[TV] Cosas de series; animación entre la aventura ci-fi, la fantasía y la comedia pseudomafiosa

Televisión

Estos días estoy realmente muy liado. La entrada de ayer mismo de este Cuaderno de ruta estaba programada desde el domingo, porque sabía que el martes iba a ser imposible. Y las fotografías para ilustrar las entradas de hoy también las preparé el domingo. Y me líe. Las preparé para unas series que no tocaban. Así que voy a hablar de las series que dejaba para la semana que viene… y la semana que viene… pues serán las que tocaban esta semana. En realidad, da igual. No pasa nada. Así que esta semana toca animación. Y alguna cosa que no es animación.

Unas vistas de Kyoto con un aspecto menos turístico de lo habitual servirán para ilustrar la entrada, especialmente pensando en la serie con la trama más basada en las peripecias cotidianas de las(os) amas(os) de casa.

En primer lugar, Dragon age: absolution es una serie estadounidense de animación original de Netflix, basada en un videojuego de rol ambientado en un medioevo fantástico. Ya sabéis… con elfos, magos, dragones y demás. Es una serie breve, de seis episodios de 30 minutos. Oficialmente, no está cancelada, así que podría haber más entregas en un futuro. Aunque la nacionalidad de la serie es norteamericana, y se nota que el movimiento de los labios de los caracteres se adaptan al diálogo en inglés, las tareas de producción y animación han recaído en gran medida en la industria surcoreana de la animación. La cuestión va de un grupito de proscritos de diversos orígenes, convertidos en ladrones, que se internan en el centro de poder de un imperio para un osado robo. Que no va del todo bien y acaba ocasionando la caída del imperio o algo parecido. En general es bastante entretenida, aunque en algún momento tiene un exceso de melodrama. Puede ser recomendable para quienes gusten de este género de animación… pero no tanto con carácter general, para todos los públicos. No me entusiasmó, pero no me arrepiento de haberla visto, y si hay temporadas futuras del mismo estilo, al fin y al cabo son tres horas de visualización, como una película larga, no descarto seguirlas.

Spriggan スプリガン es animación japonesa basada en manga, como tantas, estrenada en Netflix en forma de serie de seis episodios de 45 minutos de duración. Lo habitual en la plataforma son 12 episodios de 23 minutos… así que es parecido, aunque por la mayor duración de los episodios a mi no me encaja de la misma forma en mis rutinas. El manga ya fue objeto de una adaptación a película de animación en 1998. Está a medio camino entre la ciencia ficción y la fantasía. La premisa es que en la Tierra hubo una antigua civilización que desapareció y que dejó restos arqueológicos en forma de artefactos de tecnologías muy avanzadas y desconocidas, codiciadas por los ejércitos y servicios secretos de todo el mundo. Los protagonistas pertenecen a una organización localizada en Japón que los busca para evitar que caigan en malas manos y sean utilizados con fines aviesos. También es entretenida, pero sin entusiasmos. Mucha pirotecnia, muchas batallas, que intentan suavizar con humor, que a veces funciona bien, y otras… meh. Lo de los episodios largos no me gusta. Aunque como digo es entretenida, y me parece divertido que los yanquis sean los antagonistas, por no decir que los «malos» en algunas ocasiones. Pero ya veremos que pasa si ha futuras temporadas. No ha levantado pasiones.

Y la que definitivamente me ha divertido mucho ha sido Gokushufudō [極主夫道, el camino del amo de casa], titulado internacionalmente con su traducción más o menos literal en inglés The way of the Househusband. También está basado en un manga, y para mí es una parodia bastante inteligente y divertida, al mismo tiempo que apta para un público muy amplio demográficamente hablando, desde un público preadolescente a cualquier adulto. La premisa es la siguiente. Un antiguo sicario de la yakuza, tras un altercado en el que queda malherido, es socorrido por una joven que trabaja de diseñadora en una empresa. Y acaban casados. Pero es ella la que mantiene el matrimonio con su trabajo, mientras que el es amo de casa. Y a partir de ahí una serie de piezas breves de un par de minutos de duración en la que se nos cuentan los chascarrillos de la vida del antiguo yakuza reconvertido en amo de casa. Y en la que participan la esposa, por supuesto, las vecinas, los suegros, su antiguo compañero de yakuza, y otros miembros de otros clanes mafiosos. La terminación 道 [se pronuncia michi aisalada, camino, ruta, senda… ] aparece en muchas artes marciales y prácticas deportivas y artistas. Judō, camino de la flexibilidad, kendō, camino de la espada, bushidō, camino del samurai, kyudō, camino del arco, chadō, camino del té (ceremonia del té), kadō, camino de las flores (también conocido como ikebana)… Por lo tanto, el título de la serie forma parte de la parodia, al equiparar la actividad del amo de casa a estas prácticas de habilidades pero con un trasfondo filosófico. Aunque es criticada que su animación es poco depurada, muy estática, más como una sucesión de viñetas que como un auténtico anime bien desarrollado, la verdad es que yo me lo he pasado muy bien. Y me gustaría que hubiera más. Mi personaje favorito es Miku, la esposa del antiguo yakuza, que tiene momentos estupendos, además de ser una mujer muy maja en todos los sentidos positivos de la palabra.

Un derivado de esta es otra serie, de acción real, titulada de forma parecida, aunque en inglés aparece como The ingenuity of the househusband (El ingenio del amo de casa), diez episodios de cuatro o cinco minutos de duración. En ella, el actor de doblaje del protagonista de la serie de animación, Kenjirō Tsuda, hace de una versión ficticia de sí mismo en tareas de amo de casa, actuando con método y atención al detalle en sus tareas, aunque al final siempre hay algo que sale mal. Es simpática.

