[Libro] Puerto estelar – George R. R. Martin, Raya Golden

Literatura

Hacía ya un tiempo que no leía una historieta. O novela gráfica, que me parece que es así como viene denominada la de hoy. El caso es que estos días atrás estaba atascado en mi lectura… han pasado muchas cosas y mi cabeza no me da para centrarme. Así que el jueves, que entré un momento a comprar un par de rollos de película en un comercio de la ciudad, vi este libro y me llamó la atención. En un principio, no iba a comprar. Pero mientras recorría el comercio, le iba dando vueltas al asunto, volví a pasar por el expositor… y cogí un ejemplar.

Esta novela gráfica está basada en el guion para un piloto de una serie que nunca se llegó a grabar, escrito por el “tronado” George R. R. Martin y adaptado e ilustrado por Raya Golden. Escrito en 1994, nada más y nada menos. En algún lugar lo han definido como una mezcla de Law & Order y Men in Black. No sé. Puede que tenga semejanzas con las dos. Nunca he visto la primera… hay tantas series de policías, que… La novela gráfica homenajea al mismo que satiriza una de ellas, muy popular. Y la verdad es que la segunda, mientras la leía, no me ha venido a la mente. En MIB, la base de la historia es que la presencia de alienígenas en la Tierra, así como la existencia de los MIB, es secreta. Pero en la historia que nos ocupa hoy, la esencia es que la llegada de los extraterrestres a la Tierra es un hecho público y manifiesto, y circulan entre nosotros. Al menos en las ciudades con las tres puertos estelares que hay en el planeta.

En algún momento de nuestra historia, no muy lejano en el tiempo, los extraterrestres, que nos llevan estudiando durante décadas, aterrizan en tres lugares distintos del mundo. La primera nave, en Singapur, durante la final del Campeonato de Fútbol de la ASEAN. La segunda, en Copenhague, durante el derbi futbolero entre el FC København y el Brøndby IF. La tercera, en Chicago, durante la Super Bowl. Y admitieron a los humanos como la especie 315 de la Armonía de los Mundos (notar estas ¿irónicas, paródicas, homenajeadas? referencias, 1 y 2). De inmediato se construyeron los puertos estelares de Singapur y Copenhague. Pero el de Chicago se retrasó… y las cosas no han sido tan sencillas como se esperaba. Estas son las aventuras de la comisaría de policía del distrito donde se encuentra el puerto estelar… y son muy muy divertidas.

Sinceramente, me lo he pasado pipa. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien con algo así. En realidad, a mí me parece una space opera, una aventura espacial, pero en la que no salimos de Chicago. Como si una película de Star Wars transcurriese toda ella en una desmadrada Mos Eisley. Incluida la taberna y su espaciopuerto. La aventura tiene ritmo, tiene argumento, tiene unos personajes con lo que empatizas, que te caen simpáticos y te importan, y está bien escrita y dibujada. Te da pena si tienes que dejar de leer, te ríes con frecuencia, y cuando terminas te preguntas cuándo vas a saber qué pasa después. No tengo ni idea si va a haber un después. Pero si lo hay, me apunto.

[Libro] Hija única – Seo Mi-ae

Literatura

Encontré una referencia a este policiaco, o thriller, psicológico, sin duda, porque la protagonista es una psicóloga criminal, en una página que me merece bastante respecto, dentro de lo que es internet, donde es difícil encontrar buenas páginas de referencia que te orienten a la hora de escoger tus próximas lecturas o visitas a la sala de cine. El caso es que la reseña era bastante positiva para esta novela de Seo Mi-ae, que si mis referencias no me fallan es escritora. El problema de los nombres asiáticos… es que me cuesta mucho identificar el sexo de sus poseedores para redactar correctamente. Dichosos los idiomas que no flexan por género y número.

Un paseo por el palacio de Deoksugung en Seúl, para ilustrar la entrada de hoy.

He leído muy poquita ficción de origen surcoreano. No llega con facilidad a nuestros lares. No se traducen muchos libros de este origen. Así como los autores japoneses ya empiezan a menudear en las librerías, con los coreanos no sucede lo mismo. Pero lo que conocía hasta ahora, hizo que me despertara la curiosidad. Al fin y al cabo, hay diferencias culturales en el modo en que se plantea la estructura de un relato de ficción. Así que, aunque el llamado thriller psicológico no es mi género favorito ni de lejos, decidí darle una oportunidad.

La novela nos cuenta las vicisitudes de una psicóloga, profesora de psicología criminal, en la que simultáneamente se producen dos acontecimientos en su vida importantes. Por un lado, se le abre la posibilidad de entrevistar a un célebre asesino en serie que se encuentra en prisión, quien, resistiendo a todo interrogatorio sobre la auténtica naturaleza de todos sus crímenes conocidos o desconocidos, acepta dejarse entrevistar por esta psicóloga. Por otro lado, conoce a la hija de un anterior matrimonio de su marido, que vivía con sus abuelos, que mueren en un incendio. Y de repente le surge la responsabilidad de convertirse en madre. O madrastra. Poco a poco, ambos acontecimientos confluirán de alguna forma.

He de decir que la novela me ha decepcionado. Lejos de existir esa marcada diferencia que de alguna forma esperaba con las novelas occidentales similares, la autora se adhiere bastante a los clichés del género, salvo en algún detalle por aquí o por allá. Al final resulta en una historia bastante previsible. La lectura es entretenida y avanza rápidamente. No olvidemos que este tipo de novelas con frecuencia están pensadas para ser lecturas fáciles. Desde mi punto de vista carece rigor científico en lo que se refiere al personaje principal, como psicóloga, y te deja con una sensación de que para este viaje no hacía falta tantas alforjas. Los aficionados al género quizá lo disfruten. Por lo demás, apenas recomendable.

