[Libros] El año 2021 en libros

Literatura

Desde que abrí mi cuenta en Goodreads, tengo a final de año mi resumen de mis lecturas durante la ronda solar que termina. Y para el año 2021, me dicen en GoodReads que son 23 libros, 22 menos que el año pasado, y 30 menos que en el 2020. Sí… he leído poco para mis estándares personales. Lo he venido comentando a lo largo del año. Algo que empezó en 2020. Estoy bloqueado ante la lectura. No consigo concentrarme en ella. Y pasan días sin que lea una página. Tengo empezados varios libros… que no consigo terminar. Y empiezo otro, para ver si me animo. Han sido un total de 4.419 páginas, frente a las 10.148 de 2021. 192 páginas por libro frente a las 225 páginas del año anterior. Ya veis… incluso los libros que he terminado son más cortos. Lo cual no dice nada de su calidad.

Ilustro la entrada con otra actividad cultural, ya que el día 2 de enero, primero domingo de mes y del año, paseando con un amigo con nuestras cámaras fotográficas, nos metimos un rato en el Museo Pablo Gargallo, gratuito los primeros domingos de mes, para protegernos del frío de la niebla en el exterior.

Dos géneros han dominado en los libros que he leído este año; el cómic o historieta y la narrativa contemporánea japonesa. Esta especialmente en los periodos vacacionales. En algunos de ellos me ha cundido mucho, y he leído un porcentaje no desdeñable del total de los libros de este año. Por algún momento, lo que cuentan los autores nipones me llega con más facilidad, hace que me enganche a esos libros y los termine. Y entre las historietas ha tenido un papel importante mi avance en la lectura de las obras de Hugo Pratt, especialmente de su Corto Maltés. Ahora mismo tengo pendiente de leer uno más.

Mis 5 estrellas… Las célticas, La Giovinezza y La casa dorada de Samarcanda de Hugo Pratt, Mi madre de Yasushi Inoue, A cuerpo de gato de Hiro Arikawa. Mis principales decepciones… no me atrevería a hablar de decepciones. Creo que todos se han ajustado en la práctica a las expectativas depositadas en ellos. No ha habido libros de los que esperase mucho y me hayan decepcionado propiamente hablando.

Curiosamente, mi puntuación promedio en estrellitas de GoodReads es la misma que en 2019… 3,7 estrellas. Lo que indica que en general selecciono adecuadamente los libros que leo.

Más datos:

  • Libro más corto: 48 páginas, una historieta de Astérix.
  • Libro más largo: las 416 páginas de Delatora de Joyce Carol Oates. Lo curioso es que el año pasado coincidió esta estadística en términos de autores.
  • Libro más popular en Goodreads: La guerra de los mundos de H. G. Wells, un total de 528.561 lo han considerado en la plataforma bibliófila.
  • Libro menos popular: Morgan de Hugo Pratt. Lo tuve que introducir yo en la base de datos de Goodreads, porque la traducción al castellano no se encontraba presente.

El libro mejor considerado en GoodReads de los que he leído es La edad de oro de Wang Xiaobo. Ciertamente, es absolutamente delicioso. Una de las grandes sorpresas de este año junto con Los años de espera de Enchi.

Para 2021 me había propuesto un modesto objetivo de leer 40 libros. Y me he quedado muy lejos. Para 2022… me lo he puesto más fácil. Sólo 30… una mejora con respecto al nefasto 2021. Aunque el otro día me decían que pese a mi pesimismo lector, todavía andaba muy por encima de la media nacional en libros leídos por persona. Pero es que esa realidad es muy triste. Como decía hace un año… a ver si mi cabeza se normaliza un poquito, y en 2022 me entran más ganas de leer. Bueno… ganas de leer tengo. Lo que me falla es la capacidad para concentrarme.

[Libro – historieta] La casa dorada de Samarcanda – Hugo Pratt

Literatura

En un año que percibo como regular para la lectura, en el mismo 31 de diciembre, una hora antes de la cena de Nochevieja, terminé de leer el último libro del año. Sobre el balance lector del año, haré un resumen dentro de unos días. Probablemente el día 6, día de Reyes, que tendré más tiempo para redactarlo de forma tranquila. Espero. Pero hoy voy con una de las dos historietas de Corto Maltés, por el genial Hugo Pratt, cada vez me gusta más, que me trajo Papanuel.

Empecé a interesarme literariamente por la historia de estas regiones del mundo cuando leí en 1991 «Las cruzadas contadas por los árabes» de Amin Maalouf, y en 1992 «Samarcanda», también de Maalouf, y «De parte de la princesa muerta» de Kenizé Murad, cuando volví de mi viaje a Estambul.