[Cine en corto] Le pupille (2022) / My year of dicks (2022)

Cine

Es muy rara la ocasión en la que incluyo un cortometraje en mi base de datos de estrenos y películas vistas por primera vez en salas de cine. Hace tiempo que los cortometrajes se vieron expulsados de las salas de cine. Sólo en ocasiones puntuales acceden a este privilegio. Por lo tanto, si algún estreno veo que pueda encajar por algún motivo en mi base de datos, ha de ser en la pequeña pantalla. Por coincidencia, en los últimos días he visto dos de ellos que creo puede entrar. Os lo cuento.

Le pupille (2022; 9/20230124)

Encontré la recomendación sobre este cortometraje firmado por la italiana Alice Rohrwacher en un blog sobre cine y serie,… que cada vez me convence menos. Pero continuo siguiéndolo porque de vez en cuando es útil, como en esta ocasión. Podéis encontrar el corto en el catálogo de Disney+… y a pesar de que se trata de una historia con niñas y en Navidad… me parece el lugar más insospechado para encontrar una obra como esta.

Algunas instantáneas de las calles de Bolonia, para ilustrar esta entrada en la que pasearemos por las calles de esta ciudad italiana, si vemos uno de los cortometrajes recomendados.

En un orfanato de niñas, en una ciudad italiana, está rodada en Bolonia, regentado por monjas católicas, llega la Navidad en tiempos de guerra, Segunda guerra mundial, y de carencias. Monjas rácanas, que explotan a las niñas, aprovechando la ignorancia de los fieles supersticiosos. Unas niñas que obedecen a las monjas, hasta que una pequeña que asume que si las monjas dicen que es mala, pues será mala, ocasionará una disrupción en la vida del orfanato con la llegada de un gran pastel, durante la más triste comida de Navidad que os podáis encontrar.

Lejos de las formas amables propias de Disney a la hora de mostrar el «espíritu de la Navidad», Rohrwacher mete el dedo en el ojo de muchos con este cuento con niñas encantadoras, que con frecuencia y gran habilidad rompen la cuarta pared para comunicarse con sus canciones directamente con el público. El fascismo, la hipocresía de las organizaciones religiosas, la frivolidad burguesa, la simplicidad de las gentes crédulas… una obra realizada con elegancia y gran precisión, pero con una fuerte carga crítica, ácida, pero pertinente. Muy recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

My Year of Dicks (2022; 10/20230129)

Realizado por Sara Gunnarsdóttir sobre guion de Pamela Ribon que opta al Oscar al mejor corto de animación. Estaría basado en las experiencias de la propia Ribon, el personaje protagonista se llama Pam. Lo podéis ver libremente en Vimeo, aunque os tendréis que identificar, porque está calificado como de contenido para adultos, aunque me parece que su público diana más objetivo serían los adolescentes. Os lo dejo puesto aquí, por si se deja ver sin entrar en la plataforma directamente.

El cortometraje nos cuenta la aventuras y desventuras de una chica de quince años que ha decidido que ya es hora de perder la virginidad. Y lo hará contándonos sus cinco intentos, cuatro intencionados y el quinto más casual, en los que va optando por distintos chicos con distintas personalidades y características, a priori ideales,… pero luego no tanto, mientras de fondo se encuentra la presencia del chico con el que salió y rompió, pero que sigue cerca de ella.

Con una animación muy dinámica, que va modificando su estilo según las situaciones, con un relato animado, muy entretenido, más teniendo en cuenta que todo se resuelve en veinticinco minutos, nos encontramos con una historia que en realidad resulta muy moralista y, hasta cierto punto, relativamente conservadora. No está mal, ya lo digo, y no sé cómo resultará en su carrera hacia el premio gordo, pero no me parece tan rompedora como para la califique como para «adultos» o como para despertar tanto entusiasmo como las recomendaciones que leí sobre ella. Aunque en general, sí que es recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; siempre entretenida animación japonesa

Televisión

Una serie de animación para las navidades y segunda parte de la primera temporada de la que muchos consideran una de las mejores y más interesantes series de animación japonesa del 2022

Las dos series de esta semana son japonesas, pero la ambientación de la misma está inspirada por ciudades europeas. La más característica, el «Berlint» en el que se desenvuelve nuestra familia de espías preferida.

B The Beggining, en inglés, es el título de una serie de animación japonesa que lleva ya un tiempo en Netflix, y que tras leer algunos comentarios elogiosos sobre la misma, decidí ver durante mis días de fiesta en la época navideña. En un país ficticio, en una época indeterminada, pero de inspiración europea, el nombre del país es Cremona como la ciudad italiana que todavía no he tenido la ocasión de visitar, el cuerpo de policía se ve con la necesidad de lidiar con un asesino en serie, que firma sus asesinatos con lo que parece una B. Aunque quizá no lo sea. Un policía que parecía retirado se une a la investigación, en la que poco a poco se va destapando que el asesino es un justiciero que ataca a miembros de una organización criminal que utiliza a jóvenes que fueron producto de un proyecto de investigación avanzada en crear personas con capacidades o poderes especiales. Conforme se profundiza en la investigación, las raíces de la conspiración se ven más profunda en la estructura del poder del país, al mismo tiempo que muchos de los implicados en la investigación tienen relación con las causas de la situación. Es una serie entretenida con bastante acción y personajes relativamente majos. Pero que tampoco destaca especialmente sobre otras similares. Consta de una primera temporada de 12 episodios, emitidos desde 2018, y una segunda de 6 episodios, emitidos desde 2021. Pero da la sensación por la forma en que termina el sexto episodio de la segunda temporada de que es como si hubieran dejado esta a medias. Desconozco si habrá, o cuando, una continuación de esta segunda temporada, o una tercera temporada que resuelva el cliffhanger en la que quedó la serie. Como digo, un entretenimiento decente, sin más.

