Libro – Autobiography of Red: A novel in verse, de Anne Carson

Literatura

Fotografías del Etna, dadas las referencias de la obra de Carson. Entrada publicada también en Substack.

No conocía yo a Anne Carson, no había oído hablar de ella, la recientemente anunciada premio Nobel de literatura de este 2026. Escritora canadiense, aunque su biografía dice que también tiene la nacionalidad islandesa desde 2022, nacida en Toronto, es conocida por sus estudios y conocimientos en filología clásica, porque en España nos adelantamos al Nobel, ya que es premio Princesa de Asturias 2020, y porque escribe en verso. Y no sólo poesía. También novelas en verso, como la obra que hoy nos ocupa.

El año que me acuerdo, si no he leído nada del premiado, intento buscar alguna obra representativa de su obra y leerla. Este año utilicé una aplicación de las mal llamadas de “inteligencia artificial», a la que le pedí un itinerario de iniciación a la obra de Carson, y me propuso que empezase por esta novela en verso, que aparece como una de las más notables de la autora. Creo que fue la primera obra de ficción de la autora, escrita en 1998, cuando ya andaba por sus 48 años de edad.

En ella, reinterpreta de una forma muy sui generis uno de los trabajos de Heracles (o Hércules), el que lo enfrentó a Gerión, inspirándose en la fragmentaria obra del calabrés o siciliano poeta Estesícoro. Para los sicilianos, claramente fue un isleño, y como tal lo consideran. Una de las plazas más populares de Catania es la plaza Stesicoro. Pero en la novela en verso, Gerion es un joven nacido en una isla ficticia y Heracles es otro joven algo mayor al que se une en un amor adolescente, pero fallido, hasta reencontrarse unos años más tarde de viaje por el cono sur sudamericano.

Como experiencia es curiosa, pero me costó entrar en la novela y en la historia. No estoy acostumbrado al verso. No obstante, conforme avancé en la lectura, esta se fue haciendo más fluida, y la segunda mitad de la obra la leí con ganas. No voy a decir que me entusiasmara, pero realmente hubo momentos en que la disfruté. Es algo distinto. Y hay que abrirse a experiencias nuevas. Luego ya si gustan más o menos… eso es otro problema.

Libro – Odyssey, de Stephen Fry

Literatura

Fotografías realizadas en Taormina recientemente en mi viaje a Sicilia. Tierra de cíclopes. Disponible también en versión Substack.

Es indudable que la versión cinematográfica de la Odisea filmada por Christopher Nolan, y que se estrenó este verano con gran éxito, ha traído de nuevo el interés por los mitos clásicos, específicamente por los mitos helenos. En un momento dado, Youtube se llenó de vídeos rodados por gentes más o menos eruditas en el mundo clásico que nos decían, generalmente en inglés, cual de las traducciones que del texto original homérico era la más conveniente. No es que me interesase mucho, pero vi alguno de estos vídeos. Y uno de ellos tenía una recomendación curiosa; olvidaos de leer las traducciones y leed la versión de la historia que escribió en su momento Stephen Fry.

El simpático comediante, actor, director de cine y, también, escritor británico tiene un ciclo de libros sobre la mitología griega que muchos consideran muy interesante, formada por cuatro volúmenes; Mythos, Heroes, Troy y Odyssey. Los dos últimos son claramente reescrituras personales de las obras homéricas. Pero en su conjunto, representan una especia de cosmogonía e historia del mundo que empieza con los dioses en Mythos, sigue con los semidioses y héroes legendarios en Héroes, y llega al final al mundo de los hombres/seres humanos con las aventuras de aqueos y troyanos, en las obras de Homero. Timeo danaos et dona ferentes.

Ese es el orden lógico de lectura, claro está. Pero lo que estaba de moda en el momento en que decidí acercarme a estaba de Fry eran las aventuras de Ulises de Ítaca, por lo que obviamente me decidí por empezar con el dedicado a la Odisea. En versión original, en inglés. El texto sigue la estructura no lineal del texto homérico, narrando la peripecia de Ulises, y en paralelo lo que sucede en Ítaca con Penélope, Telémeca y los gorrones… o pretendientes. Pero también narra lo que sucedió con otros aqueos destacados en su regreso a casa, nos habla del destino de Agamenón y sus hijos, especialmente Orestes, y hace referencias a la Eneida, con la huída del héroe troyano Eneas que llevaría a la fundación de Roma.

