[Recomendaciones fotográficas] Más necrológicas en un mundo en cambio… no necesariamente para bien

Fotografía

El día no está transcurriendo como pensaba. Tampoco el día de ayer… ni para bien ni para mal. Pero hoy tenía pensado subir nada al Cuaderno de ruta. Esta mañana había una cita con otros compañeros de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Para seguir la tradicional Bajada del Canal Imperial de Aragón. Un acto festivo-reivindicativo que se celebra en la ciudad de Zaragoza todos los meses de septiembre desde hace… no sé. Muchos años. A esta fiesta pertenecen las fotografías que incluyo, tomadas con mi veterana Olympus OM-D E-M5 con el Lumix G 20/1,7 ASPH. Aunque el obturador de la cámara falla de vez en cuando y hace alguna tontada al medir la luz, motivo por el que no me fio de ella para llevármela de viaje, todavía sabe hacer fotos majetas. He hecho fotos con otra cámara pero de eso os hablo otro día.

Y luego íbamos a tener una “reunión” de planificación en mi casa para el próximo viaje a Japón,… que hemos tenido que suspender. Aunque no me he privado de encargar un poco de sashimi y algo de yakisoba para comer. En fin… que como consecuencia de esto último, sí que tengo ocasión de retomar mis periódicas recomendaciones fotográficas.

Que una vez más vienen marcadas por las necrológicas, que vaya raya llevamos en las últimas semanas. En esta ocasión, hemos de despedir al celebrado, querido y reverenciado Robert Frank (1924 – 2019), suizo de nacimiento, estadounidense de adopción, uno de los nombre más importantes de la historia de la fotografía. Y a Fred Herzog (1930 – 2019), alemán de nacimiento, canadiense de adopción, que como todos los precursores de la fotografía en color a nivel documental y artístico, es uno de mis favoritos.

Sobre Robert Frank es fácil encontrar en internet donde hablen de él o donde admirar su obra. Pero para el aquí y ahora, propondré algunos enlaces que pueden interesar. En Lensculture han vuelto a publicar una revisión de la nueva edición de 2008 que Steidl hizo de The Americans, la obra más notable y conocida del fotógrafo, en la que se recorrió 30 estados de los Estados Unidos, realizando miles de fotografías de las que el libro es una selección absolutamente imprescindible en la biblioteca de todo aficionado a la fotografía.

Curiosamente, yo me enteré de la muerte de Frank por la entrada en Instagram que publicó el actor Chris Lowell, un fotógrafo bastante competente él mismo. Como me ha gustado siempre la fotografía de la ascensorista. Pero más interesante será el documental que se puede encontrar en Youtube y que os dejo puesto a continuación, que en algo menos de 50 minutos os permite conocer bastante bien los puntos de vista del fotógrafo que es entrevistado en el mismo.

En cuanto a la vida y obra de Fred Herzog, creo que merece la pena echar un vistazo, por una vez en español, a lo que se publicó en Clavoardiendo, en un breve artículo de homenaje al fotógrafo. Pero sobre todo, al artículo de Cartier-Bresson no es un reloj, que como de costumbre, con rigor y de forma muy amena, demuestran su nivel de conocimiento y documentación que manejan y nos permiten abrir una puerta a la apasionante obra de este fotógrafo no tan conocido como otros. Junto con Saul Leiter, los auténticos pioneros de la fotografía en color de alto nivel. Muchos hay que dicen que el blanco y negro recoge las esencias de la fotografía mejor que el color. Pero yo creo que lo que pasa es que el color es una dimensión añadida, y muy compleja, que hace que son los muy buenos sean capaces de extraerle todo su potencial. Aunque cualquier decisión creativa es respetable.

En otro orden de cosas, hace ya unos días, semanas posiblemente, apareció en el canal de Youtube de Nowness un pequeño documental de poco más de cinco minutos en el que el fotógrafo británico David McCabe compartía sus recuerdos de trabajar con Andy Warhol y de fotografiarle durante un año de la vida de este irrepetible artista. Os lo dejo puesto.

Vamos con otros temas que tienen que ver con el mundo actual. Y que no necesariamente nos hablan de un futuro prometedor para la especie humana. En FK magazine nos muestran la obra de una fotógrafa rusa joven, Yana Bulgakova. Esta fotógrafa realizó retratos desnudos o parcialmente desnudos de 30 mujeres, que no son modelos, mujeres comunes en el buen sentido de la palabra. Y luego les pidió que señalaran aquellas partes de su cuerpo que no les gustaban, que les gustaría autocensurar, ocultar. A partir de ahí, Bulgakova completó su obra con hilo de lana roja. Una denuncia de la presión actual hacia la mujer y hacia la forma en que puede o no puede presentar su cuerpo. Que además se combina con las actitudes de los responsables de las principales redes sociales de ocultación de determinadas partes de la anatomía femenina, mientras no renuncian nunca a la hipersexualización de la mujer.

En Lensculture, nos hablan de una de las epidemias más graves que sufre Japón, la de los suicidios. Muchas veces de personas muy jóvenes, que cuando se hacen púbicos, y especialmente los de personas célebres, ejercen un efecto de contagio. Especialmente en una sociedad como la nipona, que arrastra lastres diversos derivados de su eterno conflicto cultural entre la tradición y la modernidad, que nunca se recuperó del todo del trauma de la derrota de 1945, de las crisis financieras de los años 90 de la que nunca se han recuperado del todo, y de las distintas catástrofes naturales, que cuando se mezclan con los desastres de la obra humana como es el seismo y tsunami de 2011, afectan profundamente a la sociedad. Para ello, han invitado al fotógrafo japonés Kenji Chiga para que con sus palabras y sus fotografías nos hable del tema.

Finalmentemente, el cambio climático preocupa en el SouthxSoutheast Magazine, que ha dedicado dos artículos a plasmar la obra de fotógrafos de sur de los Estados Unidos que nos hablan de las modificaciones que se dan en el paisaje de esa región del mundo derivados de esta catástrofe ambiental, que muchos de sus políticos más destacados niegan o ignoran. En el primero de los artículos nos hablan de los cambios en el paisaje reflejados por la fotógrafa Lynne Buchanan en el estado de Florida. En el segundo nos hablan de la exposición sobre el cambio climático que se celebra en el Southeast Museum of Photography en Daytona, Florida, con la participación de Benjamin Dimmit, Sharon Harper y Kirk Crippens.

