[TV] Cosas de series; entre Luther y “tú”

Televisión

Dos series muy distintas las que tocan esta semana.

Por un lado, la quinta temporada de Luther (Idris Elba), que con cuatro episodios, nos ha devuelto al peculiar detective londinense, extremadamente poco ortodoxo y con tendencia a complicarse la vida y, lo que es peor, a complicarle la vida a quienes le rodean. Esta quinta temporada tiene todas las pintas de ser la última, supone el regreso de uno de los alicientes principales de la serie, el impresionante personaje que es Alice Morgan (Ruth Wilson), e inicia una escalada autodestructiva entre ambos protagonistas que nos deja las cosas en un punto en el que es difícil continuar. Aunque no sé. No he investigado las intenciones de los productores y de los protagonistas. Pero en IMDb todavía no la dan por finalizada… Es una buena serie, aunque un poco demasiado intensa y tórpida en ocasiones. Los personajes y los intérpretes son los que la hacen interesante, principalmente.

Pues sí, hoy, o nos íbamos a Londres o a Nueva York; la Gran Manzana ha sido al final.

Cosa que no ocurre con YOU, en la que nos trasladamos a Nueva York, una de las últimas apuestas de Netflix por rescatar la figura del psicópata con cierto corazón y que vive en la puerta de al lado. Inevitable que surjan ciertas comparaciones con otros como Dexter, a pesar de las muchas diferencias que también tienen. En este caso, no tenemos un psicópata justiciero. Tenemos un psicópata acosador, con problemas con las mujeres, Joe (Penn Badgley), que se queda prendado de una aspirante a escritora, Beck (Elizabeth Lail), que es muy dependiente de sus “novios” y “amigas”. El planteamiento inicial, sin ser especialmente original, no está mal. El problema viene, en mi caso, de que no consigo empatizar ni con la presunta víctima ni con el presunto acosador. Que son dos personajes, que a la corta y a la larga, me da igual lo que les pase. Y las interpretaciones, sin ser malas las de los protagonistas, no son especialmente buenas en el conjunto del reparto. Por lo tanto, una serie que me ha dejado un poco frío, y que no sé si veré en caso de que surjan nuevas temporadas. Han dejado amplio margen para ello.

[Televisión] Cosas de series; en 3, 6, 10, 13, 20, 22 y hasta 24 episodios

Televisión

Es curioso. Desde que decidí que sólo escribiría de series de televisión cuando se me ocurriera algo que contar diverso, se me ocurren más cosas… En cualquier caso, la de hoy viene a cuento de que en estas semanas de mayo suelen terminar su temporada aquellas series que habiéndose estrenado al principio del otoño, finales de septiembre o principios de octubre, llegan hasta la primavera con 20 ó más episodios a cuestas. Esto es algo propio sobretodo de las series de las televisiones generalistas norteamericanas, un tipo de series que ha vivido en los últimos diez-quince años una época de oro, pero que para algunos es un modelo agotado.

Entre 20 y 24 capítulos son muchos. Es cierto que se extienden a lo largo de prácticamente tres trimestres. Entre septiembre de un año y mayo del siguiente suman unas 39 o 40 semanas. Un embarazo, vamos. Es decir, casi la mitad de ellas, especialmente en la época navideña y en otros acontecimientos de la sociedad norteamericana, hay interrupciones. Pero hay otros modelos.

EPSON scanner image

Repaso a lo que está apareciendo últimamente en mi tumblelog de viajes (al final, los enlaces); la playa de Peñíscola en el encabezado, o las estaciones de ferrocarril abandonadas en el Bajo Aragón en esta fotografía.

Por ejemplo, en la televisión británica existen series, generalmente muy prestigiosas, con temporadas de sólo tres episodios, que suelen ser auténticos largometrajes. Sherlock es un ejemplo claro. O Black Mirror

Es más frecuente que las series británicas, con una hora de duración, menos el tiempo de anuncios que no es mucho, tenga temporadas de seis a ocho episodios. Por ejemplo, Luther, aunque luego se ha asemejado más al grupo anterior. O Downton Abbey,… O Doctor Who,… Las de corte familiar pueden tener algunos especiales navideños. También hay comedias de situación, de menor duración, la mitad, con un número similar de episodios. A veces pueden aumentar el número de episodios, y en ese caso no es infrecuente que dividan la temporada en dos partes. Estamos por lo tanto ante producciones optan por gastar sus recursos en pocos episodios, pero intensos y muy cuidados. Está el tema de los capítulos de relleno… en las más caras… de los que hablaré más adelante.

