[TV] Cosas de series; de matrimonios que se rompen y otros armagedones

Televisión

Me entero viendo una de las series que comento esta semana que Armagedón no es sinónimo de Apocalipsis. Que más bien es el lugar que se convertirá en el campo de batalla de la contienda final entre las fuerzas del bien y las fuerzas del mal cuando llegue el Apocalipsis. Lo que pasa es que Apocalipsis, y eso no lo dicen en la serie, tampoco es el fin del mundo. El Apocalipsis de Juan es la revelación que recibió el mencionado Juan, y que luego transcribió en el famoso libro en el que se nos anunciaba que tarde o temprano, todo este tinglado que tenemos montado los humanos, se iba a acabar. Que termine como según Juan le fue revelado… eso me resulta más dudoso.

En cualquier caso, en Good Omens, serie en seis capítulos de la que podemos disfrutar en Amazon Prime Video, nos adaptan la visión que de tal evento tuvo el escritor de fantasía y ciencia ficción Terry Pratchett. Y si alguien ha leído alguna vez algo de Pratchett, podrá suponer que su versión del final del mundo será al menos tan imaginativa, mucho más absurda, y al mismo tiempo infinitamente más sensata que la del mencionado Juan.

Pues síp… tal y como está el Reino Unido últimamente, yo también opino que probablemente el fin del mundo será por esas tierras… probablemente a iniciativa de los “tories”.

Los protagonistas de este divertimento, en el que todos los que han trabajado tienen pinta de habérselo pasado muy bien, son un ángel y un demonio. El ángel, Aziraphale (Michael Sheen), es aquel de la espada flamígera encargado de velar por quien entraba o salía del Jardín del Edén. El demonio, Crowley (David Tennant), es aquel que fue encargado de tentar a Eva con una de las manzanas del árbol de la Ciencia del bien y del mal. Pero… a pesar de todo, se hicieron amigos, o algo así. Y ambos deambularon por la Tierra hasta que de repente se enteran que el Anticristo está aquí, y con el se acerca el fin del mundo. Y como ambos se encuentran bien y a gusto entre los humanos… pues decidirán impedirlo. Con la ayuda de una bruja, Anathema Device (Adria Arjona) y otros pintorescos humanos.

Es muy divertida. Es un cachondeo. Está bien hecha. Salen un montón de gente conocida. Mucho británico, aunque no únicamente, para una miniserie que sabe tener la duración justa y necesaria, y que supone un entretenimiento estupendo, no exento de críticas a muchas de las tonterías que entre unos y otros, en el mundo de las religiones y las supersticiones, no tan alejados como ellos creen el uno del otro, se han dicho. Muy recomendable.

Por otro lado, en HBO se puede ver Fosse/Verdon, miniserie que sin duda alguna había que ver aunque no sea porque ahí está Michelle Williams encarnando a la actriz Gwen Verdon, y demostrando, una vez más, que es una de las mejores intérpretes femeninas actuales. Pero es que además, enfrente tiene a Sam Rockwell, que se pone en la piel del que marido de Verdon, bailarín, coreógrafo y oscarizado director, Bob Fosse.

La serie, que se narra a través de flashbacks, coge a la pareja cuando todavía están casados, con el fracaso de la adaptación al cine de Sweet Charity. Poco después, Fosse consiguió hacerse con la dirección de Cabaret, que fue su mayor éxito, al mismo tiempo que el final del matrimonio por la enésima infidelidad de Fosse. Y a partir de ahí… su relación hasta el fallecimiento de Fosse.

La serie, tiene su algo de producto al uso para reivindicar la memoria de ambos personajes protagonistas por parte de la hija de ambos, y quizá sea mejorable en lo que a los guiones y el dinamismo de la misma. Pero las interpretaciones son inmejorables. Y alguno de los episodios, como el quinto, un fin de semana en la playa entre los principales caracteres protagonistas y secundarios, me parece antológico. Muy recomendable, también.

[Televisión] Cosas de series; cuando el thriller y la novela negra se dan la mano con los superhéroes

Televisión

Esta semana he estado en modo casi monográfico.