SPYxFAMILY (leáse como Spy family), es el título original de otra serie japonesa, de estreno el año pasado, cuya primera mitad se emitió separada en dos partes de 13 episodios cada una de unos 24 minutos de duración. Ya comenté en su momento mis impresiones de la primera parte de 13 episodios, que fueron elogiosas. Las aventuras de esta peculiar familia, que no son realmente familia, pero que funcionan mucho mejor como tal que muchas familias reales, en la que el padre es un espía, la madre una asesina a sueldo y la hija y el perro son telépatas de alguna forma, pero nadie sabe la realidad sobre los otros, salvo la niña, claro. Como en los primeros doce episodios, aunque hay misiones para los personajes, lo que realmente mueve la serie es su crecimiento como familia, cómo van aprendiendo a asumir de verdad los papeles adoptados por conveniencia, cómo se van creando auténticos vínculos entre ellos. La serie es muy entretenida, está muy bien hecha, tiene una buena, divertida y animada banda sonora, con estupendas canciones pop de entrada y final de episodio, y los episodios los consumes en un vuelo, saben a poco. Si tuviera que ponerle alguna pega, me gustaría que hubiese menos protagonismo de las misiones de espionaje del padre, que al fin y al cabo son el macguffin de la serie, y ver más de las misiones de la madre como asesina. Para muchos, entre los que me encuentro, Yor también conocida como The Thorn Princess (La princesa de espinas, por las armas punzantes que usa en sus trabajos), es el personaje preferido. Su mezcla de peligrosidad, candidez e incapacidad básica para la realización de las actividades domésticas que se esperan de una mujer casada es estupenda. Y esa inspiración en el Berlín de la guerra fría me parece también un estupendo acierto.

[Cine] Avatar: The way of water (2022)

Cine

Avatar: The way of water (2022; 64/20221218)

Sinceramente, no había hecho intención de ver esta película. Vi la original en su momento. Hace mucho menos tiempo del que yo pensaba, tenía la sensación de que era más antigua. Y en aquel momento, es una película que me entretuvo, pero no me entusiasmó. Un pastiche con múltiples préstamos argumentales de otras películas realmente originales. Nada realmente original ahí, salvo los adelantos tecnológicos en imágenes generadas por computadora; una película que era más animación que otra cosa, pero con un alma prefabricada, de consumo fácil y rápido. Eso es algo que caracteriza el cine de James Cameron, incluso en sus mejores momentos. Mucha espectacularidad, pero todo muy superficial, en realidad. Lo que sucede es que me encontré con una sesión matinal, y más barata, en versión original en un domingo por la mañana en el que no tenía especiales planes.

La película transcurre con abundancia de escenas submarinas con los indígenas de Pandora buceando. Lo cual me ha llevado a ilustrar la entrada con las mujeres «ama» de la prefectura de Mie, que se ganaban la vida buceando para recolectar de alimentos y perlas de los fondos submarinos de las costas de Japón.

La primera sorpresa es que en una película de tanto relumbrón… fui el único espectador en la sala de cine. El nivel de alergia a las versiones originales, a otros idiomas, en este/a triste país/ciudad… lleva a esta situación. Triste herencia del franquismo y de los espíritus carpetovetónicos. Pero bueno… por lo menos no vino un empleado de las salas de cines a cancelar la proyección con la excusa de problemas técnicos como me pasó un par de veces en el pasado en situaciones similares. y a partir de ahí, más de tres horas de animación generada por computadora, con alguna presencia de escenas de acción real, de más de lo mismo. Nada nuevo con respecto a lo que se pueda decir de la primera película de la saga, salvo que los adelantos tecnológicos hacen que sea animación más realista. Porque estamos ante eso. Animación. Aunque la matriz de la misma se ruede con actores. Es algo que ya se hacía con las técnicas de rotoscopia, dentro de las formas de animación tradicional. Para los quisquillosos, ya sé que la captura de movimiento no es lo mismo que la rotoscopia,… pero me refiero a las esencias. Pero en fin. Unos malos muy malos, codiciosos, que matan «a modo de ballenas inteligentes», militarotes que dicen «uhaaa», e indígenas buenos buenísimos, muy armoniosos y muy majos. El mito del buen salvaje, que es un mito, nunca ha sido una realidad, volando y bajo el agua, sacando la lengua como los maoríes neozelandeses. Porque seguimos con el pastiche en el que nada es original en realidad, todo es cortar y pegar de otros sitios.

Dicho lo cual, la película podría recibir muy buena nota si no fuera por algunos problemas. El primero es que los diálogos están estereotipados hasta la saciedad. Son absolutamente previsibles. Una enorme colección de clichés, de frases hechas, que se emplean hasta la saciedad en multitud de películas. Cualquier día de estos, se reunirán todas en una base de datos, se despedirá a todos los guionistas, y un programa de inteligencia artificial las combinará de forma más o menos convincente y obtendremos un guion parecido. El segundo es que es demasiado larga. Empieza muy bien, con ritmo, muy entretenida, y después entra en una fase desesperante, la convivencia de los indígenas arborícolas entre los indígenas acuáticos, en la que los elementos que hacen avanzar la película se suministran con cuentagotas, o se cuentan de forma prolija y en ocasiones aburrida. Y como ya he dicho, tópica y previsible. Finalmente, llegamos a la última hora de película, en la que la acción vuelve a la película… y está muy bien. Es realmente muy entretenida y te lo pasas muy bien. Una lástima que entre medias hayas tenido una hora o más que se podría haber resumido en quince o veinte minutos, y así comer en casa a una hora más civilizada, ya que era una sesión matinal.

