[Cine] Ruben Brandt, Collector (2018)

Cine

Ruben Brandt, Collector (2018; 29/20190522)

Se nota que estamos en mayo, uno de los meses más flojos en cuanto a cartelera cinematográfica, que presagia un mes de junio más flojo todavía. Luego llegarán las películas de entretenimiento para el verano, que ya veremos cuales son y qué calidad nos ofrecen. Eso, varía. Pero de momento tenemos que bucear con cuidado en la cartelera para encontrar algo que merezca la pena o esa pequeña joya relegada por los intereses comerciales a un estreno discreto, pero que realmente tiene calidad cinematográfica. Y en una semana en la que, a priori, parecía que iba a ser imposible encontrar un hueco para acudir a las salas de cine, esto sucedió, y nos dispusimos a ver una particular propuesta del cine de animación dirigida por el húngaro Milorad Krstic. Película húngara, pero diálogos en inglés, y un ambiente internacional, con una historia que nos lleva a recorrer el mundo y, en especial, el mundo del arte.

Aunque la acción transcurre por todo el mundo, dedicaremos las fotografías de la entrada al país donde se ha producido y realizado, a mi último viaje, allá por el 2010, a Hungría.

Ruben Brandt (Iván Kamarás) es un psicoanalista que atiende los problemas psicológicos de algunos de los delincuentes de guante blanco más eficaces que se dedican a robar grandes obras de la historia del arte de los principales coleccionistas y museos. Entre ellos, la bella Mimi (Gabriella Hámori), a la que encontramos al principio de la película en una secuencia introductoria, llena de acción y diversión, siendo perseguida por el detective Mike Kowalsky (Zalán Makranczi/Csaba Márton), tras robar el abanico de Cleopatra en el Louvre, mientras se dirigía a robar un gran diamante. Porque su problema es que, independientemente de que sea ladrona, padece de cleptomanía… Pero la historia principal deriva de la obsesión de Brandt desde su infancia por una serie de obras de arte de renombre internacional. Y la decisión de sus principales pacientes de robarlas para él. Pronto, la policía, Kowalsky y la mafia irán tras la pista y las huellas de Brandt y su peculiar banda de ladrones.

Película compleja y apasionante, con una animación de alto nivel, con constantes referencias a la historia del arte contemporáneo, especialmente al cubismo y otras tendencia de esa época, que al mismo tiempo es una cinta de persecuciones, de transfondo surrealista y psicoanalista, con una historia que podría haber sido firmada por el propio Hitchcock. Personajes interesantes y originales, que generan empatía e interés en el espectador, y unas cuantas escenas de acción realmente divertidas.

Sin embargo, no consigue más valoración de mi parte porque el guion está un tanto enmarañado. Quizá, preocupados sus responsables por los aspectos estilísticos y por la virguería en la animación, descuidan una mejor cohesión de las distintas partes de la historia, quedando el conjunto un tanto confuso. No obstante, me parece un largometraje, no excesivamente largo, bastante recomendable, especialmente para los amantes del cine de animación.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Paseando por la ciudad con una nueva cámara compacta

Fotografía

Algunas de mis cámaras digitales más diminutas y portables estaban mostrando señales de senectud temprana. Las he sometido a muchos vaivanes. Han hecho muchos kilómetros. Probablemente estaban pensadas para un uso más tranquilo. Así que en vísperas de las vacaciones me he hecho con una nueva, de precio razonable, casi podríamos decir barato, para complementar mi cámara principal.

De momento he salido a pasear por la ciudad con ella. Los datos técnicos en Una nueva compacta para llevar encima – Fujifilm XF10.

[TV] Especial “Game of thrones”; la insoportable levedad de los “fans”

Televisión

Lo reconozco. Estoy muy sorprendido. Quizá cuando no debería ya sorprenderme por nada. Este lunes pasado, domingo en los EE. UU., llegó a su final Game of thronesJuego de tronos en su versión española. Tenía, claro está, cierta expectación sobre los detalles de cómo iba a terminar su última temporada. Dicen que es la octava. Pero estoy casi seguro que hace tres años decían que la serie iba a tener siete temporadas, de las cuales, la séptima, iba a tener trece episodios en lugar de diez, y que la iban a dividir en dos partes. Mala costumbre que están cogiendo de unos años a esta parte las cadenas de televisión con sus series más significativas. Sucedió con Battlestar Galactica, sucedió con Mad Men,… y con otras que ahora no me vienen a la memoria. Pero ahora todo el mundo habla de la “octava” temporada. Pues vale. Por lo demás, un esquema parecido al de todas las temporadas. Unos cuantos episodios dedicados a que los personajes hablen y vayan de un sitio a otro, algunos fuegos artificiales más o menos vistosos por el medio, los grandes fuegos artificiales en el penúltimo capítulo, y vamos a ver donde estamos en el último. Lo que pasa es que en esta ocasión, el último es realmente el último. Y todos los fans (viene de fanático, que no necesariamente es un cumplido) estaban tremendamente expectantes a lo que iba a pasar. A partir de aquí, riesgo de destripar la trama, si es que a estas alturas los realmente enganchados a la serie no se coscan todavía de lo que ha pasado.

