[Cine] Manyeo 마녀 (2018)

Cine

Manyeo (2018; 04/20220118)

He estado dándole muchas vueltas a la cabeza sobre si esta película se puede incluir en mi base de datos de estrenos cinematográficos. Los criterios originales para que una película entrase en ella eran 1) un estreno en salas de cine, 2) un reestreno que previamente nunca hubiese visto en salas de cine, incluso si lo había visto en televisión. Pero los cambios en los modos de distribución y exhibición de las películas cinematográficos ha hecho que poco a poco incluya una tercera categoría… 3) un estreno directo o cuasidirecto(*) en plataforma de contenidos en internet. Pero… ¿durante cuanto tiempo cuenta como estreno en la plataforma cuando la película permanece indefinidamente en dicha plataforma? Bueno… pues asumo que con los nuevos modos de distribución y exhibición, la tardanza en el tiempo en verla tras el estreno es equivalente al modo 2) en salas de cine. Así que incluiré en mi base de datos esta película surcoreana dirigida por Park Hoon-jung, y del que podemos ver otro estreno directo en Netflix.

Unos paseos a orillas del mar en Busan contrarrestarán el a veces opresivo ambiente de la película de hoy, que también transcurre en Corea del Sur.

En principio, la película no me interesó… porque con sus títulos en inglés/castellano [The Witch: part 1 – The Subversion/La bruja: parte 1 – La subversión]… pensé que era de terror sobrenatural, de esas tan populares en el Asia oriental y que no me suelen atraer. En estos momentos, estoy viendo una serie protagonizada por su actriz protagonista, Kim Da-Mi, que me está gustando en lo que es, una comedia romántica con algún punto serio. Y me está gustando el trabajo de la actriz. Y me interesé por su carrera. Breve. Pero premiada. Y entonces vi que esta película, en la que trabaja con su coprotagonista en la serie que estoy viendo, Choi Woo-sik, conocido por su trabajo en la más famosa película del país asiático, no era de terror sobrenatural, sino la del género de chica jovencita preparada por extraños agentes como máquina de matar, ver esto o esto o esto como ejemplos del género. En este caso, con elementos de ciencia ficción. Con algún reparo, porque no es necesariamente un género que me entusiasme, decidí verla… y me lo pase estupendamente.

La película no tiene la espectacularidad de películas similares en occidente, en escenarios o en medios tecnológicos, pero esta rodada con imaginación, ritmo y coherencia. No es original en absoluto, pero mezcla adecuadamente en la coctelera los tropos propios del género. No es una obra maestra, pero es muy entretenida. A pesar de durar algo más de dos horas, se te pasa en un vuelo. El principal tropo de la historia… lo sospechas, pero no lo tienes claro. Crees que el cambio de actitud de la protagonista vendrá determinado de otra forma… pero no… es así… Obviamente no lo puedo desvelar. Y lo fundamental, la chica protagonista lo hace muy bien, genera empatía y simpatía. Y si bien los «malos» de la película están demasiado estereotipados, el conjunto funciona.

En resumen, un entretenimiento bien ensamblado, sin pretensiones pero sin complejos, que ofrece una alternativa válida para los suscriptores del canal, y que podría funcionar perfectamente en salas de cines… si no fuera surcoreana. Y probablemente, una versión de lo mismo realizada por los yanquis empeoraría porque un exceso de medios impedirían el recurso a la creatividad de una producción más modesta. Pero no cutre. Como su título en inglés/castellano indica, cabe una segunda parte, y parece que ya está en marcha. La veré, supongo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] The tragedy of Macbeth (2021)

Cine

The tragedy of Macbeth (2021; 03/20220116)

Parece que los hermanos Coen se han «divorciado» cinematográficamente hablando. No sé si para esta película o ya para los restos. El caso es que esta adaptación de una de las más célebres tragedias de William Shakespeare la firma en solitario, tanto en la dirección como en el guion que adapta el texto del Bardo, Joel Coen. Hay que decir que, aunque la mayor parte de las películas de los hermanos Coen sean acreditadas popularmente a ambos, en los créditos oficiales suelen aparecer ambos como guionistas, pero en sus largometrajes hasta 2003 sólo aparecía Joel como director. Oficialmente. En cualquier caso, ya adelanto que esta adaptación teatral no es una película al estilo de lo que se entiende por «coenesca» en mi opinión. Aunque sí homenajea a directores o estilos cinematográficos del pasado. Véase el expresionismo alemán. Cuando menos visualmente y con la inestimable ayuda del director de fotografía Bruno Delbonnel, que se sale del estilo que le ha hecho más famoso.

Mi última visita a Escocia, al castillo de Stirling en concreto, en blanco y negro, como la película.

Macbeth es una de las tragedias más conocidas del Bardo. Pero decir que sea una tragedia popular me parece un exceso. No es fácil de digerir. Quizá en su tiempo, a principios del siglo XVII, con un público acostumbrado a su lenguaje y su métrica, y con una mayor comprensión de las analogías del drama histórico con los acontecimientos políticos de los que eran contemporáneos… se podría considerar popular. Pero en la actualidad, para quien no tiene el inglés como lengua nativa, seguir una versión original de la obra, aun con los subtítulos como ayuda, exige esfuerzo y mucha atención. La obra sobre las nefastas consecuencias morales de una fuerte ambición por el poder por parte del rey de Escocia Macbeth (Denzel Washington), encarnada en esa voz de la conciencia nefasta que es Lady Macbeth (Frances McDormand),… no es fácil. Por eso llama la atención su difusión a partir de una plataforma de contenidos online como es Apple Tv. Aunque ya vengo notando un patrón en estas plataformas, por el que incluyen obras en sus catálogos menos atractivas para la masa de espectadores, pero que den prestigio a la plataforma.

