[Cine] Viudas (2018) // Colette (2018)

Cine

Como ya comenté hace unos días, se me están acumulando los temas a comentar, y voy a entrar en modo “sólo fotos” durante unos días. Así que hoy os propongo un “programa doble” de cine. Porque, además de estas dos películas, ya tengo otra vista, que tendrá que esperar “sumergida” unos días hasta que la saque “a flote”. ¿Alguien adivina de cuál se trata?

En honor a Colette, os dejo unas cuantas fotos parisinas, que he extraído de mi fotoblog De viaje con Carlos, que he puesto en “espera” durante un tiempo. Después de siete años, no sé si sigue teniendo sentido tal y como lo llevo. Creo que hoy en día tendría más repercusión en otras plataformas distintas de Tumblr. Sin que esta decisión tenga nada que ver, en absoluto, con las prácticas de censura que ha impuesto recientemente esta plataforma, con las que tampoco estoy especialmente de acuerdo. El porno no me agrada especialmente; pero asumir la figura humana desnuda en las artes, o el erotismo, sí que me parecen necesarios en nuestras vidas.

Viudas (Widows, 2018; 56/20181203)

Dirigida por el notable Steve McQueen, esta película de atracos tiene además un fuerte componente de denuncia hacia el sistema social y político de los Estados Unidos, en el que asume la existencia de corrupción política, de prácticas políticas de bajo nivel ética en el mejor de los casos, y de estar infestado por un sistema de crimen organizado que nacido de la pobreza,  no necesaria se aprovecha de los más acaudalados sino que parasita a su propia gente, en ocasiones aliados con esos políticos. Incluye así mismo, y para muchos fundamentalmente, un mensaje de reivindicación de las mujeres, muchas veces las víctimas no reconocidas de los conflictos de los hombres.

Pero aquí el golpe es distinto. Tras la muerte en “acción” de una banda de ladrones dirigidos su líder Harry Rawlings (Liam Neeson), la viuda de este, Veronica (Viola Davis), es extorsionada por otro mafioso, de raza negra, (Brian Tyree Henry), que se está reconvirtiendo a político enfrentándose al tradicional candidato blanco de su distrito (Colin Farrell). Para salir del apuro, la viuda se coaligará para dar un golpe previsto por su difunto marido con otras dos viudas de la banda (Michelle Rodriguez y Elizabeth Debicki); la cuarta (Carrie Coon), no querrá saber nada, por motivos que se aclararán durante el filme. Todas ellas han quedado en mala situación tras la muerte de sus maridos. Pero la cosa será difícil, por su inexperiencia y por el acoso de terceros.

Establecido ya en el primer párrafo el contenido social y político de la cinta, McQueen nos ofrece un sólido producto del género de atracos, con un ritmo contenido pero no pausado, con escenas de acción también contenidas, pero adecuadas y que no dejan de ofrecer un espectáculo muy entretenido. Todo ello apoyado por el excelente trabajo interpretativo del conjunto. Mucho nombre ilustre en el reparto. Y la protagonista principal, Viola Davis, ya ha demostrado desde hace un tiempo que es una de las mejores intérpretes femeninas contemporáneas. Quizá la sorpresa más agradable la de Debicki quien, por su físico, corre el riesgo de encasillarse en la “guapa”, pero que nos ofrece un trabajo de transformación personal bastante notable. 

Muy recomendable. De lo mejor que he visto este año.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

Colette (2018; 57/20181206)

Y la segunda película de una semana en la que abundaron los festivos es también de reivindicación femenina. En esta ocasión, Wash Westmoreland, al frente de un reparto británico, nos recrea los años de juventud de la que probablemente es la escritora más conocida y reconocida de las letras francesas, y un personaje en sí mismo; Colette (Keira Knightley).

El recorrido nos lleva desde su adolescencia y juventud, donde encontramos a una chica criada en la idea del librepensamiento, pero ingenua y romántica, que se ha enamorado del famoso escritor Willy (Dominic West). Este era un caradura, que utilizaba “negros” (es como tradicionalmente se han denominado en español, aunque ahora lo políticamente correcto empieza a imponer la traducción del inglés, escritor fantasma) malpagados que le escribían los textos y los libros. La propia Colette se convertirá en uno de ellos, la de más éxito, creando el personaje de Claudine. La película recorrerá las peculiaridades de la vida sentimental y sexual de la pareja, abierta a las relaciones con otras personas, aunque Willy exigía de su mujer que sólo se relacionara con otras mujeres. Cosa que nunca pareció importar a Colette, que toda su vida manifestaría su preferencia por las mujeres. Aunque se casó varias veces. Con hombres, claro, que estamos hablando de las primeras décadas del siglo XX. El recorrido del film nos llevará hasta la separación del matrimonio, y el reconocimiento e inicio de su carrera personal de la escritora.

