[Libro] Ordesa – Manuel Vilas

Literatura

Empecé a oír hablar de este libro ya hace tiempo. Parece que se ha vendido muy bien, y que ha recibido muy buenas críticas. Pero cuando leía las sinopsis del libro… no conseguía sentir atracción hacia el tema que trataba. A cualquier aragonés, el título le resultará sugestivo, ya que el cañón de Ordesa es uno de esos lugares que queda en la memoria de todos nosotros y que todos nosotros visitamos al menos una vez en la vida. Muchos de nosotros, varias veces. Y al igual que el autor del libro, Manuel Vilas, tenemos algún recuerdo asociado a nuestra infancia y nuestra familia relacionado con el lugar. No me ha dado tiempo a escanear ninguna de las fotos que tengo de cuando yo tenía, por el peinado que llevaba, seis años, y visité por primera vez el parque y vi por primera vez sus cascadas.

Originario de Barbastro, el protagonista del libro se nos presenta residiendo en Zaragoza, así que os pongo algunas fotos recientes de esta, mi ciudad natal.

Hace un año aproximadamente, en una visita a Barbastro con la asociación de fotógrafos para visitar las exposiciones de BFoto, salió a colación el libro en la comida, que el autor era barbastrense y que estudió en Zaragoza al mismo tiempo que yo, es unos meses mayor que yo. Y yo traté con un cierto número de estudiantes de esa ciudad del Somontano aragonés. Con buenos recuerdos. Y no pocos estudiaban en la Facultad de Filosofía y Letras. Pero si coincidí en algún momento con él, no lo recuerdo. Sinceramente. No sé porqué será, me acuerdo más de las chicas. El caso es que empecé a sentir curiosidad, y cuando surgió una oferta para el libro electrónico lo cogí. Aun así, con mi caótico estado mental para lectura que arrastro este año, hasta que no disfruté de la tranquilidad de las vacaciones de finales de septiembre no lo leí. Bien es cierto que me costó leerlo más de lo que pensaba.

El libro tiene un tono biográfico, aunque entiendo que es ficción basada en la realidad, no me ha quedado claro del todo. El relator, en primera persona, va desgranando sus recuerdos y sus acontecimientos vitales, con especial atención a las relaciones con sus padres. Muchas de las peripecias vitales resuenan en mis recuerdos… porque con edades muy similares vivimos en el mismo país y al mismo tiempo. Aunque el entorno tuviera sus diferencias. Barbastro no es Zaragoza y viceversa. Sin embargo, tras un comienzo de la lectura muy animado, empecé a despegarme de lo que me estaba contando y de sus vivencias. Una cuestión es que resuenen las anécdotas y otra es que resuene el fondo. Y creo que, para bien, en mi caso, mis vivencias con mis padres, con mi familia fue más tranquila y con las expresiones de afecto más claras y definidas. Nunca tuve dudas de los sentimientos de mis padres hacia mí y de su orientación al bienestar de sus hijos. Y por lo tanto… mi vivencia es poco literaria. Sin tensiones vitales, difícilmente podría interesar a nadie. Sin embargo, como digo, también establece un separación, una barrera entre la biografía del protagonista del relato de Vilas, sea el mismo o un alter ego de ficción, que me desconectó. Y eso hizo que me costase terminar de leerlo.

Es el primer libro que le leo. Y no me disgusta nada cómo escribe. Pero si el tono del resto de sus obras es similar, no me veo buscándolas en el futuro. Es lo que digo siempre, poniendo un ejemplo sacado del cine,… Scorsese me parece un director maravilloso, pero la mayor parte de sus películas no me interesan. Pues algo parecido. ¿Lo recomendaría a un amigo? Mmmmmm… creo que es un libro generacional. A personas de una cierto intervalo de edades les interesará. Lleva a una nostalgia, a unos tiempos, que si no se han vivido, todavía me parece más difícil entrar en lo que nos cuenta. A la mayor parte de mis amigos no se lo recomendaría. A alguno, sí. Aun a riesgo de equivocarme en ambas situaciones.

[Libro] Los años de espera – Enchi Fumiko

Literatura

La segunda de las novelas de autora japonesa que leí durante mis vacaciones en Oporto fue una auténtica sorpresa. En el sentido positivo. El libro me lo prestaron. Creo que no es posible encontrarlo nuevo en estos momentos, ni está disponible en formato digital. Al menos de forma legal. Todo lo que he mirado por ahí son de segunda mano.

Recorrido fotográfico por Tokio, con fotos realizadas con la Ilford desechable con película HP5 Plus 400.

Se ha dicho de Enchi Fumiko [円地文子] (1905 – 1986) que es una de las escritoras más relevantes de la literatura japonesa. Tanto desde el punto de vista miope, de los que separan por un lado hombres y mujeres, como de los que ven la literatura en su conjunto. En ambos casos, sería una de las plumas más destacadas del país nipón. Procedía de una familia culta, que trabajaba en el mundo académico, lo cual le permitió, a pesar de los problemas de salud que le impedía acudir regularmente a clase, alcanzar un alto nivel de formación, especialmente en el ámbito de las letras. La novela que hoy nos ocupa, y que me ha impactado mucho, fue escrita entre 1949 y 1956, después de los duros años 40, en los que sufrió mucho durante la guerra y posguerra inmediata. Y en japonés tiene un título que me parece más sugerente y apropiado, después de lo que he leído; Onna zaka [女坂], la cuesta, pendiente o subida de las mujeres. Especialmente relevante en el último capítulo de la novela que, en la traducción al castellano, se titula La cuesta de las mujeres, supongo que el Onna zaka del título general del libro.

