[Libro] The Handmaid’s Tale

Literatura

Comentaba hace unas semanas, un mes apenas, una de las series de televisión de nuevo cuño que más repercusión han tenido y más comentarios han provocado en esta última primavera. Se trata de The Handmaid’s Tale, el Cuento de la criada en castellano. Como ya comentaba en su momento, esta historia nos presenta una sociedad distópica, no sé si denominarla futura o alternativa, en la que una teocracia cristiana de ultraderecha se ha instalado en el poder en los antiguos Estados Unidos de América, reconvertidos en la República de Gilead. Una república teocrática y ultrapatriarcal, en la que las mujeres tienen un papel totalmente subordinado al hombre, hasta el punto que aquellas de ellas que son fértiles son utilizadas de modo forzoso como “criadas” que han de servir para la gestación surrogada de la clase dirigente del régimen. Una verdadera pesadilla. Una verdadera pesadilla, que en estos momentos en los que podemos ver cómo se pasean en manifestación los ultraderechistas norteamericanos envalentonados por la subida al poder de un presidente como el que tiene este país actualmente, se convierte en una posibilidad mucho menos teórica de lo que muchos creerían.

20150618-_2240114

Fotográficamente no nos iremos a la “república de Gilead”; homenajearemos a la escritora en su país, paseando por Toronto, la ciudad en la que actualmente reside.

La serie está basada en un libro de la canadiense Margaret Atwood que, nada más ver la primera temporada de la serie, me entraron ganas de leer. Es curioso la relación que tienen los canadienses con su poderoso vecino del sur. Desde hace tiempo aparentemente buenos vecinos y aliados, nunca han dejado de especular con el momento en el que se volverá contra ellos, culminando el proceso que quedó pendiente en la guerra angloamericana de 1812, contienda que terminó en tablas, pero que escondía el deseo de los estadounidenses de aglutinar en un único país a toda Norteamérica. Por ello, existen varias pruebas de escritores de todo género que expresan esas miedos. Ahora estoy leyendo, por entregas, una historieta que también trata de ese miedo. Ya llegará.

20150618-_2240115.jpg

Una cuestión tenía clara en el momento que comencé a leer el libro. Dado que la serie está destinada a tener varias temporadas y el libro es una única obra, y partiendo del hecho de que la primera temporada de la serie se anunciaba como una adaptación del libro, en algún momento ambas historias podrían diverger, por el distinto planteamiento de partida. En efecto, la serie es muy fiel al libro en buena parte de su contenido, hasta que en el último tercio aproximadamente de la temporada empieza a tomar caminos distintos. El libro está planteado como una narración de la protagonista, Offred. He leído el libro en inglés, publicado en libro electrónico en el Reino Unido por la editorial Vintage, del grupo Penguin, por lo tanto para mí es Offred y no Defred, como parece que es en las traducciones al castellano. Una narración recogida en cintas magnéticas que son analizadas en un futuro. Más que una narración amplia de lo sucedido, es un corte en la vida de esta mujer esclavizada, y tiene un final abierto sobre el que sólo podemos especular, como lo hacen en el apéndice final, los eruditos que las analizan en ese futuro. Una narración de sentimientos y determinados sucesos que acontecen en su vida, al mismo tiempo que mediante recuerdos va repasando cómo llegó a esta situación. Algo que conocemos de modo imperfecto. Al fin y al cabo es un individuo con un conocimiento parcial de todo el mural que describiría el periodo histórico. Conocemos la sociedad de esa distopía de modo muy limitado, puesto que las referencias a guerras, colonias y otros modos de vida distintos del de la clase dirigente y sus sirvientes apenas es referenciado.

20150618-_2240136.jpg

Teniendo todo esto en cuenta, la serie es una buena adaptación del libro, pero tiene distinto alcance. El libro es una reflexión. Escrito en 1985, estaba muy cerca la revolución teocrática que convirtió Irán en la república islámica que hoy conocemos. Aunque era difícilmente previsible, estaba próximo el final de la Unión Soviética y la Europa del Telón de Acero, y opciones políticas fuertemente conservadoras se imponían en EE.UU. y Reino Unido dando comienzo a un ciclo, que aun hoy en día no ha terminado, de giro a la derecha de las sociedades occidentales. La autora, con fuertes preocupaciones feministas, como queda palpable en la novela, especialmente por algunos personajes secundarios más que por la protagonista, especula con la naturaleza de una teocracia en Occidente. Y la sitúa, cómo no, como he comentado antes, en el país “amigo” que despierta la desconfianza de los canadienses.

Estamos por la tanto ante un libro que exige una lectura poco apresurada. En la que la atención al detalle importa. No hay desperdicio en sus páginas. Hay economía de medios y aun así hay constantemente detalles que contar y que sirven para iluminar la naturaleza de esta aberrante sociedad distópica, y la respuesta del individuo, especialmente del más débil, ante la misma. Muy recomendable.

