[Cine] On Chesil Beach (2017)

Cine

On Chesil Beach (2017; 32/201800702)

No es que necesite muchas excusas para leer una novela del británico Ian McEwan; pero lo cierto es que cuando leí Chesil Beach en el otoño del año pasado fue impulsado por la noticia de que Dominic Cooke estaba rodando la película que hoy traigo a estas páginas. La novela, que no es muy larga, la leí enseguida, me gustó mucho. Y me hizo reflexionar.

La historia que pasan su luna de miel en la conocida barra de piedras y arena del condado de Dorset en Inglaterra, mientras rememoran los acontecimientos que les llevaron a enamorarse y a tomar la decisión de casarse a pesar de sus diferencias personales y de sus distintos estratos socioeconómicos me tocó bastante la fibra emocional. No es que me sienta exactamente identificado con ellos. Los personajes de esta obra, interpretados en la pantalla por Saoirse Ronan y Billy Howle, pertenecen a un país muy distinto al mío en la época de la acción y a una generación anterior a la mía, la de los nacidos durante la guerra mundial o en los años posteriores.

Carlos Carreter

A falta de un conocimiento real de la playa de Chesil en Dorset, ilustraremos la entrada con una vistas otoñales de la playa de Margate en Kent.

Hoy en día, una relación como la de estos chicos nos parecería extraña. Una relación prácticamente platónica que se ha de consumar carnalmente en el momento del matrimonio. Supongo que en realidad era rara incluso en 1962. Pero era. Y nos sirve de excusa para analizar un hecho que sigue siendo válido. Las razones por las que los seres humanos nos sentimos atraídos no tienen por qué ser válidas a la hora de tomar decisiones trascendentales como iniciar una convivencia, o un proyecto de familia. Nos podemos sentir atraídos por el físico, por el aura que desprende una personalidad, por una serie de coincidencias que nos hacen sentirnos almas gemelas,… pero pocas veces se ponen en juego el conjunto de valores profundos, lo más íntimo de cada cual, a la hora de hace sólida la relación. Que luego esta triunfe o se derrumbe de forma más o menos rápida depende de muchos factores. Y no son pocos los que en estos momentos dudan de que la monogamia en una única pareja de por vida sea la condición ideal para el ser humano. Cierto es que ha sido uno de los pilares en los que las sociedades tradicionales impulsadas por las religiones monoteistas de origen semítico, dominantes en Europa Occdental y en muchos otros lugares del mundo, han basado su control social.

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Otro tema que claramente está encima de la mesa es la madurez con la que tomamos las decisiones trascendentes de nuestra vida. Los dos jóvenes que pasan esas horas en Chesil Beach se nos aparecen excesivamente jóvenes. Aunque no nos debemos engañar por sus edades. Edades en las que hoy en día difícilmente las personas se comprometen de por vida, pero en las que durante la mayor parte de la historia de la humanidad lo han hecho. Por conveniencia la mayor parte de los tiempos; por amor, en los tiempos modernos. Y no dejan de ser decisiones sometidas a la presión externa. Las asfixiantes familias de ambos jóvenes, por motivos muy distintos. Ambos acaban de terminar sus estudios. Ella tiene claro su rumbo. Él… no tanto. Pero ese “Marry this girl!” que le suelta su padre cuando la conoce es un indicativo claro de la presión.

Y luego están las decisiones precipitadas que uno puede tomar cuando siente que se ha equivocado. La novela de McEwan, que con fidelidad se ha trasladado a la pantalla grande, no es optimista. Y los seres humanos nos empeñamos muchas veces en tomar decisiones trascendentes en caliente, sin la adecuada reflexión. Sin el adecuado diálogo. Sin el adecuado análisis de los sentimientos. Llevados por el orgullo. Porque algo que se te clava en el alma con esta historia es que estos dos memos… se quieren.