2000, vacaciones en Menorca. carloscarreter.es | carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook

Recordando las vacaciones en septiembre de 2000 en Menorca.

Un modelo frecuente en las televisiones de pago, bien sea por emisión por cable o en los nuevos modelos de pago por visión o vídeo bajo demanda, las temporadas son de entre 10 a 13 episodios. También suelen ser series bien financiadas, que optan por echar el resto en pocos capítulos pero muy bien hechos. Game of Thrones sería el más representativo en estos momentos, pero también tenemos Shameless, Homeland, Jessica Jones, Girls, entre muchas otras. Como vemos, muchas de estas son de las series más prestigiadas. Como las británicas.

En este modelo, como en otros, solemos estar ante un esquema de una hora de duración para los dramas y media hora para las comedias. La duración exacta dependerá de la cantidad de anuncios que emite la cadena. Si la cadena es de pago, y no hay anuncios, estaremos en la hora de duración o la media hora. Si se financia con publicidad estaremos en los 42 minutos, o en los 23 minutos en el caso de las comedias de situación.

Estas duraciones no se cumplen en la televisión española. Tradicionalmente, en un modelo marcado desde los tiempos de la televisión única, estamos ante tandas de 13 episodios, que suponen un trimestre de emisión. Hay 52 semanas en un año. Lo que pasa es que las televisiones españolas tienen dos malas costumbres. Emiten muy tarde sus episodios, prácticamente a la hora de irme a dormir… por eso no veo casi, salvo alguna en diferido. Y encima son muy, muy, muy largos. Hablamos de 70 – 80 minutos de duración más la publicidad. Hora y media para un episodio, como poco. Si alguien se pregunta por qué veo pocas series españolas, empezará a encontrar algunas explicaciones. No las únicas, pero sí importantes. Si he dedicar hora y medio o más de mi tiempo a la televisión, de forma seguida, probablemente prefiera una buena película.

2001. Viaje a Bélgica. Brujas. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

O un paseo en 2001 por el beguinaje de Brujas.

Y tenemos las series que comentaba de 20 a 24 episodios. A mí, este modelo cada vez me convence menos. El problema es que tiene muchos episodios de relleno, que son mero entretenimiento inane. Es cierto que hay excepciones a esta regla. Por ejemplo, el mejor episodio que he visto de la era moderna de Doctor Who, fue Blink, un episodio de relleno en el que, de hecho, la protogonista era Sally Sparrow (una jovencita y prometedora Carey Mulligan). Fijaos qué puntuación tiene en IMDb… un 9,8 sobre 10. Casi perfecto. O el Unfinished Business de Battlestar Galactica que, aunque menos apreciado por los votantes de IMDb, a mi me parece uno de los mejores de la serie. Y era un episodio de relleno, en el que de hecho no avanza la historia global. Además, y curiosamente, son episodios de bajo presupuesto, pero en los que los guionistas tienen ocasión de demostrar lo que valen. Pero esto no es lo habitual. Y por ello, culebrones como Grey’s Anatomy, que sorprendentemente sigo viendo, un auténtico “guilty pleasure”, o comedias como The Big Bang Theory o Modern Family, que recientemente han terminado sus temporadas, cada vez me parecen más cansinas.

Apostemos por series de más calidad y con historias mejor tramadas y contadas. Cosas como Fargo… que es de lo mejor de lo mejor… por poner un ejemplo.

Pero… ¿de verdad que llevo ya 11 años viendo el culebrón de Grey’s Anatomy? Algo malo pasa en mi cerebro.

tumblr_o77o53QrZQ1r5mrsgo1_1280

O quizá sea hora de tomar unas cervezas en las terrazas de Nyhavn en Copenhague.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; especiales británico navideños y alguna cosa más

Televisión

Poco a poco se van pasando las fiestas navideñas, en las que la actividad seriéfila está con bajas intensidades. Es el momento adecuado para recuperar series que te has perdido o para volver algunas que te han gustado especialmente. Esto último he estado haciendo yo con dos de mis favoritas del año, Jessica Jones y The Man in the High Castle. Dos series con muchos detalles finos, que no viene mal repasar.

