[Cine] A Man Most Wanted (2014)

Cine

A Man Most Wanted (2014).

Película vista en versión original con subtítulos en castellano. También es posible encontrarla en la cartelera española en versión doblada, con el título literalmente traducido de El hombre más buscado. Y película que nos encontramos en la cartelera recién llegados de un viaje de dos semanas, y que elegimos por cuatro motivos. Porque la hora nos convenía, porque está con los diálogos en su versión original, que es como se deben ver la películas, porque nos picaba la curiosidad ver la nueva incursión en la dirección cinematográfica del fotógrafo neerlandés Anton Corbijn, y porque tiene un reparto de auténtico prestigio. Veamos qué ha dado de sí esta adaptación de una novela del género de espías de John le Carré del mismo título.

Nos encontramos en Hamburgo, en la primera década del siglo XXI, y el miedo al terrorismo islámico reina entre las agencias de espionaje. Una pequeña célula de inteligencia antiterrorista alemana en el borde de lo legal y lo ilegal, liderada por el veterano y algo amargado Günther Bachmann (Philip Seymour Hoffman), detecta a un joven checheno, Issa Karpov (Grigoriy Dobrygin), que ha entrado en el país ilegalmente, y del que se sospechan vínculos con el terrorismo. No obstante, este pide ayuda a unos amigos turcos que se ponen en contacto con Annabel Richter (Rachel McAdams), una abogada de una organización especializada en gestionar el asilo político a los apátridas. De repente, varias agencias de espionaje alemanas y americanas se interesan por el presunto terrorista y empiezan a competir entre sí. Pero Bachmann ve en él una oportunidad de enganchar a un auténtico pez gordo del terrorismo islámico.

Hafen City - Hamburgo

Tuve la oportunidad de visitar Hamburgo hace tres años, y no encontré para nada una ciudad fría e inhóspita. El rehabilitado puerto antiguo, Hafencity, me parece un lugar estupendo para pasear.

Nos encontramos con una película de corte oscuro, pesimista, que aprovecha perfectamente el escenario gris de la ciudad de Hamburgo y su ambiente portuario, para presentarnos una visión triste de los intereses espurios que mueven el mundo de las agencias de inteligencia de los distintos países, que en lugar de colaborar, compiten por ponerse medallas de presuntos éxitos que no hacen realmente nada por resolver el problema. La película se mueve por lo tanto en un ambiente de relativa frialdad, que le viene bien a la hora de crear un ambiente, aunque hace que quizá el espectador se distancie un poco del devenir de los personajes. Impecable realización desde el punto de vista técnico de Corbijn, eso sí.

Pero donde la película tiene especial interés es en el campo de la interpretación. Desde luego siempre es interesante disfrutar del trabajo de Seymour Hoffman, especialmente sabiendo que es uno de sus últimos trabajos y que ya no podremos disfrutar de otros nuevos. Siempre competente, intenso, desde luego era uno de los mejores actores del momento. No se queda atrás McAdams, que da una réplica razonable y profesional, y que creo que muestra que esta actriz debería estar más aprovechada. Un poco distante nos queda Dobrygin como refugiado checheno, y disfrutamos enormemente de las apariciones de Willem Dafoe y de Robin Wright en personajes secundarios pero importantes. Todos ellos con la colaboración de una serie de intérpretes menos conocidos, mayormente alemanes o de otros países europeos, que hacen que el reparto de la película, como decía al principio, sea uno de sus principales atractivos.

Sankt Pauli - Hamburgo

Ni siquiera el negocio del sexo en Sainkt Pauli parecía ni la mitad de sórdido que en otras partes.

Película interesante y entretenida sin duda, que hará especialmente las delicias de los aficionados al género del cine de espías, en su versión más próxima al cine negro más que al del cine de acción. Yo me lo pasé bien.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Hauptbahnhof - Hamburgo

Y eso sí, tiene una de las estaciones centrales (Hauptbahnhof) más animadas que conozco.

[In memoriam / cine] Maximilian Schell y Philip Seymour Hoffman

Cine

Hoy me parece que voy a tener que hacer un esfuerzo para ir sacando adelante las muchas entradas que tengo pendientes, y que ya ocupan ampliamente los siete días de esta semana, más  o menos. Y es que aunque hoy iba a ser un breve y poco comprometido comentarios sobre el comienzo de cierto campeonato de rugby, la actualidad en el mundo del cine se impone.