En esta ocasión nos encontramos a Corto en Chipre, en la malísima resaca de la Primera Guerra Mundial, que según los historiadores oficiales terminó el 11 de noviembre de 1918, pero dejó tras de sí una serie de conflictos armados, que se mantuvieron durante años. Uno de esos conflictos fue el que enfrentó a los republicanos turcos contra los restos del régimen imperial otomano, Grecia, Armenia y algunos de los países aliados durante la guerra mundial como Francia y el Reino Unido, en lo que se ha denominado como Guerra de la Independencia turca o Guerra de Liberación. Curiosamente…. la ganaron los turcos, cuyo ejército había sido derrotado previamente en la Gran Guerra, conformándose la República de Turquía. Sin quererlo, Corto se ve involucrado en ese ambiente de inestabilidad, especialmente por ser confundido con un sosias suyo, un oficial turco, que no está con los rebeldes principales Mustafá Kemal «Atatürk», que ganaron el conflicto, sino con la facción de Enver Bajá, el «visionario» panturiano, que buscaba la unión de todos los pueblos túrquicos y altaicos (o presuntamente relacionados con ellos). Y esto desencadenará que se lance a un viaje que lo llevará hasta «la casa dorada» de Samarcanda, donde se encuentra preso su amigo Rasputín, y a buscar el mítico tesoro del rey aqueménide Ciro II el Grande, que también interesó a Alejandro Magno.

La aventura es tremendamente divertida, como de costumbre está llena de variantes ucrónicas de personajes históricos reales, y aporta dosis importantes de realismo fantástico. Tiene acción, humor y el romanticismo propio del aventurero maltés. Se ha convertido rápidamente en una de mis aventuras favoritas de Corto. y además es estupenda para impulsarte a incrementar o refrescar tus conocimientos sobre la historia de una parte del mundo que nos resulta lejana, pero que es clave para entender la historia del Viejo Mundo en su conjunto. Todo eso que pasó en torno a los territorios del Asia Central, en lo que los griegos llamaban la Transoxiana, en las cuencas de los ríos Amu Daria y Sir Daria, en la ruta de la Seda. Una región que los antiguos iranios llamaban Turán, y de ahí viene el Panturianismo de Enver Bajá. Conflictos, aventuras, romanticismo, historia,… ¿quién puede pedir más para terminar bien el año?

[Libro – historieta] Astérix et le Griffon – Didier Conrad, Jean-Yves Ferri

Literatura

No voy a dedicar mucho a comentar sobre un nuevo volumen de Astérix el Galo. Tengo todas las historietas del pequeño guerrero de la armónica y su «ligeramente desarrollado» compañero y repartidor de menhires, desde el número 1 y en lengua original, el francés. Creado por la genial pareja formada por René Goscinny y Albert Uderzo, conoció su edad de oro mientras el genial e ingenioso escritor estuvo con nosotros sobre la faz de la Tierra. Su prematura muerte, con sólo 51 años, en 1977 dejó un vacío que luego nadie ha sabido cubrir. Nunca las aventuras de los invencibles galos alcanzaron los niveles previos, e incluso en algún momento decayeron considerable a niveles en los que casi habría que plantearse haber dejado descansar para siempre al personaje, como sucedió con Tintin a la muerte de Hergé.

Unos paisajes de la península de Armórica, tierra de Astérix y compañía. Que ya tienen sus casi treinta años. Debería volver a visitar aquellas tierras.

En cualquier caso, desde hace unos años, son la pareja formada por el dibujante Didier Conrad y el guionista Jean-Yves Ferri quienes siguen adelante con las aventuras de Astérix. Aunque no elevaron de forma notable el nivel sobre lo que se venía haciendo de los tiempos de Uderzo en solitario. Quizá por eso,… por esa caída aparentemente irrecuperable en cierta mediocridad, esta nueva aventura en el que nuestros héroes coinciden por casualidad con unos emisarios romanos buscando el mítico grifo en las tierras incógnitas al este del mundo conocido (o sea el Imperio romano y fronteras adyacentes), en tierras de los sármatas (al este del Vístula en la Polonia actual y hasta el Cáucaso, me gustado más. Es realmente muy entretenida en su mayor parte, aunque decae en sus últimas páginas, como si la pareja de autores no hubiera previsto un final adecuado y un cierre razonable, a una aventura con un planteamiento muy entretenido.

Pero… misión completa. Sigo teniendo la colección completa. En francés. Y supongo que seguiremos. Es lo que hay.

[Libro – historieta] Morgan – Hugo Pratt

Literatura

Sigo bloqueado en la lectura. Por probar diversas cosas, en estas últimas cinco semanas he comenzado a leer cinco libros distintos. Alguno de ellos, nuevas versiones de libros ya leídos que me apasionaron en su momento. Por ejemplo, leer la versión original en inglés de Foundation de Isaac Asimov, aprovechando que estaba viendo la adaptación de la historia, mala adaptación, como serie televisiva. También he intentado alguna obra de autores japoneses, que mis últimas vacaciones me funcionaron muy bien. Pero tampoco. Comienzo a leer, y tras unas líneas o un par de páginas mi mente se distrae en otros pensamientos, sin conseguir concentrarme en la lectura. Pero en esta ocasión es nuevamente Hugo Pratt quien sale al rescate. Pero no con una nueva aventura de Corto Maltés. Esta vez voy con la última obra de Pratt, protagonizada por un antihéroe, un oficial de la marina real británica durante la Segunda Guerra Mundial en el Adriático.