Sobre las interpretaciones, poco se puede decir. Una película que básicamente es animación, con un montón de diálogos absolutamente prefabricados, no permite valorar realmente el trabajo interpretativo de los numerosos actores y actrices que han participado en esta supermegaproducción que ha costado muchísimo dinero, para un espectáculo tecnológicamente y visualmente apabullante, pero con un fondo que es poco más que una aventureta de serie B más o menos bien planteada. Se deja ver con agrado. Pero me pasará como la otra. Que al cabo de un par de años, recordaré haberla visto, recordaré las sensaciones que me dejó, pero no me acordaré de nada de lo que pasa en la película. Pero seguro que los amantes del cine palomitero y de fácil digestión se lo pasarán bien, y no deja de ser recomendable en ese espíritu.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Guillermo del Toro’s Pinocchio (2022)

Cine

Guillermo del Toro’s Pinocchio (2022; 63/20221211)

Hablar sobre la mentira hoy en día es más pertinente y conveniente que nunca. El engaño, la mentira, la decepción son comportamientos que se dan en muchas especies del reino animal. Pero alcanzan su cima en los grandes primate antropomorfos, con el ser humano en la cúspide de los mentirosos. Y el italiano Carlo Collodi nos legó uno de las más hermosas obras de la literatura para hablarnos de la mentira y los mentirosos, con su Storia di un burattino (Historia de un títere), más conocida después y universalmente como Las aventuras de Pinocho. Una obra que acabó siendo publicada como colección de cuentos infantiles, pero cuyo origen era mucho más adulto, con final poco feliz para el protagonista. Pero finalmente fue edulcorado por el propio Collodi, y finalmente definitivamente almibarado por la factoría Disney. Que conste que la versión animada que acabo de mencionar no me parece mala. Es mucho mejor que otras películas de la productora de más éxito popular. Y aunque edulcorada, como he dicho, más fiel que otras de sus producciones al material original.

Pinocho, Pinocchio en su original italiano, pues está fabricado a partir de un trozo de madera de pino, afronta numerosas aventuras en el material literario básico, que leí hace mucho mucho mucho tiempo, y difícilmente podría ser encajado tal cual en un largometraje de alrededor de dos horas, como la versión de Guillermo del Toro que nos ocupa hoy. Por lo tanto, han de hacerse concesiones argumentales en la adaptación. Codirigida por Mark Gustafson, que pone el oficio en las tareas de animación, la nueva versión de la universal marioneta de madera que adquiere vida propia gracias al Hada Azul, un hada de cabellos turquesa en el original literario, el espíritu de la madera en la versión actual, pero también muy azul, utiliza las técnicas de la animación en volumen, o fotograma a fotograma, más conocida por su apelativo inglés de stop motion. Al puro estilo de del Toro, la riqueza visual e imaginativa de la película es notable, y el esfuerzo de producción detrás de la película es notable.

Quizá el gran cambio de la película es su traslación cronológica a la época del régimen fascista de Mussolini en Italia. Lo cual introduce un profundo mensaje político en la película. Sin ser infiel al mensaje de Collodi, del Toro lo eleva y convierta la película en algo que trasciende la animación para niños, siendo el público adulto un objetivo preferente de la misma. De esta forma, engarza con otras películas del director, siendo su excelente película fantástica situada en la Guerra Civil española un antecedente claro. Aquella fue, para mí, la mejor película del director mejicano, por su trayectoria posterior, considero que puede acercarse a la misma, pero difícilmente superarla. En cualquier caso, todo mensaje antifascista es bienvenido en la filmografía de hoy. En la de siempre, pero dado el auge de los populismos y nuevos disfraces del fascismo, pues especialmente pertinente hoy.

La película es de la que crecen en la memoria. Conforme voy escribiendo estas líneas, aprecio más el valor de la película que cuando terminé de verla. Me hubiera gustado verla en la gran pantalla. Pero cuestión de horarios y de disponibilidad de tiempos lo impidieron por lo que no pude atender a su breve carrera comercial en salas de cine, y la vi en Netflix, plataforma que ha producido la película y tiene los derechos principales de explotación. Es muy recomendable. Pero que nadie espere una película ligera. Tiene elementos ligeros, de comedia, pero tiene también un toque oscuro, acorde a lo que fueron las intenciones iniciales de Collodi. No voy a entrar en la larga nómina de prestigiosos intérpretes que han prestado su voz a los muñecos animados del filme, pero su labor es correcta en general.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Inu Oh [犬王] (2021)

Cine

Inu Oh [犬王] (2021; 61/20221204)

Probablemente, para los castellano parlantes, la transcripción más correcta del título japonés de esta película, 犬王, sería inuoo o inuō, el Rey de los Perros. Esa hache es lo que usan los angloparlantes para no pronunciar ou, lo que los japoneses hacen como un o larga. Pero bueno, el inglés es la lengua del imperio dominante… de momento. Cuando vi anunciada esta película de animación japonesa dirigida por Masaaki Yuasa he de reconocer que me intrigó. Pero a punto estuvo de escapárseme. Menos mal que una sesión matinal en versión original lo evitó. Es una película peculiar. Vamos a ver el porqué.

En el viaje del joven ciego desde el estrecho de Shimonoseki hasta la sede del poder, que podría ser Kamakura, donde se instaló el shogunato que surgió de la batalla naval mencionada, reconozco su paso por el Itsukushima-jinja, uno de los santuarios sintoístas más vistosos y visitados de Japón.

La película está inspirada en hechos reales. Una famosa batalla naval de hace 900 años, la batalla de Dan-no-ura, una lucha entre clanes rivales por el shogunato, que sucedió en el estrecho de Shimonoseki es el desencadenante lejano de los hechos. Tres siglos después, unos individuos contratan a unos pescadores para que se sumerjan en los restos de la flota perdedora para recuperar los símbolos del poder imperial hundidos con el bando perdedor. Y como consecuencia, el pescador muere y su hijo pierde la vista. Este decide vengarse, y se convertirá en un monje de los que narran sus historias acompañados de sus biwas. Paralelamente, los miembros de una compañía de teatro noh, asesinarán a los monjes que cuentan la historia del bando perdedor en aquella guerra. Pero de entre ellos, el hijo deforme de su lider se rebelará, se unirá al joven ciego, y juntos atraerán a las gentes con sus historias, uniendo la música de las biwas con el teatro nō, y dando lugar al favorito de las gentes, el Rey Perro, Inu-oh.

