[Recomendaciones fotográficas] Más necrológicas en un mundo en cambio… no necesariamente para bien

Fotografía

El día no está transcurriendo como pensaba. Tampoco el día de ayer… ni para bien ni para mal. Pero hoy tenía pensado subir nada al Cuaderno de ruta. Esta mañana había una cita con otros compañeros de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Para seguir la tradicional Bajada del Canal Imperial de Aragón. Un acto festivo-reivindicativo que se celebra en la ciudad de Zaragoza todos los meses de septiembre desde hace… no sé. Muchos años. A esta fiesta pertenecen las fotografías que incluyo, tomadas con mi veterana Olympus OM-D E-M5 con el Lumix G 20/1,7 ASPH. Aunque el obturador de la cámara falla de vez en cuando y hace alguna tontada al medir la luz, motivo por el que no me fio de ella para llevármela de viaje, todavía sabe hacer fotos majetas. He hecho fotos con otra cámara pero de eso os hablo otro día.

Y luego íbamos a tener una “reunión” de planificación en mi casa para el próximo viaje a Japón,… que hemos tenido que suspender. Aunque no me he privado de encargar un poco de sashimi y algo de yakisoba para comer. En fin… que como consecuencia de esto último, sí que tengo ocasión de retomar mis periódicas recomendaciones fotográficas.

Que una vez más vienen marcadas por las necrológicas, que vaya raya llevamos en las últimas semanas. En esta ocasión, hemos de despedir al celebrado, querido y reverenciado Robert Frank (1924 – 2019), suizo de nacimiento, estadounidense de adopción, uno de los nombre más importantes de la historia de la fotografía. Y a Fred Herzog (1930 – 2019), alemán de nacimiento, canadiense de adopción, que como todos los precursores de la fotografía en color a nivel documental y artístico, es uno de mis favoritos.

Sobre Robert Frank es fácil encontrar en internet donde hablen de él o donde admirar su obra. Pero para el aquí y ahora, propondré algunos enlaces que pueden interesar. En Lensculture han vuelto a publicar una revisión de la nueva edición de 2008 que Steidl hizo de The Americans, la obra más notable y conocida del fotógrafo, en la que se recorrió 30 estados de los Estados Unidos, realizando miles de fotografías de las que el libro es una selección absolutamente imprescindible en la biblioteca de todo aficionado a la fotografía.

Curiosamente, yo me enteré de la muerte de Frank por la entrada en Instagram que publicó el actor Chris Lowell, un fotógrafo bastante competente él mismo. Como me ha gustado siempre la fotografía de la ascensorista. Pero más interesante será el documental que se puede encontrar en Youtube y que os dejo puesto a continuación, que en algo menos de 50 minutos os permite conocer bastante bien los puntos de vista del fotógrafo que es entrevistado en el mismo.

En cuanto a la vida y obra de Fred Herzog, creo que merece la pena echar un vistazo, por una vez en español, a lo que se publicó en Clavoardiendo, en un breve artículo de homenaje al fotógrafo. Pero sobre todo, al artículo de Cartier-Bresson no es un reloj, que como de costumbre, con rigor y de forma muy amena, demuestran su nivel de conocimiento y documentación que manejan y nos permiten abrir una puerta a la apasionante obra de este fotógrafo no tan conocido como otros. Junto con Saul Leiter, los auténticos pioneros de la fotografía en color de alto nivel. Muchos hay que dicen que el blanco y negro recoge las esencias de la fotografía mejor que el color. Pero yo creo que lo que pasa es que el color es una dimensión añadida, y muy compleja, que hace que son los muy buenos sean capaces de extraerle todo su potencial. Aunque cualquier decisión creativa es respetable.

En otro orden de cosas, hace ya unos días, semanas posiblemente, apareció en el canal de Youtube de Nowness un pequeño documental de poco más de cinco minutos en el que el fotógrafo británico David McCabe compartía sus recuerdos de trabajar con Andy Warhol y de fotografiarle durante un año de la vida de este irrepetible artista. Os lo dejo puesto.

Vamos con otros temas que tienen que ver con el mundo actual. Y que no necesariamente nos hablan de un futuro prometedor para la especie humana. En FK magazine nos muestran la obra de una fotógrafa rusa joven, Yana Bulgakova. Esta fotógrafa realizó retratos desnudos o parcialmente desnudos de 30 mujeres, que no son modelos, mujeres comunes en el buen sentido de la palabra. Y luego les pidió que señalaran aquellas partes de su cuerpo que no les gustaban, que les gustaría autocensurar, ocultar. A partir de ahí, Bulgakova completó su obra con hilo de lana roja. Una denuncia de la presión actual hacia la mujer y hacia la forma en que puede o no puede presentar su cuerpo. Que además se combina con las actitudes de los responsables de las principales redes sociales de ocultación de determinadas partes de la anatomía femenina, mientras no renuncian nunca a la hipersexualización de la mujer.

En Lensculture, nos hablan de una de las epidemias más graves que sufre Japón, la de los suicidios. Muchas veces de personas muy jóvenes, que cuando se hacen púbicos, y especialmente los de personas célebres, ejercen un efecto de contagio. Especialmente en una sociedad como la nipona, que arrastra lastres diversos derivados de su eterno conflicto cultural entre la tradición y la modernidad, que nunca se recuperó del todo del trauma de la derrota de 1945, de las crisis financieras de los años 90 de la que nunca se han recuperado del todo, y de las distintas catástrofes naturales, que cuando se mezclan con los desastres de la obra humana como es el seismo y tsunami de 2011, afectan profundamente a la sociedad. Para ello, han invitado al fotógrafo japonés Kenji Chiga para que con sus palabras y sus fotografías nos hable del tema.

Finalmentemente, el cambio climático preocupa en el SouthxSoutheast Magazine, que ha dedicado dos artículos a plasmar la obra de fotógrafos de sur de los Estados Unidos que nos hablan de las modificaciones que se dan en el paisaje de esa región del mundo derivados de esta catástrofe ambiental, que muchos de sus políticos más destacados niegan o ignoran. En el primero de los artículos nos hablan de los cambios en el paisaje reflejados por la fotógrafa Lynne Buchanan en el estado de Florida. En el segundo nos hablan de la exposición sobre el cambio climático que se celebra en el Southeast Museum of Photography en Daytona, Florida, con la participación de Benjamin Dimmit, Sharon Harper y Kirk Crippens.

[Recomendaciones fotográficas] Lindberg y otros, algún vídeo incluido

Fotografía

Hoy no tengo mucho tiempo, así que voy a intentar ser eficiente.

La noticia de la semana en el mundo de la fotografía es el fallecimiento de Peter Lindberg (1944 – 2019), fotógrafo de moda, uno de los principales responsables del fenómeno de las top models que arrasó a finales de los 80 y principios de los 90. Siempre había habido modelos de primer nivel más o menos conocidas, pero que las modelos se situasen al mismo nivel que otros miembros del famoseo fue algo relativamente novedoso. Lindberg y otros, con sus fotografías, más de autor, menos estandarizadas, fueron responsables en parte de este fenómeno. Nunca me he sentido especialmente atraído por los artificios del mundo de la moda. Pero como en todos los géneros, hay de todo, y Lindberg fue un retratista de primera. Para saber más, os recomiendo el artículo de Cartier-Bresson no es un reloj.

