[Libro] Nuestros inesperados hermanos – Amin Maalouf

Literatura

Empiezo a estar preocupado. He vuelto a tener un bloqueo lector que me ha durado casi tres semanas, incapaz de concentrarme en la lectura de un libro. Lo atribuyo a diversas causas que no voy a comentar para no aburrir… pero el caso es que el que traigo hoy a estas páginas es el último libro que he leído y lo terminé de leer el 22 de enero… En fin. Parece que desde ayer he vuelto a coger impulso… a ver si hay suerte y hacia el final de la semana que viene puedo comentar otro.

Lo más próximo a las ficticias de las Quirón son mis viajes por la Baja Normandía y Bretaña. Y de una variedad de lugares de Bretaña extraigo las fotografías para ilustrar esta entrada literaria.

Amin Maalouf es un escritor que me encandiló por sus novelas históricas en las que nos hablaba, de una forma u otra, del tradicional enfrentamiento entre occidente y oriente, en las que nos invitaba a visitar lugares históricos casi legendarios y a conocer personajes históricos también de carácter casi mítico. Buen escritor, ameno y que invita a soñar e imaginar. Qué más vas a pedir. En 1992 publicó su primer libro con un tono distópico, que yo leí años más tarde. En el expresaba ya algunas de sus preocupaciones por el mundo actual. Entre otras, la situación de las mujeres en muchas culturas desde la infancia [consideremos la política de hijo único en la República Popular China, con elevadas tasas de infanticidio y de abandono de niñas; pero no es el único lugar ni el único motivo por el que se generan esas prácticas]. Y también los desequilibrios económicos y políticos entre el sur empobrecido y el norte rico. Después ha escrito, y he leído alguno de ellos, 1 y 2, ensayos que muestran su preocupación sobre la actual situación del mundo.

En esta ocasión se trata de su última novela, de 2020, en la que volvemos de alguna forma a un mundo distópico. El protagonista de la novela es un caricaturista que se gana publicando tiras “cómicas” en la prensa, canadiense, pero que se ha refugiado en una casa en una isla del ficticio archipiélago de las Quirones, en la costa atlántica francesa. Una isla donde sólo vive otra persona, una novelista de un sólo éxito, que vive desilusionada, apartada de la sociedad. El mundo vive momentos de quebranto, por las amenazas terroristas, que pueden tomar forma en forma de atentados con artefactos explosivos nucleares. De repente todas las comunicaciones cesan y deja de fluir el suministro eléctrico. Temerosos los vecinos del archipiélago del estallido de un conflicto nuclear mundial de carácter apocalíptico, pronto se sabrá que unos misteriosos humanos, que han aparecido a bordo de barcos, descendientes de un antiguo grupo de seguidores de Empédocles, filósofo griego de la época clásica, presocrático, que han alcanzado un alto nivel de desarrollo ético y científico.

A pesar de las amenazas, reales, sobre las que habla en el libro, el arsenal nuclear en el mundo sigue siendo suficiente para destruir la civilización varias veces, y cada vez hay más grupos capaces de hacerse con armas de este tipo, esta novela de Maalouf no deja de tener un carácter ligero en ocasiones, ya que la acción no se mueve de ese entorno alejado del mundanal ruido que son esas islas inventadas, donde hay un vecindario con sus problemas cotidianos, y personas con sus inquietudes vitales más o menos representativas del resto de la humanidad, en ocasiones con cierto humor. Los temas son diversos. Los riesgos globales, la ética de las decisiones políticas, el riesgo de la eterna salud y la inmortalidad, los valores que deben regir las relaciones humanas o políticas… Y sin renunciar a incluir algo de romance en la historia. Y de trasfondo por lo que podría haber sido el desarrollo de la filosofía y la ética de la Grecia clásica de no haber sido… por los propios griegos y todos los demás que la llevaron al traste. Quizá una visión demasiado idealizada de la edad de oro ateniense.

No es, desde mi punto de vista, de los mejores relatos de ficción del escritor francolibanés. Escritor por el que sigo sintiendo profunda simpatía en la medida que he disfrutado con su obra y en la medida en la que coincido con algunos de sus puntos de vista. No con todos, pero sí con algunos de los importantes. Pero se deja leer con facilidad, y te acompaña a unas reflexiones, no extremadamente sesudas, al alcance de cualquiera, y sobre cuestiones importantes. Así que se puede recomendar sin mucho miedo a decepcionar.

Por cierto, no sé muy bien qué islas inspiran al archipiélago ficticio de las Quiron. Supongo que son un refrito de las quince islas que forman las islas de Ponant en torno a la península de Armórica (Bretaña).

