[Fotos] Con una cámara de la que hace tiempo que quería disponer

Fotografía

Hay cámaras en la historia de la fotografía que son emblemáticas. Que, independientemente a quién se dirijan, profesionales, aficionados avanzados, aficionados entusiastas o simplemente a la gente en general que quiere guardar recuerdos de donde va o de la gente que quiere, independientemente de que se hicieran muchas o pocas, independientemente de su precio… se han convertido en emblemáticas porque eran un acierto pleno para el uso por las personas a las que estaban dirigidas.

Una de ellas es la Olympus Trip 35, fabricada entre 1967 y 1984, de la que se fabricaron más de diez millones de ejemplares. Muy sencilla de uso, el papel que jugaba en el mundo de la fotografía en estos momentos lo cubren las cámaras incorporadas en los teléfonos móviles. Que usa todo el mundo para sus cosas, incluso si no es aficionado a la fotografía. La cuestión es que, al igual que en estos momentos hay teléfonos móviles que tienen cámaras estupendas, aquella cámara, a pesar de sus limitadas pretensiones, su sencillez de manejo, y de ser asequible, tenía una calidad muy muy buena, en su fabricación y en su óptica, proporcionando fotografías de mayor calidad que muchos aparatos similares del momento y de las siguientes décadas.

Recientemente, he adquirido una, totalmente revisada, en perfecto estado y totalmente funcional. Que pienso usar con frecuencia a partir de ahora. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Olympus Trip 35, la original, una cámara que siempre quise – Probada con Ilford FP4 Plus 125. Las fotos de hoy son de los primeros rollos de película que he expuesto con ella, para probarla, y comprobar sus limitaciones y peculiaridades. Que ya suponía, pero que conviene confirmar. Estoy encantado.

[Libro de fotografía (y un premio] Paisajes con casita y premio nacional de fotografía

Fotografía

Antes de entrar en materia, las fotografías que ilustran la entrada proceden de uno de los rollos en color que hice en el mes de septiembre. Y que esta misma mañana he comentado en sus aspectos técnicos de forma mucho más amplia en En color de medio formato (que no formato medio) – Olympus Pen EE3 con Kodak Portra 400. Son fotografías urbanas realizadas con la pequeña Olympus Pen EE3, que nos ofrece más de 72 fotogramas en un rollo de los habituales de 35 mm biperforado de 36 exposiciones. Llevo un retraso notable a la hora de ir comentando los rollos de fotografía que voy haciendo, y se me hecha encima un viaje corto a Andalucía y la llegada del revelado de los rollos que hice en el viaje a Italia. Pero ya no doy más de mí.

Recientemente me llegó un librito que me ha gustado mucho. De la editorial Another Place Press. Ya he comentado en varias ocasiones que se trata de un pequeña editorial británica que se dedica a publicar el trabajo de fotógrafos que trabajan el paisaje con un componente humano y de una forma que se aleje por los senderos trillados de las redes sociales y lo “saturadamente” vistoso. El libro de esta ocasión se titula Black Dots y su autor es el fotógrafo inglés Nicholas J. R. White (instagram), de quien ya he comentado alguna cosa previamente. Me gustan sus paisajes.

En esta ocasión, durante tres años se pasea por remotos paisajes de Inglaterra en los que de vez en cuando se encuentran pequeños refugios de pastores, que en inglés se denominada bothies, generalmente en zonas de montaña, abiertos permanentemente para que cualquiera que por allí pase pueda refugiarse si lo necesita. Estos pequeños refugios son los puntos negros (black dots) a los que se refiere el título del libro, ya que muchas veces apenas se perciben en la inmensidad de los paisajes, especialmente en el norte de Inglaterra. Los paisajes son realmente bellos. Eventualmente presenta también fotografías de los interiores de estos refugios, así como retratos ambientales de personas asociados a los mismos. La verdad es que es un trabajo que me parece interesante e inspirador.

Además del libro mencionado, mencionaré también que se ha conocido la ganadora del Premio Nacional de Fotografía 2021. Me he percatado del asunto en una entrada en Instagram de Leire Etxazarra, la autora del estupendo blog Cartier-Bresson no es un reloj, donde supongo que en algún momento publicará algo sobre el tema, pero no de momento. En cualquier caso, luego he visto que otros medios dedicados a la fotografía en español también han comentado algo sobre el asunto.

