Viajes y cine/TV – Patrimonios de la humanidad y las valoraciones de IMDb

Cine, Cultura, Televisión

Las fotografías acompañantes son de la ciudad amurallada de Carcasona, uno de los lugares declarados patrimonio de la humanidad este año. Entrada publicada también en Substack.

Llevo unas semanas raras en lo que se refiere a publicaciones en el blog. Si antes publicaba seis o siete entradas a la semana, ahora no me da más que para tres o cuatro. Y no sé cuando volveré a los niveles de dedicación de antes. Curiosamente, llevo unos meses en los que el número de visitas al mismo, en su versión WordPress, se ha triplicado. Pensaba en cerrar o dejar en stand-by esa versión y dedicar más esfuerzo a Substack, pero lo cierto es que aquella está al alza, mientras que esta no consigue despegar. Substack está demasiado orientado al ámbito anglófono y poco implantado en las comunidades que hablan en castellano. O español, como lo queráis llamar, que hablamos de lo mismo. Pero bueno. Hoy tengo un día raro, por obras en casa, pero quiero aprovechar para publicar algo aunque sea anecdótico.

Por un lado, UNESCO a publicado las 25 nuevas entradas en la lista del Patrimonio Mundial acreditado por esta organización. Desde hace muchos años guardó mi propia lista de aquellos lugares acreditados en esta lista que he visitado total o parcialmente. Son 177 lugares repartidos en 26 países. Los 10 países en los que más lugares reconocidos como patrimonio de la humanidad he visitado son los siguientes:

Estos países agrupan más del 80 % de los lugares patrimonio de la humanidad que he visitado a lo largo de mi vida. He de decir que cuando visité algunos de ellos, no estaban reconocidos como tales. Lo fueron después. Y los añadía a la lista después. Es lo que ha sucedido este año con dos lugares en Francia reconocidos este año; las playas del desembarco de Normandía el Día D, que visité en 1990, y los castillos capetianos del Languedoc, que visité en 1999, aunque la ciudad amurallada de Caracasona la volví a visitar en 2022.

Y por otro lado, estos días atrás me ha llamado la atención lo artefactadas que pueden estar las puntuaciones promedio de los usuarios de IMDb para las películas y series de estreno. Veamos dos ejemplos extremos. Las gráficas son tal y como estaba la situación el 4 de agosto de 2026 a las 10 de la noche hora española.

Hace unos días consulté las puntuaciones de The Odyssey. La situación era más extrema que la que muestro a continuación.

Como se puede comprobar, las curva de valoraciones tiene su moda en el 10. Pero hay un pico en el 1. Que en los dos o tres primeros días tras el estreno era más acusado. Probablemente hubo un grupo que se organizó esos días para desprestigiar a la película, influir en otros espectadores, bajando el promedio de valoración. Con el paso de las semanas, ese efecto se ha diluido, y en estos momentos es marginal. Pero se aprecia en el diagrama de barras con claridad suficiente. Lamentable.

Ayer comencé a ver un estreno muy reciente de una serie española en Amazon Prime Video, El homenaje. Y me encontré con esto.

¡Vamos hombre! En una curva que marca claramente una distribución con una moda en el 7, aparece un pico enorme en el 10. ¿Qué pasa? ¿La productora ha organizado a sus empleados para que voten masivamente en la máxima puntuación? ¿Hay una claque pagada o incentivada para que puntúen alto? En estos momentos esta serie está siendo valorada por un número de espectadores mil veces inferior a la anterior. Con el tiempo se irá corrigiendo hasta cierto punto la anomalía. Dependerá de cuantos espectadores pierdan algo de su tiempo en puntuar. Claro, sin esos votantes, la puntuación media sería apreciablemente más baja. Lo cual es muy posible que suceda en un futuro, cuando ya no haya más de ellos y sólo haya votos honestos. Pero que triste es ¿no? El caso es que he visto dos episodios, y aunque no sea la octava maravilla de la humanidad, se deja ver.

TV – Reyes coreanos de ayer y ¿de hoy?

Televisión

Fotografías realizadas en los palacios reales de Seúl. Disponible también en Substack.

Lo que solemos llamar por estos lares Corea del Sur tiene como nombre oficial en las lenguas occidentales las diversas variantes idiomáticas de República de Corea. Es decir, nada de reyes. De hecho, a pesar de su tamaño contenido, el nombre oficial del país en coreano es Daehanminguk 대한민국, la Gran República Han. Creo que han se referiría al pueblo coreano. En cualquier caso, grande. Pero el país tiene una largo pasado monárquico, como es habitual en todo el mundo. Su último soberano, un títere de los japoneses, duró hasta 1910. Y en los tiempos monárquicos, como pasaba en China, el nombre del país es el la dinastía reinante. Corea viene de la dinastía Goryeo (918-1392); téngase en cuanta que los sonidos k se confunden en su lengua. Y la última dinastía realmente independiente fue la Joseon Choson (1392 – 1897); la Corea del Norte se llama, abreviadamente, Choson todavía.