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No hablaremos mucho de las características técnicas y artísticas de la película. Producida por BBC Films, la película es correcta en su ambientación, como sólo los británicos pueden realizar una película de época. La realización de Cooke es artesanalmente irreprochable, pero carente de personalidad. Pero ahí están los dos protagonistas de la película, de alto nivel, para poner el alma en el metraje. Una película que no está a la misma altura que la obra literaria, pero que le es fiel. Y se deja ver bastante bien.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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[Libro] Hombres sin mujeres

Literatura

Si hay algo seguro en mí es que, desde hace unos años, periódicamente vuelvo a una serie de escritores por los que siento cierta debilidad. Y uno de ellos es el japonés Haruki Murakami, uno de esos eternos candidatos al Nobel, pero que ya veremos si lo gana. Y especialmente desde que probé sus relatos cortos. Porque Murakami es tan buen cuentista como novelista.

Y mientras esperamos a que nos llegue esa novela ya publicada en su país y en algún otro país oriental, larga y compleja, y con cierta expectación por reconocer las matanzas de Nanjing, nos contentaremos con estos siete relatos que constituyen su libro más reciente publicado en español. Y como suele suceder trata de hombres. Y de mujeres. Aunque estas estén ausentes de la vida de esos hombres. Ausentes físicamente, pero muy presentes en su memoria, en su ánimo, en sus esperanzas o desesperanzas. Hay mujeres muertas, hay mujeres infieles, hay mujeres que abandonan, hay mujeres amantes,… o varias cosas al mismo tiempo. Hay ironías, de la vida o del destino. No mucho humor, sin embargo. Y distintas respuestas, marcadas especialmente por la melancolía. Y la soledad.

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Si uno ha querido incondicionalmente a una mujer y la ha perdido, fácilmente se sentirá de una forma u otra identificado con estos hombres. Bien es cierto que el libro destila un fatalismo, que no tendría porque ser. Los desengaños se superan. Un día puedes descubrir que hay otras mujeres que pueden ser igual o más interesantes. O no. Pero a las que se puede querer tanto o más. Toda relación nos deja su marca. Su cicatriz, diría el más pesimista. Porque al cabo, toda relación termina en un momento triste. En el mejor de los casos cuando uno de la pareja muere, tras muchos años de feliz convivencia. Pero ¿cuántas veces sucede tal? Este es el defecto de estos relatos, el pesimismo exagerado.

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Luego está la naturaleza de las mujeres ausentes de Murakami, y ahí está una de sus principales virtudes. ¿Son especiales? No aparentemente, pero sí para los hombres protagonistas. Y querrías conocerlas. Aunque en esta ocasión nos son mujeres misteriosas, grandes bellezas, inteligencias supremas… No. O sí, no siempre sabemos. Pero las más de las veces son mujeres aparentemente corrientes. Amas de casa. Trabajadoras. Estudiantes. Pero que por algún momento han enganchado, y bien, al hombre. Y eso te despierta el deseo de conocerlas mejor. Deseo que no se satisfará.

El libro se lee bien y rápido. Alguno de sus relatos tira del tradicional realismo mágico, que es marca de la casa. Pero otros son de un mundo cotidiano, normal. Sea lo que sea la normalidad. A mí me ha gustado.

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[Cine] Marguerite (2015), lo que se desafina es el corazón

Cine

Marguerite (2015; 222016-0404)

Desde hace años, mi canción favorita es Desafinado de Antonio Carlos Jobim. Siempre me ha gustado ese estribillo que dice

que no peito dos desafinados, no fundo do peito bate calado, que no peito dos desafinados tambem bate um coraçao

Secundariamente, también me gusta por su bonita referencia a la Rolleiflex. Es posible que la película de hoy acabe en mi lista de películas relacionadas con la fotografía, pero de momento no. De momento, la película de Xavier Giannoli interpretada magistralmente por Catherine Frot, si nos puede interesar es por el concepto de que las personas, con frecuencia, con más frecuencia de lo que creemos tenemos el corazón desafinado.

