Fotografías realizadas en los palacios reales de Seúl. Disponible también en Substack.
Lo que solemos llamar por estos lares Corea del Sur tiene como nombre oficial en las lenguas occidentales las diversas variantes idiomáticas de República de Corea. Es decir, nada de reyes. De hecho, a pesar de su tamaño contenido, el nombre oficial del país en coreano es Daehanminguk 대한민국, la Gran República Han. Creo que han se referiría al pueblo coreano. En cualquier caso, grande. Pero el país tiene una largo pasado monárquico, como es habitual en todo el mundo. Su último soberano, un títere de los japoneses, duró hasta 1910. Y en los tiempos monárquicos, como pasaba en China, el nombre del país es el la dinastía reinante. Corea viene de la dinastía Goryeo (918-1392); téngase en cuanta que los sonidos g y k se confunden en su lengua. Y la última dinastía realmente independiente fue la Joseon o Choson (1392 – 1897); la Corea del Norte se llama, abreviadamente, Choson todavía.

Pues bien, a pesar de su actualidad republicana, son frecuentísimas las series históricas basadas en las intrigas palaciegas de tiempos pasados. De forma totalmente ficticia, o inspiradas por personas históricas reales, aunque con la historia ampliamente deformada según quien decidan los guionistas que es el bueno o el malo de la historia. Y de vez en cuando tenemos series que nos muestran ucronías en las que, en la actualidad, Corea sigue siendo una monarquía. Vamos con un par de cada una de ellas.
Donggung [동궁, El príncipe heredero], titulada en castellano/inglés El palacio del este/The east palace, nos lleva a un pasado indefinido de la Dinastía Joseon. Una historia fantástica con seres preternaturales, espíritus de fallecidos con cuentas pendientes, y que residen en un mundo espejo del natural, y que de vez en cuando interfieren con los humanos, especialmente si guardan rencores. Una princesa real caída en desgracia (Roh Yoon-seo) y un hombre capaz de viajar entre los dos mundos (Nam Joo-hyuk) tendrán que luchar contra el espíritu que quiere acabar con la familia real. Sinceramente, está muy bien hecha y sus intérpretes parecen moverse más en el ámbito cinematográfico que en el televisivo. Pero… a mí lo de los fantasmas y esas cosas, salvo en el ámbito de la comedia, no me van demasiado. Pero reconozco cierta calidad.

Calidad que es más difícil encontrar en 21segi daegunbuin [21세기 대군부인, La esposa del Gran Príncipe del siglo XXI], titulada en castellano/inglés La corona perfecta/Perfect crown. A ver… glamour no le falta. Como protagonista, Lee Ji-eun, tambien conocida como IU (ai-iu) en su faceta principal como cantante. Mujer guapa como pocas. Y perfecta empresaria de sí misma, que ha sabido triunfar y forrarse siendo querida por todo el público. Yo le he visto cosas interesantes en televisión y cine, pero en esta serie, básicamente, lo que hace es ser simpática, guapa, y pasar modelos de vestuario distintos uno detrás de otro. Hace de una empresaria que aspira a heredar un conglomerado empresarial, para lo cual decide que tiene que casarse con el Gran Príncipe (Byeon Woo-seok), hermano del difunto rey, y regente durante la minoría de su sobrino. Y a partir de ahí, romance entre protagonistas guapos, e intrigas palaciegas que resultan un tanto ridículas. Para el siglo XXI, por lo menos. E incluso para el XX. Puede que también para el XIX. La antagonista, pero no la mala, la reina madre, interpretada por una actriz (Gong Seung-yeon) que merece mejores papeles que este. A la que le he visto mejores cosas.



















