Al igual que a Martin Parr, el fenómeno del selfi siempre me ha fascinado. Como el de esta chica acompañada de su pareja, con quienes coincidimos en un ferry en Toronto que nos traslado a Ward’s Island. Hubo momentos en que hacía media docena de selfis por minuto. Llegamos a entablar conversación con ellos. Ella decía que nunca estaba segura si le quedaban bien o salía bien en los selfis… En el encabezado, unas jóvenes japonesas, mucho más seguras de sí mismas, en la entrada del santuario Yasaka de Kioto.

Hace unos días publiqué en alguna red social un foto de un par de jóvenes asiáticas que simulaban darse un beso ante una conocida fotografía reproducida como pintura en la East Side Gallery de Berlín; Breznev besando a Honecker en un fraternal beso comunista. Hubo quien me la criticó, por romper la intimidad. No fue una fotografía clandestina, la mía. Está tomada a 2 metros de las chicas, que me vieron y no les importó. Incluso les hizo gracia el conjunto de la situación porque la mayor parte de la gente se hacía fotos o selfis haciendo el payaso ante la imagen. No, no suelo robar fotos. Cualquiera me puede decir una seña diciendo que no, y la acato. Pero, por cierto… ¿conocéis uno de los últimos trabajos de Martin Parr sobre el tema de los selfis, Death by Selfie? Lo podéis ver en Magnum Photos… y veréis que mi curiosidad por el fenómeno no es única.

Las dos jóvenes simulando el beso en la East Side Gallery de Berlín.

Comentaba antes de ayer mi galería en Asafona sobre el paisaje intervenido por el ser humano a lo largo de la historia. En la cuenta de Youtube de Smarthistory, un canal sobre historia del arte que recomiendo vivamente, han comentado las fotografías del oeste americano de Carleton Watkins en la década de los 60 del siglo XIX. Fotografías de gran belleza y nitidez. Estaban realizadas sobre un negativo de muy gran formato que superaba las limitaciones técnicas de las ópticas de la época. Fotografías que lo mismo nos transmiten la belleza de los lugares, que sirvieron para que las empresas decimonónicas planificaran la explotación de esos lugares y la inevitable intervención y transformación del paisaje.

Comentabamos el otro día con divertimento lo frecuente que se ha convertido en la actualidad encontrarse con chicas adolescentes y jóvenes con rasgos asiáticos expresándose en un castellano con acento aragonés, muy peculiar y marcado. Son las niñas adoptadas por muchas parejas hace quince o veinte años, cuando la política de un solo hijo de las autoridades chinas había llevado a que muchos bebes fueran abandonados, preferentemente las niñas. También experimentaron el abandono aquellos niños o niñas que nacieron con problemas de salud o de discapacidad de algún tipo. Muchos de ellos no tuvieron la suerte de encontrar familias que les dieran una oportunidad en la vida. Y de ello habla un artículo de Photography of China dedicado a los orfanatos, muchos de ellos no reconocidos oficialmente, que recogieron o recogen a estos niños y niñas. Las fotografías son de Tian Jin… que dado que el artículo está escrito en primera persona no he podido deducir por el nombre o por el contexto si se trata de un hombre o una mujer, ni he encontrado enlaces a páginas personales que me lo aclaren… fotógrafo chino.

En el “Bund” de Shangái.

Termino con el vídeo que han dedicado en el canal de Youtube de Eīhwaz al gallego Virxilio Viéitez, fotógrafo de la BBC (bodas, bautizos, comuniones) que nos legó una colección de negativos y fotografías que documentan con gran valor la vida de la Galicia en los años 50 y principios de los 80 del siglo XX.

[Recomendaciones fotográficas] Leopoldo Pomés y otras cosas

Fotografía

Una publicación en Instagram del museo Reina Sofía me avisó por primera vez de la noticia. El fotógrafo catalán Leopoldo Pomés (1931 – 2019) falleció hace pocos días. Es de estos fotógrafos que, a pesar de ser conocido y reconocido dentro del mundillo, ha tardado en recibir los reconocimientos oficiales. Premio Nacional de Fotografía 2018… sólo un año antes de morir, cuando ya contaba 87 años, cuando ya difícilmente se le podría contar como un fotógrafo en activo. Esos premios tardíos, por merecidos que sean, no me satisfacen. Creo que los reconocimientos hay que hacerlos cuando la persona que los merece está en activo y es un referente contemporáneo de quienes empiezan o están en el ajo. Si no, cuando llegan tarde, parece casi que nos están dando una clase de historia. Porque Pomés, que trabajó esencialmente en el sector de la publicidad, donde fue un creativo más allá de la fotografía, con una visión mucho más amplia, es historia, importante de la publicidad y la fotografía del país. Pero al mismo tiempo, muchas de sus obras o creaciones sea necesario interpretarlas ya en los términos del “aquí y ahora” propio de la historia de las artes. Algunas de sus creaciones, hoy en día no se sostendrían. Lo que no les quita valor, en absoluto. Simplemente, fueron productos de su tiempo. Es lo que tiene el mundo de la publicidad. Sus creaciones periclitan con mayor facilidad que las de otras disciplinas creativas o artísticas. Pero es recomendable, muy recomendable, conocer la obra de Pomés. Claro que sí.+

Las fotografías que acompañan esta entrada son de la mansión donde se celebro la infame Conferencia de Wannsee, donde se decidió el modo en se procedería al exterminio de los judíos de Europa. Tiene que ver con el contenido del artículo de hoy…

Un par de recomendaciones extraídas de Magnum Photos.

Lo he dicho un montón de veces ya. Inge Morath es una de mis fotógrafas favoritas. Por diversos motivos. Y una de los momentos que hicieron que mi mirada se desviara hacia el trabajo de Morath tiene que ver con mi afición al cine. El hecho de que formara parte del grupo de fotógrafos de Magnum Photos que documentó el rodaje de The Misfits (Vidas rebeldes en España) necesariamente me llamó la atención sobre sus fotos. El libro que narra visualmente el viaje en coche que hizo desde Nueva York a Reno, donde se rodó la película, en compañía de Cartier-Bresson, y que es uno de mis favoritos de mi biblioteca, afianzó mi querencia por el trabajo de la austriaca. El conocimiento del resto de su obra poco a poco la hizo imprescindible. Pero no sólo fue en The Misfits donde trabajó como fotógrafa de plató. En 1959 documentó el rodaje de The Unforgiven, donde orientó su cámara y su mirada especialmente hacia Audrey Hepburn. Uno de los pocos western clásicos que lanzaban un piedra contra el racismo y la intolerancia. ¡Y yo que no conocía estas fotos…!

Hice una escapada a Berlín y otras ciudades alemanas a mitad de agosto, de donde proceden las fotos de hoy. Un grupo numeroso. Viajamos juntos hasta la capital alemana ocho personas un sábado. Yo me volví a Zaragoza el jueves siguiente; el viernes trabajaba. No eran vacaciones, sino unos pocos días libres. Buena parte del resto del grupo siguió recorriendo Alemania durante dos semanas. Ocho personas es mucha gente, sobretodo a ciertas edades, en las que has consolidado tus gustos y tus formas de viajar. Por ello, y muy civilizadamente, nos dividíamos en grupos más pequeños para atender a nuestros centro de interés, para luego reunirnos para visitar determinados lugares o para cenar juntos y tomar unas cervezas. Resultó bien.

