[Cine] August: Osage County (2013)

Cine

August: Osage County (2013), 11 de enero de 2014.

Esta película fue vista en versión original subtitulada en castellano; por ello, conservo su título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarla con el título en español escuetamente traducido como Agosto.

Hace unas semanas vimos el avance de esta película en el cine. No nos llamó para nada la atención. Especialmente por la presencia en el reparto de Julia Roberts, actriz que nunca me ha convencido mucho, salvo alguna que otra honrosa excepción, y cuyos paso por el departamento de “chapa y pintura” tampoco le han hecho mucho bien. No sé por qué, pero aquel avance no era fiel en absoluto a la película que nos hemos encontrado. De hecho, esta película no figuraba entre nuestras prioridades. Pero en los últimos días, conforme se acerca el momento de hacer públicas las candidaturas a los óscars, se había comentado bastante sobre el buen trabajo del reparto de este filme. Y además, en este fin de semana, tampoco le ha tocado competir con otros estrenos especialmente atractivos.  Así que al final decidimos acercarnos en una sesión tempranera a ver esta película de John Wells. ¿Quién nos iba a decir que nos iba a sorprender tan gratamente? Os lo cuento.

Nos encontramos, como indica el título en un caluroso mes de agosto, en el condado de OsageOklahoma, en las Grandes Llanuras de Norteamerica. En casa de los Weston vive el matrimonio, muchos años juntos ya. El, Beverly (Sam Shepard), un poeta de cierto éxito, alcohólico. Ella, Violet (Meryl Streep), una matriarca de fuerte carácter, sufre un cáncer en la boca, avanzado, y es una adicta consumidora de fármacos y drogas. Tras trae a casa a Johnna (Misty Upham), una nativa de una reserva cercana, como ayuda en la casa, Beverly sale a navegar con su barca y ya no volverá. Aparecerá ahogado. Con motivo del funeral se reunirá toda la familia. Por supuesto, las tres hijas del matrimonio. La mayor, Barbara (Julia Roberts), casada con Bill (Ewan McGregor), y con una hija de catorce años que les trae de cabeza por haberla encontrado formado hierba en alguna ocasión. La mediana, Ivy (Julianne Nicholson), una discreta mujer, soltera/solterona, la única que vive en la proximidad de sus padres. La pequeña, Karen (Juliette Lewis), viene de Florida, donde vive en una aparente estado de falsa juventud perpetua y superficialidad, con su último novio, su “prometido”, el vividor Steve (Dermot Mulroney). Y también la familia de la hermana de VioletMattie Fae (Margo Martindale), con su marido Charlie (Chris Cooper) y su apocado hijo, Little Charles (Benedict Cumberbatch). El funeral y la comida posterior será el catalizador para que salgan a la luz todas las disfuncionalidades y miserias familiares.

Llanos en Retascón

Como por aquí cerca no tenemos unas “grandes llanuras” tan grandes como en los US de América, nos conformaremos con los llanos de Retascón, que a la caída de la tarde no están mal.

Adaptación de una obra teatral del mismo título de Tracy Letts, que alcanzó un gran éxito tanto en Broadway como en Londres, como en adaptaciones a otros idiomas en diversas partes del mundo, nos encontramos con un tipo de película que a mí siempre me ha gustado mucho. Recuerda mucho a las adaptaciones de las obras de Tennessee Williams, en las que los papeles femeninos, frecuentemente con desequilibrios mentales de diverso tipo, las drogas, el alcohol, en ambientes muy agobiantes, con el calor como coprotagonista en muchas ocasiones, son una constante. Quién no recerda La gata…Un tranvía…De repente…, Dulce pájaro… Muchos de los elementos de estas obras se encuentran en esta nueva adaptación de una obra de teatro. Obras que tienen mucho que ver con la ruptura de cadenas, o de vendas en los ojos, que descubren las miserias de la especie humana, y dan una oportunidad de redención a sus protagonistas. Unas veces aprovechadas, otras no.

Wells consigue desde mi modesto punto de vista ponerse a la altura de sus ilustres antecesores. Nos proporciona la introducción adecuada, y luego, sin prisa pero sin pausa nos va desarrollando con habilidad el espléndido material dramático de origen, de modo que nos dejan sentados y atados a la butaca, casi sin respirar hasta el final de la película. Un final en el que sabemos que las cartas están encima de la mesa, en el que ya nadie puede autoengañarse sobre lo qué es su vida o hacia donde se dirige o hacia donde no, aunque nos quede la duda sobre quienes o en qué circunstancias podrán o sabrán salir de sus agujeros personales.

Ocaso

Especialmente si pillas un bonito atardecer de verano con los campos de cereales recién segados.

