[Cine] Mirai no Mirai [未来のミライ] (2018)

Cine

Mirai no Mirai [未来のミライ] ( 2018; 18/20190317)

Nueva película de animación japonesa que nos llega después de casi un año desde su estreno en su país de origen. Aunque cada vez llegan con más frecuencia, les cuesta encontrar camino en la distribución a películas que no son inferiores en su conjunto a los productos occidentales, especialmente a los norteamericanos, aunque su estilo sea muy distinto. En este caso, tenía ganas de enfrentarme a esta nueva película Mamoru Hosoda, del que me habían llamado la atención tres películas suyas anteriores, vistas a través de las plataformas de vídeo bajo demanda o en vuelos intercontinentales. Dos de ellas me parecen excelentes, como son Toki o kakeru shōjo [時をかける少女] (La chica que saltaba a través del tiempo, vista en Netflix) y Ookami kodomo no Ame to Yuki [おおかみこどもの雨と雪] (Wolf Children, vista en Amazon Prime Video). En general, Hosoda abraza con frecuencia la confluencia de una sociedad similar a la contemporánea con elementos fantásticos o de la ciencia ficción. Y los temas que trata tienen que ver con la familia y el lugar de los jóvenes en el mundo.

Revisitando los santuarios de Nikko, Kamakura o Tokio, donde siempre podemos detectar la presencia de la escasa pero bulliciosa infancia japonesa. Graves problemas de baja natalidad en el País del Sol Naciente.

En esta ocasión, nos lleva al mundo de la infancia. Un niño de 4 años, Kun-chan, vive feliz con sus padres, un matrimonio joven que va construyendo poco a poco su familia y su hogar, y que tienen bebe, una niña, a la que llamarán Mirai. Que va a trastocar por completo el mundo del pequeño. Y a partir de aquí, a partir del síndrome del príncipe destronado, realiza una disección de los valores familiares y de la infancia.

El título original es un juego de palabras de difícil traducción al castellano. Mirai [未来] es el nombre de la niña, pero también la palabra japonesa que significa futuro. Mientras que la versión doblada viene con el título de Mirai, mi hermana pequeña, el título original significa literalmente Mirai del futuro. No El futuro de Mirai, como he visto escrito en algún lugar. En los caracteres usados en el título original, distinguimos el nombre de la niña por estar escrito con kanas del katakana [ミライ] y no con kanjis [未来], los caracteres de origen chino. Durante la película, la versión adolescente de Mirai se aparece al niño en momentos críticos, para orientarle en la vida, y en la versión original se puede escuchar al niño llamar la joven mirai no Mirai-chan, siendo chan un tratamiento afectivo que se da a los niños pequeñitos y a las niñas, y chicas adolescentes y jóvenes, por parte de sus familiares y amistades próximas.

Sin embargo, no será la única que se aparezca al niño. También su abuela y su bisabuelo, que le completarán el cuadro de cómo se formó su familia, de dónde vienen, y de los valores compartidos.

La película está bastante bien y se ve con agrado. Pero no llama la atención tan notablemente como las dos que he mencionado al principio. No deja el mismo poso. Está bien, gusta, sales contento del cine, pero ya está. No le dedicas muchos más pensamientos a partir de ahí. Buen rollo y poco más. Es recomendable, no obstante.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Por la desembocadura del río Gállego con diapositivas

Fotografía

La primavera se nos ha adelantado mucho este año, y las tardes de los sábados de febrero fueron muy agradables. Dedicamos un par de ellas a recorrer el paseo entre el azud del río Ebro y el puente de Santa Isabel, por la desembocadura del río Gállego. Y en una de las ocasiones usé película diapositiva en color. Os dejo algunas fotos. Un comentario técnico lo podéis encontrar en Pentax MX + Fujichrome Provia 100F en la desembocadura del río Gállego.

También nos juntamos los estenopeicos de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ para hacernos las fotos de grupo para la exposición que inauguraremos el 9 de mayo en la Casa de los Morlanes de Zaragoza. Y allí, terminé de exponer el carrete.

