[Cine] Au revoir là-haut (2017)

Cine

Au revoir là-haut (2017; 33/20180705)

Nueva adaptación de una obra literaria de ficción. En este caso, una que ya leí en su momento, y me gustó mucho mucho, del francés Pierre Lemaitre. Lemaitre se suele dedicar al “polar”, la novela policiaca y la novela negra. Pero en esta ocasión se lanzó sobre la crítica social, con tonos de humor negro, a propósito de las consecuencias del final de la guerra del 14-18.

20141208-1000607

Hoy, París, cómo no.

Buena parte de mis impresiones sobre la obra literaria son válidas en la actualidad. Dirigida por Albert Dupontel, y magníficamente interpretada por Albert Dupontel (Maillard), Laurent Lafitte (d’Aulnay-Pradelle) y Nahuel Pérez Biscayart (Pericourt, especialmente meritorio puesto que no muestra la cara, salvo los ojos, y prácticamente no habla), la historia arremete desde el punto de vista de gente que no dejan de ser pícaros, contra los conceptos de patria, contra la corrupción de las instituciones, y contra la hipocresía de una sociedad que ha enviado al matadero a hombres franceses por millones. Y que, no lo neguemos, aunque se ha echado la culpa a Alemania de la guerra, Francia tenía un espíritu de revancha por la guerra de 1870-1 que le llevó a hacer poquito por parar esta barbarie.

20141208-1000673.jpg

En los aspectos cinematográficos, me limitaré a decir que si bien la película no está al nivel de la obra literaria, especialmente en determinados momentos al principio y al final de la misma, es una película muy entretenida, muy bien hecha que se ve muy bien.

Pero lo importante está en lo que cuenta. Escrita la obra literaria y rodada la obra cinematográfica, en una época de crisis de la economía y de las instituciones en todo el mundo, con notables regresiones a posiciones populistas y a invocar los elementos más básicos y patateros de las políticas nacionales, estas denuncias de las corruptelas que se instauran al amparo de “los más altos ideales patrios” me parecen especialmente actuales y convenientes.

20141208-1000859.jpg

Así que lo diré una vez más. Leed la novela. Y si os viene bien, ved también la película. Y pensad un rato sobre lo que veis o leéis, más allá de lo anecdótico.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

20141208-1000975.jpg

[Cine] El hombre de las mil caras (2016)

Cine

El hombre de las mil caras (2016; 492016-2309)

Sinceramente, cuando me dijeron que la nueva película de Alberto Rodríguez iba sobre las relaciones en Francisco Paesa y Luis Roldán,… las ganas de ir a ver la película tendían peligrosamente a cero.

No pocas veces me he sentido extraño en mi propio país. Tengo muchas veces la sensación de que no pocos de mis compatriotas, demasiados si nos atenemos a los resultados electorales, por mucho que digan estar hartos de la corrupción política, sienten una oculta admiración por el pícaro y por los aprovechados. Que ha muchos de ellos les gustaría estar en lugar de ese al que tanto denostan en las redes sociales. Personalmente, siento una fuerte aversión por las personas que engañan a sus conciudadanos y se enriquecen a su costa bajo el pretesto de que “hacen mucho por el pueblo/comunidad/país/…” (táchese lo que no proceda). He estado en muchas conversaciones de café o de cañas en las que en momentos relajados, ya se sabe, cuando no piensas lo que dices corres el riesgo de decir lo que piensas, personas con cierto nivel cultural son capaces de disculpar, comprender, e incluso jalear la corrupción de personas con cargos públicos. Luis Roldan, para mí, es sencillamente un ladrón y un estafador. Punto. Y Paesa, un tipo oscuro que se relacionó con los servicios de policía y de información del estado en momentos complejos, evidentemente para provecho propio. Ninguna admiración. Cero comprensión. A galeras con ellos.

2012. Viaje a Ginebra, Suiza. Selección de imágenes en blanco y negro. Ginebra. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

Según la película, en Laos lo que se dice Laos, Roldán no estuvo… pero entre él y sus posibles secuaces parece que se recorrieron Ginebra, en las tres primeras fotos, y los alrededores del cerro de Montmartre en París, las dos últimas.

Desde el punto de vista cinematográfico, todavía nos pesa aquellas sensación que sentimos al ver la anterior película de su director. Una de las mejores películas del género negro en la historia del cine español… si no fuera porque la vimos poco después de la primera temporada de True Detective, con la sorpresa de la enorme similitud argumental. Que arrojó la sombra del plagio sobre la pelicula. Mil veces negada por sus responsables. Y razonablemente argumentada esa negación. Pero la duda corroe… es insidiosa.

