[Recomendación fotográfica] Ana Palacios y los niños esclavos (y algo más)

Arte, Fotografía

Este verano esta siendo abundante en exposiciones fotográficas de calidad en Zaragoza. A las tradicionales del festival PhotoEspaña, tanto en el Centro de Historias como en la Lonja, hemos de sumar a Robert Capa en Caixaforum y, finalmente, a Ana Palacios en el IAACC Pablo Serrano. Finalmente, no porque merezca estar a la cola de los anteriores, sino porque ha sido la última exposición que he visitado de todas ellas.

A Ana Palacios tuvimos ocasión de conocerla en persona hace algo menos de dos años, cuando Fotógraf@s en Zaragoza organizó una visita a su exposición en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza sobre la difícil vida de los albinos en África, en concreto en Tanzania. En aquel momento, la fotógrafa, una persona simpática y accesible, se prestó a guiarnos en su propia exposición, contarnos sus antecedentes personales en el mundo de la producción cinematografíca y su giro, arriesgado, a la fotografía en el marco de la cooperación con organizaciones humanitarias. Aquel trabajo, Albino, ya nos resultó notable, y aunque no tuvo la misma repercusión que el actual en los medios de comunicación, ya nos pareció meritorio e interesante, no sólo desde el punto de vista fotográfico, sino también desde el social y humano.

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Más repercusión está teniendo en los medios de comunicación y en otros niveles su exposición actual en el IAACC Pablo Serrano. Niños esclavos. La puerta de atrás es el nombre de esta exposición. Palacios sigue con el mismo esquema de trabajo, la colaboración con organización humanitarias de carácter no gubernamental, con las que colabora en el proyecto The Back Door. En esta ocasión no cuento con el testimonio directo de la fotógrafa. Si en algún momento se celebró alguna visita guiada por la misma a la exposición, en esta ocasión no pude asistir. Y de hecho he tardado varias semanas en encontrar un momento para visitar tranquilamente la oferta expositiva actual del centro especializado en arte y cultura contemporánea. Pero a mí me parece un proyecto más complejo.

La esclavitud es un fenómeno que mucha gente asocia al pasado y a determinadas situaciones históricas. Pero sigue siendo un fenómeno actual en muchas partes del mundo. Incluso en nuestras sociedades occidentales encontramos situaciones de trabajo en condiciones de esclavitud o semiesclavitud asociadas a la inmigración clandestina. Y no digamos ya los tristes fenómenos de la esclavitud de mujeres asociada a la explotación de mujeres de todas las razas, por favor que no volvamos a escuchar hablar de “trata de blancas” ignorando el fenómeno en toda su extensión, para las redes dedicadas a la prostitución. Fenómenos en los que no sólo hay responsabilidad por parte de las redes de engaño, secuestro, traslado y explotación de estas mujeres, sino también por parte de los clientes, “consumidores” de estos servicios, muchos de los cuales se encuentran entre nuestros vecinos. Tanto a nivel local, como aquellos que hacen esos viajes exóticos, por ejemplo al sudeste asiático, con el fin de poder salvar las trabas a la prostitución de menores. Siempre debemos aprovechar estas ocasiones para reflexionar sobre las responsabilidades colectivas e individuales en el mantenimiento de las situaciones de injusticia y de violación de los derechos humanos más fundamentales.

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El trabajo de Ana Palacios se centra en los niños esclavos. Un fenómeno que se da en todo el mundo, pero es especialmente en determinadas zonas de África, sobre todo en el África occidental, donde ha trabajado la fotógrafa, con decenas de millones de niños afectados. La extrema pobreza de muchas gentes, la incapacidad de sostener y criar a su progenie, hacen que caigan muchos de estos niños en un comercio en el cual se ven obligados a trabajos forzados impropios de su edad, y a abusos de todo tipo. Todo ello queda reflejado en la exposición de la fotógrafa, que no se limita mostrarlas imágenes, sino que también nos proporciona datos e información para la reflexión.

Por lo tanto, una exposición totalmente recomendable, que permanecerá en Zaragoza hasta el 30 de septiembre, y que se complementa con un libro, no sé si es adecuado llamarlo catálogo, sobre el proyecto, editado por La Fábrica, y que también merece la pena.