La ganadora del premio de este año es Pilar Aymerich, fotoperiodista catalana, que ya cuenta con 78 años y se encuentra ya retirada, aunque tengo la sensación de que no inactiva. Su página web da la sensación de que hace mucho que no está actualizada. Tiene un diseño muy antiguo y no hay referencias a acontecimientos posteriores a 2013. En cualquier caso, es fácil que sus fotografías sean familiares para quienes tenemos unos años y tenemos la fotografía, en todos sus aspectos, como afición. No obstante, sin dudar en absoluto de sus merecimientos, ahora que he repasado su obra tiene fotos muy notables como fotoperiodista que trabajó desde el final de la dictadura, me parece que en esta ocasión es un premio muy tardío, y con un fuerte componente ideológico. Ya digo que eso no quiere decir que no sea merecido. Pero los premios, para que tengan el valor debido, hay que entregarlos a tiempo. Y no por la moda de rescatar del olvido a gente que en su momento se lo curró, pero adquirió poca relevancia entre el público general, quedando simplemente como profesionales de prestigio entre los medios y los pocos aficionados que nos intentamos enterar de lo que pasa en el mundo de la fotografía. Pero este país es así.

[Fotos] Blanco y negro veraniego con filtro rojo

Fotografía

Fotos del mes de septiembre, paisajes urbanos con película negativa en blanco y negro, con un filtro rojo colocado sobre el objetivo de la cámara para mejorar los contrastes. O eso espero haber conseguido. Creo que sí. Los detalles técnicos en El filtro rojo y su influencia – Pentax MX, SMC Takumar 1:2 35 mm y Kodak T-Max 400. Como de costumbre, aquí, algunas fotos.

[Fotos] Fotopaseo con película instantánea tras lo peor de la pandemia

Fotografía

Confluencia de dos eventos que llevan a esta entrada de fotografía instantánea.

A principios de verano, en la sección de “productos reacondicionados” de Amazon, vi una oferta de película de “segunda mano” (concepto absurdo por demás), Instax Square Star Illumination, a un precio bastante más bajo del habitual. Así que lo cogí. Esta es una película Instax Square Color normal y corriente, pero el marco de la foto, en lugar del tradicional blanco, es negro con un punteado blanco como si fueran estrellitas. El segundo evento es que, tras el parón por las recomendaciones de distanciamiento social debidas a la pandemia del nuevo coronavirus, a finales de septiembre AFZ Asociación de Fotógrafos de Zaragoza comenzó de nuevo actividades colectivas, con un fotopaseo en torno a las riberas del río Ebro a su paso por la ciudad de Zaragoza.

Los detalles técnicos, que son pocos, en Instax Square Star Illumination para el primer fotopaseo AFZ tras la pandemia.

[Recomendaciones fotográficas] Un popurrí de cosas recogidas en las últimas semanas

Fotografía

Claro está. Más preocupado por preparar un viaje en mis vacaciones, y viajar, lo de recoger recomendaciones fotográficas ha quedado un poco en segundo plano en las últimas tres semanas. Pero algo tengo recogido. Vamos con ello.

Las fotos de hoy, un adelanto de un rollo en color de Kodak Portra 400 realizado con la Olympus Pen EE3 que comentaré… cuando pueda. Dentro de unos días o semanas. Es que tengo mucho “trabajo” fotográfico atrasado.

Quizá uno de los temas que más han dado que hablar ha sido la declaración del fotógrafo de Magnum Jonas Bendiksen confesando que su último trabajo, The Book of Veles, es falso. Veles es un pueblo de la antigua república yugoslava de Macedonia, creo que ahora le han dado finalmente el nombre oficial de Macedonia del Norte, donde por algún motivo se generan muchas noticias falsas, pero creíbles. Y Bendiksen se montó un reportaje y un libro, mezclando actualidad y antiguas religiones, que era todo mentira. Se ha montado un pollo. Lo han tratado en varios sitios pero yo os enlazo a Cartier-Bresson no es un reloj y a Blind Magazine. Eso sí, los medios no se ponen del todo de acuerdo sobre la actitud ética del fotógrafo. Para unos, su performance, por llamarla de alguna forma, es una denuncia de la facilidad con la que se cuelan las noticias falsas en nuestra sociedad, cosa que se está comprobando en política y prensa constantemente, sin que haya demasiados escándalos, y sería una acción legítima. Para otros, el fotógrafo ha tomado el pelo a todo el mundo y merece el desprecio y el destierro de la comunidad fotográfica y periodística. Hemos de recordar que acciones similares se han realizado en el pasado, aunque el autor ha procurado dejar claro en la comunidad de interés que estaba exponiendo una ficción, y denunciando las noticias falsas. La situación en esta ocasión no ha estado clara,… porque si no, no se hubiera levantado tanta polémica.