También ha habido algunos adelantos sobre series que se estrenarán formalmente próximamente. Una que mezcla lo policiaco con una adaptación moderna del mito de Frankenstein, cuyo piloto me gustó… regular. Se trata de Second Chance. Pensándome estoy si le doy una “second chance”.

La primera mañana de 2016 ha sido muy agradable en Zaragoza; por lo tanto, las primeras fotos del año han caído de forma natural.

La primera mañana de 2016 ha sido muy agradable en Zaragoza; por lo tanto, las primeras fotos del año han caído de forma natural.

La segunda es un drama familiar, según el cual una joven adolescente de 14 años entra en un centro de rehabilitación por consumo de alcohol y otras drogas recreativas. Tiene una mezcla de cosas interesantes, inverosimilitudes y moral medio conservadora medio progresista tan americana que todavía no sé si los capítulos que se han podido ver me gustan o me repatean por exceso de corrección política y empalago de tópicos. Se titula Recovery Road, y tampoco sé si le daré una “second chance”.

Pero lo fundamental es que para Navidad y el cambio de año llegan los especiales británicos. Veamos…

Ha sido el momento para hacer el, por decirlo de alguna manera, primer selfi del año.

Ha sido el momento para hacer el, por decirlo de alguna manera, primer selfi del año.

Nos han dejado una mini mini mini temporada de Luther, de sólo dos episodios. Vamos, como si hubiesen hecho un largometraje y lo hubiesen emitido partido en dos. Como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. Esta bien, bastante bien. Casi lo mejor es verlos de tirón. Como un largometraje. Mezcla la aparición de un peligroso asesino en serie con tendencias caníbales con la misteriosa desaparición de nuestra bienamada Alice Morgan en Amberes. Pero… Realmente no sale Alice Morgan… lo cual siempre baja algún punto la serie. De verdad. Y además igual no vuelve a salir más, aunque con este personaje nunca se sabe. Para compensar nos han puesto a otra pelirroja, una nueva compañera policía, Emma Lane, interpretada por la majísima Ygritte de Game of Thrones, Rose Leslie. Aunque me ha sabido a poco… Pero bueno. Como digo. Está bien. Se puede ver.

Rose Leslie tuvo sus momentos en Downton Abbey, a la que volvió en un capítulo de su última temporada. Detalle simpático. Ya comenté el final de esta serie en su especial navideño, así que a otra cosa.

No me he ido muy lejos de casa para encontrar suaves paisajes suburbanos, como los que comentaba en la entrada de por la mañana.

No me he ido muy lejos de casa para encontrar suaves paisajes suburbanos, como los que comentaba en la entrada de por la mañana.

Suelen tener especial navideño como prólogo a la siguiente temporada las matronas y las monjitas de Nonnatus House en Call the Midwife. Pero suelen ser episodios que te hacen perder las ganas de seguir viendo la serie. Además de haber perdido ya hace un tiempo a su encantadora protagonista, dando paso a un drama más coral, también se ha acentuado el carácter monjil de la serie en estos especiales navideños. Esperemos que como el año pasado, luego en la temporada regular recupere interés.

En el caso de Doctor Who, con los especiales de Navidad pueden suceder diversas cuestiones. Que sea el colofón a la temporada regular, que sea un prólogo a la siguiente con presentación de algún personaje importante nuevo, o nada de lo anterior, es decir, que sea una aventura que vaya por libre. En este caso han aprovechado para tener como invitada especial a River Song (Alex Kingston)… uno de los personajes favoritos de la serie distintos del Doctor. Y ha dado la impresión de que es una despedida de este personaje recurrente… una pena… todo lo bueno se acaba. Aunque ese acabarse “dure 24 años”.

Así que con un par de cámaras, me he ido a probar alguna cosa o simplemente hacer alguna foto a algún rincón curioso.

Así que con un par de cámaras, me he ido a probar alguna cosa o simplemente hacer alguna foto a algún rincón curioso.