20150615-_2230677.jpg

 

[Fotos] Viajando con Impossible Project – En Madrid – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía, Viajes

Ya lo he comentado en alguna ocasión. Mi cuenta en Instagram está dedicada exclusivamente a la fotografía instantánea. La realizada con cualquiera de mis dos polaroids con película del Impossible Project, o la realizada con la Fujifilm Instax Mini 8 de mi sobrino Diego. Tengo pendiente de recibir mi compensación por participar en un proyecto de financiación colectiva que implica el uso de película Fujifilm Instax Mini… cuando llegue, ya veremos cómo funciona.

A continuación, las que realicé en Madrid hace unas semanas. Los detalles técnicos, como siempre, en el enlace.

Origen: Viajando con Impossible Project – En Madrid – Fotografía y otras artes visuales.

 

[Fotos] Castillos, estrellas fugaces, galaxias y otras especies nocturnas

Fotografía

El sábado pasado estuvimos observando y fotografiando la bóveda celeste con ocasión de la lluvia de Perseidas. En el enlace a continuación encontraréis los detalles más minuciosos y técnicos. Aquí simplemente os dejo las fotos del castillo de Sora en Castejón de Valdejasa, Aragón (España), y de lo que pasó sobre nuestras cabezas esa noche.

Origen: Castillos, estrellas fugaces, galaxias y otras especies nocturnas – Fotografía y otras artes visuales.

[TV] Cosas de series; cuadernos endemoniados y contables del diablo

Televisión

Esta semana empiezo directamente con una entrada televisiva. Pocas horas después de haber el episodio más tranquilo de la temporada actual de Game of Thrones, pero uno de los más jugosos si no el que más, he terminado de ver una serie que ha llegado con poco ruido pero que no carece en absoluto de interés. De hecho es muy visible. Pero vamos por partes, porque antes tengo que hablar un poco de la animación japonesa para televisión.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Siguiendo la serie de animación japonesa, pasearemos por los templos y santuarios de Kamakura para empaparnos de los ritos, las religiones y la mitología popular del País del Sol Naciente.

Una noticia hace unos meses sobre que iban a convertir una serie de animación japonesa en una serie con personas reales norteamericana para Netflix, me hizo comprobar a ver si la original estaba en el servicio de vídeo bajo demanda. Y sí, está. Se trata de Death Note, una serie de animación que ya tiene una década, y que se maneja entre los géneros fantástico y policiaco, este último sobre la variante de las tramas sobre asesinos en serie. Aunque un asesino en serie un poco particular. La cosa va de un cuaderno de la muerte, propiedad de unos seres demoniacos, los shinigami. Tiene unas reglas que no voy a comentar de forma integral, simplemente lo esencial. Quien posea el cuaderno, si escribe el nombre de una persona mientras piensa en ella, esa persona morirá. De la forma en que describa en el cuaderno o, si sólo pone el nombre, tras cuarenta segundos de un para cardiaco. El cuaderno lo encuentra un joven adolescente, hijo de un policía de alto nivel, y decidirá que va a librar al mundo de criminales y la injusticia. Pero será perseguido, por su propio padre y por un misterioso joven con grandes capacidades detectivescas. Luego todo se complica mucho más. No está mal, aunque tiene cosas que parecen simplonas e incluso ridículas, que atribuyo a las diferencias culturales entre los nipones y los occidentales. Para ellos tendrán sentido,… para mí no. Pero es entretenida. Son 37 episodios de 20-25 minutos de duración y,… sospecho que la adaptación con personajes de carne y hueso no puede trasladar los elementos fantásticos de la historia con facilidad, pero me puedo equivocar.

20140927-_9270440.jpg

Pero lo más interesante de los últimos tiempos ha sido un estreno reciente también en Netflix, la primera temporada de 10 episodios de una hora de duración titulada Ozark. Yo no había oído hablar de los Ozarks hasta hace unos años cuando pudimos disfrutar de la mejor interpretación de Jennifer Lawrence en mi opinión hasta la fecha. Es una región de los Estados Unidos en el Medio Oeste, con una relativa riqueza natural, pero no excesivamente boyante económicamente. Tierra de rednecks, el término despectivo equivalente a nuestro paletoscagajudías. Gente rural con poca educación y bajo nivel adquisitivo. Pero parece que una de las industrias más boyantes sería la cocina y tráfico de sustancias tóxicas para uso recreativo, lo cual es aprovechado como fondo para las tramas de determinadas ficciones cinematográficas o televisivas como la mencionada o la serie que nos ocupa hoy. Serie que trata de un contable, Marty Byrde (Jason Bateman), que para salvarse de unos ajustes de cuentas de un peligroso cartel de la droga mejicano en Chicago, trama un medio de refugiarse en los Ozarks para lavar el dinero procedente de ese tráfico de droga. Y allí se va con su mujer Wendy (Laura Linney) y sus hijos. Pero nada será fácil, porque el encaje de esta familia urbanita entre el hampa y la cerrada sociedad locales traerá más conflictos que los que se buscaban resolver.

