 슬기로운 의사생활]. Nada que ver el título “internacional”, o sea, en inglés, con el título original en coreano que vendría a significar algo así como vida de doctor/es sabio/s. Frente a lo que es costumbre en la series coreanas que llevan el sello Netflix, no tiene 16 episodio sino 12. Y todo indica que es una primera temporada a la que seguirán otras. La mayor parte de las ocasiones, las series surcoreanas de Netflix son dramas en una única temporada. La serie es amable y simpática, y tiene un reparto en el que no falta gente que interpreta con razonable solvencia. Los guiones son simplones, pero no chirriantes, y salvo el exceso de histrionismo de los pacientes y sus familiares cuando se les comunica una grave enfermedad o se les dice que ya están curados,… la verdad es que tenemos el típico drama médica con toques de comedia, pero con muy buenos sentimientos. La historia gira en torno a cinco cirujanos de distintas especialidades que trabajan en un mismo hospital y que son amigos desde los tiempos de universidad. Y que además los domingos quedan a tocar música (hay tenemos la excusa para lo de la “playlist”). Cuatro mozos y una moza, en sus treintaymuchos casi cuarenta. Parecería sexista, lo cual no es raro en el conservadurismo habitual de las series coreanas, pero lo cierto es que los personajes femeninos suelen estar un paso por delante en madurez y resolutividad de sus compañeros masculinos. Tanto para la protagonista (Jeon Mi Do) como algunos de los secundarios (la residente interpretada por Shin Hyon Bin). Una serie que arrastra algunos de los problemas habituales de las series coreanas, pero que supera la media de la mayor parte de ellas y se deja ver con agrado. Y además es capaz de reírse de sí misma. Por ejemplo, Jeon Mi Do ha realizado la mayor parte de su carrera como cantante de musicales, y con muy buena voz, mientras que dentro del grupo de amigos, cuando se juntan hacer música,… canta de pena. Convencido estoy de que seguiré viéndola cuando lleguen temporadas futuras. Eso sí,… si en House M.D. siempre sospechaban del lupus, aunque nunca fuera, creo que no ha habido ningún episodio en esta serie en la que no haya habido un caso de hepatocarcinoma. Estos surcoreanos van a tener que vigilar su afición al soju.

Space force es una comedia de situación con Steve CarellJohn Malkovich al frente del reparto, que busca hacer mofa y befa de la pretensión del innombrable presidente actual de los Estados Unidos. Y lo consigue. Carell es el general al mando de la recién creado fuerza espacial, y Malkovich el jefe científico civil. Carell representa el absurdo continuo del pensamiento militar, aunque por sí mismo, o ayudado por Malkovich y otros personajes, con frecuencia acaba tomando la decisión correcta. O la menos incorrecta. Malkovich es la voz de la razón frente a la sinrazón de la lógica militar, aunque a veces se vea arrastrado por la misma. La serie empieza floja. De hecho, en los primeros episodios pensé en abandonar. He decir que Steve Carell nunca ha sido santo de mi devoción. Pero va mejorando y eventualmente nos brinda algún momento estupendo e incluso brillante. Tendremos que ver cómo evoluciona. Yo estoy dispuesto a darle una segunda oportunidad. Por supuesto, no habla sólo de la guerra en el espacio o del absurdo de la guerra en general. También nos habla de amistad, relaciones, paternidad, y otros muchos temás “menores” (esto es irónico claro), frente a las tontadas de los militaristas.

[Libro] El último verano – Ricarda Huch

Literatura

No puedo recordar en este momento dónde encontré recomendado este libro… espera que lo miro… Sip… este fue una recomendación Kindle Flash y me costó muy baratito. Después de hacer una breve investigación sobre quién fue Ricarda Huch, su autora, alemana, a la que le fue mal por la situación política tanto antes de la guerra mundial, la segunda, como después. Cosa más de estar en el sitio inadecuado en el momento inadecuado… aunque no vivió mucho tras el final de la contienda.

Sigo sin tener fotografías de Rusia, país que aún no he visitado, ni perspectivas que tengo en estos momentos. Así que lo sustituiremos por vistas de Tallin en Estonia, que en 1905 pertenecía al Imperio ruso.

El caso es que tenemos aquí una entretenida novela en forma de intercambios epistolares, cuya acción se desarrolla en la primavera y el verano de 1905, en la residencia de verano de quien sería gobernador de San Petersburgo, Imperio ruso, en medio de los movimientos revolucionarios que se dieron aquellos años en el gigante de la Europa oriental. Allí se ha refugiado el gobernador y su familia, esposa, hijo y dos hijas, todos ellos de poco más de veinte años, y un individuo contratado para proteger al gobernador, que ha ordenado el cierre de la universidad y otras medidas represivas, pero que en realidad está allí para asesinarlo. De lo que sucederá, nos enteraremos por el intercambio epistolar con otros familiares y amigos de la familia y con otros conspiradores.