[Cine] Set to Chihiro no kamikakushi [千と千尋の神隠し] (2001)

Cine

Sen to Chihiro no kamikakushi [千と千尋の神隠し] (2001; 46/20190912)

Bueno. La de hoy, es conocido, es una obra maestra de la animación. De lo mejor. Y probablemente, la que yo considero mejor película de animación de la historia. Y de las mejores películas que he visto en mi vida, animación o no. Esto de entrada.

No es una película nueva. Es de 2001. Y una de las pocas ocasiones en la que los norteamericanos han dejado de mirarse al ombligo y han concedido un premio de la academia, un Oscar, a una película de animación procedente de otro país, o la única más bien, y hablada en un idioma distinto del inglés. Y de verdad que ha habido ocasiones para que esto haya sucedido en más de una ocasión.

Nos adentraremos en el rico mundo de la fantasía y la mitología japonesa durante un visita al santuario Tokugawa de Nikko [Nikkō Tōshō-gū].

Dirigida por el maestro Miyazaki, probablemente es el momento de mayor inspiración dentro del Studio Ghibli, aunque podemos considerar que dentro del estudio tiene que competir con otros largometrajes de altísimo nivel, que simplemente no han tenido la repercusión internacional de Chihiro. Mononoke, libélulas, Ponyo, Kiki,… incluso Naushika en la época preghibli. No es un fenómeno aislado, no es flor de un día, no es una casualidad. Es el fruto de un trabajo coherente, persistente y concienzudo.

La hemos visto dentro del ciclo que una empresa de exhibición cinematográfica de Zaragoza viene haciendo, en el que todos los jueves a las 20:00 horas ofrecen un pase único de una película trascendente en la cultura popular. Para diciembre tienen previsto volver al Studio Ghibli con un pase de Mononoke Hime (La princesa Mononoke). Son películas que he visto todas en vídeo, pero muy pocas en la gran pantalla. Y el disfrute es impresionante.

Como es habitual en las películas de Miyazaki y Ghibli, tenemos una protagonista femenina, que debe superarse así misma, con la colaboración de otros, pero bajo su propio impulso y motivaciones, tratando la película de forma directa o indirecta las preocupaciones del director sobre los problemas del mundo actual, especialmente los medioambientales, y engarzando con las tradiciones y mitos del Japón clásico o tradicional. Se ha comparado a Chihiro con la Alicia de Lewis Carroll. Ambas comparte un viaje por lo extraordinario detrás del cuál podemos intuir la metáfora del cambio de la edad infantil al camino hacia la madurez. Pero también tenemos diferencias marcadas. Chihiro permanece tal cual la concibió Miyazaki, es mucho más reciente, mientras que es difícil conocer la auténtica naturaleza de Alicia, tantas veces reimaginada y reinterpretada en los más de 150 años de vida del personaje. Por otro lado, Alicia es una niña de clase acomodada que entra en un mundo que sale de la imaginación de Carroll, mientras que Chihiro es una niña común, sin aspectos destacables, delgaducha, desgarbada, no especialmente habilidosa que se mueve de repente en el mundo de los ocho millones de kami de la tradición mitológica nipona. Cualquier niña japonesa podría identificarse con ella sin problemas. Y también tenemos más claras cuales son las circunstancias por las que Chihiro da sus primeros pasos hacia la madurez. Es una niña doliente, ha perdido el entorno vital que le es familiar, su colegio, sus amigos, su casa,… tiene que rehacer su vida y está triste e insegura. Un punto de partida que la enlaza con Riley, otra niña del mundo del cine animación que también nos ofrece su peculiar país de las maravillas.

No voy a entrar ahora en un comentario en profundidad, ni en comentar su argumento. Creo que cada cual debe verla y valorarla en función de su bagage cultural y sus valores propios. Eso variará mucho en las personas. Pero la riqueza visual que nos va invadir durante las poco más de dos horas de duración de la película y la emoción de los hechos que acontecen ante nuestras ojos pocas veces los encontramos. Y además es una película que podemos ver cuantas veces queramos. Siempre encontraremos novedades o matices no percibidos hasta ese momento.

Por supuesto, deberíamos verla en versión original, aunque no entendamos ni papa de japonés. Los actores de voz japoneses son una categoría tan respetada como cualquier otra categoría actoral. Y no me refiero a actores de doblaje; actores de voz que trabajan en animación y otros productos en los que no prestan su propio físico. Hīragi Rumi es la actriz de voz que pone voz a Ogino Chihiro / Sen en el largometraje.

Como he dicho al principio, una obra maestra. Im-pres-cin-di-ble.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

[Fotos] Exposiciones largas en la ciudad

Fotografía

El pasado fin de semana estuve “entrenándome” con un nuevo sistema de filtros para exposiciones largas, con el fin de mejorar futuras fotografías de paisaje. Las fotos no son nada del otro mundo, algunas digitales, otras realizadas con película tradicional, pero es lo que hay. No estoy acostumbrado a estos filtros y cometí algunos errores que se notan.

Los detalles técnicos en Preparándome para mejorar mis paisajes – Filtros Lee y otras cosas.

[TV] Cosas de series; muertos y muertas en vida, adios a Liv Moore

Televisión

Dos series comento esta semana. Una miniserie en HBO (que no es lo mismo que “de HBO”) y las temporadas finales de una serie que siempre me resultó simpática y que… ya veremos.

En HBO se puede ver Lambs of God, una miniserie australiana de sólo cuatro episodios de aproximadamente una hora de duración cada uno. El planteamiento inicial, curioso. Un sacerdote llega a un convento situado en un isla próxima a una escarpada costa, que sólo un paso que se a veces queda liberado por la marea, comunica con esta. Espera encontrar un antiguo monasterio deshabitado y en ruinas. Pero se encuentra con tres extrañas monjas que viven aisladas, en pobreza y con extrañas creencias y ritos. La cosa se complicará cuando las monjas empiecen a desconfiar del sacerdote y sus motivos para visitar el lugar. Un misterio que juega al despiste en sus compases iniciales sobre la época y el lugar en el que se desarrollan los hechos se convierte en un drama de crítica a la iglesia católica con poca sustancia. Relativamente decepcionante a pesar de que formalmente es correcta y bien interpretada. Pero solo son cuatro episodios y la vi entera.

No he estado nunca en Seattle, donde se supone que transcurre la acción de una de las series de hoy, ni en Vancouver, donde realmente está rodada. Pero estos paisajes periurbanos de Zaragoza me han parecido apropiados para el tema de los zombis.

