[Viajes] Escapada en el día a la Comarca del Jiloca, con película fotográfica en blanco y negro

Fotografía, Viajes

Sobre este viaje a la comarca del Jiloca, en la provincia de Teruel, ya comenté hace unos días con las fotografías digitales en color. Hoy… esta tarde la cabeza me está matando. Y aunque parece que se va a pasando con un analgésico, no tengo muchas ganas de enrollarme. Así que os dejo unas fotos echas el mismo día con película tradicional para negativos en blanco y negro. Si queréis sabe más, visitad Caminando por la comarca del Jiloca – Canon EOS 650 con Lomography Potsdam Kino 100.

[Viajes] Escapada en el día a la Comarca del Jiloca

Fotografía, Viajes

El viernes pasado me cogí un día de fiesta. Me quedan bastantes todavía de este año, y hemos entrado ya en el último tercio del año. No teniendo urgencias laborales para ese día… decidí prolongar el fin de semana. Y tras hablarlo con un viejo amigo con el que he reconectado recientemente, le propuse ir de exploración. Los campos de cultivo, la vega del río Jiloca a su paso por la comarca del Jiloca en la provincia de Teruel, hace tiempo que despierta mi curiosidad de cara a posibles fotografías de paisaje, especialmente de cara al otoño, cuando los colores sean más agradables. Pero una cosa es lo que ves al pasar con un coche o desde un punto determinado, y otra cosa es el continuo a lo largo de la comarca.

La idea me viene rondando de los dos años consecutivos que en el mes de octubre acudimos a fotografiar la flor del azafrán (y aquí, y aquí). Entonces me di cuenta que a lo largo de la cuenca del Jiloca, en las inmediaciones del curso del río, existían estas posibilidades paisajísticas. Pero antes de ir con todo el equipo, opté por explorar. Investigando rutas, encontré lo que es la Etapa 5 de la GR 160 Camino del Cid, entre Calamocha y Monreal del Campo. Esta denominación es confusa, porque también se denomina quinta etapa de la GR 160 a un tramo del sendero que discurre por la provincia de Burgos. O eso me encuentro al buscar en Google. En cualquier caso, si buscáis en Wikiloc encontraréis descripciones de la ruta que hicimos nosotros. Está razonablemente señalizada. Otra cosa es que sea el recorrido más interesante que se pueda hacer entre el punto inicial y el punto final.

Nos desplazamos hasta Calamocha en tren. Es la primera vez, que yo recuerde, que cojo el tren en la línea Zaragoza – Teruel – Valencia, cuya fama no es muy buena. Salida de Miraflores a las ocho de la mañana, con llegada a Calamocha a las diez,… más el retraso de un cuarto de hora. Lo cierto es que, en el recorrido que hicimos, el estado de la línea es correcto o bueno, y el único problema que tiene es que entre Cariñena y Calamocha, la línea es muy sinuosa y el tren no puede avanzar a gran velocidad. También que, desde que sale de su estación de partida en Miraflores hasta que enfila el valle del río Hueva en dirección sur se da una vuelta alrededor de la ciudad que le lleva un tiempo. Recorrimos caminando 22 kilómetros pasando por los núcleos de población de Calamocha, inicio del recorrido, El Poyo del Cid, Fuentes Claras, Caminreal, Torrijo del Campo y llegada a Monreal del Campo. Tan apenas nos detuvimos en los núcleos de población, salvo para comer alguna pieza de fruta y beber algo fresco, porque teníamos pensado regresar en el tren que para en Monreal del Campo cerca de las tres y media de la tarde. Nos sobraron 25 minutos,… más el retraso de un cuarto de hora.

El comienzo de la ruta, entre Calamocha y El Poyo del Cid, discurre paralelo o aprovechando una vía verde del antiguo Ferrocarril Central de Aragón en su recorrido entre Calatayud y Caminreal, donde confluía con la línea que venía de Zaragoza y seguir a Teruel y Valencia. Se supone que esta línea formaba parte de lo que luego se llamó el Santander – Mediterráneo, que nunca llegó a tener una continuidad total. Se aprecian los edificios de la estación de Calamocha y algunos taludes, trincheras y puentecillos. Después del Poyo, sigue por caminos rurales que comunican los núcleos de población mencionados con los campos de cultivo en la vega del Jiloca. Todo muy bien hasta que después de salir de Torrijo del Campo, en un bifurcación donde encontramos uno de los típicos peirones de la provincia de Teruel, el camino nos dirige a cruzar las vías del ferrocarril en activo, recorriendo el lado sur de la vía hasta Monreal, en un tramo de unos cuatro kilómetros de escaso o nulo interés. Deberíamos haber seguido por el camino asfaltado que une Torrijo con Monreal. Pero supongo que la GR 160 lo evita por el paso de vehículos motorizados. Pero paisajísticamente es más interesante que el secarral por el que transcurre oficialmente la GR.

