[Cine en TV] The song of names

Cine

The song of names (2020; 28/20200530)

Estamos ante otra película canadiense, o al menos de director canadiense, François Girard, que se puede ver en Netflix. Pero en esta ocasión no se trata de una producción de Netflix, sino de una película que probablemente podríamos haber visto en salas durante esta primavera. Creo. Y como eso no ha podido ser, pues supongo que han decidido estrenarla en una plataforma en línea. Y con un reparto a priori atractivo. Me parecía una propuesta distinta de lo que hemos ido viendo desde que cerraron las salas de cine. Desesperados por encontrar una mínima calidad en cine de estreno. En cine que no es de estreno… pues sí que es posible ver mucho cine bueno en las plataformas en línea. Pero de estreno…

Aunque el campo de exterminio mencionado en la película es Treblinka, de donde tengo fotografías es de Auschwitz, que servirán para ilustrar los pasajes más ominosos de la historia que nos cuenta esta película.

Estamos ante la historia de dos hermanos “adoptivos”, por decirlo de alguna forma. Por un lado Dovidl (Clive Owen, adulto; Jonah Hauer-King, joven; Luke Doyle, niño), polaco judío, que en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, y siendo niño prodigio con el violín, es llevado a Londres por su familia y acogido en un familia como si fuera un hijo propio. Más cuando durante la guerra su familia, desaparece. Por otro lado Martin (Tim Roth, adulto; Gerran Howell, joven; Misha Handley, niño), el hijo de la familia de acogida, que tras un periodo de adaptación acaba aceptando a Dovidl como hermano. Ya en su juventud, Dovidl va a dar su gran concierto de presentación tras una grabación de un disco con gran éxito. Pero no se presenta al concierto, desaparece, al mismo tiempo que causa la ruina de la familia que lo ha acogido. Martin, ya adulto, decide que es hora de encontrar a Dovidl y aclarar las cosas. La película es la historia de su búsqueda.

No obstante, la película va moviéndose temporalmente hacia delante y atrás en el tiempo, entre la infancia, la juventud y la madurez de los personajes, hasta que vamos encajando las piezas de lo que sucede. Salvo la ausencia de linealidad temporal en el guion, la realización es relativamente académica. Con sabor más a película británica de época que otra cosa. Y podemos decir que su reparto tiene nivel suficiente para sacar adelante la historia sin problemas.

Otra cosa es si el director consigue un tono general que provoque una respuesta emocional en el espectador, y de qué tipo es esta respuesta. Con el tema central el olvido de las personas individuales, víctimas de los asesinatos masivos causados por los alemanes durante aquel triste período de la historia, la necesidad de recordar, obviamente se busca una respuesta emocional. Y a mí, por el contrario, me dejó un poco frío. Basada en una novela en la que se aventuró, con éxito por lo que se ve, el periodista comentarista musical Norman Lebrecht, no puedo juzgar en qué medida el material de origen puede ser responsable o no del resultado fílmico o si es que la adaptación no funciona. Como curiosidad, la única película del director tengo registrado haber visto me gustó tan poco como mucho me gustó el libro en el que se basaba.

Mi sensación general es que la película parte de una serie de premisas muy interesantes, incluso con subtramas paralelas muy interesantes, que podrían haber dado una historia muy interesante y se queda a medio camino. De hecho, el camino de Dovidl para llegar al final de la película, que se cuenta pero de forma colateral, me parece más interesante que el camino de Martin para llegar a Dovidl.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Duplicity (2009)

Cine

Duplicity (2009), 30 de marzo de 2009.

Después de varias semanas viendo dramas, nos planteamos ir a ver algo más ligero. Así que surge esta película de Tony Gilroy, en la que se supone, a priori, que hay acción, intriga y humor.

La película esta realizada para mayor gloria de sus dos taquilleros protagonistas, Julia Roberts y Clive Owen, que ya compartieron cartel en Closer, apreciándose entonces cierto grado de química entre los dos. Ambos interpretan a sendos espías, de la CIA y del MI6, que tienen un encontronazo en un momento, iniciándose una relación de amor y odio/desconfianza, que les llevará a dejar las agencias estatales de espionaje para introducirse en el mundo de las grandes empresas a la espera de dar un golpe que les haga ricos.

Lo cierto es que la química entre ambos protagonistas funciona sólo a ratos. La acción no es tal acción, y se hace un poco aburrida a ratos. Y la intriga,… intriga poco. El macguffin de turno, la fórmula secreta, interesa poco; la línea de la acción se lía con explicaciones a basa de flashbacks que tienen un interés relativo;… en líneas generales, la historia y el guion en su conjunto dejan bastante que desear.

La interpretación de los protagonistas es una faena de aliño, con fines evidentemente alimenticios. Apenas algún detalle en algún secundario como el siempre interesante Paul Giamatti, y también aparece el eficaz Tom Wilkinson, interpretando un personaje que sorprendentemente tiene su importancia, pero cuya presencia en pantalla apenas puede ser descrita más que como un par de cameos. Aquí también veo fallos de guion.

En resumen, como mucho esta película vale para verla en el sillón de casa en una tarde de adversa meteorología y sin otra cosa que hacer. Esfuerzo vano. Le pongo un cinco, con otro cinco en la dirección y un seis en la interpretación.

Los alrededores del Panteón en Roma son una de las localizaciones privilegiadas del filme que nos ocupa.

Piazza della Rotonda

Piazza della Rotonda, Roma - Canon EOS 40D, EF 28/1,8 USM