Rodado en blanco y negro digital, en formato 1,375:1, formato estándar académico normalizado en 1932, con amplia profundidad de campo, uso de angulares y juegos de formas luces y sombras muy característicos, como ya adelantaba antes, formalmente se inspira y homenajea al cine expresionista alemán. Y a otros grandes filmes inspirados por aquel, como la famosa película de Orson Welles que también era un enorme retrato de la ambición. Cuando veo este tipo de tragedias no puedo dejar de recordar lo que decía la solapa de las tapas de mi primera versión de El Señor de los Anillos, «la capacidad corruptora del poder afecta incluso a los más poderosos». O algo así. Pocas pegas se le pueden poner a los aspectos formales del largometraje, que muestran el dominio del director y su equipo para hacer un cine de alto nivel.

Y qué decir del reparto. Ya de entrada, el director confía en su esposa para el siempre difícil, complejo, papel de Lady Macbeth. Lo cual es jugar sobre seguro, puesto que McDormand es una de las mejores intérpretes y más versátiles de la actualidad. Y cuando digo «actualidad» digo a estos tiempos en los que más se le reconoce, porque su capacidad interpretativa está más que constatada desde hace décadas. Y Washington tampoco tiene mucho que demostrar a estas alturas, aunque su carrera incluya también algún pestiño que otro. Pero la labor actoral se puede considerar también impecable.

¿Es recomendable, por lo tanto, esta adaptación de la tragedia teatral? Para los aficionados de la obra de Shakespeare y del cine de autor, sin duda. Imprescindible. Pero el gran público… tendrán que ser espectadores dispuestos a asumir riesgos, a salirse de los caminos mil veces trillados del cine actual. En esas condiciones, olvidándose de las palomitas y de ingerir las venenosas pizzas a domicilio, centrándose en la experiencia cinematográfica pueden encontrarse con una experiencia muy gratificante. Si no…

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] È stata la mano de Dio (2021)

Cine

È stata la mano de Dio (2021; 02/20220110)

El título de la película, bien sea en su original italiano o en su fiel traducción al castellano, Fue la mano de Dios, nos traslada con facilidad a los años 80 del siglo XX, cuando el marrullero Diego Armando Maradona consiguió un gol contra la odiada Inglaterra con la mano, dándose por válido por el árbitro del encuentro, o sea, injusto, pero que representó el desagravio por la derrota militar argentina en las Falkland/Malvinas ante el ejército y la navy británica. Impresionante cúmulo de despropósitos, todos en una misma oración gramatical ¿verdad? Pues allí nos traslada el excelente director italiano Paolo Sorrentino en un cine autorreferente, si no autobiográfico, a los años ochenta en Nápoles, cuando el astro futbolístico argentino fichó por el equipo local.

Me viene muy a mano mi visita a Nápoles en el mes de octubre del pasado 2021. Todas las localizaciones de las fotos, Quartieri Spagnoli, galerías Umberto I, castillo del Ovo o los paseos marítimos de la ciudad son, de una forma u otra, localizaciones de la película de hoy, también.

Sorrentino nos cuenta la historia de Fabio (Filippo Scotti), su alter ego adolescente, que crece en una familia de clase media, su madre ama de casa (Teresa Saponangelo), su padre empleado de banca (Toni Servillo), donde vive feliz y con pocas preocupaciones. En una primera parte costumbrista, el director napolitano, claramente inspirado por Fellini, nos pinta un cuadro humorístico y aparentemente despreocupado del entorno familiar y social de Fabio. Quien va descubriendo el mundo, la sensualidad, la diversidad social, los problemas familiares, a través del pintoresco colectivo que le rodea en las interacciones sociales de la familia. Hasta que una tragedia se abate sobre esta, lo que obligará al muchacho a madurar a marchas forzadas, y a tomar decisiones sobre su futuro.

Dejando de lado si las películas de Sorrentino son del gusto o no de eso que se llama el «gran público», este director es una de las grandes firmas del cine actual. Más que digno heredero de los grandes directores del cine italiano, a tres de los cuales, Fellini, Zeffirelli y Capuano, homenajea la película en mayor o menor medida, con más seriedad o con más ironía, en tono de comedia o en reflexión dramática. Una gran puesta en escena, un rodaje impecable, para un gran contador de historias y de la historia. Se habla de que La grande bellezza estaría inspirada por la Dolce vita, Youth – La Giovinezza por Otto e mezzo y esta última película por Amarcord. Pero introduciendo su propia visión, su propias historias y su propio lenguaje.

A lo antes mencionado hay que añadir una impecable labor actoral en la que el director cuida de sus intérpretes, que miman a los personajes que encarnan, dotándoles de una vida propia, que el espectador entiende que puede existir de forma verosímil más allá de los límites del largometraje.

La película tuvo una pequeña presencia en las salas de cine, con un efímero paso por ellas, para inmediatamente pasar a engrosar la lista de películas de prestigio de Netflix. No parece que en estos momentos vaya a optar a mucho en la temporada de premios, pero quizá porque cada vez son más las cinematografías que ofrecen producciones bien hechas e interesante, mientras los norteamericanos se dedican a explotar franquicias y realizar secuelas y segundas versiones de lo de siempre. Bueno… mientras quede inteligencia y ganas en algún lugar del mundo, el cine seguirá vivo.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] The Card Counter (2022)

Cine

The Card Counter (2022; 01/20220104)

En el cuarto día del nuevo año nos acercamos a las salas de cine por primera vez en esta ronda solar, justo en el momento en nuestro planeta se acerca más al sol en su órbita alrededor de la estrella. Y lo hacemos con una película de Paul Schrader que a priori no nos atraía mucho por su presunta temática, las peripecias de un jugador profesional de juegos de cartas con apuestas, pero que venía avalada por muy buenas críticas. Schrader es un cineasta que siempre me ha interesado más como guionista que como director. Pero es muy querido por la crítica. En esta película al menos, no tanto por el público, si hacemos caso a los votantes en IMDb. Pero ese es un grupo con quienes con cierta frecuencia discrepo.