La acción nos transporta al París de 1920,  recién terminada la Gran Guerra y adentrándonos en les "Annèes Folles" o los "Felices años 20" .

La acción nos transporta al París de 1920, recién terminada la Gran Guerra y adentrándonos en les “Annèes Folles” o los “Felices años 20” .

Y es que disfrazada de comedia, en la que la aspirante a soprano de coloratura aficiona desafina sus arias a voz en grito, nos encontramos con un pequeña tragedia. La tragedia de quienes lo pueden tener todo, pero les falta el amor, o al menos el cariño y el respeto de quienes les rodean. Por que eso le pasa a Marguerite. Es rica, tiene mucha gente a su servicio, pero salvo el servicio, todos los afectos que se le prodigan son serviles, por su dinero. Empezando por su marido Georges (André Marcon). Y con la ambigua relación con el mayordomo Madelbos (Denis Mpunga). Aunque la cosa cambia cuando por allí pasa Hazel (Christa Théret), una prometedora mezzosoprano, y dos caraduras, el periodista Lucien Beaumont (Sylvain Dieuaide) y el artista dada Kyrill von Priest (Aubert Fenoy). Porque a partir de ahí se desencadenarán los acontecimientos que permitirán que al final se levanten las cartas, y sepamos todos a que estamos jugando. Aunque si eso es bueno o es malo… es cuestión de opinión.

Sin embargo, esta tragicomedia no está del todo bien engarzada. La mayor parte de la gente se queda con la parte de comedia. Y con el encariñamiento que nos provoca la protagonista. El descenso final a los infiernos, que se prolonga en exceso, con un metraje que no debería haber llegado, y menos sobrepasado, la dos horas. Y que por los distintos climax que la acción va acarreando, tiene la paradoja de resultar anticlimático.

Bien es verdad que parece que se ha rodado en gran medida en la República Checa... cosa de dinero y de conservación del aspecto de las calles... Pero nosotros seguiremos paseando por Paris.

Bien es verdad que parece que se ha rodado en gran medida en la República Checa… cosa de dinero y de conservación del aspecto de las calles… Pero nosotros seguiremos paseando por Paris.

En cualquier caso, merece la pena ser vista por las interpretaciones, especialmente la de Frot, que compone un personaje que a ratos nos parece de historieta. Es inevitable recordar a otros grandes desafinadores de la “bande dessinée” francófona, como los bardos de los irreductibles galos o la tintinesca Bianca Castafiore. Pero me queda la sensación de que estamos ante una más que interesante historia a la que no se le saca todo el partido debido.

Por cierto,… excelente banda sonora, aunque con varias de sus arias un poco “fuera de tono”.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Un París en el que se mezclaban las temporadas en la Opera con los nuevos movimientos artísticos, los "ismos", que se alumbraron con el principio del siglo XX.

Un París en el que se mezclaban las temporadas en la Opera con los nuevos movimientos artísticos, los “ismos”, que se alumbraron con el principio del siglo XX.

[Cine] The Theory of Everything (2014)

Cine

The Theory of Everything (2014); vista el viernes 16 de enero de 2015.

Como es mi costumbre, conservo el título en el idioma original de la película cuando la veo en versión original subtitulada en castellano. En la cartelera española se puede ver en versión doblada, lo cual no os aconsejo, bajo el título literalmente traducido de La teoría del todo.

Los llamados “biopics”, la películas biográficas, no suelen ser plato de mi gusto habitualmente. Pocas veces me han satisfecho. Pero las alabanzas hacia esta película y hacia el trabajo de sus protagonistas han sido tantas que, aunque no era la película de elección para el fin de semana, encontramos un ratito para verla. Dirigida por el inglés James Marsh, está basada, dato que me parece importante en un libro escrito por uno de los personajes reales representados en esta película, Jane Hawking, la primera esposa del famoso científico Stephen Hawking.

