[Cine/historieta] Ghost in the Shell

Cine, Literatura

Ghost in the Shell (2017; 182017-0904)

Hace ya más de dos semanas que vimos esta película, dirigida por Rupert Sanders, y realizada a la mayor gloria de su guapa y neumática, pero cada vez más mediocre, protagonista, Scarlett Johansson. Pero decidí que antes de comentar esta película iba a dar un repaso a su precedecesora de animación de hace más de 20 años, que ya vi hace un tiempo en televisión. Y sobretodo, a su fuente original, las historietas creadas por Masamune Shirow entre 1989 y 1990.

Las historietas originales, que son muy entretenidas, aunque queden desactualizadas por la evolución de la historia, ya no hay Unión Soviética que valga como posible adversario, son básicamente un conjunto de aventuras de espías cuyos protagonistas son los miembros de la sección 9, una grupo de contraespionaje que opera fuera de los cauces legales, y cuyos miembros son en parte humanos y en parte cíborgs, es decir, seres en parte humanos en parte cibernéticos. La protagonista es la mayor Motoko Kusanagi (Johansson en la película). Y aunque sus diversas historietas cuentan aventuras independientes, hay un elemento que las une y da continuidad, la historia del Titiritero. Esta es la parte en la que se han centrado en la películas.

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Como digo, en la película actual han sustituido Tokio y otras localizaciones japonesas por Hong Kong, que vemos en estas fotos. Supongo que la cada vez más frecuente presencia de dinero chino en las superproducciones de Hollywood tiene estos efectos.

Se ha comparado esta historia con Blade Runner, especialmente con el estreno de la reciente película, que copia descaradamente elementos de la película de Ridley Scott. Sin embargo, los temas son diferentes. Quizá para algunos muy sutilmente diferentes hasta el punto de no diferenciarlos. Pero yo creo que importantemente diferentes. El tema de profundidad de “Blade Runner” es la aparición de la singularidad tecnológica, una inteligencia artificial con comportamiento similar al de una persona pensante, con voluntad y con conciencia de su destino. Sin embargo, en “Ghost in the Shell” el tema es la evolución del ser humano hacia otro tipo de seres con la ayuda de la tecnología. En qué nos convertimos cuando un número suficiente de nuestro organismo es sustituido por la tecnología, e incluso nuestro cerebro y sus funciones son modificadas por medios cibernéticos. ¿Seguiríamos siendo humanos?

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De origen totalmente japonés las historietas originales, así como la película de animación, en la producción más reciente se nota la mano de los productores chinos. Los escenarios de la película son un Hong Kong modificado aunque todavía reconocible. Se han suscitado polémicas por el “blanqueo” de la película, es decir, la utilización de intérpretes o elementos de origen occidental, cuando en su origen, e incluso siguiendo la lógica de la película, deberían haber sido asiáticos. Empezando por su protagonista. Que no tiene cara de apellidarse Kusanagi. Sinceramente, estoy en contra de estas prácticas. De la misma forma que cuando la historia no implica especificidad racial o étnica o de género de ningún tipo, no pasa nada por cambiar los mismos, no siendo parte sustancial de la historia.

También resulta ridícula la cruzada “antipezón” en la que participa el filme. Si das a tu personaje un aspecto hipersexualizado, con unos pechos de tamaño notable, unas amplias caderas, un aspecto general sensual, a qué fin eliminas los pezones de sus pechos, que sí están en la historieta original. Y si te planteas que teniendo un cuerpo artificial los pezones son supérfluos, también lo serían los elementos anteriores, y bastaría un cuerpo de aspecto indefinido y asexualizado. Incoherente todo.

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Las historietas es realmente entretenidas y recomendables. Ya digo que en determinados aspectos han quedado desfasadas por la historia, pero no pasa nada grave. Entre lo ligero y la eventual reflexión filosófica, están bien para ir leyendo una aventura de vez en cuando. Sin embargo, la película, con muchas más ínfulas, mucho más seria en apariencia, queda como un mero ejercicio de poderío en el ámbito de los efectos visuales, resultando pobre en su argumento y en su reflexión. Aunque se deja ver como mera película de aventuras. Ya he insinuado que a estas alturas Johansson es una decepción. Una actriz prometedora en su momento, ha quedado como heroína de acción cuyas virtudes residen más en sus curvas que en su capacidad interpretativa. En fin, lo dicho, se deja ver, pero si no la ves no pasa nada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: ***

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[Libro] El guardián del cementerio

Literatura

En los últimos tiempos, a través de ofertas diversas, he ido acumulando lecturas y  tengo una fila de libros mayor de lo habitual por leer. Pero es que también tengo varios en fila para comentar.

No recuerdo muy bien cómo llegó a mí la recomendación para leer este relato, una novela corta, que se lee en un santiamén, de corte fantástico y escrito por Carlos Martín. Supongo que fue porque el autor es redactor en un blog que seguía, sobre cine, y que ahora mantiene su actividad a través de Twitter. Que por cierto, por si llegara a leerme, decir que con el cambió ganó inmediatez, pero perdió profundidad. Y creo que eso es perder, como balance.

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El Almen Kirkegårde de Aalborg no es un cementerio descuidado a pesar de la antigüedad de algunas de sus tumbas.

