[Libro] Au prochaine arrêt – Hiro Arikawa

Literatura

Ya he decidido no desesperar. En mayo me empecé a bloquear en la lectura de forma muy intensa, como hace mucho tiempo. No consigo concentrarme. He leído alguna historieta… y he empezado cuatro libros, a priori muy interesantes, de los que no he conseguido pasar del primero o segundo capítulo. Yo, que he sido un lector constante, no intenso,… no de merendarme libros en un día o dos… más bien reposado, de dejar que se asimile lo que leo,… me he sentido, en cierto modo, desesperado. Pero bueno… me lo tomaré con calma y ya volverá mi capacidad de concentrarme en la lectura.

La estación principal de los ferrocarriles Hankyū se encuentra en el distrito de Umeda de Osaka, donde está también la estación “Osaka” de los JR (no la alta velocidad, que está en “Shin-Osaka”, ‘nueva Osaka’). No cogimos ningún tren de esta línea en nuestro último viaje a Japón. Aunque, por error, sí cogimos uno en 2014, en Kioto, cuando nos equivocamos de línea en la estación de Kyoto-Kawaramachi. Error que corregimos sin graves consecuencias.

Pero el año pasado, que ya me empezó a suceder este fenómeno, que achaqué a la epidemia, aunque ya no lo tengo claro, me desatasque en varias ocasiones gracias a novelitas no muy largas de autores japoneses. Especialmente en viajes. Así que para el reciente viaje que he hecho a Dinamarca, un viaje corto, pero que me ha sentado muy bien, pillé una recomendación que vi hace unas semanas en Pen ぺン Magazine. El libro, de la escritora Hiro Arikawa, se titula originalmente Hankyū Densa 阪急電車, haciendo referencia a los trenes de una de las líneas de la red de ferrocarriles privados Hankyū, que presta servicios en la connurbación Osaka-Kioto-Kobe, no ha sido traducida al castellano todavía, y la he leído en francés, donde recibe un título que se traduce como En la próxima parada.

La escritora parece ser conocida por escribir novelas ligeras, ranobe ラノベ, que sería una evolución del pulp propia del País del Sol Naciente. Pero no calificaría yo dentro de este género esta novela. Bajo el esquema de historia de vidas cruzadas, en las que distintos personajes se cruzan de forman más o menos casual en el espacio y en el tiempo, el relato sigue el viaje de un tren de la línea Imazu de los ferrocarriles Hankyū. Es una línea secundaria de la red, que une las estaciones de Imazu y Takarazuka. Pero está formada por dos tramos sin continuidad entre sí, uno entre Imazu y Nishinomiya-Kitaguchi, con sólo tres estaciones. Y en esta estación hay que cambiar al tramo entre Nishinomiya-Kitaguchi y Takarazuka. Si alguien ha leído la estupenda novela de Tanizaki, Las hermanas Makioka, totalmente recomendable, el hogar donde viven tres de las hermanas está en Ashiya, muy cerca de Nishinomiya y de esta línea ferroviaria, entre Osaka y Kobe.

Mejor dicho, no es la historia del viaje de un tren, sino de dos trenes. En la primer parte del libro, asistimos al trayecto del tramo norte entre Takarazuka y Nishinomiya-Kitaguchi (Nishi-Nord la llaman en el libro, arruinando parte de la gracia, porque tanto nishi 西 [oeste] como kita 北 [norte] son dos puntos cardinales), en época de buen tiempo; en la segunda parte, asistimos al trayecto inverso, unos seis meses después, tras el año nuevo. Y cada capítulo se titula con el nombre de la estación a la que llega el tren. Ocho estaciones. Y los personajes son los mismos, o muy similares, alguno nuevo hay en el trayecto de descenso, que no aparece en el de ascenso al principio del libro. Las historias individuales tienen un tono romántico. Parejas que se forman, parejas que se deshacen, adolescentes conformando su futuro, amas de casa que no tienen claro cómo y con quien relacionarse a sus cuarentaytantos. Una abuela, algo excéntrica, yendo y viniendo con su nieta, y repartiendo sabiduría práctica a los más jóvenes.