El pequeño grupo de tres personas en el que yo me integré decidimos visitar a orillas del lago de Wannsee la mansión donde se reunieron unos cuantos jerarcas de la administración alemana nazi para decidir el modo en que se realizaría el exterminio de los judíos en Europa. Si alguno accedéis a HBO, tienen en catálogo una excelente película que lo explica muy bien, y está rodada en esa misma mansión. En la cena de ese día, algunos de los miembros del gran grupo nos acusaron de ser adeptos al “dark tourism”, concepto sobre el que se reflexiona en un reciente artículo de Magnum Photos. El placer que encuentra alguna gente en visitar y fotografiarse en lugares reconocidos por las atrocidades que en ellos se cometieron. Argumentamos contra esa acusación, por supuesto. En primer lugar, en Berlín es difícil no visitar lugares célebres por las atrocidades que se cometieron en ellos. El siglo XX está llena de negros borrones en la historia alemana y de la humanidad, que tuvieron su epicentro en la capital alemana. Pero es que además no podemos confundir la necesidad que podemos sentir algunos de respirar la trascendencia de algunos momentos de la historia de la humanidad, con el morbo y la frivolidad de hacerse un selfi haciendo el memo sobre las teselas del monumento a los judíos asesinados en Europa que hay en Berlín o haciendo equilibrios en las vías del tren de Auschwitz. En esos lugares y en otros muchos, me he sorprendido viendo como la gente no entiende nada de lo que allí se conmemora. Quizá el lugar donde más agradablemente me sorprendí por el respeto generalizado de los visitantes fuese el Parque de la Paz de Hiroshima. Pues así siempre.

Para finalizar, referirme a un artículo reciente en la versión en línea del British Journal of Photography, sobre qué hace de una fotografía una buena fotografía. En diálogo con Clément Chéroux, el conservador de fotografía del SFMoMA (Museo de Arte Moderno de San Francisco). Os dejo un vídeo con los puntos de vista de este experto.

[Recomendaciones fotográficas] Restos de un desastre

Fotografía

Entre mi escapada berlinesa y las entradas que he dedicado después a las exposiciones y museos de fotógrafía que visité allí, o a los libros de fotografía que me traje del viaje, hace bastante tiempo que no redacto una entrada de recomendaciones fotográficas basada en los enlaces que recopilo en Pocket mientras buceo por la internet en la “fotosfera” (NO me refiero a esta fotosfera, claro; espero que hayáis entendido mi neologismo). El caso es que había acumulado un cierto número de enlaces en Pocket, y esta mañana mientras los revisaba y seleccionaba para comentarlos… no sé lo que he hecho… que se han borrado y perdido un montón. Cosas que pasan un domingo después de haber trasnochado más de lo habitual. Pero me han quedado algunos… así que aprovechémoslos.

Ayer madrugué… más bien me desvelé y decidí aprovechar la ocasión,… y me fui a fotografíar al alba en la zona del azud sobre el Ebro en Zaragoza. Probando un teleobjetivo de focal variable que me han prestado. Y aunque el amanecer no tenía la mejor de las luces, había un cierto grado de “mierdosfera” en el ambiente, tampoco me quejo mucho de no haber disfrutado del rato fotográfico.

De Cartier-Bresson no es un reloj, no me canso de recomendar este blog a los aficionados a la fotografía, tenía guardado un enlace desde finales de julio que nos hablaba de André Kertész y Brassaï, y de la relación entre ambos… que parece que fue un poquito de amor/odio. Ambos eran húngaros, ambos se establecieron en París en los años 20, como tantos otros artistas, y ambos fotografiaron como pocos lo han hecho la capital francesa, aunque con estilos, Brassaï más pájaro nocturno, más intimista, Kertész más abierto, mal cercano a las personas y al retrato. Pero ambos excelentes. Y probablemente se influyeron uno al otro. En cualquier caso, para conocer los detalles de la relación entre ambos, sus vaivenes, seguid el enlace que os he dejado al principio de este párrafo, merece la pena.

Jota Barros expuso hace un par de semanas su reivindicación sobre Bruce Gilden. Gilden es un fotógrafo documental, fundamentalmente callejero, que tiene una larga carrera a sus expaldas, siendo miembro de Magnum Photos. Pero se hizo famoso en eso que llamamos el “gran público”, o por lo menos entre los adeptos al mundo de la fotografía, a consencuencia de un vídeo en Youtube que no os voy a poner aunque sí a enlazar, en el que mostraba un estilo de fotografía callejera extraordinariamente agresivo con las personas que transitaban por las aceras de Nueva York a las que literalmente asaltaba colocándose de cerca y soltándoles unos flashazos horribles. A mí me desagradó mucho esa forma de abordar a la gente. Y tampoco me gustan las fotografías resultantes, con gestos que son más propios de la sorpresa y el susto al ser abordados los sujetos, que de su propia vida interios mientras deambulan por la ciudad yendo a sus asuntos. Barros opina que eso a sesgado mucho la opinión sobre Gilden y por eso lo reivindica con otro vídeo, de la plataforma Nowness, que si voy a dejar aquí puesto, en el que podemos ver que la actividad fotográfica de Gilden va a más allá de lo que mostraba aquel que he mencionado antes.

The Art Assignment es un canal de vídeo en Youtube de la PBS, la televisión pública estadounidense. Y como la mayoría de los canales de esta entidad, tiene mucha calidad. Y en estos momentos ofrece unos análisis en profundidad de distintas obras de arte, estilos o géneros artísticos, o temas abordados por el arte que me parecen muy buenos. Como digo, en profundidad, y con un sentido crítico, documentando y ofreciendo diversos puntos de vista. Y comprometidos con los temas contemporáneos, incluso si las obras de arte que comentan no lo son. Son buenos.

Recientemente dedicaron un vídeo a la fotografía Migrant Mother de Dorothea Lange, una de las obras más famosas del siglo XX por lo que representa de símbolo de la Gran Depresión en los años 30. Pero lo hicieron desde el punto de vista de saber quién fue esa madre, esa mujer de 32 años, aunque nos parece bastante mayor, pobre, con sus hijos, y también desde el punto de vista de saber qué fue de esos hijos y qué opinaban o cómo veían a su madre. Y el vídeo no tiene desperdicio. Así que os lo dejo puesto, que es lo mejor.

Durante muchos años se debatió la cuestión sobre si la fotografía es un arte o no lo es, yo creo que este debate debería ya estar superado, simplemente, la fotografía puede ser un arte. Y como arte, es indudablemente una disciplina artística de la edad moderna y contemporánea. Pero puede no ser un arte, y tener un simple función documental, en ocasiones al servicio del resto de las artes. En Feature Shoot nos han hablado del trabajo de dos fotógrafos que de alguna forma fusionan ambas vertientes de la práctica fotográfica. La pareja de fotógrafos formada por el aleman Harry Alexander Shunk y el húngaro János Kender colaboraron con muchísimos artistas contemporáneos para documentar la práctica artística, y legando un cuerpo de obra que en sí mismo abunda en virtudes éticas y estéticas, por lo que podría ser calificado también como práctica artística, aunque el objetivo inicial fuese la práctica documental. A conocer, sin duda.

[Recomendaciones fotográficas] Documentando viaje a Japón y algo más

Fotografía

Hoy ha sido un día raro. Ayer acabé cansado. Por la mañana me di una caminata respetable, pensando que la tarde iba a ser tranquila. Y calurosa. Pero por al mediodía me sugirieron un plan para la tarde, que a lo tonto modorro me hizo conducir 280 kilómetros. Aunque aprovechamos, porque no nos pillaba lejos, para visitar el dolmen de Ibirque, un paraje estupendo que conocí por primera vez hace poco más de diez años. En mayo de 2009.

