[TV] Cosas de series; transiciones doctorales y “luchadoras” ochenteras

Televisión

Esta semana tengo comentario para dos series. Una, de las más veteranas de la televisión mundial, la otra, recién estrenada. Empecemos por esta última.

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En uno de los capítulos de la última temporada del Doctor, los protagonistas llegan a los confines del Imperio Romano en Britania, que limitan con las tierras de los belicosos Pictos y Escotos, donde la leyenda dice que desapareció la IX Legión “Hispana”, aunque parece que no fue allí realmente donde desapareció sino en Oriente Próximo. Da igual, es una buena excusa para viajar a Escocia, bajarse del tren en Arrochar & Tarbet y pasear por el bosque de Cruach Tairbeirt.

G.L.O.W. es el acrónimo de gorgeous ladies of wrestling, las encantadoras damas de la lucha libre, un espectáculo televisivo norteamericano que se emitió de forma regular desde 1986 durante unos años, en las que un grupo de mujeres actrices, bailarinas o de otras ramas del mundo del espectáculo, representaban combates de lucha libre, totalmente simulados, caracterizadas de personajes más o menos arquetípicos y tópicos de todo tipo. Parece que tuvo su público, y que incluso hoy en día existen derivados de la idea. En la serie GLOW nos presentan una ficcionalización de cómo nació este espectáculo, con un esquema base que no se diferencia mucho del que conocemos en Orange is the New Black. Un par de personajes centrales femeninos, amigas en principio, pero con un conflicto que las separa, que anclan en su alrededor a otro grupo de mujeres, con características casi imposibles, casi marginales, pero con historias humanas que contar. Y algunos hombres por ahí, casi siempre despistados por el mundo también. No es tan potente como el “original”, las chicas carcelarias, pero se deja ver. Y total, la primera temporada son sólo 10 episodios de media hora, entre la comedia y el drama.

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He podido ver también la décima temporada de la nueva época de Doctor Who, que va a ser la última de la duodécima encarnación del Doctor (Peter Capaldi), que ya sabemos que va camino de su regeneración en la decimotercera en el próximo especial de Navidad. También ha sido la temporada de una de las compañeras más breves de esta época, Bill (Pearl Mackie). Así que ha sido una temporada de transición,… que no ha estado mal. Quizá la serie necesitaba una simplificación de sus tramas. Que funcionaron muy bien cuando en estas aparecían personajes muy carismáticos, ¿soy yo el único que hecha de menos a River Song (Alex Kingston)?, pero menos cuando esto no es así. Como de costumbre, la serie se mueve entre episodios que son claramente de terror y los que son de ciencia ficción propiamente dicho. Como siempre, yo prefiero los últimos, especialmente si implica cierto grado de inclusión en el género de la space opera. También como es habitual, suelen predominar los que se decantan por el terror.

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La gran “novedad” es el anuncio de quién va a encarnar al decimotercer Doctor. Siempre me he preguntado donde queda el Doctor encarnada por John Hurt en la cuenta,… pero bueno, decimotercero. Y he entrecomillado lo de “novedad” porque llevan ya mucho tiempo preparando el terreno para la eventualidad de una regeneración en una mujer. Ya la última regeneración de su nemesis, The Master, también conocida como Missy (Michelle Gomez), ha sido femenina. Y nos han dicho que va a ser Jodie Whittaker, que recientemente tuvo un papel importante en Broadchurch, donde coincidió con algún antiguo doctor y con algún antiguo compañero del Doctor. Me cae bien esta actriz… igual funciona y reaviva la serie, que sigue siendo muy visible, pero parece que ha pasado ya sus mejores momentos.

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[Televisión] Cosas de series; entre el terror animado y el terror ideológico hecho carne mortal

Televisión

Poco a poco voy intentando recuperar el terreno de diversas series que se han ido emitiendo esta primavera y se me habían ido quedando en la reserva. Eso sin perder de vista alguna novedad… Y que la actualidad a veces se me adelanta. Por ejemplo, aún no me da tiempo a comentar la última temporada de las aventuras del Doctor, cuando ya se ha publicado que el 13º de la cuenta oficial será “Doctora”. Jodido lo tienen los traductores de los doblajes al castellano… porque en inglés, “The Doctor” es invariable con respecto al género, pero en el idioma de Cervantes… Bueno pero de esto ya hablaremos probablemente la semana que viene. De momento, y mientras vamos cogiendo un miedo aterrador a las adolescentes que vienen de un norte que no olvida, vamos con dos series en sus primeras temporadas que cada una a su modo, son también de terror.

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Castillo y paisajes nevados están o van a estar de moda en las series televisivas en estos tiempos. Los que aquí traigo han aparecido recientemente en mi tumblr viajero (enlaces al final), y son todos de Aragón, el antiguo reino que me vio nacer.

Castlevania (1ª Temporada)

Producción norteamericana para esta adaptación como serie de animación de una serie de videojuegos nipones en la que le dan la enésima vuelta al mito de Vlad Tepes “Drácula”. Esta primera temporada de sólo 4 episodios de 25 minutos aproximadamente de duración se puede considerar como un prólogo de presentación. Parece que a Netflix, plataforma en la que se emite, no tardarán en llegar nuevos capítulos, con temporadas más largas y con más desarrollo.

De momentos nos hemos puesto al tanto de los antecedentes de lo que va a suceder. Como suele pasar, el Drácula de turno, que no era tan mal chico como lo pintan, se vuelve realmente malo cuando los humanos estrechos de miras, y especialmente el clero, se dedica a quemar mujeres como brujas y dan en churruscar a la bondadosa esposa del conde. La venganza será terrible, claro. Frente al vampiro, sólo quedan una hermandad de magos, de donde extraeremos a la chica de la serie, y el heredero de una antigua familia de cazadores de vampiros caída en desgracia. Y un tercer aliado sorpesa, que ya veremos…

Serie animada, pero no pensada necesariamente para un público demasiado joven. Especialmente por el alto nivel de violencia explícita e implícita. Ya veremos si ulteriores temporadas me interesan. No está mal hecho, pero no es un tema que me entusiasme.

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The Handmaid’s Tale (1ª temporada)

Un comentario sobre esta serie, de la que sólo tenemos su primera temporada, daría para una o varias entradas en exclusiva. Aunque en estos momentos todo el mundo anda chocho con el regreso de las aventuras en Westeros, mientras que hace unos meses muchos veían en otra serie de ciencia ficción a la que yo no me enganché como la sucesora de la creación de George R. R. Martin, ya en su recta final, lo cierto es que es esta distopía la que ha supuesto en mi opinión el más fuerte mazazo conceptual y dramático en el panorama televisivo de los últimos meses.

Basada en una novela de Margaret Atwood, la oportunidad con la que llega esta historia sobre una sociedad distópica construida sobre la que forman los actuales Estados Unidos de América no puede ser negada. Tras unas elecciones norteamericanas en las que el peor de los posibles candidatos aprovechó el descontento del hombre blanco medio norteamericano para hacer triunfar un populismo sin pies ni revés, cuando en el mundo se discute fuertemente sobre cuestiones sobre las gestaciones surrogadas y su ética o ausencia de ellas, cuando se percibe un auge de las posiciones más conservadoras de distintos credos en todo el mundo, generalmente asociadas a ideologías que proponen la sumisión de las mujeres a la figura del hombre, que se plantee con cierto carácter de verosimilitud la conversión de los EE.UU en una llamada República de Gilead, de carácter fascista teocrático y en la que las mujeres se ven obligadas a papeles de esclavitud, bien sea laboral, bien sea reproductiva, salvo una élite de matronas estériles a la sombra de sus maridos, no deja de producir un terror inquieto en cualquier persona sensible y con dos dedos de frente.