Sólo he visitado una de esas ciudades que dedican buena parte de su infraestructura hotelera y turística al juego. Y es Macao, que parece querer el título de «Las Vegas de Asia» o al menos de China. Aunque a mí no me interesó es parte de la ciudad, con la que acabé tomando un ligero contacto, más por los imprevistos y las contingencias del viaje que por otra cosa.

La narración sigue a William «Tell» (Oscar Isaac), no su verdadero nombre (William Tell = Guillermo Tell), quien tras pasar ocho años de una condena de diez en una prisión militar de los Estados Unidos, se dedica a vivir del juego de azar con cartas, de forma nómada. Sin llamar la atención, pequeñas apuestas que le permiten ir viviendo. Siempre alejando la sospecha de que es capaz de llevar la cuenta de los naipes sobre la mesa de juego, algo al parecer prohibido en los casinos, aunque no ilegal siempre que no existan ayudas externas. Un día se encuentra con La Linda (Tiffany Haddish), una mujer que patrocina económicamente jugadores de éxito con inversiones, a cambio de una parte de los beneficios. Pero aunque se miran con simpatía, «Tell» rechaza la oferta. Y otro día, en Atlantic City, coincidiendo con una conferencia sobre seguridad en el hotel-casino, es abordado por Cirk (Tye Sheridan) (pronúnciese kirk), hijo de un antiguo compañero del ejército, que va siguiendo al «mayor» Gordo (Willem Dafoe), un antiguo «superior» de ambos militares. Entonces nos enteramos de que ambos estuvieron en Abu Grahib durante la guerra de Irak, motivo por el que «Tell» estuvo en la cárcel. «Tell» aceptará entonces la oferta de La Linda, para ganar más dinero… con el fin de…

Nuevamente estamos ante una película que se va cociendo a fuego lento durante los 110 minutos aproximadamente que dura su metraje (en realidad, con la filmación digital,… ya no hay metraje que valga en las películas… pero…). El desenlace es previsible. Más que nada, porque en las primeras frases que el protagonista nos dice en voz en off, ya nos adelante parte del mismo. Pero da lo mismo. Lejos de ser una película sobre el juego, es una película sobre el remordimiento, sobre la necesidad de una persona de convivir con los demonios que le persiguen por sus acciones del pasado. Sobre la necesidad de una redención y un perdón que parecen inalcanzables o inexistentes. Y sobre la necesidad de que las acciones de los padres no recaigan sobre los hijos. Si esto se conseguirá o no… habrá que ver la película.

Lo cierto es que la película está rodada con considerable maestría. Se nota además que Schrader ha trabajado con frecuencia con Martin Scorsese, que produce la película, puesto que se nota la influencia del maestro en su forma de rodar, sin que por ello no tenga una personalidad propia la película, puesto que los ritmos de la narración no son los propios de Scorsese, desde mi punto de vista. Pero el principal activo de la película son sus intérpretes, especialmente la contención y calma con la que Isaac aborda su personaje, transmitiendo muy convincentemente los sentimientos profundos del personaje. Pero todos ellos están muy bien en sus papeles

Como decía, una vez más, y parece que es frecuente últimamente, hay un divorcio palpable entre el público y la crítica. Y yo en esta ocasión estoy más con la crítica. Y también estoy con la idea de que el cine, en general todas las artes, actúen como voz de la conciencia en unas sociedades que cada vez relativizan más lo correcto y lo incorrecto. Es cierto que mis impresiones no son todo lo cálidas y favorables que podían ser hacia la película. Pero es que a mí me cuesta mucho conectar con el mundo del juego y la ficción que transcurre en ese entorno. Incluso con las bondades mencionadas, hay momentos, durante las escenas en los casinos, en los que la película me saca un poco de la historia. El mundo del juego y de los casinos no forma parte de mi cultura, me resulta un tanto marciano… y no me acomodo fácilmente a él. Por lo demás, me parece una película muy recomendable, aunque no creo que dure mucho en las salas… aunque con lo rara que está la cartelera últimamente, vaya usted a saber.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine en TV] Las últimas del año: Don’t look up (2021) – Being the Ricardos (2021) – Red Notice (2021)

Cine

Ya viene siendo habitual es que el día 1 de enero lo dedico a comentar la última o las últimas películas vistas en el año anterior, para poder hacer el resumen del año el 2 de enero. Y así sucederá este año también. En esta ocasión, son tres estrenos cuasidirectos en plataforma, dos en Netflix y uno en Amazon Primer Video, a los que tenía ganas. Y que aprovechando que esta semana he tenido fiesta, he podido acostarme más tarde y tener más tiempo para estar dos horas o más seguidas delante del televisor. Para no hacer esto demasiado largo, les dedicaré lo justito.

Para ilustrar la entrada, una de las localizaciones más majas de la peor de las tres películas de hoy.

Don’t look up (2021; 79/20211225)

Fue película para el día de Navidad. Una película de Adam McKay, con un reparto encabezado por Leonardo DiCaprio y Jennifer Lawrence, con la participación de nombres como Meryl Streep, Cate Blanchett y Timothée Chalamet entre otros. Menciono los de más relumbrón o más de moda. Y que ha dividido a la crítica. Entre quienes la adoran y entre quienes la consideran mediocre. Y quizá los dos grupos tengan razón.