Evidentemente, frente al estilo homérico, poema épico destinado a ser recitado o cantado, Fry escribe en una prosa directa, adaptada al mundo actual. Y es pedagógico en su narración. No puede dar por hecho, como hacían los rapsodas griegos, que el lector, en aquella época el auditorio, esté al corriente de las referencias que el texto hace, por lo que ha de realizar las explicaciones correspondientes. Incluye alguna ocasionas anacronía. Y hace una lectura más actual de las actitudes de los diversos personajes. No en el mismo sentido necesariamente que Nolan. Aunque no demasiado alejado.

¿Es recomendable? Sin duda. Es una lectura bastante amena. No deja de ser una historia de aventuras tan entretenida o más que muchas de las actuales sagas de fantasía o antigüedades más o menos mágicas. Muchas de las cuales se basan en los mitos de antaño, sean griegos o de otras latitudes, aunque en el mundo occidental principalmente de pueblo con cultura indoeuropea, claro está (Grecia, Roma, sagas nórdicas, mitos celtas,…) Pero es que además nos sirve para desasnarnos de conocimientos básicos de una de las culturas que consideramos cuna de la civilización occidental. Y eso nunca viene mal. Con el tiempo, quizá afronte alguno de los otros libros. Mythos, quizás. Lo de Troya… no me apetece mucho. Siempre me cayeron mejor los troyanos que los aqueos… y son estos últimos los que ganan.

Libro – La niña que iba en hipopótamo a la escuela, de Yōko Ogawa

Literatura

Fotografías tomadas en Okayama, ciudad de nacimiento de la protagonista, o más bien narradora, de la novela. La entrada está publicada también en Substack.

El viernes, al final, no me dio tiempo para comentar el tercero de los libros que leí durante el viaje de vacaciones. Y ayer estuve muy liado con otras cosas, domésticas y fotográficas. Así que hoy retomo, y espero comentar este tercer libro, y una película de estreno que vi antes de las vacaciones. Aunque lo de la película igual es ya por la tarde.

Yōko Ogawa es, desde hace ya unos años, una de mis escritoras favoritas. No una de mis escritoras japonesas favoritas, sino una de mis escritoras favoritas de cualquier parte del mundo. Y una de las características de la autora que más me gustan es que es absolutamente camaleónica. No hay dos novelas similares. Que pertenezcan al mismo género. O que traten los mismos temas. Es como si leyeras un autor distinto con cada una de ellas. Salvo que dicen que hay un tema que subyace con frecuencia en sus relatos; la memoria. Y en la que hoy os traigo, también.

Esta es la séptima novela que leo de la autora. Y como mucho tendría algún parecido con una de ellas, de las más famosas,… y también tiene notables diferencias. Al principio del relato nos trasladamos a Okayama, de la mano de la relatora, Tomoko, una mujer adulta que retrotrae su memoria a cuando tenía 12 años, muy al principio de los años 70 del siglo XX. Criada en un hogar feliz, la muerte de su padre por cáncer sitúa a su madre y a ella en una situación económica más comprometida, por lo que la madre pide ayuda a su hermana para que se encargue de Tomoko durante un año, mientras ella hace un curso que le permita conseguir una posición mejor en la empresa y obtener mejor sueldo. La tía de Tomoko se casó con el heredero de una empresa de refrescos, una familia muy acomodada, que vive en Ashiya, cerca de Kobe. Una familia de orígenes mixtos, ya que la matriarca octogenaria nació en Alemania. Una familia alegre y acogedora, al mismo que excéntrica, en la que hay otra niña, Mina, un año más joven, que sufre de asma, y que va al colegio a lomos de una hipopótama pigmea.

Me enganchó la novela desde el momento en que Tomoko es recogida por su elegante y apuesto tío en la estación de Shin-Kobe y la llevo a la casa en Ashiya. Y es que Ashiya es el lugar donde se desarrolla preferentemente otra de mis novelas japonesas favorita, Las hermanas Makioka. Las historias son distintas. Y hay 35 años de distancia en las épocas en que transcurren. Pero es el mismo entorno de familias acomodadas en la gran área metropolitana entre Osaka y Kobe. Y allí, en una gran mansión de estilo español, viven los tíos de Tomoko. Una familia perfecta, acogedora, simpática, generosa… pero en la que encontramos sus tristezas. La enfermedad de Mina, las infidelidades del tío, el alcoholismo de la tía, la nostalgia de la abuela alemana de origen judía que perdió a toda su familia en los campos de concentración nazis, la relación no declarada entre la abuela y la criada,… Pero a pesar de todo, generosos, consiguen que Tomoko, desplazada de su madre, en un lugar extraño, sea feliz, y encuentre su rumbo en la vida. En las últimas páginas, cuando Tomoko nos hable de su vida adulta, entenderemos hasta que punto fue influenciada por su familia extendida.