Un trayecto al atardecer en el «vaporetto» que une Burano con Venecia por la Laguna Veneta nos vendrá que ni pintado.

Pratt nació a orillas del Adriático, en Rímini o cerca de Rímini. Como Fellini, que situó en aquella ciudad, durante la época fascista, la maravillosa Amarcord (Yo recuerdo, en el dialecto local). Así que sitúa al protagonista de este fumetto, Morgan, al mando de una patrullera británica en los años de la guerra que siguieron al cambio de bando italiano, entre septiembre de 1943 y el final de la guerra. Y ahí encontramos a este flemático, decidido y estoico oficial realizando labores de cartero y de transporte de personas entre las costas yugoslavas, italianas y albanas, de las zonas ocupadas por unos y por otros, y en medio de una maraña de conspiraciones entre los servicios secretos británicos, los partisanos comunistas de varios de los países ribereños, los partidarios monárquicos de los mismo países, ahora amigos de conveniencia, ahora enemigos declarados,… y de vez en cuando tropezando con alguna guapa e interesante mujer, sobre si la podemos considerar amiga o enemiga, aliada o adversaria… pues todo es según el punto de vista. Y es que el mando de la flota no va a arriesgar a un oficial y su tripulación que de forma tan eficiente realizan sus misiones, enviándoles a misiones heroicas, donde lo más probable es que terminen muertos.

Bari, Trani, Foggia, Pescara, Ancona, Albania, Split, Trieste… y cómo no, Venecia, tan querida a Pratt, y a mí, son algunos de los lugares que visita la patrullera del teniente Morgan. En unos episodios bélicos tan aparentemente anodinos como apasionantes cuando los cuenta Pratt, en un alegato antibélico elegante, donde afloran las hipocresías aparentes o escondidas de las potencias beligerantes, en ese o en cualquier guerra, donde es difícil saber donde comienza y terminan las lealtades y, lo que es peor, donde comienza y termina el objeto de la lealtad. Contada con humor, con un final absolutamente maravilloso a costa de trece motocicletas alemanas BMW, la novela gráfica, pues tal designación merece por su bella narración y por su profundidad, se mueve entre el escepticismo, la nostalgia y una cierta melancolía, que no impide que nos solidaricemos con algunas personas, que nos enamoremos de las mujeres, y mandemos a tomar por donde amargan los pepinos a las «grandes causas», a los políticos, a los mandos militares y, sobre todo, a los fascistas.

Me ha encantado.

[Arte] … en buena compañía

Arte

Quienes sigáis con cierta frecuencia este Cuaderno de ruta puede que recordéis que en los dos últimos años he hecho una par de escapadas, a finales de octubre, antes del cambio de hora, a Andalucía. Y en ambos viajes he coincidido con una pareja que me caen muy bien. Gente encantadora, de origen onubense, pero que llevan viviendo en Sevilla desde que fueron a estudiar a la universidad, y donde se conocieron. Pues bien, esta semana con tantos festivos, han estado por Zaragoza. Bienvenidos.

Hasta el miércoles tan apenas pude coincidir con ellos. Pero después sí. Y con los malos días, lluvia desapacible, que ha habido recientemente, ellos mismos propusieron visitar algún museo y alguna exposición. Así que jueves y viernes por la mañana, hacia el mediodía, les acompañé a algunos de ellos. El jueves visitamos el IAACC (Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporánea) Pablo Serrano. El viernes, el Caixaforum Zaragoza. Están muy cerca ambos centros, pero no nos dio el tiempo para visitarlos el mismo día.

En el IAACC Pablo Serrano se encuentra la exposición Aragón y las artes. 1939 – 1957. Según nos cuentan en el propio museo, es la primera de tres exposiciones que van a recorrer el ámbito de las arte plásticas y la cultura desde el final de la Guerra Civil española hasta el final del siglo XX. Y estas tres exposiciones serán el germen de lo que será la exposición permanente sobre arte contemporáneo en Aragón, que va a plantear el museo en su oferta expositiva. De momento, la exposición actual me parece más interesante como recorrido a la historia de un triste momento de nuestro país, las consecuencias de las posguerra inmediata y la dictadura, que como valor artístico global de la exposición. Lo que ya no tengo claro es si el intervalo «Octubre 2021 – agosto 2023» que indican en la página web se refiere a las tres exposiciones o sólo a la primera de ellas. Como sea este último vamos a ser muy mayores cuando veamos esta exposición permanente.