La novela es una fantasía que transcurre en un pueblo inglés, donde hay un viejo cementerio encantado. Es decir, algunos de sus muertos se pasean por la noche en forma de cadáveres ambulantes, fantasmas o fenómenos paranormales. Muertos que viven tranquilos hasta que Maverick, el guardián, se entera de que el alcalde pretende realizar una operación urbanística para forrarse, que arramblará con el antiguo cementerio.

En general, es un pequeño divertimento en el que se aprovecha para poner en solfa la moralidad de los administradores de lo público, como si en este país necesitáramos otra cosa que leer los titulares de las noticias para saberlo desde hace años. En cualquier caso, es entretenido, y aunque no pasará a la historia de la literatura, puede rellenar un tiempo de lectura en el que no quieras engarzarte en algo más largo o más de fondo.

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[Libros] Today meets Yesterday / Man meets Woman

Arte

Durante las pasadas vacaciones de Pascua tuvimos la oportunidad de visitar un par de museos de arte moderno y contemporáneo. Que para mí, independientemente del nivel de comprensión de algunas de las obras expuestas, son más divertidos que las tradicionales pinacotecas y museos de bellas artes. Y además, tienen un valor añadido, con el que corres el riesgo de salir del museo más pobre, financieramente hablando, de lo previsto. Tienen unas tiendas de las que te llevarías todo. O casi todo. Ideales para comprar los recuerdos del viaje para la familia, o si tienes un regalo importante que hacer próximo, para llevar algo original, difícil de encontrar en tu ciudad.

Kunsten, cuyo edificio surgió de la creatividad del arquitecto finés Alvar Aalto, es un lugar acogedor, bonito y entretenido, donde hasta una vieja Smena fabricada por Lomo, y digo Lomo no Lomography, que no es lo mismo, encuentra su sitio.

No es infrecuente que de estas tiendas, también librerías, me lleve algún o algunos ejemplares de libros realizados con las artes. Normalmente con la fotografía, pero no exclusivamente. En esta ocasión, de Kunsten, el museo de arte moderno de Aalborg, me llevé dos libritos publicados por Taschen, de la diseñadora china establecida en Berlín, Yang Liu.

Básicamente, son dos libritos sin palabras, salvo algún pie de ilustración extremadamente escueto, en el que se juega a contrastar de una forma humorística, aunque no superficial, mediante ilustraciones muy simples pero muy bien pensadas, las diferencias entre dos épocas o los dos sexos tradicionales de la especie humana.

En “Today meets Yersterday” (El hoy se encuentra con el ayer), un pasado indefinido, a veces de hace unos años, a veces de hace unas décadas, a veces de hace un siglo, se contrasta en lo que se refiere a los conceptos, usos y costumbres con los tiempos contemporáneos. En ocasiones, podemos comprobar los adelantos de los tiempos, pero en otras ocasiones, siempre sin acritud, se pone de manifiesto una alteración de los valores que no siempre es para bien.

En “Man meets Woman” (el tradicional “chico conoce chica”), se realiza el mismo ejercicio, pero contraponiendo los modos de pensar y de actuar, más o menos estereotipados, de ambos sexos. Con el humor que suele conllevar ciertos tópicos de “la guerra de sexos”, probablemente este volumen llamará más la atención y divertirá a priori más. Especialmente si vas en un grupo mixto. Pero también cae mucho más en el lugar común que el anterior, y a la postre, aunque divertido, puede resultar más superficial.

En fin, dos volúmenes simpáticos, que por su tamaño y condición no molestan en cualquier rincón de la biblioteca personal, que te despiertan una sonrisa y ocasionalmente te hacen pensar, y que tampoco van a arruinar a nadie. He visto en la página web de la editorial que hay un tercer volumen similar, “East meets West”, en el que imagino que la autora sacará partido de su experiencia como persona nacida y criada en extremo oriente, pero establecida en occidente. A ver si lo pillo por algún lado.

[Cine/Arte contemporáneo] Manifesto (2015)

Arte, Cine

Manifesto (2015; 202017-1404)

La película que voy a comentar hoy es distinta de las habituales. Dirigida por el alemán Julian Rosefeldt, esta obra cinematográfica entra más dentro del campo de las instalaciones audiovisuales en el ámbito del arte contemporáneo. Su obra, por sus características, tiende a contemplarse más en galerías de arte o en museos de arte moderno que en salas de cine convencionales. Sin embargo, esta que vamos a comentar hoy se puede considerar de pleno derecho como una obra cinematográfica, por las técnicas aplicadas, independientemente que esté totalmente inserta en lo que se considera cine de arte y ensayo. No experimental, como en algún lugar he leído, ya que las técnicas cinematográficas usadas para su realización son convencionales, aunque no lo sea su tema, contenido o forma de exhibición.

El ‘O’ Space en el que se proyectaba la instalación, terminó su exhibición el día siguiente a nuestra visita, se encuentra entre los edificios industriales del puerto de Aarhus que han sido o están siendo objeto de reconversión, integración a la ciudad, y recuperando para usos recreativos o culturales. En cualquier caso, la pequeña y discreta entrada, pasando a través de unos lavabos, no dejaba de ser curiosa.

La obra consta en realidad de 12 películas diferentes destinadas a ser proyectadas simultáneamente en el ámbito de una sala de exposiciones o galería de arte. Nosotros la vimos en el marco de la programación de la capitalidad cultural europea de Aarhus durante el año 2017. Se exhibía en el O Space de esta ciudad danesa de la región de Jutlandia Central.