Sí que al final de la semana pasada vi algún episodio de mis series habituales de cartelera…

No dejé de pasar el episodio de turno de Doctor Who… nos habían anunciado que Clara Oswald (Jenna Coleman) podía salir de la serie y podía ser en este momento, y uno no se pierde un momento solemne como ese…

También le he dedicado tiempo al adelanto de una nueva space opera que nos va a llegar desde SyFy… quien sabe si algún día darán con la receta que les permitió emitir algo tan estupendo como la versión reimaginada de Battlestar Galactica. The Expanse se llama el nuevo intento, no creo que llegue a tanto, pero de momento me apetece saber cómo sigue…

Pero bueno,… lo cierto es que como digo he estado en modo casi monográfico, dedicado a la nueva serie de los superhéroes Marvel que se puso a disposición del público por parte de Netflix el fin de semana pasado, Jessica Jones. Y me la he visto entera.

Estas series de superhéroes Marvel suelen tener Nueva York como escenario principal.

Estas series de superhéroes Marvel suelen tener Nueva York como escenario principal.

Una vez más lo digo. Normalmente, no me gustan las películas de superhéroes. Especialmente las de Marvel, aunque en general. En el mejor de los casos, me parecen productos estandarizados en los que una vez visto una película, vistas todas. En el peor, me parecen una exhibición de una serie de tipos ceñudos vestidos con pijamas de colorines haciendo el memo en situaciones ridículas. En el ámbito de las series de televisiones, hasta ahora sólo he estado enganchado a alguna, que he clasificado como un guilty pleasure. Incluso podría estar enganchando a alguna otra con el mismo nivel de interés. Series que me parecen malas, pero que por algún motivo no puedo dejar de ver. No entraré ahora a analizar esta peculiar incoherencia personal. Solo Agent Carter había conseguido gustarme realmente hasta ahora, y en gran medida se debe al encanto de su protagonista.

Pero hace unas semanas os comentaba mi sorpresa al darle una oportunidad a Daredevil, una serie con formato de thriller, en concreto de lucha contra el crimen organizado, bien planteada, bien rodada, bien interpretada, y en la que la cuestión “superhéroe” era sólo un punto más, que no molestaba. Después de la nefasta adaptación cinematográfica del personaje de hace algo más de una década, fue no sólo una sorpresa, sino un hallazgo. Me pareció muy divertida e interesante.

Fundamentalmente suceden en el barrio llamado Hell's Kitchen, la Cocina del Infierno.

Fundamentalmente suceden en el barrio llamado Hell’s Kitchen, la Cocina del Infierno.

Ahora nos llega una nueva superheroína. Más bien una nueva anti-superheroína. Porque Jessica Jones (Krysten Ritter) es una investigadora privada, amargada por diversos acontecimientos de su pasado, bastante asocial, con una marcada tendencia al alcoholismo… bueno… totalmente alcohólica, que además tiene “poderes”. Es tremendamente fuerte. Y puede volar… bueno esto último,… lo hace muy mal. Su profesión y características personales la engarzan totalmente en la tradición de los investigadores privados de la novela negra americana. Y los responsables de la serie explotan ese ambiente a su favor.

Por otra parte, es un thriller. Hay un villano, Kilgrave (David Tennant). Y un enfrentamiento entre ambos que aunque tiene momentos físicos es sobretodo un enfrentamiento de inteligencias y un enfrentamiento psicológico. No ganará el más fuerte, Jessica, o el que tenga poderes más notables, Kilgrave. Ganará el que tenga más aguante, más inteligencia, más capacidad de sufrimiento, más paciencia, más capacidad de aguantar el envite final, vaya de farol, con las cartas marcadas o con una buena jugada. Y el villano es fundamental. Porque estamos ante uno de los mejores villanos de los últimos tiempos en televisión. Con una producción muy similar, con un planteamiento parejo, desarrollada en el mismo universo, en el mismo Nueva York que Daredevil,… Jessica Jones me parece muy superior porque el villano es mucho mejor, y el enfrentamiento mucho más personal.

Pero durante mi visita a Nueva York no paseamos por allí, aunque no estuvimos lejos.

Pero durante mi visita a Nueva York no paseamos por allí, aunque no estuvimos lejos.

Hay más personajes… de todo tipo, unos más conseguidos y otros menos. Fundamental Trish Walker (Rachael Taylor), la hermanastra de Jessica, que participa tanto en los momentos dramáticos como en los momentos ligeros. Impagable el momento “put a bullet in your head”. Entre otros. Cargante el “novio” que se busca la guapa Trish, que me parece que aporta poco a la trama y a ratos molesta. Pero en general el reparto está muy bien en su conjunto. Bueno… todavía me pregunto si se han equivocado al poner en el reparto a Rebecca De Mornay, y si no, por cuanto habrá demandado esta a su cirujano plástico… Irreconocible.