[Libro] Delatora – Joyce Carol Oates

Literatura

Última novela publicada en castellano de la prolífica escritora estadounidense Joyce Carol Oates, una autora que entró en su momento con firmeza en mi lista de autores preferidos, y de momento no me arrepiento en absoluto. Aunque es mucho lo que se puede leer de la escritora nacida en el norte del estado de Nueva York, que ha entrado ya en los ochenta y tantos, pero que parece bastante en forma. Insistiendo en sus temas habituales. Escritora claramente feminista, crítica con la sociedad patriarcal, no descarga sin embargo de responsabilidad a las mujeres que protagonizan sus obras de su propio destino. La cuestión de la identidad personal también está presente. No obstante, eso no impide que sus obras sean diversas en estilo, en extensión y en contenidos. No le importan entrar en temas escabrosos. Y no es infrecuente que durante las lecturas de sus obras tengas que detenerte un tiempo para asimilar lo leído, puesto que hay momentos duros o intensos de los que pueden conmocionar.

Las comunidades estadounidenses de las orillas del Niágara sólo las he visto en la distancia, desde la orilla canadiense del río con sus famosas cataratas. Pero la ficticia ciudad de South Niagara no debe de andar muy lejos de la real Niagara Falls, y la ficticia Port Oriskany no debe ser muy distinta de la real Lockport, lugar de nacimiento de la autora de esta novela.

En cualquier caso, he leído 8 de sus libros, de los que uno es una colección de relatos cortos, dos son novelas cortas, una es una biografía muy sui generis, y el resto novelas de cierta extensión y profundidad. Incluyo entre estas últimas la última publicada en castellano y la última que he leído, que es la que traigo aquí hoy. Como otras de sus novelas, la acción transcurre en el estado de Nueva York, especialmente en el norte, en ciudades en la frontera con Canadá o próximas a ella. Es el lugar donde nació la autora. Entre las comunidades de origen irlandés católico, Violet Rue es la más hija más joven de una familia de siete hermanos. Aparentemente la preferida de su padre, y con una madre prematuramente avejentada y amargada, una serie de situaciones provocadas por sus dos hermanos mayores en los que muere un joven de diecisiete años, negro y brillante en los estudios y los deportes, de la población. Estos acabarán en la cárcel porque, tras un incidente violento con el más joven de los dos mayores, declarará en la enfermería de su colegio la participación de sus hermanos en la muerte del joven. Y eso hará que la niña de 12 años sea expulsada de la familia, enviada con otros parientes, por “rata” (el título original en inglés es My life as a rat), que es el apelativo que dan a los delatores, a los chivatos.

Nuevamente, Oates escribe una novela profundamente social, en la que hay un entorno sociofamiliar muy determinado, condicionado por unas tradiciones, por la incultura, por la religión, en la que una joven, una niña de 12 años al empezar la novela, una mujer joven de 26 al final de la misma, ha de pelear intensamente por encontrar su lugar en el mundo, una vez que se ve expulsada del entorno en el que a los 12 años alguien puede sentirse seguro, su propia familia. Se exploran diversos temas. La violencia intrafamiliar, el acoso o el abuso sexual a menores, las relaciones tóxicas con hombres aparentemente exitosos, la violación,… pero sobretodo, constantemente estamos ante la carencia de una identidad definida en una joven que ha perdido sus referentes, sin ser capaz de aferrarse a otros. Es característico, representativo, y condiciona mucho de lo que le pasa, que se ve a si misma como escasamente atractiva físicamente, cuando constantemente se ve sometida a los riesgos del deseo sexual que despierta en los hombres que la rodean. Por lo que estamos ante una joven con una visión deformada de sí misma, no sólo en lo físico, también en sus capacidades intelectuales o morales, por su condición de expulsada de su propia familia.

No es la novela que más me ha gustado de las que he leído de la autora, pero está muy bien escrita, y aunque bastante predecible en lo que se refiere a su resolución final, es razonablemente recomendable.

[Libro] La guerra de los mundos – H. G. Wells (ilustrado)

Literatura

Alguna vez he comentado lo que me gustan los relatos ilustrados de los Libros del Zorro Rojo, de los que tengo los que publicaron de Haruki Murakami, ilustrados por Ket Menschik. Aunque luego, los relatos ilustrado de Murakami cambiaron de editorial al menos en una ocasión. Relatos interesantes, ilustraciones de muy buen nivel, presentación del libro cuidada, moderna. El caso es que hace unas semanas leí que esta interesante editorial había publicado una versión de la famosa Guerra de los mundos de H. G. Wells, con las ilustraciones del brasileño Alvim Corrêa, de la edición en francés publicada en Bélgica en 1906, que probablemente fueron un hito de los más importantes en la ilustración de la ciencia ficción. El libro incluye enlaces en forma de códigos QR para las grabaciones originales de la adaptación radiofónica de Orson Welles, así como las transcripciones de esta. Vamos… todo un pequeño conjunto de pequeñas (o grandes maravillas) en torno a a la obra de Wells. Un autor mucho más importante de lo que a veces se piensa.

Pero vamos con la obra literaria. La novela de Wells fue publicada por primera vez en forma de serial de revista en Pearson’s Magazine en el Reino unido entre abril y diciembre de 1897. Y ese mismo año, se publicó también serializado, en Estados Unidos en Cosmopolitan. Sí… esa revista orientada a las mujeres, que he visto criticar tanto por las derechas cristianas, que consideran sus contenidos pecaminosos, como por feministas de izquierdas que consideran que “enseña” a las mujeres su lugar en la sociedad capitalista bajo un disfraz de liberal, en el sentido norteamericano de la palabra.

