[Libro] Un cadáver en la biblioteca – Agatha Christie

Literatura

Vamos con el comentario del primer libro que he leído en 2021. Ya llevo tres… o sea que voy con algo de retraso en los comentarios…

Según mis cálculos, a 1 de enero de 2021 hacía como mínimo treinta años que no leía una novela de Agatha Christie, a la que no será necesario presentar para la mayor parte de los lectores, siendo como es la reina casi absoluta del whodunit. Puede que hace algunos años menos, no muchos, leyera la compilación de relatos que incluye Testigo de cargo… porque me suena que estaba trabajando ya de médico residente, y eso fue en… bueno. Puede que haga más o menos de 30 años. Por ahí.

Transcurriendo la acción en algún hotel costero, vacacional, de la costa inglesa, opto por irme fotográficamente a mis experiencias semejantes. Sin cadáveres en bibliotecas. En la península de Cornualles, en Ilfracombe, no lejos de donde se debía encontrar el castillo de Tintagel, lugar de nacimiento del rey Arturo. Que en aquellos días de principios de julio de 2006, se encontraba entre la niebla.

El whodunit no tiene porqué ser una novela de suspense, ni de genero negro, ni siquiera policiaca. Simplemente… ¿quién ha sido? Y alguien lo resuelve. Teóricamente, el escritor da pistas para que el lector lo pueda deducir,… pero suele guardarse ases en la manga. Y aunque al final parezca que la solución era evidente… pues con los datos suministrados no lo era. Habitualmente… luego está cuando, si has leído suficientes novelas de estas, ya te imaginas por dónde va los tiros. O los estrangulamientos, o los venenos, o las puñaladas…

La primera novela que leí de Christie, en mi adolescencia, fue un caso de Miss Marple, El tren de las 4:50. Injustamente considerado como de Miss Marple, porque la auténtica heroína es Lucy, la joven que se introduce en la mansión de la familia esa tan desagradable. Debe ser porque me la imaginaba atractiva, a Lucy, digo, o porque realmente la novela tuviera su cosa, me gustó. Después de eso sólo otra novela de la escritora me gustó, la más famosa, también con trenes implicados. Puede que alguna otra me pareciera tolerable… pero poco a poco perdí el interés… porque todas me parecía igual. Y llegué un momento en que sencillamente dejé de entender porqué esta escritora gustaba tanto. Así de claro. Todo era igual. Todo era lo mismo. Y la mayor parte de las situaciones y personajes me parecían marcianas. Además de ser la reina del prejuicio clasista y del tópico más vulgar sobre los seres humanos. Una esnob de marca mayor.

Por una serie de causas y azares, y tras mucho insistir, fui convencido para enfrentarme al cadáver de una joven en la biblioteca de un matrimonio mayor tan esnob como la escritora o la propia Miss Marple, a la que conocen. Y debo reconocer una cosa. En las primeras páginas o capítulos de la novela… me interesó. Aquello parecía lleno de ironías. Diríase que Christie estaba autoparodiándose. Y tenía su gracia. Falsa alarma. Pronto llegó la dinámica eterna de unos investigadores entrevistando gente, abundancia de tópicos, de individuos prefabricados,… y con un agravante. En el momento en que aparece el segundo cadáver… la solución al caso se presentó como obvia. Con lo cual, la gracia, el único aliciente de la whodunit, creer que puedes resolver el caso, pero que al final te sorprendan con ingenio, se perdió por completo.

Creo que pasarán otros 30 años antes de que vuelva a abrir otra novela de Agatha Christie. O nunca. Espero no caer muy antipático por ello.

[Libro] La detective miope – Rosa Ribas

Literatura

Llevo mucho retraso comentando libros. No mucho, mucho,… es que este año voy a saltos. Tan pronto me estanco en la lectura, en algún momento de forma preocupante, como me da por relajarme, vaciar mi cabeza (hasta cierto punto) de preocupaciones y enlazar una racha de libros leídos en sucesión. Y especialmente esto me ha pasado con la coincidencia de mis periodos vacacionales. En concreto de mis viajes. El libro de hoy lo leí a mediados de octubre, lo comencé en la idus de ese mes, y antes de terminar el décimo del año había leído cuatro libros más. En los once días que llevo de noviembre apenas he conseguido sobrepasar la tercera parte del libro que estoy leyendo… que ciertamente es más largo que los anteriores, pero aun así.

Algunas instantáneas barcelonesas para ilustrar una aventura barcelonesa.

Quien me siga en este Cuaderno de ruta, habrá comprobado que no soy buen lector del género policiaco/negro/detectivesco,… que muchas veces se confunden aunque para mí no son lo mismo y que depende mucho del tono a la hora de adjudicarles una etiqueta u otra. Pero cualquiera que sea… creo que son géneros muy prolíficos, en el sentido de que hay mucha oferta, porque son favoritos de muchos lectores, pero eso hace que haya mucha morralla, que me suele dejar insatisfecho y acabe cabreándome cuando pico en una tontería. En cualquier caso, cuando vi la sinopsis del libro, me pico la curiosidad. Investigué un poco sobre la escritora para intentar “no picar en una tontería” y me decidí.

El planteamiento del libro me gusta. Una detective privada, cuyo marido es asesinado, lo que la hace caer en una profunda depresión, de la que sale a duras penas, y con un curioso efecto secundario, que nunca me he encontrado en mis años de estudios y profesión médica, una miopía progresiva galopante, que la hace ir a casi a ciegas por el mundo. No le daré importancia a la escasa plausibilidad de esta situación, ya que la miopía magna o progresiva tiene su causa en elementos estructurales del ojo más que en la psicosomática de la persona. Lo asumiré como un recurso literario, como una metáfora del estado mental de la protagonista tras la tragedia y sus decisiones posteriores. Decisiones que la llevan a entrar a trabajar en una agencia de detectives con un único objetivo. Bajo la teoría de los “seis grados de separación“, la resolución de los distintos casos que lleguen a su mesa le llevará a resolver el caso del asesinato de su marido.