[TV] Cosas de series; detectives torturados y japonesas a la greña

Televisión

Podría hablar de muchas cosas… De una primera temporada del “castillo de naipes” original, el británico,… De la rareza de ponerme a ver voluntariamente, sin nadie apuntándome a la cabeza con un fusil, una primera temporada de superhéroes mutantes de la Marvel,… Incluso de tímidas incursiones a otras series que quedan en nada. Pero lo anterior lo dejaré para más adelante. Hoy voy con dos series muy muy muy muy distintas, pero ambas me parecen muy interesantes.

No tuvimos tiempo de recorrer las zonas montañosas donde se encuentra Karuizawa cuando visitamos Japón, aunque hubiésemos querido. Lo más parecido, cuando visitamos Nikko, bastante más al norte de la isla de Honsu. Aquí, unas imágenes del recorrido en tren entre Utsunomiya y Nikko.

Llegó la tercera temporada de True Detective. Por fin. Después de una primera que es considerada magistral, y una segunda muy criticada, que a mí no me parece tan mal, llega la tercera. Generalmente, en las series de televisión, quien se lleva el mérito (o demérito) principal no es el director sino el creador, que suele participar tanto en la concepción de la serie como en los guiones. Es bien conocido que en esta serie el creador es Nic Pizzolatto; pero su primera temporada se caracterizó por ser una de las primeras en inaugurar la moda de que directores de postín cinematográfico se metieran a dirigir televisión. Los ocho episodios de aquella fueron dirigidos por Cary Joji Fukunaga. En las siguientes no ha sido así, aunque en esta última, cuatro, la mitad de los episodios, vienen firmados por Daniel Sackheim que, además de productor ejecutivo de esta y otras series, suele participar en tareas de dirección en series de cierto prestigio o pretensiones. Pero si algo caracteriza a esta serie son las parejas de detectives torturados con casos difíciles o imposibles. Que como en el que nos ocupa, llevan toda una vida resolverlos. Interpretados en esta ocasión por dos excelentes Mahershala Ali y Stephen Dorff (atento a este último, que Ali se lleva muchas merecidas alabanzas, pero Dorff está impresionante), acompañados por abundantes buenos secundarios, entre quienes destaca, por la trascendencia del papel como por su trabajo Carmen Ejogo. A mí me parece muy recomendable, aunque no alcance el nivel de la primera. Pero es que eso es tarea muy difícil. Pero está muy bien. No para quien guste de los procedimentales policiacos al uso. Pero es que aquí hablamos de “verdaderos” inspectores de policía. O detectives que les llaman los americanos.

Muy distinto, pero que muy distinto, es el contenido de Terrace House: Opening New Doors, última edición del más conocido programa de telerrealidad nipón, que está recibiendo alabanzas en todo el mundo, emitido internacionalmente por Netflix. Yo, que siempre he despotricado contra la telerrealidad, me confieso colgado de esta peculiar producción japonesa en la que puedes ir desde un punto en el que nunca pasa nada, hasta conflictos intensos, como los que nos han regalado las tres últimas participantes de Opening New Doors, que ha llegado a su fin tras 49 programas y mas de un año de convivencia de distintos participantes, siempre de seis en seis, tres hombres y tres mujeres, entre los 18 y los treintaipoquitos años. Situada en esta ocasión la vivencia en la montañosa y turística ciudad de Karuizawa, en la provincia de Nagano, ha seguido la tónica habitual de programas resumen de entre 35 y 45 minutos con tramos de comentarios por parte de los seis divertidos panelistas, que además de sacarle punta a lo que vemos en pantalla, tienen el cometido de hacer comprensible al espectador internacional las peculiaridades de la forma de convivir y reaccionar de la gente en Japón. La conocida extrema cortesía de los nipones unida a un miedo cerval al conflicto, hace que de vez en cuando afloren comportamientos pasivo-agresivos, que dan una salsa picante inusual a un programa que por lo demás contrasta tremendamente con los horrores de la telerrealidad occidental, por su tranquilidad, sus momentos de aburrimiento, por las incapacidades sociales de no pocos de sus participantes, todo lo cual lo hacen un espectáculo particularmente relajante, con eventuales momentos de gran diversión. Reconozco que para mí tiene una connotación de placer culpable. Pero ya tengo ganas de que llegue la nueva edición en pocos meses. Dicen que la nueva casa estará en Tokio, otra vez. Pues a ello.