Cuando muere alguien del mundo del cine, como Maximilian Schell (1930 – 2014), a una edad avanzada y prácticamente retirado de su actividad profesional, sentimos pena, le dedicamos nuestro recuerdo, volvemos a ver alguna de las películas que interpretó a modo de homenaje, Judgement at Nuremberg (Vencedores y vencidos) serán, y le dedicamos unas palabras, sean escritas como aquí, o en las tertulias con los amigos aficionados también al cine. Pero sentimos también la alegría de haber disfrutado de la vida profesional de una persona que nos ha ofrecido algo que ha hecho de este mundo y de nuestras vidas un mundo mejor, o al menos más llevadero. Nos ha ayudado a vivir esas vidas que por nuestras propias limitaciones no llegaremos a vivir sin la ayuda de la ficción. Podemos celebrar la vida de esa persona. Podemos celebrar que la hemos conocido y disfrutado. Es una despedida melancólico, pero teñida también de un punto de alegría por sentir que ha sido de la que todos hemos podido participar un poco. Y nos queda la esperanza de que se haya reunido con tantos otros en el cielo de las gentes del cine y quienes amamos el séptimo arte, el único cielo que de existir algo más allá de esta vida imagino que puede merecer la pena.

Las vías del tren atraviesan la huerta de Las Fuentes

Unas imágenes crepusculares en torno a una línea ferroviaria me han parecido apropiadas para un final de camino como los que comento hoy.

Pero a veces la realidad del mundo nos golpea de forma inmisericorde. Porque detrás de la parte pública de las vidas de las gentes del cine hay otra parte, privada, en la que no nos metemos, o por lo menos algunos no nos gusta meternos y respetamos en su privacidad, que puede que esas vidas plenas dedicadas a enriquecer la experiencia del colectivo humano se  vean truncadas prematuramente. Como parece que ha sucedido con Philip Seymour Hoffman (1967 – 2014). En los últimos años, la presencia de este intérprete en el reparto de un filme, las más de las veces como secundario, ha bastado para decidir que era la película que había que ver esa semana. Un intérprete de una calidad excepcional, de una madurez actoral como pocas, con una versatilidad que ya quisieran para sí mismos muchas de las vacas sagradas del séptimo arte a las que vemos en muchas ocasiones hacer el memo de forma escandalosa por motivos puramente alimenticios. Hoffman no ha sido un actor guapo, esbelto, fornido. Ni héroe romántico, ni héroe de acción. Muchas veces el hombre corriente. O mejor dicho, de aspecto corriente. Pero que con sus interpretaciones y la excelente selección de sus proyectos nos ha ayudados a diseccionar y comprender mejor al naturaleza humana. Tratándose de una actor de reparto en la mayor parte de las ocasiones, mi primer recuerdo nítido del actor es aquella desasosegante Happiness, que machacaba en su conjunto los mitos sobre las bondades de la vida común y la clase media. Sin embargo, esta carrera que parecía en estos momentos tan prometedora para un futuro brillante se ha visto truncada con sólo 46 años de edad. Porque parece que la riqueza de tu trabajo y la fama a veces no bastan. Y quienes nos suministran a todos unas vidas extras a la que nos ha tocada vivir, necesitan escapar de la suya tirando de jeringuilla. Parece que el consumo de sustancias tóxicas estaría detrás del fallecimiento del actor. Esto sí que nos deja realmente tristes, sin fácil consuelo. Llenos de incomprensión. No sé muy bien qué película tendría que volver para recordar al actor. No Happiness; ya veremos. Pero confío que la entrada al cielo de las gentes del cine no este condicionada por los estúpidos y falsos motivos maniqueos que condicionan la entrada a otros cielos que nos proponen tantos falsos predicadores, y que pueda disfrutar en ese cielo, el único al que me gustaría llegar después de esta vida, de la paz que aquí parece no haber encontrado.

Ocaso

Eso sí, este ocaso esta procesado con un poquito más de energía de lo que estoy acostumbrado, y no sé si me acaba de convencer, aunque esté más a la moda con lo que se lleva por ahí…

[Cine] The Hunger Games: Catching Fire (2013)

Cine

The Hunger Games: Catching Fire (2013), 22 de noviembre de 2013.

Está película fue vista en versión original subtitulada y por eso conservo su título en inglés. En la cartelera española puede encontrarse doblada al castellano bajo el título de Los juegos del hambre: En llamas.

No tenía yo pensado ir a ver esta película. Especialmente, después de la flojera de la primera parte, y teniendo en cuenta que claramente no pertenezco al sector del púbico al que va destinada la película. Pero se terció juntarse un grupo de gente, de edades diversas, con opción de cena posterior, y me apunté. Por otra parte, ver a la chica guapa de moda en el cine americano tampoco esta mal. Y decía la crítica que, tras el cambio de director, Francis Lawrence había dejado la historia y la película bastante mejor apañaditas. Vamos a ver qué pasó.

