[Cine] Kong: La Isla Calavera (2017)

Cine

Kong: La Isla Calavera (Kong: Skull Island, 2017; 152017-1403)

No pensaba yo ir a ver esta película. Es cierto que en un momento dado bromeé con la posibilidad de ir, dado que su protagonista femenina, la oscarizada Brie Larson, aparecía “armada” con un interesante “outfit” fotográfico, una Leica M3 con un Summicron 35/2 con “gafas”, y Leicameter acoplado. De lo más sexy. Pero sinceramente, y tras haber visto algún avance del largometraje, el interés por un “blockbuster” de este tipo, dirigido por un tal Jordan Vogt-Roberts era más bien escaso. Y que conste que me he enterado que este director ha participado en una serie que me gusta, You’re the Worst, es lo único que conozco de él a priori… pero que no tiene nada nada nada que ver con lo que aquí comentamos.

El caso que quedar a tomar un algo a media tarde con una amiga acabó convirtiéndose en ir al cine con su hija de ventipocos, una amiga de esta, y un par de sobrinos adolescentes. Algo de diversión hubo… pero no necesariamente gracias a la película. O gracias a ella, pero en el sentido que supongo que pretendían sus responsables.

Acompaño la entrada con unos cuantos “kingkones” del Parque Botánico y Zoológico de Hong Kong, que todo termina en Kong.

No vamos a entrar en explicar mucho de qué va una película de King Kong. Unos que van a una isla perdida y misteriosa, se encuentran con muchos monstruos, mueren unos cuantos… y bueno,… algunas variaciones sobre el final habitual de la historia, y ambientación al final de la guerra del Vietnam como “originalidades” de la película actual.

Como suele suceder con este tipo de taquillazos, gran despliegue de pirotecnia, efectos especiales y efectos visuales, al servicio de un reparto de campanillas haciendo un trabajo de circunstancias, y en algún caso mediocre, y de un guion penoso, con momentos absolutamente de vergüenza ajena. Que en el mejor de los casos provocan la hilaridad, pero no la hilaridad sana de las comedias, sino la irónica que acompaña a los productos malos o ridículos.

Quizá lo que más duele es ver a intérpretes excelentes en otras ocasiones como la ya mencionada Larson, o Tom Hiddleston, o incluso Samuel L. Jackson, más irregular a lo largo de su carrera, engordando sus cuentas corrientes con productos muy rentables, pero que sólo aportan eso a su prestigio actoral. Dinero. Esto afecta gravemente a las mujeres. Se habla a veces de la maldición de los Óscar, por los que una actriz galardonada y con trayectoria ascendente, acaba sumiéndose en la mediocridad tras pasar por algún filme de este tipo. Espero que no le pase esto a Brie Larson, que me gusta desde su época de adolescente desorientada en United States of Tara. Aunque los presagios no son buenos, creo que la han fichado para el universo de superhéroes de la Marvel… mal rollo.

Indudablemente, esta película es como las hamburguesas de los macdonalds o los burgerkings, que todo el mundo llama comida basura, pero que muchos engullen con pasión. De fácil consumo para el espectador palomitero, poco exigente, puede llegar a horrorizar al más exigente. Pero son los primeros los que dominan y los que dejan pingües beneficios en taquilla. Taquillazo, será. Avisados quedáis.

No. Que imite en ocasiones los planos o el aspcto de películas como Apocalypse Now o Full Metal Jacket (La chaqueta metálica), no hace que sea mejor.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Fotos]Una tarde en los sotos de Utebo – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

El enlace a continuación nos llevará a los detalles técnicos de la tarde fotográfica del último domingo en la ribera del Ebro, en los sotos de Utebo. Un soto es el nombre que se da en Aragón a los bosques de ribera. Para quienes no estén interesado en lo técnico, os dejo algunas fotos realizadas esa tarde.

Origen: Una tarde en los sotos de Utebo con la Leica ME – Fotografía y otras artes visuales.