La historia de dos científicos que anuncian el apocalipsis con toda certeza salvo que se actúe pronto, pero nadie les hace caso, o lo hacen tarde, no sólo no es una mala idea, ya ha habido ideas similares, sino que además, en esta tercera década del siglo XXI, necesaria. Hay una diversidad de momentos buenos en la película, y el reparto no lo hace mal. Pero el conjunto es irregular, con bajones notables en la narración. Ha despertado comentarios críticos por las diferencias salariales entre protagonistas masculinos y femeninos. No basta para animar a la gente a suscribirse a Netflix, por los ya suscritos, pueden darle una oportunidad y quedarse con lo positivo. Creo que todavía se puede ver en pantalla grande.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Being the Ricardos (2021; 80/20211228)

Las vidas y trabajos de Lucille Ball (Nicole Kidman) y Desi Arnaz (Javier Bardem), protagonistas de esta película de Aaron Sorkin, resuenan mucho en la cultura popular norteamericana, pero muy poco en la española. Sin embargo, las buenas críticas a un reparto de cierto prestigio al que podríamos sumar, entre otros, a J.K. Simmons como secundario de lujo, me llevaron a ver esta película sobre una semana crítica para uno de los programas de televisión más famosos en EE.UU., por cuestiones políticas y por la vida personal del matrimonio entre ambos personajes.

La película está bien hecha, pero el tema resulta sólo mínimamente interesante, visto desde este lado del charco. Pero el buen trabajo del reparto, están realmente muy bien, hace que sea una buena opción para los suscriptores de Amazon Prime Video.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Red Notice (2021; 81/20211231)

Netflix anunció a principios de 2021 que iba a estrenar un mínimo de un largometraje de producción propia a la semana, aunque el promedio sería mayor. Y así ha sido. Pero la mayor parte de ellos han sido sin interés, o totalmente prescindibles. Igual que lo que sucede en los estrenos en la pantalla grande. Cuando se estrenó esta película de ladrones de guante blanco (no tan blanco, hay sus buenas dosis de violencia) dirigida por Rawson Marshall Thurber, la crítica se puso de acuerdo en masacrarla. O sea… del montón prescindible. Pero la audiencia le dio un nota alta, siendo de las películas más vistas en la plataforma.

Y es comprensible… porque es el guilty pleasure perfecto. Con un reparto razonablemente carismático gracias a Dwayne Johnson, pero sobre todo a Ryan Reynolds, y especialmente a Gal Gadot, la película es calamitosa en un tantas cosas que no voy a ponerme a ello en el breve espacio que le dedico. Pero al mismo tiempo te diviertes. La asumes como una parodia del género, que no sé si era la intención, y pasas las dos horas sin problemas y sin que se te haga larga. Aunque ya aviso, dice y hace tonterías tremendas. Las tres estrellas son por el factor diversión… en realidad sería más apropiado no pasar de las dos estrellas en mi valoración subjetiva.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] West Side Story (2021)

Cine

West Side Story (2021; 78/20211224)

Si os he de ser sincero, que Steven Spielberg se hubiera embarcado en la adaptación de un clásico del musical como es West Side Story, no me hacía una especial ilusión. Spielberg ya ha realizado algún nueva versión de alguna obra previa, o había dado su visión particular de algún universo literario, y en ninguno de los dos casos me entusiasmó. De hecho, se encuentran entre las películas que menos me gustan del prestigioso director. Y luego está el hecho de que la primera versión que se llevó al cine ya fue un gran logro. Quizá para el público, lo que más se recuerde sea el glamour de sus estrellas. Bueno… el glamour de Natalie Wood en concreto, en la romántica historia que por sí ya es también una versión o actualización de un clásico como es la tragedia Romeo y Julieta de Shakespeare. Pero es una película que tiene muchas más virtudes en su dirección, fotografía, coreografía, diseño de producción,… todo aquello que hace grande al cine. Mucho a cuestas para que no entusiasmase que de repente el director, aparentemente falto de ideas, tire de la realización de nuevas versión, algo que desgraciadamente sucede con excesiva frecuencia en el Hollywood actual.

Una de las secuencias de la película está rodada en The Cloisters, una sucursal del Metropolitan Museum de Nueva York, en el extremo norte de la isla de Manhattan. Pocos turistas se acercan. Está lejos y se pierde tiempo en los desplazamientos. Pero a mí me encantó, como a los protagonistas de la película de hoy.

Por otro lado… el musical no es un clásico por nada. La música de Leonard Bernstein, las letras de Stephen Sondheim… son de lo mejor del género. Y los problemas derivados de la inmigración, la pobreza, las desigualdades basadas en etnias y otros factores en el mundo, y especialmente en los Estados Unidos… no han dejado de estar de moda. Aunque hace tiempo que hay quejas de las minorías étnicas sobre el hecho de que la única visión de sus problemas que llega a los medios y a la creación artística parece ser la de los blancos. No entraré en ese tema. Me centraré en los aspectos relacionados con la calidad cinematográfica. Sobre el argumento… para quienes no lo sepan… en el lado oeste de Manhattan respecto a Broadway conviven malamente los inmigrantes puertorriqueños con los restos de gente de origen europeo que han prosperado poco. Y los adolescentes se enfrentan en bandas callejeras entre sí. Hasta que un día, Tony (Ansel Elgort), uno de los líderes blancos [trasunto de Romeo Montesco, del partido gibelino en Verona], se enamora de Maria (Rachel Zegler), hermana de uno de los líderes puertorriqueños [trasunto de Julieta Capuleto, del partido güelfo en la bella ciudad italiana]. Pero eso no va a impedir que sigan los trágicos enfrentamientos entre las bandas. Todo… con muchas canciones.