La novela transcurre en la era Meiji (1868 – 1912). En el primer capítulo, estamos en los primeros años del emperador Meiji, y en el último, hemos entrado en la primera década del siglo XX. La novela se puede considerar como tal, o también como una serie de relatos cortos, ordenados cronológicamente, en los que se nos van contando los eventos relevantes de una familia acomodada, de un antiguo samurai y alto funcionario del antiguo régimen del final del periodo Edo que, enriquecido, se retira de la vida pública cuando llega el nuevo régimen. El personaje central de la novela, no obstante, no es el patriarca, sino su esposa legal y principal. Esta, considerablemente más joven que su marido, sufre durante su vida las humillaciones de las aventuras y amoríos de este, que llegan al punto de tomar a varias de sus criadas como concubinas, o incluso mantener relaciones con otras mujeres de la familia. Se genera por lo tanto un peculiar universo en la familia en la que pocas de sus mujeres puede considerarse felices, ya que todas llevan a cabo su propia carga en el patriarcado tradicional de la familia japonesa.

Probablemente, cuando Enchi escribió esta novela nadie hablaba en Japón de feminismo. Ni en casi ninguna parte del mundo, ya que la palabra está en uso desde finales del siglo XIX, el concepto viene de antes, pero no se populariza hasta los años 60 del siglo XX. Pero es una novela que busca claramente denunciar la situación tradicional de las mujeres en la sociedad y en las familias del País del Sol Naciente. Enchi, con un estilo depurado y elegante, no deja de hablar de todos los temas, incluidos los más complejos. Como pueden ser las violaciones en el seno de la familia, el incesto, la degradación de la mujer sometida a concubinato, que no deja de ser una variante de la esclavitud sexual, si lo miramos bien, y otros elementos dentro de una familia respetada, y considerada respetable, en su entorno social. Al mismo tiempo que no deja de dignificar a las mujeres, representadas por esa esposa que, mil veces humilladas, es el soporte en la gestión de los bienes y el bienestar del resto de los miembros de la familia. Paralelamente, no deja de emitir críticas al papel alienante de otros elementos de la sociedad japonesa. Siendo especialmente crítica con la religión budista. Esa que tan buena prensa tiene en estos momentos en occidente y a la que, desde mi punto de vista, se le pueden achacar en Asia muchos de los problemas que las religiones cristianas han generado en eso que hemos dado en llamar Occidente.

La novela tiene momentos duros. Muy duros. Incluso si la forma en que Enchi cuenta los acontecimientos más ásperos permite mantener la elegancia en su prosa. La novela va poco a poco alzándose hasta llegar a su climax perfecto en el último capítulo. Donde Tomo, la sufrida esposa, deberá superar su ultima y difícil pendiente, metáfora perfecta de lo que ha sido su vida y la de muchas de las mujeres de la familia, y que en el título de las traducciones a las lenguas europeas se ha convertido en “años de espera”. A mi, esta novela me ha impresionado. Me ha parecido de lo mejor que he leído. No digo ya en el año, o en los últimos años, sino en general. La recomendaría vivamente… pero no es fácil de encontrar. Tal vez si buscáis algún pirateo por ahí… No sé.

[Libro] Algo que brilla como el mar – Hiromi Kawakami

Literatura

Cuando estoy a punto de terminar el libro con el que estoy ahora, y viendo que tengo varios para comentar, se me han acumulado con las vacaciones, he decidido que esta semana, hasta que tenga nuevos contenidos en el ámbito de la fotografía o el cine, me vendrá bien hablar de uno de esos libros.

Esta novela de Hiromi Kawakami la leí durante mis vacaciones en Oporto. Este es mi cuarto libro de Kawakami. Reconozco que es una novelista que me gusta bastante, especialmente en la forma en que trata las relaciones humanas. El primer y el segundo libro que leí de Kawakami fueron novelas; el tercero, más bien un conjunto de relatos cortos con un protagonista en común. Como es frecuente en los novelistas orientales, más que una historia con la estructura clásica de la narración occidental, de presentación, nudo y desenlace, asistimos a un fragmento o fragmentos en la vida de los protagonistas de sus historias.

El mar, santuarios sintoistas, barcos que se escapan, las caóticas calles de una ciudad… todo en Japón. Como en la novela.

La novedad en este libro es que el protagonista es un adolescente. En los relatos de Los amores de Nishino ya había algunos en los que el personaje se encontraba en su adolescencia. Pero el punto de vista siempre era el de las chicas o las mujeres que con él trataban, o del que se enamoraban. Aquí el protagonista, cuyo punto de vista acompañamos, es Midori Edo(*), un chico adolescente de 17 años, en sus últimos cursos de instituto Vive con su madre, soltera, de unos 40 años, y su abuela. Pero su padre biológico no ha perdido contacto y se pasa de vez en cuando por la casa donde viven. Y tiene dos amigos, Hanada, un chaval que quiere vestirse de mujer por la calle, y Mizue, su novia. Quien le pide algo más, que no sabe lo que es y que no sabe cómo afrontar. Así, en este peculiar microcosmos, asistiremos a una transición, a una maduración del personaje, que llega a su climax con la excursión que hacen con Hanada durante las vacaciones de verano a una remota isla en los archipiélagos que rodean Nagasaki.

