[Libro] Normas de cortesía

Literatura

Esta novela de Amor Towles me apareció un día entre las ofertas Flash del día en Amazon. La mayor parte de estas ofertas no valen un pimiento, como he podido comprobar con el tiempo. Pero en este caso me encontraba con una novela refrendada por la editorial Salamandra, una editorial que me merece bastante respeto. Investigué someramente, y decidí darle una oportunidad a esta primera novela del autor, que empezó tarde en esto de dedicarse a escribir, aunque parece que lo ha cogido a gusto.

De entrada, el prólogo sirvió para que me enganchase muy a gusto en el libro. En dicho prólogo, nos encontramos en 1966 y la protagonista y narradora del libro, Katey Kontent, una neoyorquina de origen ucraniano, está disfrutando con su marido de la inauguración de la exposición Subway, 1938-1941 de Walker Evans. En las fotografías, tomadas por Evans en el metro de Nueva York con una cámara oculta, inadvertida para los viajeros, reconoce a alguien. En dos de las fotografías, reconoce a la misma persona, con un aspecto muy distinto entre ellas. Esto nos llevará a un largo flashback en el que esta mujer nos recuerda lo que sucedió en su vida en aquellos años antes de la guerra mundial, especialmente en 1938.

Las fotos de hoy,… de Nueva York, claro.

Towles nos lleva a una época en la que Estados Unidos todavía se encuentra bajo los efectos de la Gran Depresión. En la Nochevieja de 1937, Katey y su compañera de habitación en la pensión en la que viven, salen a celebrar el evento, y conocen a un joven adinerado. Ambas se interesan por él, de forma amistosa, aunque este parece interesarse más por Katey. Pero unos días más tarde, un accidente en las calles heladas de Nueva York cambiará el destino de los tres.

Aunque planteada en sus compases iniciales como un triángulo amoroso, la novela en realidad trata del ascenso en la escala social de una mujer de veintitantos, acercándose a los treinta años, en ese final de la década de los treinta del siglo XX, una época en que esa edad es no ser ya demasiado “joven”. Una mezcla de fortuna, trabajo y carácter personal guiarán a la joven en su introducción en la alta sociedad neoyorquina, en un camino en el que tendrá notables aciertos, aunque también algún notable tropezón.

Y esa es la parte más interesante de la novela, la que narra el ascenso progresivo de la joven, de una forma que podemos calificar de honesta, trabajando cuando hay que trabajar, divirtiéndose cuando toca, y sin poner zancadillas por el camino. El problema de la novela es que el romance, con triángulo y sin triángulo entre la joven Katey y el apuesto galán de las fotos del metro es irregular. Y lastra la novela. Desde los primeros compases vemos que el autor lastra la historia y el desarrollo del personaje más interesante de su novela, en aras a generar una tensión romántica que no funciona siempre, y que genera en algún momento el punto más bajo del relato.

Por lo demás, la novela se lee bien y es muy entretenida. No siempre alcanza, no creo que haya capacidad, los niveles de la gran novela americana de principios de siglo que intenta emular, y copiar con más o menos éxito, que nos ha narrado en muchas otras ocasiones los avatares de la sociedad neoyorquina. Pero tampoco nadie se arrepentirá por darle una oportunidad a esta historia.

[Libro] Seda

Literatura

Hace mucho que había oído hablar de este libro de Alessandro Baricco. Siempre en términos elogiosos. Pero uno, a estas alturas de mi vida, desconfía de los best-sellers. Especialmente si se acompañan de una adaptación cinematográfica con pretensiones, pero que acaba siendo pretenciosa y fallida. Y justo el día que volvíamos de viaje, de China, surgió en conversación cuando vimos un edición de esta novela corta en neerlandés en el aeropuerto de Ámsterdam. Así que allí mismo, aprovechando la wifi gratis y competente de Schiphol, me lo compré en edición electrónica. En castellano, claro. Para leer en cuanto terminase el que tímidamente acababa de comenzar muy poquito antes, durante el viaje.

Viajemos por lo tanto a Japón. Y si es necesario, pongámonos románticos.

Baricco nos traslada al sur de Francia a mediados del siglo XIX, al negocio de los gusanos de sede, amenazados en ese instante en Europa por diversas enfermedades infecciosas no bien conocidas. Unos productores provenzales envían a uno de sus conciudadanos a una arriesgada misión a buscar huevos sanos a Japón, país que todavía no se había abierto al negocio exterior. Una misión arriesgada. Pero este comerciante, casado y enamorado de su esposa, se arriesga y tiene éxito, ante uno de los señores locales de una provincia del País del Sol Naciente. Pero también se encuentra con la misteriosa mujer, que no tiene los ojos sesgados de oriente, que acompaña a este caudillo local, y que se convertirá en una obsesión, durante los años en que arriesgue cada año su vida y su dinero en la lejana expedición.

Novela corta. De pequeños capítulos, con un estilo de escritura peculiar, que nos transporta de forma fantasiosa a esos viajes imposibles, de miles de kilómetros atravesando Europa y Asia. De la misma forma que nos transporta a unos sentimientos y deseos basado en miradas, en breves encuentros, y más en las cosas que no se dicen ni se nos cuentan que en aquellas que se explicitan. En resumen, una historia de amor, cuyos protagonistas reales sólo al final serán descubiertos por el lector, en uno de los más bellos finales que he leído, en una de las más bellas de amor incondicional que he tenido entre las manos.