[Libro] La trilogía de las Tierras

Literatura

Hace aproximadamente treinta y algún años leí un libro de ciencia ficción de un autor español. En aquellos momentos, aquello parecía una rareza. En las diversas colecciones de libros de ciencia ficción había muy poquitos autores españoles. Pero allá por 1983, en SM, una editorial que se ha centrado en el libro educativo, de texto y en literatura juvenil aparecía un libro de Jordi Sierra i Fabra que me regalaron, y que se titulaba …en un lugar llamado Tierra.

Como no se me ocurría ninguna serie de fotografías específica para esta entrada, pondré unas cuantas de un lugar llamado Tierra, en un rincón que en Zaragoza llamamos Huerta de las Fuentes, y que tomé hace ya un tiempo con mi pequeña Olympus EE3, camarita compacta automática de medio formato (que no de formato medio).

Aquel libro planteaba una situación interesante, aunque no excesivamente novedosa, porque había predecentes parecidos. Tras una situación de carácter apocalíptico, la civilización humana se ha repuesto pero ayudada en por las máquinas, seres de carácter robótico con inteligencia y voluntad. Personas de carácter electromecánico. El mundo en que viven es casi utópico. No hay guerras, no hay necesidades, y con la ayuda de las máquinas, el ser humano vive una vida controlada dedicada principalmente al ocio o a trabajos que no son penosos y pueden ser interesantes. Pero detrás se esconde, como en la mayor parte de las utopías de la ciencia ficción, una distopía. Tras el mundo aparentemente igualitario, así lo define incluso su constitución, entre máquinas y seres humanos, se oculta una dictadura de carácter benevolente, pero dictadura, en la que las máquinas tienen el control. Un suceso inesperado hará que el sistema se tambalee. Una máquina, un piloto interestelar, aparece “muerta” al regresar de una misión espacial. Y el único sospechoso de que tal cosa pueda haber pasado es su copiloto o ayudante. Porque las máquinas dirigentes no pueden admitir que se haya “suicidado”. Un científico aceptará defender al hombre en un juicio. Que ocupa la mayor parte del libro.

En su momento me pareció bastante interesante, desarrollaba ideas que a mí me parecían novedosas, aunque ahora sé que había numerosos antecedentes que habían influido sin duda en el autor, y el final abierto sobre el futuro de tal sistema social era muy sugerente.

Evidentemente, sugería la posibilidad de una continuación. Unos años más tarde esta llegó. Pero el hecho de que apareciese en colecciones más destinadas al público adolescente que otra cosa, así como el que para ese momento yo tuviera muchos otros intereses lectores, hizo que nunca llegase a enterarme de cómo seguía la historia. Hasta ahora.

Hace unas semanas me dio por buscarla en Amazon Kindle, y encontré que no sólo había una continuación, sino que era una trilogía, como no. Y decidí comprarla y leerla entera. El que ya había leído y los dos nuevos.

En ellos, Sierra i Fabra sigue los pasos de Asimov, una influencia muy evidente, y pone a las máquinas, robots para el norteamericano de origen ruso, como protagonistas. En Regreso a un lugar llamado Tierra, nos encontramos con que doscientos años más tarde los humanos se han rebelado y están ganando la guerra. Y una máquina ya algo vetusta tendrá que conseguir el alto de las hostilidades y una paz duradera. En El testamento de un lugar llamado Tierra, ambas poblaciones inteligentes viven separadas, pero la sociedad y el mundo de las máquinas se está derrumbando, y unas máquinas científicas tomarán un rumbo para reencontrarse con el ser humano.

La experiencia no ha carecido de interés,… pero no ha resultado plenamente satisfactoria. Las dos continuaciones son claramente inferiores en planteamiento y desarrollo, e incluyen además algunas premisas que me han resultado casi ridículas.¿De verdad es creíble que en una sociedad robotizada avanzada no se han desarrollado máquinas resistentes, incluso más que un ser humano, a las inclemencias del tiempo, y el agua que las oxida es un arma contra ellas? Es por poner un ejemplo.

Bueno. He satisfecho mi curiosidad. Dejo ahí que la primera novela de la trilogía es recomendable. Las otras dos, no. Y que desde luego, aunque una historia sugiera una continuación, a lo mejor es más oportuno dejarla estar y dejar esta a la imaginación del lector.

