[Cine] Personal Shopper (2016)

Cine

Personal Shopper (2016; 222017-3005)

Es curioso que ahora que estoy en uno de mis momentos de mi vida con más tiempo libre, mi frecuentación a las salas de cine haya bajado notablemente. Es una mezcla de interés por la cartelera, bajo, y atracción por otro tipo de actividades. En cualquier caso, esta semana había varios focos de atracción en esa cartelera que en semanas pasadas había estado floja. Y después de pensar un poco nos decidimos por esta película de Olivier Assayas, sobre todo porque teníamos en mente su anterior largometraje, que sin ser redondo, nos pareció interesante.

El Sena

Rodada entre París y Londres, con localizaciones en otros países que simulan diversos puntos de Francia y otros lugares. Aquí os dejaré paisajes de las dos capitales mencionadas.

En la anterior película trabajaba en un importante papel la norteamericana Kristen Stewart. No era protagonista, pero casi, y lo hacía francamente bien. Lejos de las tonterías que le habían dado la fama en infumables productos de fácil digestión para adolescentes con neuronas atrofiadas. Y lejos de la páginas de papel couché que habían alimentado después su fama, sin que aportase más mérito personal a la misma. El caso es que Assayas decidió que había algo en ella que hacía que mereciese la pena arriesgar en un proyecto pensado para esta joven actriz.

Y la convirtió en esta “personal shopper”, Maureen, lo que vendría ser una asistente personal que le hace los recados a alguien “importante”, en este caso una insoportable modelo de alto nivel interpretada por Nora von Waldstätten. Este es un papelito pequeño, aunque importante. También aparecía esta actriz vienesa por Sils-Maria. Pero el núcleo principal de la trama es el trauma por la muerte de su hermano mellizo en París, donde se encuentra viviendo y trabajando la joven Maureen. Ambos tiene capacidades para conectar con las almas de los muertos. Pero en esta búsqueda por la paz personal, se encontrará con un misterioso desconocido con el que entrará en una dinámica de consecuencias imprevisibles.

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Calificada como thriller psicológico por algunos, paranormal por otros, estamos ante un filme de suspense con tonos de fantasía sobrenatural. La cuestión es que la película va oscilando entre distintos géneros cinematográficos, desde el cine de fantasmas hasta el thriller criminal. Esto, a veces funciona muy bien, y otras no tanto. A mí me impidió entrar del todo en la película, más cuando el género fantástico fantasmal no forma parte de mis gustos personales, y son películas a las que exijo más para que me convenzan. No entraré en las interpretaciones de la película. Assayas deja unas cuantas escenas para que la gente no tenga que romperse mucho la cabeza, aunque las camufla un poco. Que cada cual se trabaje la película si la va a ver.

Pero la gran virtud, teórica, de la película era el trabajo de Stewart, muy alabado, y que le llevó a conseguir premio en el festival de Cannes del año pasado. No lo voy a negar, creo que hace un buen trabajo. El problema es que esta chica parece que se encasilla, quizá porque su físico y su rostro se prestan, a papeles de mujeres muy intensas, muy constreñidas, muy sufrientes, y no acabo de percibir toda su valía como actriz, sin saber cómo funciona con otros registros.

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La película se deja ver, pero en mi modesta opinión no es ni tan buena como algunos críticos nos cuentan, ni tan mala como otros opinan. Tiene muy baja puntuación entre el público votante en IMDb, partiendo de la base que tal y como votan, todo lo que esté por debajo de 7, sobre todo de 6,5, empieza a ser considerado flojo. Tiene momentos intersantes y otros,… no tantos. Pero que cada uno juzgue lo que considere oportuno.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

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[Cine] Elle (2016)

Cine

Elle (2016; 512016-1310)

Comentaba hace unas semanas que habíamos ido al cine a ver una película protagonizada por Isabelle Huppert, convencidos de que era el filme del que tanto se venía últimamente hablando, una oportunidad de la excelente actriz francesa de optar a un oscar y esas cosas. Pero no era. Lo curioso es que a la vuelta de las vacaciones nos hemos encontrado en cartelera la que sí es. Dirigida nada menos que por Paul Verhoeven, director holandés que se ha mostrado con el tiempo capaz de grandes cosas y de grandes bodrios, por igual. Incluso aunque algunos intenten reivindicar a toda costa dichos bodrios. Carrera desigual la del director que de un tiempo a esta parte se hace caro de ver en la pantalla grande, y que parece que ha abandonado Hollywood para rodar en su continente de origen. Lo que desde mi punto de vista le sienta razonablemente bien.