Después de ver la película, mi impresión es que Spielberg, que debe estar forrado, tiene la capacidad para filmar lo que quiera, es decir, de conseguir el dinero para ello, y le apetecía demostrar al mundo entero su capacidad para filmar con solvencia e innovación este película, siendo fiel al musical original, y con las justas referencias a la buena adaptación de 1961. Es decir, nos encontramos ante un alarde. Un alarde de considerable empaque. Y en el aspecto artístico sale perfectamente adelante y con buenísima nota. La película es muy muy muy notable, bordeando la excelencia. A pesar del escepticismo con el que la afrontábamos a primeras horas de la tarde de nochebuena, poco a poco nos dejamos llevar por lo que pasaba ante nos ojos, sumergiéndonos progresivamente en un espectáculo excelente.

Pocas caras muy conocidas entre el reparto. Con la simpática presencia de Rita Moreno en el reparto, quien hizo de Anita (hoy en día Ariana DeBose) en la versión de 1961, ya octogenaria, pero en muy buena forma, y con unas intervenciones de gran nivel, y algún otro secundario veterano, estamos ante un reparto joven y poco conocido, escogido entre artistas que cantan y bailan con solvencia, e incluso con gran calidad. Un punto a favor de la versión de 2021 sobre la de 1961, en la que el reparto hacía playback sobre las voces de cantantes profesionales. Y aunque pocos número se han grabado en directo en la grabación, son playback sobre sus propias voces, alguno sí… lo cual es meritorio. Sin dudar de que los ingenieros de sonido habrán puesto de su parte para que todo quede perfecto al final. Muy bien para el reparto.

En la parte musical, no vamos a descubrir la calidad de la música de Bernstein y las letras de Sondheim, como ya hemos mencionado, pero hay que destacar las excelentes coreografías que se nos ofrecen, innovadoras con respecto a las de 1961, aunque con recuerdos y detalles extraídos de las mismas, para establecer un buen diálogo entre las dos obras. Y qué decir de la maravillosa fotografía de Janusz Kaminski, un clásico en los trabajos de Spielberg, que firma una de las iluminaciones para interesantes de su carrera, que demuestra la maestría de este director de fotografía.

Vamos… que nos gustó mucho. En una enorme y fría sala de cine, casi vacía, puesto que no creo que llegáramos a diez personas las que estábamos en esa sesión en versión original subtitulada. Y no es simplemente que fuera el día de nochebuena. O que fuera versión original. Es que la película se ha estrellado en la taquilla en sus primeras semanas de proyección en todo el mundo de forma estrepitosa. A pesar de la entusiasta opinión de la crítica cinematográfica, que la ha ensalzado notablemente. Pero a la gente parece que ya no le interesa este tipo de cine. Salvo que el boca a boca la recupere, Spielberg y sus financiadores las van a pasar canutas para recuperar la inversión. Porque no es una película barata… En fin, una pena. Como digo, una muy buena película. No una versión de la película de 1961, aunque le preste varios homenajes, sino una nueva versión, muy fiel, al musical original de Broadway. A mí me mereció mucho la pena las dos horas y media de proyección. Es lo que hay.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] The power of the dog (2021)

Cine

The power of the dog (2021; 77/20211216)

Con un estreno limitado en salas de cine y un estreno amplio en plataforma en línea, nos llega el último trabajo de la directora Jane Campion. La directora neozelandesa se prodigo poco, muy poco; pero su trabajo siempre es interesante. No siempre me ha convencido el resultado del mismo, pero siempre me resulta interesante. Y además viene acompañado de un reparto no menos interesante. En la temporada de premios ya ha recibido varios premios de la crítica en varias ciudades norteamericanas. Así que había cierta expectativa por verla.

Algunos de los paisajes de la película me recordaron al paisaje estepario que a veces encontramos en la provincia de Zaragoza y otras comarcas de Aragón.

Estamos literalmente ante una de vaqueros en las primeras décadas del siglo XX. En algún lugar de Montana (aunque la película está rodada en Nueva Zelanda), dos hermanos llevan un próspero rancho ganadero; el viril de personalidad arrolladora Phil Burbanks (Benedict Cumberbatch) y el más apocado y menos carismático George (Jesse Plemons). Cuando este último se case con una atractiva viuda (Kirsten Dunst), con un hijo joven que acaba de comenzar en la universidad (Kodi Smit-McPhee), Phil los acoge con desagrado y comienza a acosarlos con sus comentarios y actos. Lo que provocará una depresión en la mujer. Pero el hijo, conocedor de un secreto del rudo vaquero terrateniente, comenzará poco a poco un acercamiento al mismo de consecuencias imprevistas.

Campion con sobriedad y excelente oficio nos cocina un drama que se cuece a fuego lento, muy lento, pero sin desperdicio, durante las poco más de dos horas que dura el largometraje. Dos horas en la que toda la información que se suministra, visual o dialogada, en un ejercicio magnífico de efectividad y eficiencia narrativas, es importante para dar forma al relato, y a las consecuencias de la interrelación de estas personas, que viven a caballo entre el espíritu de la frontera del siglo XIX y de la modernidad del XX. Relato que además se apoya en un trabajo interpretativo de primer orden.

La película exige atención y la participación activa del espectador. Y es más propia de la concentración que se puede conseguir en la sala de cine que del entorno menos controlado y con más distracciones del salón de casa. Tampoco entra en explicaciones superfluas, tan habituales en el cine de consumo rápido actual, pero toda la información necesaria está ahí, para que al final toda la historia encaje perfectamente y con gran coherencia. Una muy buena película, absolutamente recomendable, aunque pueda quedar fuera de los hábitos y costumbres de los espectadores más acostumbrados a entretenimientos vacuos que a otra cosa.