Algo después de las tres y media de la tarde montamos en el tren de regreso, que sólo tardó una hora y tres cuartos, por ser un semidirecto que hace menos paradas. Y que procedía, para nuestra sorpresa, de Cartagena. Desconocíamos que hubiera una conexión directa en tren desde Zaragoza a Murcia y Cartagena. Quizá la aprovechemos algún día. Aunque el recorrido dura muchas horas. El tren venía lleno. Sin problemas porque habíamos sacado billete con reserva con antelación. Supongo que al ser viernes, había mucha gente regresando a pasar el fin de semana a sus hogares o los de sus familias.

En conjunto, el recorrido realmente tiene algunas buenas oportunidades, especialmente para atardeceres de otoño en los cuales se podrá hacer la misma combinación ferroviaria, pero regresando en el tren que pasa por Monreal del Campo cerca de las siete y media de la tarde, con paradas intermedias, suponemos que alguna de ellas facultativa, en Torrijo del Campo y Caminreal-Fuentes Claras, además de Calamocha, claro está. Fue una jornada agradable en la que afortunadamente no hizo mucho calor. Fotos realizadas con la Fujifilm GFX 50R y el GF 50 mm. Debería haberme llevado la Olympus OM-D E-M5 Mark III con un objetivo zoom o varios objetivos sencillos. Más ligera, e igualmente eficaz para documentar lo que me interesaba. Con película fotográfica tradicional, ya os contaré otro día.

[Obituarios foto y cine] William Klein (1926-2022) y Jean-Luc Godard (1930-2022)

Cine, Fotografía

En los últimos tiempo, parece que está de moda morirse. Bueno, en realidad, es una actividad humana que no ha perdido vigencia nunca. Y que cuando se moda a lo bruto, ya saben,… guerras, epidemias, hambrunas,… pues es especialmente desagradable. Pero claro, en una sociedad humana en la que las desigualdades son una constante, también a la hora de morirse hay diferencias. Fíjense ustedes la que se monta si se muere una reina de Inglaterra y demás territorios del Reino Unido y la Mancomunidad de Naciones (la famosa Commonwealth). Quien dijo que estábamos en crisis. Si se nos muere la momia multimillonaria y coronada, el estado tira la casa por la ventana, mientras que otros mueren en la indigencia y el olvido. El caso es que la semana pasada estuvo también nutrido de otros obituarios, de gentes que, en mi humilde parecer, son más respetables que la momia de los Windsor, previamente Sajonia-Coburgo-Gotha hasta que el abuelo Jorge de la momia, cambió de apellido por haber entrado en guerra con su primo Guillermo, el de Berlín, y quedaba mal tener un apellido tan rebuscado y alemán.

Uno de los finados reciente fue el fotógrafo William Klein (1926 – 2022), nacido en Nueva York y fallecido en París. Nacido el mismo año que la momia de los Windsor, mira tú qué casualidad. En un momento dado de su vida adquirió la nacionalidad francesa, tras quedarse a vivir en el país vecino tras ser licenciado del ejército yanqui tras la Segunda Guerra Mundial. Conozco la magnífica y poderosa obra de Klein desde hace muchos años, prácticamente desde que comencé a interesarme por la fotografía en todos sus aspectos. Pero no hay nada como una buena exposición para que te enganches definitivamente a la obra de un artista. Y esa exposición, en el caso de Klein, la visité en el año 2012, un diálogo fotográfico con el japonés Daidō Moriyama en la Tate Modern Gallery, una de las mejores exposiciones sobre fotografía que he visitado en mi vida. También fue director de cine, aunque poco comercial, y con muchos cortos y documentales en su haber. Como curiosidad, tiene una aparición en el corto La jetée de Chris Marker, como «un hombre que viene del futuro».

Y también se nos ha ido, muy mayor también, el director de cine francés Jean Luc Godard (1930 – 2022) [en IMDb]. Fue uno de los exponentes más importantes de la Nouvelle vague del cine francés, muy influyente a nivel internacional. Y he de decir que de aquella generación de cineastas galos, probablemente sea mi favorito junto con Éric Rohmer y, quizá, Alain Resnais. Sí, por encima de Truffaut, que también goza de mis simpatías. No me considero especialista en el cine de Godard. Su filmografía es tremendamente extensa, ya que abarca seis décadas largas, entre 1955 y 2018, siendo bastane prolífico. En IMDb le acreditan 131 títulos entre largometrajes, cortometrajes, anuncios, televisión, etcétera. Pero sí que le he visto sus títulos más emblemáticos, sirviéndome para enamorarme de Jean Seberg, o de Anna Karina en más de una ocasión. Tengo serias dudas que los mejores directores de cine actuales dejen en mí el poso que dejaron estos directores franceses, a los que anómalamente en un momento dado de mi vida, temprano, y que para siempre estorbaron mis gustos cinematográficos, alejándome del común de los mortales y convirtiéndome en «un raro». Cosas que pasan.

