[Cine] Anomalisa (2015), ser distinto debe ser realmente “anómalo”

Cine

Anomalisa (2015; 132016-0219)

Esta semana ando con poco tiempo para dedicarlo a este Cuaderno de Ruta, por lo que haré un comentario breve de esta película de animación dirigida a dos manos por Duke Johnson y Charlie Kaufman

Película de animación de la que afortunadamente disfrutamos en versión original. Desconozco cómo será el doblaje al castellano, pero el juego de voces es fundamental para la comprensión, o incomprensión, de la película. Película que por lo que he visto por ahí ha recibido en bastantes ocasiones el calificativo de surrealista. Y por una vez puede que esté bien aplicado este adjetivo, que con frecuencia se usa para obras absurdas o esperpénticas, que pueden a su vez ser surrealista o no.

No he estado nunca en Cincinnati, pero la película es muy nocturna... nos iremos a la noche neoyorquina para compensar.

No he estado nunca en Cincinnati, pero la película es muy nocturna… nos iremos a la noche neoyorquina para compensar.

Aunque estamos ante una película de animación, que nadie se apresure en llevar a los niños al cine. Esto es animación para adultos… muy adultos. Utiliza la técnica del “stop motion” con muñecos más o menos articulados. No son por lo tanto “dibujos animados” sino animación de muñecos, cuyos movimientos son fotografiados fotograma a fotograma en lugar de la filmación continua de unos títeres o marionetas en movimiento. Y nos habla de Michael Stone (David Thewlis, voz), un escritor especializado en servicios de atención al cliente que acude a un hotel en Cincinnati desde Los Ángels para dar una conferencia en un congreso. Y en un mundo donde todo el mundo parece tener la misma cara y la misma voz (Tom Noonan), donde la monotonía absoluta reina, donde nadie es indeferenciable, encuentra por unas horas las compañía de Lisa (Jennifer Jason Leigh, voz), una mujer que atiende al congreso y que le hará pensar en las cosas…

La película es por lo tanto una profunda reflexión sobre la soledad, sobre la identidad de uno mismo y sobre la alteridad, la capacidad de ser uno mismo y diferente a los otros. Y también sobre la monotonía de la existencia cotidiana y las relaciones con nuestros semejantes que afecta incluso a aquellos que amamos o hemos amado.

Aunque un romance extraño, también hay su dosis de romance en la película... nada cursi como la moda de los candaditos que aparecen hasta en el puente de Brooklyn, eso sí.

Aunque un romance extraño, también hay su dosis de romance en la película… nada cursi como la moda de los candaditos que aparecen hasta en el puente de Brooklyn, eso sí.

Los conceptos se apoyan no sólo en esta impecable técnica de animación que además cuenta con unos decorados y una iluminación absolutamente impecable, sino en un guion milimétrico procedente de la obra de teatro original de Kaufman, uno de los directores que firman el filme. Y por supuesto, por las interpretaciones de los actores que ponen su voz, que por el hecho de que no aparezcan visualmente no quiere decir que tengan menos mérito, ni mucho menos. Por ejemplo… antes habría otorgado a Leigh la candidatura a mejor actriz de reparto por esta película que su personaje en la última de Tarantino… aunque eso no es del gusto de la academia. Dar candidaturas a intérpretes que sólo ponen la voz.

Kaufman ya nos había ofrecido algunos guiones notables… alguno de los cuales también había flirteado con el surrealismo. En esta ocasión, incluso se supera. Durante unos días he estado dudando sobre mi impresión final, pero definitivamente es una película que cuando la piensas, es realmente buena. No apta para devoradores de palomitas sin cerebro.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
En cualquier caso,... son muchos los puentes destruidos y necesitados de reconstruir los que necesita el protagonista de la historia... puentes humanos, claro.

En cualquier caso,… son muchos los puentes destruidos y necesitados de reconstruir los que necesita el protagonista de la historia… puentes humanos, claro.

[Cine] Enemy (2013)

Cine

Enemy (2013), 6 de abril de 2014.