La narración se mueve por los terrenos de la intriga, pero también por los de cierto humor. Un humor sin estridencias, tranquilo, que señala las deficiencias de nuestra sociedad, representada por la Barcelona más castiza, con las ranciedumbres propias de la sociedad española, de la que la ciudad condal forma parte, guste o no guste a independentistas u otros fabuladores de la idea de los “hechos diferenciales”. Pero al mismo tiempo con un tono triste, puesto que no dejamos de acompañar a una persona triste, que ha perdido la alegría de vivir, y que si sigue adelante es a base de una profunda alienación de sí misma. Volvemos a la miopía como metáfora, así como a otros detalles de la rutina vital de la protagonista.

El resultado es… razonable, aunque al mismo tiempo insuficiente. No he “picado en una tontería”. La historia y el planteamiento no me parecen nada tontos, y encuentro ideas interesantes a lo largo de todo el libro. Quizá se deja llevar demasiado en la creación de personajes por los tópicos sobre esa “Barcelona castiza” que he mencionado, y no consigue sacar adelante todo el potencialidad que tiene el personaje protagonista y su entorno. Llegando a un desenlace que deja un poco frío. Aunque eso no tiene porque ser lo importante. Cada vez estoy más convencido de que juzgar la ficción por los desenlaces es un vicio en nuestra sociedad que parece negar constantemente el dicho, que a todo el mundo paradójicamente parece gustar, que afirma que lo “importante es el viaje (o el camino)”. Se deja leer… pero tampoco creo que deje un recuerdo imborrable en mi memoria. De hecho ya me ha costado ponerme en situación de comentarlo sólo tres semanas después de leerlo.

[Cine] Enola Holmes (2020)

Cine

Enola Holmes (2020; 46/20200926)

Me encuentro con que, poco después de mi vuelta de viaje, entre la que vi antes del mismo y las que he visto después, tengo tres películas de estreno para comentar. Una es una aventureta ligera y las otras dos, dos estrenos tardíos de Terrence Malick. Como hoy no tengo la cabeza para comentar películas de Malick, voy con la aventureta ligera. Aunque no sea la película que tengo en espera desde hace más tiempo.

Desde su éxito en la primera temporada de Stranger Things, la adolescente Millie Bobby Brown se ha convertido en un valioso recurso para Netflix a la hora de atraer espectadores. Yo no tengo claro todavía que la niña de aquella primera temporada de la serie de éxito en la plataforma de vídeo bajo demanda se vaya a convertir en una gran actriz. Tampoco tengo claro que no vaya a ser así. Es cierto que aquella niña tenía presencia visual. Pero tampoco se le pedía mucho más desde el punto de vista interpretativo. El caso es que la niña, inglesita nacida en Málaga, y que con sus dieciséis añitos ya no es tan niña, parece que tiene vista para los negocios. Y se fijó en un pastiche literario, producto de una espabilada que se inventó una hermana de Sherlock Holmes para atraer a los lectores adolescentes y, como tantas sagas de libros para este público, susceptible de ser adaptada a la gran pantalla. Y ahí tenemos a la Brown. No sólo como protagonista absoluta del filme, sino como productora. Es decir. Se llevará un porcentaje de taquilla además de lo que haya cobrado. Pensada la película para su estreno en salas, gracias a la pandemia de marras, cayó inmediatamente en las garras de Netflix, ya que se ajusta como anillo al dedo a su estilo. Y ale… a presumir de taquillazo virtual.

Nos daremos un paseo por Londres con Enola, pasando por Baker Street, presunto hogar de su hermano Sherlock, aunque no sale. Parece que ni siquiera ha conocido todavía al Dr. Watson.

Y así tenemos la película dirigida por Harry Bradbeer, director que se mueve más por la televisión, en buenas series, que en las producciones para la gran pantalla. Enola (Brown) es la hermana pequeña de Sherlock (Henry Cavill) y Mycroft Holmes (Sam Claflin), que son mucho más mayores, y vive con su escéntrica madre (Helena Bonham Carter). La repentina desaparición de esta será el mcguffin que llevará a la jovencita a sus primeras aventuras, especialmente protegiendo a un joven lord (Louis Partridge) de un malo de opereta (Burn Gorman) que lo quiere apiolar.

No hagáis mucho caso de los nombre famosos en el reparto. Salen poco y con poca trascendencia. Su creadora decidió que fuese la hermana de Sherlock Holmes, pero lo mismo podría haber sido la hija de Oscar Wilde, la sobrina de Jack el Destripador, la bastarda del príncipe Eduardo o la nieta de las Brönte… cualquier personaje más o menos famoso de la segunda mitad del siglo XIX, cercano al XX. La cuestión era crear un pastiche con una chavalilla aventurera, darle un tono “progre” feminista con sufragistas por medio (lo justo para no molestar a los sectores más conservadores, aunque muy agresivas para el tono familiar de la película), generar un rollete entre adolescentes seudoromántico porque la cosa no pasa de posar una mano sobre otra, y “demostrar” que la chica es tan lista o más que cualquier hombre. Todo ello con una realización correcta, es lo que tienen los británicos, que las películas de época las hacen bien, y unas interpretaciones… normales. Sigo sin decantarme sobre la calidad interpretativa de la Brown. No lo hace mal. Pero tampoco lo hace tan bien. Normal.