[Libro] El desajuste del mundo

Literatura

El principal problema de este ensayo de Amin Maalouf, que cogí de oferta, enorme oferta, en mi tienda de libros electrónicos habitual, es que el original en francés es de 2009. Recién elegido presidente de Estados Unidos Barak Obama. Y que por lo tanto, si bien advertía de determinados riesgos para la civilización humana, también mostraba una cierta esperanza en la capacidad del ser humano en ponerse a trabajar para evitar su derrumbe. Estamos en 2019. El cambio climático sigue igual peor. En Estados Unidos tienen a Trump como presidente. Los populismos, especialmente los de extrema derecha, están en alza. Ninguna de las causas que produjeron la crisis financiera de 2007-2008 se ha corregido. Y el conflicto entre la civilización occidental y la islámica está, si cabe, más lejos de resolverse.

Si una ciudad ha representado a lo largo de la historia el choque de civilizaciones entre el mundo islámico y el occidente cristiano es, aparte de Jerusalén, Estambul. Así que allí nos iremos a pasear.

Si le he de juzgar a partir de sus escritos, Maalouf me parece un tipo honesto y sensato. A lo largo de los últimos 30 años he disfrutado tanto de sus novelas como de sus ensayos. Y si tuviera que hacer un listado de mis diez libros favoritos, no sería de extrañar que Las cruzadas vistas por los árabes estuviera en esa lista. Comparto con él mi terror hacia los nacionalismos, pero mi respeto por todas las culturas, por todas la lenguas, por todas las formas de manifestación artística y del pensamiento, siempre que vayan acompañada de tolerancia y respeto hacia todas las personas. Llevo mal el relativismo cultural, como él, pero llevo también mal que la gente piense que sólo su cultura/religión/patria es la buena, la mejor. No comparto con él alguna de las visiones positivas que tiene del capitalismo, no sé si habrá cambiado de opinión en estos diez últimos años, pero el capitalismo es en buena medida culpable del cambio climático… es cuestión de física,… aumento de la entropía por el excesivo consumo de energía, y aunque respeto como cuestión de principios básicos las creencias de cada ser humano, no comparto su respeto por las jerarquías religiosas que las gestionan. Tampoco soy tengo una visión tan optimista como él de la evolución del gigante chino.

Dicho lo cual, en este libro Maalouf hace suya la tesis de quienes advierten que podemos estar en vísperas de un derrumbe de la civilización humana, con las tremendas consecuencias en retroceso del conocimiento, en progreso democrático y, sobre todo, en sufrimiento humano que eso conllevaría. No nos confundamos. No hablamos de un apocalipsis de los de las películas de Hollywood. En la historia hay varios casos de derrumbes de civilizaciones, siendo el más conocido y notorio el de la civilización clásica, la caída del imperio romano, que causó una profunda depresión demográfica en Europa, una pérdida de conocimiento, la aparición de epidemias que no se daban en el mundo clásico, una gran pérdida en años de vida… y otras cosas de las que no siempre se habla cuando hablamos de la transición del mundo clásico a la edad media. Agotamiento de los recursos, grandes movimientos de población, estructuras políticas endebles, absolutismos religiosos, falta de líderes,… son algunos de los elementos que se pueden identificar en aquella debacle histórica y que están presentes en la crisis que Maalouf identifica hoy. Y no sólo él. El problema es que aquel derrumbe fue un problema europeo y mediterráneo, especialmente. Pero un derrumbe de la civilización actual será un problema global.

Y las cosas no están mejor. Veo que este año ha publicado un libro que se titula El naufragio de las civilizaciones,… de desajuste a naufragio, simplemente este cambio en el título ya indica por dónde irán los tiros… No estoy de humos ahora para afrontar su lectura.

El libro está muy bien, pero te deja una gran sensación de desazón. Y por su puesto, muestra su gran conocimiento sobre el mundo árabe, que permite acercarte a ese punto de vista, a comprender mejor a todos esos cientos millones de personas que conforman el islam, punto de vista tan despreciado por el occidente europeo. No me atrevo a recomendarlo… porque está desfasado, no porque no sea bueno. Pero ahí esta para el que le interese.

[Libro] Los desorientados

Literatura

Me ha costado unos días decidirme a escribir la reseña de esta última novela de uno de mis escritores favoritos, el libanés Amin Maalouf. He leído casi todas sus novelas. Y un par de ensayos sobre historia y sobre política. Me resulta relativamente sencillo identificarme con su forma de pensar, con sus reflexiones. Y su narrativa de ficción, prosa que lleva en muchas ocasiones mucho de poesía oculta detrás me ha enganchado desde hace más de 20 años. Así que cogí con ganas, en mi nuevo lector de libros electrónicos, esta última novela. Que ya adelanto me ha producido sensaciones contradictorias.