Por la zona donde “aterrizaron” los cilindros marcianos en los alrededores de Londres, doy por supuesto que Windsor y su castillo no sobrevivieron a la invasión. Pero en diciembre de 1994 se podían visitar con una agradable luz invernal.

Mi primer contacto con la obra fue en mi adolescencia. En 1978 apareció el albúm Jeff Wayne’s Musical Version of the War of the Worlds, una ópera rock a base de rock progresivo y rock sinfónico, que se hizo relativamente célebre en aquel momento y algunas de cuyas piezas sonaban en forma de sencillos en las radiofórmulas musicales. Supongo que para aprovechar esa celebridad, algún avispado distribuidor cinematográfico colocó en los cines la versión cinematográfica de 1953, donde los marcianos aterrizan en California, y que se aparta de diversas formas del original, convirtiéndose en una alegoría de una invasión soviética en la época de la guerra fría, con uso de bombas atómicas incluidas. Aunque creo que nunca se ha reconocido oficialmente este hecho. En cualquier caso, aprovechó en su estreno esa psicosis de invasión y guerra atómica de los años 50 en Estados Unidos. La película no se había estrenado previamente en España, según creo, y lo hizo en 1979 a rebufo del éxito discográfico. Fui con unos amigos a verla pensando que la banda sonora sería la música a la que nos habíamos acostumbrado… pero nos llevamos un chasco. Así que fui el único que salí relativamente satisfecho. Era el único realmente aficionado al cine y a la ciencia ficción, los otros dos compañeros de clase lo eran al rock.

Desde hace mucho tiempo estaba autoconvencido de que a final de mi adolescencia o en mis veintipocos leí la novela original de Wells. Que me dejaron el libro o lo saqué en préstamo de alguna biblioteca. Tenerlo, no lo tenía en casa con antelación a comprar la edición de los Libros del Zorro Rojo. Pero después de la lectura de esta, ya no lo tengo tan claro. Tengo la sensación ahora de que mis recuerdos de la obra proceden de sus adaptaciones cinematográficas y de alguna posible adaptación a historieta. Nada puedo asegurar. Me baila la memoria. Malditos falsos recuerdos, que todos sufrimos de una otra forma. En cualquier caso, adaptaciones cinematográficas sólo había visto una, hasta la de Spielberg de 2005. Que no me gustó gran cosa. En gran medida por uno de sus mayores defectos… su protagonista, Thomas C. Maphoter IV. Eso sí, tengo un recuerdo agradable de haber visto en televisión la película The night that panicked America, que ficcionaliza los terrores causados por la emisión radiofónica de Orson Welles. Fue una película realizada para su emisión directa en televisión, y ganó un Emmy de tres candidaturas que tenía.

Para quien no se haya enterado aún, la novela narra una invasión marciana. Marte se está convirtiendo en inhabitable, bajo la suposición de que Sol es cada vez más frío (es justo lo contrario), y sus habitantes deciden venirse a nuestro planeta, más cálido por estar más cerca de nuestra estrella. Y por ello lanzan, aparentemente a cañonazos, unos cilindros que contienen los pulposos marcianos y materiales para construir sus gigantescas y trípodes máquinas de guerra. Los primeros cilindros, que llegan a un ritmo de uno por día, caen en los alrededores de Londres, que al fin y al cabo, para la Inglaterra victoriana era la capital de la principal potencia y el principal imperio mundial. La novela está contada parcialmente en primera persona, por un innominado narrador, escritor interesado en diversos temas de actualidad tecnológica y científica, que nos cuenta su peripecia bajo la invasión, así como en tercera persona la de su hermano. Puesto que la narra desde un futuro tranquilo, desde el principio sabemos que la invasión marciana, de alguna forma, fracasará.

La novela es de una oportunidad tremenda, y demuestra que Wells tenía los pies bien puestos en la tierra y que era un observador de la actualidad. Muchas de las observaciones que realiza sobre los marcianos muestran que era un firme adepto de la teoría de la evolución. Obviamente, era uno de los que se había atraído por las especulaciones realizadas por Percival Lowell a partir de las observaciones realizadas en 1894, que a su ver fueron impulsadas por la descripción de los “canales” de Marte por Schiaparelli en 1877. También adelanta las consecuencias de las guerra que están por llegar. Y que en aquellos momentos, en plena Belle époque, parecen lejanas para tantos, aunque tras la muerte de la reina Victoria, escalarán rápidamente las tensiones de la Paz armada, periodo que ya había comenzado tras la derrota de Francia a manos de los prusianos en 1871, y que culminarán con la Primera guerra mundial en 1914. Las guerras previas, desde Crimea en los 1850 y tantos, pasando por las batallas de la unificación italiana o la Guerra civil americana, habían mostrado la cada vez más destructiva capacidad de las armas fruto de la revolución industrial y de que el paradigma de guerra llevado a su mayor exponente en las guerras napoleónicas estaba periclitado. Elementos como el atrincheramiento de tropas, las máquinas de guerra móviles con gran capacidad destructiva o la guerra química son adelantados en este libro. Y lanza previsiones sobre el uso futuro de máquinas voladoras. El fenómeno de los desplazados y los refugiados, el comportamiento rapaz de las poblaciones receptoras de los mismos, también está anticipado.