¿Es recomendable? Pues oye… si estáis suscritos a Netflix, se deja ver con agrado. Es un poco larga. Más de 120 minutos para contar una historia muy básica en el género de aventuras. Pero siendo en Netflix, aunque suene a herejía a los cinéfilos más talibanes, se puede ver como una miniserie, dividiéndola más o menos en tres episodios de 40 minutos. En este caso, no pasa nada por ello. Y ahora,… temamos por posibles secuelas…

Nota: En los “carteles” virtuales que pone la plataforma para anunciar la película, el rostro de Millie Bobby Brown aparece muy retocado y “embellecido”, hasta tal punto que casi no parece ella. Como si una adolescente de quince años necesitara tal cosa. Ahí se viene abajo todo el mensaje presuntamente feminista de la película.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Knives Out (2019)

Cine

Knives Out (2019; 62/20191204)

Si algo hecho en falta en la época actual en el cine es la producción de película entretenidas y bien hechas, con cierta originalidad, aunque no sean extraordinariamente profundas ni pensadas para ganar premios. Hecho de menos el buen cine de entretenimiento. Porque el cine de entretenimiento de hoy en día está hecho de unos mimbres, sean comedias románticas o sean películas de acción, que no me suelen atraer. Productos prefabricados que basan más su tirón en su espectacularidad que en la calidad de sus argumentos y sus historias. Que una película sea un mero entretenimiento no quiere decir que tenga que asumir que sus espectadores sean tontos y no puedan apreciar un guion de calidad y una forma de contar las historias sutil y no como elefante por cacharrería.

Usualmente, las “whodunit” transcurrían, o bien en mansiones rurales de Inglaterra, o en escenarios exóticos, y no en el medio oeste americano. Pero bueno… nos iremos a la Inglaterra rural para celebrar el género. A Wells.

Y aquí entra Rian Johnson. Un director que ha realizado algunos productos notables, que se atrevió a darle un giro a la saga Star Wars, aunque buena parte del público, probablemente adocenado por la comida basura cinematográfica, no lo supiera valorar, y que creo que funciona mejor como guionista como director. No es que sea mal director… pero es más funcional que brillante. Lo cual no es necesariamente malo. Cuando próximamente hablemos de Scorsese, si me acuerdo de esta referencia comentaré lo contrario.

La película, en clave de comedia un tanto ácida, es una parodia de las whodunit que tanto se popularizaron en un momento dado en la novela y el cine, y que todavía atraen a muchos lectores o espectadores. Y al mismo tiempo contiene su propio misterio que, aunque aparentemente revelado a mitad de metraje, obviamente contiene otro misterio más que se ha de desvelar. El agujero dentro del donut que nos dice el Benoit Blanc (Daniel Craig), ese detective de acento sureño (imprescindible la versión original para apreciar esto, supongo), que nunca sabemos si es el más listo o el más tonto de la función, y que con su nombre de resonancias francesas no deja de ser un homenaje a los detectives privados belgas o franceses que pueblan algunas de las mencionadas whodunits.

Junto al detective, la chica. En este caso, la enfermera ecuatoriana, Marta Barrera (Ana de Armas), que cumple a la vez el papel de representar a la persona común, aunque no deje de tener su importante rol en la trama del crimen. En su presentación como protagonista en una película americana, ha hechos otras películas en Hollywood pero creo que este es su primer protagonista, introduce además una dimensión extra a la película, de carácter social, al ser el contraste al racismo y sentimiento de superioridad de la familia de origen anglosajón, los Thrombey y Drysdale, que son los “sospechosos” de la trama. Mezcla de falsos liberales, en el sentido americano de la palabra, y auténticos reaccionarios, la hipocresía es la característica que los define como familia. Con un coral reparto de lujo, eso sí; Jamie Lee Curtis, Michael Shannon, Don Johnson, Toni Collette, Christopher Plummer, Katherine Langford, Chris Evans, Riki Lindhome,… entre otros. Porque este es el gran activo de la película además de su excelente guion; su excelente reparto. Si a mí me iban a decir que un chica que era tan malísima actriz en sus orígenes como de Armas iba a sostener con naturalidad y competencia una comedia de este tipo, no me lo hubiera creído. Me alegro, por supuesto, de la evolución de la actriz.

Un divertimento de primera categoría, quizá con una duración un pelo más larga de lo que debería, cosa que tampoco importa mucho en este caso. Muy recomendable. Y que, para quienes cometan el error de ver las películas dobladas, se puede encontrar en la cartelera española como Puñales en la espalda.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Libro] El hombre inquieto

Literatura

Oferta de Amazon Flash que me llevó a uno de los policías más afamados del llamado nordic noir, Kurt Wallander del sueco Henning Mankell. Tenía la sensación de que no era la primera novela que leía de esta saga detectivesca,… pero no es así. Vi la serie que la BBC dedicó al personaje, encarnado por Kenneth Brannagh, pero no había leído todavía ninguno de los libros. Asumiendo que la serie fuese fiel al espíritu de la obra literaria, estaba ya familiarizado por lo tanto con el personaje y sus características.

Empecemos por Ystad, donde vive Wallander, el protagonista del libro de hoy. Pero recorreremos otras partes de Suecia, como hace en esta historia. Malmö en el encabezado.

Me confieso poco aficionado al género negro al estilo escandinavo. Bueno… soy muy selectivo en lo que se refiere al género detectivesco/policíaco/negro. Es un género que ha producido novelas excelentes, pero también una cantidad inmensa de furrufalla. Perdón por el aragonesismo,… una cantidad inmensa de material literario de poco valor. Que al parecer entusiasma a no pocos lectores, pero no a mí.

Así pues he encarado desde poco antes de mis vacaciones de Pascua hasta el tren de regreso a casa, cuando lo terminé, pensando que era una lectura razonable para un momento de poca concentración y de relajo general. Según he podido comprobar, se le considera el 12º libro y último de la serie sobre el inspector de policía Wallander. Serie que incluye también alguno dedicado a su hija Linda, también policía. En este libro tiene un papel secundario, aunque trascendente, ya que el caso se desarrolla alrededor de los “suegros” de esta.

Un playa junto al Báltico, en Falsterbo.

Es una novela de carácter crepuscular, con el inspector de policía cumpliendo sesenta años, debutando como abuelo, y aquejando diversos problemas de salud, algunos más normales y otros más preocupantes. También cumple con la función de ir cerrando determinados episodios de la vida del inspector, faceta del libro que aprovecharán más, supongo, los fieles a la saga. Pero el caso es que en este libro Mankell aprovecha para hacer una reflexión sobre el mundo de la guerra fría, el espionaje, la posición política de Suecia en el mundo, su pretendida neutralidad, y cosas similares. El principal personaje “invitado” al mundo de Wallander es el “suegro” de Linda, un oficial de la armada sueca de cierto nivel, que durante un tiempo fue comandante de submarinos, y su implicación en el mundo del espionaje durante los años de la guerra fría.