En Caixaforum Zaragoza nos centramos en la exposición Faraón, que encontramos en esto momento y hasta poco después de las fiestas navideñas, preparada en combinación, en colaboración o con fondos del British Museum. Es un recorrido por la historia del Egipto antiguo y clásico, desde la época de las primeras pirámides hasta los faraones ptolemaicos, desde el punto de vista de cómo se presentaban, actuaban o se desenvolvían sus monarcas. Es curiosa y muy entretenida. Aunque el grado de profundización real en lo que es el sistema político y social en torno al faraón es limitado. Pasa mucho con las exposiciones de Caixaforum, traen piezas estupendas que sería difícil ver si no es viajando a sus museos de origen, esas o similares, pero les falta un poco de profundidad en el comisariado de la exposición. En fin, no obstante, lo pasamos bien.

[Libro – historieta] Corto Maltese: Oceano Nero – Hugo Pratt, Martin Quenehen, Bastien Vives

Literatura

La lectura de este libro es en cierta medida un «error». Pero, en general, es un acierto. Me explicaré. Hace unas semanas comentaba la lectura de un relato corto de las aventuras de Corto Maltés, el célebre personaje de historieta del italiano Hugo Pratt, que transcurrían en su juventud. Comentaba en aquella entrada cómo, en el desplazamiento entre Sorrento y Roma, tuvimos tiempo en la estación central de Nápoles para curiosear libros en la sucursal de La Feltrinelli de la estación. Y allí vi este título, que me pareció interesante. Pero no lo compré, porque abultaba mucho más que el que comenté hace unas semanas, que era más ligero para ir leyendo en el tren camino de Roma. Anoté el título, para buscarlo a mi regreso. Y ahí cometí el error. Puesto que me apañé bien con el idioma italiano al leer el que compré en Nápoles, pues también pedía este idioma… que supuse erróneamente la versión original. Y no. Es la cuarta aventura del pirata tras la muerte de Pratt, y está escrita en francés por Martin Quenehen, y dibujada en el idioma universal por Bastien Vives.

Las callejuelas y «vicoli» del casco antiguo de Nápoles sirven para re

Si de leer una traducción se trataba, lo mismo podría haber leído la traducción al castellano, claro. Aunque de esta forma me ahorré tres o cuatro euros… la italiana es más barata. Pero bueno… lo ideal hubiese sido no estar amuermado y haber atinado con la francesa. En cualquier caso, Quenehen y Vives introducen una importante innovación en el personaje principal y en la historia. La trasladan a los tiempos actuales. Bueno… más bien, a los primeros años del siglo XXI y los atentados de las Torres Gemelas, cuestiones que aparecen de fondo, que sirven para orientar en el tiempo al lector, pero que no tienen que ver con la trama. Trama que comienza en Japón, cuando un jovenzano pirata nacido en La Valeta entra en contacto con una organización secreta, tras la cual se mueve en busca de riquezas, lo que le lleva hasta Perú y Panamá.

Estamos ante una reinvención del personaje, joven, impulsivo, casi temerario, con el carácter que le impuso Pratt bastante bien conservado, pero adaptado a los tiempos que corren. Y con gran capacidad para ligar con mujeres estupendas. La aventura es dinámica y muy entretenida. No sabe lo mismo que las de Pratt, especialmente las que más me gustan, que las más de las veces tienen un tono más melancólico. Pero es muy aprovechable y sirve para darle una vuelta a la idea de cómo sería Corto si en lugar de aparecer en el mundo de la aventura a principios del siglo XX lo hiciera un siglo más tarde. A mí… ya me ha venido bien. Lo he pasado bien.

[Libro] A cuerpo de gato – Hiro Arikawa

Literatura

Esta entrada literaria iba a ser escrita ayer. De hecho, ayer tenía más tiempo para hacerlo. Hoy voy a ir con el tiempo un poco justo, pero no quería dejarla pendiente más tiempo. Pero algunos acontecimientos en mi mundo laboral hicieron que perdiera las ganas de ponerme a escribir sobre el libro de la japonesa Hiro Arikawa. Un libro que, ya adelanto, me gusto mucho, mucho, mucho. Pero algunos de los temas que trata, mezclados con los avatares de mi jornada laboral… generaban un cóctel difícil de tragar en el día de ayer. Pero hoy sí que me apetece. Además he recuperado las buenas sensaciones que me dejó el libro cuando lo leí en mi viaje de regreso de Roma a casa al final de mis vacaciones italianas de la primera quincena de octubre.