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Vistas parisinas para la entrada de hoy, como no podía ser de otro modo; incluso con un toque de humor, mucho menos negro que el que despliega la película de hoy.

Así pues, notable pareja para un filme que ha gozado de notable éxito en Francia, donde se rodó y en cuyo idioma acudimos a la versión original del filme. Acompañados por algún que otro ilustre de la cartelera del país vecino de los cuales la que más conozco es la siempre interesante Anne Consigny.

Nos venden la película como una película de suspense, que de partida nos sorprende cuando la acción se inicia y escuchamos unos sonidos que asociamos inmediatamente a un acto sexual violento. Efectivamente, aunque apenas vemos el final del acto, la película comienza con la violación en su domicilio de Michèle, su personaje protagonista. A partir de ahí entraremos en una serie de situaciones en las que víctima y agresor se marcan en proximidad, lo que nos hace suponer que el violador es alguien próximo y conocido de la víctima. Pero el escaparate de personajes que nos ofrecen para elegir es tremendo. Tanto entre los posibles perpetradores, los hombres, como con las mujeres que por allí aparecen. Michèle procede de una familia que vivió un episodio dramático en su infancia cuando su padre la lió parda matando a unos cuantos vecinos, episodio en el que también participó la niña Michèle. Amantes, vecinos, familia cercana, amistades, compañeros de trabajo, todos constituyen una feria de caracteres que hacen que el filme se mueva constantemente entre el drama y la comedia negra.

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La película no está mal, pero tampoco nos ha entusiasmado tanto como para satisfacer algunas de las expectativas levantadas. Es cierto que trabajo actoral, empezando por supuesto por Huppert, es más que notable. De gran nivel. Pero como le pasa a muchas películas de Verhoeven, nunca queda claro exactamente lo que nos está contando. Aunque con el tiempo muchos listo dirán que es evidente. Para mí hay un problema narrativo ahí que no llega a arruinar la película, que es bastante recomendable. Lo único que no me la imagino ganando premios en Hollywood. Ni para el filme ni para la actriz. Entre el tema de la violencia sexual, curiosamente resuelto, más los ataques relativamente frontales que se realizan a la familia, a la religión y a alguna otra sacrosanta institución… no me la imagino muy del gusto de muchos académicos norteamericanos. Aunque nunca se sabe.

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De todos modos, si estáis interesados, no dejéis de ir a verla. Y si puede ser, mejor en versión original. No quiero ni imaginarme el desastre que habrán hecho con la versión doblada, como suele suceder con las películas francesas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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[Cine] Victoria (2015)

Cine

Victoria (2015); vista el 26 de octubre de 2015.

Aunque este viernes voy a estar muy liado como para subir ninguna entrada elaborada en este Cuaderno de ruta, voy a dejar programada esta reseña cinematográfica, porque no quiero dejar colgado el comentario de esta película que realmente me parece algo de lo más interesante de lo que llevamos de año. No es perfecta, pero es distinta. Y se agradece.

En Zaragoza sólo está estrenada en versión original subtitulada. Muy bien. Hubiera sido absurdo el doblaje. El idioma en que hablan los personajes en cada momento es trascendente, mucho. Y se perdería sentido de la trama y las situaciones con una película doblada, o mal doblada. Que es lo habitual, por mucho que presuma la industria del doblaje en España.

Las fotografías de hoy, claro está, son instantáneas recogidas en la capital alemana.

Las fotografías de hoy, claro está, son instantáneas recogidas en la capital alemana.

La película dirigida por Sebastian Schipper nos cuenta en tiempo real lo que sucede a una joven española, de unos veinte años, emigrada a Berlín, Victoria (Laia Costa) durante las últimas horas de la noche, un día en que se va a un club berlinés a bailar. Al salir del club, conoce a Sonne (Frederick Lau) y tres de sus amigos que celebran un cumpleaños, con quien empieza un flirteo que parece que no va a ir mucho más allá. Son más de las cuatro de la mañana, y ella tiene que abrir a las siete la cafetería donde trabaja, y pretende dormir un par de horas. Tras un poco de ese flirteo y alguna gamberradilla sin trascendencia aparente, tienen un momento de intimidad, no física, en la cafetería donde trabaja la chica, y parece que se van a despedir. Quien sabe si para siempre. Pero en ese momento, algo cambia, y se meterán en una frenética aventura que cambiará para siempre sus vidas.