Entendamonos. Es un producto de entretenimiento. Pero es un entretenimiento asumible por una persona adulta… no es necesario ser un adolescente o un friqui de los superhéroes para disfrutarlo y mucho. Dicen que este universo de superhéroes para adultos va a tener un par de variantes más. Pues a ver si les salen como los dos primeros y a disfrutarlos. Pero vaya por delante una afirmación categórica. Es el mejor producto sobre superhéroes, historieta, película o serie de televisión, que he visto en mi vida.

En cualquier caso, como muchas veces digo, Nueva York es un personaje más de estas series.

En cualquier caso, como muchas veces digo, Nueva York es un personaje más de estas series.

[Cine] What we did on our holiday (2014)

Cine

What we did on our holiday (2014); vista el 31 de mayo de 2015.

Versión original para esta comedia dramática o drama cómico, como prefiráis, de origen británico que podréis encontrar también en versión doblada en la cartelera española bajo el título “Nuestro último verano en Escocia”. Ya veis que la traducción no está del todo acorde… En cualquier caso, nos arriesgamos sin mucho conocimiento de causa previo a este filme en la que figura como protagonista una de las actrices más en forma el año pasado. Y a uno de los “doctores”. En cualquier caso, veamos lo que dan de sí bajo la dirección de Andy Hamilton Guy Jenkin, pareja de directores británicos poco conocidos por proceder del mundo de la televisión.

Doug (David Tennant) y Abi (Rosamund Pike) son un matrimonio a punto de divorciarse, de forma bastante “contenciosa”. Pero Doug le pide a su todavía esposa que le acompañe con los niños a pasar unos días a las Highlands escocesas, donde su padre Gordie (Billy Connolly) está a punto de celebrar el que es su 75º y probablemente último cumpleaños. Les acompañan sus tres hijos, Lottie (Emilia Jones), Mickey (Bobby Smalldridge) y Jess (Harriet Turnbull), que acabarán siendo los auténticos protagonistas de la película.

Autosave-File vom d-lab2/3 der AgfaPhoto GmbH

Autosave-File vom d-lab2/3 der AgfaPhoto GmbH

No recuerdo ahora con precisión quién fue el actor americano que dijo que mejor no trabajar con niños y perros porque te robaban la película. Pues bien, esto pasa en este filme de carácter familiar, apto para toda la familia, y que trata precisamente de eso, de la familia, incluso cuando los matrimonios se vienen a pique. Aunque no faltan las situaciones dramáticas, con una realización hecha con mucho oficio, y a favor de los fenomenales paisajes escoceses, dominan la comedia y los buenos sentimientos, brillando especialmente ese tramo central en el que el abuelo y los tres nietos van a una excursión playera, que resultará inolvidable para todos. Incluso para quienes no participaron.

Ya digo que los niños se comen la película con patatas, dejando a los intérpretes adultos con su misión de cumplir con su oficio, que hacen con competencia, aunque Tennant siempre me parece que tiene tendencia a sobreactuar. Lo cual está muy bien cuando se es el “Doctor”,… pero debería moderarse en otras ocasiones. Pike está guapísima, como siempre…

Paisajes bellísimos, entre los lagos, los fiordos y las suaves montañas de las tierras altas.

Paisajes bellísimos, entre los lagos, los fiordos y las suaves montañas de las tierras altas.

En fin, película que se deja ver, buenrollista, de la que sales de buen humor y algo más reconciliado con el mundo de lo que has entrado. Aunque si lo piensas bien, es una historia en la que la suspensión temporal de la incredulidad es puesta a prueba con contundencia… pero es lo de menos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Donde el tiempo en verano puede ser menos benigno que el otoño en mis tierras... claro.

Donde el tiempo en verano puede ser menos benigno que el otoño en mis tierras… claro.

