[Televisión] Cosas de series: Algunas novedades, y finales destacados de temporada y de serie

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Desde finales de agosto se han ido filtrando por la red los pilotos de algunas series nuevas y primeros capítulos de nuevas temporadas de series veteranas. He visto alguno. Y esto me ha llevado a que este domingo pasado hice un repaso a las novedades, y a priori decidí cuales iba a o probar y cuales no. Nada de probar de todo, que acaba de ser muy cansado. Fue una decisión que tomé al ver el piloto de la nueva versión de Ironside, que sólo tiene que ver con el antiguo la silla de ruedas. Soy lo suficientemente mayor como para tener recuerdos de Raymond Burr en su silla de ruedas. La versión actual no me interesó nada. No perderé tiempo tanteando pilotos. Sólo veré aquellos que por su tema a priori tengan buen pinta. Si luego por aclamación, hay alguna interesante que se me haya pasado, ya recuperaré tiempo perdido.

De momento, esta semana regresan a las carteleras después del descanso veraniego BonesNew Girl. Si no reciben algo de aire fresco a sus capítulos, posiblemente las abandonaré. Muy probablemente esta última, visto lo visto en el primer episodio de su tercera temporada. Despido colectivo para las hermanas Deschanel. Tengo cada vez menos tiempo para dedicar a la cosa televisiva y tengo que ser selectivo.

Me vi también un capítulo aislado de una serie de divulgación científica, Horizon, titulado To infinity and beyond. Interesante, aunque creo que podían haberlo hecho un poquito más entretenido.

He visto el primer episodio de Peaky Blinders, ambiciosa serie británica de gángsters ambientada en Birmingham, inmediatamente tras la Primera Guerra Mundial. El primer episodio no estuvo mal, presentando una compleja mezcla de intereses entre bandas criminales, políticas y policías con pocos escrúpulos, ante la desaparición de un alijo de armas, probablemente relacionado con el proceso independentista irlandés. No obstante, el gangsterismo y las de mafiosos me suelen cansar pronto.

Canal en Solihull, cerca de Birmingham

En Peaky Blinders salen los canales que desde Birmingham llevaban las mercancías hacia Londres. Tal vez uno de ellos es este que pasa por Solihull, cerca de esta gran ciudad de las Midlands.

Ha terminado la corta temporada segunda de The Newsroom. Parece ser que cuando empezaron a rodar esta segunda temporada, después de algún episodio rodado, y ante algunas críticas recibidas, decidieron cambiar de tercio. Y como el presupuesto era fijo, hemos tenido sólo nueve episodios en lugar de los doce previstos. Con esta serie siempre he ido al contrario de la crítica, y esta segunda temporada me ha gustado mucho. Ha dejado de basarse tanto en hechos reales, y ha tenido un tema central que ha sido el del presunto uso de gas sarín en Afganistán. Creo que ha sido un tema con altibajos. El trío protagonista, Will McAvoy (Jeff Daniels)Mackenzie McHale (Emily Mortimer)Charlie Skinner (Sam Waterston) sigue siendo estupendo, con interacciones impagables. La guapísima Sloan Sabbith (Olivia Munn) sigue iluminando la pantalla con su presencia, aunque los guionistas no han estado tan inspirados a la hora de prepararle sus intervenciones. Desaprovechadas dotes cómicas. Y la melodramática Maggie Jordan (Alison Pill) me sigue pareciendo que es a esta serie lo que Jar-Jar BinksStar Wars. El resto bien. En cualquier caso, en su conjunto sigue siendo una serie muy entretenida y que seguiré viendo con gusto. Y desde luego, el episodio doble final ha estado muy inspirado, muy divertido, con final muy romántico, y con una estupenda presencia de Leona Lansing (Jane Fonda), menos habitual este año. Un placer la estrella invitada, la abogada Rebecca Halliday (Marcia Gay Harden), una actriz por la que siento debilidad desde Miller’s Crossing (Muerte entre las flores). Aunque habitualmente secundaria, siempre muestra gran calidad intepretativa.