[Recomendaciones fotográficas] De la fotografía asociada a la antropología y la etnología

Fotografía

Hace ya bastantes años, allá por el 2012, cuando volví a interesarme por la fotografía con película tradicional, después de casi una década dedicado exclusivamente a la fotografía digital, recorrí bastante la red de redes buscando recursos actualizados sobre esta forma de hacer fotografía. Y había uno en el que su autora, una antropóloga llamada Karen Nakamura, hablaba de fotoetnografía. Es decir, tal y como lo entendí en aquel momento, utilizaba la fotografía, con película tradicional, para su trabajo con antropóloga en temas etnográficos. Lo cierto… es que pueda que mis contactos con ese sitio fuesen muy anteriores, de principios de los primeros años del siglo XXI, cuando todavía no me había iniciado en la fotografía digital. Pierdo la noción del tiempo. Me he acordado de este sitio, porque muchos de los enlaces que he recopilado últimamente se pueden asociar a la mirada antropológica o etnográfica de muchos fotógrafos.

Una curiosidad histórica y antropológica puede ser Núremberg, ciudad que durante siglos fue una de las más cultas y abiertas de los principados que conformaban el Sacro Imperio Germánico, y que en el siglo XX acabó convirtiéndose en símbolo del nazismo. Ideología con concepciones extremadamente nocivas de lo que es una etnia o una raza.

Hay que mencionar, claro, que la noticia de la semana ha sido el fallecimiento de la reina Isabel II de Inglaterra y… de un montón de países reales o imaginados más (1926 – 2022). Por supuesto que el mundo de la fotografía se ha puesto nostálgico. Tanto por la enooooorme cantidad de fotografías que los reporteros gráficos le han hecho a la monarca británica en los últimos 70 (o más) años, como por el hecho de que con frecuencia fue vista con una cámara en sus manos. Eso sí… siempre de cierto nivel. Que la señora no fue nunca una pobretona. Me quedo con la página que le dedican en Blind. Por quedarme con alguna. A mi padre le gustaba mencionar de vez en cuando que eran «quintos». Yo siempre la recordaré como un señora muy rica, pero de aspecto muy cateto, cara de mala leche y pésimo gusto para vestir.

Situándonos en el ámbito de lo antropológico, me ha llamado el artículo en British Journal of Photography dedicado al trabajo de Alys Tomlinson (instagram), que afronta una amplia serie de retratos en diversas regiones italianas, principalmente insulares, que recogen las tradiciones y los modos de las culturas que en esas regiones se fueron desarrollando con los siglos. Me han gustado. Un blanco y negro muy elegante.

En otro orden de cosas, pero con indudable interés antropológico también, en Aperture nos hablan del trabajo del fotógrafo Marcus Leatherdale que, durante más de tres décadas fotografío el mundo del underground, característicamente el neoyorquino, pero no únicamente. Retratos del famoseo que surgió de ese mundillo de la cultura urbana, pero también de personajes anónimos. No conocía al fotógrafo, pero sus retratos me han gustado.

Hace no muchos años, tras la crisis del sistema de partidos políticos tradicional de la segunda mitad del siglo XX en Italia, cuando surgieron las opciones populistas de la derecha del norte de Italia, algunos de estos políticos empezaron a hablar de la Padania, el país en torno al río Po, y su independencia del sur de Italia. Y creo que todavía siguen por ahí con estos rollos. En American Suburb X recogen el trabajo de Tomaso Clavarino (instagram), que denomina, un tanto sarcásticamente, a esta región geográfica italiana como Padanistán. Otro trabajo que contiene un visión claramente antropológica.

Como lo tiene el de la fotógrafa norteamericana Whitney Hayes (instagram), y que es recogido en Booooooom, cuando dirige su mirada fotográfica a las gentes, y sus costumbres, que visitan una piscina natural de los bosques de Nueva Jersey, que es mantenida y conservada por voluntarios del lugar.

En 35mmc en conocido una iniciativa que también tiene su vertiente antropológica. Un grupo de fotógrafos norteamericanos, pero de origen asiático, han empezado con un proyecto llamado Asian Archives (sin contenido aún, mejor en instagram). En los últimos tiempos se ha tomado conciencia en la sociedad estadounidense de la violencia que se ejerce con frecuencia contra los ciudadanos inmigrantes o con ancestros asiáticos o procedentes de las islas del Pacífico. Un reflejo más de lo arraigado que está el racismo en la sociedad norteamericana. Tal vez en toda la especie humana. Por ello se han lanzado a documentar fotográficamente de una forma veraz, libre de estereotipos, las vidas de estas gentes. Me parece interesante. Algunas de las fotos que muestran están muy bien, aunque me parece que un poco verdes todavía en su proyecto.