Tras las aventuras y desventuras de Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) teniendo que pelear a muerte los sádicos juegos para adolescentes en esos Estados Unidos distópicos en los que transcurre esta saga de aventuras para jovencitos, o más bien jovencitas, volvemos al mismo escenario, donde el malo malísimo presidente del lugar, Snow (Donald Sutherland), se ha empeñado en hacerles la pirula a la chica y al sosillo que la acompañó en la aventura anterior, Peeta (Josh Hutcherson). Eso sí, no olvidemos que hay otro macizo por ahí rondando, que parece que el estándar romántico para chicas adolescentes son los tríos. Así que el malvado se busca una excusa para volver a repetir toda la trama de la película anterior, aunque con final en cliffhanger. Porque básicamente, salvo detalles a los que cada cual le pueda dar la importancia que quiera, es prácticamente la misma historia.

Hojas de otoño

Mucho bosque en estas películas, así que un poquito de hojas otoñales para ilustrar la entrada.

Veamos,… ciertamente, el director de esta versión, o reimaginación, o segunda parte, o como lo quieras llamar, es más ducho y habilidoso, y consigue hacer que la película tenga momentos entretenidos, muy entretenidos. Especialmente, en algunos momentos del principio, y en los dichosos juegos. Hay una parte central en la que pasan las mismas cosas que en la versión anterior, o primera parte, o lo que sea, y que es un rollo, que sólo sirve para estirar tontamente la película y para que las niñas se emboben con los vestidos y los peinados de la “prota”. Esta parte se hace eterna. Por repetida, casi insufrible. Pero parece que las escritoras que perpetran las obras literarias en las que se basan, exigen total fidelidad a sus “maravillas” del lenguaje escrito. Y este es un gran problema. Una adaptación más libre, más ágil, con más rasmia en según que situaciones, y podríamos estar ante una película de bastante buen nivel. Cosa que no sucede, digan lo que digan los críticos o los votantes de IMDb.

En cuanto a la interpretación, es cierto que la Lawrence parece estar en estado de gracia y saca partido incluso de un personaje como este. Bien es cierto que una mujer con esta actriz, con su tipo, su presencia, y su todo… hace falta algo más que una “suspensión temporal de la credulidad” para creerte que estás viendo a una adolescente de 17 años. Una adolescente de 16 o 17 años parecía cuando tenía su edad y la hicieron pasar por la versión joven de la Theron, donde a mí ya me parecía que apuntaba maneras, aunque la película no fue bien recibida por la crítica. A mí me gustó. Lo que son las cosas. Del resto… pues que los que mejor lo hacen que son el ya mencionado Sutherland, el etílico Woody Harrelson, y un más que inspirado, como de costumbre, Philip Seymour Hoffman, salen demasiado poquito para que metan un poco de chicha en este producto destinado a reventar taquillas a costa de los más jóvenes.

Para terminar, no nos equivoquemos. Tiene cosas buenas esta película. Tiene momentos de aventuras muy entretenidas, que te tienen en vilo y te divierten. Pero son ratos. El conjunto, con un romance a tres bandas bastante mal traído y llevado, y con esa manía de coger a la protagonista y jugar a las “barbies” con ella, a base de vestiditos raros… pues hace que se quede un producto segmentado para un sector de la población, en lugar de desarrollar una historia que podría ser apta para todos los públicos. En cualquier caso, ya me he reconocido como fuera del público diana de este producto comercial.

Valoración

  • Dirección: *** Un director con oficio y poco más.
  • Interpretación: *** Una interpretación correcta en la protagonista y algunos secundarios desaprovechados, anodina en el resto.
  • Valoración subjetiva: ***  Sube un escalón sobre la anterior, aunque por los pelos. No entiendo el optimismo de muchos medios.
Palomas y arbol otoñal

Y palomas en vez de ¿sinsajos?… Parece que es una mezcla de sinsonte, un ave que sólo se encuentra en américa, y grajo… Pues nada…

[Cine] A Late Quartet (2012)

Cine

A Late Quartet (2012), 25 de agosto de 2013.

Esta película fue vista en versión original y por ello se conserva su título original. En la cartelera española es posible encontrarla en versión doblada al castellano con el título El último concierto. Que no es una traducción precisa. El título original juega con las palabras, ya que la obra musical que acompaña a a la película es un cuarteto de cuerda de Beethoven, de los denominados cuartetos tardíos (late quartets en inglés).