También lleva la historia implícito el mensaje de que las civilizaciones no son eternas. Y que los imperios se derrumban. Y hay quienes han señalado que Wells, que era un socialista no revolucionario, no marxista, critica a los imperios occidentales, superiores tecnológicamente, por usar esta mayor potencia tecnológica para subyugar a otras culturas del mundo. Si uno repasa bien, salvo las acciones del acorazado de guerra (ignorado en la mayor parte de las adaptaciones de la novela), no hay acciones heroicas. Hay acciones imprudentes de diversos personajes civiles y militares. Y el tono general de los personajes con los que se cruzan el protagonista y su hermano, es de egoísmo, cobardía y sálvese quien pueda. Por otro lado, hay que señalar que si la novela se publica en 1897, la acción se sitúa de forma imprecisa en los primeros años del siglo XX. En un futuro no muy lejano respecto al lector del momento.

Y además de todo lo anterior… es muy entretenida. La peripecia, no por conocida en sus diversas versiones, deja de ser adictiva, lo que hace que el libro se lee en un plis-plas. Lo que más chirría, no sé si para bien, para mal o para todo lo contrario, es la traducción del libro. La obra de Wells ha tenido distintas ediciones en español con diversos traductores. Pero el primer traductor de la obra fue Ramiro de Maeztu en 1902. No sé si este autor varió o realizó nuevas traducciones, o si sólo realizó aquella primera que ha sido utilizada en ediciones posteriores hasta la actualidad. El caso es que el castellano de 1902 es perfectamente comprensible por los lectores de 120 años más tarde, pero a veces es “raro”. Lo cual es interesante o curioso en algunas ocasiones, pero resulta rancio o casposo en otras. No todas las “rarezas” suenan o se valoran igual. Hay diversas teorías sobre la cuestión de las traducciones. Pero yo soy de la opinión de que las traducciones hay que actualizarlas periódicamente, porque el idioma evoluciona, aunque deben ser fieles al sentido de la obra original en su idioma original. No se debe perder la ingenuidad del autor inglés sobre determinados conocimientos científicos, sociales o políticos de su época, pero debe hacerse con un lenguaje apropiado al lector al que se le ofrece la traducción, sin caer en la vulgarización que he observado en alguna ocasión en el ámbito de la ciencia ficción. Pero no me considero, ni de lejos lejísimos, alguien con autoridad en este tema. Simplemente un lector habitual que ha generado una opinión con el tiempo. En cualquier caso, supongo que la traducción de de Maeztu habrá pasado al dominio público puesto que el fallecimiento de este autor se produjo, en las tristes circunstancias de tantas muertes violentas de aquellos tiempos, en las primeras semanas de la guerra civil española en 1936. Y creo que en 2021 pasan a dominio público las obras de los autores fallecidos en 1941. Así que si está en dominio público, es la más barata de usar. Estoy suponiendo; no tengo certeza. Porque si buscas en Proyecto Gutenberg… no hay versiones de La guerra de los mundos en español.

En cualquier caso, la lectura de esta obra de ciencia ficción es altamente recomendable. Y yo me lo he pasado muy bien.

[Libro] La llave – Junichiro Tanizaki

Literatura

Justo cuando entro a escribir esta entrada, me advierte el cuadro de mando de WordPress que la página más visitada últimamente en este Cuaderno de ruta es la dedicada a Las hermanas Makioka, probablemente la novela más emblemática de Junichiro Tanizaki, y una de las que más me ha gustado en los últimos… muchos años. Y me parece curioso que coincida en el momento en que acabo de terminar otra novela de este prestigioso escritor nipón, y que hoy era el día en que he decidido reseñarlo. Una novela en el que nos introduciremos en el erotismo… pero con mucho valor añadido, más allá de lo eroticofestivo.

Las calles de Higashiyama y Gion, en el Kioto más tradicional, serán el escenario parcial de una novela cuyos escenarios principales serán las alcobas y los futones de los protagonistas.

La novela comienza cuando Ikuko, uno mujer de unos 44 años, descubre una llave, deduciendo acertadamente que su marido, de unos 55 años, cuyo nombre desconocemos, mantiene un diario. Y que probablemente ha dejado la llave a la vista para provocar en ella la indiscreción de hojear el contenido del mismo. A partir de ahí, y durante unos meses, seguimos la peripecia del matrimonio, de su hija Toshiko, y de un amigo, Kimura, alternando las entradas en los diarios de Ikuko y su marido, centradas en la vida sexual del matrimonio.

Tanizaki no tiene especial compasión con los cuatro personajes de este peculiar drama familiar/pasional. Una mujer que todavía conserva su lozanía y su deseo sexual aun habiendo sido educada en los modos más tradicionales del Kioto más conservador. Un hombre que siente que ha entrado en decadencia, pero que se ve atraído por una esposa, con quien no ha podido todos los placeres que soñaba por su educación mojigata y conservadora. Y que al mismo tiempo la deja insatisfecha debido a su decadencia física. Una hija hipócrita, de 20 años, que no puede competir con su madre en atractivo físico, que fingiendo estar de parte de la una y en contra del otro, conspira por sus propios intereses, que nos son otros que Kimura… que por otra parte, entra para su ventaja en los juegos secreto de los anteriores, sabiendo que al final puede ser el que se lleve el premio… las dos mujeres.

Tanizaki nos divierte con los juegos de seducción y de lujuria de los dos protagonistas principales, siempre dentro del erotismo, nunca entrando en el terreno de la fotografía. Sus descripciones, más que describir, invitan a imaginar. Pero sin dejar de tener un contenido marcadamente erótico, no deja de estar aliñado por una ironía y un humor de la más fina especie, en la que da un varapalo descomunal a la hipocresía del género humano y a las convenciones que teóricamente rigen las más conservadoras y tradicionales instituciones sociales de la especie humana, la familia, el matrimonio, la paternidad/maternidad, la amistad.