Los viajes de Nana, el gato narrador, y su dueño, Satoru, les llevan en un momento dado al «ryokan» apto para mascotas que unos buenos amigos de Satoru tienen en las proximidades del monte Fuji. Utilizo algunas fotos de esas proximidades a la emblemática montaña japonesa, uno de los más felices momentos que he pasado entre mis dos viajes al País del Sol Naciente, para ilustrar esta entrada

Arikawa es una autora de un género popular en Japón, la novela ligera. Un género menor para muchos, especialmente si lo comparas con géneros similares, pero no iguales, en occidente; no obstante, ha generado algunos libros de éxito que tiene más enjundia y calidad literaria de lo que muchos podrían imaginar. Me cuesta incluir el relato que traigo hoy dentro de este género. En cualquier caso, recientemente leí un libro de la autora que me gustó bastante y, revisando su bibliografía, encontré este título… que todavía me ha gustado más.

Ciertamente no es una novela de gran extensión, pero la versión impresa, yo la leí en versión electrónica, tiene sus buenas 265 páginas. Y sus temas, a pesar del humor y buen rollo que destila el libro, son profundos y de calado humano. A cuerpo de gato es el título que se ha dado al libro en España… incomprensiblemente, desde mi punto de vista, puesto que el título original japonés 旅猫リポート Tabi neko ripōto, se traduciría como las Crónicas o informes de un gato viajero. Y es exactamente eso. La narración realizada por un gato callejero en primera persona, recogido y reconvertido en gato doméstico por un hombre joven de buen corazón, cuando, por motivos que irán apareciendo conforme avanza el relato, tiene que buscar un nuevo hogar para el gato, ya que ha dejado su trabajo, tiene que mudarse de ciudad, de Tokio a Sapporo, como nos enteraremos, y no sabe si va a poder cuidar de él.

Para ello, el hombre joven va visitando a sus buenos amigos del colegio, del instituto, de la universidad, o a la tía soltera que lo cuidó cuando quedó huérfano al morir sus padres en un accidente de tráfico. Padre y madre amantes de su hijo, cariñosos y dedicados, que influyeron en el carácter del hombre. De esta forma, en los sucesivos viajes por la geografía de Japón buscando un hogar para su gato, conoceremos más de la historia del joven, del sentido de la amistad, del significado de lo que es ser padres o lo que es una familia, de la solidaridad human. También sobre el amor y las dificultades que ha de superar para afianzarse. No puedo contar más, puesto que creo absolutamente indispensable que el lector vaya descubriendo por sí mismo la historia que nos cuenta Nana 七 (significa siete en japonés), y que desde el principio recuerda al humano protagonista al gato de su infancia, Hachi 八 (que significa ocho en japonés).

La novela es muy emotiva. En el buen sentido de la palabra, pero con intensidad. Habría que tener un corazón acorazado y muerto para no conmoverse y sentir genuina tristeza en algunos momentos del relato; el relato toca realmente la fibra sensible de cualquier humano no deshumanizado. Pero al mismo tiempo tiene momentos de genuina comedia, de alegría, de amor a la vida, de solidaridad humana, mientras acompañamos junto a Nana a quien es, genuinamente, un hombre bueno, cuando tenía todas las papeletas para no haberlo sido. Todo un descubrimiento para mí esta novela, que ha pasado inmediatamente a mi lista de favoritas de todos los tiempos.

[Libro] Primera persona del singular – Haruki Murakami

Literatura

Desgraciadamente, aunque durante mis vacaciones entre finales de septiembre y la primera quincena de octubre conseguí romper mi bloqueo lector, este ha vuelto después de dichas vacaciones, con una excepción de momento. Pero todavía me quedan por comentar algunos de los libros que leí durante esas vacaciones. Y hoy vamos con un que me gustó bastante.

Ya comenté en su momento que, hasta el momento, he leído todas las novelas de Haruki Murakami. Sólo uno de sus ensayos, y algunos relatos cortos sueltos, y una compilación de estos reunida. Hoy voy con el último libro de relatos publicado en español del conocido autor japonés, quien siempre suena para el premio Nobel… y a quien nunca se lo otorgan. Como los premios cada vez me parece una cosa más desprestigiada… pues me da igual.

Cualquier lugar de Japón viene bien como emplazamiento de las historias de Murakami, aunque Tokio suele ser el más frecuente. En esta ocasión pasearemos por Kii-Katsura y Shingū, en la península de Kii.

一人称単数, Ichininsho tansu, o lo que es lo mismo Primera persona del singular es una colección de ocho relatos cortos que, como su nombre indica están redactados en primera persona, con el autor identificando al autor consigo mismo. ¿Eso quiere decir que estos ocho relatos que abarcan vivencias desde la adolescencia hasta la edad adulta bien entrada son autobiográficos? Pues Murakami sabrá. Pero como dice el dicho italiano tradicional, si non è vero, è ben trovato. Si no es verdad, está bien contado. Y es que el japonés muestra aquí plenamente porqué soy un incondicional de su obra, que como la de cualquier otro escritor tiene sus altibajos. Aunque desde mi opinión, con más altos que bajos. El autor sabe colocar a la persona que mira al mundo en sus relatos, generalmente un hombre, que ni es muy listo ni muy corto, ni más guapo ni más feo, una persona normal, corriente. La cuestión es que a este hombre corriente, con quien nos podemos identificar los lectores, puesto que ni es un héroe, muy macho, o un escocés muy alto y fuerte, ni un patético risible, que son los tipos más frecuentes de la literatura, el sexismo en las artes es perjudicial tanto para las mujeres como para los hombres, paradójicamente, en los relatos de Murakami, vive experiencias interesantes. Conoce a mujeres interesantes. Vive situaciones peculiares. Tiene un amorío imprevisto que nunca hubiera soñado… Y eso está bien contado.