Teniendo en cuenta que esta novela tiene sólo algo más de 20 años, no parece un producto de nuestra época. Parece un producto atemporal, que de alguna forma se contagia de las formas literarias propias del país nipón imaginado, en las que tan importante es lo que se nos relata como lo que se nos oculta. Hasta tal punto disfruté que, en cuanto deje pasar un poquito de tiempo, que me sirva de reposo, la volveré a leer. Tentado estoy de buscar la versión original italiana. Absolutamente recomendable.

[Libro] La dependienta

Literatura

Encontré este libro de Murata Sayaka recomendado mientras hojeaba algunas entradas de blogs diversos. Un libro que venía precedido de haber recibido algún que otro premio de cierto prestigio en su país de origen. Vi que no era muy extenso, lo cual me interesaba en ese momento y decidí adquirirlo.

Pasearemos por Kioto, para ilustrar una novela que transcurre en Japón… aunque probablemente sea Tokio la ciudad donde pasan las cosas. Es la ciudad más grande y, por lo tanto, la más deshumanizada y alienante.

Primero, una explicación. En Asia oriental, son frecuentes, muy frecuentes, las tiendas de conveniencia abiertas 24 horas al día, los 365 días del año. En España no son tan frecuentes. En mi ciudad, Zaragoza, tan apenas hay. Con esos horarios, prácticamente sólo están las tiendas de las gasolineras, que son lo más parecido que hay. Hay alguna otra tienda de alguna cadena, pero con horarios amplios pero no ininterrumpidos. Y en cualquier caso, carecen por completo de la omnipresencia que tienen en los países asiáticos. Cadenas como 7-eleven, Lawson, FamilyMart, y otras están por todos lados. Con algo de comida, bebida, revistas, productos para la higiene, cajero automático, y algunas otras cosas que en un momento dado son de utilidad, tienen gran éxito. Como viajero por aquellos lugares, son un verdadero alivio. Te sacan de cualquier apuro en un momento. En Japón son omnipresentes. Corea del Sur y Hong Kong también tienen redes muy amplias. Taiwan también está muy bien surtida. En la China continental son algo menos frecuentes, pero también hay bastantes.

En Japón se las conoce como konbini [de コンビニエンスストア konbiniensu sutoa, del inglés convenience store]. Y en ellas suelen trabajar chicos y chicas jóvenes, probablemente estudiantes que se ganan algún dinero trabajando a tiempo parcial en ellas, o a la espera de que les surja un empleo más interesante. La protagonista de la novela, Keiko, tuvo problemas de adaptación social desde niña. Excesivamente franca, directa y sincera, tuvo que aprender a disimular y, fijándose en la conducta de otros, ser “normal”. A los 18 años, mientras estudiaba, entró a trabajar en una konbini a tiempo parcial, y ahí sigue otros 18 años más tarde. Pero lo que era normal en una chica universitaria, no se percibe como tal en una mujer hecha y derecha en la mitad de sus treintas.

Murata nos plantea una crítica profunda a una sociedad que prescribe y determina los roles sociales de las personas, especialmente de las mujeres, de quienes se espera unos comportamientos “acordes con su edad y condición”, en cada momento. Ahora toca estudiar, ahora puedes sacarte unas perrillas en una konbini, ahora te buscas un trabajo serio, ahora un novio, dejas el trabajo y tienes hijos,… Quien se sale de este guion preestablecido acaba siendo visto como “no normal”. Sus familias, sus amistades se extrañan. En un momento dado, si toca tener una familia, se sienten más aliviadas si la ven emparejada con un cretino que si mantiene su independencia haciendo lo que prefiere o lo que quiere. Y todo ello, planteado en un relato que tiene una precisión milimétrica, como la de la rutina de Keiko en la tienda. Relato que puede verse tanto como una comedia satírica o irónica, como un drama, en algún momento como una tragedia cotidiana. La inmersión en una soledad que nos aliena desde el mostrador de la caja de una tienda en un distrito de oficinas.

El libro se lee enseguida. Me hace gracia ver que en algún sitio la definen como “una crítica velada a la sociedad actual”. De velada nada. Es una crítica directa y ácida. Y hasta cierto punto desesperanzada. Los nipones son especialistas en poner en solfa la sociedad alienante en la que viven utilizando cualquier género de relato. Esta novela corta deja un regusto amargo. No porque esté mal escrita, al contrario, es muy recomendable; mucho. Sino por la desesperanza que como digo te deja cuando la terminas.

[Libro] Couleurs de l’indendie

Literatura

Ya he comentado en diversas ocasiones que la ácida crítica de Pierre Lemaitre sobre las sociedades actuales a través de la Francia de posguerra es uno de los libros que más me ha gustado en los últimos tiempos. O de los que me han gustado a lo largo de mi trayectoria como lector habitual de literatura de ficción. Hace ya casi 15 años que lo leí, muy recomendado por unos amigos míos, y no lo he olvidado, e incluso me ha llevado a leer tres novelas más del mismo autor. Dos impresionante policíacas, aquí y aquí, de lo mejorcito y con ventaja que he leído en ese género, y un drama que no estuvo mal, aunque en un escalón por debajo de los anteriores. Pero no estuvo nada mal.

Un pasaje de libro, una de las más interesantes intrigas que ofrece, transcurre en el Berlín de la Alemania nazi, con los hitlerianos recién llegados al poder. En unas semanas, volveremos a pasear por las calles, las plazas y los jardines de la capital del antiguo “Reich de los mil años”, actual “Bundesrepublik Deutschland”.

Y recientemente van y nos anuncian que se publica una secuela dedicada a las vicisitudes de los Péricourt. Utilizo la palabra “secuela” y no “continuación”, porque considero a Au revoir là-haut como una novela cerrada en sí mismo. Aquí estamos en una nueva novela, que comparte algunos personajes, que comparte unas intenciones, pero que inicia, desarrolla y cierra una nueva historia. En esta ocasión centrada en Madeleine Péricourt, la hermana del protagonista de la anterior.