Película de época con un diseño de producción impecable, como no puede ser de otra forma en una producción británica, a mí me chirría escuchar el acento inglés, en la versión original, en unos personajes tan franceses. Tan poco británicos. Pero esto no desvirtúa la película que es entretenida, suavemente reivindicativa, que no hace sangre de los personajes más deleznables, empezando por el propio Willy, optimista, y bien interpretada. Knightley no es mi actriz favorita, me parece que tiene un registro limitado; es de esos intérpretes que siempre me parece que están representando al mismo personaje. Pero lo hace bien. El personaje se le ajusta y le saca partido. West lo hace muy bien, y se ven detalles de buen hacer en otros intérpretes, aunque su presencia en pantalla limitada no les permita un mayor lucimiento. Hay muchas historias interesantes dentro de esta historia, que apenas quedan apuntadas. El último tramo de la película resulta un tanto apresurado en comparación con el inicio, más pausado.

Película razonablemente recomendable, realizada con oficio, a la que le falta un poco de centrarse y un poco de corazón para haberse convertido en una gran película.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; series que prometen y que… bueeeeno… excelentes trabajos actorales

Televisión

Se me acumulan los temas y disminuyen los días que tengo para tratarlos. De hecho, esta semana estaré varios días en modo “solo fotos”. Así que entre hoy y mañana, y tal vez dejando programada una entrada para el miércoles, saque adelante un poco el trío habitual tv/cine/libros. Tres comentarios rápidos a tres series diversas que he visto en las últimas semanas.

The Sinner 2

La primera temporada fue una sorpresa relativamente agradable; sin ser nada del otro mundo, el buen trabajo actoral te enganchaba. En esta ocasión volvemos a contar con el mismo inspector de policía que la ocasión anterior, un recuperado Bill Pullman, que mira tú que ha hecho bodrios en el cine. Pues ahora se luce en televisión. En esta ocasión vuelve a su ciudad natal, donde un niño de 13 años ha matado a quienes aparentemente son su padres. Pero detrás hay un problema de sectas y de secretos de antaño entre la aparentemente “buena gente, buenos ciudadanos” de la pequeña ciudad. Ha destacar el siempre sólido trabajo de Carrie Coon, y varios otros buenos secundarios. Sigue siendo una serie que vale más por su trabajo interpretativo que por sus tramas, que tampoco están mal.

Aprovecho la entrada para mostrar algunas fotos realizadas con la compacta Leica Minilux y película Kodak Gold 200. Las he llevado como bloc de notas fotográfico durante buena parte del otoño. Aquí aprovecho para reflejar un paseo por el soto de Cantalobos hace unas semanas.

Wanderlust

En esta serie británica, Toni Collette y Steven Mackintosh son un matrimonio que se quiere, pero que ha perdido la chispa en el dormitorio y andan con un notable grado de insatisfacción sexual. Para remediarlo, deciden abrir su matrimonio a la relación con otras personas, lo que parece que va a ir bien… hasta que no va. Repercutiendo en las vidas de sus hijos y de otras personas. Irregular, también salvada por el buen trabajo actoral. Decir que el quinto episodio de los seis de los que consta la serie es un mano a mano entre Collette y Sophie Okonedo, que es la psicóloga de la primera, de primer nivel interpretativo, y que justifica ver el conjunto de la serie para llegar ahí. Buenísimo.

The Kominsky Method

Sinceramente, no me apetecía mucho ver una serie protagonizada por Michael Douglas, un actor al que nunca he tenido mucha simpatía. Pero me la recomendaron vivamente y, haciendo pareja con Alan Arkin, en su relación actor veterano/agente todavía más veterano, componen una comedia dramática de muy buen nivel. Ambos, y un excelente grupo de secundarios, ayudados de un excelente guion, nos conmueven, tanto en las risas como en las penas, en esta reflexión sobre la pérdida y el duelo, sobre hacerse viejo, sobre la amistad, y sobre las relaciones familiares. Muy recomendable.

Como veis, todas las series de esta semana, serán mejores o peores, pero tienen excelentes trabajos interpretativos. Es lo que puede que sean interesantes para los espectadores.