20140927-_9270448.jpg

Como ya podéis ver, de entrada el reparto tiene empaque, que se completa con secundarios como el conocido buen actor escocés Peter Mullan, una fenomenal Lisa Emery, estos dos son los más peligrosos delincuentes locales, y otros menos conocidos que ofrecen un nivel interpretativo notable. En la trama no falta de casi nada. Hay un religioso que va muy perdido por el mundo, por ejemplo. Está el FBI, que van detrás de todos, pero que de momento les toca hacer de tontos de la función. Algún malo malísimo malo que todavía tiene que dar mucho de sí… Y varias posibles líneas secundarias de acción que garantizan que la familia Byrde no se va aburrir durante mucho tiempo. Y nosotros tampoco. Muy recomendable.

20140927-_9270499.jpg

[Fotos] Recomendaciones semanales – del 6 al 13 de agosto de 2017 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Lo que aparecerá hoy aquí acompañando a mis recomendaciones fotográficas de cada semana, en el enlace que sigue a este párrafo, corresponden a dos paseos nocturnos por las calles de Zaragoza. El primero fue originalmente una tertulia fotográfica al caer la tarde que se convirtió en algunas fotos en la noche, el segundo fue un paseo fotográfico para trabajar el movimiento y las estelas de los vehículos en la noche y que acabó siendo un amplio paseo por el casco histórico de la ciudad. Color y blanco y negro… dependiendo del motivo y la iluminación disponible. Las luces artificiales del casco histórico de Zaragoza son matadoras. Desconozco que tipo de gas incluyen las lámparas que dejan una dominante de color muy cálida, virtualmente imposible de corregir, por lo que las fotos acaban yendo al blanco y negro. Lo cual no necesariamente está mal.

Origen: Recomendaciones semanales – del 6 al 13 de agosto de 2017 – Fotografía y otras artes visuales.

[Cine] Atomic Blonde (2017)

Cine

Atomic Blonde (2017; 322017-0808)

El cinismo de los exhibidores cinematográficos alcanza unas cotas notables en su “defensa” de la cultura y del séptimo arte. Entrábamos a ver esta película de David Leitch, que ha pasado de especialista en escenas de acción a director, un recorrido poco habitual dentro del mundo del cine que yo sepa, realizada a mayor gloria de su protagonista Charlize Theron, también una de las productoras ejecutivas del largometraje, cuando nos encontramos un cartel que nos dice que está prohibida la entrada de comida del exterior porque su consumo en las salas puede alterar la experiencia sensorial del resto de los espectadores. Claro… las palomitas que venden por toneladas y las cocacolas que sirven por bidones en el ambigú del cine no alteran la experiencia sensorial del resto de los espectadores, ¿no? Esas son especiales… Estos gilipollas, ¿nos toman por gilipollas, o qué?

20071015-IMGP2870

Fotográficamente, nos vamos también a Berlín, cómo no.

Por supuesto, estamos en España, y el personal, al que mayormente le importa un rábano la “experiencia sensorial” iba entrando con bolsones de la tienda de “chuches” y frutos secos de la esquina de enfrente tal que parecían el “hombre del saco”. Todo por el cine.

En fin, tampoco tiene mucha importancia en el caso de esta película, basada en una historieta de Antony Johnston titulada The Coldest City, en la que nos trasladamos siguiendo a una agente del MI6 británico, Lorraine Broughton (Charlize Theron), que se traslada a Berlín en los días previos a la caída del muro para conseguir una lista de agentes secretos y espías, que ha desaparecido y si cae en según que manos puede suponer un desastre (novedoso el macguffin, ¿verdad?; igual lo hemos visto setecientos millones de veces). Allí contará con la ayuda del jefe de estación, David Percival (James McAvoy), de una guapa agente francesa, Delphine Lasalle (Sofia Boutella), y de otras “buenas gentes” para acabar molida a palos en una catastrófica misión que parece destinada al fracaso.

20071015-IMGP2897.jpg

Producto de entretenimiento en el que lo que más vale son las escenas de balaceras y tortazos, la presencia de la Theron y la cínica interpretación de McAvoy. Todo ello con un fin principal. Confirmar el definitivo paso de la protagonista al cine de acción, para ver si puede aguantar un tiempo más en el candelero ahora que otras actrices más jovencitas se le están comiendo el terreno. Y para ello nada como demostrar que a sus 42 añitos sigue estando que cruje de buena, que es una actriz que llena mucho la pantalla y que tiene unas razonables dotes interpretativas. Aunque en este filme está más bien fría.