Como es costumbre en mí, cuando el argumento se refiere a hechos históricos que se pueden leer en cualquier biografía o enciclopedia, no me preocupo por si desentraño o no el argumento. Así que si alguien quiere “mantener la emoción”,… pues que no siga. Porque la película nos cuenta el encuentro del joven estudiante de física Stephen Hawking (Eddie Redmayne) con la joven estudiante de lenguas romances Jane Wilde (Felicity Jones) cuando ambos rondaban los 20 años, cómo se enamoraron y cómo se casaron a pesar de la recientemente diagnosticada enfermedad neurológica del científico, y convivieron durante 25 años hasta su divorcio en 1990. Se nos narran por lo tanto las dificultades que vivieron como matrimonio que, además de los problemas que representaban los cuidados del científico, tenían distintas visiones de la religión, siendo ella una devota anglicana. También se trata la relación de la pareja con Jonathan (Charlie Cox), el que a la larga sería el segundo marido de Jane, un músico también muy devoto al que conocería en el entorno de la práctica religiosa, y que durante años colaboró en el cuidado de Hawking.

Buena parte de la película transcurre en Cambridge, donde despuntó el científico a pesar de ser de Oxford.

Buena parte de la película transcurre en Cambridge, donde despuntó el científico a pesar de ser de Oxford.

Dos cosas me han condicionado a la hora de ver y juzgar esta película. Una de ellas, ya la he mencionado. No me entusiasmo por las película biográficas. La segunda es que sabía que iba a ver una biografía del científico, pero había leído poco sobre el argumento de la película. Con ese título, pensaba que iba a mostrar principalmente sus esfuerzos como científico por alcanzar una solución al problema de las discrepancias entre la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica, es decir, la teoría del todo que se menciona en el título. Pero no. Eso es algo que se trata muy de pasada, y realmente en lo que estamos es en una historia de amor y desamor entre una pareja, que tienen sus diferencias y el inconveniente añadido de la discapacidad del científico. Pero no como lo puede ver un observador externo, que tal vez no pueda ser totalmente objetivo, peor sí ecuánime. Esta es la historia que nos cuenta “la chica”. Que claramente se dibuja a sí misma bajo una luz más favorable que al otro protagonista. Y esto, pues te lo puedes creer,… o no. El tema es que realmente, después de ver la película, resulta que me importa un rábano. Que en ningún momento me convence ninguno de los personajes como para atraer mis especiales simpatías o antipatías por ninguno de los dos. Si Hawking no hubiese sido un científico destacado, y a partir de cierto momento famoso, dudo que hubiera tenido la oportunidad de vivir, de trabajar y de comunicarse que ha tenido él. Es un privilegiado dentro de la desgracia. Y ella,… pues no sé… hay decisiones en la vida de esta pareja en las que no se profundiza, que simplemente se nos cuenta que pasan, sin conocer motivaciones y que condicionan mucho. ¿Por qué tener tres hijos si tan difícil resultaba el cuidado del científico? Eran dos personas cultas, en un país con libertad para utilizar anticonceptivos,… Por poner un ejemplo de cosas que quedan sin explicación y tienen que ver con lo que pretenden contarnos. Es más, cuanto más tiempo pasa desde que la vi, y cuando pienso en lo que nos cuentan, más antipáticos me caen los personajes. Por muy admirador que yo sea del trabajo científico de Hawking. Y dudo que esa fuera la intención de los responsables del filme. Por lo tanto, algo falla conmigo ante esta producción.

En su juventud lo veremos caminar e ir en bicicleta por los "colleges" y los jardines de la ciudad universitaria.

En su juventud lo veremos caminar e ir en bicicleta por los “colleges” y los jardines de la ciudad universitaria.