La primera mitad de la película me encantó. Con una animación elegante, muy expresiva, que varía en sus texturas y formas según lo que se cuenta y a quien se cuenta, nos va metiendo en la historia del hijo del pescador y el inicio de su búsqueda. Pero cuando en un momento dado se une al joven deforme,… la película entra en una espiral de anacronismos, que son, a la vez, visualmente fascinantes, pero acústicamente desconcertantes. La música que tocan los músicos es más propio del glam metal, que de la música propia de las biwas y el nō. Me pregunto si el personaje Inu-oh estará inspirado más por gente como Alice Cooper y similares que por el personaje histórico en el que se basa. La consecuencia, en mi caso, es un cansancio auditivo que me desconcentró de la película y casi me saca de ella.

No soy contrario a los anacronismos. Recuerdo lo frecuente que eran en una de mis series de anime favoritas, Samurai Champloo, y lo bien que le sentaban a una historia que era muy profundamente oriental, al remedar de alguna forma el célebre Viaje al oeste de la mitología budista. Pero en este caso, creo se cae en el exceso, y al mismo tiempo en la monotonía musical, frente a la vistosidad y la fantasía de la animación. Por lo tanto, mis sensaciones sobre la película son… raras. Y si al final le doy el aprobado en mi valoración subjetiva es por la brillantez de su animación y de sus imágenes. Pero no me atrevería a recomendarla con carácter general. En general, esta muy muy bien valorada por la crítica, y razonablemente bien valorada por el público afín a la animación. Pero no sé… a mí… lo dicho.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; animación gamberra y animación de chicas

Televisión

Vamos con una ronda de animación. Dos series de animación japonesa, una actual y otra de hace una década, y una de animación norteamericana, una segunda temporada.

Kimi no todoke 君に届け [algo así como acercándome a tí, creo] es una serie que he visto como consecuencia de una provocación externa. Fui desafiado a tragarme una serie de chicas, puramente de chicas. Una de las estereotípicas de lo que en el anime se llama género shōjo 少女 (literalmente, chica, pero no niña; adolescente). Emitida originalmente en su país de origen entre 2009 y 2011, elegí esta por que está en Netflix, y es muy valorada. También porque me recordó a alguna serie actual que me parece simpática. Se basa en un manga, y ha tenido otras adaptaciones al cine o a la televisión de acción real. Esencialmente va sobre una joven de instituto que tiene dificultades para relacionarse con sus compañeros que además la apodan Sadako (su nombre es Sawako 爽子) por su parecido con un personaje de películas de terror. La primera temporada no está mal, porque narra el proceso por el que va aprendiendo a relacionarse con otros compañeros haciendo amistades. Pero la segunda se centra en un romance con un chico de clase… y es bastante enojoso. Además, odio el recurso constante a la voz en off, que parece propio del género, por ser translación de lo que en el manga sería la transcripción de los pensamientos de la chica. Sinceramente, al final, ni fu ni fa. Obviamente muy orientada a un grupo demográfico muy concreto. Y con unos valores muy determinados que, aunque bien intencionados, pueden resultar rancios. Reflejo de un conservadurismo profundo en la sociedad nipona. No se la recomendaría a chicas de mi entorno que preguntasen. Pero en su momento, a su público le encantó, por lo que se ve.

Coincidió que cuando empecé con la anterior entró en la parrilla de Netflix Romantic killer (título original en inglés aunque sea anime japonés). Su protagonista también es una chica de instituto. Pero esta no es retraída ni tiene problemas de comunicación, simplemente pasa de liarse con chicos, y prefiere ir a lo suyo estudiando, comiendo chocolatinas, jugando a videojuegos y en compañía de su gato. Hasta que una especia de hada interfiere obligándola a lidiar con posibles novios. Aunque tiene un destinatario demográfico similar a la anterior es mucho más moderna y divertida. En primer lugar porque la chica nunca renuncia a un papel activo en las relaciones, a mantener su personalidad o tomar iniciativas si lo cree conveniente. Y en segundo lugar porque es una serie mucho más dinámica y divertida, y en la que no tienen que recurrir a voces en off y vida interior para mostrar cómo es y como piensa la chica. En incluso tiene su trama de misterio y acción. Parece que no se ajusta al estereotipo. Supongo que tendrá temporadas posteriores que, si mantienen el tono, serán muy visibles. También basada en un manga.

Y finalmente vamos a una segunda temporada de una serie de animación adulta y gamberra, relativamente transgresora. Inside job, la serie sobre una agencia secreta que lleva a cabo en la realidad todas esas acciones que la gente considera delirios conspiranoicos. Saben quién mató a Kennedy y por qué, dónde está Elvis, quienes son y dónde están los reptilianos, cómo se engañó a la gente haciéndole creer que alguien ha ido en alguna ocasión a la Luna, y controlan los entresijos del poder. Y son rivales de los Illuminati. Lo que pasa es que, a pesar de ser tan poderosos, son tan desastrosos como la T.I.A. de Mortadelo y Filemón. Pero a lo grande. Y con estilo. Su protagonista es una mujer joven, Reagan (Lizzy Caplan, voz), probablemente la más inteligente de todos los personajes que salen, pero que sufre las consecuencias de su desastrosa familia, de su desastrosos entorno y de su errático comportamiento. Lo cierto es que me parece una serie divertidísima, salida de la cabeza de Shion Takeuchi (norteamericana, aunque tenga ascendencia japonesa; supongo que no es casual que Reagan tenga una madre japonesa), que, con menor responsabilidad, ha participado en los equipos de guionistas de otras series y largometrajes animados muy interesantes. Consideradme fijo a las futuras temporadas de la serie mientras se mantengan.