Me encanta Duane Michals. No hace mucho publiqué por aquí sobre un libro suyo que compré recientemente. En Blind Magazine me entero, a través de un artículo con algunas imágenes inéditas del autor, de una misma serie, Polaroids de una mujer en un apartamento variando su aspecto con un cambio de vestuario, que el autor está remitiendo desde algo más de un año pequeños librillos en formato pdf con trabajos y fotografías inéditas. Yo me he descargado muchos en este enlace. Lo que no me he enterado es de donde hay que subscribirse para recibirlos…

Ruth Orkin fue una fotógrafa norteamericana del siglo XX que merecería ser más conocida. Inspiró, desde mi punto de vista, uno de los personajes de una de las películas que más me gustaron en la pasada década. Y fue una observadora de la realidad bastante notable. En Blind Magazine nos ha recordado el trabajo de Orkin, fundamentalmente fotografía documental en la calle, tanto en blanco y negro, como en un excelente color que la incluiría como una precursora de la fotografía documental en color de gran calidad. Siempre me gusta ver el trabajo de Orkin.

Terminaré con una mirada al pasado, a la historia de la fotografía. A los primeros intentos serios de fotografía en color como fueron los de los pictorialistas que usaron los autocromos para obtener bellas imágenes fotográficas, con un aspecto próximo al del impresionismo, ya demodé a principios del siglo XX cuando el autocromo se puso, hasta cierto punto, de moda. Y en Blind Magazine nos han hablado del trabajo de Antonin Personnaz que se recorrió el valle del Oise con su cámara y su particular material sensible. Nunca he sido especialmente afecto al pictorialismo. Pero los autocromos me encantan. Mucho.

[Libros de fotografía] Michals y lo conceptual, y Fukushima

Fotografía, Literatura

Esta entrada tendría que haber ido ayer, como mis recomendaciones fotográficas habituales de los domingos. Pero después de una mañana de caminata, tuve una tarde bajón anímico, que sólo me permitió apañar cuestiones prácticas pendientes para un viaje inminente y hacer un maratón del drama coreano de Netflix, del cual, igual os hablo mañana. Muy interesante. Pero hoy vamos con un par de libros de fotografía que me han llegado a casa en los últimos días… por orden de llegada.

Las regiones afectadas por el terremoto de Tōhoku (literalmente “nordeste”) se encuentran al norte de Tokio. Y en mis dos viajes al País del Sol Naciente sólo he ido al norte de Tokio para visitar Nikko. Pero está en nuestros planes que, cuando se normalicen los viajes al amainar la pandemia, haremos un viaje por el norte de la isla de Honsu.

Duane Michals es uno de mis fotógrafos favoritos. Y además, es el fotógrafo con el que aprendí realmente qué es la fotografía conceptual y lo muy interesante que puede ser. “Fotografía conceptual” es un término muy maltratado y es usado por mucha gente como le interesa. Las más de las veces para atribuir a su fotografía un interés que no tiene. Pero en Michals los conceptos están claros, a través de sus sencillas, que no simples, imágenes, pero llenas de significados. Hace unas semanas vi anunciado el último libro publicado del autor, muy recientemente, bajo el título bilingüe The Idiots Delight / Plaisirs ridicules, en el que el fotógrafo juega con el absurdo en una serie de retratos escenificados, que son acompañados por breves frases o expresiones. Fotografías en blanco y negro en un tamaño más que respetable, a doble página en un libro cuyas dimensiones externas son unas notables 34 x 26 cm. Es un libro divertido, del que todavía he oído hablar poco, pero que a mí me ha encantado. Eso sí… se asume la inteligencia del “lector”, ya que sólo están las fotos con sus breves frases. Ni introducciones, ni sesudos comentarios complementarios por algún sabio de la fotografía… la “lectura” de la fotografía conceptual necesita de palabras las justitas. Lo importante son las imágenes.

El otro libro nos habla de las consecuencias del seísmo de Tōhoku de 2011 en Japón, más conocido por la catástrofe nuclear de la central de Fukushima que tuvo como consecuencia. Hablo de Out of Sight, Fukushima à l’abrí du regard, en japonés 曖昧な喪失 Aimaina sōshitsu [pérdida ambigua] ,un libro tetralingüe, japonés, inglés, francés y alemán, realizado mano a mano entre una fotógrafa francesa que vive y trabaja en Japón, Delphine Parodi, y una escritora y poetisa japonesa, Yōko Tawada, que vive y trabaja en Alemania. El libro conjuga un serie de dípticos fotográficos de Parodi, retratos ambientales y paisaje de naturaleza, con los textos que Tawada, para hablarnos de las gentes que se han pegado a la tierra a pesar de la catástrofe y de los riesgos, tratando de humanizar a aquellos que se han quedado tras la tragedia. Incluye testimonios vitales de estas gentes. Son muchos los autores, tanto visuales como literarios, que han dirigido su mirada y pensamiento hacia esta tragedia. Pero en su aparente sencillez, este trabajo es uno de los que más me han llegado y convencido. Y tiene poco de espectacular, pero no carece en absoluto de profundidad. Necesitaré mi tiempo para ir leyendo y reflexionando sobre todos los textos que en el aparecen.