Planteada como una obra menor, casi como un divertimento, la novela aparece como un interesante documento sobre el modo de vida y el modo de pensar de las clases altas europeas en los países más conservadores y autoritarios, y especialmente en Rusia. Y no deja de tener un tono ligero, tiene claramente forma de comedia, a pesar de la gravedad de los hechos históricos de fondo, así como de lo que puede suceder en la propia casa de campo en la que se mueven los personajes de la novela.

He de decir que me encantó, que la disfruté mucho. Que me parece una novela moderna, ingeniosa. Ágil. Como no tiene mucha extensión, no tardé mucho en leerla. E incluso el final, que no está claro durante el desarrollo de la trama, sorprende en su forma, aunque hay detalles en el desarrollo que lo avanzan. No por ello se disfruta menos. La novela no sólo es una comedia costumbrista, también implica un misterio. ¿Conseguirá el agitador asesinar al gobernador o será descubierto y capturado? Lo tendréis que leer. Algo que os recomiendo.

[Cine en TV] Love Wedding Repeat (2020)

Cine

Love Wedding Repeat (2020; 21/20200418)

Podríamos decir, tomándonos la vida un poco más a la ligera por relajarnos, que uno de los “grandes afectados” por la epidemia en curso en la capacidad de ver buen cine. Lo podríamos decir si no supiéramos que habitualmente entre abril y junio la cartelera en salas de cines suele pegar un bajonazo considerable en interés y calidad, con pequeñas excepciones que uno busca como un loco. En eso estamos, intentando encontrar excepciones de calidad en la cartelera virtual de las cadenas de cine en línea. En esta ocasión, parecía sugerente esta comedia romántica dirigida por Dean Craig, que parecía una mezcla de las típicas comedias británicas de eventos sociales (bodas, funerales y demás) con el día de la Marmota.

Nos paseamos por Roma, que es la ciudad donde transcurre la acción de esta fallida comedia.

Reflexiona, creemos, el director sobre la influencia del azar en nuestras vidas. Y nos ofrece diversas versiones en lo que puede suceder en la celebración de una boda, según lo que pequeñas variaciones del azar puedan conllevar. Lo que pasa es que con el ganado de personajes que nos presenta, es obvio que nada puede salir bien si no es por casualidad, porque son todos una panda de negados, que no podemos considerar representativos de la especie humana salvo en nuestras peores pesadillas.

El problema es que la película hace agua por todas partes. Ni el ritmo, ni la presentación de personajes, ni la empatía que nos generan, ni el guion, ni los chascarrillos, nada hace que esta película funcione o tenga la menor oportunidad de funcionar. El reparto, en su mayor parte británico, hace lo que puede con el material que le han dado. Y la actriz más conocida, la norteamericana Olivia Munn, a la que le hemos visto cosas interesantes en el mundo de la comedia, aparte de su notable atractivo físico, se convierte lamentablemente en el florero de la película sin que pueda aportar nada realmente positivo.

Sabes lo que os digo. Mejor no. Mejor os buscáis otra cosa. Es mala. Parece que es una nueva versión de una película francesa que tampoco está muy bien valorada en IMDb. ¿Para que insistir? Y me cuesta creer que el director sea el guionista de una de las mejores películas del género.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[TV] Cosas de series; un buen lugar

Televisión

The Good Place ha sido sin lugar a dudas una de las sorpresas más agradables de los últimos años. Protagonizada por dos intérpretes que consiguieron en su momento grandes éxitos por sus series que los dieron a conocer y que hicieron que se ganaran el afecto de los espectadores, Ted Danson por Cheers y Kristen Bell por Veronica Mars, lo cierto es que ha funcionado no solamente por ellos, sino también por el excelente trabajo del resto del amplio reparto, y por el inteligente planteamiento de sus creadores y guionistas.

Cementerios, el lugar al que nuestros restos van, habitualmente, después de la muerte. Si van a algún sitio más, es algo en debate, aunque una idea cada vez menos sostenida o sostenible de modo racional.

Danson y Bell triunfaron en las series mencionadas, pero luego han llevado trayectorias irregulares. Creo que Danson es un intérprete mucho más sólido, y nunca he tenido claro porqué no ha sido capaz de hacer una carrera más brillante. Kristen Bell siempre me ha parecido una intérprete más limitada, pero que cuando un papel le va, entonces brilla. Como ha sucedido en esta ocasión. Pero ya digo que estamos ante una serie en la que hay mucha gente que aporta mucho. No voy a mencionarlos a todos, pero de los fijos las Janet de D’Arcy Carden y la ingenuidad y salidas de pata de banco del Jason de Manny Jacinto son los que más me han gustado a mí. Y de los recurrentes, Shawn (Marc Evan Jackson), Vicky (Tiya Sircar) y la Juez (Maya Rudolph) son los que mejores momentos nos han dejado.