Absolutamente recomendable, escrita con agilidad y precisión, sin ser la mejor novela del escritor, es una demostración palpable de su enorme habilidad como literato, que introduciéndonos en las esencias de su patria, al mismo tiempo se maneja como nadie en esa eterna contradicción del País del Sol Naciente, entre la tradición y la modernidad.

[Libro] Otoño – Ali Smith

Literatura

No conocía yo a esta escritora británica, escocesa por más datos, que responde al nombre de Ali Smith. Pero en algún momento me apareció este primer libro de lo que los editores llaman el Cuarteto estacional entre las ofertas de mi tienda habitual de libros electrónicos. Y me atrajo su sinopsis.

La autora es escocesa, de Inverness, donde están tomadas las fotos que acompañan a este texto. No recuerdo si la novela indica dónde transcurre la acción. Creo que no. Algún lugar de Inglaterra. Escocia votó mayormente contra el Brexit. Fueron los ingleses los que se creyeron la propaganda populista. Quizá por eso, hoy en día me caen mejor los escoceses. Así que Inverness será.

La protagonista de esta novela es Elisabeth (con s; el nombre en el Reino Unido se suele escribir con z), que unas semanas después del referéndum del Brexit en el Reino Unido en junio de 2016, acude a casa de su madre, con la tiene una relación difícil, porque su amigo de la infancia, el señor Gluck, ha alcanzado los 101 años, pasa la mayor parte del tiempo durmiendo y se acerca a su final. Durante el tiempo que pasará en su ciudad de origen, esta joven historiadora del arte de 32 años, repasará su vida, sus influencias, el estado de la sociedad actual y… se llevará alguna que otra sorpresa cuando su madre, que se opuso siempre a su relación con el señor Gluck, judío que escapó del holocausto, no así su familia, porque pensaba que era homosexual, no era así, le presente a su nueva mejor amiga.

Y está llena de referencias… A A brave new world, The Tempest, a Emma Peel la de los Vengadores (los divertidos no los de ahora), y tantas otras.

La novela es una entretenida reflexión sobre la identidad de una persona en su contexto social e histórico. A ratos divertida, incluso irónica, a ratos melancólica, a ratos comprometida políticamente, a ratos ferozmente crítica, a ratos cariñosamente tolerante con las inconsecuencias humanas. Son muchos los temas que va tocando y entrelazando en sus páginas. El Brexit y el racismo/fascismo populista que asoma en las sociedades europeas, concretamente la británica. El sexismo en el mundo, que oculta los logros de las mujeres, a propósito del caso de Pauline Boty, y de su obra sobre Christine Keeler. La amistad, sin importar los límites de la edad y antecedentes personales. El sentido de culpa por vivir mientras que los próximos murieron. El absurdo de las administraciones y otras organizaciones (divertidos los momentos de relax sobre la tramitación del pasaporte). La tolerancia hacia los otros, sin importar la sexualidad o la raza o la nacionalidad. La desvergüenza de los políticos… imposible de pasar por alto en los tiempos que corren. Pero que viene de largo. Y otros varios, que van surgiendo, porque son propios de la época que nos ha tocado vivir.

Reconozco que no sabía que esperar de esta novela. Pero que me ha encantado. Que me parece altamente recomendable. Que me gusta que no sea lineal, que asocie ideas y salte entre conceptos y situaciones. Que te haga pensar. Que te encariñe con los protagonistas de sus propias vidas. Que suene a verdad. A real. Y que lo haga con cercanía. Creo que iré, con el tiempo, a por el resto de las novelas del Cuarteto estacional.

[Libro] Territorio de luz – Tsushima Yūko

Literatura

Tsushima Yūko (recordemos, en japonés, primero el apellido) es una de las escritoras más reconocidas del siglo XX. Murió relativamente joven hace cuatro años, y hay quien ha comparado la profundidad de sus novelas y el tono de las mismas a las de Virginia Woolf. No me siento capacitado para saber si esto es así. No se me da bien leer a Woolf. Todos tenemos nuestros defectos. El caso es que hasta hace muy poquito no había nada traducido y publicado en castellano de Tsushima, según creo. No estoy seguro cien por cien de que no haya alguna obra publicada en castellano previamente y ya descatalogada, pero parece que no. Hasta que el año pasado Impedimenta nos trajo la que muchos consideran su obra más significativa.

Algunas escenas tokiotas, ciudad donde parece transcurrir la acción de la novela de hoy. Salvo una excursión de la protagonista a una ciudad cercana con puerto… que debe ser Yokohama.

En Territorio de luz, Tsushima nos habla de cómo una mujer joven, con una niña de dos años, vive el proceso de separación y divorcio de su marido, quien ha decidido unilateralmente romper la relación e irse a vivir con otra mujer, dejando a la protagonista del relato con la obligación de buscar dónde vivir y mantenerse a sí misma y a su hija con su magro sueldo, ya que el exmarido le anuncia que ni tiene dinero para ayudarle con la niña ni se prevé que lo vaya a tener y se desentiende de esas obligaciones, aunque es reacio a firmar los papeles del divorcio. Durante un año, acompañaremos las vivencias de esta bibliotecaria, con los vaivenes emocionales que la soledad, las dificultades de la maternidad monoparental, las dificultades de relación con otras personas y las estrecheces financieras imponen.