El libro lo leí en los dos trayectos de avión entre Madrid y Copenhague y regreso. Un poco mimetizando el espíritu del libro. Son tres horas cada trayecto de avión, para contar lo que pasa en los 7,7 km de recorrido del tren. El libro tiene buen rollo, es optimista y te pone de buen humor. Pero tras su apariencia ligera, no deja de tener suficiente profundidad como para estar lejos de esas “novelas ligeras” de las que hablaba antes; bastante más profundidad, expresando una cierta filosofía personal a la hora de afrontar la vida y sus problemas. Y el mismo tiempo, un libro de viajes que, por mucho que sea el de un tren de cercanías, tiene un calado que no envidia a los libros sobre el Transiberiano, el Orient-Express, u otros trenes míticos que en la literatura han sido. A mí me gustó muchos y me parece muy recomendable. Lo único… que hay que saber francés o japonés para leerlo. En castellano no está. En inglés, creo que tampoco. He visto que hay una película del año 2011 que adapta el libro al cine. Igual la busco.

[Viajes] Suiza se resume en sus transportes públicos

Viajes

Ayer por la tarde llegamos a casa, regresamos de nuestro viaje de una semana por tierras suizas. A priori, no era un destino novedoso para nosotros. Ya habíamos recorrido el país helvético en otras ocasiones. Sin embargo, a pesar de la premura en la preparación, la reserva de algunos desplazamientos y alojamientos fueron con menos de una semana de tiempo a nuestra partida, y de la escasa planificación, no ha ido mal. Hemos vuelto a visitar lugares cuya espectacularidad y belleza justifican el viaje… más de una vez. Pero también hemos conocido muchos nuevos destinos, que han hecho que el viaje tuviera sus incentivos añadidos.

Una de las características, de las virtudes, del país alpino es su densa y comprehensiva red de transportes públicos. Especialmente interesantes para el viajero que quiere conocer el país, más que sus eficientes autopistas, son los trenes, especialmente los más tranquilos y recónditos, y cuando hay lagos, los barcos que los recorren. Seis personas nos juntamos en la ciudad de Berna como base para nuestros recorridos. La cantidad de excursiones a sitios interesantes que se pueden hacer desde la capital federal la hacen un lugar de alojamiento ideal. Tres acudimos desde España, Zaragoza o Sevilla, y estuvimos alojados siete noches, de lunes a lunes. Tres acudieron desde Milán o Ginebra, y estuvieron alojados con nosotros cuatro noches, llegando a última hora del jueves y hasta el lunes dos de agosto como nosotros.

Todos llevábamos el Swiss Travel Pass, que no es barato, pero se amortiza con facilidad. Nada es barato en el país helvético. Y especialmente porque desde que estuve en él por primera vez hasta ahora, el franco suizo ha pasado de tener un valor entre un 60 % del Euro hasta estar casi a la par con la moneda común de la Unión Europea en la actualidad. Los precios han variado desde 2009 hasta la fecha, pero no una enormidad. Sin embargo, la revalorización del franco suizo hace que para el visitante de la eurozona la cosa se haya ido encareciendo bastante. En cualquier caso para quienes adquirimos el Travel Pass de ocho días, los ocho lo usamos pues incluía los desplazamientos desde y hasta el aeropuerto de Zurich, aprovechamos un descuento sustancial por estar de promoción. El de tres días de nuestros amigos italianos estaba más en el límite de la conveniencia. Aunque al final, salieron las cuentas y lo amortizaron. El viaje en tren de Milán a Berna no lo pudieron cargar al Travel Pass, aunque a la vuelta si cargaron el desplazamiento desde Berna a Domodossola, y solo tuvieron que abonar el tramo italiano del viaje.

El Travel Pass incluye casi toda la red ferroviaria, autobuses de línea, transportes urbanos, y navegación en lagos en líneas regulares. Museos gratis, casi todos, aunque sólo visitamos uno, el Kunstmuseum Basel, especialmente el Gegenwart, la sección de arte contemporáneo, la pionera de este tipo de museos en Europa. Y descuentos sustanciosos en líneas turísticas, como son los ferrocarriles de cremallera, los teleféricos y otros remontes de Montaña, que van desde un 50 % en ferrocarriles como el Gornegrat, que permite usar el tren durante un día de forma ilimitada, o el ferrocarril del Brienzer Rothorn, o el acceso en telecabina al Grindelwald First, a un 25 % en las secciones de subida al Jungfraujoch, desde Grindelwald o Lauterbrunnen. Hasta esta localizaciones el Travel Pass en válido para la integridad del billete. Estos descuentos son los que determinan, y con ventaja, la conveniencia del Travel Pass, según nuestras cuentas.

