[Cine] Blade Runner 2049 (2017)

Cine

Blade Runner 2049 (2017; 392017-1310)

Cuando anunciaron hace unos años que iban a filmar una segunda parte de mi adorada y nunca bien ponderada aventura de “pellejudos”, obra de referencia y precursora de la ciencia ficción cinematográfica de los últimos treinta y tantos años, y pocas veces igualada y menos superada,… me eché a temblar. Considerar lo que había hecho Ridley Scott con las nuevas entregas del universo de los xenomorfos,… tuve que contener el aliento. Qué queréis que os diga.

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Lo más adecuado para esta entrada, visitar, de noche, algunas de las grande urbes multiculturales del mundo contemporáneo. Por este orden, Nueva York, Tokio, Toronto, Hong Kong y Seúl, esta última también en el encabezado.

El respiro vino cuando se anunció que Scott se quedaría en labores de producción y que se confiaba la dirección al canadiense Denis Villeneuve. En aquellos momentos no lo habíamos visto medito en producciones de ciencia ficción, pero ya era uno de mis directores contemporáneos favoritos. Ver lo que consiguió hace un año con otra película de alienígenas aumentó el alivio. E impulso una cierta expectativa emocionada. Quizá pudiéramos estar ante otra obra maestra del cine. O al menos ante una muy buena película. Había que esperar. Lamentablemente, tuve que esperar una semana más de lo previsto al coincidir el estreno de la película en España con mis vacaciones coreanas. Pero ya está… ya la he visto.

Voy a empezar diciendo que al día siguiente o al otro de ver la película, leí un artículo que expresaba perfectamente lo que sentí al ver esta segunda entrega del universo “blade runner”. Una deslumbrante maravilla cinematográfica para los sentidos. Y eso que a mí lo del Dolby ATMOS me parece otro invento para conseguir que oigamos perfectamente los ruidos más desagradables sin aportar nada más. Pero Villeneuve es un tipo que sabe cómo hacer cine. Y muy bien.

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Desgraciadamente, la historia que se nos cuenta se encuentra varias ligas por debajo de la de su predecesora. Nos encontramos treinta años más tarde con un nuevo blade runner, K (Ryan Gosling), que en esta ocasión no cabe la menor duda de que se trata de un replicante. En una Tierra medioambientalmente y económicamente arruinada, donde los que pueden la abandonan, se piran a las colonias espaciales, su misión es “retirar” a los skin jobs antiguos con capacidad para desobedecer órdenes y pensar por sí mismos. Una nueva generación de replicantes obedientes y mansos está comúnmente aceptada. Y un nuevo magnate, Niander Wallace (Jared Leto). Pero al “retirar” a un viejo Nexus 8 hace un sorprendente hallazgo. Los restos, los huesos, de una replicante femenina. Que al ser analizados, anunciarán un hecho sorprendente.

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Como ya he dicho, visualmente es una maravilla. El universo de esta ficción se expande. Vamos más allá del abarrotado Los Ángeles, y conocemos nuevos escenarios que nos sitúan mucho más claramente en el tipo de mundo en el que nos encontramos, y nos estremecen. Cada plano está milimétricamente planificado, y quedamos sorprendidos continuamente. Pero la historia carece de la profundidad filosófica y ética de la primera entrega. De hecho, en realidad, salvo una vuelta de tuerca más en el planteamiento, no aborda cuestiones nuevas que no estuvieran presentes previamente sobre el significado de ser persona. No me gusta lo de ser humano. Biológicamente, una máquina, aun orgánica, no admite su inclusión dentro de la humanidad. Pero sí de lo que filosóficamente podemos considerar persona, susceptible de disfrutar de autonomía, derechos y obligaciones.

Tenemos una chica buena, Joi (Ana de Armas), y una adversaria, Luv (Sylvia Hoeks). Quienes estén familiarizados con el inglés apreciarán el doble sentido de sus nombres… aunque las cosas no serán como parecen. Sinceramente, la primera… no lo hace mal. Y las minifaldas le sientan de muerte. Pero estuvimos discutiendo tras la película y llegamos a la conclusión de que es un personaje bastante prescindible… si no del todo.

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Y luego está Decker, Harrison Ford, que sinceramente parece que recuperar sus viejos personajes, salvo Indiana, le sienta mejor que recrear otros nuevos. Está muy bien. Y es quien aporta auténtico corazón a esta película. De Gosling esperaba más,… pero su personaje no le permite ser el protagonista carismático que esperábamos. De hecho, una de las ausencias más notables de esta segunda parte es la ausencia de personajes carismáticos, que no sea el interpretado por Ford.

Así pues, cierta decepción amortiguada por la calidad del envoltorio. Entendámonos. No es una mala película. Ni mucho menos. Por encima de la mayor parte de la ciencia ficción que nos venden. Pero es duro ser secuela de un mito del cine. Y más si los guionistas, un montón, son incapaces de estar a la altura. Pero no me creáis. Id al cine y comprobadlo. A ser posible, como yo, en versión original.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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[Libros] Saga, las guerras del Canadá y otras aventuras de Brian K. Vaughan

Literatura

Estaba yo dudando si dedicar mis esfuerzos blogueros hoy entre un tema fotográfico, tengo un par de series fotográficas recientes que comentar, o el literario comiquero. He optado por este último, porque también se me han acumulado algunas noticias.

Brian K. Vaughan es uno de los guionistas de historietas que pululan en la actualidad, y que nos llegan desde Estados Unidos. Presencia frecuente en los premios dedicados a la historieta en los últimos 12 años, también ha hecho sus pinitos en la televisión… aunque su trabajo como escritor en ese medio, sin que carezca de mérito, ya no me llama tanto la atención.

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Para ilustrar la entrada de hoy, y con la excusa del conflicto entre EE.UU. y Canadá de una de las historias, las cataratas del Niágara, tal y como quedaron reflejadas en la cámara de película tradicional de un solo uso protegida contra la lluvia que llevábamos con nosotros. La gente con impermeables azules son las del lado yanqui, las que llevan impermeables amarillos la del lado “canuck”.

Indudablemente, su obra actual más conocida, y la más premiada ya que va acumulando premios desde que comenzó hace ya unos años es Saga. Aventura épica y familiar al mismo tiempo, con toques de fantasía, en el que vamos siguiendo desde hace siete volúmenes las aventuras de una familia de proscritos. Marko, soldado de Guirnalda, y Alana, también soldado pero de Terrada, mundo alrededor del cual gira el anterior, asqueados de la guerra que enfrenta sus mundos irreconciliables, desertan, se conocen, se enamoran y tienen una hija, Hazel, la narradora en primera persona de la historia. Sobre esta premisa, y con una pléyade de personajes secundarios y arcos argumentales paralelos, se va desarrollando la que probablemente es la mejor space opera, del momento, por cualquier medio de expresión conocido (literatura, cine, televisión, historieta,…). Dibujada por Fiona Staples, me encanta como ilustra esta chica canadiense, el séptimo volumen de la serie se ha centrado en la permanencia durante meses repostando de la nave-árbol en un cometa que también es escenario de las guerras entre “alados” (los de Terrada) y “cornudos” (los de Guirnalda). Como siempre, mezcla aventuras, humor, drama, alguna gota de tragedia, y buenas dosis de crítica social. Como siempre, algunos personajes se han quedado por el camino. Ha algunos los echaremos más de menos que ha otros. ¿Ya he dicho que me parece la mejor space opera del momento? Pues eso.