Me he visto de un tirón las temporadas cuarta y quinta, con la que se da cierre a la serie, de iZombie. Recordamos que este es un procedimental policiaco en el que la peculiaridad es que el ayudante experto del policía es una joven médico que tras un fiestorro en el que es arañada por un tipo, se convierte en zombi. Pasa a ser ayudante del forense, y su utilidad es que cuando se alimenta del cerebro de los asesinados, tiene visiones de su vida, y ayuda a desentrañar los casos. Todo eso, hasta la temporada tercera, en el que se mezcla el procedimental policíaco con las tramas personales de los protagonistas encabezadas por la zombi buena Liv Moore (Rose McIver), con tonos de comedia y buen rollo. Amoríos, amistades, simpáticos canallas,… Todo ello hasta que en el final de la temporada tercera hay un cambio completo del paradigma, en el que poco a poco se profundizan en las siguientes temporadas.

Lo cierto es que para mí, no hay unanimidad en las redes al respecto, ese final de la tercera temporada supone lo que los norteamericanos llaman el “salto del tiburón” de la serie. El caso es que para mi el “salto del tiburón” de una serie suele ser negativo. Se da cuando las series no saben por donde tirar argumentalmente, probablemente porque han agotado las posibilidades que ofrece su premisa inicial, y generan un cambio que no les suele sentar nada bien. Y esto es lo que me ha pasado con las dos últimas temporadas de la serie. Que el cambio de tono no me ha atraido. Y si hubieran condensado la trama en una sola temporada de 10 o 12 episodios, dinámicos,… ahí que te va. Pero arrastrarse durante 26 episodios para estirar los réditos que tenía buena prensa y buena aceptación… me parece excesivo. En fin. Recordaremos las cosas positivas de la serie, como su simpática protagonista y algunos de sus amigos, o la versión canalla pero no radicalmente perversa de alguno de los villanos, y nos olvidaremos de las tontadas de las últimas temporadas.

La semana que viene, última entrada antes de coger vacaciones, la dedicaremos a las cosas que nos vienen de extremo oriente, para bien o para mal.

[Recomendaciones fotográficas] f/64 y película de cine en blanco y negro

Fotografía

Lo cierto es que para hoy, o quizá mañana, tenía previsto una entrada de fotos, con entrada técnica en carloscarreter.es. Pero para ello tendría que haber ido bien una toma de fotos que hice este domingo. Y sólo ha ido regular. Todo llegará. Pero mientras me he encontrado un par de cosas que pueden dar para unas breves recomendaciones fotográficas.

Hace un par de domingos hicimos un paseo entre los puentes sobre el río Ebro en Zaragoza, y había una luz particularmente adecuada para el blanco y negro.

En primer lugar, en The Luminous Landscape han publicado un artículo en el que reflexionan con abundantes y significativos ejemplos fotográficos, sobre la importancia de la adecuada elección de la herramienta a la hora de ejecutar la obra artística. Fotografía en esta ocasión. Cómo determinadas fotografías no hubieran podido ser realizadas, o cómo determinados estilos de fotografía no hubieran sido posibles sin el desarrollo tecnológico que permitió disponer de la herramienta adecuada. The Luminous Landscape es un sitio en internet, muy vinculado a la fotografía de paisaje como se puede deducir de su nombre, que lleva mucho tiempo siendo un referente. Prácticamente de 1998. Aunque es una lástima que no sea fácil acceder a sus artículos más antiguos. Fueron los primeros en hablar del “derecheo del histograma” a la hora de exponer la fotografía digital. Compararon la “gran calidad y resolución” de los 6 megapíxeles de la Canon EOS D60 (no la 60D) con los negativos de medio formato escaneados. E introdujeron muchos debates y temas, que luego se podían ver en otros sitios, que no solían reconocer abiertamente quién había hablado inicialmente del tema.

Su fundador fue Michael Reichmann, autor que yo conocí en los años 90 del siglo XX cuando le leía sus artículos en la revista Photo Techniques, una pequeña revista de alto nivel técnico norteamericana que por esas causas y azares era posible comprar en un kiosco zaragoza aproximadamente un mes de que se publicase en Estados Unidos. En su momento, dicha revista publicó un artículo donde se pudo leer por primera vez sobre un concepto japonés sobre la calidad de lo que aparece desenfocado en una fotografía y que se denominaba “boke” o “bokeh” como lo transcriben los norteamericanos, para evitar que pronuncien “bouqui”.

Portada de la revista donde se popularizó el concepto de “boke”, primero en Estados Unidos, y de ahí al mundo, salvo Japón, donde ya lo conocían, que para eso es suya la palabreja. Yo tuve esa revista, comprada en el kiosco de la calle San Juan de la Cruz, cerca de Fernando el Católico, de Zaragoza. Y es posible que esté todavía en el altillo de un armario de mi casa, aunque me da pereza buscarla.

Como veréis en el enlace, el artículo está reproducido en The Luminous Landscape. Dos veces. Concepto hoy en día superpopular, pero que un porcentaje elevadísimo de quienes lo usan no tienen ni idea de lo que hablan. Sí, muchos de los que leéis esto y sois aficionados o incluso profesionales de la fotografía, también usáis más el término. Pero bueno…

Hoy en día, para acceder a todos los contenidos de la página hay que pagar una suscripción de 12 euros anuales, 1 eurito al mes. Yo lo hago. Es muy poco, para una página en la que he aprendido mucho. El artículo al que hago referencia hoy parece que está “abierto” a todos los visitantes, de todos modos. O por lo menos, de momento. Y una de las referencias a las que se alude es el Grupo f/64 o Grupo f.64, pues de las dos formas se ve escrito. Este grupo o asociación fotográfica estuvo impulsado y liderado por gente como Ansel AdamsEdward WestonImogen CunninghamWillard Van DykeHenry SwiftSonya Noskowiak, Preston HolderAlma LavensonConsuelo Kanaga y Brett Weston. A veces se incluye a Paul Strand dentro del grupo, pero en lo que yo entiendo Strand fue un inspirador, no miembro del grupo.

Formado en 1932 fue una clara consolidación de la reacción al pictorialismo que ya había comenzado años antes, buscando una fotografía más “objetiva”, más realista. Lo cual se expresaba con el nombre del grupo, que hace referencia a un valor de diafragma, necesario para alcanzar una amplia profundidad de campo y gran nitidez en la imagen con las cámaras de gran formato. En cualquier caso, las metas de este grupo de fotógrafos fueron posibles porque dispusieron de las herramientas adecuadas para conseguir las fotografías que ellos querían. Cosa que no sucedía en tiempo de los pictorialistas. A esto hay que sumar el desarrollo de técnicas de procesado de la imagen que permitían gran control sobre los tonos, como fue el sistema de zonas. Fue un grupo de gran influencia que todo aficionado a la fotografía debe de conocer. Aunque frecuentemente vinculado al paisaje, también fueron retratistas, fotografiaron bodegones, desnudos o fotografía urbana.