[Recomendación fotográfica] Temas y fotógrafos diversos

Fotografía
Fotografías acompañantes realizadas con Hasselblad 500CM + Carl Zeiss Distagon 50 mm f/4 C T* y película Ilford Delta 100 Professional revelada en Kodak HC-110 en dilución B (1+31).

No conocía yo al fotógrafo zaragozano Aurelio Grasa (1893 – 1972). De profesión médico, al igual que Ramón y Cajal fue un fotógrafo experimentador, que utilizó múltiples técnicas y formatos. Desde los autocromos, a la fotografía aérea, para acabar siendo un partidario del formato pequeño, una Leica M3, y la diapositiva, tras ir descendiendo en la escala de tamaños desde el gran formato con cámara de placas, pasando por el formato medio. La noticia de su obra la he visto en Cada día un fotógrafo, y hay una página dedicada a su obra. Aunque con poquitas obras. El blog de la misma no se actualiza desde marzo de 2015.

En la edición de PhotoEspaña 2017, en la exposición dedicada al aniversario de Leica, me llamaron la atención unas fotografías comentadas por las personas en ellas retratadas del fotógrafo de magnum Jim Goldberg. Los comentarios de esas personas pasaban de la hilaridad que producían algunas de ellas a una tristeza o patetismo profundos. Recorriendo por el camino el absurdo o el surrealismo inconsciente. Un retrato duro pero compasivo de la pobreza de su tiempo, este trabajo de Jim Goldberg se comentó recientemente en las páginas de Magnum Photos.

Oscar Colorado, en sus siempre inspiradas y profundas páginas de su blog Oscar en fotos, nos hace un repaso a la importancia de la fotografía y la imagen en general en la Alemania nazi. Además de diversos comentarios del entorno sociopolítico y cultural, dedica un espacio importante a la controvertida cineasta Leni Riefenstahl, probablemente una de las más brillantes del siglo XX, al mismo tiempo que más rechazadas por su nefasta connivencia con el nazismo, y la fotógrafo oficial de Hitler, Heinrich Hoffmann. También al pionero de la fotografía en color Hugo Jaeger. Conviene leer este interesante ensayo.

Para desintoxicarse de la náusea que producen las imágenes del nazismo, y de los fascismos en general, convendrá que conozcamos el proyecto Humanae de la fotógrafa brasileña radicada en Madrid, Angélica Dass. Nos lo han contado en On Art and Aesthetics. Está fotógrafa procede de una familia que, como ella dice, estaba llena de colores. Refiriéndose a los tonos y colores de la piel de sus integrantes. Pero al mismo tiempo ha sentido la discriminación por que su tono de piel es de un color marrón; aunque la gente la llamaba “negra”. Por ello, su proyecto es al mismo  tiempo simple y complejo al mismo tiempo. Realizar un catálogo de los tonos de la piel humana con sencillos retratos de personas de cabeza y hombros, sustituyendo el fondo del retrato por el tono del catálogo Pantone más próximo a un muestra del color de la piel en la punta de la nariz de cada persona. Y así nos muestra un catálogo amplísimo de tonos que, además de los valores estéticos y artísticos inherentes al proyecto, los tiene también de carácter antropológico, científico o educativo. Romper con la dicotomía blanco/negro, o la estúpida división que nos enseñaban en el colegio, blancos/negros/amarillos/cobrizos o pieles rojas, y mostrar un continuo humano sin fin. El fin último, cuestionar sistemática el constructo ficticio del concepto de raza, un mito no apoyado por la ciencia, y apoyar el concepto de la unidad en la diversidad de la humanidad. Os dejo un vídeo de una conferencia TED en la que ella misma explica muy bien sus ideas y su proyecto.

Por último, os quiero recordar que uno de mis fotógrafos favoritos, el conceptual Duane Michals. Auténticamente conceptual, no como muchos modernos que se dicen  “conceptuales” simplemente porque hacen cosas más relacionadas con el diseño y con la fantasía a partir de fotografías que otra cosa. Pues bien, esta semana en Cartier-Bresson no es un reloj, un blog sobre fotografía en castellano que también es muy recomendable, hacen un comentario de la serie El espejo mágico de la incertidumbre del doctor Heisenberg.  La mecánica cuántica, el principio de incertidumbre, rompen con el determinismo de la física clásica, y abren la puerta a una interpretación probabilística del mundo,… al menos a sus niveles más elementales. Expresar esta idea desde un punto de vista visual y fotográfico es cuando menos un formidable desafío, del cual Michals sale airoso con brillantez. Teniendo en cuenta que es un artista y no pretende ningún tipo de precisión científica sino una reflexión sobre los conceptos trasladada a una escala humana y estética. Como nos cuentan en el artículo que dijo el propio Michals ante una crítica emitida por Garry Winogrand, sus secuencias de fotos lo liberan de la tiranía del “momento decisivo”. Dejar de mirar el instante para observar y reflexionar sobre la realidad objetiva y subjetiva de la propia existencia o la de quienes nos rodean. Siempre vienen bien los “disidentes”. Son los que nos hacen crecer.