Fotografía de mayo de 2009 realizada con un Pentax K10D y un SMC-A 35/2,8. La vegetación que lo rodeaba entonces estaba más rala. Ayer nos lo pasamos sin verlo desde el coche. Tuvimos que retroceder 650 metros.

El caso es que permanecimos un par de horas allí, hasta la puesta de sol. Yo llevaba un par de cámaras, una digital, la Canon EOS 5D Mark II con un par de objetivos, el Tamron 35/1,8 y un Olympus Zuiko 21/3,5 con montura adaptada, y la Fujifilm GS645S Wide60 con película Fujicolor Pro 400H. Que no he mandado a revelar todavía. Como esa película es en color, para esta entrada he revelado las fotografías digitales en blanco y negro. Con todo esto… pues era pasadas las once de la noche cuando llegaba a casa. Cansado, como decía. Así que hoy he funcionado al ralentí. Motivo por el cual sólo hablaré de una parte de las recomendaciones fotográficas que tenía preparadas.

Creo que ya lo comenté el jueves. Tenemos billetes de avión para el 24 de septiembre a Tokio. Dos semanas en Japón, de lo cual no tenemos nada más preparado. No queremos solapar demasiado el viaje que hicimos en 2014. Así que hoy he estado investigando posibles. El caso es que me he encontrado con un artículo en la revista digital Dodho sobre cinco fotógrafos japoneses interesantes.

Osamu Jinguji (página web; instagram) es uno de los muchos fotógrafos que pasean las calles de las ciudades japonesas, especialmente Tokio, para obtener esa fotografía documental en blanco y negro tan contrastada. A veces muy agresiva por la forma en que se echan encima de los transeuntes. Pero creo que este fotógrofo dice alguna cosa más que esa moda que arranca de los fotógrafos nipones de los años 60 y 70.

Koji Tajima (página web) comparte algunas de las características visuales del anterior, especialmente con el blanco y negro contrastado. Pero cambia el tema, ya que su fuerte es la arqujitectura, y por lo tanto juega mucho con patrones y geometrías. También hace fotografía en color en ocasiones. Y en muchas ocasiones juega con las paradojas geométricas.

Ryota Kajita (página web; instagram) busca la abstracción en la naturaleza. Especialmente en el invierno cuando las cosas se hielan, y el hielo fabrica formas extrañas, caprichosas. También fiel al blanco y negro.

Shinji Ichikawa (página web) tiene un estilo muy distinto a los anteriores. Para empezar, utiliza el color con abundancia y maestría. En segundo lugar, también se aleja de los entornos urbanos buscando distintos espacios con distintos significados. Puede ser la espiritualidad y la tranquilidad de los santuarios sintoístas. Puede ser la calma de los grandes espacios abiertos. Los naturales o los no tan naturales. Y eventualmente también vuelve su vista hacia las estructuras más artificiales buscando la abstracción y el juego de las formas geométricas, con el añadido del contraste cromático.

Finalmente, Tomohide Ikeya (página web; instagram) se sumerge en el agua para captar las formasy la expresividad de los cuerpos humanos. A veces en aguas tranquilas, profundas, en las que predominan las formas. Otras en las turbulencias de los rápidos, donde se transmite inquietud, riesgo, combate permanente.

Cuando visitamos Japón en 2014, mientras tomábamos en una terracita de Nara, ya al anochecer, unas cervezas y unas tapas de pulpo crudo, mi compañera de viaje hizo la siguiente observación, había sido un día de sol y calor,… “Las nórdicas visten a 20 ºC como las españolas a 35 ºC, mientras que las japonesas, en un día cálido y húmedo a 30 ºC visten como las españolas a 20 ºC”. Lo que no nos quedó claro era si la mayor abundancia de centímetros cuadrados de tejido que cubren su piel se deben al pudor o al deseo de evitar que la piel pierda su blancura. Tradicional signo de belleza en oriente. En Magnum Photos han publicado un artículo en el que la fotógrafa Sim Chi Yin investiga visualmente sobre los modos y las formas de los chinos cuando toman vacaciones. Sim Chi Yin es nacida en Singapur, de origen chino, y en estos momentos basa su actividad en la capital del gigante asiático. Actualmente es candidata a asociada permanente en la prestigiosa agencia. En este trabajo resalta la importancia de la industria del ocio en la creciente clase media china, todavía una porción pequeña de esa sociedad, pero en números absolutos muy importante, donde muchas de las instalaciones son prefabricadas. Parques acuáticos que suplen a la auténtica naturaleza, a las auténticas playas. Y donde no es raro encontrar a bañistas que vestidas con un bañador de una pieza, cubren también su cabeza y brazos para evitar el impacto de los rayos del sol y la pérdida de su belleza por un bronceado no deseado. Genera uan sensación extraña este artículo.

[Recomendaciones fotográficas] De la guerra fría a los conflictos en la India… y otras cosas

Fotografía

Elliott Erwitt es muy conocido por el humor que impregna a sus fotografías documentales y por su mirada inquisitiva que ve lo que a la mayoría de nosotros nos parece desapercibidos. Pero también ha estado en medio de fragados políticos diversos. Nos cuentan en Magnum Photos la historia de una de sus fotografías más famosas, de 1959, cuando Richard Nixon, entonces vicepresidente de los EE.UU., y Nikita Jrushchov, premier soviético, visitaban juntos un exposición sobre el modo de vida americano en Moscú. Y ante un puesto en el que se mostraba una cocina “típica” americana, Nixon confrontó a Jrushchov con agresividad. Para los soviéticos, una demostración de que los americanos eran unos imperialistas agresivos. Para los americanos, una demostración de la firmeza del vicepresidente ante los pérfidos soviéticos. Jrushchov, desde luego, no era un bendito. Pero todos sabemos cómo acabó la presidencia de Nixon quince años más tarde. Ahora, que cada cual interprete la foto como quiera… o que lea lo que Erwitt tenía que decir al respecto.

Algunas fotografías más en el espectro del infrarrojo, de las tomadas hace unos días en una infernal tarde de calor.

En el canal de Youtube de Nowness han publicado estos días atrás un vídeo con una entrevista a Jeff Wall, fotógrafo conceptual que ha basado buena parte de su obra en la escenificación de situaciones que simulaban una fotografía documental, pero que estaban preparadas para dotar de drama o significado a dichas escenas. Una mezcla en artificio y verdad, cuestionando el papel documental de la fotografía a la vez que ponía el dedo en la llaga sobre determinados temas. Os dejo el vídeo.

India es un país enorme. También se considera una economía emergente. Un país candidato a potencia futura, por sus recursos, por su potencial demográfico, por su tamaño, por su situación. Pero al mismo tiempo que algunos de sus estados son meca de peregrinación para turistas o místicos, otros soportan conflictos larvados debidos a las enormes desigualdades, véanse los sistemas de castas, la pobreza, las mezclas étnicas y religiosas, y otros factores.

En NPR nos han mostrado un artículo con fotografías del fotógrafo indio CK Vijayakumar, en la que los habitantes de las numerosas islas del río Brahmaputra, muchos de los cuales no están incluidos ni reconocidos en los censos oficiales, especialmente si son de religión musulmana, y que deben cambiar constantemente de lugar donde viven por los cambios que se producen en las islas constantemente, sin posibilidad de vivir en tierra firme. Pobres, sin cultura, analfabetos, sin papeles, sin nacionalidad y sin domicilio estable.