En cada una de las películas, la actriz australiana Cate Blanchet representa un papel diferente, hasta 13 distintos, de ambos géneros, y en un momento dado recita un monólogo en el que se incluye alguno de los manifiestos seleccionados dentro del arte moderno o contemporáneo. Los papeles con sus respectivos manifiestos son los siguientes:

Hombre vagabundo – Situacionismo

Agente de bolsa – Futurismo

Trabajador de una planta de incineración de basura – Arquitectura

Científica – Suprematismo / Constructivismo

Oradora en un funeral – Dadaismo

Madre de ideas conservadoras – Pop Art

Punk tatuada – Estridentismo / Creacionismo

Profesional del entretenimiento corporativo / Planificadora de eventos – Vorticismo / Der Blaue Reiter / Expresionismo abstracto

Coreógrafa –  Fluxus / Merz / Performance

Titiritera – Surrealismo / Espacialismo

Locutora de informativos / Reportera – Arte conceptual / Minimalismo

Profesora – Cine (Dogma 95)

 

Por el tiempo del que disponíamos no voy a decir que viéramos los doce fragmentos en su totalidad, pero sí vimos al menos una parte de ellos, y más de la mitad integramente. Originalmente, en sus primeras concepciones, había hasta 60 manifiestos distintos de carácter cultural, artístico, social o político, que progresivamente fueron fundiendo o agrupando hasta dejar los doce fragmentos que interpretó Blanchett. El resultado es fascinante.

En primer lugar, por la versatilidad y presencia de la actriz, indudablemente una de las más importantes del momento actual, con una capacidad increíble para integrar en situaciones, ámbitos o diálogos fuera de contexto el contenido de los manifiestos que va recitando. Todos y cada uno de ellos es notable. El que probablemente nos llamó más la atención, quizá por su más declarada ausencia de contexto racional, fue el que en el papel de una maestra de niños de unos nueve o diez años, les recita el manifiesto de Dogma 95, para a continuación mandarles unos deberes de clase que va corrigiendo mientras pasea entre los pupitres. Si la interpretación de Blanchett es notable, la de los niños, que no se debían de coscar de nada de lo que les decía, casi lo era más todavía.

En segundo lugar por el efecto de reflexión que tiene al descontextualizar unos textos que en su momento o en su lugar aparecen como trascendentes o fundamentales, sesudos y profundos, pero que sacados de su momento histórico, y en el marco de un escenario cinematográfico muy reconocible con las ficciones que habitualmente presenciamos como espectadores consumidores, pierden buena parte de su sentido. Lo que lleva a la reflexión crítica que el autor quiere realizar sobre este tipo de documentos. Sin que con ello pierdan necesariamente todo su sentido original; no creo que sea ese su objetivo.

Obviamente, no voy a calificar como habitualmente esta obra. Aunque Cate Blanchett merezca una vez más un sobresaliente, mientras que el autor y director de la obra alcance un notable alto, como mínimo.

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[Libro] El jardín de los suplicios

Literatura

Hacía tiempo que no leía algo de lo publicado por la editorial Impedimenta. Esta editorial, relativamente reciente, tiene una línea que hace que me parezca una de las más simpáticas y amistosas del mundo editorial en España. Sus obras en papel son elegante, bien diseñadas, agradables de sostener y de guardar. Su política de precios en libros electrónicos me parece de las más ajustadas del panorama de las letras en España. Su catálogo, mezcla de obras modernas y otras ya con un sabor clásico, y abierto a una diversidad de culturas y literaturas, sin entrar en lo minoritario o lo raro, sí que nos permite descubrir obras que quizá no estén de ultimísima moda, pero que no suelen tener desperdicio.

En algún momento me encontré de oferta este libro de Octave Mirbeau, traducida por Lluís Marria Todó. Y me pareció lo suficientemente atractivo como para incorporarlo a mi lista de pendientes, hasta que encontrara un momento para dedicarme a su lectura. No es largo, es una novela corta, con tres partes bien diferenciadas, que van de menos a más extensión, y en las que hay progresivos cambios de decorado, aunque quizá no de tema.

Para la entrada literaria de hoy, nos moveremos entre el París más burgués que me pueda encontrar, desde la Torre Eiffel al Marais, y el exotismo de los jardines y las calles de comerciantes chinos en Hong Kong o Macao.

En la Francia de la tercera república, que fue desde 1870 a 1940, desde la caída de Sedán durante la guerra francoprusiana a la caída de París en manos de los alemanes en la Segunda Guerra Mudial, cuando el siglo XIX está a punto de terminar, nos encontramos ante una reunión social, burguesa, en la que los distintos asistentes muestran sus opiniones sobre el estado del país, de la moral, de la política y los negocios. Queda clara en este punto la tesis del autor, la Francia de la época es básicamente una república corrupta.

En esa reunión se alza la voz de uno de los presentes que cuenta su historia. En primer lugar, su intento fracasado en entrar en la política de la mano de un ministro corrupto y sin escrúpulos, lo cual le lleva a un exilio involuntario bajo la apariencia de dirigir un estudio científico en un lugar del Índico, arruinado. En el viaje conocerá a una bella y recatada mujer de la que se enamorará.