[Arte y cultura] Una mañana en el IAACC pablo Serrano

Arte, Fotografía

Dentro de mis “sesiones” probando el nuevo Tamron 35 mm para Canon EOS del que os hablé el otro día, el miércoles pasado salió un día con densas nieblas. El único que recuerdo este año. Antaño, nos pasábamos semanas enteras con estas nieblas cuando se instalaba el anticiclón… pero últimamente empiezan a ser raros. En cualquier caso, eso me hizo buscar un terreno de pruebas para el nuevo objetivo menos desapacible. Y como hacía tiempo que no me pasaba por el Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporánea “Pablo Serrano” (IAACC Pablo Serrano), fui allí donde me dirigí. Además era un lugar idóneo para simular retratos con las esculturas del de Crivillén, así como para probar su estabilizador en situaciones de poca luz. Pero de eso ya os hablé; hoy hablaré de las exposiciones que visité.

Cortázar por Mordzinski.

Objetivo Mordzinski

Primero visité una exposición del fotógrafo argentino Daniel Mordzinski que lleva buena parte de su vida fotografiando escritores del ámbito de la lengua española, tanto en nuestro país como en toda Centro y Suramérica. Empezando con una bonita anécdota sobre Julio Cortázar en los años 70, durante su primera exposición en París.

En este retrato de Mordzinski a Juan José Saer, me parece ver la influencia de Cartier-Bresson cuando fotografiaba a gente como Sartre o de Beauvoir, aunque la composición de Mordzinski es más osada y dinámica.

Dos elementos interesarán en esta exposición, en la que también encontramos fotografías realizadas en nuestra ciudad, en Zaragoza. La calidad de las fotografías, tanto en blanco y negro como en color. Aunque soy aficionado que gusta más del color, en esta ocasión me atrajeron más las monocromas. Especialmente alguna en la que se apreciaba la influencia de maestros como Cartier-Bresson.

Fotografías realizadas en las calles de Zaragoza a escritores locales y nacionales.

En general, una exposición de fotografía muy entretenida, en la que por añadidura encontré sugerencias para conocer escritores de los que no había oído hablar, pero cuyos retratos me lo hicieron muy interesantes.

Pablo Serrano, retratista y retratado

Desde la última vez que estuve, ha habido una reorganización de los fondos propios especialmente de las obras del escultor Pablo Serrano. En la nueva orientación, se le da mucha importancia a su actividad como retratista, dedicando en este momento un amplio espacio a los retratos escultóricos que realizó de contemporáneos suyos.

Pero también se le dedica un espacio a las ocasiones en las que el propio Pablo Serrano fue retratado. Especialmente, mediante la fotografía. Por fotógrafos de tanto prestigio como Alberto Schommer entre otros. Una serie de retratos muy interesante, aunque no muy extensa en la que encontramos alguna obra notable, muy bien presentadas.

Victor Mira y Yann Leto

Como no hay tantas fotografías, pasaré más rápido por las exposiciones dedicadas a Víctor Mira y Yann Leto. Ambos pintores y escultores contemporáneos. El primero ya fallecido, hace unos años, falleció precozmente. Ambas son interesantes, y en alguna de ellas, especialmente en la de Yann Leto encontraremos alguna referencia más o menos divertida, o ácida, a realidades político-sociales. En fin… pasaos y vedlas vosotros mismos. Ambos son artistas muy vinculados a Zaragoza, independientemente de su lugar de nacimiento o incluso nacionalidad.

Oración de Víctor Mira a la “Madre Zaragoza”.
La obra de Yann Leto, entre la pintura y la escultura, para su exposición “Safari”.

