[Viaje/arte/fotografía] Un día de exposiciones en Madrid (y otras cosas que ahora no vienen a cuento)

Arte, Fotografía

Esta semana he estado de fiesta. Me quedaban días de libre disposición, de esos que te vas reservando por si pasa algo, pero de los que no puedes reservar más de cuatro a partir del quince de diciembre. Así que me he dejado tres días para los de Navidad, y me he gastado cuatro cogiéndome unas pequeñas vacaciones esta semana, unidas al fin de semana largo de la Inmaculada Constitución. No han sido para hacer nada en especial. Algunas cuestiones domésticas, más cine y poco más. Pero el martes aproveché para hacer una escapada a Madrid. Tenía algunos compromisos personales que atender. Y tiempo de sobra para, además, visitar algunas interesantes exposiciones.

Impresionistas y fotografía en el Thyssen-Bornemisza

Vi anunciada esta exposición hace ya un tiempo. Incluso había hojeado su catálogo, a la venta en una librería de Zaragoza. Pero no tenía muy claro si justificaba el desplazamiento a verla. Al fin y al cabo, el impresionismo me cansa ya un poquito, salvo excepciones. Y lo que había hojeado en el catálogo no me decía gran cosa sobre la fotografía… Pero como surgió el viaje por otros motivos, no había ninguna excusa para no aprovechar.

Decir que la entrada a la exposición es la misma que la entrada al museo, por lo que con ella puedes ver la exposición temporal mencionada, la exposición permanente y otra exposición temporal en la que se muestran las obras de la colección relacionadas con la Bauhaus, con motivo del 100º aniversario de la escuela.

Esta última está bien, pero es una única sala con unas cuantas pinturas, interesantes, pero que no te dan una idea real ni amplia de lo que fue la Bauhaus. La exposición permanente ya la conocíamos bien, pero aprovechando la posibilidad de revisitarla, lo hicimos dirigiéndonos directamente a aquellas obras que más nos interesaban. Curiosamente, algunas de las más antiguas, y las más modernas.

En cuanto a la exposición de interés… No está mal. Una selección curiosa e interesante de cuadros impresionistas, y también de pintores impresionistas cuando abandonaron este estilo, y otra selección en paralelo de fotografías de época, mostrando la influencia mutua entre ambas. Aunque lo cierto es que más habría que hablar de la influencia de la fotografía en la pintura impresionista. Muchas de las fotografías son albúminas y copias a la sal de los años 50 y 60 del siglo XIX, previas a la aparición del movimiento impresionista a principios de los 70 de ese mismo siglo. Se ha dicho que la aparición de la fotografía liberó a la pintura. Disponiendo de un medio que documenta con cierta fidelidad el mundo, la pintura se pudo dedicar a buscar otras formas de expresión.

También encontramos algunas fotografías más tardías, cuando algunos fotógrafos abandonaron el interés documental por el artístico, adoptando inicialmente el llamado pictorialismo, en el que buscaban emular las cualidades visuales de las pinturas, y estos sí fueron influídos notablemente por el movimiento impresionista.

No está mal. No dejan hacer fotos. Ni siquiera para tomar nota de las cartelas de las obras. Pero tampoco es una exposición de primera línea.

Eamonn Doyle en Fundación Mapfre (Bárbara de Braganza)

Había oído hablar y visto alguna obra de Doyle con antelación, pero nunca me había detenido mucho en dicha obra. No obstante, parecía evidente que dado que desde el Thyssen hasta Bárbara de Braganza es un cómodo paseo, y que no quedaba lejos del lugar donde había quedado a comer, tocaba visitarla. Gratuita si eres cliente de Mapfre. Bien, pues.

Lo cierto es que me sorprendió muy gratamente. Basada en cuatro series, por un lado, i, End y ON, que reflexionan sobre las ciudades y la vida en el entorno urbano, y por otro lado K, más intimista, conceptual, asociada a la muerte de la madre, la exposición presenta copias de gran formato que llenan de forma amplia las paredes de los dos pisos que ocupa la exposición. Es difícil con esta presentación individualizar las imágenes individuales, por lo que la visita se hace contemplando el conjunto de fotografías como un todo, y no está mal. desde ese punto de vista.

Me gustó. Más de lo que esperaba. La impresión que deja la obra de un artista cambia mucho según cómo se presente, y en este caso gana mucho. Un sobresaliente a la amabilidad del personal de la sala de exposiciones que contrasta con la eficiente pero fría cordialidad del Thyssen.

