[Fotos] Recomendaciones semanales – del 6 al 13 de agosto de 2017 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Lo que aparecerá hoy aquí acompañando a mis recomendaciones fotográficas de cada semana, en el enlace que sigue a este párrafo, corresponden a dos paseos nocturnos por las calles de Zaragoza. El primero fue originalmente una tertulia fotográfica al caer la tarde que se convirtió en algunas fotos en la noche, el segundo fue un paseo fotográfico para trabajar el movimiento y las estelas de los vehículos en la noche y que acabó siendo un amplio paseo por el casco histórico de la ciudad. Color y blanco y negro… dependiendo del motivo y la iluminación disponible. Las luces artificiales del casco histórico de Zaragoza son matadoras. Desconozco que tipo de gas incluyen las lámparas que dejan una dominante de color muy cálida, virtualmente imposible de corregir, por lo que las fotos acaban yendo al blanco y negro. Lo cual no necesariamente está mal.

Origen: Recomendaciones semanales – del 6 al 13 de agosto de 2017 – Fotografía y otras artes visuales.

[Cine] Victoria (2015)

Cine

Victoria (2015); vista el 26 de octubre de 2015.

Aunque este viernes voy a estar muy liado como para subir ninguna entrada elaborada en este Cuaderno de ruta, voy a dejar programada esta reseña cinematográfica, porque no quiero dejar colgado el comentario de esta película que realmente me parece algo de lo más interesante de lo que llevamos de año. No es perfecta, pero es distinta. Y se agradece.

En Zaragoza sólo está estrenada en versión original subtitulada. Muy bien. Hubiera sido absurdo el doblaje. El idioma en que hablan los personajes en cada momento es trascendente, mucho. Y se perdería sentido de la trama y las situaciones con una película doblada, o mal doblada. Que es lo habitual, por mucho que presuma la industria del doblaje en España.

Las fotografías de hoy, claro está, son instantáneas recogidas en la capital alemana.

Las fotografías de hoy, claro está, son instantáneas recogidas en la capital alemana.

La película dirigida por Sebastian Schipper nos cuenta en tiempo real lo que sucede a una joven española, de unos veinte años, emigrada a Berlín, Victoria (Laia Costa) durante las últimas horas de la noche, un día en que se va a un club berlinés a bailar. Al salir del club, conoce a Sonne (Frederick Lau) y tres de sus amigos que celebran un cumpleaños, con quien empieza un flirteo que parece que no va a ir mucho más allá. Son más de las cuatro de la mañana, y ella tiene que abrir a las siete la cafetería donde trabaja, y pretende dormir un par de horas. Tras un poco de ese flirteo y alguna gamberradilla sin trascendencia aparente, tienen un momento de intimidad, no física, en la cafetería donde trabaja la chica, y parece que se van a despedir. Quien sabe si para siempre. Pero en ese momento, algo cambia, y se meterán en una frenética aventura que cambiará para siempre sus vidas.

Quienes se hayan informado de la película a priori, conocerá su logro. Está rodada en un único plano-secuencia. En una única toma de casi 140 minutos de duración. La película, tras una cuidadosa planificación, se rodó tres veces, con un esfuerzo físico e intelectual notable para todo el equipo, especialmente los intérpretes y el director de fotografía y cámara, el noruego Sturla Brandth Grøvlen, quien, en un reconocimiento de su mérito, ocupa el lugar de honor en los créditos de la película, el que habitualmente se reserva al director, que se sitúa en segundo lugar. Filmada con una ligera Canon EOS C300, aunque no con la montura EF propia de la marca, sino con la PL más estándar en el sector cinematográfico. Me gustaría saber el objetivo utilizado. No lo he encontrado. El formato de la película es 2,35:1, así que tal vez sea un objetivo anamórfico. No me pensé en fijarme en ese detalle. Es realmente una virguería.

No nos muestran el Berlín más turístico, sino las calles más normalitas... aunque algún paisaje urbano sí que reconozco en el filme.

No nos muestran el Berlín más turístico, sino las calles más normalitas… aunque algún paisaje urbano sí que reconozco en el filme.

Pero de nada serviría el virtuosismo técnico si no hubiese una historia que contar detrás. Es cierto que el planteamiento de la película tiene algunas flojeras. Es difícil entender porque una chica pija de Madrid, desencantada con la vida por una profesora de música borde, acaba juntándose con cuatro notas de este tipo a las cuatro de la madrugada en Berlín. La química con el chico protagonista cuesta en aparecer… y yo me lo creí a ratos. Incluso la escena en la que ella toca el Mephisto-Walz de Liszt, por estupenda que parezca en el momento, tiene algo de raro. Pero es justamente es a partir de ese momento, cuando la película se vuelve incluso más demencial e inverosímil, cuando te enganchas a ella, y al frenesí de película de acción que ya habíamos sentido en alguna otra película alemana rodada en Berlín previamente. Sin duda, hay un parentesco entre esta película de Schipper, y aquella estupenda de Tom Tykwer, que además sirvió para que conociésemos a la estupenda Franka Potente.