Nos despediremos de “Game of thrones” desde el castillo de Zafra, escenario protagonista brevemente de la acción en la serie. ¿Sabéis lo que me gustaría que adaptasen a la tele? Las novelas cortas de “Dung & Egg“. Literariamente, siempre me han gustado mucho más que los libracos de la historia principal.

Lo que iba a pasar era previsible para todos. Se juntan unos, se dan de leches a mitad de temporada con los zombis del congelador, un episodio de descanso, se dan de leches con Cersei, y en el último capítulo, entre los que queden vivos, uno es rey. Y exactamente eso es lo que ha pasado. Es más dada la premura y el cambio de estilo de la serie en su séptima temporada, o séptima primera parte, esta octava temporada, o séptima segunda parte, casi ha sido un retorno al espíritu original de la serie de cocer las cosas a fuego lento. Casi. Con sólo seis episodios no se podían hacer milagros. Pero supongo que cosas del negocio han impuesto este cierre precipitado. Pero no es de ahora. Ya vimos hace dos años que iba a ser un cierre precipitado. La mala gestión de los tiempos, de las elipsis, el apresuramiento en preparar algunas situaciones era inevitable. Desde hace dos años. Yo ya lo había asumido. Ya está. No pasa nada. Nada es perfecto. Pero nada es catastrófico. Cerramos la historia y ya está. Porque toca. No hay más que pensar. Lo han decidido los productores. Pero, si todo esto es tan evidente, desde hace dos años, ¿por qué está el personal tan alterado? ¿Porque Daenerys (Emilia Clarke) ha resultado ser una borde y la han apiolado, o porque Bran (Isaac Hempstead Wright) no le caía bien a nadie y lo han hecho rey? Pero, ¿qué somos? ¿una panda de preadolescentes de E.S.O.?

Como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. Daenerys… Daenerys está interpretada por una chica que cuando empezó la serie era una actriz joven desconocida, bajita, lo que permitía que pasara por una adolescente, de capacidades interpretativas limitadas. Pero que como el guion incluía desnudos y escenas subiditas de tono, era un buen gancho para fidelizar “machotes”. Las capacidades interpretativas de Clarke han mejorado muy poco durante estos años. De hecho, no le han llovido otros papeles importantes durante este tiempo. Y algún protagonista que ha hecho en el cine, ha sido más bien flojo. En cuanto al personaje, siempre han jugado con su inmadurez. La chica tenía buenas intenciones, pero poca tendencia a la misericordia. Ha liberado muchos esclavos… y a muchos de ellos en lugar de darles un medio de vida razonable, se los ha llevado a la guerra por su interés, a matar o a servir de carne de cañón. El bueno de Tyrion Lannister (Peter Dinklage) dejó claro desde el principio que podía ser una buena reina, siempre y cuando se le pudiese guiar. Pero los tiranos, por buenas intenciones que tengan, no se dejan guiar. Van a la suya. Daenerys no se vuelve loca, siempre ha sido así. Y como muchas otras veces, al final se ha dejado llevar por la rabia y la venganza. Pero esta vez, se han cansado y la han apiolado. Tyrion tenía razón, podría haber estado bien, pero le salió rana. Su evolución, tal como nos la han contado, era posible. E incluso, en una serie como esta, esperable. Por algún motivo, todos la querían. Los “machotes”, por que está buena. Las mujeres… porque por algún motivo que desconozco la han convertido en un símbolo feminista. Señoras, que Margaret Thatcher también tenía mucho carácter… y no por eso se ha convertido en un símbolo feminista. Ah, claro… que no era mona. Pero también era británica. No nos olvidemos que Westeros es una isla de Gran Bretaña a lo bruto.

Vamos con los otros personajes. Los Stark. Siempre han sido los “buenos” de la serie. Ya sabemos que la frontera entre “bueno” y “tonto” en el idioma castellano siempre es difusa. Las dos chicas Stark, Sansa (Sophie Turner) y Arya (Maisie Williams), han sido dos de los caracteres más interesantes de la serie, ambas razonablemente bien interpretadas. Sin que sean tampoco maravillas. Otros intérpretes, mucho mejores, han pululado por la serie en papeles secundarios. Y estas chicas han tenido finales que han contentado. Sansa se ha convertido en una María Estuardo alternativa que al final se ha quedado con el trono de Escocia, y Arya es una entretenida aventurera que tiene su momento de gloria. El gran problemas de los Stark es que su personaje principal, el “bastardo” Jon Snow (Kit Harington), ha estado interpretado por uno de los actores más limitados y flojos de la serie. ¡Cuantas veces he suspirado porque acabaran con nuestro sufrimiento y lo apiolaran! Pero cuando lo hacen, van y lo resucitan. Diosshhh… Como decía nuestra añorada Ygritte (Rose Leslie), “you know nothing, Jon Snow”. Para colmo, la química que tenía con Clarke producía el mismo calor que una sonrisa del Rey de la Noche (Richard Brake/Vladimir ‘Furdo’ Furdik). Claro… tener que interpretar en la muerte de Daenerys era garantía de anticlímax. Por lo demás, si algo ha estado claro, siempre ha estado destinado a no reinar… y su personaje ha tenido uno de los finales más dignos de la serie. Sólo le ha faltado una pelirroja con acento escocés a su lado.