Francesca Woodman en Fundación Canal (Mateo Inurria)

Woodman es un fenómeno reciente. Una popularidad en diferido. La fotógrafa se suicidó joven con solo 22 años, tras haber dejado tras de sí un cuerpo de obra que aúna a la vez la frescura y la espontaneidad, las ganas de experimentar de la juventud, con una profundidad conceptual que normalmente se atribuye a artistas más granados y experimentados. La pena es que hace casi cuarenta años que nos falta, y que hasta hace poco poca gente se había preocupado por esta obra. Ahora se ha puesto de moda rescatar fotógrafos olvidados de todo género, y afortunadamente tenemos amplio acceso a la obra de Francesca Woodman.

Ya dispongo desde hace unos años de un libro sobre una parte amplia de la obra de Woodman y estoy familiarizado con ella. También había tenido ocasión de contemplar obra en algún museo de arte contemporáneo. No grandes series, muestras pequeñas de su obra. Pero en esta ocasión, la exposición que viene de la mano de una comisaria del Moderna Museet de Estocolmo, presenta de una forma muy sistemática y didáctica las distintas series que han sido seleccionadas para la exposición. Esta no es exhaustiva, pero sí que es representativa, incluyendo unos cortos vídeos grabados por la fotógrafa y que permiten comprender mejor el proceso creativo de la joven. Quitado algún “error” en la traducción al español de las cartelas y de los comentarios de la comisaria, lo cierto es que la labor de esta me parece encomiable a la hora de disfrutar de la exposición. Muy recomendable.

[Libro/arte] Dios salve el arte contemporáneo

Arte, Literatura

Hace unos pocos años, tras hablar con una buena amiga, historiadora del arte de formación, me recomendó algunos libros sobre arte moderno y contemporáneo, que me ayudasen a moverme un poco mejor por la maraña de “ismos” que conforman las historia del arte en los últimos 150 años, y disfrutar más de las visitas a los museos especializados. Que suelen ser más entretenidos que los museos de bellas artes tradicionales, por varias cuestiones que van desde la concepción de los espacios museísticos hasta la forma de presentar las obras. En aquel momento leí un par de libros [1 y 2] de Will Gompertz que me parecieron muy entretenidos y muy ilustrativos.

Los centros o museos de arte contemporáneo que más recientemente he visitado fueron el Centro Nacional de Arte y el Museo de Arte Mori, ambos en Tokio, ambos en Roppongi.

Por aquella época decidí incluir en mis agregadores de noticias un par o tres de sitios dirigidos al arte y cultura contemporáneos; entre ellos, la Plataforma de Arte Contemporáneo PAC. No voy a decir que lee con detalle todo lo que publican, pero curioseo los titulares y de vez en cuando leo algún artículo que me resulta interesante. Hace unas semanas anunciaban que uno de los directores y fundadores de la PAC, Óscar García, iba a presentar un libro con el título que podéis ver en el encabezado de esta entrada y con el relativamente motivador subítulos de “Descubre los más sorprendentes pecados cometidos por los artistas de nuestro tiempo”. Los reservé en formato de libro electrónico, y el día que salió a la venta ya lo tenía automáticamente transferido al lector de libros electrónicos. Y además coincidió, si no recuerdo mal, con el momento en que terminaba el libro que estaba leyendo. Me puse a la tarea.

El autor divide el libro en siete capítulos, más alguno de presentación y esas cosas, uno por cada uno de los siete pecados capitales de la tradición cristiana. En cada uno de los capítulos encuadra a tres artistas contemporáneos, entendiendo como tales los que han realizado obra en los últimos 40 o 45 años más o menos. Desde los años 70 del siglo XX más o menos, no recuerdo ahora dónde ponen el límite.

El libro es entretenido, y entre anécdota y anécdota te viene bien para repasar algunos conceptos y aprender algunos otros. Quizá la principal crítica que se puede achacar es el “desequilibrio” en el reparto de “pecadores”. Porque mientras algunos de ellos son presentados como auténticos pecadores por el autor, que emite críticas más o menos vitriólicas, aunque aptas para todos los públicos contra ellos, otros son presentados con simpatía, no como pecadores sino como artistas que nos presentan o nos hablan de algún vicio de nuestra sociedad. Por lo tanto, el autor no busca la ecuanimidad ni ningún tipo de objetividad. Quizá porque no sea posible. Y tal vez porque no deba ser así; al fin y al cabo estamos en un libro más divulgativo que académico. Busca dar a conocer, pero también entretener.