Quienes se hayan informado de la película a priori, conocerá su logro. Está rodada en un único plano-secuencia. En una única toma de casi 140 minutos de duración. La película, tras una cuidadosa planificación, se rodó tres veces, con un esfuerzo físico e intelectual notable para todo el equipo, especialmente los intérpretes y el director de fotografía y cámara, el noruego Sturla Brandth Grøvlen, quien, en un reconocimiento de su mérito, ocupa el lugar de honor en los créditos de la película, el que habitualmente se reserva al director, que se sitúa en segundo lugar. Filmada con una ligera Canon EOS C300, aunque no con la montura EF propia de la marca, sino con la PL más estándar en el sector cinematográfico. Me gustaría saber el objetivo utilizado. No lo he encontrado. El formato de la película es 2,35:1, así que tal vez sea un objetivo anamórfico. No me pensé en fijarme en ese detalle. Es realmente una virguería.

No nos muestran el Berlín más turístico, sino las calles más normalitas... aunque algún paisaje urbano sí que reconozco en el filme.

No nos muestran el Berlín más turístico, sino las calles más normalitas… aunque algún paisaje urbano sí que reconozco en el filme.

Pero de nada serviría el virtuosismo técnico si no hubiese una historia que contar detrás. Es cierto que el planteamiento de la película tiene algunas flojeras. Es difícil entender porque una chica pija de Madrid, desencantada con la vida por una profesora de música borde, acaba juntándose con cuatro notas de este tipo a las cuatro de la madrugada en Berlín. La química con el chico protagonista cuesta en aparecer… y yo me lo creí a ratos. Incluso la escena en la que ella toca el Mephisto-Walz de Liszt, por estupenda que parezca en el momento, tiene algo de raro. Pero es justamente es a partir de ese momento, cuando la película se vuelve incluso más demencial e inverosímil, cuando te enganchas a ella, y al frenesí de película de acción que ya habíamos sentido en alguna otra película alemana rodada en Berlín previamente. Sin duda, hay un parentesco entre esta película de Schipper, y aquella estupenda de Tom Tykwer, que además sirvió para que conociésemos a la estupenda Franka Potente.

Y es que en Victoria tenemos también que reconocer la importancia de la protagonista, esta catalana de treinta años haciendo de madrileña de veinte, sola en Berlín. Laia Costa está realmente convincente, se echa a sus espaldas la película, sale adelante de forma estupenda con sus diálogos en parte improvisados, con su inglés imperfecto (es cierto que se le nota un tanto el acento catalán… le podría haber conservado la “barcelonesidad” en lugar de hacerla madrileña) y su desconocimiento del alemán. Factores importantes en el desarrollo de la película y en la difícil verosimilitud de su personaje. Perfectamente acompañada por los actores locales, y sería injusto reconocer sólo el mérito del personaje masculino protagonista, ya que el resto de aventureros de la noche están también muy bien.

Aunque como ya he dicho, contemplé… contemplamos con escepticismo la parte de la película que juega a drama romántico, en el momento en que se convierte en un drama de acción desenfrenada nos engancha totalmente, y pasamos, sufriendo, uno de los momentos más estupendos cinematográficamente hablando de los últimos tiempos. No es una película perfecta, pero merece mucho reconocimiento por lo arriesgado, por su dinamismo, por la ilusión que esta gente a puesto al hacerla, dando un formidable sopapo en los morros al conformismo del cine comercial.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Especialmente al final de la película, cuando se rueda en el interior del Westin Grand Hotel... donde me alojé la primera vez que visité Berlín.

Especialmente al final de la película, cuando se rueda en el interior del Westin Grand Hotel… donde me alojé la primera vez que visité Berlín.

[Cine] Una segunda oportunidad (En chance til) (2014)

Cine

Una segunda oportunidad (En chance til, 2014): vista el 14 de septiembre de 2015.

Película danesa que vimos en versión doblada al castellano en la sala de cine comercial, última de las firmadas por Susanne Bier, realizadora del país escandinavo que últimamente nos ha mostrado algunas cosas interesantes. De todas formas, los doblajes me resultan insatisfactorios, y encontré “por ahí” la versión original que he visto en mi casa. De ahí lo de conservar los dos títulos en la reseña. También presenta como atractivo la presencia en el reparto de algunas caras conocidas, con cierto éxito en la televisión mundial. Es decir, la que se rueda en inglés. Aunque sea intérpretes daneses.