[Fotocomentario] Las fotos se ven sobre el papel… u otros medios físicos

Fotografía

«Fotografía»… de las palabras griegas que significan dibujar con luz, pintar con luz, escribir con luz,… este es el origen etimológico de la palabra «fotografía». Pero uno escribe, dibuja o pinta sobre el papel… o por lo menos esa es la creencia que muchos tenemos. Sí, sí… ya sé que ahora hay mucha gente que pintad, dibuja o diseña en el ordenador… Y cuyas creaciones son realmente muy meritorias e interesantes. No pretendo desmerecer su trabajo en absoluto; el mayor de mis respetos. Mmm… pero cuando la imagen encuentra su soporte adecuado… es otra cosa.

Y con la fotografía es lo mismo. Ya sabemos que la inmensa mayoría de las fotografías actuales están «condenadas» a verse en la pantalla de un dispositivo personal portátil (teléfono inteligente, tableta…). Y probablemente a perderse y olvidarse en ellos. Si una fotografía ha de permanecer… tiene que haberse convertido en imagen sobre papel. O sobre otros medios físicos. Pero ha de hacerse material sólida, materia plástica. Suelo trasladar algunas de mis fotografías a papel a través de libros; de viajes, resúmenes anuales, dedicados a algún acontecimiento. Pero ahora he encontrado otra forma de hacerlo.

Lo explico en De los píxeles al papel – Fujifilm Instax Share SP-3. Y las fotos de hoy son escaneados de esas pequeñas fotografías que desde el viernes estoy en condiciones de crear.

[Fotocomentario] Colores que no existen, árboles que no hacen ruido al caer…

Ciencia, Fotografía

Cuando se comentan las fotografías del telescopio espacial James Webb, con frecuencia leemos que están procesadas con «colores falsos» o algúna expresión similar. Existe una discusión muy conocida entre las gentes de ciencias sobre si cuando un árbol es derribado por un rayo en un bosque, pero no hay nadie en los alrededores para oirlo, produce un sonido o no. Sobre esto… incluso aparece en chascarrillos de carácter científico como el de hoy de XKCD, explicado aquí. En la mayor parte de las ocasiones, debates sobre estos temas tienen más un carácter filosófico que propiamente científico, como intentaré explicar a continuación.

La mayor parte de los objetos del universo emiten o reflejan luz. O sea, radiación electromagnética. Pero para saber que está ahí, necesitamos un dispositivo que la detecte. Los seres humanos, y otros animales, tienen ojos. Que son los dispositivos que detectan determinadas longitudes de onda de la radiación electromagnética a la que llamamos luz visible. Al procesar esta información el cerebro, ante nosotros se nos presenta un mundo de colores. Pero esos colores lo son porque los miramos nosotros. Algunas personas con variantes genéticas conocidas, no distinguen todos los colores, o no los ven de igual forma; para ellos, algunos colores no existen. Pero lo que es innegable es que los objetos emite o reflejan radiación electromagnética, independientemente de que un ser vivo la capte y la procese de una determinada forma. Cuando los científicos procesan las imágenes del James Webb, como vienen en el espectro infrarrojo, que normalmente no vemos… les aplican arbitrariamente o por convenio entre ellos un color. Que no es falso por sí mismo. Simplemente nos ayuda a interpretar las imágenes. El color, por sí mismo, no existe. Es dependiente de la interpretación del cerebro del ser vivo. La luz existe, la podamos ver o no; es la radiación electromagnética. El color es una impresión… no existe por sí mismo.

En el caso del árbol que cae… lo que produce al caer es una onda de presión, que hace vibrar las partículas en el aire o en cualquier otro medio que las pueda transmitir. Cuando son detectadas por un ser humano, u otros animales, en el oído interno, el cerebro las procesa como un sonido. Pero si no hay ningún ser capaz de procesarla, no hay ruido. Hay ondas de presión, vibraciones de las moléculas de la materia. Eso siempre. Si a esto le llamas sonido, el sonido existe. Si el sonido es la percepción del ser vivo, y no hay ninguno próximo,… no hay sonido. Como lo definas. En la medida en que se vine definiendo el sonido como el fenómeno que lleva a la propagación de ondas mecánicas (audibles o no), a través de un medio cuyas moléculas vibran, el sonido existe.

Ilustro este comentario con fotografías tomadas en parte en el espectro visible y en parte en el infrarrojo realizadas como se describe en Elevando el nivel del infrarrojo digital – Panasonic Lumix GX1 modificada.