Un ambiente marinero en Estocolmo, crepuscular, como la historia del libro.

Como me ha pasado con otros escritores nórdicos, suecos específicamente, dedicados al género detectivesco, tiene un estilo muy prolijo, con muy poca economía de medios, lo que me da la sensación de que hay muchos párrafos de sobra, que no aportan nada al desarrollo de la historia y que causan una sensación de repetición constante de conceptos. La trama de misterio policíaco que plantea es relativamente previsible, incluso cuando el escritor pone trampas para despistar. Lo que cuenta, se puede contar en menos páginas. Y probablemente, mejor.

¿Qué es lo mejor de este libro? Aparte de que se deje leer, que me lleva de nuevo a las agradables tierras de Escania, el sur de Suecia, dónde he pasado buenos momentos, y alguno de cierta tensión también. Pero no me deja con muchas ganas de seguir profundizando en el personaje. Me contento con la serie británica sobre el mismo, que no estaba nada mal.

Y de vuelta a Malmö, al mercado de pescado.

[Libro] El dios asesinado en el servicio de caballeros

Literatura

El libro que comento esta semana tiene algunas cosas en común con el de la semana pasada. Es una recomendación que he encontrado repetida en diversos sitios por internet. Me apareció de oferta, muy ventajosa en su momento. Me llamaron la atención las premisas de partida de la historia, lo que la sinopsis o presentación del libro proponía.

Las diferencias más notables con el anterior es que hace más de dos años que lo adquirí, y hasta ahora no había encontrado un momento adecuado para leerlo. Prácticamente se me había olvidado. Que es un autor español, Sergio Sánchez Morán. Y que su origen está en los blogs de internet. De hecho, su autor participa o participaba en El Vosque, una historieta en línea que seguí durante un tiempo, me hacía gracia, hasta que me cansé.

Esta novela de detectives es el primer libro de una serie sobre una detective privada que reside en Barcelona, de nombre Verónica Guerra, pero conocida en su mundillo como Parabellum. Y lo que tiene de particular es que se define como “detective paranormal”. Es decir, que sus casos tienen que ver con fantasmas, vampiros, personajes de las distintas mitología,… seres sobrenaturales y preternaturales. En este primer caso que conocemos de ella, tiene que librarse del cadáver de un dios que ha aparecido muerto en el servicio de caballeros de un pub que frecuentan este tipo de criaturas. Pero que pronto se va a complicar de forma notable, como es propio y natural en el género detectivesco.

Pues sí… aunque hay un rato que rulan por Logroño o Burgos, ya no me acuerdo bien,.. casi todo pasa en Barcelona. Así que las fotos, de Barcelona.

Sánchez Morán intenta recuperar para su detective las claves habituales de los detectives más tradicionales y de rancio abolengo del género. Pero lo mezcla con un humor o comicidad de carácter costumbrista muy hispana. Y aquí comienzan los problemas del libro. El carácter principal puede valer y podrías llegar a empatizar con él. También con algunos de los secundarios. Pero lo que acaba cansando es el humor de chascarrillo, de símil o metáfora graciosetes, que te levanta una sonrisa, en los momentos más afortunados hasta una ligera carcajada, pero que cuando tiene una densidad de varios por página o por capítulo, acabas hasta allá. Y empiezas a pensar que el escritor no tiene recursos suficientes para mantener la comicidad que plantea sin recurrir constantemente a este recurso lingüístico. Y así, poco a poco la novela empieza a perder fuelle, se va diluyendo en los tópicos del género, comienza a ser previsible, y al final la terminas porque no es muy extensa y porque no hace falta hacer mucho esfuerzo para leer, incluso un poquito en diagonal, el fast food literario que te ofrecen.

Me podría dar por filosofar sobre si el papel de los editores es mucho más importante de lo que pensamos a la hora de cribar lo que se publica. Que internet tiene muchas cosas interesantes, pero tiene mucha más morralla y ruido de fondo. Pero unos cuantos se me ofenderían,… porque ya me ha pasado. Sólo diré, que una y no más. Que para mí se acabaron las aventuras de Verónica Guerra Parabellum, casi tan rápido como empezaron. Y que cada vez soy más reacio a atreverme con este tipo de literatura que tan espontáneamente surge de la red de redes. Porque acabo con una sensación de pérdida de tiempo tremenda. Y es una pena, porque seguro que por ahí hay alguien escribiendo cosas importantes y no consigue llegar al público que se merece.

[TV] Cosas de series; una chica que se llama Michael y un detective, Dirk

Televisión

No sé si tengo mucho tiempo hoy, pero intentaré sacar adelante un par de series vistas en esta semana.

Star Trek: Discovery – 1ª temporada

Algunos la consideran como la menos trekkie de todas las series de la saga Star Trek. Quizá por eso me ha gusta a mí más que ninguna otra, si descontamos el recuerdo que me merecen los episodios de la serie original que veía de niño, cuando en España se titulaba La conquista del espacio. Más tarde le pusieron un más literal Viaje a las estrellas.

Elementos que la hacen especialmente interesante:

Es moderna, no cutre. Aunque quedan por ahí algunas razas alienígenas casposas, en general ha dejado de parecer series de cartón piedra con colorines chirriantes. Leía el otro día que alguien atribuía a Battlestar Galactica, la nueva, ser un reverso oscuro de Star Trek. Yo tengo la sensación que esta nueva serie le debe más a los cylones que al contrario con sus predecesoras.

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Al final de la serie trekkie aparecen unas vistas nocturnas de París en el siglo veinti… ¡yo que sé! Estas son de 2008.