Para que una obra de este tipo funcione, es absolutamente imprescindible un elenco de nivel, y a ser posible en estado de gracia interpretativa. Y esto es lo que tenemos aquí. Más allá del histrionismo que quizá se pueda achacar en algunos momentos a Streep, de cuya calidad nadie puede dudar, el peso fuerte de la historia recae sobre una Roberts, curiosamente considerada como actriz de reparto y no protagonista en las cosas de los premios, que olvidada su condición de “novia de América“, para la que ya no tiene ni edad ni físico, se pone el mono de trabajo, madura, y nos muestra de todo lo que es capaz, que no es poco. Lo considero prácticamente una reconciliación con una actriz que ya he dicho pocas veces me ha convencido. Pero es que la cosa no queda así. Es notorio que la veterana Martindale es una actriz de fuerte carácter, tremendamente eficaz, y lo vuelve a demostrar haciendo un papelón con su personaje secundario pero fundamental. Y me maravilla la contenida pero fenomenal interpretación de Jualianne Nicholson, una actriz poco considerada hasta hace poco, pero que en poco tiempo le he visto en trabajos muy interesantes. El resto, con papeles menos vistosos y destacados, están todos muy eficaces, mostrando la tremenda profesionalidad y el gran acierto a la hora de montar este reparto.

Parece ser que esta es una película que puede tener candidaturas en distintos eventos de la temporada de premios, pero que no parte como favorita en casi ninguna categoría ni convocatoria. Aunque claro… que Meryl Streep haya sido candidata a los Globos de Oros en la categoría de mejor actriz en película ¡¡¡COMEDIA O MUSICAL!!!,… pues da la idea de lo atinados que son los que montan los premios estos, o la atención que ponen a la hora de ver las películas. En cualquier caso, me llama la atención el relativo ninguneo, porque de lo que he visto ha sido de lo mejor. Y en algunos aspectos, sobre todos los interpretativos, lo mejor. Considero que es una película imprescindible, sobre la que no entiendo muy bien por qué está pasando desapercibida con respecto a otras producciones, ciertamente notables y más vistosas, pero no necesariamente de tanta calidad. A mi me ha impresionado mucho. Y lo que es más. Con el paso del tiempo, el recuerdo y la reflexión, las buenas sensaciones aumentan. Hay que verla.

Valoración

  • Dirección: **** Muy buen trabajo de Wells, aunque con la ventaja de manejar un material teatral de primera clase.
  • Interpretación: ***** Como conjunto, lo mejor que he visto en los últimos tiempos. No sólo sus protagonistas.
  • Valoración subjetiva: *****  Con ganas de verla otra vez; es de la que estás convencido que en segundas visualizaciones recuperas detalles que se te habían perdido.
Luna llena

Y si mientras el sol se pone, una hermosa luna llena aparece por el lado opuesto.

[Cine] Tonterías de cuento y algo del cine “de antaño”

Cine

Este miércoles pasado recibí la llamada de una antigua amiga. Nos vemos muy poco. Dijo que había estado siguiendo últimamente este Cuaderno de ruta. Y me invitó a ir a ver una película para así tener un rato para vernos y charrar. Ella iba con su hija de trece años y algún sobrino y amiguita de la niña. La película era Blancanieves (Mirror, mirror). No me apetecía nada. Pero me pareció mal no aceptar la invitación. No por la película sino por mantener la relación. Así que a las seis quedábamos a tomar unos chismes, y a las siete y media nos metíamos en la sala de cine. Ni siquiera me voy a molestar en hacer una reseña completa de semejante engendro. Un auténtico disparate y una auténtica tortura. Si Julia Roberts nunca ha sido santo de mi devoción, aquí queda ya condenada a la categoría de actrices en absoluta decadencia. Y el disparate llega hasta el extremo de que el director del sinsentido, el indio Tarsem Singh, indudablemente hasta el culo de pastillas cuando rodó el filme, obliga a la Blancanieves (Lily Collins) de turno a marcarse un número musical final al estilo bolliwood. Puestos a ponerle una puntuación, con benevolencia que sea de una estrella (*) a todas las categorías habituales.

Me confirman que está a punto de estrenarse otra película sobre el tema en la que la niña mema de los vampiros pijos hace de BlancanievesCharlize Theron de Reina Mala. Si un “espejito mágico” dijese en cualquier momento que la más bella del reino es la mema, es que se toma las mismas pastillas que el director de la película anterior. Pero esperemos que el producto tenga algo más de sentido, porque sería muy doloroso ver a la actriz sudafricana seguir el mismo camino que la Roberts. No creo. Vale mucho más. En todos los sentidos que queráis pensar.

Mientras, he rescatado a través de TCM autor alguna de las colaboraciones que el director alemán Rainer Werner Fassbinder y la actriz de la misma nacionalidad Hanna Schygulla realizaron en los años 70. Especialmente, El matrimonio de Maria Braun. Recuerdo haber visto varias de estas películas a principios de los 80 al poco tiempo de abrir los ahora extintos Multicines Buñuel en Zaragoza. Desde luego, no eran las película que normalmente veía la gente de diecimuchos o ventipocos. Y dudo mucho que en aquellos momentos entendiera correctamente aquel cine, alejado de los estándares americanos. Pero tanto entonces como ahora reconozco que eran películas que tenía algo, ahora las asumo mucho mejor, y la Schygulla era en aquellos momentos una actriz notable. Tanto por sus interpretaciones como por lo guapísima que estaba. Estas son para compensar la tontería con la que he empezado esta entrada.