En el tercer acto, lo descubrimos viviendo con esa mujer en China. Una mujer que no es en absoluto lo que nos habíamos imaginado al principio. Y con ellos nos daremos un paseo por el Jardín de los Suplicios, un lugar bellamente organizado por los mejores jardineros, pero que al mismo lugar es un lugar donde se somete a los reos a refinadas y terribles torturas y ajusticiamientos.

Navegando entre la crítica social y política, la novela erótica y el horror sangriento, a ratos desdeciente de Sade, pero siempre en la línea del naturalismo francés, el tema común a estos tres actos es una desilusión profunda sobre la naturaleza humana, y sobre su capacidad para ser corrompida, por lo ambición o los deseos más innombrable. Detrás de sus formas escabrosas y escandalosas, no deja de ser una obra moral, que desde ciertos puntos de vista, me parece desesperanzadoramente de viva actualidad, a poco que sigamos las noticias de prensa, radio y televisión.

Una obra curiosa, adecuada para quien se acerque a los libros sin prejuicios. Y muy bien escrita. Casi lamento no haberla leído en su original en francés.

 

[Libro] Filmish: Un viaje gráfico por el cine

Cine, Literatura

Decir que es la primera vez que leo un libro de ensayo en formato de cómic sería exagerar. Al fin y al cabo, tuve la oportunidad de leer un par de libros el año pasado del italiano Igort, uno sobre sus experiencias en Japón y otro sobre la situación política en Rusia que pueden situarse sin duda en esta variedad. Pero en ambos casos no dejaba de estar presente una dramatización de los hechos que contaba. Pero lo que he leído en esta ocasión, firmado por el británico, escocés por más señas, Edward Ross es claramente un ensayo (traducción de Carlos Mayor; publicado por Reservoir Books), no hay dramatización que valga en sus viñetas. Es la exposición sistemática, ordenada y razonada de una serie de tesis sobre la evolución del séptimo arte, el cine, a lo largo de su historia, acompañada y complementada por viñetas que refuerzan gráficamente las ideas que expone su autor.

La lectura de cualquier libro, la visualización de cualquier película no deja de ser un viaje que emprendemos, y que no necesariamente termina al llegar a la palabra “Fin”. Así que acompañaré esta entrada de las fotografías de viajes que están apareciendo últimamente en mi Tumblr (enlaces al final). Como la Costa del Granito Rosa en la Bretaña francesa (encabezad), o los “colleges” de la universidad de Cambridge, en el Reino Unido.

El libro se estructura en siete capítulos temáticos:

  • El ojo.
  • El cuerpo.
  • Los decorados y la arquitectura.
  • El tiempo.
  • La voz y el lenguaje.
  • El poder y la ideología.
  • La tecnología y la tecnofobia.

Cuando cogí el libro por primera vez, no entendía bien el porqué de estos temas y no otros. Después de leerlo, no se me ocurre una selección mejor de temas, ya que abarcan muy hábilmente los elementos fundamentales de la ciencia, la técnica, el arte y los conceptos que hay detrás de una película de cine, al mismo tiempo que sirven para analizar las tendencias en el cine a lo largo de su historia.

El monasterio cartujo de Kostanjevica en Eslovenia.

Me ha sorprendido muy gratamente comprobar cómo a pesar de la parquedad en palabras inherente al medio, en el que estas deben acompañar a las imágenes, el libro es de considerable profundidad conceptual, siendo al mismo tiempo asequible a cualquier persona con dos dedos de frente. Eso sí, si lo que caracteriza la historieta como arte comunicativo es el aspecto gráfico, en este caso la importancia de un buen texto es fundamental. Y los textos son realmente buenos y bien escritos.

No me cansaría de recomendar este libro. A los amantes del cine, sin dudarlo. Casi lo podría considerar obligatorio. A quien quiera aprender algo más sobre el séptimo arte, pero se le atragantan los textos más densos y sesudos, también le diría que se lo leyese, que iba a aprender y a disfrutar haciéndolo. Y para cualquiera que no tenga prejuicios negativos hacia el medio, porque no deja de ser un excelente ensayo desde el punto de vista literario.

No sé a qué esperáis. A por él.

O las iglesias románico mozárabes del Serrablo, en los Pirineos aragoneses en España.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Fotografía] Cinestill 800T 120 – Una película “de cine” para las cámaras de medio formato – Fotografía y otras artes visuales

Arte, Fotografía

Aprovechando una visita al Museo Pablo Gargallo de Zaragoza para probar las bondades, y los posibles defectos si los tiene, de una nueva película negativo en color para cámaras de formato medio, basada en las emulsiones utilizadas en cinematografía.

Origen: Cinestill 800T 120 – Una película “de cine” para las cámaras de medio formato – Fotografía y otras artes visuales.

[Libro] La trilogía de las Tierras

Literatura

Hace aproximadamente treinta y algún años leí un libro de ciencia ficción de un autor español. En aquellos momentos, aquello parecía una rareza. En las diversas colecciones de libros de ciencia ficción había muy poquitos autores españoles. Pero allá por 1983, en SM, una editorial que se ha centrado en el libro educativo, de texto y en literatura juvenil aparecía un libro de Jordi Sierra i Fabra que me regalaron, y que se titulaba …en un lugar llamado Tierra.

Como no se me ocurría ninguna serie de fotografías específica para esta entrada, pondré unas cuantas de un lugar llamado Tierra, en un rincón que en Zaragoza llamamos Huerta de las Fuentes, y que tomé hace ya un tiempo con mi pequeña Olympus EE3, camarita compacta automática de medio formato (que no de formato medio).