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Como he dicho, la visita fue al conjunto de propuestas expositivas del IAACC. Además de un exposición sobre el tenor Miguel Fleta, personaje que no despierta en mí excesivas simpatías, había también una exposición de la pintora Cristina Huarte, nacida en Zaragoza en 1988, una artista joven, que sí que nos impresionó favorablemente, y que también recomendaría que visitarais… si es que está abierta todavía. En estos momentos no la localizo en la página del IAACC, ni entre las exposiciones actuales ni entre las pasadas ¡¡??

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[Recomendación fotográfica] Carta blanca para Cristina de Middel

Arte, Fotografía

Esta es mi tercera y probablemente última entrada sobre la visita a PhotoEspaña en Madrid que hice acompañado de algunos compañeros de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Y la he dejado para el final porque es la más compleja de comentar. Salvo que me limite a describir lo que vimos. Pero si tengo que opinar algo… emitir alguna afirmación de carácter subjetivo… probablemente me voy a liar. Me explicaré.

Viene siendo habitual en las últimas ediciones de PhotoEspaña invitar a un fotógrafo de prestigio y darle “carta blanca” para comisariar o promover algunas exposiciones del programa oficial del festival, de acuerdo a su criterio. Obviamente, la personalidad y el estilo del fotógrafo invitado se reflejará en las exposiciones elegidas. Este año, la fotógrafa invitada a la sección Carta Blanca es Cristina de Middel. El año pasado fue Alberto García Alix. La propuesta de ambos autores se parecen como churro a una castaña. No tienen nada que ver. ¿O quizá sí? Partamos del punto de vista de que, al menos formalmente, son muy distintas.

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La de Middel (instagram) aparece como una fotógrafa con una trayectoria fulgurante. En 2014 aparece como artista emergente en el interesantísimo número de julio de 2014 del Bristish Journal of Photography que remedaba el grito de alerta de los tiempos de la “Armada invencible”, “The Spanish are Coming“. Es un número que atesoro en mi iPad, demostración de que fuera de nuestras fronteras saben mirar mejor que nosotros mismos a nuestros artistas y nuestra creatividad. En 2016 presenta en PhotoEspaña una de las exposiciones estrellas de esa edición, Muchísimo, y en 2018 es la artista invitada a la sección “Carta Blanca”. Lo cierto es que quizá no tan fulgurante. En realidad, Cristina de Middel lleva un montón de años currándose lo del periodismo gráfico, alcanzando escasa visibilidad en los medios de comunicación que cada vez desprecian más la buena fotografía de prensa. Es cuando decide de cambiar de discurso y denunciar o comentar la realidad tirando de conceptos en lugar de realidades directas cuando su trabajo comienza a llamar la atención.

La de Middel propone un tema para esta vigésimoprimera edición de PhotoEspaña, la que celebra el vigésimo aniversario del festival. En inglés, PlayersTo play tiene diversas acepciones en el idioma de Shakespeare. Lo mismo sirve para definir el juego de los niños, que la actividad de unos deportistas en el campo de juego, que la actuación de unos músicos en un escenario, por poner unos ejemplos. Y la fotógrafa acepta esta amplitud de acepciones, y nos ofrece por lo tanto una oferta variada.

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La más sencilla de ver y aceptar, aunque extraordinariamente densa por su volumen y por la variedad de estilos presentes, es la colectiva de fotógrafos de la agencia Magnum que se puede visitar en las salas de la Fundación Telefónica. Comisariada a la par por De Middel y el británico Martin Parr, que también expone algunas de sus obras, esta exposición rebaja la tensión habitual de las obras de los fotógrafos de la agencia, muchas veces realizadas en situación de conflicto. Lo lúdico, lo deportivo, lo humorístico… a veces lo paródico, el sarcasmo, el humor negro. No faltan momentos de crítica social en esta exposición. Pero es la exposición de esta sección cuyo lenguaje es mejor compartido por el público general, y agradará a muchos, seguro.

Más complejas de apreciar son las tres exposiciones que se presentan en Colón, en el Centro Cultural “Fernán Gómez”. Desde los años 50 del siglo XX, el arte moderno se abrió a nuevas formas como los happenings, las performances y las instalaciones, así como otras formas de arte conceptual. Uno diría que tras seis décadas serían formas más asumidas por la población, por el conjunto de la sociedad. Pero no es así. Son poco comprendidas, y no son pocos, entre los de pensamiento más conservador, los que niegan su carácter de representación artística. Pero son seis décadas. Más si consideramos que algunas tuvieron sus antecedentes entre las vanguardias de las primeras décadas del siglo XX. La fotografía se ha visto influida por estas formas artísticas y a su vez las ha influido. Muchas de ellas se conservan registradas en la forma de fotografías o filmaciones. O hay fotógrafos que basan su trabajo en registrar fotográficamente sus instalaciones o diversas representaciones. Pero aquí no siempre los códigos de comunicación se comparten plenamente entre el emisor, el artista, y el receptor, el público.