[Fotocomentario] El tren, ese servicio público… se supone

Fotografía, Política y sociedad

Los ferrocarriles fueron un elemento decisivo durante el siglo XIX para impulsar la revolución industrial y el desarrollo tecnológico y social de muchos países. De forma muy irregular en otros. Las gentes, durante la mayor parte de la historia del ser humano, nacían, vivían y morían en un mismo sitio, o desplazándose de forma muy limitada en su entorno. Los viajes eran cosa de privilegiados o aventureros. O invasores militares. Las mercancías se movían con parsimonia, en cantidades pequeñas. Si tus campos producían, comías y también tus vecinos. Si no, había hambruna. El consumo era local. Y las tecnologías, básicas, artesanales. Con la máquina de vapor todo cambió. En el siglo XX, en muchos países el ferrocarril fue determinante para la vertebración y cohesión del territorio. También para las comunicaciones entre países. Y eso, en Europa y otros países del mundo, sigue sucediendo en el siglo XIX. Uno de los países con una red ferroviaria densa, amplia y bien organizada es Alemania, y durante unos días la pudimos disfrutar en este mes de agosto.

En España, sin embargo, la historia del ferrocarril siempre ha sido agridulce. Por supuesto que también contribuyó a la industrialización y vertebración del país… pero tarde, de forma irregular, con numerosos desequilibrios regionales. Fue fundamental para algunas regiones, especialmente las periféricas, pero no tuvo un impacto real en el interior agrícola y más vacío. Y eso sigue. Las comunicaciones transversales, las medias y largas distancias que no sean alta velocidad son testimoniales, poco usadas y poco vertebradoras. Sólo son realmente significativas algunas redes de cercanías en áreas metropolitanas importantes, y la red radial de alta velocidad, pensada para que la gente vaya y venga de Madrid. No hay red de alta velocidad transversal, o es muy testimonial. Una vez más, seguimos sin vertebrar el territorio. Como consecuencia, muchísimos camiones atufando la atmósfera y un excesivo uso del coche particular. Si a ello añadimos las dificultades de comunicación con otras redes por los distintos anchos de vía, escasamente paliados en los últimos tiempos en los trenes de alta velocidad… Y la experiencia en los últimos tiempos, así como los titulares de las noticias, nos hablan del impacto de las crisis económicas y financieras en el mantenimiento de las líneas, incluso las más prestigiosas. Aumentan los incidentes, los retrasos… y no digamos ya la manía de jugar a que los trenes son aviones, lo cual empieza a difuminar los derechos de los viajeros cuando se producen incidentes por culpa de esos billetes low cost, que no lo son tanto.

En fin, las fotos de hoy proceden de ese viaje a Alemania, y de ellas podréis saber más en Múnich y otras ciudades bávaras – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super… una vez más.

[Recomendaciones fotográficas] Cuatro recomendaciones… menos habituales

Fotografía

Hoy me salgo un poco de los temas y estilos que habitualmente me llaman la atención. O esa impresión tengo mientras repaso los marcadores que he ido seleccionando en las últimas semanas. Porque entre el viaje a Múnich y la entrada del domingo pasado dedicada a la Pinakothek der Moderne de la ciudad bávara, hace varias semanas que no traigo a estas páginas recomendaciones fotográficas.

Parece que Lisetta Carmi y yo tenemos algo en común. A los dos nos fascinaron las esculturas del Cementerio Monumental de Staglieno en Génova. Yo lo visité en 2014… el año que la fotógrafa cumplió 90 años.

Hace un par de días, después de recoger un paquete en punto de recogida, dia un paseo con unos amigos por el Parque Grande de Zaragoza. Estuvimos hablando de viajes. Especialmente del frustrado viaje a China en la primavera de 2020, que vete tú a saber cuándo podremos realizar. Y empezamos a hablar del peligroso gigante asiático. Peligroso por la naturaleza de su régimen político. Reflexionábamos sobre la gente del país; la mayor parte de los españoles/europeos tienden a homogeneizar las características de sus habitantes. Craso error. Es un país tan diverso como su tamaño. Visitarlo es una forma de constatarlo. Pero también viendo fotografías. Como los de retratos de jóvenes chinas, en ámbito urbano, de Luo Yang (pero para ver sus fotos hay que ir a su cuenta en Instagram, de la que soy seguidor hacer ya un tiempo), y que recientemente pudimovs ver en AnOther Magazine.