Una habil imaginería por parte de los realizadores de la serie que combina cierta belleza estética, basada en los uniformes de las criadas, frente a la fealdad y grisura propia de cualquier dictadura. La hábil utilizacion de analogías y paralelismos entre esta República de Gilead y la república islámica de Iran, muy impresionante la escena de cierto ahorcamiento. La violencia implícita, mucho más potente y devastadora que la explicítica, que rezuma la serie. Un conjunto de interpretaciones absolutamente atinadas con Elisabeth Moss a la cabeza, qué buena es esta actriz. Todos estos elementos nos lleva a un mundo triste, moralmente acabado. Donde si algo queda claro es que los responsables no son sólo los fanáticos que lo lideran, sino los ciudadanos que con su pasividad, han permitido que sucediera. Son muchos los paralelismos que se pueden establecer con otras épocas y otros países del pasado y del presente.

Una serie imprescindible. Más imprescindible que la de los dragones, por mucho que nos tenga esta última entusiasmados. ¿He dicho ya que últimamente las adolescentes me aterran? Más que los caminantes del hielo.

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De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

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Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; especiales de Navidad (o no de Navidad)

Televisión

Durante las fiestas navideñas o de fin de año, que cada uno las vea según su perspectiva personal de la vida, las producciones televisivas se modifican, la programación cambia. Es cierto que con las nuevas plataformas de vídeo bajo demanda, uno ve lo que quiere. Pero hay cambios en el panorama televisivo siempre, más acusadas en las plataformas de televisión más tradicionales. Uno de los elementos que aparecen son los especiales navideños, especialmente frecuentes en la televisión británica. Los americanos son más proclives a dedicar la despedida por la temporada festiva a esta época, pero emiten sus episodios una, dos o tres semanas antes de la misma. Y en otras televisiones de otros países… no tengo muy claro lo que pasa.

En este año he visto cuatro especiales. Que merezcan el calificativo de navideños… depende. Unos claramente que sí, pero otros, dedicidamente, no. Vamos con ellos, aunque sea rápidamente.

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Este última entrega especial de Doctor Who tiene como escenario Nueva York… cada vez se quieren vender más en los EE.UU. Pero con frecuencia se han rodado los episodios normales de la serie en Gales. Y por eso acompaño la entrada de algunos paisajes del norte de ese país británico.

Doctor Who – The Return of Doctor Mysterio

Este es uno de los más tradicionales de la televisión británica. Incluso se emite en años en los que, como en este, no ha habido temporada convencional. Y tiene un carácter muy, muy, muy navideño. Suelen aparecer niños… y esas cosas. Algunos pensábamos que en esta ocasión igual servía para presentar a la nueva compañera del Doctor… pero no. A cambio hemos tenido una parodia/homenaje a Superman. Hecha con amabilidad, con unos malvados invasores alienígenas, como de costumbre, como amenaza, y con romance incluido. También hay un niño. O dos. Pero uno de ellos se hace mayor… y se enamora de la madre del otro. Simpático. Entretenido, este especial. Pero sin nada más de especial que el hecho de que esté realizado de encargo para estas fechas. Ha habido otros especiales navideños del doctor mucho más especiales.

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Call the Midwife – Christmas Special

Uno de los problemas de esta serie es que pasó de ser una serie sobre las comadronas del National Health Service en el East End londinense, un recuerdo de un avance social importante del estado de bienestar en la posguerra mundial, alrededor de las memorias de una de ella, a ser la narración de lo que pasa en una comunidad religiosa de monjas, donde también prestan cuidados sanitarios. Este año, incluso se van de misioneros durante unas semanas a Sudáfrica. Ya la pérdida de su protagonista inicial supuso un cierto hándicap… por lo menos desde mi punto de vista. Ningún otro personaje ha recogido el protagonismo, aunque dieramos por sentada la coralidad de la serie. Pero esta deriva ñoña, conservadora y religiosa ha llegado a unos extremos que hace que para mí este sea el punto final de la serie. Aunque en IMDb hablan de su continuidad hasta 2020… Con este tono, no seré yo quien lo compruebe.

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Garfunkel and Oates – Trying to be Special

Las comediantes norteamericanas Riki Lindhome y Kate Micucci forma un duo musical satírico conocido como Garfunkel & Oates. Con un estilo de canciones de lo que en los EE.UU. llaman folk, pero llenas de referencias irreverentes y sexuales. Son bastante divertidas. E irreverentes. Me gustan. Hace unos años hicieron un piloto para una serie en una cadena de cable norteamericana que llevaría el mismo nombre que el dúo. Pero no llegó a cuajar en una serie, que venía a definirse como “Glee, pero con pollas“. Y todo el resto de los genitales y caracteres sexuales primarios y secundarios de ambos sexos. Lamenté que no siguiera adelante.

Ahora han estrenado en Netflix un especial que va sobre una actuación en la que tratan de recaudar dinero… para hacer un especial. Básicamente es la grabación de una actuación del dúo, con una introducción y una conclusión “dramatizadas” de la situaciones. No es especialmente navideño, aunque se haya presentado en estas fechas. No es nada navideño. Afortunadamente. Pero es muy divertido.

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Sense8 – A Christmas Special

Sense8 (léase “senseit”, homófona con la palabra inglesa “sensate“) fue uno de los platos fuertes de 2015 para el impulso de la plataforma de vídeo bajo demanda de Netflix. Producida por los/las hermanas Wachowski (en el tiempo que ha pasado desde que se emitió la que quedaba en estado masculino ha pasado a su estado femenino, por lo que a partir de ahora los Wachowski pasan a ser las Wachowski), y parcialmente dirigida por ellas también, tiene muchas de las características de estas directoras. Reivindicación de la diversidad sexual, un reparto con abundancia de diversidad racial y cultural, no pocos toques ciencia ficción, y mucha riqueza visual. Es curioso… la película que más me gusta de las Wachowski, entonces los Wachowski, sólo tiene uno de estos elementos. La reivindicación de la diversidad sexual.

Su primera temporada me entretuvo, me interesó, aunque no me entusiasmó enormemente. Su idea de partida y su trama tiene suficiente material para construir una serie interesante, pero su desarrollo fue algo irregular. Las producciones de las Wachowski, peca del exceso visual, que a veces viene bien, pero a veces cansa; a veces asombre y estimula, y otras te da la sensación de estar en una especie de espectáculo Viva la gente (Up with People, en el original) o anuncio de Coca-Cola de principios de los años 70, pero en la segunda década del siglo XXI. Y esto no es un halago. Afortunadamente, de vez en cuando se ponen cañeros, demos gracias a Sub Bak (Doona Bae) especialmente por ello, entran en acción y empieza la diversión.

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Pero aquí viene otro de los inconvenientes de la serie. De los ocho “sensates”, no todos son igual de interesantes. Y no todos están interpretados con la misma solvencia. Si he nombrado a la actriz coreana es porque es una de mis favoritos… no mencionaré a los que me parecen que sobran. Sobre todo por si alguien siente mancillado el orgullo nacional (pero mira que es mal actor este chico). O no mencionaré a los personajes que mandaría a tomar por el saco, y los cambiaría por algunos secundarios de la serie mucho más interesantes y mejor interpretados. Yo querría más de la ex del Doctor (Freema Agyeman), por poner un ejemplo, y sobretodo, más de los malos… que el taimado Mr. Whispers (Terrence Mann) merece mucha más presencia que sus principales antagonistas.

Por motivos que desconozco, en 2016 no ha aparecido la muy esperada segunda temporada de los “sensates”. Parece que viene esta primavera. Pero se han marcado un especial navideño en el que nos resumen lo que les pasa durante una añito, más o menos, celebración navideña incluida. Y que ha servido para aplacar la angustia de la deprivación a los más adictos. Nada nuevo bajo el sol. Una historia que bien contada no daba para más de 40 o 45 minutos, estirada hasta las dos horas largas con el fin de añadir a lo esencial de la misma tanto los delirios pastilleros o como los buenismos de sus responsables. Pero se deja ver. Sí. Hay una escena de sexo orgiástico. Pero de verdad… no es para tanto.