Vicente García Plana – El objeto de la memoria

En su página web, Vicente García Plana se define como artista multidisciplinar. El artista de Huesca se ha dedicado a la escultura, la fotografía y… las colecciones. ¿Qué colecciona? Porque de colecciones va la exposición actual. Objetos cotidianos recopilados de forma masiva en los entornos domésticos habituales, en los hogares de la gente. Botellas. Pinceles y brochas. Hojas. Libros. Teléfonos. Botes. Corchos. Despertadores. Cubiertos. Pastillas de jabón. Picos. Lo que tenía su padre al morir. Lo que tenía su abuelo al morir. De todo. Y con ello construye sus instalaciones basadas en la repetición hasta la saciedad de las cosas que todos tenemos o hemos tenido en casa. Es curioso. Pero al mismo tiempo te despierta diferentes sensaciones; cotidianidad, nostalgia, diversión, extrañeza,… No sé. Yo me lo pasé muy bien, y le acabé dedicando mucho más tiempo del que pensaba. También había objetos fotográficos. También trabaja como interiorista; interiorismo de autor. Dice.

[Cine] The Children Act (2017)

Cine

The Children Act (2017; 55/20181129)

Ya hace más de una semana que vimos esta película. La verdad es que llevo bastante retraso a la hora de comentar cine. Estos días que he tenido fiesta me han permitido ir más a las salas, a horas en las que habitualmente no me es posible. Pero bueno, poco a poco iré encontrando huecos. Pendientes tengo todavía un par más de películas, que tienen cierto interés vistas en esta semana. Igual hago una entrada doble en unos días; porque la semana que viene tengo que viajar por trabajo y aun tendré menos ocasiones para actualizar este Cuaderno de ruta.

En cualquier caso, la película de hoy tiene también su comentario. Tenía ganas de verla. Está basada en una novela reciente del británico Ian McEwan, de 2014, que leí con interés. Por dos motivos; porque me gusta el escritor y porque toca temas con los que convivo en mi trabajo y me gustan. Lo cierto es que ha tardado bastante en venir a España, donde no pudimos asistir a una sesión en versión original. Pero no es difícil encontrar una versión en internet sin doblar, así que “complementé” la visita a la sala del cine con la posibilidad de escuchar los diálogos originales. Los doblajes no sólo me parecen una adulteración de la obra original, sino que últimamente vienen sufriendo además traducciones bastante fatales. En este caso, ya la traducción literaria del libro tenía sus problemas, cosa que detectas mejor cuando conoces los temas bien y manejas con fluidez los conceptos. Así, pues vista en casa también la versión original, es en la que me centraré.

La acción, salvo una “excursión” de la jueza Maye a Newcastle, transcurre en Londres, en la zona de los tribunales, no lejos de Saint-Paul. Bueno… fotos de Londres en general para hoy.

Reconozco que no imaginaba a la jueza Maye encarnada por Emma Thompson, ni al marido con el aspecto de Stanley Tucci. Pero ambos son sólidos intérpretes y se meten perfectamente en la piel de este matrimonio en crisis. Crisis que se acentúa cuando la jueza tiene que decidir sobre un caso de tratamiento con transfusiones en un menor de edad testigo de Jehová, que corre el riesgo de morir en caso de rechazo del tratamiento. Un menor de edad que tiene 17 años y 9 meses… una figura que podría considerarse desde ciertos puntos de vista un “menor maduro”, con capacidades para decidir sobre muchos aspectos de su vida.

La película no obstante carga las tintas más sobre las relaciones personales entre los personajes que sobre los dilemas morales. También es muy precavida, para no pisar sensibilidades religiosas. El caso de entrada, un caso sobre separación de mellizos en una familia muy religiosa pero anglicana, no tiene que ver con el que se presenta en el libro, que trata sobre la discriminación del mujer en su acceso a la educación en las comunidades ortodoxas judías. Y esto es un aspecto que lo diferencia de la obra literaria, que arremete claramente, aunque de modo racional, contra la irracionalidad de los preceptos de las distintas religiones. La película es mucho menos comprometida que la obra literaria.

Por lo demás, la película se sujeta ante todo en la interpretación de Thompson. Con una realización por parte del director Richard Eyre académicamente sólida, pero convencional, la película resulta un tanto fría si no fuera por las ocasiones muestras de emoción que traslucen sus protagonistas. Protagonistas que tienen que tratar con personajes, especialmente el de la jueza, bastante frío en sus emociones, aunque la procesión vaya por dentro. Me parece además irregularmente resuelta la relación con el menor.