El domingo pasado nos dispusimos a ir al cine motivados por tres razones. La primera, para pasar el rato. La segunda, por la profunda insastisfacción que nos generó la película que habíamos vistos dos días antes. La tercera, porque el reparto de la película que comento hoy es de primer nivel. No son los nombres de los intérpretes de los grandes taquillazos ni nada de eso. Pero se trata de intérpretes de una solvencia tal, que su presencia en un reparto ya te lleva a querer ver lo que han hecho. Y estas fueron las causas de que acabáramos viendo esta película dirigida por Yaron Zilberman.

Música en la calle para San Jorge

Ya que estamos ante una película donde la música clásica tiene tanta importancia, la ilustraremos con motivos de música clásica.

The Fugue es un cuarteto de cuerda prestigioso, con 25 años de existencia, formado por el primer violín Daniel (Mark Ivanir), el segundo violín Robert (Philip Seymour Hoffman), la viola Juliette (Catherine Keener), y el chelo Peter (Christopher Walken). Robert y Juliette están casados y tienen una hija, Alex (Imogen Poots), que es una estudiante aventajada de violín. Peter es el mayor de ellos, ya anciano, y quien los reunió 25 años antes. Empieza a tener problemas de salud, se le diagnostica un incipiente Parkinson, y comienza a planificar su retirada. Un último concierto en el que interpretarán el difícil y exigente Cuarteto de cuerda nº 14, op. 131 de Ludwig van Beethoven, si las condiciones físicas de Peter lo permiten. Pero las amenazas que se ciernen sobre el pequeño grupo y su microcosmos como consecuencia de la retirada de quien les aporta el alma y las emociones, hará que salgan a flote los conflictos larvados que tienen todos ellos entre sí. Y las amenazas se hagan más intensas.

Música en la calle para San Jorge

En 2010, la crisis se había hecho notar ya mucho en el país, y habían desaparecido los grandes espectáculos de animación callejera que celebraban San Jorge, la fiesta autonómica de Aragón.

La realización de esta película es formalmente correcta, y si acaso peca de que algunos aspectos del guion no están bien cohesionados. Estoy de acuerdo con algunos comentarios que he leído que la historia de la chica con Daniel está un poquito metida con calzador y que resulta algo superflua. Los conflictos internos del cuarteto ya son suficientes para dotar de contenido al filme. Y puede ser que tanta corrección formal le quite un poco de alma al conjunto.

Pero da igual, porque el motivo por el que acudimos a verla son sus intérpretes. No conocía yo a Ivanir, ni me acordaba de la joven Poots, pero los otros tres son intérpretes que siempre han mostrado una gran solvencia, muy veteranos, muy sólidos, con gran variedad de registros. Y no defraudan. Están a un gran nivel. Los tres. Y especialmente Walken, que ha sus 70 años conforma un personaje todo corazón, todo emotividad, todo empatía, que se despide en un discurso final que nos puso a todos la carne de gallina. Entre todos los intérpretes aportan el calor y el sentimiento a la película que el formalismo de la realización le podría haber quitado.

Música en la calle para San Jorge

Y ese año optaron por una solución barata, pero elegante y simpática. Ofrecer el paseo de la Independencia de Zaragoza como escenario para los alumnos de conservatorios oficiales de Aragón.

Para mí ha sido una de las sorpresas del verano, aunque es una película que llega a la cartelera con un cierto retraso. Parece ser que en general, su carrera comercial no ha carecido de dificultades en todo el mundo. Una pena, porque sin ser perfecta, merece ciertamente nuestra atención, especialmente en medio del erial que suele constituir la cartelera veraniega. Y por otra parte, es una película que nos invita a culturizarnos un poquito en temas musicales. Llevo toda la semana escuchando cuartetos de cuerda. El nº 14 de Beethoven por supuesto. Pero también otros. Siempre acabo yéndome a Debussy y otros compositores del salto entre el siglo XIX y el XX, que son mis favoritos.

Valoración

  • Dirección: ***. Correcta, pero impersonal; quizá el principal problema del filme.
  • Interpretación: ****. Casi perfecta. Todos están a gran nivel. Incluso los de la trama prescindible lo llevan razonablemente bien, aunque evitan la quinta estrella.
  • Valoración subjetiva: ****. Me ha enganchado mucho, Y me ha aportado cosas más allá de lo meramente cinematográfico.
Música en la calle para San Jorge

Los hubo de todas las edades, con todo tipo de conjuntos instrumentales, y de toda la geografía de la comunidad autónoma. La verdad es que estuvo muy bien.

