[TV] Cosas de series; abracemos lo sobrenatural de una forma u otra

Televisión

Dos series muy distintas, con una cosa, sólo una, en común. Que en un momento dado u otro… abrazan el ámbito de lo sobrenatural en su trama. Veamos de que van.

Con una nueva reencarnación de la sensual Irma Vep en el menú televisivo de hoy, París, no podía ser de otra forma.

Hace unos meses comentaba una serie surcoreana, una comedia romántica, en la que la protagonista, una pizpireta estudiante, acababa conviviendo con un tipo muy rico y apuesto que en realidad era un gumiho, una criatura sobrenatural con el aspecto de un zorro propia del folclore fantástico de Asia Oriental en distintas formas, como el kitsune japonés, que en Corea adopta la forma de un zorro con nuevo colas. Exactamente lo que significa la palabra gumiho. Aquella serie tuvo una precursora. Y con los cambios en el idioma en mi configuración de Netflix, resulta que está disponible. Lo que no tiene es doblaje al español, ni subtítulos en español. Su título es Nae Yeojachinguneun Gumiho [내 여자친구는 구미호], literalmente en inglés My girlfriend is a gumiho, mi novia es un zorro de nueve colas. Es de 2010 y parece que tuvo mucho éxito. Pero con los papeles invertidos. El estudiante es un mozo, menos pizpireto, y la gumiho es una guapa chica, que ha estado presa en un dibujo de un monasterio durante 500 años, hasta que el mozo la ha liberado. La producción de la serie es más cutre que la moderna en general, aunque parece ser que en su momento, en su país tuvo mucho éxito. La protagonista, Shin Min-a, ha aparecido en un par de series que he visto en los últimos tiempos, la odontóloga protagonista de este pueblo (¿se me olvidó comentarla?) y en este drama coral uno de los personajes más trágicos, pero con final feliz; es muy elegante, muy guapa. En 2010 parece que sus capacidades interpretativas eran más justas, pero con lo mona que estaba con veintitantos años y su carácter alegre… pues supongo que encandilaría al personal. Al final… una serie anecdótica a estas alturas.

Más interés, mucho más, ha tenido la nueva Irma Vep de Oliver Assayas. Muchos la han calificado como una nueva versión de la película del mismo título y el mismo director de 1996… y sí, pero no. Están íntimamente relacionadas; espiritualmente es otra cosa. Ahora lo explico. La película, del mismo título, la vi en Mubi hace ya un tiempo, durante los tiempos en que no se podía ir con facilidad al cine por las restricciones de la pandemia, y había que tirar de plataformas en línea para disfrutar del cine. No le dediqué un comentario, aunque la mencioné en una entrada de este Cuaderno de ruta. Me interesó poco después del ciclo dedicado a Wong Kar-wai a principios de 2021, por la presencia de Maggie Cheung en ella haciendo de sí misma. En 1996, Cheung era ya una estrella del cine de Hong-Kong y empezaba a ser notada en los circuitos festivaleros occidentales. En la película, llegaba a París para interpretar el personaje de Irma Vep en una nueva versión del clásico pionero del cine Les Vampires de Louis Feuillade, interpretado en 1915 por Musidora. Pero mientras ruedan la película, es testigo de los egos, mezquindades y líos de las gentes del cine durante la producción. La película era una satírica crítica de Assayas al relativamente pedante ambiente del cine francés, heredero de los tiempos gloriosos de la Nouvelle vague. En la realidad, Assayas y Cheung ligaron y estuvieron casados durante un breve lapso de tiempo.