Købstædernes Forsikring

Volvemos a Copenhague, como estas semanas atrás, aunque quizá ahora lo dejemos por un tiempo. Dice Google Maps que ese edificio es Købstædernes Forsikring, una aseguradora creo, vista desde el parque de la Ciudadela.

Final de la primera temporada para Under the Dome, adaptación de una novela de Stephen King. Ha recibido muy buenas críticas y acogida general, pero si la he aguantado hasta el final es porque la temporada veraniega ha estado floja en general. Empezó floja, hubo un momento que parecía que remontaba, volvió a navegar desde mi punto de vista por las aguas de la mediocridad hasta que apareció Natalie Zea, pero ni aun por esas. Personajes estereotipados y mucho mareo de misterios de cúpulas, huevos, mariposas monarcas y estrellas rosas, pero ha sido estirar y estirar y estirar una trama que no daba para tanto. No me parece probable que retome la segunda temporada, es evidente que el niñato gilipollas no va a darle a la palanca o no surtirá el efecto buscado, y seguirán jugando al escondecucas por Chester’s Mill hasta que el resto del mundo muera de aburrimiento. Por cierto, hablando de la “jarjarbinks” del lugar… Chester’s Mill tiene la agente de policía más tonta del mundo. Pero tonta, tonta, tonta, tonta,… que engañarle con cualquier cosa es más fácil que quitarle a un bebé el chupete. Pero cómo se puede ser tan taruga… Si es que no me lo explico; que los guionistas de esta serie sean tan malos, digo.

Y he terminado el maratón de estas últimas semanas de Borgen, drama político danés. Es mentira que los escandinavos sólo sepan hacer buenos dramas policiacos. También saben hacer, obviamente mediocres dramas políticos. Como ya he comentado previamente, esta serie ha tenido algún momento bueno, pero también ha tenido algún momento lamentable, ridículo o risible. Se ha convertido en un guilty pleasure en mis últimas cuatro o cinco semanas. Placer culpable que probablemente aguantaba porque las actrices protagonistas, Sidse Babett KnudsenBirgitte Hjort Sørensen (que nadie pregunte como se pronuncian los nombres), combinan atractivo personal y algún que otro momento de buen hacer, cosa que apenas se puede decir del resto del reparto, especialmente de los personajes masculinos, de los que varios han tendido hacia el patetismo. Al final te quedas con que es una especie de loa a eso que llaman el “centro político”, un lugar en el que muchos dicen estar pero que personalmente no he encontrado por ninguna parte. Quedará en el apartado de anécdotas televisivas para un momento de mi vida en que necesitaba pararme todos los días una hora después de comer sin que ninguna preocupación me distrajera. Nada más. Y si los asiduos de IMDb veis que le ponen de media casi un ocho,… imaginaros qué gente vota habitualemente en IMDb.

Escultura en Ny Carlsberg Glyptotek

Y me pregunto qué curioseaba esta señora entre las esculturas de la Ny Carlsberg Glyptotek, museo procedente de colecciones privadas que es una pequeña maravilla en Vesterbro, un distrito de la capital danesa que sale mencionado varias veces en el episodio dedicado a la prostitución.

[Televisión] Cosas de series: algunas novedades británicas, algunas despedidas provisionales, y una serie de ci-fi fallida

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En primer lugar abandonos. Uno. He dejado de ver Low Winter Sun. Esta historia de policías corruptos en Detroit está bien hecha y bien interpretada, pero su historia no me ha llegado a interesar y la he dejado.

Como en estas semanas, la densidad de series es muy baja, he rescatado un par de dramas británicos. Series de corta duración que ya han terminado o están en marcha. No he visto completa ninguna de las dos. Por un lado está Southcliffe, en cuyo primer episodio hemos podido comprobar cómo una pequeña idílica ciudad provinciana inglesa puede ser el caldo de cultivo para una buena matanza. Supongo que igual que en nuestro país hablamos de una España profunda, donde cualquier cosa puede pasar, los británicos “disfrutan” igualmente de un entorno social similar. Por otra lado está What Remains, que se dedica a explorar la hipótesis de qué puede pasar tras el hallazgo casual del cadáver de una mujer joven, fallecida años antes en la buhardilla del edificio donde vive, y a la que nadie había echado de menos. Ambas series prometen buenas interpretaciones.