[Cine] The Master (2012)

Cine

The Master (2012), 4 de enero de 2013.

Este fin de semana pasado, como ya comenté, habíamos decidido hacer programa doble de cine. Era un fin de semana largo, con una fiesta un poco tonta el lunes, y había dos estrenos de los que prometían en cartelera. Uno el que vimos el viernes, ya comentado, el otro esta película de Paul Thomas Anderson, que con un reparto muy, muy, muy prometedor, venía precedido de excelentes críticas. Así que nos pasamos el lunes por la tarde a la sesión en versión original de la película. La versión doblada conserva su título en inglés en la cartelera española.

Al finalizar la guerra, Freddie Quell (Joaquin Phoenix), marinero veterano de la armada americana, tiene serios problemas para reintegrarse en la vida civil, entre los cuales uno que no es precisamente el menor es su arraigado alcoholismo, especialmente por los brebajes que toma en los que mezcla todo tipo de líquidos no necesariamente pensados para el consumo humano. Tras dar tumbos por todo el país, acaba embarcando de polizonte en un yate privado en San Francisco donde viaja Lancaster Dodd (Philip Seymour Hoffman) acompañado de su familia, en la que destaca su esposa Peggy (Amy Adams), y que es el lider de un grupo de pseudocientíficos que proclaman que todos somos fruto de una serie infinita de reencarnaciones. Freddie se unirá al grupo, iniciándose una peculiar relación con el curioso pseudocientífico y con su entorno.

No me voy a entretener mucho en el comentario de esta película. De hecho, me ha pasado una vez más un mismo hecho. Hay mucha gente que considera a este director uno de los importantes, y a algunas de sus obras poco menos que obras maestras. Pero a mí no consiguen engancharme. Entendámonos. La factura del filme es impecable. Las interpretaciones son buenísimas, quizá podríamos decir que el trabajo de los protagonistas es de primerísimo nivel, especialmente el de Seymour Hoffman. Pero no consigue que la historia que me cuenta me importe absolutamente nada. No siento nada, ni positivo ni negativo por los personajes. Si acaso, cierto rechazo. Pero rechazo que me lleva a la indiferencia. Y me da igual las bondades cinematográficas del filme. Me cansa y me desligo. No es la primera vez que me pasa con obras destacadas del director.

Así que no sé si recomendarla o no recomendarla. Allá cada cual. No me voy a extender más. sólo se que ls 144 minutos que dice la ficha técnica que dura la película se me hicieron eternos. Pero lo gurús dicen que es la leche. Qué me sabré yo a estas alturas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **
Obra y proyección

En estos días estoy limpiando el archivo de fotografías del año 2012. Básicamente, borrando todas aquellas que no merecen la pena ser guardadas y ocupar almacenamiento. Que no son pocas. Pero de vez en cuando encuentro algunas que me apetece utilizar o mostrar. Como esta de una de la visitas al IAACC Pablo Serrano.

[Cine] The Ides of March (2011)

Cine

The Ides of March (2011), 11 de marzo de 2012.

Esta película fue vista en versión original subtitulada en español; en la cartelera española es posible verla también en versión doblada con el título literalmente traducido como Los idus de marzo. Una vez más abogaré desde este Cuaderno de ruta por el cine sin adulteraciones.

Et tu quoque Brute fili mi! (Cayo Julio Cesar, idus de marzo, 44 A.C.)

Si me dicen que George Clooney ha dirigido un drama político, puede que se levante en mi interior un cierto interés por una película de este tipo. Pero si me dicen que la protagoniza uno de los actores de moda, Ryan Gosling, y que entre el reparto encontramos a gente como Philip Seymour HoffmanPaul GiamattiMarisa Tomei o la joven pero prometedora Evan Rachel Wood, aparte del propio Clooney, pues de repente me entran unas ganas tremendas de verla. Y a eso vamos.