Los Lannister han sido lo mejor de la serie. Sin duda. Entre otra cosa, porque han sido interpretados por buena parte de lo mejor del reparto. Desde el patriarca Tywin (Charles Dance) hasta el inteligente, y para mí protagonista principal de la serie, Tyron (Peter Dinklage), pasando por las excelentes interpretaciones que han acompañado a Jamie (Nikolaj Coster-Waldau) y, muy especialmente, Cersei (Lena Headey). Por un momento soñé con que las cabezas de George R. R. Martin y los responsables de la serie iban a ser lo suficientemente rompedoras como para un final “infeliz” con Cersei en el trono. Pero no hay suficiente osadía y valentía en Hollywood para eso. Mira lo que ha pasado con la muerte de Daenerys… conque imagina. Pero bueno… al final queda un Lannister al frente del gobierno, ¿o no?

¿Y Bran? Bran es un instrumento de la trama. Su indiscreción al final del primer episodio pone en marcha una máquina narrativa. El miedo a que cuente lo que pasó es un motivo tan importante como cualquier otro para que la contienda entre los Lannister y los Stark se desencadene. Que termine como rey es intrascendente. Totalmente. Y aquí vienen las comparaciones con The Lord of the Rings. Al principio se decía que Game of Thrones era The Lord of the Rings, pero con sexo. Se han comparado mucho las dos obras. Ambas tienen temas comunes. Los más notables son dos. Ambas son una reflexión sobre el poder. Sobre la capacidad corruptora del poder. Ambas narran el fin de la magia y el reinado de los hombres comunes. Han desaparecido los caminantes blancos, se esfumado en la niebla el último de los dragones, el Cuervo de Tres Ojos es un rey nominal; pero se ha terminado la edad media y nos acercamos al renacimiento. Habrá validos, primeros ministros que gobiernen. Los consejos de secretarios/ministros se harán más importantes. Habrá de vez en cuando algún rey absoluto… pero el paradigma cambiará. Como cambia en la obra de Tolkien. Se han comparado mucho los dos finales y no falta razón. Ninguno de los dos, en sus versiones audiovisuales es brillante, aunque el del Retorno del Rey es mucho más brillante y emotivo. Pero no consigue acercarse a la versión literaria. Tampoco sabemos cómo hará Martin la versión literaria del final de Canción de hielo y fuego… si es que no le da un infarto o un ictus antes de acabe… cosa muy probable… me parece.

Recapitulemos. Hemos disfrutado de una serie a un grandísimo nivel… con un final apresurado, y en cuya valoración han pesado más las emociones de los fanáticos que el análisis razonado de cómo ha transcurrido. El episodio penúltimo me parece que es brillante. No es la gran batalla entre los Lannister contra los demás que la gente esperaba. Es otra cosa. Pero es brillante. Tiene momentos notables. Pero no es lo que la gente esperaba. Resulta que en lugar de narrarnos el ascenso de una heroína, nos narran la caída de una heroína. Y no estamos acostumbrados a que Disney le haga esas cosas a las princesas. Una caída al más puro estilo Anakin Skywalker. Lo que pasa es que Lucas dedicó tres películas ha resolver las consecuencias de la caída de Skaywalker, y en la serie que nos ocupa lo han resuelto en 100 minutos. La escena importante del último episodio ha estado lastrada por el hecho de que sus dos protagonistas son unos intérpretes mediocres. Y por las espectativas de los fans. Pero este final es tan coherente como otros que podían haber sido. Aunque la gente no le gusta. Lo que sucede después de que el dragón desaparezca entre la niebla… pues igual es que ya no era importante. Igual es que sobraba. Cosas que se me ocurren. Ya tenemos a nuestro ángel caído. Lucifer se rebeló contra el poder absoluto de Dios, pero no le salió bien. O no le podía salir bien. Pues lo mismo con Daenerys. Lo demás… el mundo sigue. Alguien reinará. Y los que sobrevivan, tendrán que vivir lo que les quede de vida. Pero, realmente, la historia principal ya estaba contada. Por lo menos, agradezco que ese epílogo estilo “Compromiso de Caspe” y la primera sesión del consejo nos hayan despertado unas sonrisas. De verdad.

[Fotos] La vuelta al meandro de Ranillas

Fotografía

El meandro de Ranillas es una zona dentro del municipio de la ciudad de Zaragoza, donde termina la ciudad y empieza eso que llamamos “el campo” que siempre ha estado ahí, pero durante mucho tiempo olvidado de la mayor parte de los habitantes de la ciudad. Es un tramo del río Ebro, aguas arriba del casco urbano de la ciudad, en el que hace dos giros de casi 180 º cada uno de ellos antes de enfilar el paso por la ciudad. Cuando yo era niño era una zona agrícola, con huertas, que poco a poco fue siendo absorbida por los suburbios de Zaragoza. Pero sin mucho orden ni concierto. En un momento dado, seguías encontrando huertas, zonas naturales, especialmente en los sotos, o bosques de galería, que bordean al río Ebro, y aquí o allá alguna incursión del tejido urbano o industrial de la ciudad. Hasta que llegó el proyecto de la Exposición Internacional 2008, que supuso una ordenación de la zona.