La serie actual, más que una nueva versión, es una secuela de aquella película. En la que el mismo personaje del director, el ficticio René Vidal (Vincent Macaigne), alter ego de Assayas, va a rodar 25 años después una nueva versión de Les Vampires, pero adaptada como serie de televisión en lugar de película de cine. Y para el papel de Irma Vep contrata a una actriz de moda, especialmente en las superproducciones tipo superhéroes y demás, Mira, interpretada por Alicia Vikander. Lo que sucede es que el tema vuelve a ser el mismo; Mira es testigo de un caótico rodaje, en el que se va poniendo en solfa todo lo que es criticable en el cine actual. No voy a entrar en todos los detalles. los propios personajes también han de espantar su propios demonios. Mira ha sufrido una fea ruptura con su novia, mientras que su antiguo novio espera un hijo con otra mujer. Vidal sigue colgado de la protagonista de su película de hace 25 años, que aquí recibe el nombre de Jade Lee, no de Maggie Cheung… y de los fantasmas que dejó su breve y tormentoso matrimonio. Y cada vez que Mira se enfunda el icónico y sensual traje ajustado negro de Irma Vep es capaz de deambular por los tejados de París, atravesar las paredes y contemplar las vidas del resto de los participante en este drama/sátira. Sátira con ternura, puesto que Assayas podrá criticar el mundo del cine, pero no deja de estar enamorado de él. Difícil de comentar todos los detalles interesantes y divertidos de esta serie que va claramente de menos a más. A mucho más, y deja un regusto excelente, el de haber visto una serie de televisión excéntrica, nada parecida a lo que se hace habitualmente, que probablemente muchos no apreciarán, pero que es muy muy notable. A mi me ha encantado.

[Fotocomentario] La ¿aburrida? arquitectura de Zaragoza

Arte, Cultura, Fotografía

En general, me gusta mi ciudad, Zaragoza, en la Comunidad autónoma de Aragón, España, para los no hispanos. Tiene un buen nivel de vida. Quizá un poco más calurosa de la cuenta en verano. Y más últimamente, pero a cambio los inviernos no son extremadamente fríos. A no ser que haya niebla. O viento; cierzo le llamamos. Que antes era casi siempre en invierno; o la una o el otro. Pero últimamente, no tanto. Tiene más de dos mil años de historia con una administración continuada, aunque con varios cambios en el nombre por la evolución fonética del mismo, Caesaraugusta [léase Kaesaraguta, no Zesaraugusta], Sarakusta, Çaragoça [leáse Tsaragotsa] y finalmente Zaragoza [que cada cual lea las zetas como tenga costumbre]. Pero salvo algún rincón aislado… es un poco gris y feota. Más que fea… con poca gracia.

Pero recientemente, o sea, hace cuatro años, escuche una interesante discusión después de una sesión de cine entre varias amistades que, con gran energía, los unos defendía ese parece mío de ciudad estéticamente sosa, frente a quienes defendían que había mucha arquitectura estupenda. No participé mucho; mi criterio es limitado en estos momentos, más allá de apreciaciones total y absolutamente subjetivas. Pero desde entonces, cuando camino por la calle con la cámara me fijo más en los edificios, y les hago fotos. De algunos de ellos, muchas veces. A ver si con el tiempo y algún influjo mágico acabo adquiriendo algún criterio. Creo que alguno voy adquiriendo, pero todavía no me atrevo a opinar en voz alta.

Las fotos de hoy proceden de este rollo: Las ISO 100 son para el verano… – Fujifilm GS645S Wide 60 con Lomography Potsdam Kino 100.

[Cine] The Forgiven (2021)

Cine

The Forgiven (2021; 41/20220804)

Acudimos el jueves pasado a las salas de cine con intención de ver esta película británica dirigida por John Michael McDonagh y que, a priori, presentaba un elenco que la hacía muy interesante. Llama la atención no obstante que desde que se estrenó en festivales hasta su estreno en salas comerciales ha pasado casi un año, que hasta ahora sólo se ha estrenado de forma amplia en Italia y España, y de forma limitada en Canada y EE.UU., y que todavía no se ha producido este estreno en salas comerciales en el Reino Unido ni en el resto de Europa. Y las críticas que pudimos leer previamente eran muy tibias y dispares. En cualquier caso, la situación de la cartelera es lamentable y había poco donde escoger a las horas en que nos interesaba. Y las plataformas en línea tampoco están mejor. Este sábado me dispuse a ver la primera película de animación producida por o para Apple TV+ y la abandoné a los 10 minutos por una total y absoluta falta de interés.

Los paisajes que nos rodean son áridos… pero no desérticos. No en su mayoría. Pero, tal y como evoluciona el clima, ¿tendremos que pensar que dentro de unas décadas empezaremos a parecernos al Atlas marroquí que podemos ver en esta película? Para reflexionar.