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Ha coincidido la salida al mercado del séptimo volumen de Saga, con el último cuadernillo de We Stand on Guard. Como ya he comentado en alguna ocasión, en esta historia ilustrada por Steve Skroce y coloreada por Matt Hollingsworth, en el tercer aniversario del comienzo de la guerra angloamericana de 1812, o sea en 2112, un atentado terrorista contra la Casa Blanca en un país asolado por las sequías y el cambio climático, provoca la invasión de Canadá por parte de los Estados Unidos. Parece que detrás de todo esto hay una operación de falsa bandera (“Remember the Maine” y el imperialismo norteamericano en Centro y Sudamérica). Los antecedentes históricos que otorgan plausibilidad a la idea están claros. En seis cuadernillos que se leen en un plis-plas conocemos a un grupo de resistentes a la invasión que pondrán en jaque al poderoso ejército ocupante. Una historia menos maniquea de lo que su planteamiento aparenta y que discurre una serie de amenazas para la convivencia pacífica y la democracia que hoy en día son una realidad. El negacionismo del cambio climático, la política de la posverdad (o sea, del embuste), el populismo,… Y de fondo el miedo que probablemente han tenido siempre los canadienses a su vecino y amigo del sur… Al fin y al cabo, Canadá consiguió la independencia del Reino Unido para conjurar el eterno riesgo de una invasión por parte de los Estados Unidos, como la que desencadenó la guerra de 1812. Aquella acabó en tablas… pero quien sabe las siguientes.

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Y siguen desarrollándose, vamos por el cuadernillo número 13, las aventuras de las Paper Girls. En los últimos tiempos se han impuesto los revivals de las aventuras de las pandillas adolescentes de los años 80, con fuerte cargas de nostalgia, véase Stranger Things para la televisión. En esta ocasión, Vaughan, con los dibujos de Cliff Chiang y el colorista Matt Wilson, nos traslada también a esa época, donde un grupo de chicas, repartidoras de periódicos, se ven envueltas en una serie de locas aventuras en las que viajarán por el espacio y el tiempo, en una aventura que todavía se está desarrollando. En principio, esta aventura está dirigida a un público más adolescente y menos adulto, pero la verdad es que los límites me parecen difusos, y la considero perfectamente apta para todo tipo de públicos.

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[Libro] The Handmaid’s Tale

Literatura

Comentaba hace unas semanas, un mes apenas, una de las series de televisión de nuevo cuño que más repercusión han tenido y más comentarios han provocado en esta última primavera. Se trata de The Handmaid’s Tale, el Cuento de la criada en castellano. Como ya comentaba en su momento, esta historia nos presenta una sociedad distópica, no sé si denominarla futura o alternativa, en la que una teocracia cristiana de ultraderecha se ha instalado en el poder en los antiguos Estados Unidos de América, reconvertidos en la República de Gilead. Una república teocrática y ultrapatriarcal, en la que las mujeres tienen un papel totalmente subordinado al hombre, hasta el punto que aquellas de ellas que son fértiles son utilizadas de modo forzoso como “criadas” que han de servir para la gestación surrogada de la clase dirigente del régimen. Una verdadera pesadilla. Una verdadera pesadilla, que en estos momentos en los que podemos ver cómo se pasean en manifestación los ultraderechistas norteamericanos envalentonados por la subida al poder de un presidente como el que tiene este país actualmente, se convierte en una posibilidad mucho menos teórica de lo que muchos creerían.

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Fotográficamente no nos iremos a la “república de Gilead”; homenajearemos a la escritora en su país, paseando por Toronto, la ciudad en la que actualmente reside.

La serie está basada en un libro de la canadiense Margaret Atwood que, nada más ver la primera temporada de la serie, me entraron ganas de leer. Es curioso la relación que tienen los canadienses con su poderoso vecino del sur. Desde hace tiempo aparentemente buenos vecinos y aliados, nunca han dejado de especular con el momento en el que se volverá contra ellos, culminando el proceso que quedó pendiente en la guerra angloamericana de 1812, contienda que terminó en tablas, pero que escondía el deseo de los estadounidenses de aglutinar en un único país a toda Norteamérica. Por ello, existen varias pruebas de escritores de todo género que expresan esas miedos. Ahora estoy leyendo, por entregas, una historieta que también trata de ese miedo. Ya llegará.

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Una cuestión tenía clara en el momento que comencé a leer el libro. Dado que la serie está destinada a tener varias temporadas y el libro es una única obra, y partiendo del hecho de que la primera temporada de la serie se anunciaba como una adaptación del libro, en algún momento ambas historias podrían diverger, por el distinto planteamiento de partida. En efecto, la serie es muy fiel al libro en buena parte de su contenido, hasta que en el último tercio aproximadamente de la temporada empieza a tomar caminos distintos. El libro está planteado como una narración de la protagonista, Offred. He leído el libro en inglés, publicado en libro electrónico en el Reino Unido por la editorial Vintage, del grupo Penguin, por lo tanto para mí es Offred y no Defred, como parece que es en las traducciones al castellano. Una narración recogida en cintas magnéticas que son analizadas en un futuro. Más que una narración amplia de lo sucedido, es un corte en la vida de esta mujer esclavizada, y tiene un final abierto sobre el que sólo podemos especular, como lo hacen en el apéndice final, los eruditos que las analizan en ese futuro. Una narración de sentimientos y determinados sucesos que acontecen en su vida, al mismo tiempo que mediante recuerdos va repasando cómo llegó a esta situación. Algo que conocemos de modo imperfecto. Al fin y al cabo es un individuo con un conocimiento parcial de todo el mural que describiría el periodo histórico. Conocemos la sociedad de esa distopía de modo muy limitado, puesto que las referencias a guerras, colonias y otros modos de vida distintos del de la clase dirigente y sus sirvientes apenas es referenciado.