En el área que encierra el meandro en la margen izquierda del Ebro se instalaron las infraestructuras de la exposición. Se arregló y se protegieron los sotos de esa orilla y se planificó y ejecutó un amplio parque, el Parque del Agua, como amplia zona verde. Un entorno amplio y muy agradable para realizar actividades al aire libre que le vino bien a la ciudad. En la margen derecha, también se arreglaron las orillas, y se estableció una paseo que sigue la orilla del Ebro hacia el barrio de Monzalbarba. Como consecuencia de esto, en estos momentos el área de deportes del Ayuntamiento de Zaragoza publica un sendero periurbano, la ruta 12 – El meandro de Ranillas, que empieza en una parada de autobús urbano, termina en otra, y recorre el meandro por ambas orillas con un recorrido total de 11,4 kilómetros, con poco desnivel, practicable tanto por caminantes como por corredores y ciclistas. Y esto, más o menos hicimos hace unos sábados. Y yo me llevé una cámara de fotos, claro.

Los detalles técnicos de la parte fotográfica del paseo los podéis encontrar en El meandro de Ranillas con la Nikomat FTn e Ilford FP4 Plus.

Para los demás, simplemente os dejo aquí algunas fotos.

[TV] Cosas de series; de lo fantástico a lo kinky en tres series

Televisión

Como me viene pasando desde hace un par de meses, por alguna razón se me acumulan las series y no consigo despejar la lista de espera para comentarios. Y es que estoy viendo series que se ven rápido. O se me han acumulado finales de cosas que venía arrastrando de tiempo atrás. Y no voy a hablar todavía del final de Game of Thrones… aunque no pasará de esta semana. Le dedicaré un especial. Creía que hoy iba a traer un especial satánico; pero para sacar adelante más “trabajo”, haré un mix de dramas de temas diversos.

Una de las series de hoy, Bonding, transcurre en el cosmopolita y extraño mundo de Nueva York, y a la Gran Manzana, a Washington Square, nos dirigiremos fotográficamente.

Chilling adventures of Sabrina – temporada 2ª

Lo he de reconocer. La primera temporada me gustó a medias, no tenía claro que mantuviese este drama de instituto con toques fantástico-satánicos en mi cartelera personal. Pero decidí darle una segunda oportunidad. No me arrepiento. Sin que haya ascendido a la cumbre de mis preferencias, ha resultado una temporada entretenida. Más oscura, más madura, con una trama argumental más definida, más coherente, abrazando con más seguridad los aspectos siniestros del mundo fantástico de Sabrina (Kiernan Shipka). Apartándose del lado “drama de instituto”. Es cierto que su protagonista esta por debajo de las expectativas que me despertó su participación en Mad Men… pero es pasable. Y tiene algunos secundarios interesantes. Quizá lo más debatible es los tópicos en los que cae. Que pretendiendo no ser maniquea y navegar en una zona gris moral, acaba siendo muy maniquea, con algunos “malos” muy de pandereta. Por lo tanto se queda en serie normalita, no especialmente destacable, pero entretenida. En cualquier caso… al menos hemos sobrevivido al apocalipsis. Quizá tendría que haber acompañado este comentario con el de Lucifer,… por algunas similitudes argumentales,… pero dejaré eso para otra ocasión.

Bonding – temporada 1ª

Desconozco si habrá más temporadas de esta serie, es posible que sí, pero me ha gustado bastante esta peculiar reflexión sobre las relaciones, la soledad, las mochilas emocionales que llevamos ya a edades muy jóvenes, en un entorno muy peculiar. Tiff (Zoe Levin) y Pete (Brendan Scannell) son amigos desde hace muchos años, incluso tuvieron cierta relación en sus años de instituto. Pero ahora Pete es abiertamente gay, comparte piso con un tipo no especialmente agradable, y tiene serias dificultades para llegar a fin de mes. Y Tiff,… se gana bien la vida, pero bajo pseudónimo. Porque en el trabajo es conocida como Mistress May, y es una dominatrix muy valorada y respetada, que acepta como ayudante a su amigo de toda la vida, que a partir de ese momento será conocido como Carter… incluso como Master Carter.

Siete episodios en torno a los quince minutos de duración, que con gran economía de medios desarrollan perfectamente la personalidad y los problemas cotidianos de sus protagonistas, las mochilas emocionales y sociales que cargan consigo mismo, mezcladas con las extrañas escenas que su “trabajo” les proporciona. Comedia negra con calado y muy divertida. Muy recomendable. Y si lo mira bien, prácticamente te la ves como si fuera un largometraje de dos horas.