Nos cuenta la historia de un matrimonio burgués, relativamente adinerado, y muy aburrido, formado por David (Ralph Fiennes) y Jo Henninger (Jessica Chastain), cuando se dirigen al Atlas marroquí donde un amigo suyo (Matt Smith) ha montado una fiesta con su novio (Caleb Landry Jones) para un selecto grupo de invitados, un su mayoría europeos y norteamericanos. Conduciendo por las solitarias pistas de tierra marroquíes, ya de noche, atropellan a un adolescente que ha intentado pararlos para venderles un raro fósil. David es alcohólico y ha estado bebiendo, pero entre todos y con la colaboración de las autoridades marroquíes, maquillarán la situación. Hasta que llegue el padre del muchacho (Ismael Kanater) ha buscar el cuerpo para llevarlo al remoto rincón del desierto donde viven. Y donde lo acompañará David, mientras que la fiesta sigue.

Tenía un especial esperanza en un director poco prolífico, pero que ha demostrado que es capaz de abordar temas difíciles de forma muy sensible, capaz e interesante. Parece que para esta producción ha dispuesto de más presupuesto, y tiene una puesta en escena más potente que las películas que le he visto con anterioridad, como aquí y aquí. Pero más potente en lo técnico no necesariamente quiere decir que sea más potente en la propuesta en su conjunto. Hay elementos de partida en la historia para que lo fuera; una burguesía europea (y derivados, pues la burguesía norteamericana no deja de ser una variante) indolente, decadente, condescendiente con quienes considera sociedades o pueblos, o personas, inferiores. Para quienes resolver un problema con una cantidad de dinero que para ellos es una propina, pero para el receptor puede ser una fortuna… y estos últimos lo saben. Unas diferencias que son caldo de cultivo para los fanatismos y para la violencia. Y sobre el orgullo y la falta de orgullo personal.

Sin embargo, la película, que en general merece un aprobado, pero nada más, avanza a trompicones. Su comienzo en prometedor, pero se vuelve morosa, y sólo puntualmente nos ofrece retazos de lo que podría haber sido en su conjunto. Por supuesto, cuenta con la inestimable colaboración de un reparto con un enorme oficio, que se basta para compensar las carencias narrativas. Hay un difícil equilibrio al emprender una película como esta. Si conviertes a los burgueses en caricaturas de sí mismos quizá debas hacer una parodia, una mascarada. Incluso si está repleta de humor negro. Si optas por el drama o la tragedia, quizá la representación de esos burgueses tiene que ser más sobria, aunque mostrando sus contradicciones. Difícil equilibrio. El final… satisfactorio a medias. O parcialmente insatisfactorio… cada cual según su punto de vistas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Recomendaciones fotográficas] Adiós a las cámaras réflex… supongo

Fotografía

Ya comentaba ayer en mi blog de técnica fotográfica, donde tal vez replique esta entrada, que esta semana pasada he dispuesto de poco tiempo para mis cosas de ocio. Entre el trabajo… alguna preocupación del trabajo que me he llevado a casa y que aún ronda por mi cabeza… y algunos asuntos domésticos… pues eso. Así que realmente me he encontrado con sólo tres posibles recomendaciones guardadas… y dos de ellas son de artículos a los que realmente no se puede acceder. Así que me quedo con la tercera.

La última vez que viajé con una cámara réflex, digital en este caso, fue en 2017, cuando me llevé la Pentax K-S1 a Milán y alrededores y al lago Constanza. Quería un equipo ligero. Pero la Olympus OM-D E-M5, micro cuatro tercios, empezaba a dar señales de agotamiento, aunque aun duró un año más, y opté por la Pentax. Las fotos están realizadas en Bérgamo.