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Teniendo todo esto en cuenta, la serie es una buena adaptación del libro, pero tiene distinto alcance. El libro es una reflexión. Escrito en 1985, estaba muy cerca la revolución teocrática que convirtió Irán en la república islámica que hoy conocemos. Aunque era difícilmente previsible, estaba próximo el final de la Unión Soviética y la Europa del Telón de Acero, y opciones políticas fuertemente conservadoras se imponían en EE.UU. y Reino Unido dando comienzo a un ciclo, que aun hoy en día no ha terminado, de giro a la derecha de las sociedades occidentales. La autora, con fuertes preocupaciones feministas, como queda palpable en la novela, especialmente por algunos personajes secundarios más que por la protagonista, especula con la naturaleza de una teocracia en Occidente. Y la sitúa, cómo no, como he comentado antes, en el país “amigo” que despierta la desconfianza de los canadienses.

Estamos por la tanto ante un libro que exige una lectura poco apresurada. En la que la atención al detalle importa. No hay desperdicio en sus páginas. Hay economía de medios y aun así hay constantemente detalles que contar y que sirven para iluminar la naturaleza de esta aberrante sociedad distópica, y la respuesta del individuo, especialmente del más débil, ante la misma. Muy recomendable.

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[Libro] La trilogía de las Tierras

Literatura

Hace aproximadamente treinta y algún años leí un libro de ciencia ficción de un autor español. En aquellos momentos, aquello parecía una rareza. En las diversas colecciones de libros de ciencia ficción había muy poquitos autores españoles. Pero allá por 1983, en SM, una editorial que se ha centrado en el libro educativo, de texto y en literatura juvenil aparecía un libro de Jordi Sierra i Fabra que me regalaron, y que se titulaba …en un lugar llamado Tierra.

Como no se me ocurría ninguna serie de fotografías específica para esta entrada, pondré unas cuantas de un lugar llamado Tierra, en un rincón que en Zaragoza llamamos Huerta de las Fuentes, y que tomé hace ya un tiempo con mi pequeña Olympus EE3, camarita compacta automática de medio formato (que no de formato medio).

Aquel libro planteaba una situación interesante, aunque no excesivamente novedosa, porque había predecentes parecidos. Tras una situación de carácter apocalíptico, la civilización humana se ha repuesto pero ayudada en por las máquinas, seres de carácter robótico con inteligencia y voluntad. Personas de carácter electromecánico. El mundo en que viven es casi utópico. No hay guerras, no hay necesidades, y con la ayuda de las máquinas, el ser humano vive una vida controlada dedicada principalmente al ocio o a trabajos que no son penosos y pueden ser interesantes. Pero detrás se esconde, como en la mayor parte de las utopías de la ciencia ficción, una distopía. Tras el mundo aparentemente igualitario, así lo define incluso su constitución, entre máquinas y seres humanos, se oculta una dictadura de carácter benevolente, pero dictadura, en la que las máquinas tienen el control. Un suceso inesperado hará que el sistema se tambalee. Una máquina, un piloto interestelar, aparece “muerta” al regresar de una misión espacial. Y el único sospechoso de que tal cosa pueda haber pasado es su copiloto o ayudante. Porque las máquinas dirigentes no pueden admitir que se haya “suicidado”. Un científico aceptará defender al hombre en un juicio. Que ocupa la mayor parte del libro.

En su momento me pareció bastante interesante, desarrollaba ideas que a mí me parecían novedosas, aunque ahora sé que había numerosos antecedentes que habían influido sin duda en el autor, y el final abierto sobre el futuro de tal sistema social era muy sugerente.

Evidentemente, sugería la posibilidad de una continuación. Unos años más tarde esta llegó. Pero el hecho de que apareciese en colecciones más destinadas al público adolescente que otra cosa, así como el que para ese momento yo tuviera muchos otros intereses lectores, hizo que nunca llegase a enterarme de cómo seguía la historia. Hasta ahora.

Hace unas semanas me dio por buscarla en Amazon Kindle, y encontré que no sólo había una continuación, sino que era una trilogía, como no. Y decidí comprarla y leerla entera. El que ya había leído y los dos nuevos.

En ellos, Sierra i Fabra sigue los pasos de Asimov, una influencia muy evidente, y pone a las máquinas, robots para el norteamericano de origen ruso, como protagonistas. En Regreso a un lugar llamado Tierra, nos encontramos con que doscientos años más tarde los humanos se han rebelado y están ganando la guerra. Y una máquina ya algo vetusta tendrá que conseguir el alto de las hostilidades y una paz duradera. En El testamento de un lugar llamado Tierra, ambas poblaciones inteligentes viven separadas, pero la sociedad y el mundo de las máquinas se está derrumbando, y unas máquinas científicas tomarán un rumbo para reencontrarse con el ser humano.

La experiencia no ha carecido de interés,… pero no ha resultado plenamente satisfactoria. Las dos continuaciones son claramente inferiores en planteamiento y desarrollo, e incluyen además algunas premisas que me han resultado casi ridículas.¿De verdad es creíble que en una sociedad robotizada avanzada no se han desarrollado máquinas resistentes, incluso más que un ser humano, a las inclemencias del tiempo, y el agua que las oxida es un arma contra ellas? Es por poner un ejemplo.

Bueno. He satisfecho mi curiosidad. Dejo ahí que la primera novela de la trilogía es recomendable. Las otras dos, no. Y que desde luego, aunque una historia sugiera una continuación, a lo mejor es más oportuno dejarla estar y dejar esta a la imaginación del lector.

[Cine] The Lobster (2015)

Cine

The Lobster (2015); vista el 9 de diciembre de 2015.

Versión original subtitulada para una película rodada en inglés con un ADN muy variado, greco-franco-irlandés… e incluso más. La versión doblada se puede encontra en la cartelera española bajo el título casi literalmente traducido, “Langosta”.

Esta película del griego Yorgos Lanthimos, viene precedida de críticas relativamente entusiastas, por la original de su argumento y su puesta en escena. Vamos a ver lo que da de sí.

David (Colin Farrell) vive en una sociedad alternativa a la nuestra en la que nadie puede permanecer soltero, sin pareja. Cuando alguien se queda sin pareja o no es capaz de adquirir una, es llevado a un hotel donde tiene 45 días para encontrar su media naranja entre otras personas en su situación. Si no lo consigue, al cabo de ese tiempo será convertido en el animal de su elección. David decide que si no consigue pareja… querrá ser una langosta. Viven más de 100 años. Si nadie las echa en una cazuela de agua hirviendo claro. El tiempo de 45 días es extensible… ya que cada día salen a cazar “solitarios”. Gente que vive en los bosques sin compromiso de pareja alguno, al margen de la sociedad. Los abaten con dardos somníferos, y luego son convertidos en animales. Por cada “solitario” abatido, ganas un día más de estancia en el hotel. Cuando su intento de emparejarse con una compleja y desalmada mujer (Angeliki Papoulia) falle, con la ayuda de una camarera (Ariane Labed) se fugará a los bosques. Será aceptado por la lider de los “solitarios” (Léa Seydoux), con una condición. No puede enamorarse ni emparejarse con nadie. Pero la presencia de un mujer miope (Rachel Weisz), le pondrá las cosas difíciles, aun arriesgando graves castigos.

