Libro – La otra vida de Ned Blackbird – Alexis Ravelo

Literatura

La historia transcurre en una ciudad española ficticia, con mar, previsiblemente en el sur del país. Quizá en las Canarias. En cualquier caso, la representaré con las calles de Santa Cruz de La Palma. También en versión Substack.

Llevo mucho retraso en el comentario de libros leídos. Estamos casi a finales de abril y voy todavía por libros leídos a principio de marzo. Pero vamos con esta novela con tonos de realismo fantástico del canario Alexis Ravelo (1971 – 2023). Escritor fallecido muy prematuramente con sólo 51 años. Hay que cuidar esa salud cardiovascular, gente.

Con esta novela quiero aprovechar para comentar ligeramente el problema de las expectativas creadas. No había leído yo nada de Ravelo hasta este libro. Había oído hablar de él, y tenía alguna curiosidad. Pero una ferviente recomendación de alguien cuya opinión respeto, que sabe que tengo cierta afición, con moderación, al realismo fantástico, me hizo coger esta novela con ganas y expectativas altas.

En esta novela hay un narrador, un colega de trabajo, un profesor de universidad, al igual que el protagonista, que nos cuenta lo que pasó con el protagonista de la historia. Y constantemente nos va levantando unas expectativas sobre la historia y el destino del personaje. También un profesor de universidad, viudo recientemente, y con un duelo no resuelto, que se traslada a una ciudad costera para cubrir una baja durante un año, y alquila un piso que ocupo una señora mayor ya fallecida. Y en el que quedan, en una habitación, algunas posesiones de la antigua inquilina. Una noche empieza a escuchar el tecleo de una máquina de escribir, extraña situación en los tiempos que corren. A partir de ahí comienza una investigación entre las posesiones de la mujer que pondrá al descubierto su segunda y secreta vida como escritora de novelas del oeste. De las que se estilaban en el franquismo. Y el profesor entrará en una espiral obsesiva, en la que al final no sabrá si su vida es suya o es una invención.

Como decía, he tenido una problema de expectativas con este libro. Las expectativas que me despertó la persona que me lo recomendó, y las que genera el narrador sobre el destino del personaje. El problema es que al final, la conclusión de la historia,… me dejó frío. No voy a comentarla para no destripar la historia. Pero sentí más una sensación de anticlímax que otra cosa.

El libro está bien escrito. Se lee bien, con fluidez. Pero eso no quiere decir que sea una escritura simplona como muchos libros que “se leen bien”. Tiene un buen nivel literario en mi opinión. Y el planteamiento inicial de la historia, cómo van entrando inicialmente los distintos personajes en acción, resulta prometedora. Pero en algún momento, hacia el último tercio… me despegué de esta historia. Y me costó terminarla. Cosas que pasan. Pero en general está bien valorada por la mayor parte de los lectores. Aunque yo la he dejado en Goodreads en 3/5, la puntuación media es de 4/5, que no está nada mal. Así que, allá cada cual

Viajes – una jornada en la Bardenas Reales

Viajes

Fotografías realizadas con equipo digital, Fujifilm GFX 50R y Fujinon GF 35-70 mm f4.5-5.6 WR. Los datos técnicos de las fotografías mostradas los encontraréis en Carlos en Plata. También en versión Substack.

Ayer, 23 de abril, fue el día de San Jorge, festividad autonómica en Aragón. Así que tuvimos fiesta laboral. Estos días estoy muy liado. Un poquito estresado. Por diversos motivo. Pero para sacudirme un poco de este estrés, sugerí a unos amigos que nos fuéramos a pasar el día fuera. El principal interés de la jornada, al menos inicialmente, fue gastronómico. Degustar en un rincón aparentemente anodino de la geografía Navarra, donde se encuentra una sidrería, deliciosos espárragos, deliciosas alcachofas, y chuletón del bueno. Y caro. En Valtierra. Muy bien. Muy caro.

La cuestión es que, antes de llegar al tema gastronómico, decidimos pasar la jornada recorriendo el Parque Natural de las Bardenas Reales, reserva de la biosfera según la Unesco, lugar de gran belleza paisajística, con fenomenales formaciones geológicas, esculpidas por el tiempo y los elementos atmosféricos. Y un poco esquizofrénico, porque simultáneamente sirve de polígono de maniobras del ejército del aire; lo cual no se lleva muy bien con el conservacionismo natural desde mi punto de vista. Los ejércitos rompen más que construyen, cuando se ponen en acción.