Eso sí, el público votante en IMDb está “encantadísimo”. Pues nada ¡¡¡Viva la gente!!!, digo… ¡¡¡Vivan los Sense8!!!

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[Televisión] Cosas de series; en 3, 6, 10, 13, 20, 22 y hasta 24 episodios

Televisión

Es curioso. Desde que decidí que sólo escribiría de series de televisión cuando se me ocurriera algo que contar diverso, se me ocurren más cosas… En cualquier caso, la de hoy viene a cuento de que en estas semanas de mayo suelen terminar su temporada aquellas series que habiéndose estrenado al principio del otoño, finales de septiembre o principios de octubre, llegan hasta la primavera con 20 ó más episodios a cuestas. Esto es algo propio sobretodo de las series de las televisiones generalistas norteamericanas, un tipo de series que ha vivido en los últimos diez-quince años una época de oro, pero que para algunos es un modelo agotado.

Entre 20 y 24 capítulos son muchos. Es cierto que se extienden a lo largo de prácticamente tres trimestres. Entre septiembre de un año y mayo del siguiente suman unas 39 o 40 semanas. Un embarazo, vamos. Es decir, casi la mitad de ellas, especialmente en la época navideña y en otros acontecimientos de la sociedad norteamericana, hay interrupciones. Pero hay otros modelos.

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Repaso a lo que está apareciendo últimamente en mi tumblelog de viajes (al final, los enlaces); la playa de Peñíscola en el encabezado, o las estaciones de ferrocarril abandonadas en el Bajo Aragón en esta fotografía.

Por ejemplo, en la televisión británica existen series, generalmente muy prestigiosas, con temporadas de sólo tres episodios, que suelen ser auténticos largometrajes. Sherlock es un ejemplo claro. O Black Mirror

Es más frecuente que las series británicas, con una hora de duración, menos el tiempo de anuncios que no es mucho, tenga temporadas de seis a ocho episodios. Por ejemplo, Luther, aunque luego se ha asemejado más al grupo anterior. O Downton Abbey,… O Doctor Who,… Las de corte familiar pueden tener algunos especiales navideños. También hay comedias de situación, de menor duración, la mitad, con un número similar de episodios. A veces pueden aumentar el número de episodios, y en ese caso no es infrecuente que dividan la temporada en dos partes. Estamos por lo tanto ante producciones optan por gastar sus recursos en pocos episodios, pero intensos y muy cuidados. Está el tema de los capítulos de relleno… en las más caras… de los que hablaré más adelante.

2000, vacaciones en Menorca. carloscarreter.es | carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook

Recordando las vacaciones en septiembre de 2000 en Menorca.

Un modelo frecuente en las televisiones de pago, bien sea por emisión por cable o en los nuevos modelos de pago por visión o vídeo bajo demanda, las temporadas son de entre 10 a 13 episodios. También suelen ser series bien financiadas, que optan por echar el resto en pocos capítulos pero muy bien hechos. Game of Thrones sería el más representativo en estos momentos, pero también tenemos Shameless, Homeland, Jessica Jones, Girls, entre muchas otras. Como vemos, muchas de estas son de las series más prestigiadas. Como las británicas.

En este modelo, como en otros, solemos estar ante un esquema de una hora de duración para los dramas y media hora para las comedias. La duración exacta dependerá de la cantidad de anuncios que emite la cadena. Si la cadena es de pago, y no hay anuncios, estaremos en la hora de duración o la media hora. Si se financia con publicidad estaremos en los 42 minutos, o en los 23 minutos en el caso de las comedias de situación.

Estas duraciones no se cumplen en la televisión española. Tradicionalmente, en un modelo marcado desde los tiempos de la televisión única, estamos ante tandas de 13 episodios, que suponen un trimestre de emisión. Hay 52 semanas en un año. Lo que pasa es que las televisiones españolas tienen dos malas costumbres. Emiten muy tarde sus episodios, prácticamente a la hora de irme a dormir… por eso no veo casi, salvo alguna en diferido. Y encima son muy, muy, muy largos. Hablamos de 70 – 80 minutos de duración más la publicidad. Hora y media para un episodio, como poco. Si alguien se pregunta por qué veo pocas series españolas, empezará a encontrar algunas explicaciones. No las únicas, pero sí importantes. Si he dedicar hora y medio o más de mi tiempo a la televisión, de forma seguida, probablemente prefiera una buena película.

2001. Viaje a Bélgica. Brujas. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

O un paseo en 2001 por el beguinaje de Brujas.

Y tenemos las series que comentaba de 20 a 24 episodios. A mí, este modelo cada vez me convence menos. El problema es que tiene muchos episodios de relleno, que son mero entretenimiento inane. Es cierto que hay excepciones a esta regla. Por ejemplo, el mejor episodio que he visto de la era moderna de Doctor Who, fue Blink, un episodio de relleno en el que, de hecho, la protogonista era Sally Sparrow (una jovencita y prometedora Carey Mulligan). Fijaos qué puntuación tiene en IMDb… un 9,8 sobre 10. Casi perfecto. O el Unfinished Business de Battlestar Galactica que, aunque menos apreciado por los votantes de IMDb, a mi me parece uno de los mejores de la serie. Y era un episodio de relleno, en el que de hecho no avanza la historia global. Además, y curiosamente, son episodios de bajo presupuesto, pero en los que los guionistas tienen ocasión de demostrar lo que valen. Pero esto no es lo habitual. Y por ello, culebrones como Grey’s Anatomy, que sorprendentemente sigo viendo, un auténtico “guilty pleasure”, o comedias como The Big Bang Theory o Modern Family, que recientemente han terminado sus temporadas, cada vez me parecen más cansinas.

Apostemos por series de más calidad y con historias mejor tramadas y contadas. Cosas como Fargo… que es de lo mejor de lo mejor… por poner un ejemplo.

Pero… ¿de verdad que llevo ya 11 años viendo el culebrón de Grey’s Anatomy? Algo malo pasa en mi cerebro.

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O quizá sea hora de tomar unas cervezas en las terrazas de Nyhavn en Copenhague.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; especiales británico navideños y alguna cosa más

Televisión

Poco a poco se van pasando las fiestas navideñas, en las que la actividad seriéfila está con bajas intensidades. Es el momento adecuado para recuperar series que te has perdido o para volver algunas que te han gustado especialmente. Esto último he estado haciendo yo con dos de mis favoritas del año, Jessica Jones y The Man in the High Castle. Dos series con muchos detalles finos, que no viene mal repasar.

También ha habido algunos adelantos sobre series que se estrenarán formalmente próximamente. Una que mezcla lo policiaco con una adaptación moderna del mito de Frankenstein, cuyo piloto me gustó… regular. Se trata de Second Chance. Pensándome estoy si le doy una “second chance”.

La primera mañana de 2016 ha sido muy agradable en Zaragoza; por lo tanto, las primeras fotos del año han caído de forma natural.

La primera mañana de 2016 ha sido muy agradable en Zaragoza; por lo tanto, las primeras fotos del año han caído de forma natural.

La segunda es un drama familiar, según el cual una joven adolescente de 14 años entra en un centro de rehabilitación por consumo de alcohol y otras drogas recreativas. Tiene una mezcla de cosas interesantes, inverosimilitudes y moral medio conservadora medio progresista tan americana que todavía no sé si los capítulos que se han podido ver me gustan o me repatean por exceso de corrección política y empalago de tópicos. Se titula Recovery Road, y tampoco sé si le daré una “second chance”.

Pero lo fundamental es que para Navidad y el cambio de año llegan los especiales británicos. Veamos…

Ha sido el momento para hacer el, por decirlo de alguna manera, primer selfi del año.