[Arte y cultura] Algunas exposiciones recientes

Arte, Cultura, Fotografía

El domingo dimos un paseo de esos que aprovechan una mañana de razonable buen tiempo, a mí me sirvió para probar mi nuevo objetivo fotográfico, y acaban en un agradable vermú antes de ir a casa a comer.

Durante el paseo, atravesamos la plaza de San Felipe, una de las más agradables de Zaragoza, y pudimos comprobar que la sala de exposiciones del Torreón Fortea estaba abierta. Es de dependencia municipal, y en ese momento había una exposición colectiva con nombres muy interesantes. Bajo el título de Lugares significantes, los fotógrafos y artistas visuales Albert Gusi (instagram), Bleda y Rosa (instagram), Orencio Boix, Ricardo Calero, Sara Álvarez y Vicky Méndiz (instagram)(esta también tiene obra expuesta en la Lonja de Zaragoza en estos momentos). Varios de ellos muy vinculados a Aragón. Proyectos fotográficos o visuales asociados a un lugar y a un momento, que les da significado. Sabe a poco. Pero está muy bien.

El lunes teníamos que comprar un regalito. Algo sencillo. Y decidimos probar suerte con la tienda de Caixaforum. No compramos nada, pero visitamos las dos exposiciones que hay en activo.

La primera de ellas está dedicada a los diseños de arte para las películas de Disney. Cuidado con traducir concept art, que es la expresión americana, por arte conceptual (conceptual art). Son cosas distintas. No estamos ante arte conceptual. Estamos ante el trabajo de dibujantes, diseñadores gráficos y otros artistas que hacen el trabajo previo sobre cómo luego será el aspecto visual de las películas. Y hay verdaderas maravillas. Dividida en secciones, mitos, fábulas, leyendas, historias americanas y cuentos de hadas, va a haciendo un repaso de algunos trabajos significativos. No siempre me ha gustado la forma en que la factoría Disney ha trasladado a la pantalla algunas de estas historias, desvirtuándolas o introduciendo ideologías, a veces muy casposas. Pero el trabajo artístico realizado para muchas de ellas es notable, y hace que la exposición merezca la pena.

La segunda de las exposiciones se centra en torno al proceso de concepción y realización de uno de los cuadros más notables de Salvador Dalí. Se trata de Leda Atómica [https://tinyurl.com/leda-atomica], una pintura que realmente me gusta mucho. De estilo surrealista, tiene no obstante diferencias notables con la obra anterior del artista, al mismo tiempo que enlaza con su obra posterior, influida por según el artista por el acontecimiento del lanzamiento de las primeras bombas nucleares sobre ciudades japonesas. Pero con Dalí me pasa siempre algo similar. Sus obras me parecen muy interesantes y muchas me gustan, pero cuando habla y se explica me parece un tipo presuntuoso, vacío, rimbombante, que no tiene ni idea de lo que habla. Y que se apunta a las modas o tendencias del momento como quien se apunta a cualquier fiesta. Pero como a veces digo, admiremos la obra, pero no necesariamente al obrador.

[Libro] Un libro de mártires americanos

Literatura

No es fácil comentar un libro con tantos temas como esta última novela de la ya octogenaria, pero extremadamente lúcida, Joyce Carol Oates. No hace muchos años que conocí a esta prolífica autora norteamericana, pero desde entonces he intentado ponerme, en la medida de lo posible, al día. Desde que en 2015 leí A Fair Maiden, he leído cuatro novelas y un interesantísimo libro de relatos de esta autora.