A mí me encantó. Y me emocionó en no pocas ocasiones. Me parece de lo mejor que he leído de Ogawa, y eso es mucho decir. Porque hasta ahora no había leído nada que no me gustase, y mucho. Muy recomendable, con valores universales, y con una pequeña cuestión que debemos recordar siempre; cuando el narrador lo cuenta en primera persona, debemos asumir un narrador poco fiable. Aunque sea bienintencionado como en este caso. Pero es que Tomoko nos habla en la edad adulta, pero con los ojos de la niña de 12 o 13 años que vivió durante un año en un mundo que no era el suyo.

Libro – Opus Nigrum, de Marguerite Yourcenar

Literatura

Fotografías tomadas en Brujas, donde comienza y termina esta novela histórica. Pero había otras opciones. Publicación disponible también en Substack.

Segunda publicación del día destinada a comentar los libros de las vacaciones. Pero antes de entrar con el libro, vayamos con Marguerite Yourcenar, su autora. Tengo una enorme deuda con esta escritora francesa. Aunque nació en Bruselas. Lo de ser francesa le venía del padre. Leí sus Memorias de Adriano siendo muy joven, alrededor de los veinte años. Y eso me arruinó la posibilidad de poder disfrutar de esas novelas históricas, de las de venta en aeropuertos, que gustan a tanta gente, productos prefabricados, formulaícos, porque después de entender la profundidad que puede tener una novela histórica bien planteada y ejecutada, todo eso me parece bazofia. Transcurra en Roma, Egipto, India, la España medieval o donde queráis.

El caso es que con posterioridad apenas he leído cosas de Yourcenar. No se me ha puesto a tiro. Y eso lo siento como una deuda. Recientemente apareció de oferta esta versión en castellano, con título en latín, de su L’Oeuvre au noir, otra novela histórica entre lo mejor de la autora, y decidí ponerme a ello.

Yourcenar nos traslada a Flandes en el siglo XVI, cuando el protagonista de la novela, Zenón, tiene 20 años. Bastardo, hijo de la hermana de un potentado flamenco de Brujas, que por su condición es encaminado a los estudios eclesiásticos, que abandona para recorrer el mundo. Al mismo tiempo, su primo, el primogénito de la familia, abandona también el hogar y su posible carrera en los negocios para ir a la guerra. A la que sea, en el bando que sea. Busca la gloria. Van a ser tiempos revueltos, la reforma y la contrarreforma. Los Habsburgo, austriacos o españoles, contra los nobles y plutócratas de las provincias de los Países Bajos. El Sacro Imperio sacudido por las guerras de religión. Italia, siempre patio de intrigas donde todas las potencias, seculares y religiosas, quieren meter mano. Pero también es el momento cuando el renacimiento empieza a dar sus frutos en filósofos, alquimistas, médicos y otros científicos, que impulsarán un siglo más tarde las matemáticas, la física y la química, y dos siglos más tarde las bases de lo que con el tiempo será la revolución industrial. Tiempos de cambios en los que perduran las supersticiones medievales y se mezclan con los primeros librepensadores de la Edad moderna. Como Zenón.

La novela es un fresco magnífico del siglo XVI, en los sesenta años de vida del protagonista. Se divide en tres partes. La primera nos habla de la familia, los amigos y el entorno del principal protagonista. La segunda, cuando ya cincuentón vuelve a Brujas y se instala a practicar la medicina para los desfavorecidos al amparo del abad de los franciscanos, a pesar de que se ha vuelto escéptico, ateo en la práctica. Y la tercera cuando se le procesa por un tribunal medio penal medio inquisitorial por sus escritos, sus ideas y algunos de sus actos. Un hombre complejo, polifacético, auténtico renacentista tardío, que, aunque ficticio, reúne características de muchos filósofos y estudiosos de la época.

Yourcenar hace un canto al libre pensamiento justo en la época en la que esta forma de vida da sus primeros pasos desprendiéndose de los dogmas e intereses de los dos grandes macroparasitismos que acompañaron las civilizaciones desde que la humanidad se asentó en ciudades al dominar la agricultura y la ganadería y empezar a comerciar; la aristocracia guerrera y el clero. De la religión que sea; eso es poco importante. Pero en la Europa del Mil Quinientos, las denominaciones cristianas. Escrita con maestría, esta novela es una obra maestra, no ya recomendable, sino imprescindible.