Volvemos a lo mismo que he comentado antes sobre los libros que antes he comentado de Kawakami. Es una maestra en desarrollar con sutileza los detalles más preciso e íntimos que pueblan y condicionan las relaciones humanas. Partimos de un adolescente en estado de perpetuo despiste, y a quien le cuesta entusiasmarse con nada. Bueno… con casi nada… porque Mizue le pone mucho. Aunque no la entienda. Pero es que todos los que le rodean, podrán parecer más o menos seguros o inseguros de sí mismos, pero lo cierto es que también acarrean su propio despiste vital. Es frecuente en la literatura japonesa contemporánea que venga reflejada la alienación de la persona en los entornos urbanos, megaurbanos a veces, donde encuentran difícilmente su lugar.

Me la leí en un periquete. Y sin embargo, se me quedaron muchos detalles. Muchos de ellos, emotivos. Porque acabas encariñándote, y mucho, de este pequeño microcosmos de familia y amigos en el que se mueve Midori. Muy recomendable.

(*)[Me desconciertan con frecuencia los nombres de pila japoneses; Midori puede ser nombre tanto de chico como de chica. De hecho, pensaba que era nombre sólo de chica. Pero no. También significa “verde” con el kanji 緑, que no siempre es el que aparece en el nombre. he averiguado que en el original de esta novela “Midori” se escribe con el kanji 翠, que también significaría “verde”, pero sólo en nombres de persona. Creo.]

[Libro] La mirada de piedra – Jorge Magano

Literatura

Ufff… además del de hoy tengo tres libros más para comentar… se me han acumulado. Voy a tener que hacer más de dos a la semana. En cualquier caso, el de hoy… será breve.

Lo mejor del libro es que, en un momento dado, me ha trasladado a Verona, ciudad de la que atesoro unos recuerdos como en pocas ciudades.

De vez en cuando me da por experimentar. Elijo un libro de estos que son poco menos que autopublicados y que se venden muy baratos en Amazon, especialmente si son una oferta flash. Siempre aparecen como muy vendidos… son tan baratos. Pero conozco a alguna gente que insiste que hay que dar una oportunidad a estos escritores, que las grandes editoriales se mueven por intereses económicos (como todas las empresas, no te jode), que hacen un gran esfuerzo… Así que de vez en cuando, pico. Y encima, con una pseudopolicíaca. Y claro,… luego pasa lo que pasa. Que la novela de este Jorge Magano, que es historiador del arte y que ganas concursos literarios de escritores indies, está sólo un poco por encima del concepto de bodrio. No es catastrófico… pero si mediocre… salvo…

Como digo, es una novela pseudopolicíaca. Porque el protagonista es como un Indiana Jones cañí, que no sabe disparar con pistolas. Es una trama de robos de obras de arte, mezclada con leyendas sobre maldiciones de alguna de estas obras de arte, y con un romance entre dos que se quisieron, se dejaron de querer, y a partir de ahora… ya veremos que dijo un ciego a otro ciego. Mézclese con malos malísimos que ríete tú del Falconetti aquel de Hombre rico, hombre pobre, y femme fatales que quieres ser amas de casa normales pero su padre no les deja… y muchos lugares comunes del género, muchos, y tenemos una novela.

El caso es que me falto un pelo para abandonar esta novela tras algunos capítulos, porque me resultaba algo indigesta, hasta que de repente… poco a poco… se fue convirtiendo en un guilty pleasure. Por algún motivo, te empiezas a enganchar. De repente la trama empieza a avanzar por elevación al exceso. Saltando de sucesos inverosímiles a otros. Te planteas si realmente el autor lo que quería no era hacer una policiaca al uso con el mundo del arte de fondo sino una parodia, cañí como ya he dicho, de Indiana Jones. Y acabas pasándotelo razonablemente bien. Y luego repaso el historial de compras, porque no recuerdo cuándo y cómo lo compré. Y me remonto a julio de 2015, momento en el que, de algún modo, lo regalaron. Porque parece que pagué… 0,00 euros. Y luego lo olvidé. Si lo miramos así la relación calidad precio de esta novela es infinita. Pues bien oye.

En fin. No nos engañemos. Terminándola de leer en mi viaje de ida a Oporto, me lo pasé bien. Pero es mala.

[Libro] El corazón de Yamato – Aki Shimazaki

Literatura

Uno de los libros que más me han impresionado en los últimos tiempos fue el primero de los “quintetos” de la japonesa establecida en Canadá, Aki Shimazaki. Recordaremos que Shimazaki, aunque nacida en Japón, y con el japonés como lengua materna, escribe en francés. La fórmula para aquel libro que tanto me gustó y que leí aproximadamente hace un año es el de cinco relatos o novelas cortas, que leídos consecutivamente en el orden en que se publicaron, forman una gran novela, una historia única contada por partes y con distintos puntos de vista, según el protagonista de cada relato.