Como curiosidad, Plemons y Dunst son matrimonio en la vida real. Y en la ficción lo fueron también en la segunda temporada de Fargo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Jipuragirado Jabgo Sipeun Jibseungdeul 지푸라기라도 잡고 싶은 짐승들 (2021)

Cine

Jipuragirado Jabgo Sipeun Jibseungdeul 지푸라기라도 잡고 싶은 짐승들 (2021; 76/20211209)

Con unos días de fiesta durante la semana pasada, y un horario bastante razonable para la versión original de esta película surcoreana, nos animamos a ir a verla, especialmente impulsados por el buen momento que parece estar experimentando la cinematografía del país asiático. O al menos, lo que llega a nuestras pantallas, grandes o pequeñas. En esta ocasión, una opera prima en el ámbito de los largometrajes para su director, Kim Yong-hoon. Además, en el reparto aparecían nombres que empiezan a ser conocidos por quienes vemos las series televisivas de aquel país, intérpretes que, cuando se les da la oportunidad, muestran muy buenas maneras. El título original, similar al que le han puesto en inglés, se traduce algo así como bestias que se agarran incluso a la paja, pero el título en la cartelera en español ha quedado como un típico, tópico y sugerente de nada Nido de víboras.

La acción de la película transcurre en una ciudad portuaria. En la que no he estado. Por eso, las fotos son de Incheon, cerca de Seúl, también con un importante puerto. Y un barrio chino muy animado. En comidas… no sé si en lo «otro» también. Supongo. Son cosas que pasan con las ciudades portuarias.

El argumento de la película no es especialmente original. Se ha visto en otras ocasiones. Basado en una novela japonesa, es la típica situación de la «bolsa del dinero» que todos ambicionan y que acaba complicándoles la vida a todos. En este caso los cuatro personajes implicados son un padre de familia con problemas económicos (Bae Sung-Woo), un oficial de aduanas portuarias en relaciones con las mafias (Jung Woo-sung), una prostituta con problemas de maltrato físico por parte de su marido/chulo (Shin Hyon-Bin), y la «madame» del antro donde trabaja la anterior (Jeon Do-yeon). Y detrás de ellos las mafias que se consideran «dueñas» del dinero, que procede del tráfico de drogas.

El tono de la película se ha comparado con el cine de los Coen, es decir una mezcla de humor negro, negrísimo, cine de mafias y delincuentes y violencia bestia y sangrienta, sin entrar en el terreno del gore por el gore. Y la verdad es que funciona… a la larga. Porque al principio cuesta un poquito centrarse, y quizá por ello mi valoración se quede un poco más corta de lo que podría ser, hasta que te percatas que la historia no es completamente lineal en su desarrollo, que los acontecimientos no son todos simultáneos o consecutivos. Por lo demás, está bien ambientada y puesta en escena.

Y como ya suponía, y de alguna forma he adelantado al principio de esta entrada, confía el producto final en gran medida al muy buen trabajo de su reparto, que está muy bien en el conjunto, con alguna intervención en el sobre saliente como la de Jeon Do-yeon, que sabe ser resabiada, cínica, bruta y muy atractiva, todo al mismo tiempo.

Tras un cierto desconcierto inicial, acabamos centrándonos y disfrutando de la película especialmente a partir del momento en que cruza el ecuador del metraje. Salimos del cine con un excelente sabor de boca que no hemos perdido con el tiempo, y es razonablemente recomendable si te gusta el género. La película no es particularmente original, pero lo que cuenta lo cuenta razonablemente bien. Lo dicho. Los surcoreanos saben hacer cine. Y eso que el director es novato.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Last Night in Soho (2021)

Cine

Last Night in Soho (2021; 75/20211205)

Por no quedarnos metidos en casa, dado el mal tiempo, seguimos refugiándonos en las salas de cine cuando tenemos ocasión. Y esta ha sido una película dirigida por Edward Wright, al que se le conocen algún largo entretenido, divertido o interesante, y protagonizada por dos de las actrices emergentes de moda en los tiempos que corren. Lo cual nos pareció suficiente, aunque el género de la película, el terror fantástico, no sea nuestro fuerte.

Londres, en las proximidades del Soho.

Eloise (Thomasin McKenzie) es una joven de nuestros días que vive en Inglaterra, en provincias, huérfana, vive con su abuela, que tras terminar el instituto se va a Londres para estudiar diseño de moda. Tras una mala experiencia en la residencia de estudiantes, se muda a una habitación en el Soho, donde empezará a tener visiones de otra joven de los años 60, Sandie (Anya Taylor-Joy), que aspiraba a ser cantante, pero acabó en las garras de un proxeneta (Matt Smith) y otras malas gentes. Las visiones acabaran por poner en riesgo el equilibrio mental de Eloise, que tiene el antecedente familiar de su madre, suicida cuando era una niña.

La película está bien hecha y el reparto, mayoritariamente británico, aunque McKenzie es neozelandesa, trabaja, como es habitual en los intérpretes de esa nacionalidad, con solvencia. Cierto es que el personaje principal, en una película de dos horas de duración pero que no tiene tanto que contar, acaba siendo un pelín cargante, porque las situaciones empiezan a ser relativamente repetitivas o previsibles.