Por otra parte, disponer del Travel Pass te permite adaptar tus necesidades a las circunstancias del clima u otros imprevistos. El domingo, primero de agosto y fiesta nacional suiza, aniversario de su declaración de independencia del Sacro Imperio Germánico en 1291, último día antes del regreso, estuvo de llover y con temperaturas que no superaron los 16 ºC de máxima. Pues nos montamos un recorrido ferroviario muy bonito, circular que nos llevó a Gstaad (Oberland bernés), Chateau d’Oex (Pays d’Enhaut de Vaud, viene a significar lo mismo pero en francés para el cantón con capital en Lausana), y Gruyères en la comarca de La Gruyère, patria del Gruyère, afamado queso, también en el cantón de Vaud. Y atravesando unos paisajes alpinos, deslucidos un tanto por la ocultación de las altas cimas, como Les Diablerets, por culpa de las nubes.

En resumen, que lo hemos pasado bien. Que nos hemos movido mucho. Y que nos ha cundido gracias a la maravillosa red de transporte pública de Suiza. Cuyos medios de transporte son atracción para el viajero por sí misma como son los cremalleras de subida a Zermatt, los trenes que nos llevan a Grindelwald o Lauterbrunnen y más allá, o la GoldenPass Line, que atraviesa el paso de Saanenmöser por fricción, sin necesidad de cremallera, o el Zentralbahn, entre Interlaken Ost y Lucerna, que si necesita auxiliarse de la cremallera para superar las rampas del paso de Brünig. Que delicia todo ello. ¿Se me ha olvidado decir que el cremallera de montaña del Monte Rigi que permite ir desde el lago Lucerna hasta la cima y luego volver por la estación de Arth-Goldau sí que está incluido integramente en el Travel Pass? Lo que pasa es que las nubes en la cima nos la tienen jurada. Arth-Goldau es el nombre de la estación, que sirve a tres localidades, Arth, Oberarth y Goldau.

[Fotos] Entre vías ferroviarias y canales acuáticos

Fotografía

Las playas de vías de la estación de clasificación del Arrabal en Zaragoza y el paso del Canal Imperial de Aragón por la ciudad son las imágenes que ilustran mis recomendaciones fotográficas de este domingo que podréis encontrar en Recomendaciones semanales – del 11 al 18 de marzo de 2018.

[Fotos] Entre nieves y trenes a 20 megapíxeles…

Fotografía

Sip. Las dos cámaras que más he utilizado esta semana tenían en común que tenían sensores de 20 megapíxeles con una formato de una relación de lados 3:2. Los modelos es lo de menos ahora. También he usado alguna cámara para película tradicional, pero aun estar por verse los resultados… dentro de un par de semanas algunos de ellos, por lo menos. En cualquier caso, nieves y trenes. Que he decidido transformar en imágenes monocromas para ilustrar mis recomendaciones fotográficas semanales en: Recomendaciones semanales – del 18 de febrero al 5 de marzo de 2018.

 

[Fotos] En blanco y negro, entre trenes y en las calles de Zaragoza

Fotografía

Hace un par de semanas. Entre las instalaciones ferroviarias en el entorno de la estación de Casetas, un sábado por la tarde, y paseando por las calles del casco histórico de Zaragoza el domingo siguiente por la mañana.

Los detalles técnicos en el siguiente enlace: Paisaje industrial (ferroviario) y paisaje urbano con Fujifilm Neopan 100 Acros.

 

 

[Cinefoto/Cinetren] Actualizaciones de mis colecciones de cine ferroviario o de tema fotográfico

Cine, Fotografía, Trenes

Hoy me he dedicado a actualizar mis colecciones dedicadas a las películas con tema ferroviario (cinetren.wordpress.com) o con tema fotográfico (cinefoto.wordpress.com).