De hecho, ayer, algunos aviones nos “deleitaron” un rato con sus “piruetas” más o menos “bombásticas” hacia el final de la mañana. Pero bueno, la cosa es que me llevé un cierto equipo fotográfico. Una cámara con un rollo de película fotográfica en blanco y negro, de la que hablaré otro día. Y una cámara digital de cierta calidad, para recoger el detalle del paisaje.

Las fotos que aquí veis como muestra no son versiones definitivas. Inicialmente preví el reportaje completo, antes de llegar al lugar, en blanco y negro. El lugar se presta. Y algunas de las fotografías claramente piden el blanco y negro. Todas las del reportaje caben en esa estética que, como digo, es la que imaginé a priori. Pero quizá revele en su versión definitiva algunas de ellas en color. Tuvimos suerte con la meteorología y con la calidad de la luz. Así que, me queda trabajo por delante. Dentro de unos días, no sé cuantos, pueden ser semanas, el rollo de película en blanco y negro.

Ah… que no se me olvide. Las alcachofas y el chuletón.

Cine – Good luck, have fun, don’t die (2026)

Cine

Fotografías realizadas en San Francisco. Como en la anterior película, transcurre en Los Ángeles, que no he visitado. Y tal como está la USAmérica, no es previsible que la visite próximamente. También en versión Substack.

Good luck, have fun, don’t die (2026; 18/20260415)

No sabíamos muy bien qué íbamos a ver con esta película de Gore Verbinski, la verdad. Verbisnki sólo nos gusta a ratos. No sabíamos si íbamos a ver una película de ciencia ficción, de fantasía, o de falsa ciencia ficción fantasía. Pero había unas cuantas críticas positivas del filme, y no muchas más opciones para elegir. Y nos apetecía ir al cine. Y fuimos. Y lo pasamos estupendamente.

La cosa va de un tipo (Sam Rockwell) vestido de una forma extraordinariamente estrafalaria que entra en una cafetería de Los Ángeles anunciando a los presentes que viene del futuro, que tiene la misión de impedir que una inteligencia artificial acabe con la humanidad y que necesita un grupo de voluntarios que le ayuden en la misión. Y que esta escena ha transcurrido decenas de veces, con distintas variantes en los voluntarios, y que han fracasado siempre. Pero esta vez puede ser la definitiva. A partir de ahí… cualquier cosa puede pasar.

Mi primer valoración es que esta película es un pastiche. Unas cositas de TheTerminator, unas dosis de 12 monkeys, por qué no algo de The Fisher King… y vete tú a saber cuántas más. Pero, si habitualmente denominar a una obra pastiche suele tener connotaciones negativas, realmente no tiene por qué. Si está bien hecha. Si tiene un mensaje propio. Un estilo propio… bienvenido sea. Y eso es lo que sucede con esta película. Que además se acompaña de unas interpretaciones entre buenas y muy buenas según los casos.

Algunos la consideran irreverente, otras innovadora en su esencia si no en los elementos de los que está compuesta, un nuevo enfoque del bucle en el tiempo, centrado en un único bucle en lugar de en la repetición, claramente desprejuiciada y sin complejos, es una comedia de alto nivel, con cosas que decir. Y totalmente recomendable, aunque su llegada en temporada baja y sin mucha publicidad hará que probablemente pase, lamentablemente, desapercibida hasta cierto punto. Pero es lo que hay. Yo, encantado. 

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ****

Fotos – Equipo sencillo y ágil de usar con película fotográfica por las calles de la ciudad

Fotografía

Fotos realizadas con Leica M2 con objetivo Brightin Star 28 mm y película Kentmere Pan 200. Las cuestiones técnicas de las fotos que se muestran las podéis conocer en Carlos en Plata. Disponible también en Substack.

En fotografía documental, especialmente cuando la realizas en las calles de la ciudad, muchas veces conviene un equipo ágil. Que con rapidez permita el encuadre y el disparo, sabiendo que la exposición y el enfoque son los adecuados. Muchos creen que esto es más difícil con película fotográfica que con digital. Pero se equivocan. Los antiguos equipos estaban preparados para suministrar ayudas al fotógrafo que incrementaban la agilidad en la toma fotográfica.