[Fotografía] Recomendaciones semanales – del 11 al 19 de marzo de 2017 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Además de mis recomendaciones semanales que encontraréis a través del enlace que hay más adelante, las primeras fotografías macro de esta primavera usando mi fiel Pentax SMC-A 100/4 Macro, y un Pentax SMC-A 35/2,8 con un anillo inversor. No estoy descontento.

Origen: Recomendaciones semanales – del 11 al 19 de marzo de 2017 – Fotografía y otras artes visuales.

[Cine] La fille inconnue (2016)

Cine

La fille Inconnue (2016; 142017-1003)

Hace ya una semana que vi esta película. Pero como en lo que llevamos de esta no he tenido tiempo para publicar nada dos de ellos, se me ha retrasado un poco la cosa cinematográfica. Bueno… incluso he acumulado otra película que no pensaba ver. Ya hablaremos de eso. El caso es que sí me atraía el ver la última película de los hermanos Dardenne, Jean-Pierre y Luc.

Hace ya unos años que tuve la oportunidad de ver Le silence de Lorna (El silencio de Lorna), una película a la que no le faltaba interés, aunque tampoco acababa de ser una película redonda. Y posteriormente, en vídeo y en casa, porque nos perdimos su estreno en salas de cine, pude ver Deux jours, une nuit (Dos días, una noche) en la que destacaba su protagonista, Marion Cotillard, que fue justa candidata a los Óscar en su momento por este trabajo. Demostrando, una vez más, que es una de las mejores actrices del momento, y que a pesar de haber alcanzado la fama no deja de hacer películas más sencillas y comprometidas socialmente. Bien por la Cotillard. Si me acuerdo, volveré a esto en mi próxima reseña de cine.

Visité Lieja hace ya algo más de quince años, en un día de mucho calor, y de luz no especialmente favorecedora. No tengo muchas diapositivas digitalizadas de la ciudad… pero algunas hay.

En ambas películas, la cámara de los Dardenne enganchaba a un personaje femenino y lo acompañaba sin soltarlo durante todo el metraje de la película mientras exponían sus tesis sobre la inmigración, o sobre los problemas laborales y el riesgo de desempleo en cada una de ellas. En ambas ocasiones, las localizaciones se encontraban en Lieja y sus alrededores, y nuevamente han vuelto al mismo lugar para seguir las peripecias de otra mujere. En esta ocasión se trata de la doctora Jenny Davin (Adèle Haenel), una joven médica que está acabando de hacer una sustitución de un veterano profesional en un modesto consultorio en Seraing, ciudad industrial y obrera, literalmente junto a Lieja a orillas del Mosa, con perspectivas de incorporarse posteriormente a un consultorio más moderno y de nivel en la propia Lieja. Pero una tarde, tras acabar la consulta, mientras comenta con un alumno de medicina, Julien (Olivier Bonnaud), las incidencias del día, llaman al timbre y decide no abrir. Hace una hora del final de la consulta, no es un servicio de urgencia y tiene que enseñar a Julien los límites de su implicación personal/profesional. Al día siguiente, una joven subsahariana aparecerá muerta a orillas del Mosa. Y por una grabación de vídeo sabremos que es la persona que llamó al timbre. La vida de Jenny Davin cambiará completamente respecto a lo que tenía planeado.

Como decíamos, volvemos al mismo esquema. Una mujer, honesta por naturaleza y convinción, envuelta en un dilema moral de graves consecuencias, y que se embarca en una búsqueda. Una búsqueda tan sencilla como descubrir el nombre de la víctima y ponerle una lápida, pero que le llevará a encontrar una verdad mucho más importante. Con el tema de la prostitución de fondo y de la explotación de las mujeres, especialmente de aquellas más vulnerables en nuestro entorno, como son las inmigrantes irregulares, los Dardenne expondrán la tesis de que la muerte de la joven no tiene un sólo culpable, sino muchos.

Atención, riesgo de destripar la película… lo aviso por si no queréis seguir leyendo a partir de aquí, y saltar a después de la foto.