Siete años más tarde, el banquero y patriarca de los Péricourt ha muerto y se preparan unas exequias propias de un presidente de la república. Pero la tragedia es doble cuando el niño Paul, hijo de Madeleine, se tire por la ventana de su casa, cayendo sobre el féretro de su abuelo. El niño no morirá, pero quedará hemipléjico y confinado a una silla de ruedas. En el caos personal que sigue, una serie de “amigos”, “familares”, y “gente de confianza” de Madeleine, aprovecharán para conducirla a la ruina. La historia de la venganza está servida. A lo que habrá que sumar el misterio de porqué Paul se tiró por la ventana.

Los ingredientes de la novela son los mismos que en su predecesora. Un mundo en el que las personas íntegras brillan por su ausencia. En el que aquellos que buscan justicia en el mundo se ven obligados a adoptar la falta de escrúpulos a la hora de obrar que caracteriza a los caraduras que parasitan la sociedad. Y todo ello en un Francia, la de finales de los felices 20 y principios de los atribulados 30, que pasa del optimismo de la victoria bélica a los problemas del descontrol económico y financiero, de la avaricia de los plutócratas, de la falta de escrúpulos de los políticos, y del interés de la prensa por vender y no por ser cronistas veraces de la realidad. Es decir, real como la vida misma… de hoy en día, nueve décadas más tarde. En Francia, en España o en muchos otros lugares del mundo. Donde las amenazas de los populismos y los fascismos se hacen nuevamente presentes. Donde la hipocresía no es un defecto, sino un carácter común a las sociedades modernas. Tan modernas, que tienen como mínimo un siglo de existencia, por lo que leemos.

El libro comienza fuerte. Los capítulos iniciales, con el cortejo fúnebre del patriarca Péricourt y la desgracia del joven Paul sirven para cumplir con aquello que decía Billy Wilder, creo. Aquello de que de entrada deja al público clavado en su asiento, asombrado, y luego tómate tu tiempo para contar tu historia. Lemaitre consigue situar en el particular firmamento de su universo una constelación de personajes más o menos estereotípicos, pero también con sus características específicas que les dotan de una personalidad propia. Algunos están muy conseguidos e incluso saben a poco, como esa inmensa Solange Gallinato, cantante lírica y trágica. Pero en su conjunto, no consigue alcanzar las cotas que la novela predecesora consiguió. Se queda un par de escalones por debajo. Es más previsible, bastante más. Y el final carece del caos y sorpresa que nos ofrecía la novela anterior. De hecho, la sensación final es relativamente agridulce… aunque no diré porqué para no destripar ningún aspecto de la novela.

Se deja leer. Es muy entretenida. Pero sufre mucho las comparaciones. Si fuese de cualquier otro autor, si no fuese secuela de su conseguida novela anterior, probablemente dejaría mejor sabor de boca. Cosas que pasan. Y sí… el título está en francés por que lo he leído en versión original. Más baratito que la versión traducida y, obviamente, el original sin adulterar.

[Libro] El verano sin hombres

Literatura

Poco antes de salir de viaje hacia China en mis dos semanas de vacaciones de final de primavera, se conocía en la prensa que el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2019 se concedía a Siri Hustvedt. No soy muy dado a interesarme por estos premios que otorgan fundaciones a través de prestigiosos jurados y esas cosas. Suelo dar más importancia o me interesan más aquellos premios en los que los premiados son elegidos entre sus pares. No es que esta fórmula carezca de vicios, véase los Oscar; pero bueno,… nunca se conocerá la naturaleza de cómo un jurado “de prestigio” delibera, y que razonamientos se exponen. En un premio como el Princesa de Asturias, uno sospecha lo políticamente correcto juega un papel muy importante sobre la calidad o las cualidades de los candidatos. Pero qué queréis que os diga, me alegro que se lo hayan dado a Hustvedt.

Simplemente, algunas fotos en blanco y negro tomadas hace unas semanas con mi cada vez menos nueva Fujfilm XF10, interpretadas en blanco y negro, de la vida social en la calle de Zaragoza. Despedidas de solteras incluidas, que al fin y al cabo el matrimonio es uno de los temas que trata la novela de hoy.

Conocida por muchos… en realidad en este país es conocida por pocos. Pero, de esos pocos, muchos la conocen más por ser la segunda esposa de Paul Auster que por sus méritos propios. Que no son pocos. Yo la conocí a propósito de la literatura. Y en aquel momento, yo no sabía quién era su conyuge. La editorial La Fábrica publicó una breve colección, una pena que ya no siguiera sacando más títulos, en la que unía relatos literarios de buen nivel con las fotografías de fotógrafos también de gran calidad. Y uno de ellos unía a Hustvedt y al iraní Reza en un estupendo libro de relatos en torno a la figura de Simbad el marino.

Para celebrar el premio, decidí adquirir este “verano sin hombres”, que iba a ser mi lectura durante el viaje a China. En él, una mujer, poetisa, en sus cincuentaytantos se refugia en su ciudad de origen, donde vive su anciana madre, después de una ruptura con su marido, que se ha liado con otra mujer más joven, lo cual desencadena un episodio de trastorno psicótico breve que la lleva a un hospital. Recuperado del cual, durante un verano, antes de reincorporarse a su trabajo académico, se refugia como decimos en la localidad de origen. Allí, reflexionará sobre su vida, se relacionará con su madre y su grupo de ancianas amigas, y dará clases de poesía a un grupito de treceañeras, que llevan sus conflictos inter e intrapersonales a cuestas.