A principios del mes de febrero lo puse en marcha, con una combinación de cámara y objetivo que permite una solución con buenas prestaciones para este tipo de fotografía, y al mismo tiempo lo suficientemente compacta para poder llevarla en el bolsillo del chaquetón durante el invierno. Y los resultados no están mal, oye.

Cine en TV – Outcome (2026)

Cine

Fotografías realizadas en San Francisco. La película transcurre en Los Ángeles, que no he visitado. Y tal como está la USAmérica, no es previsible que la visite próximamente. También en versión Substack.

Outcome (2026; 17/20260412)

No voy a perder mucho tiempo con esta entrada. Porque la película no vale mucho la pena. O nada. Así como Apple TV parece encontrarse en estado de gracia en lo que se refiere a sus series, la calidad de sus largometrajes da muchos bandazos. Y la de este, dirigido por Jonah Hill y protagonizado por Keanu Reeves, es de los que el bandazo lo da para mal… o al menos para regular.

Reeves interpreta a un popular autor, Reef… cuasi homófono con su propio nombre, muy querido por todo el mundo, muy apreciado como intérprete, que ha estado varios años de descanso en su actividad, y que quiere volver. Pero recibe una amenaza, alguien tiene un vídeo que puede destapar su lado más oscuro, y condenarlo a la cancelación. Asesorado por sus amigos, se lanza a una carrera contra reloj para pedir disculpas a todos aquellos a quienes considera que ha podido ofender o molestar en algún momento.

La idea no es original. La figura pública que inicia un viaje de catarsis, buscando el perdón de quienes han sido víctimas en su recorrido vital, lo hemos visto ya en varias ocasiones. Desde ese punto de vista, la película aporta poco. Reeves siempre me ha parecido un actor poco expresivo, que ha alcanzado una fama poco merecida en relación a sus aptitudes interpretativas. Pero ya se sabe, más vale caer en gracia… que ser gracioso.

La principal ventaja de la película es que es corta, menos de 90 minutos. No es exactamente ningún desastre. Creo que la valoración del público votante en IMDb, 4.6/10, es excesivamente dura. No es para tanto. Pero no tiene casi nada que aportar. Es lo que hay. Y sale Scorsese haciendo un pequeño papel… que ni fu ni fa.

Valoración:

Dirección: **

Interpretación: **

Valoración subjetiva: **

TV – Las primeras cinco temporadas en la «Ciénaga»

Televisión

Fotografías realizadas en el entorno de Regent’s Park y Primrose Hill en Londres, que aparecen con frecuencia en la serie. También disponible en Substack.

No soy muy dado al género de espías. Soy consciente que hay cosas muy interesantes, tanto en literatura como en el cine y televisión. Aunque estos dos últimos medios beben de los libros con frecuencia en este género. Pero reconozco que de vez en cuando se encuentran cosas estupendas en él. Ahora no me pondré a enumerar, pero hay unas cuantas que me gustan. Aunque generalmente son las que se salen de los caminos más trillados y del tópico.

Cuando en 2022 Apple TV estrenó Slow Horses vi el primero episodio. La serie me atrajo más por su reparto y por su británica factura que por el tema en sí mismo. El problema es que ese primer episodio y medio que vi no eran representativos necesariamente de la serie. Sí. Estaban bien hechos, bien interpretados… pero a priori no me interesó mucho. Y no seguí. La abandoné, sin apenas darle una oportunidad.

Cuando en enero decidí cancelar mi suscripción a Netflix, empecé a revisar los catálogos de las plataformas que me quedaban. Y me volví a encontrar con esta serie, que a estas alturas había acumulado cinco temporadas y un total de treinta episodios. Cada temporada una adaptación de uno de los libros sobre este universo del escritor británico Mick Herron. Y con unas valoraciones acumuladas, tanto de la crítica como del público, más que impresionantes. Consenso general sobre la calidad de la serie. Para muchos una de las mejores del momento.

Así que decidí que al menos tenía que terminar una temporada antes de decidir si le daba de nuevo carpetazo o no. Al fin y al cabo son temporadas de sólo seis episodios, que duran menos de una hora, muchas veces más cerca de los 40 o 45 minutos que de los 60. Las aventuras, o más bien desventuras, de los desechos del MI5, el servicio secreto británico de protección nacional, capitaneados por el cutre y borracho interpretado magistralmente por Gary Oldman, mientras juega a un peculiar tira y afloja con la número 2 del servicio secreto interpretada, no menos magistralmente por Kristin Scott Thomas.