Bier nos presenta una historia de carácter fundamentalmente moral. Dos policías, Andreas (Nikolaj Coster-Waldau) y Simon (Ulrich Thomsen). El primero, más joven, felizmente casado con una guapa mujer, Anna (Maria Bonnevie), y un bebe estupendo, un poco más llorón de la cuenta por las noches. Una bonita casa, bonitos paisajes, una vida casi ideal. El segundo, mayor, sumido en un profunda depresión con tendencias alcoholizantes por un divorcio traumático y mal asumido. Una pareja de yonquis, un delicuente en libertad provisional, Tristan (Nikolaj Lie Kaas), conocido por maltrato a sus parejas, y su actual pareja, Sanne (May Andersen), con quien tiene un bebé. Andreas y Simon descubren en un servicio que el bebe de Tristan y Sanne recibe muy malos cuidados, y tienen miedo de que sufra malos tratos. Pero no consiguen que los servicios sociales se hagan cargo del bebé. Poco después, una insospechada tragedia en el idílico hogar de Andreas, le llevará a una espiral de decisiones erróneas que afectará profundamente a la vida de estas siete personas, incluyo los dos bebés.

Dada la nacionalidad y las localizaciones de la película, viajaremos fotográficamente a Dinamarca; pero nos situaremos en el museo de arte moderno Louisiana, cerca de Copenhague.

Dada la nacionalidad y las localizaciones de la película, viajaremos fotográficamente a Dinamarca; pero nos situaremos en el museo de arte moderno Louisiana, cerca de Copenhague.

Como digo, aunque bajo la forma de una intriga policiaca, estamos a una película fundamentalmente moral. Sobre dilemas éticos y sobre afrontar las malas decisiones que tomamos en la vida. Película de diálogos sobrios, muy visual, muy escandinava, usando a su favor el tranquilo paisaje danés, que a pesar de sus llanuras y espacios abiertos al mar, puede resultar también opresivo, bien filmada e iluminada. Sin embargo, hay algo que te deja insatisfecho. Más si la ves dos veces en una semana. Al principio, no sabes lo que es. Pero si lo piensas bien te das cuenta de que la situación planteada es muy forzada. Que los servicios sociales no intervengan ante un bebé que es encontrado por la policía encerrado en un armario y sucio de los pies a la cabeza con sus heces, me parece poco creíble, y más para un país como Dinamarca. El conjunto de decisiones que Andreas toma en una noche, siendo como es un policía íntegro o con un alto sentido de la moral… Eso hace que en un momento dado vivas las situaciones derivadas con un sensación de cierta y realidad. Hay una cierta quiebra de la suspensión temporal de la incredulidad que acompaña a la visión de una obra de ficción. Eso es lo que he identificado como el principal origen de la insatisfacción al ver el filme.

Porque las interpretaciones está a buen nivel. Para el público occidental, será fácilmente reconocible el protagonista, Coster-Waldau, que además de aparecer en distintos largometrajes en los últimos años, es uno de los protagonistas de Game of Thrones, interpretando al orgulloso venido a menos Jamie Lannister. Es quien lleva la mayor parte del peso de la película, y cumple su trabajo, aunque paradójicamente me parece el más flojo del quinteto protagonista. Su compañero Thomsen, a quien hemos visto de mafioso local en Banshee, pero que yo recuerdo desde la muy interesante y “dogmática” Festen, tiene un papel más sobrio, con mucha menos presencia en pantalla pero con más matices, que saca adelante sin problemas. Los dos drogadictos hacen unos papeles bastante sólidos y convincentes, lo cual es especialmente meritorio en la top-model May Andersen, que en su primer papel de actriz en una obra de ficción, donde no tiene que parecer guapa ni lucir palmito, muestra muchos matices y mucha capacidad de transmitir con sutiles cambios de gesto, en una película que usa y abusa del primerísimo plano. Dejo para el final a la sueca Maria Bonnevie, que le toca de alguna forma bailar con la “más fea” (no es nada fea la chica), y que a mí me parece que lo borda, siendo de lo más interesante de la película.

Un lugar al que se puede ir sin problemas solo, acompañado o en familia. Niños incluidos.

Un lugar al que se puede ir sin problemas solo, acompañado o en familia. Niños incluidos.

Película que se puede ver sin ningún problema, aunque ya aviso que se trata de un drama con tintes trágicos, no apto probablemente para engullidores palomiteros, esta fauna a la que no dan de comer en casa y que va al cine con el único fin de deglutir toneladas de maíz, sal y grasas con refrescos de cola, junto con películas intrascendentes. A estos, no. No se la recomiendo. Bueno… me he visto dos dramas daneses en menos de una semana… no voy a ganar para psicoanalistas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Y que combina perfectamente, sin ningún problema, el contacto con el arte moderno y contemporáneo y el paseo por bellos parques y la contemplación de tranquilos paisajes a orillas del Øresund.

Y que combina perfectamente, sin ningún problema, el contacto con el arte moderno y contemporáneo y el paseo por bellos parques y la contemplación de tranquilos paisajes a orillas del Øresund.