No voy a decir que hay sido la serie perfecta, porque ha tenido sus altibajos; pero ha tenido momentos fenomenales y, sobre todo, ha sabido mantener la coherencia interna. Hay que decir que en su primera temporada daba la sensación de que la premisa de partida no prometía mucho más allá de esa primera temporada y una segunda ante el twist argumental del final de la primera. Pero los planteamientos han ido creciendo, o se han desarrollado muy bien, llevándonos a una reflexión mucho más profunda de lo que parece en una comedia de situación sobre la naturaleza del ser humano, sobre el peligro de los maniqueísmos, sobre la necesidad de un planteamiento vital ético, individual y personal, y sobre el hecho de que no necesitamos una promesa de una vida eterna, de un cielo, para realizarnos personalmente y sentir que hemos tenido una vida digna. Y sin necesidad tampoco de que nadie sea un héroe o “un triunfador” sea lo que coño sea eso. La serie, sin hacer sangre sobre ninguna creencia en particular, cuestiona de base las ideas de trascendencia al estilo de las viejas religiones. De un modo amable, pero claro.

Para finalizar, comprobaréis que es una de las pocas series para las que, a su final, dedico una entrada en este Cuaderno de ruta en exclusiva. Creo que es perfectamente recomendable para cualquiera. Y encima tiene un final que resulta bastante satisfactorio. A por ella, si estáis abonados a Netflix.

[TV] Cosas de series; desinfle mejicano mientras la tercera edad sigue “en forma”

Televisión

He entrado en una etapa en la que la mayor parte de las series que veo son comedias de situación o, en general, series con episodios de corta duración entre los 22 y los 35 minutos. Hoy os voy a comentar dos series que han entrado en sus segundas temporadas con distinta fortuna.

Cuando las relaciones y los amoríos involucran a personas de cierta edad, se suelen denominar romances, dramas o comedias “otoñales”,… pues dediquémosles algunos paisajes realmente otoñales.

Un hallazgo afortunado de hace un año fue la serie mejicana La casa de las flores. Los avatares y devenires de la familia de la Mora fueron una agradable sorpresa en la que se mezclaba el humor, el esperpento, cierto grado de denuncia social, una cuidada presentación visual, un guion ágil y divertido y unas interpretaciones en estado de gracia. Casi supo a poco. Y muchos esperábamos con ganas una segunda temporada. Sin embargo, llegada esta, no me ha sabido lo mismo, ni mucho menos. Con la pérdida de una de sus principales protagonistas, aun siendo un reparto coral, el peso ha caído en gran medida en Paulina (Cecilia Suárez), cuya interpretación del papel, en dosis razonables era un logro, pero en dosis excesivas puede hacerse canina. Por otra parte, la historia quizá no ha dado para mucho más, y lo que había que contar en esta segunda temporada no daba para los diez episodios que ha durado. Además, las tramas paralelas, especialmente la de los “pitufos” me han parecido pobres. Mi opinión es que la serie se ha desinflado bastante sobre las expectativas levantadas, una vez perdido el factor sorpresa y sin haber encontrado un motor para la acción con suficiente garra.

Sin embargo, The Kominsky Method, que llegó casi con un tono anecdótico, esta comedia de situación sobre dos cascarrabias ancianos del mundo del espectáculo, ha ido cogiendo momento, y ha alcanzado momentos estupendos en condición de comedia que puntualmente trata temas serios e incluso dramáticos. Si la anterior se hacía larga, esta se hacía corta. De hecho… da la sensación de que ha sido una temporada inacabada. Que su final no ha sido un cliffhanger sino que la han cortado cuando han llegado al capítulo que tocaba y que la continuidad argumental quedaba suspendida. Muy buenas interpretaciones, mucho ingenio en los diálogos y muchos guiños a la historia del cine y la televisión de sus intérpretes, hacen de ella una serie muy disfrutable.

[Cine] A rainy day in New York (2019)

Cine

A rainy day in New York (2019; 50/20191015)

Estamos ante la película anual de Woody Allen que debería haberse estrenado en 2018. Sin embargo, en medio de la vorágine del movimiento #metoo, movimiento que considero justificado en un gran número de casos y sobre el que creo que todavía hay situaciones reales de abuso contra las mujeres que no han salido todavía a la luz, alguien desempolvó cuestiones sobre el director de hace 25 años. Cuestiones que se trataron en su momento, incluso en el sistema judicial, pero que se desestimaron por los fiscales encargados de la investigación, decisión influida por la improbabilidad que señalaron los servicios sociales de que los presuntos abusos se produjeran. El hecho de que fueran cuestiones antiguas y desestimadas tras investigación, cosa que no se había producido con muchos de los casos que legítimamente denuncian en el movimiento #metoo, no impidió a Amazon, su distribuidora, aparcar la película por miedo a la mala prensa. Algunos intérpretes de la película también tuvieron miedo a ver manchada su reputación y empezaron a donar el salario cobrado por la película y acciones similares. Pero parecen más acciones derivadas de una presión colectiva que de una convicción sobre las acusaciones. A partir de aquí… sobre el caso,… yo no tengo una opinión clara, pero aunque no simpatice con todas las actuaciones personales de Allen, no creo que esté en la misma posición que otros acusados del movimiento #metoo. Demasiado embarradas las relaciones familiares de ese grupo como para desbrozar los intereses de cada cual.