En la página web de la revista decana de la fotografía, el British Journal of Photography, nos han hablado del trabajo Centralia de la fotógrafa, directora, activista india Poulomi Basu (instagram), que nos habla de un desconocido conflicto que lleva 50 años de existencia, desconocido para la mayor parte del mundo, en las regiones centrales del subcontinente indio. Una situación compleja, y sin visos de solución.

Y terminamos con otra referencia que obtenemos del British Journal of Photography, de hace unas semanas, en la que revisaban el trabajo de Jack Davidson un fotógrafo joven, pero que ya no se puede considerar emergente, puesto que su trabajo está bastante consolidado y ha alcanzado cierta fama y difusión. Sugiero que le he echéis un vistazo. Es muy ecléctico, pero tiene fotografías muy potentes.

[Recomendaciones fotográficas] La última exposición de PhotoEspaña en Zaragoza y más cosas interesantes

Fotografía

Esta semana se inauguró en Zaragoza la última de las exposiciones fotográficas de este verano que integran la sección oficial de PhotoEspaña 2019 – Otras ciudades. Es la segunda que tiene su sede expositiva en el Centro de Historias de la ciudad. Se titula Los últimos – retratos y testimonios de la guerra civil 2015-2017, y es obra del fotógrafo Luis Areñas. Fotógrafo que actualmente reside en Zaragoza, se marcó hace unos años el proyecto de encontrar a los últimos supervivientes de entre los combatientes en la guerra civil española. Todavía queda bastante gente viva que vivió la contienda, pero muchos eran niños en aquel momento. Los combatientes más jóvenes son gente que en estos momento han cumplido o están prontos a cumplir los cien años. Y por lo tanto… pocos quedan. Fotográficamente, estamos ante una serie de retratos en los que se permite a la persona fotografiada, ancianos y ancianas con el rastro del tiempo claramente marcado en sus rostros, expresarse con libertad, mientras que un fondo blanco lo aísla, a lo Richard Avedon, de su entorno. Un estricto blanco y negro contribuye a desechar toda información que no venga asociada a la propia expresión de la persona. Personas que combatieron vinculadas a ambos lados de la contienda, Areñas trata de no establecer divisiones, sino hablar del sufrimientos y sinsentido colectivo.

Las fotografías de hoy están tomadas en la visita a la exposición de Luis Areñas, incluidos algunos textos acompañantes que me parecieron especialmente significativos.

Loable deseo… si no fuera porque el resurgimiento de los fascismos, disfrazados de “derechas populistas” nos debe hacer recordar que la guerra fue desencadenada por el ejército, en el que había una abundancia de fascistas, y que agredió a una estado constitucional y de derecho, aunque sometido a las tensiones de la época. Y eso, convendría que no se olvidase.

Triste juego de palabras de Bertrand Russell, que se pierde en su traducción al castellano, aunque su significado permanece plenamente vigente. Aunque los sectores más cerriles de la sociedad española no lo crean, no lo sepan o no lo quieran reconocer.

Pero vamos a otras cosas. La semana pasada hablaba de otra exposición asociada a PhotoEspaña 2019, que reflexionaba sobre la realidad y la identidad de la mujer en Taiwan. En esta ocasión saltamos el estrecho de Taiwán y nos llegamos a la China continental, donde una fotógrafa joven retrata a su propia generación de mujeres jóvenes, algunas adolescentes, que buscan definir su propia identidad alejándose de los estándares tradicionales de la sociedad china. Se trata de la fotógrafa Luo Yang (instagram), que fue mencionada en su momento por Ai Weiwei como una de las fotógrafas más prometedoras de su país, y a cuyo trabajo Girls han dedicado un vídeo esta semana en Nowness. Un vídeo que os dejo aquí.

Su trabajo exige una relación muy íntima con las jóvenes a las que fotografía. Usa un Contax de medio formato, probablemente una de las cámaras para película a la que se podían añadir algunos de los objetivos Carl Zeiss más destacados por su calidad.

Sin salir de China, el fotógrafo Cian Oba-Smith (instagram) ha explorado el fenómeno de la arquitectura que imita los estilos y los edificios europeos en las ciudades chinas, concretamente en Shanzhai. Barrios residenciales que se constituyen como una auténtica versión kitsch de los originales parisinos, venecianos u holandeses. Barrios que inicialmente tuvieron poco interés, convertidos en ciudades fantasma, poco a poco la presión demográfica en el gigante asiático han hecho que se fueran llenando de unos habitantes, pertenecientes a una nueva clase media, para quienes, este tipo de arquitectura, significa poco o nada. En algunos casos, ni siquiera son conscientes de que viven en una imitación de un lugar célebre. Nos lo han contado en las páginas en línea del British Journal of Photography.

Otro caso de choque cultural entre continentes. Las fotografías de Stuart Franklin realizadas en los hoteles africanos contemporáneos, lugares pensados para los negocios, generalmente desde el punto de vista, los gustos y los intereses occidentales. Además de representar las consecuencias de la colonización y la descolonización. O formas profundamente sesgadas de lo que supone la globalización. Nos lo mostraron en Magnum Photos.

Terminar con una serie curiosa, e interesante, que se pudo ver en Lenscratch. Las vanitas son un género específico de bodegones o naturalezas muertas que que se popularizaron en la pintura barroca de los Países Bajos. Procedente su denominación de la expresión latina extraída del Eclesiastés, Vanitas vanitatum omnia vanitas (Vanidad de vanidades, todo es vanidad), representaban objetos que simbolizaban la fragilidad y la brevedad de la vida, la muerte. La fotógrafa Jeanette May ha adaptado el concepto de lo perecedero, de lo caduco, a la obsolescencia, muchas veces programada, de los objetos cotidianos tecnológicos de hoy en día, en naturalezas muertas con elementos cotidianos y reminiscencias de las vanitas de la escuela flamenca del siglo XVII. Da que pensar.

Volvimos a visitar las exposiciones que ya vimos hace unos días. Entre ellas la curiosa “Estuvieron aquí” en el Espacio Tránsito del Centro de Historias.

[Recomendación fotográfica] La mujer en Taiwan, las no-verdades, cómo se hace la película y eso que llaman fotografía “vernácula”

Fotografía

Ha sido una semana rara, y no he podido fijarme mucho en artículos que pudiese traer hoy y ahora en forma de recomendaciones fotográficas. Pero algo hay.

Lo primero y más importante, especialmente para aquellos que vivan en Zaragoza o se acerquen a la ciudad en los próximos meses, es que ya tenemos la segunda exposición de PhotoEspaña 2019 abierta en la ciudad. Está en el Centro de Historias, y se trata de una exposición de la fotógrafa taiwanesa Hou I-Ting, que reflexiona sobre las características de la identidad de los habitantes de la isla a través de la fotografía. La sociedad de Taiwán, país que no es un país oficialmente reconocido, está formada por una mezcla de influencias. Sobre una potente base de chinos de la etnia han tenemos sustratos indígenas, los propios de las primeras migraciones de las poblaciones costeras de la China meridional, la influencia de Japón y otras entidades colonizadoras y la compleja relación con el mundo que deriva del final de la guerra civil china. Hou plantea tres escenarios en la exposición; sus autorretratos bordados, realizados en los mercadillos callejeros de Taipéi, la recuperación de viejas fotografías del periodo colonial japonés, especialmente de niñas que accedieron masivamente a un cierto tipo de educación, sobre las que también interviene, y las fotografías de paquetes de bento, otra influencia nipona, las fiambreras con comida para llevar en el tren, y que todavía hoy en día puedes disfrutar. Porque están buenas. Me pareció una exposición muy interesante. Y creo que me pasaré algún otro día a visitarla.