En su conjunto, Hustvedt nos plantea su visión de la vida de la mujer, desde que sale de la niñez y se tiene que enfrentar a la sociedad y a las relaciones interpersonales por primera vez, sometida a tensiones (trata bastante el tema de abuso entre adolescentes) hasta la vejez, el miedo a la pérdida de la autonomía personal y a la muerte. A no ser. También cómo las convenciones sociales han condicionado tradicionalmente las vidas de las mujeres, forzándolas incluso a vivir una doble vida; una pública, de acuerdo a la moral dominante, y una privada, de acuerdo con los propios valores y creencias. Una reflexión que evita los tópicos de este tipo de situaciones, frecuentemente vistos en otras obras literarias y en el cine, para ir a una visión feminista pero no carente de autocrítica hacia el propio género femenino.

No está mal el libro. Tengo la sensación de que no es su obra más conseguida, de hecho ya tengo otra en espera que me despierta más expectativas. Pero está bien. Es recomendable. Se lee bien, teniendo una escritura y un planteamiento cuidados, y sabe evitar una linealidad monótona en el desarrollo de una historia, que no es una tanto una historia en sí misma como un corte en el tiempo, un segmento en la vida de una mujer que le sirve de recapitulación de lo que ha sido hasta ese momento y de lo que puede ser en un futuro. Con un aire de optimismo general hacia las capacidades de las mujeres, representado en lo que ha sido la madre y su grupo de amigas, como en la energía vita de la hija.

[Libro] Mi marido es de otra especie

Literatura

Si dejamos a un lado algunos nombres muy sonados de la literatura japonesa, que consiguen colarse en los catálogos de editoriales relativamente potentes, la mayor parte de las traducciones de los autores nipones suelen publicarse en pequeñas editoriales dedicadas a cubrir los nichos que las grandes dejan sin cubrir, porque no les merece la pena el esfuerzo. Sin embargo, me llamó la atención hace un par de meses el anuncio de que Alianza Editorial iba a incluir en su colección Alianza Literaturas una colección de relatos de la japonesa Yukiko Motoya. Así que me hice con ella en cuanto salió a la venta.

Gente en la tradicional Kioto, para ilustrar una colección de relatos que transcurre en el medio urbano japonés contemporáneo.

La novela corta que da título al libro, que consta de tres relatos cortos más, nos habla de una joven esposa que, tras la boda, sin hijos, y con un marido en buena situación, no trabaja. Y un día se da cuenta de que cada vez se parece más a su marido que a sí misma, y que este también está cambiando y transformarse.

Esta novela corta mereció el Premio Akutagawa correspondiente a la segunda mitad de 2015 [ 2015下 ; el premio se concede dos veces al año, el correspondiente a la primera mitad de ese años sería 2015上], uno de los más prestigiosos de la literatura japonesa, si no el más prestigioso. Lo que generó mucha atención en una autora que ya había recibido otros galardones y que, nacida en 1979, es todavía joven y con trayectoria.

En esta novela corta y en los otros tres relatos, el tema principal es la alienación de la persona en la sociedad actual. En este relato en concreto, cargando contra la institución del matrimonio. Todos los relatos del volumen presentan un elemento de fantasía, y pueden presentar finales abiertos, de apariencia inacabada.

Me ha parecido interesante, aunque no ha acabado de definirme sobre esta autora. Quizá necesite leer algo más de ella. En cualquier caso, por su extensión se lee con rapidez, aunque yo recomiendo una cierta calma y reflexión a la hora de afrontar su lectura.

[Libro/Cine] Hacia China; The Wandering Earth // Yǐng [影; Shadow] (2018)

Cine, Literatura

Estoy de vacaciones. Dos semanas. Y estamos a punto de salir hacia Shanghái. Primer viaje a la China continental, después de haber visitado ya Hong Kong, Macao y Taiwán. Además de la popular ciudad china haremos algunas visitas a ciudades y algún parque nacional cercano. Esperamos visitar cuatro monumentos o áreas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En menos de dos semanas. Así que no nos vamos a aburrir.

Como me sucede en muchos viajes, en los previos al mismo me entran ganas de leer cosas relacionadas con el lugar de destino o ver películas también asociadas al país o la cultura a visitar. Y en las últimas semanas he leído unos relatos cortos de Liu Cixin, y este fin de semana vimos un película de Zhang Yimou. Que más podríamos esperar. El más prestigioso escritor de ciencia ficción y uno de los más prestigiosos directores de cine del gigante asiático.

Fotográficamente recorreremos algunos de los lugares de cultura china que he visitado hasta el momento. Como la isla de Lantau en Hong Kong.

The Wandering Earth

Comenté hace unas semanas el estreno en Netflix de la película del mismo título que el relato que da inicio y también da título a esta colección de relatos cortos de Liu Cixin. La mayor parte de ellos fueron escritos antes de que publicase sus novelas más famosas. Y como parece norma en él, se pueden adscribir a lo que se llama ciencia ficción dura, aunque altamente especulativo en las cuestiones científicas que acompañan a los relatos. Cuando compré el libro electrónico, todavía no estaba en su versión castellana, por lo que lo he leído en inglés. No parece que esta se haya publicado todavía, aunque he oído rumores que no tardará mucho.

Primero una comparación entre el relato y la película del mismo título. La base de ambas es la misma. Ante una previsible catástrofe ocasionada por el sol, la humanidad decide “motorizar” su planeta y lanzarlo al espacio profundo para buscar una nueva estrella en la que establecerse. Pero mientras la película se centra en las vicisitudes de la capulta gravitatoria prevista a su paso por la órbita de Júpiter, con un tono heroico en sus protagonistas, en el relato asistimos a las reflexiones de un hombre que comienza el viaje como niño, pero con un viaje a través del sistema solar mucho más riguroso y que dura décadas, vamos explorando las contingencias de un viaje semejante. Mucho más interesante, aunque difícil de llevar tal cual a la pantalla.