[Libro] Un avion sans elle

Literatura

Sinceramente, acabé leyendo este libro porque me equivoqué al seleccionarlo. Me equivoqué de autor, no era obras de Michel Bussi lo que buscaba. Y “me equivoqué” de tema. No es que fuera una equivocación exactamente esto último. Yo iba con una idea en la cabeza, pero la sinopsis de este libro me llamó la atención, y acabé pinchando el botón de comprar. Ahora, en un momento, os cuento se la “equivocación” mereció la pena o no.

Un avion sans elle
Michel Bussi
Presses de la cité, 2012
Edición electrónica

Introducción al libro, en vísperas de la navidad de 1980, un avión procedente de Estambul con destino París sobrevuela los Alpes, y cuando enfila las cimas del Jura, en la frontera entre SuizaFrancia una novela comienza a desestabilizar al aparato. Pocos minutos después, entra en pérdida y cae sobre las laderas del Monte Terrible, donde comienza un incendio que acaba con la vida de los posibles supervivientes. Salvo que unos metros del accidente aparece una niña, un bebé de tres meses que, milagrosamente, ha sobrevivido en muy buen estado. A partir de aquí, dieciocho años más tarde, un detective privado está decidido a acabar con su vida. En dieciocho años no ha conseguido desentrañar el principal misterio de aquel suceso. La identidad de la niña, convertida ya en una joven atractiva e inteligente. Una niña que se disputaron en su momento dos familias. Dos parejas de presuntos abuelos, una de ellos, ricos, de la periferia pija de París, poderosos, influyentes, conservadores,… La otra, pobres, vendedores de pescado frito en una furgoneta de Dieppe, de izquierdas convencidos, no menos orgullosos… A estos últimos, la justicia les entregó la niña. Pero sobretodo son dos personas las que quieren saber la auténtica identidad de la chica. Uno, el presunto hermano mayor según la justicia, que no quiere que la chica sea su hermana… La otra, la que hubiese sido hermana mayor de la chica si la justicia hubiese fallado de otra forma, que mataría porque la chica fuese su hermana… Y algunas muertes por el camino.

Place de la Concorde

Buena parte de la acción de la novela sucede en París y alrededores. No recuerdo si pasan en algún momento por Concorde, porque van de metro en metro, pero aquí queda.

Se supone que en la novela hay un misterio. No se supone, lo hay. Pero es un misterio que, para cualquiera que tenga dos dedos de frente, algún conocimiento del desarrollo de la genética y sus aplicaciones judiciales, o capacidad para consultar en internet, sabe que es imposible que el misterio dure 18 años. Aun contando la época en que sucede la acción como las vísperas del año 2000. Luego eso quiere decir que esos análisis son inconclusos. Lo cual deja sólo dos posibilidades… no entraré a hacer el trabajo de quien quiera leer el libro. Al final, mi hipótesis inicial, la que construyo en los primeros minutos tras abrir el libro es la que triunfa. Y cualquier lector mínimamente avispado lo deducirá, incluso con los magros datos que he dado en esta entrada.

Por lo tanto, como principal interés del libro está el camino que recorren los personajes del libro. El protagonista no es la chica. Emily, la chica en cierto modo es el macguffin que lleva a actuar a Marc, su hermano mayor según decisión de la justicia. Y que en el plazo de un par de días tiene que asimilar toda la información que el detective, de improbable nombre Crédule Grand-Duc, ha adquirido en dieciocho años, y llegar a la conclusión correcta. Y eso, supone desentrañar muchos secretos, algunos de ellos tristes, otros incómodos. Y también ir en contra, y a veces a favor, de las personas del entorno, especialmente la también improbable hermana mayor “alternativa” de EmilyMalvina de Carville, personaje entre lo bufo y lo siniestro.

Arco de Triunfo de l'Etoile

Lamentablemente no tengo fotografías del Jura ni de la Alta Normandía, así que más París, el Arco de Triunfo de l’Etoile.

Al final tenemos un thriller en el que los investigadores son gente, que tendrían que haber llevado sus vidas, y se meten en este lío improbable. Improbable por la cantidad de coincidencias que el escritor obliga a que sucedan para que la historia pueda durar más de 500 páginas, quizá un número excesivo. Improbable, porque tanta carambola puede resultar de difícil tragaderas para el lector, especialmente el más avispado. Improbable, porque casi imposibles son algunos de los caracteres que se nos proponen. No obstante, el libro se deja leer, entretiene, tiene algún momento de emoción y de atrapamiento de lector, aunque esté muy lejos de ser una obra redonda. A mí me ha servido para practicar la lectura en francés. Eso sí. Y a darle varias vueltas a la homofonía de un avion sans elleun avion sans ailes… aunque sin necesidad de darle vueltas a esta homofonía, la resolución del misterio está por ahí…

Entrada a la Place des Vosges por la rue de Birague

En cualquier caso, en Google Maps, el Monte Terrible, como Mont Terri, aparece integramente en el cantón suizo del Jura y no en Francia… y esta entrada porticada no es a una plaza dedicada a estos montes sino a los Vosgos… que son unos montes estupendos, y la plaza también.