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En la primera de las exposiciones de Colón, Gran final mundial, De Middel plantea una competición mundial, a modo de olimpiadas, en las que escoge a fotógrafos de todos los continentes para que presenten sus trabajos. El marroquí Hicham Benohoud, por África; el mejicano Miguel Calderón, por América Latina; la española Ana Hell, por Europa; el estadounidense Jason Fulford, por Norteamérica; el singapureño Robert Zhao Renhui, por Asia; y el dúo de australianas Honey Long y Prue Stent, por Oceanía; todos ellos compiten presentando sus trabajos de carácter fundamentalmente conceptual. Y para todos los gustos. Sería demasiado extenso comentar todos los trabajos, así que dejo los enlaces al servicio de la curiosidad del lector.

En la segunda de las exposiciones, Una odisea africana, Samuel Fosso pone sus habilidades para el (autor)retrato al servicio de una obra también de carácter conceptual en la que hace una revisión de la historia, de la realidad sociopolítica, o de los iconos de África y de las personas de ascendencia africana en el mundo. No duda para ello en usar a su servicio los símbolos más diversos, o en apropiarse y recrear imágenes famosas de otros artistas.

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En la tercera de las exposiciones, El mayor espectáculo del mundo, se recoge la imaginería fotográfica del Archive of Modern Conflict para repasar la historia del circo, espectáculo con al menos 250 años de antigüedad tal y como lo conocemos ahora, y en cierta decadencia en algunos sentidos, y que quizá es representado especialmente en el que fue famoso Ringling Bros. and Barnum & Bailey Circus. La humanidad jugando en su máxima expresión.

Finalmente, hemos de hablar de la exposición en CentroCentro, la última de la sección Carta Blanca. Bajo el título Empieza por el principio… Y sigue hasta llegar al final: allí te paras, cita recogida de Alicia en el País de las Maravillas, tenemos una colectiva de doce artistas, seis suizos y seis holandeses, que se enfrentan entre sí con sus obras que son obras con técnicas mixtas, en el que la fotografía y otras artes visuales tienen su parte, pero que son instalaciones, a veces complejas, con distintos planteamientos y facturas. Es el exponente máximo de lo que comentaba unos párrafos más arriba de la fotografía mezclándose, inspirándose o formando parte de formas artísticas más complejas. Y como decía antes, no siempre bien entendidas. Esto último que he dicho casi parece un eufemismo.

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[Fotos] Estaba olvidadas en un cajón desde la “cincomarzada”… del Museo Pablo Gargallo

Arte, Fotografía

Me encontré hace unos diez días un rollo expuesto y sin revelar de película en blanco y negro, que no conseguía recordar cuándo y en qué circunstancias lo había utilizado. Al revelarlo se aclaró. Fue un rollo que usé el 5 de marzo de este 2018 en el Museo Pablo Gargallo. Como estaba “obsesionado” en ese momento con las fotos en color del lugar,… se me olvidaron. Pues aquí están. Que os gusten. Los detalles técnicos en En el museo y olvidada en un cajón – Fujifilm GS645S Wide + Ilford Delta 400.

[Recomendación fotográfica] Edward Steichen y “The Family of Man”

Fotografía

Sigo introduciendo cambios en mi Cuaderno de ruta. Desde hace ya unos pocos años, casi todos los domingos he dedicado una entrada en mi blog sobre fotografía a recomendar aquellas noticias que durante la semana había encontrado en internet sobre fotografía. Esta forma de hacer había dejado de convencerme hace un tiempo. Consume mucho tiempo del domingo, lo cual a veces estresa el tiempo libre de ese día. Y genera una enorme cantidad de información difícil de digerir. El blog de fotografía, a partir de ahora, lo dedicaré exclusivamente a artículos técnicos. Lo relacionado con la cultura, vendrá aquí, al Cuaderno de ruta. Y lo hará cada vez que haya algo que me llame la atención, no importa el día de la semana.

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El MoMA fue una institución pionera en el reconocimiento y la integración de la fotografía en el ámbito del arte moderno. Por ello, la mayor parte de las fotos que acompañan este artículo son de mi visita a este museo neoyorquino.