Ha sido el momento para hacer el, por decirlo de alguna manera, primer selfi del año.

Nos han dejado una mini mini mini temporada de Luther, de sólo dos episodios. Vamos, como si hubiesen hecho un largometraje y lo hubiesen emitido partido en dos. Como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. Esta bien, bastante bien. Casi lo mejor es verlos de tirón. Como un largometraje. Mezcla la aparición de un peligroso asesino en serie con tendencias caníbales con la misteriosa desaparición de nuestra bienamada Alice Morgan en Amberes. Pero… Realmente no sale Alice Morgan… lo cual siempre baja algún punto la serie. De verdad. Y además igual no vuelve a salir más, aunque con este personaje nunca se sabe. Para compensar nos han puesto a otra pelirroja, una nueva compañera policía, Emma Lane, interpretada por la majísima Ygritte de Game of Thrones, Rose Leslie. Aunque me ha sabido a poco… Pero bueno. Como digo. Está bien. Se puede ver.

Rose Leslie tuvo sus momentos en Downton Abbey, a la que volvió en un capítulo de su última temporada. Detalle simpático. Ya comenté el final de esta serie en su especial navideño, así que a otra cosa.

No me he ido muy lejos de casa para encontrar suaves paisajes suburbanos, como los que comentaba en la entrada de por la mañana.

No me he ido muy lejos de casa para encontrar suaves paisajes suburbanos, como los que comentaba en la entrada de por la mañana.

Suelen tener especial navideño como prólogo a la siguiente temporada las matronas y las monjitas de Nonnatus House en Call the Midwife. Pero suelen ser episodios que te hacen perder las ganas de seguir viendo la serie. Además de haber perdido ya hace un tiempo a su encantadora protagonista, dando paso a un drama más coral, también se ha acentuado el carácter monjil de la serie en estos especiales navideños. Esperemos que como el año pasado, luego en la temporada regular recupere interés.

En el caso de Doctor Who, con los especiales de Navidad pueden suceder diversas cuestiones. Que sea el colofón a la temporada regular, que sea un prólogo a la siguiente con presentación de algún personaje importante nuevo, o nada de lo anterior, es decir, que sea una aventura que vaya por libre. En este caso han aprovechado para tener como invitada especial a River Song (Alex Kingston)… uno de los personajes favoritos de la serie distintos del Doctor. Y ha dado la impresión de que es una despedida de este personaje recurrente… una pena… todo lo bueno se acaba. Aunque ese acabarse “dure 24 años”.

Así que con un par de cámaras, me he ido a probar alguna cosa o simplemente hacer alguna foto a algún rincón curioso.

Así que con un par de cámaras, me he ido a probar alguna cosa o simplemente hacer alguna foto a algún rincón curioso.

Y la televisión británica ha aprovechado el periodo navideño para homenajear a la escritora Agatha Christie en el 125 aniversario de su nacimiento. Y lo han hecho con una miniserie de tres episodios que adapta una de sus novelas más famosas, dicen que la mejor, And Then There Were None. La mayor parte del público español, que yo sepa, conoce esta novela con el título de Diez negritos, que se corresponde con el título original de la obra en Inglaterra, The Little Niggers. Pero este título original nunca fue políticamente correcto en Estados Unidos, y tampoco lo es ya en el Reino Unido, por lo que habitualmente se conoce la obra por el mencionado título, que en castellano se traduciría de un modo no excesivamente literal pero correcto idiomáticamente como “Y no quedó ninguno”. He de decir que Christie no está entre mis escritoras favoritas, que la obra adaptada no está entre las que me gusten de la escritora, y que la adaptación realizada por la BBC, aunque extremadamente fiel, me ha resultado fría y excesivamente larga. Se podría haber resuelto con un capítulo menos, me parece a mí. Pero a los fans de la escritora seguro que les gusta.

Y de momento hemos terminado… aunque nos queda ver, que no ha llegado todavía, el especial Sherlock que han preparado para año nuevo.

Y bueno... consideremos los primeros champiñones al horno del año, gentileza de mi hermana, que estaban bien ricos.

Y bueno… consideremos los primeros champiñones al horno del año, gentileza de mi hermana, que estaban bien ricos.

[Televisión] Cosas de series; bye bye Clara, el fin del milagro y todas las bailarinas están locas

Televisión

Con la llegada del mes de diciembre, no van a faltar los finales de temporada… aparte de las interrupciones de aquellas series con temporada larga (cada vez sigo menos de estas) debidas a las fiestas que acompañan al fin de año.

Alguna novedad he incorporado de todas formas a mi cartelera televisiva, en concreto dos comedias de situación. Muy distintas.

Una de carácter más reflexivo, sobre las aventuras y desventuras de un actor indio, Dev (Aziz Ansari), en Nueva York. Se trata de Master of None. Si me animo, la habré terminado antes del próximo jueves, porque es de esas series que ponen a disposición del público toda la temporada de golpe. He de decir que los primeros capítulos se me hicieron un poco cuesta arriba, pero que conforme va a avanzando me empieza a gustar mucho. El último episodio visto contaba con la estupenda colaboración de Claire Danes (guapísima y superatractiva) y Noah Emmerich, que habitualmente compiten cada uno con su serie de espías a cual más interesante. Muy divertida reflexión sobre la infidelidad. Combina el humor con unos toques, ligeros y no ofensivos, de mala leche aquí y allá.

La otra es más intrascendente, sobre los dependientes de unos grandes almacenes, su título casualmente es Superstore, pero simpática de ver. De momento seguiré con ella porque me entretiene sin hacerme pensar demasiado.

Una vez más Nueva York, por la fuerte presencia de la ciudad en muchas series de televisión.

Una vez más Nueva York, por la fuerte presencia de la ciudad en muchas series de televisión.

Pero mientras, he llegado al final de tres temporadas de tres series muy diferentes, y con distintas pretensiones. Vayamos en orden.

Doctor Who es un clásico en mi cartelera televisiva. No voy a negar que todavía no hay ningún episodio que haya desbancado en mis preferencias al Blink protagonizado por la ubercharming Carey Mulligan, en aquel momento bajo el “reinado” del 10º Doctor (David Tennant). Y que mi arco argumental preferido sigue siendo el que unía a los Pond (Karen Gillan y Arthur Darvill) con el 11º Doctor (Matt Smith). Y que mis malos favoritos tan apenas han aparecido esta temporada, y que parece que tendremos que esperar al especial de Navidad de dentro de unas semanas para volver a disfrutar del personaje más atractivo y divertido de la serie, River Song (Alex Kingston). Así que las cosas con esta serie no son como fueron… qué se le va a hacer. Pero eso no quiere decir que no siga siendo una serie divertida. Y esta tempora con el 12º Doctor (Peter Capaldi) con la también encantadora, pero más extraña, Clara Oswald (Jenna Coleman) ha sido bastante entretenida, basada en arcos argumentales de dos capítulos cada uno. Decir que Clara Oswald ha igualado en apariciones a Rose Tyler (Billie Piper) y ha superado a Amy Pond (Karen Gillan). La que muchos decían que era una compañera de transición. A lo tonto modorro, mira. Además, como recurrente nos hemos encontrado a Ashildr/Me (Maisie Williams) como rebotada de Westeros, en un papel que al final ha tenido su trascendencia, pero que ha sabido a poco. Sabíamos que era la temporada final de Clara como compañera, lo que quedaba por saber es cómo se iría. Y aunque lo han hecho realmente complicado, pero muy complicado, le han dado una salida bastante airosa. Dejando la oportunidad de que tanto Clara como Ashildr/Me vuelvan a aparecer en un futuro… A mí me apetecería. Ale. De momento a esperar el especial de Navidad, que como ya digo viene acompañado de la estupenda River Song.