Dead to Me – temporada 1ª

Serie que llegó a Netflix sin hacer mucho ruido, pero que me llamó la atención por su reparto. Jen (Christina Applegate), viuda desconsolada por la muerte en accidente de tráfico de su marido, habiéndose dado a la fuga el conductor, con el caso no resuelto por la policía, conoce en un grupo de autoayuda al duelo a Judy (Linda Cardellini), que también dice haber perdido a su pareja, y que tras unos encontronazos iniciales acabarán iniciando una peculiar amistad. Una amistad y unas viudedades en la que nada es lo que parece y que acabarán desmoronando el precario equilibrio en el que se mantienen las vidas de ambas protagonistas, en una escalada de descubrimientos y concesiones que parece que va a acabar de muy mala manera. Cuando todo el bacalao parecía repartido… nos han dejado con un hermoso cliffhanger, que espero se merezca una nueva temporada. Con buenas interpretaciones, mi favorita es Cardellini, también por parte del reparto secundario, la serie ha ido destacando. E incluso el público votante en IMDb la ha dejado a buen nivel. Pero bueno. También Santa Clarita Diet estaba en esas y, después de su mejor temporada, ha sido cancelada…

[Fotos] De paseo con el cajón

Fotografía

Cuando digo “cajón” me refiero a una cámara de cajón, primitivas cámaras fotográficas reducidas a su mínima expresión y que tienen la forma de una caja con una lente en una de sus caras, algún visor en algún sitio, y un disparador elemental para exponer la película en su interior. Supersimples, pero pueden ser bonitas y divertidas. De vez en cuando saco la Agfa Synchro Box a pasear.

Los detalles técnicos del último rollo en La cámara de cajón y el control del contraste,… una reflexión – Agfa Synchro Box + Ilford FP4 Plus 125.

Para quienes no estén interesados… las fotos.

[Libros] Baila, baila, baila

Literatura

He comenzado mi recta final para leer lo que me queda, poco ya, de ficción escrita por Haruki Murakami. Además de esta, creo que sólo me queda una novela, y luego algunos relatos cortos.

Cuando leí la novela anterior, La caza del carnero salvaje, sabía que era la tercera parte de la trilogía que se denomina del Ratón, uno de los personajes comunes a esos tres libros. Son las dos primeras novelas del autor y la mencionada. Pero lo que no sabía, me enteré al terminar, que la novela que nos ocupa hoy, sin ser considerada de la trilogía del Ratón, es continuación del carnero salvaje.

Hoy saco las fotografías de mi colección de templos en Kioto, lugar de nacimiento del autor.

El protagonista principal, el innominado relator de las novelas anteriores, tras varios años llevando una vida anodina, siente que la chica con la que inició la aventura del carnero salvaje, reclama que vuelva al hotel Delfín de Sapporo, porque allí hay algún misterio todavía sin resolver. Y así empieza una extraña aventura que, como he leído en algún sitio, implica a un par o tres de prostitutas, una neurótica recepcionista de hotel, una adolescente de 13 años perdida en el mundo por culpa de unos padres que viven en sus propios mundos, estos padres, un actor popular aunque mediocre, un hombre carnero y algún otro personaje manco que por allí se cruza. Hay algunos asesinatos y un misterio profundo, en el ámbito de lo fantástico, como es propio en muchas de las obras del autor, que puede ser la clave de la resolución de la compleja y algo hermética trama.

Al principio es difícil ver hacia dónde se dirige la trama. Pero poco a poco, las interrelaciones del narrador, especialmente con los personajes de género femenino, van creándote una curiosidad por saber cuál es el misterio que envuelve a este innominado protagonista. En realidad, ese misterio no deja de ser el macguffin que mueve a los personajes y que permite a Murakami realizar una dura crítica hacia la sociedad capitalista del Japón de los años 80, y que puede ser perfectamente válida en la actualidad. Es claramente un libro que expone una parte del pensamiento social y político del autor, con frecuentes referencias a su juventud en los convulsos años 60, y su origen en los movimientos izquierdistas juveniles y universitarios que, como en otros sitios, agitaron a la conservadora sociedad nipona en la segunda mitad de los años 60 y principios de los 70.

No entrará entre mis libros favoritos del autor, pero me ha gustado. Siempre digo que siento una casi inmediata empatía por los protagonistas de las novelas de Murakami. En algunos momentos, o en algunos aspectos, incluso identificado. Y después de todo, sin ser de las más brillantes, no está nada mal. Aunque conviene leerla sin prejuicios.

[Cine] The Sisters Brothers (2018)

Cine

The Sisters Brothers (2018; 28/20190506)

Primera película de la primavera que nos ha gustado en todas sus dimensiones. He de decir que hoy tenía pensada otra entrada. Como “casi” todo el mundo sabe, la próxima madrugada tendremos que decir adiós a Westeros, por lo menos hasta que se estrenen las precuelas que ya están anunciadas. Y mi intención era hacer la entrada dedicada al final de la serie ANTES de conocer el desenlace. Bajo la premisa de que da igual cuál sea este. No se puede juzgar una serie de 73 episodios y unas cuantas horas más de emisión sólo porque guste más o menos el final. Una serie es un proceso, un viaje, un camino… Y este lo ha sido de sorpresas. Y las sorpresas no gustan por igual a todo el mundo. Pero hoy me he levantado pocho. No sé si he pescado algún virus. No sé si he acabado cansado por las horas que ayer pasé de pie. No sé si me ha afectado el frío que se me metió en el cuerpo mientras celebrábamos el Día Internacional de los Museos con un concierto de jazz manouche. Y además, ayer no me dio tiempo de comentar esta película del francés Jacques Audiard. Y como es más fácil hacer este comentario que el de la historia de Daenerys Stormborn… pues me voy a centrar en lo fácil.

Una vista parecida a esta, más angular, de la sierra del Alano en el paraje de Taxeras en los Pirineos aragoneses, “interpretando” a las Montañas Rocosas en Oregon, me sorprendió y me hizo fijarme más en los paisajes de la película.