La sección de Egipto del Met, el MoMA, Central Park o los garitos del Village o del SoHo son algunas de las localizaciones de la película, tan homenaje a Nueva York como muchas otras películas d

El caso es que finalmente Allen recuperó los derechos de distribución de la película que ha llegado a los cines como decía un año después de lo previsto. Y nos cuenta cómo dos universitarios, un niño pijo neoyorquino (Timothée Chalamet) y la hija de papá de un banquero del sur de los EE.UU. (Elle Fanning), que estudian en la misma universidad de Nueva Inglaterra, van a pasar un romántico día en Nueva York, que se tuerce de formas insospechadas. Aunque no necesariamente para mal. Especialmente cuando otras personas, atractivas, se crucen en el camino de él (Selena Gomez) o de ella (Liev Schreiber, Jude Law o Diego Luna).

Hace tiempo que venimos considerando que las película actuales de Allen son obras menores comparadas con los clásicos que podemos encontrar en su obra. En esta comedia romántica, incluso sus temas tradicionales aparecen mucho más moderados, apagados o casi ausentes. Estamos más ante el despiste vital de un joven de 21 años y la ambición todavía no correctamente encarrilada de su novia, en una relación más circunstancial que profunda, y cómo un día de lluvia y experiencias les puede llevar a cambiar su forma de entender las cosas. El caso es que la historia es simpática, muy entretenida. La película se mueve con ritmo.

Y las interpretaciones, sin ser de gran nivel, son suficientes para sacar adelante la misión encomendada. Ciertamente, Chalamet me parece que no está al nivel que muchos proclaman, que todavía tiene recorrido de mejora. Fanning está solvente aunque no a su máximo nivel. Y Selena Gómez es quizá la sorpresa, puesto que actúa con desparpajo, generando mucha empatía con su personaje. El resto del reparto tienen pequeños papeles que desempeñan con oficio.

¿Es recomendable? Pues sí, si quieres pasar un rato entretenido y no le has cogido, como muchos, manía al director. Dura muy poco más de hora y media y te arrancará más de un sonrisa. Sin más pretensiones.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine en el aire] Películas japonesas en vuelo

Cine

Ya lo he hecho en otras ocasiones en mis viajes al Asia oriental; aprovechar estos largos vuelos para ver películas asiáticas, que pueden estar bien, pero que difícilmente van a llegar a las carteleras españolas. Y teniendo en cuenta que los billetes de nuestro reciente viaje a Japón los compramos a ANA (All Nippon Airlines),… pues teníamos que hacer repaso a película japonesas. Los compramos a ANA… pero lo cierto es que de los cuatro vuelos, los dos de ida los hicimos con Lufthansa, y de los de vuelta, solo uno lo hicimos con ANA, el otro fue con Brussels Airlines.

Lo habitual es que en vuelos nocturnos veamos como mucho una película. Intentamos dormir todo lo que podemos para minimizar los efectos del desfase horario. Pero en los vuelos diurnos podemos llegar a ver tres películas; en estos, evitamos dormir también para combatir los efectos desagradables del llamado por muchos jet lag. Aunque en las más de once horas que dura el viaje de Tokio a Bruselas había tiempo para más largometrajes… tres es el tope que puede soportar mi capacidad de atención. Paso a comentar lo que vi… aunque adelante que fue bastante menos interesante que en otras ocasiones.

Un largo viaje hasta Japón, en el que hay que atravesar nueve usos horarios, aunque la diferencia horaria sea “sólo” de siete horas, por las modificaciones introducidas en nuestros horarios. Ellos llevan hacen coincidir la hora solar con la hora oficial.

En el viaje de ida, Lufthansa nos ofreció un menú más limitado en número de películas asiáticas. Pero como fue vuelo nocturno, con una que nos sirviera para dejar que la oscuridad nos alcanzase, o nosotros alcanzásemos a la oscuridad, era suficiente. Elegí Kugatsu no koi to deau made [九月の恋と出会うまで], que podría traducirse como Hasta que encuentre el amor en septiembre. Es una película romántica en la que una joven recibe mensajes del futuro cuando se traslada a un nuevo y agradable apartamento. Al mismo tiempo conoce a un inquilino vecino, con el que comienza una relación de amistad, algo más en el caso del chico, y al que confía el tema de los mensajes. Es una película “de buen rollo” y buenos sentimientos, bastante previsible, pero que maneja muy bien en su guion las posibles paradojas del viaje o la comunicación en el tiempo, con una resolución satisfactoria a todos los niveles. Está dirigida por Yamamoto Toru, y protagonizada por Kawaguchi Haruna y Takahashi Issei.