Hay personajes realmente carismáticos y complejos. Aunque hay una tendencia al maniqueísmo, permanece lo suficientemente camuflada para que no sea insufrible. Y hay tres personajes de primer nivel, por este orden; Lorca (Jason Isaacs), Burnham (Sonequa Martin-Green) y Georgiu (Michelle Yeoh). Esta última bien aprovechada en sus primeras apariciones, menos en las últimas.

Hay conflicto con barra. Nada de buenismos gratuitos. Aquí hay que mojarse y cagarla. Es oscura en algún momento. Bien. Y esto hace que tenga tensión, sea entretenida y la esperemos de un episodio a otro. Especialmente en la segunda mitad de la serie.

¿Es perfecta? No. Tiene algún que otro episodio tontorrón. Y el último de la temporada es flojo, y no presagia nada bueno. Tal vez recuperen el tono general de las anteriores series. Desde mi punto de vista, un error, aunque contente a los trekkies más conservadores. Ya veremos.

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Dirk Gently’s Holistic Detective Agency – 2ª temporada

Ya conocíamos al peculiar universo de Dirk Gently (Samuel Barnett) y su compañero Todd Brotzman (Elijah Wood). Y ya de paso, porque es genial, a la hermana de este, Amanda (Hannah Marks). O a Farah (Jade Eshete); Farah es genial… Y a muchos otros personajes de este mundo que salió de la pluma de Douglas Adams, más conocido por su autoestopista galactico. Ya sabréis que la respuesta al sentido de la vida, el universo y todo lo demás es 42. Si no lo sabéis, y pensáis que es una tontería. No os interesa esto. Porque esta es una serie de fantasía que bordea el absurdo y el dadaísmo con demasiada frecuencia como para que si no estás por la labor, si no estás dispuesto a entrar en el juego, no te merece la pena entrar en el juego.

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Yo sí que me dejo llevar, y disfruto. Más cuando además de unos protagonistas entrañables, con un antiheroísmo carismático esencia, se generan malos tan estupendos como esa mala bruja que es Suzie Boreton (excelente Amanda Walsh; que pudo ser Katie, no Penny, en The Big Bang, y que tal vez hubiera merecido la pena).

En esta ocasión, los casos que no se resuelven buscando pistas, sino dejando que los elementos del universo se alineen adecuadamente en torno a Dirk, nos lleva a un mundo de fantasía más allá del nuestro, pero conectado con este en Montana.

No está clara su continuación. Pues ojalá, sí. Oye.

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[Cine] Murder on the Orient Express (2017)

Cine

Murder on the Orient Express (2017; 482017-2811)

Hace una semana ya que fuimos a ver la nueva adaptación que Kenneth Branagh ha realizado de la que puede ser más famosa novela de Agatha Christie, y seguramente el más famoso de los casos del extravagante detective belga Hercule Poirot (siempre me he preguntado que sentirán los belgas ante este personaje, porque el hecho de que el detective fuese de esa nacionalidad siempre sonaba a una especie de broma). Sinceramente, aunque de jovencito leí bastantes de sus novelas, creo que es una de las escritoras más sobrevaloradas de la historia de la literatura. Me sobran la mayor parte de sus novelas, aunque hay algunas que sí que me parecen de una razonable calidad.

Yeni Cami (la mezquita nueva)

Estambul, el principio del viaje, parece un buen lugar para ilustrar esta entrada cinematográfica.

En cualquier caso, nuevamente tenemos el caso de resolución aparentemente imposible en el que un desagradable tipo americano es asesinado en un coche cama con destino a Calais de la Wagon Lits Cook en el famoso Simplon Orient Express, tren que atravesaba Europa entre Estambul y Calais, atravesando los Alpes por el paso del Simplon. Y de ahí su nombre… viajaba a oriente por el Simplon. El detective protagonista, Poirot, está interpretado por el propio Branagh. El resto del reparto, de relumbrón aparente, lo podéis ver en la página de IMDb. Es muy largo para reproducir aquí los personajes y quienes los encarnan.

Venía acompañada de buenas valoraciones la película… que no acabo de entender. Más allá de una producción con cierta espectacularidad, que apenas justifica la naturaleza de la historia, lo cierto es que no me parece que la adaptación, aunque bastante fiel a la novela, tenga una especial emoción. La película tira de fantasía, y el tren más que atravesar los Balcanes parece que serpentee por las Montañas Rocosas, con grandes puentes de vigas de madera incluidos. Da comienzo además con una escena de acción que tampoco se corresponde con el carácter habitual de las historias de Christie, y que no aporta nada a la historia. Más allá de la costumbre de presentar las películas de acción con una secuencia más o menos espectacular. Pero el caso es que no íbamos a presenciar una película de acción, sino a ver cómo se conseguía dar un poco de salsa a las típicas whodunit de la escritora británica. Poca salsa y salero.

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En cuanto al reparto… Branagh está sobreactuado, riesgo que corre con frecuencia. Del resto, se salvan poco. Michelle Pfeiffer se salva en algunas escenas. Judi Dench y Olivia Colman forman una pareja que merecía mejor tratamiento, especialmente por la calidad de ambas actrices. Otra británica, la galáctica Daisy Ridley, presenta buenas maneras. Y además tiene un papel al que se le podría haber sacado más jugo, a poco que se hubiera atrevido a saltarse un poco la fidelidad a la obra original. Los demás, pasables. Penélope Cruz, mal. Y algunas cosas que chirrían. Lo políticamente correcto llega hasta un punto en que al serio y enamorado Dr. Arbuthnot lo interpreta una actor de color, Leslie Odom Jr., para lo cual han de inventarse un trasfondo que no estaba en el original. Qué queréis que os diga. Hubo un tiempo en que Branagh era capaz de llevar en el reparto a un actor afroamericano interpretando a un rey napolitano de la casa de Aragón, y no daba ninguna explicación, ni importaba, ni pasaba nada. Simplemente ponía a un buen intérprete, sólido y con tirón, y le importaba un rábano todo lo demás. Eso era auténtica integración y no cuando se nota tanto que lo hace para quedar bien.