En cuanto al argumento, nos encontramos en el período de elecciones primarias de unas presidenciales en Estados Unidos. El gobernador Morris (Clooney) es uno de los candidatos demócratas, que se presenta como un candidato progresista y regenerador de la política y de las formas de hacer política. Su jefe de campaña es el veterano Paul Zara (Hoffman), un peso pesado de las campañas electorales, a quien acompaña como segundo el joven y también idealista Stephen Meyers (Gosling). El contricante demócrata en las primarias tiene como jefe de campaña a otro perro viejo, Tom Duffy (Giamatti). Están en vísperas de la cita más importante de la carrera por ser el candidato presidencial, las primarias en Ohio que se van a celebrar un 15 de marzo (y de ahí el título, aparte de otras connotaciones que acompañan al mismo). Las cosas pintan bien para el gobernador, cuando ocurren dos cosas. Por un lado, Duffy contacta con Meyers, y le ofrece un puesto en su equipo de campaña, compartiendo con él algunas informaciones sobre las maniobras bajo mano con el gobernador del estado de Ohio, con quien se tiene que entrevistar Zara. Por otro lado, Meyers acaba ligando y acostándose con Molly Stearns (Wood), una joven y atractiva interna de 20 años, que trabaja en el equipo de campaña de Morris, y que es hija de un destacado dirigente del partido. Pero no es el único que se ha ido a la cama con la chica. Y cierta avispada periodista (Tomei), intervendrá para poner las cosas más difíciles el tipo. Y pronto se pondrán a prueba sus convicciones y sus lealtades.

 Clooney se viene mostrando poco a poco como un director de cine razonablemente competente. Y este filme de duración contenida es un ejemplo de ello. Hay poco superfluo en el planteamiento del filme y de la historia que cuenta. Vamos al grano. Toda la información que se da es relevante para la historia. Si no lo parece, ya se verá que es así. Además, frente al frenesí que suelen acompañar otras realizaciones sobre este tema, aquí nos movemos con un tiempo tranquilo. Da tiempo a interiorizar lo que pasa. Economía de medios sin renunciar a una excelente puesta en escena y a una realización técnicamente competente. Es un tipo de cine que me gusta. Aunque tampoco destaque sobre otras propuestas. La historia se lleva con interés, y hay una serie de cuestiones planteadas que llevan a cierta reflexión sobre la ética en política. Entendámonos. Nada especialmente original. Quizá, como he leído por ahí, la propuesta tiene más pretensiones de gran reflexión política que lo que da de sí en realidad. Pero eso no quiere decir que no sea un drama interesante que se ve con agrado.

Especialmente, porque el director se ha sabido rodear de un reparto excepcionalmente competente. Cualquier intervención de Giamatti o de Hoffman son interesantes, dos secundarios de lujo que llenan la pantalla cada vez que salen. La participación de Marisa Tomei, otra actriz que también ha ido mejorando y mucho con los años, sabe a poco. Apenas un par de escenas que dejan con ganas de más. Y los dos actores jóvenes, que tienen más minutos y protagonismo en la pantalla no desentonan en absoluto. Aunque creo que Gosling no está a la altura de algún otra trabajo suyo reciente, compone su papel con competencia. A Evan Rachel Wood sólo le achacaría que su apariencia física no acompaña a la debilidad de carácter que muestra su personaje, aunque tampoco lo hace mal ni mucho menos. Clooney, que se reserva el papel de candidato, opta por un registro discreto y contenido, adecuado para no eclipsar al conjunto del excelente elenco que son los auténticos protagonistas del filme.

Como resumen cabe decir que es una película que merece la pena ser vista, ya que tanto la historia en general como las interpretaciones en especial están muy bien llevada. Un drama político que si no es original, se ve con interés, e invita a cierta reflexión que no esta mal. Dejo a lo potenciales espectadores del filme una duda pendiente. En las idus de marzo del 44 A.C., víctima de la traición, cayo muerto Julio César e indirectamente el régimen republicano que sus asesinos decían defender. ¿Quién es la víctima en este drama que presento hoy?

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Foro Romano - Arco de Tito

El recuerdo al final trágico del famoso militar, político y, en definitiva, dictador romano nos transporta al foro de la ciudad eterna; lo cual me viene bien, porque si todo va como tiene que ir, en una semana estaré visitando la que también fue capital del imperio, Ravena.

La duda (2008)

Cine

La duda (Doubt, 2008), 2 de febrero de 2009.

Indudablemente, no hay duda que un buen sistema para salir de dudas a la hora de elegir una película es mirar su reparto… Bueno, dejemos la broma de las dudas… A lo que iba, a priori, uno de los motivos para encontrar interesante este filme es su magnífico reparto. Creo que Philip Seymour Hoffman es el mejor actor que pude ver en el cine del año pasado. Tampoco hay mucho que añadir a la larga carrera de Meryl Streep. Y la más joven Amy Adams ha mostrado maneras en algunos trabajos. Del director, John Patrick Shanley, poco soy capaz de decir… así que “el beneficio de la duda” (ahí voy otra vez… mecachis).