En el vuelo de vuelta, ANA tenía un menú un poquito más amplio de películas japonesas. Muy recientes. La primera que vi fue Diner, así, con el título en inglés. Una joven solitaria y desarraigada se ve obligada a trabajar para una organización criminal en un restaurante, cuyo chef es también un asesino profesional, y los clientes,… pues algo parecido. La esperanza de vida de las camareras en el restaurante es más bien,… escasa. Película de aspecto visual muy abigarrado, no especialmente gótico, porque tiene una estética más de neones y cyberpunk, aunque no pueda adscribirse a este género. Un exceso de esos que a veces se dan en el cine japonés y que a mí se me atragantan un poco. O bastante. Está dirigida por Ninagawa Mika, y protagonizada por Tamashiro Tina y Fujiwara Tatsuya.

Hace unos años, Yamada Yōji osó hacer una nueva versión de Tōkyō monogatari de Ozu Yasujiro, obra maestra del cine nipón en los años cincuenta del siglo XX. La vi. No estaba mal, pero me pareció innecesaria, no aportaba nada a la obra original. Pero no sólo fue eso,… hizo rodó una secuela, que también llegó a la cartelera española y que también vi. Y que se dejaba ver… pero realmente era como si ya no tuviese que ver con la película de Ozu… y casi tampoco con la primera de la serie de Yamada. Y me encuentro con que hay una tercera película, Tsuma yo bara no yō ni: Kazoku wa tsuraiyo III [妻よ薔薇のように: 家族はつらいよIII], que en inglés han traducido como What a wonderful family; my wife, my life. O sea, qué maravillosa familia; mi esposa, mi vida. Nuevamente una película costumbrista, que si no fuera porque es japonesa y actual, me sonaría a alguna de las películas españolas de hace un tiempo. Llevadera, sin más. Con un reparto coral, la protagonista, por decirlo de alguna manera, es Natsukawa Yui. Una actriz que creo que puede dar mucho más de lo que puede dar en una película de estas características.

Y la última película que vimos fue The Fable, así con el título en inglés, una película en la que a un asesino a sueldo infalible se le ordena que se tome una “excedencia” de un año en Osaka, en la que no debe matar a nadie. Pero, por supuesto, las cosas se complicarán y acabará metido en complicaciones. Película de acción en tono de humor, que se deja ver, pero que flojea por varias costuras, y también es bastante previsible. Dirigida por Eguchi Kan, está protagonizada por Okada Junichi y Yamamoto Mizuki, muy sosita esta chica, con una divertida Kimura Fumino, en un papel secundario pero que es la que mejor la hace y la que nos sabe a poco.

No ha sido una gran cosecha. Qué se le va a hacer. Pero ayudó a hacer el viaje más llevadero. ¡Por Amaterasu y los ocho millones de kami, qué larga es Siberia!

[Cine] Once upon a time… in Hollywood (2019

Cine

Once upon a time… in Hollywood (2019; 42/20190819)

El comentario de esta película tendría que haber sido el sábado,… pero estuve muy liado. Y ayer me olvidé y me fui a las recomendaciones fotográficas. Así que va hoy, lunes. Pero había empezado ya a prepararla. Voy a adelantar algo. En mi comentario a la película que la precedió en este Cuaderno de ruta, sucedía que aunque aquella película nipona tenía un nivel de interpretación y realización normalitos, el conjunto era más que la suma de estas partes, y me parecía muy notable. En esta ocasión, con la última producción de Quentin Tarantino, me ha pasado totalmente al revés. Aunque es innegable la elevada calidad del realizador y de los intérpretes que participan en esta película, el conjunto me resulta… normalito. Nada que me lleve a recordarlo como esa obra maestra que algunos críticos y comentaristas nos habían anunciado. De verdad, que me resulta difícil pensar que la mayor parte de los críticos y comentaristas de cine profesionales, los que se ganan la vida con ello, no estén untados por las distribuidoras.

No sabía muy bien con qué fotos acompañar. Pero estos días estoy ultimando y afinando mi galería dentro de la página web de ASAFONA (Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza), y he optado por adelantar algunas de las fotografías que contendrán, con escenarios muy cinematográficos por motivos muy diversos. Aunque no sea ese el motivo por el que las he elegido para la galería. Cuando la haga pública, ya os cuento.