Quizá no a la misma altura que los mencionados al principio de Gompertz, pero compartiendo algunos de los enfoques, lo cierto es que me ha parecido una lectura suficientemente entretenida como para habérmelo merendado en poco tiempo. Y para considerarlo recomendable para quien se quiera introducir en este laberinto de conceptos, datos, corrientes y estilos, de una forma razonablemente entretenida. ¿Alguna crítica grave? Mmmmmmm, sip. La ausencia de ilustraciones de las obras de las que sea habla. Supongo que se deberá a la complejidad en la gestión de los derechos de reproducción de los mismos, o en temas de costes. No lo sé. Pero hubieran venido bien. Cierto es que yo iba simultaneando la lectura con vistazos al navegador del iPhone… O sea que tampoco es tan grave.

[Arte] Una exposición sobre el color azul

Arte

En mi reciente periplo a Japón viajamos tres personas. Fui yo acompañado de, o yo acompañando a, dos amigas. Viejas amigas. “Viejas” porque hace muchos años que nos conocemos, no por la edad. Son jóvenes,… como yo. Así de jóvenes. El caso es que una de ellas, a su regreso a Zaragoza, se llevó un susto de origen familiar morrocotudo. Una noticia muy preocupante. Que finalmente ha sido menos grave de lo que parecía. La noticia que había caído como una losa en todos los que conocemos y queremos a esta amiga, nos ha dejado una sensación de estupenda levedad. Y la tercera en discordia del viaje, que vive habitualmente en Sevilla, se vino el miércoles por la tarde para estar unos días en su ciudad natal hasta el domingo. El jueves, a mi salida del trabajo, quedamos a vernos. A conversar, a tomar un café… y a ver una exposición. Una exposición que esperábamos que nos pusiera de mejor humor. La exposición “Azul”, en estos momentos activa en Caixaforum de Zaragoza, que celebra este color del espectro luminoso como característico del modernismo.

Nos gustó ver algunas estampas japonesas del tipo ukiyo-e al inicio de la exposición, como influencia clara sobre los modernistas europeos. Cómo me gusta este tipo de pintura.

El modernismo tiene muchas cosas que nos gustan. En España tuvo especial desarrollo en Cataluña. Por la sencilla de razón que por la región española que tan “ultrajada” se siente y que quiere abandonar el estado español… pues ha sido desde hace siglos la que más dinero a movido, propio y de los demás, y permitió desarrollar una burguesía más o menos culta. El problema es que las burguesías, especialmente de primeras generaciones, pero a veces de segundas, terceras o cuartas, con su amor por el dinero, no siempre son tan cultas como parecen, aunque indudablemente quieren parecerlo. El dinero es conveniente para este fin. Pues viva el modernismo que surgió gracias al dinero de las burguesías… la catalana y la de muchos otros lugares de Europa.

La exposición está bien, nos agradó. No voy a entrar en mucho más. Yo no soy tan gran conocedor de la historia del arte como para ponerme a pontificar. Aunque soy consciente que las obras que vimos realmente tienen un carácter burgués un poco pacato. Y muchas de ellas carecen del carácter puntero e innovador que ofrecen las obras modernistas que hemos podido apreciar en otras exposiciones. Basada en obras de la colección propia de la Caixa y del Museo Nacional de Arte de Cataluña, este mismo tiene obras que yo he visitado mucho más interesantes que la selección prestada para esta exposición. Pero como digo, no está mal. Es una pintura que, incluso cuando se pone nostálgico o ensoñador, transmite buen rollete. Por los colores, entre ellos el azul. Hasta el siglo XIX en el que la industria es capaz de desarrollar pigmentos azules que democratizan su uso de este color, la aparición del mismo en una pintura denotaba poderío y riqueza. El azul ultramar, basado en el lapislázuli, que se usaba hasta ese momento, era muy caro. En fin. Que no está mal la exposición. Muy burguesa… pero es lo que hay.

[Fotos] Fotografías “lo-fi” en el Museo Pablo Gargallo

Arte, Fotografía

Las cámara de plástico chinas de la marca Holga permiten hacer fotografías. Pero que nadie espere gran calidad. Es lo que muchos llaman fotografía “lo-fi”, de baja fidelidad. Pero pueden quedar resultonas. Decidí probar en el museo Pablo Gargallo en un domingo de puertas abiertas, entrada libre, como son los primeros domingos de mes. Y alguna cosa salió. No todo lo bien que pensaba, porque cometí algún errar en la estimación de la exposición, y me quedaron fotos demasiado oscuras.

Los detalles técnicos los podéis encontrar en A veces salen cosas decentes cuando metes la pata… o no – Holga 120N + Ilford Delta 3200.

Para los demás, os dejo unas fotos de esa mañana.