Swinton Street

Ya que estamos con algunas series británicas, por qué no un poco de ambiente urbano londinense, como el que podemos ver desde Swinton Street.

Final de semitemporadas para Unforgettable Rizzoli & Isles. Con respecto a estas últimas, policía y forense de Boston, tradicionalmente echan el grueso de la temporada en verano, y reservan unos pocos episodios para el invierno. Con un cliffhanger adecuado para atraer la vuelta de los espectadores. En esta ocasión… con tono romántico. Lo cierto es que está serie no da sorpresas, está pensada para un puro entretenimiento, es atractiva por la simpatía de sus personajes, y no tiene más misterio. Y en lo que se refiere a la chica policía que nunca olvida nada, que pensábamos que no volveríamos a ver, es una serie que ha cambiado de registro. Del misterio que atormentaba a Carrie Wells (Poppy Montgomery) durante toda la primera temporada, y que le daba un tono más reflexivo y atormentado, hemos pasado a un nuevo destino, que ha trasladado a los protagonistas de Queens a la más vistosa Manhattan, con más gente guapa, con un tono más amable, y con Carrie como un personaje más luminoso, más divertido, más dinámico, y con más tensión sexual no resuelta con su colega. A mí me parece que a la serie le ha sentado bien. Ha perdido trascendencia, ha pasado a ser una serie más de entretenimiento, pero más dinámica y divertida. Nos la han cortado a mitad de temporada, y no sé cuando volverá. En ambas series parecen atraer a las espectadoras femeninas reforzando el papel fuerte de las protagonistas, pero introduciendo tonos románticos en las tramas. De momento, no molesta.

Condado de Kent

O quizá algo más campestre, como el paisaje como el que vemos al recorrer el condado de Kent en el tren camino de Canterbury.

Me he chupado la segunda temporada de Borgen, sin que tenga gran cosa que añadir a lo que comenté la semana pasada, ya que esta segunda temporada tiene los mismos defectos y las mismas virtudes que la primera. Como esta la estoy viendo a episodio por día, quizá esforzándome un poco el fin de semana, el jueves que viene tenga ya una impresión global de la serie completa, ya que parece que está cancelada tras la tercera temporada. Sigue entre interesante y guilty pleasure, alternando situaciones con miga con otras totalmente ridículas.

Finalmente, pude ver el episodio piloto de Rewind, una serie de ciencia ficción sobre viajes en el tiempo que finalmente no se ha llegado ha producir, con lo que el piloto ha quedado como un telefilme de hora y media de duración. El piloto es normalito. Entretiene sin brillantez. Desde luego, el tema de los viajes en el tiempo y las paradojas que los acompañan se han tratado mucho mejor en otras ocasiones. Así que probablemente haya sido buena idea no darle más bola. Quizá las premisas fueran demasiado simplonas, los personajes demasiado estereotipados, y… pues para hacer más de lo mismo que pueda quedar en la mediocridad global… Una pena. Sigo echando de menos buenas series de ciencia ficción. Y las de viajes en el tiempo me encantan sobretodo cuando se curran las paradojas. Hoy en día sólo nos ofrece algo de esto de vez en cuando el Doctor, cuyo especial 50º aniversario ya se va anunciando, así como la regeneración del personaje principal para el especial de navidad. Pues nada. A falta de una serie que nos haga olvidar a la tripulación de Galactica

Margate

O un atardecer a orillas del mar del Norte en Margate.

[Televisión] Cosas de series; políticos daneses, reinonas de Las Vegas y los pucheros de Carrie Mathison