Y la televisión británica ha aprovechado el periodo navideño para homenajear a la escritora Agatha Christie en el 125 aniversario de su nacimiento. Y lo han hecho con una miniserie de tres episodios que adapta una de sus novelas más famosas, dicen que la mejor, And Then There Were None. La mayor parte del público español, que yo sepa, conoce esta novela con el título de Diez negritos, que se corresponde con el título original de la obra en Inglaterra, The Little Niggers. Pero este título original nunca fue políticamente correcto en Estados Unidos, y tampoco lo es ya en el Reino Unido, por lo que habitualmente se conoce la obra por el mencionado título, que en castellano se traduciría de un modo no excesivamente literal pero correcto idiomáticamente como “Y no quedó ninguno”. He de decir que Christie no está entre mis escritoras favoritas, que la obra adaptada no está entre las que me gusten de la escritora, y que la adaptación realizada por la BBC, aunque extremadamente fiel, me ha resultado fría y excesivamente larga. Se podría haber resuelto con un capítulo menos, me parece a mí. Pero a los fans de la escritora seguro que les gusta.

Y de momento hemos terminado… aunque nos queda ver, que no ha llegado todavía, el especial Sherlock que han preparado para año nuevo.

Y bueno... consideremos los primeros champiñones al horno del año, gentileza de mi hermana, que estaban bien ricos.

Y bueno… consideremos los primeros champiñones al horno del año, gentileza de mi hermana, que estaban bien ricos.

[Televisión] Cosas de series; entre la comedia y el drama, algo de ciencia ficción

Televisión

Mucho movimiento en mi cartelera televisiva en estos días previos a las fiestas invernales. Además de la space opera The Expanse, cuyo piloto comenté hace unas semanas, tenemos la segunda temporada de Transparent, excelente comedia dramática o drama con notas de comedia sobre las andanzas de los miembros de una familia con serias disfunciones, que fue una de las grandes y agradables sorpresas hace una año.

Y una miniserie de ciencia ficción, que se basa en la novela del mismo nombre de Arthur C. Clarke, Childhood’s End (El fin de la infancia). Leí esta novela hace ya años… no la tengo precisamente fresca en la mente. Sé de que iba, sé como terminaba, recuerdo perfectamente el tono de la misma, entre el optimismo de la utopía y la nostalgia de lo que se pierde. A partir de una invasión alienígena, formalmente benévola, se plantea la cuestión de la evolución trascendente, cuestión que también aparece en otra obra emblemática de Clarke, 2001, una odisea del espacio. Planteada como seis episodios emitidos de dos en dos, o una serie de tres largometrajes si lo prefieres, he visto la primera de las tres partes, en la que hay algunas diferencias con el original, pero mantiene su esencia. Sin embargo, no tengo claro que hayan dado con el tono, o no he recuperado el tono melancólico o nostálgico que como digo impregnaba la obra literaria. De todas formas, no está mal… y habrá que ver como sigue. Dentro de una semana os lo cuento.

2012. Encendido de la "Hulla", locomotora de vapor del ferrocarril minero de Utrillas, España. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

Traigo hoy fotografías de lo que está saliendo últimamente en mi Tumblr, De viaje con Carlos (enlaces al final). Como los paisjaes de los “lochs” escoceses del encabezado, o la locomotora de vapor “Hulla” en Utrillas.

Hubiera tenido que ver el primer episodio de la cuarta tanda de Luther,… pero no me ha dado tiempo. Hay una cuestión que tengo clara… En Luther, “everything is better with Alice Morga (Ruth Wilson)”, y todavía no sé si este estupendo, cínico y desalmado personaje vuelve o no vuelve….

Tengo también que comentar que he llegado a tres finales de temporada.

Dos comedias. Los diez episodios de Master of None, serie producida, escrita e interpretada por el norteamericano de origen indio Aziz Ansari, que nos ofrece la versión masculina y étnicamente diversa de Girls, con menos cinismo y más esperanza. Me costó un poquito arrancar, pero luego me fue entonando y he disfrutado mucho con la serie, con uno de los romances más simpáticos que se han podido ver en el tele últimamente. Si bien el final tiene un tono agridulce, no deja de ser una serie optimista, llena de buenas intenciones, sin llegar al buenismo tonto. Enamorado de la simpatiquísima Rachel (Noël Wells). Espero que regresen las aventuras de estos diversos y diversificados neoyorquinos de hoy en día.

O el magnífico “palazzo della Ragione” de Padua, en Italia.