[Televisión] Cosas de series; hoy tocan series británicas

Televisión

Sí. Hoy la cosa va de británicos. Aunque antes quiero anunciar la baja definitiva de mi cartelera de New Girl. Ni siquiera yo mismo soy capaz de explicar porque no la había dado de baja antes. Cada vez me hacía menos gracia, y los personajes me empezaban a caer muy gordos. Incluso Zooey Deschanel, que tradicionalmente me ha parecido un encanto, empieza a parecerme una pesada de mucho cuidado. Dicho lo cual, y mientras esperamos con paciencia la celebración del 50º aniversario del Doctor vamos con un par de series británicas. Una que termina periplo otoñal, aunque quedamos a la espera del especial de navidad que seguro que viene con sorpresas, y una miniserie, protagonizada por uno de los “doctores”.

Cuarta temporada de Downton Abbey

Definitivamente, el culebrón de época de lujo de la televisión británica ha encontrado su tono. Después de una primera temporada que nos sorprendió a todos, siguieron dos más que aunque de buen nivel, eran considerablemente más irregulares, y tenían en común que para quedar totalmente apañadas y satisfactorias dependían de espectacular y definitivo especial de navidad. Este año, lo cierto es que no ha habido irregularidades. Han encontrado su tono. Es cierto que hay tramas más importantes que otras, más interesantes que otras. Incluso hay alguna trama prescindible. Pero es estupendo ver los capítulos de esta serie.

Desde luego, ya podemos asumir, como imaginábamos, que ya sólo queda una protagonista absoluta, Lady Mary (Michelle Dockery). Siempre ha sido el personaje más importante de la serie, pero siempre compartía protagonismo con otros personajes. Ya no es así. La viudez, como también suponíamos, le ha sentado de maravilla. Todo el resto de las tramas pivotan de una forma u otra a su alrededor. Incluso la trágica historia de los Bates, en la que más que las desgracias de Anna (Joanne Froggatt), lo que mola son las torvas miradas de Bates (Brendan Coyle), con la duda final de si “ha sido él o no ha sido él”. Comprobaréis que evito destripar argumento. Parecía que Lady Edith (Laura Carmichael) iba a subir un escalón, pero no. Ha seguido siendo la trama secundaria, de la hermana triste de la familia. El único que va poco a poco remontando de la sosez general de los personajes masculinos de la serie es Branson (Allen Leech). Incluso parece que somos muchos los que de vez en cuando sospechamos que podría llegar a un papel principal junto a Lady Mary. Claro que ha aparecido por ahí una maestrilla un poco “rojilla” (Daisy Lewis)… que no sé yo…

Ni que decir que la salsa y el ingenio de la condesa viuda de Grantham (Maggie Smith), aunque empieza a acusar los achaques de la edad, y eso puede querer decir malas noticias, visto cómo las gastan los guionistas. Muchas cosas van a pasar para navidad. Seguro. Entonces será el auténtico cierre de temporada. Pero ya sabemos que el próximo otoños volverán los Crawley a nuestros televisores.

Edimburgo

El entretenido episodio final de “The Escape Artist” transcurre en tierras escocesas, con juicio en los juzgados de Edimburgo…

Una miniserie, The Escape Artist

Este otoño hemos podido disfrutar de esta miniserie de abogados y crímenes de tres episodios, que realmente ha tenido su interés. Nos ha contado la historia de un abogado de éxito Will Burton (David Tennant), que se mueve con gran habilidad entre los resquicios del sistema penal británico, lo que supone en un momento la desesperación de su contrincante en el estrado Maggie Gardner (Sophie Okonedo). Pero en un momento dado ofende a uno de sus clientes, Liam Foyle (Toby Kebbell), y poco después aparece muerta su mujer, muerte de la que se acusará a FoyleBurton es testigo y no puede llevar la acusación. Y Gardner se encargará de la defensa de Foyle, usando las mismas armas que habitualmente usa Burton.

Dicen que la trama habitual de una obra de ficción se descompone en planteamiento, nudo y desenlace. Lo que nunca pensé es que el planteamiento durase los dos primeros episodios y el principio del tercero, y que el nudo y el desenlace real, del auténtico misterio que hay que desentrañar estuviesen comprimidos en los dos tercios finales del episodio final. Que es muy interesante, y que hace que la serie en su conjunto esté bastante bien. Eso sí Tennant aparece últimamente hasta en la sopa. Y parece que en el aniversario del Doctor será coprotagonista del episodio.