Además quiero dejar otra recomendación en forma de vídeo. Viene del canal de Youtube de CineStill, en el que para variar dedican uno de sus especiales a un fotógrafo que practica la fotografía en blanco y negro, utilizando las distintas variantes de la película Kodak Eastman Double-X (5222), que CineStill vende bajo la denominación CineStill BWXX. Esta película está pensada para el rodaje de imagen en movimiento, imagen cinematográfica, pero puede ser usada ventajosamente para la fotografía fija, como es el caso del fotógrafo Stephen Schaub (instagram), a quien está dedicado el vídeo.

Para quienes estén interesados en esta película, no es necesario comprársela a CineStill. Como en origen no lleva la capa antihalo que llevan las películas cinematográficas en color, y puede revelarse en cualquier química convencional para revelar película en blanco y negro, hay más gente que envasa la Double-X en los chasis propios de la película para fotografía fija de formato 135. Y puede que a un coste más barato.

[Libro] La casa de las bellas durmientes

Literatura

Para mucha gente, cuando se habla de leer un libro de un autor japonés, se piensa en libros de naturaleza más o menos exótica, que se basan en tradiciones o creencias que a muchos fascinan pero que resultan inaprensibles por su carácter misteriosos o casi esotérico, y con una mentalidad extraña y ajena. Y por lo tanto, pocos se atreven a introducirse en la lectura de una literatura tan rica. Algunos problemas tiene, de los que hablaré un poquito más adelante… pero bueno. Poco a poco, eso va cambiando. Muchos fenómenos culturales llegan en estos momentos sin problemas a España desde Japón. Cada vez son más frecuentes los estrenos cinematográficos de esa nacionalidad, y no sólo reservados a las películas de animación. No es infrecuente ver grupos de jóvenes en la sección de “manga” de algunas librerías. Así como la existencia de aficionados, también entre los más jóvenes, al pop japones, j-pop como le suelen llamar, o disfrazarse de sus personajes de ficción favoritos, cosplay le dicen, del japinglés “kosupure [コスプレ]” que no es otra cosa que la contracción de “costume play”, actuación con disfraces. Por lo tanto, entre algunos de estos muchos jóvenes, la literatura japonesa también va entrando, lo cual se nota en la presencia de títulos de este origen en las librerías, reales o virtuales.

A poco más de dos semanas de volver a dirigir nuestros pasos y nuestras miradas hacia el País del Sol Naciente. Intentando buscar un mix del Japón más moderno y cosmopolita, y del más tradicional y espiritual. Veremos qué tal nos queda. Bien, supongo. Es difícil equivocarse con un país así.

Pero seamos claros, aunque existan diferencias formales, y teniendo en cuentas que hablan preferentemente de sus propios conflictos sociales, muchas de las novelas contemporáneas niponas no dejan de hablar de temas que son comunes a gentes de todo el mundo. De verdad, que el salto cultural no es tan grande, y ni mucho menos abordable por una inteligencia normal con ganas de conocer un poco de mundo. Pero tenemos excepciones. De lo que he leído de autores japoneses, y ya empiezo a tener un cierto bagage que me sitúa por encima de casi todos mis conciudadanos, los hay más complejos, más apegados a la cultura más ancestral y tradicional de aquel país. Y entre estos está Kawabata Yasunari, el primer Premio Nobel japonés de literatura, el segundo Premio Nobel asiático en esa disciplina tras Tagore.

La novela de hoy es una novela corta. La narración de la noches que el protagonista de la misma pasa en la casa de las bellas durmientes. Un lugar clandestino donde hombres ya ancianos, incapaces de consumar sus deseos sexuales, pasan la noche acostados junto a una joven profundamente dormida, sumida en un sueño inducido por potentes fármacos, a merced de un hombre que no la puede penetrar con su sexo, pero que sí puede hacer otras muchas cosas. Hay un cierto pacto entre los “caballeros” que pasan la noche con las jóvenes. Pero el protagonista del relato es mayor, mas no tan anciano o decrépito como para que no se sienta impulsado a consumar una relación física que se supone que no debe/puede hacer. Y con la narración de las noches, tenemos los recuerdos que surgen de sus relaciones con otras mujeres de su pasado. Incluidas su mujer y sus hijas. Y el sorprendente desenlace.

Es una novela corta, que se lee bien, pero que desconcierta. Que no se puede cometer el error de leer de una forma excesivamente rápida, porque te pierdes muchos matices. Y esta sí que es una de esas novelas que has de leer asumiendo que el “aquí y ahora” del relato, una persona de entre 65 y 70 años en 1961 en el Japón que apenas sale de la posguerra mundial, es muy distinto en valores y concepción, al “aquí y ahora” del lector occidental contemporáneo. En momentos horroriza lo que se nos cuenta, en momentos seduce, en momentos cautiva la poesía de determinados momentos,… en momentos sientes pena por ese hombre, que ve cerca la muerte, y que recorre con su mente su pasado.

Indudablemente, una de las noveles breves más bellas e interesantes que he leído en mucho tiempo, al mismo tiempo que una novela que difícilmente te deja acomodarte en su lectura, difícilmente deja que tu conciencia esté tranquila. Especialmente, para quienes pensamos que la prostitución es una lacra social, símbolo supremo de la cultura de la violación, sobre la que nunca culparemos a las mujeres, sino a quienes se benefician de la actividad de una forma u otra, y a no pocos clientes que colaboran a mantener un sistema abominable.

[Recomendaciones fotográficas] Lindberg y otros, algún vídeo incluido

Fotografía

Hoy no tengo mucho tiempo, así que voy a intentar ser eficiente.

La noticia de la semana en el mundo de la fotografía es el fallecimiento de Peter Lindberg (1944 – 2019), fotógrafo de moda, uno de los principales responsables del fenómeno de las top models que arrasó a finales de los 80 y principios de los 90. Siempre había habido modelos de primer nivel más o menos conocidas, pero que las modelos se situasen al mismo nivel que otros miembros del famoseo fue algo relativamente novedoso. Lindberg y otros, con sus fotografías, más de autor, menos estandarizadas, fueron responsables en parte de este fenómeno. Nunca me he sentido especialmente atraído por los artificios del mundo de la moda. Pero como en todos los géneros, hay de todo, y Lindberg fue un retratista de primera. Para saber más, os recomiendo el artículo de Cartier-Bresson no es un reloj.