[Cine] Ruben Brandt, Collector (2018)

Cine

Ruben Brandt, Collector (2018; 29/20190522)

Se nota que estamos en mayo, uno de los meses más flojos en cuanto a cartelera cinematográfica, que presagia un mes de junio más flojo todavía. Luego llegarán las películas de entretenimiento para el verano, que ya veremos cuales son y qué calidad nos ofrecen. Eso, varía. Pero de momento tenemos que bucear con cuidado en la cartelera para encontrar algo que merezca la pena o esa pequeña joya relegada por los intereses comerciales a un estreno discreto, pero que realmente tiene calidad cinematográfica. Y en una semana en la que, a priori, parecía que iba a ser imposible encontrar un hueco para acudir a las salas de cine, esto sucedió, y nos dispusimos a ver una particular propuesta del cine de animación dirigida por el húngaro Milorad Krstic. Película húngara, pero diálogos en inglés, y un ambiente internacional, con una historia que nos lleva a recorrer el mundo y, en especial, el mundo del arte.

Aunque la acción transcurre por todo el mundo, dedicaremos las fotografías de la entrada al país donde se ha producido y realizado, a mi último viaje, allá por el 2010, a Hungría.

Ruben Brandt (Iván Kamarás) es un psicoanalista que atiende los problemas psicológicos de algunos de los delincuentes de guante blanco más eficaces que se dedican a robar grandes obras de la historia del arte de los principales coleccionistas y museos. Entre ellos, la bella Mimi (Gabriella Hámori), a la que encontramos al principio de la película en una secuencia introductoria, llena de acción y diversión, siendo perseguida por el detective Mike Kowalsky (Zalán Makranczi/Csaba Márton), tras robar el abanico de Cleopatra en el Louvre, mientras se dirigía a robar un gran diamante. Porque su problema es que, independientemente de que sea ladrona, padece de cleptomanía… Pero la historia principal deriva de la obsesión de Brandt desde su infancia por una serie de obras de arte de renombre internacional. Y la decisión de sus principales pacientes de robarlas para él. Pronto, la policía, Kowalsky y la mafia irán tras la pista y las huellas de Brandt y su peculiar banda de ladrones.

Película compleja y apasionante, con una animación de alto nivel, con constantes referencias a la historia del arte contemporáneo, especialmente al cubismo y otras tendencia de esa época, que al mismo tiempo es una cinta de persecuciones, de transfondo surrealista y psicoanalista, con una historia que podría haber sido firmada por el propio Hitchcock. Personajes interesantes y originales, que generan empatía e interés en el espectador, y unas cuantas escenas de acción realmente divertidas.

Sin embargo, no consigue más valoración de mi parte porque el guion está un tanto enmarañado. Quizá, preocupados sus responsables por los aspectos estilísticos y por la virguería en la animación, descuidan una mejor cohesión de las distintas partes de la historia, quedando el conjunto un tanto confuso. No obstante, me parece un largometraje, no excesivamente largo, bastante recomendable, especialmente para los amantes del cine de animación.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Los primeros domingos de mes, visita un museo

Arte, Fotografía

Pues eso. Que los primeros domingos de mes, los museos pertenecientes al Ayuntamiento de Zaragoza tienen la entrada libre, no hay que pagar, y es un buen momento para disfrutar de sus contenidos. También es cierto que en alguno de ellos se puede acumular gente… pero el museo Pablo Gargallo, que es el más bonito desde mi punto de vista, es agradable de visitar. Incluso más cuando hay vidilla en sus salas. Estuvimos durante el primer domingo de mayo. Y aproveché para hacer unas fotos con un carrete en blanco y negro. Los detalles técnicos en En el museo con Ilford HP5 Plus 400 a IE 1600.

Aquí, simplemente, os dejo algunas de las fotos.

[Recomendaciones fotográficas] Amantes, urinarios, fotógrafas (algunas españolas) y alguna cosa más

Arte, Fotografía

Hoy voy a recuperar un poco algunos marcadores que tenía seleccionados con vistas a una entrada de recomendaciones fotográficas, pero que por unas cosas u otras no había tenido oportunidad de ir sacando adelante todavía. Acompaño la entrada de fotografías de nuestra última visita al IAACC Pablo Serrano (Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos), con la exposición de pinturas de la aragonesa Lorena Domingo y una exposición dedicada al modisto Balenciaga.

Hace una semana comentábamos cómo el fotógrafo Saul Leiter, durante 20 años, fotografió en la intimidad de su estudio a amigas y amantes. Ahora traigo un punto de vista distinto. La fotógrafa sueca radicada en Zúrich Jenny Rova ha reunido un conjunto de autorretratos, ÄLSKLING, tomados a través de sus amantes durante un periodo de 25 años. La intimidad de la fotógrafa, desde el otro punto de vista. Lo hemos visto en FKMagazine. Algunos dirán que son retratos realizados por sus amantes y no autorretratos… mmmmm… consideremos siempre que la autoría de la foto es de quien la concibe, y que en ocasiones, quien pulsa el disparador, es instrumental.