Que por lo demás está bien realizada, tiene ritmo, bien rodada, con un buen diseño de producción… y realmente está soberbiamente interpretada. No es que a mí me entusiasmen las interpretaciones que se basan en una profunda caracterización física del actor hasta que se deja de reconocer para sólo ver a la persona que interpreta, pero realmente lo hace muy bien. La actriz protagonista también está a un nivel muy alto, aparte, no puedo dejar de mencionarlo, soy hombre, en sus primeras apariciones es una monada, que ilumina la pantalla. No obstante, el paso del tiempo no queda claro en la película. Tenía gente a mi alrededor que no podía creer que el intervalo de tiempo que abarca esta película fuera de prácticamente 30 años. No da esa impresión.

Resumiendo, es una buena película, con no pocos méritos, pero que nos presenta una historia que a mí no me convence, no me genera empatía, y no me interesa demasiado. Qué se le va a hacer.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Eso sí, yo me maravillo del buen tiempo que hace siempre en estas ciudades en las películas, y lo nubladas que están cuando las visitas, especialmente en diciembre.

Eso sí, yo me maravillo del buen tiempo que hace siempre en estas ciudades en las películas, y lo nubladas que están cuando las visitas, especialmente en diciembre.

[Cine] Noche de vino y copas (2011)

Cine

Noche de vino y copas (SuperClásico, 2011), 6 de mayo de 2013.

Para empezar, la esquizofrenia que supone que una película danesa cuyo título ¡¡¡está en castellano!!!, cuando llega a nuestras pantallas, con considerable retraso, tenga otro título en castellano distinto. Para continuar, esta película en su versión original está hablada entre tres idiomas: danés, inglés y español porteño. Siendo una comedia, conviene conservar los cambios de idiomas. Así que hay que ver la en versión original. Y si no está, y os interesa, pues os la buscáis de la forma que sea, que a estas alturas ya está visto que las gentes del cine no tienen especial respeto por los espectadores, así que no nos vamos a andar con remilgos. No sé si es que son tontos, o nos toman a los espectadores por tontos. Dado los descensos de las cifras de recaudación de taquilla en nuestro país, que no se explican del todo por las subidas de impuestos y la crisis, casi me decanto por la primera de las dos opciones.

En cualquier caso, en los últimos años han aparecido por cartelera algunas películas del país nórdico que confrontaban de una forma u otra las diferencias culturales entre su cultura y la de los países de cultura latina o mediterránea, de forma inteligente, como autocrítica o como reflexión sobre lo bueno y lo malo de la especie humana. Motivo por el cual decidimos dar una oportunidad a este filme de Ole Christian Madsen, a lo que hay que añadir la pobreza de la cartelera en primavera.

El superclásico al que hace referencia el título original es un acontecimiento futbolístico. Denominan así los argentinos a los enfrentamientos entre River Plate y el Boca Juniors, partidos que despiertan pasiones. La historia va de un vinatero danés, Christian (Anders W. Berthelsen), que fue abandonado por su esposa Anna (Paprika Steen), una antigua futbolista internacional danesa, que ahora se ha metido al negocio de la representación de jugadores. Y se ha hecho representante y amante de Juan Díaz (Sebastián Estevanez), un crack argentino que juega en uno de los dos equipos y que quiere traspasar a un equipo brasileño por una cuantiosa suma, y con quien se quiere casar. Christian quiere recuperar a Anna, y para ello busca la excusa de llevar en persona a Buenos Aires los papeles del divorcio para su firma. Y se lleva con él al hijo de la pareja, Oscar (Jamie Morton). Y llegan justo cuando se va a celebrar el superclásico. Y la cosa no va a ser fácil para Christian puesto que, al complejo triángulo ya formado, se sumarán las diferencias culturales, Fernanda (Adriana Mascialino), una mucama mayor pero sabia y desinhibida, y una jovencita de diecisiete años, Verónica (Dafne Schiling), que impactará en el hijo adolescente. Aunque no será lo único que impacte contra él.