Quienes no abandonan el cinismo y su mala leche, aunque también son capaces de ofrecer muestras de humanidad, son los profesionales sanitarios, médicos y enfermeras, de la sala de geriatría del Mount Palms Memorial Hospital en Long Beach, California, que conocemos en Getting On. En esta temporada, han seguido con sus absurdos y sus egoísmos particulares, mientras que sus ancianos pacientes contemplan sorprendidos las evoluciones de estos profesionales de la sanidad tan improbables, como humanos. Muy divertido el episodio en el que realizan un crossover con la serie inglesa del mismo título que adaptan para el público norteamericano.

Finalmente, hemos llegado al final de la segunda temporad de Fargo. En estos momentos, casi me atrevería a afirmar que esta serie es lo mejor de la ficción televisiva actual. Humor, drama, acción, ironía, un lenguaje cinematográfico de primer orden, excelentes interpretaciones,… originales sin perder el referente e inspiración que fue la película del mismo título. Ya he perdido la cuenta de escenas, episodios o personajes dignos de figurar en una antología de lo mejor de la historia de la televisión. Intérpretes bien conocidos del cine, que se ponen el mono de trabajo y se curran el personaje y la historia como uno más… fenomenales Kirsten DunstTed DansonPatrick WilsonJesse PlemonsJean Smart. Nos sabe a poco el tierno personaje que interpreta la encantadora Cristin Milioti, especialmente cuando tiene la visión que liga esta segunda temporada con la primera. Ya estoy deseando que vuelvan con una tercera temporada. Buenísimos.

tumblr_nzag7qPO5J1r5mrsgo1_1280

O el ocaso en los paisajes de la Cuencas Mineras de Aragón, cerca de la Hoz de la Vieja.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; hasta la vista Longmire, hasta siempre Luther, y bienvenidos los políticos daneses

Televisión

En primer lugar las incorporaciones. En diversas ocasiones había oído buenas críticas de una drama político danés, BorgenBorgen es la palabra danesa para castillo, y es como se suele denominar al complejo gubernamental de Christiansborg en Copenhague, donde se encuentra el parlamento danés, las oficinas de su primer ministro y algún que otro órgano gubernamental. Lleva ya algunas temporadas en emitiéndose, así que voy a ver si me pongo al día hasta que empiece la temporada de otoño en serio en las televisiones norteamericanas. En su inicio, nos cuenta cómo la líder de un partido político minoritario llega al poder gracias a una carambola debida al desprestigio de los líderes de los partidos más importantes. Algunas de las situaciones políticas que he visto hasta ahora me han parecido un poco simplonas, pero la protagonista, Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), y algunos de los personajes parecen tener bastante carisma, así que seguiré a por ella, a ver cómo evoluciona.

Ayuntamiento de Copenhague

Durante unas cuantas semanas, tocará pasear televisivamente por Copenhague. En la foto el ayuntamiento de la capital danesa.

Ya comenté que habían anunciado la no renovación de Bunheads. Un poquito de pena me dio. El caso es que a falta de una despedida en condiciones, algunas de sus más jóvenes protagonistas se han reunido para grabar, una última danza, una despedida final. Simpáticas. Os la dejo puesta.

Final de la segunda temporada para Longmire (Robert Taylor). Este western del siglo XXI en el ficticio condado de Absaroka, en las grandes praderas de Wyoming, empezó a la chita callando, se ha confirmado en su segunda temporada como una de las mejores series de televisión que nos llegan desde el otro lado del gran charco. Hemos asistido a todo tipo de intrigas y amenazas en ese peculiar microcosmos de rudos colonos y disntante cheyenes. Y nuevamente la serie ha ido ganando en intensidad conforme ha avanzado la temporada, combinando sabiamente la parte procedimental de cada episodio con las historias de fondo. La única pega que le pondría es que el personaje de la ayundate Vic (Katee Sackhoff), a pesar de tener su propia trama de fondo, ha perdido algo de fuerza y algo del sentido que tenía su presencia junto al viejo Longmire. Pero es una serie muy recomendable.

Frederiksholm Kanal

No tengo fotos del ‘borgen’ al que hace referencia el título de la serie, pero al fondo de este canal (Frederiksholm Kanal), algunos edificios soleados de la derecha, formarían parte del complejo gubernamental.