Entre las primeras he añadido la última película de Almodóvar, basada en tres relatos cortos de Alice Munro, uno de los cuales transcurre en un tren. Y que tiene una importancia grande en el devenir del largometraje del manchego. Así que he abierto una entrada específica para “Julieta” en la colección.

Dos de las películas de hoy transcurren en París, así que nos vamos fotográficamente a la capital francesa.

Dos de las películas de hoy transcurren en París, así que nos vamos fotográficamente a la capital francesa.

Entre las segundas, dos películas. Una reciente, “Marguerite”, ya que en está película con simpática y desafinada protagonista, la fotografía tiene también un papel secundario pero no desdeñable, de la mano del mayordomo… que en esta ocasión no es el asesino. O no del todo.

La otra, ya tiene unos años, ya que se trata de la última colaboración entre el director polaco Zulawski y la actriz francesa Sophie Marceau, “La fidelité”, en la que esta última encarna a una fotógrafa. Aunque la película no deja de ser una revisión de un clásico de la literatura francesa “La princesa de Cléveris”.

Bien es cierto que en una de ellas también hay alguna escena en algún tren... igual tendría que haber buscados trenes franceses... Para otra vez.

Bien es cierto que en una de ellas también hay alguna escena en algún tren… igual tendría que haber buscados trenes franceses… Para otra vez.

[CineTren] Neorrealismo italiano y policiaca estaliniana como novedades

Cine, Trenes

Ante la ausencia de novedades destacadas en el ámbito de las series de televisión respecto a las dos últimas semanas, este jueves lo dedico al cine y al ferrocarril. Dos novedades en CineTren, mi página dedicada al ferrocarril en el cine. Hacía un tiempo que no actualizaba.

Il ferroviere (1956)

Tengo la sensación de que esta película tendría que haber aparecido en la colección CineTren con anterioridad. Tanto por su tema como por su calidad. Pero quizá el cine italiano es uno de los grandes desconocidos en España, y muchas de sus más interesantes películas pueden ser desconocidas para el público español. Vamos a ver si podemos paliar un poco esta situación con el comentario de esta película dirigida y protagonizada por Pietro Germi.

Ya que en las películas de hoy podemos ver trenes italianos, también los pondremos en las fotografías acompañantes. En el encabezado, el Circumvesuviana en Ercolano, y en esta imagen, un

Ya que en las películas de hoy podemos ver trenes italianos, también los pondremos en las fotografías acompañantes. En el encabezado, el Circumvesuviana en Ercolano, y en esta imagen, un “pendolino” relativamente moderno en la estación de Trieste, de alta velocidad, que hoy en día podría estar haciendo algún servicio Frecciabianca.

Child 44 (2015)

Película reciente dirigida por Daniel Espinosa, que sin tener un tema ferroviario específicamente, se desenvuelve continuamente en un ambiente ferroviario, y en la que los ferrocarriles son de alguna forma un actor de reparto absolutamente necesario para el desarrollo de la trama, por lo que la traigo a mi colección CineTren. Ya lo advierto me ha entusiasmado bastante menos… incluso con un reparto prometedor… fallida me parece. Pero justamente añadida a la colección donde se está por el tema y contenidos y no por la calidad percibida.

Aunque no aparece expresamente dicho, la estación que aparece en

Aunque no aparece expresamente dicho, la estación que aparece en “Il ferroviere” se sobrentiende que sería la Stazione di Roma Termini, que aquí vemos con un tren Eurostar Italia, que hoy sería un Frecciargento.

[Fotos] Trenes, coches, motos de antaño en Casetas

ferrocarril, Fotografía

Ayer domingo, la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía (AZAFT) hizo lo que denominaron una jornada de puertas. El objetivo de la misma era el de sensibilizar a la gente y recaudar algunos fondos para una locomotora de vapor, la Baldwin nº 1. La jornada se realizó con la colaboración de un par de asociaciones de coches clásicos, con el fin de atraer tanto a los aficionados al ferrocarril como al automóvil a los alrededores de la estación del barrio zaragozano de Casetas.