Una película que no está mal, que se deja ver. Con el buen nivel interpretativo como principal virtud, agradará a los aficionados al cine británico. Pero que se queda un poco corta en lo que podría haber sido. De todas formas, son pocas las películas de Eyre que me hayan llegado a emocionar a pesar de tratar temas con potencial profundidad.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Paseando con un nuevo 35 mm

Fotografía

Durante años, desde que comencé mi afición a la fotografía hasta principios de los 2000, afirmé sin dudar que mi focal favorita eran los 50mm. En aquel entonces conocí el Summicron-C 40 mm f/2 de Leica, y me di cuanta que esa focal estándar algo más abierta era preferible desde mi punto de vista y gustos. Pero… no abundan los 40 mm excelentes y luminosos. Por ello, poco a poco he derivado hacia el 35 mm como focal preferente. Incluso he realizado algún viaje con esa focal casi en exclusiva.

Hace ya unos años que andaba pensando en sumar un buen 35 mm a mi equipo Canon EOS, y finalmente lo he hecho. Aquí os dejo unas cuantas fotos. El artículo técnico está en Un 35 mm para Canon EOS; el de Tamron será. Las fotos de este artículo y el técnico no son coincidentes, porque de las que allí podréis ver saldrá otra entrada en este Cuaderno de ruta. Pero espero que os gusten. Son, simplemente, de pasear con el nuevo objetivo.

[Libro] El silencio de las estrellas

Literatura

Tengo un cierto atasco de temas para ir sacando en estas páginas. Pensaba que hoy iba a ir de fotografía, porque tengo un par de cosas nuevas, pero no están listas todavía. Así que voy con uno de los libros leídos recientemente. Ciencia ficción española. Una novela corta.

Esta obra de ciencia ficción, que podemos calificar como ópera espacial aunque tiene otros elementos, está escrita por Miguel Ángel Pérez Oca, y cuando me apareció recomendada en Amazon, venía con el aliciente de haber recibido algún premio que otro. Lo cierto es que no creáis que esto aumentó mis expectativas. Estoy un poquito quemado de los escritores “premiados” de ciencia ficción española, especialmente si son premios de carácter local… donde tengo la sensación de que hay mucho pasteleo entre autores y organización. Desconozco si es el caso, no obstante. Y como tengo ganas de encontrar algo de buena ciencia ficción nacional, parecía una ópera espacial, género que me gusta, le di una oportunidad. También se da la circunstancia de que el precio es barato.

Uno de los planetas visitados por los astronautas es agreste y feraz,… y quedará aquí representado por el Parque Nacional Taroko de Taiwán. Agreste y feraz.

La cosa va de una expedición a un sistema estelar situado a 700 años-luz de distancia, con su posición aparente en la constelación de Orión, en el que puede haber planetas potencialmente habitables. Allí, las dos parejas de astronautas entrarán en contacto con una civilización alienígena y empezarán a encontrar sospechas de cuál es el motivo de qué en una galaxia y en un universo tan grande, las estrellas estén en silencio, nadie se comunique con el ser humano. Pero claro, los más de 1400 años, tiempo terrestre, que lleva el viaje de ida y vuelta, también supone que no van a regresar al mismo planeta que abandonaron.

Vamos a ver. No me extenderé mucho. La novela es corta, pero no gracias a la concisión del autor, sino a que realiza un relato esquemático, de líneas gruesas y trazo rápido. Sin desarrollo de personajes ni de situaciones. Todo muy muy muy elemental. Coge unos cuantos conceptos científicos reales o posibles en un futuro y los engarza de una forma un poco apresurada, para componer una novela corta que se lee enseguida, pero que paradójicamente se hace larga… no ves el momento de terminarla, pero no por su disfrute sino por saber cómo diablos va a salir del embrollo. Y sale tirando de Deus ex Machina, en esta ocasión con una utilización de la frase latina casi literal, lo cual no me satisface mucho. Esto sin contar con la gran tontería del martianites, como nuevo hombre de Piltdown, absolutamente inverosímil, y la carencia de ética personal en los protagonistas y héroes de la novela. Lo cual… bueno,… estamos en España. Como comentaba ayer… lo de la ética no es nuestro fuerte.

[TV] Cosas de series; cosas de ética en la TV española

Televisión

Hace no mucho tiempo, conseguí la proeza de ver entera una serie española de televisión. Cosas de viajes en el tiempo. Vuelvo a repetir los problemas de las series españolas que me tiran para atrás; excesiva duración de los episodios, exceso de costumbrismo, interpretaciones manifiestamente mejorables, especialmente entre los intérpretes más jóvenes, e historias que suelen ser copias/plagios de lo ya visto en otras producciones internacionales.