En Blind Magazine publicaron esta semana un artículo sobre la extinción de las cámaras réflex digitales. No me atrevo a decir que las cámaras réflex para película estén extintas, porque puede haber por ahí alguna iniciativa que las mantenga vivas, aunque sea de forma testimonial y marginal. Lo cierto es que quedan muchísimas, millones, todavía en activo o con posibilidad de estar en activo y haciendo fotos. Pero ya no hay fabricación industrial con fines comerciales para el consumidor o el profesional… Bueno… Hasselblad creo que todavía hace respaldos para película para su sistema H. Aunque en su página web no lo he encontrado. Los hacía, quizá… y son compatibles con las nuevas cámaras de este sistema… La Nikon F6 estuvo en catálogo hasta hace pocos años. Pero la sospecha es que no las fabricaban ya desde hace bastantes más. Simplemente anunciaron su desaparición cuando vendieron el inventario que habían fabricado.

Las cámaras réflex para película fueron la cúpula de este tipo de fotografía por muchos motivos. Permitía disponer de equipos polivalentes, eficaces, precisos, y según el peso que el fotógrafo estuviese dispuesto a cargar, podían ser relativamente ligeros. Aunque los equipos más profesionales llegaron a ser muy voluminosos y pesados, al igual que sus ópticas de enfoque automático más sofisticadas. Esto, hablando del formato pequeño, con negativos de 24 x 36 mm sobre película biperforada de 35 mm de ancho. Si hablamos de formatos más grandes… pues el peso y el volumen aumenta con rapidez. Las cámaras de sistema previas, las telemétricas, de las que sigue fabricándose algún modelo a precios de artículo de lujo (y alguno más excéntrico todavía), no pudieron competir cuando las cámaras réflex maduraron. Así que hace décadas que quedo claro que eran la tecnología más adecuada y avanzada para la fotografía com película tradicional.

Cuando en la primera década del siglo XXI se impuso la captura electrónica digital sobre la película tradicional, también parecía que las cámaras réflex eran la tecnología mas avanzada y versátil… hasta que empezaron los fabricantes más innovadores y contestatarios a ponerlo en duda. Y estos fueron Olympus y Panasonic con su sistema micro cuatro tercios. Un carro al que yo me subí de inmediato. Y mira que durante años fui mirando como una curiosidad, cuando muchos de los colegas en los grupos y asociaciones fotográficos empezaron a competir por el tamaño de sus cámaras réflex digitales y de sus fálicos objetivos de focal variable. Y yo, mientras, aparecía en las quedadas con mi pequeña y querida Panasonic Lumix GF1. Y eso que no renuncié a las réflex digitales. La última seria que compré, la Canon EOS 5D Mark II, fue a principios de 2010; pero nunca la he llevado de viaje. Demasiado pesada. Aún compré otra, la Pentax K-S1, en 2015, a precio de outlet, un cámara con poco éxito comercial, pero que me permitía aprovechar mi parque de objetivos con montura K. Ahora los uso con cámaras digitales sin espejo, como la Canon EOS RP, mediante adaptadores, sin problemas. Para mí el futuro estaba claro, con la evolución de los visores electrónicos, las cámaras digitales de sistema sin espejo eran mucho más interesantes, mucho más eficientes, mucho más ligeras, que las cámaras réflex. Y sin embargo, durante una década, muchos, incluso los «experto», han dicho que no. Hasta que el mercado ha dicho que sí.

El artículo mencionado vino a colación del anuncio de Nikon de que cesaba el desarrollo y producción de cámaras réflex digitales. En Canon, el anuncio no se ha hecho nunca de forma tan solemne, pero hace tiempo que se da por hecho. El adelgazamiento del catalogo de objetivos con montura EF que han hecho en los últimos tiempos ha sido tremendo. Lo cual indica que sus líneas de montaje están trabajando en los objetivos con montura RF. Probablemente mantendrán en catálogo los anteriores mientras tengan existencias almacenadas. Sony mantuvo unos años la montura A de Minolta, pero sabiendo que en el campo de las réflex no podía competir con Canon y Nikon, se pasó al bando de las sin espejo con gran éxito. Y sólo queda Pentax, con un modelo de negocio que ya veremos… prácticamente ha anunciado que irá fabricando las cámaras a demanda. Pentax, es decir Ricoh, que es quien compró la marca y la línea de desarrollo y fabricación, se ha convertido en un fabricante marginal. En cualquier caso, en 2009, yo, que nunca he sido un experto, ya lo decía. Y todos me miraban con escepticismo preguntándose de dónde había salido el raro ese… que era yo. Siempre he sufrido el complejo de Casandra,… aunque los listos dicen que sólo es cosa de mujeres. La discriminación a la inversa. ¿Sabéis quién era Casandra verdad?