Escrita en 1979, el entorno en el que suceden los hechos es inequívocamente nipón. La gran urbe que es Tokio, con su vertiente deshumanizadora, con los lastres que imponen los precios y escasez de la vivienda, con los largos desplazamientos, con las dificultades de las mujeres en un país en el que, incluso cuarenta años más tarde se siguen manteniendo fuertes desequilibrios laborales y salariales entre hombres y mujeres. Pero al mismo tiempo, no deja de ser un tema absolutamente universal. El derecho al divorcio y a rehacer su propia vida, como un logro para las mujeres, se convierte también en un terreno minado por la precariedad económica, el riesgo de pobreza, los prejuicios de las sociedades más conservadoras, la atadura de los hijos que con en la mayor parte de los casos quedan bajo la responsabilidad de la madre, que recibe una ayuda limitada, muchas veces escasa o insuficiente, a veces nula, del padre de los mismos. Lo cual agrava los riesgos mencionados. Y el sufrimiento moral, por la sensación de fracaso ante un proyecto de vida que se viene abajo.

La heroína de esta novela, porque lo es, es una heroína con graves defectos. Si lo miramos desde el punto de vista de cómo nos presenta la ficción a los héroes/heroínas de las historias. Pero dicho de otra forma o visto desde otro punto de vista es una heroína que surge entre la gente común, como cada uno de nosotros, con sus miedos, sus inseguridades, sus pequeños defectos, sus momentos de debilidad, a los que tiene que sobreponerse constantemente. La novela tiene momentos duros, muy duros. Y quizá por eso, y porque a mi cabeza le cuesta concentrarse últimamente, me ha costado leerla mucho más de lo imaginable. No es muy larga. La comencé con ganas, pero luego se me vino un poco encima… hasta que pude retomarla y terminarla. Pero no es una historia desesperanzada ni mucho menos. Si la protagonista va buscando la luz constantemente en un mundo que percibe cada vez más oscuro, hasta físicamente en uno de los capítulos más terribles de la novela, la escritora ofrece al final del libro, con la llegada de una nueva primavera, una salid más luminosa.

A pesar de mis bloqueos lectores, considero que es una novela muy recomendable, y me gustaría que se publicasen más relatos de esta escritora. Creo que me apetecería mucho leerlos.

[Libro] Nuestros inesperados hermanos – Amin Maalouf

Literatura

Empiezo a estar preocupado. He vuelto a tener un bloqueo lector que me ha durado casi tres semanas, incapaz de concentrarme en la lectura de un libro. Lo atribuyo a diversas causas que no voy a comentar para no aburrir… pero el caso es que el que traigo hoy a estas páginas es el último libro que he leído y lo terminé de leer el 22 de enero… En fin. Parece que desde ayer he vuelto a coger impulso… a ver si hay suerte y hacia el final de la semana que viene puedo comentar otro.

Lo más próximo a las ficticias de las Quirón son mis viajes por la Baja Normandía y Bretaña. Y de una variedad de lugares de Bretaña extraigo las fotografías para ilustrar esta entrada literaria.

Amin Maalouf es un escritor que me encandiló por sus novelas históricas en las que nos hablaba, de una forma u otra, del tradicional enfrentamiento entre occidente y oriente, en las que nos invitaba a visitar lugares históricos casi legendarios y a conocer personajes históricos también de carácter casi mítico. Buen escritor, ameno y que invita a soñar e imaginar. Qué más vas a pedir. En 1992 publicó su primer libro con un tono distópico, que yo leí años más tarde. En el expresaba ya algunas de sus preocupaciones por el mundo actual. Entre otras, la situación de las mujeres en muchas culturas desde la infancia [consideremos la política de hijo único en la República Popular China, con elevadas tasas de infanticidio y de abandono de niñas; pero no es el único lugar ni el único motivo por el que se generan esas prácticas]. Y también los desequilibrios económicos y políticos entre el sur empobrecido y el norte rico. Después ha escrito, y he leído alguno de ellos, 1 y 2, ensayos que muestran su preocupación sobre la actual situación del mundo.

En esta ocasión se trata de su última novela, de 2020, en la que volvemos de alguna forma a un mundo distópico. El protagonista de la novela es un caricaturista que se gana publicando tiras “cómicas” en la prensa, canadiense, pero que se ha refugiado en una casa en una isla del ficticio archipiélago de las Quirones, en la costa atlántica francesa. Una isla donde sólo vive otra persona, una novelista de un sólo éxito, que vive desilusionada, apartada de la sociedad. El mundo vive momentos de quebranto, por las amenazas terroristas, que pueden tomar forma en forma de atentados con artefactos explosivos nucleares. De repente todas las comunicaciones cesan y deja de fluir el suministro eléctrico. Temerosos los vecinos del archipiélago del estallido de un conflicto nuclear mundial de carácter apocalíptico, pronto se sabrá que unos misteriosos humanos, que han aparecido a bordo de barcos, descendientes de un antiguo grupo de seguidores de Empédocles, filósofo griego de la época clásica, presocrático, que han alcanzado un alto nivel de desarrollo ético y científico.

A pesar de las amenazas, reales, sobre las que habla en el libro, el arsenal nuclear en el mundo sigue siendo suficiente para destruir la civilización varias veces, y cada vez hay más grupos capaces de hacerse con armas de este tipo, esta novela de Maalouf no deja de tener un carácter ligero en ocasiones, ya que la acción no se mueve de ese entorno alejado del mundanal ruido que son esas islas inventadas, donde hay un vecindario con sus problemas cotidianos, y personas con sus inquietudes vitales más o menos representativas del resto de la humanidad, en ocasiones con cierto humor. Los temas son diversos. Los riesgos globales, la ética de las decisiones políticas, el riesgo de la eterna salud y la inmortalidad, los valores que deben regir las relaciones humanas o políticas… Y sin renunciar a incluir algo de romance en la historia. Y de trasfondo por lo que podría haber sido el desarrollo de la filosofía y la ética de la Grecia clásica de no haber sido… por los propios griegos y todos los demás que la llevaron al traste. Quizá una visión demasiado idealizada de la edad de oro ateniense.