El mundo distópico de este filme está representado por la isla de Irlanda, un mundo distópico donde todo el mundo está obligado a ir en pareja.

El mundo distópico de este filme está representado por la isla de Irlanda, un mundo distópico donde todo el mundo está obligado a ir en pareja.

Se ha dicho que estamos ante la rareza, la excentricidad del año. Desde luego ni los planteamientos, ni los diálogos, ni la historia es de las que estamos acostumbrados. Con una puesta en escena austera, a veces fría, pero que conviene a las características del relato, un relato con voz en off de la que tardamos prácticamente media película en conocer su propietaria, Lanthimos nos planta ante la cara una curiosa e interesante reflexión sobre la soledad, las relaciones de pareja, el egoísmo, los prejuicios que nos invaden a la hora de escoger nuestras relaciones, o los engaños en los que incurrimos para “pescar” a nuestras parejas, con una mezcla de comedia que roza el humor negro en ocasiones y de drama. Cumple con la vieja regla que dice que de entrada hay que sorprender al espectador antes de contar la historia, con una escena absolutamente surrealista en la que una mujer para su vehículo en el campo, desciende de él y dispara su escopeta contra un pobre burro que allí pasta.

Rodada en Irlanda, saca buen partido del tiempo gris de la verde isla del archipiélago británico, acompañada de una potente banda sonora.

Y si no...  te convierte en un animal y te sueltan en los bosques...

Y si no… te convierte en un animal y te sueltan en los bosques…

Son importantes las interpretaciones, con un austero, casi hierático Colin Farrell, muy lejos de su exhuberante imagen de conquistador del mundo de épicas películas pasadas. Un hombre vulgar, sin interés, prácticamente sin personalidad, que de entrada lo consideramos condenado a una futura vida en el fondo del mar. Pero asimismo un superviviente. Al igual que las langostas, se sabe camuflar en el fondo del mar donde habita, incluso como algunas especies de estos crustáceos cambiando de color. Muy buenos trabajos también del resto del reparto (¿Léa Seydoux encasillándose en el rol de mal? Con lo que me gusta a mí esta chica), donde además de los mencionados vemos aparece en papeles más o menos largos gente como Olivia Colman o John C. Reilly (impagable escena de la tostadora).

Hay en esta película más de lo que parece. Película que tiene dos parte muy definidas, la estrambótica parte inicial en el hotel, con escenas antológicas por lo absurdo, y la romántica parte final, donde surge lo mejor y lo peor del ser humano. Yo no me la perdería. De hecho, no me la he perdido.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****
Muy alabada la idea del protagonista de ser una langosta si falla en su intentona por encontrar pareja,... Es que todo el mundo quiere ser perro, y todo está lleno de perros... Tiene su coña ¿no?

Muy alabada la idea del protagonista de ser una langosta si falla en su intentona por encontrar pareja,… Es que todo el mundo quiere ser perro, y todo está lleno de perros… Tiene su coña ¿no?

 

[Cine] Lost River

Cine

Lost River (2014); vista el 4 de mayo de 2015.

Reconozco que la decisión de ver esta película, la ópera prima como director de Ryan Gosling, tenía mucho de arriesgado. Vista en su versión original subtitulada en castellano, la versión doblada se titula igual, la película presentaba como aliciente un reparto relativamente interesante y la curiosidad de saber si este excelente actor podría dar el salto con éxito a la dirección. Hubo otro factor determinante. Los horarios de alguna otra película que nos atraía no nos convenían. Pero no podemos decir que fuéramos a desgana.

Con una sala de cine prácticamente vacía, cinco personas en total si no conté mal, asistimos a la narración de una historia difícil de definir. En una ciudad decadente postindustrial de los Estados Unidos llamada Lost River, pero en realidad una versión alternativa de la ciudad de Detroit, vive Bones (Iain De Caestecker), con su madre Billy (Christina Hendricks) y un hermano pequeñito. Billy dedica su tiempo a arramblar con el cobre de los muchos edificios e infraestructuras abandonados de la ciudad, que trueca por piezas del coche que quiere arreglar. Probablemente para coger a su familia y emigrar al sur, a lugares más acogedores. Porque la ciudad, casi vacía, carece de una organización social apreciable, y en ella campan los matones como Bully (Matt Smith), que quiere acabar con Bones. Su única relación de amistad es con una chica, vecina, Rat (Saoirse Ronan), que vive con su abuela, mujer en estado de mutismo desde que enviudó que sólo ve la tele. Por otro lado, la madre está preocupada porque las deudas le pueden llevar a perder la destartalada casa en la que viven. Y por ello acepta la oferta del director del banco, Dave (Ben Mendelsohn), para trabajar por las noches en un club en el que se mezcla lo sexual y lo macabro. Tras descubrir una ciudad sumergida en un embalse próximo, Bones ideará un plan para sacar a su familia de sus apuros.

Muy diferente el entorno suburbial de Zaragoza, mi ciudad, respecto al de Detroit, donde se inspira y se rueda la película de hoy.

Muy diferente el entorno suburbial de Zaragoza, mi ciudad, respecto al de Detroit, donde se inspira y se rueda la película de hoy.

La película es extraña. Nos presenta una sociedad de carácter,… no vamos a decir postapocalíptico, pero si como representante de un derrumbe de la civilización, en la que las ciudades se abandonan, las tecnologías se pierden, el orden social se desvanece. Está rodada en la ciudad de Detroit, ciudad que tras conocer un pasado industrial “glorioso”, los recortes y reestructuraciones en la industria del automóvil y sus auxiliares la han llevado a ser casi una ciudad fantasma, lo cual inspira el ambiente de la película. En la realización de la misma, te da la sensación de que Gosling, en lugar de buscar un modo personal de contar su historia, empieza a recoger elementos de otras películas u otros realizadores. De tal modo, hay momentos en que te parece estar en una película de David Lynch, hay elementos que recuerdan mucho a Blue Velvet, por ejemplo, en otros a Terry Gilliam, e incluso a Jeunet y Caro, entre otros. Una mezcolanza de influencias, estilos o imitaciones que no siempre le sientan bien. Especialmente porque, como he dicho, distraen al director de lo importante. Contar una historia que nos interese, hay elementos para ello, y desarrollar unos caracteres, unos personajes que nos importen, con los que empaticemos.

En este entorno, los intérpretes hacen lo que pueden. Realmente, estamos ante un reparto competente. Pero que a veces parece estar un poco perdido en la piel de sus personajes, y que no acaba de rendir todo lo que podría.

El entorno de Zaragoza es el de una ciudad que, aunque de forma más lenta en la actualidad, se va extendiendo y ganando terreno urbano, chocando con el ambiente rural que la rodea.

El entorno de Zaragoza es el de una ciudad que, aunque de forma más lenta en la actualidad, se va extendiendo y ganando terreno urbano, chocando con el ambiente rural que la rodea. Dinámica.