[TV] Cosas de series; «crossover» de Chihiro y Baby Yoda y otras animaciones más o menos interesantes

Televisión

Últimamente estoy muy activo en series de animación. Como dedico menos tiempo a ver la televisión, no es raro que para las horas de las comidas o similares opte por series con episodios de corta duración, y para ello la animación es óptima.

Vistas nocturnas de Osaka para la entrada de hoy, tan vinculada al país nipón.

Y como guinda, Disney+, para celebrar uno de sus aniversarios de su puesta en marcha como plataforma en línea, nos ha ofrecido un curioso corto muy corto, Zen – Grogu and Dust Bunnies, un crossover entre  Sen to Chihiro no Kamikakushi [千と千尋の神隠し], más conocida en España como El viaje de Chihiro, y The Mandalorian. Una colaboración entre Studio Ghibli y Disney, dibujada a mano, al más puro estilo Ghibli, con Baby Yoda (odio el nombre real del bicho) y las partículas animadas de hollín de la película japonesa como protagonistas. Hay quien contrapone o confronta ambos estudios de animación. Incluso compara, negativamente para Disney, los valores que transpiran sus películas, especialmente en lo que se refiere a las actitudes y compromisos de sus personajes femeninos. Y en parte estoy de acuerdo. Pero ambas compañías han colaborado en el pasado, y Disney ha sido distribuidor de las películas de Ghibli en Estados Unidos. Tampoco es la primera vez que Disney mira a Japón para representar su universo galáctico. Y además lo hizo con acierto desde mi punto de vista.

Exception, una serie de ocho episodios autoconclusiva que recientemente estrenó Netflix, también es un ejemplo en el que los americanos miran a Japón para realizar sus series de animación. Se trata de una aventura espacial en la que los exploradores y terraformadores de un nuevo planeta para ser colonizado por el ser humano son transportados como datos cibernéticos, para ser impresos biológicamente al llegar a su destino. Momento en el que las complicaciones comenzarán, especialmente cuando uno de ellos sea impreso con errores que lo hacen parecer un monstruo, y se descubra que hay un saboteador en la misión. En realidad, la idea original de la serie es japonesa… e incluso incluye música de Riuichi Sakamoto, porque os hagáis una idea de las pretensiones. Cuenta con animadores taiwaneses, y su idioma original es el inglés, puesto que Netflix la ha encargó con el mercado occidental en mente. El movimiento de las bocas de los personajes se corresponde también con el idioma inglés. A pesar de sus pretensiones, a mí, su estilo de animación, muy generada por ordenador en sus gráficos, y su historia me han dejado un poco frío.

Siguiendo con las aventuras espaciales, se puede ver en Amazon Prime Video la tercera temporada de Star Trek: Lower decks, con las aventuras de la USS Cerritos, una mediocre nave dentro de la flota espacial, y sus tripulantes de menor rango como protagonistas. El estilo con respecto a temporadas anteriores no cambia. A medio camino entre la parodia y el homenaje, el buen humor combinado con unos personajes con lo que simpatizas, y unos aventureros argumentos dinámicos y divertidos, hacen que esta sea probablemente una de las pocas series de la franquicia trekkie que esté dispuesto a ver hasta el final con verdaderas ganas. Además yo creo que se ha ido superando poco a poco desde que comenzó.

Finalmente, animación japonesa en el ámbito del cyberpunk, como su título nos recuerda constantemente, con Cyberpunk: Edgerunners. Parece que está situada en el universo de ficción de un videojuego, que a su vez está dentro del universo de un juego de rol. O algo así, que con estas cosas, que no me interesan mucho, me lío. La cosa va de una banda de individuos modificados cibernéticamente, que realizan trabajos en el inflamando de una sociedad distópica dominada por grandes empresas más o menos todopoderosas. Nada especialmente original. Me forcé un poco a verla hasta el final, pero realmente es un género que no me llama la atención. Muchas imágenes pretendidamente espectaculares, mucha violencia, y un teórico enfoque hacia un público adulto, aunque supongo que serán los adolescentes machos y adultos muy jóvenes, también con genotipo XY, los principales consumidores de este tipo de series. Su idioma original es el japonés, pero en su producción ha participado un estudio polaco. Están de moda las colaboraciones internacionales en animación.

[Cine] Bubble バブル (2022)

Cine

Bubble バブル (2022; 27/20220502)

Sesión de cine de estreno en plataforma digital, animación japonesa adquirida por Netflix, que me pareció adecuada para un día de fiesta modorro, el lunes 2 de mayo, lastrado por el cansancio de mi viaje en el día 24 horas antes a Logroño. Y si recientemente comentaba una peculiar visión de los nipones de un cuento tradicional europeo,… pues aquí tenemos otra. En esta ocasión la también muy trillada historia de la Sirenita, llevada a un escenario futurístico en un Tokio catastrófico, y en el ámbito de la fanta-ciencia (mezclando fantasía y ciencia ficción). Dirigida por Tetsurō Araki, que se ha manejado hasta ahora fundamentalmente en el ámbito de las series televisivas de animación, reconozco que tenía curiosidad por esta película.

Tokio, visto desde lo alto, en unas tomas nocturnas durante mi último viaje al País del Sol Naciente en 2019. No sé cuando se podrá volver a visitar ese interesante país. Nos habíamos propuesto volver cuatro o cinco años después del último viaje… ya han pasado casi tres. Y el país está cerrado por la pandemia.