Libro – The Tatami Galaxy, de Tomihiko Morimi

Literatura

Fotografías tomadas en Kioto, como no podría ser de otra forma con este libro. Entrada publicada también en Substack.

Voy a hacer algo inusual. Llevo bastantes libros leídos acumulados y sin comentar. Cinco antes de empezar las vacaciones. Y durante el viaje a Sicilia, como he viajado solo, en los desplazamientos, comidas, y otros momentos, me ha cundido y he terminado otros tres. Voy a iniciar un proceso de actualización en las próximas semanas. Pero de entrada, hoy, ya que los tres libros de las vacaciones han sido muy interesantes, voy a comentar los tres. En tres entradas consecutivas distintas. Ya que estoy todavía de vacaciones y tengo tiempo, voy a ello

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Y el primero es un libro de Tomihiko Morimi, del que ya he leído dos libros de su célebre Galaxia del Tatami, aunque uno de ellos no es exactamente de la saga, aunque tenga muchos elementos en común. El otro sí. Hoy voy con el que dio inicio a la saga, si no estoy equivocado.

Lo de Galaxia del Tatami es un concepto que aparece en el libro, y que se ha usado en el título del libro en inglés. El título original en japonés es Yojōhan Shinwa Taikei 四畳半神話大系, que vendría a ser algo así como la saga cuasimitológica de los 4 ½ tatamis. Cuatro tatamis y medio es el tamaño de la habitación del protagonista en su destartalada residencia universitaria. Teniendo que una plancha de tatami viene a tener unas dimensiones de 90 x 180 cm, la habitación tiene aproximadamente 6.5 metros cuadrados. Justita, ¿verdad? Pero tiene gran importancia en el capítulo 4 de la novela.

La novela utiliza la existencia de un multiverso para explorar las distintas elecciones que el protagonista podría hacer cuando ingresa en la universidad dos años antes, en la novela esta en tercero, en busca de una vida universitaria de color de rosa en la que ligaría con una guapa moza de pelo negro. En todos los capítulos aparecen los elementos para conseguirlo, incluido la guapa moza de pelo negro, Akashi, descrita por el protagonista como bella y distante, y con fobia a las polillas, aunque en realidad es un encanto. Y por supuesto, el estudiante nunca reflexiona sobre sus decisiones, y echa la culpa de sus desgracias a su amigo Ozu, de aspecto diabólico y gran capacidad para enredar las situaciones. En el cuarto capitulo, “Around the Tatami Galaxy en Mighty Days”, es cuando comprende que son sus elecciones las que lo condicionan, y no los demás.

Cada uno de los cuatro capítulos tiene elementos repetitivos; la elección de un club universitario (distinto en cada capítulo), la amistad con Ozu, el “Maestro”, la adivina, el accidente en el puente y la nube de polillas, entre otras. Y la novela juega constantemente con el absurdo en todas las situaciones; la higienista dental guapísima que lame la cara de los demás cuando se emborracha, la muñeca sexual tamaño natural, Kaori, la guerra proxy-proxy, los absurdos fines de los clubes universitarios… Es una novela tremendamente dinámica y divertida. Y eso hace que pueda pasar desapercibido que es sumamente reflexiva sobre cómo las personas afrontan su vida y sus propias decisiones. Y que es muy romántica. Cuando vi la serie de animación que la adapta ya me “enamore” de Akashi… y en la novela, también.

Muy dirigida a lectores del grupo demográfico y sociocultural universitario, la novela puede ser igualmente muy divertida para cualquier persona que haya pasado por una juventud universitaria, en la que todos soñamos con cosas parecidas a las del protagonista (el color del pelo de la chica es optativo), y tenemos que afrontar las consecuencias de nuestras propias decisiones. Bueno,… esto… toda la vida. Muy recomendable. Que yo sepa no está traducida al castellano; yo la he leído en inglés

Libro – Exit 8, Genki Kawamura

Literatura

Fotografías tomadas en Osaka, en torno a la estación de metro de Umeda. También en versión Substack.

Hace no mucho, el año pasado, hubo una película con este título, dirigida por el mismo director que el autor de este libro, Genki Kawamura. Lo cierto es que no vi la película que, aunque no excesivamente bien valorada en IMDb, fue muy alabada por la crítica. Pensando que era el libro en el que se basaba la película, y encontrándolo de oferta, decidí leerlo.