Hoy buscaré las horas del final de la tarde y el anochecer.

Hoy buscaré las horas del final de la tarde y el anochecer.

Se nos ha ido la segunda temporada de The Leftovers. Indudablemente una de las series más peculiares de la televisión actual. Durante años, el personal se ha estado preguntando por cuando llegaría la nueva Lost. Es decir, una serie que reuniese una adecuada combinación de intriga, acción y misterios difíciles de comprender. Pues bien, esa serie es The Leftovers. Con una serie de peculiaridades; la calidad promedio de los guiones de cada episodio es mejor, las interpretaciones son de muchísimo más nivel y los misterios son mucho más interesantes. ¿Tengo que explicar más? En esta temporada hemos tenido algunos episodios que han bordado lo magistral, habiéndose trasladado la serie desde la ficticia Mappleton hasta la no menos ficticia Miracle (Milagro). Como pueden ser el 2º, el 5º (excepcional), el 7º, el 8º (tremendo también), y el 10º. Y los tres últimos constituyen un arco final de temporada absolutamente estupendo. Y lleno de misterios de los que no voy a hablar por miedo a destripar demasiado. Para mí, de lo mejor de lo mejor que se puede ver hoy en día. Saben a poco los diez episodios, aunque probablemente sea el número adecuado para no caer en divagaciones.

La noche neoyorquina que tantas oportunidades ofrece a los arcos argumentales de las series de televisión.

La noche neoyorquina que tantas oportunidades ofrece a los arcos argumentales de las series de televisión.

 

Y luego han estado los ocho episodios de la primera temporada de Flesh and Bone. Desconozco si habrá continuación. La serie fue puesta a disposición del público aparentemente de golpe y porrazo, pero parece que todavía se emite como “novedad” los domingos. Drama sobre el mundo de la danza con un buen episodio piloto, aunque al final no teníamos claro si iba a tirar por el lado “guarrón” de la malísima Showgirls, o por el lado psicótico de la sobrevalorada Black Swan. Finalmente se ha tirado más hacia lo segundo, pero con todo tipo de amarillismos y tópicos acompañando… bailarinas y gentes del entorno que se odian fingiendo que se aman, mafiosos rusos, tráfico de menores eslavas, desórdenes de la alimentación, incestos,… sexo frecuente y desnudos aquí y allí, sobre todo en los primeros capítulos, evidentemente como gancho para pescar espectadores. Y un reparto de chicas muy guapas, procedentes varias de ellas del mundo de la danza, que todavía tienen que aprender mucho como actrices. La serie se deja ver aunque yo no daría puntuaciones tan optimistas como el público votante de IMDb. Ha tenido momentos buenos, pero también algún episodio pestiño. Ya veremos que pasa si vuelve o cuando vuelva. Eso sí… los números de ballet… muy bonitos.

Y la cuestión de los taxis... nunca cogimos un taxi cuando estuvimos en la Gran Manzana... pero no nos parecía tan difícil encontrar uno... o que te pare si lo llamas.

Y la cuestión de los taxis… nunca cogimos un taxi cuando estuvimos en la Gran Manzana… pero no nos parecía tan difícil encontrar uno… o que te pare si lo llamas.

[Televisión] Cosas de series; cuando el thriller y la novela negra se dan la mano con los superhéroes

Televisión

Esta semana he estado en modo casi monográfico.

Sí que al final de la semana pasada vi algún episodio de mis series habituales de cartelera…

No dejé de pasar el episodio de turno de Doctor Who… nos habían anunciado que Clara Oswald (Jenna Coleman) podía salir de la serie y podía ser en este momento, y uno no se pierde un momento solemne como ese…

También le he dedicado tiempo al adelanto de una nueva space opera que nos va a llegar desde SyFy… quien sabe si algún día darán con la receta que les permitió emitir algo tan estupendo como la versión reimaginada de Battlestar Galactica. The Expanse se llama el nuevo intento, no creo que llegue a tanto, pero de momento me apetece saber cómo sigue…

Pero bueno,… lo cierto es que como digo he estado en modo casi monográfico, dedicado a la nueva serie de los superhéroes Marvel que se puso a disposición del público por parte de Netflix el fin de semana pasado, Jessica Jones. Y me la he visto entera.

Estas series de superhéroes Marvel suelen tener Nueva York como escenario principal.

Estas series de superhéroes Marvel suelen tener Nueva York como escenario principal.

Una vez más lo digo. Normalmente, no me gustan las películas de superhéroes. Especialmente las de Marvel, aunque en general. En el mejor de los casos, me parecen productos estandarizados en los que una vez visto una película, vistas todas. En el peor, me parecen una exhibición de una serie de tipos ceñudos vestidos con pijamas de colorines haciendo el memo en situaciones ridículas. En el ámbito de las series de televisiones, hasta ahora sólo he estado enganchado a alguna, que he clasificado como un guilty pleasure. Incluso podría estar enganchando a alguna otra con el mismo nivel de interés. Series que me parecen malas, pero que por algún motivo no puedo dejar de ver. No entraré ahora a analizar esta peculiar incoherencia personal. Solo Agent Carter había conseguido gustarme realmente hasta ahora, y en gran medida se debe al encanto de su protagonista.

Pero hace unas semanas os comentaba mi sorpresa al darle una oportunidad a Daredevil, una serie con formato de thriller, en concreto de lucha contra el crimen organizado, bien planteada, bien rodada, bien interpretada, y en la que la cuestión “superhéroe” era sólo un punto más, que no molestaba. Después de la nefasta adaptación cinematográfica del personaje de hace algo más de una década, fue no sólo una sorpresa, sino un hallazgo. Me pareció muy divertida e interesante.

Fundamentalmente suceden en el barrio llamado Hell's Kitchen, la Cocina del Infierno.

Fundamentalmente suceden en el barrio llamado Hell’s Kitchen, la Cocina del Infierno.

Ahora nos llega una nueva superheroína. Más bien una nueva anti-superheroína. Porque Jessica Jones (Krysten Ritter) es una investigadora privada, amargada por diversos acontecimientos de su pasado, bastante asocial, con una marcada tendencia al alcoholismo… bueno… totalmente alcohólica, que además tiene “poderes”. Es tremendamente fuerte. Y puede volar… bueno esto último,… lo hace muy mal. Su profesión y características personales la engarzan totalmente en la tradición de los investigadores privados de la novela negra americana. Y los responsables de la serie explotan ese ambiente a su favor.

Por otra parte, es un thriller. Hay un villano, Kilgrave (David Tennant). Y un enfrentamiento entre ambos que aunque tiene momentos físicos es sobretodo un enfrentamiento de inteligencias y un enfrentamiento psicológico. No ganará el más fuerte, Jessica, o el que tenga poderes más notables, Kilgrave. Ganará el que tenga más aguante, más inteligencia, más capacidad de sufrimiento, más paciencia, más capacidad de aguantar el envite final, vaya de farol, con las cartas marcadas o con una buena jugada. Y el villano es fundamental. Porque estamos ante uno de los mejores villanos de los últimos tiempos en televisión. Con una producción muy similar, con un planteamiento parejo, desarrollada en el mismo universo, en el mismo Nueva York que Daredevil,… Jessica Jones me parece muy superior porque el villano es mucho mejor, y el enfrentamiento mucho más personal.

Pero durante mi visita a Nueva York no paseamos por allí, aunque no estuvimos lejos.

Pero durante mi visita a Nueva York no paseamos por allí, aunque no estuvimos lejos.

Hay más personajes… de todo tipo, unos más conseguidos y otros menos. Fundamental Trish Walker (Rachael Taylor), la hermanastra de Jessica, que participa tanto en los momentos dramáticos como en los momentos ligeros. Impagable el momento “put a bullet in your head”. Entre otros. Cargante el “novio” que se busca la guapa Trish, que me parece que aporta poco a la trama y a ratos molesta. Pero en general el reparto está muy bien en su conjunto. Bueno… todavía me pregunto si se han equivocado al poner en el reparto a Rebecca De Mornay, y si no, por cuanto habrá demandado esta a su cirujano plástico… Irreconocible.