20071016-IMGP2945.jpg

Dos o tres escenas de desnudo disimulado y alguna de sexo lésbico servirán de fan service para los maromos que se animen a ir a la sala de cine, y completarán el panorama de una cinta razonablemente entretenida para pasar una tórrida tarde verano con el gélido aire acondicionado de las salas de cine de Zaragoza, ciudad en la que hay que ir al cine en invierno con camiseta de tirantes, y en verano con el anorak.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

20071016-IMGP3034.jpg

[Televisión] Cosas de series; malvados cutres y malvadas pijas

Televisión

Poco a poco me voy quitando la lista de espera de series emitidas esta primavera, y hasta la primera mitad del verano. Es cierto que tengo una cierta lista de espera… cosas que quiero ver y no doy abasto. Es bueno cuando no doy abasto. Eso quiere decir que tengo cosas más interesantes que hacer que ver la tele… En fin. No divaguemos. Que hoy toca tele. Es cierto que en estas semanas veraniegas parece que a la gente no le interesa otra cosa que no sean las guerras e intrigas en Westeros/Poniente… pero bueno, hay más vida más allá de las riberas del Mar Angosto.

20071218-DSCF3150.jpg

Una de las señas de identidad de la película y las series de Fargo son los paisajes nevados en las grandes praderas del norte de los EE.UU. Paisajes muuuuuuuuucho más raros en mi tierra, Aragón, pero no imposibles.

Hace un tiempo me enganché con mucho retraso a un guilty pleasure, un placer culpable, muy culpable, que fue Pretty Little Liars. Una mezcla de “mujeres desesperadas” con “venganza” y algo de “psicosis” y otros acosadores diversos, con un reparto presuntamente adolescente. Presuntamente, porque siempre hay una cierta divergencia entre las edades reales de las actrices y las de sus personajes en todo o en parte del reparto. En su momento me puse al día, siendo una serie que ha estirado todo lo posible y hasta la náusea su premisa inicial, mucho más allá de lo posible. Recordamos… grupo de adolescentes con un pasado oculto que empiezan a recibir anónimos de un/a misterioso/a acosador/a, “A”, que les amenaza y les lleva a hacer todo tipo de tonterías a base coacciones y chantajes. Los últimos diez u once capítulos han tenido un pequeño argumental propio, aparentemente concluso en el penúltimo capítulo para llegar a un capítulo final donde se sacan de la manga una mala improbable y desconocida. Bien. Como decía, un guilty pleasure, con un diseño de producción de buen nivel aparente, con unos guiones que a veces son de vergüenza ajena, y con unas protagonistas muy monas y muy pijas, pero muy malas actrices. En fin… serie que ha pasado a mejor vida… la de las reproducciones interminables de las plataforma de vídeo bajo demanda.

20071218-DSCF3146.jpg

Mucho más interés por su contenido y su infinita mejor calidad es la que me despertaba la tercera temporada de Fargo. Con uno de los descubrimientos más interesantes de la tele en los últimos años gracias a The Leftovers, como es Carrie Coon en su papel de policía rural pero lista, un clásico de este universo, con Ewan McGregor en un papel doble, de dos hermanos gemelos sumamente cutres, con la atractiva y competente Mary Elizabeth Winstead marcando la línea de que las mujeres son más inteligentes que los hombres incluso para delinquir, y con un inquietante David Thewlis como malo, malísimo, malo… prometía mucho desde el principio. Lo cierto es que la serie sigue estando a muy buen nivel. Sin embargo, no ha llegado a las cimas a las que llegaron las dos temporadas anteriores. Quizá en parte porque ya causa menos sorpresa sus derivas argumentales, siempre fieles a la senda marcada originalmente por la película de los Coen. En cualquier caso, estamos ante la antítesis afortunada de la serie anterior. Aquí hay un diseño de producción mucho mejor aunque no se aparente. No hay pijos, sino gente modesta o cutre. Los guiones son muy buenos. Y los intérpretes de alto nivel. Seguramente la serie anterior tiene más audiencia que esta. Pero bueno. Aquí estamos para recomendar lo bueno, no lo malo.

20071218-DSCF3142.jpg

[Libro] La mujer de al lado

Literatura

La lectura de relatos de ficción, novela principalmente, es lo más habitual en mí, salpicado de vez en cuando con algo de ensayo sobre historia y algo de divulgación científica, más o menos profunda según las materias. Estas dos últimas variantes surgen con menos frecuencia ultimamente o, por motivos diversos, no las traigo a estas páginas. Pero también cada vez con más frecuencia intercalo esas lecturas con la historieta, que de unos años a esta parte he descubierto/redescubierto como potente arma para contar historias.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

En la ficción japonesa, no es infrecuente encontrar referencias al mundo mitológico de las creencias populares. No es el caso de esta colección de cuentos, que se mueve dentro del realismo puro y duro. Quizá, con cierto atrevimiento por mi parte, se podría comparar con el realismo italiano, también de posguerra.