Pues bien, estaba equivocado. El libro se basa en la película. Y ambos, en un videojuego. El caso es que, como me ha pasado en varias ocasiones, si bien hay películas brillantes adaptaciones de historias literarias, hay muy pocos casos de historias literarias que adapten con brillantez las películas cinematográficas. He leído varias y sólo recuerdo con cierto cariño la versión literaria de Arthur C. Clarke de 2001, a space odissey. Y creo que si funciona es porque introduce diferencias que hace que la novela funcione bien en sí misma.

La historia del libro que nos ocupa, y supongo que de la película, es la de un hombre, relativamente joven pero no demasiado, que viaja en metro, cuando recibe la llamada de su novia, que le comunica que está embarazada y que está en el hospital. El hombre sale del tren y empieza a deambular por los pasillos subterráneos de la estación en un bucle sin fin, en el que se mezclan los miedos a no poder salir de allí con los miedos a lo que puede suponer salir y enfrentarse a su vida real.

Ya lo he dado a entender. El libro, sin ser una catástrofe, no me ha convencido en exceso. Creo que le falta soltura, naturalidad. Probablemente adapta muy fielmente la película, que como ya he dicho dirige el propio autor. Y no, la forma en que se configura la narración de una historia en la gran pantalla no es la misma que en un libro. Es lo que hay.

Libro – The Worst Ship in the Fleet, Skyler Ramirez

Literatura

Fotos realizadas en Castejón, Navarra. No es una nave espacial; pero un día fue un vehículo innovador, que la desidia humana ha llevado a casi echar a perder. Publicado también en Substack.

Con la llegada de septiembre, mi vida se ha vuelto a complicar, y mi disponibilidad de tiempo ha disminuido considerablemente. Cuatro días hace que no publico nada en estas páginas, cuando antes publicaba 6 – 7 entradas a la semana. Pero vamos con un libro. De ciencia ficción. O más bien, de aventuras espaciales. Una novela corta, en idioma original, en inglés. El autor, Skyler Ramirez, estadounidense de apellido muy hispánico. Dice que vive en Tejas. No sé mucho más de él que lo que cuenta él de sí mismo en su página web. Probablemente, uno más de esos ingenieros que se deben aburrir y se ponen a escribir ciencia ficción. O más bien, aventuras espaciales.

En una galaxia muy muy cercana, en un futuro indeterminado con la especie humana extendida por la galaxia, un oficial de cierto rango de una flota imperial va camino de su nuevo destino. Ha caído en desgracia, y ha sido destinado al culo del mundo… o al culo de la galaxia, a un nave cochambrosa. Donde se meterá en líos por culpa de la segunda oficial, que está muy buena, aunque es muy arisca, por un suboficial con muy mala baba, y por unos misteriosos contrabandistas que le pondrán en un brete.

Por lo que entiendo, primera novela corta de una saga con los mismos protagonistas, el capitán tan y la oficial que está que cruje. Sinceramente, no tiene mucho de especial. Pretende llevar las cosas con una mezcla de humor/ironía… ¿parodia? (no sé si llega a tanto), y aventuras. Lo hemos visto en otras ocasiones, no aporta nada nuevo al género. Pero, eso sí, el ratito que te cuesta leerlo, no mucho, te entretienes. Y luego te olvidas. Por que ha pasado ya algo más de un mes desde que terminé de leerlo y yo no me acuerdo mucho de los detalles. En general sí… pero los detalles, ya no. Punto medio. O punto mediocre,… llevadero.

Libro – Intimacies, Katie Kitamura

Literatura

Fotografías de La Haya, realizadas hace ya más de una década; en la Semana Santa de 2010, si mal no recuerdo. Publicación disponible también en Substack.

Leí en su momento un libro de Katie Kitamura, que me intrigó. Hace más o menos un año. Me dejó unas sensaciones, inicialmente contradictorias, pero poco a poco fue creciendo en mi memoria, y en esos momentos lo considero bastante bien. Norteamericana de padres de origen japonés, es una escritora de la que cada vez oigo hablar más, por lo menos en ámbito específicos. Escribe en inglés, claro esta, y este libro lo he leído en su idioma original.

Kitamura nos lleva en su novela a acompañar a una intérprete profesional, capaz de traducir varias lenguas, estadounidense, de origen mixto con uno de sus progenitores japonés, que acepta un trabajo en lo que tiene toda la pinta de ser la Corte Penal Internacional, aunque la menciona con otro nombre. Pero bueno… En La Haya, en Scheveninge, y tal y cual… pues eso, verde y con hojas. Tiene un contrato temporal y eso le causa cierta incertidumbre. Hace una amiga que un día presencia una agresión, y la protagonista conoce al agredido, y eso le causa cierta incertidumbre. Liga con un hombre que está en proceso de separación, con hijos, y no sabe qué sentimientos alberga este hombre hacia su ex, y eso le causa cierta incertidumbre. Y tiene que participar como intérprete en el proceso contra un peligroso señor de la guerra africano, muy violento, que le hace cuestionarse muchas cosas, y eso le causa cierta incertidumbre.