[Fotocomentario] El calor de la canícula

Fotografía

Leía hoy la etimología de la palabra «canícula«. La época más calurosa del año. En el hemisferio norte, aclararemos, no seamos eurocentristas. El diccionario de la RAE está equivocado. Dice que viene del momento en que Sirio y el Sol están juntos en la bóveda celeste. Pero en realidad viene de cuando Sirio, estrella más brillante de Canis Maior (can—canícula), que actualmente está en el hemisferio sur celeste, reaparece sobre el horizonte en el firmamento por primera vez después de un tiempo de invisibilidad. El orto heliaco. Eso, actualmente pasa en septiembre en las latitudes templadas del hemisferio norte. Pero en tiempos de la antigüedad sucedía en pleno verano. Bueno… el orto helíaco de un objeto celeste se da cuando está cerca del Sol de forma aparente en la bóveda celeste. Parece ser que la expresión «día de perros» vendría del desagradable calor asociado a la aparición de Sirio y el Can Mayor en el cielo. Pero lo cierto es que hoy lo aplicamos a cualquier evento meteorológico desagradable, principalmente lluvia, o cualquier evento que nos arruine un día.

En cualquier caso, las repetidas olas de calor que nos asolan durante los veranos últimamente hace que esta delimitación astronómica empiece a carecer de sentido. Hoy en día, según la definición de «el tiempo más caluroso del año», la canícula dura prácticamente todo el verano, y no es periodo central del mismo, entre finales de julio y principios de verano. Y encima… como estamos friendo el planeta con nuestros derroches energéticos, como nos vamos a la guerra por un quítame allá estas pajas, con las nefastas consecuencias de las guerras, y con otras crisis económicas y financieras que nos inventamos los seres humanos por nuestra codicia, los gobiernos dicen que hay que apagar el aire acondicionado. O poner el termostato en puntos en los que poco alivio encontramos. En fin…

He elegido fotografías en el infrarrojo, porque transmiten muy bien esa sensación de calor veraniego. Los detalles de estos rollos fotográficos los podéis encontrar en Mirando en el infrarrojo (2) – Fotoquímico con Fujifilm GS645S Wide 60 e Ilford SFX 200

[TV] Cosas de series; magia, ciencia y la insoportable levedad de las relaciones interpersonales

Televisión

Ya tocaba una entrada televisiva dedicada a la animación. Japonesa, más exactamente. Anime como dirían muchos. Pues eso, animación, puesto que la palabra japonesa anime アニメ viene del ingles animation, aunque también he oído alguna versión que dice que vendría del francés dessin animé. No sé. El caso es que me lo he pasado bastante bien con las series de animación nipona que traigo esta semana. Todas se pueden ver en Netflix, aunque las de Index y Railgun creo que se pueden ver también en otras plataformas.

Tengo la sensación de que hay muy buen oferta de animación japonesa en la actualidad; también entre las novedades. Hace pocos días me lo pasé muy bien con un episodio de una serie estrenada este verano, de la que os hablaré en su momento, y que transcurría en el templo de Sensō-ji en Tokio, donde tomé las fotografías que os traigo aquí hoy.

Komi-san wa, Komyushō Desu [古見さんは、コミュ症です, literalmente Komi tiene un trastorno de la comunicación], conocida en inglés como Komi can’t communicate y en España como Komi-san no puede comunicarse, ha recorrido en los últimos meses su segunda temporada. Una segunda temporada que ha superado claramente a su muy simpática y entretenida primera temporada. En realidad, el diagnóstico de la simpatica Shoko Komi es un trastorno de ansiedad social, que le impide comunicarse adecuadamente. Y el tema primario de la serie, dirigida al público adolescente, es la aceptación y apoyo del grupo a las personas que pueden sufrir este u otros trastornos de ansiedad. Pero lo más divertido de la serie es que lo hace planteando que en realidad nadie es normal. Prácticamente todos los compañeros de clase de Shoko Komi tienen algún rasgo del carácter o de la personalidad que los hace raros. Salvo quizá Hitohito Tadano, su principal apoyo, que simplemente es tímido con ella. Las numerosas situaciones hilarantes que tienen que ver más con las rarezas de los demás más la tensión romántica no resuelta entre Komi y Tadano (son los apellidos, pero son como se llaman entre sí en el entorno escolar). La serie tiene buen rollo, un excelente ritmo narrativo, personajes muy empáticos/simpáticos, es divertida… ¿qué más se puede querer? De los mejores originales de Netflix. Animación o no animación, todo incluido.