Olympiapark

Turistas y paseantes en las colinas del Olympiapark de Munich. Están echas de los escombros de la Segunda Guerra Mundial. Momento en el que empieza “El matrimonio de Maria Braun”.

Duplicity (2009)

Cine

Duplicity (2009), 30 de marzo de 2009.

Después de varias semanas viendo dramas, nos planteamos ir a ver algo más ligero. Así que surge esta película de Tony Gilroy, en la que se supone, a priori, que hay acción, intriga y humor.

La película esta realizada para mayor gloria de sus dos taquilleros protagonistas, Julia Roberts y Clive Owen, que ya compartieron cartel en Closer, apreciándose entonces cierto grado de química entre los dos. Ambos interpretan a sendos espías, de la CIA y del MI6, que tienen un encontronazo en un momento, iniciándose una relación de amor y odio/desconfianza, que les llevará a dejar las agencias estatales de espionaje para introducirse en el mundo de las grandes empresas a la espera de dar un golpe que les haga ricos.

Lo cierto es que la química entre ambos protagonistas funciona sólo a ratos. La acción no es tal acción, y se hace un poco aburrida a ratos. Y la intriga,… intriga poco. El macguffin de turno, la fórmula secreta, interesa poco; la línea de la acción se lía con explicaciones a basa de flashbacks que tienen un interés relativo;… en líneas generales, la historia y el guion en su conjunto dejan bastante que desear.

La interpretación de los protagonistas es una faena de aliño, con fines evidentemente alimenticios. Apenas algún detalle en algún secundario como el siempre interesante Paul Giamatti, y también aparece el eficaz Tom Wilkinson, interpretando un personaje que sorprendentemente tiene su importancia, pero cuya presencia en pantalla apenas puede ser descrita más que como un par de cameos. Aquí también veo fallos de guion.

En resumen, como mucho esta película vale para verla en el sillón de casa en una tarde de adversa meteorología y sin otra cosa que hacer. Esfuerzo vano. Le pongo un cinco, con otro cinco en la dirección y un seis en la interpretación.

Los alrededores del Panteón en Roma son una de las localizaciones privilegiadas del filme que nos ocupa.

Piazza della Rotonda

Piazza della Rotonda, Roma - Canon EOS 40D, EF 28/1,8 USM

La guerra de Charlie Wilson (2007)

Cine

La guerra de Charlie Wilson (Charlie’s Wilson War, 2007), 10 de marzo de 2008.

Mike Nichols dirige esta comedia de contenido político. Nos advierten que está basada en hechos reales. El congresista Wilson (Tom Hanks), el agente de la CIA Avrakotos (Philip Seymour Hoffman), la activista conservadora Herring (Julia Roberts), y otros personajes conocidos o no de la película fueron reales, y tuvieron que ver con la historia que aquí se cuenta. Lo que desconozco es en qué medida la película es fiel a los hechos tal y como sucedieron.

Como he mencionado, el filme esta realizado en tono de comedia. En algún momento, incluso me produjo algunas inesperadas risas. Realmente, tiene algún buen momento de comedia. Sin embargo, el tema tiene un fuerte componente de seriedad. De trasfondo hubo una guerra dura y cruel, con demasiado sufrimiento a cuestas, cuyas consecuencias vivimos todavía ahora, más de 20 años después, con la intervención occidental en Afganistan. Y quizá las transiciones entre lo humorístico y lo serio no están bien gestionadas. El final se precipita rápidamente a una conclusión en la que no queda claro que las consecuencias a largo plazo de la colaboración norteamericana con los insurgentes afganos serían tan terribles como la intervención de la extinta Unión Soviética. Desconozco si se debe a un fallo primario del guion, o si se debe a una intención de no ser políticamente incorrecto.

Los actores están bien. En su papel tanto Hanks como Roberts, y muy bien Hoffman, así como la pizpireta Amy Adams como ayudente del congresista. Y como no, quiero expresar mi admiración por el grupo de guapas secretarias del congresista, especialmente la morena.

En resumen, una película para pasar el rato, ya que no consigue profundizar apropiadamente en el tema de fondo, con unos actores que se lo debieron de pasar muy bien. Muy lejos de algunos de los grandes éxitos del director. Le pondré un seis, con la misma nota en la dirección y un siete en la interpretación.

La foto de hoy, extraída de mi paseo en la tarde electoral, a orillas del Canal Imperial de Aragón en Zaragoza.

Sombras y ventanas

(Canon EOS 40D; EF 70-210/3,5-4,5 USM)