Las calles del viejo Macao.

Pero el caso es que la recopilación de relatos tiene otros muchos que son muy interesantes y con distintos tonos. Pare que a Liu le gusta destruir el planeta, de formas muy diversas; bien sea por fenómenos naturales extraplanetarios, por invasiones extraterrestres (hay algunos relatos en los que vemos el germen de la futura trilogía tricorpórea), o por la propia acción del ser humano. Hay catástrofes informáticas, viajes al centro de la tierra, viajes espaciales,… de todo. Y los tonos también varían. De los aventureros, a los dramáticos, alguno con cierto tono políticosocial, dentro de lo admisible en el República Popular China, y también alguno de tono irónico humorístico. Mentiría si no dijera que probablemente es el libro de Liu Cixin que más a gusto he leído.

Yǐng [影; Shadow] (2018)

Yǐng [影; Shadow] (2018; 30/20190526)

Conocí a Zhang Yimou a principios de los años 2000, cuando se pusieron de moda las películas chinas de periodo histórico más o menos remoto, con vistosas coreografía en las artes marciales. Pero realmente, lo más interesante de su cinematografía son sus primeras películas, de un tono muy distinto, y casi siempre con la presencia de la siempre atractiva e interesante Gong Li. Es cierto que la última película que ví de este director tenía un tono muy distinto, aunque contaba con la presencia de esta actriz. Que no aparece en la película que nos ocupa hoy.

La puesta de sol en Tamsui. O el museo nacional chino en Taipei en el encabezado.

Película que vuelve al género histórico. Pero con un aspecto visual muy distinto. Lejos quedan las coloridas imágenes de algunas de las películas que el dieron fama en occidente. Con la acción situada en un China inspirada en acontecimientos reales del siglo III, asistimos a una lucha entre facciones que se encuentran en una guerra apagada pero que se puede reactivar en cualquier momento. El comandante Ziyu (Deng Chao) se prepara para un combate singular con un lider militar adversario con el fin de reconquistar cierta ciudad para su rey, Peiliang (Ryan Zheng). Lo que no se sabe es que el auténtico Ziyu está gravemente enfermo, y quien da la cara es un sosias, Jingzhou, a quien ha prometido la libertad y el reencuentro con su madre, si todo sale bien. Dos fuertes mujeres, la hermana del rey, Qingping (Xiaotong Guan), y la mujer de Ziyu, Xiao Ai (Sun Li), tendrá también una fuerte influencia en la trama.

Como digo, la película se aleja del colorido de la películas históricas que dieron a conocer en occidente a Zhang. Rodada en tonos prácticamente mononcromos, muy grises, apenas los rostros de las personas aportan algo de color a la pantalla. En un ambiente de perpetuas lluvias y nublados, que acentuan la sensación de gravedad, opresión y de que nada es lo que parece, que muchas cosas se nos ocultan, en un drama que combina con habilidad las intrigas políticas y palaciegas con la acción bélica, todo en dosis muy razonables. Un drama, con algún tono de tragedia, que nos hace pensar en muchas ocasiones en los dramas o tragedias históricos de Shakespeare.

Está bastante bien hecha y bastante bien interpretada, y si no recibe de mi pare una valoración subjetiva superior es porque el género no es de los que más me atraen. Pero no es una mala película en absoluto y se puede recomendar.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Y los templos que bordean el estanque del Loto en el distrito de Zuoying de Kaohsiung

[Libros] Baila, baila, baila

Literatura

He comenzado mi recta final para leer lo que me queda, poco ya, de ficción escrita por Haruki Murakami. Además de esta, creo que sólo me queda una novela, y luego algunos relatos cortos.

Cuando leí la novela anterior, La caza del carnero salvaje, sabía que era la tercera parte de la trilogía que se denomina del Ratón, uno de los personajes comunes a esos tres libros. Son las dos primeras novelas del autor y la mencionada. Pero lo que no sabía, me enteré al terminar, que la novela que nos ocupa hoy, sin ser considerada de la trilogía del Ratón, es continuación del carnero salvaje.

Hoy saco las fotografías de mi colección de templos en Kioto, lugar de nacimiento del autor.

El protagonista principal, el innominado relator de las novelas anteriores, tras varios años llevando una vida anodina, siente que la chica con la que inició la aventura del carnero salvaje, reclama que vuelva al hotel Delfín de Sapporo, porque allí hay algún misterio todavía sin resolver. Y así empieza una extraña aventura que, como he leído en algún sitio, implica a un par o tres de prostitutas, una neurótica recepcionista de hotel, una adolescente de 13 años perdida en el mundo por culpa de unos padres que viven en sus propios mundos, estos padres, un actor popular aunque mediocre, un hombre carnero y algún otro personaje manco que por allí se cruza. Hay algunos asesinatos y un misterio profundo, en el ámbito de lo fantástico, como es propio en muchas de las obras del autor, que puede ser la clave de la resolución de la compleja y algo hermética trama.

Al principio es difícil ver hacia dónde se dirige la trama. Pero poco a poco, las interrelaciones del narrador, especialmente con los personajes de género femenino, van creándote una curiosidad por saber cuál es el misterio que envuelve a este innominado protagonista. En realidad, ese misterio no deja de ser el macguffin que mueve a los personajes y que permite a Murakami realizar una dura crítica hacia la sociedad capitalista del Japón de los años 80, y que puede ser perfectamente válida en la actualidad. Es claramente un libro que expone una parte del pensamiento social y político del autor, con frecuentes referencias a su juventud en los convulsos años 60, y su origen en los movimientos izquierdistas juveniles y universitarios que, como en otros sitios, agitaron a la conservadora sociedad nipona en la segunda mitad de los años 60 y principios de los 70.