Las fotografías de hoy están tomadas en el Centro de Historias de Zaragoza, mientras visitábamos las exposiciones mencionadas.

Secundariamente, en el Espacio Tránsito del Centro de Historias hay una curiosa miniexposición, Estuvieron aquí, por si no lo sabías, en la que repasan la estancia de personas famosas en Zaragoza. Muy curioso.

Nos encontramos en tiempos de falta de ética y profunda hipocresía. Después de la postmodernidad ha llegado la época de la postverdad. O en palabras llanas y directas, hemos cambiado las verdades a medias o del todo vale por la época de la mentira. Políticos, medios de comunicación, la gente en las redes sociales, todas cuentan “su verdad” que suele ser mentira. Una ficción para obtener un beneficio personal. Poco importa ya el bien común, la sociedad en la que todos vivimos y nos apoyamos. Desde el presidente de los Estados Unidos o de cualquier otro país hasta la estúpida instagrammer que se hace un selfi en un estanque contaminado porque parece que está en las Maldivas. Esté en Siberia o en Galicia. Y enferman… pero les merece la pena, parece. En este ambiente, la fotógrafa Alison Jackson le dio la vuelta al asunto. Y hace tiempo que comenzó a fotografiar a falsas celebridades como si fueran las auténticas para poner evidencia todo el sistema de valores de la celebridad personal y de las apariencias. En el canal de Youtube de Fotografiska podemos escucharle hablar de sus fotografías y del tema.

De un tiempo a esta parte se ha empezado a oír hablar de la fotografía “vernácula”. En los diccionarios de lengua castellana/española, el adjetivo vernáculo/a hace referencia a lo que es propio del propio país o de la propia casa de uno, y se suele aplicar a las lenguas o idiomas. Para mí, el castellano es mi lengua vernácula.

En inglés, el adjetivo vernacular tendría un significado parecido; pero parece que también hace referencia a las cosas ordinarias, comunes, cotidianas, del día a día. Y por ahí ha llegado el concepto de vernacular photography, como aquellas fotografías realizadas cotidianamente, sin intención de servir a ninguna de las dos nobles utilidades de la fotografía, la estética/artística y la documental/informativa. El caso es que para mí, eso que llaman fotografía “vernácula” no deja de entrar dentro de la categoría de lo documental/informativo. Aunque lo que se documenta sólo importe a la abuela que quiere enseñar lo guapos que son sus nietos, o lo que se informe es que Fulanita Instagrammer se está envenenando a sí misma mientras se hace un bonito selfi en un estanque color azul turquesa, envenenado con wolframio y otros metales pesados. En un curso del MoMA incluyen la fotografía científica dentro de los usos “vernáculos” de la fotografía… como si fotografiar un agujero negro fuese un asunto ordinario y cotidiano. Me parece discutible el concepto, por ser de límites imprecisos, así como el adjetivo usado. Al menos en castellano. Pero casi nadie de los que lo usan se van a parar a pensar en ello… probablemente aspiran a ser influyentes en los medios y las redes sociales, y para ello, cuanto más se copie del inglés, evitando ser original, mejor. El caso es que conocer y analizar esa fotografía cotidiana, de lo corriente, de la gente ordinaria (en el buen sentido de la palabra), es interesante. Antes he mencionado que la fotógrafa Huo I-Ting rescata fotografías cotidianas del periodo colonial nipón en Taiwán para intervenir sobre ellas y reflexionar sobre la identidad de la mujer taiwanesa.

En Lens Culture nos hablan de The Anonymous Project, en el que usan fotografías familiares o cotidianas para decorar una casa, realizadas en los años 50, en color, y que dan un nuevo significado a la casa, así como las propias fotografía reciben nuevas lecturas al ser vistas fuera del entorno para el que fueron tomadas.

Por último, me ha parecido interesante el último vídeo que ha publicado Ilford Photo en su canal de Youtube, en el que hace un repaso al proceso de fabricación de sus películas fotográficas en Mobberley, Inglaterra. Lo que me preocupa es la avanzada edad de sus trabajadores. Espero que haya gente joven incorporándose y aprendiendo la ciencia y la técnica detrás de la fabricación de película y papel fotográficos. Y que dure muchos años. Últimamente soy muy fiel a las películas Ilford. Por su calidad, por su consistencia,… por la apuesta de la empresa con la fotografía con película tradicional frente a la actitud de otros, japoneses o americanos. Os dejo el vídeo.

Y por hoy, lo dejo. Que para tener pocas cosas de las que hablar, me ha salido una entrada más larga de lo que pensaba.

[Recomendaciones fotográficas] Una diversidad de recomendaciones, relativamente centradas, en fotógrafas

Fotografía

Comentaba recientemente la admisión como socia de Cristina de Middel en Magnum Photos. Pero no nos olvidemos que hace años que hay otra “Cristina” como socia de pleno derecho en la prestigiosa agencia. Recuerdo cuando hace ya sus buenos… ¿10 años?, sip… diez años,… me pasé por la galería que la agencia tiene, o tenía, cerca de Saint-Germain-des-Prés en París y tenían alguna copia de las fotografías de Cristina García Rodero a la venta. Mmmmm… no me decidía a comprar ninguna porque “no llevaba suelto en el bolsillo”. En cualquier caso, en Hünter Art Magazine nos han recordado esta semana a esta excelente fotógrafa española, de mirada antropológica, que cualquier aficionado a la fotografía debe conocer y analizar.

Sigo explorando las posibilidades del blanco y negro en mis fotografías digitales de mi reciente viaje a China. En esta ocasión en las montañas de Huangshan.

En Feature Shoot han publicado un interesante ensayo sobre el impacto que unas fotografías publicitaria de moda tuvo en su momento, en los años sesenta. 1964 por ser precisos. William Claxton fotografió a la modelo, y su esposa, Peggy Moffit luciendo una de las recientes creaciones del diseñador Rudi Gernreich, el monokini. Un bañador de una pieza que dejaba los pechos al descubierto. No. No se parece a un bikini que se lleva sin la parte superior. Se parece más a un traje de baño tradicional de una pieza, pero que no cubría adecuadamente los pechos de la mujer. Causo sensación y escándalo. L’Osservatore Romano, periódico del Vaticano, a Izvestia, uno de los periódicos de mayor difusión en la Unión Soviética, el uno invocando a Cristo y el otro a Marx, enemigos naturales entre sí, se pusieron de acuerdo para condenar la pieza, la fotografía y a sus protagonistas. Sin embargo, esta impactó y es una de las referencias a la hora de establecer los cambios en la moda y en la percepción de las mujeres, de su libertad sexual, en los convulsos sesenta. No obstante, hoy en día siguen fuertes aquellos que odian los pezones de las mujeres. O simplemente a las mujeres. Con Zuckerberg y sus redes sociales a la cabeza… por ejemplo.