Porque, claro está, siendo una serie británica, uno de sus principales activos es la impecable interpretación de unos actores y actrices con oficio para dar y vender. Pero a eso hay que añadir el tono de la serie. El tono y los impecables guiones. La serie es una sátira del género. El personaje que interpreta Oldman no puede dejar de recordar al famoso Smiley de John Le Carré. Pero siendo una sátira, y pensando que podría tener un tono de comedia por los desastres en los que se ven involucrados los agentes de la ciénaga, mantiene un tono de drama, cuando no de tragedia, salpicado de vez en cuando de un humor irónico y ácido. Lo que decía. El tono de la serie es fundamental en su atractivo.

Unos desastrosos agentes que al cabo terminan por resolver cada una de las crisis. A veces incluso a pesar de ellos. Pero a los que nunca se les reconocerá el mérito. Porque toda organización “seria” necesita a quién cargarle el muerto de los desastres que son más propios de la propia organización y de sus líderes que de esos agentes desastrados. El extremo llega en la quinta temporada con ese número 1 interpretado por el inolvidable Gaius Baltar (James Callis) de Battlestar Galactica, el epítome de la designación absurda de los liderazgos de las organizaciones cuando están condicionada por la política.

Si a todo lo anterior sumamos las importantes dosis de crítica social y política que, aunque aplican principalmente al decadente Reino Unido que tan tristes espectáculos ha ofrecido en los últimos quince años, se puede extender a cualquier otro país de la Europa occidental y sus derivados en otros continentes, tenemos una serie que, efectivamente, es de lo mejor que hay en estos momentos, me atrevería a decir que imprescindible. Y un ejemplo más de que, en general, Apple TV intenta apostar más por la calidad que por la cantidad. Y eso está bien.

Libro – Como convertirse en el Señor Oscuro y morir en el intento – Wexler Django

Literatura

Fotografías realizadas en los Alpes Suizos, en Grindelwald-First. Porque no hay aventura en un universo paralelo de fantasía que no incluya una majestuosa cordillera. Entrada también disponible en Substack.

Sé como me enteré de la existencia de este libro. Vi que hablaban de él, con alabanzas, en una cuenta de Bluesky dedicada a la literatura de ciencia ficción y fantástica. Nunca acabaré de entender por qué suelen unir estos géneros. Supongo que alguna mal llamada ciencia ficción, parece ciencia ficción, pero es pura fantasía. Véase Star Wars y su que La fuerza te acompañe y sus caballeros jedis. En cualquier caso, en ese momento no me llamó la atención por muchas alabanzas que le hiciesen al libro.

La cuestión es que poco después, un conocido que lo había comprado, en formato de árboles muertos, me lo prestó. Ya sabéis. Si te prestan un libro de papel, no pasa nada; un acto social perfectamente respetable. Si te pasan un libro electrónico que otro ha comprado, es piratería. Cosas, ¿verdad? ¿O cada vez que hemos prestado un libro de papel o nos lo han prestado hemos cometido un delito? ¡Qué duda!

La novela la escribe un tal Django Wexler, y ya me han avisado que en inglés se dispone ya de una continuación. ¡Qué! ¡Otra “trilogía” de cuatro o cinco libros de las típicas en el género! El tal Wexler es uno de las docenas de programadores informáticos o graduados en ciencias que se hacen su cursito de escritura creativa y se dedican a estos géneros. La cantidad de veces que he leído esto en biografías de escritores anglófonos de fantasía y ciencia ficción me empieza a marear. Pero no voy a entrar en especial valoraciones, más allá de que, como todos deben hacer un curso similar de “escritura creativa”, todos escriben historias similares. O sea… que tiran de fórmula más que de creatividad.