Hace unas semanas hablé de la primera temporada de Toaru Kagaku no Rērugan [とある科学の超電磁砲], A certain scientific Railgun, con la que me lo pasé bastante bien. Disponible en Netflix, es una serie cuya primera temporada es de 2009. Me enteré que era una derivada de Toaru Majutsu no Indekkusu [とある魔術の禁書目録], A certain magical Index. Esta serie, cuya primera temporada es de 2008, y las dos segundas temporadas de ambas series, de 2011 para Index y de 2013 para Railgun, están todas en Netflix. Junto con un largometraje de Index. Los protagonistas de ambas series, Tōma Kamijo y Mikoto Misaka «Railgun», aparecen en ambas series, y existen arcos argumentales que se ven desde el punto de vista de uno y otro en ambas series, principalmente el muy entretenido arco argumental de las Sisters, los clones de Mikoto Misaka.

La principal diferencia entre ambas series la podemos adivinar el título. Mientras que los villanos a los que Railgun ha de enfrentarse son organizaciones científicas que utilizan la ciencia con fines aviesos, Tōma y su aliada la monjita anglicana Index, han de enfrentarse a organizaciones religiosas que utilizan la magia y lo preternatural también con fines aviesos. Los aliados y los adversarios de Tōma son en general versiones curiosas, a veces delirantes, de las religiones cristianas occidentales (angligana, católica,…). Aunque supongo que las versiones que en las producciones occidentales se ofrece de las religiones del Asia oriental les pueden parecer a las personas de aquellas regiones tan delirantes o más. En fin… es lo de menos. Las dos series me parecen muy entretenidas, pero si tuviera que quedarme con una de ellas eligiría Railgun. Su personaje central, Mikoto Misaka, me parece más complejo, con reflexiones más profundas, tanto en la ética como en el crecimiento personal. Son series destinadas en la forma al público adolescente, pero que tratan temas de cierto calado, incluso adultos. Y la violencia, que suele venir acompañada de una fuerte crítica a la misma y a la falta de ética, tiene niveles que muchos podría considerar adultos.

Con el tiempo espero ver las terceras temporadas de ambas series, que hay que buscarlas en otras plataformas, así como otros derivados que parece haber por ahí. No hay que dejarse engañar, son series con más contenido y profundidad en los temas de lo que parece detrás de sus formas aventureras y fantásticas.

[Cine] The Gray Man (2022)

Cine

The Gray Man (2022; 39/20220721)

La semana pasada no tuvimos ocasión de acercarnos a las salas de cine. Así que decidí dar una nueva oportunidad a las plataformas en línea. Netflix había estrenado una película de acción con un reparto a priori muy interesante. El habitualmente eficaz Ryan Gosling volvía a juntarse con una estrella en alza con quien ya trabajó previamente, Ana de Armas, y cuya conversión en Marylin Monroe estamos esperando muchos, se enfrentan a un ídolo de las películas de superhéroes, Chris Evans, que mira tú por donde también trabajo con la guapa actriz cubana en una muy divertida película. De Armas está de moda, la están promocionando mucho. Ha mostrado su solvencia en varios papeles, aunque su selección de trabajos no siempre esté a la altura. Y tiene la ventaja de que puede satisfacer la «cuota» de minorías como latina, al mismo tiempo de que su apariencia fundamentalmente europea le permite hacer papeles de todo típico. Un chollo para la industria. Dirigida por los hermanos Russo, Anthony y Joe, vamos a ver lo que da de sí.