No es, desde mi punto de vista, de los mejores relatos de ficción del escritor francolibanés. Escritor por el que sigo sintiendo profunda simpatía en la medida que he disfrutado con su obra y en la medida en la que coincido con algunos de sus puntos de vista. No con todos, pero sí con algunos de los importantes. Pero se deja leer con facilidad, y te acompaña a unas reflexiones, no extremadamente sesudas, al alcance de cualquiera, y sobre cuestiones importantes. Así que se puede recomendar sin mucho miedo a decepcionar.

Por cierto, no sé muy bien qué islas inspiran al archipiélago ficticio de las Quiron. Supongo que son un refrito de las quince islas que forman las islas de Ponant en torno a la península de Armórica (Bretaña).

[Libro] La mujer de la falda violeta – Imamura Natsuko

Literatura

Segundo libro del 2021. Un año en el que empecé fuerte las primeras semanas, pero que, siguiendo la tónica del año pasado, ya vuelvo a encontrar problemas para concentrarme en la lectura. Sin embargo, hace una semanas comencé con esta novela de la japonesa Imamura Natsuko, os recuerdo que en japonés el apellido va delante, en lo que es una historia de acosador(a) voyeur extrañamente fascinante.

Tanto la narradora de la historia, la mujer de la rebeca amarilla, como la protagonista de la misma, la mujer de la falda violeta, viven en el mismo barrio. La mujer de la falda violeta parece mayor de lo que es. Está desmejorada. Mantiene unas rutinas, pero tiene altibajos en su vida. No tiene trabajo. Y cuando le surge son trabajos cortos, a tiempo parcial y mal pagados. Y la gente la mira de reojo. Hasta que un día encuentra un trabajo mejor. Todavía modesto. De empleada en un hotel, limpiando y haciendo las habitaciones. Y pasa a tener relaciones, amigos, a estar integrada. Aunque no sabemos cuánto va a durar. Y uno sospecha que de alguna forma, todo se torcerá al final…

La novela funciona a dos niveles. Por un lado está el misterio de la mujer de la falda violeta, que progresivamente se va convirtiendo en el misterio de la narradora, de la que vamos descubriendo que no es una mera observadora, que va más allá, que acosa e interviene. Una línea narrativa que nos mantiene en vilo, y nos ofrece ese enganche a la historia que no podemos soltar hasta el desenlace.

Pero por otro lado, como muchas autoras japonesas, asiáticas en general, nos habla de la precariedad de muchas mujeres en las sociedades actuales. Sociedades en las que es demasiado fácil acabar viviendo en soledad. Sociedades prósperas, pero donde hay muchas personas al borde de la pobreza, muchas de ellas mujeres. Y sociedades donde además la homogeneidad se premia, pero la diferencia se castiga. El clavo que sobresale recibe el martillazo.

Quizá no sea una novela perfecta, pero sí que engancha e interesa. Más compleja de lo que inicialmente se nos presenta, es susceptible de lecturas e interpretaciones diversas. Me parece bastante recomendable.

[Libro] Un cadáver en la biblioteca – Agatha Christie

Literatura

Vamos con el comentario del primer libro que he leído en 2021. Ya llevo tres… o sea que voy con algo de retraso en los comentarios…

Según mis cálculos, a 1 de enero de 2021 hacía como mínimo treinta años que no leía una novela de Agatha Christie, a la que no será necesario presentar para la mayor parte de los lectores, siendo como es la reina casi absoluta del whodunit. Puede que hace algunos años menos, no muchos, leyera la compilación de relatos que incluye Testigo de cargo… porque me suena que estaba trabajando ya de médico residente, y eso fue en… bueno. Puede que haga más o menos de 30 años. Por ahí.

Transcurriendo la acción en algún hotel costero, vacacional, de la costa inglesa, opto por irme fotográficamente a mis experiencias semejantes. Sin cadáveres en bibliotecas. En la península de Cornualles, en Ilfracombe, no lejos de donde se debía encontrar el castillo de Tintagel, lugar de nacimiento del rey Arturo. Que en aquellos días de principios de julio de 2006, se encontraba entre la niebla.

El whodunit no tiene porqué ser una novela de suspense, ni de genero negro, ni siquiera policiaca. Simplemente… ¿quién ha sido? Y alguien lo resuelve. Teóricamente, el escritor da pistas para que el lector lo pueda deducir,… pero suele guardarse ases en la manga. Y aunque al final parezca que la solución era evidente… pues con los datos suministrados no lo era. Habitualmente… luego está cuando, si has leído suficientes novelas de estas, ya te imaginas por dónde va los tiros. O los estrangulamientos, o los venenos, o las puñaladas…

La primera novela que leí de Christie, en mi adolescencia, fue un caso de Miss Marple, El tren de las 4:50. Injustamente considerado como de Miss Marple, porque la auténtica heroína es Lucy, la joven que se introduce en la mansión de la familia esa tan desagradable. Debe ser porque me la imaginaba atractiva, a Lucy, digo, o porque realmente la novela tuviera su cosa, me gustó. Después de eso sólo otra novela de la escritora me gustó, la más famosa, también con trenes implicados. Puede que alguna otra me pareciera tolerable… pero poco a poco perdí el interés… porque todas me parecía igual. Y llegué un momento en que sencillamente dejé de entender porqué esta escritora gustaba tanto. Así de claro. Todo era igual. Todo era lo mismo. Y la mayor parte de las situaciones y personajes me parecían marcianas. Además de ser la reina del prejuicio clasista y del tópico más vulgar sobre los seres humanos. Una esnob de marca mayor.