Entendamonos. Es un producto de entretenimiento. Pero es un entretenimiento asumible por una persona adulta… no es necesario ser un adolescente o un friqui de los superhéroes para disfrutarlo y mucho. Dicen que este universo de superhéroes para adultos va a tener un par de variantes más. Pues a ver si les salen como los dos primeros y a disfrutarlos. Pero vaya por delante una afirmación categórica. Es el mejor producto sobre superhéroes, historieta, película o serie de televisión, que he visto en mi vida.

En cualquier caso, como muchas veces digo, Nueva York es un personaje más de estas series.

En cualquier caso, como muchas veces digo, Nueva York es un personaje más de estas series.

[Televisión] Cosas de series; problemas matrimoniales de una doctora inglesa y familiares de una policía americana

Televisión

Veamos… han pasado dos semanas desde el último repaso televisivo… Ha habido una serie de novedades a las que no me he enganchado. Algunas de ellas, ni siquiera he terminado el primer episodio. La australiana de institutos marginales The Principal, los vikingos de The Last Kingdom, un asesinato de hace décadas en Unforgotten, la sitcom de parejas vecinas Truth Be Told y la de exnovia histérica y rara Crazy Ex-Girlfriend. Aunque alguna de ellas parecía bien referenciada. Pero o no me han gustado o no me han interesado.

En el aspecto negativo, también he de decir que estoy por abandonar uno de mis guilty pleasures, Arrow. Esta combinación de guiones entretenidos con actores muy guapos pero malos está empezando a dejar de parecerme entretenida.

En el apartado de las novedades, hemos tenido el comienzo de la nueva temporada de Fargo. Nueva época, final de los años 70; mismo entorno, la gélida Minnesota. El primer episodio ha sido buenísimo, como momentos de gran inspiración en el mismo tono que sus antecesoras tanto para la gran como para la pequeña pantalla. Muchas expectativas puestas en esta temporada de una de las series revelación del año pasado.

En mi tumblr de viajes, apareciendo fotografías de mi última escapada a Viena (enlaces al final), como el interior de la catedral de San Esteban.

En mi tumblr de viajes, apareciendo fotografías de mi última escapada a Viena (enlaces al final), como el interior de la catedral de San Esteban.

De lo que tengo en cartelera, está bastante potente Doctor Who, con historias de dos en dos capítulos bastante entretenidas. The Big Bang Theory está teniendo momentos muy buenos de nuevo. Las dos comedias de situación aparentemente similares, Modern Family y Life in Pieces, compitiendo duramente,… y yo no dejaría ninguna, pero si me obligasen por algún motivo igual escogería quedarme con la novedad. Y la comedia de situación gamberra, You’re the Worst, en el último episodio que vi demostró que es cualquier cosa menos superficial. Cargas de profundidad en el ámbito de las relaciones humanas.

Y he tenido dos finales. Uno, de temporada, Ties That Bind. Todavía no sé por qué he visto todos los capítulos de este drama policial-familiar que es francamente floja, por no decir mala. No sé si volverá con una segunda temporada, pero es dudoso que yo me apunte a ella. No merece la pena más comentario.

Unas viejas locomotoras de vapor en la estación de Heiligenstadt.

Unas viejas locomotoras de vapor en la estación de Heiligenstadt.

Y se acabó también la miniserie británica Doctor Foster. La historia de la doctora inglesa que de repente que su marido, en los cuarenta, puede tener una aventura con la hija de unos conocidos de veintitrés ha tenido en mi opinión unos cuantos altibajos. Con momentos muy buenos en el primer episodio, que nos prometía un tono duro y tenso, de mala leche y venganzas, luego divaga un poco sin encontrar su sitio hasta alzarse en el cuarto y penúltimo capítulo y hasta la mitad del quinto y último en muy alto nivel,… para luego ir a un final relativamente anodino y pequeño burgués. No sé. Las interpretaciones son buenas, pero no he acabado de cogerle el tranquillo, y no se han definido bien las historias paralelas. En fin. Era un producto autolimitado. Tampoco ha estado mal, que conste.

Y hasta la semana que viene, con respecto a la cosa televisiva.

O la visita al Leopold Museum en el Museumsquartier.

O la visita al Leopold Museum en el Museumsquartier.

Cuaderno de viajero – Viena 2015

Viena en el tumblr De viaje con Carlos

[Televisión] Cosas de series; semana de novedades y drama policiaco en Islandia

Televisión

Sí. Comienza la temporada grande de series. Vuelven las series que ya tenía incluidas en mi cartelera televisiva desde años anteriores y se suman algunas novedades. He de decir que de momento no he incluido muchas. Estoy siendo a priori muy selectivo con los temas. Luego ya veremos que dicen las críticas de otras series que de momento estoy desechando. No me quiero cargar mucho. Y algunas de las que ahora incorporo se caerán.

Por ejemplo, perdí en seguida el interés por Blunt Talk, una sitcom que parecía con posibilidades hecha a más gloria de Patrick Stewart, pero cuyo tono no ha acabado de entrarme, y tras dos episodios vistos la he descabalgado de mi cartelera televisiva.

Novedades relativas que nos llegan desde el Reino Unido son la novena temporada de Doctor Who, que parece será la última con Jenna Coleman como compañera, y la que parece que es última temporada de Downton Abbey. El Doctor parece haber perdido algo del tirón que tuvo en los tiempos de Amy Pond, pero el primer episodio de esta temporada no ha estado mal. Y espero que al culebrón de época inglés le den el final que se merece. Que supongo llegará con el especial de Navidad.

Tengo una novedad absoluta procedente también de las islas Británicas, Doctor Foster, con un primer episodio que me ha parecido atractivo, un historia de celos que parece que deriva a venganzas en el entorno de una GP inglesa. Puede pasar de todo. A ver si se lucen.

Como en otras ocasiones, aprovecho la entrada televisiva para recordar lo que voy publicando en el tumblr (enlaces abajo). Tras una presentación con el castillo de Peñíscola al anochecer, aquí el puerto de Helsingør, la Elsinor del Hamlet de Shakespeare, en Dinamarca.

Como en otras ocasiones, aprovecho la entrada televisiva para recordar lo que voy publicando en el tumblr (enlaces abajo). Tras una presentación con el castillo de Peñíscola al anochecer, aquí el puerto de Helsingør, la Elsinor del Hamlet de Shakespeare, en Dinamarca.

Novedades relativas desde el otro lado del Atlántico sólo tengo de momento el regreso de The Big Bang Theory, además de alguna anunciada en semanas anteriores. Buen principio de temporada para una serie que da muestras de agotamiento argumental, aunque tenga momentos divertidos.

En lo que se refiere a novedades absolutas tenemos tres que todavía hay que ver por dónde tiran.

Minority Report es una secuela de la película del mismo tipo, que nos plantea un procedimental… que espero que dé algo más de sí. Si no, como mucho se puede quedar en entretenido. Desde luego lejos de la profundidad de la película, que encuentro bastante aceptable a pesar del empaño que me produce su estomagante protagonista. De todas formas, si no mejora, la veo más fuera que dentro de mi cartelera.

Blindspot es una de misterio y conspiraciones a partir de una mujer amnésica y con el cuerpo tatuado con lo que parece un rompecabezas que hay que resolver. Suena a ya vista, a refrito de elementos vistos en otras series, pero tuvo un primer episodio que me entretuvo bastante. Bien interpretado, buena acción y con posibilidades. Esta, de momento la veo más dentro que fuera de mi cartelera.