Por finalizar, podríamos decir que estamos ante un primer intento del director ante las cámaras que no podemos considerar como existoso. La historia no nos acaba de enganchar, los elementos de la misma no acaban de cohesionar, y detrás de cierta pretenciosidad formal, no encontramos un contenido suficientemente sólido que justifique el esfuerzo. Habrá que esperar nuevos trabajos del aspirante a director, si se presentan, para ver por donde evoluciona.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
El Detroit que inspira la película es el del declive económico, el del vuelco étnica y el de la naturaleza recuperando el terreno urbano abandonado.

El Detroit que inspira la película es el del declive económico, el del vuelco étnica y el de la naturaleza recuperando el terreno urbano abandonado.

[Libro] The Giver

Literatura

Traigo hoy un comentario sobre un novelita de ciencia ficción que vi recomendada en algún sitio, con uno de los temas que más me atraen; las sociedades distópicas. Formalmente, la presentan como la primera parte de una tetralogía. Sin embargo, como comentaré más adelante, esta obra de Lois Lowry para mí tiene sentido como una obra en sí misma. Con su final. La he leído en su idioma original, el inglés.

The Giver
Lois Lowry
Harper Collins Children’s Books, 2012
Edición electrónica

Nos encontramos en una pequeña comunidad que puede estar en cualquier sitio. Sus habitantes son felices. Viven en una sociedad perfectamente organizada y planificada. Cada uno tiene su papel en el mundo. Y Jonas, un niño a punto de cumplir los 12 años, se enfrenta al momento en que se le asignará su futura profesión y su papel en la comunidad. Vive en su familia, aparentemente ideal. No hay mentiras, no hay altibajos, no hay miedo al clima, ni a la falta de alimentos,… Todos son felices hasta que son “liberados”. Generalmente cuando son anciano; ocasionalmente antes, si lo solicitan, si no se adaptan a la comunidad, o si se salen de los comportamientos aceptados. Pero hay un precio que tienen que pagar. Nadie tiene memorias de cómo era el mundo antes del establecimiento de esta sociedad supuestamente perfecta. Y Jonas descubrirá que todas esas memorias están en poder de una misma persona, y que a él le va a tocar ese papel. Y que es un papel difícil, doloroso, porque las memorias de antaño son de todo tipo. Algunas felices, agradables, maravillosas. Otras terribles, crueles. También conocerá las realidades íntimas de su sociedad. Y se planteará junto con su predecesor El Dador (The Giver), si esta es la mejor forma en que los seres humanos pueden vivir.

Cúpula de la Bomba Atómica - Hiroshima

Ayer presentaba mi visita al Parque de la Paz de Hiroshima y recordaba el horror de la guerra. Viene a cuento traerlo de nuevo a esta entrada.

Me llama la atención que el libro se considere como una ficción para adolescentes y jóvenes. Incluso la editorial que lo publica lo hace en una colección destinada a este público. Es cierto que el modo en que está escrito, el lenguaje utilizado, está adaptado a este tipo de personas. Pero también es cierto que está adaptado al punto de vista de su joven protagonista. Sin embargo, los temas son muy adultos. El libre albedrío, el suicidio, la eutanasia, la programación del individuo, la planificación última de la sociedad,… todo ello, como en cualquier buena distopía disfrazado de sociedad perfecta, de gente feliz.

El libro se lee fácil. Con agilidad. Te dura poco. Y tiene un final aparentemente abierto. Que podría dar que pensar que necesita una continuación. Pero en realidad no. Desde mi punto de vista, Jonas tomas sus decisiones y hace lo que debe hacer. Lo que sucede al final es que la autora nos concede la libertad última. Decidir cómo interpretar ese final. O por lo menos, creo que esa era su intención inicial. Porque sé que muchos años después de este libro, lo continuo con otros. Lo cierto es que el libro me ha gustado, pero no tengo ningún interés en seguir la saga. Creo que ya está bien así. Como tengo la impresión que fue concebido. Que te dé que pensar, y que reflexiones sobre algunos conceptos importantes en la vida del ser humano. Cada uno por sí mismo. Incluso si las conclusiones a las que llegas son duras, difíciles, poco autocomplacientes.

En fin. Lo malo de las distopías es que con frecuencia amenazan con convertirse en realidad. Acabaré dejando de leer este tipo de novelas.

Parque de la Paz - Hiroshima

Al fin y al cabo, muchos regímenes presuntamente ideales, “distópicos”, se erigen en nombre del orden, de la paz. Evitar “los riesgos” del libre albedrío humano. Si no, no habría dilema posible en estas obras.

[Cine] The Congress (2013)

Cine

The Congress (2013).

Esta semana tengo sesión doble de cine. Y traigo esta película, de temática y estilo poco habitual, vista en versión original, tiene poco sentido verla de otra forma, pero que creo que también puede estar en la cartelera española doblada al castellano bajo el título traducido de El Congreso.

Película poco habitual que vimos con poca información previa. Que la protagonizaba nuestra querida “princesa prometida”, Robin Wright, haciendo de sí misma o de una versión alternativa de sí misma, y que había mezcla de escenas con intérpretes de carne y hueso y de animación. Como digo, información escasa pero suficiente para animarnos a ver esta película del director israelí, Ari Folman, para mí un desconocido. Con un ánimo y disposición más adecuada la hubiésemos visto de haber sabido con antelación que estaba basada, aunque no adapta, una conocida novela del polaco Stanisław LemCongreso de futurología, que no he tenido ocasión de leer aunque había oído hablar de ella, al parecer una crítica en tono de humor o parodia del régimen comunista en su país. Aunque ya he digo que no la he leído.

En cualquier caso, lo que tenemos aquí es a Robin Wright interpretando a una variante alternativa de sí misma, convertida en una actriz ya madura, que prometía mucho, especialmente desde su más conocido éxito en la gran pantalla, pero cuyas  malas decisiones y conflictividad en los rodajes han devaluado. Los estudios Miramount (clara referencia a MiramaxParamount) le ofrecen la posibilidad de escanear su físico y personalidad para generar una actriz virtual basada en ella, a cambio de una sustancial cantidad de dinero y de que no vuelva a trabajar en persona nunca más. Veinte años más tarde, con la actriz virtual convertida en un éxito, la de carne y hueso es invitada a un congreso de futurología, al que sólo se puede entrar si previamente se ha pasado a un estado virtual de dibujo animado mediante una sustancia química. Su misión, apoyar la difusión de un droga que permitirá a la gente vivir en un estado de virtualización y de alucinación permanente en función de sus deseos, convertidos en el personaje que prefieran. Pero la actriz, tras aceptar participar, se lo pensará de nuevo. Y las cosas no irán como todos pensaban.

Estos días he estado pensando fotográficamente en blanco y negro un poquito.