Acudimos a primera hora de la tarde del domingo, un domingo de primavera tirando a cálido, para ver esta película en versión original de un director canadiense muy activo últimamente, Denis Villeneuve, que nos está gustando bastante, con guion del español Javier Gullón, adaptando una novela del portugués José Saramago, y protagonizada por un actor en estado de gracia últimamente, el estadounidense Jake Gyllenhaal. Como vemos un producto muy internacional, y aún hay alguna nacionalidad más representada en este filme. En cualquier caso, a priori con elementos interesantes y otros que dan un poquito más de miedo sobre lo que nos vamos a encontrar. Saramago es un escritor que me caía bastante simpático, pero cuya obra no me suele entrar bien. En este caso, la película está basada en su novela El hombre duplicado.

Tras una escena que sirve de prólogo, en la que vemos unos cuantos hombres en un espectáculo de striptease, y en la que una de las modelos acerca su pie a una gran araña peluda, no introducimos en la historia de un profesor de historia en una universidad en Toronto, Adam (Jake Gyllenhaal), que lleva una vida discreta, rutinaria, salpicada por los encuentros con su guapa y estilosa novia, Mary (Mélanie Laurent). Un día, viendo una película que le han recomendado, descubre que hay un actor que es idéntico a él. Obsesionado con la cuestión, averigua su nombre artístico y el real, Anthony (Jake Gyllenhaal). E intenta ponerse en contacto con él, aunque su primera comunicación es con su esposa embarazada, Helen (Sarah Gadon). A partir de ahí, ambos hombres acabarán obsesionados con la vida del otro, tras descubrir que son idénticos hasta el último detalle. Y la madre de Adam (Isabella Rossellini) le asegura que no tuvo un hermano gemelo.

Río Elba en Dresde

No tengo fotografías de Toronto, pero la despersonalizada arquitectura que nos ofrece la película la encontramos en muchas ciudades del mundo, como estos bloques de edificios a orillas del Elba en Dresde.

Extraña película, rodada en un ambiente de aspecto morboso. Se nos presenta un entorno, una ciudad, de aspecto duro, hormigonado, soleada pero brumosa al mismo tiempo, con espacios que resultan amplios, pero con un sentido de claustrofobia al mismo tiempo. Constantemente, en la obsesión que surge en el protagonista, y después en su doble, sientes una sensación de incomodidad y de peligro, que acompaña todo el metraje del filme, que no es muy extenso. Y acompañada de una no menos obsesiva banda sonora que constantemente nos transmite asimismo una sensación de desasosiego.

Estamos ante una película que a partir de una obsesión, que si he de ser sincero no acabo de entender muy bien de donde sale y porqué tiene tanta virulencia, nos plantea una reflexión constante sobre el concepto de identidad. Con el contraste que plantea la paradoja de la identidad física hasta el último detalle, frente a personalidades muy distintas, que todavía se contrastan más por lo distintas que se nos aparecen las dos mujeres que acompañan a ambos hombres. Todo ello apoyado por la excelente interpretación del protagonista en su doble papel, y razonablemente acompañado por el reparto femenino de la película.

He de decir que la película en su conjunto me parece que tiene cosas interesantes, pero que tiene un final cuyo sentido no acabo de captar del todo. De hecho, se me escapa un poco el simbolismo o el significado del tema de las arañas que aparecen en determinados momentos, claves, del metraje. En cualquier caso, para quienes quieran devanarse un poco los sesos sobre esta intriga psicológica, decir que es un filme que puede merecer la pena ser visto.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Potsdammer Platz

O los monolíticos edificios que rodean hoy en día la remozada Potsdammer Platz de Berlín.

[Libro] Los desorientados

Literatura

Me ha costado unos días decidirme a escribir la reseña de esta última novela de uno de mis escritores favoritos, el libanés Amin Maalouf. He leído casi todas sus novelas. Y un par de ensayos sobre historia y sobre política. Me resulta relativamente sencillo identificarme con su forma de pensar, con sus reflexiones. Y su narrativa de ficción, prosa que lleva en muchas ocasiones mucho de poesía oculta detrás me ha enganchado desde hace más de 20 años. Así que cogí con ganas, en mi nuevo lector de libros electrónicos, esta última novela. Que ya adelanto me ha producido sensaciones contradictorias.

Los desorientados
Amin Maalouf (traducción de María Teresa Gallego Urrutia)
Alianza Literaria; Madrid, 2012

Adam, profesor de historia de origen árabe exiliado en París, aunque no se mencione expresamente no hace falta ser un lince para saber que es libanés, vuelve a su tierra natal tras 25 años sin visitarla, acudiendo a la llamada de Mourad, un antiguo amigo con quien se enemistó en el pasado, que está muriendo. Tras el choque inicial con su viejo país, arruinados por guerras incesantes entre etnias, grupos políticos, tribales o religiosos, decide quedarse unos días y entrar en contacto con sus antiguos amigos, el Círculo de los Bizantinos, algunos de los cuales viven en la región. Otros se encuentran al igual que él emigrados por el mundo por motivos diversos. Comenzará a revivir y recuperar un pasado perdido, y junto con la atractiva y resuelta Semiramis, planeará la reunión de los supervivientes. Mientras, irá descubriendo los secretos que todos ellos escondía y que explican, no sólo sus vidas, sino la complejidad de la sociedad en la que les tocó vivir.

He estado pensando mucho en qué fotos podían acompañar esta entrada. Y no lo tenía muy claro.

He estado pensando mucho en qué fotos podían acompañar esta entrada. Y no lo tenía muy claro. Pero al final, la solución ha aparecido por sí misma, y ha resultado obvia.

Maalouf siempre me ha parecido que tiene una prosa estupenda. Lo he leído en el pasado tanto traducido como en el francés en el que escribe, y lo he disfrutado de las dos formas. En esta ocasión, he optado por la versión traducida por motivos prácticos, aunque quizá me debiera haber animado con el original francés. Que hace mucho que no leo algo directamente en la lengua de Molière. Una prosa fluida, sin misterios, que te guía con facilidad por las historias que nos cuenta pero sin perder nunca un punto de ensoñación, de nostalgia, incluso de poesía. En esta ocasión, sigue siendo así, pero es que además no resulta difícil ver en el protagonista, Adam, un alter ego del autor. No quiere decir que la obra no sea una ficción. Simplemente que Adam representa el pensamiento, las pesadumbres, los conflictos de identidad y de creencias que acompañan al autor. Supongo.

En la medida que los personajes de la novela son generacionalmente casi contemporáneos míos, unos años mayores, y a pesar de las diferencias en las realidades sociales, culturales y políticas del país levantino y de España, no me cuesta nada identificarme con muchas de las inquietudes de esas personas que asisten desconcertados a la evolución del mundo. Y esto me pasa especialmente en la primera mitad del libro, donde las cuestiones sobre la posición del individuo en el mundo predominan. En la segunda mitad, se centra más en las especificidades del país en el que crecieron, se hicieron amigos y eventualmente se enemistaron los personajes de esta historia. Y quizá la veo algo más distante, aunque no necesariamente menos interesante.

Pero he dicho que mis sensaciones son contradictorias. Y así es cuando llegamos al final del libro. Daba por hecho que asistiríamos a la preparación de la gran reunión de amigos en el Albergue Semiramis, pero que no conoceríamos nunca su desarrollo. Eso deberíamos dejarlo a la imaginación. O pensaba que cada uno debería imaginar cuál sería el final del reencuentro. Pero no. Maalouf decide sorprendernos con un giro inesperado al final, que a mí me ha dejado desconcertado. Cuyo significado no he acabado de entender, y que ha hecho que me retrasara unos días en comentar el libro. Intentando entenderlo un poco mejor.

No he tenido éxito. Pero me quedaré con el proceso de leer el libro, en el que he disfrutado mucho, en el que he reflexionado mucho. Y en el que Maalouf sigue siendo uno de los autores que en los últimos 25 años más ha contribuido a conformar mi pensamiento y mi visión del mundo.

El pueblo viejo de Rodén, donde estuvimos el domingo pasado, quedó abandonado como consecuencia del estrago de la guerra civil en la zona. Igual que en los personajes de "Los desorientados" se notan los estragos de las guerra civiles en el levante mediterráneo.

El pueblo viejo de Rodén, donde estuvimos el domingo pasado, quedó abandonado como consecuencia del estrago de la guerra civil en la zona. Igual que en los personajes de “Los desorientados” se notan los estragos de las guerra civiles en el levante mediterráneo.