Vamos a ver. Lo voy a adelantar ya. Esta es una película irregular. El planteamiento es curioso y creo que se podían haber sacado buenas cosas de él. Y de hecho tiene sus momentos divertidos, y algún que otro logro en alguna de las situaciones. Bien es verdad, que buena parte del desarrollo y el desenlace de la película están cantados casi desde el principio; pocas sorpresas nos ofrece el filme. Que también se ve lastrado porque en la primera parte del filme, recorre todos los tópicos sobre los argentinos, de forma muy superficial, en un ejercicio de escasa imaginación y sutileza. No obstante, la película se va salvando por las interpretaciones de sus principales protagonistas, que sin estar a un nivel elevado, cumplen con el cometido. Por cierto, los que como yo aborrezcan el fútbol, que no se preocupen. Su lugar en el filme es puramente anecdótico. No va de fútbol.

Comedia irregular por lo tanto, algo desaprovechada pero que se deja ver, y que en esta ocasión no deja tan alto como en otras ocasiones el punto de vista y el humor de los presuntamente sosos nórdicos. Decir que va a ser incluida en mi colección de películas sobre la fotografía en el cine, con su correspondiente reseña que tomará buena parte de su texto prestado de esta entrada.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Castillo de Kronborg

Desgraciadamente, todavía no tengo fotografías de Buenos Aires; pero sí de Dinamarca. En la imagen, el castillo de Kronborg en Helsingør.

[Cine] Blue Valentine (2010)

Cine

Blue Valentine (2010), 27 de febrero de 2013.

Hice un comentario hace algo más de un año a propósito de esta película, dirigida por Derek Cianfrance, y protagonizada por dos intérpretes que han dado mucho que hablar, por la calidad de sus trabajos, en los últimos años. Me refiero a Ryan GoslingMichelle Williams, que ya lleva tres candidaturas a los premios óscar, una de ellas por esta película. Pues bien, esta película cuyo primer pase fue en el festival de Sundance en enero de 2010, hace tres años, y que se estrenó con carácter general en buena parte del mundo a principios de 2011, ha llegado a nuestras carteleras en febrero de 2013. Y ya adelanto que es una buena película. ¿De verdad se extrañan de que la gente se busque la vida en internet para ver cine? Los distribuidores y la industria del cine, cuando se llevan las manos a la cabeza porque la gente siga estás prácticas, ¿están tontos o qué? He de decir que yo ya había visto la película en mi aparato de televisión, en versión original en su momento, pero este miércoles acompañé a la sala de cine a una amiga a quien hablé bien de ella. Lamentablemente en versión doblada. No se merecían mi dinero, no. Pero…

La película nos cuenta los dos últimos días de un matrimonio, dos personas todavía jóvenes, pero ya quemadas de la vida en conjunto. Ella, todavía de buen ver, enfermera, que trabaja muchas horas en una consulta médica, donde el señor doctor le tira los tejos descaradamente. Él cuida de la casa y de la hija de ambos, de unos cinco o seis años, no más. Tiene un aspecto descuidado. Viendo que el matrimonio no va bien, organiza una escapada a un hotel para la pareja, con el fin de reactivar la relación. Aunque no funcionará. Pero en paralelo, mediante flashbacks, conoceremos la historia de cómo empezó la relación, unos años antes, cuando ella estaba en el instituto, con muchas ambiciones, inteligente, buena estudiante, y también con algunos errores a cuestas.

Nos encontramos ante una dura reflexión sobre la vida de pareja. Sobre cómo dos personas se enamoran y cómo termina el amor. Si es que las dos participaron alguna vez, profundamente digo, de ese amor. Una historia en la que no hay culpables y víctimas, buenos o malos, porque todo depende de qué parte de la historia veamos. Y ya se encarga el director de que veamos las dos partes, al mismo tiempo. Con un manejo de cámara un poco agresivo, muchos primeros planos, movimientos nerviosos, vamos siguiendo el fracaso como pareja de estas dos personas, que son buena gente en esencia, pero que quizá nunca estuvieron hechos el uno para el otro. Como tantas parejas, que se unen, quizá se enamoran, por los motivos equivocados.