Estos días he estado pensando fotográficamente en blanco y negro un poquito.

Estamos ante una apuesta compleja. La película a la que nos enfrentamos nos es una parodia o comedia de ningún tipo. En su primera parte, con actores de carne y hueso, es más bien una crítica dura a los conceptos de realidad y de ficción tal y como se conciben una vez que han sido tratados (o maltratados) por la industria del espectáculo.  El juego con la personalidad, con las emociones, con la vida de las personas a las que se confunde con frecuencia con sus personajes. Cuando ya pasamos a la fase de la película desarrollada en forma de animación, esta crítica se extiende al conjunto de la sociedad, y pasamos a tratar el tema de una sociedad distópica en la que realidad y apariencia son dos cosas muy distintas, en la que es muy distinto lo que los mandatarios nos hacen creer que vivimos y la realidad de nuestras vidas. Nos presentan referencias a los totalitarismos muy claras, y a la manipulación de las percepciones, en este caso simbolizadas por la sustancia química que altera nuestras vivencias.

La apuesta como digo es muy arriesgada. Y la sensación es que la estructura del filme no acaba de estar suficientemente cohesionada, teniendo momentos brillantes y momentos en los que hay riesgo de que el espectador se suma en el desconcierto. Sin embargo, hay dos cosas que desde mi punto de vista sujetan el producto.

Por un lado las sólidas interpretaciones, por supuesto de Wright, pero también del resto de los intérpretes que ponen su persona al servicio de la película, como Harvey KeitelDanny HustonPaul Giamatti, o simplemente su voz al personaje animado, caso de Jon Hamm.

Para evitar la mayor parte de las distracciones, he usado la "tapita" de Olympus. Un "objetivo" con una apertura fija a f/8 y que se enfoca sólo entre 30 cm y aproximadamente 2 metros. A jugar con la hiperfocal.

Para evitar la mayor parte de las distracciones, he usado la “tapita” de Olympus. Un “objetivo” con una apertura fija a f/8 y que se enfoca sólo entre 30 cm y aproximadamente 2 metros. A jugar con la hiperfocal.

Por otro lado, el dejar reposar el filme. Siempre lo he dicho. A veces merece la pena dejar pasar un tiempo antes de decir qué te ha parecido un filme. Por ejemplo, la película que comenté antes de ayer, hoy me parece menos interesante. Soy más consciente de sus notables debilidades, que con el entretenimiento del momento, no me resultaban tan obvias a la salida de la sala de cine. Esta película que comento hoy va al contrario. Tras la sorpresa y cierto grado de desconcierto en el momento, poco a poco en el recuerdo las distintas escenas y el conjunto de la película van tomando solidez y voy considerando que es un filme mucho más interesante de lo que yo pensaba. No perfecto. Pero de los que se agradece y mucho que haya todavía quien apueste por contar cosas nuevas, o contarlas de otra forma, o arriesgar a la hora de contarlas. De todos modos, me costaría mucho recomendarla con carácter general.

Valoración

    • Dirección: ***
    • Interpretación: ****
    • Valoración subjetiva: ***
Realmente, usando la prioridad al diafragma de la "vieja" Panasonic GF1, te libera de toda preocupación salvo la de componer pensando en las luces, las sombras y las texturas. Esta bien como "entrenamiento".

Realmente, usando la prioridad al diafragma de la “vieja” Panasonic GF1, te libera de toda preocupación salvo la de componer pensando en las luces, las sombras y las texturas. Esta bien como “entrenamiento”.

[CineTren] Snowpiercer añadido a la colección CineTren

Cine, ferrocarril

Pues sí. Como era lógico. Como mis seguidores más fieles sabrán, mantengo una colección de reseñas de películas en las que el ferrocarril tiene un papel importante o principal. Así que la película que ayer reseñaba, Snowpiercer, que transcurre toda ella en un tren, aunque sea imaginario, ha entrado en la colección. Podéis acceder tanto a través de la página principal de CineTren, o bien directamente a su reseña individual.

Composición del Bergensbanen

Si la entrada de ayer iba acompañada de fotografías de una auténtico “transperceneige” en los Alpes, hoy nos iremos a Noruega, a la Bergensbanen.

Atravesando Hardangervidda

La línea de ferrocarril que une Oslo con Bergen atraviesa una parte de Hardangervidda, en torno a los 1000 metros de altitud.

Atravesando Hardangervidda

Y en esas latitudes, y a pesar de que el viaje se hizo a principios del mes de julio, la nieve reina en lo más alto.

Atravesando Hardangervidda

Uno de los más bellos viajes en tren que he realizado, eso sí en un tren cómodo y donde tratan bien a los pasajeros. A todos.

[Cine] Snowpiercer (2013)

Cine

Snowpiercer (2013), 14 de mayo de 2014.

Nuevamente una película que cuando se estrena en pantalla grande no llega a Zaragoza, a pesar de que se lleva los mejores comentarios de la crítica para los estrenos de la semana, incluso del mes, pero que simultáneamente es programada como estreno en un canal de televisión por satélite. Así que, como ya he comentado en alguna ocasión, nos tendremos que ir acostumbrando a los estrenos en pantalla pequeña. Al final, tendré que hacerme a la idea de comprar un televisor más grande para hacerme la ilusión de estar “en el cine”.

Veo esta película en versión original, fundamentalmente en inglés, con algún diálogo en coreano. Al fin y al cabo se trata de la primera producción internacional dirigida por el surcoreano Joon-ho Bong. Donde haya llegado a la cartelera española en versión doblada, creo que la podéis encontrar bajo el título RompenievesSnowpiercer (Rompenieves), o algo así. Es adaptación de una historieta francesa, Le Transperceneige.

Macizo de la Jungfrau

Un verdadero “transperceneige” es el ferrocarril que sube al macizo de la Jungfrau en Suiza, y que atraviesa el macizo montañoso por su interior.

Película de tema postapocalíptico. Como consecuencia de un experimento para parar el cambio climático y el calentamiento global, el planeta ha entrado en un periodo bola de nieve, y todo esta helado. Los pocos supervivientes lo hacen a bordo de un fenomenal tren, construido por un empresario megalomaniaco que recorre el mundo, tardando un año en hacer el circuito completo. Lleva casi 18 años circulando sin parar con los restos de la especie humana. Especie humana que se encuentra dividida en un férreo sistema de castas diferenciado entre los que viajan en cabeza de tren, que subieron por invitación o pagando su derecho a viajar, y los que viajan en cola de tren, que fueron recogidos por caridad, y viven hacinados y con los recursos justos. De vez en cuando se produce algún conato de rebelión. Y Curtis (Chris Evans), harto ya, va a iniciar una, incitado por el viejo Gilliam (John Hurt). Pero tendrán que llegar hasta la locomotora si quieren derribar el poder omnímodo de Wilford (Ed Harris).