Stephen Shore (Instagram) es uno de los fotógrafos más influyentes de la fotografía contemporánea, además de haber extendido su actividad a la reflexión como teórico de la fotografía, la enseñanza y la promoción del medio. En el canal de Youtube del SFMoMA (Museo de Arte Moderno de San Francisco), le dedicaron hace unas semanas un vídeo, en el que el propio Shore habla de su fotografía. Muy interesante.

Cartier-Bresson no es un reloj es uno de los mejores blogs de fotografía en castellano que se pueden seguir y leer, y recientemente dedicaron una interesantísima entrada a la influencia de la fotografía en la difusión del arte contemporáneo, e incluso en la evolución de las concepciones estéticas que lo rodean, y en general de toda la sociedad. Sus puntos de partida, La fuente de Marcel Duchamp fotografiado por Alfred Stieglitz y por Elsa von Freytag-Loringhoven, el Excusado de Edward Weston, y el modo de trabajar de Jackson Pollock fotografiado por Hans Namuth y por Martha Holmes. Más conocido el trabajo del primero, es hombre, más sutil el trabajo de la segunda, que merecería más reconocimiento, pero es mujer.

Hablando de mujeres. Este año es el 100º aniversario de la Bauhaus. Estuvimos en Berlín, Weimar y Dessau hace 10 años cuando el 90º aniversario. No me habría importado volver a las actividades que celebrar la actual efeméride, pero parece que no va a poder ser. Hay otros proyectos que se interponen y no hay tiempo o dinero para todos. En cualquier caso, en Creative Boom han dedicado un artículo a las chicas de la Bauhaus. A pesar de ser una institución progresista que, claro está, no sobrevivió a la llegada del nazismo, las mujeres no dejaron de estar discriminadas y en un segundo plano. Se les impidió el acceso a muchos de los estudios, reservados a hombres. Aunque también es cierto que se les abrieron puertas en la Bauhaus, que de otras formas siempre hubieran estado cerradas. Afortunadamente, se va documentando y conociendo el papel de muchas de ellas en aquellos convulsos años. Quedaros con algunos nombres; Marianne Brandt, Gertrud Arndt, Lucia Moholy,…

Sé que Cristina de Middel (Instagram) estaba en la lista de candidatos a la plena pertenencia a Magnum Photos. No sé si ya ha cambiado esta situación o si ya es miembro de pleno derecho, pero en las páginas de la agencia le han dedicado estos días atrás un artículo a su trabajo The Perfect Man, inspirado por la película de Charles Chaplin Modern Times y por la lectura de un artículo que decía que en una ciudad india se había reunido la mayor concentración de imitadores del cineasta y cómico británico. Y así, la de Middel nos presenta su peculiar visión de la industrialización en el subcontinente indio.

Por último, creo que es interesante la lectura en Clavoardiendo de la entrevista que le hacen a la fotógrafa Tanit Plana (Instagram), también uno de los nombres más interesantes del panorama fotográfico español en la actualidad.

[Cine en TV] Unicorn Store (2017)

Cine

Unicorn Store (2017; 25/20190417)

Estamos nuevamente en crisis cinematográfica. Nos cuesta encontrar películas a las que acudir… o los horarios que nos ponen últimamente los exhibidores para las versiones originales son malos para nosotros por diversos motivos. En cualquier caso, hoy voy a traer un estreno que hay directamente a Netflix.

Si comentaba el domingo que me estoy planteando el libro de fotos del reciente viaje a París en blanco y negro, lo cierto es que haré una excepción con el bloque Disneyland Paris, que irá en color. Probablemente. Puedo cambiar de idea.

El 25º estreno que he visto este año corresponde a la primera película de Brie Larson como directora que, en un absoluto “juanpalomo”, ejerce también de productora, es decir en lugar de cobrar un fijo cobrará según beneficios, y de protagonista de la película. Los pronósticos sobre la película eran ominosas. Rodada en 2017, tuvo una fría acogida en los festivales de cine independiente, y no había encontrado todavía distribuidor. Pero bueno, dada la repercursión mediática que ha tenido recientemente la pareja Larson – Samuel L. Jackson, que también tiene un papel en este largometraje cortito, en cierta película superheroica, Netflix la rescató del olvido.

Argumento buenrollista de aspirante a artista (Larson), que se vuelve a su casa con el rabo entre las piernas ante el rechazo de su profesor de arte favorito a su obra. Y aquí tendrá que lidiar con su familia y con la decisión de que hacer en la vida. A lo que le ayudarán un noviete que se acabará echando (Mamoudou Athie ) y un ser fantástico (Samuel L. Jackson ) que vende unicornios.