La interpretación de ambos protagonistas me parece realmente notable, y efectivamente, recordando las candidaturas de aquel año al óscar a la mejor actriz protagonistaMichelle Williams estuvo realmente al nivel de las mejores, particularmente a mí me gusta más en este papel que la ganadora en el suyo. O por lo menos, con mucha menos espectacularidad, me convence y me dice más. Y en cualquier caso, me parece un papel bastante más conseguido que la mayor parte de las candidaturas de este año, incluida la ganadora, que también competía con ella hace dos años, con un papel que también me gustó mucho.

Una película que me parece más que interesante, que es una pena que haya tardado tanto en llegar en pantalla grande a nuestro país, que es una pena que no la proyecten en Zaragoza en versión original, que es una pena que no haya merecido más atención de los medios y los aficionados. Aunque claro, parece que las historias tristes no venden tanto. En cualquier caso, todas estas penas que me dan, me sirven para recomendar una iniciativa que en estos momentos recorre Zaragoza, en pro del cine de calidad; por Un nuevo Renoir.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****
Hoy os dejo con una bella imagen de las bellas cámaras de antaño; en la feria de antigüedades de Zaragoza.

Hoy os dejo con una bella imagen de las bellas cámaras de antaño; en la feria de antigüedades de Zaragoza.

Revolutionary Road (2008)

Cine

Revolutionary Road (2008), 27 de enero de 2009.

El director de este filme, Sam Mendes, nos ofreció en 1999 una cáustica descripción de las interioridades de los matrimonios y las familias norteamericanas, en una de la mejores operas primas que he visto de cualquier director. En esta ocasión, vuelve a incidir sobre los problemas de las parejas y las familias, pero desde un punto de vista mucho más dramático, sin dar concesiones al humor o la ironía, llevándonos a un final poco apto para gente sonriente y bienintencionada que piensa que las historias de amor siempre acaban bien.

Las historia nos presenta al matrimonio Wheeler, interpretado por Kate Winslet y Leonardo diCaprio. Tras conocerse en una fiesta, a los ojos de todo el mundo son la pareja ideal, envidiada por sus vecinos y amigos. Guapos, jóvenes, simpáticos, amables,… viven en una bonita casa en un barrio residencial cerca de Nueva York, donde el marido trabaja como burócrata en una empresa de cajas registradoras. Pero todo esto es fachada. Bohemios y con aspiraciones de comerse el mundo, esa vida de ama de casa o la falta de interés por el trabajo de oficina, están corroyendo lo que son por dentro, y está ocasionando la crisis que cambiará para siempre sus vidas. Una crisis mucho más marcada en ella.

La realización de Mendes me parece impecable, pareciéndome especialmente importante su habilidosa su forma de centrar la atención en los sentimientos del personaje que importa, independiente de quien hable. Lo que importan no es lo que se dice, sino lo que se siente en cada momento.

Todo ello está basado en la interpretación de ambos protagonistas que está a alto nivel, especialmente la de la Winslet, como ya se había ido poniendo de manifiesto a lo largo de sus últimas películas. DiCaprio también está a buena altura, pero su personaje es más ingrato, más antipático al espectador. De acompañamiento una serie de secundarios que cumplen, incluyendo entre ellos como más conocida a Kathy Bates.

En resumen, una película muy interesante, de buen nivel, de un director que me gusta y muy bien interpretada. Una película adulta, que debería ser recomendada para todo aquel que tenga interés en ver algo más que productos palomiteros. Le pongo un ocho en valoración subjetiva, con la misma nota en dirección e interpretación.

En la foto de hoy, una imagen de mi escapada a Madrid el pasado sábado.

Caixaforum - fachada

La fachada de Caixaforum de Madrid atrae la atención de los visitantes - Panasonic Lumix LX3