Al igual que a Martin Parr, el fenómeno del selfi siempre me ha fascinado. Como el de esta chica acompañada de su pareja, con quienes coincidimos en un ferry en Toronto que nos traslado a Ward’s Island. Hubo momentos en que hacía media docena de selfis por minuto. Llegamos a entablar conversación con ellos. Ella decía que nunca estaba segura si le quedaban bien o salía bien en los selfis… En el encabezado, unas jóvenes japonesas, mucho más seguras de sí mismas, en la entrada del santuario Yasaka de Kioto.

Hace unos días publiqué en alguna red social un foto de un par de jóvenes asiáticas que simulaban darse un beso ante una conocida fotografía reproducida como pintura en la East Side Gallery de Berlín; Breznev besando a Honecker en un fraternal beso comunista. Hubo quien me la criticó, por romper la intimidad. No fue una fotografía clandestina, la mía. Está tomada a 2 metros de las chicas, que me vieron y no les importó. Incluso les hizo gracia el conjunto de la situación porque la mayor parte de la gente se hacía fotos o selfis haciendo el payaso ante la imagen. No, no suelo robar fotos. Cualquiera me puede decir una seña diciendo que no, y la acato. Pero, por cierto… ¿conocéis uno de los últimos trabajos de Martin Parr sobre el tema de los selfis, Death by Selfie? Lo podéis ver en Magnum Photos… y veréis que mi curiosidad por el fenómeno no es única.

Las dos jóvenes simulando el beso en la East Side Gallery de Berlín.

Comentaba antes de ayer mi galería en Asafona sobre el paisaje intervenido por el ser humano a lo largo de la historia. En la cuenta de Youtube de Smarthistory, un canal sobre historia del arte que recomiendo vivamente, han comentado las fotografías del oeste americano de Carleton Watkins en la década de los 60 del siglo XIX. Fotografías de gran belleza y nitidez. Estaban realizadas sobre un negativo de muy gran formato que superaba las limitaciones técnicas de las ópticas de la época. Fotografías que lo mismo nos transmiten la belleza de los lugares, que sirvieron para que las empresas decimonónicas planificaran la explotación de esos lugares y la inevitable intervención y transformación del paisaje.

Comentabamos el otro día con divertimento lo frecuente que se ha convertido en la actualidad encontrarse con chicas adolescentes y jóvenes con rasgos asiáticos expresándose en un castellano con acento aragonés, muy peculiar y marcado. Son las niñas adoptadas por muchas parejas hace quince o veinte años, cuando la política de un solo hijo de las autoridades chinas había llevado a que muchos bebes fueran abandonados, preferentemente las niñas. También experimentaron el abandono aquellos niños o niñas que nacieron con problemas de salud o de discapacidad de algún tipo. Muchos de ellos no tuvieron la suerte de encontrar familias que les dieran una oportunidad en la vida. Y de ello habla un artículo de Photography of China dedicado a los orfanatos, muchos de ellos no reconocidos oficialmente, que recogieron o recogen a estos niños y niñas. Las fotografías son de Tian Jin… que dado que el artículo está escrito en primera persona no he podido deducir por el nombre o por el contexto si se trata de un hombre o una mujer, ni he encontrado enlaces a páginas personales que me lo aclaren… fotógrafo chino.

En el “Bund” de Shangái.

Termino con el vídeo que han dedicado en el canal de Youtube de Eīhwaz al gallego Virxilio Viéitez, fotógrafo de la BBC (bodas, bautizos, comuniones) que nos legó una colección de negativos y fotografías que documentan con gran valor la vida de la Galicia en los años 50 y principios de los 80 del siglo XX.

[Cine] Photograph (2019)

Cine

Photograph (2019; 45/201900904)

Esta semana pasada, contra todo pronóstico, porque la cartelera no nos parecía demasiado atractiva, hemos ido una segunda vez al cine tras el drama coreano que os conté hace un par de días. Curiosamente, la película que os traigo hoy es alemana… aunque los idiomas que se escuchan en ella sean el hindí, el guyaratí y el inglés. Porque está escrita dirigida por Ritesh Batra, un director indio que adquirió cierto impulso hace unos años por una película que no vi, en las calle de Bombay.

No he tenido oportunidad de visitar todavía la India,… y no hay planes de momento para ello. Así que de momento estamos con la planificación del próximo viaje, que sí que será a Asia, pero al extremo más oriental. Al que probablemente me llevaré también unos carretes de película en blanco y negro con alguna cámara compacta, como hice este mismo años en París,…

Nos cuenta una historia íntima, sencilla, de personas comunes, en la que la populosa ciudad india es un protagonista más. Un fotógrafo callejero que se dedica a realizar fotos de recuerdo a los turistas en los alrededores de la Puerta de la India, Rafi (Nawazuddin Siddiqui), toma un día una fotografía a una joven de clase media, Miloni (Sanya Malhotra), que está estudiando contabilidad al mismo tiempo que es presionada por su familia para hacer un buen matrimonio. A Rafi, su abuela, que lo crió en ausencia de sus padres, lo coacciona negándose a tomar su medicación para que se case también y forme una familia. Para acallar sus protestas, le manda la fotografía de Miloni diciendo que es su novia y que se llama Noori. Pero eso acabará complicando la vida de todos.

Estamos ante un drama tranquilo en el que Batra nos habla de un romance improbable, en una ciudad que se nos aparece llena de encanto, pero en la que subsisten profundas diferencias económicas, sociales, culturales, religiosas,… en las que esta relación puede o no prosperar. Realizada con buen oficio, el ritmo de la película se acomoda al carácter tranquilo, reservado, introvertido, de sus protagonistas, personajes excesivamente dependientes de sus familias durante su vida, y que ansía poder volar por sí mismos, aunque sea modestamente.

… en Shangái…

La principal baza de la película, además de los paseos por la ciudad, es precisamente la interpretación contenida de los protagonistas de la película, que rezuman credibilidad en lo que ya he definido como una relación improbable. Pocas palabras, muchas miradas, muchos gestos.

La película no producirá un impacto tremendo, y queda por debajo de las expectativas que nos había generado lo leído sobre la película que hizo célebre al director. Pero se deja ver con agrado, y te deja de relativo buen humor.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
… y con una cámara con más empaque, en Berlín.

[Fotos] Paisaje intervenido por el ser humano

Fotografía

Ayer fue la inauguración de la exposición anual de ASAFONA (Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza), que precede a las jornadas anuales de la misma asociación, a final de mes. Me las perderé. Estaré de viaje. La exposición es una exposición de fotografías de socio, un acto social. Cada socio es libre de enviar una fotografía, la que quiere, simplemente con unas prescripciones técnicas de tamaño y resolución lineal para que haya una uniformidad en las copias impresas, de 45 x 30 cm. Luego se agrupan en la sala de exposiciones en tres temas generales; paisaje, flora y fauna. Es el primer año que presento una fotografía, que entra dentro de la categoría “paisaje”. Es esta que presento a continuación:

Amanecer en las montañas Huangshan, República Popular China. Son característicos los alrededor de 60.000 escalones que permiten recorrer estas montañas caminando. Se dice que algunos de ellos están ahí desde hace 1.500 años.