Pues bien, a pesar de su actualidad republicana, son frecuentísimas las series históricas basadas en las intrigas palaciegas de tiempos pasados. De forma totalmente ficticia, o inspiradas por personas históricas reales, aunque con la historia ampliamente deformada según quien decidan los guionistas que es el bueno o el malo de la historia. Y de vez en cuando tenemos series que nos muestran ucronías en las que, en la actualidad, Corea sigue siendo una monarquía. Vamos con un par de cada una de ellas.

Donggung [동궁, El príncipe heredero], titulada en castellano/inglés El palacio del este/The east palace, nos lleva a un pasado indefinido de la Dinastía Joseon. Una historia fantástica con seres preternaturales, espíritus de fallecidos con cuentas pendientes, y que residen en un mundo espejo del natural, y que de vez en cuando interfieren con los humanos, especialmente si guardan rencores. Una princesa real caída en desgracia (Roh Yoon-seo) y un hombre capaz de viajar entre los dos mundos (Nam Joo-hyuk) tendrán que luchar contra el espíritu que quiere acabar con la familia real. Sinceramente, está muy bien hecha y sus intérpretes parecen moverse más en el ámbito cinematográfico que en el televisivo. Pero… a mí lo de los fantasmas y esas cosas, salvo en el ámbito de la comedia, no me van demasiado. Pero reconozco cierta calidad.

Calidad que es más difícil encontrar en 21segi daegunbuin [21세기 대군부인, La esposa del Gran Príncipe del siglo XXI], titulada en castellano/inglés La corona perfecta/Perfect crown. A ver… glamour no le falta. Como protagonista, Lee Ji-eun, tambien conocida como IU (ai-iu) en su faceta principal como cantante. Mujer guapa como pocas. Y perfecta empresaria de sí misma, que ha sabido triunfar y forrarse siendo querida por todo el público. Yo le he visto cosas interesantes en televisión y cine, pero en esta serie, básicamente, lo que hace es ser simpática, guapa, y pasar modelos de vestuario distintos uno detrás de otro. Hace de una empresaria que aspira a heredar un conglomerado empresarial, para lo cual decide que tiene que casarse con el Gran Príncipe (Byeon Woo-seok), hermano del difunto rey, y regente durante la minoría de su sobrino. Y a partir de ahí, romance entre protagonistas guapos, e intrigas palaciegas que resultan un tanto ridículas. Para el siglo XXI, por lo menos. E incluso para el XX. Puede que también para el XIX. La antagonista, pero no la mala, la reina madre, interpretada por una actriz (Gong Seung-yeon) que merece mejores papeles que este. A la que le he visto mejores cosas.

TV – El pastiche a propósito de un episodio de Star Trek

Televisión

San Francisco es la sede de la flota de la Federación Unida de Planetas, y alrededor del lugar no es extraño ver dinosaurios (aviares) volando, como en el Cretácico. También disponible en versión Substack.

Dice la Wikipedia en español que el pastiche es “una técnica utilizada en literatura y otras artes que consiste en imitar (o plagiar) abiertamente diversos elementos, textos o estilos de uno o varios autores, así como combinarlos de forma tal que den la impresión de ser una creación independiente. A diferencia de la parodia, el pastiche rinde homenaje a la obra que imita, en vez de ridiculizarla.” Esta definición es parcialmente similar a la del diccionario de la Real Academia Española, pero menos peyorativa que la de los ilustres que “fijan, limpian y dan esplendor”.

Sí. Yo también considero que el pastiche puede acabar siendo para bien. Aunque la mayor parte de las veces sea para mal. Hay mucha gente haciendo pastiches. Más de lo que los espectadores imaginan. Pero la falta de cultura en las artes y las letras les impide ver que lo que están viendo no es una obra original, sino una mezcla de elementos cogidos de otras obras, una mezcla a veces más afortunada y otras menos.

Y si hay un género donde el pastiche es especialmente frecuente es en la ciencia ficción, y especialmente en las aventuras espaciales o en las aventuras con robots o androides. Todo el mundo extrae elementos de Kubrick, de Star Wars, de las diversas obras de la época gloriosa de Ridley Scott, con alienígenas o con replicantes,… de muchos clásicos. Y no. No he mencionado a Star Trek. Porque Star Trek es una franquicia especialmente aficionada a crear pastiches. Alguna vez, para bien. Hay que reconocer que sus elementos más originales proceden de su serie original. Y que tienen mezclas que combinan el candor con ciertos toques de cutredad. Que en su momento no era tal cutredad, pero con posterioridad,… espero que no se me enfade mucha gente,… sí.

Y este sábado estaba yo en lo de pasar un rato viendo la tele, cuando me surge la oportunidad de ver el primer episodio de la cuarta temporada de la serie Star Trek: Strange New Worlds. No suelo aguantar mucho con las series de esta franquicia, pero oye… que ya llevo tres temporadas (y un episodio) vistas. Dice un amigo mío que es porque la enfermera Chapel (Jess Bush) es muy mona. No le falta su parte de razón. Pero algún motivo más habrá. Que si no me entretuviese no la vería. Y mira oye… no la incluyo entre los guilty pleasures. Y el caso es que,… pues eso,… un pastiche.