Y empezamos esta nueva etapa hablando de Edward Steichen. Steichen fue uno de los muchos inmigrantes europeos a Estados Unidos, luxemburgués de nacimiento, que acabó siendo una figura influyente en el mundo de la fotografía. Publicando con frecuencia al principio del siglo XX en la revista “Camera Work” de Alfred Stieglitz, fue uno de los miembros del grupo Photo-Secession, que impulsó la fotografía al campo de las bellas artes, llevándola más allá de ser un medio de reproducción documental de la realidad. No es que no hubiera habido previamente artistas de la fotografía, pero la actividad de este grupo fue fundamental para la aceptación artística de esta forma moderna de expresión. Nacidos en el pictorialismo, progresivamente fueron encontrando su camino hacia formas específicas de expresión fotográfica, independientes de las bellas artes tradicionales.

Pero hay un aspecto en el que Steichen fue también especialmente influyente en el arte de la fotografía. Tras la Segunda Guerra Mundial fue nombrado director del departamento de fotografía del Museum of Modern Arts (MoMA) de Nueva York, puesto en el que permaneció hasta 1962, momento en el que propone a John Szarkowski como sucesor. Su actividad fue notable y alcanza su punto culminante en la exposición “The Family of Man“, considerada como una de las más importantes exposiciones de fotografía en la historia de la fotografía.

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Yo dispongo de una copia del catálogo de la exposición, de una de sus reediciones más recientes.

Hace unos días, la revista letona de fotografía en línea FK Magazine publicaba un artículo de fondo titulado “The Family of Man: The Photography Exhibition that Everybody Loves to Hate”. Este artículo, en inglés, cuya lectura recomiendo, me ha inspirado esta entrada en el cuaderno.

La exposición se celebró en el MoMA entre enero y mayo de 1955, y viajó por todo el mundo. Reúne 503 fotografías de 273 fotógrafos de 68 países. En los años 90 del siglo XX se restauró y se volvió a exhibir en diversos lugares. Forma parte del programa Memoria del Mundo de la Unesco, que aspira a la conservación del patrimonio documental de la humanidad de cara a las generaciones venideras.

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Pero como señala el artículo de FK Magazine, la exposición no está exenta de críticas. La primera la señalamos en el título; la familia del “hombre”, no del ser humano. Incluso si en la misma también se pueden señalar la presencia de importantes fotógrafas, o cuando las mujeres son parte fundamental de esa familia humana que quiere ver Steichen como comisario de este monumental trabajo expositivo. Pero los años 50 estaban lejos todavía de los movimientos feminista, que reivindican la adecuada posición de la mujer en la sociedad humana.

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Otro punto de crítica es la visión parcial desde el punto de vista de la civilización occidental, y de los Estados Unidos en particular, a la hora de representar a la humanidad en imágenes. Como señala el artículo, la probabilidad de que un fotógrafo de las prestigiosas revistas ilustradas que tanto éxito tenían en la época en Norteamérica de ver su trabajo reconocido y representado eran incomparablemente superiores a las de cualquier fotógrafo, por bueno que fuera, de África o Asia. Y también los motivos representados varían. Mientras que en los países occidentales, encontramos una mezcla de preocupación social y optimismo, la visión de los países pobres es la de la calamidad y la miseria, incapaces de reconocer los valores o los momentos de alegría que también se dan, como parte de la naturaleza humana que se sobrepone hasta en los peores momentos. Por lo tanto, en la actualidad no son pocos los que ven esta exposición como un punto de vista paternalista, colonialista, cuando no racista, de las sociedades humanas. Algo de eso hay, aunque también hay que tener en cuenta que toda expresión artística es fruto de un lugar y un momento, elementos a considerar a la hora de juzgarla.

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Inspirada por el sentido crítico hacia “The Family of Man”, este año hay una iniciativa en Arles Cosmos 2018 bajo el título “The Family of No Man”. En ella hay un llamamiento a las mujeres fotógrafas y aquellas fotógrafas con género no definido, fluido o transgénero, con el fin de que aporten su visión fotográfica sobre la familia humana, buscando suplir las carencias en esta dimensión que la exposición original tenía.