El escritor (2010)

Cine

El escritor (The Ghost Writer, 2010), 5 de abril de 2010.

Tras las mini-vacaciones de la Semana de Pascua, con calma y tranquilidad, y a una sesión temprana aprovechando que no he ido a trabajar por la mañana, nos pasamos a ver la última de Roman Polanski. Un director que cuando me gusta me gusta mucho, y cuando no me gusta lo aborrezco. Y de todo hay en su filmografía.

Nos encontramos al principio del filme con un escritor de los que los anglosajones llaman ghost writers (escritores fantasma), y que en España son conocidos como los “negros”. Y así se le denomina en el doblaje de la película. Estos escritores son aquellos que realmente escriben o suplen las carencias de las obras escritas que se publican bajo la autoría de personajes famosos pero cuya profesión original no es escribir. En este caso, al “negro” (Ewan McGregor) se le pide que redacte las memorias de un antiguo primer ministro británico (Pierce Brosnan), que en una primera impresión parece un trasunto de Tony Blair. Luego veremos que aunque basado en el personaje real, se trata de un personaje de ficción con otra personalidad. El puesto ha tenido un antecesor que ha fallecido por ahogamiento en lo que parece y ha sido calificado como suicidio. El escritor se traslada a una isla en la costa de Nueva Inglaterra en EE.UU., donde se encuentra el político. Coincide también con el momento en que las revelaciones de un antiguo ministro británico ponen al antiguo premier en el hojo del huracán, por presuntas torturas hacia prisioneros, y con riesgo de ser encausado por la Corte Penal Internacional de La Haya. Por supuesto, nada será lo que parece, y el escritor se verá metido en un drama de intriga al sospechar que su antecesor pudo ser asesinado.

Decir que la película está en general bien hecha es una obviedad dado que al director le sobra oficio a raudales. Rodada en el ambiente opresivo por el clima frío y desapacible de la isla donde sucede buena parte de la acción, la ambientación es buena. En cuanto a la historia, tiene sus momentos de previsibilidad, y la presencia de la mujer del político (Olivia Williams) en un rol que sabes que tiene más detrás de lo que aparenta, hace que supongas por dónde pueden ir los tiros aunque sin precisión. A mí me costó un poco entrar en la historia, y hay algunas situaciones que aunque previsibles no te las acabas de creer, como las escenas entre el escritor y la mujer del político, muy cogidas por los pelos. Pero globalmente resulta entretenida, y me gusta que el final sea tan poco convencional, aunque inquietante.

Está razonablemente bien interpretada. Los mencionados anteriormente cumplen. Creo que Olivia Williams es mejor intérprete que los dos masculinos, pero no se le dan suficientes oportunidades para lucirse plenamente. Una pena. Además, se luce Tom Wilkinson, siempre solvente, en su breve papel. Hay otros ilustres en el reparto, pero con papeles muy reducidos o poco significativos.

Para resumir, una película en la que se juega un poco entre el thriller y el drama político, que no está mal, que entretiene, pero a la que creo que no se le saca todo el jugo y toda la miga que podría haber dado. Con un poco de más mala leche, podría haber sido una crítica más dura a determinadas actitudes de determinados gobiernos occidentales en su política internacional. Por primera vez, estoy ante una película del director que ni me entusiasma ni la odio, simplemente me entretiene. Lo cual también es una decepción en sí misma.

La puntuación:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Amstel

Vista de Amsterdam a orillas del Amstel - Panasonic GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

La lista (2008)

Cine

Salud y república

La lista (Deception, 2008), 13 de abril de 2009.

En primer lugar, adelantar una cuestión… la sensación que te queda al terminar el filme tiene mucho que ver con el título en inglés del mismo. Una total y absoluta decepción. La película es la ópera prima de su director, Marcel Langenegger, y tiene entre sus principales alicientes el trío protagonista, los muy conocidos Ewan McGregor y Hugh Jackman, y la menos conocida pero interesante Michelle Williams.