[Fotos] Instax Monochrome, paisaje ferroviario y Goya

Fotografía

Justo hoy ha surgido una oportunidad para exponer con la Fujifilm Instax SQ6 un cartucho de película instantánea Instax Square en color. Pero el comentario sobre ese cartucho tendrá que esperar, porque esta semana, de vacaciones hasta dentro de dos más, tuve ocasión de exponer otro de Instax Square Monochrome con la misma cámara. Y esas son algunas de las fotos que voy a presentar aquí.

En esencia, algunos paisajes ferroviarios e industriales de los barrios de la margen izquierda del Ebro, y algunos “retratos” a los Goyas que el ayuntamiento de la ciudad ha colocado para conmemorar el 275º aniversario del nacimiento del pintor de Fuendetodos. Los detalles técnicos en Instax Square Monochrome para el entorno ferroviario industrial y para Goya.

[Fotos] Los interminables rollos de las Olympus Pen en verano

Fotografía

Lo que son las cosas, estamos ya en el primer día de octubre y aun me queda por comentar un rollo que comencé en agosto y terminé el 1 de septiembre. Mi verano ha sido muy activo fotográficamente con la #CrappyCommieCameraParty, dedicada a la fotografía con cámaras (u otros equipamientos fotográficos en mi caso) fabricados en países comunistas. Pero aunque esta “fiesta” fotográfica estaba convocada entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, a finales de septiembre estaba cansado y empecé a usar otros equipos más agradecidos en su diseño y manejo. Y por ello, en los últimos días de agosto decidí sacar a pasear la estupenda Olympus Pen F con su Zuiko 38 mm f1,8 al que le puse un filtro amarillo de Hoya para mejorar el contraste de las fotografías en blanco y negro.

Las Olympus Pen son cámaras en las que el fotograma tradicional de 24 x 36 mm está dividido en dos, por lo que de un rollo de 36 fotos se obtienen 72. O más, habitualmente. Los detalles técnicos en Último rollo de película de agosto – Olympus Pen F con Fujifilm Neopan 100 Acros II. Aquí os dejo unas pocas de esas más de 72 fotos.

[Fotos] Un rollo de prueba para ver qué iba mal con unos objetivos

Fotografía

Pues eso. Que es un rollo de película en blanco y negro sin más consecuencias que comprobar porqué determinados objetivos iban mal con determinadas cámaras. Los detalles técnicos están en Problemas con los adaptadores M42 a Pentax K – Pentax MX con Fomapan 100 Classic. Pero probablemente a muchos no os interesen demasiado. Lógico.

[Recomendaciones fotográficas] Un obituario y unas cuantas cosas más

Fotografía

Como la semana pasada dediqué mis recomendaciones fotográficas a comentar la obra de una artista groenlandesa, a propósito del catálogo de la exposición que le dedicaba Louisiana Museum, tengo unas cuantas cosas acumuladas desde casi que volví de Copenhague. Vamos con ello.

En primer lugar, han marcado las dos últimas semanas los homenajes de los medios especializados, e incluso de alguno generalista, a Carlos Pérez Siquier (1930 – 2021), uno de los fotógrafos españoles más interesantes de la últimas décadas del siglo XX y del principio del XXI, con una mirada inquisitiva sobre las carencias y las peculiaridades de la realidad social española, que nos venía muy bien. Y esperemos que otros fotógrafos cojan el relevo, aunque cada vez cuentan con más trabas para difundir sus fotografías al gran público. Pérez Siquier, un fotógrafo cuya obra es de obligado conocimiento por parte del aficionado a la fotografía. Un par de artículos, aquí y aquí, en Clavoardiendo Magazine, representando los muchos y diversos que se han escrito estos días.

Sin duda, las fotografías más conocidas de otro clásico de la minuciosa observación social, Bruce Davidson, son en el clásico blanco y negro del reportero del siglo XX, probablemente sobre la sempiterna Kodak Tri-X. Pero Davidson empezó a fotografiar también en color tan tempranamente como en 1949, cuando todavía es un adolescente. Y de alguna forma consigue impregnar de los mismos valores un medio que en aquellos momentos se manejaba de forma muy distinta al blanco y negro. Nos lo han contado en Blind Magazine, y merece la pena echar un vistazo.