El filme nos sitúa en los años 60, Nueva York, creo, en un colegio católico gestionado por monjas, cuya directora, rígida, severa, adusta, está interpretada por Streep, y una de cuyas más jóvenes profesoras, optimista, cariñosa, actual, es el personaje encarnado por Adams. Está vinculado a una parroquia, cuyo párroco (Hoffman), parece un tipo simpático con buenas relaciones con sus feligreses a quienes ilustra con sermones claros y sencillos, que gusta de ciertos placeres mundanos como la comida, la bebida y el tabaco, y que mantiene una relación compresiva y cordial con los alumnos del colegio. En este entorno, una serie de hechos hace sospechar a la joven monja que uno de los alumnos, el único de raza negra en un colegio dominado por niños y niñas de origen italiano o irlandés, puede estar sufriendo abusos por parte del cura…

A partir de ahí, la película es una serie de duelos interpretativos entre los tres protagonistas, y especialmente entre Hoffman y Streep, sin olvidar a la madre del niño (Viola Davis) en los que se nos presentan diversos dilemas sociales, éticos, morales y religiosos. En mi opinión, alguno de estos diálogos son magistrales, limitándose el director a saber darles el marco cinematográfico adecuado con oficio. Que no es poco.

Al final, poco importa que el cura sea culpable o no. De hecho, no queda aclarado si lo es o no. Uno se queda con una impresión… pero sin certezas. Lo importante es la reflexión que la película nos debe generar sobre temas como la comprensión, la compasión, la empatía, el respeto, lo absoluto frente a lo relativo, etc.

En general, película que recomiendo sin duda a los no deglutidores de palomitas, y especialmente por su excelente interpretación. Yo le pongo un ocho, con un siete en la dirección y un nueve en la interpretación.

Un detalle de arquitectura religiosa, para una entrada como la de hoy.

San Pedro de Lárrede - detalle del ábside

Detalle de San Pedro de Lárrede, Huesca - Panasonic Lumix LX3

Antes que el diablo sepa que estás muerto (2007)

Cine

Antes que el diablo sepa que estás muerto (Before the Devil Knows You’re Dead, 2007), 25 de mayo de 2008.

En el día en que todo el mundo se fue a ver la última de Indiana (que no tardará en caer), veo una buena crítica de este film de Sidney Lumet, y a ello que nos vamos. Para empezar, porque Lumet empieza a ser uno de los pocos clásicos vivos que queda; además, porque el reparto prometía y mucho.

El filme parece un drama. Situado alrededor del atraco a un joyería, en el que mueren dos personas. A partir de ahí, y con una estructura temporal no lineal, en el que vamos hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, vamos conociendo los hechos que desencadenan la situación del atraco y sus consecuencias. Algunos hechos los conocemos desde el punto de vista de distintos personajes. Poco a poco, vamos comprendiendo que lo que estamos viendo no es una drama. Es una tragedia. Una tragedia que va envolviendo a los personajes de forma inexorables, ya que son incapaces de controlar las consecuencias de sus propias y nefastas decisiones.

El filme comienza con una sorprendente (en el cine americano) escena de cama, cuyo sentido se va entendiendo a lo largo del desarrollo de la trama, y poco a poco nos introduce en los elementos necesarios para comprender el desenlace final. El ritmo es lento al principio, y progresivamente se acelera, pero permitiendo al espectador asimilar las situaciones. La imagen es poderosa, con una iluminación dura, que nos envuelve en una atmósfera muy determinada.

La interpretación es de lo mejor que se puede ver hoy en día. Philip Seymour Hoffman, como ya he comentado en otras ocasiones, se muestra como uno de los mejores actores del momento, capaz de interpretar registros muy diversos con gran competencia. Y aquí lo demuestra una vez más. Ethan Hawke y Albert Finney, que son el resto de personajes protagonistas, componen asimismo personajes convincentes, llenos de matices. Saliéndose de cualquier ensillamiento. En un papel más pequeño, y no especialmente agredecido por la personalidad del personaje, Marisa Tomei nos muestra también que es una actriz sumamente capaz y desaprovechada en el cine actual.

En resumen, buen cine; muy buen cine. Altamente recomendable. Yo le pongo un ocho a este filme, con la misma nota en la dirección y un nueve en la interpretación.

La imagen de hoy, la lluvia en la ciudad de Trieste, en mi último viaje.

Piso mojado

(Fujifilm Finepix F10)

La familia Savages (2007)

Cine

La familia Savages (The Savages, 2007), 13 de abril de 2008.

Nos encontramos aquí ante una película de lo que se ha dado en llamar cine independiente, realizada por la directora Tamara Jenkins, y que nos traslada a los problemas de dos hermanos ante la enfermedad sobrevenida de su padre, que le discapacita, le vuelve dependiente y exige a ambos hermanos una atención que no prestaban, al encontrarse alejados del progenitor, que no se hizo cargo adecuadamente de ellos en la infancia.