Aunque es un pequeña parte de una obra de sus casi 60 novelas, y un par de decenas de libros de relatos y otras obras, considero suficiente para hacerme una idea de cual es la línea de esta escritora. Progresista en sus ideas, situada en la izquierda del espectro político norteamericano, de por sí bastante escorado a la derecha comparado con el tradicional europeo, se puede considerar una escritora feminista, pero al mismo tiempo muy crítica y no complaciente. Señalando, poniendo el dedo en la llaga de los problemas derivados del sexismo, no deja de hablar en sus relatos de en qué medida las mujeres contribuyen también a mantener la ideología patriarcal tradicional.

Algunas de las partes del libro transcurre en Nueva York, y a esta ciudad nortemericana nos dirigimos fotográficamente, intentando poner algún tipo de escenario a la historia de “mártires” americano que comentamos hoy.

El libro que traigo hoy corre el riesgo de ser tratado superficialmente por su tema más llamativo, más noticiable, más controvertido. Pero lo cierto es que es un gran fresco sobre los problemas actuales de la sociedad norteamericana, especialmente los derivados de la progresiva radicalización de las ideologías y de las posturas políticas. Unos problemas que poco a poco van permeando también las sociedades de otros países, especialmente del llamado mundo occidental, por lo que es un fenómeno que debería preocuparnos a todos. Si una de las bases de la convivencia en las democracias es la tolerancia y el respeto hacia quienes no piensan como nosotros, siempre que no busquen destruir el propio sistema de convivencia, siempre que promuevan el odio, en la actualidad contemplamos cómo justamente es el odio hacia quien piensa distinto el argumento de muchos partidos político. Estamos en la época de la posverdad, eufemismo para los que usan con descaro la mentira, y de los populismos descarados.

La trama de la novela parte de un hecho brutal. Un fanático religioso, cristiano, asesina a sangre fría con su arma a un médico que dirige una clínica de planificación familiar y a su conductor y escolta. En la clínica se practican, entre otras actividades, interrupciones voluntarias del embarazo. A partir de ahí, hay un desarrollo sobre los tiempos anteriores a los asesinatos, centrado sobre los dos hombres. El del asesino, directamente sobre él. El del médico asesinado, a través de su familia. Y hay otro desarrollo sobre lo tiempos posteriores, enfocado en las familias de ambos hombres, especialmente en las dos hijas adolescentes, de la misma edad, y que van a llevar dos vidas muy diferentes, con valores personales contrapuestos, pero muy marcadas por el acontecimiento horrible que sucedió cuando tenían 13 años.

Aunque el estilo de escritura de Oates no es complejo, la densidad de los temas, los matices, la intensidad de los sentimientos desplegados, el análisis de consecuencias que va desgranando, es difícil. Exige cierta parsimonia en el desarrollo de la lectura para digerir adecuadamente lo que se nos expone. Y sobretodo, para no caer en un maniqueísmo fácil. Estos son buenos, estos son malos. Y recordemos que según quien lo lea, en estos tiempos de polarización ideológica, los buenos y los malos serán distintos. Tan peligroso sería que quien se sienta afín a los postulados de la autora, se posicionase de forma acrítica a favor o en contra de determinadas posiciones, como quien no sienta dicha afinidad muestre un rechazo exagerado. Oates intenta siempre en sus obras evitar la ausencia de sentido crítico por su parte y por parte del lector. Eso sí, teniendo en cuenta que la escritora es claramente progresista y defiende un claro sistema de valores.

La historia que se nos narra podría conducirnos a un sentimiento pesimista de la sociedad actual. Pero la autora intenta abrir resquicios a la esperanza. Tanto cuando surgen ocasiones para que quienes se siente solos o desamparados, encuentre relaciones que les abren nuevos horizontes o posibilidades. Como cuando sugiere la posible, aunque difícil, reconciliación de posturas actualmente muy radicalizadas. En cualquier caso, una lectura altamente recomendable.

[Fotos] Paseando con un nuevo objetivo super gran angular

Fotografía

Hacía tiempo que me comía el gusanillo la posibilidad de disponer de un objetivo super gran angular para mi equipo micro cuatro tercios. Y finalmente encargué uno, que me llegó el sábado por la mañana. Así que, además de las fotos que pudisteis ver en la entrada de ayer, os dejo algunos paisaje más, esta vez en color, y alguna foto de reportaje callejero, en blanco y negro.