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Semanas con escasas novedades y con escasa actividad televisiva, en lo que se refiere a la ficción en serie, que es lo que nos interesa. Quizá rescate alguna serie británica reciente para animar estas semanas antes del comienzo de la temporada fuerte al otro lado del Atlántico. Os lo cuento la semana que viene. Sí que se van viendo algunos adelantos de episodios pilotos de series que se van a estrenar pronto. Pero de momento no me ha interesado ninguno especialmente, ya veremos cuando se estrenen oficialmente. El que si me ha interesado ha sido el adelanto del primer episodio de la tercer temporada de Homeland. No me he enterado de si ha sido accidendental o intencionado, pero ya podemos saber por dónde empiezan los tiros. De momento, sin noticias de Brody (Damian Lewis ), con Carrie (Claire Danes) haciendo pucheros como una condenada, que es lo suyo, con un Saul (Mandy Patinkin) en una difícil posición dentro de la agencia y algo borde, responsable de unos cuantos de los pucheros de Carrie, y con un notable protagonismo de Dana Brody (Morgan Saylor), hija mayor del desaparecido militar, odiada y amada a partes iguales por los aficionados. Bueno. Me señalan que posiblemente más odiada que amada.

Vista desde Vor Frelsers Kirke

Con lo bonita que es Copenhague, y tan apenas nos muestran las bellezas de la ciudad en “Borgen”. Como las vistas desde la Vor Frelsers Kirke.

Ya comenté recientemente que para rellenar la falta de actividad televisiva de estas semanas, me había aficionado a una serie danesa, Borgen, en la que se nos cuentan las andanzas de una primera ministra, Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), que intenta llevar un poquito de ética y moderación a la política de su país, gobernando un gobierno de coalición con su partido en minoría. He termindo los 10 episodios de la primera temporada, incluso llevo ya alguno de la segunda, y mis sentimientos hacia esta serie está entre considerarla una propuesta interesante y considerarla un placer culpable. ¿Por qué? El episodio inicial enganchaba bastante, porque las posibilidades que habría eran inmensas. Era muy prometedora. Sin embargo, luego llegaron una serie de episodios más monótonos que prácticamente la convirtieron en un procedimental con un esquema muy claro. A Nyborg se le plantea un problema cuya resolución parece clara hasta que se descubre que la misma conlleva un efecto colateral que nos desagrada, por lo que se plantea un dilema ético que se suma al político. Al final, la bisoña mandataria encuentra una solución, unas veces más ingeniosa y satisfactoria, y otras veces más ingenuo e incluso ridícula. En estos episodios, observamos también algunos vistazos también a los problemas domésticos de Nyborg, y en paralelo observamos como una joven periodista emergente de noticias, Katrine Fønsmark (Birgitte Hjort Sørensen) va desarrollando su propia trama, que se mezcla con la de Nyborg a través del poco escrupuloso asesor de prensa de esta, Kasper Juul (Pilou Asbæk), que está enamorado de la guapa chica. La cuestión es que en los últimos episodios la trama se pone más personal y con más mordiente, aunque sigue habiendo alguna situación poco creible y un poco ridícula. Seguiré con ella. Pero lo dicho. Entre lo interesante y el gulty pleasure.

Una sirenita y una turista

Qué decir de La Sirenita. Si uno diría que desde cualquier sitio de París, según las películas, se ve la torre Eiffel, desde cualquier sitio de Copenhague se tendría que ver la Sirenita. Aun sin tener en cuenta la diferencia de tamaños.

Finalmente, un producto televisivo que no es una serie. La que me ha resultado sobrevalorada película para televisión de HBO, Behind the Candelabra. Dirigida por Steven Soderbergh, que no consiguió una productora para rodarla para la pantalla grande, nos cuenta la relación entre el pianista-espectáculo Liberace (Michael Douglas), con un joven Scott Thorson (Matt Damon), entrando a saco en la homosexualidad del pianista, que él negó en vida constantemente, y que se hizo pública al fallecer en los años 80 por una complicación del sida. A mí no me ha acabado de convencer, no me parecen justos los elogios que se han vertido sobre ella. Se deja ver, pero no pasa de ser el típico biopic televisivo, con la extrema interpretación de su protagonista, muy caracterizado. También me pasa que el personaje biografiado tampoco me interesaba gran cosa, ni el ambiente del espectáculo en Las Vegas. Bueno. Ahí está para quien guste de estas cosas.

Sankt Annæ Plads

En fin, despidámonos de la capital danesa, con este bonito atardecer en Sankt Annæ Plads.