Siguiendo con las gentes con origen en el país asiático, en Lenscratch me llamó la atención muy recientemente el artículo dedicado al trabajo de Thomas Holton, The Lams of Ludlow Street. Es uno de esos proyectos a largo plazo que me fascinan… fundamentalmente por mi incapacidad para llevarlo a cabo. Mi naturaleza curiosa, desde niño, hace que mis centros de interés vayan variando con facilidad. El caso es que Holton lleva fotografiando a la familia Lam en Nueva York desde 2003. Un matrimonio con tres hijos, muy niños entonces, ahora ya unos jóvenes adultos.

También en Lenscratch nos presentan una publicación que muestra el trabajo de dos fotógrafos que dirigen su mirada hacia el paisaje, profundamente modificado o influido por el ser humano, un tema que hace años que me interesa mucho. Y trata de la combinación de los trabajos de Nancy Holt, artista que trabajaba sobre el terreno, generando instalaciones y trabajando con una diversidad de técnicas audiovisuales a partir de ellas, y Richard Misrach, un fotógrafo al que ya me había acercado en alguna ocasión.. Visiones del paisaje muy conceptuales, pero también muy interesantes.

Finalmente, en Aperture homenajean y nos hablan de Lisetta Carmi, fotógrafa italiana recientemente fallecida a la muy venerable edad de 98 años. No la conocía. De su extensa vida, sólo dedicó dieciocho años, de 1960 a 1978, a la fotografía. Exiliada en Suiza por se de origen judío, huyendo de las leyes raciales del fascismo italiano, adquirió conciencia social, y durante ese tiempo dirigió su mirada hacia los menos desfavorecidos; estibadores de los puertos italianos, prostitutas, travestidos. Me han parecido muy curiosas sus fotos de la serie Erotismo e autoritarismo a Staglieno, el famoso cementerio monumental de Génova. También práctico el retrato, y fotografió a figuras públicas importantes. Definitivamente, una fotógrafa que conviene no olvidar. En 1978, lo dejó y se dedicó a otras cosas. De la misma forma que en 1960 comenzó a fotografiar de forma repentina e inopinada… en aquel momento tenía ya 36 años, y se había dedicado a la música. Fascinante la biografía de esta mujer.

[Fotocomentario] Ayer fue el Día Mundial de la Fotografía… pues pongamos algunas fotos

Fotografía

Ayer estuve realmente muy ocupado. Así que ignoré en gran medida las redes sociales, salvo para subir algunas fotos como tengo costumbre y actualizar este Cuaderno de ruta. Pero no revisé lo que decían mis contactos en las mismas, o mis suscripciones. «Amigos» los llaman. Algunos lo son,… claro. Así que nadie me recordó la efeméride hasta hoy por la mañana. Así que celebrémoslo poniendo algunas fotos. De hoy mismo. No he dormido bien los últimos días. Me despierto hacia las tres o las cuatro de la madrugada y luego me cuesta dormir de nuevo. Y hoy me he vuelto a despertar a la hora de todos los días, entre seis y cuarto y seis y media. Y he decidido salir a ver salir el sol y a caminar un rato.

Siempre he pensado que si se me olvida la fecha, el año pasado también, es porque me cae gordo que se homenajee indirectamente a Daguerre, que no inventó la fotografía. Adaptó los procesos a sus intereses comerciales. Aunque como el gobierno francés le compró el invento y lo puso en el dominio público, el daguerrotipo se extendió y la fotografía se popularizó. Así que el mérito está más en el gobierno francés que en Daguerre, que después de arrinconar a Niépce y sus herederos, buscaba su propio beneficio personal. Algo se llevaron estos, de todos modos.

La historia, que no Daguerre, hizo justicia con Niépce y sus aportaciones. No obstante, fue el procedimiento negativo-positivo de Talbot, que permitía hacer muchas copias del original, el que se puede considerar antecesor de la mayor parte de los procesos fotoquímicos que triunfarían posteriormente. Mientras que el daguerrotipo se puede considerar, al menos hasta cierto punto, una vía muerta.

Hoy en día, algunos todavía somos fieles en cierta medida a los procesos fotoquímicos. Pero la mayor parte de la gente, la inmensa mayoría, usa la fotografía electrónica digital. Aunque no sea más que porque la mayor parte de la gente toma fotos con sus teléfonos móviles. Existió una fotografía electrónica analógica que ya no se usa. Siempre me ha parecido un solemne tontería llamar «analógicos» a los procesos fotoquímicos. Las fotos de esta entrada son de cámara digital, la Fujifilm GFX 50R, a la que cada vez soy más aficionado a pesar de su tamaño grandote. También he hecho fotografías fotoquímicas, un cartucho de Polaroid en color. Ya las enseñaré otro día. Bueno… comencemos otro año de disfrutar de la afición fotográfica.

[Fotocomentario] Algunos creen que son más listos que sus ancestros, pero… ¿es verdad?