Es cierto que es fácil caer en algunos prejuicios con este estilo narrativo. Determinados géneros, como la historieta de tebeo, los superhéroes o determinados productos serializados para adolescentes que nos llegan de Japón, hace que mucha gente vea la historieta como algo que no va con ellos. Que pertenece a otros grupos de edad o a grupos de friquis más o menos raros. Y esto es un error, porque hay cantidad de relatos maduros, adultos y profundos, o relatos adultos, entretenidos y pícaros, que de todo hay, que pueden convenir a todas las edades a poco que te sacudas los prejuicios de encima.

La historieta japonesa es un de las más variadas, aunque cuando te asomas a las libreerías, especializadas o no, lo que te abruman son los volúmenes de aventuras serializadas pensadas en el público adolescente principalmente. Pero tiene autores de gran calado que te dejan muy pensativo sobre la naturaleza del ser humano.

20140925-_9250795.jpg

En cualquier caso, aprovecharé la ocasión para trasladarme al mundo de la fantasía y la mitología japonesa a través del arte que encontramos en el Museo Nacional de Tokio.

Encontré hace ya algún tiempo un recomendación sobre este libro de Yoshiharu Tsuge en un artículo que también hacía alguna reflexión como la que encabeza esta entrada, que no encuentro ahora y no soy capaz de enlazar, y poco después lo vi en una librería, en una edición elegante aunque de aspecto sencillo, que te entra por los ojos. Publicada por Gallo Nero, es una pequeña colección de historias cortas sobre personas muy corrientes, con problemas debidos a su extracción social, a su carencia de dinero, a los problemas del Japón de posguerra, que no es la brillante sociedad tecnológica y tecnofílica que conocemos ahora. O que creemos conocer ahora. Relatos costumbristas, quizá con un trasfondo autobiográfico, ya que un personaje presente es el historietistas sin trabajo o mal pagado que mal vive en ese Japón de los años 50 o 60. Relatos donde el protagonismo para a esos sectores de la sociedad que más sufren cuando esta está enferma, mujeres, niños,… También las relaciones. Relaciones de amor o sólo deseo, o ese punto gris entre ambos en el que es difícil definir de qué se trata.

20140925-_9250799.jpg

Un lugar donde empaparse de la estética y el arte del País del Sol Naciente.

Aunque puede existir la tendencia a ser leído con rapidez, dado que se trata de historias pequeñas, casi mínimas, con un dibujo sencillo, que no simple, esto sería un error. Porque son historias que llevan sus cargas de profundidad en las que hay que caer, que hay que conocer y comprender. Por lo demás, me conmovió en ocasiones y lo considero muy recomendable. Y son historias mucho más universales de lo que su nacionalidad nos puede hacer pensar.

20140925-_9250804.jpg

Y donde encontramos esta placa lacada con la técnica del maki-e, auténtica tarjeta postal del siglo XVIII enviada desde Roma por un embajador nipón. Los más avezados la habréis reconocido… es la Fontana de Trevi… que le llamó la atención como a tantos turistas hoy en día.

[Fotos] Recomendaciones semanales – del 30 de julio al 6 de agosto de 2017 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Acompañando al enlace que lleva a mis habituales recomendaciones semanales de fotografía, una serie de paisajes de las saladas de Sástago, que en estos momentos se encuentran secas prácticamente por completo. Cosas de las sequías…

Origen: Recomendaciones semanales – del 30 de julio al 6 de agosto de 2017 – Fotografía y otras artes visuales.

[Fotos] Adaptadores para película de 35 mm en cámaras de formato medio – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

En el enlace encontraréis la explicación detallada de como se han realizado estas fotografías. Para quienes no estéis interesados, simplemente las fotografías.

Origen: Adaptadores para película de 35 mm en cámaras de formato medio – Fotografía y otras artes visuales.

[Cine] Su mejor historia (2016)

Cine

Su mejor historia (Their Finest, 2016; 312017-0108)

Aunque habíamos visto críticas favorables a esta película en algún sitio, este largometraje británico de la directora danesa Lone Scherfig estaba pasando bastante desapercibido en la cartelera del verano. A pesar de que es curiosamente adecuado para ver en tandem con la película bélica de moda que comenté hace unos días, como veremos dentro de poco. Aunque son dos películas tremendamente distintas. Scherfig tiene algún título bastante interesante en su filmografía, por lo que no era desdeñable como aliciente. Y además tenemos una protagonista,… especialmente atractiva para el público masculino. Pero que todavía le queda un poco por demostrar que es bastante más que un físico espectacular. No es que trabaje mal, pero para ser británica… pues está un poquito por debajo de la media. Es una cinematografía muy exigente…

20040902-IMG_3338.jpg

Londres, claro, en las fotos de hoy. No tan roto como en los tiempos del “blitz”, pero igual de tradicional.