En su mayor parte relatos incardinados en el mundo real, hay algunos que transitan por ese realismo fantástico que también incorpora a bastantes de sus novelas. Y que a mí, me fascina. Lo cierto es que disfruté bastante del libro. No son los relatos cortos que más me gustan de Murakami, pero me parecen perfectamente recomendables. Esperaremos al siguiente libro del japonés. Que parece puede ser de ensayo.

[Libro] Josée, le tigre et les poissons – Seiko Tanabe

Literatura

Hace unas semanas comenté una película de animación, que no está mal, y que está basada en uno de los relatos de esta colección de la autora japonesa Seiko Tanabe. Tanabe es una escritora nacida en Osaka en 1928, que falleció recientemente, en 2019, y que está muy reconocida en su país, habiendo recibido distintos galardones de prestigio a lo largo de su carrera. Sus novelas y relatos cortos tienen la peculiaridad de que suelen estar escritos usando las peculiaridades dialectales del japonés en la región de Kansai, en la connurbación formada por Osaka, Kioto, Kobe y las poblaciones entre ellas. Y por supuesto, la acción de sus relatos suele tener estas ciudades como escenario.

En nuestro segundo, y de momento último, viaje por Japón, nos movimos preferentemente por la región de Kansai… aunque no necesariamente por los escenarios de las novelas de Tanabe, salvo Osaka y algo de Kioto. Pero bueno,… algunas escenas tomadas en la península de Kii valdrán para ilustrar la entrada.

Alguna cosa de esta autora está traducida al castellano, por ejemplo, el relato que da nombre a esta colección y a la película de animación mencionada. Pero no toda la colección de relatos, por lo que, interesado por la autora, acudí a la versión en francés de la misma, que se subtitula Neuf nouvelles romantiques au Pays du Soleil Levant. Nueve relatos románticos en el País del Sol Naciente. No. La palabra francesa nouvelle no significa novela. Es noticia o relato corto. A lo que en España llamamos novela, los franceses lo denominan roman. Independientemente de que sea romántica o no. Pues bien… nueve relatos cortos en los que las protagonistas son mujeres de distintas edades, entre la adolescencia y la madurez. Y en las que se reflexiona de una forma u otra sobre su forma de relacionarse con los hombres.

Estos nunca aparecen como protagonistas. Ni siquiera aparecen bien definidos. Más bien son presentados a través de la visión sesgada de las protagonistas, y en segundo plano. Como ya sospechaba, hablando del relato que da título a la colección y a la película de animación, esta última está modificada en el tono. En el relato la clara protagonista es Josée, mientras que del chico conocemos los escuetos datos que van apareciendo en el relato de Josée (en cursiva porque su nombre real es otro). En la película, podríamos decir que el protagonista es el chico sobre el que inventan una historia que no aparece en el relato original.

En general son unos relatos de gran sensibilidad, que nos presentan unas mujeres con problemas, pero que no se arredran, que pelean por superarlos, que no se condicionan a los hombres, sino que los asumen como algo que quieren en ese momento, pero que podrían no estar sin dejar de tener ellas su vida, y se leen con agilidad a pesar de que no carecen de profundidad precisamente. Creo que me gustaría leer más cosas de esta autora, aunque probablemente tenga que acudir a traducciones a otros idiomas. En cualquier caso, esta colección de relatos es bastante recomendable.

[Libro – historieta] La giovinezza – Hugo Pratt (un relato de Corto Maltés)

Literatura

En las tres semanas que he estado de vacaciones, aun me queda el lunes, hasta el martes no vuelvo al trabajo, he roto con el maleficio del bloqueo lector que sufría desde hace varios meses. Y han sido cuatro los libros que me he leído. No muy largos, pero todos muy interesantes. No los comentaré necesariamente en el orden en el que los leí. De hecho, esta historieta de Corto Maltés, el personaje universal del cómic creado por Hugo Pratt, fue el tercero de los cuatro.

A falta de fotos de Manchuria, que no tengo, usaré las recientes de la Costiera Amalfitana para mostrar el mar Tirreno, parte del Mediterráneo a orillas del cual también nació nuestro amigo Corto.