Y a partir de ahora… ¡¡¡AVISO!!! ¡¡¡ESPOILERS!!!

El episodio se titula Valles Marineris. Si. Como un famoso accidente geográfico del planeta Marte. Un impresionante sistema de cañones grabado en la superficie del planeta rojo de 4500 km de longitud, 200 km de anchura y 11 km de profundidad máxima. Y en este episodio, a través de una misteriosa anomalía con profusa utilización de los adjetivos “cuántico” y “cuántica”, viaja al pasado. Exactamente a 65 millones de años en el pasado. A un sistema con un planeta sospechosamente similar a la Tierra con dinosaurios, y otro muy similar a Marte, pero con agua. Y con una civilización humanoide (aunque los simios no han tenido tiempo ni ocasión de evolucionar), muy parecida físicamente a los humanos, salvo que pueden atravesar las paredes por… cosas “cuánticas”. No me digáis que no habéis conocido nunca una ficción televisiva, cinematográfica o literaria en la que alguien viaje al pasado justo poco antes de que caiga el meteorito en el Yucatán.

Y mira tú que hay una guerra que involucra a un “quinto” planeta entre las órbitas del Marte oceánico y el Júpiter de toda la vida. Existe una saga literaria que comienza con un planeta similar en el que sus habitantes se lían a tiros constantemente y acaban destruyendo el planeta, escrita por James P. Hogan, y que tuve ocasión de leer hace un tiempo. Claro que en lugar de estar habitado por primates inteligentes, resulta que en esta ocasión está habitado por insectoides fríos e irracionales que atacan Marte lanzando asteroides. ¿Alguien se acuerda de la obra más famosa de Robert A. Heinlein?

La rematadera viene cuando cierto tripulante de la Enterprise de muy larga vida recuerda haber visto una anomalía espacial similar a la que los transporta al pasado cuando viajaba en una ¡¡¡cabina de teléfonos!!! Ya no solamente estamos ante un pastiche, sino ante un caso de universos cruzados con otra famosa serie de ciencia ficción. Estupendo. Fantástico. El pastiche por excelencia y elevado a su máxima expresión. Aun podríamos encontrar más referencias, pero ya está bien. Y que conste que, este episodio, me divirtió mucho. Muy entretenido. Seguiré atento al resto de la temporada. Y por cierto, Chapel sale casi nada. Y hay una vulcaniana nueva. Que confirma algo. Al contrario que lo que sucede con la enfermera Chapel, esta serie se especializa en sacar feas a mujeres muy guapas. Así que será por otra cosa por la que la veo.

TV – Park Eun-bin con superpoderes

Televisión

Fotos tomadas en Seúl, en el barrio tradicional de Bukchon. Entrada también con versión en Substack.

Park Eun-bin es una actriz surcoreana que en un momento dado se hizo muy popular. Yo la vi primera vez en la primera serie surcoreana que vi que no me pareció un mero guilty pleasure, que era una serie con interés propio. Pero su papel de abogada neurodivergente, creo que la hizo saltar a la fama especialmente. Al menos fuera de su país. Quizá en Corea del Sur ya había alcanzado cierto estatus. No lo sé. El caso es que a mí, me cae bien, creo que tiene capacidad interpretativa, incluso si alguna de sus series se me atragantó.

Actriz predominantemente de comedia, aunque creo que capaz también de papeles o situaciones dramáticos, recientemente he podido ver la última serie que ha protagonizado, The Wonderfools, título original en inglés, aunque escrito a la coreana (원더풀스, Wondeopulseu). En español la han titulado tontamente como Los Superfrikis. No. No va de friquis. Va de tontos. Fools. Aunque sean con buen corazón.

En alguna ciudad de provincias surcoreana vive nuestra protagonista, joven de 30 años, sin oficio ni beneficio, con una enfermedad cardíaca de mal pronóstico, al cuidado de su abuela, a la que ayuda en el restaurante pelando cebollas. Junto con un amigo que no anda sobrado de neuronas. Y además se juntan con el marido de la florista, que tampoco es de muchas luces, y sufre una curiosa paranoia con el fenol. Y por allí aparece un tipo, un funcionario municipal, que en un momento… parece tener algún tipo de superpoder. En un momento en del que los tres tontos van a preparar un falso secuestro de la chica para sacar dinero a la abuela, todo se estropea, la chica muere, van a parar todos a un vertedero ilegal, quedan contaminados con los vertidos, la chica resucita, y todos quedan con superpoderes… que en ocasiones parecen absurdos,… y que no saben usar.

Pero claro,… hay un científico malvado, y unos adversarios también con superpoderes. Y la abuela no parece tan inocente como parece. Y un grupo de pirados forman una secta y esperan el apocalipsis. Y… Bueno. Ya os imaginaréis. Una parodia del género de superhéroes con un mucho de comedia chalada, y algunas dosis de drama y de acción, para ocho episodios que, aunque irregulares, resultan entretenidos. Con Park como principal puntal, junto con alguno de los secundarios.