Por una serie de causas y azares, y tras mucho insistir, fui convencido para enfrentarme al cadáver de una joven en la biblioteca de un matrimonio mayor tan esnob como la escritora o la propia Miss Marple, a la que conocen. Y debo reconocer una cosa. En las primeras páginas o capítulos de la novela… me interesó. Aquello parecía lleno de ironías. Diríase que Christie estaba autoparodiándose. Y tenía su gracia. Falsa alarma. Pronto llegó la dinámica eterna de unos investigadores entrevistando gente, abundancia de tópicos, de individuos prefabricados,… y con un agravante. En el momento en que aparece el segundo cadáver… la solución al caso se presentó como obvia. Con lo cual, la gracia, el único aliciente de la whodunit, creer que puedes resolver el caso, pero que al final te sorprendan con ingenio, se perdió por completo.

Creo que pasarán otros 30 años antes de que vuelva a abrir otra novela de Agatha Christie. O nunca. Espero no caer muy antipático por ello.

[Libro] Sin contar – W. G. Sebald (texto) y Jean Peter Tripp (ilustración)

Arte, Literatura

Como os contaba hace unos días, poco antes de Navidad visité mi librería preferida cuando se trata de comprar libros tradicionales en papel, con el fin de preparar unos regalos en forma de libros ilustrados. Y os decía que no tenía planificado comprar ninguno para mí mismo. Pero acabé picando.

Nacido durante la Segunda Guerra Mundial, Sebald quedó muy impresionado cuando en el colegio tomo conciencia del holocausto. Siendo un joven de veintitantos, se mudó a Inglaterra donde vivió y murió. Aunque no abandonó nunca su pasaporte alemán, ni el uso de su idioma materno como lengua literaria. Murió prematuramente, en pleno apogeo creativo. Su carrera literaria fue breve pero profunda y muy reconocida.

El libro de hoy tiene su miga. Y para sacarle todo su jugo será necesario revisitarlo con frecuencia. Con textos de W. G. Sebald e ilustraciones procedentes de grabados del pintor Jan Peter Tripp (artículo disponible solo en wikipedia en alemán… podéis tirar de algún traductor para coscaros), vamos recorriendo parejas de grabados y píldoras poéticas que dialogan entre sí. En algún lugar he leído que denominaban haikus, a estos pequeños poemas del escritor alemán. No lo son. Son poemas muy cortitos, de cuatro o cinco versos por lo general, pero no son haikus. Hay cierto empeño en algunos y algunas en utilizar la fórmula del haiku en idiomas occidentales. Y creo que no es una fórmula apropiada. Los idiomas indoeuropeos son muy distintos en estructura, escritura y formación de las palabras del japonés, y la mayor parte de los haikus en estos idiomas me parece muy forzados. Incluso en lo que se refiere a la traducción de los originales japoneses, me parece preferible traducciones lo más correctas posible en cuanto al contenido, olvidándose de la forma. Pero lo importante en este libro es ese diálogo entre los pequeños poemas y los grabados que representan ojos, miradas más bien, de personas relacionadas con el mundo de las artes y el pensamiento.

La lectura de este tipo de obras exige cierta parsimonia. Pasar de forma seguida de uno a otro poema puede impedir su digestión. Y los temas son diversos, así como los tonos. Es un libro bonito. Para tener a mano, y recetarse uno a sí mismo alguna que otra dosis de poesía sencilla ilustrada. Que nunca está mal..

[Libro] Tokio – Taro Miura

Arte, Literatura

Poco antes de Navidad visité mi librería preferida cuando se trata de comprar libros fabricados con árboles muertos, papel, para los que no se cosquen, con el fin de comprar algún regalo. Bueno… en concreto iba a buscar un encargo para mí, pero aproveché para comprar algún regalo en forma de libro ilustrado. Lo que no tenía planificado, pero acabó sucediendo, era que acabase comprando para mi mismo alguno de estos. Alguno por un interés profundo, otro por curiosidad. Este último caso es el del libro que nos ocupa hoy. En un comentario que no puede prolongarse mucho, porque la cosa es sencilla, que no simple.

Algunas fotos con película en blanco y negro en cámara desechable en mi último viaje, octubre de 2019, a la capital del País del Sol Naciente.

Taro Miura es un ilustrador japonés que ha trabajado especialmente, por lo que he podido averiguar, para libros infantiles. En este caso, ante el nacimiento de su hija, Mito, nos cuenta la historia con muchas ilustraciones y pocas palabras de una niña que va a viajar a Tokio por primera vez. Y emocionada, pregunta a una serie de animales, que se supone tienen relación con la capital japonesa, cómo es la ciudad para prepararse. Luego, escribirá una serie de postales a sus amigos en las que dará su visión sobre lo que le contaron los animales.

El libro, que es simpático de hojear y leer, juega con el tópico, pero también con el conocimiento que tiene el autor de la ciudad. Una ciudad sobre la que ciertamente mucha gente cae en los lugares comunes, pero que por su historia, tamaño, dinamismo y diversidad es mucho más compleja de lo que parece. En cualquier caso es una visión distinta y, como digo, simpática de la capital nipona. Para mí ha sido más que nada una curiosidad para distraerme un rato en los últimos días del año. Pero que bien, oye… que no hay que ponerse trascendentes continuamente.