Me ha resultado decepcionante, sin ser ninguna catástrofe ni nada de eso. Prescindible.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

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[Libros] El ladrón de sueños

Literatura

Dentro del caos en la lectura en el que he estado sumido en los dos últimos meses, tenía pendiente desde hace bastante tiempo el comentario de esta novela, presuntamente detectivesca. Bueno… el protagonista es un detective privado. No es que se Philip Marlowe, precisamente… sabéis. Pero se nos presenta como detective privado.

Escrita por Verónica García-Peña, la encontré de promoción en Amazon con el aliciente de ser novela finalista del Premio Planeta. No es que este premio goce de mi más alta consideración en los últimos años,… pero bueno. Luego me he dado cuenta de que la promoción del premio juega al equívoco. Todos los años, en el fallo de este premio se habla de un ganador y un finalista, siendo este como una especie de segundo clasificado, que aparece en el palmarés. Cándido de mí, que todavía creo en la buena fe de la gente, pensé que al anunciarse como finalista del premio, es que la novela habría alcanzado esta segunda posición. Pues no. Parece que todo lo más llegó a alguna de las rondas finales en la deliberación del premio, pero no es la finalista en ninguna de sus ediciones. Quedáis avisados.

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Como no tengo fotos de Logroño, o por lo menos no digitalizadas, os dejo unas cuantas de mi último viaje, en la ciudad de Svolvær, en las noruegas islas Lofoten.

La chica esta debe ser de Logroño, y allí sitúa la acción, en la posguerra inmediata, cuando todavía en el mundo estaba a tiros contra el fascismo, ese del que nunca nos liberaron a los españoles. Pequeño despiste de las “democracias” occidentales. Eso me hacía ilusión. Conozco la capital riojana por haberla frecuentado en una época de mi vida. Antes de mi afición a la fotografía, así que no puedo acompañar este comentario de forma fotográficamente adecuada. Allí, un detective de treinta años más pobre que una rata, que como mandan los tópicos vive en una pensión, recibe un encargo extraño a propósito de un libro de una bellísima chica de familia bien y acomodada de dieciocho años de la que se prenda, al mismo tiempo que, de un modo bastante incomprensible e inexplicable, e inexplicado, esta se prenda del detective. Coincide además que la “madame” de una pensión le ha pedido que localice a su hija que entregó en adopción,… dieciocho años antes, tras una relación tormentosa con un tipo malo, malo, malo como la quina. De verdad… que si yo adiviné desde casi el primer momento quien narices era la chica, todavía no me explico que clase de detective se ha inventado la autora.

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Con un lenguaje rebuscado y pesado, la novela se arrastra en una serie de peripecias de escaso interés, para uno final más o menos previsible, y que en definitiva da igual, porque el nivel de empatía que sientes por los personajes es el equivalente al que sentirías por un canto rodado del río Ebro bajo el puente de Piedra de Logroño. La novela es mala, excesiva, previsible, y un folletón sin pies ni revés. Todavía no he llegado a comprender porque la terminé. Supongo que porque superé un porcentaje de lectura de la misma que me hizo considerar que, de perdidos, al río.

A mi me engañaron con la propaganda de la novela. No caigáis vosotros en el error. Y espero no recibir muchos comentarios o mensajes airados de amigos de la escritora, todos ellos de Logroño o similar. Y mira que le tengo yo cariño a esa ciudad.

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[Cine] Los casos del Departamento Q (sesión doble)

Cine

Es curioso que la semana pasada una compañera de trabajo me preguntase a la hora del café si había visto alguna de las películas nórdicas de detectives que estaba en cartelera. Le contesté que no, que no nos había entrado la curiosidad. Que no parecía que fuésemos a ver ninguna de ellas. Porque justo cuando llegó el fin de semana, un fanático de este tipo de historias nos sugirió ir a una sesión doble con las versiones originales de estas películas que en España se han agrupado como “Los casos del Departamento Q”.

Estamos hablando de dos películas. La primera del año 2013, titulada en danés Kvinden i buret (La mujer en la jaula), cuyo título “internacional” (en inglés, claro) es The Keeper of Lost Causes (El guardian de las causas perdidas), y que en la versión doblada al castellano en España viene bajo el título Misericordia: Los casos del Departamento Q. Está “claro” ¿no?

La segunda lleva un cachondeo con los títulos similar. El título original en danés es Fasandræberne (Los cazadores de faisanes), el título “internacional” en inglés es The Absent One (El/la ausente, no sé muy bien con qué género quedarme, probablemente el femenino), y en doblada al castellano en España es Profanación: Los casos del Departamento Q. Solemnes los de la distribuidora española, eso sí.

Os puedo asegurar que después de ver las películas, los más sensatos a la hora de titular las películas parecen los daneses, que para eso las han hecho, ambas dirigidas por Mikkel Nørgaard, un tipo que parece que viene del mundo de la televisión. Son adaptaciones de una serie de libros de un autor danés llamado Jussi Adler-Olsen, de las que hay ya cinco o seis secuelas.

Ya que la cosa está hecha Dinamarca, a Dinamarca nos vamos... aunque nunca he visto en estas películas o telefilmes escandinavos que involucrasen a la Sirenita de Copenhague en ninguna tórpida trama criminal... Tiempo al tiempo.

Ya que la cosa está hecha Dinamarca, a Dinamarca nos vamos… aunque nunca he visto en estas películas o telefilmes escandinavos que involucrasen a la Sirenita de Copenhague en ninguna tórpida trama criminal… Tiempo al tiempo.

Ambas películas tienen como protagonistas a los dos únicos miembros del Departamento Q, el inspector Carl Mørck (Nikolaj Lie Kaas) y su ayudante Assad (Fares Fares). Mørck es el típico policía atormentado, que es relegado a informar y archivar casos cerrados no resueltos, pero que se acaba involucrando en abrirlos y resolverlos. La primera película es sobre una guapa mujer que desaparece misteriosamente en un ferry de los que cruzan los estrechos daneses, la segunda es sobre las muertes de dos adolescentes gemelos, un chicho y una chica, esta última también violada. En ambos casos, el inspector se empeñará contra la opinión de todo el mundo en seguir pistas que puedan esclarecer los casos.