“The Family of Man”, como cualquier empeño humano, no fue, no es, perfecta. Sufre las carencias propias de su tiempo y su lugar. Pero me parece un empeño encomiable. Una década después del final de esa catástrofe humana que fue la Segunda Guerra Mundial, y en medio de la Guerra Fría de la posguerra, buscó ofrecer una visión de comunidad, de parentesco, de valores compartidos entre todos los seres humanos. Y eso está bien. Podemos criticar sus carencias. Y en la actualidad, intentar suplirlas. Pero no podemos “odiar” la exposición como indica el artículo de FK Magazine. Debemos considerarla un primer paso en la dirección correcta. Aunque en ese momento insuficiente. Pero a veces los primeros pasos son los más complejos de impulsar. Y Steichen entró, había entrado ya, en el círculo de las figuras más influyentes en la historia de la fotografía.

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[Fotos] Una vez más, el Museo Pablo Gargallo

Arte

Además de que es un museo que me gusta mucho, el Museo Pablo Gargallo es mi lugar preferido para probar películas de sensibilidad alta. Y por allí estuve hace unas semanas… bueno, a lo tonto modorro, hace casi dos meses. Los detalles técnicos fotográficos en el siguiente enlace: Negativos en color de sensibilidad alta – Fujicolor Superia Venus 800. Aquí os dejo las fotos.

 

[Fotos] Exposiciones en Roma

Arte, Fotografía

Como estos días atrás en la capital italiana ha habido ratos de lluvia, hemos tenido la ocasión de visitar algunas interesantes exposiciones. Sobretodo fotografía, pero no solo. Magnum Photos, arte moderno, escultura, Liu Bolin, Terry O’Neill, Claude Monet… Los detalles en Exposiciones en Roma, marzo de 2018 – Fotografía y algo más.

[Arte] Giorgio de Chirico en Caixaforum Zaragoza

Arte

A punto estoy de entrar en este Cuaderno de ruta en modo sólo fotos durante unos días. Pero antes quería dejar constancia de esta exposición que se inauguró recientemente en el Caixaforum de Zaragoza, dedicada al pintor y escultor italiano, de padres italianos, aunque nacido en Grecia, Giorgio de Chirico.

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En ocasiones había visto encuadrado a De Chirico entre los surrealistas. Especialmente por sus primeras etapas en la pintura, con sus interiores y sus plazas abandonados, con sus maniquíes despersonalizados, con el aspecto onírico de sus cuadros. Ahora sé que más bien deberíamos considerarlo un precursor, que influyó en los surrealistas, a partir de lo que se denominó el arte metafísico, que le otorgó un lugar entre los importantes de las vanguardias del siglo XX.

Con posterioridad, para decepción de muchos representantes de estas vanguardias, tornó su estilo hacia formas más clásicas, muy inspiradas en los periodos clásicos de las artes. Que conste que a mí también me han gustado las obras expuestas de estas etapas.

En fin, una exposición que me ha resultado muy interesante y recomendable. No descarto volver a verla con tranquilidad más adelante. Cuando fuimos, había un par de grupos de escolares adolescentes que armaban bastante follón ante los tibios intentos de sus profesores de mantener el orden y ante la desesperación de las guías de la sala de exposiciones que intentaban penetrar con poco éxito en sus duras molleras.20180321-_1004705.jpg

[Arte y fotos] Día de museo y paseo

Arte, Fotografía

Estamos en puente largo en Zaragoza. Hoy es San Valero, ventolero y rosconero, y estando en enero, el día es más largo que el día primero. Fiesta local. Dentro de un ratito saldré a pasear por la ciudad, tomaremos un aperitivo, y luego comeré con la familia. Cosas tradicionales desde hace años.

Pero ayer ya estuvimos de visita cultural. Recientemente ha habido renovación de exposiciones temporales en el IAACC Pablo Serrano y fuimos a conocerlas. Yo fui armado de la Leica ME con el pequeño y modesto gran angular Voigtländer Snapshot Skopar 25/4 MC. En unos días os comento algo más de él en el blog de fotografía. El caso es que vimos las exposiciones que fueron…

HNEGRA

Ilustraciones para una recopilación de relatos de género negro con personajes femeninos como protagonistas, saltándose los roles habituales atribuidos a las mujeres en este género. Hubiera comprado el libro, y algún otro en la recién estrenada cafetería-tienda del museo. Pero no admiten el pago con tarjeta. Es lo que tiene vivir en un país poco desarrollado. Otra vez será. O nunca.