No obstante, me convencieron para ver el filme, que cuando menos presentaba algunos nombres interesantes en su reparto.

20120815-_8150164.jpg

Desconozco con precisión qué partes de la película son totalmente verídicas desde un punto de vista histórico, que partes son una especulación razonada, y que partes son mera ficción. El propio dirección ha hablado de ella como de una historia de ficción en algún medio. Lo cual está bien, para ajustar expectativas y evitar equívocos. En líneas generales, podríamos definir la película como una especulación sobre lo que pasó desde que Luis Roldán (Carlos Santos) y su esposa en el filme, Nieves Fernández Puerto (Marta Etura; el nombre de la esposa real de Roldan es Blanca Rodríguez-Porto), deciden huir de España llevándose un cifra multimillonaria que han sustraído de las arcas del estado hasta que el antiguo director general de la guardia civil es detenido en Bangkok por la policía española, presuntamente procedente de Laos. Todo ello narrado desde el punto de vista de un tal Jesús Camoes (José Coronado), piloto de aviación amigo del personaje principal, Francisco Paesa (Eduard Fernández), aunque no me consta que sea un personaje real.

Mi recomendación sincera… si vais a verla olvidaos por completo de que está o puede estar basada en hechos reales. Plantearosla como una mera película de estafadores, de esas en las que nunca sabes muy bien quien juega con quien, quien estafa a quien,… y es más que posible que lo paséis bien. Porque la película está bien hecha y tiene ritmo. Y sobretodo, tiene una excelente interpretación de Eduard Fernández, actor a quien a estas alturas no hace falta a descubrir.

20091203-P1090041.jpg

Si os la queréis tomar en serie, desde mi punto de vista comienzan los problemas. La película tiene una introducción sobre los antecedentes de Paesa que pueden contribuir a que para algunos sea comprensible que al final resulte un estafador que deja en evidencia y en ridículo al gobierno. La película se ensaña especialmente con el ministro Belloch… lo cual puede ser que con razón o sin ella… siempre es divertido darle caña al político. Pero se nos olvida que los miles de millones no se los roban al ministro o al gobierno, sino a los españoles. Y por lo tanto, caer en la tentación de acabar viendo a un desaprensivo como un pícaro espabilado, y por lo tanto con esa simpatía que muchos de mis conciudadanos sienten por estos individuos, me causa desasosiego y aflicción. No. Todos unos ladrones. Las víctimas somos los ciudadanos. No se pueden plantear paños calientes.

Por lo demás, la película se deja ver, y a ratos se disfruta bastante. Pero creo que hay que tener las cuestiones éticas bien amarradas, para dejar a cada cual en su sitio. No hay pícaro o sinvergüenza simpático, si las víctimas últimas son los ciudadanos de un país.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

20091203-_1000748.jpg

[Libro] Nos vemos allá arriba

Literatura

Hacía un tiempo ya que había oído hablar de este libro, Prix Goncourt 2013, y del que había escuchado o leído grandes alabanzas. Un libro que hablaba de las consecuencias personales, sociales y morales de la guerra del 14 – 18 era especialmente tentador cuando se celebró el año pasado el primer centenario del comienzo de ese conflicto. Pero por unos motivos u otros, no ha sido hasta este verano cuando me lancé a leer la novela de Pierre Lemaitre, y ya aviso de que no me arrepiento en absoluto.

Nos vemos allá arriba
Pierre Lemaitre; traducción de José Antonio Soriano Marco
Editorial Salamandra, 2014
Edición electrónica

Aunque nuestros protagonistas no lo saben, cuando se produce la carga de castigo contra una cota defendida por los alemanes en noviembre de 1918, por que estos han disparado contra dos exploradores, faltan sólo nueve días para que entre en vigor el armisticio que puso fin a las hostilidad de la horrenda guerra que asoló Europa en la Segunda Guerra Mundial. Y por nueve días, la vida de los tres hombres cambiará de forma irremediable. Porque sus destinos quedarán ligados tanto en ese final de guerra como en los años que siguieron.

Inevitablemente, nos iremos a París, lugar donde  transcurre buena parte de la novela.

Inevitablemente, nos iremos a París, lugar donde transcurre buena parte de la novela.