No os voy a someter a la tortura de un comentario prolongado. La película es bastante mala. No es indigerible, pero carece de ritmo, es totalmente previsible, e interesa más bien poco. Larson, que ha demostrado ser una excelente actriz, se nos presenta como una extremadamente mediocre cineasta, sin la menor idea original, y encima se dirige a sí misma de forma fatal, en el peor papel que le he visto a esta chica como intérprete. No ver.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Recomendaciones fotográficas] Algún deceso y otras cosas que me vienen a la cabeza en una jornada electoral

Arte, Fotografía

Hoy es día de elecciones generales en España. Nadie tiene ni idea de qué va a pasar, después de una legislatura muy agitada. Nos dicen que a media jornada la participación a aumentado cuatro o cinco puntos la de las últimas elecciones. Eso suele ser una buena noticia para la salud democrática del país. Pero también suele indicar que hay miedo en mucha gente que habitualmente se abstiene. En otras elecciones previas, una participación alta suele verse acompañada de una victoria de lo que llaman izquierda; pero en esta ocasión creo que nadie se atreve a pronósticar nada, dada la excesiva polarización que se está produciendo en la sociedad.

Y ayer mismo, 27 de abril, Magnum Photos nos recordaba el 25 º aniversario de las elecciones en Sudáfrica que acabaron con el absolutamente infame régimen de discriminación racial que allí regía. Más que discriminación racial, puesto que es dudoso que científicamente se pueda hablar de distintas razas en la especie humana, era discriminación por el color de la piel. La ciencia nos dice que hay menos distancia genética entre algunas poblaciones africanas de piel oscura con los rubios suecos que con otras poblaciones africanas, también de piel oscura. Lo dicho. El racismo, desde un punto de vista racional, es un monumental sinsentido propio de gentes que viven todavía en el Pleistoceno. Por cierto, las fotos del artículo son de Ian Berry. Y que sirvan para recordarnos que el sistema democrático está lleno de imperfecciones, pero que cualquier otro es mucho peor.

Trabajando estoy en el libro de fotografías del reciente viaje a París. Tengo pendiente de recibir las fotos reveladas de tres carretes en blanco y negro. Pero estoy considerando revelar en blanco y negro también la mayor parte de las fotografías digitales. Quizá deje en color las de la visita a Disneyland con la familia… no sé, ya veré.

Esta semana hemos tenido que lamentar la muerte de Michael Wolf, un fotógrafo peculiar, pero muy apreciado por su creatividad y por su mirada al mundo. Especialmente a aquellas condiciones que aislan al ser humano cuando está rodeado de millares de sus semejantes. En la ciudad. Como punto de partida, la noticia tal y como la proporcionó The Online Photographer. Pero os voy a dejar un vídeo de Foam (canal de Youtube; instagram), el museo de fotografía de Amsterdam. Habla de un artículo del fotógrafo para el número Peeping de la revista del museo. Un número que tengo, muy interesante, de cuando era posible comprar esta revista en algún quiosco de Zaragoza.

Uno de los temas que más condiciona el debate político en los últimos tiempos son las migraciones. Hay grandes cantidades de desplazamientos de personas por motivos de persecución política, por razones económicas, por las guerras, por la discriminación en la orientación sexual, por todo lo que se os ocurra. Y como triste consecuencia, aparece esa tendencia pleistocénica de la especie humana a rechazar al que no es de la familia o de la tribu. Siendo Canadá uno de los países más abiertos y con más calidad democrática del mundo, me ha llamado la atención el reportaje de NPR The Picture Show sobre los canadienses de origen coreano. Y como sus rasgos los condicionan completamente en su integración en la sociedad a pesar de ser canadienses de segunda o tercera generación. Las fotografías son Hannah Yoon (instagram). Canadiense. O coreana. Ahí está la cuestión. Por supuesto, el fenómeno también se da en sus vecinos estadounidenses. En este caso, tienen el color de piel “suficientemente claro”, pero su pliegue palpebral, la fórma de sus pómulos, el negro color de su pelo y alguna otra tontada más parece que suponen un algo que marca todo tipo de diferencias.