No entrará entre mis libros favoritos del autor, pero me ha gustado. Siempre digo que siento una casi inmediata empatía por los protagonistas de las novelas de Murakami. En algunos momentos, o en algunos aspectos, incluso identificado. Y después de todo, sin ser de las más brillantes, no está nada mal. Aunque conviene leerla sin prejuicios.

[Animación e historieta] Ella, su gato y todo los que vino después con Makoto Shinkai

Cine, Literatura

Hace unas semanas… más bien unos pocos meses, coincidieron una serie de determinantes que me han llevado a una actividad de fondo sobre el cine del realizador de animación japonés Makoto Shinkai. Shinkai se puso de moda hace 2 años con el estreno con gran éxito en occidente de su película más conocida y taquillera. Ese Tu nombre es…, Kimi no na wa… [
君の名は。]
(2016) que yo nunca he escuchado en la película. Yo siempre escucho Kimi no namae wa… [君の名前は。]. Se supone que significa lo mismo, pero con el japonés nunca se sabe lo de los matices… Pero llevaba ya una trayectoria en el cine de animación. Veamos cómo lo conocí yo.

Partiremos de ese segmento favorito mío que es el viaje en tren de Takaki para ver a Akari, afectado por las fuertes nevadas, para ilustrar esta entrada con los omnipresentes trenes en Japón.

Durante un tiempo pensé que la primera película que vi yo del director japonés fue Cinco centímetros por segundo [Byōsoku Go Senchimētoru (秒速5センチメートル)] (2007). Una película más mediometraje que largometraje, que siempre me pareció incompleta. Pero que tiene momentos muy inspirado, especialmente el fragmento en el que se nos cuenta el viaje en tren bajo la nevada del protagonista masculino, un adolescente, para ver a su amor de la preadolescencia. Un conjunto de secuencias que me parecen de lo más bello que he visto yo en el cine de animación. O, simplemente, en el cine. La he visto varias veces, y cada vez la disfruto con intensidad, como el asombro de la primera vez.

Cuando en Netflix pusieron a disposición del público El jardín de las palabras [Kotonoha no Niwa (言の葉の庭)] (2013), otro mediometraje, me convencí que la anterior no había sido flor de un día, que estábamos ante un director de gran sensibilidad, con gran capacidad narrativa. Y que parecía centrar sus temas en la soledad, el deseo del otro, de la persona amada, y la incapacidad de reunirse con el otro de forma definitiva con esa persona amada. Dada la frecuente aparición de trenes en sus películas, bueno… en casi todas las películas de animación japonesas, es cosa del país, diríase que contempla las vidas de sus protagonistas como los carriles de las vías de del ferrocarril, siempre en paralelo, cercanas, pero destinadas a no encontrarse nunca.

Hace unos meses supe de la edición en español de la versión en historieta de uno de sus primeros cortometrajes, del año 1999, Ella y su gato [Kanojo to kanojo no neko (彼女と彼女の猫)]. El cortometraje, que es fácil de encontrar en Youtube, es una pequeña delicia de la animación en blanco y negro, en la que un gato es adoptado por una joven que vive sola, y que nos cuenta, el gato, en un recorrido a lo largo de las cuatro estaciones de un año de las alegrías y sinsabores de la joven, que sólo intuimos, porque solo tenemos la limitada información que el gato posee. La historieta pierde bastante de la capacidad lírica, poética, con la que carga el cortometraje, pero está bien. Desarrolla algo más las situaciones, tenemos algo más de información, pero la esencia de la historia y el mensaje está ahí.

Fue en ese momento, después de ver el cortometraje, antes de leer la historieta que llegó no hace mucho, cuando tomé la decisión de ver todas las películas de Shinkai que no había visto. Y revisar también alguna de las que había visto. Coincidió, por ejemplo, con la aparición en Netflix de Kimi no na wa…, que volví a ver, pero convertida por mí mismo en una miniserie de tres episodios. Es decir, no la vi de tirón, sino que conociendo a priori su trama, vi por separado las tres partes en las que podemos dividir la trama. He de decir que me funcionó perfectamente, y me permitió descubrir cosas en la película que me había pasado desapercibidas. En estos momentos valoro más la película que cuando la vi en su estreno en la gran pantalla.

Pero también me di cuenta que estaba en un error. Que la primera película que vi en mi vida de Shinkai no eran los centímetros sino la película de aventuras Viaje a Agartha [Hoshi wo ou kodomo (星を追う子ども)] (2011). La vi en televisión. Creo que en la extinta plataforma de Canal Plus… y no me impresionó especialmente. Afortunadamente, no me interesó lo suficiente como para aprenderme su director, porque si no igual me hubiera influido negativamente a la hora de interesarme por la obra de Shinkai. Esta película sí que es un largometraje, la aventura de unos jovencitos por el mítico mundo subterráneo de Agartha, que no está mal, es entretenida, pero no es lo mío. Dijeramos que es lo que menos me gusta del director.

Además de todo lo mencionado, en estas últimas semanas me he visto también las otras dos obras de cierta entidad que tiene el director, y su primer corto Otros mundos [Tooi sekai (遠い世界)] (1999). Este es un pequeño esbozo de lo que empieza a ser su carrera como animador, con el aire melancólico sobre las relaciones que va a presidir el conjunto de su carrera. Pero vamos con las dos películas que nos quedan.