La novela trata de muchos temas. Sobre las relaciones, tanto las amistades como las románticas o las sociales en general. Sobre la violencia, a nivel micro, próximo, o a nivel macro, a gran escala en el mundo. En general, es una reflexión centrada en una persona de la que no sabemos cosas, yo la supongo en sus treinta y tantos, quizá cerca de los cuarenta, que vive su vida con incertidumbre. Con pocos valores sólidos.

Al igual que me paso con la primera novela de la autora, es un libro que crece con el tiempo. Aunque es muy distinto. En aquel había una pluralidad de universos que modificaban constantemente la naturaleza de las relaciones entre las personas. Y eso nos generaba incertidumbres. Aquí la incertidumbre surge de la propia naturaleza del mundo en el que vivimos. Y la forma en que los sucesos, desde los más pequeños hasta los más globales afectan a nuestra intimidad y a nuestro seguridad/inseguridad en el mundo en el que vivimos. Entiendo que sea una autora de la que cada vez oigo hablar más.

Libro – La pequeña habitación de los misterios, Masateru Konishi

Literatura

Fotografías realizadas en la comarca de Kibiji, próxima a Okayama. Un hermoso entorno rural típico de Japón con algunos lugares interesantes para visitar. Entrada disponible también en Substack.

Pillé este libro en formato electrónico en una oferta de mi tienda habitual de libros electrónicos de estas que durante 24 horas los libros están a precio ridículo en este formato. Y lo pillé por inercia, porque sonaba a ese género de novelas japonesas, también he leído alguna surcoreana, que en realidad son episodios en un determinado entorno con un tono en general buenrollista.

Escrito por Masateru Konishi, tenemos a nuestra protagonista, una mujer joven, profesora, aficionada desde niña a las novelas de crimen y misterio, que visita con frecuencia a su abuelo, antiguo profesor también que padece demencia con cuerpos de Lewy. Lo cual le permite tener cierta lucidez en ciertos momentos, aunque también alucinaciones y otros síntomas de la enfermedad. La cuestión es que junto con su abuelo comienza a resolver misterios que le plantean su amigos y compañeros. Hasta que finalmente se ven obligados a resolver un inquietante caso que les afecta o amenaza a ellos mismos.

Dejando de lado los aspectos clínicos de la enfermedad del abuelo que, si nos pusiéramos estrictos haría inverosímil la lucidez que muestra para la resolución de los casos, por el deterioro cognitivo inherente a la misma, la novela es la enésima vuelta al mismo concepto de relatos cortos entrelazados dentro de una historia general de relaciones humanas, entre personas en general generosas y con buen rollo. Lectura optimista, quizá para una sociedad demasiado desencantada.

No está mal, pero tampoco es como para que te deje un poso permanente. Un entretenimiento que cumple con la tarea de pasar el rato con una narración digna y agradable. Sin más. Ni menos.

Libro – Mar cruel, Nicholas Monsarrat

Literatura

Fotografías realizadas en Glasgow que, aparte de Londres, es la única ciudad de las que aparecen en la novela que he visitado. También disponible en versión Substack.

Hace unas semanas vi en Youtube un interesante documental sobre las realidades de la llamada batalla del Atlántico durante la Segunda Guerra Mundial. Dicha batalla, que duró años, entre 1939 y 1944, aunque algunos dicen que hasta el final de la guerra, fue la pugna de los alemanes por bloquear la afluencia de materias primas y equipamiento militar al Reino Unido mediante el hundimiento de los mercantes que los transportaban. Fundamentalmente mediante el uso de submarinos, ya que el uso de barcos de superficie, que tuvo su impacto mediático en las primeras fases de la guerra, tras el hundimiento de alguno de sus buques más significativos se redujo mucho. Y fue una batalla dura, porque hubo momentos en los que el porcentaje de mercantes hundidos con su tripulación en las gélidas y tormentosas aguas del Atlántico norte fue muy importante.