Fotografía, Política y sociedad

A principios de julio salí a pasear con mi Agfa Isolette I, una cámara de gama baja fabricada entre 1951 y 1954. Que ahora queda muy mona en las estanterías de las cafeterías y los restaurantes como decoración. Pero que hace fotos y doy fe. Esta es la cámara…

Algunos ejemplos de las fotos que se pueden hacer los muestro a continuación. Pero para saber más de lo que es hacer fotos con ella, podéis seguir el enlace El encanto y los engorros de las cámaras de fuelle – Agfa Isolette I con Ilford Fp4 Plus a IE 200. Yo me divierto mucho haciendo fotografías con estas antiguallas, aunque no se consiga la calidad intrínseca en la fotografía que uno espera de las cámaras de formato medio, o de las modernas cámaras digitales.

Pero lo curioso es que he visto intimidados por estas cámaras a gentes que fardan mucho de sus modernas cámaras electrónicas digitales, con sopotocientas funciones, muy sofisticadas, con zillones de píxeles, pero que cuando les pones en las manos una de estas cámaras de objetivo retráctil con fuelle… no saben muy bien por donde empezar. Se siente perdidos. Tienen miedo de «romper» algo. En una cámara que lleva sobre la faz de la Tierra más de 70 o casi 70 años, y sigue funcionando. Pero estas cámaras era las que usaban sus padres o sus abuelos en aquellos tiempos, para hacer fotos a la familia cuando salían de vacaciones. O por lo menos los padres o abuelos de las gentes de su generación en buena parte de Europa occidental, porque en España con su dictadura y su aislamiento, y su defectuosa cultura, no eran tan frecuentes. Y es una cámara de gama baja, económica. Vamos… para el común de los mortales. Curiosamente, algunos creen que ahora, en medio de tanta proeza tecnológica que nos rodea, son más listos que sus ancestros. Mmmmmm… ¿seguro? No creo.

[Fotocomentario] La ¿aburrida? arquitectura de Zaragoza

Arte, Cultura, Fotografía

En general, me gusta mi ciudad, Zaragoza, en la Comunidad autónoma de Aragón, España, para los no hispanos. Tiene un buen nivel de vida. Quizá un poco más calurosa de la cuenta en verano. Y más últimamente, pero a cambio los inviernos no son extremadamente fríos. A no ser que haya niebla. O viento; cierzo le llamamos. Que antes era casi siempre en invierno; o la una o el otro. Pero últimamente, no tanto. Tiene más de dos mil años de historia con una administración continuada, aunque con varios cambios en el nombre por la evolución fonética del mismo, Caesaraugusta [léase Kaesaraguta, no Zesaraugusta], Sarakusta, Çaragoça [leáse Tsaragotsa] y finalmente Zaragoza [que cada cual lea las zetas como tenga costumbre]. Pero salvo algún rincón aislado… es un poco gris y feota. Más que fea… con poca gracia.

Pero recientemente, o sea, hace cuatro años, escuche una interesante discusión después de una sesión de cine entre varias amistades que, con gran energía, los unos defendía ese parece mío de ciudad estéticamente sosa, frente a quienes defendían que había mucha arquitectura estupenda. No participé mucho; mi criterio es limitado en estos momentos, más allá de apreciaciones total y absolutamente subjetivas. Pero desde entonces, cuando camino por la calle con la cámara me fijo más en los edificios, y les hago fotos. De algunos de ellos, muchas veces. A ver si con el tiempo y algún influjo mágico acabo adquiriendo algún criterio. Creo que alguno voy adquiriendo, pero todavía no me atrevo a opinar en voz alta.

Las fotos de hoy proceden de este rollo: Las ISO 100 son para el verano… – Fujifilm GS645S Wide 60 con Lomography Potsdam Kino 100.

[Recomendaciones fotográficas] Adiós a las cámaras réflex… supongo

Fotografía

Ya comentaba ayer en mi blog de técnica fotográfica, donde tal vez replique esta entrada, que esta semana pasada he dispuesto de poco tiempo para mis cosas de ocio. Entre el trabajo… alguna preocupación del trabajo que me he llevado a casa y que aún ronda por mi cabeza… y algunos asuntos domésticos… pues eso. Así que realmente me he encontrado con sólo tres posibles recomendaciones guardadas… y dos de ellas son de artículos a los que realmente no se puede acceder. Así que me quedo con la tercera.

La última vez que viajé con una cámara réflex, digital en este caso, fue en 2017, cuando me llevé la Pentax K-S1 a Milán y alrededores y al lago Constanza. Quería un equipo ligero. Pero la Olympus OM-D E-M5, micro cuatro tercios, empezaba a dar señales de agotamiento, aunque aun duró un año más, y opté por la Pentax. Las fotos están realizadas en Bérgamo.