A mi estás dos películas, estas historias en general, me parecen más carne de telefilme o de serie televisiva que otra cosa. Son películas realizadas con dignidad, que no están mal interpretadas, pero que abusan del ambiente frío de la novela negra escandinava que tan de moda se ha puesto desde hace 10 años a esta parte. No aportan nada novedoso. Personalmente, en este género de películas me parecen similares o mejores a las de la serie Millenium, que no fueron gran cosa aunque contasen con un personaje carismático como Lisbeth Salander, me parecen mejores que los telefilmes de Los crímenes de Fjällbacka, con cualquiera de las actrices que encarnaran a Erica Falk, y francamente por debajo de la serie inglesa dedicada a Wallander, y sobretodo muy por debajo de la estupenda Bron/Broen. Estoy comparando con lo que he visto. Sé que hay más opciones porque la capacidad de los nórdicos de parir historias policíacas sórdidas parece infinita… pero yo no doy más de mí al respecto.

Tampoco las animadas terrazas de Nyhavn en verano suelen ser el escenario de los crímenes... quizá por la abundancia de potenciales testigos visuales.

Tampoco las animadas terrazas de Nyhavn en verano suelen ser el escenario de los crímenes… quizá por la abundancia de potenciales testigos visuales.

A quien le guste el género, se lo pasará bien, supongo. Para mí fue un exceso. Con una de ellas, cualquiera, hubiera tenido dosis suficiente de frialdad escandinava para mucho tiempo, aunque cualquiera puede hacer un como digo un telefilme que se puede ver sin ningún problema tranquilamente en casa mientras te comes la cena. Una cosa muy graciosa es que aparecen publicitadas como “del guionista de Millenium”. Deberían aclarar que sólo se le puede culpar de la primera película de la saga, que es aceptable. Porque las otras dos de películas de esa serie, fueron sendos pestiños, dignas de que su guionista fuese condenado en el tribunal de la Haya por crímenes contra la humanidad. O al menos contra el noble oficio de escribir guiones.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Más que en estos alegres barrios de la capital suelen ser crímenes en casas de campo o en sórdidos barrios... y con frecuencia están implicados ricos empresarios o prohombres... fíate tu de las clases altas de tan privilegiados países socialmente hablando.

Más que en estos alegres barrios de la capital suelen ser crímenes en casas de campo o en sórdidos barrios… y con frecuencia están implicados ricos empresarios o prohombres… fíate tu de las clases altas de tan privilegiados países socialmente hablando.

[Libro] Justicia ciega

Literatura

Sigo sacando adelante, semana a semana, la lista de libros ya leídos y todavía no comentados en estas páginas. Lo que me está dando margen para mi lectura principal actual, una novela de mayor longitud a la que ya le llegará su momento. De momento, traigo aquí un entretenimiento entre el género detectivesco y el género de juzgados que nos llega de la mano de Anne Perry, autora que como muchos quizá sepan es una prolífica escritora del género policíaco pero con ambiente de época. En concreto, esta novela pertenece al ciclo de novelas del detective Monk, ambientadas en la Inglaterra victoriana.

Justicia ciega
Anne Perry, traducción de Borja Folch
Ediciones B, 2014
Edición electrónica

El libro sigue fundamentalmente al abogado Rathbone, un amigo de los Monk, que tras una serie de éxitos en su carrera profesional ha comenzado una prometedora andadura como juez. Pero se le presenta un caso complejo, de corrupción financiera en el seno de una iglesia, cuya resolución en los tribunales va a ser más compleja de lo que parecía, y con grave riesgo de que unos desaprensivos se salgan con la suya. Toma una decisión muy arriesgada para evitarlo, pero eso conlleva la muerte de una familia entera, y tener que ir a la cárcel y afrontar un juicio acusado de haber torcido el curso de la justicia. Los Monk intentarán ayudar a su amigo investigando las excepcionales circunstancias del caso.

Monk, uno de los personajes de la historia, y el que da continuidad a varios libros de la autora, es miembro de la policía del río Támesis, aquí a su paso por el puente de la Torre.

Monk, uno de los personajes de la historia, y el que da continuidad a varios libros de la autora, es miembro de la policía del río Támesis, aquí a su paso por el puente de la Torre.

Vamos a ver,… no hay que calentarse mucho los cascos. La pretensión de la prolífica escritora es básicamente entretener con sus misterios detectivescos más o menos bien trenzados, y con la vistosidad del ambiente victoriano. Este ambiente hace que para un españolito de principios del siglo XXI como soy yo, algunos de los dilemas morales o costumbristas planteados sean un poco estúpidos. La historia es como dijéramos… muy “británica”; muy idiosincrásica de esa sociedad. Bien… el libro entretiene; pero falla a la hora de enganchar y de atrapar al lector. O por lo menos a este lector.

Mis pretensiones con este libro tampoco eran muchas. Comprada la versión electrónica de oferta, a un precio muy baratito, me costó 1,89 euros cuando su precio habitual está en torno a los 9 euros, cumplió su misión de proporcionarme una lectura sin mayores complicaciones. Pero también sin demasiados entusiasmos. Hay muchos libros de este tipo por ahí; quizá demasiados. Y todos ofrecen más o menos lo mismo. Pues vale.

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Pero la aventura de hoy no transcurre a orillas del río londinense, sino entre las salas de los tribunales de la capital inglesa.

 

[Libros] Detectives por doquier; privados y londinenses como Sherlock Holmes, y castizos como el guardia civil Bevilacqua

Literatura

Como veis, hoy traigo varias lecturas a comentario. Fruto de la coyuntura. Llevaba un par de semanas en el dique seco en esto de los libros, y de repente, la necesidad de cubrir horas en un hospital me brindó la ocasión de reengancharme al sano vicio de la lectura. En forma de libros electrónicos.