Sin embargo, conforme avanza el filme comprobamos que el proceso del padre sirve para mostrarnos los auténticos problemas de ambos hermanos que son propios, intrínsecos a su forma de ser y a su desarrollo personal, dos personas que están mucho más solas y desorientadas de lo que se reconocen a sí mismas, que están en el salto de los 40 y sin que tengan claro que son o van a ser en la vida. El reconocimiento de esas carencias que se produce en paralelo a la evolución del padre, especialmente en el personaje femenino interpretado magistralmente por Laura Linney, es la columna vertebral del largometraje.

La ambientación de la película es dura, sin concesiones, desde la artificiosidad de los barrios residenciales de una ciudad en el desierto de Arizona, hasta el rigor del invierno en Buffalo, en la frontera con el Canadá, nos mueve por ambientes desolados, poco acogedores para el ser humano. Incluso la humanización que la protagonista pretende en la habitación de su padre está basada en componentes mas bien horteras, vulgares y poco humanos.

Sin embargo, aquí y allí van apareciendo elementos humanos (o animales), pequeños personajes secundarios que van dotando de cierto sentido al viaje de los dos hermanos y que permiten que el final del filme se dote de cierta esperanza y optimismo.

La base de la interpretación está en los intérpretes. Si ya hemos destacado el papel de Linney, no menos magistrales están Philip Seymour Hoffman como hermano, y Philip Bosco como padre. Todos ellos ofrecen unos registros notables en los que se alterna el dramatismo de las situaciones con ciertos toques de humor que provocan inesperadas sonrisas en el espectador, que de esta forma ahuyenta el fantasma del deseo de suicidio ante la catástrofe personal que está presenciando.

En resumen, una película altamente recomendable, no apta para palomiteros ni amantes de la acción, pero que sin duda gustará y mucho a los amantes del buen cine, y especialmente del buen trabajo actoral. Yo le pongo un ocho a todo, dirección, interpretación y valoración subjetiva.

La fotografía de hoy, un grafitti con personajes tras las rejas, paradójicamente en la Calle de la Libertad de Zaragoza. Salud y república.

Tras las rejas

(Canon EOS 40D; EF 50/1,8)

La guerra de Charlie Wilson (2007)

Cine

La guerra de Charlie Wilson (Charlie’s Wilson War, 2007), 10 de marzo de 2008.

Mike Nichols dirige esta comedia de contenido político. Nos advierten que está basada en hechos reales. El congresista Wilson (Tom Hanks), el agente de la CIA Avrakotos (Philip Seymour Hoffman), la activista conservadora Herring (Julia Roberts), y otros personajes conocidos o no de la película fueron reales, y tuvieron que ver con la historia que aquí se cuenta. Lo que desconozco es en qué medida la película es fiel a los hechos tal y como sucedieron.

Como he mencionado, el filme esta realizado en tono de comedia. En algún momento, incluso me produjo algunas inesperadas risas. Realmente, tiene algún buen momento de comedia. Sin embargo, el tema tiene un fuerte componente de seriedad. De trasfondo hubo una guerra dura y cruel, con demasiado sufrimiento a cuestas, cuyas consecuencias vivimos todavía ahora, más de 20 años después, con la intervención occidental en Afganistan. Y quizá las transiciones entre lo humorístico y lo serio no están bien gestionadas. El final se precipita rápidamente a una conclusión en la que no queda claro que las consecuencias a largo plazo de la colaboración norteamericana con los insurgentes afganos serían tan terribles como la intervención de la extinta Unión Soviética. Desconozco si se debe a un fallo primario del guion, o si se debe a una intención de no ser políticamente incorrecto.

Los actores están bien. En su papel tanto Hanks como Roberts, y muy bien Hoffman, así como la pizpireta Amy Adams como ayudente del congresista. Y como no, quiero expresar mi admiración por el grupo de guapas secretarias del congresista, especialmente la morena.

En resumen, una película para pasar el rato, ya que no consigue profundizar apropiadamente en el tema de fondo, con unos actores que se lo debieron de pasar muy bien. Muy lejos de algunos de los grandes éxitos del director. Le pondré un seis, con la misma nota en la dirección y un siete en la interpretación.

La foto de hoy, extraída de mi paseo en la tarde electoral, a orillas del Canal Imperial de Aragón en Zaragoza.

Sombras y ventanas

(Canon EOS 40D; EF 70-210/3,5-4,5 USM)