Una vista de la bonita Locomotora Baldwin nº 1 que, aunque con un aspecto cosmético espléndido, no está condiciones de circular por sí misma.

Una vista de la bonita Locomotora Baldwin nº 1 que, aunque con un aspecto cosmético espléndido, no está condiciones de circular por sí misma.

Aficionado como soy a los ferrocarriles históricos, bastante menos a los automóviles, me dispuse a desplazarme a Casetas con el fin de pasar la mañana del domingo con un par de cámaras de fotos. Ya conocía el lugar, ya que hace casi tres años tuvimos la oportunidad de visitar con Fotógrafos en Zaragoza (FeZ) la nave donde se guarda el material preservado por AZAFT. No sabía si cuando hablaban de “puertas abiertas” se referían a la entrada a dicha nave; me extrañaba, porque moverse entre el material no está exento de riesgos de accidentes, y no me imaginaba que sometieran al público general, niños incluidos, a dicho riesgo. Efectivamente, se limitaron a sacar algunos de sus mejores vehículos a las vías de la estación de Casetas para el disfrute de los visitantes.

Para ir allí cogí el tren de cercanías, donde había quedado con algún otro participante en FeZ a través de las redes sociales, y allí mismo en Casetas había quedado con un amigo, José Antonio, que también se ha aficionado bastante a la fotografía. La verdad es que en seguida nos dispersamos cada uno por un lado, y José Antonio y yo visitamos el lugar a nuestro aire.

Hacía frío ayer, incluso en el interior de los coches del tren azul de la AZAFT.

Hacía frío ayer, incluso en el interior de los coches del tren azul de la AZAFT.

Primero recorrimos la zona ferroviaria, recorriendo con detalle los vehículos a la vista y todo el interior del tren azul, formado por coches de pasajeros y de correos, que la AZAFT pone en la vía de vez en cuando y que es realmente vistoso. Allí es donde ya nos despistamos del resto de la gente.

Autorretrato en el interior de uno de los coches cama del tren azul.

Autorretrato en el interior de uno de los coches cama del tren azul.

A la cabeza del tren azul un pequeño tractor de maniobras diésel, también preservado, y utilizado para mover el material.

A la cabeza del tren azul un pequeño tractor de maniobras diésel, también preservado, y utilizado para mover el material.

A través de una de las ventas de un coche postal vemos la silueta verde una 7800 o "Panchorga", locomotora eléctrica de concepción norteamericana.

A través de una de las ventas de un coche postal vemos la silueta verde una 7800 o “Panchorga”, locomotora eléctrica de concepción norteamericana.

Tras la visita a los trenes, recorrimos el paseo donde se encontraban estacionados los coches clásicos en dirección a los locales de la AZAFT. El tema de los coches ya digo que me interesa menos, pero había algunos majetes y entretenidos.

O los siempre coquetos "Escarabajos", alegremente decorados disfrazados de "Herbies".

O los siempre coquetos “Escarabajos”, alegremente decorados disfrazados de “Herbies”.

No podían faltar los detalles, como el felino que da nombre a los Jaguar.

No podían faltar los detalles, como el felino que da nombre a los Jaguar.

O los retrovisores grabados de los siempre vistosos Cadillac.

O los retrovisores grabados de los siempre vistosos Cadillac.

Y con los automóviles, no faltan los espejos y las superficies reflectantes para intentar los selfis más originales.

Y con los automóviles, no faltan los espejos y las superficies reflectantes para intentar los selfis más originales.

De todas formas, los que más atraían eran los coches de formas más auténticamente antiguas.

De todas formas, los que más atraían eran los coches de formas más auténticamente antiguas.

Coches grandes, americanos, muy vistosos, de los que dicen que hay que irse a Cuba para ver en abundancia.

Coches grandes, americanos, muy vistosos, de los que dicen que hay que irse a Cuba para ver en abundancia.

El recorrido, con bastante frío, terminó en los locales de la AZAFT, donde aun pudimos admirar algunos otros vehículos, unos en mejor estado y otros bastante deteriorados, y algunas maquetas. Por el camino, no dejamos de encontrarnos con más gente conocida, aficionados a la fotografía que estaban aprovechando la ocasión.