Life in Pieces es una nueva sitcom que recuerda mucho a Modern Family. Quizá demasiado. Pero el caso es que el primer episodio me pareció divertido y bien interpretado. Espero que encuentren su camino y personalidad propias, aunque de momento parece que el público no se ha quedado demasiado encantado con ella. Tiene un reparto con cierto prestigio. Una sitcom de 20 minutos de duración no molesta en la cartelera. Salvo que derive mal, aguantaré un tiempo con ella a ver por dónde se decanta.

También podemos sobrevolar la sierra de Guara, cerca de Huesca, con una avioneta un día de Nochevieja, ya hace un tiempo.

También podemos sobrevolar la sierra de Guara, cerca de Huesca, con una avioneta un día de Nochevieja, ya hace un tiempo.

Masters of Sex está a punto de llegar a su final de temporada. Ya comentaré. Quizá no tiene el mismo tirón que en sus dos primeras temporadas. Pero simplemente por ver si sale un episodio como el 11 de esta temporada, ya merece la pena tenerla en cartelera. Colosal episodio. Magnífico guion y recital interpretativo. Todos bien, superlativas las damas.

Y como había tiempo y oportunidad, me acogí a unas recomendaciones recientes leídas en un artículo sobre series islandensas (con “s”, de la fría y volcánica isla próxima al ártico). Así que he visto una miniserie de cuatro episodios titulada Hraunið, que significaría lava, la de los volcanes, y que se puede encontrar también con el título internacional en ingles de The Lava Field. Un ricachón islandés es encontrado muerto en su domicilio. Al principio parece un suicidio, pero se trata un asesinato. Dos policías tendrán que colaborar para desenmarañar la trama a su alrededor. Mmmmmmm… Menos interesante de lo que las recomendaciones indicaban, aunque se deja ver. Lo mejor, y al mismo tiempo lo más desaprovechado, lo estupenda que está, desde todos los puntos de vista, la detective Gréta (Heida Reed), una actriz que está encontrando su camino también en el cine y la televisión internacionales.

La semana que viene más novedades.

O podemos acercarnos a visitar el museo Guggenheim en Bilbao. Estas fotografías corresponden a los años 2000 y 2001.

O podemos acercarnos a visitar el museo Guggenheim en Bilbao. Estas fotografías corresponden a los años 2000 y 2001.

De viaje con Carlos (Tumblr)

De viaje con Carlos (Cuadernos de viajero)

Una foto de mis viajes, al azar

 

[Televisión] Cosas de series; cosas de inmortales… y del tiempo

Televisión

Sinceramente, apenas he avanzado viendo series esta semana. He estado en otros rollos. Alguna cosa he visto.

Por ejemplo, el capítulo doble de ese mi guilty pleasure eterno que es Grey’s Anatomy, que definitivamente dice adiós a… Como he leído en algún sitio durante la semana, digan lo que digan, la serie con más muertos no es Game of Thrones. Es la de los cirujanos de Seattle. De verdad. Y además, quién sabe quién va a cascar en cada temporada. ¿Será esa una de las razones por las que no puedo abandonar la serie? Desde luego, no llegarán a viejos los personajes de la serie. Si no los matan los guionistas, acabará con ellos el estrés permanente que sufren…

Las fotografías de hoy corresponden a diversos lugares donde viajé en su momento, como el claustro de los Jeronimos de Belém en Lisboa.

Tampoco he dejado de lado tampoco el fenómeno televisivo del momento en España. Si el otro día comentaba la sospechosa coincidencia entre la “Amelia Folch” ministérica y la “Amelia Pond” whovian, esta semana me enteré, he ido viendo, la serie complementaria Los archivos del ministerio, que está hecha a imagen y semejanza del Doctor Who Confidential, que durante unas cuantas temporadas acompañó a su serie madre. Definitivamente, se han inspirado mucho, mucho en la mítica serie británica del Señor del Tiempo. Queda mejor los de “Lord of the Time” que lo de “Subsecretario del Tiempo”, ¿verdad? Y Lola Mendieta (Natalia Millán), ¿a quien la equiparamos? A los daleks o a The Master (Michelle Gomez). Por cierto, tomando unas cervezas el otro día,… va a resultar que la chica protagonista del “ministerio” es la más sosita de las chiscas de la serie española. Todos parecíamos querer saber más de Nuria (María Cotiello), que mona oye la señora de doña Irene Larra, y de Maite (Mar Ulldemolins), mientras que la redicha mencionada teníamos la sensación de que nos podría acabar resultando algo cargante.

O las almenas y patios del castillo de Oliete en Navarra.

O las almenas y patios del castillo de Oliete en Navarra.

Y estamos en mayo, que además del mes de las flores es el mes en el que las temporadas de las series, tanto las que vienen desde el otoño como las que empezaron después del año nuevo, van terminando. Así que a partir de ahora, iremos comentando estos finales. Esta semana ha tocado el final de la primera temporada de Forever. Y probablemente, el final de la serie, porque parece que es probable que la cancelen. Ya veremos. En cualquier caso, para aquellos que no la conozcan es una serie que recoge una premisa recurrente. La del inmortal. El hombre que aunque lo maten de formas diversas, no muere o resucita de inmediato. En el caso de nuestro inmortal protagonista, el simpático doctor Henry Morgan (Ioan Gruffudd), lleva en esta situación durante 200 años. La serie ha transcurrido en forma de procedimental. En cada episodio, Henry, que en la actualidad trabaja de forense para la policía de Nueva York, trabaja junto a la detective Jo Martinez (Alana De La Garza) en resolver diversos casos. Pero ha habido también un par de tramas de continuidad. Por un lado, la historia de amor con la que fue mujer de Henry, la única que conoció su situación, la guapísima enfermera de la Segunda guerra mundial Abigail (Mackenzie Mauzy), y su hijo adoptivo en común el ya bastante mayor y simpático Abraham (Judd Hirsch). Por otro lado, la del otro e inquietante inmortal, Adam (Burn Gorman). Ambas tramas han quedado relativamente resueltas. Aunque esta segunda con posibilidad de reactivación en caso de continuidad. Lo mismo que la relación con la detective Martinez, con la que lo único que hacía falta era la resolución sentimental de las situaciones anteriores, para dar paso a la típica “tensión sexual no resuelta”. La serie en sí misma no aporta gran cosa, pero los protagonistas se hacen simpáticos y se deja ver sin mucha trascendencia. A mí no me importaría que volviese… la verdad. Cosas peores se mantienen en el tiempo.

O los molinos de Schiedam en los Países Bajos. Porque viajar en el espacio es otra forma de viajar en el tiempo también. Y son las fotografías que ahora están apareciendo en mi fotoblog de viajes: De viaje con Carlos. A continuación el enlace...

O los molinos de Schiedam en los Países Bajos. Porque viajar en el espacio es otra forma de viajar en el tiempo también. Y son las fotografías que ahora están apareciendo en mi fotoblog de viajes: De viaje con Carlos. A continuación el enlace…

De viaje con Carlos

Una fotografía de viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; especiales navideños británicos

Televisión

Dedicaremos esta entrada de año nuevo, que como es jueves toca televisión, a los especiales navideños británicos, que en en algunos casos también suponen el final de la temporada de la serie correspondiente, por lo que igual toca un comentario sobre el conjunto de la temporada. En orden más o menos cronológico.