Con un reparto internacional y una ambientación claustrofóbica sólo “aireada” de vez en cuando por los paisajes helados del mundo que recorre el tren, nos encontramos con una producción muy interesante que, en su temática postapocalíptica nos ofrece una visión distópica de las desigualdades de las sociedades humanas, al mismo tiempo que nos ofrece una película de acción mucho más interesante que la mayor parte de las adaptaciones procedentes del cómic que se ven habitualmente, y con ventaja, desde mi punto de vista. Bien es cierto que la visión de la película en pantalla grande hubiera hecho que ganase notablemente. O que hubiera servido para poner de manifiesto las limitaciones de sus gráficos generados por ordenador. No sé.

Seracs en las laderas de la Jungfrau

Eventualmente podemos contemplar los grandes seracs que se desprenden en las laderas de los glaciares que flanquean estas grandes montañas alpinas.

Reparto casi coral, aunque con unos protagonistas claros, que interpretan unos caracteres más complejos y desarrollados de lo que es habitual en el mundo de la adaptación del cómic. Cumplen con suficiente solvencia.

No voy a decir que esta película haya despertado mis entusiasmos, porque no es mi estilo de película. Pero reconozco que me parece un entretenimiento bastante interesante, y con más sustancia y menos banalidad que la que nos ofrece Hollywood habitualmente con sus habituales adaptaciones de superhéroes vestidos con pijamas de colores y argumentos absurdos. Bastante más interesante el torturado Curtis que el memo del Capitán América, paradójicamente interpretados por el mismo actor. Lo único que me chirría es el falsamente esperanzador final. Falsamente esperanzador desde mi racional punto de vista.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Gran Glaciar Aletsch

Y desde Jungfraujoch podemos apreciar la gran plaza central del Glaciar Gran Aletsche, unos de los mayores glaciares alpinos.

[Libro] The Memoirs of a Survivor

Literatura

Cuando hace un par de meses murió la ganadora del Premio Nobel en 2007, la británica Doris Lessing, me di cuenta que a pesar de la fama y el reconocimiento que recibió en vida no me constaba o no recordaba haber leído nada suyo. En ese momento me metí a mirar qué había disponible en libros electrónicos en mi tienda habitual y me llamó la atención la breve reseña del libro cuyo comentario traigo hoy. Y decidí que podía atreverme con la novela,… eso sí, en inglés. En castellano, no está disponible.

The Memoirs of a Survivor
Doris Lessing
4th Estate, 2013

Publicada por primera vez en 1974, una narradora, una mujer cuyo nombre no conocemos en ningún momento, una mujer que suponemos de mediana edad, aunque sin saber si esto quiere decir que está mas cerca de los cuarenta o de los sesenta, nos cuenta su historia en una sociedad en descomposición. Por motivos que tampoco podemos conocer, la civilización está en descomposición en todo el mundo. Se han cortado la mayor parte de las comunicaciones. Escasean los suministros de todo tipo de cosas. La gente abandona las ciudades y se dirige hacia el medio rural. Se supone que hay un gobierno y una autoridad en algún sitio, pero parece indiferente o inoperante ante los problemas de la gente. Los transportes públicos son irregulares. El suministro de agua y electricidad no siempre se puede asegurar, y poco a poco desaparece de algunos vecindarios. Y la narradora, de forma pasiva lo contempla todo desde la ventana de su apartamento, en una ciudad británica no identificada. Hasta que un día un extraño llega y le deja una chica, Emily, a caballo entre la niñez y la adolescencia, a la que acompaña una extraña mascota, Hugo, que lo mismo puede ser un gato con apariencia perruna que al contrario. A partir de ahí, Emily será la protagonista de las preocupaciones de la mujer, a pesar de la poca ascendencia que tiene sobre ella. Y presenciará cómo va transformándose, precozmente, y al mismo tiempo que la sociedad sigue descomponiéndose, aparecen nuevas formas de organización social, o nuevos peligros. Lo cual se mezclará con unas visiones que la mujer tiene en una de las paredes de su casa de lo que parece ser el pasado de Emily, un pasado con aspectos muy oscuros.

DLR y Canary Wharf

Imaginemos. Pongámonos a imaginar. Que los transportes públicos como DLR (ferrocarril ligero de los muelles, Docks Light Railway) y los grandes rascacielos como los de Canary Wharf, pierden su sentido, son insostenibles, e inútiles.

En varios lugares he visto descrito esta novela como perteneciente al género distópico. No me lo parece a mí. Una distopía implica una sociedad de apariencia ideal, “utópica”, pero profundamente nociva para el individuo y sus libertades. Aquí no tenemos eso. Aquí tenemos una desintegración de la sociedad civilizada. Hace un tiempo leí un libro que hablaba de que esta sociedad podría encaminarse hacia “una nueva edad media”. Utilizando el término “edad media” como un derrumbe de una civilización, similar a otros que ha habido previamente en la historia universal. Conocemos del declive de Micenas y otras culturas del Mediterráneo oriental como el Imperio Hitita en torno al año 1200 antes de nuestra era. El mito de Troya puede estar detrás de ese declive. Y de entonces datan las llamadas invasiones de los Pueblos del Mar. De hecho, la Grecia clásica helénica no es descendiente directa de la Grecia micénica. Conocemos el hundimiento del Imperio Maya, poco antes de la llegada de los invasores europeos. Y sobretodo, conocemos el hecho que dio lugar a la expresión “edad media”; el derrumbe del Imperio Romano de Occidente, que transformó la Europa Occidental de una cultura de ciudades, comercio, obras de ingeniería, comunicaciones y complejas instituciones políticas y sociales, en la Europa germánica, rural, feudal, con limitadas comunicaciones en las medias distancias, agraria, sufridora de epidemias, muchas veces asociadas a la pérdida del conocimiento en ingeniería civil, con una mortalidad más elevada en la población y un retroceso demográfico.

Camdem Markets

Que los mercadillos como los de Camdem no son una atracción turística sino una necesidad para el trueque y la supervivencia.

Eso es lo que nos está mostrando Lessing aquí. La descomposición de una sociedad compleja política y socialmente, un derrumbe de las comunicaciones. Un retorno a la economía de trueque. Una desaparición de las tecnologías. Y una vuelta a una sociedad más elemental. Más tribal. Más violenta. Donde la principal preocupación es la subsistencia. El derrumbe de las comunicaciones es tan total, que apenas se sabe lo que sucede, o más bien se intuye, lo que pasa en otros barrios, en otros vecindarios. Llegan algunas noticias del “este”. Ninguna de los que se desplaza en agrupaciones “neotribales” hacia el “norte” o el “oeste”. Y en medio de este panorama, la mirada enfocada en esa joven adolescente que ha de madurar como persona y como mujer, en los sentimientos y en la muy necesaria inteligencia práctica, en un tiempo récord. Porque las normas han cambiado.