La motocicleta Montesa tiene ya unos cuantos años, pero se ve perfectamente cuidada y en buen estado.

La motocicleta Montesa tiene ya unos cuantos años, pero se ve perfectamente cuidada y en buen estado.

Sin embargo, el viejo tranvía de la línea 11 de Zaragoza "Parque - San José", la mía de mi infancia, necesita un buen repaso.

Sin embargo, el viejo tranvía de la línea 11 de Zaragoza “Parque – San José”, la mía de mi infancia, necesita un buen repaso.

Escurridiza esta pequeña locomotora a escala, hasta que el "conductor" la paró un rato para poder hacerle unas fotos.

Escurridiza esta pequeña locomotora a escala, hasta que el “conductor” la paró un rato para poder hacerle unas fotos.

Mientras, en la estación también a escala, estos pasajeros mostraban una paciencia infinita.

Mientras, en la estación también a escala, estos pasajeros mostraban una paciencia infinita.

Como veis, a pesar del frío, una mañana muy entretenida, que nos llevó en total dos horas y media recorriendo todas estas colecciones de vehículos diversos. A ver si la próxima vez la ponen en primavera, y tal…

Me despido con un último selfi en los retrovisores del "Escarabajo" "Herbie"... hasta la próxima.

Me despido con un último selfi en los retrovisores del “Escarabajo” “Herbie”… hasta la próxima.

[Cine] The Railway Man (2013)

Cine

The Railway Man (2013), 20 de julio de 2014

Animados por los nombres del reparto y algún otro detalle, aunque con unas expetactivas moderadas, nos vamos a ver este filme en versión original, motivo por el cual conservo su título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarlo doblado al castellano bajo el anodino e insulso título Un largo viaje.

Dirigida por el infrecuente Jonathan Teplitzky, por su temática ferroviaria que se encuentra presente a lo largo de todo el metraje de la película, la incluiré también en mi colección de películas sobre la historia del ferrocarril, CineTren.

Trenes en Waverley Station bajo Carlton Hill - Edimburgo

A falta de fotografías del ferrocarril de Birmania, nos conformaremos con los ferrocarriles escoceses. Como esta salida de la estación de Waverley en Edimburgo, bajo la colina de Carlton Hill.

La película nos cuenta la historia de Eric (Jeremy Irvine joven; Colin Firth maduro), soldado del cuerpo de transmisiones británico durante la Segunda Guerra Mundial, que es hecho prisionero como consecuencia de la rendición de Singapur, y que como tantos otros fue llevado a trabajar en el Ferrocarril de Birmania, el mismo que el del famoso puente sobre el río Kwai. Comparados con otros de sus compañeros, por sus capacidades como ingeniero lleva una vida menos penosa, hasta que es descubierto el receptor de radio casero que han construido para conocer lo que pasa en el mundo. Es sometido a tortura por el Kempeitai, especialmente bajo la batuta de un presunto traductor Nagase (Tanroh Ishida joven; Hiroyuki Sanada maduro). Tras la guerra, vive una existencia tranquila en Escocia, relativamente solitario aunque en contacto con algunos de sus compañeros como Finlay (Sam Reid joven; Stellan Skarsgård maduro). Su afición son los ferrocarriles en todos sus aspectos, y en uno de sus viajes conoce a Patti (Nicole Kidman), de la que se enamora y se casa. Pero el síndrome de estrés postraumático está presente y la vida del matrimonio se hace difícil. Al final será una drástica acción de Finlay, la que le llevará a afrontar el pasado. Viajará a Birmania para confrontar a Nagase.

Estación de Stirling

Los modernos trenes que circulan por Escocia no son tan monos como los de hace unas décadas, pero se han conservado algunas de sus estilosas señalizaciones mecánicas, como estas de la estación de Stirling.

Película relativamente convencional, con esquemas parecidos a otras que hemos visto con anterioridad, no aporta excesiva originalidad, sobre como afrontar el pasado, sobre las desgracias de la guerra, y sobre si es posible que antiguos enemigos con culturas y valores muy diferentes puedan llegar al perdón y al entendimiento. Realización académica, impecable, pero sin brillo, para una historia que en ocasiones carece de la emoción que merecería. Este academicismo en la realización la convierte en una película excesivamente fría. Buenas interpretación en general, especialemente de los dos antagonistas y del veterano Skarsgård. Kidman está un poquito más de florero.