Se supone que esta comedia más o menos disparatada, esta propuesta de historia alternativa al Hollywood del verano de 1969, es el homenaje definitivo de Tarantino al cine y a la capital del cine. Siguiendo las andanzas de un actor mediocre pero popular, venido a menos, (Leonardo DiCaprio) y su doble especialista en las escenas de riesgo, reconvertido en ayudante para todo (Brad Pitt), vamos recorriendo el ambiente de Hollywood al final de los años 60, con un punto de anclaje histórico como referencia principal, el asesinato de Sharon Tate (Margot Robbie) y otros de sus amigos a manos de Charles Manson (Damon Herriman) y su banda.

Construye Tarantino sobre esta base un retablo animado en el que los distintos cuadros son distintas situaciones que hacen referencia a aquella época y que andan plagadas de nombres ilustres de la interpretación en pequeños papeles, algunos prácticamente cameos. Es como si Tarantino hubiera llamado a todos sus amigos para echar unas risas y pasar un buen rato. Algunos de esos cuadros tienen más enjundia y otros menos, mezclando personajes y situaciones históricas con otras ficticias. Pero todos tienen en comun la presencia de los tres personajes en torno a los que pivota la acción, el actor, el especialista y Sharon Tate. Todo ello, hasta desembocar en un notable final, muy tarantinesco, que reconozco que ayuda a salvar la nota general de una película, que iba dando bandazos entre los interesante y lo inane, con un metraje que en un momento dado empieza a parecer claramente excesivo.

Las interpretaciones recaen sobre todo en los tres mencionados papeles principales, de los que DiCaprio y Robbie hacen interpretaciones suficientes y adecuadas pero no memorables, actuando Brad Pitt como auténtico robaescenas. Muy superior a su compañero de fatigas. Margot Robbie vale más de lo que muestra en esta película, que es de las que lastran su talento “por culpa” de su vistoso físico, que es lo que la película resalta. Entre todos los demás,… son papeles pequeñitos que apenas afectan al conjunto, quizá con la excepción de Margaret Qualley, una de las varias hijas de alguien famoso que participan en la película y que, puesto que le dan más minutos que a otros en la pantalla, los aprovecha apuntando muy buenas maneras. Esta chica es la hija de Andie MacDowell, quizá no tan guapa, pero mucho más expresiva e interesante como actriz.

En su conjunto, resulta entretenida, y se puede ver sin problema como un entretenimiento veraniego más que razonable. Pero todo el talento puesto en esta producción no suma ni produce las sinergias suficientes para producir esa película memorable, presunta obra maestra, que desde mi punto de vista no está por ahí ni por asomo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] El cuento de las comadrejas (2019)

Cine

El cuento de las comadrejas (2019; 37/20190715)

Juan José Campanella tiene en su haber una serie de largometrajes, no muchos, la verdad sea dicha, que concitan habitualmente la unanimidad de público y crítica, con valoraciones muy favorables. Con gran capacidad para tocar la fibra sensible de los espectadores, cualquier estreno que lleve su nombre merece nuestra atención. Bien es verdad que también lleva en su haber un montón de televisión gringa, y de otros países, que una vez es mejor y otras “no tan mejor”. Pero bueno… creo que su más oscarizada película forma parte de forma inherente e imborrable de la historia personal de muchos de nosotros. Incluso si nos despierta una profunda melancolía por motivos concurrentes aunque ajenos a la propia película. Cosas.

En cualquier caso, el anuncio del estreno de una nueva película del argentino genera expectativas. Elevadas expectativas. En esta ocasión, con un reparto muy notable (no, no sale Darín, os pongáis como os pongáis; de hecho se rumorea que son muchas la películas argentinas en las que nunca ha trabajado Darín, aunque España entera no se lo crea), se plantea una nueva versión de una película de los años 70, que tuvo la mala fortuna de ser estrenada coincidiendo con el golpe militar que llevó a la dictadura de triste recuerdo. Una película de terror que nunca debió ser estrenada como tantas dirigidas por los militares del mundo entero.

No he tenido ocasión de viajar al Cono Sur todavía… y no por falta de ganas. Así que ilustro la entrada con unas fotos de hace unos meses, realizadas con película tradicional, por Zaragoza. Probablemente el lugar del mundo en el que el idioma castellano o español tiene una entonación más diferencia, más distinta, que el de Buenos Aires y argentina en general.

Mara Ordaz (Graciela Borges) es una anciana actriz, recluida en un caserón con su discapacitado marido, Pedro (Luis Brandoni), uno de los directores de cine que la dirigió en su época gloriosa (Oscar Martínez) y el guionista de aquellas películas (Marcos Mundstock). Viven amándose/odiándose con una mezcla de nostalgia/rencor, alejados del mundo. Hasta que llega un tiburón inmobiliario (Nicolás Francella), acompañada de una bella escribana (Clara Lago), léase notaria para los castellanoparlantes de la orilla oriental del Atlántico, que pondrá patas arriba el delicado equilibrio de esta comunidad.