No es, ni mucho menos, la primera vez que los japoneses le dan una vuelta a esta conocida historia. Y desde mi punto de vista, existe una visión de la misma que supera a todas las demás, incluidas las versiones Disney y otras similares en la cultura europea occidental y sus derivados. Se trata de Ponyo, una de las grandes joyas del Studio Ghibli, dirigida al público más infantil, y que presenta una versión moderna y con valores actualizados del relato. Y más positiva y menos dramática, con un realce de la figura de la niña princesa de los mares. En la que ahora nos ocupa, nos trasladamos a un Tokio casi destruido del todo, con su centro inundado y abandonado por todos salvo por unos científicos y los huérfanos de la destrucción que se entretienen practicando competiciones de peligroso parkour o freerunning en un lugar lleno de anomalías en el espacio-tiempo en forma de burbujas. O algo así. Cuando uno de ellos cae al agua y está a punto de morir, una extraña joven surge entre las burbujas para salvarle.

Desde mi punto de vista estamos ante una película que va de más a menos. Muy vistosa desde el punto de vista visual, sus principales inconsistencias vienen de un argumento que presenta irregularidades al mezclar la acción de los traceurs con la historia de la relación entre los dos jóvenes protagonistas, el humano y la joven que surge de las burbujas. También viene penalizada por intentar ser demasiado «fiel» a la historia original en la que se inspira, en lugar de inspirarse en ella, pero respirar libremente y encontrar su propio camino en el siglo XXI y en un escenario futurista.

La película no es ninguna catástrofe, ni mucho menos, y se deja ver bien, pero está por debajo de lo que se ha podido ver en los tiempos recientes en la animación japonesa. Carece de los valores propios de esta, la historia es muy superficial, y realmente no aporta nada nuevo más allá del entretenimiento para pasar un rato.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; samuráis y mujeres en la pecera

Televisión

Una entrada breve y rápida sobre dos series japonesas que he visto en las últimas semanas. Bueno… en realidad una de ella parece coproducción entre animadores de EE.UU y Japón, aunque el tema nos lleva a un periódico histórico de Japón. Vamos con ella.

Para una serie con samuráis, como la de animación de hoy, nada mejor que un castillo de daimyo como el de Himeji… que es bien bonito.

Yasuke es una serie de animación de Netflix, con seis episodios de media hora de duración, hasta el momento. Queda abierta a posibles segundas temporadas, aunque también podría quedar como una miniserie. Creada por un norteamericano, de la animación se ha hecho cargo un estudio japonés. El idioma original… parece que se generaron dos versiones originales, una en inglés y otra en japonés. Dado que la acción se sitúa en algo parecido al final del periodo Sengoku de la historia de Japón, yo opté por el doblaje japonés. Pero el movimiento de los labios de los personajes animados sigue más al idioma inglés.

La acción se sitúa como digo en los tiempos de Oda Nobunaga, el primero de los señores feudales guerreros que encaminó la unión del país tras décadas de inestabilidad y constantes guerras. Históricamente sabemos que Nobunaga acogió a un vasallo africano, probablemente originario de lo que hoy es Mozambique, que recibió el nombre de Yasuke, y que habría sido llevado allí por misioneros jesuitas portugueses, en aquellos momentos súbditos de la monarquía hispánica. Pues bien, a partir de este personaje histórico, se desarrolla una historia alternativa en la que hay elementos mágicos y elementos tecnológicos ucrónicos, y en el que la muerte de Nobunaga se debe una misteriosa maga negra, inspirada por una mujer política y guerrera de la historia real, que vivió 200 o 300 años antes en la realidad, y que será la principal antagonista del héroe de la animación. El experimento es curioso, tiene buenos momentos, pero también tiene alguna irregularidad. De todos modos, si hay una segunda temporada, la veré.

Kingyo tsuma 金魚妻 (esposas peces dorados), traducida al castellano con el título Como peces dorados [Fishbowl wives, esposas en la pecera], es un drama japonés de acción real, dejamos por una vez la animación, con un reparto coral, sobre un grupo de mujeres, vecinas de un edificio de apartamentos de cierto nivel, y que viven en crisis o aburridas de sus matrimonios, que no funcionan como ellas esperarían. Hay una protagonista principal que sirve de hilo conductor a toda la serie, que huye de un marido maltratador y se refugia con el dueño de una tienda de peces, y que aparece en todos los episodios. Mientras, en cada episodio se nos cuenta el caso de otra de las mujeres. Es por lo tanto una disección de los problemas del matrimonio contemporáneo en el País del Sol Naciente, especialmente desde la vivencia de las mujeres. No está mal… pero el final me resultó insatisfactorio… irregular… insatisfactorio… Pero puede haber un problema de diferencias culturales por el medio. No sé.

[Cine] Le sommet des dieux (2021)

Cine

Le sommet des dieux (2021; 17/20220307)

Mucho cine de animación recientemente. Bastante de origen nipón. Pero la de hoy… puede decir así, pero no. O con una «sorpresa de guion». Es broma. La película, dirigida por Patrick Imbert, es de nacionalidad francesa, aunque con colaboración japonesa, y basada en un manga de Jiro Taniguchi con un título similar o equivalente. He leído varias historietas de Taniguchi, aquí, aquí y aquí. Y me gustaron, así que desde el estreno en Netflix de este largometraje he querido verlo, aunque he tardado más de lo que esperaba.

No tengo fotos de los Himalayas,… nos conformaremos con los Alpes para ilustrar la entrada de hoy.

La historia, ficticia, nos habla de un reportero gráfico o fotoperiodista japonés especializado en fotografía de montaña y en cubrir las expediciones alpinistas a los macizos montañosos más famosos. Y un día, de un misterioso extraño, recibe noticias en Katmandú de una vieja cámara de fotos, una Kodak Vest Pocket, que cree que pudo pertenecer a George Mallory. Este falleció en 1924 ascendiendo al Everest, y hay quien opina que murió después de hacer cumbre, lo que le daría el honor de primer humano en pisar lo más alto de la montaña. Lo cual podría estar reflejado en el rollo de la cámara. Por lo que inicia la búsqueda del extraño, que cree es un famoso alpinista japonés, ficticio, desaparecido en Nepal. Esto llevará a cambiar el enfoque de su investigación, de Mallory al alpinista nipón.