La historia, en principio, parece un thriller erótico. Un contable, con aire de pardillo (McGregor), conoce a un abogado, con aire de hombre de mundo (Jackman), que le abre unas perspectivas de una vida más emocionante y sobretodo con más mujeres… es decir, sexo. Un casual intercambio de teléfonos móviles lleva al pardillo a entrar en conocimiento de una exclusiva lista, cuyos miembros practican el sexo sin compromisos, sin nombres, sin más. También entra en conocimiento con una guapa rubia (Williams) de la que se enamora. Y luego vienen los problemas, cuando las cosas no son lo que parecen.

Los problemas vienen, en realidad, cuando la película resulta totalmente previsible en todo momento. Sabes lo que va a pasar constantemente. Nada te sorprende. Y por lo tanto, no te preocupas por los personajes, que te dan igual. Por si fuera poco, tiene una banda sonora horrible, con una música machacona que te hace pensar que estás en una película de serie B, o peor. Te acabas aburriendo y sólo esperas que pase. Además, la parte “erótica” de la cuestión se limita a unas pocas escenas, apresuradas y sin mucho sentido, con lo que esto tampoco es precisamente un aliciente.

La interpretacion está floja, porque está acorde con el conjunto de la película. No hay nada que destacar ahí. Como curiosidad interpretativa, hay dos apariciones, casi cameos, de la guapa alien Natasha Hendstridge y de la veterana Charlotte Rampling. Aunque en este último caso, tampoco parece que tenga mucho sentido en el conjunto de la historia..

Otra curiosidad es que el último tramo del filme transcurre en Madrid… y está bien retratado. No tiran de estúpidos tópicos donde quedamos como un mero lugar folclórico y estereotipado. Es de lo poco bueno de este largometraje.

Yo esto no lo recomiendo ni para ver en casa con palomitas. Un cuatro a la valoración subjetiva, con un cinco en la interpretación y un cuatro en la dirección.

Y como es hoy la efeméride que es, de imagen,… pues algunos de los escenarios que acabaron con la idea republicana en España, para hacer de este país algo más casposo todavía.

Sacos terreros

Sacos terreros en las trincheras de la Ruta Orwell, Sierra de Alcubierre (Aragón) - Canon EOS 40D, EF 50/1,8

Sólo quiero caminar (2008)

Cine

Sólo quiero caminar (2008), 10 de noviembre de 2008.

Difícil papeleta la de Agustín Díaz Yanes la que se impone a si mismo creando una nueva historia sobre el personaje de Gloria Duque, que ya interpretó Victoria Abril en su primera película como director allá por 1994. Ha pasado mucho tiempo, pero el director no ha resultado especialmente prolífico ya que entre aquella Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto y la actual, sólo ha habido otras dos películas. Y ninguna de las dos me gustó. Quizá para compensar el hecho de que su opera prima sea una de mis películas españolas favoritas de todos los tiempos. Dejar claro que esta película no es una continuación de la predecesora. Sólo toma prestado uno de los personajes, a quien encontramos años más tarde en una nueva situación.

La película que aquí nos encontramos se aleja en su temática y planteamientos de lo que habitualmente se ve en el cine español. Básicamente estaríamos ante un grupo de delicuentes que planean el golpe definitivo que les resolverá la vida al mismo tiempo que llevan a cabo la oportuna venganza sobre el malo de la película. Este tema es recurrente en el cine americano tanto en sus filmes más crudos y duros como Grupo salvaje (Pandilla salvaje en los países sudamericanos; hay un homenaje dentro de la trama del filme que nos ocupa al de Sam Peckinpah), como en sus versiones ligeras o más de comedia, veáse por ejemplo Ocean’s Eleven. La película de Díaz Yanes se encuadraría entre los largometrajes duros tanto por la forma como el contenido, con pocas concesiones al confort del espectador. Hay violencia, hay degradación humana, hay una oscuridad inherente a los personajes.

La parte innovadora es que el “grupo salvaje” son un grupo de mujeres españolas, delicuentes desafortunadas, que movidas por la necesidad y el deseo de venganza por el maltrato a una de ellas, deciden dar un golpe contra un peligroso mafioso de México D.F., casado con una de ellas (Elena Anaya) a la que conoció durante un servicio de ella como prostituta, e interpretado espléndidamente por José María Yazpik. En todo esto, hay un elemento incontrolado para ambos bandos, un sicario de confianza del mafioso encarnado por un sobresaliente Diego Luna, y que decidirá de qué lado caerá finalmente la balanza de la fortuna.

El cuarteto de mujeres lo completan una sobria y efectiva Ariadna Gil, que se convierte en la líder de la banda y también de la acción fílmica, y Pilar López de Ayala, como la más pusilánime de las amigas.