En Blind Magazine publicaron esta semana un artículo sobre la extinción de las cámaras réflex digitales. No me atrevo a decir que las cámaras réflex para película estén extintas, porque puede haber por ahí alguna iniciativa que las mantenga vivas, aunque sea de forma testimonial y marginal. Lo cierto es que quedan muchísimas, millones, todavía en activo o con posibilidad de estar en activo y haciendo fotos. Pero ya no hay fabricación industrial con fines comerciales para el consumidor o el profesional… Bueno… Hasselblad creo que todavía hace respaldos para película para su sistema H. Aunque en su página web no lo he encontrado. Los hacía, quizá… y son compatibles con las nuevas cámaras de este sistema… La Nikon F6 estuvo en catálogo hasta hace pocos años. Pero la sospecha es que no las fabricaban ya desde hace bastantes más. Simplemente anunciaron su desaparición cuando vendieron el inventario que habían fabricado.

Las cámaras réflex para película fueron la cúpula de este tipo de fotografía por muchos motivos. Permitía disponer de equipos polivalentes, eficaces, precisos, y según el peso que el fotógrafo estuviese dispuesto a cargar, podían ser relativamente ligeros. Aunque los equipos más profesionales llegaron a ser muy voluminosos y pesados, al igual que sus ópticas de enfoque automático más sofisticadas. Esto, hablando del formato pequeño, con negativos de 24 x 36 mm sobre película biperforada de 35 mm de ancho. Si hablamos de formatos más grandes… pues el peso y el volumen aumenta con rapidez. Las cámaras de sistema previas, las telemétricas, de las que sigue fabricándose algún modelo a precios de artículo de lujo (y alguno más excéntrico todavía), no pudieron competir cuando las cámaras réflex maduraron. Así que hace décadas que quedo claro que eran la tecnología más adecuada y avanzada para la fotografía com película tradicional.

Cuando en la primera década del siglo XXI se impuso la captura electrónica digital sobre la película tradicional, también parecía que las cámaras réflex eran la tecnología mas avanzada y versátil… hasta que empezaron los fabricantes más innovadores y contestatarios a ponerlo en duda. Y estos fueron Olympus y Panasonic con su sistema micro cuatro tercios. Un carro al que yo me subí de inmediato. Y mira que durante años fui mirando como una curiosidad, cuando muchos de los colegas en los grupos y asociaciones fotográficos empezaron a competir por el tamaño de sus cámaras réflex digitales y de sus fálicos objetivos de focal variable. Y yo, mientras, aparecía en las quedadas con mi pequeña y querida Panasonic Lumix GF1. Y eso que no renuncié a las réflex digitales. La última seria que compré, la Canon EOS 5D Mark II, fue a principios de 2010; pero nunca la he llevado de viaje. Demasiado pesada. Aún compré otra, la Pentax K-S1, en 2015, a precio de outlet, un cámara con poco éxito comercial, pero que me permitía aprovechar mi parque de objetivos con montura K. Ahora los uso con cámaras digitales sin espejo, como la Canon EOS RP, mediante adaptadores, sin problemas. Para mí el futuro estaba claro, con la evolución de los visores electrónicos, las cámaras digitales de sistema sin espejo eran mucho más interesantes, mucho más eficientes, mucho más ligeras, que las cámaras réflex. Y sin embargo, durante una década, muchos, incluso los «experto», han dicho que no. Hasta que el mercado ha dicho que sí.

El artículo mencionado vino a colación del anuncio de Nikon de que cesaba el desarrollo y producción de cámaras réflex digitales. En Canon, el anuncio no se ha hecho nunca de forma tan solemne, pero hace tiempo que se da por hecho. El adelgazamiento del catalogo de objetivos con montura EF que han hecho en los últimos tiempos ha sido tremendo. Lo cual indica que sus líneas de montaje están trabajando en los objetivos con montura RF. Probablemente mantendrán en catálogo los anteriores mientras tengan existencias almacenadas. Sony mantuvo unos años la montura A de Minolta, pero sabiendo que en el campo de las réflex no podía competir con Canon y Nikon, se pasó al bando de las sin espejo con gran éxito. Y sólo queda Pentax, con un modelo de negocio que ya veremos… prácticamente ha anunciado que irá fabricando las cámaras a demanda. Pentax, es decir Ricoh, que es quien compró la marca y la línea de desarrollo y fabricación, se ha convertido en un fabricante marginal. En cualquier caso, en 2009, yo, que nunca he sido un experto, ya lo decía. Y todos me miraban con escepticismo preguntándose de dónde había salido el raro ese… que era yo. Siempre he sufrido el complejo de Casandra,… aunque los listos dicen que sólo es cosa de mujeres. La discriminación a la inversa. ¿Sabéis quién era Casandra verdad?