En un momento dado de la historia, e incluso después de perder su importancia política, Nara fue el “corazón” de Yamato, del Japón tradicional e histórico. Como otros lugares de la región de Kansai. Pues allí nos vamos.

Hace unas semanas decidí que era el momento de ir a por el segundo de sus “quintetos”, el que hoy comento en estas líneas. Aparentemente, sigue la fórmula del anterior… aunque hay diferencias. Lo cierto es que he tardado demasiado en comentarlo. Algunas de las cosas que quería decir aquí se han diluido en mi memoria. Pero lo haré lo mejor posible.

En primer lugar, ¿qué es Yamato? Yamato es uno de los nombre que ha recibido Japón. Existe un período en su historia que es conocido como Período Yamato. También es el nombre que recibe la etnia predominante y mayoritaria en Japón, en contraposición con otras minoritarias como los ainu, o las etnias originadas en otros países como los coreanos o los chinos. También es una antigua provincia, en torno a la ciudad de Nara, que durante un breve tiempo fue la capital imperial de Japón, y a veces la región que la rodea, lo que hoy denominaríamos Kansai, que como nos dicen en la novela de hoy, tiene forma de corazón invertido. Pero obviamente, si recordamos que la palabra “corazón” tiene también significados en el ámbito de lo poético o lo simbólico, al hablar del “corazón de Yamato” nos podemos referir a la idiosincrasia más íntima, a los elementos culturales, sociales y éticos más profundos de Japón.

Lo que nos cuenta Shimazaki transcurre en un período que va desde la guerra mundial hasta la época contemporánea (los libros de este “quinteto” se publicaron entre 2006 y 2013). Y al contrario que en la obra que leí hace un año, las cinco historias que lo conforman no configuran una historia única y mayor. Más bien estamos ante una serie de vidas cruzadas, en las que cada una de los cinco relatos tiene como protagonistas a cinco personajes que nos son presentados de una forma directa o indirecta en el primero de ellos, una historia de amor frustrado en los años 70 del siglo XX entre un empleado de una gran compañía, y una OL (Office Lady) temporal de la misma. El ámbito en el que se desarrollan las historias está relacionado de forma directa o indirecta con estas grandes compañías japonesas que muchas veces han representado el resurgimiento nipón tras el desastre, admiradas en muchas ocasiones. Han llevado consigo muchos de los valores tradicionales de la cultura japonesa, pero no sólo los positivos, también los negativos. El sexismo, el papel secundario de las mujeres en las empresas y en la sociedad japonesa, la inflexibilidad de las jerarquías sociales y económicas, el sometimiento de los empleados a estas jerarquías, la capacidad de condicionar las decisiones de las personas y su futuro, incluso mediante prácticas que podríamos considerar mafiosas. Al igual que sucedía en su primer “quinteto”, la impresión que te deja Shimazaki es que ama a su país de origen, pero es muy consciente de sus defectos, de sus problemas.

No voy a entrar en el detalle de cada una de las historias. Pero las hay muy buenas, excelentes. Todas ellas son buenas. Pero hay como un crescendo general en el que la emoción va subiendo hasta la excelente historia final, que te deja con el corazón encogido en un puño. Shimazaki es sobria en su escritura. No se anda por las ramas ni se detiene en florituras. Va al grano. Pero eso no le impide transmitir las emocionas de forma precisa, directas a afectar tanto la razón como la emoción del lector. Shimazaki me parece una autora altamente recomendable. Existe ya un tercer ciclo de cinco novelas cortas de la autora nipocanadiense, pero todavía no se ha publicado completa en España. Investigaré las posibilidades de leerla en su idioma original, el francés.

[Libro] Perfect blue: complete metamorphosis – Takeuchi Yoshikazu

Literatura

A pesar de los frecuentes bloqueos de lectura que he sufrido a lo largo del año, en estos momentos llevo bastante retraso en el comentario de los que he llevado a buen término. En concreto, aparte del de la entrada de hoy, tengo otros cuatro a la espera de comentario. Así que me tendré que poner las pilas de alguna forma, porque si no, acabaré por olvidarme de lo que tengo que contar sobre ellos.

El fenómeno cultural de las “idols” siempre ha sido de los que más repelús o rechazo me ha causado de la cultura japonesa. Como ya he comentado en alguna ocasión, en Osaka nos encontramos con un grupo de ellas, varias noches, realizando acciones de promoción en Dotonbori.

El libro de hoy es una curiosidad que leí en poco más tiempo de lo que fue el viaje de regreso de mis vacaciones en la isla de la Palma, a finales de agosto. A principios de año, en enero, tuve la ocasión de ver por primera vez en pantalla grande de cine una de las mejores películas de animación que conozco y que ya había visto previamente un par de veces en vídeo. La obra maestra de Kon Satoshi (hoy estoy usando la convención oriental de colocar primero el apellido) se basa, muy libremente, en el libro que comento hoy. Y que tuve la curiosidad de adquirir en su formato electrónico, y en idioma inglés, que yo sepa no está disponible en castellano, por el precio era muy razonable. Pero luego me costó meses encontrar un momento para leerla, había otras cosas que me interesaban más.