El tono de la película, desde los primeros instantes nos indica dos cosas. Por una lado, que es un ejercicio de autorreferencia hacia el mundo del cine y del artisteo, la típica historia de amor/odio entre directores/escritores hacia/contra los intérpretes de sus obras. Por otro lado, estamos ante una comedia que fácilmente va a derivar al humor negro… como así sucede, acercándose hacia aquella que considero la más inspirada de las comedias de Frank Capra. En los inicios del filme, asistimos a una serie de diálogos en donde las puyas verbales son constantes e ingeniosas, son diálogos que transcurren con rapidez, y establecen los antagonismos entre los personajes con facilidad. Pero llega un segundo acto, con un tono más dramático, en el que la película pierde fuelle, especialmente después del vivaz comienzo. La película irá recobrando pulso, aunque sin llegar a los niveles iniciales, especialmente porque se hace previsible. Termina dejando buen sabor de boca, pero con la sensación de que podría haber sido mucho mejor.

Por donde brilla es en el lado de la interpretación. Los seis personajes principales están muy bien interpretados. Incluso Lago, una actriz que con el tiempo ha resultado más del montón de lo que parecía que podía ser, está a un buen nivel. Y parece que es capaz de interpretar con más soltura y desparpajo hablando en porteño que en castellano.

Como conclusión, lo ya dicho. Deja muy buenas interpretaciones, buen sabor de boca y algún momento inspirado en el plano de la comedia. Pero falla un poco justo donde Campanella es más esperado, en el lado del drama de sentimientos que te dejen el alma tocada. No obstante, es una película recomendable, más si tenemos en cuenta la relativamente triste situación de la cartelera veraniega.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The dead don’t die (2019)

Cine

The dead don’t die (2019; 36/20190709)

Como viene sucediendo en los últimos años, nos está costando encontrar motivación para ir a las salas de cine durante el verano. Una programación pobre, un maltrato a las versiones originales en cuanto a disponibilidad horaria y permanencia en cartelera, y cierto escepticismo que se ha ido desarrollando hacia cierto tipo de producciones, hace que nos cueste, o por lo menos a mí, tomar la decisión de afrontar el calor de este tórrido verano para ir a las únicas salas de cine donde se exhiben versiones originales. Cada vez soporto menos los (horribles) doblajes de las películas, frente al orgullo sobre los mismos que muestran en ocasiones diversos componentes de la industria en España, más preocupados por el dinero que por la cultura o el respeto a la obra.

Había que buscar un cementerio… y porqué no el de Malmo, que sirve también de parque. Pero de dónde van a salir los “no muertos” si no es de un cementerio.

Y en estas estamos cuando recibo la propuesta de ir a ver la última de Jim Jarmusch, director de quien he visto cosas estupendas, pero también pestiños pedantes y pretenciosos que no me han convencido, me cuenten lo que me cuenten algunos críticos. Se tuvieron que emplear a fondo para convencerme en ir a ver una, la enésima, de zombis.

Afortunadamente. A mí esta película me suena a divertimento entre amigos. Lo bueno es que a mí me divirtió con carácter general. Una pequeña población del medio oeste americano en la que se enfrentan, como en el resto del mundo, aunque eso no lo vemos, a un apocalipsis zombi. Con el jefe de policía (Bill Murray) y sus ayudantes (Adam Driver y Chloë Sevigny) al frente. Y la peculiar dueña de una funeraria (Tilda Swinton). Todo ello visto a través de los ojos del automarginado del pueblo (Tom Waits) y con una serie de rupturas indirectas de la cuarta pared o autorreferencias a la propia película y a otras películas, tanto del propio Jarmusch como de otros directores habituales del género. O de otros géneros.

Como digo, tiene toda la apariencia de un divertimento. Jarmusch y varios de los actores que han aparecido en sus anteriores películas, más una serie de actores y actrices que hace pequeños papeles, cameos en algún caso, irreconocibles si se esconden tras las pintas de un zombi, se han juntado y se han divertido haciendo una película que, a pesar de estas circunstancias no es banal. Puesto que en diversos detalles a los que se suma la declaración final de Hermit Bob (Waits), comprobamos que es una nueva crítica hacia esa América profunda adocenada, pasiva políticamente o votante de monstruos como quien les gobierna en estos momentos, como crítica es ante los desmanes medioambientales del capitalismo y las mentiras gubernamentales descaradas sobre los mismo, ante todo lo cual esta película de Jarmusch es una declaración de que mejor todos muertos a seguir como estamos.