[Televisión] Cosas de series; hasta la vista Longmire, hasta siempre Luther, y bienvenidos los políticos daneses

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En primer lugar las incorporaciones. En diversas ocasiones había oído buenas críticas de una drama político danés, BorgenBorgen es la palabra danesa para castillo, y es como se suele denominar al complejo gubernamental de Christiansborg en Copenhague, donde se encuentra el parlamento danés, las oficinas de su primer ministro y algún que otro órgano gubernamental. Lleva ya algunas temporadas en emitiéndose, así que voy a ver si me pongo al día hasta que empiece la temporada de otoño en serio en las televisiones norteamericanas. En su inicio, nos cuenta cómo la líder de un partido político minoritario llega al poder gracias a una carambola debida al desprestigio de los líderes de los partidos más importantes. Algunas de las situaciones políticas que he visto hasta ahora me han parecido un poco simplonas, pero la protagonista, Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), y algunos de los personajes parecen tener bastante carisma, así que seguiré a por ella, a ver cómo evoluciona.

Ayuntamiento de Copenhague

Durante unas cuantas semanas, tocará pasear televisivamente por Copenhague. En la foto el ayuntamiento de la capital danesa.

Ya comenté que habían anunciado la no renovación de Bunheads. Un poquito de pena me dio. El caso es que a falta de una despedida en condiciones, algunas de sus más jóvenes protagonistas se han reunido para grabar, una última danza, una despedida final. Simpáticas. Os la dejo puesta.

Final de la segunda temporada para Longmire (Robert Taylor). Este western del siglo XXI en el ficticio condado de Absaroka, en las grandes praderas de Wyoming, empezó a la chita callando, se ha confirmado en su segunda temporada como una de las mejores series de televisión que nos llegan desde el otro lado del gran charco. Hemos asistido a todo tipo de intrigas y amenazas en ese peculiar microcosmos de rudos colonos y disntante cheyenes. Y nuevamente la serie ha ido ganando en intensidad conforme ha avanzado la temporada, combinando sabiamente la parte procedimental de cada episodio con las historias de fondo. La única pega que le pondría es que el personaje de la ayundate Vic (Katee Sackhoff), a pesar de tener su propia trama de fondo, ha perdido algo de fuerza y algo del sentido que tenía su presencia junto al viejo Longmire. Pero es una serie muy recomendable.

Frederiksholm Kanal

No tengo fotos del ‘borgen’ al que hace referencia el título de la serie, pero al fondo de este canal (Frederiksholm Kanal), algunos edificios soleados de la derecha, formarían parte del complejo gubernamental.

Adiós para siempre a Luther (Idris Elba). Menos mal que al final nos han permitido despedirnos también adecuadamente de la estupenda Alice Morgan (Ruth Wilson). El torturado policía británico, de métodos muy (¿demasiado?) heterodoxos se ha enfrentado a la que finalmente ha sido declarada como última temporada de la serie, con cuatro capítulos que han estado separados dos a dos por los casos externos, mientras que de fondo sufría la no menos heterodoxa investigación de un detective de asuntos externos, y en lo personal se le habría una nueva oportunidad de encontrar a alguien que le sacase de la soledad y de la senda de autodestrucción.  En líneas generales ha estado bien, aunque ninguna de las dos últimas temporadas ha llegado en mi opinión al nivel de la primera. Y es que en la  primera fue en la que pudimos disfrutar ampliamente de Alice, esa encantadora malvada que creo que es un personaje que marca diferencias. Que con su frialdad, ironía e inteligencia ofrece un contrapeso a la impulsividad y al todo corazón y tripas que es Luther. En esta última temporada hemos vuelto a disfrutar de ello. Eso sí, como una especie de deus ex-machina que en último resuelve (al menos en parte) las situaciones. El deus ex-machina no es un recurso argumental que me guste. Odio la llegada del séptimo de caballería cuando la situación es desesperada para los colonos cercados por los siux. Pero es Alice, y perdonamos por ello en esta ocasión la utilización del recurso. Echaré de menos a Luther. Pero confieso que, de quien estoy profundamente enamorado es de Alice Morgan.

Amalienborg

En algún momento, los políticos son recibidos por su majestad la reina, supongo que en Amalienborg.