Los detalles técnicos en Laowa C-Dreamer 7,5 mm f/2 de Venus Optics para M4/3.

[Recomendaciones fotográficas]

Fotografía

No son muchas las recomendaciones de esta semana. Ha vuelto a ser una semana con mucho lío, y eso siempre me deja la atención tocada. No puedo dedicar tantos segundos a marcar cosas para revisar el domingo, o me atención no se centra en ello. Pero algunas cosas hay.

Comentaré más despacio sobre él mas adelante; pero he estrenado un pequeño objetivo supergran angular para las micro cuatro tercios. Un 7,5 mm f/2 de origen chino, que quizá no use mucho, pero que me parece muy disfrutable.

Hoy mismo he encontrado un tweet de Davenant en el que nos recuerda la fotografía Girl holding kitten, London 1960 de Bruce Davidson. Desde mi punto de vista una de las mejores fotografías de la historia o, al menos, una de las que transmiten más humanidad y empatía hacia otros seres humanos. Dice que Davidson la consideraba su mejor fotografía, y Davidson es uno de los grandes de la fotografía, así que no creo que desbarre mucho con mi apreciación. El caso es que si la observas con detalle, la fotografía, realizada con una Leica M3 y un objetivo de 50 mm, probablemente un Summicron, y sobre película Ilford HP3, antepasada lejana de la actual HP5 Plus 400, no está especialmente nítida y tiene una considerable estructura asociada a la granularidad de la película. Y sin embargo, una de las mejores fotografías de la historia. En una época donde tanta importancia se le da a la nitidez, y tanto dinero se invierte y los fotógrafos se gastan en objetivos cuasiperfectos… relativiza el concepto de qué hace de una fotografía una gran fotografía. De todos modos, el Summicron 50 mm de Leica nunca ha sido tampoco un objetivo barato.

En la exposición Cierta luz – De fotógrafas aragonesas que ya he comentado varias veces, y a la que he acudido en cuatro ocasiones ya, me llama mucho la atención, dedico muchas miradas al trabajo Systema naturae de Lorena Cosba [instagram] en la que materializa sus fotografías sobre objetos naturales; hojas, piedras, madera,… En Lenscratch, esta semana, han publicado un artículo que me lo ha recordado. No sé si los procesos utilizados por Robert Schulz son los mismos o similares; da igual, es importante la impresión que genera en el espectador el resultado y lo que se quiera comunicar. Pero la impresión mediante clorofila sobre hojas de antiguas fotografías de la guerra civil norteamericana me ha parecido también un trabajo notable que, a través de su transmisión mediante objetos naturales, nos humaniza a quienes participaron y sufrieron un acontecimiento tan embrutecedor y deshumanizante como es una guerra. Aparecen en el artículo también alguna cianotipia de su maestro Binh Danh.

No sé si al artículo y entrevista que Josh Reichmann realiza a Osheen Harrthoonyan en The Luminous Landscape lo podréis ver libremente. Esta página de gran calidad sobre fotografía, en especial sobre paisaje fotográfico, exige una mínima suscripción equivalente a un dólar al mes, o algo así, para acceder a todos sus contenidos. El fotógrafo, utilizando una cámara de gran formato, sobre cuyas placas realiza manipulaciones, obtiene imágenes a caballo entre el paisaje y la abstracción que no han dejado de llamarme poderosamente la atención. Y es que las posibilidades del medio fotográfico y sus numerosas técnicas son infinitas, comparadas con la limitada visión de muchos fotógrafos modernos que se han iniciado en la fotografía digital.

Alec Soth [en Magnum Photos]es un fotógrafo que cada vez me gusta más. Ya lo he mencionado varias veces en mis recomendaciones y en mis libros de fotografía. Esta semana le han dedicado un artículo en Magnum Photos con motivo de la publicación de un nuevo libro, I know how furiously your heart is beating. En este libro, se introduce en los hogares de la gente, y con una mirada limpia, empática, los retrata como los ve. Empezaré a pensar en adquirirlo… aunque los fondos son limitados y hay otros candidatos.