Recientemente, escuché con atención que a La casa de papel le habían dado un importante premio internacional. Disponible en Netflix desde hace un tiempo, con un éxito internacional importante gracias a este hecho, es la serie de habla no inglesa más vista de la plataforma, y con un anuncio de una “tercera” temporada producida por o para la plataforma de vídeo bajo demanda para el 2019, las primeras fueron de una televisión de las de anuncios de toda la vida, hicieron que me animara a verla.

Para ilustrar la entrada, unas cuantas imágenes de esta España nuestra, que sea cualesquiera que sea, nos hiela el corazón.

Resumo. Los episodios siguen durando demasiado. Por favor, entre 45 y 55 minutos es suficiente para contar cosas. Se han moderado con el costumbrismo, aunque sigue existiendo. Interpretaciones razonables, aunque no brillantes. Un historia que no es una copia/plagio, pero si un pastiche de una diversidad de producciones internacionales del género de atracos con rehenes. Y el conjunto es bastante entretenido. Más bien, muy entretenido. El episodio final de la “segunda” temporada está fenomenal. Con un ritmo notable. Hay tramas en el guion que no te las tragas ni con un embudo. Fuerzan demasiado la famosa “suspensión voluntaria de la incredulidad” que propuso Coleridge cuando afrontamos una obra de ficción. Pero en la medida en que no rompen la diversión, las dejas estar. Por cierto, si entrecomillo lo ordinales de las temporadas es porque a mí más me parece que el conjunto es una temporada que dividieron en dos por razones de programación, que dos temporadas diferenciadas.

De todas formas, lo que más me ha llamado la atención de esta serie tiene que ver con otras cosas. Ayer comentaba la posibilidad de que volvamos a viajar a Japón en 2019. Mirando como estamos posibles destinos y recorridos, en la labor de documentación, me encontraba con una cita de un empresario japonés, promotor del arte contemporáneo, no recuerdo el nombre, sé que es quien ha impulsado el museo de arte contemporáneo de la isla de Naoshima, que venía a decir que la idiosincrasia de un país, el cómo se presenta hacia el exterior, es una combinación de su nivel cultural y su ética. En España, de cultura andamos más bien flojitos. Pero es que de ética… Porque veamos lo que nos cuenta esta serie (hay destripes de la trama, aviso):

  1. Si tu padre o tu novio son unos ladrones, y en un atraco con un tiroteo, o sea llevaban armas de fuego, mueren por los disparos cruzados por la policía, ya tienes derecho a estar cabreado y está justificado que te dediques a robar y atracar.
  2. Si la conducta de los bancos durante la crisis financiera de la última década fue, en el mejor de los casos, “dudosa”, parece que eso te da derecho a entrar armado hasta los dientes en un garito para robar secuestrando y aterrorizando a los rehenes.
  3. En realidad no robas… Como te fabricas tú el dinero… contribuyes a la economía mundial con una “inyección” de capital… ¡¡¡???
  4. No pasa nada por retener a rehenes, e incluso engañarlos sobre sus expectativas, porque al fin y al cabo, tus motivaciones son “más nobles” que las de los bancos. Incluso si son mujeres embarazadas. O incluso un grupo de alumnos de un colegio, menores de edad. A los que aterrorizas haciendo creer que has matado a alguno de ellos. Claro que son de un colegio pijo, así que se lo tienen merecido. Si no por ellos, por sus padres; seguro que son banqueros. O embajadores de la Pérfida Albión. Qué más vas tú a querer.
  5. Eres la mejor policía de España. Pero como te enamoras del jefe de la banda, que te convence de la “bondad” de sus motivos, le dejas escapar. Claro, además, el resto de la gente que trabaja contigo son una banda de cretinos.
  6. Eres un psicópata que manda ejecutar a una rehén a pesar de las órdenes de tu jefe y amigo/hermano. Aprovechando el estado de terror en la que se encuentra, violas con “su consentimiento” a una rehén. De forma continuada. Pero al final, como cubres sacrificándote la retirada de tus compañeros bajo los acordes de una versión pretenciosa del “Bella Ciao”, te conviertes en un héroe, que hasta el jefe de la fuerzas especiales te mira con admiración.

¿Sigo? Porque hay más. Vamos a dejarlo, que si no me extiendo mucho.