Uno de ellos, el dedicado a Sherlock Holmes, lo busqué a idea después de ver el primer capítulo de la segunda temporada de la serie británica Sherlock. El oponente del detective era la misteriosa Irene Adler. Yo había leído poco sobre el detective de Arthur Conan Doyle hasta el momento. El sabueso de los Baskerville y poco más, y sin que me haya atraído nunca mucho el personaje. Pero decidí darle otra oportunidad, leyendo el conjunto de relatos cortos entre los cuales se encuentra el Escándalo en Bohemia en el tiene un papel destacado la bella intrigante.

El otro de los libros me vino de regalo. Apple sacó una aplicación para el iPad/iPhone mediante la cual, durante los doce días que van entre el 26 de diciembre y el 6 de enero, te ofrecían un regalo cada día. Aplicaciones, juegos, música,… y libros. Y entre los libros regalaron El lejano país de los estanques de Lorenzo Silva. Que ya leí en su momento, y me gustó. Pero además venía con un relato corto, también de aventuras de los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, titulado 547 amigos. Y me lo he leído también. Ahora os cuento mis impresiones.

Las aventuras de Sherlock Holmes

Las aventuras de Sherlock Holmes (The Adventures of Sherlock Holmes)
Arthur Conan Doyle (traducción de Jorge León Burgos Funes)
Colección Nowtilus pocket, Ediciones Nowtilus; Madrid, 2010
ISBN: 9788497638081

Estamos ante una colección de 12 relatos cortos, el primero de los cuales es el que motivó mi curiosidad, el mencionado Escándalo en Bohemia con Irene Adler, la mujer que venció a Holmes, de artista invitada. En general, todos siguen un esquema similar. Escritos en primera persona por el doctor Watson, que teóricamente los publica en la prensa londinense, son una colección de casos, algunos de ellos relacionados con un hecho criminal, otros no, en los que se trata de ensalzar las capacidades de observación y de utilización de las capacidades deductivas del famoso detective privado con el fin de resolver más o menos satisfactoriamente las situaciones.

He de decir que, aunque para estos días, en los que como he dicho he tenido que pasar varias horas cada día en un hospital, me han servido de entretenimiento. Pero si no el personaje y el estilo de los relatos no me enganchó en el pasado, dudo que lo haga de cara al futuro. El personaje siempre me ha parecido un petulante, agraviado por las formas sociales de la Inglaterra victoriana. Y a pesar de la teórica coherencia interna de los relatos, siempre tengo la sensación de que me están engañando. De hecho, el relato que me motivó a leerlos, el que interviene Irene Adler, me defraudó bastante, ya que la aparición de la intrigante es muy somera, y a penas nos permite conocerla realmente. Creo que este personaje está sobrevalorado en la mitología del detective.

Desde luego, me parece mucho más interesante la versión televisiva que en estos momentos está emitiendo la BBC, y en la que sí que tuvimos una Irene Adler, moderna, del siglo XXI, inteligente, osada, atractiva y que justifica el mito. Me quedo con el personaje televisivo. Creo que es más interesante que el literario. Espero que esto no signifique que me fusilen los fanáticos del residente del 221b de Baker Street.

Primrose HIll

No recuerdo que las aventuras de Sherlock Holmes lo llevaran a Primrose Hill en sus andanzas por Londres, pero es un lugar encantador de todos modos (Canon Digital Ixus 400).

547 amigos

547 amigos (parte de El lejano páis de los estanques y 547 amigos)
Lorenzo Silva
Ediciones Destino; Barcelona, 2011
ISBN: 9788423346066

Mi última incursión a las aventuras de Bevilacqua y Chamorro, me dejó francamente insatisfecho. De alguna forma, esta pareja de guardia civiles atípica, que me resultó especialmente atractiva en las tres primeras novelas de sus aventuras, estaban dejando de tener interés. El envejecimiento les estaba sentando mal. El cinismo de Bevilacqua se transformaba en resignación y eficiencia funcionarial, y Chamorro que tenía un punto morboso entre su rigidez marcial y su parecido a Veronica Lake, definitivamente se había convertido en una individua como siempre eficiente pero carente de todo interés. Por el contexto, creo que debo situar el relato que comento hoy, tras los acontecimientos del anterior. Por el acompañamiento de Arnáu, lo deduzco. El caso es que los guardias tienen que investigar el caso del asesinato de una chica de 14 años, cuyo cadáver aparece abandonado en un área de descanso de una autopista. El caso es más bien soso. El típico de niña precoz, y procaz, que se lía con un tipo adulto que no debería estar enredando con jovencitas. La investigación del caso se basa en explorar la actividad de la niña y los sospechosos en las redes sociales virtuales. De hay lo de los 547 amigos, que la niña “acreditaba” tener en el tuenti.

El caso es una sosada. Carece de emoción, y la versión de los protagonistas es la de la novela anterior. Muy eficientes, pero poco interesantes. Da la impresión de que es un relato de carácter educativo, para mostrar a los padres y tutores de los adolescentes de los peligros que acechan a sus retoños en el bosque de internet. Vamos. Una caperucita roja sin final feliz de los tiempos cibernéticos. Y con el cutre aspecto de las oficinas de los cuerpos de seguridad del estado, en lugar del gótico ambiente de los profundos bosques centroeuropeos.

Cumplió el relato la misión de pasar el rato, pero difícilmente servirá como motivador para que vuelva a engancharme a las aventuras de los otrora atractivos y anómalos guardias civiles. ¿Donde quedará aquella mojigata Chamorro, que estando como un queso aceptaba estoicamente tomar el sol en tetas en una playa de Mallorca en estricto cumplimiento del deber? En fin…

Torre de Madrid

Buena parte de las andanzas, no me atrevo a llamarles aventuras, de los guardia civiles de la historia de hoy pasan por Madrid; aquí en un atardecer de noviembre, cerca de la plaza de España (Pentax *ist DS, SMC-A 50/2).