Recordemos que por la geometría cuasiesférica de la superficie terrestre, la ruta que un avión o un barco lleva entre Europa y Norteamérica no es paralela a los paralelos convencionales de la latitud en las coordenadas geográficas. La ruta más corta es una ruta que sigue la línea del círculo máximo que une los puertos/aeropuertos de salida y llegada… aproximadamente, porque hay otros elementos a considerar. Por lo tanto, los buques navegaban inicialmente hacia el norte-noroeste, e iban modificando el rumbo hacia oeste-noroeste, y hacia el oeste, antes de empezar a hacer una ruta oeste-suroeste y sur-suroeste al llegar a destino. Más o menos. Y por lo tanto, el punto medio de la ruta estaba considerablemente al norte en el Atlántico, lugar frío y borrascoso. Ahí es donde se producían los hundimientos, con gran mortandad en tripulaciones, bien por las explosiones e incendios tras el impacto de los torpedos, bien por la hipotermia que sufrían los náufragos en las frías aguas del océano. Una barbaridad como muchas otras de los que se cometen en las guerras.

El documental recomendaba la lectura de este libro de Nicholas Monsarrat, periodista y escritor británico que, durante la guerra, sirvió en las corbetas, pequeños buques antisubmarinos, simples, de fabricación rápida y barata, que junto con otros algo más grandes y algunos destructores fueron las escoltas antisubmarinos de los convoyes de mercantes. El libro narra las aventuras y desventuras de dos de estos barcos, una corbeta y una fragata, algo más grande y compleja. Pero no sólo narra las dificultades de los viajes, las tormentas, el frío y la humedad, las incomodidades de unos barcos hechos deprisa y sin muchos miramientos, y los temidos y temibles encuentros con el enemigo. También los periodos en tierra, las desventuras y las pequeñas alegrías, los marinos afectados por el estrés bélico, amores y desamores, los que pierden la vida en los bombardeos sobre las ciudades portuarias e industriales, y lo que se os ocurra.

La historia, ficticia, pero inspirada en hechos reales, tiene dos protagonistas principales, el capitán de la corbeta, luego de la fragata, y el primer oficial de la corbeta, luego de la fraga, porque prefiere seguir al anterior a mandar su propio barco. Se supone que el personaje del primer oficial sería el alter ego del propio escritor. Pero hay otros personajes sobre quienes aprenderemos entre la oficialidad y la marinería de los barcos.

El libro es eficaz en su narración. Aunque relativamente largo, sus capítulos están agrupados en siete parte, una por cada año de guerra (1939, 1940, 1941,…, 1945), la narración es directa, económica, efectiva. Va al grano de las realidades que quiere describir y que quiere narrar. Y por lo tanto, se siente auténtica. No hay heroicidades. Hay éxitos y fracasos de gente común que en circunstancias normales nunca hubieran estado en estas vicisitudes. Hubieran comandados mercantes o trasatlánticos, hubieran sido mecánicos, abogados, comerciales, periodistas, oficinistas, agricultores,… apenas aparecen militares profesionales. Salvo el capitán que lo es en la reserva cuando empieza el conflicto, todos son alistados para el esfuerzo bélico.

Inspiró una película, del mismo título y que esencialmente cuenta la misma historia, aunque endulza alguna cosita, pocas. Y está muy bien valorada también por su factura y realismo. Para los años 50, la época en la que se rodó. La vi al final el libro. Y no está mal. Pero carece de la profundidad que tiene el libro. Que si te interesa la historia, está muy bien. Siendo ficción, no siendo un ensayo, sientes que conoces mejor la letra pequeña de la historia, la que no se cuenta, que lo que te puedan decir las estadísticas y los hechos con fechas y lugares acaecidos.

Libro – Biografía de X, Catherine Lacey

Literatura

Fotografías realizadas en Nueva York, donde reside la protagonista de la novela. También disponible esta entrada en Substack.

Alguien me recomendó el libro cuando se publicó en español. Alguien que sabía que me gustan las ucronías. Especialmente aquellas que afectan a la historia del siglo XX. Alguien que sabía de lo mucho que disfruté con The man in the high castle, tanto en su versión literaria como en la estupenda serie de televisión. Aquella serie que junto con otra nos hizo pensar que Amazon Prime Video se iba a convertir en una fuente de alegrías televisivas,… que no se ha cumplido en absoluto. Aunque en esta ocasión no clasifique como ciencia ficción. Tampoco que aquella debiera clasificar como ciencia ficción, aunque muchas veces así se hace.

En esta ocasión nos encontramos con una mujer, que fue periodista, que ha quedado viuda de una famosa artista multidisciplinar de pasado muy desconocido, muy controvertida, y sobre la que se ha publicado una biografía que le parece aberrante. Totalmente desnortada. Y esto la lleva a una búsqueda de los orígenes y la vida de su esposa que, también fue en gran medida una desconocida para ella. Una búsqueda que comenzará en los estados del sur de lo que fue Estados Unidos. Porque en este universo, los estados del sur se independizaron de los del norte al final de la Segunda Guerra Mundial, creando un estado que recuerda mucho a alguna de las peores distopías sobre las que se han escrito.