Lemaitre afilla su “pluma” y nos ofrece una ácida crítica en forma de sátira con toques de esperpento contra las hipocresías de la Francia de la posguerra. A propósito del “patriotismo” inflamado que siguió al conflicto, y en la euforia de la “victoria”, el escritor resalta el infame olvido y desagradecimiento que sufrió la generación perdida de combatientes, especialmente los “gueules cassées”, pero todos en general, que se convierten en un molesto recuerdo de un episodio que el resto de la población quiere olvidar, salvo para sacar pecho ante los “valores nacionales” de los victoriosos. Pero también se dedica a vapulear el egoísmo de la clase media, la corrupción empresarial y política, con asunto que desgraciadamente adquieren tintes de plena verosimilitud a la vista de que aun hoy en día la corrupción asuela financiera y moralmente a muchos países. Incluido el nuestro. No sé cómo andarán los franceses. Algo tendrán, cuando un escritor actual decide sacar el tema a la palestra.

Un París que buscaba olvidar las penas de la guerra y se dirigía a los que se denominaron "felices veinte", época de despilfarro económico y moral que trajo tristes consecuencias en los treinta y los cuarenta.

Un París que buscaba olvidar las penas de la guerra y se dirigía a los que se denominaron “felices veinte”, época de despilfarro económico y moral que trajo tristes consecuencias en los treinta y los cuarenta.

Dos grandes estafas se ponen en marcha. Al final del libro se nos dice que una se dio, aunque está ficcionalizada, la otra es inventada. Aunque es plausible. Finalmente, en un desfile de personajes de apariencia inverosímil, desde el pícaro estafador, al funcionario gris y amargado, el multimillonario que hace funcionar la apisonadora de sus influencias con todo el rencor que puede acumular, o el arribista que es capaz de timar hasta a los muertos, llegamos a un desenlace climático que nos deja con una extraña sonrisa en los labios.

Libro que a ratos nos aterroriza y estremece con los horrores de la guerra, de la enfermedad, de la pobreza o, simplemente, de la mezquindad humana, también nos divierte, nos asombra e incluso nos llega a arrancar alguna carcajada. Realmente, una lectura más que recomendable.

Época en la que Francia se llenó de monumentos en recuerdo a sus caídos y sus "victorias"... no sabían cuan poco faltaba para sufrir otra catástrofe bélica y moral.

Época en la que Francia se llenó de monumentos en recuerdo a sus caídos y sus “victorias”… no sabían cuan poco faltaba para sufrir otra catástrofe bélica y moral.

[Cine] Левиафан (Léviafan) (2014)

Cine

Левиафан (Léviafan) (2014); vista el 5 de enero de 2015.

Como es costumbre en mí, conservo el título original de la película cuando la he visto en versión original subtitulada. Como el título está en ruso, con caracteres cirílicos. Incluyo la transcripción a caracteres latinos más adecuada para representar la pronunciación del título a un hispanoparlante. En el resto del artículo, los nombres propios rusos los he escrito como los he encontrado, que suele corresponder con la transcripción dentro del idioma inglés, ya que no siempre he encontrado la adecuada en castellano. La forma “leviathan” no es un forma adecuada de transcripción en castellano. La película se ha dado en llamar traducida al castellano como Leviatán.

Muy bien recomendada venía esta película rusa dirigida por Andrey Zvyagintsev, que viene recolectando éxitos en distintos festivales y opta al “eunuco dorado” como película de habla no inglesa. Hace mucho tiempo que no veía una película procedente de la Federación Rusa, especialmente de realización reciente, y no sabía muy bien lo que me iba a encontrar.

He empezado a revisar las fotos del año 2014 de cara a elaborar el libro o libros de fotos del año (viajes excluidos).

He empezado a revisar las fotos del año 2014 de cara a elaborar el libro o libros de fotos del año (viajes excluidos).

En esta película nos cuentan cómo Kolia (Aleksey Serebryakov), un hombre que con su mujer, Lilia (Elena Lyadova) y su hijo (Sergey Pokhodaev) vive en las frías regiones de la península de Kola, a orillas del mar de Barents, se dispone a pelear con la ayuda de abogado amigo suyo que viene de MoscúDimitri (Vladimir Vdovichenkov), contra las pretensiones del alcalde del lugar (Roman Madyanov) de expropiarle su casa y sus terrenos. El motivo de la expropiación son la instalación de una central de comunicaciones para la población, pero Kolia sospecha que dada la privilegiada situación de su casa, el alcalde, corrupto, quiere usarlo en beneficio propio. Pero la lucha va a ser muy difícil; son muchos los intereses generales y particulares que se le pondrán en contra.