Entendámonos. Las premisas de partida de este libro no son de las que normalmente me lleven a leer un libro. Sólo la curiosidad de compararla con la obra cinematográfica de animación me llevó al texto escrito. En principio, la película comparte con la novela en que se basa algunos elementos. La “pop idol” [アイドル, aidoru], cantante japonesa de música pop ligera y de poca calidad, que por su aspecto inocente y aniñado atrae a una pequeña legión de fans, en general maromos entre la treintena y la cuarentena, y que llevada por su propia inquietud y la de la agencia que le representa, quiere dar un giro a su carrera, buscando unas canciones de más calidad y una imagen más adulta. En la película de Kon, la “pop idol” deja su carrera musical por una dedicada a la interpretación. Y esto atrae la atención de uno de sus fans que quiere evitar la pérdida de la inocencia de la joven de 20 años. Lo que pasa es que este fan… es un sociópata.

Las chicas, muchas de ellas adolescentes o poco más; sus fans, señores ya talluditos que podrían ser sus padres. ¿A que sí que da repelús?

El libro difiere de la película de animación en que, mientras esta llevaba la trama por el conflicto psicológico, por la confusión de realidades y por la múltiple interpretación posible de lo narrado, el material escrito es sota, caballo y rey. Y lleva la trama al ámbito del terror gore, con momentos realmente estremecedores por su grafismo… “sangriento”. El resultado es muy distino.

Como digo, normalmente, no es un libro que me hubiera interesado y llamado la atención. Pero lo cierto es que no lo pasé mal leyéndolo, me entretuvo. Tiene unas bases argumentales muy simples, pero consigue un tercer acto de acción bastante trepidante, también bastante inverosímil si he de ser sincero, pero muy entretenido. No es especialmente recomendable. Pero tampoco me ha parecido ningún horror más allá del que con intención pretende producir en el lector con su argumento.

[Libro] Noches blancas – Fiódor Dostoyevski

Literatura

Debo reconocer que tengo grandes carencias en mi conocimiento de los clásicos rusos del siglo XIX tan celebrados por tantos, por sus aportaciones al relato literario, a la novela con mayúsculas. Pero mi única experiencia con ellos es Ana Karénina de León Tolstoi, que siempre me ha generado una sensación ambivalente. No puedo negar la gran calidad de la novela, pero al mismo tiempo me genera rechazo la ideología que Tolstoi destila detrás de la misma. Por mucho que reinterpretaciones actuales de la historia de la historia hayan querido ver en la Karénina como icono feminista, Tolstoi la expone como ejemplo de comportamiento impropio que merece castigo… como así sucede, mientras los machotes rusos de la época siguen con sus vidas.

No he ido y no sé cuando visitaré Rusia. Para ilustrar la entrada, usaré las salas de un palacio ruso, el de Catherinethal o Kadriorg, en Tallín.

Pero en vísperas de mis vacaciones en agosto apareció la novela corta de Dostoyevski que hoy nos ocupa en oferta en mi tienda de libros electrónicos habitual. Y fui a por ella.

Se lee en un plisplás. En ella se nos narran una serie de encuentros entre dos jóvenes. El, con veintipocos años, todavía pobre, se esfuerza por salir adelante trabajando y llegar a algo. Es solitario. Y como distracción se conforma con sus paseos por San Petersburgo. Ella, una adolescente que no ha llegado a los dieciocho años, también pobre, al cuidado de su abuela. Él se enamorará irremediablemente de ella. Pero ella,… ella espera que se realice una promesa una vez realizada.

Sencilla, ágil, pero profunda, es una delicada vuelta más al eterno tema de los amores no correspondidos. Y al terror que cualquiera siente ante la frase,… “pero podemos ser amigos”. Muy recomendable.

[Libro] Perfume de hielo – Yōko Ogawa

Literatura

Dos libros he leído previamente de la japonesa Yōko Ogawa, y los dos me gustaron bastante. Uno incluso me impresionó fuertemente; el otro no tanto, pero también me pareció notable. A eso he de sumar haber visto una adaptación al cine de una de sus más conocidas novelas, que algún día leeré. Y si algo se puede decir es que Ogawa cuenta historias interesantes, con corazón, que lo hace bien, que es muy diversa, no encasillada en un determinado estilo o género, y que le gustan las matemáticas. Incluso es autora de un ensayo sobre las matemáticas en forma de conversaciones con un matemático.

Cuando preparé las posibles lecturas para mis vacaciones, aunque fuera repitiéndome en lo que se refiere al origen nipón de los autores, lo cierto es que escogí algunos con cuya lectura ya había disfrutado bastante en anteriores ocasiones. Romper el bloqueo lector que me ha atenazado varias veces a lo largo del año.

Algunas fotografías en blanco y negro, una de ellas con una ceremonia de matrimonio sintoísta, servirán de ilustración a esta entrada.