La película carece de la originalidad de otras producciones de su direcciones, pero es razonablemente visible, especialmente si te va el género. Nos entretuvo… y le doy un aprobado. Pero dudo que perdure mucho tiempo en mi memoria.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The Last Duel (2021)

Cine

The Last Duel (2021; 72/20211201)

Desde que la estrenaron quisimos ver esta película. Pero parecía que el destino estaba en contra de tal cosa. Sumado a que después de la «normalización» de las salas de cine tras la pandemia, parece que es mucho más complejo acceder a las versiones originales que antes. Digan lo que digan en su propaganda, los exhibidores cinematográficos están mucho más interesados en vender palomitas con toneladas de grasa y sal junto con litros y litros de refrescos altamente azucarados para promocionar las enfermedades cardiovasculares que en promocionar la cultura. Porque, digámoslo claramente, el cine doblado es una porquería. Sólo partiendo de la incultura generalizada derivada de las políticas de la dictadura podemos entender el rechazo de gran parte de la población a las versiones originales subtituladas. Pero bueno, finalmente acompañé a unos amigos a ver la versión doblada, aunque luego tiré de medios menos legales para contrastar lo que más vale de la película, el trabajo de interpretación, que no se puede apreciar en versión doblada. Nunca. Todos aquellos que alaban el trabajo de un actor o una actriz a partir de una versión doblada no dicen más que «tontás».

Algunas fotos del viaje de 1991 por el valle del Loira recorriendo castillos, palacios y ciudades medievales, servirá para ilustrar esta entrada cinéfila. Aunque en principio los hechos sucedieron más en Normandía que en la Francia central.

Esta penúltima película del ya octogenario Ridley Scott llega envuelta en cierta polémica. Aunque ha dejado a la crítica enamorada de este largometraje de dos horas y media de duración, el público no ha respondido, y la taquilla se ha quedado muy lejos de las expectativas puestas en ella, y del presupuesto gastado en su producción. Lo cual ha hecho que Scott montase en cólera y se haya dedicado, en las últimas semanas, a poner de vuelta y media a todo chichi viviente por no apreciar su trabajo e ir al cine a ver la película. No entraré en ello ahora, pero deja no pocos elementos para la reflexión tanto las diatribas del director, algunas airadas, como el comportamiento del público actual respecto a eso que llamamos «el séptimo arte».

A la película no le faltaba atractivo en principio. Con Matt Damon, cada vez más maduro y mejor actor, Adam Driver y la emergente Jodie Comer al frente del reparto, con algún otro nombre de cierto prestigio en él, parecía haber sobrados motivos para interesarse. La duración, un tanto excesiva, no debería ser problema, ya que últimamente el público acostumbra a merendarse largoooooometrajes de duración excesiva, sin que esta tenga mucho sentido. Así que, o pinchó la campaña promocional, o este tipo de película no interesa en la actualidad. ¿Pero que es «este tipo» de película? Pues no es otra cosa que un «rashōmon» de tomo y lomo, ambientado en Francia, en la época de la Guerra de los cien años.

El argumento, alejándose del equivalente al medievo en Japón, nos lleva a la Francia de la baja Edad Media, en una interpretación de un hecho real que sucedió a finales del siglo XIV, en el que dos vasallos del conde Pierre d’Alençon (Ben Affleck), el escudero Jack le Gris (Driver) y el caballero Jean de Carrouges (Damon), originalmente buenos amigos, se enfrentaron a muerte en París en una de las últimas justas judiciales registradas en el país galo ante la alegación de la bella esposa de este último, Marguerite (Comer), de haber sido violada por Le Gris. Los jueces no pudieron dilucidad en juicio quién decía la verdad, y Carrouges desafió a Le Gris. La película nos cuenta las versiones de los hechos, al estilo de los que sucede en la película Rashōmon de Akira Kurosawa, desde el punto de vista de los tres implicados en la trifulca. Siendo las tres versiones distintas, sólo nos falta la del leñador… que no hay en este caso. Como alguien dijo, de la guerra de Troya hubo tres versiones, la de los Aqueos, la de los Troyanos y la verdad… aunque nadie conoció nunca esta última.

La capacidad y el oficio de Scott como director está fuera de duda a estas alturas, independientemente del interés que despierten sus películas. Y la película, aunque empieza un poco morosamente, va cogiendo ritmo e interés. Aunque creo que se podría haber recortado algo su duración sin detrimento de la historia, como el interés de la misma va en aumento, no se hace larga ni pesada. Especialmente, porque tras las tres versiones de los hechos encausados, se nos narra cinematográficamente el duelo, en una secuencia magnífica, de gran realismo, basada en los testimonios de la época, que nos permite terminar la proyección con un notable subidón. Que no baja. La película se sostiene en el recuerdo y mejora en su apreciación.

Y esto es principalmente por el excelente trabajo de los tres intérpretes. Los tres. Cabría la tentación de considerar a Marguerite (Jodie Comer) como el florero de la película, pero sería injusto. El trabajo de la inglesa es impecable, con mucho matices, mayores que los de sus compañeros masculinos que, haciéndolo bien, tienen que lidiar con personajes más planos. La situación más compleja es la de la mujer y Comer sabe trasladar esto a la pantalla con convicción. Todo el reparto se sitúa en general a buen nivel.