Buena parte de la parte transcurre en Praga, así que nos iremos a la bonita capital checa de paseo fotográfico para ilustrar la entrada.

El protagonizta, Six (el número seis en inglés, Gosling), es un asesino clandestino al servicio de la CIA que fue reclutado por uno de sus cerebros (Billy Bob Thornton) en una prisión donde estaba recluido por el asesinato de su padre. En una misión en Bangkok, donde era controlado por la agente Dani Miranda (de Armas), se sale del guion establecido y además se hace con un objeto que ansía la cúpula de la agencia de inteligencia, que ordenan su eliminación. Y lo hacen a través de un exagente reconvertido en asesino a sueldo, Lloyd Hansen (Evans), que además tiene una personalidad psicopática. Y así comienza una persecución por todo el mundo, de todos contra Six, con abundante pirotecnia y… un final bastante previsible.

Como ya he dicho… todo muy previsible. Salvo que no hay romance entre la chica y el prota. De hecho, ni siquiera muestran ni la cuarta parte de química que manifestaban en su anterior trabajo juntos donde de Armas era una inteligencia artificial virtual. La película funciona… mal. Es una acumulación de secuencias de acción que pretenden ser muy espectaculares y pirotécnicas, pero que ponen a dura prueba la suspensión voluntaria de la incredulidad del espectador, y que no tienen una especial conexión. Es montar acción porque sí. Los personajes están estereotipados, y nadie se preocupa en exceso por mostrar la profundidad de las motivaciones de cada, más allá de unas cuantas secuencias de trámite para justificar algunos recursos argumentales. Película formulaica, absolutamente prescindible, en la que como mucho salvaría algunas interpretaciones, aunque no consigan salvar la película, y sin que sean nada excepcional. Oficio y poco más. Los intentos de introducir algo de comedia en las interacciones de los protagonistas fracasan por completo.

Netflix ficha directores, productores e intérpretes de entre lo más granado y taquillero del cine de acción, incluido el de superhéroes, probablemente con la intención de poner las bases de una de estas numerosas franquicias que pretenden atraer constantemente a los espectadores, fidelizándolos a la plataforma. Desde luego, en mi idea de un posible abandono de la plataforma por pérdida de interés en su oferta… esta serie no modifica ni un pelo mis pensamientos. No especialmente recomendable, aunque los suscriptores a la plataforma ahí la tienen por si quieren darle una oportunidad durante una ola de calor en la que no se atrevan a salir a la calle y hayan agotado otras posibilidades. A ver que día de estos os hablo de una de las últimas series que he visto que pone en solfa el mundo del cine actual, y me venía a la cabeza de vez en cuando cuando veía esta película.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Fotocomentario] Flores de verano

Fotografía

Tras haber escrito el título de la entrada, me doy cuenta de que coincide con el título de una novela de carácter autobiográfico de Tamiki Hara que leí hace ya más de diez años, y que me impresionó mucho, y que forma parte de mi imaginaria y nunca redactada lista de diez libros preferidos. Pero aunque recomiendo y siempre recomendaré aquel libro sobre acontecimientos sucedidos a principios de agosto hace 77 años, este fotocomentario no va por ahí.

Hoy es primero de agosto, y la prensa de esta mañana está llena de referencias a los records de temperatura que se han producido este año en el mes de julio en buena parte del hemisferio norte del planeta, esa mitad del mundo en la que estamos en verano. También en Zaragoza, aunque recuerdo años peores… mucho peores. Y sin embargo, seguimos encontrando flores lozanas, sin marchitar, cuando caminamos por las calles y los parques. Los hibiscos de la calle Lapuyade, que es una calle sombreada. O las Rubeckia del Parque Grande, cuidadas y bien regadas por los servicios de parques y jardines del ayuntamiento. Esperemos que sigan siendo posibles. Que la crisis climática no nos castigue tanto como para dejarnos sin flores de verano. Entre bombas, emisiones, basura y demás… en este planeta no va a quedar títere con cabeza.

Las fotos son instantáneas de las que hablo en Un filtro polarizador para película instantánea – Fujifilm Instax SQ6 con Instax Color Black Frame.