Lo cierto es que la premisa a priori de esta novela de Ogawa presentaba ciertos riesgos sobre su idoneidad para la época vacaciones. Ryōko, una joven periodista se encuentra viuda de repente, un año después de “casarse”, por el suicidio de su pareja, de profesión perfumista. Y de repente tiene que afrontar dos realidades; que se encuentra sola, deprimida, en duelo, y que hay mucho de la vida y la personalidad de su marido que le era desconocido. Que no sabía exactamente quién era. Y hay comienza la animación del libro. La protagonista comienza una búsqueda en el pasado del muerto que le lleva a conocer a su familia, de la que no conocía nada, su genio para las matemáticas, un amor de adolescencia, y unos extraños sucesos que acontecieron en Praga durante esa adolescencia.

Ogawa no dota de una estructura lineal a esta búsqueda. Va alternando los capítulos de las indagaciones en la capital checa, con el recorrido por la vida familiar del fallecido antes del viaje a las orillas del Moldava. Con gran habilidad va alternando también la reflexión sobre el duelo que sufre Ryōko, mujer enamorada de la persona fallecida, con la incertidumbre y la emoción de la búsqueda que emprende. Pero es que además, Ogawa se suma a las corrientes del realismo fantástico, y dota de elementos de esta naturaleza la búsqueda de Ryōko, acercándola a otros contemporáneos japoneses como Murakami. Pero lo hace a su estilo, con elegancia y habilidad, integrándolos perfectamente en el viaje, interior y exterior, a emprendido la protagonista.

Algunos misterios se resuelven. Otros, sobre la personalidad Hiroyuki, quedan velados por un cierto misterio. Al cabo, nadie de quienes lo trataron y quisieron, Ryōko, el hermano, la madre sumida en la demencia, la joven que lo quiso en su adolescencia,… ninguno de ellos acabaron de entender al fallecido por completo y sólo sumando las distintas experiencias podemos alcanzar a entender a Hiroyuki. A mí, me ha gustado mucho esta novela. Muy recomendable.

Nota: He entrecomillado lo de “casarse” puesto que en Japón las cosas del matrimonio son algo distintas. Un pareja puede celebrar una boda, o simplemente irse a vivir juntos y decir que están casados, o lo que sea, pero el auténtico acto de “casarse” es un acto administrativo por el cual se modifica el koseki o registro familiar que identifica el hecho de que dos personas se han casado. No sé si lo explico bien del todo, pero es algo así. En la novela, la protagonista y su pareja fallecida se considerarían a sí mismos como “casados”, pero no registraron el hecho en el koseki.

[Libro] Lagartija – Banana Yoshimoto

Literatura

Durante el mes de agosto me volvió a afectar uno de los bloqueos lectores que me vienen sucediendo desde que empezó el año. A finales de julio estaba contento porque parecía que había recuperado cierto ritmo de lectura, e incluso estaba dentro de mis objetivos de lectura para este año (no sé si podréis ver el enlace, o sólo lo veo yo porque estoy identificado en Goodreads) El caso es que como este año me he ido solo de vacaciones, cosas del coronavirus, a la isla de la Palma en Canarias, me fui pertrechado de unos cuantos libros, casi todos de autores nipones, no muy extensos, y que me pudieran interesar. A ver si rompía el maleficio. Y funcionó. Leí cuatro. Vuelvo a estar a tiro de mis objetivos anuales. Y os hablo del primero, una colección de relatos de Banana Yoshimoto, una autora que cada vez me interesa más.

Tokio… y gente en Tokio, lo más adecuado para la entrada literaria de hoy.

Son relatos cortos de “juventud”, escritos en los años 90. Yoshimoto es un año más joven que yo. Por eso he entrecomillado la “juventud”. Ciertamente estaría en sus veintimuchos o treintaypocos cuando los escribió, así que no me refiero a relatos de juventud adolescente o de su epoca universitaria. Eso se refleja en las edades y circunstancias de los protagonistas de los relatos. Las preocupaciones de un recién casado que no acierta a bajarse del tren de cercanías cuando iba a su casa. La conflictuada infancia de la “Lagartija” que da título al volumen. Una cita un domingo por la tarde entre dos jóvenes. Un matrimonio de dos personas que han sido amantes durante años antes de que el marido se divorciara de su primera mujer. Una joven que intenta descubrir sus valores y sus referencias en la vida después de haber vivido hasta los 18 años con sus padres en una comunidad religiosa. Y mi favorita, la mujer que habiendo vivido una juventud en una actividad sexual casi desenfrenada, afronta un matrimonio muy convencional, con un gran río como metáfora. Y todas ellas en Tokio, siendo la capital japonesa un personaje secundario pero fundamental en el desarrollo de las historias.

Son especialistas los japoneses, sea en literatura o en el cine, en hacer de las ciudades, de los lugares, un protagonista más de sus historias. Que no necesariamente tienen un principio nítido ni final claro. Todos los protagonistas de las historias de Yoshimoto viven en conflicto con su pasado. Pero para todos ellos también se abre una puerta de esperanza de cara al futuro. Lo que hace que finalmente te dejen de buen humor. Y me gusta cómo adopta el realismo fantástico, con historias muy cotidianas y contemporáneas, pero con esos puntos de fantasía y misterio que dan a las historias una sal y pimienta que las convierte en más sabrosas.

Como decía al principio, aunque es acusada por algunos de ser excesivamente comercial, a mí, Banana Yoshimoto cada vez me convence más.