La historia nos lleva al Londres de 1940, en pleno blitz, Catrin Cole (Gemma Arterton) es una secretaria de una empresa de publicidad que elabora algunos textos de los anuncios. Y eso lleva a que le den la oportunidad de empezar a trabajar en los equipos de escritores que preparan los guiones para las películas propagandísticas de la época. El descubrimiento de una historia sobre unas hermanas que podrían haber participado con su barquito en el rescate de las tropas británicas en Dunkerque, hace que surja la idea para una película “basada” en “hechos reales” que encargan al equipo del guionista Tom Buckley (Sam Claflin) al que se incorpora Catrin para redactar los diálogos femeninos. Y nos sumergiremos de pleno en el rodaje de una película sobre la evacuación de Dunkerque (¿apreciamos ahora la oportunidad de ver las dos películas en tándem?).

20040902-IMG_3344.jpg

Película de factura correcta, muy académica, pero que funciona sin ningún problema, de forma amable, como comedia romántica, bastante divertida… hasta que unos giros de la historia que pocos en el patio de butacas esperaban provocan un cambio de género, y se convierta en un drama con un tono fundamental de reivindicación feminista, con el mensaje de que a veces tiene que hay que eliminar al hombre que bloquea las posibilidades de la mujer, por doloroso que eso sea, porque esta es capaz de salvar la situación, ya que es tan capaz o más que el hombre para hacer el trabajo que hay que hacer. Situación que se plantea tanto en la película, como en la película dentro de la película.

20040902-IMG_3350.jpg

Si el guion y la factura de la película, ya digo que muy académicos, funcionan bastante bien, la película consigue que el público se enganche definitivamente a la misma gracias al carisma y a la química entre los personajes. Gemma Arterton se muestra bastante sólida. Mucho más discreta que habitualmente a la hora de utilizar su tremendo atractivo femenino, realiza una interpretación convincente mostrando que efectivamente es una actriz que es más que una cara bonita y un cuerpo escultural, con capacidad para pasar dentro de una misma película de los momentos de relajo alegre y romántico, a las situaciones dramáticas. Pero el resto del reparto también luce a buen nivel, con un Bill Nighy en uno de esos papeles de comedia que tan bien se le dan, pero con otros personajes menos vistosos que aportan. Un ejemplo claro son las incisivas frases de Rachael Stirling, en su papel de ayudante de producción con tendencias lesbicas, que va marcando constantemente el auténtico sentido de la película, que como digo es la reivindicación femenina, y no la comedia romántica de la que se disfraza.

20040903-IMG_3496.jpg

Ya he comentado que esta película está pasando relativamente desapercibida, y sin embargo es una opción bastante interesante y respetable para introducir un poco de frescura en las tardes de verano. Con humor y drama sabiamente repartidos, reflexiona y emociona a partes iguales. No sé lo que durará en cartelera, pero a mi me parece recomendable.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

20040903-IMG_3553.jpg

[Televisión] Cosas de series; retorno a “the Creek”, casi veinte años después

Televisión

Aviso: voy a comentar una serie que comenzó a emitirse hace casi veinte años y terminó hace casi quince años. Seguro que hay elementos que desvelan la trama. Ha pasado demasiado tiempo como para que no sea así. Quedáis avisados.

El triángulo. El polígono más sencillo posible. Sólo tres lados, sólo tres ángulos. Y sin embargo, símbolo de múltiples creencias, humanas y divinas. Símbolo de un dios en las religiones monoteistas occidentales actuales. Pero también uno de los recursos argumentales preferidos de los escritores de ficción, guionistas,… creadores de historias en general.

El sexismo imperante en la mayor parte de las sociedades que pueblan la superficie de nuestro planeta ha hecho que en la mayor parte de las ocasiones, el triángulo romántico sea un triángulo rectángulo clásico, una hipotenusa y dos catetos que se la disputan. Generalmente, escaleno, con la hipotenusa como centro de interés, uno de los catetos tendrá más longitud que el otro, será más importante que el otro, será el que se lleve a la chica. Pero es concebible el triángulo isósceles en los que ambos catetos peleen de igual a igual por la chica. Con caracteres distintos, sabiendo que sólo uno de ellos se hará con el preciado premio, el amor de la protagonista. Aunque algún ejemplo hay de que los dos catetos se quedan con un palmo de narices, despreciados ambos por una hipotenusa con carácter.

20141208-_1000610

¿Qué pinta París en una serie rodada en Carolina del Norte, pero que se supone transcurre en Nueva Inglaterra?