Me gustó mucho Voces de una estrella [Hoshi no koe (ほしのこえ)] (2002), en la que Shinkai entra en el mundo de la ciencia ficción. En la que dos jóvenes adolescentes enammorados se ven forzados a separarse cuando ella entra al servicio de una nave espacial que iniciará un viaje interespacial, que los alejará, no sólo en la distancia, sino también en el tiempo, cuando cada mensaje de ellos, primero tarde horas en llegar, luego días, semanas, meses… y finalmente años, en una conversación continuamente interrumpida por la inmensidad de la separación. Siendo un corto-mediometraje de 25 minutos de duración tan temprano en su carrera, ya avanzaba los temas principales de la misma. Y aunque la animación sea más tosca, mucho menos refinada y precisa que en sus últimas obras, lo cierto es que a mí casi me agrada más en algunos momentos. Disfruté mucho con esta melancólica aventura, que por algún motivo me recordó a cierta aventura espacial, Viaje interminable, también de tono melancólico de Marion Zimmer Bradley, aunque los temas de fondo no sea exactamente iguales.

La otra película, largometraje de hora y media de duración, que he visto es El lugar que nos prometimos [Kumo no mukō, yakusoku no baso (雲のむこう、約束の場所)] (2004). Fue el primer largometraje del director. También en el ámbito de la ciencia ficción, en una realidad alternativa en la que tras la guerra Japón está dividido entre los bloques. Al norte del estrecho de Tsugaru, que separa Hokkaidō del resto del archipiélago, pertenece a un bloque, presumiblemente la Unión Soviética o similar, mientras que el resto de Japón es aliado del otro bloque, Estados Unidos, claro está. Y en ese ámbito tres adolescentes, dos chicos y una chica, trabarán relación y amistad. Hasta que la chica desaparece. Nuevamente aparece el tema de la separación, del duelo y el desconcierto que produce, esta vez en un entorno en el que se analizan las realidades o universos alternativos o paralelos. Una historia relativamente compleja, que me pareció interesante, aunque no me emocionó ni me llegó al mismo nivel que otras de las películas de Shinkai.

Y en estas estamos, cuando ya se ha presentado el avance de A la intemperie contigo [Tenki no ko (天気の子)], cuyo estreno en Japón está previsto para el mes de julio,… y que esperemos que no tarde mucho en llegar a las pantallas españolas.

[Libro] Une passion dans le desert

Literatura

Estaba pensando que quizá hubiese sido más adecuado haber dejado las fotografías que ilustraban mi entrada de ayer de este Cuaderno de ruta para esta entrada de hoy… Me explicaré enseguida.

Habiendo dedicado las vacaciones de Pascua a una visita familiar a París, no tuve muchas ocasiones para dedicarme a mis cosas. Ha sido mi décima visita a la capital francesa, y a estas alturas los habituales del turista en París los tengo ya demasiado vistos. Pero bueno,… íbamos en familia. Lo hemos pasado bien, aunque me hubiera gustado encontrar algún otro ratito para mis cosas. Que conste que no me quejo. Simplemente que podría haber sido mejor. Un momento lo tuve cuando mi hermana y mi sobrino quisieron subir a la torre Eiffel… algo que a mí me produjo escalofríos de terror. Y luego, al comprobar cómo han dejado el entorno de la torre y lo poco paseable que está, más. Experiencia horrible en comparación a como fue en el pasado. Aproveché ese rato para visitar el Museo de Arte Moderno de la Villa de París, que está muy cerquita, en el Palais de Tokyo, construido para la Exposición Internacional de París de 1937. Por cierto, que desde el aire, el Palais de Tokyo da la impresión de tener la forma de un kanji de la escritura japonesa, pero nunca he podido documentar si es así o una coincidencia.

Si acabé en el MAM París fue por huir del caos que rodeaba la torre Eiffel, mucho más civilizada en tiempos pretéritos.

El museo está en reformas, por lo que sólo han dejado espacio para exposiciones temporales y para una selección de obras de la colección permanente, fundamentalmente de arte contemporáneo, de las últimos décadas. El museo fundamentalmente alberga obras de todo el siglo XX. Tampoco se podía acceder a su tienda/librería. Una pena; porque es ideal para comprar algún regalo de cierta calidad aunque no necesariamente caro, que no sea la típico turistada de cualquier chiringuito o tienda de recuerdos. Pero estaba habilitada una pequeña tienda. Y allí me llamó la atención el título que comento hoy.

Se trata de un librito que alberga el relato corto de Honoré de Balzac del mismo título. Traducido, Una pasión en el desierto. Pero viene en idioma original, francés, como es de esperar cuando compras un libro así en París. Poco importante. Es una edición de tapa blanda de Les éditions du cénacle. No he encontrado página web de esta editorial. Igual es el nombre de una colección de otra editorial, me he despistado. Y dice que es una edición enriquecida. Supongo que por el ensayo que la precede y que habla sobre las características formales y de fondo del relato.

Este trata de un soldado de Napoleón que es hecho prisionero durante la campaña de Egipto, pero consigue escapar, refugiándose en una cueva del desierto donde habita una pantera hasta que es rescatado. De forma muy sensual, nos habla de la relación que se establece entre el soldado y la pantera a la que llama Mignonne en recuerdo de un antigua amante. El relato está contado por una tercera persona a la que le ha sido contado la historia.

Se ha calificado de los relatos más sorprendentes y originales de Balzac, por la sensualidad de la prosa, y por la exploración que hace del deseo y la pasión que surge en las personas, incluso cuando sabes que la persona deseada puede ser peligrosa o dañina para uno. Se lee en un momento, y no es difícil de encontrar en internet de forma gratuita ya que el texto hace tiempo que está en el dominio público. Así que para quien esté interesado, no le resultará difícil de leer.