Os aseguro que no simpatizo ni poco ni mucho ni nada con la actitud de los poderes públicos, económicos y fácticos durante la crisis financiera que comenzó en 2007. Pero, ¿de verdad? ¿Tenemos realmente claro los conceptos éticos en este país? Y en el mundo entero, por algunas noticias que me llegan. ¿Nos hemos vuelto gilipollas? Está de moda el populismo. De izquierdas, de derechas, de centro, de arriba, de abajo… En las urnas, en el supermercado, en las series de televisión,… donde sea. Todo menos aceptar que las soluciones a los problemas nunca son fáciles y cuestan trabajo.

[Cine en casa] Secuelas y precuelas de animación

Cine
Nota: Esta entrada incluye nombres de personas de países orientales que, por respeto a sus costumbres, tienen el apellido en primer lugar y el nombre otorgado al nacimiento en segundo lugar, al contrario que en la tradición de la mayor parte de los países occidentales.

Estos días que estoy de fiesta, aunque estoy aprovechando para caminar mucho y probar cosas nuevas en fotografía de la que os hablaré cuando estén reveladas, también me queda tiempo más tiempo para recuperar películas que no pude ver en el cine porque no me dio tiempo, porque no se proyectaron en España, porque no me enteré, o porque en ese momento no les di importancia. Y estos días he recuperado un par de películas de animación, que son secuelas o precuelas de otras películas, que sí había visto.

Estamos considerando volver a Japón, quizá durante 2019… así que estos días también estoy haciendo una revisión de las fotografías tomadas en 2014. Sirvan para ilustrar esta entrada tan vinculada al lejano Oriente.

Todo empezó cuando decidí volver a ver, tranquilamente, relajadamente, Mimi wo sumaseba [耳をすませば] (Susurros del corazón). Esta película del Studio Ghibli, dirigida por Kondō Yoshifumi con guion de Miyazaki Hayao, ya la había visto varias veces, y está en mi videoteca particular. Creo que tiene momentos muy inspirados. La cuestión es que dos de sus personajes, dos gatos, uno en forma de antigüedad, y otro un malhumorado y obeso gato medio callejero medio doméstico, fueron la base para una posterior secuela producida también por Ghibli. Más que una secuela es un derivado, spin-off que dirían los que hablan spanglish, en la que el Baron y Moon, los dos gatos en cuestión, toman vida para ayudar a Haru, una joven de instituto de 16 o 17 años, que por su buen corazón y salvar a otro gato de ser atropellado se ve envuelta en graves problemas por la peculiar forma de expresar su gratitud que tiene el Rey de los Gatos. La película es Neko no ongaeshi [猫の恩返し] (en Espala, Haru en el reino de los gatos, aunque es más conocida por su título en inglés The Cat Returns).

La película, dirigida por Morita Hiroyuki, se considera por muchos un producto menor dentro de la factoría Ghibli. Pero no por eso es un mal producto. Ni mucho menos. Con sólo 75 minutos de duración, es una película de aventuras ágil y muy entretenida, con personajes muy entrañables. Y como de costumbre en el estudio japonés, toma el personaje de una joven en un estado de desconcierto personal y la conduce ante una aventura que le lleva al crecimiento personal y a una mayor independencia y autonomía ante el mundo. A mí me parece muy majica.

Otro tono totalmente distinto tiene Seoul Yeok [서울역] (Seoul Station). Esta película de animación es una precuela, o tiene una acción casi simultánea en el tiempo de su universo de ficción, de Busanhaeng [부산행] (Tren a Busán). Vi esta última película nada más volver de mi viaje por Corea del Sur. Al fin y al cabo, yo cogí uno de esos trenes a Busán. Y también el de regreso, afortunadamente. Porque el universo de ficción de estas películas es el desencadenamiento de una epidemia zombi en Corea. Así que ya podéis imaginar el argumento. Carreras de un lado a otro huyendo de los zombis, alguna cabeza de zombi reventada de vez en cuando, y un poco de casquería cuando algún incauto termina siendo el almuerzo de los muertos vivientes. Pero si ya comenté que la película de acción real tenía su gracia y era entretenida, algo parecido se puede decir de la película de animación. Ambas están dirigidas por Yeon Sang-ho, y si bien el nivel de la animación no llega al virtuosismo de otras obras orientales, especialmente de la otra orilla del mar del Japón, o del mar del Este como reclama Corea del Sur, lo cierto es que es también muy entretenida y no carece de sorpresas, con un final un tanto sorprendente, por no caer en ciertas complacencias. Así que estos días han sido de una agradable dosis de animación oriental.

No comparten personajes ambas películas. Aunque como anécdota, la actriz que pone la voz al personaje principal de la película de animación, Shim Eun-kyung, tiene un cameo en la película de acción real.