The Art Assignment es cultural dedicado a la difusión del arte en Youtube, impulsado por la PBS, el sistema de la radio pública estadounidense. Esta semana han publicado un vídeo sobre la representación de las migraciones en el mundo del arte. Desde las migraciones de los pueblos austranesios hace miles de años desde la isla de Taiwan por el Índico y el Pacífico hasta las migraciones internas recientes en Estados Unidos, pasando por la migración de los pueblos mexicas que dio lugar a un potente imperio en lo que actualmente son los Estados Unidos Mexicanos. Os dejo el vídeo

Termino con un artículo que apareció recientemente en Lenscratch que nos habla de los esfuerzos del artista audiovisual Tim Matsui para realizar un documental sobre la prostitución y los mecanismos sociales que mantienen esta actividad de la que las principales víctimas son las mujeres que se ven obligadas a practicarla. Y sin embargo, también son muchas veces las primeras perseguidas por las hipócritas sociedades que mantienen esos mecanismos de reproducción social de la prostitución. Impresiona ver como no pocas de las mujeres con las que trabaja Matsui han sido víctimas del tráfico de seres humanos, forzadas a prostituirse y a convertirse en adictas a la heroína, y a pesar de todo el sistema las castiga con frecuencia en lugar de echarles un cable para salir del agujero.

[Cine en TV] Tres de Netflix: IO – High Society – Triple Frontier

Cine, tv

Llevo un cierto retraso en comentar estrenos de largometrajes en cine, que no se han estrenado en salas de cine. Algunos ya sabéis que desde hace dos años, incluso estas películas en mi base de datos de estrenos anuales, porque creo imparable esta forma de producir y estrenar cine para el futuro.

El sábado de la semana pasada llegamos tarde, pero teníamos intención de fotografiar el entorno de la pasarela del Bicentenario (no sé de qué), en el camino desde Zaragoza hasta el galacho de la Alfranca. Este sábado sí que llegamos a tiempo y pude hacer unas cuantas fotos. A la puesta de sol le faltó un cielo más interesante, pero qué se le va a hacer.

IO ( 2019; 6/20190120)

Nada menos que en enero vi esta película dirigida por Jonathan Helpert, y protagonizada por Margaret Qualley y Anthony Mackie. Ciencia ficción de ambiente postapocalíptico, en la que la población de la Tierra se ve forzada a abandonar el planeta, colonizando Ío, uno de los satélites galileanos de Júpiter. Pero la científica interpretada por Qualley está emperrada en encontrar una forma de recuperar el planeta para los humanos. Al mismo tiempo que se ha anunciado ya el lanzamiento de la última nave que abandonará la Tierra con refugiados en dirección a Ío.

Ciencia ficción con pretensiones que acaba siendo un pestiño, sobre el que todavía me estoy preguntando cómo aguanté viéndolo hasta el final. Ni la producción, ni las ideas, ni la interpretación salvan nada. No hay nada que no hayamos visto ya mucho mejor contado. No perdáis el tiempo con ella.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *

High Society ( 2018; 16/20190308)

Con título en inglés se presenta este laaaargometraje surcoreano del director Hyuk Byun, y nada menos que con la coletilla del “montaje del director”, como diciendo “aquí hay calidad y la vais a ver toda”. La cuestión es que en el cine surcoreano hay distintas tendencias. Y últimamente me he mal acostumbrado a películas con cierto nivel autoral, lo que me hizo picar.

En realidad, este drama de ambiciones personales está más emparentado con los dramas televisivos del país asiático que con sus mejores producciones cinematográficas. El matrimonio formado por Oh Soo-yeon (Soo Ae), conservadora en puesto directivo de una prestigiosa galería de arte moderno de Seul, y Jang Tae-joon (Hae-il Park), un dinámico profesor de economía en la universidad, aspira a entrar en un nivel social superior. Ella buscará hacerse con la dirección de la galería, mientras que el entrará en política. Pero se van a encontrar con un despiadado mundo de intereses cruzados en el que no les será fácil moverse.

La película, como digo, tiene un aspecto más televisivo que cinematográfico. Y usa el sexo, con algunas escenas muy explícitas, como enganche. En estos momentos, no sé cómo sería el montaje de la película en su estreno en Corea del Sur, un país bastante conservador. Pero quizá lo del “montaje del director” sea simplemente que las escenas de sexo para la versión internacional no está cortadas.

Más allá de esto, poco interés. Quien se interese por este tipo de dramas, que mire entre las series, que se convierten en un estupendo guilty pleasure, especialmente las que tienen un toque de comedia, sin las pretensiones de un producto relativamente pedante como este. Eso sí, todos son muy guapos y guapas. Y que conste que algunos de los interpretes no lo hacen mal del todo.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Triple Frontier ( 2019; 19/20190323)