[Libro] Seins et oeufs – Mieko Kawakami

Literatura

La primera que soltará alguno es… ¿qué narices haces tú leyendo un libro de una autora japonesa en francés? Pues es exactamente lo mismo que haría leyendo el mismo libro de esa autora japonesa en español,… si existiese. Y tuviese un precio razonable. Al fin y al cabo, todo son traducciones. Y en la medida en que puedo leer en dos idiomas, quizá tres con un poco de osadía, además de mi idioma natal, aprovecho para acceder a lo que me interesa. Y más si es a un precio razonable. Quizá otro día me extienda algo sobre el tema de las traducciones… pero hoy no tengo ni ganas ni tiempo.

Me quedo con la idea en la cabeza de que el minúsculo apartamento de Natsu se encuentra en Ueno o Asakusa… Así que opto por ilustrar la entrada con algunas fotos del parque de Ueno, que ya fue protagonista de alguna novela que apareció en estas páginas.

Seins et oeufs en francés es traducción literal del original de Mieko Kawakami, Chichi to ran [乳と卵] (yo hubiera leído 卵 como tamago, pero la lectura de los kanji japoneses es todavía para mí un misterio inescrutable). [Mamas, pechos, senos, tetas, óptese por el que se prefiera] y huevos. Es una novela corta, contada desde dos perspectivas. Tenemos a Natsu, una mujer joven de 30 años, natural de Osaka pero viviendo en Tokio, y que sale a recibir a su hermana mayor, de 40 años, Makiko, con su hija de 11 años, Midoriko. Natsu va narrando en primera persona la visita durante dos días de sus dos parientes. La mayor, obsesionada con realizarse una operación de aumento de senos. La niña, que lleva varios meses sin querer hablar con nadie, comunicándose con las anotaciones que hace un cuaderno. La segunda perspectiva serán las reflexiones de la niña, que se intercalan a la narración de Natsu. Reflexiones en las que se muestra tremendamente angustiada por la previsible próxima llegada de su primera regla. Y por otras cosas…

Impresionante reflexión la que hace Kawakami sobre la situación de la mujer en su país, donde su capacidad adquisitiva y su riesgo de pobreza es acusada en caso de divorcio o en caso de tener que criar a sus hijos sola, donde el físico es importante para la posición social, donde muchos niños se las apañan solos ante las ocupaciones de sus padres durante muchas horas y durante horas intempestivas. Sólo por poner un ejemplo de algunos de los temas que afloran. No hablemos ya de los problemas de comunicación en una sociedad naturalmente reservada.

Aunque no faltan elementos de humor en la breve visita de las dos féminas de Osaka a la capital, la breve novela deja tras de sí un inevitable sinsabor a amargura, aun con la esperanza de que algo pueda haber cambiado tras la catarsis a base de huevos que en un momento dado se produce entre Makiko y su absolutamente adorable, en su vulnerabilidad, hija. Me ha gustado bastante. La autora empezó su carrera como contante en los años 2000, pero se pasó a la literatura, y hay quienes la consideran a la altura de algunas plumas consagradas del país nipón.

[Libro] Tantos días felices – Laurie Colwin

Literatura

En las últimas semanas he recuperado, hasta cierto punto, no es lo que yo acostumbraba, el ritmo de lectura. Cuando llegó el 30 de junio, Goodreads me recordó que estaba un libro por debajo de mi compromiso de leer al menos 40 libros en 2020. O sea, a mitad de año, llevaba 19 libros leídos. Ahora ya me dice que estoy dos libros por encima de lo previsto… Pero a costa de seleccionar lecturas ágiles, de pocas páginas, y que no me atasquen porque su tema o naturaleza hagan que mi cabeza divague. Ahora, por ejemplo, estoy con una novela de Pierre Lemaitre, que normalmente hubiera devorado, pero con la que me atasqué el viernes, por lo que en el fin de semana he leído otra cosa. Ya he vuelto a la momentáneamente interrumpida.

El Nueva York más amable, intelectual y feliz… probablemente irreal, o casi.

Pero lo de hoy, fue una felicidad, como su título de lectura. No conocía yo a la autora. El libro lo compré en las ofertas diarias de mi tienda habitual de libros electrónicos por un precio muy muy razonable a principios de mayo. Y lo dejé ahí para cuando encontrara un hueco. Laurie Colwin fue una escritora malograda por una muerte prematura, con sólo 48 años. Y como tal cosa sucedió hace ya casi treinta años, ha quedado un tanto olvidada fuera de su país natal, Estados Unidos, donde tampoco es una escritora de actualidad. Sin embargo, todo indicaba que sus novelas eran interesantes y me animé. Rescatadas para su tradición al español por Libros del Asteroide, que siempre acogen autores menos conocidos pero interesantes.

Ciertamente, Colwin tiene una escritura amable. Con el Nueva York de los años 70 como escenario, la novela se publicó en 1978, nos presenta las historias y las relaciones, de dos buenos amigos, que se acercan a los 30 años, y que viven sin muchos problemas por tener sus familias una sobrada suficiencia económica y dedicarse ellos mismos a empleos intelectualmente estimulantes y bien remunerados, tras su paso por buenas universidades. Y en estas están cuando conocen cada uno por separado dos mujeres con las que iniciarán relaciones. El libro es el relato de cómo estas relaciones comienzan y se desarrollan en sus primeros tiempos, hasta que alcanzan un cierto grado de estabilidad.