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TRANVÍA TEATRO 1987 – 2017

No soy muy de acudir al teatro. Es una asignatura pendiente en mi vida cultural. Nadie es perfecto. Pero alguna cosa he visto en estos 30 años de vida de esta compañía tan de aquí. Me pareció curiosa la exposición. Y me hizo gracia comprobar que, efectivamente, las actrices se quitan años.

PLAIN HAPPY – FELICIDAD ABSOLUTA: SERGIO MURO

El autor se preocupa por el impacto negativo de las nuevas tecnología en la comunicación entre humanos. Parcialmente de acuerdo en las tesis que presenta, no deja de despedir un cierto tufillo anticientífico/antitecnológico con el que no estoy del todo de acuerdo. Posmodernidad pura y dura. De todas formas, reconozco que me gustó bastante de todos modos. Y es que no tienes por qué estar de acuerdo con el artista para admirar su obra. Me pasa con otros. Y como digo, mi discrepancia sólo es parcial.

TARDE DE PASEO

Aunque tenía que hacer a última hora de la tarde, la meteorología de este domingo ha sido tan espléndida que cogí la cámara que he mencionado antes y me di un amplio paseo. A ver si me cansaba un poquito. Físicamente hablando. Descubrí que el sensor de la cámara necesita una importante limpieza… pero aparte de eso, lamentar no haber tenido tiempo para aguantar hasta la puesta del sol para buscar mejores fotografías.

[Libro/arte] 100 Vistas de Tokio

Arte

Me llamó la atención este librito del ilustrador e historietista japonés Shinji Tsuchimochi ya desde hace un tiempo. No mucho tiempo, que al fin y al cabo hace pocos meses que ha salido al mercado. Pero supongo que desde que empezó a aparecer en los anaqueles de las librerías o secciones de libros de los grandes almacenes. Está publicado por Quaterni, editorial especializada en literatura japonesa y oriental en general.

Rebobinemos un poco hacia el pasado, más de tres años hacia atrás en concreto. En esa época, invierno de 2014, ya había empezado a interesarme la obra de Katsushika Hokusai, algunos de cuyos grabados como La gran ola de Kanagawa son mundialmente conocidos, perteneciente a la serie Treinta y seis vistas del monte Fuji. En septiembre de ese año había realizado mi viaje a Japón, que activó en mi el interés por la cultura nipona, que todavía me dura, y en diciembre de ese año también, durante una estancia en París tuve ocasión de visitar en el Grand Palais una obra antológica de Hokusai que me encantó.

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En la exposición que podemos encontrar en el Museo de Zaragoza podemos ver estas páginas de un libro con un dibujo que representa una variante de la gran ola de Kanagawa.

Para acabar de redondear la faena, y mi afición a estos grabados ukiyo-e, en la primavera de 2015 pude visitar una entonces recién abierta exposición en el Museo de Zaragoza dedicada al arte en Asia oriental, sobre la base de la donación al museo de la colección del catedrático emérito de historia del arte Federico Torralba Soriano. Aunque etiquetada como exposición “temporal”, casi tres años más tarde sigue abierta al público. Es cierto que no todas las obras de la misma pertenecen o están depositadas en el museo, pero muchas sí. Esperemos que cuando eliminen la “temporalidad”, dejen de forma permanente alguna sala del museo a estas interesantes obras. En cualquier caso, la parte principal de las obras expuestas son los grabados de Utagawa Hiroshige, nombre artístico de Andō Tokutarō.

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Uno de los grabados de Hiroshige, pertenecidente a otra serie, la de las Cincuenta y tres estaciones de Tōkaidō, nombre de la ruta que unía Kioto, capital imperial, y Edo, capital política, durante el periodo Edo. Hoy en día las dos líneas ferreas que unen ambas ciudades, la de ferrocarril convencional y la de alta velocidad, también reciben el nombre de líneas Tōkaidō. La línea Tōkaidō del shinkasen fue la primera línea de alta velocidad de la historia y del mundo.

Tanto los grabados de Hokusai como los de Hiroshige corresponden a las décadas finales del periodo Edo, intervalo de la historia de Japón en la que la política estuvo dominada por el dominio de los shogunes del clan Tokugawa, y que mantuvo al país isleño en un régimen feudal, absolutamente extraño ya por esos tiempos a lo que sucedía en Europa. Sólo la restauración Meiji en 1867 permitió a Japón entrar en la revolución industrial y en la modernidad de un forma brutal, en todas las acepciones que se os ocurran del adjetivo. Por cierto, para quienes no se cosquen, Edo era el nombre que recibía en esa época la ciudad que hoy conocemos como Tokio, actual capital del país. En esa época, la corte imperial se encontraba en Kioto. Una de las series de grabados más famosas y conocidas de Hiroshige son las Cien famosas vistas de Edo.