Aquel libro planteaba una situación interesante, aunque no excesivamente novedosa, porque había predecentes parecidos. Tras una situación de carácter apocalíptico, la civilización humana se ha repuesto pero ayudada en por las máquinas, seres de carácter robótico con inteligencia y voluntad. Personas de carácter electromecánico. El mundo en que viven es casi utópico. No hay guerras, no hay necesidades, y con la ayuda de las máquinas, el ser humano vive una vida controlada dedicada principalmente al ocio o a trabajos que no son penosos y pueden ser interesantes. Pero detrás se esconde, como en la mayor parte de las utopías de la ciencia ficción, una distopía. Tras el mundo aparentemente igualitario, así lo define incluso su constitución, entre máquinas y seres humanos, se oculta una dictadura de carácter benevolente, pero dictadura, en la que las máquinas tienen el control. Un suceso inesperado hará que el sistema se tambalee. Una máquina, un piloto interestelar, aparece “muerta” al regresar de una misión espacial. Y el único sospechoso de que tal cosa pueda haber pasado es su copiloto o ayudante. Porque las máquinas dirigentes no pueden admitir que se haya “suicidado”. Un científico aceptará defender al hombre en un juicio. Que ocupa la mayor parte del libro.

En su momento me pareció bastante interesante, desarrollaba ideas que a mí me parecían novedosas, aunque ahora sé que había numerosos antecedentes que habían influido sin duda en el autor, y el final abierto sobre el futuro de tal sistema social era muy sugerente.

Evidentemente, sugería la posibilidad de una continuación. Unos años más tarde esta llegó. Pero el hecho de que apareciese en colecciones más destinadas al público adolescente que otra cosa, así como el que para ese momento yo tuviera muchos otros intereses lectores, hizo que nunca llegase a enterarme de cómo seguía la historia. Hasta ahora.

Hace unas semanas me dio por buscarla en Amazon Kindle, y encontré que no sólo había una continuación, sino que era una trilogía, como no. Y decidí comprarla y leerla entera. El que ya había leído y los dos nuevos.

En ellos, Sierra i Fabra sigue los pasos de Asimov, una influencia muy evidente, y pone a las máquinas, robots para el norteamericano de origen ruso, como protagonistas. En Regreso a un lugar llamado Tierra, nos encontramos con que doscientos años más tarde los humanos se han rebelado y están ganando la guerra. Y una máquina ya algo vetusta tendrá que conseguir el alto de las hostilidades y una paz duradera. En El testamento de un lugar llamado Tierra, ambas poblaciones inteligentes viven separadas, pero la sociedad y el mundo de las máquinas se está derrumbando, y unas máquinas científicas tomarán un rumbo para reencontrarse con el ser humano.

La experiencia no ha carecido de interés,… pero no ha resultado plenamente satisfactoria. Las dos continuaciones son claramente inferiores en planteamiento y desarrollo, e incluyen además algunas premisas que me han resultado casi ridículas.¿De verdad es creíble que en una sociedad robotizada avanzada no se han desarrollado máquinas resistentes, incluso más que un ser humano, a las inclemencias del tiempo, y el agua que las oxida es un arma contra ellas? Es por poner un ejemplo.

Bueno. He satisfecho mi curiosidad. Dejo ahí que la primera novela de la trilogía es recomendable. Las otras dos, no. Y que desde luego, aunque una historia sugiera una continuación, a lo mejor es más oportuno dejarla estar y dejar esta a la imaginación del lector.

[Libro] Tomoji

Literatura

Hace unas semanas, se dio la noticia del fallecimiento de un historietista japonés, Jirō Taniguchi, altamente respetado por los aficionados al género, y cuyos libros ya me habían llamado la atención alguna vez en las estanterías de las librerías, de tal modo que hace pocos meses ya leí uno de sus libros, que me gustó..

Decidido a conocer algo más de este autor, me fui a una de esas librerías y me decidí no por una de sus más conocidas historias sino por una de las más recientes, escrita pocos años antes de su muerte. Taniguchi, además del dibujo, aporta el guion junto con la escritora Miwako Ogihara, traducidos por Victor Illera Kanaya.

Desconozco cuál es el grado de religiosidad o espiritualidad real del pueblo japonés, de las visitas a los templos y santuarios sales con la sensación de que tienen muchas supersticiones. En cualquier caso, naturaleza y superstición parece que van de la mano en el país. Hasta el monte Fuji está considerado un santuario. Sintoista, en este caso.

Tomoji, la protagonista del relato, es Tomoji Uchida, y esta fue un personaje histórico. Dato que yo no supe hasta llegar a las páginas finales del libro, donde se nos dice que tras casarse, se dedicó con su marido a llevar una vida piadosa inicialmente dentro de la religión budista, fundando una nueva rama del budismo considerada en Japón como una nueva religión. Es un tema en el que no voy a entrar. Porque no me interesa, por muy buenas relaciones públicas que gaste el dalai lama, me parece una religión tan obsoleta como todas las demás, y porque la historia que nos cuenta Taniguchi no va de eso.

