[Libro] La detective miope – Rosa Ribas

Literatura

Llevo mucho retraso comentando libros. No mucho, mucho,… es que este año voy a saltos. Tan pronto me estanco en la lectura, en algún momento de forma preocupante, como me da por relajarme, vaciar mi cabeza (hasta cierto punto) de preocupaciones y enlazar una racha de libros leídos en sucesión. Y especialmente esto me ha pasado con la coincidencia de mis periodos vacacionales. En concreto de mis viajes. El libro de hoy lo leí a mediados de octubre, lo comencé en la idus de ese mes, y antes de terminar el décimo del año había leído cuatro libros más. En los once días que llevo de noviembre apenas he conseguido sobrepasar la tercera parte del libro que estoy leyendo… que ciertamente es más largo que los anteriores, pero aun así.

Algunas instantáneas barcelonesas para ilustrar una aventura barcelonesa.

Quien me siga en este Cuaderno de ruta, habrá comprobado que no soy buen lector del género policiaco/negro/detectivesco,… que muchas veces se confunden aunque para mí no son lo mismo y que depende mucho del tono a la hora de adjudicarles una etiqueta u otra. Pero cualquiera que sea… creo que son géneros muy prolíficos, en el sentido de que hay mucha oferta, porque son favoritos de muchos lectores, pero eso hace que haya mucha morralla, que me suele dejar insatisfecho y acabe cabreándome cuando pico en una tontería. En cualquier caso, cuando vi la sinopsis del libro, me pico la curiosidad. Investigué un poco sobre la escritora para intentar “no picar en una tontería” y me decidí.

El planteamiento del libro me gusta. Una detective privada, cuyo marido es asesinado, lo que la hace caer en una profunda depresión, de la que sale a duras penas, y con un curioso efecto secundario, que nunca me he encontrado en mis años de estudios y profesión médica, una miopía progresiva galopante, que la hace ir a casi a ciegas por el mundo. No le daré importancia a la escasa plausibilidad de esta situación, ya que la miopía magna o progresiva tiene su causa en elementos estructurales del ojo más que en la psicosomática de la persona. Lo asumiré como un recurso literario, como una metáfora del estado mental de la protagonista tras la tragedia y sus decisiones posteriores. Decisiones que la llevan a entrar a trabajar en una agencia de detectives con un único objetivo. Bajo la teoría de los “seis grados de separación“, la resolución de los distintos casos que lleguen a su mesa le llevará a resolver el caso del asesinato de su marido.

La narración se mueve por los terrenos de la intriga, pero también por los de cierto humor. Un humor sin estridencias, tranquilo, que señala las deficiencias de nuestra sociedad, representada por la Barcelona más castiza, con las ranciedumbres propias de la sociedad española, de la que la ciudad condal forma parte, guste o no guste a independentistas u otros fabuladores de la idea de los “hechos diferenciales”. Pero al mismo tiempo con un tono triste, puesto que no dejamos de acompañar a una persona triste, que ha perdido la alegría de vivir, y que si sigue adelante es a base de una profunda alienación de sí misma. Volvemos a la miopía como metáfora, así como a otros detalles de la rutina vital de la protagonista.

El resultado es… razonable, aunque al mismo tiempo insuficiente. No he “picado en una tontería”. La historia y el planteamiento no me parecen nada tontos, y encuentro ideas interesantes a lo largo de todo el libro. Quizá se deja llevar demasiado en la creación de personajes por los tópicos sobre esa “Barcelona castiza” que he mencionado, y no consigue sacar adelante todo el potencialidad que tiene el personaje protagonista y su entorno. Llegando a un desenlace que deja un poco frío. Aunque eso no tiene porque ser lo importante. Cada vez estoy más convencido de que juzgar la ficción por los desenlaces es un vicio en nuestra sociedad que parece negar constantemente el dicho, que a todo el mundo paradójicamente parece gustar, que afirma que lo “importante es el viaje (o el camino)”. Se deja leer… pero tampoco creo que deje un recuerdo imborrable en mi memoria. De hecho ya me ha costado ponerme en situación de comentarlo sólo tres semanas después de leerlo.

[Cine] The Place Beyond the Pines (2012)

Cine

The Place Beyond the Pines (2012), 6 de septiembre de 2013.

Esta película fue vista en versión original con subtítulos en castellano, por lo que conservo su título original en la reseña. En la cartelera española también puede verse doblada bajo el título Cruce de caminos. Toma ya título original. Porque titularla simplemente “Más allá de los pinos” o “Un lugar más allá de los pinos” que tiene todo el sentido una vez visto el filme, y respetaría la idea original de su autor, sería algo peligrosísimo para la escasa inteligencia que los distribuidores atribuyen al espectador hispano, ¿no es así?