La hermana celosa, el chulo, los clientes, la policía para quienes hay casos más importantes, el adolescente que no quiere delatar a alguien…

Retomo la cuestión,

Todo ello desde la mirada de la joven Davin, que como digo es una mujer esencialmente honesta, y una profesional preocupada, que nos muestra una forma de afrontar la medicina general que quizá se está perdiendo. En unos lugares por la situación y actitud del médico funcionarizado, aun con las ventajas de un servicio público de salud, en otros por la presión para hacer dinero de la medicina privada,… y no se hace dinero donde viven los pobres, o donde el riesgo de enfermas es mayor.

Haenel hace razonablemente bien su papel, transmite con razonable convicción su situación de persona agobiada por una decisión personal con consecuencias graves. Pero sin que lleguemos a empatizar del todo. No acaba de hacernos sufrir con ella. La entendemos, pero nos situamos de forma externa. Cotillard, en su momento, sí que nos metía plenamente en su angustia. Pudimos ver a Haenel hace unos años, y creo que puede dar más de sí. Aunque quizá el problema no sea tanto la actriz como el planteamiento de los Dardenne. Estos, al igual que sucedía en Le silence de Lorna consiguen un producto honesto de cine social, pero no acaban de redondear la película, no acaban de darle la dimensión que podría tener. A pesar de todo, recomendable para todo aquel que entienda que el cine es algo más que un sitio donde se atiborra uno de palomitas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Televisión] Refugee; documental sobre cinco fotógrafos trabajando con refugiados

Televisión

El problema de los refugiados, personas desplazadas de sus hogares por motivos bélicos o políticos, también por causa de la pobreza o el hambre, ha sido una de las costantes de la historia del siglo XX y en estos principios del XXI, probablemente en escalas mucho más importantes que en otros tiempos de la historia, aunque los desplazamientos más o menos masivos de poblaciones se han registrado a lo largo de toda la historia.

Han sido muchos los fotógrafos que han trabajado y documentado el tema, creando imágenes que en muchas ocasiones se han considerado un icono de una época, un conflicto o una situación. La actual situación de conflictos en el mundo, especialmente, aunque no sólo, en el mundo islámico, sumado al reforzamiento de las derechas populistas, generalmente racistas o xenófobas, la crisis financiera de 2007/2008 cuyas consecuencias todavía se arrastran y otros factores han hecho que en los últimos años las noticias sobre los problemas de los refugiados encabecen con frecencia los programas de noticias de los medios de comunicación.

Para ilustrar la entrada de hoy, algunos lugares de la Europa actual, que hoy se muestran reticentes a la solidaridad con los refugiados y cuyas poblaciones lo fueron en su momento. En el encabezado, el cementerio de judío de Praga. Aquí, Potsdamer Platz en Berlín.

Recientemente se estrenó en la cadena de vídeo bajo demanda Netflix un corto documental, Refugee, de 23 minutos de duración, que se realizó con motivo de una exposición colectiva en The Annenberg Space for Photography en la ciudad de Los Ángeles, que se celebró entre el 23 de abril y el 21 de agosto de 2016.

Traduzco a continuación libremente la nota de prensa que se publicó con motivo de la misma, y que servirá para comentar el contenido del documental. El cortometraje sigue las andanzas de cinco fotógrafos de fama internacional que fueron encargados por la Fundación Annenberg para realizar fotografías de personas desplazadas en los cinco continentes de cara a la exposición que hemos mencionado.

Trincheras de la guerra civil española en la sierra de Alcubierre.

Lynsey Addario, de quien os hablé hace unos días a propósito de su libro autobiográfico, cubre los problemas de los musulmanes rohinyá, minoría religiosa desplazada de sus hogares en Birmania, país de mayoría budista. ¿No habíamos quedado que los budistas eran buena gente y muy pacíficos y tolerantes? ¿No es eso lo que nos vende el dalai lama?

Omar Victor Diop, fotógrafo de moda senegalés, ha fotografiado retratos de mujeres de la República Centroafricana que han huido con sus bebés al vecino Camerún.