Photolari es un proyecto de un par de periodistas que tratan de salir adelante informando sobre fotografía. Son majetes, pero limitados en medios… y a veces, en visión. Pero bueno. No es de ellos de quienes quiero hablar. El caso es que esta semana publicaban un artículo con una anécdota bastante graciosa sobre cuando Diane Arbus fotografió a una ya septuagenaria Mae West… y a esta no le gustaron las fotos. Arbus tenía la manía de hacer unos retratos muy directos, que mostraban de forma a veces cruda la realidad física y psicológica del retratado. No voy a repetir la anécdota aquí, leedla en las páginas de Photolari. Me llamó la atención porque el estilo de la entrada no es el habitual en esas páginas. Luego vi al pie de la misma que es Leire Etxazarra, la redactora de Cartier-Bresson no es un reloj, un blog que no me cansaré nunca de recomendar. Son buenos; están documentados y escriben bien.

En Plataforma de Arte Contemporáneo nos hablaron esta semana de la artista china Cui Xiuwen. Una artista que comenzó como pintora, pero que acabó utilizando principalmente la fotografía y el vídeo como elementos de expresión. Yo recordaba de ella su obra Sanjie, una representación de la última cena de Da Vinci, una composición de fotografías de una adolescente china vestida con el uniforme de los pioneros. Sus obras son conceptuales, muy simbólicas, sobre la situación de la mujer y de la sociedad china. Y estoy de acuerdo con quienes opinan que fue una artista muy valiente. No olvidemos, parece que a muchos sectores de la sociedad, incluidos los políticos de todo signo, que China es una férrea dictadura, carente de libertades, cosa que parecen olvidar los representantes de las “democracias” a la hora de hacer negocios con el gobierno chino. Como veréis, he utilizado la forma verbal “fue”, preterito perfecto simple, porque Cui Xiuwen falleció el año pasado. Una pena. Aun no había cumplido los cincuenta años, y podría haber aportado mucho más. Os dejo un vídeo muy interesante de la Schoeni Art Gallery (sí… la galería ha suspendido “temporalmente sus operaciones, físicamente se encuentra en Hong Kong, pero en la página web sigue habiendo contenidos), que nos ayudará a entender mejor a la artista.

Y me despido con el homenaje que aparece en Booooooom del fotógrafo Frédéric Tougas (instagram) a las 100 vistas de Edo de Hiroshige, pero en visión moderna y fotográfica. Porque a estas alturas todavía no hemos decidido las vacaciones de otoño. Y aunque Japón, y Tokio, actual nombre de Edo, parecía descartado, vuelve a estar entre las posibilidades.

[Recomendaciones fotográficas] Chernobyl y fotografía japonesa

Fotografía

Normalmente suelo reservar mis recomendaciones fotográficas para la tranquilidad de los domingos por la mañana. Y de hecho, tengo algunos marcadores guardados que, tal vez, si no surge otra cuestión más interesante, sirvan para hablar de otras recomendaciones fotográficas al final de la semana. Pero un par de cuestiones me han impulsado a escribir las de hoy.

Terminada la maquetación de los libros de fotografía de mi reciente viaje a China, he empezado a investigar el rendimiento de algunas de las fotografías digitales reveladas en blanco y negro. Y lo cierto es que me parece un camino interesante para algunas de ellas.

Aunque no ha llegado todavía el momento de hablar sobre ella, estoy bastante impactado por la serie de HBO Chernobyl. Una serie superlativa. Una obra maestra del medio televisivo. Y al mismo tiempo, una obra maestra del medio cinematográfico, aunque este reservada a la pequeña pantalla. En las series televisivas, la autoría se la suele llevar un señor que no es el director de la serie, al contrario de lo que sucede en el cine. Es el creador de la serie, un señor que luego aparecerá en los créditos como productor ejecutivo o entre los guionistas, aunque cada vez con más frecuencia aparece bajo ese epígrafe de creador. Entre los angloparlantes es frecuente oír hablar de él como showrunner. El director de una serie suele ser múltiple; cada episodio puede tener un director distinto. Y es una labor más artesana que en las producciones para la gran pantalla. No se le reconoce la autoría de la producción. Aunque conforme aumenta la complejidad de las series de televisión, su papel se vuelve más importante. Los cinco episodios de esta serie han sido dirigidos por el mismo director, Johan Renck, un sueco que ha desarrollado su carrera en la televisión, los vídeos musicales y la publicidad. Pero Renck también es fotógrafo. Y recientemente, con motivo del lanzamiento al mercado de los nuevos productos de Hasselblad, esta marca ha publicado un artículo con fotografías de rodaje de Renck de la serie Chernobyl. Y están muy bien, y recogen perfectamente el ambiente de la serie, cuyo director de fotografía es Jakob Ihre. Otro sueco. En la página web de Renck encontramos más ejemplos de su trabajo fotográfico, que principalmente se desarrolla en el ámbito de la fotografía comercial de publicidad y moda. No soy muy dado a publicar recomendaciones procedentes de las páginas comerciales de las marcas de equipos, pero en esta ocasión… me parece oportuna la excepción.

Llevamos unos días debatiendo el segundo turno de vacaciones que disfrutaré a primeros de octubre. Hace tiempo que llevamos hablando de volver a Japón. Pero no lo tenía yo previsto para este año. Ya hemos viajado a Asia, a China. No tenemos una idea clara, al menos todavía, de qué haríamos, aunque por motivo que puedo comentar tendríamos que pasar algunos días en Osaka. Y también está la cuestión de que me desequilibra un poco el presupuesto personal destinado a viajes. China es bastante más barato que Japón. Pero el tema está encima de la mesa. Lo cual ha coincidido con el acceso a varios enlaces en los que se relaciona la fotografía y el país nipón, como para tentarme. Voy a comentar algunos.

En Feature Shoot nos hablan de la fotógrafa Michiko Chiyoda, tanto sus serenas series en blanco y negro, que aportan notables dosis de nostalgia hacia el Japón más tradicional, vemos fotografías en color, en una serie dedicada a la caligrafía tradicional. En cualquier caso, me parecen fotografías bellas, poéticas y una autora a seguir con atención.

Otra fotógrafa, que me llamó la atención en una entrada de Phases Magazine. Se trata de Mayumi Suzuki. Es hija y nieta de fotógrafos que mantuvieron durante décadas su estudio fotográfico en Onagawa, su ciudad natal. El tsunami de 2011 destruyó la ciudad y sus padres desaparecieron. Su fotografía, con cámara de campo de gran formato, está muy ligada al territorio y a las relaciones familiares.

Cuando fotografía y literatura se funden en una misma obra, generalmente, aunque no necesariamente, un libro, suelen salir trabajos muy interesante. Elizabeth Avedon nos habla en una entrada reciente de su blog de Kwaidan, en la que se combinan las historias fantasmales de los primeros años del siglo XX de Lafcadio Hearn con las fotografías del fotógrafo actual pero de estilo tradicional Hiroshi Watanabe. Un libro que no me importaría tener.

Masahisa Fukase fue un fotógrafo japonés conocido por su tendencia a la obsesión. Se obsesionó por los gatos. Se obsesionó por su segunda mujer, Yoko Wanibe (también aquí y aquí), que acabó abandonándolo harta de esa obsesión. Y como consecuencia del duelo por el abandono, se obsesionó por los cuervos, fotografías que constituyen su trabajo más celebre. Aunque también el que le llevó a un final trágico. De todo ello nos hablan, y lo explican muy bien, en Cartier-Bresson es un reloj.