Adiós para siempre a Luther (Idris Elba). Menos mal que al final nos han permitido despedirnos también adecuadamente de la estupenda Alice Morgan (Ruth Wilson). El torturado policía británico, de métodos muy (¿demasiado?) heterodoxos se ha enfrentado a la que finalmente ha sido declarada como última temporada de la serie, con cuatro capítulos que han estado separados dos a dos por los casos externos, mientras que de fondo sufría la no menos heterodoxa investigación de un detective de asuntos externos, y en lo personal se le habría una nueva oportunidad de encontrar a alguien que le sacase de la soledad y de la senda de autodestrucción.  En líneas generales ha estado bien, aunque ninguna de las dos últimas temporadas ha llegado en mi opinión al nivel de la primera. Y es que en la  primera fue en la que pudimos disfrutar ampliamente de Alice, esa encantadora malvada que creo que es un personaje que marca diferencias. Que con su frialdad, ironía e inteligencia ofrece un contrapeso a la impulsividad y al todo corazón y tripas que es Luther. En esta última temporada hemos vuelto a disfrutar de ello. Eso sí, como una especie de deus ex-machina que en último resuelve (al menos en parte) las situaciones. El deus ex-machina no es un recurso argumental que me guste. Odio la llegada del séptimo de caballería cuando la situación es desesperada para los colonos cercados por los siux. Pero es Alice, y perdonamos por ello en esta ocasión la utilización del recurso. Echaré de menos a Luther. Pero confieso que, de quien estoy profundamente enamorado es de Alice Morgan.

Amalienborg

En algún momento, los políticos son recibidos por su majestad la reina, supongo que en Amalienborg.

[Televisión] Cosas de series; Luther y poca cosa más

Televisión

Esta semana no tengo mucho que comentar en la cosa de las series televisivas. He decidido que no me interesa la versión norteamericana del crimen del puente, The Bridge, y la he abandonado con el segundo episodio a medio ver.

Todavía estoy por decidir si The Newsroom me gusta tanto como el año pasado, o no. Está más serializado, nos han presentado una serie de tramas que irán desarrollando,… y ya veremos.

En lo positivo, Under the Dome, que estuve a punto de abandonar, se ha ido poniendo las pilas, y sin ser algo especial, sí que empieza a ser entretenida. Más que suficiente para seguir con ella. También Orange is the New Black es una serie cuya primera temporada va de menos a más. Con más nivel que la anterior desde mi punto de vista, aunque son dos series que se mueven por muy distintos derroteros.

Y en lo que se refiere a novedades, sólo destaco que ha vuelto Luther, con una tercera temporada de cuatro capítulos, ya emitidos, aunque sólo he tenido ocasión de ver uno. Parece que al poco ortodoxo policía británico le están preparando un trampa importante para deshacerse de él por vía “asuntos internos”. No sé. Es una serie que está muy bien, pero que baja muchos enteros sin la presencia de la inquietante Alice Morgan (Ruth Wilson). Por cierto, esta excelente actriz va a participar en la adaptación cinematográfica de una de las novelas que más me han gustado a lo largo de mi vida como lector, la Suite francesa de Irène Nemirovsky.

Bueno. De momento, aquí queda la cosa. La semana que viene tendré algunas cosas más que decir con el final de algunas de estas series.

Monumento a los judíos asesinados por el nazismo en Europa

Seleccionando fotos para un próximo evento del que ya hablaré a su debido momento. Monumento a los judíos de Europa asesinados, Berlín (Alemania).

[TV] Luther y otras propuestas veraniegas

Televisión

No mucha cosa ha decir verdad. No encuentro este año muchas nuevas ofertas de series televisivas. Algunas clásicas como Weeds y True Blood, o menos clásicas pero también valores seguros como The Big C. Entretenimientos detectivescos con ladrones de guante blanco en White Collar, o entretenimiento ci-fi como la siempre divertida Eureka. Y Futurama que anda por ahí, aunque alejada de su frescura de antaño. Quizá la serie que hasta el momento más expectación me despierta en este verano es Torchwood después de su cambio de estilo y ritmo en la tercera temporada. Pero ya veremos. No ha empezado mal, pero ya veremos. De todas ellas hablaremos más despacio cuando vayan terminando temporada.