El Leviatán es un monstruo legendario que aparece en la biblia judía, y por tanto en algunos libros del antiguo testamento cristiano, que representa al mal más esencial. No siempre adopta la misma forma, pero hay quien asimila la ballena o el gran pez que se traga a Job como una representación de este monstruo. No hace falta que avance mucho la película para darnos cuenta que Kolia es un moderno Job, que como al de la leyenda judía se le echa encima toda la maldad que en estos momentos se pueda concebir en un país esencialmente corrupto como es Rusia, y que por su rechazo a doblar la rodilla puede acabar perdiéndolo todo. Hasta que punto esto va a ser así, lo dejo al que quiera ver la película. Por lo tanto, la película es una durísima crítica a la sociedad rusa actual, que no deja títere con cabeza. Ni a los políticos, actuales o tan pretéritos como queramos considerar, ni a la administración de justicia, ni a la policía, ni a la iglesia ortodoxa, ni a los propios rusos en general. Una sociedad en la que reina el sálvese quien pueda, el alcoholismo, una violencia latente que en cualquier momento puede hacerse evidente, el machismo, no poca desesperanza. Cuanto más en un lugar tan inhóspito como las regiones árticas que aúnan en un mismo paisaje una impresionante y austera belleza y un sentimiento de desolación agobiante.

Todo ello se pone de manifiesto de forma casi magistral en la película. Con un guion sistemático, sin resquicios, que avanza lenta pero inexorablemente, y que trata al espectador como persona inteligente. Nada se explica todo se muestra; a veces se insinúa. En ocasiones lo que no se muestra es suficiente para expresar mucho, y utilizando el tópico oxímoron, hay silencios atronadores en su mensaje. La realización me parece heredera de la escuela rusa que viene incluso de la época soviética. Mucho simbolismo, pocas palabras, planos largos y mantenidos, con detalles que nunca son superfluos. El uso de la metáfora visual es constante, y los diálogos no tienen desperdicio, especialmente los aparentemente más inocentes. Todo muy alejado de la verborrea sonora y visual de buena parte de las producciones que vienen del imperio occidental al otro lado del charco.

20140223-EE17_Across_055

De repente recuerdas momentos y situaciones que habían desaparecido completamente de tu memoria.

No sólo la realización es más que notable; las interpretaciones son también de primer orden. Todos los intérpretes, desde los protagonistas hasta los secundarios realizan una convincente representación de los personajes que les son asignados. Destacan por supuesto los dos grandes antagonistas, Serebryakov como KoliaMadyanov como el alcalde. También merece un mención destacada la sufrida interpretación de Lyadova como esposa del protagonista, una mujer todavía joven, atractiva, pero en la que se percibe el cansancio de la dura vida en las regiones árticas y el miedo a perder su hogar, un hogar acogedor mantenido con esfuerzo, y que además tiene que luchar con el carácter del marido, que la quiere, y con el rechazo del hijo, que lo es de una esposa previa y difunta.

En mi opinión, una de las mejores películas que he visto en los últimos años. Y si hasta hace poco pensaba que Ida era una opción clarísima para el óscar a la película de lengua extranjera, creo que esta tiene más méritos por su valentía, por su complejidad conceptual, por su excelente puesta en escena y por el conjunto de sus interpretaciones, más variadas y ricas que las también excelentes de la película polaca. Mi recomendación es que vayáis a verla si tenéis ocasión.El final te deja absolutamente anonadado. Descubrir para qué quería realmente los terrenos el alcalde es demoledor. Y esta mezcla de historia de amor y tragedia es de un nivel que se ve poco últimamente. Por cierto, después de verla me sorprende que al principio del filme se mencione que está realizada con la ayuda ministerial rusa… ¿No se leyeron el guion? Como buenos miembros de una burocracia corrupta ¿no lo entendieron? Porque también Putin recibe lo suyo.

Y sobretodo, da mucho miedo. Estamos en un país donde los casos de corrupción cada vez surgen con más frecuencia. Una deriva hacia una situación como la que aquí se nos describe sería absolutamente terrible. Más vale que nos espabilemos los españolitos…

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****
20140223-EE17_Across_029

Empiezo a tomar conciencia de lo complejo que ha sido el año pasado. Espero que en este todo sea más sencillo.