Cuando volvíamos en tren desde Sorrento a Roma, donde pasé las dos últimas noches del viaje, teníamos 50 minutos de espera en la estación central de Nápoles, y me metí en la sucursal de LaFeltrinelli que había en la estación. En Italia hay muchas librerías de todo tipo. Más que en España, estoy convencido, aunque no he leído nada al respecto. Pero es frecuente encontrar sucursales de dos cadenas que están por todo el país; la mencionada LaFeltrinelli, y Mondadori. Ambas tienen la sede en Milán. Pero para que os hagáis una idea, Mondadori pertenece a la familia Berlusconi, y LaFeltrinelli la fundó un militante del Partido Comunista Italiano, que fue el partido comunista disidente de la Unión Soviética por excelencia. La verdad es que ambas cadenas están muy bien para perderse en ellas, aunque la orientación social de LaFeltrinelli me atrae personalmente más, sin que tenga que ver con militancia política alguna. Y allí encontré unas historietas de Corto Maltés en un formato que no había visto nunca en castellano, libros más manejables, más pequeños de formato, y con relatos que no conocía. Me compré esta, que por lo que hojeé prometía hablarnos de cuando el marinero de Malta, hijo de una gitana de Sevilla y de un marinero de Cornualles, tenía sólo 17 años, pero ya viajaba embarcado por el mundo.

Y su peripecia le lleva a Manchuria, en las fases finales de la guerra ruso-japonesa, 1905, en un momento en que el armisticio ya está firmado, con la victoria nipona, aunque hay unidades rusas que todavía disparan. En realidad, en este relato corto de las aventuras de Corto, aparece poco. Y más bien hacia el final. A quienes acompañamos en sus peripecias hasta que confluyen con el maltés son a Rasputín, desertor del ejército ruso donde ha matado a un oficial, y a Jack London, que está como observador neutral, en el lado del frente nipón.

El relato es la primera parte de una historia más larga en la que Corto y Rasputín iban a acabar viajando a la búsqueda del reino de Saba y las minas del rey Salomón. Pero los azares editoriales hizo que la acción se detenga cuando ambos se disponen a abandonar Manchuria.

Me ha encantado. Es muy divertido. Y me encantan los alter egos de los personajes históricos. Evidentemente, el místico ruso, Grigori Rasputín, no estuvo en la guerra ruso-japonesa de soldado, aunque sí que viajó por Siberia entre 1904 y 1905, con sus rollo religiosos. Conoció a la zarina y al zar hacia finales de ese 1905. En cuanto al auténtico Jack London, sí que estuvo en Manchuria de periodista con el ejército japonés, al principio de la guerra, en 1904, pero no pasó de ese año ya que los japoneses lo expulsaron y no consiguió que su periódico lo acreditara ante el ejército ruso, donde esperaba tener más libertad de acción. Pero bueno, como dicen los propios italianos, idioma en el que he leído el libro, «si non è vero, è ben trovato». No será verdad, pero está bien narrado. Muy recomendable. Aunque supongo que los fans del maltés ya lo conocerán todos. Tengo que leer más libritos de esta colección.

[Libros de fotografía] Michals y lo conceptual, y Fukushima

Fotografía, Literatura

Esta entrada tendría que haber ido ayer, como mis recomendaciones fotográficas habituales de los domingos. Pero después de una mañana de caminata, tuve una tarde bajón anímico, que sólo me permitió apañar cuestiones prácticas pendientes para un viaje inminente y hacer un maratón del drama coreano de Netflix, del cual, igual os hablo mañana. Muy interesante. Pero hoy vamos con un par de libros de fotografía que me han llegado a casa en los últimos días… por orden de llegada.

Las regiones afectadas por el terremoto de Tōhoku (literalmente «nordeste») se encuentran al norte de Tokio. Y en mis dos viajes al País del Sol Naciente sólo he ido al norte de Tokio para visitar Nikko. Pero está en nuestros planes que, cuando se normalicen los viajes al amainar la pandemia, haremos un viaje por el norte de la isla de Honsu.

Duane Michals es uno de mis fotógrafos favoritos. Y además, es el fotógrafo con el que aprendí realmente qué es la fotografía conceptual y lo muy interesante que puede ser. «Fotografía conceptual» es un término muy maltratado y es usado por mucha gente como le interesa. Las más de las veces para atribuir a su fotografía un interés que no tiene. Pero en Michals los conceptos están claros, a través de sus sencillas, que no simples, imágenes, pero llenas de significados. Hace unas semanas vi anunciado el último libro publicado del autor, muy recientemente, bajo el título bilingüe The Idiots Delight / Plaisirs ridicules, en el que el fotógrafo juega con el absurdo en una serie de retratos escenificados, que son acompañados por breves frases o expresiones. Fotografías en blanco y negro en un tamaño más que respetable, a doble página en un libro cuyas dimensiones externas son unas notables 34 x 26 cm. Es un libro divertido, del que todavía he oído hablar poco, pero que a mí me ha encantado. Eso sí… se asume la inteligencia del «lector», ya que sólo están las fotos con sus breves frases. Ni introducciones, ni sesudos comentarios complementarios por algún sabio de la fotografía… la «lectura» de la fotografía conceptual necesita de palabras las justitas. Lo importante son las imágenes.