Para terminar, pasaos por el artículo en el que se explora cómo los fotógrafos de esta agencia, Magnum Photos, afrontan la fotografía del cuerpo humano. De forma muy diversa, claro, como las personalidades de los fotógrafos afiliados a la prestigiosa agencia.

[Cine] Capitana Marvel (2019)

Cine

Capitana Marvel (Captain Marvel, 2019; 17/20190310)

En las últimas semanas ha sido complicado encontrar tiempo para ir al cine. Algo se ha podido ir haciendo, pero resignándonos a lo disponible a las horas a las que podíamos acercarnos a las salas. También, tirando de la oferta cinematográfica que se estrena en las plataformas de vídeo bajo demanda. En estas estamos, cuando un grupo de amigos con los que antaño iba con frecuencia al cine, hablo de hace casi 20 años, me propone recuperar los viejos tiempos y acudir a una sesión palomitera matinal. Me tiraba un poco para atrás que se tratase del género superheroico, de Marvel, que sinceramente, decir que no me gusta demasiado es quedarse muy corto.

Aprovecho esta entrada para hacer un adelanto de un carrete de fotos en blanco y negro que realicé hace un par de fines de semana, en el entorno de la desembocadura del río Gállego. Os hablaré de ello un día de estos.

Con respecto a la película dirigida a dos manos por Anna Boden y Ryan Fleck, había pocas cosas que me llamasen la atención. Indudablemente, el dúo protagonista, Brie Larson y Samuel L. Jackson, en cualquier otra circunstancia me hubiera parecido un atractivo bastante fuerte. Incluso aparecía por ahí en el reparto mi siempre favorita Annette Bening. Pero viendo lo que estas películas hacen con intérpretes respetados,… pues casi me daba miedo. Por poner un ejemplo de otros largometrajes, hubo un tiempo que pensábamos que Scarlett Johansson era o iba a ser una excelente actriz. Ahora sólo es una cara mona a la que le sienta bien la ropa ajustada; una lástima. Pero no es el único ejemplo que se puede poner; tanto en chicos como en chicas.

La película venía rodeada de cierta expectativa. La primera de la productora y del género con una protagonista absoluta femenina. Estreno un 8 de marzo, para dar un toque más feminista. Y encima, una campaña curiosamente deleznable en la que en algunas páginas de internet dedicadas a recoger las opiniones de los usuarios sobre las películas, antes del estreno ya había un aluvión de opiniones negativas, fundamentalmente procedentes de presuntos “puristas” del género, pero fundamentalmente de machitos trogloditas a los que molesta que la heroína de la acción sea una mujer. Compárese en Metacritic las opiniones de los críticos y de los espectadores.

No voy a entrar mucho en la trama de la película. Está llena de tópicos y es bastante predicible. Sorprendentemente, en la lista de guionistas o similares aparecen cinco nombres. Sin embargo, el guion está lleno de tópicos, de recursos mil veces vistos y de elementos que en cuanto aparecen prácticamente te destripan la película. Por ejemplo, y lamento si destripo algún giro [mode ironic on] “sorprendente” [mode ironic off], si una sociedad nos la presentan como altruista, pero gobernada por una inteligencia artificial incorpórea, soberbia y fría… ¿cuantos ingenuos pensarán que son los buenos y no una sociedad distópica con intereses ocultos que van a resultar ser los malos? Pues eso.