En la página web del Museo de Zaragoza tenéis un par de documentos en formato pdf que os informarán más de algunas de las cosas que he comentado aquí. Uno de ellas sobre la estampa Nihonbashi, estación 1 de la serie Cincuenta y tres estaciones del Tokaido. El segundo es sobre el recinto del templo Fukagawa Hachiman, de la serie de Lugares famosos de Edo (distinto de la de las cien famosas vistas).

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Un plano de Edo, durante el periodo del shogunato Tokugawa. Ya entonces una de las ciudades más populosas del planeta.

Y aquí enlazamos con el libro de ilustraciones que hoy os traigo y os recomiendo. Tsuchimochi, en esta segunda década del siglo XXI, dedice seguir los pasos de Hokusai y especialmente Hiroshige, y realizar una serie de ilustraciones del Tokio moderno, en principio las 100 que indica el título de la obra. En realidad hay 101 correspondientes a escenas urbanas de la capital japonesa, más cinco que pertenecen a Osaka.

A continuación os muestro cuatro fotografías que realicé durante mi estancia en Tokio y que se corresponde con lugares que aparecen en las 100 vistas de Tokio de Tsuchimochi.

Hace ya tiempo que he comprobado que una de las señas de identidad de muchos de los ilustradores de historietas, manga, o de películas de animación, anime, en Japón, comparten algunos rasgos estilísticos. Fundamentalmente, un atención exquisita al detalle en los paisajes, naturales y especialmente urbanos, y escenarios en los que sitúan la acción de sus obras, mientras que los personajes son mucho más elementales. Frecuentemente comparten los rasgos generales, y los distinguimos por los detalles en el pelo y peinado o por las vestimentas o complementos. El color del pelo, una cinta, un lazo, una camiseta de rayas,… es lo que nos permite conocer quién es el personaje de forma constante. Pero los escenarios, los fondos… qué precisión, qué detalle. Y en esta ocasión estamos ante un nuevo ejemplo. Bien es cierto que, como he leído en algún sitio, el estilo de Tsuchimochi recuerde más a las viñetas de Hergé en sus aventuras de Tintin, que a los contemporáneos nipones del autor de estas 100 vistas tokiotas.

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Para los comisarios de la exposición del Museo de Zaragoza, esta es la pieza más representativa de las Cien famosas vistas de Edo de Hiroshige.

Las 100 vistas se acompañan de algunos planos, esquemáticos, pero intuyo que suficientes, que permiten realizar paseos y localizar los rincones de Tokio que han inspirado al autor. De esta moda, el libro puede convertirse en una guía para el viajero, que decida conocer el Tokio más recogido y auténtico. Lo que no encontrará el viajero, salvo con la imaginación, es a los pequeños seres fantásticos que recorren en distintas actitudes las escenas de Tsuchimochi, dándoles un sentido alegre y despertando nuestra imaginación. En fin, que queréis que os diga. Por el tratamiento que le he dado a esta entrada, ya podréis deducir que me ha gustado el libro y que me parece muy recomendable.

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Tanto Hiroshige como Hokusai tenían sus libros de modelos e ilustraciones para enseñanza y como base para sus futuras obras. Obsérvese el meticuloso detalle de estos animales marinos ilustrados por Hiroshige.

[Artesanía/fotos] Puertas abiertas en el Taller Escuela de Cerámica de Muel

Arte, Fotografía

El pasado 6 de diciembre fuimos el grupo de pirados de la fotografía fotoquímica con película tradicional a la jornada de puertas abiertas del Taller Escuela de Cerámica de Muel con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Allí tuvimos libertad para fotografiar las instalaciones y el trabajo de los artesanos que dedicaban su día festivo a la divulgación de las actividades del taller escuela, y quien quiso pudo ponerse el delantal y ensuciarse las manos en el barro mientras accionaba el torno de modelado.

Los detalles técnicos fotográficos los podreís encontrar en el artículo “Kodak T-Max 400 a IE 800 en el Taller Escuela de Cerámica de Muel“. Para los demás, os dejo las fotos de la mañana.