Situada la historia en las primeras décadas del siglo XX, en un valle entre montañas de lo más rural de Japón, donde las innovaciones introducidas por la era Meiji en la que comienza la vida de la protagonista apenas han llegado. El arranque se produce con la visita de un joven de 18 años, Fumiaki Ito, con su cámara fotográfica para retratar a petición de su abuela a su tía abuela, que es abuela de Tomoji. Los jóvenes primos no se llegarán a encontrar, aunque ya nos advierten desde el principio de que están destinados a casarse con el tiempo. Pero esta es la excusa para irnos contanto la infancia y adolescencia de Tomoji, y de su familia. Para comprender los sacrificios y las dificultades de la vida en un entorno escasamente modernizado. Donde un niño o una niña tienen que caminar más de una hora de ida y otro tanto de vuelta para estar escolarizado. Donde una simple apendicitis acaba con la vida de un padre en unas horas. Donde una madre joven, viuda, debe abandonar a sus hijos porque otro hombre la reclama como esposa. Donde un hermano ha de sacrificarse trabajando para que otra pueda adquirir cierta educación. Y son cosas que Taniguchi observa con clara melancolía, puesto que también las identifica con valores tradicionales que se han ido perdiendo.

Aunque con los modos, el paisaje y las tradiciones japonesas, la historia es universal. No es difícil para mí pensar en el protagonista de cierta novela que leí recientemente, y su entorno, para establecer comparaciones más próximas de lo que pensamos. Aunque la novela tenga un tono tragicómico y aventurero, y la historieta sea más un drama calmado. Quizá no haya tantas diferencias en lo esencial entre un valle de la Cordillera Cantábrica de principios del siglo XX y un valle no lejos del monte Fuji en una época similar o ligeramente más precoz, aunque en lo aparente parezcan muchas.

Acompañada de un dibujo claro, de fácil lectura, la nostálgica história se lee con tranquilidad. Se podría leer en muy pocas horas. Pero es mejor darle cierto aire para respirar. Dedicar varias noches antes de dormir para leer un trocito, un pasaje de la vida de la niña o de la adolescente Tomoji. Y no deja de tener un tono similar, especialmente en lo que se refiere a los valores familiares que acompaña, a la anterior historieta que leí del autor. Está bien.

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[Libro] Doble silencio

Literatura

Mmmmmmm… Sinceramente, no perderé mucho tiempo comentando esta novela. Hace unas semanas decidí que necesitaba unos días de lectura poco trascendente, de mero entretenimiento, algo que no me hiciese pensar mucho, y justamente por ese entonces apareció una oferta en Amazon Kindle Flash de esta novela policiaca de la sueca Mari Jungstedt, traducida al castellano por Carlos del Valle, por un precio de alrededor de un euro. Así que decidí darle una oportunidad a este enésima variante del llamado nordic noir, o género policiaco de origen escandinavo.

El lugar más parecido que se me ocurre que he estado a los paisajes donde transcurre la acción son las playas de la península de Falsterbo, cerca de Malmo (Suecia). Aunque menos agrestes

Parece que la novela se inscribe en una serie de ellas que transcurren en la isla de Gotland, territorio sueco en el Báltico, destino de vacaciones frecuente, al parecer, y en la que literariamente se comenten crímenes con frecuencia, resueltos por los discretos agentes de policía de Visby, la capital de la isla. En esta ocasión, todo gira alrededor de un grupo de matrimonios, vecinos en una urbanización para la clase media, que organizan cada año una parte de sus vacaciones en común, y que en esta ocasión deciden acudir a un festival en honor al director de cine Ingmar Bergman, que rodó varias película, vivió y murió en la adyacente isla de Fårö. Pero claro está, se producirán un par o  tres de asesinatos, que indicarán que las relaciones entre estos matrimonios tan civilizados, tan suecos ellos, no eran tan buenas como parecía.

Aunque se lee con facilidad, me ha costó un poco más de la cuenta terminar una novela que tampoco tiene unaextensión excesiva. Fundamentalmente por un problema de falta de empatía hacia los personajes del libro. Tanto las víctimas como los presuntos asesinos como los policías y periodistas que investigan son gente que falla por completo en importante. En realidad, me da igual si los asesinan o no. Aunque la autora intenta introducir un poco de picante, sexual se entiende, en la historia, todo resulta más gélido que la península escandinava e islas limítrofes en pleno invierno, en uno de los más crudos.

No voy a decir que haya sido una pérdida de tiempo. Y el dinero, poco me ha costado. Pero la verdad es que cuando he comenzado a escribir esta nota ya se me había olvidado hasta el título de la novela. Y tampoco hace tanto que me la leí… ¿Diez días hace que la terminé? O menos. En fin. Corramos un nórdico velo…

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[Fotografía] En el instante preciso – La autobiografía profesional (y algo más) de la fotógrafa Linsey Addario

Fotografía, Literatura

Lynsey Addario es una fotógrafa norteamericana, nacida en Nueva Inglaterra de ascendencia italiana, que ha dedicado la mayor parte de su vida profesional al fotoperiodismo, especialmente a cubrir regiones en conflicto, incluyendo guerras y revueltas de todo tipo. A lo largo de su carrera ha sido disparada, ha sufrido algún accidente de circulación grave, y ha sido retenida contra su voluntad, o secuestrada según como lo vea cada cual, en dos ocasiones, en una de ellas, en Libia con grave riesgo para su integridad personal.