Nunca he sido muy aficionado al western. Pero el reparto de esta película, con John C. Reilly, Joaquin Phoenix, Jake Gyllenhaal, Rutger Hauer, y otros que no conocía y han resultado muy bien, más el hecho de que hay varias películas de Audiard que me gustaron mucho… a por ella. Si encima nos dan la alegría de mostrarnos en pantalla varios paisajes de mi tierra, Aragón, como si fueran de Oregón… todavía mejor.

Nos cuenta Audiard el desarrollo de una misión que “El Comodoro” (Hauer) encarga a dos pistoleros, matones a sueldo, los hermanos Sisters (Reilly y Pheonix), en combinación con un detective privado (Gyllenhaal), que deben encontrar y obtener una determinada información de un buscador de oro (Riz Ahmed), en plena Fiebre del oro de California. L misión resultará en un viaje que impondrá importantes cambios en la forma de pensar y en la vida de estos dos peculiares hermanos y en su relación.

Los paisajes de los Monegros también estuvieron presentes en la película, cuando la acción no transcurría entre montañas.

Película que visualmente es una delicia, en la que Audiard se las apaña para convertir paisajes de los Pirineos, los Monegros, las playas francesas y otros en paisajes perfectamente asumibles como pertenecientes al lejano oeste norteamericano. Pero que sirven perfectamente para enmarcar un guion redondo, unas interpretaciones de alto nivel mediante una realización clásica pero muy eficaz y muy bien llevada a término. Creo que poco más se puede decir. Id a verla. Si realmente os gusta el cine, os gustará.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Y sería un tópico decir que se trata de un “western” crepuscular,… porque últimamente todos lo son. O por lo menos, todos los que me interesan de alguna forma. Lejos del carácter heroico, patriotero o aventurero de las películas del oeste de antaño, este es más introspectivo, más realista.

[Recomendación fotográfica] Nick Brandt, Inherit the Dust

Fotografía

Hoy han subido a la cuenta de Youtube de Fotografiska, museo de fotografía en Estocolmo un vídeo de quince minutos sobre la serie del fotógrafo británico Nick Brandt, Inherit the Dust. Es una de las exposiciones de fotografía que más me han impactado en mi vida. Y tengo el libro con este trabajo. Realizado con película en blanco y negro de medio formato, con cámaras de 6×7, Mamiya y Pentax.

Espero que os guste…

El día que visitamos la exposición hacía una tarde excelente a mediados de agosto en Estocolmo. Y cenamos al aire libre en el bar-restaurante de la propia Fotografiska. Caro,… pero mereció la pena.

[TV] Cosas de series; ronda de series asiáticas

Televisión

Sigo acumulando retrasos en mis comentarios televisivos. Hasta tal punto que me estoy planteando hacer dos en una semana. Y eso en medio de la semana en que nos preparamos para asistir al último, definitivo, episodio de Game of Thrones, de la que se puede hablar mucho, pero como hay mucha gente que no lleva un ritmo acelerado de visualización de episodios, no quiere que se comente nada. Pero todo llegará. Y por otra parte, está Lucifer. Este procedimental policíaco me gustaba, tenia salero y personajes con cierto carisma. Vi dos temporadas, pero cuando anunciaron que la tercera tendría más de 20 episodios… pasé. Cancelada por su cadena original, recientemente fue retomada por Netflix que ha estrenado una cuarta temporada con 10 episodios y ha recuperado las tres primeras. El caso es que me ido poniendo al día en los dos últimos meses… y ya casi la tengo terminada. Ya hablaré de ella.

Dicho todo esto, vamos con unas cuantas series asiáticas, algunas de las cuales ya las terminé de ver en el entorno de las vacaciones de Pascua. Intentaré no extenderme mucho, porque no merece la pena. Aunque hay alguna cosa interesante.

Sip… son tres series coreanas frente a sólo una japonesa. Pero la que más me ha gustado e interesado es la de animación japonesa. Así que a Japón nos vamos con mis fotos.

Persona [페르소나]

Un poco presuntuoso poner el mismo título a esta antología de cortometrajes de unos 20 minutos de duración realizados por directores coreanos de cierto prestigio que uno de las más celebradas películas de Ingmar Bergman. Pero bueno… El caso es que estos cortometrajes nos hablan de los conflictos y las personalidades de una serie de personajes femeninos, más o menos jóvenes y con carácter. Con muchas gente guapa, como es habitual en la televisión coreana, esta miniserie de miniepisodios autoconclusivos estrenada hace unas semanas en Netflix, tiene su interés, y razonablemente buenas interpretaciones. Muy superior a la mayor parte de las producciones televisivas coreanas, sin que alcanza tampoco cotas excesivamente altas.

Otra serie coreana de episodios cortitos, que muchas veces no llegan a los 15 minutos. En ellos seguimos la vida cotidiana de Jae-Young (Hee-von Park), una mujer de unos treintaypocos años, con su trabajo independiente, sus amigas, sus novios, que no le suelen funcionar bien, y que debe lidiar con los problemas del día a día y con la condición de mujer soltera a una edad que en una sociedad conservadora como la coreana se supone que debería estar casada. Pero la serie tiene un tono positivo, y en todos los episodios se pone buena cara a los problemas a través de la comida. Todos terminan con la receta de un plato de la cocina coreana. La protagonista cae bien, y lo hace bien. Es una serie simpática, con buen rollo, pero sin esconder realidades. Hay dos temporadas de la misma en Netflix. Desconozco si en algún momento habrá alguna más.