Vayamos a lo positivo. Los alicientes a priori para ver este largometraje no son pocos. Y entre ellos, lo que más destaca es que se trata una nueva colaboración del director,  Derek Cianfrance, y de uno de los protagonistas de la película, Ryan Gosling, un actor que está de moda y que está mostrando trabajos de elevada calidad. Aquella colaboración anterior fue una de las más sobrecogedoras historias de amor y desamor que he visto en el cine, también muy maltratada por los distribuidores españoles.  Por lo tanto, acudíamos este viernes pasado por la tarde a la sala de cine con las expectativas bien altas.

A modo de introducción del argumento de este filme, limitado con el fin de no desentrañar algunos aspectos importantes de lo que es este largometraje, nos encontramos ante un habilidoso motorista de feria de atracciones, Luke (Ryan Gosling), que tiene una relación eventual con una chica de la ciudad de Schenectady del estado de Nueva YorkRomina (Eva Mendes). De esa relación nacerá un niño, de lo cual Luke no se enterará hasta que un año más tarde vuelva a la ciudad con su espectáculo de feria. Aunque Romina ha reorganizado su vida, Luke querrá asumir sus responsabilidades como padre y como sostén de la familia, lo que le llevará a usar sus habilidades como motorista para robar bancos en la localidad. Y conseguirá varios éxitos, hasta que uno de los robos se tuerza y acabe enfrentándose con un joven policía, Avery (Bradley Cooper), lo cual cambiará el destino y las vidas de ambos y de quienes los rodean.

Bosques de otoño

La película que comento hoy está rodada en Nueva Inglaterra; en la ciudad y alrededores de Schenectady, en el interior del estado de Nueva York. No he estado allí. Pero creo que podré evocar los muchos paisajes de bosques otoñales que aparecen en el filme.

Al igual que yo he limitado la cantidad de información sobre el argumento, que va mucho más allá, pero que conviene no destripar, la mayor parte de mis fuentes de información previa a ver la película también lo habían limitado. Por lo que no preveíamos de que iba a ir finalmente la cosa. Una profunda reflexión sobre temas como la responsabilidad sobre nuestras acciones, las repercusiones en nuestra vidas y en las de los demás, la venganza, el rencor, o el perdón y el volver a empezar, si ello es posible. Dividida en tres partes que abarcan un periodo de tiempo de 17 años, los 140 minutos que dura la película podrían haber dado lugar a tres películas distintas. Y correctamente planteadas, cada una de las tres interesantes. Con tres protagonistas. El motorista, el policía, y Jason (Dane DeHaan) y A.J. (Emory Cohen), los hijos de ambos de la misma edad. Un conjunto de personajes que son protagonistas en unas de ellas y secundarios en otras, todos interrelacionados. Esta compresión de toda una auténtica saga familiar en un largometraje provoca algunos fallos de guion, o de tratamiento de algunos de los personajes secundarios, pero globalmente nos presenta una historia de inusitada profundidad para los tiempos que corren, bien filmada, con mucho que decir.

Si ya he comentado que Gosling es un actor en estado de gracia, que vuelve a mostrar sus cualidades en este filme, aunque en registros que nos recuerdan a trabajos pasados, no falta el buen hace de Cooper, el otro auténtico protagonista del filme, junto con el joven DeHaan. El apartado interpretativo luce a buen nivel, con pequeños altibajos en alguno de los personajes secundarios, mal definidos debido a la gran ambición argumental del filme. Ya digo que me parece que podría dar para tres películas distintas.

Bosques de otoño

Eso sí, más cercanos. Quizá no tan abundantes, pero dado el caso capaces de adoptar los tonos dorados del otoño de los bosques de hoja caduca.

No tiene esta película el profundo enganche emocional y la redondez de Blue Valentine, la anterior colaboración de CianfranceGosling. Aunque en el estilo de ambas películas vemos el toque del director, son dos películas muy distintas, difíciles de comparar. Estamos ante una película que como ya he comentado sufre de algún desperfecto por que la historia que nos cuenta es muy ambiciosa. Pero que merece la pena el pago de la entrada en la sala de cine, y supone un cambio entre la anodina cartelera veraniega y la que esperamos más intensa en cantidad y calidad de la temporada de otoño-invierno, con los candidatos a premios diversos, con lo mejor de cada casa. Un buen prólogo a un futuro inmediato que esperemos sea venturoso para los aficionados al cine.

Valoración

  • Dirección: ****. Me gusta el estilo de dirección, las imágenes que nos ofrece, y la valentía a la hora de traer temas profundos a la pantalla, lejos de los maniqueísmos del cine habitual norteamericano.
  • Interpretación: ****. Los protagonistas tienen un alto nivel, las chicas están un poco de florero pero cumplen.
  • Valoración subjetiva: ***. Quien mucho abarca, poco aprieta, dice el refrán popular. Queda un película larga, que nos quiere contar demasiadas cosas. Pero está bien.

Bosques de otoño

Aunque en los Pirineos aragoneses, en los alrededores de Castiello de Jaca y Villanua, lo habitual es que las manchas doradas se intercalen con el oscuro y profundo verde de los bosques de hoja perenne.