No voy a decir que la película sea una catástrofe. Ni mucho menos. Hubo algún momento de entretenimiento. Tiene unas ciertas dosis de humor que la hacen mucho más digerible que el promedio habitual de fast food cinematográfico de alto presupuesto. Y hay buena química, en plan buddy movie entre Larson y Jackson, aunque no del todo aprovechada. Pero no nos engañemos… absolutamente olvidable. Lo curioso es que había una buena película, ahí escondida. Había un reparto interesante, había un personaje protagonista sobre el que se podía trabajar bien, había los elementos para generar una película dinámica y entretenida… siempre que se olvidasen las rigideces a las que parecen obligadas estas producciones por el hecho de pertenecer a un determinado universo de ficción. Obligadas a hacer continuas referencias a otras historias, a otros personajes, se olvidan de desarrollar con cuidado los personajes que tienen delante, y dar un sentido propio a la aventura que se desenvuelve ante nuestros ojos. Una pena. Y no hay nada a la vista que indique que esta tendencia vaya a cambiar… triste situación del cine de aventuras.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Carnavales y museos

Arte, Cultura, Fotografía

El primer domingo de marzo fue domingo de carnaval. Y además, tuvimos visita de unos amigos andaluces, que andaban de paso hacia Barcelona. Nos dimos una vuelta por Zaragoza, disfrutamos un poquito del ambiente que provocaban las cofradías de Gigantes y Cabezudos y del Conde del Salchichón en el Carnaval infantil, y enseñamos a nuestros amigos el Museo Pablo Gargallo, que nos parece el más bonito de la ciudad, y además los domingos es gratis, antes de comer algo.

Me llevé una cámara con película tradicional, negativos de alta sensibilidad. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Película en color de alta sensibilidad – Fujicolor Natura 1600. Aquí os dejo unas fotos. Que quedaron majas.

[TV] Cosas de series; expectativas no cumplidas, para bien o para mal

Televisión

Dos series muy distintas comento esta semana, con poco en común, salvo que ambas se introducen en el ámbito de la fantasía, de formas eso sí muy diversas. Y en ambas, las expectativas depositadas no se han cumplido. En un caso, para bien; en el otro, para no tan bien…

Kingdom es una serie coreana que ha debutado con una primera temporada de seis capítulos de unos 45 minutos de duración, y es producción de Netflix. Se diferencia de las habituales series coreanas en varios aspectos. Normalmente estas duran entre 16 y 30 episodios, y son de temporada única. Esta ha tenido estos primeros seis episodios, que sólo han servido para abrir boca. Cuando supe de su existencia no me interesó. Zombis… una más. Aunque mis dos únicas experiencias con los zombis coreanos no habían sido negativas. Ni en acción real, ni en animación. Pero bueno. Zombis… El caso es que aparecieron varias críticas positivas. Y en el reparto aparece Bae Doona. Por probar un poco, no pasa nada. Y oye… que me acabé enganchando. Producción de época, ambientada en una Corea feudal, que, tras los aspectos terrorífico-fantásticos de la cosa de los zombis, emite una crítica social algo simplona pero razonable, y una lucha por el poder que promete. Mis expectativas eran muy bajas, pero tengo ganas de que nos ofrezcan la continuación.

Hablaré más de estas fotos dentro de unos días, pero de momento, un poco de carnaval me parece apropiado para ilustrar unas series con elementos fantásticos. O grotescos.

Con un reparto muy coral, encabezado de alguna manera por Ellen Page, llegaba a Netflix también The Umbrella Academy. Percatarte de que Page es el personaje principal es algo que supones porque es la intérprete con más gancho y conocida de la serie. Pero hace falta avanzar en los excesivos diez episodios de un hora de duración cada uno para intuir el porqué. Es la enésima vuelta de tuerca del género superheroico. Aunque esta panda de hijos adoptivos de un mismo tipo excéntrico, luzcan más bien poco heroicos, por muchos poderes que tengan. Basada, como la anterior, en una serie de historietas, lo cierto es que la trama no da para tantos episodios, que se alargan, se estiran, se les de demasiadas vueltas en exceso. Que copien de la anterior; seis episodios bien contados son más agradables de ver. El caso es que una serie que llegó con ciertas ínfulas… me ha resultado relativamente decepcionante. No tengo claro que tenga continuidad en mi cartelera. Aunque he de reconocer que pasada la morosidad con la que despegó, los últimos episodios tuvieron bastante más interés. Aunque resultaba bastante previsible.