Tampoco creo que pase a la historia del cine de forma especial. Pero si acudes con el estado de ánimo adecuado, y prestas atención a las distintas referencias del filme, te lo pasas bastante bien. Lo mejor de todas formas,… Tilda Swinton, que va a lo suyo, con acento escocés, y una salida de escena propia de los mejores tiempos de los Monty Python.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine en TV] Unicorn Store (2017)

Cine

Unicorn Store (2017; 25/20190417)

Estamos nuevamente en crisis cinematográfica. Nos cuesta encontrar películas a las que acudir… o los horarios que nos ponen últimamente los exhibidores para las versiones originales son malos para nosotros por diversos motivos. En cualquier caso, hoy voy a traer un estreno que hay directamente a Netflix.

Si comentaba el domingo que me estoy planteando el libro de fotos del reciente viaje a París en blanco y negro, lo cierto es que haré una excepción con el bloque Disneyland Paris, que irá en color. Probablemente. Puedo cambiar de idea.

El 25º estreno que he visto este año corresponde a la primera película de Brie Larson como directora que, en un absoluto “juanpalomo”, ejerce también de productora, es decir en lugar de cobrar un fijo cobrará según beneficios, y de protagonista de la película. Los pronósticos sobre la película eran ominosas. Rodada en 2017, tuvo una fría acogida en los festivales de cine independiente, y no había encontrado todavía distribuidor. Pero bueno, dada la repercursión mediática que ha tenido recientemente la pareja Larson – Samuel L. Jackson, que también tiene un papel en este largometraje cortito, en cierta película superheroica, Netflix la rescató del olvido.

Argumento buenrollista de aspirante a artista (Larson), que se vuelve a su casa con el rabo entre las piernas ante el rechazo de su profesor de arte favorito a su obra. Y aquí tendrá que lidiar con su familia y con la decisión de que hacer en la vida. A lo que le ayudarán un noviete que se acabará echando (Mamoudou Athie ) y un ser fantástico (Samuel L. Jackson ) que vende unicornios.

No os voy a someter a la tortura de un comentario prolongado. La película es bastante mala. No es indigerible, pero carece de ritmo, es totalmente previsible, e interesa más bien poco. Larson, que ha demostrado ser una excelente actriz, se nos presenta como una extremadamente mediocre cineasta, sin la menor idea original, y encima se dirige a sí misma de forma fatal, en el peor papel que le he visto a esta chica como intérprete. No ver.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Green Book (2018)

Cine

Green Book (2018; 09/201900204)

Película oscarizable, que venía precedida de excelentes críticas, algunas tan entusiastas como para considerarla una de la “tapadas” para recibir la famosa estatuilla. Candidata a mejor película, a mejor actor principal y de reparto, sorprendente que alguien considere que hay diferencia de importancia entre los dos en el argumento, al guion original y al montaje, ya comentaré mi impresión al respecto al final. Lo que más sorprende es esta película está dirigida por Peter Farrelly, uno de los hermanos que en su momento dirigieron algunas de las más infames comedias de los últimos decenios.

Los protagonistas de la película de hoy viven, salen y regresan a Nueva York en su viaje. Así que nos daremos un paseo fotográfico por la Gran Manzana. En concreto por la entretenida High Line, en el West Side de Manhattan.

Pero vamos a lo que importa, que es decir que nos cuenta una historieta basada, no sé si con precisión o más bien con relajo hacia la verdad, en la relación entre el pianista clásico y de jazz Don Shirley (Mahershala Ali) y el que fue su chófer y guardaspaldas, más tarde actor de reparto en distintas producciones de cine y televisión, curiosamente haciendo de mafioso, Tony “Lip” Vallelonga (Viggo Mortensen). Hay que decir que la historia está basada en lo que ha escrito uno de los hijos de este último personaje. Pero básicamente es una reconstrucción de uno de los viajes que realizaron por el profundo sur de los Estados Unidos en una época de fuerte discriminación racial. Suponiendo que haya dejado de existir.

Con una realización muy académica, muy correcta en los aspectos técnicos y visuales, y un buen diseño de producción con una excelente ambientación de la época, el director confía el éxito de la función en un guion con unos muy buenos diálogos, y en la excelente química entre los dos protagonistas, también excelentes profesionales de la interpretación. El resto del reparto tiene escasa importancia. Aparece de vez en cuando por ahí, desaprovechada, Linda Cardellini. Una actriz poco reconocida, quizá por su trayectoria fundamentalmente televisiva. Pero que creo que tiene madera para haber hecho o hacer en un futuro mejores trabajos. Y que además es de las que, con la edad, cada vez resultan más atractivas.

Película amable, buenrollista, sobre dos personajes con mucha menos importancia histórica de la que se nos presenta (Shirley fue un pianista virtuoso técnicamente pero que tampoco aportó grandes cosas ni a la música clásica ni al jazz), y que se ve con mucho agrado. Yo no la he visto tan oscarizable. Y aunque se anuncia la estatuilla a Ali como actor de reparto, será injusto porque es claramente tan protagonista como Mortensen, y es en esa categoría donde tendría que estar compitiendo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****