Ah, se me olvidaba. “The escape artist” era el apodo del maestro del escapismo, Houdini. Aunque aquí, de donde hay que escapar es del inevitable destino en prisión cuando eres culpable de asesinato.

Bosque de Cruach Tarbeit

… y crimen entre los bosques de las bellas tierras escocesas. Aquí el de Cruach Tarbeit.

[Televisión] Cosas de series; buenas noticias desde las noticias y algunas series cortas británicas

Televisión

Sí. En este verano donde tan poca cosa destacable he encontrado, hasta el punto de que me estoy dedicando a repasar las aventuras pasadas del Doctor, un episodio piloto, el de The Newsroom, procedente de la HBO, ha servido para elevar el nivel y el entusiasmo. El debate sobre qué deben ser los noticiarios televisivos, el papel de los medios en el mundo actual, la ética de los mismos parecen ser los temas fundamentales de este drama protagonizado por Jeff Daniels y la británica, y desde mi punto de vista encantadora, Emily Mortimer. Una actriz esta última que me gustaría ver más a menudo. Yo es que me enamore de ella en Love’s Labour’s Lost (Trabajos de amor perdidos). Y eso que no era la “prota”.

Menos mal a este estreno, porque el otro que me ha llamado realmente la atención este verano, Bunheads, después de un piloto divertidísimo, y un buen segundo episodio, nos llevó a un tercero irregular, que se salva también por el encanto de Sutton Foster, pero en el que por lo demás no queda claro por donde va a tirar esta especie de clon californiano de la chicas Gilmore.

Y mientras, me he entretenido con un par de series británicas. Miniseries de cinco y seis capítulos.

La primera que quiero comentar es True Love. La verdad es que no me atrajo mucho al principio. Pero de repente vi al frente del reparto a David TennantBillie Piper. Cielos, me dije. Estos dos, ¿no habían quedado separados en universos paralelos hace unos años? Bien. Pues en realidad sí. Esta serie de cinco episodios de media hora de la BBC, rodada en la coqueta ciudad costera de Margate, nos presenta distintas situaciones en las que nos hace cuestionarnos cuál es el significado del verdadero amor. Un hombre felizmente casado que de repente recibe la visita de una antiguo amor de juventud que le propone irse con él. Otro hombre casado sumido en la rutina de los problemas domésticos, con una mujer absorbida con el cuidado de los hijos al que se le presenta una oportunidad con una joven que le saldrá rana. Una profesora de instituto enamorada de una de sus alumnas de 16 años. Una mujer con síndrome del nido vacío que se encontrará a sí mismo en un inmigrante turco. Un tímido que intenta ligar por internet mientras se ve acosado por una adolescente amiga de su hija. Su hija, que era la que liga con la profesora. La cual antes estuvo liada con el marido de la mujer con el síndrome del nido vacío… Es decir, historias independientes, aunque con caminos cruzados. Lo cierto es que ha resultado floja. Quizá, para el tipo de historias que nos ha contado, los capítulos de media hora escasa son insuficientes para desarrollar correctamente los personajes y las situaciones. Y ya digo, Tennant, el marido al que se le presenta su amor de su juventud, y Piper, la profesora que se lo monta con la alumna (muchas cuestiones éticas aquí que son ignoradas), ni se ven.

La segunda es Hit & Miss, de la cadena Sky, que va sobre los problemas de Mia (Chloë Sevigny). Porque la tal Mia es una transexual que ahorra para operarse trabajando como asesina a sueldo. Y si esto no basta, de repente que una antigua relación femenina que tuvo, ha muerto y le ha dejado al cargo de sus cuatro vástagos, entre la adolescencia y la tierna infancia. Y uno de ellos es hijo de Mia, de cuando aún ejercía eventualmente como hombre. Y un tipo bastante prepotente y rijoso se tira a la mayor de los cuatro, una adolescente altamente despistada. Y todo esto en el norte de Inglaterra, que parece que en cualquier momento nos va a salir por ahí un tal Heatcliff salido de una novela de las Brontë, pero hoy en día. En fin. Un dramón como de aquí a Pekín. Que está muy bien hecho, y excelentemente interpretado, pero que en algunos momentos se vuelve un poco espeso. Cuesta concentrarse. Pero son seis episodios con una valoración bastante positiva en general para todos ellos.

Dover

Al igual que en Dover, en la ciudad de Margate, donde se desarrolla True Love, también encontramos acantilados de creta.