No obstante, si he de seros sincero, la novela me entretuvo bastante. Y aunque al principio… no sé… le costó arrancar, al final me pareció suficiente o bastante divertida. Una mujer joven, veinteañera, lleva mil años reencarnándose tras sucesivas muertes, más bien más que menos violentas, en un universo paralelo en el que existe la magia y diversas razas propios de los libros de fantasías de ámbito medieval. Es decir, uno más de los innumerables sucesores de los libros de Tolkien. Aunque en este caso aderezado con Dungeons & Dragons y los innumerables isekai del manga y el anime japoneses. Eso sí, la humana protagonista del libro, al contrario que en esos antecedentes, no duda en beneficiarse (en la cama, o donde convenga) a amantes de todo tipo de razas y condiciones, y de todo sexo. Síp… es para mayores de 18 años. Tiene dos rombos. O tres… No. Dos. Que menciona los “beneficios”, pero no los describe.

El macguffin de la historia es que la protagonista, harta de que la maten, con mayores o menores niveles de torturas en su vano intento de defender a los humanos de ese universo contra las huestes del Señor Oscuro de turno, decide que se pasa al otro lado. Y que se va a convertir en el próximo Señor Oscuro. Mmmmm… Debería decir Señora Oscura, pero el lenguaje inclusivo y no sexista no debe estar de moda en ese universo.

El libro es un pastiche. Mete en una coctelera elementos sacados de todas las influencias y antecedentes antes mencionados, y otros que no se me ocurren, y los agita para sacar este producto, que no tiene más trascendencia que tiene cierta capacidad de entretener si entras en su juego. Y si funciona a este nivel es porque, dejando de lado un principio un tanto moroso y poco interesante, el libro encuentra un cierto ritmo a partir del segundo acto de la historia, y viene acompañado de abundante humor de chascarrillo, que no está mal llevado. Al fin y al cabo… si funciona… es porque es una parodia, que se ríe abiertamente del género en el que está navegando. Y para pasar el rato, ya está bien.

Fotos – en el infrarrojo digital con gran angular y también en el espectro visual normal

Fotografía

Fotos realizadas con Panasonic Lumix GX1 convertida a espectro completo y Panasonic Lumix G9 II en estado de fábrica. Las cuestiones técnicas de las fotos de hoy las podéis encontrar en Carlos en Plata. También en versión Substack.

Hace unos días preparé una entrada para la página web de AFZ Asociación de fotógrafos de Zaragoza dedicada a unas primeras y básicas nociones de la fotografía en el infrarrojo cercano. Para las fotografías con película superpancromática en blanco y negro tiré de archivo. Pero la mayor parte de las fotografías digitales las hice el sábado pasado con una vieja cámara micro cuatro tercias convertida al espectro completo y con la ayuda del correspondiente filtro de paso alto para el infrarrojo.

Pero también coincidió que en esos días estaba de estreno de un nuevo objetivo super gran angular para micro cuatro tercios. Con el que hice buena parte de las fotografías en el infrarrojo. Pero también fotografías en el espectro visible normal con la cámara de más calidad y prestaciones que tengo. Que es con la que más usaré esta óptica. Que muy bien, oye.

Fotos – cuando en invierno empieza a hacer buen tiempo

Fotografía

Fotos realizadas con Canon EOS 650, objetivo EF 85 mm f1.8 USM y película 4Hundred Film. El comentario técnico de las fotografías lo encontraréis, como de costumbre, en Carlos en Plata. Disponible también en Substack.

Por caer el día de San Valero, fiesta local en Zaragoza, 29 de enero, en un jueves, fuimos no pocos los zaragozanos que cogimos un puente en aquellos días. Pero el tiempo no estuvo del todo colaborador. Hubo lluvias al principio de aquellos días, lo que arruinó los planes. Pero durante el sábado y el domingo, la cosa mejoró, las temperaturas se hicieron agradables… y apetecía caminar y pasear.

Tras empezar a digerir las fotografías que realicé en Calahorra en el día de San Valero, decidí salir a caminar y pasear por la ciudad con un equipo fiable y sin complicaciones. Una cámara réflex fiable, un teleobjetivo corto de buena calidad óptica, y una película todo terreno con un rendimiento cromático agradable.

Así que no hay más complicaciones en las fotografías de esos dos últimos días de aquel largo fin de semana. Quizá ya se habían perdido los colores del otoño… que se habían mantenido durante la mayor parte del invierno. Cada vez hay más otoño, menos inviernos, y transiciones más imprecisas a la primavera. Da la sensación de que en unos años sólo habrá tres estaciones; primavera, el largo verano, y un otoño que plácidamente nos llevará a la siguiente primavera. Ya veremos.