Se deja ver. Y me ha reconciliado con la ficción surcoreana en serie que últimamente no me muestra nada que realmente me interese mucho. Y tiene toda la pinta que tienen en mente hacer una segunda temporada. O por lo menos han dejado abierta esa posibilidad. Dependerá de como hayan valorado su éxito. Supongo. Parece que ha sido muy bien recibida en todo el mundo.

TV – el Japón dividido y en guerra… de un futuro apocalíptico

Televisión

Fotografías realizadas en el entorno del reconstruido castillo de Osaka. También disponible en versión Substack.

Está llegando a su final el segundo trimestre del año. Eso quiere decir que también están llegando a su final las series o las temporadas de series de animación japonesa que han transcurrido entre abril y junio de este 2026. De momento tengo registradas tres finales. En esta semana llegarán varios más. No muchos. Las vacaciones de mayo me hizo abandonar unas cuantas. Lo cierto es que no ha habido muchas que me entusiasmasen como en trimestres anteriores.

Pero quiero hablaros aunque sea brevemente de Nippon Sangoku (日本三國; ‘Japón: Tres reinos’), un drama de aventuras políticas y bélicas posapocalípticas en un futuro no muy lejano en el que tras una guerra nuclear mundial y un devastador terremoto, Japón cayó en el caos político, sufrió un fuerte retroceso en su civilización, y quedó dividido en tres reinos en perpetuo conflicto, con un décimo de la población original del país. Basándonos en Osaka, capital de uno de los tres reinos, Yamato, conoceremos las intrigas políticas y las batallas contra uno de los reinos vecinos.

Es también una historia de venganza de un joven pescador cuya joven esposa fue asesinada por el cruel primer ministro. Y que ha decidido vengarse acercándose a los entresijos del poder haciendo carrera militar. Basada en un manga de éxito.

Sinceramente, me lo he pasado muy bien. Está muy bien hecha, con una animación muy expresiva, y con unas tramas políticas y bélicas en las que nunca es nada de lo que parece. Una historia que no ha terminado, de la que supongo que sabremos más en el futuro. O así lo espero. La podéis ver en Amazon Prime Video. De lo poco decente que últimamente he visto en esa plataforma, que hace unos años prometía más calidad en su oferta de series de la que realmente podemos encontrar. 

Cine – Disclosure Day (2026)

Televisión

En las fotos, uno de los pocos lugares que he visitado en Estados Unidos, el que menos «alinígenas» tenía, aunque había unos cuantos, Yosemite National Park. Con autorretrato de uno de los alienígenas. También en versión Substack.

Disclosure Day (2026; 24/20260609)

Steven Spielberg vuelve a sus “marcianos”. Cabezones, de aspecto famélico, con ojos que, salvo porque no parecen multifacetados, recuerdan a los de algunos insectos o arañas. Y que, a pesar de que deben ser muy inteligentes, parece que no lo son lo suficiente para no dejarse atrapar por los militares malvados del malvado gobierno USAmericano. Bien sea a través de una de sus múltiples agencias de “inteligencia”, bien sea a través de un contratista privado, que es lo que está de moda en estos tristes tiempos.

Un tipo con cara de pringado (Josh O’Connor), pero muy listo, sale huyendo con su novia (Eve Hewson) de unos tipos que los tenían presos. La mujer del tiempo de una cadena local de televisión (Emily Blunt), a través de un pajarico azul, le llega el don de lenguas. Mientras que Colin Firth, que últimamente parece haberse abonado a los papeles de malvado, les persigue, porque tienen un peligroso secreto que un tipo (Colman Domingo), un capitán araña que embarca a todos, pero que siempre está escondido, quiere revelar al mundo.

Por supuesto, el peligroso secreto es que hay extraterrestres, que han venido a la Tierra, y que los malos los torturan. Y por algún motivo que desconozco, en un mundo al borde de la guerra mundial por culpa de los norcoreanos, que yo sepa el principal riesgo para el mundo en estos momentos es USAmérica con su “marciano” de color naranja al frente, si se da a conocer al mundo que hay “marcianos”… cabezones, delgaduchos, de ojos insectoides,… llegará la paz mundial, que los malos parecen no querer. No sé. Algo así parece el mensaje que nos traslada Spielberg. Sip. El argumento de esta película tiene la mayor densidad de non sequitur por minuto que he visto en una película. En este triste sentido; no en este sentido más divertido de la expresión latina.

Y si al razonamiento absurdo de que la llegada de los extraterrestres a la Tierra nos llevaría a la unión de la especie humana y a la paz mundial, sumamos que la trama está llena de agujeros argumentales, que no voy a detallar, porque iría para largo, esta película me parece una de las más tristes de Spielberg quien, a sus casi 80 años, al parecer, debe estar empezando a chochear o a delirar, por muy buen director que sea en los aspectos formales de la realización de las películas. En este caso, nos trae algo que más parece un episodio de las tontas series de extraterrestres que estuvieron de moda en los años 90 y primeros años de los 2000. Y por lo tanto, resulta viejuna y escasamente interesante. Ah… y por cierto,… esto no es ciencia ficción. No hay nada científico. Es todo pura fantasía.