La animación es de buen nivel. Dentro de las tradiciones de la bande desinée francesa, más que del manga japonés, aunque parece compatible con la obra de Taniguchi, que no leído, pero de la que he visto ejemplos en la red de redes. Argumentalmente va de menos a más, va comenzando con parsimonia, para ir incrementando en intensidad hasta llegar al tercio final de la película, que brilla bastante en su realización. La historia conlleva bastantes reflexiones sobre el mundo del alpinismo y las motivaciones de los alpinistas Himalayistas en esta ocasión.

Me parece una película bastante recomendable, especialmente si te gusta el cine de animación, o si te gusta el mundo de la alta montaña. En general puede ser una buen opción para un fin de semana de los suscriptores de Netflix.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[TV] Cosas de series; animación en Japón y juerga en Asia

Televisión

Dos series de animación japonesa para esta semana, junto con un documental sobre la juerga nocturna en algunas de las principales metrópolis asiáticas. Vamos con ello.

El templo de Kennin-ji y alrededores dentro del popular y turístico distrito de Higashiyama-ku en Kioto.

Chikyūgai Shōnen Shōjo 地球外少年少女 [Chicos y chicas en órbita], traducido bastante literalmente en sus versiones en castellano y en inglés como Jóvenes en órbita y The orbital children, respectivamente, es una serie de animación japonesa, anime, en Netflix sobre un grupo de chavales que se ven atrapados en una estación espacial en órbita de la Tierra cuando aparece la amenaza de impacto de un cometa sobre el planeta y un grupo terrorista, que se inspira en los textos elaborados por una inteligencia artificial, decide intervenir para provocar una catástrofe planetaria, porque eso «será mejor para la humanidad». Aunque inicialmente entretenida, a la serie le cuesta mantener una coherencia argumental razonable, con varias huidas hacia adelante en la historia, que aumentan innecesariamente su complejidad. Y mucha tontá pseudocientífica, que se identifica fácilmente por el abundante uso de la expresión «AI» (inteligencia artificial) y «cuántico/a»… claros identificadores de palabrería sin sentido en la ciencia ficción de bajo nivel. La terminé porque sólo eran seis episodios. En Japón está dividida en dos largometrajes, y estos seis episodios corresponden al primero de ellos. No tengo claro que vea la segunda parte. Por supuesto, está basada en un manga.

Kimetsu no yaiba 鬼滅の刃 [la hoja que destruye demonios], conocida internacionalmente como Demon Slayer, es otro cantar. Uno de los manga más populares y valorados en la última década generó esta serie que se puede ver en Amazon Prime Video, una de las plataformas que más fuerte apuesta por la animación japonesa, y que ha dado lugar también a un largometraje, Gekijō-ban «Kimetsu no Yaiba» Mugen Ressha-hen 劇場版「鬼滅の刃」 無限列車編 [Kimetsu no yaiba: compilación Tren infinito, la película], en España Guardianes de la noche: Tren infinito, que incluyo en este comentario, que se pudo ver el año pasado en las salas y que también se pueden ver ahora en la misma plataforma de contenidos en línea.

El protagonista es un mozo entre la adolescencia y la juventud, hermano mayor en una familia en el que el padre murió, que vive aislada en el bosque. Familia que es asesinada por un demonio [oni 鬼] una noche de mal tiempo en la que se tiene que refugiar cuando vuelve del poblado. Sólo sobrevive una de sus hermanas, convertida también en demonio. Así se enterará que existe un cuerpo secreto de agentes que lucha contra los oni, a los que se unirá en un difícil entrenamiento y aprendizaje. A partir de ahí se irán sucediendo una serie de arcos argumentales, divididos en varios episodios de 20 minutos, en los que se irá enfrentando a diversos contrincantes, y en los que irá conociendo nuevos aliados y compañeros. Una originalidad de la serie es que transcurre en la era Taishō (1912 – 1926), época en la historia de Japón de avance democrático parlamentario, entre el desconcierto de la era Meiji y la vuelta al militarismo y el totalitarismo de las primeras décadas de la era Shōwa. Lo cual mezcla el aspecto del periodo feudal japonés en las zonas rurales, con la modernidad de la zonas urbanas, en unos contrastes visualmente muy interesantes. La primera temporada tiene 26 episodios. La película es un montaje en versión en largometraje de la tanda de episodios que constituyen el arco argumental Mugen ressha [Tren infinito] de la segunda temporada de la serie. Una serie de aventuras bien hecha, con algún altibajo en su historia, normal siendo tan larga, que puede gustar mucho a los más jóvenes. Los oni japoneses, tal y como los presentan, tienen mucho en común con los vampiros europeos.

Finalmente, he visto una serie documental de seis episodios de Netflix con origen en Singapur, Midnight Asia: Eat, dance, dream, que hace un repaso de la vida nocturna de seis metrópolis asiáticas, Tokio, Seúl, Bombai, Bangkok, Taipéi y Manila. Curiosamente… falta Singapur. Con 35 minutos de duración por episodio, es cómoda de ver, y muy entretenida. Eso sí, no esperéis gran profundidad en los contenidos. Está llena de tópicos, lugares comunes que se repiten muchas veces entre las distintas ciudades. Por haber visitado estas ciudades, los episodios que me resultaron más interesantes fueron los dedicados a Tokio, Seúl y Taipéi. Algunos de los lugares que aparecen en estos episodios los visité personalmente en su momento. Sin más que un entretenimiento fácil, buenrollista, que aboga por la diversidad y la apertura a distintas culturas, va bien por ejemplo para ver mientras cenas tranquilamente un día cualquiera, sin complicaciones.