Por último, me ha llamado el artículo que en Old Skull han dedicado a las fotografías que del viaje a Tokio hicieron Damjan Cvetkov Dimitrov y Nina Geometrieva. Alojados en un hotel cápsula, dedicaron su viaje al Tokio más futurista, a la arquitectura más moderna. Quizá también la más deshumanizada. País de contrastes se suele denominar a Japón (y a tantos otros). Pero esos contrastes quizá sean más notables en la capital.

[Recomendaciones fotográficas] Libros japoneses de fotografía, charlas sobre procesos antiguos… y alguna otra cosa

Fotografía

Empiezo por los libros. Después de pasar una parte del día del sábado de la semana pasada visitando algunas de las exposiciones de PhotoEspaña 2019, como ya os he contado esta semana aquí y aquí, tuve tiempo para pasar por la galería, tienda y librería de La Fábrica antes de coger el AVE de vuelta en Puerta de Atocha. Este año no encontré ningún libro o catálogo de las exposiciones que me llamara la atención. Pero como en un par de ocasiones anteriores me atrajo el estante de libros de fotografía japoneses de segunda mano. Y me traje dos volúmenes.

La expresividad de Martí Llorens ayuda mucho a sus aptitudes como comunicador; no hay momento para el aburrimiento. Pero es bueno dejar a sus obras que hablen por sí mismas.

El que más aprecio, la edición de 1991 que reunía el Sentimental Journey [Sentimentaru tabi; センチメンタルな旅] y el Winter Journey [Fuyu no tabi; 冬の旅], dos diarios fotográficos que Araki Nobuyoshi, el prolífico y controvertido fotógrafo japonés, dedicó a su esposa Yoko. Ya tengo algún libro sobre este tema, pero este me apetecía especialmente. Me parece un trabajo magnífico. Una historia maravillosa, una declaración de amor incondicional de Araki a su esposa, que pone en cuestión a todos aquellos que le acusan de misoginia o de objetificar a la mujer. Para los que no se cosquen, el Sentimental Journey fue el diario del viaje de novios, recién casados, en el que todas las miradas, fotográficas, de Araki se dirigieron a Yoko. El segundo, el Winter Journey fue el diario de la enfermedad que llevó a Yoko a fallecer prematuramente, hecho que marcó profundamenta al fotógrafo. Son dos trabajos con estilos y sentimientos muy distintos, pero que funcionan conjuntamente como un relojo. Como decía, una de las más bellas declaraciones de amor que he visto en forma de fotografías.

El segundo libro no me resultaba conocido. Ni el trabajo ni el fotógrafo. Se trata de Okuno hosomichi, 101 [奥の細道] de Tsuda Ichiro. El problema de estos libros es que están en japonés. Sobre el anterior, hay que tener en cuenta incluso que se abren y se leeen en sentido inverso a como estamos acostumbrados en occidente. Dado que ir intentando descifrar el contenido de los textos tirando de Google Translator, introducciendo pacientemente los kanji y diversos kanas, es largo y tediosos, me llevará tiempo destripar el contexto del libro. Porque apenas he encontrado referencias en internet. El caso es que el conjunto de fotografías en blanco y negro, muy diversas, desde paisajes hasta desnudos, con algunas llamativamente realizadas con lo que parece un teleobjetivo catadióptrico, me llamó la atención en la librería, era relativamente barato… y decidí cogerlo como curiosidad y darme un tiempo para desentrañar sus misterios. El caso es que tiene fotografías que me gustan mucho.

Charlas… o conferencias, o como os guste llamarlas. En el marco de la exposición de fotografía estenopeica, Zaragoza en línea recta, en la que participo con otros 13 compañeros de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ y que está disponible para ser visitada en la Casa de los Morlanes de Zaragoza desde el 9 de mayo y hasta el próximo 7 de julio, se ha organizado un miniciclo de dos charlas sobre fotografía, relacionadas con el tema de la exposición. Tuvimos una primera en mayo, ambas han sido en el Museo Pablo Gargallo, en la que Beatriz Aísa, fotógrafa y geógrafa, “alma mater” de buena parte de los fotógrafos que exponemos porque aprendimos la técnica con sus talleres, nos habló de los orígenes de la fotografía estenopeica y de sus proyectos más recientes. Alguno de los cuales vimos el año pasado en BFoto, y son estupendos. Y ayer sábado disfrutamos de la participación del barcelonés Martí Llorens, ver también la Factoría heliográfica, que nos habló de sus proyectos más personales realizados con procesos antiguos. Papel salado, calotipos, negativos sobre papel encerado, estenopeica… pero, sobre todo, la calidad conceptual de sus proyectos muy enraizados en el terreno, en la ciudad, en la memoria y en las transformaciones urbanas. Me lo pasé de maravilla. Disfruté mucho.

Quien haya leído los artículos sobre PhotoEspaña 2019 que he subido esta semana, sabrá que disfruté de las fotografías de Donna Ferrato por partida doble. Recientemente, en el excelente blog de fotografía Cartier-Bresson no es un reloj, le dedicaron una entrada en la que se analizaba el contexto y circunstancias en las que se realizaron algunas de sus más conocidas fotografías de su trabajo sobre la violencia de género. Imprescindible.

Robert Frank es uno de los fotógrafos americanos más reconocido… salvo que es nacido en Suiza. Y cuando en su juventud llegó a Estados Unidos, su visión sobre el país y su sociedad era muy fresca y poco contaminada. Y ahí se explica buena parte del interés de sus reconocidos trabajos. En el canal de Youtube del SFMoMA (San Francisco Museum of Modern Art) nos han ofrecido un vídeo en el que nos hablan de los que Frank aprendió en su momento de la generación Beat, la del momento en que realizó muchos de sus trabajos más célebres. Os lo dejo puesto…

En la visita a las exposiciones del Jardín Botánico en PhotoEspaña 2019, esperabamos ver una instalación de la surcoreana Kimsooja… pero no la vimos. No la encontramos. Nos debimos despistar. El caso es que para ponerme un poco al tanto, he estado visitando su amplia página web, que os he enlazado antes. Siendo muy polifacética, y más orientada al audiovisual que a la foto fija… he encontrado cosas muy interesantes.

Ya hace tiempo que nos ha llamado la atención el fenómeno. Si jóvenes de todo el mundo, especialmente chicas, están tremendamente enganchadas a su teléfono móvil y al selfi, los de las chinas es impresionante. El caso es que luego te encuentras en las redes sociales, en Instagram especialmente, rostros absolutamente imposibles, deformados. Selfis que han pasado por la trituradora de aplicaciones que sirven a estas chicas para presentar la imagen que creen que va a tener más éxito en internet… incluso si esa imagen no les gusta, y preferirían presentar la suya propia. Sobre este tema reflexiona Rankin en un trabajo reciente como nos cuentan en Feature Shoot. Y con esto me despido por hoy.

[Recomendación fotográfica] Nick Brandt, Inherit the Dust

Fotografía

Hoy han subido a la cuenta de Youtube de Fotografiska, museo de fotografía en Estocolmo un vídeo de quince minutos sobre la serie del fotógrafo británico Nick Brandt, Inherit the Dust. Es una de las exposiciones de fotografía que más me han impactado en mi vida. Y tengo el libro con este trabajo. Realizado con película en blanco y negro de medio formato, con cámaras de 6×7, Mamiya y Pentax.

Espero que os guste…

El día que visitamos la exposición hacía una tarde excelente a mediados de agosto en Estocolmo. Y cenamos al aire libre en el bar-restaurante de la propia Fotografiska. Caro,… pero mereció la pena.