Ciertamente, quien busque profundidad en el análisis de las relaciones sociales, en la complejidad de las relaciones humanas y otras cuestiones parecidas, este no es el tipo de libro. Hay algo de ello, pero desde un punto de vista muy optimista, con “buen rollo”. El diseño de caracteres sigue una dirección clara. Dos hombres inteligentes, con una vida fácil, que viven sin preocupaciones, por lo que se comportan de una forma más bien simple. Casi infantil a veces. El problema de uno es que le da demasiadas vueltas a los problemas que no son problemas; el del otro, que está acostumbrado a relaciones muy superficiales con mujeres con las cuales no ha lugar a compromiso de futuro alguno. Y encuentran dos mujeres que cuestionan sus posiciones. Una es directa, franca, dirigida a la acción y a su independencia personal. La otra, procede de una familia judía, y lleva consigo el fatalismo de que “tarde o temprano llegarán los cosacos” y todo se estropeará, y que el hombre del que se enamora… es un idiota. O eso dice ella.

Lectura amable. A veces me recordaba a las historias de Jardiel Poncela, con sus personajes despreocupados y alegres ante los enredos de la vida. Aunque obviamente, formalmente, y culturalmente, están en otro universo. A mí me ha resultado muy entretenida, me ha puesto de buen humor… y se notó porque la leí en pocos días.

[Libro] Los amores de Nishino – Hiromi Kawakami

Literatura

Antes de comenzar la lectura de esta novela o, más bien, conjunto de relatos cortos relacionados entre sí, con un mismo personaje central, dos eran las obras que había leído de la japonesa Hiromi Kawakami, una relación entre un hombre mayor y una mujer en sus treintaytantos, y el peculiar microscomos de una tienda de objetos usados. Ambas me gustaron mucho. Aunque por los motivos que sea, de la que conservo en recuerdo y una apreciación más nítida es de la segunda. En cualquier caso, me parecían buenos antecedentes para afrontar la lectura del libro que comento, un préstamos entre amigos, como se hacían antes. De esos que te da miedo que no te devuelvan el libro, cosa que ya he hecho, comportándome debidamente.

Paseemos por las calles de Tokio una vez más…

Los amores de Nishino es un conjunto de diez relatos con un denominador común. Nishino. Yukihiko Nishino. Sin embargo, el protagonista no este hombre del que a la larga no sabemos mucho más tras el décimo relato que tras el primero. Es atractivo para las mujeres, tiene buenas maneras y detalles, razonablemente hábil en la cama, y capaz de amar a más de una al mismo tiempo. O quizá, incapaz de amar sólo a una en cada momento. Pero hay muchos aspectos de Nishino que no conocemos bien, porque todos ellos están tamizados por la subjetividad de las mujeres que hablan de él. Estas van desde la escolar de 14 años que afronta sus primeras relaciones con los chicos de su edad, hasta la señora mayor, “señora en la flor de la vida” como ironiza con cariño la autora poniendo estas palabras en boca de su personaje, que siente un yo que sé que sé yo por Nishino. Pasando por mujeres de todo tipo que en un momento dado se sienten enamoradas, atraídas, y mantienen una relación, física también por el hombre. Todas son distintas, todas tienen una visión diferente del hombre, aunque haya coherencia entre las distintas versiones de Nishino. Y en realidad, todas nos están hablando más de sí mismas, de sus circunstancias y contigencias, a través de la relación con Nishino, que del propio personaje central. Así pues, ellas son las protagonistas.

No hay agresividades, ni desgarros, ni ira, ni enfados en ninguno de los relatos. Prácticamente todas cierran su etapa con Nishino con una mezcla de alivio y nostalgia. Algunas reconocen haberse enamorado en algún momento del hombre; otras son más reticentes en hablar de amor. Pero ninguna es indiferente. Pero en general, en todas ellas hay una sensación de buen rollo, de buenas sensaciones. Ni siquiera hay enfados por la consciencia de que Nishino, mujeriego impenitente, se vea o pueda estarse viendo con otras mujeres. Al final, sabemos qué piensan estas diez mujeres. Pero, como decía, sólo sabemos a medias lo que pensaba Nishino. Que desde los primeros relatos sabemos que no llega a viejo, y que arrastra desde su adolescencia un trauma familiar. Sabemos que se enamoraba de las mujeres, pero muy poquitas, quizá una de la que nos cuentan su historia pudo ser una posibilidad permanente en la vida de Nishino.

El libro se lee bien, con ganas. La prosa es fluida. Siempre debemos considerar que las traducciones del japonés al castellano son realmente complejas, pero nada chirría en lo que he leído. Transmite bien las sensaciones y los sentimientos de las mujeres. Una vez que empiezas cada uno de los diez relatos te cuesta dejarlo sin haberlo terminado. Con lo que se lee pronto, ya que el conjunto no es muy extenso. A mí me parece muy recomendable. Realmente, esta escritora me gusta bastante. En su tono y en lo que nos cuenta.