El otro libro nos habla de las consecuencias del seísmo de Tōhoku de 2011 en Japón, más conocido por la catástrofe nuclear de la central de Fukushima que tuvo como consecuencia. Hablo de Out of Sight, Fukushima à l’abrí du regard, en japonés 曖昧な喪失 Aimaina sōshitsu [pérdida ambigua] ,un libro tetralingüe, japonés, inglés, francés y alemán, realizado mano a mano entre una fotógrafa francesa que vive y trabaja en Japón, Delphine Parodi, y una escritora y poetisa japonesa, Yōko Tawada, que vive y trabaja en Alemania. El libro conjuga un serie de dípticos fotográficos de Parodi, retratos ambientales y paisaje de naturaleza, con los textos que Tawada, para hablarnos de las gentes que se han pegado a la tierra a pesar de la catástrofe y de los riesgos, tratando de humanizar a aquellos que se han quedado tras la tragedia. Incluye testimonios vitales de estas gentes. Son muchos los autores, tanto visuales como literarios, que han dirigido su mirada y pensamiento hacia esta tragedia. Pero en su aparente sencillez, este trabajo es uno de los que más me han llegado y convencido. Y tiene poco de espectacular, pero no carece en absoluto de profundidad. Necesitaré mi tiempo para ir leyendo y reflexionando sobre todos los textos que en el aparecen.

[Libro de fotografía] Pia Arke en Louisiana Museum

Arte, Fotografía

La primera vez que estuve en Dinamarca, en Copenhague, cuando revisábamos nuestra guía de viaje, una guía verde Michelin para Escandinavia, nos apareció como muy recomendado, con tres estrellas, que significaban «justifica el viaje», el Museo de arte moderno Louisiana. Pero en aquellos momentos, no me había iniciado todavía en lo divertidos que son los museos de arte moderno y contemporáneo, frente a la monotonía con la que habitualmente se disponen las colecciones de los museos más tradicionales, incluso los más célebres de entre ellos. Y una cosa lleva a la otra, aunque todavía me falta mucho para alcanzar una comprensión adecuada de muchas de las obras de las últimas décadas, empecé a valorar y amar el arte que se ha realizado desde la emergencia de los impresionistas hasta el día de hoy.

Por lo tanto, desde 2011, creo que fue ese año, mis visitas a la capital danesa incluyen necesariamente un desplazamiento de una tarde o una mañana a Humlebæk, con los trenes del Øresundtåg [esta palabra es un híbrido entre el danés y el sueco, comprensible en ambos idiomas escandinavos] en dirección a la Elsinor shakespeariana, Helsingør, pero sin llegar a ella. Es uno de los museos más bonitos y agradables de visitar que conozco, si no el que más. En la escapada que recientemente realizamos a la capital danesa y alrededores, fue también visita obligada. Y me traje un libro de allí. El catálogo en inglés de la exposición temporal de Pia Arke, artista multidisciplinar de nacionalidad danesa, pero de etnia inuit groenlandesa, que fue la exposición que más me gustó e interesó de las que estaban en activo en ese momento, por delante de la de Arthur Jafa, más conocido y mediático internacionalmente.

Pia Arke es una artista ya fallecida (1958 – 2007). Lo hizo prematuramente, por culpa de un cáncer, con sólo 48 años de edad. Es hija de un telegrafista danés y una mujer inuit. Uno de sus trabajos habla sobre la llegada del telegrafista danés a su población groenlandesa a finales de 1948. Aunque comenzó pintando, pronto descubrió otros medios de expresión, iniciándose en la fotografía cuando descubrió los principios y posibilidades de la cámara oscura, fabricándose sus propias cámaras estenopeicas con las que trabajó el retrato y el paisaje groenlandés. Escribió y también realizó performances, siendo sus temas el papel y situación de la mujer groenlandesa y los efectos del colonialismo sobre las comunidades indígenas, especialmente sobre las mujeres. Y desde muy punto de vista lo hizo de una forma elegante, pero incisiva y directa. Es considerada uno de los principales activos a la hora de dignificar y valorar las poblaciones indígenas de su país natal, así como por concienciar a la población danesa sobre las consecuencias de las ambiciones coloniales de su país. En la siempre interesante y peligrosa tienda del museo, te lo comprarías todo, adquirí el catálogo de la exposición, disponible en inglés, además del danés, y me interesó algún otro libro de la artista, que lamentablemente sólo estaba disponible en el idioma escandinavo, incomprensible para mí.