La mejicana Graciela Iturbide, una de las más destacadas continuadoras de la excelente tradición de fotógrafos documentalistas de ese país, con obra en muchos de los museos de arte moderno más conocidos en el continente americano, ha documentado las familias de desplaciados internos de colompia, que huyen de la violencia de los conflictos con las guerrillas y con los cárteles de la droga.

Martin Schoeller, conocido por sus intensos retratos en primer plano de destacados líderes políticos y otras figuras destacadas del mundo de la cultura y de las artes, retrata a los refugiados reasentados recientemente en los Estados Unidos.

Y el británico Tom Stoddart sigue los pasos de los refugiados de Oriente Medio que a través de Turquía llegan a Europa a través de las islas griegas del Egeo, pasan por el infierno de los Balcanes, donde quedan frecuentamente en tierra de nadie, para finalmente llegar a Berlín.

Estación de ferrocarril de Budapest Keleti.

Como narradora actúa la actriz australiana Cate Blanchett, que entre otras actividades filantrópicas, desde 2016 es embajadora de buena volunta de ACNUR, la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados.

El documental, como ya he dicho antes, tiene una duración de sólo 23 minutos, en los cuales poco se puede profundizar en el tema. Y evidentemente tiene un tono complementario a unas fotografías de las cuales aparecen algunos ejemplos, pero que como conjunto expositivo suponemos más ricas. Pero nos da una idea, aunque sea somera, de la forma de trabajar de estos fotógrafos. Es además dinámico, y con imágenes que no dejan indiferente, aunque la imaginería del problema de los refugiados y poblaciones desplazadas en general haya empezado a saturar las sensibilidad, por otra parte lábiles, de la población privilegiada del mundo occidental. Que tampoco hace tantas décadas que sufrieron en sus propias carnes las sensaciones de ser refugiados. Por lo tanto, es un documental recomendable, tanto para el aficionado a la fotografía como al que no. Que nunca sobran este tipo de producciones.

Esta fotografía no es actual, es de la ciudad de Zagreb en 1993, en plena guerra de los Balcanes, donde las mujeres rezan en las capillas por sus hijos, hermanos o maridos en el frente o desaparecidos.

[Libro] Tomoji

Literatura

Hace unas semanas, se dio la noticia del fallecimiento de un historietista japonés, Jirō Taniguchi, altamente respetado por los aficionados al género, y cuyos libros ya me habían llamado la atención alguna vez en las estanterías de las librerías, de tal modo que hace pocos meses ya leí uno de sus libros, que me gustó..

Decidido a conocer algo más de este autor, me fui a una de esas librerías y me decidí no por una de sus más conocidas historias sino por una de las más recientes, escrita pocos años antes de su muerte. Taniguchi, además del dibujo, aporta el guion junto con la escritora Miwako Ogihara, traducidos por Victor Illera Kanaya.

Desconozco cuál es el grado de religiosidad o espiritualidad real del pueblo japonés, de las visitas a los templos y santuarios sales con la sensación de que tienen muchas supersticiones. En cualquier caso, naturaleza y superstición parece que van de la mano en el país. Hasta el monte Fuji está considerado un santuario. Sintoista, en este caso.

Tomoji, la protagonista del relato, es Tomoji Uchida, y esta fue un personaje histórico. Dato que yo no supe hasta llegar a las páginas finales del libro, donde se nos dice que tras casarse, se dedicó con su marido a llevar una vida piadosa inicialmente dentro de la religión budista, fundando una nueva rama del budismo considerada en Japón como una nueva religión. Es un tema en el que no voy a entrar. Porque no me interesa, por muy buenas relaciones públicas que gaste el dalai lama, me parece una religión tan obsoleta como todas las demás, y porque la historia que nos cuenta Taniguchi no va de eso.