Probablemente, el estreno más sonado y publicitado de Netflix en lo que llevamos de año. Con un reparto de campanillas en el que destacan nombres como Ben Affleck u Oscar Isaac, la película dirigida por J.C. Chandor nos cuenta un historia tipo “gran robo del siglo” cuando cinco antiguos soldados de élite norteamericanos se embarcan en la tarea de birlar el dinero de un peligrosa capo de la droga en un inespecificado país sudamericano, probablemente Colombia. Aventuras con abundantes balaceras, su dosis de explosiones, mucha testosterona, y un mensaje constantemente contradictorio. La cuestión es si son simples ladrones a los que la ambición rompe el saco, o si son héroes que se ven metidos en esta historia por la ingratitud de una sociedad que después de usarlos en sus conflictos bélicos los desprecia. La película se mueve entre una moralina barata sobre lo que está bien y lo que está mal, mientras se acerca peligrosamente a conceptos militaristas relativamente fascistoides. Ni que decir que no es lo mío, y no entiendo el follón que se ha montado a su alrededor, ni la falta de sentido crítico de muchos que se consideran a sí mismos,… eso… críticos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: *

[Arte y cultura] Algunas exposiciones recientes

Arte, Cultura, Fotografía

El domingo dimos un paseo de esos que aprovechan una mañana de razonable buen tiempo, a mí me sirvió para probar mi nuevo objetivo fotográfico, y acaban en un agradable vermú antes de ir a casa a comer.

Durante el paseo, atravesamos la plaza de San Felipe, una de las más agradables de Zaragoza, y pudimos comprobar que la sala de exposiciones del Torreón Fortea estaba abierta. Es de dependencia municipal, y en ese momento había una exposición colectiva con nombres muy interesantes. Bajo el título de Lugares significantes, los fotógrafos y artistas visuales Albert Gusi (instagram), Bleda y Rosa (instagram), Orencio Boix, Ricardo Calero, Sara Álvarez y Vicky Méndiz (instagram)(esta también tiene obra expuesta en la Lonja de Zaragoza en estos momentos). Varios de ellos muy vinculados a Aragón. Proyectos fotográficos o visuales asociados a un lugar y a un momento, que les da significado. Sabe a poco. Pero está muy bien.

El lunes teníamos que comprar un regalito. Algo sencillo. Y decidimos probar suerte con la tienda de Caixaforum. No compramos nada, pero visitamos las dos exposiciones que hay en activo.

La primera de ellas está dedicada a los diseños de arte para las películas de Disney. Cuidado con traducir concept art, que es la expresión americana, por arte conceptual (conceptual art). Son cosas distintas. No estamos ante arte conceptual. Estamos ante el trabajo de dibujantes, diseñadores gráficos y otros artistas que hacen el trabajo previo sobre cómo luego será el aspecto visual de las películas. Y hay verdaderas maravillas. Dividida en secciones, mitos, fábulas, leyendas, historias americanas y cuentos de hadas, va a haciendo un repaso de algunos trabajos significativos. No siempre me ha gustado la forma en que la factoría Disney ha trasladado a la pantalla algunas de estas historias, desvirtuándolas o introduciendo ideologías, a veces muy casposas. Pero el trabajo artístico realizado para muchas de ellas es notable, y hace que la exposición merezca la pena.

La segunda de las exposiciones se centra en torno al proceso de concepción y realización de uno de los cuadros más notables de Salvador Dalí. Se trata de Leda Atómica [https://tinyurl.com/leda-atomica], una pintura que realmente me gusta mucho. De estilo surrealista, tiene no obstante diferencias notables con la obra anterior del artista, al mismo tiempo que enlaza con su obra posterior, influida por según el artista por el acontecimiento del lanzamiento de las primeras bombas nucleares sobre ciudades japonesas. Pero con Dalí me pasa siempre algo similar. Sus obras me parecen muy interesantes y muchas me gustan, pero cuando habla y se explica me parece un tipo presuntuoso, vacío, rimbombante, que no tiene ni idea de lo que habla. Y que se apunta a las modas o tendencias del momento como quien se apunta a cualquier fiesta. Pero como a veces digo, admiremos la obra, pero no necesariamente al obrador.

[Fotos] Carnavales y museos

Arte, Cultura, Fotografía

El primer domingo de marzo fue domingo de carnaval. Y además, tuvimos visita de unos amigos andaluces, que andaban de paso hacia Barcelona. Nos dimos una vuelta por Zaragoza, disfrutamos un poquito del ambiente que provocaban las cofradías de Gigantes y Cabezudos y del Conde del Salchichón en el Carnaval infantil, y enseñamos a nuestros amigos el Museo Pablo Gargallo, que nos parece el más bonito de la ciudad, y además los domingos es gratis, antes de comer algo.

Me llevé una cámara con película tradicional, negativos de alta sensibilidad. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Película en color de alta sensibilidad – Fujicolor Natura 1600. Aquí os dejo unas fotos. Que quedaron majas.