Estación de Arrochar and Tarbet

No, no es la línea de Tailandia a Birmania entre las selvas tropicales; es la línea de Glasgow a Fort Williams y Mallaig atravesando los bosques de Argyll cerca de Loch Lomond en la salida de la estación de Arrochar & Tarbet.

Película por lo tanto que se deja ver, pero que tampoco dejará una huella especialmente intensa en el espectador. Si quieres pasar de blockbusters veraniegos, y no quieres arriesgar con otras propuestas que llegan en el verano, puede ser una opción razonable para pasar la tarde fresquito en la sala de cine. Sin más.

Enlace a la reseña en CineTren, en la que además de lo aquí expresado, se comenta el interés ferroviario de la película.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Estación de Stonehaven

Y nos despedimos con este moderno automotor a punto de salir de la estación de Stonehaven.

[CineTren] Snowpiercer añadido a la colección CineTren

Cine, ferrocarril

Pues sí. Como era lógico. Como mis seguidores más fieles sabrán, mantengo una colección de reseñas de películas en las que el ferrocarril tiene un papel importante o principal. Así que la película que ayer reseñaba, Snowpiercer, que transcurre toda ella en un tren, aunque sea imaginario, ha entrado en la colección. Podéis acceder tanto a través de la página principal de CineTren, o bien directamente a su reseña individual.

Composición del Bergensbanen

Si la entrada de ayer iba acompañada de fotografías de una auténtico “transperceneige” en los Alpes, hoy nos iremos a Noruega, a la Bergensbanen.

Atravesando Hardangervidda

La línea de ferrocarril que une Oslo con Bergen atraviesa una parte de Hardangervidda, en torno a los 1000 metros de altitud.

Atravesando Hardangervidda

Y en esas latitudes, y a pesar de que el viaje se hizo a principios del mes de julio, la nieve reina en lo más alto.

Atravesando Hardangervidda

Uno de los más bellos viajes en tren que he realizado, eso sí en un tren cómodo y donde tratan bien a los pasajeros. A todos.

[Cine] Snowpiercer (2013)

Cine

Snowpiercer (2013), 14 de mayo de 2014.

Nuevamente una película que cuando se estrena en pantalla grande no llega a Zaragoza, a pesar de que se lleva los mejores comentarios de la crítica para los estrenos de la semana, incluso del mes, pero que simultáneamente es programada como estreno en un canal de televisión por satélite. Así que, como ya he comentado en alguna ocasión, nos tendremos que ir acostumbrando a los estrenos en pantalla pequeña. Al final, tendré que hacerme a la idea de comprar un televisor más grande para hacerme la ilusión de estar “en el cine”.

Veo esta película en versión original, fundamentalmente en inglés, con algún diálogo en coreano. Al fin y al cabo se trata de la primera producción internacional dirigida por el surcoreano Joon-ho Bong. Donde haya llegado a la cartelera española en versión doblada, creo que la podéis encontrar bajo el título RompenievesSnowpiercer (Rompenieves), o algo así. Es adaptación de una historieta francesa, Le Transperceneige.

Macizo de la Jungfrau

Un verdadero “transperceneige” es el ferrocarril que sube al macizo de la Jungfrau en Suiza, y que atraviesa el macizo montañoso por su interior.

Película de tema postapocalíptico. Como consecuencia de un experimento para parar el cambio climático y el calentamiento global, el planeta ha entrado en un periodo bola de nieve, y todo esta helado. Los pocos supervivientes lo hacen a bordo de un fenomenal tren, construido por un empresario megalomaniaco que recorre el mundo, tardando un año en hacer el circuito completo. Lleva casi 18 años circulando sin parar con los restos de la especie humana. Especie humana que se encuentra dividida en un férreo sistema de castas diferenciado entre los que viajan en cabeza de tren, que subieron por invitación o pagando su derecho a viajar, y los que viajan en cola de tren, que fueron recogidos por caridad, y viven hacinados y con los recursos justos. De vez en cuando se produce algún conato de rebelión. Y Curtis (Chris Evans), harto ya, va a iniciar una, incitado por el viejo Gilliam (John Hurt). Pero tendrán que llegar hasta la locomotora si quieren derribar el poder omnímodo de Wilford (Ed Harris).