Lacey utiliza la ucronía para hablar de los problemas de la sociedad norteamericana actual. La desviación de la historia sobre la de nuestro universo comienza con el acceso al poder de Franklyn D. Roosevelt, que es acompañado por una jefa de gabinete que lanza un programa de gobierno no simplemente liberal sino abiertamente socialdemócrata, con reconocimiento de derechos para todos los ciudadanos, incluido, por ejemplo, el matrimonio no heterosexual. Entre otras muchas cosas. Y reflexiona sobre las distintas Norteaméricas. El noreste liberal y progresista, pero que con el tiempo puede sufrir desgastes e incluso involuciones, el libetarianismo de los estados del centro y del oeste, y el ultraconservadurismo religioso del sur profundo.

Y el hilo conductor es esa mujer desconocida, de mil nombres, de mil caras, que muestra las distintas formas de ser mujer, en un mundo donde ser mujer viene condicionado por convenciones que, a priori distintas, no lo son tanto comparadas con el nuestro. Lacey hace una propuesta ingeniosa e interesante, que tiene su parte de performance literaria. Porque la ficticia biografía de la mujer sin nombre está llena de interacciones con personajes reales del mundo de la cultura, el arte y la política. Y de acontecimientos que se modifican o cambian de significado por la presencia de la protagonista o por la propia ucronía en que se sitúan. Es un libro que para mí fue de menos a más, aunque al final parece que a la autora le cueste decidir cómo terminar. Y qué hacer después. Pero globalmente un libro muy interesante que se puede, sin duda, recomendar.

Libro – Mukudori, Aki Shimazaki

Literatura

Fotografías realizadas en Nagahama, a orillas del lago Biwa, con aves, en una tarde tristona y gris. Entrada también disponible en versión Substack.

Esta es la segunda novela corta del quinteto en desarrollo de la escritora nipocanadiense Aki Shimazaki. Recordemos que Shimazaki es una autora nacida en Japón, que se trasladó ya adulta a Canadá, donde se erradicó, y que ha desarrollado toda su carrera escribiendo en francés. Desarrolla sus historias en forma de novelas cortas agrupadas en quintetos, cada una de las cuales presenta una parte de la historia global que constituye el conjunto del quinteto. Y desde hace años, no me pierdo ninguna de estas novelas. He enlazado el nombre de la autora a su página en Wikipedia en francés, porque las de las versiones en inglés y en castellano están poco actualizadas. Especialmente esta última.

Su actual quinteto, o pentalogía, no sé cómo sería más adecuado, no ha recibido todavía un nombre genérico que yo sepa. Pero esta novela corta sigue a Ajisaï, que leí hace un año. Y si allí conocíamos los problemas del joven protagonista que veía su vida alterada por la quiebra de los grandes almacenes propiedad de la familia, en esta ocasión seguiremos a los padres de Shota, la madre Matsuko (léase Ma-tsu-ko y no Mat-su-ko) y el padre Atsushi (A-tsu-shi y no At-su-shi). Con lo que han salvado de la quiebra se han instalado en una casita a orillas del lago Biwa. Y van tirando. Pero al padre le diagnostican un cáncer que oculta a la familia. Mientras, Matsuko comienza a trabajar y conoce en la oficina de empleo a Matsuo, un hombre aficionado a la ornitología que se convertirá en buen amigo del matrimonio, dando sentido a los últimos meses en la vida de Atsushi.

Esta es una novela corta que ha crecido en mi recuerdo conforme han pasado las semanas. La leí nada más regresar del viaje a China, al poco de salir al mercado; un auténtico estreno. Pero mientras la vida del hijo me llenó de intriga, esta me dejó un poco menos interesado… temas demasiado próximos a mi vida laboral cotidiana. Pero sin embargo, en estos momentos en los que han pasado dos meses desde que la leí, mi recuerdo y mi valoración han mejorado. El enfoque de Shimazaki a la hora de abordar las relaciones familiares, de amistad o románticas es suave y elegante. Y también se pone de manifiesto en el tratamiento del duelo anticipado, que se encuentra presente en la novela, así como en la necesidad de seguir adelante frente a las adversidades. No obstante, creo que algunos de los temas son muy comunes a los del segundo libro, Semi,de la anterior pentalogía Une clochette sans battant.