[Libro] El hombre inquieto

Literatura

Oferta de Amazon Flash que me llevó a uno de los policías más afamados del llamado nordic noir, Kurt Wallander del sueco Henning Mankell. Tenía la sensación de que no era la primera novela que leía de esta saga detectivesca,… pero no es así. Vi la serie que la BBC dedicó al personaje, encarnado por Kenneth Brannagh, pero no había leído todavía ninguno de los libros. Asumiendo que la serie fuese fiel al espíritu de la obra literaria, estaba ya familiarizado por lo tanto con el personaje y sus características.

Empecemos por Ystad, donde vive Wallander, el protagonista del libro de hoy. Pero recorreremos otras partes de Suecia, como hace en esta historia. Malmö en el encabezado.

Me confieso poco aficionado al género negro al estilo escandinavo. Bueno… soy muy selectivo en lo que se refiere al género detectivesco/policíaco/negro. Es un género que ha producido novelas excelentes, pero también una cantidad inmensa de furrufalla. Perdón por el aragonesismo,… una cantidad inmensa de material literario de poco valor. Que al parecer entusiasma a no pocos lectores, pero no a mí.

Así pues he encarado desde poco antes de mis vacaciones de Pascua hasta el tren de regreso a casa, cuando lo terminé, pensando que era una lectura razonable para un momento de poca concentración y de relajo general. Según he podido comprobar, se le considera el 12º libro y último de la serie sobre el inspector de policía Wallander. Serie que incluye también alguno dedicado a su hija Linda, también policía. En este libro tiene un papel secundario, aunque trascendente, ya que el caso se desarrolla alrededor de los “suegros” de esta.

Un playa junto al Báltico, en Falsterbo.

Es una novela de carácter crepuscular, con el inspector de policía cumpliendo sesenta años, debutando como abuelo, y aquejando diversos problemas de salud, algunos más normales y otros más preocupantes. También cumple con la función de ir cerrando determinados episodios de la vida del inspector, faceta del libro que aprovecharán más, supongo, los fieles a la saga. Pero el caso es que en este libro Mankell aprovecha para hacer una reflexión sobre el mundo de la guerra fría, el espionaje, la posición política de Suecia en el mundo, su pretendida neutralidad, y cosas similares. El principal personaje “invitado” al mundo de Wallander es el “suegro” de Linda, un oficial de la armada sueca de cierto nivel, que durante un tiempo fue comandante de submarinos, y su implicación en el mundo del espionaje durante los años de la guerra fría.

Un ambiente marinero en Estocolmo, crepuscular, como la historia del libro.

Como me ha pasado con otros escritores nórdicos, suecos específicamente, dedicados al género detectivesco, tiene un estilo muy prolijo, con muy poca economía de medios, lo que me da la sensación de que hay muchos párrafos de sobra, que no aportan nada al desarrollo de la historia y que causan una sensación de repetición constante de conceptos. La trama de misterio policíaco que plantea es relativamente previsible, incluso cuando el escritor pone trampas para despistar. Lo que cuenta, se puede contar en menos páginas. Y probablemente, mejor.

¿Qué es lo mejor de este libro? Aparte de que se deje leer, que me lleva de nuevo a las agradables tierras de Escania, el sur de Suecia, dónde he pasado buenos momentos, y alguno de cierta tensión también. Pero no me deja con muchas ganas de seguir profundizando en el personaje. Me contento con la serie británica sobre el mismo, que no estaba nada mal.

Y de vuelta a Malmö, al mercado de pescado.

[Libro/exposición] La balada del Mar Salado… y las nuevas aventuras de Corto Maltés

Arte, Literatura

Hace unas semanas visité en el Centro de Historias de Zaragoza una exposición sobre Corto Maltés. El marinero mestizo hijo de un inglés de Cornualles y de una gitana de Sevilla, y nacido en La Valeta, es sin duda la creación más conocida del fumettista italiano Hugo Pratt, ya fallecido hace más de 20 años. Pero recientemente el aventurero personaje ha vuelto a la vida de la mano del guionista Juan Díaz Canales y el ilustrador Rubén Pellejero. De momento no me ha apetecido leer nada de esta nueva época. Soy reacio a según que reinventos. La exposición que pude visitar estaba dedicada a esta nueva etapa. No al Corto Maltés de siempre. Por cierto, ya se cerró. Ya no se puede visitar.

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El caso es que yo quería leer alguna nueva aventura del marino. Tenía rondando por casa tres volúmenes de sus andanzas; Corto Maltés en Siberia, Fábula de Venecia y Las helvéticas. Fue con esta última con la que me estrené en el personaje. Los conocedores del simpático pirata siempre me han dicho que mira que soy raro, que fui a dar con la más atípica de sus aventuras. Sigue siendo una de las que más me gusta de las que he leído junto la que transcurre en la capital véneta. Pero recientemente he revisitado esta y la aventura siberiana, y esta última ha aumentado bastante en mi apreciación.

El día que bajé a la exposición entré en una librería especializada en historietas. No tenían ningún número. Me lo podía pedir. Y me explicaron no sé muy bien qué sobre la política editorial de la casa que los publica. Me fui tal cual. Luego me encontré que en la exposición vendían La balada del mar Salado, que es la primera de las aventuras que se publicaron del personaje original. Y la compré. Lo cierto es que las aventuras de Maltés en los mares del Sur en tiempos de la Gran Guerra me gustaron mucho. Y he decidido que tengo que mostrar más interés en ir completando mi lectura de las obras del gitano. Pero no sé cuando. Un día de estos. De momento, os las recomiendo.