Un par no han aguantado. De las que empecé a ver pensando que me gustarían. Por ahí había una de abogados, que después de un piloto entretenido, acabó aburriéndome mucho. Y otra de invasiones marcianas, que no estaba mal pero que tampoco encontré ningún interés en seguir. No sé. Me recordó a un montón de cosas que ya se han hecho o se están haciendo. Tenía sus cosas de V, de The Walking Dead, de… no sé. Es como si ya la hubiese visto o se pudiese predecir.

Pero la que ha tenido un paso fugaz, por ser tan solo cuatro episodios, ha sido la segunda temporada del detective británico Luther. Dos casos de unos asesinos malísimos, a dos episodios por caso, más una trama transversal a propósito de una prostituta adolescente, que nos muestra el lado peligroso por el que se mueve el protagonista. Ha estado entretenido. Pero sin más. Y es muy poco para una serie que nos prometía mucho. Una de las principales decepciones ha sido que apenas hemos tenido interacción entre el detective protagonista, Luther (Idris Elba), y la psicópata que tanto juego dio en la primera temporada, Alice (Ruth Wilson), y que tanto prometía para la siguiente. Pero tan apenas ha salido, sólo un poco en los dos primeros capítulos de la temporada. Y esto ha convertido una serie que prometía en otra bastante más normalita. Se puede ver, pero…

En fin, como tengo por ahí alguna temporada en reserva, que no he visto, más una nueva revisión de otro par de ellas, tampoco me aburro.

Y además estoy muy entretenido con mis fotos de vacaciones.

Recomendación musical

Un álbum de Lee Morgan. The Sidewinder. LLevo toda la semana escuchándolo constántemente.

Hafencity

En bici, por los puentes y pasarelas de Hafencity, Hamburgo - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Revisando el universo cylon, y policías y detectives británicos que caminan por el lado salvaje de la ley

Televisión

Durante el mes de agosto, mi atención a la series televisivas ha sido también limitada como viene siendo tónica en este verano. Si junio y julio fue el momento de recuperar al Doctor Who y su universo, con poca atención a otras cuestiones, en agosto el tema ha ido por otros derroteros. Es cierto que hay por ahí alguna serie cuya primera temporada parece interesante, u otras ya veteranas que sirven de entretenimiento. Pero ya hablaremos de ellas más adelante. En agosto, he decidido prestar la atención de mis sobremesas a dos series que tenía guardadas de tiempo atras. Una ya la había visto, pero me quedé con ganas de prestarle una mejor atención, y la otra, una novedad de esta primavera en la BBC británica. Finalmente, otra novedad cortita, fresca del verano, también inglesa, muy detectivesca.

Caprica (en HD)

El desarrollo de la primera temporada de la “precuela” de Battlestar Galactica está durando más que la obra del Pilar, como decimos a orillas del Ebro. Si el piloto, en forma de largometraje televisivo, data de abril de 2009. Los siguientes 8 capítulos no se pudieron ver hasta el primer trimestre de este año 2010. Y la conclusión de la temporada, con otros 8 episodios, no será visible hasta el primer trimestre de 2011. Ya les vale. Dos años para contar lo que tengan que contar. Supongo que habrá motivos económicos para ello. O algo así. No sé.

El caso es que por diversos motivos, lo que se emitió hace unos meses no lo vi con la atención debida por motivos diversos que aquí no vienen al caso. Así que para este verano, recuperé los 9 episiodios emitidos hasta la fecha en alta definición. Ya que hay que volverlos a ver, pues que sea en la mejor calidad posible. Y busqué la mejor ocasión para verlos tranquilamente y disfrutarlos. Llegada dicha ocasión. He aquí mis impresiones.

Es muy difícil que pueda superar a su serie de referencia en los diversos aspectos que me ataron a la misma. Fundamentalmente, la sensación de aventura y la recreación de un universo en el amplio sentido de la palabra. En Caprica, ya no es lo mismo. Aunque teóricamente estamos en el mismo universo, en la práctica nos han limitado a una única ciudad, a caballo entre los culebrones y el cyberpunk, con sus dos versiones, la real y la virtual. Esta última mucho más interesante, de alguna forma.