En cualquier caso, aquí os dejo algunas fotografías de aquellos días. Espero que os gusten. Y si queréis comentar o preguntar algo, quedo a vuestra disposición. Y acabo de pensar que llevo más de dos meses de retraso en el comentario de algunas de mis experiencias fotográficas… si estamos ya a mitad de abril. En fin. Y preparando próximos viajes para mayo.

Cine – La grazia (2025)

Cine

Fotografías realizadas en Roma en la Semana Santa de 2018. Entrada disponible también en Substack.

La grazia (2025; 17/20260409)

A estas alturas, si nos dicen que se estrena una película dirigida por Paolo Sorrentino y protagonizada por Toni Servillo,… pues poco hay que pensárselo. Hay que ir a verla. Luego podrá convencer más o menos. Pero Sorrentino rueda bonito y rueda con intención, y el veterano actor italiano es uno de los mejores intérpretes del momento.

Sorrentino nos lleva al palacio del Quirinal, residencia oficial del presidente de la República Italiana. Allí encontramos al presidente (Servillo), jurista de reconocido prestigio, al que le quedan seis meses para cesar en su mandato. Ya no tiene la potestad de disolver las cámaras parlamentarias, y tiene que ir cerrando asuntos. Y entre estos dos; la firma de la ley de eutanasia, hacia lo que tiene un dilema moral por ser un convencido católico, y el estudio de dos decretos de indulto. Uno hacia una mujer que mató a su marido de 18 puñaladas, y otro para un hombre mayor que asfixió a su mujer enferma de Alzheimer y con grave sufrimiento. Mientras, sobre sí pesa el recuerdo y el duelo por su esposa fallecida. Y la relación con sus hijos.

En lo formal, como es habitual, la puesta en escena de Sorrentino es absolutamente impecable. El cine del director italiano tiene gran belleza, al mismo tiempo que una realización precisa, milimétrica, en lo que no hay detalles sobrantes, en la que la propia puesta en escena forma parte del relato, de la información que se nos trasmite sobre lo que pasa por la mente de los personajes y lo que está sucediendo, muchas veces más allá de lo que se dice en los diálogos.

Estos, siempre con una mezcla de seriedad y humor, con su punto de ironía, pero sin desprestigiar la gravedad de los temas, recaen sobre un reparto, con Sevillo a la cabeza e imprescindible, que se encuentra en estado de gracia, como el propio título de la película. Aunque este título tiene más que ver con el concepto de perdón que otra cosa. En el sentido más amplio del concepto.

Para mí, una de las películas de Sorrentino que más me han llegado. Quizá, analizando de forma racional, no sea la mejor, a pesar de su innegable calidad. Pero es la que más me ha calado a mí personalmente. Y en cualquier caso, es más que recomendable para cualquier auténtico amante del séptimo arte.

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: *****
Valoración subjetiva: ****

Fotos – tulipanes con película instantánea

Fotografía

Fotos realizadas con Hasselblad 500CM y objetivo Carl Zeiss Sonnar 150 mm f4 C sobre película Instax Square Color. El comentario técnico de las fotografías lo encontraréis en Carlos en plata.

La última vez que os traje unas fotografías realizadas con película instantánea, vinieron con problemas. El respaldo que permite usar este tipo de película sobre la cámara de formato medio estaba desajustado y las fotografías corrían el riesgo de velarse, o de presentar filtraciones de luz.

Creía que tenía claro el problema… pero la verdad es que no era lo que yo creía. Y con las pruebas que hice sin película, el problema persistía. El respaldo se soltaba; con el riesgo de velar la película.

Finalmente di con el problema, que resultó tener una fácil y rápida solución, por lo que me fui un domingo por la mañana a comprobar que todo iba bien entre los tulipanes del Parque Grande de Zaragoza.

El momento estupendo de la mañana fue cuando, realizando una de las últimas fotos, una señora ya mayor, probablemente de más de 80 años, aunque aparentemente en buen estado de salud, afortunadamente, de espaldas a mí, oyo el disparo y se volvió exclamando “¡Eso es una Hassel!”.

Fotógrafa profesional cuando estaba en activo, tiene un equipo amplio y completo Hasselblad, que no usa porque pesa mucho, me dijo. Se contenta con la cámara del móvil. Le regalé una de las fotos. Y lo agradeció mucho. Fue un buen momento que me puso de muy buen humor.