El especial White Christmas de Black Mirror se adelantó una semana a las navidades. Una fórmula nueva para esta serie que nos advierte de los peligros del uso de la tecnología, especialmente de las tecnologías de la información y la comunicación. Cosa a puntualizar. La tecnología no es peligrosa; los peligrosos son los seres humanos que le buscan aplicaciones dañinas. Aviso a posmodernos antitecnológicos y anticientíficos, que por según que demagogias no paso. Al grano. Dos personas se encuentran en una cabaña, en un lugar desconocido y atemporal. Y a partir de ahí nos van a contar una serie de episodios sobre aplicaciones de la tecnología que convierten este cuento de navidad en un auténtico cuento de terror. Nuevamente los creadores de esta serie británica nos generan la inquietud y la preocupación. El futuro dominado por la tecnología que nos presentan tiene mucho de distópico. Y desde luego, poca confianza tienen en las relaciones humanas y en cómo estas van a verse modificadas por las tecnologías. O simplemente es un aviso para navegantes. En cualquier caso, como producto televisivo es totalmente recomendable.

La comedia de situación Cuckoo tuvo su especial navideño. Esta simpática serie británica no tiene más interés que el de rellenar con una sonrisa algún rato muerto. Y para eso sirve también su especial navideño, que también ha servido para cerrar alguna de las tramas de su corta segunda temporada y dejar abierto el camino para una tercera.

No son exactamente mis últimas fotografías del año 2014, pero sí las últimas inmediatamente disponibles que pueden comunicar algo.

No son exactamente mis últimas fotografías del año 2014, pero sí las últimas inmediatamente disponibles que pueden comunicar algo.

Un clásico entre los clásicos es el especial de navidad de Doctor Who, Last Christmas, que en este caso también sirvió para cerrar algunos temas pendientes de la temporada regular de este otoño. Esta ha sido una temporada extraña, de transición. Con Peter Capaldi nos hemos encontrado con un Doctor muy distinto a los últimos. De aspecto más añoso, nos llega con una tono escéptico, casi cínico. Un Doctor al que parece que le empiezan a pesar mucho los cientos de años que acumula. Por otro lado, hemos tenido a una acompañante, Clara (Jenna Coleman), a la que le ha costado mucho encontrar su sitio en la serie, ya que en sus primeras apariciones era más un elemento argumental para empujar la acción que un carácter con personalidad propia. En una temporada menos espectacular y más oscura que las precedentes, el carácter se ha ido conformando a costa de no poco sufrimiento. Y su ambigua relación con el Doctor puede evolucionar hacia cualquier punto. En todo caso, es un personaje que ha crecido. Ha pesar de un especial de navidad que no me ha gustado demasiado, sí que tenemos una temporada que ha ido construyendo un nuevo escenario que veremos cómo se aprovecha en un futuro. Pero es distinta serie de la de los tiempos del anterior DoctorAmy Pond.

Con el especial de navidad de Call the Midwife se ha confirmado la deriva hacia la mojigatería y excesivo conservadurismo de esta serie que empezó mucho más interesante. Desde mi gusto personal sufre la pérdida de su protagonista original, la uber-encantadora Jenny Lee (Jessica Raine) que en el episodio navideño sólo hemos en fotos o representada por su versión anciana encarnada por la eterna y aparentemente incombustible Vanessa Redgrave, que en esta ocasión no sólo pone la voz en off, sino que también se deja ver en pantalla. Pero lo que nos queda es pasteloso y monjil en exceso. Con la insoportable por momentos historia entre el médico y la monja que se sale de monja, con la divertida Trixie (Helen George) de novia de un cura anglicano, con la excesivamente acomplejada Cynthia (Bryony Hannah) camino de los votos religiosos,… Buffff, empieza a ser un poco estomagante para mi gusto. Mucho tendrá que moverse en los primeros episodios de su siguiente temporada para que no acabe apartada de mi cartelera televisiva.

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Hace ya tiempo que las fiestas de navidad y fin de año me suelen colocar en un estado de ánimo más bien melancólico. Un poco brumoso.

 

Y finalmente, cómo no, el especial navideño de Downton Abbey. Este ya tradicional episodio nunca es banal. Siempre sirve para cerrar tramas de las desarrolladas en la temporada regular y para indicar por dónde puede ir el futuro. Encontramos despedidas, muy emotivas este año. Nos presentan nuevos personajes, para lo cual son propicias las vacaciones en los páramos de Northumberland previas a la navidad. Donde también encontraremos algún escandalillo que otro… No sé. Hemos tenido una temporada en su conjunto agradable, más tranquila, con menos sobresaltos. Con momentos divertidos como los amoríos de las mas provectas damas. Con algunas tramas un poco latosas como la maternidad de Lady Edith (Laura Carmichael) o los problemas con la justicia de John (Brendan Coyle)Anna Bates (Joanne Froggatt). Y esperemos que el cambio de vida de Lady Rose (Lily James) no nos robe esta encantadora joven tan despierta. Hay quien dice que están preparando el cierre de la serie. Que eso vendrá de la mano de un aumento del protagonismo de Lady Mary (Michelle Dockery), que ha estado mareando la perdiz, o mejor dicho los pretendientes, durante toda la temporada, pero parece que le ha salido uno digno de su nivel. E incluso parece que a la desamparada Edith le puede haber salido un posible novio que la saque de sus desdichas. Y qué vamos decir de la declaración de matrimonio final… No desvelaremos de quién a quién ¿vale? Hasta otoño.

Y hasta aquí estos especiales navideños. La próxima semana ya tendremos el retorno del ritmo habitual de series, con las incorporaciones que se producen en enero. Pero antes de comentar esas novedades, dedicaremos la entrada de la semana que viene a un par de series que he recuperado estas vacaciones y que me han parecido de buen nivel, e incluso una de ellas de altísimo nivel. Pero eso será la semana que viene.

Un estado de ánimo al que le vienen que ni pintadas estas crepusculares vistas, un tanto impresionistas, del bosque de ribera de Cantalobos.

Un estado de ánimo al que le vienen que ni pintadas estas crepusculares vistas, un tanto impresionistas, del bosque de ribera de Cantalobos.

[Televisión] Cosas de series; novedades y falsos finales de temporada

Televisión

Muchas novedades esta semana, que expondré de forma telegráfica. Aunque antes de nada, decir que Doctor WhoDownton Abbey, dos de los éxitos británicos del momento con distintos públicos, han llegado a su falso final de temporada. Y digo falso, porque es evidente que ambos van a cerrar sus tramas en los especiales navideños. Así que será entonces cuando comentemos la temporada de ambas series.

Tenemos regresos. White Collar para se breve y última sexta temporada. Esperemos que tenga el final que se merece, porque ha sido muy, muy entretenida, y los echaremos de menos. Y especialmente a las novias de Neal

Regent Street

Mucho Londres esta semana; de todas las épocas. Seguro que en algún momento ha salido Regent Street.

También para su tercera y última temporada vuelve The Newsroom, que a mí siempre me ha gustado aunque las opiniones sobre la misma han estado muy divididas. El primer episodio de esta última temporada me ha parecido estupendo. Y sí, estoy enamorado de Sloan Sabbith a la que encarna la guapísima Olivia Munn. Pero que conste que además de por lo guapa, el personaje me enamora por muchas cosas más. Perdidamente.

Ha regresado con su segunda temporada la ácida comedia sobre ese hospital geriátrico situado en algún lugar de California que aparece en Getting On (versión EE.UU.). Y ha vuelto más ácida que en su primera temporada.

Picadilly Circus

O Picadilly Circus… Mmmm, estas fotos tienen ya diez años… el primer viaje que hice con fotografía exclusivamente en digital.

Nos llega la que parece una intensa e interesante miniserie, Olivia Kitteridge, de la que he visto un muy buen primer episodio y que intentaré terminar de ver este fin de semana que viene.

Y nos llega desde el Reino Unido una de espías, de estilo totalmente británico. Se trata de The Game, situada en plena guerra fría en la primera mitad de los años 70 del siglo XX. De las que hay que estar muy atento. Me gustó bastante el primer episodio. Así que ya veis… Muy movida la semana.

Southbank

Entonces fue cuando descubrí lo agradables que eran los paseos por el South Bank,… que también suele salir en las series de ambiente contemporáneo con frecuencia.