Situada la historia en las primeras décadas del siglo XX, en un valle entre montañas de lo más rural de Japón, donde las innovaciones introducidas por la era Meiji en la que comienza la vida de la protagonista apenas han llegado. El arranque se produce con la visita de un joven de 18 años, Fumiaki Ito, con su cámara fotográfica para retratar a petición de su abuela a su tía abuela, que es abuela de Tomoji. Los jóvenes primos no se llegarán a encontrar, aunque ya nos advierten desde el principio de que están destinados a casarse con el tiempo. Pero esta es la excusa para irnos contanto la infancia y adolescencia de Tomoji, y de su familia. Para comprender los sacrificios y las dificultades de la vida en un entorno escasamente modernizado. Donde un niño o una niña tienen que caminar más de una hora de ida y otro tanto de vuelta para estar escolarizado. Donde una simple apendicitis acaba con la vida de un padre en unas horas. Donde una madre joven, viuda, debe abandonar a sus hijos porque otro hombre la reclama como esposa. Donde un hermano ha de sacrificarse trabajando para que otra pueda adquirir cierta educación. Y son cosas que Taniguchi observa con clara melancolía, puesto que también las identifica con valores tradicionales que se han ido perdiendo.

Aunque con los modos, el paisaje y las tradiciones japonesas, la historia es universal. No es difícil para mí pensar en el protagonista de cierta novela que leí recientemente, y su entorno, para establecer comparaciones más próximas de lo que pensamos. Aunque la novela tenga un tono tragicómico y aventurero, y la historieta sea más un drama calmado. Quizá no haya tantas diferencias en lo esencial entre un valle de la Cordillera Cantábrica de principios del siglo XX y un valle no lejos del monte Fuji en una época similar o ligeramente más precoz, aunque en lo aparente parezcan muchas.

Acompañada de un dibujo claro, de fácil lectura, la nostálgica história se lee con tranquilidad. Se podría leer en muy pocas horas. Pero es mejor darle cierto aire para respirar. Dedicar varias noches antes de dormir para leer un trocito, un pasaje de la vida de la niña o de la adolescente Tomoji. Y no deja de tener un tono similar, especialmente en lo que se refiere a los valores familiares que acompaña, a la anterior historieta que leí del autor. Está bien.

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[Fotografía] Recomendaciones semanales – del 5 al 11 de marzo de 2017 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Aunque haré pública esta entrada de recomendaciones fotográficas el domingo 12 de marzo, el lector más observador y avispado observará en el título de la misma que estas recomendaciones sólo abarcan el período de tiempo hasta el sábado 11. Bien… digamos que estoy publicando esta entrada “en diferido”. Que sé que este domingo no voy a tener tiempo para redactarla y que me he adelantado un poquito.

Ha sido una semana entretenida. Normalmente, entre semana publico de promedio una entrada fotográfica. Y en estos días atrás han sido tres. Y en el mismo período de tiempo he mandado a revelar varios rollos de película a Carmencita Film Lab… Entre ellos varios dedicados a los paisajes de las choperas de cultivo en la Ribera Alta del Ebro, cerca de Aragón. También hice algún rollo en blanco y negro con el respaldo A16S de la Hasselblad. Es decir, ese que en lugar de 12 exposiciones de 56 x 56 mm ofrece 16 exposiciones de 42 x 42 mm. Y aquí os dejo algunas de esas fotografías. Y el enlace a las recomendaciones, claro.

Origen: Recomendaciones semanales – del 5 al 11 de marzo de 2017 – Fotografía y otras artes visuales.

[Fotografía] Mi colección de cámaras para película tradicional (en funcionamiento) – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Traía a estas páginas hace unos días mis pruebas con una nueva película fotográfica en blanco y negro que ha salido recientemente al mercado. He seguido probándola, y me ha servido de excusa para hacer un catálogo visual de mis cámaras fotográficas para película tradicional que tengo en funcionamiento. Tengo alguna más que sólo sirven, al menos de momento, como pisapapeles. Como siempre, quien quiera saber más, que siga el enlace. Para los demás, el catálogo visual.

Origen: Nueva película Bergger Pancro 400 (2) – Mi colección de cámaras para película tradicional (en funcionamiento) – Fotografía y otras artes visuales.