Pero lo cierto es que, vista con calma, la serie es muy entretenida y tiene mucha miga. Sabe conseguir su propia imagen visual, identitaria, atractiva, que consigue algo básico de toda serie de ciencia ficción. Trasladarte a otro mundo. También tiene un conjunto de personajes que tienen su miga. Que no son planos. Que se van desarrollando con los capítulos y adquiriendo personalidad. Algo básico en una serie que poco a poco se configura como un drama coral, aunque haya algunos personajes interesantes. Es importante asimismo que las diferentes tramas que van apareciendo y desarrollándose en paralelo hasta su convergencia final, tienen todas ellas importancia y son tratadas con mimo.

Todo ello hace que, vistos “de tirón”, en un plazo de un par de semanas, la cosa te sepa a poco. Te entran ganas de más. Sobre todo porque, como buena serie de acción e intriga que se precie, acaba con un triple cliffhanger (o cuádruple, ya he perdido la cuenta) de estos que “joden”. En fin. Esperaremos hasta enero.

Mientras tanto… muy recomendable.

Grande Arche de la Defense

Edificios futuristas y accesos a modernos medios de transporte ferroviario; la Defense de París como un antecedente del mundo que vemos en Caprica - Panasonic Lumix LX3

Luther

Esta fue una serie que inicialmente ignoré. Va. Total, otra policíaca. Aunque sea de la BBC. Pero después leí por ahí algún encendido panegírico de la serie, y especialmente del papel protagonista y de su actor principal, Idris Elba. Así que la reservé para el verano. Una de las ventajas de las series inglesas es que muchas de ellas tienen temporadas de muy corta duración. Por lo tanto, en seis capítulo se plantea todo.

En este caso, el primer capítulo sirve de presentación de personajes. El policía torturado, la ex-mujer que le quiere pero que está harta, los compañeros que lo sufren y lo apoyan, la sociópata asesina que insospechadamente acabará siendo su aliada, el nuevo compañero de la ex,… Y también conocemos alguno de los secretos que lo torturan. Luego vienen una serie de capítulos con historias autoconclusivas, que demuestran que la guionistas no son nada complacientes. Aquí las víctimas la palma. Y los éxitos policiales a veces sólo lo son de forma relativa, o casi se podría decir que son fracasos. Para finalizar, dos capítulos relacionados, con finales tremendos, en los que el protagonista final no son los casos a resolver sino el propio Luther.

Buena realización, buenas interpretaciones, y un pero. Y ese pero es que algunas de las situaciones del último episodio no me las tragué. Su grado de inverosimilitud me sacó de la historia e hizo que mi natural escepticismo se apoderase de mi estado de ánimo. Una lástima. La serie pasó de ser excepcional a meramente entretenida y bien hecha. Pero seguramente, si hay una segunda temporada, le daremos una oportunidad. Especialmente a la pelirroja.

Piccadilly Circus

Qué puede haber más británico que Piccadilly Circus, en pleno Londres - Pentax P30N, 28 mm de marca desconocida (fue un préstamo)

Sherlock

Finalmente, los británicos han realizado y emitido recientemente una revisión de su detective más famoso de todos los tiempos; Sherlock Holmes. Eso sí, han trasladado la acción a la época moderna en la que, por ejemplo, el Doctor Watson es un médico militar herido y dañado psicológicamente por su participación en la guerra en Afganistán. Pero bueno, se mantiene la presencia de un inspector Lestrade, viene en el 221B Baker Street, y el malo, malísimo, malo sigue siendo el archienemigo de Holmes, Moriarty.

Dicho lo cual, estamos ante una producción de tres episodios solamente, pero de larga duración, en torno a los 90 minutos, con unos guiones muy bien planteados y unas interpretaciones bastante buenas, en la línea de lo británico. Hay que decir que uno de los artífices del producto es Stephen Moffat, uno de los responsables de las nuevas temporadas de Doctor Who.

Nunca he sido un fan del detective británico, pero la mini-serie está bastante bien, y es muy entretenida. Muy bien hecha. Y como termina en un cliffhanger bastante descomunal, supongo que vendrá con segunda temporada. Lo único malo… los episodios de 90 minutos se me hacen largos para mis costumbres televisivas.

Baker Street - Londres

Baker Street, residencia de Holmes, cerca de su confluencia con Marylebone Road, vista desde el segundo piso de los tradicionales autobuses londinenses - Fujifilm Finepix F10