La película, desde mi punto de vista tiene alguna debilidad en el guion. Hay alguna cosita que chirría en las motivaciones y en las relaciones entre las mujeres. Pero se ve compensada de sobra por una puesta en escena de la acción del golpe que está al mismo nivel que muchos de los mejores productos norteamericanos sobre el tema. La ambientación en la capital mejicana es excelente, y una vez que empieza la chicha de la trama te absorbe y te lo pasas bien. Es un película de mujeres, pero no hay glamour. Todo tiene aspereza. Las aristas humanas salen constantemente, y sólo un imenso deseo de venganza y solidaridad en la adversidad hace que el proyecto de golpe salga adelante, aunque con un resultado incierto.

Una de las grandes virtudes del filme es la excelente interpretación del conjunto. Es cierto que todo el mundo ve a las chicas como protagonistas, pero es inmensa la solidez interpretativa de los dos actores mejicanos. Muy buenos, realmente.

En resumen, una película bastante recomendable, especialmente para quien guste de los thrillers sin concesiones. Yo le pongo un siete, con un ocho en la interpretación y un siete en la dirección.

En el mundo de la delincuencia organizada es tristemente famosa Nápoles y su camorra. Y de hay os traigo una fotografía.

Decumano Maggiore (Via dei Tribunali)

Via dei Tribunali, Nápoles - Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM

Transsiberian (2008)

Cine

Transiberian (2008), 29 de octubre de 2008.

Conversación telefónica. Ayer, a las 17:04 horas.

T.: ¡Qué rollo de semana, qué frío y qué mal!
Yo: Sip.
T.: ¿Nos vamos al cine?
Yo: Pero si el lunes no encontramos nada decente que ver.
T.: ¿A tí no te gustaban las películas de trenes? Porque echan Transiberiano o algo así.
Yo: La crítica no la pone muy allá.
T.: Pero sale el Noriega.
Yo: Ese te pondrá a tí, por que lo que es a mí…
T.: A tí te pondrán los trenes,… y alguna moza que saldrá…

Tras esta conversación, que no terminó aquí pero que siguió por derroteros que a nadie más importan, nos abrigamos para afrontar el gélido viento de este final de octubre y nos fuimos a ver esta película, coproducción europea, firmada por Brad Anderson. Con cierto escepticismo… pero con ganas de dar una vuelta.

La película es un thriller ferroviario. Unos voluntarios norteamericanos regresan de hacer sus buenas obras en Pekín, y como él (Woody Harrelson) es un fanático de los trenes, deciden hacer el viaje en el mítico Transiberiano. Ella es su mujer (Emily Mortimer), y se dedica, como aficionada, a la fotografía. Comparte el compartimento de las literas con un español (Eduardo Noriega) y su novia (Kate Mara). En una parada, el buen chico norteamericano, pierde el tren y a partir de ahí pasan cosas. En un momento dado, entra en acción un detective ruso de narcóticos (Ben Kingsley). Y hasta aquí puedo contar.

Entre lo bueno que se puede decir de la película es que, efectivamente, a quien le gusten los ferrocarriles en el cine no quedará defraudado. Bellas imágenes de trenes circulando en paisajes variados, con un predominio de la taiga y la tundra siberianas. Una serie de escenas entre venerables locomotoras de vapor soviética es el clímax desde este punto de vista. Pero por lo demás, la película flojea mucho. Los personajes no están bien dibujados. O son muy tópicos, o son poco creibles. El personaje de Mortimer, que es quien lleva la mayor parte del peso de la película, no es plausible. Una mujer con un pasado duro y complejo no actúa luego como un ratoncillo asustado cuando vienen mal dadas. No es lógico. Por otro lado, la acción avanza a golpes. Tan pronto pasan cosas como sientes que estás perdiendo el tiempo con lo que estás viendo. Falta ritmo. Lo que no es igual a que ese ritmo tenga que ser necesariamente rápido. El ambiente frío y descarnado de la Siberia invitan a un ritmo lento y agobiante. Pero definido, que no es el caso.

Las interpretaciones se resiente de la mala definición de los personajes, y los únicos que se salvan un poco de la quema son Mortimer, por los pelos, no es culpa suya sino de las inconsecuencias del personaje, y Kingsley, que siempre muestra oficio. Harrelson, a ratos, resulta casi caricaturesco, y Noriega está muy poco convincente.

En resumen, película recomendable para fanáticos ferroviarios y si no hay nada más que hacer. Poco más. Yo le pongo un cinco, con una seis en la dirección y un seis en la interpretación.

Otras opiniones en:

Como curiosidad, la película está rodada en Letonia, no lejos de Polonia, donde se tomó la siguiente imagen ferroviaria.

Pospiezny - Poznan

Tren "rápido" en Poznan (Polonia) - Fujifilm Finepix F10