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Canon EOS 100 (1992) – Leica CL (1973)

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Leica M2 (1961) – Leica IIIf (1951)

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Fuji GS645S Wide Professional (1983) – Plaubel Makina 67 (1985)

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Pentax MX (1977) – Praktica MTL 5 (1985)

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Agfa Jgestar 8,8 (1928) – Agfa Synchro Box (1953)

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Zeiss Ikon Ikonta 521/16 (1948) – Adox Golf 63 (1955)

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Viking Vikinar (1964) – Kodak Pocket A-1 (1977) – Olympus μ(mju:)-1 (1993)

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Olympus μ(mju:)-II (1997) – Olympus Pen EE3 (1973)

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Camara Safari Indiana Jones (1987) – Yashica Mat 124 G (1970) – Vivitar Ultra Wide & Slim (2001)

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Holga 120WPC (2015) – Holga 120N (2015)

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Cámara Pinhole Automontable (2015) – Ondu 6×12 Multiformat (2016)

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Polaroid Image System SE  – Polaroid Supercolor 635 (Datación imprecisa para ambas cámaras)

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Hasselblad 503CX (1989)

[Cine] El guardián invisible (2017)

Cine

El guardián invisible (2017; 132017-2502)

Antes de nada, me consta que la película se ha visto sumida en una de esas polémicas de “boicots” promovidos en las redes sociales que me suelen parecer una estupidez sea cual sea el sentido en el que se promuevan. No me interesa el tema, y a partir de aquí lo ignoraré por completo.

Tras las apreturas del mes de febrero para encajar en nuestras agendas las principales películas candidatas a los Óscar, nos hemos tomado estos últimos días con más tranquilidad cinematográfica. Hasta que este martés pasado surgió la propuesta de ir a ver esta película española basada en una novela policiaca superventas del mismo título escrita por Dolores Redondo. Que yo no he leído, porque a pesar de haber escuchado algún que otro comentario elogioso sobre esta llamada “trilogía del Baztán“, no había encontrado motivación suficiente para hacerlo.

Si algo bueno podía surgir de esta película era la posibilidad de disfrutar de los bellos paisajes del valle del Baztán en el norte de Navarra. Pero no os creáis que nos ofrecen las mejores vistas del valle. Os dejo de todas formas algunas fotografías de hace unos años.

Dirigida por Fernando González Molina,… esta para mí era la primera mala noticia, pues no soy consciente de nada que haya hecho este director que merezca mínimamente la pena. Pero de alguna forma podría ser contrarrestado este hecho por que la pelicula esta protagonizada por Marta Etura, una actriz que suele estar digna en el peor de los casos, y que cuando le dan un buen material se ha mostrado como una de las intérpretes más sólidas del cine actual español. Etura encarna a la inspectora de la policía foral navarra Amaia Salazar, que tras alcanzar cierto prestigio como investigadora, con paso por el FBI incluido, es encargada de desentrañar un caso de asesinatos en serie en su pueblo natal, Elizondo, en un lluvioso valle del Baztán.

Me cuesta encontrar aspectos positivos en este largometraje. Desconozco el grado de fidelidad a la obra literaria original. En los últimos tiempos, parece que los escritores se empeñan en la fidelidad absoluta de los filmes a las obras literarias. Lo cual puede ser un grave error puesto que se trata de dos lenguajes distintos. Y lo que funciona en uno, puede ser una catástrofe en el otro. El caso es que en sus mejores momentos la película transita por una frialdad absoluta, inane, sin despertar ningún tipo de emociones. En sus peores momentos, produce vergüenza ajena. Escenas como la del tarot, la del manicomio, la de la confesión del padrastro asesino y alguna otras me resultaron totalmente lamentables. Y para colmo, el “guardián invisible” del título actúa como deus ex machina, un recurso argumental que personalmente aborrezco, provocando un desenlace sacado de la manga, aunque anunciado sin vergüenza alguna a lo largo del metraje, mostrando la alevosía de los responsables de la historia a la hora de utilizar el recurso. Y si este es fiel a la novela original, ya me pueden esperar sentados a que me pase por cualquier librería para comprar el libro.

En el colmo de la desgracia, convierten a la inspectora Salazar, encarnada como hemos dicho por Marta Etura, en un clon de la detective Sarah Linden (Mireille Enos) de The Killing, hasta en el peinado, en el peor papel que le he visto a Etura hasta el momento, ya que deambula sin alma, sin hígados y sin convinción por el excesivo metraje de la película. Quiero pensar que se debe a la floja historia y a las escasas capacidades del director para contarla.