Con un reparto internacional y una ambientación claustrofóbica sólo “aireada” de vez en cuando por los paisajes helados del mundo que recorre el tren, nos encontramos con una producción muy interesante que, en su temática postapocalíptica nos ofrece una visión distópica de las desigualdades de las sociedades humanas, al mismo tiempo que nos ofrece una película de acción mucho más interesante que la mayor parte de las adaptaciones procedentes del cómic que se ven habitualmente, y con ventaja, desde mi punto de vista. Bien es cierto que la visión de la película en pantalla grande hubiera hecho que ganase notablemente. O que hubiera servido para poner de manifiesto las limitaciones de sus gráficos generados por ordenador. No sé.

Seracs en las laderas de la Jungfrau

Eventualmente podemos contemplar los grandes seracs que se desprenden en las laderas de los glaciares que flanquean estas grandes montañas alpinas.

Reparto casi coral, aunque con unos protagonistas claros, que interpretan unos caracteres más complejos y desarrollados de lo que es habitual en el mundo de la adaptación del cómic. Cumplen con suficiente solvencia.

No voy a decir que esta película haya despertado mis entusiasmos, porque no es mi estilo de película. Pero reconozco que me parece un entretenimiento bastante interesante, y con más sustancia y menos banalidad que la que nos ofrece Hollywood habitualmente con sus habituales adaptaciones de superhéroes vestidos con pijamas de colores y argumentos absurdos. Bastante más interesante el torturado Curtis que el memo del Capitán América, paradójicamente interpretados por el mismo actor. Lo único que me chirría es el falsamente esperanzador final. Falsamente esperanzador desde mi racional punto de vista.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Gran Glaciar Aletsch

Y desde Jungfraujoch podemos apreciar la gran plaza central del Glaciar Gran Aletsche, unos de los mayores glaciares alpinos.

[CineTren] Una bonita película de animación (y algunas cosas más)

Cine, Trenes

Hoy va una entrada breve. He estado entretenido en “hacer limpieza” en el diseño del Cuaderno de ruta. La columna lateral de la derecha del blog estaba excesivamente abigarrada. Así que la he dejado reducida a lo que me ha parecido esencial. De hecho, estoy estudiando la posibilidad de pasar el Cuaderno de ruta, actualmente en la que llamo su versión 2.5, a una versión 3. Con un diseño más limpio, con más espacio para las fotografías. Pero todavía no tengo claras las cosas. Tengo que hacer pruebas.

Mientras tanto, un anuncio relacionado con mi colección de películas de cine con temática ferroviaria, CineTren. El día de reyes , en uno de los canales de Canal Plus, en Canal Plus Xtra, emitieron una programación especial de largometrajes de animación japoneses, varios de los cuales grabé para ir viéndolos poco a poco. Me gusta el cine de animación, pero pocas veces me sorprende el del mundo occidental. Sin embargo, en los últimos años he ido descubriendo que los japoneses tienen algunas joyas poco conocidas en este género. Y no sólo dentro del afamado Studio Ghibli, donde se han hecho algunas de mis películas favoritas de este género, llenas de elegancia y sensibilidad. Una de las películas que grabé ese día es A 5 centímetros por segundo, un mediometraje de 64 minutos de duración, dirigido por Makoto Shinkai. Una de las tres partes en las que se divide el filme tiene un bonito e interesante ambiente ferroviario. Así que la he añadido a la mencionada colección. Es una película pensada para gente joven y adolescentes, pero con situaciones y planteamientos muy realistas y adultos, en medio de una imaginería muy bella.

Para finalizar, estos días, mientras en otras partes del mundo suceden grandes ciclones o vórtices polares, que dejan grandes nevadas como las que afectan a los protagonistas de la película que recomiendo, en Zaragoza han regresado las aburridas y depresivas nieblas. Os dejo algunas fotos.

Bajo la niebla

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Bajo la niebla

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Bajo la niebla

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Bajo la niebla

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