My first first love [Cheossalangeun Cheoeumilaseo (첫사랑은 처음이라서)]

Estreno reciente en Netflix de esta serie que se presenta como de producción propia. Sorprende, en principio, que sólo tenga ocho episodios, frente a los 16 o más que son los habituales en las series coreanas. Pero luego vemos que la serie no termina. Probablemente habrá una segunda temporada o una segunda tanda de ocho episodios.

Grupo de amigos jóvenes, en sus últimos años de universidad que acaban viviendo juntos e interrelacionándose. La pareja protagonista son amigos de la infancia, y existe cierto grado de tensión sexual no resuelta. Pero pronto cada uno de ellos encontrará un interés romántico en otras personas… lo cual puede generar otro tipo de tensiones.

Intrascendente, prescindible, pero simpática y entretenida. Y como siempre, todos son muy guapos en las series coreanas.

Rirakkuma to Kaoru-san [リラックマとカオルさん]

Simpática serie de animación japonesa realizada con muñecos mediante la técnica del stop motion o animación foto a foto en volumen. Son trece episodios de unos 12 minutos de duración, con afinidades temática, aunque no formales, con una de las anteriores. Kaoru-san es una joven soltera, que empieza a ser “no tan joven”, que trabaja en una empresa con pocas posibilidades de promoción, que vive alquilada en un viejo caserón, y a la que no se le da bien lo de ligar, aunque esté prendada del repartidor de la empresa de paquetería. Vive “sola”. Y entrecomillo porque con ella “viven” en la apartamento un pajarito y dos osos de peluche, de los cuales el más grandón Rirakkuma es el otro protagonista de la serie. A mí me ha encantado, por su sencillez, por la animación y por el planteamiento mucho más serio de lo que parece. Típico recorrido a lo largo de un periodo de tiempo en el que van sucediendo problemas cotidianos con los que hay que apechugar. Mantiene cierto optimismo dentro de los problemas. Como la anterior. Me parece muy muy muy recomendable.

[Fotos] Los primeros domingos de mes, visita un museo

Arte, Fotografía

Pues eso. Que los primeros domingos de mes, los museos pertenecientes al Ayuntamiento de Zaragoza tienen la entrada libre, no hay que pagar, y es un buen momento para disfrutar de sus contenidos. También es cierto que en alguno de ellos se puede acumular gente… pero el museo Pablo Gargallo, que es el más bonito desde mi punto de vista, es agradable de visitar. Incluso más cuando hay vidilla en sus salas. Estuvimos durante el primer domingo de mayo. Y aproveché para hacer unas fotos con un carrete en blanco y negro. Los detalles técnicos en En el museo con Ilford HP5 Plus 400 a IE 1600.

Aquí, simplemente, os dejo algunas de las fotos.

[Animación e historieta] Ella, su gato y todo los que vino después con Makoto Shinkai

Cine, Literatura

Hace unas semanas… más bien unos pocos meses, coincidieron una serie de determinantes que me han llevado a una actividad de fondo sobre el cine del realizador de animación japonés Makoto Shinkai. Shinkai se puso de moda hace 2 años con el estreno con gran éxito en occidente de su película más conocida y taquillera. Ese Tu nombre es…, Kimi no na wa… [
君の名は。]
(2016) que yo nunca he escuchado en la película. Yo siempre escucho Kimi no namae wa… [君の名前は。]. Se supone que significa lo mismo, pero con el japonés nunca se sabe lo de los matices… Pero llevaba ya una trayectoria en el cine de animación. Veamos cómo lo conocí yo.

Partiremos de ese segmento favorito mío que es el viaje en tren de Takaki para ver a Akari, afectado por las fuertes nevadas, para ilustrar esta entrada con los omnipresentes trenes en Japón.

Durante un tiempo pensé que la primera película que vi yo del director japonés fue Cinco centímetros por segundo [Byōsoku Go Senchimētoru (秒速5センチメートル)] (2007). Una película más mediometraje que largometraje, que siempre me pareció incompleta. Pero que tiene momentos muy inspirado, especialmente el fragmento en el que se nos cuenta el viaje en tren bajo la nevada del protagonista masculino, un adolescente, para ver a su amor de la preadolescencia. Un conjunto de secuencias que me parecen de lo más bello que he visto yo en el cine de animación. O, simplemente, en el cine. La he visto varias veces, y cada vez la disfruto con intensidad, como el asombro de la primera vez.

Cuando en Netflix pusieron a disposición del público El jardín de las palabras [Kotonoha no Niwa (言の葉の庭)] (2013), otro mediometraje, me convencí que la anterior no había sido flor de un día, que estábamos ante un director de gran sensibilidad, con gran capacidad narrativa. Y que parecía centrar sus temas en la soledad, el deseo del otro, de la persona amada, y la incapacidad de reunirse con el otro de forma definitiva con esa persona amada. Dada la frecuente aparición de trenes en sus películas, bueno… en casi todas las películas de animación japonesas, es cosa del país, diríase que contempla las vidas de sus protagonistas como los carriles de las vías de del ferrocarril, siempre en paralelo, cercanas, pero destinadas a no encontrarse nunca.