En los más raros casos en los que se opta por la difícil situación de un cateto al que se lo disputan dos hipotenusas, ese sexismo que empaña las creaciones de nuestras sociedades llevará a que una de las chicas sea “la mala”, “la otra”, “el pendón desorejado”. Parece inconcebible que dos mujeres en igualdad de condiciones opten a las atenciones del mozo. La moral conservadora imperante en la historia de las producciones televisivas o cinematográficas parece que lo impide. Cuando hace casi 20 años, empecé a ver capítulos de una serie sobre adolescentes que hablaban con un nivel lingüístico y conceptual imposible, Dawson’s Creek, creí que alguien había tenido la idea de reivindicar el triangulo de las dos hipotenusas, con dos contendientes en igualdad de condiciones. Me llamó la atención. Eso y el extraño aire de la Jen Lindley que encarnaba Michelle Williams, que me recordaba a la Monika que representó Harriet Andersson en una de las más célebres y sensuales películas de Bergman. Supongo que, aunque no recuerdo con precisión, vi el primer episodio y la escena de Jen bajándose del taxi que la va a dejar varada en la casa de su abuela, alejándola de los pecados de la Babilonia neoyorquina, al mismo tiempo que actúa como detonante que liberará de sus represiones a los vecinos del arroyo de Capeside. Probablemente, en las seis temporadas que duró la serie, la escena más sensual de la misma.

Pero no fue así. Al final, la serie cayó en el convencionalismo, y el triángulo alrededor del cual giraron todos sus personajes fue el más convencional de los dos amigos de la infancia que se disputan los favores de la vecinita morenita y mona. Y sosa. Y fría. Y distante. Y pedante. Y caprichosa. Y enfadica. Pero eso no lo supe en su momento. En aquel tiempo, en los años postreros del siglo XX dedicaba un tiempo muy reducido a la televisión, y nunca vi más que algunos capítulo de aquella primera temporada de la serie. Pero me quedé siempre con la duda de qué pasaba con aquel grupo de adolescentes. Ahora la tenemos disponible íntegra en Prime Video de Amazon, y en los últimos meses la he visto entera. Así como el año pasado rescaté las aventuras en Star’s Hollow, este año he rescatado la aventuras en Capeside.

20141208-_1000623.jpg

Pues la clave está en varios finales de temporada.

Dawson’s Creek (Dawson crece en España) es comentada con frecuencia como una serie de referencia en lo que se refiere al género de adolescentes que se acercan progresivamente a la edad adulta, con sus conflictos y sus dudas. No faltan los fans de la serie, que ya hace casi quince años que dejó de emitirse, y casi veinte años desde que comenzó. Levantó polémicas en su país de origen por el presunto atrevimiento con el que trataba determinados temas, especialmente la sexualidad de los adolescentes. Vista desde la perspectiva que ofrece el tiempo y vivir al otro lado del Atlántico, lejos de parecerme una serie progresista, me parece cargada de moralina conservadora, en la que los que se portan mal reciben su justo castigo, y donde se adoctrina con frecuencia a los adolescentes y jóvenes sobre lo que se debe hacer o no.

Porque hay que reconocerlo. Si su primera temporada despierta el interés del espectador, progresivamente la serie se va adormeciendo en una rutina de idas y venidas de sus personajes protagonistas en un tratado de matemática combinatoria, donde se realizan combinaciones de seis elementos tomados de dos en dos. Pocas combinaciones se quedan sin explorar. Antes he mencionado las aventuras de las Gilmore… Aunque el elemento romántico ocupe un lugar importante siempre en este tipo de series, en el crecimiento de Rory Gilmore aparecen otros intereses y otros motores que condicionan su vida. No tal en Capeside, donde pocas cosas apartan a sus protagonistas de su eterna “umbilicoscopia” y de sus rollos románticos. Si quitas la monomanía cinéfila de Dawson (James Van Der Beek), nada más les interesa aparentemente. Incluso el interés académico de Joey (Katie Holmes) acaba siendo la gran piedra que hace fracasar su relación en el instituto con el menos aplicado estudiante Pacey (Joshua Jackson).

20141208-_1000650.jpg

Incluido el “primer” final de la serie. Por que la serie tiene dos finales, uno en el episodio 22 de la 6ª temporada, que termina en… París.

Y ahora que están mencionados los cuatro principales protagonistas, habremos de hablar un poco del reparto. Un reparto desafortunado, para los roles que tienen que desempeñar. Aunque ese Dawson’s Creek, el arroyo de Dawson, es una metáfora del discurrir de la vida del joven cinéfilo, fanático de Spielberg, la verdad es que la serie en su conjunto debería llamarse de modo más apropiada Joey’s Creek. Porque a la postre, es este el personaje central de la serie, alrededor del cual se condiciona el devenir de la misma. Pero Katie Holmes es una actriz muy mediocre. Ciertamente mona. Hay que decir que de los protagonistas, la única que se acercaba a la edad de su persona fue Michelle Williams. Los otros rondaban los veinte años o más cuando se suponían que tenía quince. Curiosamente fue Williams la que fue despuntando poco a poco como intérprete en la serie, convirtiéndose como es en una de las mejores intérpretes femeninas de su generación. Holmes, además de por los repetitivos mohínes con los que encarnaba a Joey Potter, es más conocida en la actualidad por su tormentos matrimonio y divorcio de un famoso actor, miembro de una peligrosa secta religiosa. La Joey Potter que interpreta Katie Holmes llega a resultarme cargante. Como lo llega a ser el Dawson Leery de James van der Beek. Y el protagonismo de ambos condiciona en gran medida la serie, que tenía muchas potencialidades nunca suficientemente explotadas, por estar al servicio de esta pareja. No es de extrañar que con el tiempo, los/las partidario/as de Pacey como vencedor de la pugna triangular fueran superiores a los de Dawson. Aunque para mí esto sea augurar una vida de amargura para el pobre Pacey. A pesar del final de la serie, estoy segura que a estas alturas Pacey ha tenido que mandar a freir espárragos a la estirada de Josephine.