Creo que hace un papel digno en el conjunto de la exposición. No es una fotografía directa, tomada tal cual; es el resultado de unir dos fotografías que se solapan en parte mediante software, en concreto, Affinity Photo. Y con algunos retoques para eliminar algún artefacto con la unión. La fotografía está realizada con una Panasonic Lumix G9 y un objetivo Venus Laowa 7.5/2 MFT. Este objetivo es un supergranangular, con un ángulo de visión de 98º en horizontal (el fabricante suele hablar de 110º, pero se refiere a la diagonal… que no es un dato que aclare mucho para la mayor parte de las personas). Esto hace que no sea fácil unir las fotografías realizadas con este objetivo en una única imagen. Especialmente si la toma no se ha realizado con la cámara perfectamente horizontal, en paralelo al horizonte del paisaje. Aun así, conseguí encajar en una sola fotografía al macizo de la Pico de la Puerta Celestial con el punto donde se encontraba el sol naciente. Calculo que el ángulo de visión final de la imagen es de entre 110 y 120º en horizontal.

Intervenciones sobre el paisaje ya desde la prehistoria, en las sierras prepirenaicas, como es el caso del dolmen de Ibirque, Aragón (España).

Pero también, hace unos meses, la directiva de ASAFONA anunció a sus socios que podían disponer de una galería personal de fotografías, de un porfolio, dentro de la página web de la asociación, el conjunto de las cuales está disponible a través de las opciones de menú de la página principal “SOCIOS -> GALERÍA DE SOCIOS”. No estoy seguro de que sea la ubicación definitiva de las mismas, porque todavía estaría, según creo, en cierto grado de desarrollo. Pero la forma de acceder no creo que varíe mucho. Yo decidí crear la mía propia. Pero no quería que fuese una mera acumulación de fotografías, más o menos conseguidas, de naturaleza. Quería que tuviesen un hilo conductor. Un tema. Replico a continuación la introducción a mi galería en ASAFONA.

Las cataratas del Niágara, entre Estados Unidos y Canadá, es uno de esos grandes espectáculos que nos ofrece la naturaleza, pero que desde su descubrimiento por los europeos, los nativos americanos hace siglos que las habían descubierto ya, han sido sometidas a contantes intervenciones sobre su paisaje por los humanos que allí se han asentado.

En 2013, en una exposición de fotografía del norteamericano Robert Adams en el Museo Centro de Arte Reina Sofía, entré en conocimiento de la exposición que bajo el título “New Topographics” se celebró en 1975 la Eastman House de Rochester, estado de Nueva York. Colectiva cuyos integrantes reflexionaban sobre el concepto de “paisaje alterado por el ser humano”. Por mucho que busquemos esos restos de paisaje virgen, de bosques primigenios, de montañas no holladas, la casi totalidad del paisaje del planeta Tierra ha sido modificada por el Homo sapiens. En esta galería indago en esos paisajes alterados, añadiendo un sentido histórico, conocer cómo evoluciona la interacción del ser humano con el paisaje. Actualmente, podéis encontrar los siguientes paisajes.

  1. Dolmen de Ibirque – calcolítico o principios de la edad de hierro; proceso digital.
  2. Escalones en Huangsan (China) – últimos 1500 años, quizá; proceso digital.
  3. Cataratas del Niágara – descubiertas en el siglo XVII; proceso fotoquímico.
  4. Búnqueres en el cabo Skagen – Segunda guerra mundial; proceso digital.
  5. Pasarela sobre el río Ebro – contemporánea; proceso fotoquímico.
En el encabezado y sobre estas líneas, las playas y dunas de arena blanca de Skagen, al norte de Jutlandia en Dinamarca. No sé si los geólogos consideran este punto parte de la península de Jutlandia, por esta región está separada del resto de la península por un canal que yo crucé en Aalborg, por lo que en realidad es una isla al norte de Jutlandia. En cualquier caso, es el lugar donde se unen las aguas de Skagerrak y Kattegat, dos de los estrechos o canales que unen el mar del Norte con el mar Báltico. Y además de la población ancestral de los pueblos de la zona, se encuentra marcada por los búnqueres, restos de las fortificaciones de la Alemania nazi que invadió Dinamarca durante la Segunda Guerra Mundial.

En total, hay 20 fotografías, cuatro por cada uno de los cinco escenarios escogidos, que podrán cambiar en un futuro, que es el máximo admitido, según se nos ha informado. Y me parece un número adecuado. A lo largo de esta entrada os he ido dejando algunos ejemplos. La fotografía de la exposición está incluida en la galería. Espero que os guste. Si en un momento dado cambian las direcciones de los enlaces que he puesto relacionados con las galerías de ASAFONA, modificaré este artículo y lo comentaré en las redes sociales.

He querido incluir también un paisaje cercano. El del río Ebro y sus sotos cerca del barrio rural de La Cartuja Baja, perteneciente al municipio de Zaragoza. Está marcado ese paisaje por la pasarela del camino natural que comunica la capital aragonesa con los humedales del galacho de la Alfranca. Esta pasarela es muy apreciada por los zaragozanos.

[Cine] Gangbyeon hotel [강변호텔] (2018)

Cine

Gangbyeon hotel [강변호텔] (2019; 44/20190831)

Esta es la tercera película con el director coreano Hong Sang-soo tras la cámara y con la actriz Kim Min-hee delante de ella que podemos ver en el plazo de dos años. Y si hacemos caso de IMDb, entre estas tres hay dos más que no han llegado a nuestras pantallas. Por lo menos de momento. Una un medio metraje de poco más de una hora, y otra un largometraje de hora y media de duración. Todas ellas rodadas entre 2017 y 2019, con tiempos récord de rodaje, por la rapidez en qué se hicieron.

Fotografías de Corea del Sur, del monte de Ingwangsan en Seúl, en blanco y negro, para acompañar la estética de la película de hoy.