Hace unos meses supe de la edición en español de la versión en historieta de uno de sus primeros cortometrajes, del año 1999, Ella y su gato [Kanojo to kanojo no neko (彼女と彼女の猫)]. El cortometraje, que es fácil de encontrar en Youtube, es una pequeña delicia de la animación en blanco y negro, en la que un gato es adoptado por una joven que vive sola, y que nos cuenta, el gato, en un recorrido a lo largo de las cuatro estaciones de un año de las alegrías y sinsabores de la joven, que sólo intuimos, porque solo tenemos la limitada información que el gato posee. La historieta pierde bastante de la capacidad lírica, poética, con la que carga el cortometraje, pero está bien. Desarrolla algo más las situaciones, tenemos algo más de información, pero la esencia de la historia y el mensaje está ahí.

Fue en ese momento, después de ver el cortometraje, antes de leer la historieta que llegó no hace mucho, cuando tomé la decisión de ver todas las películas de Shinkai que no había visto. Y revisar también alguna de las que había visto. Coincidió, por ejemplo, con la aparición en Netflix de Kimi no na wa…, que volví a ver, pero convertida por mí mismo en una miniserie de tres episodios. Es decir, no la vi de tirón, sino que conociendo a priori su trama, vi por separado las tres partes en las que podemos dividir la trama. He de decir que me funcionó perfectamente, y me permitió descubrir cosas en la película que me había pasado desapercibidas. En estos momentos valoro más la película que cuando la vi en su estreno en la gran pantalla.

Pero también me di cuenta que estaba en un error. Que la primera película que vi en mi vida de Shinkai no eran los centímetros sino la película de aventuras Viaje a Agartha [Hoshi wo ou kodomo (星を追う子ども)] (2011). La vi en televisión. Creo que en la extinta plataforma de Canal Plus… y no me impresionó especialmente. Afortunadamente, no me interesó lo suficiente como para aprenderme su director, porque si no igual me hubiera influido negativamente a la hora de interesarme por la obra de Shinkai. Esta película sí que es un largometraje, la aventura de unos jovencitos por el mítico mundo subterráneo de Agartha, que no está mal, es entretenida, pero no es lo mío. Dijeramos que es lo que menos me gusta del director.

Además de todo lo mencionado, en estas últimas semanas me he visto también las otras dos obras de cierta entidad que tiene el director, y su primer corto Otros mundos [Tooi sekai (遠い世界)] (1999). Este es un pequeño esbozo de lo que empieza a ser su carrera como animador, con el aire melancólico sobre las relaciones que va a presidir el conjunto de su carrera. Pero vamos con las dos películas que nos quedan.

Me gustó mucho Voces de una estrella [Hoshi no koe (ほしのこえ)] (2002), en la que Shinkai entra en el mundo de la ciencia ficción. En la que dos jóvenes adolescentes enammorados se ven forzados a separarse cuando ella entra al servicio de una nave espacial que iniciará un viaje interespacial, que los alejará, no sólo en la distancia, sino también en el tiempo, cuando cada mensaje de ellos, primero tarde horas en llegar, luego días, semanas, meses… y finalmente años, en una conversación continuamente interrumpida por la inmensidad de la separación. Siendo un corto-mediometraje de 25 minutos de duración tan temprano en su carrera, ya avanzaba los temas principales de la misma. Y aunque la animación sea más tosca, mucho menos refinada y precisa que en sus últimas obras, lo cierto es que a mí casi me agrada más en algunos momentos. Disfruté mucho con esta melancólica aventura, que por algún motivo me recordó a cierta aventura espacial, Viaje interminable, también de tono melancólico de Marion Zimmer Bradley, aunque los temas de fondo no sea exactamente iguales.

La otra película, largometraje de hora y media de duración, que he visto es El lugar que nos prometimos [Kumo no mukō, yakusoku no baso (雲のむこう、約束の場所)] (2004). Fue el primer largometraje del director. También en el ámbito de la ciencia ficción, en una realidad alternativa en la que tras la guerra Japón está dividido entre los bloques. Al norte del estrecho de Tsugaru, que separa Hokkaidō del resto del archipiélago, pertenece a un bloque, presumiblemente la Unión Soviética o similar, mientras que el resto de Japón es aliado del otro bloque, Estados Unidos, claro está. Y en ese ámbito tres adolescentes, dos chicos y una chica, trabarán relación y amistad. Hasta que la chica desaparece. Nuevamente aparece el tema de la separación, del duelo y el desconcierto que produce, esta vez en un entorno en el que se analizan las realidades o universos alternativos o paralelos. Una historia relativamente compleja, que me pareció interesante, aunque no me emocionó ni me llegó al mismo nivel que otras de las películas de Shinkai.

Y en estas estamos, cuando ya se ha presentado el avance de A la intemperie contigo [Tenki no ko (天気の子)], cuyo estreno en Japón está previsto para el mes de julio,… y que esperemos que no tarde mucho en llegar a las pantallas españolas.