En el lado de las experiencias positivas, ha recibido varios premios importantes, de los cuales el más famoso es el Premio Pulitzer en 2009 en compañía del conjunto de la plantilla del New York Times, por su cobertura de los conflictos en las regiones fronterizas de Pakistan con Afganistán. A pesar de lo que se lee por ahí en ocasiones, no se le concedió el premio por ninguna de las dos categorías fotográficas que existen

La fotógrafa tuvo establecida su residencia durante años en Estambul… A medio camino entre Occidente y las zonas en conflicto en Oriente Medio en las que trabajó. Y a Estambul nos vamos fotográficamente para ilustrar esta entrada.

Entre los medios de más prestigio para los que ha trabajado están The New York Times, The New York Times Magazine, Time, Newsweek y National Geographic. Lo cual da una idea de su nivel.

El libro que aquí nos ocupa se titula en el original en inglés de forma distinta que en su edición en castellano para España. It’s What I Do (Es lo que hago) no tiene nada que ver con En el instante preciso, oportunista título que pretende asociarlo todo a la filosofía de Cartier-Bresson. Pero que no es de lo que va el libro. Tras unos capítulos en los que la fotógrafa nos cuenta el entorno familiar y social en el que transcurrió su infancia, así como sus primeros escarceos con la profesión en su juventud, se centra en el grueso de su vida profesional que está vinculado a la evolución del mundo tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en lo que la administración encabezada por George W. Bush llamó War on Terror (guerra contra el terrorismo o guerra al terror). Addario desarrolló su trabajo en muchos de los escenarios relacionados con este conflicto armado.

Como periodista, Addario es fotógrafa, no redactora. Por supuesto, tiene un nivel cultural razonablemente alto, con formación universitaria, pero cuando te enfrentas a este tipo de autobiografías siempre te planteas la duda sobre si está escrita por el supuesto autor o por un “negro”. No me parece el caso, la sensación global es que es la propia autora, que probablemente habrá recibido las correspondientes correcciones, la que traslada de su puño y letra sus recuerdos, sensaciones y pensamientos. La redacción del libro destila un cierto grado de ingenuidad en muchos de sus pasajes. Incluso, hasta cierto punto, en los más duros y difíciles. En cualquier caso, el libro tiene una estructura de manual. Comienza por relatarnos un episodio reciente e impactante para agarrarte a la historia, que nos deja sin concluir, para luego recurrir a un flashback general recorriendo toda su vida hasta que retoma en su momento ese episodio impactante con el que empieza. Muy típico en los relatos literarios y cinematográficos de hoy en día, especialmente los que proceden de Norteamérica.

Desconozco si se debe al carácter y personalidad de la propia autora, o si es una adaptación a un público general, especialmente el norteamericano, que en general parece recibir mejor este estilo de cierta ingenuidad, que a mí particularmente a ratos me decepciona un poco. Una mujer profesional de sus características, tan bregada durante tantos años en situaciones de conflicto, la imagino algo más dura. Pero puedo equivocarme.

Para dar un tono humano a su historia, va combinando su relato sobre su vida profesional con apuntes sobre su vida privada, especialmente sobre sus relaciones de pareja. La presencia de algún capítulo que exponga la dificultad de conciliar la vida profesional con la de relación me parece justo e incluso necesario. Pero determinados detalles de lo que nos cuenta sobre sus relaciones personales me parecen respetables, pero poco interesantes.

Yo he leído la versión electrónica del libro, y a este respecto tengo que recomendar que si se opta por este medio, se haga en un dispositivo con calidad de visualización elevada, e incluso en color. El libro está ilustrado con una cierta abundancia de fotografías de la propia autora o a la autora, aunque no es un libro de fotografías, que ganan con una correcta visualización.

Aunque he vertido algunas críticas sobre el estilo y el contenido del libro, no nos equivoquemos. El libro es muy interesante, y a mí particularmente me enganchó una vez que pasó sus capítulos iniciales de infancia y juventud, que podrían haber estado más resumidos. Creo que nos cuenta hechos y aventuras profesionales muy interesantes, que nos ayuda a comprender mucho mejor lo que es ser fotógrafo o periodista en general de conflictos, y la sensación que desprende el conjunto es de razonable sinceridad y honestidad. Sin durezas y sin acritudes, no esconde sus críticas a las situaciones que se encuentra y a quienes las provocaron, aunque es una ciudadana norteamericana que se cree su condición. Y es consciente que escribe para un público fundamentalmente norteamericano. Por lo tanto, tampoco esperemos dardos envenenados contra las actuaciones de sus gobernantes en el periodo de tiempo que abarca. Que razones en abundancia hay para lanzarlos. Pero no es eso.

El libro debería interesar al aficionado a la fotografía, pero también a quien se preocupe de cómo funciona el mundo actual. Hay que tener en cuenta que en la actualidad los medios cada vez gastan menos dinero en procurar que estos profesionales hagan su trabajo. Addario es una profesional consagrada y seguramente seguirá su carrera, tirará para adelante, o sabrá reorientarla conforme cumpla años. Pero hoy en día son muchos los fotógrafos mal pagados, mal protegidos, principalmente autónomos, que no saben si podrán vender sus fotografías a unos medios que están tomando derivas muy cutres, en los que una mala foto realizada con un móvil por la que no pagan nada les basta, en lugar de confiar en la mirada de profesionales con criterio que llegan hasta el lugar de los hecho.