Y es que en Victoria tenemos también que reconocer la importancia de la protagonista, esta catalana de treinta años haciendo de madrileña de veinte, sola en Berlín. Laia Costa está realmente convincente, se echa a sus espaldas la película, sale adelante de forma estupenda con sus diálogos en parte improvisados, con su inglés imperfecto (es cierto que se le nota un tanto el acento catalán… le podría haber conservado la “barcelonesidad” en lugar de hacerla madrileña) y su desconocimiento del alemán. Factores importantes en el desarrollo de la película y en la difícil verosimilitud de su personaje. Perfectamente acompañada por los actores locales, y sería injusto reconocer sólo el mérito del personaje masculino protagonista, ya que el resto de aventureros de la noche están también muy bien.

Aunque como ya he dicho, contemplé… contemplamos con escepticismo la parte de la película que juega a drama romántico, en el momento en que se convierte en un drama de acción desenfrenada nos engancha totalmente, y pasamos, sufriendo, uno de los momentos más estupendos cinematográficamente hablando de los últimos tiempos. No es una película perfecta, pero merece mucho reconocimiento por lo arriesgado, por su dinamismo, por la ilusión que esta gente a puesto al hacerla, dando un formidable sopapo en los morros al conformismo del cine comercial.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Especialmente al final de la película, cuando se rueda en el interior del Westin Grand Hotel... donde me alojé la primera vez que visité Berlín.

Especialmente al final de la película, cuando se rueda en el interior del Westin Grand Hotel… donde me alojé la primera vez que visité Berlín.

[Fotos] Noche, color, ambiente

Fotografía, Fotografía personal

En los años anteriores, a estas alturas tendría que estar elaborando una lista con quienes premiaría yo con los óscars si dependiese de mi decisión y partiendo de la lista oficial de candidatos anunciada ayer. Paso. En estos momentos, no tengo nada claras mis preferencias. Incluso algunas de mis preferencias claras están fuera de la lista. Así que me dedicaré a otra cosa. Y como es viernes, me relajaré. Últimamente estoy entrenando mi mirada en la noche. Un equipo sencillo. Una cámara ligera y un objetivo de focal estándar y relativamente luminoso. Un 50 mm f/2. Sin abusar de los ISOs altos. Nada más allá de ISO 1000 ó 1250. Se trata de aprovechar la luz, no la ausencia de ella que parece la moda actual, aunque sea en la noche. Y entrenar la vista. Para cuando sea importante. En viajes, o donde sea.

Durante una temporada, miraremos en la noche.

Nocturna: 15º C... en enero

Si es enero, y a la seis y media de la tarde estamos a 15ºC,… algo raro pasa; pero desde luego, invita a caminar y disfrutar de la tarde.

Nocturna: semáforo

Qué difícil es compensar el equilibrio del color con las iluminaciones artificiales que encontramos en la avenida de San José, a la altura de la Balseta,…

Nocturna: paseo por el Canal

Siempre, la mejor hora de la noche para hacer fotografías, se considera el crepúsculo, cuando cierta claridad está presente todavía en el cielo; contrasta el azul con las nubes del mismo con la relativa oscuridad calidad del paseo del Canal.

Nocturna: Fernando

Noche cerrada ya en la plaza de San Francisco, donde toca revisar revistas y libros; si el monitor no está bien calibrado, se pueden perder los detalles en las sombras del Rey Católico, y que sin embargo están ahí.

Nocturna: quiosco

Dos personas en la foto del quiosco de la plaza de San Francisco. ¿Las veis?

[Fotografías] Fin de semana de malos rollos y buenos rollos

Fotografía personal, Política y sociedad

Cuando el viernes por la tarde llegué a casa después de ver la primera parte de The Hobbit, y abrí la tableta para echar un vistazo a las noticias, no tenía muchas ganas del tema. La verdad. Andaba yo cansado. Pero en una de las noticias aparecia el nombre de un lugar, Sandy Hook, que yo recordaba de algunas novelas de corsarios de Emilio Salgari que leí en mi infancia y adolescencia. Desgraciadamente, no se refería la noticia a la barrera de tierra que cierra por el sur el puerto natural de Nueva YorkNueva Jersey. Se trataba del nombre de escuela de educación primaria de una pequeña ciudad de Nueva Inglaterra. Donde un tipo de 20 años se había armado de un fusil militar con el que había matado a 26 personas, 20 de ellos niños. Hace ya un tiempo que decidí dedicar este Cuaderno de ruta exclusivamente a mi tiempo libre, y evitar las noticias de carácter social y político. No me siento libre para hablar de estas cosas. No entraré en los porqués. En cualquier caso, hay otros sitios que nos informan mejor de estas cosas. Pero el asco que me dan todos aquellos que encuentran normal que la gente lleve armas, que lo identifican con la hombría, con “derechos” ciudadanos, que encuentran que la violencia es un método razonable de resolver las cosas, incluso que pueden plantear la violencia como espectáculo, y que luego se llevan las manos a la cabeza cuando pasan estas cosas,… a ratos desearía que los tarados que opinan que el día 21 se acaba el mundo tuvieran razón.

En cualquier caso, afortunadamente el resto de mi fin de semana fue tranquilo y agradable. Fui al cine el viernes con gente amiga, cené el sábado con más gente amiga, e hice fotos el domingo por la tarde con un grupo realmente acogedor y amistoso también. Igual es mejor que no se acabe el mundo. Os dejo con unas fotos del domingo tarde.

Carrusel

En el carrusel.

En el café

En el café.

Contra la suciedad de la ciudad

En la lucha contra la suciedad de las calles.

Burro

En el burro.

Castañas

En la garita de las catañas.

Chorizos

En los chorizos y las longanizas.

Reflejos de la Seo

En el reflejo de la lluvia.