De acuerdo a las tres que he visto, son películas sencillas, de bajo presupuesto, que fundamentalmente le dan vueltas a los problemas de las relaciones humanas. Las dos primeras que vi, una en clave de drama y la otra con un tono más ligero, eran catarsis derivadas del hecho de que el director, en la vida real, dejó a su familia para iniciar una relación con la actriz, varias décadas más joven. Lo cual tuvo un gran impacto mediático en la sociedad coreana, bastante conservadora, resultando especialmente perjudicada la actriz… aunque el que traicionó la confianza de su familia fue el hombre. Pero es lo que pasa con las sociedades conservadoras, y algunas que dicen que no lo son, esencialmente machistas, donde siempre es la mujer la que es “condenada” por este tipo de asuntos que, básicamente, pertenecen desde mi punto de vista al ámbito privado de las personas.

En cualquier caso, eso nos proporcionó dos películas, con muy distinto tono como ya he dicho, de las que disfruté. La que ha llegado recientemente a nuestras pantallas fue premiada en el Festival Internacional de Cine de Gijón el año pasado, y supongo que eso ha sido un acicate para que se haya distribuido en nuestro país, mientras que hay dos películas realizadas por este tándem de director/actriz que no lo han hecho y que la precedieron. Nos traslada a un hotel a orillas de un gran río en pleno invierno. Se rodó a principios de febrero, de forma relativamente improvisada como es propio de Hong. En el hotel se encuentran alojados dos personas. Un escritor, poeta, ya mayor (Gi Ju-bong), que ha sido invitado por el dueño del hotel y que se ha citado con sus dos hijos (Kwon Hae-hyo y Yoo Joon-Sang). Una mujer, en sus treintaytantos (Kim Min-hee), que se ha refugiado allí tras un problema con su pareja, con quien parece tener una relación tóxica. Y en el hotel se ha citado con su mejor amiga (Song Seon-mi). Eventualmente, en el plazo de 24 horas, en el frío y nevado paisaje del lugar, ambos grupos interaccionaran brevemente en varias ocasiones mientras internamente conversan sobre sus problemas.

Rodada con un sobrio blanco y negro, en el que destaca con frecuencia la soledad o la pequeñez de las personas o los grupos de personas sobre la inmensidad del paisaje nevado y el río helado, la película nos traslada de conversación en conversación, de pensamiento en pensamiento, en los que los personajes desnudan su pensamiento y sus sentimientos, especialmente los dos protagonistas. Apoyadas por unas interpretaciones impecables. De esas que te hacen pensar sobre si estos actores y actrices tan sobrios y competentes tienen que ver con los gritones y afectados intérpretes de los dramas de televisión de la misma nacionalidad.

Supongo que no es una película recomendable para todos los grupos. Cine de autor, o de ese que antaño se llamaba de arte y ensayo, más ensayo que otra cosa en esta ocasión, tienes que dejarte llevar por el breve intervalo de tiempo en el que nos introducimos en las vidas de estas personas en conflicto, empatizar con ellos y enriquecerte con las reflexiones que pudieran surgir. Los temas son universales; la nacionalidad de la película y sus responsables es indiferentes, aunque su cultura influya en cómo se presentan. A mí me vale y me apetecen estas películas. Pero para todos aquellos en los que una buena película consista en un despliegue pirotécnicos con protagonistas hormonados o siliconados poniendo poses mientras te empapuzas de palomitas y refrescos de cola… mejor abstenerse. Por lo demás, sigo “secretamente” enamorado de Kim Min-hee… cosas que pasan.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[TV] Cosas de series; pequeñas y grandes mentiras

Televisión

Dos interesantes series para esta semana, que he visto en las últimas. Ya me estoy poniendo al día con los comentarios de las series. Hace sólo 10 días que terminé de ver estas.

El concepto de héroe, de ser humano modelo, ha sido reflejado en el mundo del arte con frecuencia, incluso cuando los temas represente personas teóricamente comunes. Pondremos algunos ejemplos con las esculturas de Pablo Gargallo, del museo del mismo nombre en Zaragoza.

En primer lugar tenemos la segunda temporada de Big little lies, drama de HBO que comenzó con la idea de que fuese una miniserie de temporada única, pero que visto el éxito, decidieron intentar una segunda temporada. Este grupo de madres más o menos pijas, que viven en uno de los condados más acomodados de California, y que se vieron involucradas en la primera temporada en una trama que llevó a la muerte del marido de una de ellas. Un misterio que quedó aclarado para los espectadores, pero no resuelto a nivel policial. Pero la segunda temporada no se centra en esa trama policial, que permanece de fondo, pero como un macguffin más de la serie. Seguimos indagando en las dificultades de la vida en pareja y en familia, en los abusos de género, en los sentimientos de culpa por cosas de las que son otros responsables, en los sentimientos de culpa por cosas de las que sí que somos responsables, en cómo nos recuperamos de los traumas del pasado y en la hipocresía general de las relaciones sociales, que impide muchas veces la resolución práctica de muchos de esos problemas. Esta temporada no llega a tener el nivel de la primera, pero se deja ver bien de todas formas, destacando, como en la anterior, el buen nivel actoral de todos los participantes. Destacando el complejo y antipático personaje con el que ha de lidiar una impecable Meryl Streep, auténtica robaescenas, estrella de la temporada, por mucho que el rol principal esté destinado a Nicole Kidman.

La resolución de la temporada es buena, y vale perfectamente como resolución de la serie. Parece improbable una tercera temporada por la dificultad para encajar las agendas de todas las protagonistas, aunque probablemente HBO estaría encantada. Yo creo que ya está bien como está.

The boys es un estreno reciente de Amazon Prime Video, una cadena que no recibe tanta atención de los medios como otras en sus producciones originales. Se apunta a la moda de los superhéroes, pero desde un punto de vista distinto. Aquí no tenemos superhéroes dispuestos constantemente a salvar el mundo frente a supervillanos que quieren destruir o dominar el mundo. Aquí nos movemos en el terreno de lo gris del mercado capitalista, donde ser superhéroe es una marca, con un valor, es una forma de generar dinero, y conformar una plutocracia como poder fáctico detrás de los poderes legítimos del estado. “Superhéroes” engreídos, que se creen con derecho a cualquier cosa, cuando dejando de lado sus “poderes”, sufren las mismas debilidades y tentaciones que cualquier hijo de vecino, con el añadido de su mayor capacidad de ejecutar acciones éticamente discutibles, si no simplemente condenables. Frente a ellos, el grupo de pirados que, agravados de una forma u otra, quieren desenmascarar la falsedad del negocio superheroico. Unos buenos guiones, una producción de buen nivel y unas interpretaciones más que convincentes nos llevan a una serie que tiene muchos valores para ser considerada como una de las más interesantes del momento. Y, por supuesto, muy por encima que cualquier tontada que venga de los universos de superhéroes tradicionales. Final notable, que deja descolocados a todo dios, con ese Homelander (Antony Starr) que se confirma como uno de los villanos más inquietantemente interesantes que ha surgido recientemente en la ficción televisiva. Ganas tengo ya de una segunda temporada.