Valoración:

Dirección: **

Interpretación: ***

Valoración subjetiva: **

TV – Adiós definitivo a Ruby Bennett

Televisión

Fotografías realizadas en el «downtown» de San Francisco, donde se ve abundancia de tristes rastros de la epidemia de opioides que afecta a los Estados Unidos en este siglo. XXI. También disponible en versión Substack.

Euphoria ha sido una de las series favoritas del público y la crítica en los últimos años. Tres temporadas que nos han llegado de forma parsimoniosa. Estreno en el verano del 2019. Segunda temporada en enero de 2022, más de dos años y medio después. Y han tenido que pasar cuatro años más para la tercera y definitiva temporada. En principio, un drama adolescente sobre hedonismo, amores, sexo, y drogas,… muchas drogas. En torno a un personaje principal, Ruby “Rue” Bennett, excelentemente interpretada por Zendaya.

Y digo “en principio” porque, en mi muy humilde opinión, la tercera temporada ha sido como si fuera una serie distinta. Un spin-off. El mismo universo de ficción. Los mismos personajes, al menos aparentemente, pero con distinto peso. Y esto ha cabreado a muchos. Tanto del público como de la crítica. En esto de las series, las franquicias, las sagas, los universos de ficcion… existe un problema. Los fans más duros quieren ver siempre más de lo mismo. No llevan bien los experimentos o las divergencias sobre lo que hizo que se enganchasen.

En la tercera temporada, la serie nos lleva a varios años después de la salida del instituto de las protagonistas. Digo “las” porque el peso lo llevan fundamentalmente las chicas, aunque haya algún varón que también sufra lo suyo. Pero la serie tiene otro tono. Ya no la veo como un drama. Es una comedia negra. Muy negra. Con elementos más trágicos que dramáticos. Tragicomedia. O comedia trágica. No sé si tiene la propiedad conmutativa el género.

No voy a decir de que va. El que esté interesado, que la vea. El hedonismo, las drogas, el sexo… han seguido presentes. El amor… menos. Pero también, todo, con un despliegue de fatalismos. Ya sabéis. Si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos.

A mí me ha gustado. Quizá no sea el no-va-más de las series, pero es una buena serie. De las mejores de esta última temporada. Y que les den a los intransigentes que quieren ver una y otra vez la misma serie. Darle vueltas constantemente a las mismas tramas y a los mismos personajes. Pero las gentes evolucionan. Y las cosas que les pasan son distintas. Aunque sean herederas de su pasado. Y si al final tiene un punto trágico… está bien planteado. Y además sirve de enorme denuncia a los que se han enriquecido con la criminal epidemia de opioides que está pudriendo los corazones de muchas ciudades americanas y, en mucha menor medida, de alguna ciudad europea.

TV – Series surcoreanas protagonizadas por «actriz y modelo»

Televisión

Fotografías realizadas en Seúl con la Leica Minilux que compré allí; malhadada cámara que me gustaba mucho, pero que se estropeó de modo irreparable. Entrada disponible también en la plataforma Substack.

En los últimos meses, he estado bastante atascado con las series surcoreanas. En parte, porque los fines de semana, que es cuando las veo, he estado muy ocupado con otras cosas. En parte, porque la oferta que he encontrado en los últimos tiempos ha sido muy floja. Esto… estoy “solucionándolo”, porque me apetece seguir con este placer inconfesable. Hoy vamos con dos series protagonizadas por la misma actriz, una reciente y otra de 2018.

En 2018, Park Minyoung protagonizó Kimbiseoga wae geureolkka (김비서가 왜 그럴까) en España ¿Qué le ocurre a la secretaria Kim?. En 16 episodios de 70 minutos, cuenta la historia de la eficiente secretaria de un alto ejecutivo que, una vez pagadas las deudas de su familia, con un cierto colchón económico, quiere dejar su empleo tras nueve años, y vivir una vida más relajada y tranquila. Pero su egocéntrico y maniático jefe no la quiere dejar ir. Depende mucho de ella. Y decide que la mejor forma de que se quede es… ligando con ella.

La serie, una comedia dramática sin muchas complicaciones, sin apenas tramas dramáticas que preocupen… hay una historia de secuestros infantiles, pero se resuelve de forma muy ligera y rápida,… es un mero vehículo de lucimiento de sus actores, jóvenes y guapos. Park fue (o es) modelo y además de actriz,… y quizá esa es una de sus peores virtudes. Porque la sacan siempre tan “guapa”, tan “elegante”, tan “perfecta”, que sus interpretaciones me parecen a veces encorsetadas y rígidas. En la mayor parte de las series que la he visto. Porque hay alguna en la que muestra mejores modos interpretativos. En cualquier caso, me ha costado tres meses verla… lo cual es muestra de que su interés ha sido… meh.

Pero luego está un estreno reciente en Amazo Prime Video, Seiren (세이렌, sirena), en España El beso de la sirena. En esta ocasión, en 12 episodios de 70 minutos, Park interpreta a una subastadora de arte de alto nivel, que se convierte en sospechosa de un asesinato en una fiesta de la casa de subastas, una de las otras empleadas con las que mantiene una rivalidad. Un investigador de seguros está detrás de la protagonista, porque la ve como una viuda negra, ya que varias de sus pasadas relaciones masculinas murieron sospechosamente tras contratar un seguro a favor de la protagonista. Aunque lo cancelaron justo antes de morir, por lo que nunca se ha demostrado un motivo, y no hay pruebas contra ella.

Este es otro ejemplo en el que la protagonista se encuentra tremendamente encorsetada y rígida en su papel, ya que tiene que llevar siempre modelitos, perfectamente peinada, caminar como una modelo de pasarela… y en su conjunto generar un papel poco natural. Y este es uno de los problemas de bastantes series surcoreanas. Sacrifican el buen hacer que podrían tener actrices o actores con oficio para dar el papel protagonista a personajes del mundo de la moda o de la música, populares y con presencia física, para atraer al público.

He elegido a Park MinYoung para comentar esto por conveniencia. Por haber visto recientemente estas dos series. Pero se da con otros actores y actrices. Y es una de las cuestiones que desde el otro extremo del continente euroasiático, no pocas de estas series se vean como placeres inconfesables pensadas para crear un mundo de glamour bastante artificial para un público condicionado a creer que el dinero y la belleza lo es todo. Y hace también que sea difícil que nos tomemos en serio a estos intérpretes como tales intérpretes, aunque de vez en cuando, con una buena serie, despojándose de los vestidos de marca y del exceso de maquillaje, consigan hacer un buen papel si les dejan. Corea del Sur tiene cantera de buen hacer televisivo y cinematográfico. Pero con frecuencia la desaprovecha en producciones superficiales y flojas, pero con “mucho glamour”.

Cine – The drama (2026)

Televisión

Creo que la acción de la película transcurre en Boston,… pero no he estado en Boston, así que Nueva York tendrá que ser en las fotos. La entrada se encuentra disponible también en Substack.

The drama (2026; 23/20260531)

A pesar del título de la película, mis sensaciones al salir de la sala de cine es que era más bien una comedia, una comedia ácida y cínica, más que un drama. Pero puedo estar equivocado y no haber comprendido las intenciones de su director, Kristoffer Borgli, director inédito en mi cinematografía. Lo cierto es que sabíamos poco de esta película. Pero lo llamativo del reparto, unido a que no había mucha más oferta atractiva… nos lo puso fácil a la hora de elegir qué película ver.

Emma (Zendaya) y Charlie (Robert Pattinson) son una pareja que se van a casar en breve. En unos flashbacks vemos cómo se conocieron dos años antes y cómo construyeron su relación. Y dos años después… boda. Pero en una cena con unos amigos unos días antes, juegan a que cada uno cuenta qué cosa horrible hizo en algún momento del pasado. Tres de ellos cuentan cosas horribles que hicieron en el pasado, especialmente la que hizo una tal Rachel (Alana Haim). Pero Emma cuenta algo que pensó en hacer cuando tenía quince años, pero que, al contrario de los demás, nunca llegó a perpetrar. Sin embargo, recibirá el rechazo de los demás, y Charlie empezará a tener dudas sobre la persona con la que se va a casar, que será juzgada con rigor.

Borgli plantea un dilema curioso. Desde mi punto de vista, claramente orientado a poner en solfa la hipocresía de las gentes “bienpensantes” y más liberales de la sociedad americana. Lo que la protagonista pensó en hacer es algo que surge periódicamente en las noticias, como un acto horrible. Pero nunca lo hizo. Y despue´s de aquello, es una persona cuyo comportamiento en sociedad es correcto. Positivo para muchos. Sin embargo, alguno de los actos de los demás fueron horribles, los hicieron, pudieron tener consecuencias gravísimas. Pero sin embargo… no son mediáticos. Y se cuentan con despreocupación… “al final no fue nada”. La hipocresía de casi todas las partes es palmaria. La situación bordea el absurdo. Y las dudas del futuro esposo, que llegan a generarle síntomas físicos… Vamos… como para que la protagonista los mande a todos a tomar por el saco. Y sin embargo… en la realidad,… fuera de la película… ¿cómo juzgaría cada cual, al menos en USAmérica, las situaciones? Entre la comedia negra y el drama.

Las interpretaciones son muy buenas. Zendaya, a quien estoy viendo en estos momentos en la tercera (y creo que última) temporada de Euphoria, hace un curioso papel. Muy bien. Pero, ¿el conjunto de la película? Es interesante, no está mal. No voy a decir que me vaya a quedar con ella como una de las películas del año. Pero es razonablemente recomendable. Es interesante en sus planteamientos, aunque quizá se podría haber explotado algo más el absurdo de la situación, y quizá el final no me resulte del todo convincente. Pues después de lo que se montan, si yo fuera Emma, mandaría a todos al quinto pimiento, por imbéciles.

Valoración:

Dirección: ***

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ***

TV – Sherlock Holmes y Frieren

Televisión

Fotos realizadas en Estambul, ya que las aventuras del joven Holmes llevan a los personajes a esta ciudad turca. Entrada disponible también en Substack.

Sip. Ya sé. Sherlock Holmes y Frieren no tienen absolutamente nada que ver el uno con la otra. De hecho, el detective británico me cae regular, mientras que la mágica (y un tanto neurodivergente) elfa centenaria me cae muy bien. Pero son dos series, o temporada de serie, que se me habían quedado colgando, pendientes de comentar, y como no sabía ni cómo ni cuándo, aquí van en esta entrada “coche-escoba”.

La cantidad de versiones que se han hecho del personaje de Sherlock Holmes son innumerables. Unas son más fieles al original literario y otras menos. Unas se mueven en el terreno del realismo y otras se adentran en el ámbito de la fantasías. Ya se han hecho versiones juveniles del personaje, siendo Young Sherlock Holmes de Barry Levinson la más célebre. O incluso se han hecho series sobre su familia, miembros de la misma que nunca fueron mencionados por Arthur Conan Doyle en sus obras. Pero recientemente, en Amazon Prime Video, se volvió a especular con la juventud del personaje en la serie Young Sherlock.

La serie no corresponde a nada concreto que pudiera haber dejado mencionado, indicado, sugerido, o imaginado, por Conan Doyle. A su hermano Mycroft (Max Irons) sí que lo conocemos en las novelas del escritor británico. Pero nada sabemos, o casi nada, del resto de su familia. Así que esta serie es toda pura invención. Un Sherlock joven (Hero Fiennes Tiffin), conflictivo, aventurero, se alía con quien sería su némesis en las obras literarias, Moriarty (Dónal Finn), para desentrañar un misterio y un conflicto, unos asesinatos y atentados, que se producen en Oxford. Y que afectarán profundamente a su familia, padre (Joseph Fiennes) y madre (Natasha McElhone). Síp. Los dos Fiennes son familia, sobrino y tío, en la realidad.

Y, por supuesto, hay una mujer misteriosa, asiática (Zine Tseng), como auténtica rival intelectual del protagonista que, sinceramente, está lejos de sus mayores momentos de brillantez intelectiva. No voy a entrar mucho en la trama y en el desarrollo. En ningún momento me parece ver una aventura del “auténtico” Holmes. Se utilizan los personajes, el entorno histórico y esas cuestiones, pero realmente nada tiene que ver con nada en las novelas originales. Ni las personalidades de los caracteres, ni el estilo de las aventuras, ni nada. Es moderadamente entretenida, pero tengo dudas de que vea una segunda temporada si la hay. Y parece que la habrá.

Mientras, ha seguido el viaje hacia el norte de Frieren, Fern y Stark. En determinadas plataformas, Sōsō no Frieren (葬送のフリーレン, Frieren, la que despide a los muertos)es considerada como la serie de animación japonesa más apreciada de la historia. Por lo menos de la historia de esas plataformas. La que tiene mayor valoración promedio. Por lo que la continuación de sus aventuras levantó muchas expectativas. Yo he de decir que me gusta bastante, pero no la que más. No entraré en la cuestión ahora.

El tema es que si bien la primera temporada constó nada más y nada menos que de 28 episodios, esta segunda han sido sólo 10. Siendo continuista en el estilo y el espíritu, lo cual está muy bien, ha tenido un sabor a temporada de transición. A ofrecer una dosis de sus aventuras a los aficionados, mientras se prepara algún plato más fuerte y más intenso, como lo que se nos ofreció en la excelente primera temporada. Así que… esperaremos agradecidos por lo que se nos ha ofrecido. Qué remedio queda.

TV – Fantasías diversas en series occidentales

Televisión

Con dos series británicas parecía lógico optar por Londres en las fotos de hoy. Recordad que también podéis seguir este Cuaderno de ruta en estos momentos en Substack.

Cuando vi la excelente Shogun, me pregunté si su protagonista femanina, Anna Sawai, me pregunté si me sonaba de algo. Vamos… que me sonaba de algo. Así que, ni corto ni perezoso, busqué en IMDb o en la Wikipedia, no recuerdo exactamente, y comprobé que sí. Que la había visto en tres series de televisión. En dos de ellas, una que no estaba mal, y otra que es de mis favoritas, no me dejó especial recuerdo, porque su papel era secundario. Tuviera más o menos presencia en ellas, no fue la suficiente para que me impactara ni positiva ni negativamente. Pero la otra… de la otra sí que me acordaba. Y la impresión que me dejó fue… más bien negativa. De hecho, ni siquiera me planteaba ver la segunda temporada. Esa serie era Monarch: Legacy of Monsters. La serie me pareció mala, y la interpretación de Sawai… también. 

Pero en su papel de mujer samurái de la época Sengoku estuvo muy bien, realmente. No sé si tanto como para que tuviera tantos premios. Pero muy bien. Me pregunté si a lo peor no vi la serie del MonstruoVerso con el estado de ánima adecuado. Si lo había enfocado mal o algo… El público votante en IMDb no se mostraba entusiasmado con la serie, pero le daba un aprobado holgado… Así que cuando se anunció en Apple TV la segunda temporada, adopté una postura mental abierta, me dispuse a verla con atención y… la serie me sigue pareciendo muy mala, y el trabajo de Sawai me sigue pareciendo malo. Como el de la mayor parte del reparto. Creo que no es culpa de los intérpretes sino del planteamiento general de la serie, que me parece horrible. Aun así me la tragué entera. La temporada. Por ver si remontaba. Y oye… que igual es mejor que la primera. Pero claro… para eso no hacía falta esforzarse mucho. No me pillarán en la tercera. O igual sí. Quién sabe.