Mientras leía la novela, me preguntaba constantemente qué significan las visiones en la pared. ¿Estamos en el terreno de la fantasía? ¿Es una argucia argumental para contarnos unos antecedentes? ¿Es una defensa de la personalidad en la narradora ante los miedos que surgen en un entorno progresivamente más duro o más hostil? Y la escena final… ¿forma parte de la fantasía? ¿es una metáfora? ¿un “happy end” o un “falso happy end” que esconde un drama o una tragedia final?

British Museum

Que los edificios más emblemáticos de nuestra sociedad acaban en la ruina y no son dignos más que para la curiosidad de civilizaciones futuras, como el Partenon para los visitantes del British Museum.

No ha sido una lectura fácil. Me costó cogerle el tranquillo. Más leyendo en un idioma que no es el mío, y en el que me defiendo, pero que no domino lo suficiente como para leer un texto con tantas implicaciones como si fuese mi lengua materna. Pero en un momento dado, me encontré sumergido en una lectura apasionante, con un final que me desconcertó. Que sólo me satisface como metáfora de un final no especialmente feliz, por decirlo de una forma suave. Pero que no parece coincidir con el análisis que hacen otros, muchos de ellos mucho más sabios que yo. En cualquier caso, me ha parecido una lectura muy interesante, que me ha hecho pensar mucho, y que 40 años después de su publicación por primera vez me parece más actual que nunca. Porque realmente, una evolución hacia una “nueva edad media”, una desintegración del sistema social actual, es un futuro posible. No sé si más o menos probable, pero sí posible. Alteraciones climáticas, derrumbes de sistemas económicos, conflictos bélicos, excesiva dependencia tecnológica de materias primas sobreexplotadas y no renovables,… No hace inventarse un meteorito, para prever un cambio social de esta magnitud.

Cementerio en Ilfracombe, Devon

Y que la única esperanza está en abandonar las ciudades, volviendo al campo, tal vez junto al mar como en Ilfracombe, Devon, pero que ni aun así la supervivencia es fácil,… De esto va la sociedad que nos muestra Lessing.

[Cine] The Hunger Games: Catching Fire (2013)

Cine

The Hunger Games: Catching Fire (2013), 22 de noviembre de 2013.

Está película fue vista en versión original subtitulada y por eso conservo su título en inglés. En la cartelera española puede encontrarse doblada al castellano bajo el título de Los juegos del hambre: En llamas.

No tenía yo pensado ir a ver esta película. Especialmente, después de la flojera de la primera parte, y teniendo en cuenta que claramente no pertenezco al sector del púbico al que va destinada la película. Pero se terció juntarse un grupo de gente, de edades diversas, con opción de cena posterior, y me apunté. Por otra parte, ver a la chica guapa de moda en el cine americano tampoco esta mal. Y decía la crítica que, tras el cambio de director, Francis Lawrence había dejado la historia y la película bastante mejor apañaditas. Vamos a ver qué pasó.

Tras las aventuras y desventuras de Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) teniendo que pelear a muerte los sádicos juegos para adolescentes en esos Estados Unidos distópicos en los que transcurre esta saga de aventuras para jovencitos, o más bien jovencitas, volvemos al mismo escenario, donde el malo malísimo presidente del lugar, Snow (Donald Sutherland), se ha empeñado en hacerles la pirula a la chica y al sosillo que la acompañó en la aventura anterior, Peeta (Josh Hutcherson). Eso sí, no olvidemos que hay otro macizo por ahí rondando, que parece que el estándar romántico para chicas adolescentes son los tríos. Así que el malvado se busca una excusa para volver a repetir toda la trama de la película anterior, aunque con final en cliffhanger. Porque básicamente, salvo detalles a los que cada cual le pueda dar la importancia que quiera, es prácticamente la misma historia.

Hojas de otoño

Mucho bosque en estas películas, así que un poquito de hojas otoñales para ilustrar la entrada.

Veamos,… ciertamente, el director de esta versión, o reimaginación, o segunda parte, o como lo quieras llamar, es más ducho y habilidoso, y consigue hacer que la película tenga momentos entretenidos, muy entretenidos. Especialmente, en algunos momentos del principio, y en los dichosos juegos. Hay una parte central en la que pasan las mismas cosas que en la versión anterior, o primera parte, o lo que sea, y que es un rollo, que sólo sirve para estirar tontamente la película y para que las niñas se emboben con los vestidos y los peinados de la “prota”. Esta parte se hace eterna. Por repetida, casi insufrible. Pero parece que las escritoras que perpetran las obras literarias en las que se basan, exigen total fidelidad a sus “maravillas” del lenguaje escrito. Y este es un gran problema. Una adaptación más libre, más ágil, con más rasmia en según que situaciones, y podríamos estar ante una película de bastante buen nivel. Cosa que no sucede, digan lo que digan los críticos o los votantes de IMDb.

En cuanto a la interpretación, es cierto que la Lawrence parece estar en estado de gracia y saca partido incluso de un personaje como este. Bien es cierto que una mujer con esta actriz, con su tipo, su presencia, y su todo… hace falta algo más que una “suspensión temporal de la credulidad” para creerte que estás viendo a una adolescente de 17 años. Una adolescente de 16 o 17 años parecía cuando tenía su edad y la hicieron pasar por la versión joven de la Theron, donde a mí ya me parecía que apuntaba maneras, aunque la película no fue bien recibida por la crítica. A mí me gustó. Lo que son las cosas. Del resto… pues que los que mejor lo hacen que son el ya mencionado Sutherland, el etílico Woody Harrelson, y un más que inspirado, como de costumbre, Philip Seymour Hoffman, salen demasiado poquito para que metan un poco de chicha en este producto destinado a reventar taquillas a costa de los más jóvenes.

Para terminar, no nos equivoquemos. Tiene cosas buenas esta película. Tiene momentos de aventuras muy entretenidas, que te tienen en vilo y te divierten. Pero son ratos. El conjunto, con un romance a tres bandas bastante mal traído y llevado, y con esa manía de coger a la protagonista y jugar a las “barbies” con ella, a base de vestiditos raros… pues hace que se quede un producto segmentado para un sector de la población, en lugar de desarrollar una historia que podría ser apta para todos los públicos. En cualquier caso, ya me he reconocido como fuera del público diana de este producto comercial.

Valoración

  • Dirección: *** Un director con oficio y poco más.
  • Interpretación: *** Una interpretación correcta en la protagonista y algunos secundarios desaprovechados, anodina en el resto.
  • Valoración subjetiva: ***  Sube un escalón sobre la anterior, aunque por los pelos. No entiendo el optimismo de muchos medios.
Palomas y arbol otoñal

Y palomas en vez de ¿sinsajos?… Parece que es una mezcla de sinsonte, un ave que sólo se encuentra en américa, y grajo… Pues nada…