Los desorientados
Amin Maalouf (traducción de María Teresa Gallego Urrutia)
Alianza Literaria; Madrid, 2012

Adam, profesor de historia de origen árabe exiliado en París, aunque no se mencione expresamente no hace falta ser un lince para saber que es libanés, vuelve a su tierra natal tras 25 años sin visitarla, acudiendo a la llamada de Mourad, un antiguo amigo con quien se enemistó en el pasado, que está muriendo. Tras el choque inicial con su viejo país, arruinados por guerras incesantes entre etnias, grupos políticos, tribales o religiosos, decide quedarse unos días y entrar en contacto con sus antiguos amigos, el Círculo de los Bizantinos, algunos de los cuales viven en la región. Otros se encuentran al igual que él emigrados por el mundo por motivos diversos. Comenzará a revivir y recuperar un pasado perdido, y junto con la atractiva y resuelta Semiramis, planeará la reunión de los supervivientes. Mientras, irá descubriendo los secretos que todos ellos escondía y que explican, no sólo sus vidas, sino la complejidad de la sociedad en la que les tocó vivir.

He estado pensando mucho en qué fotos podían acompañar esta entrada. Y no lo tenía muy claro.

He estado pensando mucho en qué fotos podían acompañar esta entrada. Y no lo tenía muy claro. Pero al final, la solución ha aparecido por sí misma, y ha resultado obvia.

Maalouf siempre me ha parecido que tiene una prosa estupenda. Lo he leído en el pasado tanto traducido como en el francés en el que escribe, y lo he disfrutado de las dos formas. En esta ocasión, he optado por la versión traducida por motivos prácticos, aunque quizá me debiera haber animado con el original francés. Que hace mucho que no leo algo directamente en la lengua de Molière. Una prosa fluida, sin misterios, que te guía con facilidad por las historias que nos cuenta pero sin perder nunca un punto de ensoñación, de nostalgia, incluso de poesía. En esta ocasión, sigue siendo así, pero es que además no resulta difícil ver en el protagonista, Adam, un alter ego del autor. No quiere decir que la obra no sea una ficción. Simplemente que Adam representa el pensamiento, las pesadumbres, los conflictos de identidad y de creencias que acompañan al autor. Supongo.

En la medida que los personajes de la novela son generacionalmente casi contemporáneos míos, unos años mayores, y a pesar de las diferencias en las realidades sociales, culturales y políticas del país levantino y de España, no me cuesta nada identificarme con muchas de las inquietudes de esas personas que asisten desconcertados a la evolución del mundo. Y esto me pasa especialmente en la primera mitad del libro, donde las cuestiones sobre la posición del individuo en el mundo predominan. En la segunda mitad, se centra más en las especificidades del país en el que crecieron, se hicieron amigos y eventualmente se enemistaron los personajes de esta historia. Y quizá la veo algo más distante, aunque no necesariamente menos interesante.

Pero he dicho que mis sensaciones son contradictorias. Y así es cuando llegamos al final del libro. Daba por hecho que asistiríamos a la preparación de la gran reunión de amigos en el Albergue Semiramis, pero que no conoceríamos nunca su desarrollo. Eso deberíamos dejarlo a la imaginación. O pensaba que cada uno debería imaginar cuál sería el final del reencuentro. Pero no. Maalouf decide sorprendernos con un giro inesperado al final, que a mí me ha dejado desconcertado. Cuyo significado no he acabado de entender, y que ha hecho que me retrasara unos días en comentar el libro. Intentando entenderlo un poco mejor.

No he tenido éxito. Pero me quedaré con el proceso de leer el libro, en el que he disfrutado mucho, en el que he reflexionado mucho. Y en el que Maalouf sigue siendo uno de los autores que en los últimos 25 años más ha contribuido a conformar mi pensamiento y mi visión del mundo.

El pueblo viejo de Rodén, donde estuvimos el domingo pasado, quedó abandonado como consecuencia del estrago de la guerra civil en la zona. Igual que en los personajes de "Los desorientados" se notan los estragos de las guerra civiles en el levante mediterráneo.

El pueblo viejo de Rodén, donde estuvimos el domingo pasado, quedó abandonado como consecuencia del estrago de la guerra civil en la zona. Igual que en los personajes de “Los desorientados” se notan los estragos de las guerra civiles en el levante mediterráneo.