Por lo tanto, estamos ante una película que yo considero muy recomendable. No tan disfrutable como la película de Kurosawa, que dosifica con maestría el drama con la comedia, la investigación judicial con el costumbrismo, y que además resulta una película rodada de tal forma que, incluso hoy en día nos maravilla, por sus excelentes resultados contando conque los medios del director japonés eran ínfimos comparados con los presupuestos con los que se maneja Ridley Scott. Y dadas las similitudes argumentales, las comparaciones, odiosas o no, son inevitables. Pero bueno… la película está bien. ¿Por qué ha pinchado en taquilla? Los «sabios» de la cosa cinematográfica sabrán. ¿Mala promoción, un tema que no interesa, una competencia tremenda en la taquilla a finales de año, un público acostumbrado al «cine basura» tipo Marvel/Disney/similares? ¿Nada de lo anterior puede asegurarse? No lo sé. Ni creo que lo sepa nunca.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Spencer (2021)

Cine

Spencer (2021; 72/20211127)

Hace una semana ya que, en un día frío, desapacible, nos fuimos a ver la versión original de esta película, dirigida por Pablo Larraín, de la que habíamos escuchado maravillas. Especialmente por la interpretación de su protagonista, Kristen Stewart, que hace todo lo que puede por sacudirse de encima la nada entre dos aguas que fueron desde el punto de vista artístico su trilogía vampírica (trilogía de cuatro, creo) que le sirvió de lanzadera a la fama. Conste que yo ya le he visto algún trabajo en el que, con sobriedad, mostraba muy muy buenas maneras. El es que, ya lo adelanto,… tanto la película como Stewart nos dejaron… más fríos todavía.

Cierto es que el tema no nos interesaba mucho. Se ha escrito tanto sobre Diana Spencer y la familia real británica… Y me creo tan poco… Se han instalado tantos tópicos sobre la relación entre toda esa gente… Larraín nos traslada a la Navidad de 1991, la última que Diana Spencer pasaría como miembro de los Windsor. Y desarrolla un relato ficticio, presuntamente plausible de lo que allí pudo pasar. Supongo que algunas fuentes habrá que nos permitan suponer que algunos de los hechos narrados está basados en la realidad. Aparte de que estuvieron todos reunidos en algún palacio en medio de la brumosa Inglaterra.

El caso es que la película desarrolla minuciosamente todos y cada uno de los lugares comunes que se han instalado en la cultura popular sobre toda esta gente, sin aportar realmente ningún dato o reflexión nueva. Ella era una buena chica. Ellos unos acartonados, viviendo en el pasado y bastante bordes. Lo de siempre. En la serie de Netflix todo esto se cuenta… mucho mejor. Hay dos escenas, no consecutivas pero lo suficientemente cerca una de otra como para que el espectador las correlacione y decida que menuda tontería ha ido a ver, que definen la calidad conceptual de la película, salvo que la tomemos como una parodia del personaje principal, que no parece ser la intención. Las voy a destripar. Muy avanzada ya la película, en su soliloquio continuo, haya o no otras figuras humanas a su alrededor, Diana afirma que ella sólo es una chica normal y corriente, con gustos corrientes de clase media, que nunca pretendió oropel alguno ni boatos de ninguna clase. Poco después, finalizando la película, la vemos abandonando el palacio con sus dos hijos montada en un Porsche descapotable, descapotado en pleno invierno. Muy clase media. Todo el mundo en la clase media va por el mundo con un Porsche descapotable. Claro.

Y luego esta la interpretación, monopolizando la película de una Stewart considerablemente pasada de frenada, tremendamente histriónica, tremendamente afectada, careciendo desde mi punto de vista de toda naturalidad y credibilidad, salvo que la auténtica Diana fuese así… en cuyo caso desconozco porqué narices se hizo tan popular en lugar de aborrecible.

En resumen, a ninguna de las cuatro personas que fuimos a ver la película nos gustó. Tal cual. Ya está. Dicho queda. Y el poso que ha quedado siete días después, no mejora nada la cosa. Al contrario. Peor todavía.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine en TV] HELLO WORLD (2019)

Cine

HELLO WORLD (2019; 72/20211127)

Sigo acumulando estrenos, así que voy a intentar sacar comentarios cinematográficos cada vez que pueda. Aunque no sean con mucha profundidad, dependiendo de mi disponibilidad de tiempo. Como esta animación japonesa que acabó siendo estrenada directamente en plataforma digital, en Amazon Prime Video, hace unas semanas. Dirigida por Tomohiko Itō, que tiene experiencia dirigiendo sobretodo episodios de series de animación, aunque también ha trabajado en otras posiciones adjuntas a la dirección en algún largo de animación de cierto prestigio. Y aquí nos presenta una historia de romance entre estudiantes de secundaria con toques ciberfuturistas.

Fotos de Kioto para una película que transcurre en la antigua Miyako, capital imperial de Japón durante siglos.

HELLO WORLD (directamente en inglés en el original) es el típico «Hola mundo» que parece ser que es un tópico en todas partes cuando una persona da sus primeros pasos en el mundo de la programación de computadoras. Crear un programa que muestre en pantalla esa frase. Pero al mismo tiempo también orienta sobre la trama de la película. En un Kioto de un futuro no muy lejano pero más avanzado tecnológicamente, un jovencito y tímido estudiante de secundaria recibe la visita de un extraño individuo, que le confiesa que es un avatar de su realidad en el futuro y que está allí para salvar la vida de la compañera de clase de la que se va a enamorar, una guapa chica, un tanto reservada también y, como el protagonista, amante de los libros.

Al final todo va a resultar en una enmarañada historia de mundos reales y virtuales alternativos, en el que es fácil liarse sobre quien es un personaje real de carne y hueso y quien vive en un mundo virtual en un sistema «cuántico» de memoria ilimitada. Vamos… una película absolutamente fantástica, disfrazada de ciencia ficción, donde como en muchos producciones de este tipo se abusa del término «cuántico», aplicándolo a todo aquello que es fantástico y sin sentido.

La película está técnicamente bien realizada, pero tiene un argumento al mismo tiempo complicado en las interrelaciones entre «realidades virtuales o no virtuales», pero con un romance adolescente simplón y lleno de tópicos. Por alguna cosa que había leído por ahí de esta película, esperaba algo más, pero me dejó más bien frío. Y ya está. Pero sirvió para entretener un rato del frío fin de semana pasado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **