[Cine] She said (2022)

Cine

She said (2022; 01/20230102)

La películas de investigación periodística basadas en casos reales forman un género en sí mismo, que no se da todos los días, pero de vez en cuando hay surge alguna película que resulta interesante. Y en algunos casos se ha vuelto realmente célebre, y celebrada por los críticos y el público cinéfilo. Pero al mismo tiempo, es un género que puede ser carne de telefilm barato, de domingo por la tarde a la hora de la siesta. Dirigida por Maria Schrader, y con dos buenas actrices al frente, esta película que nos cuenta la investigación del caso con el que por fin se pudo llevar al otrora todopoderoso productor cinematográfico Harvey Weinstein a las páginas de un periódico y prestigioso, y a juicio donde fue declarado culpable de violación y otros delitos contra la libertad sexual. Se dice que es el caso que comenzó con el movimiento #metoo, pero en lo que yo entiendo este ya estaba en marcha porque las declaraciones públicas contra la conducta de Weinstein ya llevaban un tiempo sucediéndose, si bien sin la repercusión mediática debida y sin repercusión legal. Pero sin duda el artículo de The New York Times lo impulsó estratosféricamente.

La película nos presenta a dos periodistas de este conocido medio neoyorquino, Megan Twohey (Carey Mulligan) y Jodi Kantor (Zoe Kazan), que llevaban trabajando un tiempo en el tema de los abusos y los comportamientos inapropiados contra la mujeres en diversos medios, especialmente Twohey, aunque ambas eran ya unas bregadas reporteras. Tras recoger algunos testimonios de algunas mujeres que habían alegaban haber sido objeto de abuso sexual por Weinstein, dieron comienzo una investigación que culminó con un artículo en profundidad publicado a principios de octubre de 2017. La película nos narra la compleja y laboriosa investigación.

Lo cierto es que cuando salimos de las salas de cine estábamos muy contentos. La película nos había gustado, contaba con las buenas interpretaciones, contenidas pero profundas, de las protagonistas y diversos interpretes secundarios, y daba la sensación de que Schrader había conseguido una película bastante redonda. Sinceramente, un pensamiento posterior te deja con la sensación de que le falta algo. Quizá no sea todo lo contundente que podría haber sido en la denuncia, no de Weinstein sino del entorno y del conjunto de la sociedad y la industria del cine y los medios que habían colaborado a tapar unas conductas y unos hechos delictivos como estos. Por dar un dato, el artículo de Twohey y Kantor fue seguido cinco días más tarde por otro en The New Yorker, que realizó Ronan Farrow, único hijo biológico de Mia Farrow y Woody Allen, que no se dio a conocer antes porque una conocida cadena de televisión, la NBC, lo desechó tras conocer las investigaciones previas. Lo cual no les deja precisamente en buen lugar.

Aun con la sensación de que la excelente sensación inicial que deja la película se diluirá con el tiempo, no deja de ser un filme absolutamente recomendable. Cumple bien con su objetivo, tiene unos trabajos actorales muy buenos, y está bien hecho.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Libro] Delatora – Joyce Carol Oates

Literatura

Última novela publicada en castellano de la prolífica escritora estadounidense Joyce Carol Oates, una autora que entró en su momento con firmeza en mi lista de autores preferidos, y de momento no me arrepiento en absoluto. Aunque es mucho lo que se puede leer de la escritora nacida en el norte del estado de Nueva York, que ha entrado ya en los ochenta y tantos, pero que parece bastante en forma. Insistiendo en sus temas habituales. Escritora claramente feminista, crítica con la sociedad patriarcal, no descarga sin embargo de responsabilidad a las mujeres que protagonizan sus obras de su propio destino. La cuestión de la identidad personal también está presente. No obstante, eso no impide que sus obras sean diversas en estilo, en extensión y en contenidos. No le importan entrar en temas escabrosos. Y no es infrecuente que durante las lecturas de sus obras tengas que detenerte un tiempo para asimilar lo leído, puesto que hay momentos duros o intensos de los que pueden conmocionar.

Las comunidades estadounidenses de las orillas del Niágara sólo las he visto en la distancia, desde la orilla canadiense del río con sus famosas cataratas. Pero la ficticia ciudad de South Niagara no debe de andar muy lejos de la real Niagara Falls, y la ficticia Port Oriskany no debe ser muy distinta de la real Lockport, lugar de nacimiento de la autora de esta novela.

En cualquier caso, he leído 8 de sus libros, de los que uno es una colección de relatos cortos, dos son novelas cortas, una es una biografía muy sui generis, y el resto novelas de cierta extensión y profundidad. Incluyo entre estas últimas la última publicada en castellano y la última que he leído, que es la que traigo aquí hoy. Como otras de sus novelas, la acción transcurre en el estado de Nueva York, especialmente en el norte, en ciudades en la frontera con Canadá o próximas a ella. Es el lugar donde nació la autora. Entre las comunidades de origen irlandés católico, Violet Rue es la más hija más joven de una familia de siete hermanos. Aparentemente la preferida de su padre, y con una madre prematuramente avejentada y amargada, una serie de situaciones provocadas por sus dos hermanos mayores en los que muere un joven de diecisiete años, negro y brillante en los estudios y los deportes, de la población. Estos acabarán en la cárcel porque, tras un incidente violento con el más joven de los dos mayores, declarará en la enfermería de su colegio la participación de sus hermanos en la muerte del joven. Y eso hará que la niña de 12 años sea expulsada de la familia, enviada con otros parientes, por «rata» (el título original en inglés es My life as a rat), que es el apelativo que dan a los delatores, a los chivatos.

Nuevamente, Oates escribe una novela profundamente social, en la que hay un entorno sociofamiliar muy determinado, condicionado por unas tradiciones, por la incultura, por la religión, en la que una joven, una niña de 12 años al empezar la novela, una mujer joven de 26 al final de la misma, ha de pelear intensamente por encontrar su lugar en el mundo, una vez que se ve expulsada del entorno en el que a los 12 años alguien puede sentirse seguro, su propia familia. Se exploran diversos temas. La violencia intrafamiliar, el acoso o el abuso sexual a menores, las relaciones tóxicas con hombres aparentemente exitosos, la violación,… pero sobretodo, constantemente estamos ante la carencia de una identidad definida en una joven que ha perdido sus referentes, sin ser capaz de aferrarse a otros. Es característico, representativo, y condiciona mucho de lo que le pasa, que se ve a si misma como escasamente atractiva físicamente, cuando constantemente se ve sometida a los riesgos del deseo sexual que despierta en los hombres que la rodean. Por lo que estamos ante una joven con una visión deformada de sí misma, no sólo en lo físico, también en sus capacidades intelectuales o morales, por su condición de expulsada de su propia familia.

No es la novela que más me ha gustado de las que he leído de la autora, pero está muy bien escrita, y aunque bastante predecible en lo que se refiere a su resolución final, es razonablemente recomendable.

[Cine] Una (2016)

Cine

Una (2016; 22/20180407)

Seguimos con películas que tienen por título un nombre de mujer. Hace un par de años podíamos disfrutar de una notable película de amor entre mujeres que, entre otras cosas, ponía de manifiesto el excelente trabajo de sus dos protagonistas. Una de ellas, ya tenía un reconocido prestigio; no era ningún descubrimiento. Pero había ganas de ver el recorrido de la otra, que curiosamente se ha mostrado muy discreta en sus apariciones tras aquella injustamente olvidada película en las ceremonias de los premios. Aquí la recuperamos en una película dirigida por Benedict Andrews, y que nos llega con mucho retraso. De hecho, no ha encontrado distribución en salas de cine en nuestro país, por lo que la ha estrenado directamente en vídeo bajo demanda la plataforma Netflix.

Carlos Carreter

Una parte de la acción, recreada en forma de flashback, tiene lugar en el pasado en una localidad británica costera; que yo representaré aquí por una otoñal y poco concurrida Margate.

Aquí hay una tremenda contradicción en la industria del cine. Se niegan a reconocer como productos de cine los largometrajes producidos por estas plataformas para su estreno en las mismas, pero luego la industria del cine nos escamotea la posibilidad de ver películas potencialmente interesantes en las salas de pantalla grande. Viva la (in)coherencia.

En cualquier caso, en este largometraje de muy moderada duración, basada en una obra de teatro, esto se nota bastante, nos encontramos con Una (Ruby Stokes, adolescente; Rooney Mara, adulta), una joven que con trece años mantuvo una relación con un hombre, Ray (Ben Mendelsohn), muchos años mayor que ella. Este fue detenido y condenado por los hechos, y ha rehecho su vida con otro nombre. Pero Una quiere confrontar a Ray y pedirle explicaciones. Entre el asqueo de haber sufrido el abuso a tan joven edad, y la incomprensión de sentirse abandonada por un hombre que decía estar enamorada de ella.

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Andrews realiza una película que está básicamente al servicio de la interacción entre los personajes, especialmente los dos protagonistas. De realización técnica correcta, quizá excesivamente pulcra para un tema que tiene tantas miserias escondidas, quizá pueda pecar de impersonal aunque no carezca de oficio. Pero donde destaca la película es en la interpretación de ambos protagonistas. A Mendelsohn, que solemos verlo encarnar a villanos diversos en diversas producciones, le va que ni pintada la ambigüedad con la que se plantea su personaje, hasta tal punto que puede plantear en algunas personas dudas sobre la (carencia de) moralidad de sus acciones. Sobre el egoísmo de aprovecharse de un niña de 13 años. Mara, por su parte, consigue dotar a su personaje de una mezcla de determinación e inseguridad a la hora de confrontar el pasado, algo que necesita hacer si quiere seguir adelante. Mención obligatoria para la joven Stokes, que interpreta a la joven Una.

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Película que no ha recibido las mejores críticas, y que sin embargo no deja de ser bastante interesante de ver por la calidad y poderío de la obra de teatro en la que se basa. Obra que no deja de jugar con la ambigüedad, real o aparente según los casos, de los hechos, de los sentimientos, de la ética subyacente a la relación entre una preadolescente y un hombre casi veinte años mayor que ella. Yo creo que es recomendable, aunque le falte un poquito de intensidad y le sobre limpieza en la puesta de escena.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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[Cine] Room (2015), entre el horror y la esperanza

Cine

Room (2015; 162016-0227)

Para empezar una cosita bien clara. El que ha traducido el título inglés «Room» por «La habitación» para la cartelera española es un melón que no se ha visto la película o no se ha enterado de nada. Sobra el artículo. ¡Qué poco respeto por la obra tienen las distribuidoras y las exhibidoras de cine en España!

La historia que nos cuenta Lenny Abrahamson basada en la novela y el guion de la escritora Emma Donoghue es una obra de ficción basada en el Caso Fritzl, sobre una mujer de 42 años que escapó de un cautiverio de 24 años durante los cuales su padre la violó repetidamente, y fue madre de siete hijos, uno de ellos murió al poco de nacer. Uno de ellos, Felix, de cinco años, inspiró la novela, ya que nunca había visto la luz del sol.

Aunque la película de hoy nos lleva a Norteamérica, nosotros viajaremos fotográficamente a la capital austriaca, Viena.

Aunque la película de hoy nos lleva a Norteamérica, nosotros viajaremos fotográficamente a la capital austriaca, Viena.

Aunque Ma/Joy (Brie Larson), la principal actriz de la película ha recibido todo tipo de plácemes por su trabajo en la película, con numerosos premios, óscar incluido a la mejor actriz protagonista, el auténtico protagonista de la película es el niño Jack (Jacob Tremblay), que se come la película con patatas. Una interpretación infantil de una naturalidad y una autenticidad que te pone los pelos como escarpias. La película, de hecho, acompaña constantemente al niño, colocándose en algunas ocasiones la cámara en la posición de sus ojos. En estos momentos, algunos de ellos muy duros, nunca por lo que se ve, siempre por lo que supones o imaginas, vemos la realidad con la visión de Jack. Una realidad que durante la primera mitad de la película, una hora aproximadamente, se limita a un habitáculo en un cobertizo, en el que la única luz natural que entra lo hace a través de una claraboya en el techo.

La segunda parte de la película complementa a la primera y nos sirve para acompañar al niño en el descubrimiento del mundo exterior, y su adaptación al mismo. Una adaptación mucho más sencilla que la de la madre, que sigue sufriendo un tremendo sentimiento de culpabilidad sobre lo que le ha pasado a ella y a su hijo, que viene incluso potenciado por algunas personas que le rodean. La película en su conjunto tiene un desarrollo cíclico… o quizá habría que decir simétrico, que hace que le dé a la historia un tono de fábula, de cuento «infantil» en la edad moderna.

Ya hemos comentado que la historia que nos cuenta la película se inspiró en el terrorífico caso Fritzl, que se desarrolló en Austria, en Amstetten.

Ya hemos comentado que la historia que nos cuenta la película se inspiró en el terrorífico caso Fritzl, que se desarrolló en Austria, en Amstetten.

Brie Larson ha resultado premiada. Justamente, hay que decirlo, aunque ha habido alguna otra interpretación durante el año del mismo nivel. El pequeño, no. Parece que hay algún tipo de pacto tácito para no situar en el foco de los medios a los intérpretes infantiles. Pero desde mi punto de vista es la mejor interpretación protagonista masculina del año. Es tontería decir que Larson es una actriz prometedora, cuando ya la hemos visto varias veces en papeles realmente muy meritorios. También me parece una tontería como un piano de grande cuando se dice que es la «Jennifer Lawrence» «indie» o la marca blanca de esta última. Creo que Larson tiene una personalidad propia, muy distintiva de la de Lawrence, con una selección de papeles que muestra una dirección distinta. Mucho menos vistosa, pero igualmente meritoria. Lo que las une es… la edad. Yo ya la recuerdo con mucho cariño como Kate, la desorientada hija adolescente de la inestable Tara.

La película en su conjunto es tremendamente meritoria y podría haber sido una perfecta ganadora de muchos de los premios a los que ha optado. Pero no tiene el glamour ni el virtuosismo técnico de otros filmes del año. Es mucho más austera, aunque el rodaje en la claustrofóbica habitación tiene mucho más mérito de lo que el espectador medio comprenderá. Encontramos también algunas buenas interpretaciones entre los secundarios, entre los que encontramos la siempre sólida Joan Allen y la breve pero trascendente intervención de William H. Macy.

Pero no es el único caso, ya que también alcanzó bastante notoriedad el de la joven Natascha Kampusch, que también se ha llevado al cine o inspirado otras películas, ninguna de las cuales ha alcanzado la notoriedad de la que hoy nos ocupa.

Pero no es el único caso, ya que también alcanzó bastante notoriedad el de la joven Natascha Kampusch, que también se ha llevado al cine o inspirado otras películas, ninguna de las cuales ha alcanzado la notoriedad de la que hoy nos ocupa.

Yo lo tengo claro. No te puedes perder esta película. Por su calidad cinematográfica y por la necesaria reflexión sobre lo que de perverso y de maravilloso de lo que es capaz el ser humano. A por ella.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

Aunque en términos de chicas raptadas, quizá uno de los filmes más conocidos sea la británica The Collector (1965), que funciona más como un thriller que como un estudio psicológico, pero que ofrece algún elemento que también es tomado por la película de hoy. Como el castigo a pasar frío por parte de los secuestrados... con distinto desenlace.

Aunque en términos de chicas raptadas, quizá uno de los filmes más conocidos sea la británica The Collector (1965), que funciona más como un thriller que como un estudio psicológico, pero que ofrece algún elemento que también es tomado por la película de hoy. Como el castigo a pasar frío por parte de los secuestrados… con distinto desenlace.

[Libro] El cielo desnudo

Literatura

Para los aspectos generales sobre este tercer libro de la Trilogía de Tora de Herbjørg Wassmo vale todo los comentado en las entradas dedicadas a La casa del mirador ciego y La habitación muda. El tono es similar. Esta tercera parte de la trilogía es una continuación directa e inmediata de lo acontecido en La habitación muda. De hecho, así como el primer volumen de la trilogía se me antoja como una historia que puede funcionar muy bien sola en sí misma, los otros dos volumenes me parecen una única historia, relacionada con la anterior, dividida en dos volúmenes. Por lo tanto, el comentario que realizaré en esta ocasión tendrá más que ver con la trilogía en su conjunto. Y para ello, necesariamente desvelaré detalles importantes de la trama. Por si alguien lo quiere evitar, para que no siga leyendo.

La habitación muda
Herbjørg Wassmo; Cristina Gómez Baggethun
Nórdica Libros, 2012
Edición de árboles muertos

Nuevamente nos vamos a Noruega, sea la fortaleza de Akershus en la "calida" y cómoda Oslo.

Nuevamente nos vamos a Noruega, sea la fortaleza de Akershus en la «calida» y cómoda Oslo.

El primer volumen de la trilogía nos define perfectamente el lugar, el tiempo y los personajes principales. Una comunidad pesquera del norte de Noruega, en el borde del Círculo Polar Ártico en los años 50 del siglo XX. Frente al país desarrollado y moderno que conocemos hoy en día, nos encontramos una comunidad que apenas está saliendo de unos modos y una economía más propia del siglo XIX. Hay una cierta característica de atemporalidad en esa primera novela. Y por supuesto, se plantean los temas principales. El desarrollo de Tora, que está pasando de niña a adolescente, la familia desestructurada a la que pertenece, y los problemas de violencia doméstica y de género, así como de abusos sexuales por parte del padrastro de la muchacha.

Tras el climático incendio que parece dejar atrás una época de la vida de Tora y abrirla a nuevas posibilidades, coincidiendo con su entrada de lleno en la adolescencia. La reaparición del padrastro va a producir el suceso que supondrá la inflexión definitiva en la vida de la muchacha; la violación desencadenada por la rabia en el hombre que ve su vida arruinada mientras ve que a la muchacha se le abre el mundo, con la promesa de sus tíos de pagarle el bachillerato en la ciudad. Y con ella, su paso definitivo al mundo del siglo XX, un mundo donde los adolescentes se relacionan, visten vaqueros, bailan a Elvis Presley y se enamoran entre sí. También entra en juego con fuerza el personaje de Rakel, la tía de Tora, cuya fuerza vital impulsa a la joven lo mismo que impulsó a su marido, y que conforme va adquiriendo más presencia en la vida de Tora, más disminuye la presencia del madre, Ingrid.

O el puerto de Bergen, de donde parte el expreso litoral que recorre la costa noruega, y que aparece mencionado varias veces en las novelas.

O el puerto de Bergen, de donde parte el expreso litoral que recorre la costa noruega, y que aparece mencionado varias veces en las novelas.

No obstante, la segunda mitad del libro está presidida por el angustioso embarazo no deseado de la joven, sin recursos aparentes para lidiar con la situación que afrontará en soledad, y que culminará con un parto que nos producirá las escenas más sobrecogedoras de la historia de Tora. Si la violación de Tora había significado un punto de inflexión, hacia un infierno personal, pareciera que la relación con su tía Rakel puede suponer el salvavidas que la joven precisa para recuperarse. Pero Rakel está enferma. Y sabe que no tiene cura. El trágico final de la tía, cuyo parecido y solidaridad con la joven produce una identificación de esta con su protectora, supone el empuje final de la joven por la pendiente de la desintegración personal. Ni siquiera la aparición de su familia alemana perdida podrá devolverle una razón de vivir, cuando todo lo que la rodea se deshaga ante sus ojos. Porque la pérdida de identidad ante los dramas que ha vivido, junto con la identificación posterior con su tía, la predisponen a un derrumbe personal cuando todos los demás encuentran un camino para vivir su vida

La historia es dura. Los temas son duros. Las escenas son duras. La vida es dura. No son libros fáciles de leer. No me refiero a su estilo literario. Al menos las traducciones al castellano, siendo de calidad, no presentan dificultades al lector, sin ser banales. Pero la historia te obliga a interrumpir la lectura de vez en cuando. A darte un descanso. A permitirte una reflexión.

No obstante, considero que el esfuerzo ha merecido la pena. Y si bien considera que es el primer volumen de la trilogía el que está más conseguido, funcionando muy bien individualmente, el conjunto de la obra es notable y recomendable.

Y cómo no, recorrer los fiordos, que durante siglos han sido la vía de comunicación principal, acuática, entre las localidades noruegas.

Y cómo no, recorrer los fiordos, que durante siglos han sido la vía de comunicación principal, acuática, entre las localidades noruegas.

La duda (2008)

Cine

La duda (Doubt, 2008), 2 de febrero de 2009.

Indudablemente, no hay duda que un buen sistema para salir de dudas a la hora de elegir una película es mirar su reparto… Bueno, dejemos la broma de las dudas… A lo que iba, a priori, uno de los motivos para encontrar interesante este filme es su magnífico reparto. Creo que Philip Seymour Hoffman es el mejor actor que pude ver en el cine del año pasado. Tampoco hay mucho que añadir a la larga carrera de Meryl Streep. Y la más joven Amy Adams ha mostrado maneras en algunos trabajos. Del director, John Patrick Shanley, poco soy capaz de decir… así que «el beneficio de la duda» (ahí voy otra vez… mecachis).

El filme nos sitúa en los años 60, Nueva York, creo, en un colegio católico gestionado por monjas, cuya directora, rígida, severa, adusta, está interpretada por Streep, y una de cuyas más jóvenes profesoras, optimista, cariñosa, actual, es el personaje encarnado por Adams. Está vinculado a una parroquia, cuyo párroco (Hoffman), parece un tipo simpático con buenas relaciones con sus feligreses a quienes ilustra con sermones claros y sencillos, que gusta de ciertos placeres mundanos como la comida, la bebida y el tabaco, y que mantiene una relación compresiva y cordial con los alumnos del colegio. En este entorno, una serie de hechos hace sospechar a la joven monja que uno de los alumnos, el único de raza negra en un colegio dominado por niños y niñas de origen italiano o irlandés, puede estar sufriendo abusos por parte del cura…

A partir de ahí, la película es una serie de duelos interpretativos entre los tres protagonistas, y especialmente entre Hoffman y Streep, sin olvidar a la madre del niño (Viola Davis) en los que se nos presentan diversos dilemas sociales, éticos, morales y religiosos. En mi opinión, alguno de estos diálogos son magistrales, limitándose el director a saber darles el marco cinematográfico adecuado con oficio. Que no es poco.

Al final, poco importa que el cura sea culpable o no. De hecho, no queda aclarado si lo es o no. Uno se queda con una impresión… pero sin certezas. Lo importante es la reflexión que la película nos debe generar sobre temas como la comprensión, la compasión, la empatía, el respeto, lo absoluto frente a lo relativo, etc.

En general, película que recomiendo sin duda a los no deglutidores de palomitas, y especialmente por su excelente interpretación. Yo le pongo un ocho, con un siete en la dirección y un nueve en la interpretación.

Un detalle de arquitectura religiosa, para una entrada como la de hoy.

San Pedro de Lárrede - detalle del ábside

Detalle de San Pedro de Lárrede, Huesca - Panasonic Lumix LX3