[Libro] A Chain of Thunder

Literatura

Después de leer la novela que comenté hace unas semanas sobre los jóvenes soldados del ejército de los Estados Unidos que participan en las guerras indias y en la Guerra civil nortamericana, vino a mi memoria una serie de lecturas que realicé hace ya 13 años largos, en 2006. Os pongo en situación.

No he visitado los teatros de la guerra civil norteamericana, aunque alguna vez hemos hablado de que si visitamos Washington D.C. nos acercaríamos al Parque Militar Nacional de Gettysburg y algún otro. Pero de momento no ha habido ocasión. Pero en Europa, no nos faltan recordatorios de las consecuencias de las guerras. Especialmente en Berlín, donde estuvimos hace pocas semanas.

En algún momento de final de año de 2005 me hice con una copia de la película Gettysburg, una monumental producción pensada como una miniserie para una cadena de televisión de cable, pero que tuvo un estreno como largometraje en 1993 con una duración de 254 minutos, que es lo que yo vi en aquel momento que menciono. No me pareció una película con grandes virtudes cinematográficas, pero sí interesante desde el punto de vista histórico. Supe que estaba basada en una novela histórica de Michael Shaara, The Killer Angels, publicada en 1974, y me hice con aquel libro. Me pareció muy interesante. Y no paré ahí. Supe también que el hijo de este autor, que murió en 1988, Jeff Shaara, escribió dos novelas más, God and Generals, publicada en 1996, y The Last Full Measure, publicada en 2000. En la primera narraba los acontecimientos de la Guerra civil norteamericana en el teatro de operaciones de Virginia y Maryland hasta las vísperas de la batalla de Gettysburg, mientras que en el segundo continuaba con esta historia, con la guerra en Virginia, hasta el final del conflicto bélico. Lo cierto es que el conjunto de estos libros funcionaban mejor como divulgación histórica que como novelas en sí mismas. Dijeramos que no era muy consciente de estar leyendo algo “novelizado”, sino una narración entretenida de unos acontecimientos históricos, razonablemente bien documentados y presentados.

Siempre me quedé con la sensación de que la visión sobre este conflicto bélico, muy interesante, quedaba coja por centrarse en el teatro de operaciones oriental y sin tener en cuenta lo que pasaba en otros teatros de operaciones. Por poner una caso, que viene a cuento en lo que hoy presento, no hablaba tan apenas de que un día después del final de la batalla de Gettysburg, mientras el Ejército del Potomac de la Unión y el Ejército del Norte de Virginia de los secesionistas se miraban frente a frente sin decidirse a retomar las hostilidades, el sitio de Vicksburg llegaba a su fin, y los estados secesionistas quedaba separados en dos, y bloqueados económicamente por el ejército y la marina de la Unión.

Después de leer Días sin fin hace unas semanas, se me ocurrió volvió a repasar la película aquella, Gettysburg. Y encontré una copia de mejor calidad que la que vi hace 13 años; 1080p frente a VHS, nada menos. Y con más metraje, pues el el típico “montaje del director”, que consiste en la mayor parte de los casos en introducir escenas descartadas en el primer montaje. Así, en lugar de 254 minutos, te tiene que merendar 271 minutos. De cuatro horas y cuarto a cuatro horas y media, aproximadamente todo, que sinceramente no aportan gran cosa. Pero también me entró la curiosidad por saber si Jeff Shaara había escrito algo más. Y me encontré con que había escrito mucho más. El hombre se ha especializado en contar guerras; la de la independencia americana, la agresión de Estados Unidos a Méjico, la Segunda guerra mundial, la de Corea, etcétera. Pero tardó bastante en retomar la Guerra civil. Y tiene cuatro libros publicados sobre el teatro de operaciones occidental, el que se desarrolló en el río Misisipí y los estados próximos al mismo y al Misuri. El libro de hoy es uno de ellos, el segundo, el que narra la campaña de U.S. Grant para la toma de Vicksburg y para conseguir entrar en control de todas las rutas fluviales dependientes del Misisipí, separando los estado secesionistas en dos partes, y cortando las rutas de suministro a los principales estados secesionistas y ahogarlos económicamente.

Contado en forma de vivencias de seis personajes, de los que sé que al menos cinco son reales. Por el lado secesionista, el general Pemberton, comandante del ejército en Vicksburg, el general Johnston, comandante de todo el ejercito del Misisipí, y Lucy Spence, una joven de Vicksburg, que acaba ejerciendo de enfermera en los hospitales de campaña. Por el lado unionista, el general Grant, comandante en jefe del ejército del Tennessee, el general Sherman, uno de los comandantes de uno de los cuerpo de ejército del mismo, y Bauer, un soldado de origen alemán integrado en una compañía predominantemente de origen irlandés de un regimiento de voluntarios de Wisconsin. Se narra el conjunto de la campaña, desde los preparativos para el cruce del Misisipí al sur de la ciudad, la campaña para limpiar la zona de posible apoyos secesionistas y el sitio propiamente dicho.

Al igual que en sus predecesores, es un libro entretenido. Pero cambia algo el enfoque. Hay una visión menos general, aunque esta se ofrece y se dan informaciones suficientes para cumplir la misión de divulgación histórica. Pero entra también a contar o especular sobre los sucesos a nivel micro, a nivel de lo que se vivía en una compañía del ejército, en cómo eran las relaciones entre generales y periodistas, cómo se gestionaban las frustraciones y las discrepancias entre los responsables de los ejércitos, o cómo sufría o se defendía la población civil de la catástrofe bélica. En su conjunto está bien, aunque no me ha enganchado tanto como los que leí en su momento. Siempre fue el libro de Michael Shaara el mejor de los que he leído y el más interesante, los de su hijo le han ido siempre a la zaga.

Ha estado bien, me he alegrado de haberlo leído. Pero no me han entrado ganas de completar el ciclo de cuatro libros que cubrirían la batalla de Shiloh, el primero, la batalla de Chattanooga y alguna cosa más, el tercero, y la marcha sobre Georgia y las Carolinas del ejército de Sherman. Puedo pasar sin ellos. He de decir que sobre el último de los hechos históricos, la marcha de Sherman, ya leí un libro de Doctorow,… y por lo que sé y he leído, dudo mucho que Jeff Shaara esté cerca del nivel y profundidad de la escritura de Doctorow. El libro de Doctorow también lo leí en 2006, y supuso mi introducción a la obra de ese autor americano, que ya no he abandonado.