[Fotos] Grandes panoramas en el entorno de Zaragoza

Fotografía

El sábado por la tarde dimos un amplio paseo por la huerta de las Fuentes y el soto de Cantalobos. Además de algunas fotografías con película en blanco y negro tradicional, que ya os mostraré otro día, estuve realizando grandes panoramas en alta resolución con cámara digital. Fotografías aptas para ser ampliadas en una copia en papel de casi dos metros y medio de ancho por un metro de alto.

Los detalles técnicos os los dejo en el enlace Panoramas de muy alta resolución con la Panasonic Lumix G9. Para quienes os interesen, os dejo algunas fotografías de la tarde, que siendo una versión para internet, no reflejan la magnitud de la imagen original.

[Cine] Please Stand by (2017)

Cine

Please Stand by (2017; 15/20190306)

La semana pasada fue una semana complicada. Malas noticias en el entorno del grupo de amigos que acudimos al cine juntos habitualmente nos trasladó a un estado de animo particular que, cuando encontramos un momento para airearnos y distraernos, dificultó la elección de qué película nos apetecía ver. Nada demasiado sesudo, algo que nos transmitiese un poquito de optimismo. Y esta película, que llega con bastante retraso a nuestra cartelera, dirigida por Ben Lewin y con un reparto prometedor, parecía un posibilidad como cualquier otra. Decir que una vez más el titulador de películas en castellano ha dado muestras de sus múltiples trastornos de personalidad, y nos ofrece la versión doblada bajo el peregrino título de Larga vida y prosperidad, en lugar del apropiado título original.

Sinceramente, hoy no se me ocurría cómo ilustrar adecuadamente esta película, y me he limitado a poner algunos paisajes en blanco y negro de esa zona gris donde termina la ciudad y empieza eso que llamamos “el campo”.

Estamos ante una película por otro lado bastante típica y tópica, en la que predominan los buenos sentimientos y el buen rollismo. La prometedora Dakota Fanning encarna a Wendy, una joven de 21 años con un trastorno del espectro autista que vive en un centro de acogida para personas con esta condición, dirigido por Scottie (Toni Collette). Y aquí, con el nombre de este personaje, empiezan los guiños a la franquicia Star Trek. La joven tiene una hermana, Audrey (Alice Eve, ¿otro guiño a la franquicia?), casada y con un bebe, y mantienen una relación difícil. Básicamente, Audrey se siente incapaz de lidiar con las dificultades de relación de Wendy. El caso es que esta última tiene como afición escribir, y puestos a escribir, ha escrito un guion para una película de Star Trek, que presta especial atención al personaje del doctor Spock. Clara alusión a los problemas de expresar sus emociones y sus afectos a los demás. Y decide presentarlo a un concurso. Pero a partir de aquí… todo se complica, y entramos en una pequeña odisea (no olvidemos que odisea es el viaje de Odiseo de regreso a Ítaca y a su familia) para Wendy su núcleo más cercano de relación.

Película de autosuperación, tan del gusto del público yanqui, y que poco a poco se contagia al resto del mundo, aunque en muchas ocasiones estas historias se nos presenten inverosímiles en grado extremo. Y con efectos negativos porque cargan sobre la responsabilidad individual alcanzar logros que en la vida real sólo son posibles mediante mecanismos cooperativos y de soporte y apoyo mutuo o social. La película se queda pues un tanto coja en sus planteamientos, rozando la ñoñería en algún caso. Y la inverosimilitud casi absoluta de que un policía de Los Ángeles resuelva una compleja situación difícil hablando en klingon.

No obstante, en la valoración global logra un pase, por dos motivos. El buen que hacer de sus intérpretes, que no están a su mejor nivel, pero tienen oficio de sobra para sacar adelante la historia, y por los momentos de humor que alivian el ñoño drama que flota constantemente en el ambiente. Al final, consiguió su propósito. Distraernos durante un rato de ciertas duras realidades, y hacernos salir del cine con aire escépticamente optimista, pero optimista al fin y al cabo.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***