Pero son muchas las instituciones destinadas a salvaguardar la democracia y las libertades en el mundo que están en crisis. Y la prensa es una de las que peor deriva lleva.

El Bósforo por encima de las cúpulas del Gran Bazar

[Televisión/diseño] Abstract: The Art of Design; una buena serie de televisión para enterarse un poco de qué va la cosa del diseño.

Arte

Hace un par de semanas se conjuraron los gnomos para que durante unos días el diseño y su filosofía estuvieran presente en mi pensamiento. En primer lugar, junto con una compañera de trabajo nos apuntamos a Diseña Forum, unas jornadas en las que se trataba el tema de que, y cito textualmente de su presentación en su página web,

“El diseño tiene cada vez un mayor peso en las distintas manifestaciones de la actividad económica, y no de una manera testimonial sino como una forma de pensamiento que se manifiesta hegemónica en la solución de problemas y en la respuesta a desafíos, de una manera innovadora y diferencial, ya sea en la configuración por las empresas de sus productos y servicios o en la definición y posicionamiento de los propios negocios. Pero se manifiesta como tal no solo en el campo de la actividad de las empresas y sus modelos de negocio, lo hace también en los ámbitos de las decisiones del sector público y del desarrollo social y cultural.”

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Arte moderno y diseño, ¿dónde empieza uno y dónde acaba otro? Yayoi Kusama en el Moderna Museet de Estocolmo. En el encabezado, ilustraciones de Gerda Wegener en Arken, Museo de Arte Moderno, en Copenhague.

Yo no trabajo en la empresa privada, trabajo en el sector público. No nos interesaban todas las sesiones, pero escuchamos un par de ponencias sobre cómo el pensamiento del diseño (design thinking) (enlace en inglés, la wikipedia en español todavía no considera el término) se constituye como una herramienta útil a la hora de configurar y planificar servicios públicos o iniciativas de cambio social. También participamos en un breve taller, que nos supo a poco, en el que una mezcla al 60 / 40 % de diseñadores (o estudiantes de diseño) y profesionales del sector público trabajábamos en el diseño de servicios públicos para el método propio del pensamiento del diseño.

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Obtenido en Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Design_thinking.png) bajo licencia “Creative Commons Attribution-Share Alike 4.0 International”, elaborado por MrJanzen1984.

Pues bien, justamente en esos mismos días, la cadena de contenidos multimedia bajo demanda Netflix ponía a disposición de sus abonados la serie Abstract: The Art of Design… Y sin haber visto ni un minuto de la serie, y con algunos antecedentes positivos en la cadena, tenía un aspecto estupendo. En ocho capítulos de aproximadamente 45 minutos de duración, la serie documental se acerca al trabajo de ocho profesionales del diseño en distintas vertientes. Uno de ellos fotógrafo. El listado de profesionales es el siguiente:

Episodio 1. Christoph Niemann: Ilustración.
Tiene en su haber un buen número de portadas de The New Yorker, por poner un ejemplo.

Episodio 2. Tinker Hatfield: Diseño de calzado.
Conocido especialmente por su trabajo en la multinacional de ropa deportiva “Nike”.

Episodio 3. Es Devlin: Diseño de escenarios.
Muy innovadora, ha trabajado para importantes producciones teatrales y para espectáculos del mundo de la música de importantes figuras del pop y otros géneros.

Episodio 4. Bjarke Ingels: Arquitectura.
Rompedor, y a ratos polémico, arquitecto danés.

Episodio 5. Ralph Gilles: Diseño automotriz.
Jefe de Diseño del grupo automovislístico Fiat Chrysler Automobiles.

Episodio 6. Paula Scher: Diseño gráfico.
Diseño gráfico basado especialmente en el uso de tipografías, con muchos diseños muy conocidos en su haber.

Episodio 7. Platon: Fotografía.
Platon Antoniou es un fotógrafo griego que es famoso entre otros trabajos por sus retratos de líderes mundiales, desde los presidentes de EE.UU. hasta el dictador Muamar el Gadafi.

Episodio 8. Ilse Crawford: Diseño de interiores.
Diseñadora de interiores y de productos para decoración con clientes tan importantes como el grupo IKEA.

Damien Hirst en Arken, Museo de Arte Moderno, en Copenhague.

Evidentemente, el episodio que más interesará a los aficionados de la fotografía que visitan estas páginas el el dedicado a Platon. Pero creo que es interesante para toda persona que se dedique de un modo a otro a las artes visuales.

A lo largo de los ocho episodios, pude constatar cómo estos creativos aplican el esquema de pensamiento que he presentado con anterioridad, de forma más explícita o más implícita.

A parte del interés que el tema puede suscitar, la serie está excelentemente realizada y filmada, aunque en algún medio especializado se quejaba de falta de profundidad en los trabajos de los diseñadores. Pero entendámonos, el fin de la serie es divulgativo y dirigido hacia el gran público, por lo que la serie tiene que ser dinámica y atractiva, aplicarse así mismo esos principios del diseño que empiezan por empatizar con el público que va a ser su potencial audiencia.

En varios sitios he visto que la consideran la “temporada 1”, así que podemos esperar nuevos capítulos y nuevos creativos en el futuro.

Muy recomendable.

Habitación de hospital diseñada por Poul Gernes en Louisiana, Museo de Arte Moderno, Humlebæk, cerca de Copenhague.