TV – Algunos animes con romance adolescente y personajes más reales

Televisión

Fotos realizadas en Katsuura, en la península de Kii. Ya que una de las protagonistas es originaria de un pueblo pesquero, esta pequeña ciudad a orillas del Pacífico me servirá para representarla. También en versión Substack.

Estamos a principios del mes de abril. Eso quiere decir que recientemente terminaron muchas series o temporadas de series de animación japonesa. De lo más diversas. He visto algunas. Y también he recuperado alguna recomendación de series muy bien valoradas de hace pocos años. Y en todas las estaciones hay unas cuantas series basadas en las aventuras y amoríos de instituto. De lo más diversas. En general, inverosímiles, incluso si son divertidas. Llenas de tópicos… si llegases a pensar que los adolescentes japoneses son realmente así… parecerían extraterrestres. Pero siempre hay alguna que muestra una versión más realista, más próxima a lo que un adolescente es. Vamos con algunas que he ido viendo poco a poco, a ratos muertos, como suelo hacer con el anime, de este tipo.

Skip to Loafer スキップとローファー (Skip and Loafer) es una serie de la primavera de 2023. Y creo que merecería una continuación, que puede que llegue a lo largo de este 2026. Aunque más bien hacia final de año. Son las peripecias de una chica de 15 años, de una región pesquera de la costa del mar del Japón, de las que sufren la despoblación y cierta decadencia, que decide estudiar el bachillerato en Tokio, con el fin de entrar en una buena universidad y hacer carrera en el servicio público, incluso en la política, para pelear por el futuro de su tierra. Pero mientras tanto… pues es como un pez fuera del agua. Estudiosa, trabajadora, responsable, ni guapa ni fea, la serie sigue su vida cotidiana durante su primer año de bachillerato. Como contrapartida, el primer amigo que hace, es un tokiota de toda la vida, que en su momento fue actor infantil, que esta de vuelta de todo, pero que encuentra incentivos en la actitud de la chica. Sin romance. Al menos de momento. Simpática serie, muy bien valorada por el público espectador.

Giji Harem 疑似ハーレム (El falso harén) es una subversión simpática de un género muy típico del anime adolescente para chicos; la del adolescente rodeado de un “harén” de chicas guapas entre las que no sabe con quien decidirse, todas muy guapas, pero con personalidades muy distintas. En esta ocasión no hay un “harén” real. Son dos adolescentes, chico y chica, que se conocen cuando empiezan el primer año de bachillerato y ambos se apuntan al club de teatro. Ella está dotada para ser actriz, aunque no se lo plantea inicialmente como una carrera de futuro. Él no está dotado para la actuación, pero es un manitas, así que se encarga del atrezo. Pero se caen bien. Y empiezan un flirteo basado en las capacidades interpretativas de la chica, que en su relación adopta distintas personalidades, como si fueran cuatro o cinco chicas distintas. Pero en realidad mantienen una dinámica simpática, de buen rollo, tranquila y de una atracción y un cariño que van madurando poco a poco, de forma razonablemente creíble. Otra serie muy simpática y bien valorada por el público.

Finalmente está Horimiya ホリミヤ (de Hori-san y Miyamura-kun, los nombres de los protagonistas). Hori-san es una chica guapa y popular del instituto, pero con mucho genio, y a veces un poco bruta. Miyamura-kun es un chico reservado, que esconde sus tatuajes y sus piercings, no siempre bien aceptados por los demás. Hori-san los descubre, pero lejos de rechazarlo, le sirve de excusa para a empezar a relacionarse con el chico, hasta que se emparejan. Alrededor, los amigos del instituto, con personajes de lo más diversos, y la familia de la chica, también muy peculiar. La serie es muy muy muy divertida. Tiene dos temporadas. La primera abarca los tres años del bachillerato japonés, donde vemos como crecen, no sólo los protagonistas, sino el coral reparto de la serie. La segunda son pequeñas piezas, momentos a lo largo de esos tres años, con un tono todavía más cómico, generalmente centrado cada episodio en alguno de los personajes secundarios. Es la mejor valorada de las tres series, y con razón. Todas son simpáticas, pero esta tiene dosis extras de comedia y humor, y con frecuencia provoca la carcajada.

Y esto es lo que hay. Para pasar ratos intrascendentes, pero con producciones de razonable calidad.