Uno de los principales problemas de la serie es el humor. O mejor dicho, la escasez de humor. Lo hay. Tiene sus momentos de comedia, de relajo argumental. Generalmente en episodios de relleno. Estamos hablando de una serie con temporadas de 23 episodios salvo la primera, mucho más corta. Hay episodios de relleno. La cuestión es que algunos de estos episodios son de los mejores. Se nota mucho en la quinta temporada, la primera de las que transcurren en Boston, con los protagonistas en edad universitaria, donde la serie parece recuperar ritmo y tirón gracias a la introducción de elementos de humos, y de tramas paralelas más dinámicas e interesantes que la principal. No tiene nada de extraño que muchas veces en estas tramas sean Jen/Michelle Williams o Pacey/Joshua Jackson los protagonistas, sin la presencia de la pareja principal. Jen Lindley es continuamente el personaje más maltratado de la serie. Parece como si no supieran nunca muy bien qué hacer con él. Paradojamente, a pesar de las incongruencias de las que los guionistas dotan a este personaje, la solidez interpretativa de Williams y otros elementos hace que al final sea el personaje que mejor se ha desarrollado. Pese a los guionistas. Comentaba el otro día la hija de una amiga mía, que tiene una edad más apropiada al público destinatario de la serie, que no es de extrañar que la eligieran para el dramático final de la serie. Era la única capaz de morirse con gracia en esta serie.

20141208-_1000653.jpg

El otro final de la serie es el doble episodio final que añadieron después, el 23-24 de la sexta temporada, donde no sale París.

Por cierto, hay un momento más que digno de haberlo tratado con un mínimo de humor, y que sin embargo acaban arruinando por tomárselo demasiado en serio. El hecho de que la primera y única vez que Dawson se acuesta con Joey sea engañando a la que es la pareja actual del aprendiz de cineasta tiene una gracia tremenda. Desaprovechada por completo… Lo dicho. Se tomaron demasiado en serio a sí mismos y a la serie. No voy a repasar las situaciones absurdas o incogruentes de la serie… que son muchas, lamentablemente. El tratamiento de la homosexualidad de Jack (Kerr Smith) resulta un poco ridícula desde la perspectiva histórica. La intoxicación con éxtasis de su hermana Andie (Meredith Monroe) resulta tan previsible como mal desarrollada. Y la presunta promiscuidad de Audrey (Busy Philipps), que pasa de habérselo montado con media universidad a ser casi una mojigata, es una “tontá” de mucho cuidado. Esto último me ha permitido mencionar a los otros tres protagonistas menos protagonistas, también frecuentemente infrautilizados. Las dos chicas podía haber dado mucho más de sí. Tanto por que sus personajes podrían haber sido más ricos, como porque la calidad de sus intérpretes superaban la de algunos de los protagonistas.

Luego es gracioso ver aparece gente que en años posteriores se hará más conocida. Una vistosa y neumática Ali Larter, un jovencita y rubísima Jennifer Morrison, un Michael Pitt que ya anunciaba ser un actor pedante y poco interesante, Jane Lynch desaprovechada en un papel mínimo, Ken Marino no haciendo de sinvergüenza, Sasha Alexander como uno de los personajes femeninos potencialmente más interesantes de la serie,… Y un par de ex-Twin Peaks, también con sus potencialidades infrautilizadas, Mädchen Amick y Sherilyn Fenn. Entre otros muchos.

Creo que el balance final que hago de la serie lo podéis deducir. Esperaba más y mejor. Y ha resultado una serie más mediocre de lo que imaginaba, aunque con un potencial notable para convertirse en un guilty pleasure. La primera temporada está bien, aunque sigue resultando extraño que adolescentes de quince años se expresen como lo hacen estos. No resulta natural. Pero se puede aceptar como servidumbre a otros fines. El problema es que luego no desarrollan la potencialidad de la situación hasta sus últimas consecuencias, y queda convertida en una situación banal. Hemos de agradecer que nos descubrieran a Michelle Williams. Cada vez que recuerdo su papel en Blue Valentine, o el diálogo del almuerzo en Manchester by the Sea, agradezco la existencia de la serie que nos ha ocupado por ahí por haber sido el papel que la dio a conocer.

20141208-_1000669.jpg

En cualquier caso, me ha parecido que París es el símbolo perfecto de que la chica protagonista, Joey, es una mema.