Por lo demás, en los últimos tiempos no he estado muy centrado en las series de televisión, salvo para matar algún rato con alguna serie de animación nipona. Y los fines de semana, alguna serie surcoreana he ido siguiendo, pero poco más. En vacaciones, tenía otras cosas mejores que hacer. Aunque en esto llego y aparece en pantalla el aviso de la tercera temporada de Good Omens, la divertida serie basada en la obra de Terry Pratcher, protagonizada por un ángel (Michael Sheen) y un demonio… ángel caído (David Tennant)… una bella historia de amor, si te paras a pensar. Reforzada por esta “tercera temporada”. Y entrecomillo porque no es una “tercera temporada” aunque así aparezca en Amazon Prime Video. Es un largometraje de aproximadamente hora y media de duración, para dar una conclusión definitiva a la serie, con el universo nuevamente en riesgo de “fin del mundo”. La película es entretenida, no está al mismo nivel que el conjunto de la serie, pero es de obligada visión y la has visto. Y su conclusión, el tipo de universo que a mí me complace más… a mí me convence bastante. Es lo que hay.

TV – el mundo de los juegos de ordenador en clave de comedia

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Necesariamente fotos de San Francisco, lo más próximo al mundo de los desarrolladores de juegos que tengo. Entrada disponible también en Substack.

Con mi baja de Netflix, he ido recuperando series que tenía olvidadas, perdidas o ignoradas en otras plataformas. Fundamentalmente en Apple TV, que creo que tiene la mejor calidad promedio de series. Claro que esto no es porque tenga más series de gran calidad. Es porque tiene menos series en general, y muchas menos series bodrios en particular. Así que en estoy estoy. Y me encontré con esta comedia de episodios de media hora ambientada en una empresa de desarrollo de juegos para ordenador.

Es Mythic Quest, con cuatro temporadas de entre 9 y 10 episodios, que aparecieron en la plataforma entre 2020 y 2025. Aunque se hicieron dos episodios extra para la primera temporada para amenizar los complicados tiempos de la pandemia de covid-19. Hay que decir que el último episodio tiene dos versiones, con finales alternativos, el que está actualmente en la plataforma es el segundo. Luego voy a eso. Y además hay un pequeño spin-offSide Quest, con cuatro episodios, y con personajes relacionados con el mundo de los juegos de ordenador y la series principal, pero sin los personajes principales.

La serie nos cuenta la vida cotidiana en una empresa de desarrollo de juegos de ordenador, que tiene un producto estrella, el Mythic Quest del título. Los dos personajes principales son el director artístico, Ian Grimm, (Rob Mac) y la desarrolladora jefe, Poppy Li, (Charlotte Nicdao), que asciende después a codirectora artística. Pero la serie tiene multitud de tramas colaterales e interracionadas que incluyen al gerente de la empresa, el director financiero, la directora de recursos humanos, las beta testers, y eventualmente otros como la responsable de redes sociales, o algunos familiares de los personajes principales. En el momento en que empieza la serie, el juego está en su mejor momento, y todo lo que viene después son los avatares para futuros desarrollos o las vías alternativas que los personajes pueden tomar en sus vidas.

Por supuesto, todo el tema del juego y su desarrollo es un gigantesco macguffin. A lo que va esta divertida comedia es a la interacción y las relaciones humanas entre todos sus personajes. De partida, todos parecen personas comunes, de distintas profesiones, estratos sociales, etcétera. Pero pronto uno se percata que no hay nadie “normal” o “común”. Todos los personajes son exageraciones de determinados rasgos de los humanos comunes; narcisismo, inseguridad, petulancia, autpercepción deformada,… Algunos de los personajes secundarios representan realmente a la persona común, que sufre las consecuencias de trabajar con los genios y los responsables de la empresa.

Está bastante bien y la considero muy recomendable. Aunque, todo hay que decirlo, la serie tiene un nivel muy alto al principio, y luego conforme pasan las temporadas va disminuyendo. Aunque sin llegar a saltar el tiburón, y manteniendo buenos niveles, o al menos niveles más que aceptables. Uno de los hilos conductores de la serie es que poco a poco aparece una tensión romántica no resuelta entre Ian y Poppy. Cuando se decidió cancelar la serie, el último episodio de la serie incluía la resolución de la tensión con beso incluido, probablemente como adelanto de la línea argumental de una quinta temporada. Pero al cancelarla rodaron un final alternativo en la que quedan como amigos. Y con Poppy embarazadísima, porque Charlotte Nicdao estaba realmente embarazadísima cuando rodó esa última temporada. No sé si conseguiré ver por algún sitio el capítulo final original.