Es un hecho que yo considero demostrado que de entre los aficionados pueden surgir grandes fotógrafos. Y en On this date in photography, James McArdle nos habla de la obra de John Blakemore, un aficionado a la fotografía que parecía destinado a ser granjero en las Midlands inglesas y que acabó desarrollando una actividad como reportero muy interesante, pero que fue más allá, visitando y experimentando en una diversidad de géneros. Una mente inquieta y un excelente ojo fotográfico.

Un par de artículos interesantes en Booooooom. El primero, dedicado a Alex Huanfa Cheng y a su serie Chinese Wonderland, en la que se reflejan las complejidades de la cultura china en los tiempos contemporáneos, con fotografías, que cuando contienen seres humanos, muestran una interesante empatía. Me encanta su serie dedicada a su esposa, Zhiyu. El segundo, dedicado a la fotógrafa Rosie Brock, en una serie donde repasa su relación con sus padres y hermana, al regresar al hogar de su infancia en interludios de sus estudios académicos. También es una obra bella y llena de empatía.

Recientemente vi un interesante vídeo en el canal de Youtube de Smarthistory sobre el momento a Robert E. Lee en Monument Avenue, Richmond, Virginia, la que fue capital de los Estados Confederados de América durante la guerra civil en los Estados Unidos. Os lo pongo aquí.

Poco después, me encuentro en PhotoBook Journal la recomendación a un libro de Brian Rose dedicado a esta controvertida arteria monumental de la capital virginiana, que homenajea a los líderes de aquel fallido estado que pretendía mantener la institución de la esclavitud, base de la “riqueza” económica de unos estados eminentemente agrícolas y con valores no justificables a mediados del siglo XIX. Aunque ellos justifiquen su lucha con argumentos alejados del problema de la esclavitud, lo que llaman la “causa perdida”.

En Blind Magazine, nos vamos brevemente a Corea del sur, en una serie de fotografías de la fotógrafa Anna Lim, fotografías escenificadas, en las que la fotógrafa reflexiona sobre la angustia de la sociedad coreana por el miedo a todo tipo de catástrofes, en gran medida influida por el trauma de la guerra civil que mantuvo dividida la península y el belicismo de sus parientes del norte. No es difícil encontrar en producciones televisivas y cinematográficas reflejos de esta angustia catastrofista.

[Fotos] Dinamarca con película en blanco y negro

Fotografía

Como vengo haciendo desde hace unos años, decidí llevar en mi reciente escapada a Copenhague, y otras ciudades cercanas danesas, una cámara fotográfica para película tradicional, además del equipo digital. Como las fotografías del equipo digital, siempre en formato RAW, son por defecto en color, independientemente que luego se puedan trabajar en blanco y negro, la película fotográfica que me llevo es en blanco y negro.

Aquí os pongo una muestra de las fotos que hice. Los detalles técnicos de cómo las hice, las cosas que fueron bien y las que fueron menos bien, los podéis encontrar en Por Dinamarca con película en blanco y negro – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super 400. La verdad es que en este viaje he quedado contento con mi pequeña Minox y los resultados que he obtenido con ella.

[Fotos] Blanco y negro en los calores del verano

Fotografía

Nuevamente uno de los últimos y diversos rollos que expuse durante la segunda mitad del mes de agosto pensando en la #CrappyCommieCameraParty de la que os he estado hablando durante todo el verano, en la que he participado utilizando mis cámaras y objetivos fabricados en los países del antiguo bloque prosoviético durante la guerra fría. Siempre he sido más “de ópticas” que “de cámaras”. Siempre me han interesado más los objetivos que los cuerpos de cámara, especialmente durante la época de la película tradicional. Los vidrios que atraviesa la luz antes de llegar a la superficie sensible influyen mucho más en la calidad final de la imagen que la cámara. Esta es importante por otras cosas. Lo segundo que influye en esta calidad es la superficie sensible, es decir, la calidad o características de la película o la calidad o características del sensor digital.

La óptica que me interesó en esta ocasión fue el minúsculo objetivo soviético Industar-50-2 50 mm f3,5. Con una fórmula óptica de cuatro lentes en tres grupos, no deja de ser una copia más de los Tessar de Carl Zeiss. El resto de cuestiones técnicas sobre las fotos las podéis encontrar en Blanco y negro con el pequeño Industar-50-2 – Canon EOS 650 e Ilford HP5 Plus 400. Pero como de costumbre en este Cuaderno de ruta, aquí me centraré en mostrar las fotos.