Película que con el tiempo que va pasando todavía va cayendo más honda en el saco de las peliculas prescindibles e incluso malas. Que no sabe si jugar a lo policíaco, o al terror/fantástico, y que en el colmo de despropósitos, anunciando una hipotética segunda parte cinematográfcia, la literaria existe, nos presenta otra vergonzante escena con la más absurda representación del cráneo de ¿un niño, un recién nacido, un feto? ¿Es que no saben ni siquiera buscarse un asesor que les explique como quedarían los tiernos huesos, del esqueleto de un infante en una fosa común? Voy a parar que si no voy a acabar soltando improperios. Que cuando he empezado esta entrada pensaba darle dos estrellas a la película y la voy a dejar con sólo una.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *

Nota: Por si queda duda de la relación entre la película y la serie de televisión que he mencionado, aquí el cartel del largometraje, y aquí el de la serie. ¿Se parecen? ¿Será casualidad?

[Fotografía] Nueva película Bergger Pancro 400 (1) – Vive la France!

Fotografía

El enlace nos lleva a una descripción técnica de mi primera experiencia con esta nueva película fotográfica que ha sacado al mercado la firma francesa Bergger. Pero para quienes no esté interesados en las cuestiones técnicas, os dejo simplemente, como es habitual, con algunas fotos. De un paseo por el Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza, al caer la tarde.

Origen: Nueva película Bergger Pancro 400 (1) – Vive la France! – Fotografía y otras artes visuales.

[Libro] Doble silencio

Literatura

Mmmmmmm… Sinceramente, no perderé mucho tiempo comentando esta novela. Hace unas semanas decidí que necesitaba unos días de lectura poco trascendente, de mero entretenimiento, algo que no me hiciese pensar mucho, y justamente por ese entonces apareció una oferta en Amazon Kindle Flash de esta novela policiaca de la sueca Mari Jungstedt, traducida al castellano por Carlos del Valle, por un precio de alrededor de un euro. Así que decidí darle una oportunidad a este enésima variante del llamado nordic noir, o género policiaco de origen escandinavo.

El lugar más parecido que se me ocurre que he estado a los paisajes donde transcurre la acción son las playas de la península de Falsterbo, cerca de Malmo (Suecia). Aunque menos agrestes

Parece que la novela se inscribe en una serie de ellas que transcurren en la isla de Gotland, territorio sueco en el Báltico, destino de vacaciones frecuente, al parecer, y en la que literariamente se comenten crímenes con frecuencia, resueltos por los discretos agentes de policía de Visby, la capital de la isla. En esta ocasión, todo gira alrededor de un grupo de matrimonios, vecinos en una urbanización para la clase media, que organizan cada año una parte de sus vacaciones en común, y que en esta ocasión deciden acudir a un festival en honor al director de cine Ingmar Bergman, que rodó varias película, vivió y murió en la adyacente isla de Fårö. Pero claro está, se producirán un par o  tres de asesinatos, que indicarán que las relaciones entre estos matrimonios tan civilizados, tan suecos ellos, no eran tan buenas como parecía.

Aunque se lee con facilidad, me ha costó un poco más de la cuenta terminar una novela que tampoco tiene unaextensión excesiva. Fundamentalmente por un problema de falta de empatía hacia los personajes del libro. Tanto las víctimas como los presuntos asesinos como los policías y periodistas que investigan son gente que falla por completo en importante. En realidad, me da igual si los asesinan o no. Aunque la autora intenta introducir un poco de picante, sexual se entiende, en la historia, todo resulta más gélido que la península escandinava e islas limítrofes en pleno invierno, en uno de los más crudos.

No voy a decir que haya sido una pérdida de tiempo. Y el dinero, poco me ha costado. Pero la verdad es que cuando he comenzado a escribir esta nota ya se me había olvidado hasta el título de la novela. Y tampoco hace tanto que me la leí… ¿Diez días hace que la terminé? O menos. En fin. Corramos un nórdico velo…

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