Vestíbulo y sala de exposiciones:

El torno de modelado:

Esmaltado y decoración:

Actividades para los visitantes:

Algunos de los compañeros de excursión, dialogando u orgullosos con sus cámaras:

[Arte y cultura] El absurdo, el dada y el surrealismo

Arte, Cultura

Esta semana, tras afrontar el trauma de ver el último episodio de las aventuras de los westerosi hasta dentro de muuuucho tiempo, me he armado de valor y he empezado a ver la “tercera” temporada de Twin Peaks. Que todavía se está emitiendo, así que haber si me pongo al día para cuando lo haga. Serie a la que con frecuencia se etiqueta como surrealista. Desde mi punto de vista lo es. Pero lo cierto es que hay mucha gente que a cualquier producto televisivo, cinematográfico o de cualquier tipo que sea “raro” lo califica de surrelista, y no siempre es así. Aunque no me considero un especialista, con algunos ejemplos televisivos voy a intentar explicar lo que entiendo yo por este concepto y otro parecidos.

El absurdo

Con frecuencia se tachan de surrealistas productos que simplemente están basados en el ridículo o en el absurdo. Situaciones o diálogos que se oponen a la razón o incurren en contradicciones flagrantes en el texto o en el concepto. Para mí, un genio del absurdo fue el humorista Gila. Bajo la forma de un monologuista típico de los que tanto se estilan en el mundo anglosajón, utilizaba el absurdo para la crítica social y política, incluso en tiempos en que esta estaba mal vista o incluso prohibida.

El dadá

El dadaísmo fue un movimiento rompedor, que pretendía cambiar la sociedad ignorando las normas del arte. Realizando lo que podríamos llamar antiarte. Surgió durante la Primera Guerra Mundial y se oponía al positivismo, a lo burgués y a todas sus manifestaciones culturales. Puede utilizar el absurdo, y siempre lleva implícito una crítica al sistema social y político. Pero lo que caracteriza a lo dadá es que rompe con los cánones y fórmulas establecidos. No sigue reglas y es irreverente con lo establecido. Para mí, unos artistas televisivos claramente dadás son los Monty Python, que rompieron fuertemente con las fórmulas tradicionales de hacer televisión, y luego cine, con el fin de hacer crítica social a través del humor. No todos sus espectáculos son dadás, pero muchos están influidos por este movimiento.

El surrealismo

El surrealismo surgió como movimiento cultural y artístico en los años 20 del siglo mundial, unos años después del dadaísmo, y está influido por el mismo. Pero tiene unos componentes ideológicos más profundos. Tiene una mayor influencia política, ya que muchos de sus adeptos iniciales se veían fuertemente atraídos por las ideas marxistas. Pero sobre todo se vio influido por las teorías psicoanalíticas de Sigmun Freud. La idea del subconsciente, la idea del simbolismo asociado a nuestros sueños o pensamientos oníricos, el manejo de lo que es un concepto, lo  que es un símbolo y lo que es la palabra que lo identifica, todo nos lleva a diversos tipos de creación artística, donde las artes con frecuencia se alían las unas con las otras para crear obras complejas. Frente al nihilismo asociado al dadaísmo, el surrealismo busca una creación de realidades nuevas, por encima de la realidad. “Sur realisme”. Desde luego, una de las obras audiovisuales más conocidas y de referencia en el movimiento surrealista es “Un Chien Andalou” de Luis Buñuel.

Considero en este ámbito, que la compleja simbología y la existencia de distintos niveles de realidad que existen en Twin Peaks, y en general en buena parte de la obra del director y creador David Lynch.

Como digo, no me considero un experto. Pero sí que soy consciente que con frecuencia se aplican calificativos a las obras de arte o culturales con demasiada alegría y sin ser conscientes de lo que realmente significan. Más que sentar cátedra, para lo que no estoy cualificado, sobre el tema, lo que he pretendido en este audiovisual entrada es introducir la curiosidad sobre el tema. Y si hay alguien que con sus comentarios considerar oportuno enmendar algún error que haya podido cometer, o mejorar los conceptos. Con lo que no me atrevo es con dar mi opinión sobre lo que es Kafkiano… ¿Lo frustrantemente absurdo? Ese concepto sí que es escurridizo. Adelante.

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Al haber insertado varios audiovisuales, menos fotos para hoy. Dos reproducciones de obras de Marcel Duchamp, uno de los principales impulsores del dadaismo, que pudimos contemplar hace poco más de un año en el Moderna Museet de Estocolmo; “La fuente” y “Placas de cristal rotatorias”.